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~ LO QUE SE NECESITA PARA VENCER TODA INCREDULIDAD NUESTRA FE ~
1Por mucho tiempo he esperado con anticipación esta gran y gloriosa oportunidad de venir a–a esta ciudad, para ministrar a estas amadas personas. Muy al principio cuando comenzamos, cuando yo enviaba al Sr. Lindsay, yo tenía en mi corazón, a Yakima, y yo vine a dar a Spokane. Luego en otra ocasión, lo envié para llegar a Yakima, y de alguna manera, fue pasada por alto y fuimos a algún otro lugar. Así que esta noche, ésta ha sido una larga espera; como por diez o doce años, yo he esperando la oportunidad para venir a esta ciudad. Yo estoy muy contento por la oportunidad también, de haber conseguido esta bonita escuela aquí llamada como nuestro amado presidente, Dwight Eisenhower. Y confío que el Señor nos dará mucho más abundantemente de todo lo que pudiéramos hacer o pensar, en estos diez días de servicio. Y estamos deseando que Dios salve (si así fuera Su gran plan ) a toda persona perdida, aquí mismo, un lugar donde pueden ser salvos.
2Yo verdaderamente creo que la Venida del Señor Jesús está cerca, a la mano. Yo creo que si... estamos viviendo en las sombras de Su Venida, y yo quiero hacer todo lo que yo sé hacer para preparar a todos para ese gran evento que ha sido profetizado, y que la gente ha buscado desde Su partida. Y nosotros vemos las condiciones surgir, en ambos, en el mundo político, y también en el mundo militar, y en el mundo religioso, que todas las señales están señalando ahora que la Venida está cerca, a la mano. Al ver a la Iglesia en la minoría, los creyentes espirituales, y vemos el... todo lo que El habló está aconteciendo.
3Sabemos que ahora hay bombas esperándonos de todas partes en el mundo; nosotros no tenemos que mirar hacia las grandes naciones; las naciones pequeñas tienen los misiles para destruir al mundo en cualquier momento que ellas lo deseen. Y esos misiles están en las manos de hombres pecaminosos. Y toda pantalla con radar está colocada, esperando, esperando que uno aparezca en su pantalla, y cuando ellos lo vean, ellos sueltan los suyos. ¿Qué va a suceder, cuando todo acontezca de esa manera? Estoy tan contento que yo conozco al Señor Jesús como mi Salvador. Estoy tan contento por eso. Tan contento de saber que hay muchas decenas de millares de personas que se sienten igual que yo me siento. Están esperando ese gran momento.
4Nosotros únicamente conocemos la vida, como la conocemos, como un humano, por el hecho que nosotros nunca hemos sido nada sino humanos. Pero cuando nacemos de nuevo, existe una Vida que viene de Arriba, que entra en nosotros. Yo he tenido el privilegio de viajar por muchas naciones; he visto a mucha gente. Por todas partes, creo yo... muchas veces... Yo casi he estado en cada nación en el mundo, como misionero. Y yo me fijo, cuando llego a una nación, la cosa extraña es que esa nación tiene un cierto espíritu. El espíritu de esa nación parece ser el... como el que domina la nación. Vayamos a Alemania, y no es como el espíritu de Finlandia. Vayamos a Finlandia; no es como el espíritu que está en Australia. Y vaya a Australia, no es como el espíritu que está en Japón. Luego regrese a América, tiene el espíritu americano. Adondequiera que uno va, uno encuentra un espíritu diferente. La gente vive diferente, se comporta diferente, pero hay una gran cosa que yo he notado, que si uno toma a un alemán y lo envía a los Estados Unidos, el pronto recibirá el espíritu de los Estados Unidos. Tome a un americano y envíelo a Alemania, él recibirá el espíritu de Alemania. Pero a cualquier parte, o a cualquier nación, a la que uno va, cuando uno encuentra a Cristianos nacidos de nuevo, todos ellos son iguales, no importa en dónde estén.
5Y yo he visto gente, que entra a la reunión, como en... Nuestra multitud más grande que alguna vez hayamos tenido fue de quinientos mil en Bombay y entonces creo yo, mi más grande llamado al altar, fue en Durban, Sudáfrica, contamos treinta mil, en una tarde, de paganos que dieron sus corazones al Señor Jesús, cuando ellos vieron algo suceder en la plataforma. Diez mil mahometanos siguieron eso. Ahora... pero me he fijado... Por ejemplo, los bosquimanos y a los que pertenecen a las tribus, que vienen, ni siquiera saben cuál es la mano derecha o la izquierda. Ellos no usan ropa. Ellos no saben una sola palabra de inglés. Ellos no saben ninguna, sino sólo el idioma de su tribu, pero cuando ellos reciben el Espíritu Santo, ellos se comportan y hacen las mismas cosas que Uds. hacen, cuando Uds. reciben el Espíritu Santo; simplemente se comportan de la misma manera, van... exactamente de la misma manera. Eso muestra que Dios es universal. Dios es omnipresente, omnisciente, infinito, y El obra de igual manera con todas estas personas.
6Y todo ser humano, sin importar color, o lo que él es, cuán pequeño, cuán grande, cuál es su color, todos ellos son de una sangre. Dios hizo de todas las naciones, una sangre. Alemán, suizo, africano, todos pueden darse el uno al otro una transfusión de sangre. El color de nuestra piel, y nuestro tamaño no tiene nada que ver con eso. Pero todo ser humano tiene un pequeño compartimento en su corazón, que ni siquiera hay una célula de sangre en él. Hace muchos años los críticos solían decir: “Dios hizo un error tan terrible cuando El dijo: ‘Como un hombre piensa en su corazón...’, porque no hay facultades mentales en el corazón con las que pueda pensar”. Pero hace dos años, creo que son, cuando yo estaba en Chicago en una reunión, salieron grandes encabezados en el periódico, que habían descubierto, la ciencia ha descubierto, que el hombre sí tiene una facultad en su corazón, que allí hay un pequeño compartimento en el corazón, en el corazón humano, que no está en el–el corazón animal. Ellos lo han descubierto por investigaciones sobre el corazón, y él... allí dicen ellos que es el lugar donde mora el alma. Así pues, después de todo, Dios estaba correcto cuando El dijo: “Como el hombre piensa en su corazón....”
7Ahora, nosotros–nosotros razonamos con nuestra mente, pero el corazón no razona. El corazón sólo cree. Nosotros miramos con nuestros ojos, pero vemos con nuestro corazón. ¿Miran Uds.? Digamos algo que es complicado, Uds. dicen: “Yo simplemente no lo veo”. Uds.–Uds. quieren decir que no lo entienden. ¿Ven? Su entendimiento proviene de su corazón. Uds. tienen su entendimiento. Ahora, muchas veces, yo sé que todos los Cristianos saben esto, que la gente pensará: “Bueno, simplemente no puede suceder, pero sin embargo, en mi corazón algo me dice, que va a suceder”. ¿Alguna vez Uds. Cristianos han tenido esa experiencia? Seguro, que la han tenido. Ese es ese hombre interior pensando. Echa fuera los razonamientos; no tiene nada que ver con el razonamiento, porque con–con Dios, las palabras no deberían ser razonadas. No podemos razonar a Dios. Dios nunca es conocido por la ciencia, Dios nunca es conocido por medio–por medio de poderes mentales. Dios únicamente es conocido por fe. El conocimiento nunca llevará un hombre a Dios; el conocimiento sólo lo aparta a él de Dios.
8Allí es donde empezó en el huerto del Edén. Había dos árboles, uno era el Arbol de la Vida, el otro era el árbol de la ciencia. El hombre tomó su primera mordida del árbol de la ciencia; él mismo se separó del Arbol de la Vida. Y cada vez que él muerde del árbol de la ciencia, él continuamente se aparta más del Arbol de la Vida, porque él comienza a pensar que él sabe cómo razonarlo. Uds. no pueden razonar a Dios; Uds. tienen que regresar al sencillo Arbol de la Vida, y permanecer debajo de allí comiendo el fruto de la Vida. Por eso es que estamos aquí para traer el ministerio que el Señor me ha dado para Uds. de aquí, de Yakima, y muchos de Uds. han asistido a reuniones en otros lugares, pero para los de esta ciudad... Quizás estén muchos aquí esta semana, que nunca han estado en las reuniones.
9Ahora, muchas veces, la gente dice: “Hermano Branham, Ud. enfatiza la sanidad Divina. No, eso está mal. Yo enfatizo a Jesucristo. ¿Ven? La sanidad Divina es algo menor, y Ud. no puede hacer algo mayor de una cosa que es menor. Y Cristo es nuestro Tema Principal, entonces nosotros creemos que Cristo, que Jesucristo es el Hijo de Dios, que El murió por nuestros pecados, y resucitó al tercer día, de acuerdo a la Escritura, y ahora está sentado a la diestra de la majestad de Dios, siendo un Sumo Sacerdote, para hacer intercesiones sobre nuestras confesiones. Nosotros–nosotros estamos esperando, esperando que El deje la Gloria un día, para que regrese a la tierra a resucitar a los muertos y trasladar a aquellos que están viviendo, a un cuerpo glorificado para que sean raptados al Cielo, para que vivan con El por el espacio de tres años y medio, durante el tiempo del período de la tribulación, y que regrese a una tierra purificada a vivir mil años aquí en la tierra con Su Iglesia, y para siempre estar con El, cuando El se siente sobre el trono de David. Ahora, nosotros estamos esperando–esperando ese gran momento.
10Nuestro tema allá en el taberná-... en nuestros servicios es Jesucristo el mismo ayer, hoy, y por los siglos, el mismo. Ahora, nosotros creemos que El es el mismo en todo principio. Ahora, Hebreos 13:8 es nuestro tema. No se les olvide eso ahora, durante las reuniones. Si algo se levanta impropiamente, quédense con esa Escritura, y llévenlo de nuevo a la Escritura: Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Ahora, no podemos negar las Escrituras, porque Jesús dijo que toda Escritura (sabemos) es dada por inspiración, y cielos y tierra pasarán, pero ni una Escritura pasará, porque es la Palabra de Dios. Ahora, nosotros creemos que Dios puede hacer cosas que El no ha escrito en Su Palabra. Pero a nosotros sólo nos gusta quedarnos con lo que El ha escrito, entonces sabemos que estamos seguros, si Uds. sólo se quedan con lo que está escrito en la Palabra.
11Ahora, durante estos diez días, si Dios nos permite seguir, Uds. pudieran haber visto cosas... ver algunas cosas que parecerán irrazonables para Uds. Pero si parece haber una preguntita, en mi predicación, yo siempre me quedaré exactamente con las Palabras de las promesas de Dios. Eso basta para nosotros. Si nos quedamos meramente con Sus promesas, si Dios confirma todas Sus promesas, eso es todo lo que necesitamos, ¿no creen así? Eso es todo lo que necesitamos, si Dios se queda con Su promesa. Porque yo creo que estamos viviendo en un día cuando hay cosas misteriosas aconteciendo, y continuarán aconteciendo, y se pondrá complicado, porque sabemos que va a haber Janes y Jambres que se levantarán en los últimos días para resistir a Moisés y a Aarón, como la Biblia dijo, y habrá algunas imitaciones, actuando como que es algo que no es. Pero la Palabra de Dios siempre es la verdad. Yo siempre me aferro a eso, que la Palabra de Dios siempre es la verdad Eternamente. Y la palabra de ningún hombre, o ningún hombre es mejor que su palabra. Si yo no cumplo mi palabra, entonces yo no valgo mucho. Y si Dios no cumple Su Palabra, El no es Dios. Pero si Dios sí cumple Su Palabra, entonces El siempre permanece Dios. Para ser Dios, El tiene que cumplir Su Palabra. ¿Ven Uds.? El tiene que cumplir Su Palabra.
12Y ahora, en estas... Probablemente esta noche, me gustaría hablarles a Uds. un ratito, y para más o menos familiarizarme con el auditorio, con la gente, y para más o menos estar preparados para los servicios que van a venir. Ahora, yo hablé hace unos cuantos momentos, que nosotros no tratamos de hacer algo mayor de la sanidad Divina; sin embargo, enseñamos que es una de las verdades de la Biblia, que Jesucristo fue herido por nuestra rebelión, que por Sus heridas fuimos nosotros curados.
13Ahora, todas las bendiciones redentivas para nosotros, la raza humana, fueron pagadas por nosotros, en el Calvario, cuando Jesús murió por nosotros. Nosotros creemos que la obra y el plan completo de Dios, toda bendición redentiva fue consumada en el Calvario, para que todas las promesas de Dios fueran hechas posibles a todo ser humano que las aceptaría, cuando Jesús murió para absolver al humano delante de Dios en el Calvario. Yo creo que todo hombre en el mundo fue salvo cuando Jesús murió en el Calvario. Toda persona enferma en el mundo fue sanada cuando Jesús murió en el Calvario. Pero ahora es una obra consumada. Ahora, la cosa que hay que hacer es: ¿podemos hacer que la gente lo vea y lo acepte? Por lo tanto, la sanidad Divina no descansa sobre alguna cosa mágica que alguien tiene en sus manos, o algún aceite santo, o agua que rocían sobre la gente. Yo no creo en esas cosas. Yo– yo creo que la Sangre de Jesucristo es suficiente para todo de lo que tenemos necesidad. ¿Ven? Y yo creo que es algo que ya ha sido pagado.
14Ahora, la manera inicial y original para recibir cualquier bendición redentiva es por el oír la Palabra de Dios, porque fe viene por el oír, oír la Palabra de Dios, como los ministros predican. Si ese fuese Uds. y yo, eso sería suficiente. Si la gente no quiso creernos, pues, nosotros simplemente los dejaremos que sigan adelante. Pero Dios es tan bueno, y tan lleno de misericordia, que además de todo eso, El envió Su Palabra, luego El envió dones a la Iglesia. Todos nosotros creemos eso. I de Corintios 12: hay nueve dones espirituales en la Iglesia. Eso existe en todo cuerpo local, o debería existir en todo cuerpo local, los dones de sanidad, el don de sabiduría, el don de ciencia, el don de... todos estos otros dones existen en la Iglesia. Nueve diferentes dones espirituales existen en todo cuerpo local. Luego Dios tiene dones que El ha conocido de antemano para cada edad y los ha colocado dentro de la Iglesia. Ahora, nos damos cuenta que hay cinco de esos dones. El primero de ellos es misioneros o apóstoles. La palabra apóstol significa un enviado. La palabra misionero significa un enviado. Un misionero es enviado, y un apóstol es enviado. Dios envía Su misionero; Dios envía Sus apóstoles.
15Primeramente son apóstoles, profetas, maestros, evangelistas, pastores, esos cinco dones dados por Dios en la Iglesia. Así que cada uno de Uds., hermanos, que tienen un pastor piadoso, tiene un don de Dios en su Iglesia, un pastor. Pastor significa “un cuidador de ovejas”, que vigila sobre el rebaño, para enseñarles la Palabra de Dios. Luego estos otros diferentes nueve dones espirituales deberían estar operando en la Iglesia para mantener a la Iglesia limpia. Como los Ananías y Safiras y demás... El Espíritu Santo de Dios se levanta y llama a alguien y le dice que está viviendo mal, y–y reprende ese pecado abiertamente, y para eso es que el Espíritu Santo está en la Iglesia, para mantener a la Iglesia limpia y lista para la Venida del Señor. Nosotros creemos eso.
16Ahora, luego están estos otros dones que vienen a la Iglesia. Ahora, después del pastor, luego vienen los evangelistas. Y luego vienen los maestros, y luego vienen los profetas. Y luego vienen los apóstoles. Todos estos juntos, obrando juntos con los dones, mantienen la Iglesia perfeccionada, y limpia, y lista para la Venida del Señor. Y si esta cierta edad de la iglesia duerme, esperando en el Señor, la segunda edad de la iglesia duerme, aun hasta la séptima vigilia, no importa cuántas edades duerman, todas ellas se levantarán en la Venida del Señor, y serán arrebatadas juntamente con los que están vivos y los que habrán quedado, para encontrar al Señor en el aire. Y nosotros estamos esperando ese glorioso día, y yo creo que si Dios nos ayuda, antes que la semana termine, yo–yo creo que lo veremos más claro que antes. Yo espero que mis ojos sean abiertos a muchas cosas también, porque yo estoy aquí para aprender como todos nosotros lo estamos. Yo estoy aquí, hermanos, para sacar algo de Uds., algo que–que me ayude. Mucha gente piensa que el evangelista no necesita ninguna ayuda. Uds. están equivocados. El necesita más ayuda que la que necesita toda la congregación, porque él está parado entre el enemigo y la congregación.
17Ahora, siendo un desconocido para Uds., yo pensé que tomaría y explicaría estas cosas, para que Uds. sepan, para poder empezar y tener una gran reunión en esta área aquí. Y yo creo y confío en Dios, que después que el servicio termine, que toda iglesia, por toda el área, estará atestada con miembros nuevos, y que han sido convertidos y traídos. Yo confío que, por medio de eso, habrá un avivamiento chapado a la antigua que arrasará este valle aquí, que causará que la gente de todo el país se junte aquí, buscando. Para que cuando yo regrese a los Estados Unidos, encuentre un pueblo hambriento, después de todas las grandes reuniones y cosas que hemos tenido por toda la nación. Hemos tenido grandes hombres que han cruzado nuestra nación: Billy Graham, Oral Roberts, y muchos de esos grandes guerreros de fe, grandes hombres, amigos íntimos míos. Y yo sé que son buenos hombres, llenos con el Espíritu de Dios y maestros maravillosos.
18Y yo–yo mismo, yo soy un tipo de persona ignorante. Yo no soy educado; lo siento mucho. Yo no recibí la educación que debería haber recibido. Yo fui criado en una familia pobre de diez hijos, y yo era el mayor. Yo tuve que trabajar para mantener a la familia. Pero de alguna manera, Dios, en Su grande y sabia providencia, vio conveniente, allá muy atrás, antes que yo supiera algo al respecto, ponerme en un lugarcito con Uds., hermanos. Y por eso yo quiero ministrar con todo mi corazón, para–para ser su hermano. Y yo no vendría aquí, de ninguna manera en lo absoluto, para causar alguna–alguna–alguna separación, o alguna fic-... fricción en la iglesia, pero yo he venido aquí para tratar de–de ahuyentar las fricciones, y de unir el cuerpo de Cristo, y para que sepamos que todos nosotros somos hermanos, que estamos todos unidos. Y cuando yo vine de mi propia iglesia Bautista para–para ministrar entre la gente pentecostal, quien cree el mensaje que el Angel del Señor me ha traído... Y yo me di cuenta que ellos estaban tan mal como los Bautistas; ellos tenían muchas diferentes organizaciones de ellas. Y yo encontré grandes y finos hermanos en cada una de ellas. Así que yo–yo no pudiera decir esta noche, que yo pertenezco a las Asambleas o la iglesia de Dios, y sin embargo, yo sí pertenezco a ellas, porque yo no sólo me he unido a los rangos, pero yo nací en sus rangos como un hermano, cuando yo recibí el Espíritu Santo. Y yo he tratado de pararme exactamente entre la brecha, y decirle a ambos lados: “No discutan, hermanos. Nosotros somos hermanos; amemos al Señor, y marchemos adelante, y juntos....”
19Yo soy un kentuckiano [de Kentucky, estado de EE. UU.–Trad.] de nacimiento, y todos Uds. saben que el emblema de Kentucky es, o el lema, es una mano cruzada, va así: Juntos nos paramos y divididos caeremos. Así que no queremos las iglesias divididas; nosotros queremos pararnos juntos. Aunque pudiéramos estar en desacuerdo unos con los otros, así, eso es sólo una pequeña tec-... pequeñas cosas que son técnicas. Creamos los principios principales: Jesús murió para salvarnos a todos; El nos dio a todos el nuevo nacimiento, y estamos esperando Su Venida, y disfrutando los atributos de Su muerte hasta que El venga. Eso es todo. Estamos disfrutando la sanidad Divina, la Presencia del Espíritu Santo. Y si Jesucristo es el mismo... Dios me perdone por hacer esa declaración de “si El es”; es sacrilegio decirlo, pero El es el mismo ayer, hoy, y por los siglos, porque la Palabra dice que El es el mismo. Entonces si El es el mismo, ¿cómo actuaría El entonces si estuviera aquí en la tierra hoy? El actuaría de la misma manera que el actuó ayer, si El es el mismo. ¿Creen Uds. eso, todos Uds.? El lo haría. Entonces si El actuaría igual, entonces El haría las mismas obras que El hizo ayer. ¿Creen Uds. eso?
20Ahora, la Escritura dice... Jesús mismo dijo en San Juan 14:7: “El que oye Mi Palabra...” No: “Las obras que yo hago, que... El que en Mí cree, las obras que Yo hago, él las hará también”. Y la–la traducción en inglés allí dice: “Mayores hará, porque Yo voy al Padre”. Pero si Uds. toman la traducción original de eso, dice: “Más que estas hará”. Ahora, nadie pudiera hacer algo mayor que lo que El hizo, porque El resucitó a los muertos, detuvo la naturaleza, y simplemente hizo todo. Pero lo que era, que El dijo: “Todavía un poco y el mundo no me verá más (Ahora, esa palabra es Kosmos, lo que significa ‘el orden del mundo’). No me verá más, pero vosotros (la Iglesia) me veréis, porque Yo ( y “Yo” es un pronombre personal; nosotros sabemos eso), Yo estaré con vosotros (El aun dijo: ‘En vosotros’), hasta el fin del mundo”. Ahora, ¿qué fue entonces? Dios pudo manifestarse El mismo a través de un Hombre, un Hombre, Su Hijo llamado Jesús. Ahora, Dios toma el Espíritu de ese Jesús y lo pone otra vez en Sus hijos, que han sido adoptados por Jesucristo, y manifiestan el mismo Espíritu y el mismo poder, a todo el mundo. Ese es Dios en nosotros, Emanuel en nosotros.
21Nosotros hemos sido limpiados por medio de la Sangre de Jesús, y yo sí creo en santidad y en una religión pura y absolutamente del Espíritu Santo. Yo creo que un hombre que ha sido limpiado de una vida de pecado, deja todo el vicio de beber, de mentiras, de robar, y todo lo demás. Yo creo que él vive para Dios, porque el Espíritu en él es el Espíritu de Dios. Y ese Espíritu lo dirige a él y lo guía a la justicia y a la santidad, para que Dios pueda vivir en él, y Su voluntad... haga Su voluntad en él. Ahora, entonces solamente habría una diferencia que impediría que Jesús fuera el mismo que anduvo en las calles de Galilea, que estar con nosotros esta noche, en cada uno de nosotros... Ahora recuerden, el Jesús del que yo estoy hablando es la tercera Persona, lo cual es el Espíritu Santo, el cual está en nosotros, Dios en nosotros.
22Cuando el Hijo de Dios... Dios en un tiempo vivió en una Columna de Fuego, guió a los hijos de Israel, entonces El bajó y vivió en un Hombre, Su propio Hijo, un cuerpo creado. Entonces El–entonces El era... se acercó un poco más a nosotros. Entonces El tenía que sacrificar ese cuerpo para romper esa célula de Sangre de nacimiento virginal, para limpiar la Iglesia, para que El pudiera vivir en el corazón de todo aquel que acepte la Sangre para ser limpiado, Pablo dice, para que El pudiera entrar en su corazón por medio del Espíritu Santo. Entonces ese es Dios obrando en nosotros. Ahora, el cuerpo corporal de Jesús no puede estar aquí esta noche. Pudiera venir. Sería una gran hora, ¿verdad que sí? Si el cuerpo corporal del Señor Jesús, que está sentado a la diestra de Dios esta noche, si descendiera del Cielo y viniera a la tierra, nosotros no necesitaríamos más servicios de sanidad o servicios de predicación. Todo habría terminado entonces. ¿Cuándo vendrá? Yo no sé. Yo no creo que alguien sabe, porque Jesús dijo que no sabrían. Pero El dijo, cuando El vio tales señales como nosotros las vemos hoy, que sabríamos que el tiempo estaba a la puerta.
23Ahora, El prometió que las cosas que El haría, a lo cual entraré después en los mensajes... El pensamiento esta noche es sobre estar preparado, para más o menos sondear la audiencia... Tenemos diez noches, y muchas veces la gente... Si Uds. no... Si Uds. se apresuran a hacer algo, sin saber lo que están haciendo, luego lo primero que pasa, es que Uds. se encuentran todos confundidos. Pero si Uds. vienen a la fila, sabiendo exactamente qué va a suceder, entonces Uds. sabrán cómo recibir su sanidad. ¡Cuántas veces la gente en...! Cuando se trata de un cáncer... un tumor, o algún crecimiento, maligno o no maligno... Muchas veces fallan en recibir su sanidad después que una vez ya la han recibido.
24Ahora, un crecimiento es una multiplicación de células. Esa es la misma cosa que Uds. son, una multiplicación de células. Uds. saben de dónde proviene su vida, porque fue a través de un santo matrimonio. Y nos damos cuenta que la mujer no tiene la hemoglobina; proviene del hombre. Y–y el varón produce las células de sangre. Ahora, muchos de Uds. hermanos son granjeros, y tienen gallinas, Uds. tienen... miran allá en el corral y ven los pájaros, y los pájaros... Una madre-pájara puede construir un nido y poner un montón de huevos, y ella puede cubrir esos huevos, tratarlos tan bien como ella los pueda tratar, y estarse muriendo de hambre al grado que esté tan débil, que ella casi no pueda salirse del nido, volteando esos huevos reverentemente cada ciertos minutos, para que ellos puedan empollar, los mantiene calientitos y ella misma se niega de todo el alimento y cosas que ella debería tener para edificar su propio cuerpo. Ella es leal a esos huevos. Pero si esa madre-pájara no ha estado con el macho, esos huevos nunca empollarán. Ellos se pudrirán allí mismo en el nido. Una gallina... Sus pollos pueden poner un huevo, o la gallina puede. Ella se puede sentar sobre ellos de la misma manera, y nunca empollarán a menos que ella haya estado con el ave macho.
25Ahora, eso es lo que yo pienso de la iglesia hoy en día. ¿Ven? No importa cuántos miembros tengamos, cuán bien los hemos tratado y mimado, si ellos no han estado con el Compañero, Cristo Jesús, y no han nacido de nuevo, ellos nunca pueden creer en sanidad Divina o nada más. Uds. sólo tienen un nido lleno de huevos podridos. Es mejor limpiar el nido y empezar otra vez. Eso es... Si–si alguna vez hubo un tiempo que necesitan una limpieza de nido, es en América ahora mismo. Eso es verdad. Equivocadamente hemos traído a mucha gente y los hemos puesto en el libro de la iglesia, y demás, lo cual está bien. Yo prefiero que estén en la iglesia a que estén allá afuera en la calle, pero sin embargo, lo que necesitamos es un avivamiento. Ahora, un avivamiento no es tanto traer nuevos miembros, pero es avivar eso que Uds. ya tienen. ¿Ven? Así como el mar de Uds.–Uds aquí. Yo me senté allá junto a la orilla del mar el otro día, y ellos me llevaron a pescar ayer, después de haber tenido un día libre, y yo miré ese poderoso mar agitar esas olas de arriba abajo. Yo pensé: “¿Por qué está tan molesto? ¿Por qué está agitando las olas?” Yo pensé: “No hay ni una sola gota más de agua en él, de lo que está cuando está perfectamente en calma”. Eso es correcto. Tiene la misma cantidad de agua. No tiene más agua en lo absoluto. Pero ¿por qué es que tú estás teniendo esa agitación? Yo pensé: “Está teniendo un avivamiento” ¿Qué hace? Saca toda la basura del agua hacia la orilla agitándola. Así que eso–eso es lo que la Iglesia necesita hoy en día: es un avivamiento. Necesitamos que toda la incredulidad sea sacudida de nosotros, hasta que podamos estar limpios. ¿No lo creen así? De todo... Lo que yo quiero decir con pecado es incredulidad. Nos damos cuenta que ese es el único pecado que existe, la incredulidad. Nosotros creemos eso. “El que no cree ya ha sido condenado”.
26Como yo dije una vez, hace algún tiempo, predicando en una iglesia Metodista, yo dije: “Fumar cigarrillos, beber whisky, cometer adulterio, mentir, robar, eso no es pecado”. Y una preciosa, amada hermanita sentada allí, una de esas con un cuello redondo puesto, y había enseñado santidad toda su vida, ella dijo: “Le ruego que me diga qué es pecado” Yo sólo me puse a un lado de ella. Yo dije: “El pecado es incredulidad”. Ud.–Ud. hace esas cosas porque Ud. no cree. El que cree en el Señor no haría esas cosas. El ha pasado de muerte a Vida. Jesús dijo en San Juan 5:24: “El que oye Mis Palabras, y cree en el que me envió, tiene Vida Eterna ( y solamente hay una forma de Vida Eterna, y esa es el Espíritu Santo. ¿Ven?), tiene Vida Eterna y no vendrá a condenación, mas ha (tiempo pasado) pasado de muerte a Vida”. ¡Oh, a mí me gusta eso!, ¿a Uds. no? El que cree...
27Ahora, nosotros... En la reunión siempre se dan las tres clases de personas: el incrédulo, el manufacturado, y el creyente. Nosotros hemos tenido eso en... y nosotros siempre lo hemos tenido, y nosotros–nosotros siempre los tendremos. Y así que, queremos hacer que el–el incrédulo sea un creyente, y que el manufacturado sea un verdadero creyente. ¿Por qué quisiéramos aceptar un substituto cuando los Cielos están llenos de lo real? ¿Por qué queremos algo que es tan ficticio y todo... algo... un montón de emoción, o sea lo que sea? Ahora recuerden, yo creo que el Espíritu Santo tiene bastantes emociones. Cualquier cosa... Yo les puedo probar a Uds. que cualquier cosa que no es... que no tiene vida en ello está muerta. Así que si la iglesia no tiene un poquito de vida, hay algo mal con la iglesia. Necesita una resurrección. Así que yo creo que tenemos que tener emoción. Nosotros tenemos.... Yo veo que estamos en una cancha de baloncesto. Ahora, muchos de Uds., los niños aquí, van a la escuela, y yo ciertamente le doy gracias a Dios por esta hermosa escuela. Es la escuela más hermosa en la que alguna vez haya estado, creo yo. En los auditorios... Yo he estado en muchos. Pero yo... aquí... Qué si Uds. tuvieran un juego de baloncesto aquí, y su equipo estuviera ganando, oh, hermanos, y Uds. sólo se sentaran allí en el balcón. Uds. dijeran: “Es el juego más aburrido en el que alguna vez haya estado”. Pues seguro. Bueno, si nuestro Maestro está ganando la batalla, les digo, ello–ello– ello... nosotros con toda seguridad pudiéramos soltarnos un poquito de vez en cuando, Uds. saben, hacerle saber a El que nosotros–nosotros apreciamos la victoria que El nos ha dado. Eso es correcto. Así que nosotros no queremos que sea una reunión muerta, una iglesia muerta; nosotros la queremos viva, con el Espíritu de Dios moviéndose, y en una manera sensata, sana y verdadera del Evangelio, simplemente haciendo grandes señales y maravillas, y mostrando las señales del Mesías entre nosotros.
28Mientras que Israel marchaba de la... de Egipto a la tierra prometida, cuando ellos estaban en su jornada, Balaam no tenía la menor idea que allí había una... la Voz de un Rey en el campamento. A él se le olvidó ver la roca herida en la serpiente de bronce, y su... el júbilo triunfante del Rey. Eso es lo que queremos esta noche, tenemos la Roca herida en el campamento. ¿Creen Uds. eso? Esa es la Roca, Cristo Jesús. El fue herido como lo fue la roca en el desierto por el juicio de la vara de Dios, y El llevó nuestros juicios, para que como un pueblo moribundo fuésemos rejuvenecidos otra vez y se nos diera nueva Vida de esa agua que salía de la roca, así también la Iglesia. Cada vez que le habla a la Roca, recibe nueva agua que fluye, nueva Vida, y revive otra vez. Entonces El tenía una serpiente de bronce haciendo expiación por todos sus pecados que ellos cometieron; unas aguas de separación hechas afuera del campamento para separar al incrédulo de su incredulidad. Ellos tenían todo eso, y luego en medio de todo eso, había un júbilo de triunfo del Rey en el campamento todo el tiempo. Así que estamos en nuestra jornada esta noche, y sirvámosle al Señor con todo nuestro corazón.
29Ahora, procuraremos cada noche dejarlos salir... Yo creo que comenzaremos esta noche como a las ocho y media, y quizás mañana en la noche empezaremos un poco más temprano, y luego mañana en la noche yo quiero entrar más con Uds. en un tema sobre sanidad Divina, para que Uds. completamente puedan entender. Quiero insertar una cosita aquí, en caso de que se me olvide mañana en la noche... Tomemos por ejemplo, un–un crecimiento, un tumor, cáncer, lo que sea. ¿Cómo empezó? Como mi mano aquí, no hay nada en mi mano ahora; algún día pudiera haber un crecimiento, cáncer, lo que pudiera ser, tumor. ¿Qué es ese crecimiento? Es... En alguna parte hay otro pequeño germen que entra allí y comienza a desarrollar células, y es una multiplicación de células. Así como Uds. comenzaron en el vientre de mamá, comienza a crecer a un–un ser humano. El de perro llega a ser un perro. El de gallina llega a ser una gallina, y demás. Pero un tumor, cáncer, o cualquiera de esos crecimientos, no tienen una cierta forma, porque tienen... ellos no están hechos a la imagen de un ser humano. Algunos de ellos tienen piernas, y algunos de ellos son redondos como panqueques, y algunos rectangulares, más... ¿Qué es? Son demonios. Jesús los llamó diablos. ¿Estaba El correcto? Ciertamente, El estaba correcto. Porque la palabra diablo significa “un atormentador”, cáncer, tumor, y enfermedades que los atormentan a Uds.
30Ahora, la última comisión que Jesús le dio a Su Iglesia fue: “Id por todo el mundo, y predicad el Evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo. El que no creyere, será condenado. Estas señales seguirán a los que creen: En Mi Nombre echarán fuera demonios (¿creen Uds. eso?), echarán fuera demonios”. Entonces ¿qué es lo que sucede si la vida sale de ese tumor? Nosotros le llamaremos tumor o cáncer. Es el asesino más grande. Ahora, si la vida sale de ese cáncer, inmediatamente, ¿qué sucede cuando la vida sale de Ud.? Como para el primer día o algo así, su cuerpo se encoje. ¿Cuántos cazadores hay aquí, que cazan venados y animales? Muy bien. Ahora, si Ud. mata un venado hoy, y Ud. dice, o un carnicero, o lo que sea que Ud. es, aun un encargado en la funeraria... ¿Ven? Ud. dice: “Este cuerpo colocado en la balanza, pesa doscientas cincuenta libras [ciento doce kg.– Trad.]”. Tenga mucho cuidado ahora con lo que le diga a los muchachos; cuando Ud. lo pese en la mañana, será libras más liviano. Ud. sabe eso, ¿no es así? Se encojará un gran porcentaje durante la noche. El cuerpo humano hace lo mismo. Cualquier cuerpo de células hace lo mismo, porque se está muriendo. Ahora, entonces déjelo tirado allí sólo unos tres o cuatro días en el sol. Luego recójalo. Deje que atropellen a un perrito en la calle, y déjelo tirado allí por tres o cuatro días en el sol caliente. Observe lo que sucede. El casi será el doble de su tamaño. Luego él es más pesado de lo que era.
31Ahora, como un hombre, cuando este espíritu... ¿Ven?, no estamos lidiando con ese crecimiento. Eso es con lo que el doctor lidia. El doctor lidia con lo que puede palpar o con lo que él puede ver. Con dos de sus cinco sentidos él puede actuar: esos son su tacto o su vista. Ahora, él palpa el crecimiento; él opera; él lo mira, y lo saca. Ahora, si hay un fragmento de raíz que quedó, sólo continúa creciendo. ¿Ven?
32Ahora, nosotros no lidiamos en lo absoluto con ese crecimiento en la sanidad Divina. Nosotros lidiamos con la vida que está en ese crecimiento, el diablo mismo, esa vida. Entonces cuando esa vida sale, inmediatamente o en unas cuantas horas, el paciente comienza a tener alivio, se siente bien, se va testificando. Por lo general, después de tres o cuatro días, yo ya me fui de la ciudad. ¿Ven? Bueno entonces, la Biblia dice: “Que cuando un espíritu inmundo sale del hombre, él anda en lugares secos”. El vuelve a traer siete demonios peores que lo que él era; y si el buen hombre de la casa no está allí para proteger, ese demonio volverá a entrar otra vez, y el postrer estado de ese hombre sería ocho veces peor de lo que era en el principio. ¿Ven? El tendría siete diferentes cosas más. Ahora, nosotros sólo tenemos que creer eso, porque Dios dijo eso, y eso es Su Palabra. Nosotros sólo tenemos que preparar nuestro mensaje basado en eso, (¿Ven?) que eso es la verdad, porque es la Palabra de Dios. Ahora, si la persona entra allí, y quizás estemos teniendo una reunión de tres noches, la persona entra allí y se ora por ella. “Oh, yo fui sanado; yo me siento mucho mejor”. Se levantó de la camilla, se fue a casa, como tres o cua- ...como en setenta y dos horas, comienza la corrupción, y se comienza a hinchar por la descomposición, entonces dice: “Oh, yo perdí mi sanidad. Oh, yo–yo perdí mi sanidad”. Esa es la mejor señal que existe, que Ud. recibió su sanidad. ¿Ven? Esa es la señal que Ud. la ha recibido, no que la ha perdido. Y son cositas sencillas así, que la Iglesia tiene que ser enseñada. ¿Ven? Para saber cómo poseerla. No permita nada de incredulidad, tan pronto que Ud. dice: “Oh, la perdí”, así de rápido, satanás regresa otra vez. Eso es correcto. Entonces Ud. está peor que lo que alguna vez estuvo. ¿Ven?
33Y esa es la razón que en mis reuniones nunca he tenido el tiempo suficiente donde yo lo pudiera explicar y estar entre la gente y decirles al respecto. Y alguno de estos días, si el Señor lo permite, yo me voy a conseguir una gran carpa y llevarla a alguna parte en donde yo me pueda quedar tres o cuatro semanas seguidas, o cinco, sólo continuar... permitir que ese paciente regrese otra vez, y probarles, y mostrarles que la cosa se ha ido, porque Dios no hace acepción de personas. El que va a sanar a un hombre con cáncer, sanará al otro hombre con cáncer, si él viene con la misma actitud, sobre las mismas bases. ¿Por qué tomaría Ud. a sus niños, los sentaría a la mesa, y cada uno de ellos con hambre, y diría: “Mira, tú te puedes tomar un vaso de leche, para que no te mueras. Pero tú, Juan, tú no te lo puedes tomar? José se lo puede tomar”. Ud. no haría eso. Ud. pensaría lo mismo de Juan como pensaría de José, si Uds. son la clase correcta de padres. Bueno, si Uds. saben cómo hacer buenas... dar buenas dádivas a sus hijos, ¿cuánto más su Padre Celestial sabe cómo dar buenas dádivas a Sus hijos? Así que, ¿ven?, cada uno de nosotros puede ser sanado.
34Y yo he visto tantas cosas acontecer, déjenme decirles, amigos, yo–yo simplemente sé que Dios puede hacer todo. Yo he visto lepra en su último estado ser sanada. Yo he visto personas que estaban... Yo tengo declaraciones por escrito de doctores de personas que yacían muertas, examinadas por los doctores, muertas, regresar a vida otra vez, por fe, sólo creyéndolo. ¿Ven? Y vi a una madrecita vigilando su bebé, y ver a ese bebé regresar a vida después de estar... murió esa mañana a las nueve, y esto era muy cerca de las diez y media esa noche, sólo recientemente, allá en México. Yo dije: “No declaren eso; dejen que el doctor firme eso”. ¿Ven? Así que cuando hacemos una declaración, tiene que ser respaldada. ¿Ven? Eso es verdad. Nosotros no permitimos que sea publicado, porque yo–yo estoy fuera del asunto, Uds. saben lo que quiero decir con grandes cosas, porque la... Uds. saben, nosotros la gente americana estamos buscando grandes cosas, cosas grandes, algo con mucho ruido (¿ven?), oh, mucho de Hollywood. Dios nos ayude a apartarnos de eso y regresar al Evangelio. Eso es correcto. Yo estoy hasta la coronilla con el evangelismo de Hollywood, y ver a millones morir allá sin conocer a Cristo en lo absoluto. ¿Ven? Es... ciertamente es deprimente. ¡Cuán contrario es eso a Dios! Elías, el viento recio no le llamó la atención a él; el ruido del trueno no le llamó la atención a él. El terremoto no le llamó la atención a él, pero cuando él oyó una voz apacible y delicada, entonces el profeta se cubrió su rostro y salió. Eso es lo que atrajo su atención. Y hermano y hermana, escuchemos, esta semana, esa Voz apacible y delicada. ¿Ven?
35Ahora, antes que abordemos Su Palabra, para leerla, inclinemos nuestros rostros sólo un momento para orar. Ahora, Padre Dios, estamos abordando Tu Palabra en el Nombre del Señor Jesús, debido a que Tú prometiste que si nosotros pidiéramos alguna cosa en Su Nombre, nosotros la recibiríamos. Y estamos seguros que Tu Palabra es verdad, porque hemos venido a esta pequeña y amable ciudad que nos ha invitado aquí. Todos estos Tus siervos finos, reunidos aquí, y estos preciosos hermanos ministros aquí atrás, detrás de mí para orar, vigilando su rebaño, aquí, pastores leales, cómo te doy gracias por eso, Padre. Y muchas ovejas enfermas están esperando la hora para que Tú las liberes. Ellas no pueden continuar más adelante, Señor; los doctores han desahuciado a muchas, quizás porque sus corazones ya están demasiado mal para funcionar, el cáncer los va a matar. Y el doctor ha hecho todo lo que él sabe hacer. Estamos muy agradecidos por él, y por la sabiduría que Tú le has dado.
36Pero ahora, Padre, todavía hay otro paso que podemos dar. Y por eso es que estamos aquí. Algunos de ellos están aquí con almas enfermas de pecado; ellos no saben del gozo de servirte, Señor, y de conocerte como un Amigo íntimo que camina con uno en la calle, maneja con uno en el automóvil, platica con uno en el aposento secreto, come con uno en la mesa. Oh, Dios, permite que Jesús llegue a ser un Amigo íntimo, simplemente un miembro de la familia, en cada hogar que está aquí en la ciudad, por toda la región. Concédelo, Señor.
37Pedimos ahora, que Tú bendigas nuestros esfuerzos débiles mientras intentamos presentarles a nuestros preciosos amigos el Evangelio. Y, Señor, ¿me ayudarás?, yo soy uno que necesita ayuda. Y si yo dijera alguna cosa, o intentara decir alguna cosa que fuera contraria a Tu voluntad o Palabra, entonces, Padre, Tú todavía eres el mismo Dios que pudo cerrar la boca de los leones en el foso con Daniel, Tú pudieras cerrar la mía también. Y yo pido que Tú no me permitas decir una cosa sino la que fuera para... la edificación y para... de Tu Iglesia y de Tu pueblo. Y que toda persona enferma sea sanada. Que toda persona perdida sea salva, todo caído sea traído a compañerismo otra vez. Bendice Tu Palabra mientras la leemos esta noche para este pequeño texto, que Tus siervos logren una preparación para un–un gran tiempo en estas cuantas noches que siguen. Y cuando los servicios hayan terminado, entonces humildemente inclinaremos nuestros rostros y corazones ante Ti, y te daremos toda la alabanza y gloria. Porque lo pedimos en el Nombre de Tu querido y amado Hijo, el Señor Jesucristo, nuestro Salvador. Amén.
38Ahora, a Uds. quienes están... generalmente conservan el texto, o consideran el texto, o lugares, yo deseo que Uds. abran esta noche a 1 Juan, el capítulo 5, y el versículo 4, sólo para leer unas cuantas palabras. Yo deseo un pequeño texto para sacar un contexto.
39Y mientras Uds. están abriendo, yo pudiera decir que ahora en las tardes estamos orando por los enfermos, para mantener el orden, los muchachos estarán aquí como una hora antes que el servicio comience dando tarjetas de oración a cualquiera que las desee. Ellos toman las tarjetas y las traen delante de la gente, y revuelven todas las tarjetas de oración, las traen y se las dan a cualquiera que las desee, y las tarjetas de oración son para ser usadas en la noche. No–no las traigan y se las den a alguien más. Uds.–Uds. oyeron las instrucciones. Uds. son los que reciben la tarjeta de oración. Entonces si Uds. tienen algún amigo que desea una tarjeta de oración, entonces que vengan aquí a oír las instrucciones que el Sr. Borders y ellos les estarán dando a Uds., las instrucciones, los ministros y demás. Y las tarjetas de oración no se pueden cambiar, deberían ser dadas a cada uno, y entonces ellos los llamarán por números para que vengan a la plataforma. Entonces, eso se hace así para que nadie sepa por dónde va a empezar la fila de oración, nadie sabe qué tarjetas... Si dice: “Deme la tarjeta número uno”. Bueno, si Ud. tenía la número uno, nosotros podemos empezar de la quince. 40 Porque yo he intentado esto; lo hemos intentado sin dar tarjetas de oración, y qué desorden. Esto realmente sería una arena. Y luego, tenemos un... Luego intentamos eso. Luego yo intenté enviar cien tarjetas de oración a cada pastor que estaba cooperando. Y luego el primer pastor metía a su grupo, el resto de ellos no metía el suyo mientras la reunión se estaba llevando a cabo, porque para el tiempo que terminábamos con eso, y esas filas se movían lentamente, porque no les permitimos pasar hasta que estamos seguros que todo está bien. Yo creo que Uds. lo quisieran de esa manera. ¿Verdad que sí? Y entonces–y entonces, muchas veces hay cincuenta sanados en la plat-... en la audiencia, mientras que hay uno sanado en la plataforma. Así que eso no importa mucho. Y el Espíritu Santo pasa allá por la audiencia, a medida que nosotros avanzamos; son sanados de igual manera. Pero las tarjetas...
41Entonces ¿ven Uds.?, lo que nosotros hicimos entonces... Nosotros no podíamos hacer eso, porque el primer pastor metía el suyo, como cien tarjetas, en las tres noches de reunión. Eso lo concluyó. Y entonces la siguiente cosa que hicimos, yo iba y daba tarjetas de oración, y yo venía a... Yo decía: “Dejemos... a un... como este niñito, aquí, que él venga a contar, y donde él pare, empezaremos desde allí”. No lo van a creer, pero mami hacía que su hijito parara exactamente en su tarjeta, Uds. saben. Así que todavía somos humanos, nos damos cuenta de eso, y tuvimos quejas en cuanto a eso. Entonces hubo un hombre, que fue sorprendido en mis reuniones, vendiendo esas tarjetas de oración, le garantizaba a alguien que ellos entrarían en las filas de oración. Un día despedimos a ese hombre. Así que yo hice que mi propio hijo repartiera las tarjetas de oración, y yo sabía que eso no sucedería con él. Y entonces, yo lo arreglé para que la gente supiera que él no sabía de dónde la fila de oración iba a comenzar. El trae las tarjetas de oración delante de la gente y las revuelve todas, y sólo se las da directamente a Uds., de donde Uds. quieran. Así que él mismo no lo sabe. Nadie más sabe. Y entonces–entonces cuando yo vengo a la reunión, yo sólo lo dejo adondequiera que el Espíritu Santo... Yo lo he hecho muchas veces, cuento cuántos están en esta fila, y le resto esta fila, la divido por esa fila, y así por el estilo. O sólo a dondequiera que el Espíritu Santo me dirija a empezar, de allí es de donde empezamos. Entonces nosotros... Sin embargo, antes que los servicios terminen, nosotros siempre oramos por cada uno que viene a la reunión. Nosotros siempre hacemos eso.
42Entonces, les queremos hacer saber también, que no tratamos de decir: “Ahora, el evangelista está aquí. El es el que va a traer la sanidad”. Nosotros les hacemos saber que su pastor es un hombre de Dios, con tanta autoridad para orar por los enfermos como yo, o alguien más, yo, Oral Roberts, o Tommy Osborn, o cualquiera–cualquiera de los hombres que están en el campo hoy, orando por los enfermos. Su pastor tiene la misma autoridad. El quizás no opere bajo el mismo don, pero él aún es siervo de Dios, operando bajo el don que Dios le dio a él. Así que siempre nos acordamos de eso. Y ahora, Uds. vienen como...Yo... ¿A qué horas van Uds. a comenzar los servicios...?... Siete y media, entonces Uds. deberían estar aquí a las seis y media, para que Uds... Ellos no interfieran con el resto de la reunión. Ellos comenzarán a repartir las tarjetas hasta esa hora, así que vengan tan temprano como puedan, para que no se acaben cuando Uds. lleguen aquí. Entonces cada noche, ellos estarán repartiendo tarjetas para que oremos por los enfermos, y eso evita el gran apresuramiento, y entonces todos se estarían empujando los unos a los otros.
43Oh hermano, Ud. debiera ver en las tierras extranjeras en donde nosotros... uno casi tiene que llevar a la milicia. Yo los he visto correr por encima de un grupo de cinco soldados en guardia; he visto a una mujer saltar por encima de los hombros de un hombre y cruzar corriendo, cruzar por los hombros de ese hombre, perturbar todas las filas del ejército, algo así, corriendo entre sus piernas, quizás cuatro o cinco mil de ellos a la vez sólo se precipitan de esa manera, y sólo se abren paso de todas maneras, le rompen la ropa a uno y demás, sólo tratando de tocarlo a uno o algo. Así que nosotros tenemos aquí... nosotros podemos tener un orden en reuniones pequeñas como las que tenemos ahora, y hacerlo decentemente y en orden. ¿No creen Uds. eso?
44Muy bien ahora, mientras leemos el capítulo 5, y el versículo 4 de 1 Juan: Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. El Señor añada Sus bendiciones a la lectura de Su Palabra. Ahora, yo quiero hablar esta noche sobre el tema de: Lo Que Se Necesita Para Vencer Toda Incredulidad: Nuestra Fe.
45Ahora, apenas ayer se acabaron las dos grandes campañas que tuvimos aquí en los Estados Unidos. Una era de los Demócratas; ellos tuvieron la suya en California, y los periódicos estaban llenos de ello. Uno no podía encender la radio sin oírlas. Eso está bien. Ese es el partido. Y ellos escogieron al que pensaron que sería el mejor hombre para su partido, y ellos escogieron al Sr. Kennedy. Y entonces cuando eligieron al Sr. Kennedy en su reunión, y, oh, ellos construyeron la plataforma para el Sr. Kennedy para que fuera el hombre más grande en el mundo hoy. Y entonces, cuando ellos finalmente eligieron al hombre que ellos querían elegir, le aplaudieron fuertemente al Sr. Kennedy. Y ayer, o anteayer, cuando haya sido, cuando el otro partido, el partido Republicano escogió al Sr. Nixon. Pues, ellos predicaron por varios días, construyendo una plataforma para el Sr. Nixon, y... en su campaña. Y ellos... finalmente cuando el partido eligió al hombre que ellos pensaron que querían que corriera para la presidencia de nuestro amado Estados Unidos, la multitud ovacionó y se gozó, y gritaron, y brincaron, porque habían elegido al hombre, a quien habían venido a elegir en esa campaña.
46Ahora, nosotros hemos venido aquí para elegir a un Hombre, y ese Hombre es el Señor Jesús. Y yo estoy tratando de construir una plataforma para El en esta noche, para que en las noches que vienen de esta campaña nos podamos regocijar, y alabar Su Nombre, debido a que lo hemos elegido a El en nuestros corazones para que sea nuestro Salvador, nuestro Dios, nuestro Sanador. Y primeramente nosotros queremos poner una plataforma para El. Y ahora, vamos a hablar acerca de fe y victoria. Y ha habido muchas grandes victorias ganadas en este mundo. Allí... Si yo las pudiera enumerar esta noche serían miles y miles las grandes victorias que han sido ganadas en todo el mundo: en los días antiguos de Roma, y Grecia, y las demás, y los grandes guerreros que han ganado grandes victorias, al grado que toda la tierra está bañada con la sangre de los mártires. Yo pudiera llamar su atención a dos o tres sólo para comenzar, y cómo ellos se comportaron cuando esa victoria fue ganada.
47Por ejemplo, cuando los–los alemanes, en la última o la primera... fue la segunda guerra mundial, que ganaron la victoria en Francia, y después que ellos habían puesto todo en seguridad, ellos hicieron la plataforma para Hitler. Y Hitler estaba ahí, dicen ellos, en el Arco del Triunfo. Yo mismo he estado ahí muchas veces. Y cuando él estaba ahí, millares de millares de alemanes marcharon con el “paso de ganso”, con el saludo alemán a su líder mientras él estaba en su plataforma que ellos habían construido para él, y cuentan que como por media hora los aviones alemanes que venían parecían como una nube en el cielo. La gente gritó, dispararon los rifles, sonaron los silbatos, repicaron las campanas, todo, porque habían ganado la victoria y habían tomado a París... tomado a Francia. Y aquí hace algún tiempo, en la conferencia mundial, la Conferencia Mundial Pentecostal, en Londres, Inglaterra, ellos estaban enseñando una película allí de–de Stalin, cuando ellos lo trajeron a él, cuando Alemania cayó, y ellos lo trajeron a Berlín. ¡Y qué escena fue esa al mirar a esos Ale-... mejor dicho, tanques Rusos equipados con torretas para cañones [cúpulas giratorias y blindadas que en los carros de combate sirven de soporte a los cañones.– Trad.], sólo un poquito por encima de sus cabezas, tan perfectamente entrenados para que sólo saliera un disparo sólido. Oh, yo no puedo ver cómo el mundo pudiera existir bajo un impacto tan terrible, mientras entraban en Alemania. Cómo es que esos cañones en el mismo nivel, sólo un poco por encima del uno del otro y simplemente algo panorámico; constantemente disparando con esas enormes explosiones avent-... granadas de metralla, ellos simplemente hicieron pedazos a Alemania. Y cuando finalmente se habían rendido y entrado ellos–ellos pusieron todo bajo seguridad, trajeron una plataforma, y trajeron a Stalin en un avión. Cuando él aterrizó, esos Rusos con esa clase de inclinaciones un poco curiosas, millares de millares de soldados Rusos se estaban inclinando y demás, y dando vivas, y ovacionando y gritando, y alborotados, debido a que ellos habían ganado la victoria sobre Alemania. Los habían derrotado.
48Y eso fue algo similar al día que la paz fue firmada cuando habíamos dejado caer una bomba atómica sobre Hiroshima y explotado a un millón de gente a pedazos, y quemado a toda la cuadrilla, con sus estómagos y los globos de sus ojos saltados, y entonces Japón se rindió. Y cuando ellos lo hicieron sonaron los silbatos, y dispararon los rifles, y las aclamaciones surgieron, y todo, y muchos padres estaban contentos de que la guerra había terminado, debido a que tendrían un poco de descanso. Muchos padres y madres estaban contentos, porque su hijo vendría a casa otra vez. Y era un–era un gran día. Y cualquiera que gana una victoria es que ha vencido algo; ha vencido contra lo que estaba peleando.
49Yo he estado en las selvas de Sudáfrica mientras estaba cazando leones, y allí el león que yo solía pensar que era un asqueroso, que se alimentaba de carroña, pero yo le tenía respeto a él, porque a pesar de todo su gran poder que tiene para matar, él sólo mata para comer. Las bestias pueden correr por encima de él todo el día, después que haya acabado de comer; él no les prestará nada de atención a ellas. Pero cuando él mata algo, es una cosa patética observarlo. Cuando el mata al ñu [género de antílope–Trad.], o a la cebra, o algo. El pone sus patas sobre ella, y él levanta su gran cabeza imperiosa en el aire, y la melena lanuda alrededor de su cuello, y él da un rugido. Oh, yo he estado a una distancia de quinientas yardas [cuatrocientos cincuenta y cinco metros. Trad.], y he visto las piedritas redondas desprenderse de la tierra, y del cerro, y rodar hacia abajo, por ese terrorífico rugido, de ese grito victorioso que él da. El encontró algo para comer, y él pone sus patas sobre ella, la lame y ruge en las selvas.
50Todas estas cosas no perduran. Estas guerras y sangre derramada, vienen de nuevo, porque son ganadas de una manera incorrecta. No pueden perdurar. No habrá paz hasta que Jesús venga y establezca Su Reino, y el mundo ya no se ensayará más para una guerra. Pero hasta entonces, las naciones están controladas por el diablo, como la Biblia dice que están. Y ellas pelearán una contra la otra hasta que Jesús venga. Cómo fue en aquel día, cuando satanás lo llevó a El sobre el gran monte, y le dijo: “Si eres Hijo de Dios, póstrate y adórame; yo te daré estos reinos. Todos son míos. Yo hago con ellos lo que yo quiero. Yo te los daré a Ti, si Tú tan sólo me adoras”. Jesús sabiendo que El llegaría a ser heredero de ellos en el Milenio, El dijo: “Apártate de Mí, satanás, porque escrito está: ‘Al Señor tu Dios adorarás, y a El sólo servirás’”. Y satanás se fue de delante de El.
51Hay un viejo proverbio que es más que un proverbio. No importa cómo... quién es el primero, uno tiene que jugar conforme a las reglas del juego, o uno nunca ganará. Si un corredor está corriendo alrededor de la pista, y otro toma un atajo, y atraviesa el campo, y le gana al otro allí como por media hora, todavía él será descalificado al fin de la carrera. El tiene que jugar de acuerdo a las reglas del juego o él está descalificado. Y de esa manera lo tenemos que hacer en la carrera de la vida que estamos corriendo ahora: se tiene que correr de acuerdo a los requisitos de Dios, o perderemos cuando lleguemos allá. Si somos el presidente, si somos el gobernador, o un ministro, o quien... a qué iglesia pertenezcamos, o a qué denominación, las reglas del juego tienen que ser observadas. Lo debemos jugar limpio; lo debemos jugar por las reglas. Debemos predicar la Palabra. Lo debemos hacer voluntariamente. Pablo dijo en, yo creo, en Hebreos el capítulo 12: “Teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso, y del pecado que nos asedia, para que podamos correr con paciencia la carrera que tenemos por delante”. Pablo estaba hablando de las olimpiadas y demás, que se llevaban a cabo en Grecia y en Roma y demás; él sabía que uno tenía que jugar el juego limpiamente, porque si no lo hacía, sería descalificado. Y esta noche, como Cristianos nacidos de nuevo, como creyentes aquí en el tiempo del fin, tenemos que jugar el juego de acuerdo a las reglas. Tenemos que correr con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en el Autor y Consumador, Jesucristo.
52Un poco después de eso, o antes de eso, previamente a eso, él dio el gran capítulo 11 de Hebreos, el cual presenta los héroes de fe: “Por la fe Moisés, por la fe Abraham, por la fe Enoc, por la fe Noé”. Todos los grandes héroes de la fe, entonces dice: “Teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso, y del pecado (la incredulidad), que nos asedia”. Estamos aquí esta noche justamente en las sombras de la Venida del Hijo de Dios, y sin embargo, encontramos a la iglesia en una condición anémica. Deberíamos ser guerreros de fe, grandes, fuertes y poderosos, que sacudirían una nación. Dios nos las da a nosotros. Nosotros sólo la deberíamos recibir. Así que hay unas cositas sobre nosotros que nos detienen de correr. Despojémonos de todos esos pequeños pesos, por cuanto tenemos puestos nuestros ojos en el Autor y Consumador de nuestra fe, Jesucristo, quien fue hecho hombre en la tierra, y habitó entre nosotros, y fue hecho pecado, para que por medio de Su justicia, nosotros pudiéramos ser perdonados de nuestros pecados. El llegó a ser nosotros, pecadores, para que pudiéramos llegar a ser Su justicia. De otra manera, así: El llegó a ser yo, para que yo pudiera llegar a ser El. El era el Hijo de Dios; yo era un pecador. El tomó mi lugar, llegó a ser un pecador, para que yo pudiera ser un hijo de Dios. Y cuando nosotros vemos eso, debería atraer la atención de todo hombre y mujer, para despojarse de toda platiquita escéptica.¡Oh, yo amo eso: despojémonos de todo peso, y de la pequeña incredulidad que nos asedia! Alguna cosita surge, y decimos: “Pues, yo nunca oí de eso antes”. Escudríñenlo en la Escritura, si es la Biblia, quédense con ello.
53Uds. hermanos que son de aquí son conocidos por sus manzanas; manzanas grandes y deliciosas son cultivadas aquí en el valle, y otras frutas. Cuando Uds. plantan ese arbolito no más grande que ese... sólo un tallito joven. Cada manzana que habrá en ese árbol está allí en él allí mismo en ese momento. Ciertamente, está allí. Si no, ¿de dónde viene? Está en el árbol. Y Uds. plantan él árbol en la tierra. Uds. lo riegan, le vierten agua. ¿Qué hace ese arbolito? Crece, y pues... Como crece, bebe, y extrae agua de la tierra. Extrae más que su porción, más que suficiente para llenarlo. El extrae tanta al grado que echa ramas, brazos, manzanas, entonces baja y se esconde durante el invierno, guarda la savia de ser matada en el árbol. ¿Qué inteligencia hace que corra hacia abajo de la tierra y la esconda durante el invierno? Ponga agua en una taza de hojalata, y póngala sobre un cerco, y vea si baja cuando venga el tiempo de invierno. Ciertamente no bajará. Alguna inteligencia hace que corra hacia abajo. Esa misma inteligencia que hace que el agua corra allí adentro, es el mismo Espíritu de Dios que nos reunió para esta convención, es el mismo Espíritu Santo que nos está reuniendo aquí bajo los lugares Celestiales en Cristo Jesús, para encontrar Su bondad y misericordia para las horas que están por delante de nosotros. Oh, El es real, Dios lo es.
54Ahora, nos damos cuenta que este arbolito, brota hacia afuera. Cuando crece brota hacia afuera. Y cuando Uds. nacen en el Reino de Dios, sólo siendo un pequeño bebé en Cristo, todo lo que Uds. necesiten en la jornada de la vida, está en Uds. cuando reciben el Espíritu Santo. Oh, entonces lo que Uds. tienen que hacer es, beber, y beber, y mantenerse bebiendo. No sólo se detengan cuando Uds. se unan a la iglesia y sean bautizados; sólo sigan bebiendo hasta que Uds. tengan fe para esto, y fe para aquello, y fe para lo otro, y broten hacia afuera hasta que todas las manifestaciones del Espíritu Santo estén viviendo en la Iglesia. [Espacio en blanco en la cinta.–Ed.]... y es galardonador de los que le buscan.
55Ahora, ¿cómo somos plantados? Somos plantados en Cristo Jesús. Ahora, yo creo, sólo en mi opinión de El. El es la fuente inagotable de Vida, que Uds. no pueden agotar Su bondad. Algunas personan piensan: “Oh, a mí no me gusta acudir demasiado a Dios”. Eso es lo que El quiere que Uds. hagan. “No tenéis, porque no pedís. No pedís, porque no creéis. Pedid abundantemente para que vuestro gozo sea cumplido.” Eso es lo que Dios quiere, que pidan cosas grandes. Yo estoy pidiendo por centenares de almas en esta reunión. Yo estoy pidiendo que cada persona enferma que entre por esa puerta se vaya de aquí sana. Yo lo estoy creyendo. Yo estoy creyendo que hasta que nos vayamos, que esta no vaya a ser otra reunión, sino que habrá un avivamiento aquí en Yakima. Satanás me ha apartado de aquí ya lo suficiente, y yo creo que la hora está aquí para un verdadero avivamiento arrasador en cada iglesia y alrededor del país.
56Salí esta tarde, fui a diferentes lugares a visitar entre la gente, con un sombrero de paja puesto, jalado hacia abajo de mi cara, y demás, yo... sólo para ver las actitudes de la gente. Uds. tienen unas personas muy finas aquí; Uds. tienen algo con que trabajar. Eso es correcto. Ahora, lo que tenemos que hacer es empezar a trabajar. Estamos aquí esta noche para elegir a nuestro Señor Jesús como nuestro Rey en nuestros corazones, nuestro Gobernador, nuestro Dador de fe, nuestro Dios, nuestro Sanador, nuestro Salvador, elegirlo a El en nuestro corazón y salir ahora aquí afuera y llevarlo a esta gran elección que viene en el Juicio, cuando El será coronado Rey de reyes, y Señor de señores.
57Ahora, estamos viviendo en un día terrible, pero todo de lo que Uds. tienen necesidad, ya se les ha sido suplido a Uds., cuando Uds. creen. Yo encuentro a tanta gente hoy en día, que cuando ellos se unen a la iglesia, y especialmente aquí en América, ellos sólo llegan a ser personas llevadas por la corriente. Ellos sólo son... “Bueno, alabado sea Dios, yo conocí al Hermano Branham, y yo–yo fui salvo, y yo puse mi nombre en el libro, y eso–eso es todo lo que hice”. Sólo siendo llevados por la corriente, no queremos hacer eso. Uds. nunca fueron salvos sólo para ser un miembro de una iglesia. Uds. fueron salvos para trabajar. Nosotros no vestimos a un ejército sólo para que ande en la esquina y que coquetee con las muchachas, con uniformes muy bonitos puestos. Nosotros entrenamos a nuestro ejército para que pelee. Y nosotros no estamos en un día campestre; estamos en terrenos de batalla. Estamos aquí mismo enfrentando al enemigo de nuestro Señor Jesús, y el enemigo de nuestras almas. Levantémonos y actuemos, con un corazón listo para pelear. A mí me gusta ese Salmo de la Vida: “No seáis como el ganado bruto que es conducido”, que tienen que llevarlo a Ud. a un corralito a algún lugar y para acá para este lado, para allá para ese lado. Seamos un héroe. Las vidas de grandes hombres nos recuerdan a todos Que podemos hacer nuestras vidas sublimes, Al partir dejando tras nosotros Huellas en las arenas del tiempo. Huellas, que tal vez otro, Mientras navega sobre la majestuosa alta mar de la vida, Un hermano naufragado y triste, Al verlas, tomará ánimo otra vez. Hagamos algo; nosotros somos epístolas leídas.
58Ahora, hace algún tiempo aquí, hace unos cuantos años, mi esposa... yo estaba en el estudio, y ella vino a la puerta y dijo: “Billy, hay un–hay un pordiosero en la puerta. El quiere algo para comer”. Yo dije: “Dale de comer. Dale algo; él es un humano. A mí no me importa lo que sea, dale de comer. Reparte lo que nosotros tenemos con él. El hombre tiene hambre”. Ella dijo: “Yo le tengo miedo”. Yo dije: “Oh, qué cosa, abre la puerta y dile que coja algo para comer. Prepárale algo y dáselo”. Así que ella le preparó la mesa, entonces lo invitó a entrar; luego ella entró al cuarto. Así que yo... Ella le tenía un poco de miedo a él, porque él tenía una apariencia algo sucia, y yo salí y dije: “¿Cómo está Ud., mi buen hombre?” El dijo: “¿Cómo está Ud.?” Y él se estaba comiendo su comida, y así que dije: “¿De dónde es Ud.?” El dijo: “Oh, sólo de aquí y de allá” Yo dije: “¿Adónde va Ud.?” El dijo: “Oh, la misma cosa, sólo aquí y allá”. Yo dije: “¿Qué propósito tiene Ud. en la vida?” El dijo: “Ninguno”.
59Bueno, así es más o menos de la manera a lo que la gente se acostumbra. Nosotros tenemos que tener algo por lo cual tenemos un propósito. Nosotros tenemos que proponernos en nuestros corazones...Tenemos que hacer algo. Ahora, Uds. dicen: “Oh, nosotros estamos teniendo un avivamiento. Sí, nosotros estamos allá en el auditorio de la escuela Eisenhower”. No permitan que así sea con Uds., unos que flotan y unos que son llevados por la corriente. Uds. nunca podrán llegar a nada así. Levantémonos y hagamos algo al respecto. Arrimemos el hombro a la rueda. Asegurémonos que nuestra iglesia prospere; asegurémonos que el Reino prospere. Asegurémonos que los enfermos entren aquí. Asegurémonos que Dios sea establecido entre la gente, y que grandes señales y maravillas acontezcan que encenderán la nación. Yo estoy satisfecho que sucederán cosas aquí que estremecerán a este país, que lo sacudirán para el Reino de Dios, si cada uno de nosotros lo apoyamos. ¿Qué estamos haciendo? Construyendo una plataforma para nuestro Señor. Lo estamos queriendo traer a El a Yakima; lo queremos traer a El a un gran avivamiento. Y lo tenemos que elegir a El en nuestros propios corazones. Tenemos que proponernos algo, tener algo que ver con ello, hacer algo, con algún propósito. Uds. no sólo, oh, se unen a la iglesia y son llevados por la corriente. Uds. no lo hagan de esa manera. Uds. tienen que tener siempre un propósito en lo que están haciendo. La esposa dice: “Bueno, yo sólo soy una esposa”. Póngase en el teléfono; haga algo. Haga algo ahora para ayudar al Señor Jesús.
60Ahora, hay un tiempo en que un hombre puede llegar a un lugar en donde él puede tener un propósito. Hay algo que lo cambiará a él. Y eso es, cuando un hombre se encuentra con Dios. Un hombre nunca puede ser el mismo si él alguna vez se encuentra con Dios cara a cara. Lo cambiará a él a pesar de cualquier cosa que Ud. pueda hacer al respecto. Un hombre nunca podrá ser el mismo después que una vez se haya encontrado con Dios. Ahora, esa es la verdad. Tomemos a alguien. Empecemos con Noé. Noé no tenía un cierto propósito en la vida. El era un campesino común, allá en el campo. Y un día Dios se encontró con él, y El le habló a él, y le dijo algo que era imposible que alguna vez ocurriera o que sucediera. Entonces desde esa hora en adelante, mientras Noé propuso en su corazón que él construiría esa arca a pesar de todo lo que los fanáticos dijeran... Pues, nunca había llovido de los cielos. Ellos nunca habían tenido humedad sobre la tierra. Era regada por los manantiales. Nunca había habido una nube en el cielo. ¿Cómo lo iba a hacer él? Bueno, Dios dijo que iba a suceder, y Noé propuso en su corazón lograr esto para Dios, y él lo hizo. No importó cuánto se reían de él, o cuánto decían, esto, eso, o lo otro. “¿Cómo va a llover? ¿Dónde va a llover, Noé?” “Yo no sé”. “Bueno, muéstrame dónde está la lluvia”. “Yo no te la puedo mostrar, pero cuando llegue el tiempo, la lluvia estará allí”. Eso es correcto. El se encontró con Dios.
61Y cuando su doctor lo desahucia, y le dice: “El cáncer lo va a matar a Ud.” ¿Cómo es que Ud. va a vivir? Yo no puedo decir cómo va a ser, pero Dios dijo: “La oración de fe salvará al enfermo. Y así será”. Eso es correcto. Alguien me dijo, no hace mucho, yo estaba predicando sobre Elías, y de los cuervos que lo alimentaban. Yo hice una declaración un poquito áspera, y Uds. gente de color, discúlpenme por esto. Pero yo dije: “El estaba mucho mejor. Ellos dijeron que él estaba loco allá en aquel árbol. El tenía siervos de color que le servían cada día. Y cuando él quería agua, él alargaba su mano y bebía. Cuando llegaba la hora para comer, un siervo de color, un cuervo, llegaba trayéndole un emparedado”. Y un ministro de una iglesia me dijo: “¿Cree Ud. que esos realmente eran emparedados?” Yo dije: “Yo ciertamente lo creo. La Biblia dice que era carne y pan, y yo lo creo”. Dijo: “Entonces yo le quiero preguntar algo: ‘¿De dónde lo obtuvo él? ¿De dónde lo obtuvieron esos cuervos?’” Yo dije: “Eso no dependía de Elías tratar de imaginárselo. El simplemente sabía que Dios le había dicho que El lo alimentaría; los cuervos lo trajeron, él se lo comió, y él estuvo satisfecho con eso. Y eso es todo lo que contaba”.
62De esa manera es con la sanidad Divina o el poder de Dios, no importa quién lo trate de explicar y de rechazarlo, Dios dijo que así sería y estará allí. Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Su poder es el mismo. El dijo: “El que en Mí cree, las obras que Yo hago, él las hará todas... también”. “¿Cómo vas a hacer esto?” “No les puedo decir, pero Dios dijo que sucedería, y eso simplemente acontece; eso es todo lo que yo sé”. Yo no puedo explicar cómo una vaca negra puede comer pasto verde, y dar leche blanca, pero yo me la tomo todo el tiempo, de igual manera. Yo no conozco la mecánica de ello, pero la única cosa que sé es que es leche y yo me la tomo. De esa misma manera alguien dijo: “Oh, Ud. tiene a esa gente toda entusiasmada. Ellos están todos excitados, eso es... ” Yo no estoy seguro de eso. Yo no puedo decir qué clase de entusiasmo es. Yo sé que algo cambió mi vida, cuando ese excitamiento entró en mí. Alguien me dijo: “Ud. se volverá loco”. Yo dije: “Déjenme en paz entonces; yo estoy más feliz de esta manera, que lo que estaba de la otra manera”. Así que yo recibí salvación de esta manera. Yo espero que esté excitado hasta que yo muera, porque yo estoy teniendo un tiempo maravilloso creyendo la Palabra de Dios, y viéndolo a El confirmarla con todo lo que El dijo que El prometió hacer. Allí está El que es nuestro Señor. Allí está ese Grandioso. Seguro. Nosotros creemos.
63Oh, cuando Dios se encuentra con un hombre, él es cambiado. Cuando Noé se encontró con Dios, todo su objetivo era construir esa arca. La gente llegaba allí: “¿Qué estás haciendo, Noé?” “Construyendo un arca”. “¿Qué es un arca? “Es un barco”. “¿Qué es un barco?” “Es una cosa... Viene lluvia, va a caer de los cielos, y Dios va a destruir este mundo perverso. Y todo el que no entre en esta arca va a–va a perecer”. “Oh, oigan, todos Uds. lo deberían llevar a él con un psiquiatra. Hay algo mal en la cabeza de ese anciano”. “Pues, ¿qué era? El creyó a Dios. Y un hombre que cree en Dios, se comporta como un necio para el mundo, porque le agradó a Dios que, por la locura de la predicación, lograría esto. Amén.
64“Todos los que viven piadosamente en Cristo Jesús sufrirán persecución. Bienaventurados sois cuando por Mi causa os vituperen y os hagan toda clase de burla y os llamen toda clase de nombres. (¿Ven?) Gozaos y alegraos, porque así persiguieron a los profetas que predicaron antes de vosotros”. Siempre ha sido así. Cuando reciben el espíritu de la nación aquí sobre Uds., Uds. verdaderamente llegan a ser un americano. Ese es un buen espíritu nacional para tener. Pero algunas veces de la manera que están sucediendo las cosas ahora, se está poniendo muy mal.
65Yo estuve en San Angelus, sólo recientemente–recientemente en Roma, y había un gran letrero antes de que uno entrara en San Angelus que decía: “A las mujeres americanas: Por favor, pónganse ropa y honren a los muertos, antes de que Uds. entren aquí”. Uds. piensan que eso está muy mal, un gran líder de una cierta nación, después que terminamos, dijo: “¿Tienen Uds. alguna buena mujer allá en su país?” Yo dije: “Miles de ellas”. “Pues, ¿por qué Uds. cantan todas esas canciones sucias acerca de ellas? Cada canción que llega aquí, hay algo sucio con respecto a las mujeres”. Yo dije: “Eso es sólo el otro lado. Ud. no conoce el lado bueno de eso. Ud. leyó la página en blanco”. Como yo dije: “Seguro, nosotros tenemos mujeres Cristianas nacidas de nuevo, que son leales, y verdaderas damas: jóvenes y ancianas. Reales, ellas son el pueblo del Reino. En realidad, yo dije: “Yo vengo a su nación para decirles al respecto”. Eso es correcto. ¿Ven? Cuando Uds. reciben un espíritu....
66Hace algún tiempo aquí, yo iba a una tienda, mi esposa y yo, y allí estaban estas mujeres con esas pequeñas ropitas inmorales, y yo... y nosotros no vimos más que sólo a una mujer entre miles, que traía puesta un tipo de ropa diferente. Y–y mi esposa me dijo, dijo: “Billy, ¿qué es? Es–es impropio que todas esas mujeres se vistan de esa manera”. Yo dije: “Oh, eso es sólo un espíritu americano”. “Bueno”, dijo, “¿no somos nosotros americanos? Yo dije: “Sí, nosotros somos americanos. Eso es correcto. La nación más grande en el mundo. Nosotros la amamos. Pero sin embargo, nosotros no somos exactamente americanos”. Dijo: “¿Qué somos?” Dije: “Nosotros somos nacidos del Cielo”. Yo dije: “Cuando nosotros venimos de aquí, sólo somos unos–unos americanos. Nosotros nos vestimos como los demás se visten, hacemos lo mismo, llevados por la corriente, flotamos junto con ellos. Pero cuando su Espíritu viene de Arriba, es santo. ¡Aleluya! Es diferente. Lo hace a uno comportarse como uno se comporta allá Arriba. Eso es correcto. Así que cuando uno recibe ese Espíritu, uno llega a ser raro para esta gente aquí. ¿Ven? Uno se mira diferente. Uno se comporta diferente.
67Y Noé lo hizo de esa manera. El había hablado con Dios y había sido cambiado de ser sólo uno que flotaba en el mundo antediluviano; él llegó a ser una criatura de Dios que había nacido en el Reino para traer el mensaje. Jesús dijo: “Como fue en los días de Noé, así será en la Venida del Hijo del Hombre”. Una religión de aspecto fanático, gente viviendo santamente, afirmando que hay algo que viene de Arriba, y nosotros creemos que no es agua, sino que las aguas de Dios caen cada noche de Arriba, de la Fuente que está llena con la Sangre sacada de las venas de Emanuel, donde los pecadores se sumergen debajo del raudal, y pierden todas sus manchas de culpabilidad. Poder y gloria fluyen de esa Fuente de Arriba a Su Iglesia. Cuando El murió, y resucitó en una mañana de Pascua, El había abierto un hoyo por todo el camino hasta llegar a la Gloria para dejar que la Gloria cayera sobre Su Iglesia que vino en el Día de Pentecostés. Ha estado cayendo desde entonces. Nosotros creemos eso con todo nuestro corazón.
68Ahora fíjense, mientras estamos colocando Su plataforma. Tomemos a otro hombre primero. Allí estaba Abraham; él simplemente era un hombre ordinario. El vino con su padre de Babilonia, y Sinar, allá en el valle, y vivía allá en la ciudad de Ur, en la tierra de Caldea. Y cuando menos lo esperaba, y quizás él era un... oh, un hombre del campo, o un pastor de ovejas, o algo así, un día él estaba allá en el campo cuando él tenía setenta y cinco años, y su esposa, Sara era de sesenta y cinco, y Dios se encontró con Abraham y le dijo a él de otra tierra que estaba mucho más allá de esa. Y El le dijo que él iba a tener un bebé por medio de Sara, y ella estaba pasada de la edad de dar a luz, y había estado estéril toda su vida, y oh, también él, pero se iba a cumplir. Dios iba a hacer algo, y ese hombre año tras año, mientras él vivía, él profesaba que él era un peregrino y un extranjero, buscando una Ciudad cuyo Arquitecto y Constructor era Dios. Amén. Cambia a un hombre cuando él oye a Dios hablar con él.
69Oh, escuchen esta semana, escuchen para que la voz de Dios les hable a Uds. Los cambiará; quitará toda la duda de sus mentes, sabiendo que el Señor Jesús es el mismo, ayer, hoy, y por los siglos. Cuando nosotros lo vemos a El venir a las reuniones y empezar a hacer las mismas cosas que El hizo cuando El estuvo aquí en la tierra, entonces Uds. van a querer escuchar atentamente esa Vocecita. Eso es algo que los cambiará a Uds., dirán: “Sí, Dios”. Eso es exactamente lo que la Escritura dice. Eso es palabra por palabra lo que la Escritura dice”. Vayan a casa, tomen sus Biblias, razónenlo, vean si es correcto. Escudriñen a través de las Escrituras. Tiene que venir de Génesis a Apocalipsis, y ligarse a través de la Biblia. Esa es exactamente la promesa de Uds. y oigan a Dios; los cambiará. Les dará fe para creer. Esas manos lisiadas serán desatadas; esas piernas serán desatadas; ese cáncer se desvanecerá. Esos ojos ciegos se abrirán, y las cosas que Dios prometió serán hechas manifiestas. Estamos en un mundo que ha estado apartado de esas cosas, pero estamos edificando una plataforma esta noche para un Hombre. Amén. Amén. Como la mujer dijo en el pozo: “Venid, ved a un Hombre, que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será éste el mismo Mesías?”
70Vengan, vean al Hombre, al Hombre sobre el que estamos edificando esta noche, el Señor Jesús, sobre El, porque sobre los otros terrenos es arena movediza. Todos los otros terrenos perecerán, pero esa Roca, Cristo Jesús, permanecerá para siempre. ¿Creen Uds. eso? Sí. Abraham confesó que él era un peregrino y extranjero. Todos los días de su vida él buscó esa Ciudad, cuyo Arquitecto y Constructor es Dios. Siempre de esa manera. Moisés se había apartado de Egipto y había entrado en el desierto, estaba viviendo bien, él estaba viviendo allá detrás de la montaña, con una esposa encantadora, y un niñito, Gersón, para llegar a ser heredero de las ovejas de Jetro y eso. Bueno, él estaba muy bien; él continuaba, sólo siendo llevado por la corriente de las comodidades, e Israel allá en angustia, clamando, y Dios lo había elegido a él para liberar al pueblo. Pero él se había alejado de ello.
71Ahora, eso es lo que pasa con muchas de nuestras iglesias hoy en día. Dios nos llamó a un ministerio. Dios nos llamó para ser Su pueblo. Dios nos llamó para creer en señales y maravillas. Dios nos llamó para hacer señales y maravillas. El nos llamó para hacer eso, y nos estamos alejando demasiado de ello. Lo que necesitamos es otra visitación de Dios. ¿No la enviaría Dios aquí a este auditorio Eisenhower, enviaría una visitación del Espíritu de Dios? Nos estamos alejando demasiado como Moisés lo hizo. Moisés estaba muy bien allá; él estaba viviendo bien. La iglesia hoy en día tiene más grandes edificios de los que alguna vez haya tenido, mejores iglesias, gente mejor vestida, gente viviendo mejor de lo que han vivido. Pero, oh hermano, esa no es la cosa. Esas cosas perecen. Nosotros tenemos la victoria; tenemos que pelear; tenemos que hacer algo para el Reino de Dios.
72Allá estaba Moisés, viviendo espléndidamente, caminando una mañana, y Dios le habló a él de una zarza ardiendo. Ese hombre fue cambiado desde ese momento en adelante. ¡Qué cosa tan radical les causa que hagan cuando encuentran a Dios! Miren a Moisés, huyó, mató a un egipcio, y huyó de eso al desierto. Y aquí estaba a la siguiente mañana, después que se había encontrado con Dios en esta zarza ardiendo, tenía a su esposa sentada a horcajadas en una mula con ese pequeñito Gersón sobre su cadera de esta manera, con la barba colgándole así de larga, con una vara en su mano, yendo allá, sólo saltando, sólo gritando y alabando a Dios, guiando a su vieja mula con su esposa sobre ella. “¿Adónde vas Moisés?” “Voy a Egipto a conquistar”. Una invasión de un solo hombre, pero él lo hizo. El lo hizo porque Dios así lo dijo, y él tenía fe.
73Cuando Dios le habla a un hombre, él tiene fe, y él tiene ambición, y él tiene un propósito. Cuando Dios le habla a un hombre, El le da a él un propósito. Cuando Dios le habla a un hombre, El le da a él una ambición. Cuando Dios le habla a un hombre, El le da a él fe para hacerlo, para llevarlo a cabo, o lograr cuál sea su propósito en la vida, a lo que Dios lo llamó a hacer. El nos llamó a estar en la Iglesia de Dios. Amén.
74Sólo hagamos–solo hagamos nuestro propósito en la vida el asegurarnos que somos la Iglesia de Dios. Tengamos ambición, no sentarnos porque los Jones lo quieren o los...?... quieren. ¿Qué nos interesa acerca de los...? si ellos no lo hacen, hagámoslo de todas maneras. Si el resto de la nación se quiere hundir, eso depende de ellos. En Yakima nos paramos por Dios. Nosotros queremos a Dios. Nosotros queremos lograr... Nosotros queremos tener fe. Nosotros queremos tener ambición. Creamos en el Señor Jesucristo, porque El dijo: “A los que creen; todo les es posible. De cierto os digo que (no si Yo), pero si Uds. dicen a este monte: Quítate, y no dudan en sus corazones sino creyeren que será hecho lo que dicen, lo que digan será hecho”. Yo creo eso con todo mi corazón. ¿Creen Uds. eso?
75El tenía una ambición. Nunca fue el mismo después de eso. El tenía una ambición. El tenía algo por lo cual trabajar, y él tenía fe para hacerlo. Todos los días de su vida, él sirvió a Dios para liberar a ese pueblo. El no estaba preocupado acerca de... Mientras que a él le estuviera yendo bien, ¿qué le interesaba a él acerca de esa gente que estaba allá sufriendo? Y Dios dijo: “Yo he oído el clamor de Mi pueblo, y Yo me he acordado de Mi promesa que Yo le hice a Abraham”. Y hoy en día cuando la iglesia está enferma, la enfermedad se ha acumulado, y la gente debido al–al orgullo intelectual, y demás, se está apartando de la sanidad Divina, se aparta del Espíritu Santo, Dios todavía oye el clamor de Su pueblo. Alguien tiene que ir.
76Yakima, levantémonos y resplandezcamos en el Nombre del Señor Jesús. Si Uds. están enfermos... Ud. dice: “Yo estoy enfermo en mi cuerpo”. Dios ha hablado. Dios así lo dijo. “Estas señales seguirán a los que creen. En Mi Nombre pondrán sus manos sobre los enfermos; ellos sanarán”. Dios lo ha hablado. ¿Tienen alguna ambición? “Pues, el doctor dijo que yo iba a morir”. Eso es lo mejor que el doctor conoce. El ha estudiado. Toda investigación científica muestra que él ha hecho todo lo que puede hacer por Ud.; así que de acuerdo a la ciencia médica Ud. va a morir. “Pero la oración de fe salvará al enfermo”. Encuentre su ambición; tenga un propósito, que Ud. va a ser sanado para la gloria de Dios. Entonces venga con fe que: “Yo la voy a recibir”. Y Ud. la recibirá. Sí, señor.
77Ud. dice: “Hermano Branham, yo no lo puedo entender”. Bueno, ahora, cuando yo voy... cuando yo voy a ultramar, yo voy a... Allí está un enorme avión estacionado allí, una gran aeronave. Yo–yo he volado en esta cosa, siete veces alrededor... Yo no voy y digo: “Oiga piloto, un... Antes de subir en este avión, dígame cuánto alcance tienen...cada una de esas hélices tienen, deme toda la mecánica de cómo este avión va a operar. En un tiempo de tormenta, ¿qué hará? ¿Qué tanto poder tienen Uds.? ¿Qué tan alto pueden subir? Toda la mecánica. Yo no pregunto todas esas cosas. Yo sé que el avión cruzó con alguien más. Si el avión cruzó con alguien más, también cruzará conmigo. Así que yo sólo me subo, y me consigo un asiento, y me siento. El piloto es el que se encarga de asegurarse que llegue allá. De esa manera es con la sanidad Divina. Yo no conozco la mecánica de ella. Yo no les puedo decir de la mecánica; nadie más puede. Cómo un Hombre pudo morir allá y ser azotado en toda Su espalda, si El es capaz para sanar a los enfermos... Por cuanto él lo cree. Yo no puedo explicar eso, yo no conozco la mecánica. Yo sólo echo mano de la promesa y la acepto, y digo: “Señor, así es”. Eso lo concluye. Uds. creen eso, ¿no es así hermanos? Seguro. Sólo acéptenlo en base de que Dios así lo dijo. Ese es el Hombre al que le estamos construyendo una plataforma.
78Un comentario ahora, antes de terminar. A mí me gustaría decir esto: ¿Qué de cuando Uds. se someten al doctor? Cuando un doctor viene, y él le dice que él tiene una medicina para Ud. Y Ud. se toma la medicina, y dice: “Ahora doctor, siéntese aquí y dígame qué es todo lo que contiene esta píldora. Yo–yo quiero saber la mecánica de ella. ¿Cuál es todo el análisis de esta píldora? ¿Qué–qué–qué clase de fórmula médica ha mezclado Ud. para mí? ¿Cómo– cómo obtuvo Ud. esta estricnina? ¿Cómo la harían... cómo fue hecha?¿De dónde vino? Y ¿quién la descubrió? ¿Y de dónde vino esa glicerina? ¿Y dónde ésta... todas estas otras cosas que se ponen en la fórmula?” El la escribe en griego. Probablemente ni siquiera él mismo lo sabe. El solamente la escribe. Muy bien. Eso es lo que a él se le ha dicho que haga. Pero la única cosa que uno hace, uno mismo se somete al doctor y se toma las píldoras. Eso es todo. Y si Ud. confía en su doctor, es probable que ellas le ayudarán.
79Es lo mismo acerca de tomar esta píldora del evangelio [el Hermano Branham usa la palabra gos-pill que es parecido a gospel, que en inglés significa “evangelio” y pill es “píldora”–Trad.] Yo no les puedo decir a Uds. todo al respecto, pero yo sé que funciona. Yo la he visto llevarse a otros. Cuando llegue el tiempo de morir, ¿cómo va Ud. a ser trasladado, irse para entrar a otro mundo, y llegue a ser una nueva criatura allá, y–y nunca se envejece, vuelve a ser un hombre joven otra vez? ¿Cómo lo va a lograr? Yo no sé. Yo sólo me someteré a mi Piloto en los días de mi partida. El se asegurará que yo llegue allá bien. El se asegurará del resto de ello. Mis hombros se enderezarán, y yo llegaré a ser un hombre joven, y–y yo seré diferente entonces. ¿Ven? Porque todos los símbolos de muerte serán quitados de este cuerpo envejecido, y yo seré formado... tendré un cuerpo como Su propio cuerpo glorioso, porque yo le veré como El es. Yo no digo: “Señor, dime cómo lo haces”. A mí me da lo mismo cómo lo haces, sólo con que yo lo tenga. Eso es lo importante. Y El lo prometió, y yo lo creo. ¡Amén!
80El nos prometió un avivamiento. El prometió que estas señales seguirán a los que creen. La oración de fe salvará al enfermo. Yo no sé la mecánica de ello. Todo lo que yo sé, El lo prometió, y es verdad. Yo he visto a otros dar un paso y cruzar al otro lado. Entonces yo puedo dar un paso y cruzar al otro lado. Y Uds. pueden dar un paso, y cruzar al otro lado. ¿Qué si el doctor viene y dice: “Ud. tiene un apéndice malo que yo tengo que sacar de allí; yo tengo que sacar un–un coágulo del cerebro”? “Pero doctor, sólo dígame que... cuántos nervios... ¿qué es lo que tiene que cortar? ¿Cómo corta Ud. esto? ¿Cómo... ? Ud. no hace eso. Ud. simplemente... Ud. está enfermo, y Ud. quiere estar bien, así que Ud. simplemente se somete al doctor y él va y hace la operación. Eso es todo. De esa manera es con Jesucristo. Oh, hermano. Yo espero que esta noche El haga una gran operación en toda nuestra fe. ¿No lo esperan Uds. así? Que saque el apéndice que se reventó, todas las–todas las otras cosas, los pequeños cánceres que están alrededor de nosotros, los parásitos, que vienen a través de desalientos y cosas esta noche. Sólo permitan que Dios opere en nuestra fe y quite todo eso, quite todo, y cuando nosotros despertemos al hecho de saber que Jesús es el mismo ayer, hoy, y por los siglos, nosotros tendremos una fe perfecta con la cual actuar durante esta semana que viene.
81¿Creen Uds. eso, Iglesia de Dios? ¿Creen Uds. que El es el mismo ayer, hoy, y por los siglos? ¿Están dispuestos a confiar el caso de Uds. en Su mano? ¿Lo harán? ¿Harán Uds. ahora todo lo que Uds. puedan en esta plataforma con el Hombre del que les estoy tratando de hablar? El es Su Salvador, Jesucristo. ¿Confiarían Uds.? ¿Votarán–votarán por El, ahora mismo? ¿Lo elegirán a El, su Salvador y su Sanador, ahora mismo en su corazón y dirán: “Señor Dios, yo voy a creer toda Palabra de ello, yo voy a trabajar con todo lo que está en mí, y con todo lo que acontezca....? Si yo veo algo que está aconteciendo en la reunión esta semana, que yo no entiendo, yo me iré a casa y veré si está en la fórmula. Yo me iré a casa, y veré si está en la Biblia, y veré si Dios lo prometió”. Si El lo prometió, es suyo... es su privilegio creerlo. Es para Uds. Es–es una fórmula que Dios les da a Uds.
82La otra noche, yo estaba predicando sobre un tema de “¿Por qué?” Y ¿por qué? ¿Por qué? Y yo les dije que la Biblia tenía una fórmula. En esta fórmula se encontraba la cura para el pecado y la enfermedad. ¿Les gustaría a Uds. mirar en el... de Moisés? Pues, él tenía... el maletín de Moisés. El le ministró a dos millones de israelitas. Y El los mantuvo allí por cuarenta años, y cuando ellos salieron, no había un débil entre ellos. Y si hubiera un doctor aquí, ¿no le gustaría ver qué prescripción tenía Moisés? ¿Cuántos bebés nacían cada noche? ¿Ven? ¿Qué prescripción daba Moisés? El no tenía transfusiones de sangre, y cosas allá para estos casos malos, y–y tener que tener operaciones de cesáreas, y demás. ¿Cuál era su fórmula que él tenía? ¿Quieren saber Uds. qué es? Está escrito aquí en Génesis, o Exodo, mejor dicho. Está escrito aquí: “Yo soy el Señor Tu Dios, que sana todas tus enfermedades”. Esa era la fórmula que él tenía. Ese es el Hombre que queremos elegir en esta... para nuestra campaña. Todos los que quieran elegirlo a El en su corazón, votar por él para que sea su Señor resucitado, su Sanador resucitado, su Dios resucitado, que murió por Uds. y resucitó al tercer día y está vivo... ¿Lo elegirán a El, dirían: “Señor, ven a este edificio cada noche, ven a mi corazón, dame fe y valor, dame una ambición, haz algo por mí, yo quiero ser bendecido por Tu poder”? Levanten sus manos, si Uds. lo aceptarán a El de esa manera, digan: “En todas partes en dondequiera que estén”. El Señor los bendiga.
83Ahora, mañana en la noche, si el Señor lo permite, ellos estarán aquí para dar las tarjetas de oración a las seis y media. Y entonces empezaremos la línea de oración como alrededor de las ocho y media... como a las nueve y media, yo creo, o a las nueve, y a las nueve y media saldremos. Ahora, yo pensé que esta noche yo diría estas cosas, construiría una pequeña plataforma, les haría saber lo que creemos. Nosotros creemos en Jesucristo y en cada promesa que El hizo. Nosotros creemos que el Nuevo Testamento es un–es un antitipo del Antiguo, que se toma del Antiguo. El Antiguo prefiguró el Nuevo, y las cosas que Dios hizo en ambos, están aquí hoy en la forma del Espíritu Santo, la misma Columna de Fuego, el mismo Dios, la misma sanidad, las mismas bendiciones, el mismo poder para salvar. Todo lo que El era, El es hoy, y será para siempre. Y no creemos que estas cosas están en el hombre. Nosotros creemos que el hombre tiene dones, pero que Dios ya ha comprado nuestra salvación y nuestra sanidad en el Calvario, y yo quiero que Uds. lo elijan a El en su corazón esta noche, que digan: “Dios, manda Tu poder. Envía Tus bendiciones. Yo lo creeré y lo aceptaré como mi propiedad de Tu parte. Es una promesa que Tú me diste”.
84Que el Señor los bendiga. Ahora, yo quiero que Uds. pongan sus manos los unos sobre los otros, por todo el edificio en dondequiera que Uds. estén. Ahora, si hay alguien aquí, que está enfermo y afligido, la Biblia ha dicho esto: “Estas señales seguirán a los que creen”. La Biblia nunca dijo: “Estas señales seguirán al Hermano Branham, al Hermano Roberts, o a su pastor, o al pastor de alguien. Estas señales les seguirán (plural)”. ¿Es Ud. un creyente? Diga: “Amén”. Entonces estas señales le seguirán a Ud. Si ponen manos sobre los enfermos, ellos sanarán”. ¿Creen Uds. eso? Entonces cuando yo ore aquí por todos Uds., cada uno de Uds... No oren ahora por Uds. mismos, oren por la persona sobre la que tienen sus manos puestas. ¿Ven? Digan: “Señor, dale a esta persona sobre la que tengo puesta mi mano, dale a ella el deseo de su corazón”. Diga eso. Diga: “Dales... Si están enfermos, dales sanidad”. Si Uds. conocen a la persona, digan: “Sana a esta persona”. Y el poder de Dios sanará a cada uno de Uds. Y mañana en la noche Uds. estarán aquí, diciendo: “Hermano Branham, antes que alguna cosa haya sucedido, antes que yo haya visto alguna gran obra del Espíritu Santo, yo ya fui testigo en mi vida, que El me sanó anoche, justo cuando nosotros lo estábamos tratando de elegir a El; yo lo acepté a El en mi corazón, y algo aconteció. Yo sólo–yo sólo... El me operó anoche, y todas mis dudas están sepultadas en la Fuente, y ahora soy una nueva criatura en Cristo Jesús”.
85Mientras inclinamos nuestros rostros, si hay un pecador aquí, recuerden a su Creador ahora, mientras hay tiempo que Uds. pueden, porque la hora pronto vendrá, donde a Uds. no les será permitido regresar. ¿Hay un caído? Abrase paso de regreso a Dios, esta noche. ¿No lo haría? Entonces vaya temprano a la iglesia y diga: “Pastor, yo estoy regresando. Yo quiero reanudar mi compañerismo” Si Ud. es un pecador, ábrase paso a la iglesia de su elección, y diga: “Bautíceme, pastor. Yo quiero llegar a ser un miembro de la iglesia. Yo quiero servir a Dios”. Y entonces mañana en la noche váyase y traiga a cuatro o cinco más pecadores, y tráigalos de regreso. Observe y vea si el Espíritu Santo no se mueve en la audiencia, produce a Jesucristo siendo el mismo como El era ayer, hoy, y por los siglos.
86Nuestro Padre Celestial, sobre las bases de Tu Palabra, sobre las bases de Tu Sangre derramada, sobre Tú sufrimiento vicario en el Calvario, Tu triunfo sobre la muerte, sobre el infierno y la sepultura y sobre satanás, todas las obras de satanás, sobre el pecado y todos sus atributos, sobre enfermedades, y sobre desánimos, y confusiones nerviosas, y todas las aflicciones de tristeza que van con ello, todas las dudas y cosas... Nosotros edificamos Tu plataforma aquí esta noche para Tu amado Hijo, el Señor Jesús. Nosotros estamos eligiéndolo a El, Señor, para esta campaña. Y estamos felices, Señor. No existe otro que queramos. No queremos a otro sino a Jesús. Nosotros lo amamos a El. Nosotros creemos en El con todo nuestro corazón. Nosotros lo hemos elegido a El como nuestro Salvador, no hay otro salvador. No hay ninguna iglesia, ningún credo, ninguna denominación, ningún pastor, ningún papa, ningún sacerdote, ningún rabí, no hay nada que nos pueda salvar aparte de la Sangre de Tu Hijo Jesús. El es nuestro Salvador. Nosotros le amamos, y sabemos que la sanidad Divina es Tuya. Ella pertenece a Ti. Porque leemos en el Salmo 103:3: “Yo soy el Señor que sana todas tus dolencias. Por lo tanto, Señor, nosotros encomendamos nuestro caso a Ti. Tú eres nuestro Médico, nuestro gran Médico. Tú estás aquí esta noche. Tus hijos creyentes están obedeciendo Tu Palabra, al poner sus manos los unos sobre los otros, aquí, desde el ministro hasta el... el laico de la iglesia, cada uno, pastores, evangelistas, todos con sus manos los unos sobre los otros, las amas de casa, los niños, todos con sus manos los unos sobre los otros porque ellos creen en Este al que todos elegimos, nuestro Señor, nuestro Sanador.
87Ahora, satanás, tú sabes que tú estás expuesto, y tú no eres sino un fanfarrón de todos modos, y aquí estamos declarando tu fanfarronada. Todos nosotros lo elegimos a El en nuestro corazón, como Sanador, como Salvador, como Rey, como Gobernante, Señor, con posesión, con autoridad. Ahora, tú tienes que salir, satanás; es mejor que tú te prepares para irte, porque lo tienes que hacer. La Palabra de Dios debe ser cumplida. Así que yo te ordeno por medio del Nombre de Jesucristo, el Hijo del Dios Viviente, por medio de Sus sufrimientos vicarios, y victoria, quien te roba de... o quiero decir, que te ha despojado de cada derecho legal que tú tenías. Tú ya no tienes más derechos legales. Tú eres un ser derrotado, y te ordenamos por medio de Jesucristo, sal de este pueblo, sal de ellos, mientras que ponen sus manos los unos sobre los otros. En el Nombre de Jesucristo, sal de ellos; yo los libero para la gloria de Dios. En el Nombre del Señor Jesús.
88Con sus rostros inclinados. Sintieron Su bondad moviéndose. Créanlo, no importa cuán raro parezca. No nos dirigimos por cuán raro parezca; nosotros nos dirigimos por cuán real es. Es la Palabra de Dios. Era algo raro para Noé decir que iba a llover, pero llovió. Sonaba raro que Abraham buscara una ciudad, y decir que él iba a tener un bebé cuando él tenía cien años, y Sara tenía noventa, pero él lo tuvo. Era raro para Moisés decir que estaba yendo a Egipto a conquistar, pero él lo conquistó. Dios así lo dijo. Era algo raro para los jóvenes hebreos decir: “Nuestro Dios va a librarnos de este horno de fuego”. Y El los libró. Daniel salió del foso de los leones vivo, después que él había estado allí con leones furiosos, hambrientos toda la noche. Pero él salió. Juan salió de...?... una tina de aceite después de haber estado ardiendo por veinticuatro horas, pero él salió. Lázaro salió del sepulcro después de haber estado muerto por cuatro días, pero él salió. Jesús resucitó al tercer día después de ser crucificado, y el cuerpo que había sido atravesado por una lanza romana. Los testigos de la tierra dijeron: “El está muerto”; Dios dijo: “El está muerto”; la naturaleza dijo: “El está muerto”; la tierra dijo: “El está muerto”; los romanos dijeron: “El está muerto”, y todo dijo que El estaba muerto, y El vive otra vez para siempre jamás. ¿Cómo lo iba a hacer El? Pero él resucitó.
89Dios los sana a Uds. ahora; es la Palabra de Dios lo que lo hace. Así que Uds. tienen derecho a ello. ¿La aceptan Uds.? ¿Aceptan Uds. su sanidad? A mí no me importa qué tan lisiados estén, cuán ciegos estén, cuán... lo que esté mal en Uds., a mí no me importa saber. ¿Se pararán por su propio... ahorita mismo y dirán: “Yo acepto mi sanidad sobre las bases de la Palabra de Dios”. Pónganse de pie, si Uds. lo creen. Amén. Amén. Eso es bueno. Maravilloso. Ahora, bien. Ahora. Ahora, Uds. los que no estaban enfermos, y Uds. que lo quieren aceptar a El como Señor en su corazón, que creen en la plataforma, que quieren elegir a Jesús para que sea el gobernante de esta campaña, sea el Sanador en esta campaña, sea el Señor en esta campaña... El resto de Uds. puestos de pie, que harán eso; digan: “Yo lo acepto a El para que sea mi Señor, mi Sanador, mi Todo, mi Salvador, y todo en esta campaña”. Maravilloso. Todos de pie. Eso está bien. Oh, yo creo–yo...?... yo creo que vamos a ver algo acontecer aquí. ¿Cuántos sienten eso, creen eso? Yo lo creo con todo mi corazón.
90Mientras ellos lo están alabando a El, denos un tono: “Yo le amo, yo le amo”. ¿Saben Uds. ese canto? Muy bien, todos juntos ahora. Yo le amo, yo le amo, Porque El a mí me amó, Y me compró mi salvación, Allá en la cruz. Tarareémoslo ahora. [El Hermano Branham y la congregación tararean.– Ed.]. ... a mí me amó, Y me compró... No se les olvide a las seis y media mañana en la noche, las tarjetas de oración. Yo estoy esperando grandes cosas del Señor. Allá en la cruz.
91Mientras inclinamos nuestros rostros, le vamos a entregar el servicio a nuestra campaña, quiero decir, a su administrador, el Hermano Roy Borders. Recuerden que las tarjetas de oración serán dadas mañana en la noche a las seis y media, aquí en el auditorio, y la oración para los enfermos empezará mañana en la noche. Muy bien, el Señor los bendiga hasta verlos otra vez. Hermano Borders.