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~ EL ACERCAMIENTO PROVISTO DE DIOS PARA EL COMPANERISMO DIVINO ~
1Nuestro Padre Celestial, entramos en Tu Divina Presencia en esta noche en el Nombre del Señor Jesús, Tu Hijo amado, ofreciéndonos nosotros mismos, Señor, a Ti como sacrificios vivos, dedicándonos nosotros mismos totalmente a Tu causa y a Tu gran Evangelio en estos últimos días, como creyentes de Pentecostés, como un adorador del Unico y verdadero Dios Viviente. Cómo te damos gracias hoy en día, que Tú has hecho para nosotros un refugio en tiempo de angustia, una torre a la que podemos correr y ser levantados. Cuando las tormentas están rugiendo, y los vientos están fuertes, y el relámpago está alumbrando, sin embargo, nosotros podemos descansar tan seguros en la promesa de Dios, como un bebé se sentiría seguro en los brazos de su madre. Estamos tan contentos de tener eso.
2Te damos gracias por este Compañerismo del Evangelio Completo de estos Hombres de Negocio, por mantenerse firmes en el último día, para unir el Cuerpo del Señor Jesús. Te pedimos, Señor, que esta convención se eleve constantemente, hasta que veamos la Venida del Señor. Pedimos por el Hermano Oral Roberts, Tu siervo noble. Y mientras entramos en este edificio en esta noche, y vemos lo que la fe de un solo hombre puede hacer, te damos las gracias por él, Padre. Y pedimos que Tú bendigas su ministerio. Adondequiera que él vaya y lo que él haga, que prospere en Tus manos. Bendice a todo ministro que está aquí, y a todos los hijos de Dios. Derrama Tu Espíritu sobre nosotros en esta noche, y corrígenos y tráenos en un–un compañerismo más grande con Jesucristo que jamás antes hayamos conocido. Concédelo, Señor, porque lo pedimos en el Nombre de Jesús, y por Su causa. Amén.
3Yo quiero tomar el tema en esta noche de: “El acercamiento provisto de Dios para el compañerismo Divino”; tomar eso para un tema, si yo lo llamaría eso: “El acercamiento provisto de Dios para el compañerismo Divino”. Todo el día, yo... todo parecía ser diferente, en ese cierto día. Yo no sé; parece que hay ocasiones como esas que vienen en la vida, cuando la gente sencillamente empieza a ver las cosas un poco diferente, que lo que las vieron en una ocasión. Ese había sido un día fuera de lo común: aun el clima parecía raro. Yo me estaba fijando mientras... pues mi primera Biblia que alguna vez conocí, fue la gran madre naturaleza. Si Uds. sencillamente siguen eso, no se desviarán mucho del camino: observando la naturaleza, cómo obra. Fue eso lo que me guió a Dios, sabiendo que había un Dios: observando la naturaleza.
4Yo venía bajando la montaña, mirando el hermoso Lago Umbagog, el cuál dirige al Río Androscoggin. Me fijé que todos los petirrojos parecían que se estaban reuniendo, dando sus pequeños cánticos al trinar. De vez en cuando, uno escuchaba el bufido de un ciervo. Y parecía que ellos se estaban preparando para algo. Venía el invierno, y ellos se estaban preparando para reunirse. Mientras me abría paso a través de la maleza para encontrarme con mi amigo, en donde habíamos dejado una canoa, allí estaba un... él estaba sentado en un tronco, esperando. Y yo me fijé que en el Lago Umbagog, había una gran muchedumbre de patos. Yo nunca había visto tantos, casi, en mi vida. Y Burt, mi amigo, dijo: “¿Qué piensas tú de eso, Billy?” Yo dije: “Bueno, ellos se están preparando para volar al sur”. Yo dije: “Esa es la razón que esa puesta del sol esta tarde... ¿Te fijaste cómo antes que se asomara por arriba de la montaña, que se miraba muy rojo? Se está preparando para nevar, Burt. Y hay alguna clase de instinto especial, que Dios ha puesto en la vida del animal, que lo prepara, que lo hace estar listo para migrar, cuando llega el tiempo para volar”. Yo dije: “¿Te fijaste en los pájaros hoy, y en los–los petirrojos y demás? Ellos también se están preparando para su vuelo de invierno. Los ciervos se están preparando para reunirse, porque viene una tormenta”.
5Y mientras metimos nuestros canaletes en el agua del lago, y empezamos a navegar por allí... creo que cada pato río arriba y río abajo del Río Androscoggin, había venido al Lago Umbagog, preparándose para el vuelo. Y ¡todo el graznido (como únicamente los patos lo pueden hacer), sólo alborotándose! Y Burt dijo: “¿De qué piensas que ellos están hablando, Billy?” Yo dije: “Ellos están teniendo unos momentitos de compañerismo antes del vuelo”. Y luego, mientras ese amigo indio y... mío y yo, continuamos navegando en el río hacia nuestro campamento, y la luna empezaba a ponerse pálida, pues sabíamos que la tormenta venía, y nuestros canaletes empezaron entonces a hacer pequeñas olas en el agua, a medida que las olas se empezaron a levantar, yo pensé en esto: “De seguro, en algún momento antes de que emprendamos el vuelo, tendremos unos momentos de compañerismo, cuando todas las iglesias puedan reunirse en un solo fundamento y todos tener unos momentos de compañerismo antes que emprendamos el vuelo”.
6Y los años pasaron. Y yo en ese tiempo era un pastor Bautista local en Jeffersonville. Y–y a medida que pasaron los años, yo me uní a este gran Compañerismo de los Hombres de Negocio del Evangelio Completo. Luego yo empecé a fijarme de cómo ellos empleaban su dinero, e iban de lugar a lugar y se reunían por toda la nación, sí, y aun por todo el mundo. Y cuando ellos se reunían, no había diferencias entre ellos. No había uno entre ellos, diciendo: “Yo pertenezco a esta cierta asamblea”, y el otro, “a esa cierta asamblea”. Todos ellos tenían cosas en común. Así que yo pensé que eso ha de haber sido lo que yo estaba pensando esa noche: de un compañerismo, de reunirnos antes que empiece el vuelo.
7Ahora, yo me había fijado en ellos allá, en este gran movimiento Pentecostal, que no parecía haber nada de condenación entre ellos. Si uno los encontraba en el cuarto del hotel, ellos se abrazaban uno al otro, allí mismo enfrente de la–de la celebridad o lo que fuera, y se abrazaban uno al otro, y alababan al Señor, y lloraban un ratito, y gritaban un ratito, y sencillamente actuaban como actuaban en cualquier otra parte. Y yo pensé: “¿Sabes qué?, eso es real. Eso es... hay algo tocante a eso”. Las mujeres, de la misma manera. Parecía ser un gran compañerismo. Y yo me preguntaba: “¿Qué causa eso, y por qué no todos nosotros podemos hacer eso? ¿Por qué toda la gente, todos los seres humanos, no se pueden sentir de esa manera, sin condenación, tan libres como lo pueden ser?” Yo pensé: “Bueno, ¿por qué no pueden todos ser de esa manera?” Ahora, yo creo que sí podemos, pero hay... Y la razón que hacemos eso, primero, es porque hay algo en la vida humana que desea eso, algo que llama a eso.
8Hoy en el avión, viniendo de Louisville para acá, yo... me tomó dos horas y media de vuelo, y me tomó todo un día el hacerlo: retraso de aviones. Y quizás Dios tenía Su mano en ello. Cuando abordé en Louisville, hubo una mujer joven que abordó el avión, y se sentó a mi lado, y ella dijo: “¿Le molesta si yo me siento aquí?” Yo dije: “De ninguna manera”. Y mientras continuábamos el viaje, ellos estaban sirviendo cena en el avión. Y yo oré cuando... Y ella dijo: “¿Es Ud. un ministro?” Yo dije: “Sí, señorita, lo soy”. Y ella dijo: “Yo también soy una creyente”. Y ella me dijo su denominación. Yo dije: “Eso está bueno”. Y me fijé que teníamos allí un paquete pequeño de cigarrillos en el avión, y yo la observé para ver lo que ella iba a hacer al respecto. Así que tan pronto como terminó la cena, ella empezó a abrir ese paquete de cigarrillos. Y ella al tomar uno titubeó un poquito, y lo llevaba hacia su boca. Pero luego lo puso abajo otra vez. Y después de un rato lo prendió. Ella dijo: “¿No le molesta a Ud. si yo fumo?” Yo dije: “¿No le molesta a Ud. si yo le digo que sí?” Yo dije–yo dije: “Sí– sí–sí me molesta, porque....” Ella dijo: “¿Por qué?” Yo dije: “Yo no puedo entender por qué una damita con una personalidad como la que Ud. tiene, tiene que hacer una cosa como esa”. Ella dijo: “Oh, yo obtengo satisfacción al hacerlo”. Yo dije: “Eso es únicamente una satisfacción substitutiva. Si Ud. sólo recibiera lo que yo le digo, y le diera su vida completamente a Dios... Hay algo que Ud. está careciendo, y Ud. está tratando de hacer que los cigarrillos llenen ese anhelo que está en su corazón. Le da una satisfacción falsa, la cual pronto le ocasionará cáncer o degradará su cuerpo, y Ud. se morirá”. Y yo dije: “Dios hizo al hombre para que tuviera sed, que tuviera sed de El. Y luego si ellos no aceptan eso, entonces el diablo les da una concepción falsa del placer, y ellos la tratan de satisfacer con las cosas del mundo”. Ella le había dado como unas dos pequeñas fumaditas al cigarrillo, y dijo: “Yo tengo veintidós años de edad”. Ella dijo: “Mi prometido tiene treinta y dos”. Dijo: “El me dijo (yo he estado un ultramar por tres meses), él me rogó que ya no fumara”. Y ella dijo: “Esta es la primera vez que yo he fumado; al perder el avión”. Y ella dijo: “Señor, yo hago esta promesa ahorita”. Ella apagó el cigarrillo, tomó... [Porción sin grabar en la cinta–Ed.].
9Dios ama tener compañerismo con Sus criaturas. En el huerto del Edén, se nos dijo, que cuando el hombre caminaba en la rectitud de Dios, Dios descendía en la frescura de la tarde y tenía compañerismo con Sus hijos. Luego, un día hubo una voz que subió a la Presencia de Dios, y dijo: “Esos, Tus amados, Tus hijos, han caído, y han pecado y han hecho eso, lo cual está errado”. ¿Saben qué?, Dios no seleccionó a algún Angel para que bajara e investigara, para ver si era así o no, o a un cierto Querubín de los Cielos, sino que Dios mismo vino, clamando: “Adán, ¿dónde estás?” Dios mismo vino clamando por Su hijo perdido. Cuando El lo encontró escondido en los arbustos, detrás de las hojas de higuera cosidas, El dijo: “¿Quién te enseñó que estabas desnudo?” Y él ya no pudo salir y tener compañerismo con Dios.
10Ahora, si hay un compañerismo verdadero... Y Dios es amor, y el amor demanda un compañerismo. Así como una pareja joven: cuando el muchacho conoce a la muchacha, y él le dice a ella... él piensa que ella es muy hermosa, y–y ella está enamorada de él; ellos quieren tener compañerismo, un verdadero compañerismo. Pero antes que ellos puedan tener este compañerismo, tiene que haber un acuerdo. Antes que puedan entrar en la boda, en matrimonio, tiene que haber un acuerdo para este cierto compañerismo. Y es basado sobre la seguridad de sus promesas hechas el uno al otro, y luego el matrimonio. Y luego entramos en un compañerismo por toda la vida. Pero antes que podamos entrar en ese compañerismo, primero tiene que haber un–un acuerdo. Y cuando el compañerismo fue roto entre Dios y el hombre, tuvo que haber alguna clase de acuerdo, alguna clase de arreglos, para restaurar otra vez ese compañerismo perdido. Y Dios encontró el plan; y fue por medio de la sangre de una víctima inocente, que Dios restauró al hombre de nuevo al compañerismo otra vez con El.
11Ha habido muchos substitutos que han sido intentados. Adán lo intentó. Nosotros hemos intentado educar a la gente a ello. Hemos intentado todas formas diferentes, pero no hay nada que traiga al hombre de nuevo dentro del compañerismo con Su Hacedor, sino la Sangre de Su Hijo, Jesucristo. Es la única propiciación que Dios tiene: la Sangre. Una víctima inocente murió por una persona culpable. Eso trajo de nuevo otra vez el compañerismo de Dios y el hombre. Entonces Adán, cubierto por esa sangre, podía estar en la Presencia de Dios y adorar otra vez. Oh, yo amo eso. Hay algo tocante a eso, cuando uno habla de la Sangre. La Sangre tiene Vida. Sin derramamiento de Sangre, no hay remisión de pecados. Uds. pueden tener todo en el mundo. Uds. pueden tener cualquier clase de cosa que Uds. deseen, cualquier objeto para adorar, cualquier credo por el cual vivir, pero nunca pueden entrar en compañerismo, en compañerismo Divino con Dios, hasta que Uds. primero vengan bajo la Sangre. Esa es la manera provista, santa y ordenada de Dios para que los seres humanos tengan compañerismo con El: por medio de la Sangre de Su Hijo, el Señor Jesucristo. Ese fue el plan de Dios; todavía es el plan de Dios; será para siempre el plan de Dios. No hay ningún otro plan, sino por medio del derramamiento de la Sangre.
12En el Antiguo Testamento, en la jornada de Israel de su tierra natal, yendo a... o saliendo de Egipto, mejor dicho, yendo a su tierra natal, en su camino hacia allá, Dios hizo una preparación por medio de la sangre.
13Queremos pensar ahora en el capítulo 19 de Números. Dios le dijo a Moisés y a Aaron: “Ve, toma una becerra roja”. Ahora, el símbolo de rojo en muchas ocasiones es un color malo o de peligro, pero rojo también significa una expiación. “Que te traigan una becerra roja [vaca alazana, Biblia en español–Trad.], toda roja, en la cual no haya falta”. Ella representaba, por supuesto, a Cristo. Y esa becerra nunca debía haber tenido un yugo sobre su cuello. Si ella alguna vez había sido enyugada, entonces era–era rechazada. Ella no debía estar enyugada con el mundo. De esa manera es la iglesia hoy en día. Cristo, cuando El vino, El nunca se enyugó con el mundo. El se quedó con Dios, y no estuvo enyugado con el mundo. La iglesia que adora a Dios hoy en día, está enyugada con Cristo, bajo la Sangre. Entonces nos damos cuenta que esa becerra tenía que ser matada al atardecer, en la presencia de toda la iglesia. Eleazar tenía que tomar la sangre de ella con su dedo, y encaminarse hacia la puerta del tabernáculo, y rociar la sangre siete veces, o en otras palabras, poner siete franjas sobre la puerta de la congregación. Luego la becerra tenía que ser quemada: sus pezuñas, cuernos, cuero, carne, y todo. Y esto que fue quemado de la becerra, tenía que ser mezclado con hisopo (hisopo, creo que es la mejor palabra para ello; se pronuncia de esa manera), hisopo, escarlata, y madera de cedro.
14Ahora, la escarlata en la Escritura, era la lana de un carnero que era teñida de rojo, representando al Cordero que fue inmolado desde antes de la fundación del mundo. Tenía que ser mezclado con esto, porque esto sería las aguas de separación para limpiar al adorador inmundo, para que él pudiera ser presentado en la Presencia de Dios. ¿Qué estamos fundamentando? Estamos tratando de encontrar la manera real y verdadera para un compañerismo genuino con Dios. Hemos tratado de hacer toda clase de cosas para lograr eso: lo enseñamos, lo organizamos; pero únicamente hay un solo plan Divino, y ese es la Sangre. Fuera de la Sangre, no hay compañerismo. Ni siquiera hay una limpieza del pecado, hasta que entramos en la Sangre. Ahora, fíjense: entonces, esa lana, teñida de rojo, representaba el carnero de Abel que él ofreció en el tajo de piedra en el huerto, fuera del huerto del Edén por sus pecados. Cuando él agarró su cabecita, y la mantuvo hacia atrás, y la cortaba repetidamente con el pedazo de roca (me supongo que ellos no tenían cuchillos ni lanzas en ese día), y le cortaba repetidamente su gargantita hasta que la sangre borboteó a chorros y cubrió toda su lanita, y moría, balando, llorando, eso simbolizaba al Hijo de Dios, que algunos cuatro mil años después, colgaba en la cruz, sangrando, Sus guedejas teñidas, ensangrentadas, y El se estaba muriendo, clamando: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” Eso fue la escarlata que fue puesta en las aguas de separación.
15Y luego fue la madera de cedro... La madera de cedro es roja con blanco. El rojo a través de rojo produce el blanco. Uds. miren a través de algo rojo a algo rojo, y lo hace blanco. Un símbolo, que cuando Dios mira a través de la Sangre roja de Su Hijo, el Señor Jesús, a nuestros pecados rojos escarlata, ellos llegan a ser blancos como la nieve. “Lávame en la Sangre, y yo seré blanco como la nieve”. Ninguna otra cosa pudiera Ud. alguna vez obtener para lograrlo. Aprecio la antigua alabanza del Ejército de Salvación: ¡Oh, precioso es el raudal, Que me hace blanco como la nieve!; No sé de otra fuente, De nada, sino de la Sangre de Jesús. Esa es la “Fuente que está llena con Sangre, que emana de las venas de Emanuel; cuando los pecadores se sumergen bajo el raudal, pierden todas sus manchas de pecado”. ¡El rojo a través de rojo! Y luego fue el hos-... hisopo. Yo encontré... estaba indagando para ver lo que era el hisopo. El hisopo es sólo una hierba común que se encuentra en Egipto, y que también se encuentra en–en Palestina. Y algunas veces crece en las paredes en donde la tierra... Sólo es una hierba común y corriente con un tallito, y con una florecita blanca. Y el hisopo siempre era usado para rociar la Sangre. En los días de la pascua, Moisés ordenó que tomaran el hisopo, y lo metieran en la sangre, y la salpicaran sobre los postes y sobre el dintel de la puerta, al aplicar la sangre. Y el hisopo, sólo siendo una hierba común, en estas grandes aguas de separación, representa la fe común. El creyente sólo acercándose, no debe ser alguna cosa “extraordinaria”, oh, de yo no sé qué; alguna clase de hombre que está tan altamente educado al grado que él–él tiene... sabe todo, más que lo que sabe Webster [diccionario–Trad.]. Y él no necesita ser un gran teólogo; él sólo tiene que usar fe común: el hisopo. Lo puede agarrar en cualquier parte. Y todo era mezclado y quemado. Y luego era guardado fuera de los atrios para que el inmundo, antes que pudiera entrar en el compañerismo... Y recuerden: Dios siempre lo hizo, y nunca lo hará de encontrar al hombre en otro lugar, sino bajo la Sangre. Ese es el único lugar en el que Uds. tienen compañerismo con Dios, es bajo la Sangre.
16Uds. únicamente se están acercando, hasta que lleguen a ese lugar. Todo Israel se reunía en donde era matado el cordero sacrificatorio. Y bajo esa sangre, ellos tenían compañerismo. Fuera de la sangre, no había compañerismo. Siempre ha sido el programa provisto de Dios: encontrarse con el hombre bajo la Sangre. Es porque El mira al hombre a través de la Sangre, y lo ve blanco. Fuera de eso, él es un pecador. Nada... Uds. mismos no pudieran limpiarse; no hay nada que Uds. alguna vez pudieran hacer para mejorarse Uds. mismos. Uds. no pueden con reformas y demás, hacer lo que... Igual que un leopardo tratando de quitarse sus manchas lamiéndoselas: sólo las hace más brillantes. Y todas nuestras ideas hechas por nosotros mismos, de que somos tan buenos como el hombre de al lado... no lo somos hasta que hayamos venido bajo la Sangre del Señor Jesucristo. Correcto. Ese es el único lugar de Dios para encontrase con el hombre: bajo la Sangre.
17Entonces cuando Israel llegaba al lugar de adoración, todos acercándose, y una persona inmunda pasaba primero, tenía que pasar por los atrios de afuera. Y esa sangre, o mejor dicho, esa agua de separación, lo cual es dicho en el Nuevo Testamento que somos lavados por el agua de la Palabra. Las Aguas de Separación es la Palabra de Dios. Fe viene por el oír. Y ese hombre entrando, era rociado con esas aguas de separación. Luego.... Como el pecador entra y escucha el Evangelio; él empieza a comprender (la condenación) que él es un pecador. El comprende que en esa Agua de Separación está la escarlata. Alguien murió por él, un Substituto inocente, para traerlo otra vez a que tenga compañerismo y una relación con Dios. El comprende que él está fuera del camino, a través de la predicación de la Palabra. Yo digo esto: que el Evangelio, aún en su simplicidad, predicado en el poder de la Sangre, es el llamamiento más grande que el mundo alguna vez haya conocido.
18Las naciones están hambrientas hoy por el poder. Yo vi hace tiempo, en donde una cierta gasolina, bajo una cierta condición de una cierta estipulación, levantaría la Esfinge dos pies [60 cm.–Trad.] del suelo. Y ellos estaban alardeando tocante a su gasolina. Yo estaba leyendo la revista en un avión, y la regresé adonde estaba, y dije: “Sí, pero, ¡alabado Dios!, yo sé de algo más poderoso que eso: que dos gotas de la Sangre de Jesucristo levantará a un pecador que está perdido y acabado, tomará a una prostituta de la calle y la hará una santa, tomará a un borracho de allá del arroyo y lo hará un santo de Dios, un predicador del Evangelio”. Eso es el poder de una sola gota de la Sangre del Señor Jesús. ¡Amén! Eso es lo que el mundo necesita saber hoy en día, tocante al poder.
19Dios tiene una manera provista. Y cuando el gentil o la persona inmunda deseaba tener compañerismo con Dios, la primera cosa que él tenía que hacer, era ir primero a las aguas de separación, y luego ser rociado. Ahora, ¿qué representaba eso, o tipificaba? Al creyente de hoy día, el hombre que quiere creer, viene a la iglesia y escucha el Evangelio, que Cristo murió por los pecadores. Allí, el rojo, la escarlata, el hisopo, él aplica eso con fe común, que un–que un niño de dos años pudiera usar. Sólo creer en el Señor Jesucristo. Hay tanto de eso hoy en día; hay tantos de nosotros. Si alguien dice: “¿Qué puedo hacer yo para ser salvo?” “Deje de mentir, deje de robar, deje de fumar, deje de beber”. Yo también creo que ellos deberían hacer eso, pero eso no da respuesta a su pregunta. Uds. le están diciendo a él lo que no debe hacer; él quiere saber qué hacer. Pablo le dijo al carcelero de Filipos... El nunca le dijo a él: “Guarda tu espada y haz todo esto y lo otro”. El dijo: “Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo, tú y tu casa. Cree. Ten fe”.
20“¿Cómo puedo yo tener esa fe, Hermano Branham?” Es tan sencillo como estirar la mano, y tomar el hisopo para aplicar la sangre. Créalo para Ud. mismo. Crea que Cristo murió por Ud. Crea que El era el Inocente que murió en su lugar como un pecador, y culpable. Lo mismo se aplica a la sanidad Divina: sólo fe sencilla para tomarlo a El a Su Palabra. Oh, si... ellos lo tratan de complicar; ellos lo tratan de hacer muy grande. Esa fue la razón que el gran avivamiento brotó en Inglaterra. La iglesia Anglicana lo tenía tan complicado, que únicamente los educados lo podían entender. Y Dios, cuando la iglesia entra en esa condición, Dios siempre envía un avivamiento de simplicidad, y rompe la cosa a pedazos. ¡Correcto! Eso es lo que necesitamos hoy en día, es la simplicidad. Eso es lo que la nación necesita hoy en día, es la simplicidad de la fe en Cristo, para ellos mismos rendirse sin egoísmo, con todo su corazón, alma, y mente, y todo lo que ellos son, al Señor Jesús. Sólo sencillo; Uds. no tienen que aprender nada en lo absoluto; sólo creer que Jesús murió para darles la bendición. Entonces es de Uds. por fe tan pronto que recogen el hisopo, fe, y aplican la Sangre, algo sucede en el corazón de todo hombre o mujer que hace eso. ¡Amén! Me siento religioso en estos momentos. Sí, señor, porque yo sé que eso es la verdad. Si me salvó a mí, salvará a cualquiera. ¡La Sangre de Jesucristo!
21Aquí, hace algunos años, ellos reunieron a las religiones del mundo. Yo lo estaba leyendo en un libro. Tenían a esa Señora Maccabee de Oklahoma, allí, que fue arrestada allí en... pudiera haber sido en Tulsa o en uno de esos lugares. Ella iba conduciendo en la calle, manejando una diligencia, fumando un puro, quebrantando los límites de velocidad en una diligencia. Y cuando ellos... Todas las religiones, las diferentes religiones se levantaron y contaron su parte de su religión, cuán grande era. El sacerdote Mahometano dijo cuán grande era su religión. La Buda dijo cuán grande era su religión. Y un cierto ministro (no recuerdo su nombre ahorita) estaba representando la religión de América, la religión Cristiana. Y cuando le tocó su turno para ir a la plataforma, él contó la historia de esta gran mujer vil, de cuán baja era ella, al grado que ellos ni siquiera se querían acercar a ella aun para... acercar lo suficiente a ella para echarle brea y plumas. ¡Ella era tan inmoral; era tan degradada; no había nada que la pudiera ayudar! Entonces él dijo: “Caballeros de las religiones de este mundo: ¿pueden sus religiones producir algo que limpiaría las manos de esta cierta persona vil?” Todos se quedaron quietos, allí en la orilla de sus asientos. Ninguno dijo nada. Entonces él dio un salto en el aire y gritó, y golpeó sus tacones al juntarlos. El dijo: “La Sangre de Jesucristo no únicamente limpiaría sus manos, sino que limpiaría su corazón, y la haría tan pura como un lirio”. La Sangre del Señor Jesucristo quita el pecado, y nos limpia de toda nuestra iniquidad, y nos hace nuevas criaturas en Cristo Jesús. Nada más lo hará; credos, formas ni nada más tomará Su lugar. Eso ha sido intentado, pero se necesita la Sangre.
22Ese es el único lugar para el compañerismo Divino, es bajo la Sangre. Ese es el único remedio que Dios sabe. El lo basó... El es infinito. Lo que El dice primero, El siempre tiene que permanecer con eso, durante todo Su programa. Ahora, cuando ellos llegaban a los atrios, comprendiendo que ellos son profanos (sentados en la congregación), sabiendo que ellos están mal, por fe ellos aplican la Sangre, lo creen, lo aceptan, el agua... el lavamiento del agua por la Palabra, los limpia y los prepara.
23Ahora, aquí es en donde viene la cosa, aquí es en donde viene el punto. La mayoría de la gente dice: “Cuando yo creo, eso es todo lo que tengo que hacer”. Ahora, allí es en donde viene la fricción. El hombre que había llegado a las aguas de separación todavía no podía entrar al lugar santísimo. El todavía no podía entrar en la congregación. El lo aceptaba, lo creía, y lo creía que era para él, y él era rociado con las aguas de separación; pero mientras él iba caminando hacia adelante, hacia el lugar de compañerismo, la primera cosa con la que él se tenía que encontrar, allí a la puerta, había siete franjas, representando las siete edades de la iglesia: Dios en todas las edades. ¡Nada sino la Sangre! Y él tenía que saber que un sacrificio fue delante de él, sangrando. El tenía que reconocer la Sangre antes que pudiera entrar en la congregación.
24Ahora, cuando él vino bajo esa sangre, entonces él entró en la congregación, entró en la Presencia de la Gloria Shekinah [Gloria Chequina– Trad.] de Dios y entonces, estaba en completo compañerismo, adorando bajo la sangre. Qué cuadro tan hermoso de Cristo en Pentecostés, trayendo a Su Iglesia dentro del completo compañerismo. Es como la pareja joven de la que yo estaba hablando. Cuando ellos se casan, eso no es toda la cosa. Ellos no han hecho nada, mas que tomar una ceremonia. El ministro únicamente ha dicho: “Yo los pronuncio esposo y esposa”. Todavía no está listo. ¿Qué hace él? El se la lleva a su casa que él ha preparado para ella. Ahora, mucha gente aquí pudiera no estar de acuerdo conmigo en esto, pero Uds. no viven mas que en una casa de tres cuartos. Oh, Uds. pudieran tener muchos otros cuartos, pero Uds. realmente, tienen únicamente tres cuartos. Esos son: la cocina, la sala, y la recámara. Uds. pudieran tener tres o cuatro recámaras, y pudieran tener una cocina, y un comedor, y demás, pero una persona realmente, vive únicamente en una casa de tres cuartos. Uds. viven en una casa de tres cuartos en su cuerpo: alma, cuerpo, y espíritu. Dios vivió en una casa de tres cuartos: Padre, Hijo, y Espíritu Santo. Todo es un tres. Y un tres es un triángulo. Tome un triángulo y alúmbrelo con una luz, bueno, en donde tres se unen en un lugar, producirá siete colores diferentes. Siete colores diferentes es un arco iris. El arco iris es un pacto. Oh, simplemente sigue adelante, y sigue, y sigue, y sigue. Sigue, porque en eso, Dios hizo un pacto a través de estas tres cosas: el hisopo, la escarlata, y demás. Y la Luz de Dios brillando sobre eso, hace un pacto, un pacto que Dios hizo.
25Ahora, cuando la mujer es traída, la novia joven, ¡oh, cuánto él la ama!; pero sin embargo, ellos todavía no están verdaderamente en completo compañerismo. Ahora la primera cosa: ¿qué es lo que Ud. hace en la cocina? Es en donde Ud. come. Eso es como en los primeros atrios de la iglesia. Ud. come allí. Ud. entra, se sienta en el asiento de atrás, escucha la Palabra; y cuando menos piensa, Ud. empieza a decir: “¡Oh Dios, ese soy yo!” Ud. lo acepta a El como su Salvador personal; por fe Ud. lo toma. Luego Ud. empieza a comer la Palabra. Ud. empieza a–a sentir que Ud. ha aceptado a Cristo como su Salvador personal. Ud. se empieza a festejar con la Palabra; Ud. la disfruta. Bueno, solía ser que Ud. se levantaba y se salía del edificio si el predicador no decía algo que se adaptara exactamente a su gusto. Ud. se levantaba y se salía. Pero ya después que ha aceptado a Cristo, Ud. entonces ha sido separado. Las aguas por la Palabra de separación lo separaron a Ud. de su mal pensar. Luego, la cosa que sigue es que entra Ud. a la–la sala, adonde Ud. lleva a su noviecita. Ella se quita su velo. Ud. está llegando un poco más cerca. Luego cuando Ud. la lleva allí, Ud. la abraza, le habla, la abraza. Así es como entra en el compañerismo con el Señor Jesús. Antes que lo haga, Ud. está separado de sus pecados. Luego Ud. abraza el Evangelio del Señor. Ud. abraza la–la Palabra escrita. Ud. la cree con todo su corazón. “Dios, no importa lo que Tú quieras que yo haga, lo que Tú has planeado en mi vida, yo estoy listo ahora para recibirlo”. Eso es en la–la sala. Luego, Ud. dice: “¿No es esto suficiente?” No, señor.
26El cuarto siguiente es la recámara. Entonces cuando Ud. entra a esa recámara, entonces es... Ud. entra en un compañerismo y en una relación. Ud. llega a entrar en una relación; entonces tiene un compañerismo completo, porque Ud. no puede tener un compañerismo completo hasta que tenga una relación. Cualquiera sabe eso. Y escuchen. Así es con la iglesia hoy en día. Tenemos muchas personas, tenemos muchas de ellas, que están avergonzadas de entrar en una relación completa con Dios para una nueva vida y un nuevo nacimiento. Si somos la Novia de Cristo, entonces, ¿por qué no podemos entrar en una relación, en la que toda la vergüenza y negligencia y todo se habrá ido de nosotros? Si entramos en una relación completa, hemos nacido de nuevo, a mí no me importa... El presidente de los Estados Unidos pudiera estar parado en la calle; Ud. gritará: “¡Aleluya!, ¡alabado el Señor! ¡Aleluya!” A Ud. no le importa, porque ha entrado en una relación. Ud. ha nacido de nuevo; Ud. es un nuevo niño; Ud. está en la Gloria Shekinah con Dios, teniendo compañerismo con El. Eso es lo que la igl-... Lo que nosotros necesitamos hoy en día, hermano, es una adoración bajo la Sangre, una adoración en una relación completa: ¡morir!
27Qué si la noviecita dijera: “Mira, espera un momento. Yo–yo–yo sólo... yo no sé; yo no sé si la vida de matrimonio consiste de tales cosas”. Ella nunca entraría en compañerismo con su esposo. Ella nunca podría entrar en una relación o un compañerismo, hasta que primero entre en una relación. Ese es el problema con la iglesia hoy en día, que dice: “Oh, yo no creo en esa clase de religión que lo hace a uno gritar y que la llaman: ‘religión sincera de corazón’, y... yo no creo en tales cosas como ésas”. ¡Con razón!; Ud. nunca ha entrado en ella todavía. Ud. entre en ella y verdaderamente entra bajo la Gloria Shekinah de Dios, cuando el poder del Espíritu Santo está cayendo sobre Ud., y Ud. sabrá que algo le sucedió a Ud., que ha pasado de muerte a Vida, y ha llegado a ser una nueva criatura. ¡Dios es primero!
28Cómo Carlos Finney que en esa ocasión, hizo la declaración tocante a cómo él solía... El era... Creo que era Carlos Finney, que... El había estado predicando, o alguien... (Pudiera no haber sido él; yo sólo lo leí en alguna parte). Que él estaba predicando. El había predicado sermones, y dos mujercitas estaban orando por él para que él recibiera el Espíritu Santo. Y él les dijo que él tenía el Espíritu Santo. Y un día él se fue detrás de... su oficina para orar, y se hincó en donde un árbol viejo había sido derrumbado por el viento. Y mientras él estaba orando, bueno, una rama se quebró, y él pensó que alguien se estaba acercando. Y él se paró de un salto, y dijo: “Hmm, hmm, hmm” [sonido como aclarándose su garganta–Ed.], y miró a los lados. El pensó que alguien estaba allí y lo había visto orando. Luego él se sentó y dijo: “Si yo le estuviera hablando a mi jefe en la oficina, me gustaría que todos me vieran hablar con mi jefe; pero aquí me da vergüenza que alguien me vea hablándole a mi Señor”. Allí él entró bajo convicción, arrojó su capa de malicia y odio y pleitos, y se postró sobre su rostro y clamó delante de Dios, hasta que Dios lo llenó a él con el Espíritu Santo. Entonces algo sucedió. Entonces él fue diferente. El se sacó lo almidonado de él. Algo sucedió, porque él entró en esa Gloria Shekinah, entró en una relación con Dios y en un compañerismo Divino.
29Esa es la razón que a mí me gustan estas convenciones del Evangelio Completo. Uno oye a la gente llorar y gritar y alabar al Señor, porque ha entrado en un compañerismo, en un compañerismo Divino del Espíritu Santo. Dios... En cualquier momento que Ud. se deshaga de eso, Ud. ha regresado a Babilonia, y más le vale que Ud. mismo se entierre. ¡Eso es exactamente correcto! Cuando llegamos a un punto en donde nos apartamos de esa Gloria Shekinah, esas alabanzas a Dios, esa unc-... esa fresca unción que rompe todas las barreras religiosas y cosas, y que nos hace uno en Cristo Jesús, libres de toda condenación... Eso es lo que necesitamos en esta noche. Eso es lo que la iglesia... Eso es un compañerismo Divino. Eso es lo que yo he encontrado en estas convenciones: son lugares en donde los hombres y las mujeres, no están–no están avergonzados. Ellos no están avergonzados del Evangelio. Ellos están listos para testificar, cantar tocante a ello, gritar tocante a ello. Yo aun los he oído a ellos hablar en lenguas, de vez en cuando. Ya no oigo mucho de ello, pero de vez en cuando lo hacen.
30Oh, nunca pierdan Uds. eso. Si Uds. alguna vez pierden eso, y llegan al punto en donde Uds. se avergüenzan de entrar en una relación con Cristo, permitir que El habite en Uds., Dios en el hombre, El mismo dándose a conocer al pueblo por Su Espíritu, un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo peculiar, raro, diferente del mundo, santificado por la Sangre, y apartado de las cosas del mundo... ¡Amén! Eso es una predicación sasafrás [sencilla y sin formalismo–Trad.] antigua, pero salvará a un hombre del pecado. Limpiará a una persona y la hará una nueva criatura en Cristo Jesús. No lo encalará, sino que lo–lo blanqueará. Les quitará toda la vergüenza de Uds., les quitará la negligencia de Uds. Yo he visto a una mujercita tan tímida que si el–el hombre que vende seguros llegaba a la puerta, ella volteaba su rostro. Pero permita que vaya al altar y entre en esa Gloria Shekinah de Dios, y ella se parará allí y testificará hasta sacudir los tejamaniles del techo de la casa. Seguro. ¿Por qué? Ella está en la Presencia de Dios; ella se ha encontrado con Alguien que es real. La vida ha llegado a ser una cosa nueva, y ella ya no se doblega al mundo, porque está en un compañerismo Divino con Cristo. “Pues para mí el vivir es Cristo”, dijo Pablo. Eso es lo que yo llamo ser verdaderamente espiritual. 31 Ahora, Uds. no pueden hacer eso por medio de sus credos. Uds. no pueden... Los credos nunca satisfarán a una alma hambrienta. Están bien; yo no tengo nada en contra de ellos. Pero lo que nosotros necesitamos hoy en día, es un compañerismo Divino. Unicamente hay una sola manera de obtenerlo: por medio de la Sangre, para entrar a la Gloria Shekinah. En el Antiguo Testamento, el sumo sacerdote entraba una vez al año, una vez al año, y eso... llevando la sangre delante de él. El estaba ungido. ¡Oh, me gusta estudiar eso! Cómo él estaba ungido con el–con el aceite de la unción. Creo que David clamó: “¡Cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía! Es como el buen óleo sobre la... la barba de Aarón, y baja hasta el borde de sus vestiduras”. El aceite hace que las cosas se conduzcan fácilmente, dócilmente. Como Uds. saben, cuando un hombre se pone realmente ungido y listo para Dios, sencillamente él es flexible. Y como Uds. saben, cuando él no lo está, él se sienta allí muy almidonado, como Uds. saben, sólo... oh, yo no sé, exactamente lo mismo que un....
32Yo siempre sentí pesar por un mulo. Un–un–un mulo fue la cosa más tonta que alguna vez miré. Ud. le puede silbar, llamarlo, y él sólo se queda allí, y para sus grandes orejas, y lo mira a Ud. El no sabe de la mansedumbre como el caballo lo sabe. ¿Ven? El–él no... El no tiene mucha iniciativa. Y otra cosa de un mulo, es que él no–él no sabe de dónde proviene. Nunca digan Uds. que Dios hizo un mulo. El hombre fue el que hizo eso. No. No culpe a Dios de algo así. Eso fue al cruzar la–la yegua con el–el burro. Pero nunca Uds.–nunca Uds. le atribuyan eso a Dios; Dios no haría una cosa como ésa. No, señor. ¿Saben Uds.?, a mí me gusta un caballo purasangre, bonito. Como Uds. saben, un caballo purasangre, bonito, él es realmente elegante, y él sabe quién fue su papá, él sabe quién fue su mamá. El sabe exactamente en dónde está parado. Pero un mulo no sabe quién fue su papá, y ni quién fue su mamá. Y aquí hay otra cosa tocante a él: él no puede reproducirse. El está arruinado por vida. Me recuerda de muchas–me recuerda de muchas personas que ellas mismas se nombran Cristianas. Les habla tocante a la Sangre de Jesús, y ellas se quedan allí con sus orejas paradas, se quedan allí con sus ojos resaltados. Ellas ni siquiera saben lo que significa el llamamiento. Correcto. Uds. no saben quién fue su papá ni quién fue su mamá. Pero yo les estoy diciendo a Uds., que si alguna vez han venido bajo el real compañerismo Divino, han sido bautizados con el Espíritu Santo, Uds. saben quién fue su Padre...?... Uds. saben en dónde están parados. Uds. saben de la Sangre que los limpió. Uds. saben del Espíritu Santo que los hizo nacer y les dio nueva Vida. Uds. saben de dónde provienen. Uds. saben quién es su Padre. Nosotros tenemos mucha religión de mulo hoy en día, creo yo. Yo–yo realmente lo creo, sin faltar al respeto.
33El sumo sacerdote, una vez al año, entraba una vez al año con la sangre delante de él, y adoraba en la Gloria Shekinah, todo ungido. (¡Oh, yo amo eso!) Ungido, caminando. Y él tenía puesta una vestidura en la que tenía una granada y una campanilla. Y él tenía que caminar con eso, a tal paso, para que tocara: “Santo, santo, santo al Señor. Santo, santo, santo al Señor”, llevando la sangre delante de él a medida que caminaba. Qué hermoso cuadro de la Iglesia hoy en día! Caminando a la... Y, ¿saben Uds. la razón que él hizo esas campanillas? La gente afuera no sabía si él estaba vivo o no, a menos que él estuviera haciendo algo de ruido. ¡Déjeme decirle a Ud., hermano! ¡Mmmmm! Nuestra iglesia muerta, que no hace ningún ruido, ¡ah!, algo ha sucedido. Sí, señor. Ellos no han entrado en ese lugar santísimo. Dios es... en dondequiera que Ud. encuentra a Dios, Ud. encuentra mucho ruido. Eso es exactamente correcto. Cuando Jesús entró a Jerusalén, ellos quebraron ramas de las palmas; esos campesinos galileos empezaron a cantar: “¡Hosanna al que viene en el Nombre del Señor!” Algunos de esos fariseos dijeron: “¡Oh!, eso me da escalofríos en mi espalda. Eso es sacrílego. Oh, no hagan... ¡Házlos que callen!” Jesús dijo: “Si ellos callaran, las piedras clamarían”. ¡Algo tiene que acontecer cuando Cristo entra! Algunos... [Porción sin grabar–Ed.].
34Pero él llevaba la sangre al propiciatorio. Y únicamente él, solo él, podía entrar una vez al año. Pero cuando Jesús murió, en el día de la expiación, El rasgó el velo en dos. Ya no únicamente el sacerdote, sino el que quiera puede entrar en cualquier momento en la Gloria Shekinah de Dios, por medio del Bautismo del Espíritu Santo, entrar en un real compañerismo Pentecostés (amén), entrar en un lugar en la Presencia de Dios, en donde el poder de Dios nos limpia de toda injusticia; nosotros llegamos a ser nuevas criaturas en Cristo Jesús; el Espíritu Santo cae sobre nosotros y toda nuestra negligencia y vergüenza... llegamos a entrar en una relación con Dios. ¿No es la Iglesia, la Novia? Bueno, ¿no debería la Novia estar dando a luz hijos, clamando: “Abba, Padre”? ¿Qué es lo que pasa? ¡Con razón! No nos podemos reproducir nosotros mismos, si alguna vez nos apartamos de esa Gloria Shekinah; se apartan de allí y no saben quién es su papá, no saben quién es su mamá, fuera de la Sangre: “Nietos Pentecostales”, como David duPlessis los llamó. Dios no tiene nietos. No, señor. Dios únicamente tiene hijos. Es algo como lo que yo dije aquí hace un tiempo (estábamos hablando tocante a David), dije: “La gente entra. Los Metodistas entran; ellos nacieron hijos de Dios. Luego sus hijos, ellos los llevan a la iglesia, y bueno, ‘porque yo fui Metodista, entonces mis hijos son Metodistas’”. Ahora, esos no son realmente hijos; son nietos. ¿Ven? Pero, fíjense, Dios no tiene nietos. Todo hombre, toda mujer, todo muchacho, muchacha, tiene que tener una experiencia de entrar al lugar santísimo y de ser nacido de nuevo. Es una lástima que también la iglesia Pentecostal está llegando a ser de esa manera; tenemos algunos nietos Pentecostales. Permítanme decirles a Uds.: Dios no tiene ninguno. La iglesia tiene, pero Dios no tiene. Todo hombre que viene a Dios, tiene que venir por medio de la Sangre. Todo muchacho, toda muchacha tiene que reconocer que Algo fue delante de ellos, para morir por ellos, antes que puedan entrar en esa Gloria Shekinah, para ser limpiados de una vida de pecado, y llegar a ser nuevas criaturas en Cristo Jesús. ¡Amén!
35¡Cómo él entraba en ese lugar santo, el lugar santísimo para ofrecer esa sangre! Job, el libro más antiguo de la Biblia... Aun antes que fuera escrito Génesis, Job vivió en la tierra. Y Uds. recuerdan a Job: todas sus angustias, todas sus pruebas, y cómo aun sus amigos lo acusaron, sus amigos estaban en contra de él. Sin embargo, Job se mantuvo en la–la–la promesa de Dios. El mantuvo un compañerismo en las horas de prueba, tanto así que él clamó, él dijo: “Yo sé que mi Redentor vive”. Cuando él estaba sufriendo, y aun su esposa dijo: “Job, ¿por qué no maldices a Dios y te mueres?”, Job estaba bajo la sangre. El había ofrecido el holocausto (por el cual él sabía que era justo, porque eso es lo que Dios requería); él había venido bajo la sangre y tenía compañerismo Divino con Dios. Aun en las últimas horas de su gran tentación, él clamó: “Aunque El me matare, en El esperaré”. Amén.
36Eso es lo que la iglesia necesita hoy en día, es un compañerismo tan seguro bajo la Sangre del Señor Jesucristo, que aun la muerte no lo puede oscurecer. Yo me he parado al lado de sus camas y los he observado morir estrechándoles sus manos frías. Yo los he visto pararse allí, y morir, gritando las alabanzas de Dios, porque tenían compañerismo. Ellos sabían en dónde estaban parados. ¡Oh!, cómo pudiera pasar por experiencias de saber, de experiencias que yo he visto en personas, cómo ellas.... Nunca, nunca traten de venir a Dios, de ninguna otra manera, sino bajo el compañerismo... bajo el... para tener compañerismo con Dios, sino bajo la Sangre. Esa es la única manera que Dios sabe. Esa es la única manera que Dios reconocerá. Uds. primero deben ser lavados por el agua de la Palabra, luego limpiados por medio de la Sangre, y entrar en la Gloria Shekinah, entrar allí, entrar en el compañerismo. Entonces Uds. saben en dónde están parados.
37Daniel, otro quien había propuesto en su corazón, que él no se contaminaría con la comida del rey, cuando él fue llevado allá a Babilonia. El mantuvo su compañerismo en la presencia de los leones que estaban listos para matarlo; sin embargo David, o mejor dicho, Daniel mantuvo su compañerismo. Y Dios envió un Angel y se paró al lado de él esa noche, y les cegó los ojos, y cerró la boca de los leones, porque Daniel tenía compañerismo con lo sobrenatural. Daniel tenía compañerismo con el Dios del Cielo, porque él estaba bajo la sangre. Así fue como él mantuvo su posición. Los jóvenes hebreos, allí en medio del horno de fuego ardiendo... No importa lo que Ud. les haga a ellos, Ud. no les puede chamuscar ese compañerismo de ellos. Ud. no puede ponerlos bajo las pruebas suficientes como para hacerlos que lo nieguen. Un hombre que alguna vez ha estado bajo la Sangre de Jesucristo y ha sido lleno con el Espíritu Santo, todos los diablos en el infierno no lo pudieran desarraigar de él. El sabe en dónde está parado...?... Yo sé que Uds. piensan que yo estoy loco, moviendo mis manos, pero si Uds. se sintieran como yo me siento, Uds. se levantarían de un brinco de su asiento y harían la misma cosa.
38Pero, escuche, hermano. Un bebé que nace y no llora, no lloriquea, hay algo mal con ese bebé. Ha nacido muerto. Correcto. Ese es el problema con nuestras... con muchas de las iglesias hoy en día, con muchas de las personas que ellas mismas se llaman Cristianas: ellas han nacido muertas, nacen muertas. Eso no sirve para nada. Lo que ellas necesitan... ¿Saben Uds. lo que hace el doctor cuando uno no lloriquea? El lo levanta y lo voltea, y le da un par de nalgadas; y él da un chillido. Eso es lo que la iglesia necesita hoy en día: es otro buen Bautismo del Espíritu Santo chapado a la antigua, sacudiendo a la iglesia, hasta que le saque todo el mundo a nalgadas, la regrese a la verdadera bendición de Pentecostés; un verdadero predicador que se pare y tome el Evangelio y golpee todo... el oro hasta... como los antiguos golpeadores solían hacer. Ellos golpeaban el oro, y lo volteaban del otro lado, y lo golpeaban hasta que sacaban toda la escoria de él. ¿Cómo sabía él que estaba listo? Cuando él podía ver su propia reflexión en él; entonces él sabía que el oro estaba listo, la escoria estaba fuera de él. Eso es lo que el Espíritu Santo hace por medio de la Palabra: Golpea a la iglesia sacándole todo el mundo, hasta que la reflexión de Jesucristo aparezca en la iglesia, en las personas; hasta que Dios pueda ver Su reflexión de Su poder, como El la pudo ver en el Día de Pentecostés, cuando El envió el Espíritu Santo, y el poder de Dios hizo a la gente ebria como con mosto. Cuando ellos dijeron: “¿Qué?, ¿están estos hombres llenos de mosto?”, él dijo: “Esto es lo dicho por el profeta Joel: “En los postreros días, dice Dios, derramaré de Mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán;... y daré prodigios en el cielo, y señales abajo en la tierra, y Pilares de fuego, y humo, y vapor. Sucederá antes que venga el día del Señor... día grande... y todo aquel que invocare el Nombre del Señor, será salvo”.
39Lo que necesitamos hoy en día es ser golpeados, el Evangelio, de regreso en la iglesia para enderezar a la iglesia y sacarla de los caprichos en los que está, y regresarla bajo el compañerismo de la Sangre otra vez, dentro de esta Gloria Shekinah, dentro de una experiencia de Pentecostés como la que tuvo en el pasado, hace muchos, muchos años, como la que solíamos tener hace años. Lo que necesitamos... Como tuvimos en los días de Juan Wesley, muy allá en el pasado en los días de Calvino, Knox, muy allá en el pasado, hasta llegar a Pentecostés. Lo que necesitamos es una relación otra vez con Dios, hasta que los hombres estén dispuestos a morir a ellos mismos en la cámara secreta con Dios, hasta que una nueva vida sea producida, hasta que ellos lleguen a ser nuevas criaturas. Dejen que un hombre haga eso; si él fue un cobarde, él ahora saldrá y ganará almas. ¿Por qué razón? Porque él ha entrado en una relación Divina a solas con Dios, en el cuarto secreto, él y Dios; él está ungido. Y entró allí con lágrimas corriéndole sobre sus mejillas y diciendo: “¡Dios dame el Espíritu Santo! A mí no me importa si me cuesta mi esposa, mis hijos, mi novia, mi... todo lo que soy, sólo lléname, Señor, hasta que yo pueda estar en Tu Presencia y sentir la Gloria Shekinah moviéndose, surgiendo en mí y por medio de mí”.
40Piensen cuando este... el Sr. Iverson, el padre de Ned, escribió esa famosa alabanza: “Espíritu de Dios, muévete en mí”, eso es lo que necesitamos. ¡Muévete fresco; cae sobre mí, Señor! Quédese allí hasta que Dios lo meta en el lugar santísimo, cierre las cortinas detrás de Ud., y encierre al mundo afuera, y lo encierre a Ud. con Cristo, al grado que no le importa a Ud. quién esté alrededor, o todo lo demás; Ud. está caminando en el Espíritu, guiado por el Espíritu, haciendo las cosas que el Espíritu quiere que Ud. haga, diciendo las cosas que el Espíritu quiere que Ud. diga; entonces es cuando Ud. entra en un compañerismo Divino. Que Dios conceda eso a todos. Sí; los jóvenes hebreos, allí en medio del horno de fuego ardiendo, ellos todavía mantuvieron su compañerismo. El horno de fuego ardiendo no lo detuvo, seguro que no. Ellos todavía tuvieron tanto compañerismo como siempre lo tuvieron.
41Esteban, después que él había venido bajo la Sangre, se paró allí, y predicó hasta que su rostro brilló como un ángel. Yo no creo que brilló como una de esas luces. Seguro que no. Un ángel no... eso no siempre significa una luz brillante. Un ángel es un mensajero, alguien que sabe de lo que está hablando. Yo creo que cuando Esteban se paró allí esa mañana en los tribunales del Sanedrín, cuando ellos lo tenían allí, tratando de condenarlo y demás, él dijo: “¿Cuál de vuestros padres no ha condenado al Espíritu Santo o lo ha rechazado? ¿A cuál de ellos no...” Dijo: “¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos!”, sabiendo que le iba a costar su vida. ¿Qué le importaba a él? El sabía de lo que estaba hablando. ¿Por qué? El había venido bajo la Sangre, y había estado allí en Pentecostés, y estaba bajo la Gloria Shekinah; y a él no le importaba lo que dijera cualquiera. La muerte no significaba nada para él. El estaba tan seguro y tan lleno con el Espíritu, al grado que empezaron a arremeter contra él, y a crujir sus dientes y lo golpearon... quebraron su cabeza con las piedras y cosas así. Aun la muerte ni siquiera lo separó de su compañerismo. El levantó sus manos, y dijo: “Yo veo a Jesús”. ¡Amén! Ahora, ¿no creen Uds. que los Bautistas gritan? Yo se los mostraré en un momento. Déjeme decirle, hermano: aun la muerte no lo podía–no lo podía separar. La muerte no podía hacer nada. Ud. no lo pudiera separar del compañerismo, porque él todavía mantenía ese perfecto compañerismo con Cristo, aun cuando las piedras le estaban golpeando su cabeza. El.... Y Pablo estaba parado allí (era Saulo, en ese entonces), teniendo las ropas de él, mirando eso; eso nunca se apartó de él. El vio que ese hombre tenía algo. Aunque él estaba tan lleno de credos y teología y cosas aprendidas, al grado que... El miró a ese hombre, y él vio que ese hombre tenía algo que sus credos no producían. El vio la gloria de Dios sobre su rostro, cuando Je-... o mejor dicho, cuando Esteban miró hacia arriba y dijo: “Yo veo a Jesús, parado a la diestra de Dios”, todavía teniendo compañerismo en la hora de su muerte, porque él vino por medio de la manera apropiada de Dios, por medio de la Sangre de Jesucristo, y había entrado en la Gloria Shekinah, en donde estaba el verdadero compañerismo, verdadero compañerismo. ¡Las alabanzas y poderes de Dios!
42Romanos 5:1 dice: “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios”, el compañerismo restaurado. ¡Oh, yo amo eso! ¡Compañerismo con Dios, la paz restaurada de nuevo! ¿Cómo? Por medio de la Sangre del Señor Jesús. En mi propia ciudad, en Louisville, Kentucky, hace unos cuantos meses, había un anciano allá. Ellos pensaban que sólo era un holgazán. El–él repartía folletos y cosas en la calle. Y un día él iba cruzando... El vivía en una pequeña choza cerca de la parte de los barrios bajos de la ciudad allá, en un... lo que llamamos un “mercado de heno”. Y él era un... vivía allí, pero él hacía una gran obra, yendo a todos lados repartiendo folletos. Es verdad, su ropa no estaba siempre tan limpia como me imagino que podría haber estado; él era un anciano solterón. Y un día él iba cruzando la calle, y un automóvil lo atropelló, y sólo... yo... parecía que le había quebrado todo hueso en él; lo arrolló. Y lo pusieron en una ambulancia, en una ambulancia de policía, y lo llevaron allá a un cierto hospital. Y ellos lo empezaron a examinar en el hospital de la ciudad. Miraron sus huesos, y tantos huesos, ellos... Y le tomaron “rayos x”, y se dieron cuenta que estaba todo quebrado. Y los doctores tuvieron una pequeña junta, un pequeño compañerismo entre ellos mismos allí en un rincón. Ellos pensaron que el anciano estaba inconsciente. Ellos dijeron: “Bueno (los doctores llegaron a esta decisión), no vale la pena que perdamos nuestro tiempo. Después de todo, él no es nada mas que un holgazán, y no hay dinero que podamos obtener de eso. Así que, él no es nada mas que un holgazán, así que, ¿para qué perdemos nuestro tiempo aquí, todo el día, tratando de “parchear” a ese anciano holgazán?” Y ellos pensaron que no había... Ellos decidieron sólo cubrirlo de nuevo y dejarlo morir. Pero cuando ellos se acercaron allí, él no estaba tan muerto como ellos pensaron que estaba. El dijo: “Esperen un momento, caballeros”, él dijo, “yo sí valgo algo”. El dijo: “Yo valía tanto, al grado que Dios envió a Su Hijo, para que El muriera en mi lugar, y me diera gracia y compañerismo con El”. El dijo: “Hace cincuenta años, yo abracé eso con todo mi corazón (un verdadero compañerismo con Dios)”, él dijo, “y en estos momentos es más dulce que lo que alguna vez fue en toda mi vida”. ¿Ven? Dijo: “Seguro que yo valgo algo; Dios me amó tanto que El dio a Su Hijo por mí. Y El derramó Su Sangre para que yo pudiera entrar en un compañerismo con El en Sus sufrimientos y en Su Presencia”. Y él dijo: “Yo he mantenido eso todos estos años. Y ahora es más dulce que lo que alguna vez fue”. Uds. se pueden imaginar el desconcierto en los rostros de esos doctores en ese momento.
43Seguro que Uds. valen algo. Cada uno de Uds. vale algo. Dios dio Su vida por Uds. ¿Por qué no le pueden dar su vida a El? ¿Por qué no se pueden dedicar Uds. mismos y su tiempo completamente? Y luego, vengan... Si Uds. se apartan... Ahora si–si Uds. no vienen con el correcto acercamiento, si Uds. tan sólo van y empiezan... voltean una nueva página, eso no funcionará. Uds. tienen que venir en la manera de Dios: vengan bajo la Sangre, luego entren en la Gloria Shekinah, en la Presencia de Dios, y entonces pueden adorar al Señor Dios. Seguro.
44Hace algunos mil novecientos años, allá en el Calvario... Echemos una miradita por unos cuantos minutos mientras vamos pasando. Fue una mañana horrible. ¡Oh!, nunca hubo una mañana, y nunca habrá una como ésa. Había habido un juicio esa mañana, un juicio de mofa, en los tribunales. Y un Hombre inocente había sido condenado. Y yo lo veo a El ahora... o mejor dicho, oigo algo golpeteando sobre la calle, yendo hacia el Calvario. Y al mirar, miro que estaba allí un Hombrecito (la Biblia dice: “Mas sin atractivo para que le deseemos”), El traía una cruz en Su hombro, y rayas de Sangre a lo largo de Su espalda, y una–una corona de espinas de mofa en Su frente, y el escupitajo de los crueles soldados borrachos colgándole en Su rostro, arrastrando por la calle la cruenta cruz, arrastrando las huellas sangrientas del que la cargaba. Y al empezar El a subir el monte, yo veo Su túnica empapada en Sangre, salpicando contra los lados de Sus piernas; una escena que ningún hombre que alguna vez supo lo que significó eso, la pudiera mirar y permanecer siendo el mismo. Ahí estaba El. Oh, el diablo siempre tenía sus dudas acerca de El. El diablo pensó que El sólo era un profeta. El diablo estaba seguro en ese momento, que ese sólo era un profeta, porque, “¿cómo pudiera Dios alguna vez permitir a alguien escupirle Su rostro? ¿Cómo pudiera Dios alguna vez ser golpeado hasta–hasta llegar a ser una sola carne viva?” Bueno, era la mera razón por la que no podía ser un profeta. No podía ser un Angel. Tenía que ser Dios. ¿Quién vino a buscar a Su hijo perdido en el huerto del Edén? ¿Envió El a un Angel? ¿Envió El a un profeta? El mismo vino. Así es cómo Dios vino manifestado en la carne, en la Persona de Su Hijo Jesucristo.
45Ahí va El subiendo el monte, jalando su cruz. Y esa abeja de la muerte empezó a zumbar alrededor de El. Dijo: “Yo–yo... como tú sabes, yo lo vi allá arriba, El me citó–citó unas Escrituras, pero yo estoy seguro ahora, que El no es nada mas que un hombre, porque, mira: ¿pudiera Dios permitir a alguien escupir Su rostro y salirse con la suya?” El lo hizo por causa de Uds. El lo hizo... El no lo tenía que hacer, pero El lo hizo por causa mía y por causa de Uds. El lo hizo, para que El pudiera santificarnos y limpiarnos de pecado, para que El pudiera darnos un ejemplo de cómo ser humilde y de cómo vivir bien, de cómo ofrecer la otra mejilla, o ir la segunda milla, o–o darle el saco al hermano que lo necesita. El practicó lo que era la religión, la religión de Jehová; El–El–El la tenía dentro de El. Y ahí estaba El, subiendo el monte. Y yo puedo ver esa abeja de muerte, dando vueltas alrededor de El, mirándolo muy bien. Dijo: “Mira ahí. ¿Pudiera Dios alguna vez ser eso? ¿Pudiera ese ser Emanuel? Seguro que no; no pudiera ser. El nunca hubiera permitido que alguien le escupiera Su rostro, y le pusiera una corona de espinas de mofa sobre Su frente, y que le dieran un falso cetro en Su mano, y golpearan Su espalda hasta hacerla carne viva. Tú sabes que eso no es mas que un profeta. El me ha dado muchos problemas, así que yo de seguro lo voy a agarrar en unos cuantos minutos en el Calvario”.
46Permítame decirle, hermano: cuando hizo su zumbido y lo aguijoneó a El en el Calvario, algo sucedió. Cuando ancló ese aguijón en la carne de Emanuel... Como Uds. saben, cuando una abeja aguijonea profundo, se saca su aguijón. Y cuando aguijoneó esa vez, aguijoneó a alguien más que a un profeta; él aguijoneó a Emanuel. ¿Qué era eso? Ella dejó su aguijón allí adentro. Hoy en día, para el creyente Cristiano que viene bajo esa Sangre que El derramó allá en el Calvario, bajo el compañerismo Divino, el verdadero compañerismo de Pentecostés del Evangelio completo, con las bendiciones de Pentecostés, y señales de Pentecostés, y vidas de Pentecostés, atributos de Pentecostés... Cuando Uds. vienen bajo eso, la muerte ya no tiene aguijón. Puede zumbar y zumbar.
47Yo sé de un judío cruel de nariz aguileña (en una ocasión severo e indiferente; apedreó a Esteban), que iba en su camino a Damasco un día, y cayó bajo el poder de Dios. ¿Qué sucedió? El entró en el lugar, hasta que él entró en ese compañerismo Divino con el Hijo de Dios. Y un día allá en Roma, ellos estaban construyendo un tajo de sacrificio para cortarle su cabeza, para ejecución pública bajo el gobierno romano. Y cuando él estaba listo para morir, esa abeja vino y empezó a zumbar alrededor de él. Pero, ¿saben Uds. lo que él dijo? El dijo: “¿Dónde está oh abeja, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro tu victoria? Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo”. ¿Qué era? Aun en la hora de su muerte, él todavía mantuvo ese compañerismo que él había encontrado allá arriba en esa bendición de Pentecostés.
48Cada uno de los discípulos de Pentecostés, que estuvo allá arriba, mantuvo ese compañerismo a través de pruebas, tribulaciones; nada podía separarlos del amor de Dios que era en Cristo. Y hoy en día, únicamente hay un sola base para el real y genuino compañerismo. Ese compañerismo es el compañerismo del Evangelio completo. Cuando un hombre ha venido por medio de las aguas de separación, reconoce la Sangre para la limpieza, y entra en la Gloria Shekinah, entonces Ud. está en el real y genuino compañerismo Pentecostés del Evangelio completo. Entonces Ud. no se avergüenza del Evangelio de Jesucristo, pues es el poder de Dios para salvación a todo aquel que cree.... [Esta cinta termina incompleta–Trad.].