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~ GUARDA QUE DE LA NOCHE ~
1Muchas gracias, Hermano Roy. Pueden sentarse. Yo estaba justamente allí detrás de la cortina, disfrutando ese cantar hermoso. ¿Disfrutaron Uds. eso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Eso estuvo muy bien. Dios bendiga a esos niños. Ellos son la–la cosecha de mañana, si hay un mañana. Y yo.... El Hermano Rose vino y me recogió hace rato para ir a una emergencia al hospital, y yo pensé: “¡Oh, de seguro llegaré tarde!” Pero no fue así después de todo. Pero él me dijo que él me reemplazaría. Así que yo sé que él es bueno para hacer eso.
2Bueno, estamos contentos en esta noche de ver a los que se han reunido en esta noche calurosa. Y estamos contentos de oír los reportes de la reunión de anoche. Me pregunto si hay alguien aquí por el cual se oró que pueda mostrar, levantando su mano, que se oró por él por medio de ese nuevo ministerio anoche, que pueda mostrar... que sabe que hay un mejoramiento definitivo en su condición. Levanten sus manos, para ver a aquellos que pasaron, que pasaron por la fila de oración. Bueno, muy bien, eso está bien. Muy bien. Alguien me dijo que el hombre que estaba paralizado en la silla de ruedas aquí anoche, está sentado allá atrás en alguna parte en la audiencia esta noche sin la silla de ruedas. Y estamos contentos de saber eso. ¿Dónde está Ud., hermano? ¿Levantaría su mano, en dondequiera que Ud. esté?, el hermano que estaba en la... Ahí está, sentado acá. Gracias al Señor. Eso está–está bien. Eso muestra lo que pasa al dejar que obre una poca de fe.
3Ahora, el nuevo ministerio es para maldecir la enfermedad que está allí. ¿Han notado lo que ha hecho el Espíritu Santo? La primera cosa que El me dijo, fue que orara por los enfermos. Ahora, yo me quejé, y dije: “No me escucharán, porque no soy educado”. Y El dijo: “Como a Moisés se le fue dado dos señales, a ti se te dará dos señales”. Y entonces, El dijo: “La primera, la gente sólo pondrá sus manos sobre la tuya, y tú les dirás. Y ellos aun mirarán la reacción, si es que se ha ido o no”. Ahora, ¿ven?, eso llega a ser... Uno tiene que tener cuidado con eso; eso llega a ser un entretenimiento. Y luego dijo: “Si ellos no creen eso, entonces habrá otra señal, con la cual tú naciste. Tú verás la visión, y sabrás lo que la gente ha hecho, y todo respecto a ellos y lo demás”. Y yo dije: “Por eso es que yo estoy aquí. Se me ha dicho que eso está mal”. Entonces El me mostró la Escritura, y eso lo concluyó. Pero yo anhelaba que llegara ese día.
4¿Cuántos hay en el edificio esta noche que recuerdan cuando primero vine a la Costa del Oeste, y, ¡oh!, allá por todo el sur, y–y sólo tenía ese solo ministerio de poner manos? ¿Recuerdan eso? ¡Sólo miren a los amigos! Muy bien. Luego, ¿les dije a Uds. que el Señor me había dicho que habría otro ministerio? (¿recuerdan eso?), el cual sería el discernimiento de los pensamientos del corazón y demás. Bueno, esos ministerios han obrado perfectamente bien por todo el mundo. ¿Ven? Uno vivió su día, y el otro vivió su día.
5Ahora, un poquito después si tengo oportunidad, yo quiero decirles a Uds. lo que sucedió recientemente, la comprobación de un nuevo ministerio. De sólo hablar la Palabra. Y eso trae... lo pone directamente de nuevo en las manos de la gente otra vez. Si ellos vienen con la actitud correcta y creen, sencillamente tiene que suceder. ¿Cuántos han leído el libro de... en el libro? Muy bien, hay unos cuantos aquí que han leído la historia de mi vida en el libro, cuando era un... Cómo El me dijo que yo había nacido para orar por la gente enferma. “Hazlos que te crean, luego sé sincero cuando ores; entonces nada se opondrá delante de la oración”. ¿Han oído Uds. eso antes? Seguro que lo han oído. Muy bien, ahora eso... Entonces estas señales y milagros de mostrar el pasado, el futuro, y lo que será, y lo que ha sido, y todo respecto a eso, fue la vindicación del acercamiento del Mesías. Y para permitir que la gente... Era para mostrarle a la gente que yo les había dicho la verdad, que yo fui llamado para orar por los enfermos. Esa es la idea: orando por los enfermos. Ahora, el segundo ministerio se está terminando, y el tercero se está iniciando. Así que yo estoy muy contento al respecto.
6Ahora, mañana en la mañana, el desayuno de los Hombres de Negocio del Evangelio Completo, creo que lo han anunciado, en dónde será. Espero que todos Uds. estén allí; me gustaría oír más de ese cantar. Y así que, esperaremos un buen momento allá, con una taza de café o lo que ellos tengan, y huevos fritos, y lo que sirven con ello. Y luego, predicaré, si es la voluntad del Señor, mañana en la mañana en el desayuno. Si el Señor lo permite, quiero hablar sobre: “El acercamiento al compañerismo por medio de la copa”. Y luego... Si esa es la voluntad del Señor. Luego mañana en la noche, volveremos aquí otra vez para otro servicio de sanidad Divina, si es la voluntad del Señor. Y las tarjetas de oración, o lo que sea... Yo no sé lo que el Señor hará. O, ¿hay...? Hay tarjetas de oración que fueron repartidas esta tarde, ¿no es así? Pensé que había. Muy bien. Veremos lo que el Señor nos guiará a hacer tocante a ésas en esta noche; o si habrá discernimiento, o si continuaremos con el otro ministerio, o lo que El tendrá para que nosotros hagamos. Pero cada noche estaremos orando por los enfermos y confiando en Dios para salvar almas.
7Ahora, antes que abordemos la Palabra, hay muchas personas que pueden– pueden tomar la Biblia, y abrir la cubierta de esa manera, pero se requiere a Dios para abrir esa Palabra (¿ven?, eso...), Dios solo. No es de interpretación privada, sólo leerla y creerla. Ahora, antes de abordarla, de leerla, inclinemos nuestros rostros, mientras le hablamos al Autor un momento. ¿Quién tiene una petición especial en esta noche?, levante su mano, diciendo: “Dios, recuérdame en esta noche”. Que Dios les conceda su petición; ¡sólo miren las manos!, en este gran día, sin embargo somos gente necesitada.
8Oh precioso Señor, nuestro bondadísimo y Divino Padre, quien trajo otra vez al Señor Jesús de los muertos, y nos lo ha presentado en el poder resurrectivo del Espíritu Santo, viviendo con nosotros en esta noche, obrando, confirmando Su Palabra, mostrando las mismas cosas que El hizo cuando El estuvo aquí en la tierra, para que podamos tener la seguridad bendita que El está vivo y no muerto. Nosotros no servimos credos, credos muertos; nosotros no servimos a ídolos que son dioses, ni a dioses muertos; pero nuestro Dios está vivo por los siglos de los siglos, viviendo con nosotros. Oh, cuán agradecidos estamos de saber en esta hora, cuando la oscuridad se está asentando sobre la tierra y densas tinieblas sobre la gente, cómo te damos gracias a Ti que tenemos esta gran Roca de Salvación, el ancla segura del alma, que sabemos (no tenemos que adivinar sobre ello); que nuestro Dios vive, El que nos hizo las promesas, y El mismo se muestra vivo entre nosotros, listo para contestar nuestras oraciones, y hacer todo lo que deseemos en nuestros corazones, si se encuentra en Su Divina voluntad y en Sus promesas.
9Ahora, Señor, oraremos en esta noche especialmente por aquellos que están enfermos y afligidos, y por ese precioso y querido hombre por el cual acabamos de orar en el hospital, yaciendo al punto de muerte. Pero cuando pusimos las manos sobre él, vimos que la vida se empezó a mover en él otra vez. Creemos con todo nuestro corazón que ese hombre vivirá, porque Tú nos has hecho una promesa. Y hemos dado nuestro servicio, Señor, gratuitamente y con todo nuestro corazón, en fe creyendo que Tú concederás nuestra petición. Ahora, Señor, te pedimos esta noche, que Tú tomes el Espíritu Santo y tomes la Palabra, y nos ministres, conforme a nuestra necesidad. Tú conoces nuestros corazones y de lo que necesitamos, y nuestra condición física, cuando levantamos nuestras manos para diferentes cosas, y pedimos que Tú nos contestes. Y entonces, Señor, recuerda a ésos que están convalecientes en las casas, y los confinados en hospitales, y ésos que no pueden venir. Luego bendícenos a nosotros aquí congregados, y cuando el servicio se termine y nos vayamos a nuestros diferentes hogares, que podamos decir como aquellos que iban a Emaús, que lo vieron a El hacer algo después de Su resurrección igual que El lo hizo antes que El fuera crucificado. Y ellos dijeron: “¿No ardía nuestro corazón en nosotros mientras nos hablaba en el camino?” Porque lo pedimos en Su Nombre y para Su gloria. Amén.
10Ahora, para sacar un pequeño contexto en esta noche, les llamamos su atención a la lectura de una Escritura en la Biblia en el Libro de Isaías. Abramos en Isaías, el capítulo 21 de Isaías, y leamos el versículo 11, de Isaías 21: Profecía sobre Duma. Me dan voces de Seir: Guarda, ¿qué de la noche? Guarda, ¿qué de la noche? El guarda respondió: La mañana viene, y después la noche; preguntad si queréis, preguntad; volved, venid.
11Ha de haber sido un día horrible, tal vez uno caluroso. Y todo había estado muy confuso, y parecía que nada estaba resultando bien: la ciudad estaba toda confundida, porque desde esa torre había salido advertencia tras advertencia: “Hay un enemigo que se acerca”. Pero la ciudad estaba tan completamente entregada al pecado, al grado que no prestaban atención a la voz del guarda en la torre. Aunque él había dicho: “Yo he visto el polvo de las ruedas de sus carros, y en la luz del sol veo sus escudos lustrosos y sus espadas brillando”. Pero ellos no creían eso, porque ellos estaban totalmente entregados al pecado.
12Y cuando un lugar se entrega al pecado de esa manera, ellos no quieren oír nada que tenga algo de advertencia o aflicción para ellos. Pero a pesar de todo, la voz salía con advertencia tras advertencia. Y a medida que se empezaba a acercar la tarde, quizás las jóvenes doncellas se estaban reuniendo en el pozo público en el centro de la ciudad para obtener el agua de la tarde. Lo cual, era costumbre en esos días que las jovencitas fueran al pozo, y obtuvieran su agua temprano en la mañana y ya tarde en la tarde; lo cual sería el abastecimiento para el día, y luego el abastecimiento para la tarde y la noche, para cocinar y para lo que ellos lo necesitaban.
13Y mientras estas ciertas jovencitas... La escena en la calle sería que las veríamos venir de diferentes partes de la ciudad. Y cuando ellas llegaran allí, oiríamos una risita disimulada, y diciendo: “¿Oíste lo que ese hombre fanático en la torre dijo hoy, tratando de asustarnos para que hagamos algo? El estaba tratando de advertirnos de un enemigo acercándose. Uds. saben, diciéndonos que debemos tornarnos al arrepentimiento, en cilicio y en ceniza”. Y ellas dirían: “Miren, no nos tornaremos a ningún cilicio y ceniza, ni al arrepentimiento, porque nosotros no creemos su mensaje. Creemos que en esta noche vamos a tener una fiesta, y vamos a usar nuestro estilo más nuevo de ropa. Y, ¿piensan Uds. que dejaremos a un fanático pararse y decirnos cómo debemos vestir y qué debemos hacer? A mí no me importa cuánto él diga, cuánto él nos advierta; yo voy a la fiesta a pesar de todo”.
14Y tanto como me molesta decirlo, este es un día algo parecido a ese día. No importa lo que uno le diga a la gente, ellos todavía van a hacer lo que ellos quieran hacer. Ellos son impetuosos y van a seguir haciendo eso, sin importar cuánto uno los advierta de la venida del enemigo o del acercamiento del Señor. Ellos seguirán de la misma manera que lo hacían; ellos tienen sus mentes resueltas. Están locos de placer, y van a hacer exactamente lo que ellos quieran hacer. Y si uno trata de corregirlos, uno es un fanático. De todas maneras, ¡la Voz todavía llama! Dios tendrá un guarda en Su torre que no fallará en el llamado de advertencia. Había jóvenes en las–las tabernas. Y ellos se pasaban las bebidas uno al otro, y decían: “Jaime, ¿oíste hoy? Tenemos un enemigo que se acerca (haciendo mucha burla de ello, y dando opiniones obscenas). Nosotros sabemos que no es así. Tenemos el mejor sistema militar que hay en el país, y no hay enemigo que nos pueda molestar. Nuestros cuarteles están todos guarnecidos, y nuestros muros. Y–y ese fanático allá arriba en la torre, quisiera que lo sacaran de allí”. Uds. saben que nunca es popular decir la verdad entre gente que quiere vivir para este día presente. Ellos no quieren creer la verdad. Pero la Biblia dice: “Conoceréis la Verdad”. ¡Yo estoy muy contento por eso! “Conoceréis la Verdad, y la Verdad os hará libres”. Ahora, Ud. puede ser un prisionero, o puede ser un–un prisionero que rechaza la Verdad, o Ud. puede conocer la Verdad y ser libre.
15Y a medida que la noche se empezaba a acercar... puedo ver aquí que cuando las sombras de la tarde empezaban a caer, y las tareas del día terminaron, entonces todos ellos se reunieron en ese cierto lugar en donde iban a tener ese baile o fiesta. Y eso era todo en lo que ellos estaban interesados. Y eso es todo en lo que mucha gente está interesada hoy día. Pero me imagino que ese guarda tomó a ese grupo pequeño que creía en él, y se fue de allí. Yo estoy tan contento en esta noche que todavía tenemos a algunos guardas verdaderos que están preparando a un grupo para salir de aquí uno de estos días, porque la aflicción viene. Preparándose, porque la aflicción se está acercando. Y hay guardas fieles, que están vigilando sobre la heredad de las ovejas de Dios, advirtiéndolas: “Prepárense para el vuelo, porque habrá un tiempo en el que ninguno escapará”.
16Uds. nunca serán capaces de escapar las bombas de hidrógeno y oxígeno cuando azoten la ciudad. Unicamente hay una sola manera de escapar: eso es salir de ello. Hay únicamente una cosa que los puede sacar: esa es el poder de la resurrección de Jesucristo. Nos saca de ello, para subir, salir del alcance de oír, y del alcance de ver. Y mientras... Quizás el baile empezó bien, y las jovencitas empezaron a bailar con los hombres, y–y las mujeres casadas con el marido de alguna otra mujer, y viceversa. Y las bebidas habían sido servidas, y todos ellos estaban disfrutando de unos–unos momentos agradables. Y luego, tal vez se puso de pie algún moderno cómico de Hollywood, o un imitador de la televisión, y empezó a decir alguna clase de chistes tocante al hombre de la torre: “¿Oíste eso hoy?”
17Bueno, ellos dicen esa misma cosa hoy en día; no hay diferencia. El diablo siempre se lleva a su hombre, pero nunca el espíritu; vive en otro hombre. Dios se lleva a Su hombre, pero nunca el Espíritu; El desciende y vive en alguien más. Así que los mismos espíritus todavía existen hoy. No estamos ciegos a estas cosas. Y sería bueno si escucháramos la voz del que está en la torre, el Espíritu Santo, que nos está advirtiendo: “Huid de la ira venidera. Preparaos, porque la hora se acerca”. Y allí en medio, como en la gran fiesta de borrachos de Nabucodonosor, nos damos cuenta que cuando ellos estaban... los imitadores estaban continuando con su diversión, y la gente loca de placer sin tomar la vida seriamente, de repente los guardias de la puerta fueron matados. Y con ímpetu entraron los soldados, los lanceros, los arqueros, los honderos, los espadadores, los carros yendo veloces por la ciudad, y entraron al salón de baile, y las mujeres jóvenes fueron violadas; las madres en cinta fueron... Apostaron sobre cuál sería el sexo del niño, y les abrieron el vientre mientras todavía estaban vivas, y las cabezas de los bebés fueron estrelladas contra el muro. Y los hombres fueron matados en sus medios, y todo terminó, porque fallaron en reconocer y tomar advertencia de la voz del guarda. Dios dice en la Biblia: “Mirad el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos. Esté seguro que ellos estén alimentados con el alimento correcto, preparándose para la Venida del Señor.
18¡Oh, cuán triste fue cuando salió ese gran clamor de medianoche, y todo terminó! Me recuerda de una historia que leí hace algunos años tocante a un buscador de oro en Arizona. El era una de esas personas locas por el oro, y él quería hacerse rico en un instante, así que él se fue al desierto a buscar. Mientras él estaba buscando (la historia continúa), él–él encontró un gran nido de pepitas, y de la noche a la mañana, llegó a ser un multimillonario, con sacos llenos de oro. Y él cargó su burro, y él y su burro, y su perro fiel, emprendieron su viaje de regreso a la civilización con el sudor corriéndole por su rostro, sus ojos le brillaban, iba en su camino para disfrutar de unos momentos agradables el resto de su vida. Así que cuando él estaba acercándose adonde sería su lugar de destinación, decía que había una choza vieja abandonada. Y él entró en esa choza, y puso el dinero sobre la mesa al lado de una pequeña candela de grasa, y les estaba dando un vistazo a las pepitas. Pero no tenía la menor idea que había ojos que lo estaban vigilando. Y como para el momento que él se acostó y se durmió... Cuando él se estaba durmiendo, el viejo perro fiel empezó a ladrar. Y él estaba acostado sobre su almohada, pensando: “¡Oh!, mañana cambiaré estas pepitas por dinero. Y compraré grandes automóviles, y beberé buen whisky. Yo haré todas estas cosas, y disfrutaré de unos momentos agradables, e iré a todo baile”, y todo lo que él iba hacer; estaba soñando sobre eso.
19Y su perro continuó ladrando, ladrando sin cesar. El fue a la puerta y la abrió, y dijo: “¡Cállate!” Y el perro aulló; él estaba atado con un correa, y él trató de advertir a su amo. Pero él se metió otra vez y se acostó en la cama. Y otra vez el perro empezó a ladrar. Y él le gritaba una y otra vez: “¡Cállate! ¡Yo no te quiero oír! Yo quiero tener un hermoso sueño en esta noche de los momentos agradables que voy a disfrutar mañana cuando obtenga el dinero en efectivo por mi oro”. Y finalmente el perro ladró otra vez. El se encolerizó. El fue al rincón y tomó una escopeta de doble cañón, se dirigió hacia la puerta con ambos disparadores hacia atrás, y le disparó al perro, matándolo. Dijo: “Eso te arreglará. Yo ya no te necesitaré de todas maneras”. Puso el rifle allí, y se acostó en la cama, y dobló sus brazos con su sueño, y se durmió.
20Sólo en un ratito, la puerta se abrió fácilmente. Alguien se deslizó por el piso, y clavó un–un sable en su pecho, y tomó el oro, y se fue con él. ¡Oh!, ¿qué hizo él? ¡El mató la voz que lo estaba advirtiendo! No permitamos que ese sea nuestro caso. ¡Oh!, esa Voz del Espíritu Santo que advierte a la iglesia día tras día mientras vemos el acercamiento del Señor. No callemos esa Voz ignorándola y rechazándola. Sino que pongamos atención a la advertencia que nos da. Dios tiene guardas sobre Su heredad.
21Recuerdo que en 1933, el 16 de agosto a las dos de la tarde... quise decir, 16 de junio a las dos de la tarde. Yo recientemente acababa de ser ordenado ministro en la iglesia Misionera Bautista, y estaba teniendo mi primer avivamiento en donde asistieron tres mil y algo de personas. Y entonces, esa tarde, yo estaba bautizando a quinientos convertidos en la–la ribera del río al pie de la Calle Manantial en Jeffersonville, Indiana, en donde vivía. Y los fotógrafos del periódico estaban allí, y mucha gente de la iglesia; había alrededor de siete u ocho mil personas en la ribera. Y entré al agua, y ellas... El coro estaba cantando esa notable y antigua alabanza de la iglesia: En las riberas del tempestuoso Jordán me paro, Y echo un vistazo, A la Tierra hermosa y feliz, En donde está mi posesión.
22Como a la persona diecisiete o dieciocho, la cual los diáconos y síndicos la estaban dirigiendo al agua, era un jovencito de nombre Calvin. Todos los cielos se miraban bronceados. El maíz estaba todo marchito; no habíamos tenido lluvia por tres semanas o más. ¡Oh!, estaban sufriendo, los cultivos lo estaban. Y el cielo estaba como el bronce. Y tomé a ese jovencito, y le dije: “¿Crees tú en el Señor Jesús, y lo has aceptado a El como tu Salvador personal?” El dijo: “Sí, Hermano Branham”. Yo dije: “Yo te vi en el altar la otra noche. Ahora, ¿estás seguro de esto, jovencito?” El dijo: “Estoy seguro”. Así que entonces, yo lo tomé de la mano, y le volteé su rostro a la ribera, y anuncié su nombre, y le pedí a Dios que El bendijera su vida. Y ya estaba justo para bautizarlo, cuando oí algo decir: “¡Mira hacia arriba!” Bueno, yo me asusté. Yo pensé que alguien en la ribera lo estaba diciendo. Yo sólo era un joven predicador. Yo todavía no me había casado; la que iba a ser mi esposa estaba tomando fotografías en la ribera, quien es la madre de mi hijo, Billy.
23Y yo la oí otra vez. Y para la tercera vez, dijo: “¡Mira hacia arriba!” Y cuando miré hacia arriba, hacia el cielo, un lugar como de diez pies cuadrados [.929 m2–Trad.], parecía agua moviéndose en los cielos azules. Y de ésa, como agua azul, salió una Luz que descendía del cielo. La gente empezó a gritar, y muchos se desmayaron. Y la Voz dijo: “Como Juan el Bautista fue enviado para advertir al pueblo de la primera Venida de Cristo, tu ministerio los advertirá por todo el mundo de Su Segunda Venida”. E inmediatamente después de eso... Por supuesto, ese artículo se publicó en la Prensa Asociada, llegó hasta Canadá y a todas partes. Y ha llegado a suceder. De ese avivamiento salió Oral Roberts y todo el resto. Y un avivamiento ha abarcado a todo el mundo y todavía está avanzando. Por lo tanto, yo siento que el gran Espíritu Santo hoy, es el mismo Guarda que estuvo en la torre en el principio. El todavía habla con Su Voz de advertencia: “¡Prepárense para encontrarse con su Dios!” Cada vez que Uds. ven un cabello canoso, es una señal que Uds. tienen que encontrarse con Dios. Cada vez que Uds. oyen una ambulancia yendo por la calle, es una señal que Uds. tienen que encontrarse con Dios. Cada vez que Uds. pasan por un cementerio, es una señal que Uds. tienen que encontrarse con Dios. Uds. deben encontrarse con El en una ocasión o en otra. Prepárense ahora, porque la hora se está acercando.
24¡El guarda! ¿Cuáles eran las obligaciones del guarda en el Antiguo Testamento? El guarda era el hombre que subía a la torre en la ciudad, muy alto. El estaba más alto que todos los soldados, porque esa era su posición. Ahora, para que ese hombre subiera allá, él debía tener un buen y claro entendimiento, y él debía tener buenos ojos. El debía ser vigilante; él debía conocer las estrellas. Y debía llenar muchos requisitos antes que él pudiera ser un guarda correcto. Y tengo temor que hoy día pusimos algunos guardas que no pueden ver muy lejos, ¡oh!, no pueden ver todo ese desastre que viene, para advertirle a la gente. Entonces, un guarda que no calificaba, pronto tendría la ciudad destruida, porque la ciudad entera dependía del guarda. Los guardas del Señor, igual que Su....
25En la Biblia, Sus profetas eran considerados águilas. El águila, ¡cómo se podía...! Podía subir más alto que cualquier otra ave. Un halcón tratando de seguir a una águila se desintegraría en el aire. El nunca pudiera subir allá, porque el águila es una ave especialmente formada para ese propósito. Si ella no lo fuera, cuando subiera, sus plumas se le caerían. ¿Han alguna vez intentado sacar las plumas de las alas de una águila? ¡Oh!, son plumas grandes y muy duras, porque en esas plumas ellas cargan a sus aguiluchos, y deben subir muy alto. Y van....
26¿Qué bien le haría a ella subir allá, si no pudiera tener la vista para ver desde allá? Eso es lo que yo pienso hoy en día: Si educamos a nuestros ministros, ¿qué bien les hace el educarlos, si no tienen un discernimiento espiritual para ver a lo lejos, la venida del peligro y advertirlo? Es como darle a su canario buenas vitaminas para formar buenas alas y demás, y luego mantenerlo en una jaula. ¿Qué bien le hace darle vitaminas? ¿Qué bien le hace aprender de un Dios que era, si El no es el mismo hoy? ¿Qué bien le hace aprender la Biblia, si vamos a negar el poder de Ella? Debemos estar equipados para tal cosa.
27Ese guarda se subía. Y entonces si algo sucedía, él debía advertir al pueblo de cualquier peligro que se acercaba. Nosotros vemos a nuestro Señor Jesús cuando El estuvo aquí en la tierra, El era el gran Guarda de la hora. Y nos fijamos que en Su jornada terrenal, El habló más tocante a Su Segunda Venida que lo que El habló de Su partida. El dijo más tocante a Su Segunda Venida, muchas veces más, que lo que El habló de Su partida. Allí en las sombras de la cruz, El continuó hablando tocante a Su Segunda Venida, y advirtiendo al pueblo de lo que sucedería justo antes de Su Segunda Venida. El era el Guarda; El era el Jefe de los guardas. Y luego, si vemos que eso fue tan importante para El (justo en las sombras de la cruz), como para omitir eso, y hablar de Su Venida, ¿qué clase de gente deberíamos nosotros ser ahora, cuando vemos cumpliéndose esas cosas que El habló. Si eso fue tan grande, que aunque Su crucifixión y Su sufrimiento, y todo eso... lo que... significaba mucho, sin embargo, Su Segunda Venida, significó mucho más, al grado que El ignoró Su crucifixión, y advirtió al pueblo de Su Venida.
28Oigamos algunas de las cosas que El dijo; El dijo: “Como fue en las días de Noé, así será en la Venida del Hijo del Hombre”. El dijo: “Pues en los días antes del diluvio ellos comían, bebían, se casaban, se daban en casamiento, y no entendieron hasta el día que Noé entró en el arca, y todo el mundo fue destruido”. “No entendieron...” ¿Por qué no lo entendieron? Es porque ellos fallaron de prestar atención a la voz de advertencia de Noé, y lo llamaron un fanático, porque él tenía un verdadero Mensaje de Dios. Era sobrenatural. Nunca había llovido; Dios regaba la vegetación por medio de la tierra. Pero Noé dijo: “Viene una lluvia, y todo lo que no esté dentro de esta arca, morirá”. El se paró a la puerta del arca, y proclamó el mensaje de destrucción, y se rieron de él, y se mofaron, y se burlaron de él. Hoy en día el verdadero Mensajero del Pacto se para a la Puerta (lo cual Jesús es la Puerta de salvación, y la única Puerta), y reclama que El es la única vía de escape, justo antes del juicio. Y la gente había dicho.... 29 Había burladores en ese día, y habrá burladores en este día. Y cómo ellos estaban locos de placer. Uds. ven cómo el mundo está hoy en día: loco de placer. El dijo que habría... El mar estaría rugiendo. Mírenlo hoy: marejadas; nunca se había oído de ellas antes en la historia. Hoy día ellas están llegando a las costas y matando gente. ¡Terremotos en diversos lugares! Yo no tengo las estadísticas correctas, pero no recuerdo qué tan frecuente los terremotos han llegado a ser, que cada tantas horas, hay no sé cuántos terremotos por todo el mundo. Están sucediendo todo el tiempo, pues la pequeña costra en la que vivimos se está adelgazando, y adelgazando cada vez más.
30Y los hombres siguen viviendo, diciendo: “No hay tal cosa como el infierno”. Miran hacia arriba en la faz de Dios, y niegan que hay tal cosa como el infierno, y están sentados sobre él. Volcanes activos... Y la tierra está toda fuera de su posición normal. La ciencia dice que la tierra... Que el mar está llegando a ser poco profundo; en el Polo Norte está llegando a ser más profundo, porque la tierra se está expandiendo. ¡Oh!, está al punto de ser liberada. Y la gente ve estas cosas.... Y El dijo que habría una inquietud en los últimos días, no habría paz, desasosiego. Miren hoy en día, a toda nación muerta de miedo. La radio y las pantallas de televisión están colocadas en todas partes. Yo... de la... Quise decir, las pantallas de radares están colocadas en todas partes, vigilando que en alguna parte un misil sea disparado. Y el primer misil que sea disparado, va a ocasionar explosiones por todas partes, porque toda nación está lista. Las naciones pequeñas ya no pueden ser ignoradas, porque ellas tienen la misma cosa que tienen las naciones grandes. Y son hombres impíos y naciones impías. Y lo que sucederá....
31¿Qué sucedería si uno sería disparado por error? Empezaría a surcar el aire, y pasaría a través de una de esas pantallas de radar. ¡Hermano!, ellos empezarían a mover palancas, y los misiles estarían saliendo. ¿Leyeron Uds. “La marcha del tiempo” de Tommy Hicks?, en dónde él tenía esa fotografía de todos esos misiles colocados por millas, listos, programados para todo lugar de la tierra. Las otras naciones tienen misiles colocados, programados para todo lugar de la tierra. Y uno de estos días, algo va a suceder, y todos ellos los dispararán al mismo tiempo. ¿Qué va a suceder? El mundo no lo podrá resistir. Guarda, ¿qué de la noche? ¿Es la hora hoy? ¿Qué de la noche? Viendo estas cosas sucediendo....
32¡Oh, cómo necesitamos hoy en día un despertamiento, un avivamiento de despertamiento! Pero no lo podemos tener porque esa hora ya pasó. Las naciones han renunciado su día de gracia por el pecado. Yo no creo... nunca más tendremos un gran avivamiento universal. Será entre los judíos, pero ya no para los gentiles; no hay una Escritura para eso. Y muchas de las cosas que Uds. están esperando con anticipación, fueron prometidas a los judíos después de que la Iglesia se haya ido al Hogar. Así que estamos esperando la Venida del Mesías en cualquier momento. No sabemos exactamente a qué hora sucederá; pero nos conviene a nosotros estar listos y estar escuchando la Voz de advertencia. ¡Oh, cuánto le doy gracias a Dios por Su bondad y Su compañerismo! Sí, escenas espantosas, el mar rugiendo, el corazón del hombre fallando por el temor, tiempos perplejos, conflicto entre las naciones. Todas estas cosas debían suceder, ¡y están sucediendo! Y El dijo que la iglesia sería impetuosa, infatuada, amadora de los deleites más que de Dios (miren alrededor de Uds.), amadora de los deleites más que de Dios, implacable, calumniadora, intemperante, y aborrecedora de lo bueno; ¡burladores! ¡Oh!, escuchen al Espíritu Santo de la torre de la Gloria en esta noche, anunciando por el poder radiante de la resurrección a todo corazón de creyente. Estén listos, porque la hora está a la mano. ¡Impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios!
33Ahora, estamos enseñando ahora lo que va a ser el mundo: paz inestable, nación contra nación, reino contra reino. Todas estas cosas iban a estar sucediendo en el mundo, y las vemos. Una gente loca de placer, una gente que no ama a Dios, que ama más el placer que a Dios, y sin embargo, ellos tendrían una forma de piedad, pero negarían el poder de ella, ¡a éstos evita! Una forma de religión: llamándonos nosotros mismos una nación religiosa: teniendo una forma de piedad, pero que negaría el poder de ella. “El poder de ella”. ¿Cuál? ¡El poder de Dios! ¿Cuál es el poder de Dios? Es la resurrección de Jesucristo, que Dios lo levantó de la sepultura, y lo presenta a El en esta noche vivo en nuestros medios. ¡El poder de Dios! ¡Seguro!
34Ahora, a la iglesia El le dice: “Uds. recibirán una advertencia. Como fue en los días de Sodoma–en los días de Sodoma, y Gomorra, así será en la Venida del Hijo del Hombre”. El dijo que sucedería una cierta cosa, justo antes de la Venida del Hijo de Dios, como sucedió allá con Abraham, y allá con Lot. Cómo esos ministros fueron allá y le predicaron arrepentimiento a Lot. Y Lot trató de hacer que sus hijos se arrepintieran, y sus familiares, y ellos se rieron de él y se burlaron de él. “Mira, Lot, tú dijiste que los días de todos los milagros ya pasaron, y aquí tú vienes hoy diciéndonos que huyamos de la ciudad”. Ellos se rieron de él, como si alguien les hubiera estado contando alguna clase de historia. Así es cómo es hoy en día. Yo no estoy de acuerdo con el Hermano David, cuando dice que: “La iglesia... Que la iglesia formal será revivida”. No, señor. Ellos nunca lo recibirían. No. Ud. pudiera poner un predicador como presidente en cada municipio de esta nación, y la gente se irá precipitadamente a lo que ella quiere. Ellos no lo escucharán en lo absoluto. Uds. no pueden....
35Mi madre solía decir un proverbio sureño antiguo: Ud. puede guiar a un mulo al agua, pero no lo puede hacer que beba. Cualquiera... ¡Un mulo! El es el animal más deshonroso que yo conozco. Un mulo sencillamente es una de las cosas más tercas e ignorantes que yo alguna vez haya visto. Y Ud. lo puede llamar, y sólo se quedará parado allí y se le quedará mirando fijamente a Ud. Y Ud. le dice: “Ven aquí, mulito”. Y él parará sus grandes orejas y sólo lo mirará. Si le habla Ud., y le dice la verdad, él esperará para tener una oportunidad, aun si se está muriendo, para patearlo a Ud. Correcto. El–él sencillamente no tiene sentido común. Y de esa manera es con mucha gente hoy en día. Ud. le puede hablar tocante a la Venida del Señor, y para sus orejas y se le queda mirando fijamente a Ud., sin saber más de lo que Ud. está hablando que lo que sabe un mulo. Eso es exactamente correcto. ¿Sabe Ud. por qué el mulo no puede entender? Porque no es purasangre. Dios nunca creó un mulo; eso fue un error del hombre. El hombre los cruzó. Un mulo no se puede reproducir otra vez, y tener otro mulo. Se necesita la yegua, o... y el–y el burrito para hacer eso. Y él mismo no se puede cruzar y reproducir; él está acabado. El no sabe su origen; él no sabe de dónde... No sabe quién es su papi y su mami.
36Y de esa manera es con muchas de estas personas que ellas mismas se llaman Cristianas hoy en día. Ellas no son purasangre; ellas no saben lo que eso significa. Ellas van a una iglesia, pero no saben quién es su papá y su mamá. Déjenme decirles a Uds., es muy maravilloso tener un caballo bueno y verdadero purasangre. El es manso, bondadoso, viene a Ud. y lo ama, y todo. Y un verdadero Cristiano purasangre, nacido del Espíritu Santo, sabe de lo que está hablando. Ellos saben quién es papá y mamá; ellos saben que han nacido del Espíritu Santo; ellos saben qué hacer. Ud. les puede hablar; ellos tienen sentido común para prestar atención. El otro para sus orejas, haciendo: “[el Hermano Branham rebuzna como un mulo–Ed.] Ji-jau. Los días de los milagros ya han pasado. Ji-jau. No hay tal cosa como sanidad Divina”. ¡Siga rebuznando! Correcto. Pero el caballo entiende.
37Ahora, es el día en el que estamos viviendo. Y “guarda, ¿qué de la noche?” El dijo que habría un tiempo que sería como el que fue en Sodoma y Gomorra. Ahora, Isaías no estaba fuera de orden. Isaías estaba en el orden de Dios cuando él dijo: “La noche viene y... La mañana viene, y también la noche”. La mañana viene, pero la noche también viene. Ahora, todos nosotros sabemos que al–al dejar el sol la tierra, deja a la luna para que ella cuide. La luna brilla en la ausencia del sol, porque la luz en la que caminamos, es la luz del sol reflejada por la luna. Ahora, eso es lo que la Iglesia debe hacer: reflejar la Presencia de Dios mientras el Hijo no está. Entonces cuando el sol sale, la luna no está. Pero justo antes del día (¿se han fijado alguna vez?), la luna se pone muy pálida, y se oculta. Y déjenme decirles a Uds.: la iglesia ya se ha tornado pálida; está anémica. Se alejó de la Sangre, se alejó de la salvación, y del Espíritu Santo, y de la enseñanza de la Palabra, y ha llegado a estar anémica.
38Se oculta, luego, ¿qué sucede? El sol se está acercando. Entonces la hora más oscura de la noche es justamente antes del amanecer. La ciencia reclama que es la noche (al acercarse el sol), empujando, saliendo y empujando, congelando la noche, porque sabe que sólo tiene un momentito, y el día rayará. Y justo antes de que el día raye, ¿qué sale? La estrella de la mañana. ¿Qué significa la estrella de la mañana? Se para sola; ella es el guarda de Dios. Se para sola en la torre. El resto de las estrellas se ha ocultado; la luna se ha ocultado. Y justo antes de que el día raye, el sol empieza a brillar sobre esa estrella de la mañana, y ella refleja la verdadera luz del verdadero sol que está listo para brillar.
39¿Qué es? La Estrella de la Mañana, la Iglesia del Dios Viviente hoy en día, quien es el guarda en la torre, advirtiendo a las naciones y a la gente. Se para sola; un hombre que se para por Dios, se para solo. Pero, ¿qué está haciendo él? El está reflejando la misma Luz del Hijo que se ocultó años atrás y que se está levantando otra vez. ¿Cuál es el ministerio de esa Iglesia verdadera? El ministerio de esa Iglesia será el ministerio del Hijo, porque es una reflexión del mismo poder del Hijo, y la misma Luz del Hijo, para que el mundo sepa, cuando el Hijo se levante, cómo se va a mirar. Oh, que hubiera una Iglesia así hoy en día, que hubiera alguien que se pare en la torre! “Guarda, ¿qué de la noche?” “La Estrella de la Mañana está brillando”. Está lista para reflejar la luz que el sol está brillando sobre la estrella. Ahora, no es la iglesia, no es la persona. Es el sol que está brillando sobre la estrella que refleja la luz del sol a la tierra. Ahora, no es la Iglesia, es el Espíritu Santo, la Venida del Hijo de Dios que se está reflejando en la Iglesia, que está probando Su poder. El está haciendo exactamente la misma cosa. El mismo ministerio que El hizo cuando El dejó la tierra, ¡El está aquí en esta noche haciendo la misma cosa, reflejando Su Venida! Reflejando, ¿qué? No la palidez de la luna, sino reflejando las mismas señales. ¿Qué se manifiesta? No la luna, la estrella, la estrella de la mañana anuncia la venida del sol.
40¡Oh, Uds. estrellas de la mañana, levántense y brillen! Es tiempo de brillar; la Venida del Señor está a la mano. Reflejando Su Presencia, reflejando el Hijo venidero, dando las mismas señales. Jesús dijo que sería así. “Como fue en los días de Sodoma, sería la misma cosa en la Venida del Hijo del Hombre”. El mismo ministerio que había cuando el Hijo descendió (la misma Luz con la que El descendió), está viniendo otra vez en el poder de la resurrección, y la Estrella de la Mañana está reflejando esa Luz. Entonces clamamos: “Guarda, ¿qué de la noche?” ¡Aleluya! “La mañana viene, y también la noche”. Ahora estamos en un tiempo oscuro, en la edad de la iglesia de Laodicea: hombres tibios; no son capaces de permanecer en las cosas de Dios. Ellos mismos se apartan, se separan, como fue en los días de Noé. Pero la Estrella de la Mañana sigue brillando sobre ellos de todas maneras. El poder de Dios, el Espíritu Santo.
41Jesús dijo: “Las obras que Yo hago, vosotros las haréis también; y aun mayores harán, porque Yo voy al Padre”. El prometió el poder. El dijo: “Un poco y el mundo no me verá más (estará oscuro), pero vosotros me veréis, porque estaré con vosotros, aun en vosotros hasta el fin del mundo”. Entonces la Luz de Dios será reflejada en Su Iglesia, y más poderosa que nunca, justo antes de la Venida del Señor Jesús. “Guarda, ¿qué de la noche?” A medida que la Venida del Señor se acerca: Naciones confusas, Israel despertando Son señales que el profeta habló Los días gentiles contados han sido Oh vuelve a tu reino Israel. ... Pon tu fe en aquello Eternal En el inmutable Dios No codicies vanidades De este mundo tan atroz Pon tu fe en aquello Eternal En el inmutable Dios. ¡En el inmutable Dios!... ... Y si fueras olvidado Vive más cerca de El.
42Estamos viviendo en los últimos días. Este mensaje que el Señor me dio en el río para enviarlo por todo el mundo, El lo anunció publicándolo en cada periódico de la Prensa Asociada: “Una Luz mística aparece sobre un ministro. Una Voz habla de la Luz”. Y ahora, por todo el mundo, señal tras señal, prodigio tras prodigio; ni una sola vez falla. Perfectamente, miles, decenas de millares, cientos de miles de veces ha sucedido sin fallar en ninguna parte. El mundo científico tomó la fotografía de Ella. ¿Qué es? Es la gran Columna de Fuego. ¿Cuál Columna de Fuego? La que guió a los hijos de Israel a través del desierto.
43Ahora, si algo tiene una naturaleza, producirá su naturaleza en la persona. Ahora, cuando esta Columna de Fuego fue hecha carne y habitó entre nosotros, cuando Dios fue hecho carne en Su Hijo, Cristo Jesús, todos nosotros estamos conscientes que El era Dios. Ahora, fíjense, cuando El estuvo aquí en la tierra, miren el ministerio que El tenía cuando andaba por allí. Ahora, ellos decían: “¡Ah!, ¿Tú me quieres decir que Abraham vio Tu día? Y Tú ni siquiera tienes cincuenta años, y ¿viste a Abraham?” El dijo: “Antes que Abraham fuera, YO SOY”. ¿Quién era el YO SOY? Fue esa Columna de Fuego que guió a los hijos de Israel, la que estuvo en la zarza ardiendo hablándole a Moisés. ¡Sí! “Antes que Abraham fuera, YO SOY”.
44Ahora, miren las obras que El hizo. Ahora, El dijo: “Un poco, y el mundo no me verá más; pero vosotros me veréis, porque estaré con vosotros, aun en vosotros hasta el fin del mundo. Y las obras que Yo hago, vosotros las haréis también”. El mundo, la iglesia, la–la así llamada iglesia, y el mundo de afuera, ellos no lo verán. Ellos dicen: “No hay nada en eso. No crean esa clase de cosas. No hay tal cosa como el Bautismo del Espíritu Santo; no hay tal cosa como hablar en lenguas; no hay tal cosa como dones de profecía, todo eso de sanidades Divinas. Esas son tonterías; no es así”. Pero Dios prometió que en los últimos días El derramaría ambas, la lluvia temprana y la tardía sobre Su Iglesia. Los días de los profetas, y los días de los apóstoles, El derramaría ambas, la lluvia temprana y la tardía en los últimos días. ¡Y las tenemos! El Señor está aquí, mostrando exactamente lo que Jesús dijo que sucedería antes de Su Venida. En los últimos días, estas cosas sucederían. Ahora, sabemos eso. Estamos conscientes de eso; estamos viviendo en esa hora del acercamiento del Señor. Vemos Sus señales por todas partes.
45Y Dios, cuando El descendió y fue hecho carne, y habitó entre nosotros... Uds. dicen: “Bueno....” Después que El–El estuvo aquí en la tierra... El dijo: “Yo salí de Dios, y voy a Dios”. ¿Cuántos saben que El dijo eso? Seguro que El lo dijo. Dijo: “Yo salí de Dios, y voy a Dios”. Después de Su muerte, sepultura, y resurrección, Pablo iba en su camino rumbo a Damasco, y una gran Luz (la Columna de Fuego) lo encontró en el camino, y cegó sus ojos. Y él cayó a la tierra, y oyó una Voz diciendo: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?” El dijo: “¿Quién eres, Señor?” El dijo: “Yo soy Jesús”. ¡Amén! ¡Una Columna de Fuego! Y aquí hoy día (no porque fue fotografiada conmigo; no porque aun fue fotografiada en este púlpito una vez; ni porque fue fotografiada, ni porque el mundo científico lo sabe, pero la Iglesia lo sabe), esa Columna de Fuego está con la Iglesia hoy en día. Si esa es la misma Columna de Fuego, entonces hará las mismas obras que El hizo cuando El estuvo aquí en la tierra. Y cuando El estuvo aquí, El dijo: “Yo no hago nada hasta que el... veo al Padre haciéndolo primero”. ¿Es correcto eso?
46El le dijo a Felipe [el Hermano Branham quiso decir Natanael–Trad.] en dónde él estaba, debajo de la–la higuera. El le dijo a Pedro cuál era su nombre. El le dijo a la mujer en el pozo de sus pecados; El le dijo todas estas diferentes cosas. La mujer tocó Su manto; El percibió que ella tenía fe y le dijo a ella que su enfermedad había sido sanada. Ese mismo Jesús, ese mismo Dios... probada científicamente... la tenemos allá colgada en Washington D.C. en el Salón Religioso de Arte, la única fotografía científicamente tomada, de un Ser sobrenatural. ¡Amén! ¿En dónde está? Entre el pueblo Pentecostal. ¿Qué está haciendo? Mostrándole a la Iglesia de Abraham; esa es la Iglesia a la que Ella va; el resto de ellas no la recibirán. ¿Qué es? “Guarda, ¿qué de la noche?” Si esa es la misma Luz, Ella producirá la misma Escritura; Ella producirá las mismas señales; producirá el mismo poder. Es el mismo Jesucristo, el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Y lo estamos viviendo, y nos preguntamos: “Guarda, ¿qué de la noche?” La Estrella de la Mañana está brillando sobre nosotros.
47No edifiquen sus esperanzas en las cosas de este mundo. Aparten sus mentes de eso... de sólo decir: “Bueno, creo que le daré vuelta a una página nueva, y me uniré a la iglesia”. No hagan Uds. eso; ¡nazcan de nuevo! No importa lo que suceda, cuántos amigos Uds. pierdan, lo que su vecino diga al respecto. Bueno, ellos lo van a decir de todas maneras. Cualquier hombre que... “Todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución”. Así que no preste ninguna atención a eso. Sólo siga adelante y diga: “Dios, dame el Espíritu Santo bajo Tus condiciones, de la manera que Tú quieras que yo lo tenga. Derrámalo sobre mí; dame fe. Yo quiero fe. Yo quiero creer en sanidad Divina; yo quiero creer en el poder de Dios”. Y El lo hará.
48Hace algún tiempo en Londres, Inglaterra, yo estaba con un soldadito inglés. El me llevaba a todas partes, mostrándome las diferentes cosas y los lugares de interés turístico, mientras estuvimos allí de visita. Y luego cuando fuimos a unos ciertos terrenos, yo nunca lo olvidaré. En Inglaterra (las Islas Británicas), cada pedacito de terreno es utilizado, casi, con casas; su población es muy grande. Y yo vi un lugar hermoso, oh, había bastantes lotes en él, allí en un lugar con un bonito pasto verde, y árboles alrededor. Y yo dije: “Señor, ¿por qué la gente no edifica casas aquí?” “Oh”, él dijo: “Reverendo Branham, ellos no... nadie edificaría una casa en ese terreno”. Bueno, yo dije: “¿Por qué?” “Bueno”, él dijo: “Hace como unos doscientos años, ellos tuvieron una gran plaga en este país de fiebre negra”. Y dijo: “La gente moría como moscas”. Dijo: “Ellos los acarreaban en carretas cargadas, y regresaban para recoger el resto, y regresaban, y... Ellos ni siquiera tenían tiempo para enterrarlos; ellos sólo los ponían en este valle, tenían una ceremonia, y los cubrían. Y continuó, y continuó, y continuó, al grado que llegaron a miles los que fueron puestos en este valle, y enterrados aquí”. Dijo: “Todos ellos fueron cubiertos, sus cuerpos no existen. Pero esa fiebre fue tan grande”, él dijo, “que no hay un inglés que edificaría una casa en los terrenos en donde en un tiempo estuvo esa cosa”. Yo pensé: “Sí, Uds. son muy cuidadosos en donde ponen su morada terrenal. Pero cuando se llega a la salvación, Uds. edifican su casa sobre cualquier clase de credo o cualquier cosa”. ¿Por qué no...? Está muerto, ha estado muerto hace mucho tiempo: “Teniendo forma de piedad y negando el poder de ella”. ¿Por qué no edifican Uds. sus esperanzas sobre cosas Eternas? ¡Ellas nunca pasaran! Edifíquenlas sobre Cristo, la Roca sólida en la que me paro; todos los otros terrenos son arena movediza. Edifíquenlas sobre la Piedra Viva, no sobre algo que está muerto y ha sido repudiado por Dios hace años. Edifiquen su esperanza en algo ahora, en donde Dios está viviendo ahora.
49Como prediqué no hace mucho tiempo (creo que fue la última vez que estuve aquí), sobre la reina de Sabá; cómo ella allá en esa gran tierra en donde estaba ella, bueno, ella dijo: “Bueno, todos estos dioses que tenemos aquí, oímos tocante a ellos, pero ninguno de ellos está viviendo. Ellos no hacen nada. Oímos que allá en Israel, ellos tienen un Dios allá que vive en un hombre. Y él tiene un poderoso discernimiento, que puede decir los pensamientos del corazón; la sabiduría y el poder de Dios están con él. Y si ese Dios es mejor que nuestro dios, yo quiero ese Dios, ¡uno que esté vivo!”
50De esa manera me siento yo en esta noche. ¡Yo quiero al Dios que es un Dios vivo en tiempo presente, ahorita! Oh, yo estoy tan contento que El está vivo por los siglos de los siglos. Yo veo Su acercamiento; yo veo el tiempo de la aparición, cuando El se está preparando para venir a la tierra. Yo veo cada señal en el mundo apuntando allá en el pasado, que... en el sistema mundial: naciones contra naciones, cómo el mundo se comporta, cómo ellos tienen forma de piedad. Yo veo al mundo; yo veo a las naciones; yo veo en la iglesia así llamada, una forma de piedad. Luego veo a la Iglesia llena del Espíritu con su señal, reflejando la Venida del Hijo, la Estrella de la Mañana emitiendo sus rayos. ¡Oh, cuán feliz estoy! Estoy contento que Dios tiene una Iglesia que puede emitir los rayos. Su reflexión, permita que Cristo El mismo se refleje en Ud.
51En los días pasados cuando ellos purificaban el oro, el golpeador golpeaba al oro y lo golpeaba para sacarle la escoria, hasta que él veía su propia reflexión. Entonces él sabía que toda la escoria había salido del oro. Algunas veces Uds. dicen que yo predico muy duro y que yo he tumbado gente. Un hombre me dijo no hace mucho, dijo: “Ud. va a arruinar su ministerio por reprender las cosas de la manera que Ud. lo hace”. Dijo: “Deje que alguien más haga eso”. Yo dije: “¿Quién lo está haciendo?” Correcto. “¿Quién lo va a hacer?” Correcto, yo–yo quiero... Yo dije: “Eso... yo... Eso pudiera lastimarlos un poquito ahorita, pero me darán las gracias cuando llegue ese tiempo”. ¿Cómo puede un hombre que predica bajo la inspiración decir algo sino lo que el Espíritu Santo le dice a él? Este pequeño ministerio que el Señor me ha dado, yo quiero hacerlo que refleje la Vida de Jesucristo esforzándome tanto como pueda, permitiendo que Sus señales y prodigios sean manifestados. Sí. Feliz por el camino aunque se ponga fatigado.
52Yo recuerdo cuando era un guardia estatal de caza del estado de Indiana; solía patrullar por toda la región. Había un manantial, muy allá en el sur de Indiana, allá en Green... del Río Indio. Yo acostumbraba beber de ese manantial. Yo... La razón que me gustaba, es porque estaba tan feliz todo el tiempo. Yo pasaba por ese manantial, y sólo estaba borboteando, borboteando, borboteando, borboteando, borboteando. Yo pensaba: “Tú estás tan feliz; ¿qué te hace tan feliz?” Yo decía: “¿Sabes por qué? Es porque quizás un–un conejo viene y bebe de ti, y eso te hace feliz”. “No”. Si pudiera hablar, diría: “No, no, eso no es, Hermano Branham”. Yo le diría: “Bueno, quizás es porque el ganado bebe de ti”. “No, eso no es lo que me hace borbotear”. Yo le diría: “Bueno, quizás es porque yo bebo de ti. Cada vez que vengo aquí, en tiempo de invierno, otoño, primavera, verano, tú siempre estás borboteando, borboteando, borboteando, borboteando, sólo arrojando chorros de agua fresca y fría todo el tiempo”. Yo le diría: “Bueno, ¿qué entonces te hace borbotear?” El me diría: “No soy yo borboteando; es algo dentro de mí, empujándome, haciéndome borbotear”. ¡Y de esa manera es la Iglesia que es nacida del Espíritu de Dios! Es algo dentro de ellos, reflejando a Jesucristo. ¡Amén! No son ellos borboteando; es Algo dentro de ellos borboteando, empujando, elevando alabanzas gloriosas a Su Nombre, sin estar avergonzados del Evangelio de Jesucristo, pues es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree. ¡Amén! Yo lo amo a El con todo mi corazón. ¿Lo aman Uds. igualmente? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Inclinemos nuestros rostros sólo un momento para orar.
53Padre Celestial, a medida que el día está declinando ahora, las señales de Su aparición están a la mano. Vemos a la Iglesia, ese puñadito de elegidos, llamados a salir, predestinados antes del principio del mundo, cuyos nombres fueron puestos en el Libro de la Vida del Cordero antes que hubiera una fundación del mundo. El Espíritu Santo ha buscado por todas las naciones y alrededor del mundo, hasta que ha llamado a ese grupito. “Todo lo que el Padre me ha dado vendrá a Mí. Todo el que viene a Mí, Yo le daré Vida Eterna, y lo resucitaré en el día postrero”. Vemos ese grupito reuniéndose de cada denominación, de cada iglesia, de cada aldea. Dios está preparando a Su grupito, permitiendo que la Estrella de la Mañana brille sobre ellos, mientras vemos el acercamiento del Señor Jesús. Viendo el ministerio elevándose desde Martín Lutero: “El justo vivirá por fe”; santificación por medio de Juan Wesley; el Bautismo del Espíritu Santo y la restauración de los dones por medio de los Pentecostales. Y ahora, entrando en esa Estrella de la Mañana, empezando a reflejar, y todas las iglesias... sacando de cada iglesia, de cada nación, de cada pueblo, una Novia para Su Nombre. ¡Oh Dios!, sus corazones están llenos de gozo; ellos están felices. Ellos se sentarán en edificios calurosos; caminarán en climas fríos; caminarán en la lluvia, el aguanieve, la nieve, por dondequiera; pues “en donde está el cuerpo muerto, las águilas se reunirán. Mis ovejas conocen Mi Voz”.
54Y estoy tan contento, Señor, de ser contado con ellos; estoy muy feliz en esta noche de saber que hay una Iglesia. Tú dijiste que habría una Iglesia que estaría allá sin mancha ni arruga. Padre, ¡oh Dios!, que nuestros nombres estén en ese gran Libro Allá arriba. Que aparezcamos sin mancha ni arruga. Limpia nuestros corazones de pecado, y eso es incredulidad, Señor. Comprendemos que el pecado es incredulidad. No importa cómo vivamos, si todavía descreemos todo el Evangelio, somos pecadores, porque somos incrédulos. Que todo pecado sea quitado de nosotros, Señor, toda incredulidad. Pedimos que el poder de Dios se establezca en esta iglesia en esta noche, mientras la Estrella de la Mañana; desciende en la forma del Espíritu Santo, y refleja el mismísimo ministerio de nuestro Señor Jesucristo. Y entonces ellos verán por qué los guardas en el muro están clamando: “¡La mañana viene!” ¡Aleluya! “¡La mañana viene!, y la noche también está aquí”.
55¡Oh Dios!, cuando vemos a la iglesia enfriarse, yendo tras grandes edificios, y cosas elegantes, y–y cosas del mundo, teniendo forma de piedad, sin poder, negando el poder, apartándose de ello... aun la iglesia Pentecostal se está enfriando, llegando a ser un lugar que sólo es gozo cuando la música se está tocando. Dios, ¿en dónde están las reuniones de oración de toda la noche? ¿En dónde están los grandes tiempos de amor el uno para el otro? Cómo... ¿Qué ha sucedido, Señor? Te pido que la Estrella de la Mañana refleje tanto la Luz en esta noche, al grado que toda alma aquí vea el Reino de Dios viniendo en poder, y sepa que nos estamos preparando para entrar en eso. Concédelo, Señor. Salva al perdido. Señor Dios, si hay algunos aquí en esta noche que te pertenecen a Ti, que ellos oigan Tu Voz. Que ellos la oigan, Señor. Pueda ser que nuestras voces sean insuficientes para cantar un himno, o para predicar la Palabra; nuestras voces no valen mucho. Pero Tú tienes que usar la voz del hombre, porque ese fue Tu plan ordenado en el principio, el hablar. “El que os recibe, me recibe a Mí. Y él que me recibe, recibe al que me envío”. Dios, permite que sea así esta noche, que el Guarda en la torre, que subió las murallas de la Gloria, y está sentado a la diestra del Padre en esta noche, intercediendo, que El venga en esta noche en el poder de Su resurrección. Que El venga en nuestros medios en esta noche, y haga la misma cosa que El hizo antes que El fuera crucificado, para que este grupito de gente fiel, que está aquí en este mundo pecaminoso, pueda ver la reflexión de Jesucristo manifestado en la iglesia. Y ellos están... [Porción sin grabar en la cinta–Ed.].... poder y gloria, y listo para la traslación que pronto va a venir. Concédelo, Padre. Te lo encomendamos en el Nombre de Jesucristo, Tu Hijo. Amén.
56¡Fiuu! ¡Oh, me siento religioso!; ¡me siento bien! ¿Se sienten bien Uds.? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. ¡Oh, sencillamente es Algo que me hace sentir bien! Muy bien. Pianista: denos un tono: “Yo le amo”. ¿Cuántos le aman a El aquí?, levanten su mano. ¡Oh, muy bien!, eso está bien, hermanos. Muy bien. Yo le amo, yo le amo, Porque El a mí me amó; Y me compró mi salvación, Allá en la cruz. Ahora, inclinemos nuestros rostros un momento, y tarareémosla en el Espíritu. Ahora, Pablo dijo: “Si yo canto, canto en el Espíritu. Si yo alabo, alabo en el Espíritu”. Ahora, sólo olvídense de todo; el buen Espíritu Santo, Su Palabra, restriega nuestra alma. El mensaje reprendedor y cortante, se terminó. Nuestro... No tenemos condenación. Entonces levantemos nuestras manos mientras la cantamos. Yo le amo (sólo adórenlo), yo le amo.... [El Hermano Branham tararea el resto de la alabanza–Ed.]. Yo le a-... (sí, Señor, te amamos), yo... (con todo mi corazón, Señor, yo te amo) Porque El a mí me amó; Y me compró mi salvación, Allá en la cruz.
57¡Oh!, ¿no es El maravilloso? ¿No es El bueno? Oral Roberts dice: “El es un Dios bueno”. El verdaderamente lo es. El es un Dios bueno, pero también El es un Dios de ira; El es un Dios de juicio. Yo estoy tan contento que hay una fuente abierta en la casa de Dios en esta noche para purificación; todo lo inmundo puede ser limpiado. ¿No están Uds. contentos por eso? Tan contento, tan contento, mis hermanos, mis hermanas, tan contento que es así. ¡Oh, hermanos! Sencillamente me gusta sentir esta clase de sentir. Recuerdo que en una ocasión cuando yo era un joven, había una–una hermana de un ministro; yo tenía una cita con ella. Y ella dijo: “¿Adónde vamos en esta noche, Billy?” Y yo dije: “Bueno, sólo salgamos y demos un paseo en el automóvil a alguna parte”. Ella dijo: “Vayamos al cine”. Yo dije: “Yo no voy a los cines”. Ella dijo: “Bueno, hay un baile allá en el salón de la logia de Los Hombres Peculiares”. Yo dije: “Yo no voy a bailes”. Ella dijo: “Mira, tú dijiste que no fumabas; que no bebías; que no bailabas; que no vas a los cines”. Dijo: “¿Qué es lo que te gusta hacer para pasatiempo?” “Oh”, yo dije: “Me gusta pescar, y cazar, y cosas como esas”. Pero eso no le interesaba a ella. Y ella dijo: “¿En dónde encuentras algo de gozo?” “Oh”, yo dije: “El gozo del Señor es mi gozo”. ¿Ve? Y unas cuantas noches después de eso, yo estaba en una reunión de carpa, empecé, y la muchacha estaba allí. Y yo hice un llamamiento al altar, y las almas se aglomeraron alrededor de ese altar. Yo la vi a ella sentada allá atrás, llorando. Yo dije: “Ven aquí, Elena”. Y ella vino al frente donde yo estaba. Yo dije: “¿Quieres saber en dónde encuentro gozo?” Yo dije: “Esto vale más para mí que todas las películas y todos los bailes”. Yo dije: “Es el gozo del Señor; es una paz que pasa el entendimiento. Yo sé que algún día yo encontraré a estas personas en Gloria. Todas ellas serán salvas y estarán Allá; y ese es el gozo que yo tengo”. Ella me agarró de la mano. Ella dijo: “Billy: ayúdame a tener ese gozo también”. Yo dije: “Toma tu lugar aquí. No importa lo que diga Elsworth, párate aquí”. Y allí con pulseras en sus muñecas, y anillos, y cosas, levantó sus manos y empezó a gritar a voz en cuello y a gritar, y alabar a Dios. Dios la salvó y la santificó esa noche. Y oh, yo conocía a su hermano, y él vino y me estaba regañando al respecto. Dijo: “¡Tú hiciste a mi hermana una fanática!” Y ella vino caminando... Nosotros estábamos en la esquina de una calle, y ella se bajó del automóvil, y vino caminando hacia nosotros. Ella dijo: “Yo lo creo de la manera que Billy lo predica”. ¡Amén! ¡Ese Evangelio chapado a la antigua! Ella dijo: “Yo tengo una paz aquí adentro que nunca tuve antes, y yo he sido un miembro de iglesia desde que me registraron desde niña en el registro de cuna de la iglesia [el registro de cuna, es un “registro” de niños de tres años de edad para abajo que han sido bautizados o dedicados en la iglesia Metodista Epsom o que han sido transferidos de otras iglesias. Un grupo del registro de cuna, les envía tarjetas de cumpleaños hasta que cumplen tres años de edad, y allí son invitados a participar a otra fase del programa–Trad.]”. ¿Ven?
58¡Oh!, le hace algo a Ud. cuando Ud. verdaderamente es salvado, verdaderamente recibe algo en su corazón. ¡Oh!, esa alabancita que la gente Pentecostal solía cantar... Bueno, no sé cantar, pero permítanme intentarlo. Hay gente casi dondequiera, Cuyos corazones están todos encendidos, Con el fuego que cayó en Pentecostés, Que los purificó y los limpió; ¡Oh, está ardiendo ahora dentro de mi corazón, Oh, gloria a Su Nombre! Estoy muy contento de poder decir que soy uno de ellos. Uno de ellos, uno de ellos, Estoy muy contento de poder decir que soy uno de ellos (¡aleluya!); Uno de ellos, uno de ellos, Estoy muy contento de poder decir que soy uno de ellos. Aunque esta gente no es educada, Ni se jacta de fama mundanal, Todos ellos han recibido su Pentecostés, Por medio de la fe en el Nombre de Jesús; Y están diciendo ahora, por dondequiera, Que Su poder todavía es el mismo, Estoy muy contento de poder decir que soy uno de ellos. Uno de ellos, uno de ellos, Estoy... de poder decir que soy uno de ellos (¡aleluya!); Uno de ellos, uno de ellos, Estoy muy contento de poder decir que soy uno de ellos. Ven, mi hermano, busca esta bendición Que limpiará tu corazón del pecado, Que empezará a repicar las campanas de gozo Y mantendrá tu alma encendida; ¡Oh, está ardiendo ahora dentro de mi corazón, Toda gloria a Su Nombre! Estoy muy contento de poder decir que soy uno de ellos. (¡Todos juntos!) Uno de ellos, uno de ellos, Estoy muy contento de poder decir que soy uno de ellos (¡aleluya!); Uno de ellos, uno de ellos, Estoy muy contento de poder decir que soy uno de ellos.
59¿No están contentos tocante a eso? Estoy muy contento de poder decir que soy uno de ellos. Ahora, sólo estrechen manos con alguien sentado al lado de Uds., digan: “Soy uno de ellos”. Sólo dense la vuelta, estrechen las manos, digan: “Soy uno de ellos”. ¡Aleluya! ¡Oh!, uno de ellos, uno de ellos, Estoy muy contento de poder decir que soy uno de ellos (¡aleluya!); Uno de ellos, uno de ellos, Estoy muy contento de poder decir que soy uno de ellos Uno de ellos, uno de ellos, Estoy muy contento de poder decir que soy uno de ellos (¡aleluya!); Uno de ellos, uno de ellos, Estoy muy contento de poder decir que soy uno de ellos.
60Yo preferiría ser un Cristiano chapado a la antigua que todo lo que yo conozco. Estoy tan contento que la Estrella de la Mañana está brillando sobre nosotros. Yo estoy tan contento que estoy caminando en la Luz como El está en la Luz. Nosotros tenemos compañerismo uno con el otro, y la Sangre de Jesucristo, el Hijo de Dios, nos limpia de toda injusticia. Estoy muy contento de ser uno de ellos; ¿Uds. no? Esperando la Venida de ese día feliz del Milenio, Cuando nuestro bendito Señor vendrá y arrebatará a Su Novia que está esperando; ¡Oh!, mi corazón está gimiendo, clamando por ese día de la dulce liberación, Cuando nuestro Salvador regresará a la tierra otra vez. ¡Oh!, estoy muy contento que El viene otra vez. Y yo lo veré a El, yo lo veré a El. Como algunas personas que no....
61Hace años hubo una escritora, Fanny Crosby; ella estaba ciega. Ella no vendió su primogenitura, como muchos buenos cantantes de hoy día en el mundo de la televisión y del cine, que vendieron sus primogenituras sólo por unas–unas cuantas canciones de boogie-woogie o de rock and roll. Pero la Sra. Crosby era una mujer diferente. Ellos vinieron a ella un día, y le dijeron: “¿Por qué no escribes poesía moderna? ¿Por qué no escribes canciones que... para el mundo de entretenimiento?” Ella dijo: “Yo le doy todo mi talento a Dios”. ¡Oh! Dijo: “Bueno, ¿crees tú entonces que habrá un Cielo?” Dijo: “Sí”. Dijo: “Y, ¿piensas tú que estarás Allá?” “Sí”. Dijo: “Mira, qué si cuando llegues Allá, tú permaneces ciega”, dijo, “¿cómo lo conocerás a El?” Ella dijo: “Yo sentiré las cicatrices de los clavos en Sus manos”. Ella se dio vuelta caminando de regreso, caminando de regreso a la habitación. Y cuando lo hizo, ella levantó sus manos y empezó a alabar a Dios. Cuando ellos salieron, ella... la inspiración de la alabanza la tocó. Ella dijo: Lo conoceré, lo conoceré, Y redimida a Su lado estaré; Lo conoceré, lo conoceré Por las huellas de los clavos en Sus manos.
62Y hoy en día, hermano, hermana, ella está caminando las calles de la Gloria con la mejor vista que cualquiera en esta tierra haya tenido alguna vez. Ella lo ve a El, lo conoce, y está allí redimida a Su lado. ¡Oh!, si yo le pudiera preguntar a ella en esta noche: “Fanny Crosby: ¿qué significa Cristo para Ud.?” Ella me cantaría esta alabanza, ella... Algo así... Veamos, una de sus famosas alabanzas antiguas de la cuál estaba pensando hace un rato. Ella dijo: “Nada en este mundo yo tengo, todo está en El...” ¿Cuál fue esa alabanza que yo estaba pensando hace unos cuantos minutos, que ella cantaba? Fue una alabanza muy hermosa, que yo estaba cantando... Sin embargo, yo recuerdo haberla cantado (me recordaré de ella en unos cuantos minutos), en la que ella dijo que “El significa más que este mundo para mí. ¿A quién tengo yo en la tierra aparte de Ti?; ¿a quién en el Cielo sino a Ti?” No me pases, ¡oh bondadoso Salvador!, Oye mi humilde clamor; Mientras a otros Tú estás llamando, No pases de mí. Tú, el Torrente de todo mi confort, Más que vida para mí, ¿A quién tengo en la tierra aparte de Ti? O, ¿a quién en el Cielo, sino a Ti?
63Yo estoy muy contento que eso pudo significar eso para una mujer ciega. ¿Qué podría significar para Uds. y para mí, que podemos obrar y trabajar, y servir al Señor Jesús de la manera que lo hacemos? Dios les bendiga. Ahora.... [Alguien habla en lenguas. Otro interpreta–Ed.].
64Amén. Hermano Fred y Hermano Norman, y los hermanos con los que yo estaba sentado esta mañana: ¡si eso no fue la mismísima cosa de la cual yo estaba hablando esta mañana! Yo dije que la cosecha de América... Hace años cuando yo empecé en la cosecha con los dones y demás, ha ido por todas partes; ha abarcado toda la nación; la cosecha ya está cegada. Ahora estamos regresando cruzando el campo pasando sobre el rastrojo, sólo recogiendo un grano aquí y otro allá en dondequiera que podemos. ¿Es correcto eso, hermanos? Esa es la misma cosa que se dijo aquí; el Espíritu Santo vuelve y habla la misma cosa en esta noche. ¡Amén! ¡Oh!, Dios pronto va a–va a... Oh, si ellos se pudieron regocijar cuando la– cuando la cosecha empezó, ¿qué deberíamos hacer nosotros ahora cuando la cosecha se terminó? El tiempo del aventador está aquí ahora, separando el forro. ¿Ven? Este es el tiempo. Entonces cómo pueden Uds. quedarse quietos sin exhortarlo exactamente... Este es el tiempo del aventador, sí, señor, cuando Uds.–Uds. golpean el forro del trigo. Eso es exactamente correcto. Este es el tiempo que está llegando. ¡Amén!
65Si hay alguien aquí que no tenga una experiencia de Pentecostés, y que quiera el Espíritu Santo, aquí está el altar, aquí ahorita. Nosotros iremos allí y oraremos por alguien que no tenga el Espíritu Santo. Alguien que quiera recibir a Jesús, yo lo invito a que venga aquí al altar. Si Uds. se han fijado, en el pasado, yo no me inclino mucho a persuadir a la gente. Eso no... Yo sé que es bueno, que algunas veces la gente regrese y le hable a otro; pero yo he visto a la gente ser guiada muy lejos de Dios por medio de... Si el Espíritu Santo no los levanta de sus asientos, entonces están sin esperanza de todas maneras. Ellos nunca permanecerán. ¿Ven? Correcto. Si la predicación de la Palabra.... Y Jesús volteó y le dijo a esa mujer Sirofenisa: “No está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perrillos”. Ella dijo: “Eso es la verdad, Señor; eso es correcto. Pero aun los perrillos están listos para comer las migajas que caen debajo de la mesa de su amo”. El dijo: “Por esta palabra, esta palabra....”
66Ahora, esta es la iglesia. Quiero que se fijen. La cosa es que el ministerio continuamente se hará más grande. ¿Ven Uds.? Los–los dones que el Señor ha dado, es para vindicar que yo les estoy diciendo la verdad. Es una vindicación de Dios que es la verdad. Entonces, ¿qué es la verdad? Yo dije que El dijo que yo debía orar por la gente; yo nací para ese propósito. Yo dije eso hace años. Estos dones... Yo sólo he puesto todo el ministerio en los dones. ¿Ven? Y la gente, especialmente la gente americana, quiere ser entretenida. Ellos tienen... Ellos hicieron la misma cosa con nuestro Señor. Pero tan pronto que yo les empecé a decir lo que yo era, decir mi verdad, mis doctrinas de la Escritura... Lo cual, yo he pedido a cualquiera que me corrija en ellas. ¿Ven? Correcto. Nadie lo ha hecho todavía. Y yo en humildad, estaré dispuesto a aceptarlo en cualquier momento.
67Pero tan pronto que Jesús les empezó a decir la verdad tocante al Evangelio, ¿qué sucedió? Los setenta lo dejaron; los otros lo dejaron. Y la popularidad de Jesús continuamente menguó, hasta que finalmente lo crucificaron. Pero Su ministerio creció más y más profundo; duró... Multiplicó el pan (como hablé la otra noche), y multiplicó los peces; luego puso cuencas... En los ojos de un hombre que no tenía cuencas, puso ojos dentro. Ahora, había una multitud que lo seguía sólo por los peces y por los panes. Ellos decían: “Veremos qué hace El mañana”. Pero sus corazones estaban muy lejos. Y en el fin del tiempo, ¿cuántos tuvo El que subieron para recibir la bendición de Pentecostés, de las decenas de millares a los que El ministró? Ciento veinte, de las decenas de millares. Ahora, ese Espíritu en el mundo hoy, está ejecutando el mismo ministerio contra la misma oposición, hará la misma cosa. Correcto. Pero Su ministerio crece más y más profundo todo el tiempo, más grande. Ahora....
68Ahora, si no hay ninguno listo para venir, quizás después del servicio de oración para los enfermos, vendrán Uds. Ahora, tenemos... (¿En dónde está Billy? ¿Cuántas tarjetas? ¿Eh? ¿De la uno a la cien?) De la uno a la cincuenta. (Y, ¿cuál es la letra?) “A”, “A” número 1 al 50. ¿Cuál llamamos la otra noche? Creo que empezamos con la cincuenta la otra noche, ¿no fue así? ¿Cincuenta? Bueno, digamos, empecemos de alguna otra parte; ya las llamamos a todas ellas entonces. Eso es... Pienso que tomamos unas cuantas en una ocasión, unas cuantas la otra noche, hasta que las llamamos a todas. Ahora, empecemos en alguna parte entre la número uno y la cincuenta en esta noche; empecemos en la veinticinco. Empecemos... Eso es la mitad de ellas, entonces podemos dividirlas de la misma manera. Muy bien. Empecemos de... Bueno, la razón que hago esto, es que quizás el Señor nos dé una fila de discernimiento. Veamos qué sucede. Ahora, ¿quién tiene la tarjeta de oración (¿cuál era? ¿“A”?), ¿“A”-25? A- 25. ¿Ese hombre allí? Muy bien, venga aquí. “A”-26, 27, 28, 29, 30. Veamos, eso es: 1, 2, 3, 4. Muy bien, 31, 32, 33, 34, 35, 36, 37, 38, 39, 40. Muy bien. Muy bien, ahora, ¿cuál llamamos ahora? ¿“A”...? “A”, era... “A” de la 30 a la 40; muy bien, de la 40 a la 50, que se pongan de pie: “A” de la 40 a la 50. Eso es: 41, 42, 43, 44, 45, 46, 47, 48, 49, 50, que se pongan de pie.
69Si Uds. no se pueden levantar, sólo levanten su mano. Enviaremos a uno de los ujieres que los traigan aquí arriba (si Uds. están inválidos o algo), en donde oramos por los inválidos, y los afligidos aquí anoche. Estoy muy contento de verlo a Ud. allá atrás sin su silla de ruedas en esta noche, hermano. Oí que Ud. se levantó y salió caminando anoche empujando esa silla vieja de ruedas. ¡Dios lo bendiga! Eso está bien. Un veterano (creo yo) de la guerra, y–y cómo Dios lo bendijo. Puso Su poder y Su Espíritu sobre él, y él caminó bajo el poder del Espíritu Santo. Inválido, paralizado, y Dios hizo grandes cosas para él.
70Ahora, veamos. ¿Me dijo él de la uno a la cincuenta? Y llegamos hasta la cincuenta. Muy bien. Ahora, ¿cuántos aquí no tienen una tarjeta de oración, y quieren que Dios los sane?, levanten su mano. Uds. no van a estar aquí arriba en la fila de oración, sólo... Muy bien, Uds. miren en esta dirección, y crean con todo su corazón. Recuerden: El todavía es el Sumo Sacerdote que se puede compadecer de nuestras debilidades. ¿Es correcto eso? Bueno, si Uds. lo tocan a El, ¿cómo sabrían que lo tocaron? El tendría que actuar de la misma manera que El actuó.
71Muy bien, ¿cuántos allá en la fila de oración, no me conocen?, levanten sus manos, que Uds. saben que yo no los conozco. Yo creo que se levantó toda mano que puedo ver. ¿Cuántos allá en la audiencia no me conocen, y yo no los conozco?, levanten su mano. Ahora, si... Muchos de Uds. están enfermos. ¿Qué si–si nuestro Señor Jesús...? Tomemos una Escritura en esta noche. Qué si nuestro Señor Jesús viniera aquí y trajera puesto este traje que El me dio, y Uds. vinieran aquí arriba, y dijeran: “Señor Jesús, ¿me sanarás?” ¿Saben Uds. lo que El diría? ¿Tienen una idea? El diría: “Hijo mío, Yo ya he hecho eso”. ¿Cuántos saben eso? Si Ud. es un pecador, si Ud. dijera: “Señor, ¿me salvarás?” El ya lo ha hecho; Ud. sólo tiene que aceptarlo. “Mas El herido fue por nuestras rebeliones, y por Su llaga nosotros fuimos curados”. ¿Es correcto eso? Es tiempo pasado. Ahora, pero si Ud. quiere saber....
72¿Qué si un hombre estuviera aquí con una túnica blanca y larga puesta, su cabello colgándole hasta aquí? Quizás El no se miraba así. Eso sólo es el cuadro que los artistas pintan; El se pudiera mirar totalmente diferente a eso. Pero qué si él estuviera aquí, y tuviera huellas de clavos en sus manos, y cicatrices en su frente, y estuviera aquí y dijera que él es el Señor Jesús. ¿Saben Uds. que yo les diría a Uds. rápidamente que él estaba mal? Eso es exactamente correcto. Cuando Jesús venga, el tiempo no será más. Correcto. No pudiera ser el Señor Jesús. Pero entonces, si El es el mismo ayer, hoy, y por los siglos, ¿cómo estaría El aquí? En la forma del Espíritu Santo, por el cual El nos santificó para entrar en nosotros, y para ejecutar Sus obras a través de nosotros, porque esos son Sus agentes. “Las obras que Yo hago vosotros las haréis también”. ¿Es correcto eso? Ahora, El mismo se pudiera declarar... ¿Cómo se declararía El mismo entonces, para saber que El era el mismo Jesús? Porque eso se... El–El sería capaz de hacer la misma obra que El hizo antes que fuera crucificado. Y eso fue lo que El–El hizo lo que el Padre le mostró a El. Ahora, si.... ¿Hay alguno aquí que nunca antes ha estado en una de mis reuniones?, levante su mano, que nunca ha estado en una de las reuniones. Bueno, Dios los bendiga; estamos contentos que estén aquí esta noche.
73Ahora, Uds. allá en la audiencia, Uds. sólo miren hacia el Cielo y digan: “Señor, este hombre no me conoce; yo sé que él no me conoce. Pero yo estoy enfermo. Ahora, permíteme ver si ese mensaje que él predicó esta noche, ‘como fue en los días de Sodoma....’” Cómo ese Angel fue allá, y se sentó con Abraham: tres... dos Angeles y Dios. ¿Cuántos saben que Ese era Dios? Abraham dijo que era Dios; él lo llamó: “Elohim”, el Señor Dios. El debió saberlo; él era el que estaba hablando con El. Elohim se sentó allí con Su ropa polvorienta, y dijo... Después que los otros dos predicadores fueron a Sodoma, Uno se quedó con Abraham. Ahora, recuerde: El era un Extranjero. Y El dijo: “Abraham, ¿dónde está tu mujer, Sara?” ¿Cómo sabía El que estaba casado? ¿Cómo sabía El que tenía una esposa, que el nombre de él era Abraham, y el nombre de ella era Sara? Y la Biblia dice–dice que ella estaba en la tienda detrás de El. Y El dijo: “Yo te voy a visitar de acuerdo a la vida... el tiempo de vida”. (Como El lo prometió). Y Sara, dentro de la tienda, se rió entre sí. Y el Angel dijo: “¿Por qué se rió Sara?”
74¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. ¿Qué clase de telepatía era esa? Ahora, Jesús dijo que esa misma cosa sucedería justo antes de que todo el mundo se quemara, como se quemó Sodoma y Gomorra; fuego descenderá del Cielo. Y El dijo que esa misma cosa sucedería, las mismas obras. Ahora, fíjense: Martín Lutero fue el primero en la reformación. El predicó justificación; estaba ancho. Luego vino Wesley; la Columna de Fuego se movió. Wesley... Lutero no se pudo mover, porque él estaba organizado. La Columna de Fuego salió de allí; Wesley la siguió, santificación, la segunda obra de gracia. El edificó una gran iglesia; salvó al mundo de ese entonces, el avivamiento Wesleyano. El ¿qué? ¿El pueblo Metodista? Uds. edificaron una organización; Uds. terminaron la doctrina de Uds. con un punto. “Nosotros creemos esto, y nada más”.
75Cuando el Espíritu Santo se empezó a mover otra vez, la Columna de Fuego, los Pentecostales la vieron como el Bautismo, y la restaur-... resurrección de los dones. Los Wesleyanos no se pudieron mover de eso. La Iglesia de Dios, Santos Peregrinos, Nazarenos, ellos no lo pudieron hacer. Ellos ya se habían establecido con santificación. Pero entonces vino el Bautismo; los Pentecostales lo vieron. ¿Saben Uds. lo que dijo Billy Graham el otro día? “La iglesia Pentecostal es la iglesia que está creciendo más poderosamente en el mundo hoy”. Eso es correcto. En el “Visitante dominical”, la iglesia Católica dijo recientemente que el año pasado (o el año anterior a éste pasado, creo que fue), que los Pentecostales registraron un millón quinientos mil conversos, superando cualquier otra iglesia que había en el mundo. ¿Por qué? Hombres que ni siquiera saben su abecedario, predicando el Evangelio, el poder de Dios. Eso es correcto; Dios lo prometió.
76Ahora, fíjense: nos estamos poniendo tan organizados, y demás. “Y nosotros sólo tenemos esto. Y El viene en un caballo blanco, y no en una nube blanca, o...” y demás, al grado que el Espíritu Santo se está saliendo de eso ahora (correcto), saliendo, y trayendo a la Iglesia, no a una lluvia tardía o a algo, (El ya está en la lluvia tardía)... El sencillamente está formando a la Iglesia uniéndola, igual que la gran pirámide allá en Egipto. La Piedra Principal nunca fue puesta arriba sobre la pirámide, porque la Piedra Principal fue rechazada. Correcto. La Piedra del Angulo fue rechazada en el edificio. Así que, ¿qué es? La iglesia... Cada piedra tiene que apilarse y ella misma formarse, exactamente como esa Piedra Principal, para que cuando Ella venga, complete la Pirámide, el Cuerpo de Cristo. Y ahora, el Espíritu de Dios en la Iglesia hoy es exactamente como El era cuando estuvo en Cristo Jesús. Jesús dijo en San Juan 5:19: “Yo no puedo hacer nada hasta que Mi Padre me lo muestre. El Padre trabaja y Yo trabajo”. Ahora, si El viene esta noche y hace la misma cosa allá en la audiencia, aquí, y por todos lados, ¿cuántos creerán que El es el Hijo de Dios resucitado, y el Guarda que está en la torre, mostrando Sus señales y prodigios de la Venida?
77Venga aquí, señor. Ahora, aquí está un hombre. El acaba de levantar su mano de que él y yo no nos conocíamos. Yo nunca he visto al hombre en toda mi vida, hasta que lo vi sentado allí hace un rato, cuando él se levantó para venir aquí. Yo no lo conozco; yo nunca lo he visto. Yo no sé para que está él aquí; yo no sé nada tocante a él. Ahora, miren, si yo fuera allí, y pusiera manos sobre él, y dijera... yo dijera: “Señor, ¿está Ud. enfermo?” “Sí, señor”. Quizás él está, quizás no lo está; yo no sé. Pero digamos que lo está; y yo pusiera mis manos sobre él, y dijera: “Jesucristo lo sana. Váyase en paz”. El pudiera creer eso. Eso es Escritural: “Ellos pondrán manos sobre los enfermos”. Ahora, de esa manera el Hermano Roberts ora por la gente. Muy bien.
78Ahora, alguien me dijo: “El Hermano Roberts ora por quinientos mientras Ud. ora por cincuenta”. Yo sé; yo no soy Oral Roberts, ni Oral Roberts es yo. ¿Ven? Ambos tenemos nuestros diferentes ministerios. Dios nos une para hacernos un cuerpo completo. ¿Ven? El Hermano Roberts es un hombre de Dios, y él ora por los enfermos. Así es con los otros hermanos; todos ellos son hombres de Dios, y tienen diferentes maneras de orar por los enfermos. Esta es la manera que Dios me dio a mí. Ahora, El me dijo que orara por los enfermos, meramente orar por ellos, poner manos sobre ellos. Pero dijo: “Estas señales... Esta señal te será dada. Y ésa será la cosa que causará que la gente crea”. Ahora, si yo soy verdadero... diciendo la verdad, la señal es una señal Bíblica (todos saben eso) prometida en el último día. Ahora, yo he hablado al respecto, predicado al respecto, hablado al respecto; Uds. han oído al respecto. Ahora, ¿obrará? Eso es. Si eso obra, ellos... todo lo demás obrará. ¿Obró para Uds. cuando vino el Espíritu Santo? ¿Creyeron Uds. que había... la promesa del Espíritu Santo? ¿La recibieron? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Correcto. Obró bien. ¿Ven? Dios cumple toda promesa. Ahora, El cumple esta promesa. Ahora... “Como fue en los días de Sodoma...” “Las obras que Yo hago vosotros las haréis también”.
79Ahora, aquí está un hombre que yo nunca he visto. Yo no sé nada de él. Dios sabe que eso es la verdad. Y él no me conoce; yo no lo conozco. El únicamente me conoce... él me ha visto, pero yo no sé nada tocante a Ud. Ahora, si el Espíritu Santo todavía es el Espíritu Santo, y yo mismo me puedo someter al Espíritu Santo por medio de un don Divino, sólo para relajarme yo mismo... Igual que Uds. lo hacen para recibir el Espíritu Santo, para hablar en lenguas y cosas, Uds. mismos tienen que relajarse, sólo permitirle tomar control. Ahora, si yo mismo me puedo relajar para que El pueda entrar y le hable a este hombre, y le diga algo tocante a él, lo que él sabe si es verdad o no, lo que ha sido, él sabrá si eso está correcto o no. Bueno, si Dios sabe lo que ha sido, puede decir lo que ha sido, seguramente que él creerá entonces lo que será, lo que El dice que será. ¿Ven? Ahora, eso lo asegura.
80Ahora, si alguno está dudando, Ud. es bienvenido a venir aquí y ocupar mi lugar. ¿Ven? Ud. es bienvenido. Ahora.... Ahora, yo no diría eso por nada, si El no me hubiera hecho esa promesa. Y por todo el mundo ante medio millón de gente en una sola ocasión, yo lo he visto a El, y El nunca ha fallado delante de brujos, y todo lo demás. Y yo sé que El es Dios; por lo tanto, yo tengo confianza.
81Ahora, si el Espíritu Santo hablara por medio de mí y le dijera algo a este hombre, ¿los haría a todos Uds. creerlo, Uds.... todos Uds. creerán que El es el Espíritu Santo el que está aquí? Ahora, Padre Celestial, yo comprendo que yo estaré tan mudo como este micrófono. Este micrófono no puede hablar por sí mismo, sino que es hecho para transmitir mi voz. Señor, haz que en estos momentos transmita Tu voz, la voz que Tú hablarás. Yo no conozco al hombre; él no me conoce. Pero Tú lo conoces a él, y Tú me conoces a mí. Así que házlo, Señor, por medio de un don Divino que fue ordenado antes que el mundo principiara, que este ministerio estaría en este día, igual que todos los ministerios que son ordenados para eso. Dios coloca en la iglesia apóstoles, profetas, maestros, pastores, evangelistas, y demás. Dios hace eso; esos son Sus dones ordenados. Ahora, Padre, te pido que Tú permitas al pueblo ver. Entonces, antes que regrese a esta ciudad otra vez, si Tú vienes o si muchos de estos parten, entonces Dios Padre, en aquel Día no habrá excusas. Ahora, yo he hablado de Ti. Habla, Señor, que yo he dicho la verdad. Yo me someto a Ti con esta audiencia, tomando todo espíritu aquí bajo mi control, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
82Ahora, sólo sean reverentes. No duden; crean todas las cosas. Ahora, sólo diré unas palabras porque yo he estado predicando. No estaba planeando hacerlo de esta manera; yo sólo iba a orar por los enfermos. Pero cuando vi a un grupo de personas que no habían estado antes en las reuniones, yo pensé que sería una cosa buena si lo hiciera. Ahora, yo le estoy hablando a Ud. igual que nuestro Señor le habló a la mujer en el pozo. El Padre lo envió allá; El sabía que El había ido allá, pero El no sabía qué hacer. La mujer llegó, así que El le empezó a hablar. Entonces cuando El contactó su espíritu, El vio cuál era el problema de ella. Ahora, si el Señor Jesús está aquí... Mi espíritu no lo conoce a Ud. Yo no lo conozco a Ud.; yo nunca lo he visto a Ud. Pero si el Señor Jesús lo conoce a Ud., y si Su Espíritu lo puede contactar a Ud., y luego usarme para hablar, El puede decir la misma cosa como le dijo a esa mujer allá [el hombre dice: “Eso es correcto”–Ed.], no importa lo que sea.
83Ahora, si el Señor me revela a mí algo, para lo que Ud. está aquí... Y por supuesto, nosotros sabemos que Ud. tiene exceso de peso, pero nada fuera de eso, ¿ve?, eso sería... ¿Lo haría a Ud. creer? ¿Le daría fe a Ud. en Dios, para hacerlo creer? Y la audiencia dijo que la haría creer. Ahora, que el Señor lo conceda. Ahora, si la audiencia todavía puede oír mi voz, yo veo al hombre que se aleja. Sí, él tiene una hernia; él tiene una hernia que lo está molestando. [El hombre dice: “Sí, señor”–Ed.]. Eso es verdad. [“Sí, señor”–Ed.]. ¿Creen Uds.? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Ahora, yo no podía ver eso, pero él la tiene. Ud. dice: “Lo pudiera Ud. haber adivinado, Hermano Branham”. Espere un momento, veamos si lo adiviné. Yo creo... Yo trataré de guardar eso en mi mente. Yo vi una hernia, o algo así... una hernia, creo que fue, una hernia. Y Ud. también tiene problema del corazón. [El hombre dice: “Sí, señor”–Ed.]. Ud. ha tenido–Ud. ha tenido también un accidente automovilístico. Eso es ASI DICE EL SEÑOR. [“Eso es correcto”]. Y Ud. no es de por aquí. [“No, señor”]. No, señor. Ud. es de la ciudad llamada San Francisco. [“Eso es correcto”]. Eso es ASI DICE EL SEÑOR. [“Eso es correcto”]. Jesucristo lo sana; regrésese regocijando. Su fe lo ha salvado, si sólo Ud. lo cree.
84Ahora, sean muy reverentes (¿ven?); crean. No los culpo. Alábenle al Señor, seguro; Dios es un objeto de adoración; seguro que sí. A lo que yo me refiero, es que permanezcan en sus asientos; tengan fe. No... Crean. No descrean en lo absoluto. Sólo crean con todo su corazón. Ahora, algunos de Uds. allá en la audiencia, pónganse a orar, creyendo. Sólo inclinen sus rostros, e inclinen su corazón en lugar de su cabeza. Ahora, este hombre aquí es un desconocido para mí. Creo que Ud. levantó su mano allá de que éramos desconocidos uno al otro. Entonces yo no lo conozco a Ud., nunca lo he visto. Y Dios lo conoce a Ud.; yo no. Ahora, si El me dice algo que está mal en Ud., o algo que Ud. ha hecho, o algo que Ud. va a hacer, o algo que Ud. está planeando hacer, o algo que Ud. sabe que yo no sé nada al respecto, ¿le aumentará su fe, señor? ¿Le haría eso a la audiencia? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Muy bien.
85Ahora, aquí hay dos hombres que nunca se han encontrado, nunca se han encontrado antes en la vida. Ahora, esto es exactamente lo mismo cuando Simón Pedro vino al Señor Jesús. Y su nombre era Simón, así que El le dijo a él que su nombre era Simón. Dijo: “Tú eres el hijo de Jonás”. Y cuando El le dijo a él, le habló a él, Pedro creyó. Ahora, el Señor Dios conoce a este hombre; yo no. Pero si el Señor revela algo, él dijo que lo haría creer, tener fe. Cuando... Uds. dijeron que los haría creer a Uds. Ahora, que el Señor lo conceda, mientras yo me humillo. Ahora, mi precioso amigo, estamos aquí en la Presencia de Dios. Estamos aquí por ningún otro propósito sino para dar la gloria a Dios. Ahora, si Ud. tan sólo tiene fe, y no duda, y cree... Sí, Ud. está sufriendo de alguna clase de problema en el recto algo como una fístula. Ese es su problema: una fístula. Para eso es lo que Ud. quiere sanidad. Hay algo extraño tocante a Ud. Ud. es un predicador. Eso es correcto. Y yo lo veo a Ud.: Ud. solía predicar aquí mismo. Pero Ud. no... Ud. no está aquí ahora; Ud. está cerca de una–una ciudad llamada Eureka, algo así. Correcto. ¿Cree Ud. que Dios sabe quién es Ud.? [El hombre dice: “Sí”–Ed.]. Ud. es el Reverendo Howard Call, ASI DICE EL SEÑOR. Tenga fe. Dios lo bendiga.
86¿Creen Uds. con todo su corazón? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Sólo crean; eso es todo lo que Uds. tienen que hacer. Tengan fe en Dios; no duden. Ahora, señora, ahora, ¿ve Ud.?, mire ahorita aquí a mi mano. ¿Ve? Sólo.... La señora sentada allá sufriendo de problema de senos, molestándole, está orando también por una hermana, y esa hermana está en un hospital estatal. Pero Ud. tocó el borde de Su manto en ese momento. ¿Qué tocó Ud., señora? Su manto, el Sumo Sacerdote. Ahora, esas cosas son verdaderas. Ahora si son, levante su mano si Ud. las quiere aceptar. Muy bien. Dios la bendiga. Ahí lo tiene Ud. ¿Ven? Una mujer sentada allá ni siquiera está en la fila de oración. ¿Qué hizo ella? Ella tocó el borde del manto del Sumo Sacerdote; eso es lo que lo logra. Tengan fe en Dios ahora. Sólo quédense y oren como ella estaba.
87Ahora, Ud. es una desconocida para mí. Yo no la conozco a Ud. Yo no tengo manera de conocerla a Ud.; nosotros sólo somos dos personas que se han encontrado aquí en la tierra, un hombre y una mujer, como–como fue en los días de nuestro Señor cuando en ese pequeño pozo, ellos se encontraron... la mujer de Samaria. Ahora, si el Señor me revela algo que Ud. sabe que yo no sé nada al respecto, entonces, eso la hará a Ud. creer, ¿la hará? [La mujer dice: “Sí”–Ed.]. Muy bien, que el Señor lo conceda [“Amén”]. Ahora, Ud. está muy débil por alguna razón; Ud. ha tenido una operación. [La mujer dice: “Sí”–Ed.]. Y esa operación fue por una condición cancerosa; eso fue en la tiroides. [“Sí”]. Eso es ASI DICE EL SEÑOR. [“¡Oh, gracias Señor!”] Ahora, crea Ud. con todo su corazón. Satanás, yo condeno esta condición en mi hermana. Sal de ella en el Nombre de Jesucristo. Váyase y sea sanada ahora. Todo terminó. Váyase y alabe a Dios.
88¿Cómo está Ud., jovencita? Yo no la conozco. Yo soy un desconocido para Ud., pero Dios nos conoce a ambos. Ahora, espere un momento... Alguien, alguien en el edificio... Hay otra mujer parada aquí en este momento. ¿Ven? Ahora, sean muy reverentes. ¡Oh!, ¿no es maravilloso estar en Su Presencia? El... Amigos, ¿pueden Uds. despertar para comprender el hecho que la Palabra de Dios es hecha manifiesta? Ahora, tengan fe. Alguien está aquí. Ahora, a Ud. de nuevo. Yo... Si yo la pudiera ayudar en cualquier manera, yo lo haría. Pero yo no la puedo ayudar, únicamente... Si Jesús estuviera parado aquí, El no la pudiera ayudar. Ud. tiene que tener fe en Su... en lo que El ya ha hecho, porque todo el plan de salvación, toda bendición redentiva, fue consumada en el Calvario cuando El murió. ¿Cree Ud. eso? Sí, Ud. es una Cristiana; yo puedo sentir su espíritu, que Ud. es una Cristiana. Pero Ud. no está parada aquí por Ud. misma; está por alguien más. Ese es su esposo. El no está aquí; él está enfermo en casa. El está sufriendo de algo que lo está tullendo; es artritis. El tiene una enfermedad de la piel. El hombre era Cristiano; él ahora está en apostasía. Ud. tiene una hija aquí con Ud.; ella tiene problema del riñón. Y–y Ud. tiene problemas domésticos en su casa. Eso es, ¡ASI DICE EL SEÑOR! Eso es la verdad, ¿no es así? ¿Cree Ud. con todo su corazón que estas cosas serán corregidas? [La mujer dice: “Sí”–Ed.]. Entonces en el Nombre de Jesucristo, váyase y recíbalo. ¡Amén! Yo los desafío a Uds. que crean que es la verdad.
89Ahora, sólo visiones como esa... Miren, toda la audiencia está... Yo he estado reunión tras reunión, y ahorita en toda la audiencia parece que hay como un brillo, un resplandor, una luz tenue por encima de esta audiencia. Esa es la Presencia del Espíritu Santo. ¿Ven? Yo estoy entrando a tal lugar ahorita, ¿ven Uds.? Uno ha entrado a otro mundo, a otra dimensión, a otra esfera. Y yo estoy–yo estoy tan débil como si hubiera predicado hoy desde el mediodía. Correcto. Yo tengo que pausar sólo un ratito, porque uno mismo tiene que descansar. Ahora, esto es varias... Esto.... Bueno, le diremos algo a esta mujer aquí. Somos desconocidos uno del otro, pero Jesús nos conoce a ambos. ¿Cree Ud. eso? [La mujer dice: “Amén”– Ed.]. Muy bien, Ud. lo cree.
90Ahora, cuando Moisés fue allá a Egipto para hacer una señal, para mostrar al pueblo que Dios lo había enviado, esa señal fue una vindicación de que El era el siervo de Dios. ¿Es correcto eso? El les estaba diciendo la verdad, cómo escapar de la ira en esa nación. La ira de Dios estaba llegando sobre la nación. La Pascua se tenía que hacer. Y entonces, Moisés fue allá, e hizo la señal que Dios le dijo que hiciera: volver la vara en una serpiente y luego recógerla otra vez, e hizo su señal con la mano leprosa. Y todo Israel le creyó a él sin una sola murmuración. ¿Ven? Ellos le creyeron. Pero me pregunto por qué es que la gente hoy en día no cree, cuando Jesús dijo que esto acontecería. Aquí está El, aquí mismo en esta noche. Yo–yo no tuve que escoger respecto a esto; esas cosas fueron preordinadas por Dios. ¿Creen Uds. eso? Seguro. Ellas fueron ordenadas por Dios. El hombre no se puede hacer él mismo. “¿Quién de vosotros podrá por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?” Pero este no es un camino fácil; es un camino difícil: sufriendo, sufriendo más allá de lo sabido. Uno no le puede decir al público; ellos no lo entenderían. Uno no lo puede explicar, porque uno mismo no lo sabe. Uno sólo tiene que continuar adelante y llevar a cabo su ministerio; cuando todo se termine, uno se va al Hogar.
91Ahora, yo le estoy hablando a Ud. igual que nuestro Señor le habló a la mujer en el pozo, para encontrar el problema de Ud. Yo lo encontré por Su gracia. Ud. tiene tuberculosis. Eso es correcto. Ud. también tiene una condición cancerosa. Ud. tiene una enfermedad de la sangre que los doctores no pueden hacer nada al respecto; es incurable. Eso es exactamente correcto. Yo veo un doctor como de–de apariencia fornida, menear su cabeza mientras él mira la cosa, y dice: “¡No hay nada que se pueda hacer por ello!” Correcto; eso lo describe a él. Ahora, ¿cómo sabría yo lo de un... allí mismo dentro del cuarto, en el laboratorio, en dónde él estaba parado? ¿Ve? Ahora, Ud. tiene muchas complicaciones de cosas, otras cosas que están mal en Ud.; Ud. está muy enferma. Ud. no es de esta ciudad. No, Ud. es de una ciudad más grande que ésta, y la ciudad está al este de aquí. Es Salt Lake City. Eso es correcto. Si Dios me dice quién es Ud., y siendo de allá tan lejos, si Dios me dice quién es Ud., ¿creerá Ud. que yo soy Su profeta? [La mujer dice: “Sí”–Ed.]. ¿Creerá? Muy bien, Srta. Harvey, [“Correcto”] Ud. se puede regresar a casa y ser sana. Jesucristo la sana.
92¿Creen Uds. en el Señor? Muy bien, venga. Ahora, alguien piensa que a Ud.... que yo le pudiera estar adivinando los pensamientos de su mente. Venga aquí, señora. Ponga su mano sobre la mía. Si Dios me dice qué es lo que está mal en Ud., ¿lo creerá Ud.? ¡El problema de su corazón está sanado! Váyase a casa y sea sana. Ahora, ¿qué de eso? Venga, señora. Ahora, esta mujer tiene la misma cosa, porque hubo una luz que provino de esta mujer a aquélla. Sólo siga adelante; Ud. está sanada también. Jesucristo la sana. Dios la bendiga. Venga, quién sea Ud. allá; venga por aquí. Ahora, si Dios me dice cuál es su problema, al yo mirar en esta dirección, ¿creerá que yo soy Su profeta? Problema de la espalda. Siga su camino y regocíjese. Diga: “Jesús me sana”. Créalo con todo su corazón; tenga fe en Dios.
93Ahora, cuando Ud. se levanta en la mañana, Ud. está también muy tiesa. Artritis es por lo que Ud. quiere que se ore. Ahora, si Ud. cree en el Señor con todo su corazón, mañana en la noche Ud. podrá subir ese escalón corriendo. Váyase y crea ahora, y suba el escalón corriendo. Crea con todo su corazón. Tiene que ser Ud. la que lo crea. Muy bien, venga, hermana. ¿Creen Uds. que Dios me puede permitir que los mire allá, en la audiencia y les diga lo que está mal en esta mujer? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. ¿Ven? Bueno, ¿creería Ud. también con todo su corazón, hermana? ¿Creería? Muy bien, váyase y su condición asmática la dejará. ¿Cree Ud. eso? Muy bien. Váyase, crea en el Señor Jesús con todo su corazón.
94Ahora, esta mujer que viene aquí, ¿no saben Uds. lo que está mal en ella? Es problema del estómago. Váyase y compre una hamburguesa; Dios la sana y la hace saludable. Tenga fe. Dios puede hacer por Ud. lo que el asma no hace o no hará. ¿Cree Ud. eso? [El hombre dice: “Sí”–Ed.]. Entonces continúe su camino regocijándose; esa tos... ¡Sal de él, en el Nombre de Jesucristo! Dios lo bendiga; váyase creyendo. ¿Qué si yo le dijera que Ud. fue sanado cuando llegó arriba de los escalones, tomaría mi palabra? Váyase regocijando, diciendo: “Gracias, Señor”. Váyase y sea sano. Crea con todo su corazón. Ud. es una mujer que se mira muy saludable como para ser molestada de nervios, pero eso es su problema. Váyase, todo terminó ahora. ¿Ve? Menopausia; sólo un cambio. Ahora, ¿cree que la condición asmática la va a dejar también a Ud., un problema de mujer y una condición asmática? Siga su camino regocijándose, diciendo: “Gracias, Señor. El me sana”.
95¿Cuántos allá en la audiencia quieren creer en el Señor Jesucristo? ¿Cuántos creen que este es el Espíritu Santo, que yo soy su hermano? Entonces el Espíritu Santo está aquí. ¿Ven esa mujer sanada? Uds. también pueden ser sanados. ¿Cuántos creyentes hay aquí?, levanten su mano. Entonces la Biblia dice: “Estas señales seguirán a los que creen; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán”. Pongan manos unos sobre los otros; pongan sus manos unos sobre los otros. Oren unos por los otros. Señor Jesús, ven con Tu poder. Yo te doy a Ti esta audiencia. Satanás, tú has perdido la batalla. ¡Sal de esta audiencia! ¡Deja esta gente en el Nombre de Jesucristo! ¡Alabado sea el Dios Viviente!