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~ LAS REALIDADES INFALIBLES DEL DIOS VIVO ~
1... Breeding, Kentucky, tengo que estar allí a las dos en punto para un servicio funerario, para enterrar... Henry Branham, quien es primo mío, la esposa de él murió. Y su última petición, fue que yo oficiara su servicio funerario. Y eso es en Breeding, Kentucky. Es como a unas ciento cincuenta o sesenta millas [como a unos 240 o 256 km.–Trad.], me imagino, hacia... o algo así, hacia el sur. Y tendré que salir un poquito temprano, para poder llegar allá a tiempo.
2Y luego regresaremos esta noche, y para mañana en la tarde, debemos... yo debo estar en Tulsa, para la próxima semana, en Tulsa, Oklahoma. Pero no podré ir antes del martes, a Tulsa. Y luego regresaremos el sábado en la noche, estaremos aquí para el sábado en la noche.
3Y luego el domingo en la mañana, el próximo domingo en la mañana, como a las tres, partimos para el oeste, y luego no regresaremos más hasta este otoño. Yo regresaré y recogeré a mi familia y cosas; y no sé exactamente cuándo regresaremos este otoño, si es la voluntad del Señor. Y yo ciertamente le quiero pedir a la iglesia que ore por mí.
4Y yo quería tomar la... ver si pudiera estar aquí... Veamos, ésta no será la noche de la santa cena, ¿o sí? [El Hermano Neville dice: “No”–Ed.]. No. Yo estuve aquí la última noche de la santa cena. Pero no regresé para... No estaré aquí a tiempo para esta santa cena. ¿Será el próximo domingo en la noche [“sí”], la santa cena? A mí siempre me gusta cumplir con eso, ¿ven?, pues siempre que uno come, y bebe esto, uno anuncia la muerte del Señor hasta que El venga otra vez.
5[El Hermano Neville dice: “¿Hermano Branham?”–Ed.]. ¿Sí? [“Por favor anuncie el cumpleaños de la Hermana Edith; vamos a tener una pequeña reunión allá el próximo viernes por la noche”]. Bueno, eso está muy bien. La Hermana Edith Wright es un día más joven. Y ella... Ellos van a tener una pequeña reunión allá en su casa el próximo viernes en la noche. Bueno, ¡qué bien! Muy bien. ¿Está invitado el público? [“¡Todos!”] El público está invitado al cumpleaños de la Hermana Edith. Ella cumplirá como unos dieciocho años; ¿es correcto eso, Hermana Edith?
6Como yo dije el otro día, yo dije: “Como Uds. saben, yo acabo de pasar mis veinticinco”. Y un hombre volteó, dijo: “¿Ah, sí?”
7Y yo dije: “Por segunda vez”. [El Hermano Branham se ríe–Ed.].
8[Alguien dice: “¿Hermano Branham?”–Ed.] ¿Cuántos? Cumplirá treinta y nueve. ¡Qué cosa!, eso no parece que sea posible, ¿parece? Treinta y nueve. Yo siempre me refiero a ella como si fuera una muchachita, como Uds. saben, porque cuando yo primero conocí a Edith, me imagino que es... Edith, veamos, yo la conozco a Ud., me imagino, ya como por unos veinte y algo de años, me imagino, veinticinco años, quizás veintiocho.
9Veamos: yo he estado predicando como por unos treinta y un años, pienso yo, así que me imagino que los conocí a Uds. inmediatamente después que empecé a predicar, a la familia Wright. Así que, estoy muy agradecido que conocí a esas personas. Ellos ciertamente han sido una inspiración en mi vida.
10Y si la familia Wright pasaría a la Eternidad, y yo todavía estuviera viviendo, no pudiera pasar ese lugar sin quitarme mi sombrero, ¡de sólo pensar en las grandes cosas que Dios ha hecho allí en esa ladera! ¡Oh, hermanos! Allí es en donde... ¡Oh, bueno, todo lo que ha sucedido allí! Y yo he visto... sucedió allí, lo del Angel del Señor visitando a favor de Georgie Carter. Sucedió allí que El me guió a la ladera esa noche, en donde había hierba venenosa y cosas. Y luego El me encontró allí también, en la visión, y alumbró desde los cerezos silvestres. Ellos... ¡Oh, hermanos!, simplemente han sucedido tantas cosas.
11El Hermano Wright yaciendo al punto de muerte, cuando todos los doctores lo habían visto. Y los miembros de su iglesia allá, diciéndole: “Ve ahora, y llama a tu sanador Divino”.
12Y yo sentado allá en la colina, clamando por cuatro días, orando por él. El Señor me habló en una visión, dijo: “Ve, dile a él: ASI DICE EL SEÑOR. El enterrará al hombre que se está burlando de él”. Y él lo enterró. Correcto. Y todas las cosas que....
13Y luego allí fue en donde el Espíritu Santo, por primera vez en la historia de–de la Iglesia, que El habló esas ardillas a existencia, y sucedió. También, a la Hermana Hattie le daba todo lo que ella quisiera pedir, sin importar lo que fuera, dinero, o todo lo que quisiera, y dijo: “Será puesto en tus manos en estos momentos”. Ella pidió por la salvación de sus dos hijos. Y Dios se los dio. Y tantas cosas han sucedido allá en la colina. Dios los bendiga a ellos, es mi oración.
14Dice aquí que la pequeña Rosa de Sarón está enferma, la pequeña Rosa de Sarón Daulton. ¿En dónde está Rosa de Sarón? ¿Está...? Ella acaba de salir. Muy bien, vamos a....
15[Un hermano le habla al Hermano Branham–Ed.]. ¿Qué dijo Ud.? [El hermano habla otra vez]. Bueno, ¿saben qué?, oremos por ellas ahorita.
16Porque, déjenme decirles lo que tengo que hacer: tan pronto como pueda terminar, quiero estar... tengo que estar en Kentucky. Y tengo... Bueno, si son ciento cincuenta millas [240 km–Trad.]... Yo no sé qué... Es Breeding, Kentucky. No tengo la menor idea de qué tan lejos esté. Uno recorre toda la autopista de portazgo, y luego otra vez como a la misma distancia, o un poquito más lejos, atravesando allí, pasando donde está el Hermano Beeler, y allí atravesando esa ciudad, y otra ciudad, y otra ciudad, y otra ciudad, hasta llegar a una pequeña iglesia que mi abuelo edificó, una pequeña iglesia Metodista, en la que yo prediqué hace veinticinco, treinta años.
17Y esta señora va a ser enterrada allá. Ella era una enfermera. Y ella murió repentinamente, y su última petición fue eso, que yo predicara su funeral. Y luego alguna de mi gente vino ayer y me pidió si yo iría y lo haría, y yo–yo sencillamente no me pude negar; él sentado allí llorando, diciendo: “Fue su última petición”. Así que fue difícil, como Uds. saben. Y yo sólo dije: “Bueno, yo quiero ir allá a la iglesia, y quiero ver a los hermanos allí, y luego también ir allá”. Así que, yo tengo que apresurarme para llegar allá, Uds. entienden.
18Ahora, mientras que traen, creo yo, Hermano Daulton... [Alguien dice: “La niña fue al baño”–Ed.]. Oh, bueno, está bien eso. Esperaremos unos minutos hasta que....
19Traigan a la pequeña Janice aquí. Y cualquiera otra persona que quiera venir para que se ore por ella, está bien. Y nosotros estamos....
20¿Cómo estás, Janice? ¡Qué cosa!, aquí está–aquí está toda una hermosa dama. Ven aquí. La razón que ella está tan bonita, es porque es la hija de mi hermana. Y yo quiero pararme aquí al micrófono, para que la gente me pueda oír, lo que diga. Ahora, esta pequeña preciosidad tiene una madre saludable y un padre saludable, pero algo le sucedió a esta niña. Ella está delicada, muy delicada, y está pequeña y delgada. Tan dulce como ella sola; y, por supuesto, como Uds. saben, yo pensaría así. Pero siempre algo está mal con esta niña. Satanás está tratando de tomar a la niña. Y quizás Dios tenga Su mano sobre la niña, ¿ven? Nosotros podemos observar; cuando uno ve a satanás obrando, eso sólo es... sólo observen; hay algo que está allí en alguna parte. Ahora, ella ha estado enferma por unos cuantos días.
21Yo no fui allá, porque yo no sabía si ella se había mejorado o no. Yo tenía que ir a Florida y a diferentes partes.
22Y yo... pero a ella le da una fiebre. ¿No es eso correcto, hermana? Sucede que una fiebre horrible viene sobre ella, como de ciento y... [Alguien dice: “Tres”–Ed.]. 103, eso es 5 más que lo normal. Los doctores no saben lo que es. Y ellos como que piensan que es fiebre reumática. Si fuera fiebre reumática, eso le pudiera dejar su corazón en una condición terrible, de lo cual murió su tío. Pero yo voy a reclamar la vida de esta niña para Jesucristo, ¿ven?
23Y como Uds. saben, David, (como yo he dicho antes aquí), David le dijo a Saúl, él dijo... Saúl quería darle una armadura y una lanza, para pelear contra Goliat, el gigante. El dijo: “Yo–yo–yo no sé nada tocante a esas cosas”, él dijo, “pero permíteme usar esta honda que yo ya he usado (¿ven Uds.?)” Y él dijo: “Un león vino, y cogió una de las ovejas de mi padre. Y yo fui tras de él, con esta honda, y lo maté. Y traje la oveja de regreso”.
24Ahora, estas también son ovejas, corderos y ovejas, ovejas de Dios. Ahora, vayamos tras de ellas esta mañana, como la Iglesia de Dios, para traerlos de regreso. Ahora, el doctor no sabe qué hacer por la niña.
25Y yo pienso que también la muchachita del Hermano Ed ha desarrollado una clase de condición asmática o algo.
26Bueno, yo creo que Jesús dijo esto: “Yo te doy las llaves del Reino. Lo que tú ates en la tierra, será atado en el Cielo. Lo que tú desates en la tierra, será desatado en el Cielo”. Nosotros creemos eso, con todo nuestro corazón. Ahora, que Dios nos dé fe para creerlo con todo nuestro corazón, mientras oramos.
27Nuestro Padre Celestial, yo tengo aquí a esta delicada florecita de la familia Weber, dulce, amorosa, delicada. Y los médicos, ellos fielmente están procurando lo mejor que ellos saben, de tratar de encontrar cuál es el problema de la niña, pero ellos no pueden encontrarlo. Y yo le estoy tomando su mano, y no creo que ella tiene fiebre reumática. Yo creo que si fuera así, Tú me lo dijeras. Yo creo que es satanás, tratando de amenazar la vida de esta niña. Y estamos reclamándola en esta mañana, para el Reino de Dios.
28Tú, enemigo de la vida humana, tú, enemigo del Dios Todopoderoso, yo vengo en defensa de esta niña, para echarte fuera de ella. En el Nombre de Jesucristo, sal de esta niñita. Pueda que tú seas capaz de escaparte del doctor, pero tú no te puedes escapar de Dios. Esta oración de fe está enfocada al blanco, en el Nombre del Señor Jesús, para herirte en el cuerpo de esta niña. Y herirá ese punto vital en donde tú estás escondido, y serás descubierto y echado fuera. Y la niña vivirá y será sana, pues la presentamos en el Nombre de Jesucristo, para su sanidad. Amén.
29Dolores: yo no me preocuparía ni una pizca más al respecto. Sí. Janice va a estar bien, y eso es todo.
30Luego tenemos a una pequeña Daulton aquí. ¡Qué cosa!, ¡no son ellas una dulzura! ¡Qué cosita tan hermosa! ¡Qué barbaridad, tú estás muy pesada! [El Hermano Branham se ríe–Ed.]. ¿No es esa una preciosidad?, una niñita de verdadera aparencia irlandés, con ojos azules y cabello negro. Y ella sólo está respirando con dificultad, sus pulmoncitos y todo... Ella desarrolló algo como asma, en su garganta.
31¡Oh, Señor!, “un león y un oso vinieron”, dijo David, “y cogieron algunos de los corderos del Padre”, y él fue tras ellos, y fue capaz de vencer a ese león y a ese oso. Y nosotros venimos esta mañana como creyentes (como era David) en el Dios del Cielo, quien hizo los Cielos y la tierra, venimos por esta niña, en el Nombre de Jesucristo.
32Y, satanás, tú quien has afligido a esta niña, la vas a tener que soltar, porque te ordenamos que dejes ir a la niña, para que ella sea sana. Yo te reprendo, satanás, y te ordeno por la resurrección de Jesucristo el Hijo de Dios, quien triunfó sobre ti, y todos tus poderes fueron arruinados. Y no tienes poderes. Y yo triunfo sobre ti, por fe en el Nombre de Jesucristo, quien es el Hijo de Dios, quien nos ordenó por este Evangelio, que en Su Nombre te deberíamos echar fuera; es una comisión dada por Cristo. Tú suéltala, porque te lo ordenamos en el Nombre de Jesucristo, que sueltes a la niña. Y ella será sana.
33Ahora, no dude ni una pizca, Hermana Daulton. Ya no se preocupe más. Dios así lo dijo, eso lo concluye.
34¿Quién es esta muchachita? [Alguien dice: “Lisa Wilson. Ella tiene un crecimiento”–Ed.]. Oh, un crecimiento en el párpado de su ojo. Bueno, ella casi es una jovencita. No sé si yo pudiera levantarla o no. Pero ella es muy hermosa. Su nombre es Wilson. Lela, ¿Lela? [“Lisa”]. Lisa Wilson. ¿No es ella una cosita hermosa? Ella tiene un crecimiento en el párpado de su ojo. Bueno, Jesús sana crecimientos, ¿no los sana El? [“¡Claro que sí!”] El tendrá que morir. [“¿No es maligno?”] Bueno, sólo es–es un tumorcito de grasa que está suelto, no ha hecho nada todavía. [“Pero, está creciendo”]. Oremos.
35Oh Señor, traemos a esta pequeña preciosidad ante Ti, en el Nombre del Señor Jesús, y te la presentamos como una niña inocente, en la Presencia de Dios. Y el diablo le ha hecho este mal a ella, y le sacaría el ojo con eso, si él pudiera; pero Tú eres más que un contrincante para él.
36Te ordenamos, satanás, por medio del Nombre de Jesucristo, quien triunfó sobre ti y todas tus aflicciones que les impones a la gente, te ordenamos en Su Nombre, por una comisión dada por un Angel enviado de Dios, que tú te apartes de esta niña, y que ella sane, por medio del Nombre de Jesucristo. ¡Amén!
37El Señor te bendiga, pequeña Lisa. Yo ya no dudaría más, en lo absoluto. Sólo crea que estará bien.
38Muy bien, Hermana Bruce. Miren, Uds.... si Uds. por favor, estas mujeres paradas aquí, todas se movieran sólo un poquito más cerca de aquí, para que la gente pueda pasar. Hermano Neville, venga Ud., por favor, y únjalas con aceite. [El Hermano Branham habla con ésas que vienen para que se ore por ellas. Porción sin grabar en la cinta–Ed.]. Estas declaraciones son dadas a conocer a la gente.
39Por supuesto, nuestra hermana aquí está tullida, yo veo eso. ¿Es artritis?, ¿lo es, hermana? [Alguien dice: “Se fracturó la cadera, y tuvo una embolia”– Ed.]. Se fracturó la cadera, y tuvo una embolia.
40Esta señora aquí tiene presión en la parte de atrás de su cabeza, como si la mano de alguien la presionara.
41La Hermana Bruce se lastimó su pierna, y ella también... [La Hermana Bruce habla con el Hermano Branham–Ed.]. Ella estaba en el hospital. ¿Cuándo sucedió esto? [“...?...seis a ocho semanas...?...”]. ¿Se cayó Ud., o algo? [“Me tumbaron de la escalera mecánica...?...”]. Ella es una de nuestras hermanas de aquí de la iglesia. La tumbaron de una escalera mecánica, y ella estuvo en el hospital. ¿Está fracturada? [La Hermana Bruce contesta:] “Oh, sólo fue una contusión de la pierna”. Y también está parada aquí por algunos– algunos amados.
42Y estas tres señoras están paradas aquí por amados, para que así sepamos ahora cuando oremos. Ahora, inclinemos nuestros rostros, cada uno.
43Oh Señor Jesús, estas peticiones han sido hechas notorias. Y la Biblia ha dicho: “Haced notorias vuestras peticiones en la congregación de los santos”. Aquí están éstas que están orando por amados, de los cuales algunos de ellos, están seriamente enfermos, algunos mentalmente enfermos, negando que hay un Dios Viviente, y–y otras condiciones. Aquí está nuestra hermana con una torcedura en la pierna, en una condición seria, acaba de salir del hospital de aquí, esta mañana. Una hermana que tiene una gran presión en la parte de atrás de su cabeza. Y una hermana que tiene la cadera fracturada, y una embolia. Todas ellas están aquí, Señor. Ellas están presentando su petición, y están paradas ante el altar de Dios; ungidas con aceite, el cual les está brillando en sus cabezas, tipificando el Espíritu Santo. Yo me paro en la simplicidad del conocimiento que tengo de Jesucristo y Su Palabra, y yo pido por cada una de ellas.
44Dios, mientras que pongo mis manos sobre ellas, que sus peticiones les sean concedidas. Concédelo, ¡oh, Dios!, en el Nombre de Jesús. Que sea así, Padre, por nuestra Hermana Gertie, en el Nombre de Jesús. También por la Hermana Bruce, Señor, Tú conoces su petición, y sus necesidades. Por nuestra hermana con la condición en la parte de atrás de su cabeza, que así sea, Señor, en el Nombre de Jesús, que ella sea liberada de eso. Que satanás quite sus manos de su nuca. Concédelo. Y nuestra hermana que tiene ambas cosas: está paralizada (tuvo una embolia), y tiene la cadera fracturada....
45Señor, algunos de estos casos pudieran parecer muy pequeños, y algunos, muy grandes, pero ninguno es muy pequeño ni muy grande para Ti. Tú eres Dios sobre todos. Y te pido y las libero por medio de la oración de fe, a cada una de ellas, Señor, como Tu siervo, para romper los poderes de–de duda o todo lo que esté sobre ellas. Yo les concedo su liberación, en el Nombre de Jesucristo. Que cada una reciba exactamente lo que ha pedido. Y mientras esta iglesia ora, una porción de Tu Cuerpo, las liberamos en el Nombre de Jesucristo. Que ellas la reciban ahora, para Tu gloria. Amén.
46Dios las bendiga. Cada una recíbala. Vayan, reciban sus sanidades y bendiciones.
47Ahora, no hay duda en nuestras mentes, ¿la hay? Ni una sola duda. Dios lo va a hacer. ¿Lo creen Uds., todos? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Dios lo va a hacer. Todo... El no va a dejar nada sin que lo haga; El va a hacer exactamente lo que le pedimos a El que hiciera. Porque, El no puede hacer otra cosa y permanecer Dios, ¿ven? Si nosotros no dudamos, El nos lo concederá.
48Ahora no se olviden orar por alguien que realmente necesita oración. ¿Saben todos Uds. quién es ese? ¡Soy yo! Sí, soy yo el que necesita oración. Parado en la brecha ahora, y voy a salir a una grande y larga serie de reuniones, por todo California, Oregon, Washington, y por todo Oklahoma y en diferentes lugares. La gente vendrá de Canadá, y de dondequiera. Y yo tengo que pararme en la brecha, entre las diferencias de los ministros y las opiniones, y los poderes del diablo, y el tiempo del fin–del fin acercándose.
49Y... Alguien me dijo el otro día, quien vino a mi casa... Hubo una–una señora que voló de Alemania, y otra persona que vino de fulana parte, dijeron que el Señor les dijo que vinieran, y ellas dijeron que esto, eso, y lo otro. Y alguien vino al cruzar de la calle, dijo: “¿Cómo lo soporta Ud.?” ¿Ven? Yo dije: “¡Oh, es Su gracia!” ¡Amén!
50Y luego yo tuve que subirme inmediatamente en un avión, y volar toda la noche hasta California, o mejor dicho, Arizona, o mejor dicho, Florida. Y al regresar, estuve en una tormenta. El diablo trató de echarnos a abajo, como Uds. saben. Y el Señor nos trajo aquí. Luego a la mañana siguiente, ayer, yo debía haber partido para Bakersfield, California, debido a una emergencia de un ministro. Y sencillamente... Yo sencillamente no lo pude hacer, eso es todo. Y, ¿ven?, y entonces uno alcanza a algunos, y uno–uno no sabe adónde ir de allí, ¿ven Uds.? Es... Aquí está este, este, este, este, este, Uds. saben lo que quiero decir; y, luego, ¿cuál? Y algunos se ofenden si uno no–si uno no los ve a todos, ¿ven Uds.? Y uno no los puede ver a todos. Así que uno–uno sólo tiene que esperar, y de la manera que siente ser guiado, entonces ir.
51Yo quiero volver a decir un buen cumplido acerca de nuestro pastor. En el hospital, anoche, en emergencia, (llamé al Hermano Woods y a Charlie y a ellos; era muy entrada la noche), una señora moribunda, que estaba acostada, muriéndose, sus hermanas y ellos estaban allí. Y ella había estado inconsciente por un rato, despertó y aceptó al Señor Jesús. Yo tuve la oportunidad de guiar a otro hombre al Señor Jesús, allá en Florida, un pecador. Y a todas horas de la noche, y todo, en emergencias; Uds.–Uds. sencillamente tienen que andar con un ministro por algún tiempo, para saber. Y yo oí unos comentarios hermosos en el hospital, tocante a nuestro pastor cuando él va allá, de cómo visita a las personas y ora por los enfermos, y cómo es fiel en el puesto del deber. Yo–yo aprecio mucho eso, de tener sobre esta manadita un siervo del Señor, que es fiel en el puesto del deber. Uds. no aprecian... Uds. sí lo aprecian, seguro que sí, pero nosotros... Si sólo hubiera una manera que lo pudiéramos expresar más, ¿ven Uds.?, a un fiel siervo del Señor.
52Alguien me preguntó no hace mucho, en Chatauqua, en nuestra última reunión: “Hermano Branham: ¿cómo puede seguir Ud. de esa manera?”
53Y yo dije: “Aquí está Gene Goad, Pat Tyler, y un montón de ellos como estos hermanos aquí, que cuando yo estoy en esas reuniones, ellos se postran sobre sus rostros, y ayunan por días y ni siquiera comen, y oran y todo, por mí”. Eso es lo que me sostiene, ¿ven? Eso es la fuerza. “El socorro viene de Jehová”. El Hermano Daulton, ¡oh!, hay tantos de ellos, amigos que ayunan y oran, rehúsan sus comidas y cosas, y ayunan y oran.
54Ahora, si el Hermano Gene, allá atrás, está listo para grabar... Ahora yo... el Hermano Neville continuará con los servicios después de un momentito. Yo quiero hablar sólo por un ratito.
55Y ahora, si es posible que pueda regresar a tiempo, Edith, cariño, (oyendo que su fiesta de cumpleaños es el viernes por la noche), si puedo regresar de Oklahoma a tiempo, yo estaré allí, ¿ve?, el viernes por la noche, si me es posible.
56Y ahora, mientras nos ausentamos, todos Uds. oren por nosotros. Y–y como dice en la Biblia: “El Señor vigile entre tú y yo (¿ven?), mientras estamos separados”. Y que El haga eso, y los proteja y los bendiga a Uds., y me proteja y me bendiga, y nos ayude a ambos a vivir lo mejor que podamos para Su servicio, hasta que nos encontremos otra vez. Y yo dependeré en sus oraciones mientras esté allá en los campos misioneros, para enfrentar al enemigo. Así que, oren por nosotros. Todos Uds. hermanos ministros, Hermano Humes y Hermano Beeler, y tantos otros de Uds. aquí, sólo oren por mí. Uds. entienden.
57Ahora, queremos abrir en el Libro de San Juan, el capítulo 4. Y quiero hablar en esta mañana, si es la voluntad de Dios, sobre el tema titulado: “Las realidades infalibles del Dios Vivo”.
58Quiero leer del versículo 14, al 23, inclusive, de San Juan el capítulo 4. Estamos entrando en una conversación ahora, de Jesús con la mujer en el pozo. San Juan el capítulo 4, el versículo 14, incluyendo hasta el 23. Mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna [“para siempre”, Biblia en inglés–Trad.].
59Miren, la palabra allí realmente no es “para siempre”; Uds. verán que hay una pequeña marca en ella, si Uds. tienen una Biblia de la versión de King James. En el original, dice: “para Vida Eterna”. “Para siempre” es solo un espacio de tiempo. En lo “Eterno”, no hay tiempo. ... que salte para vida eterna. La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla. Jesús le dijo: Ve, llama a tu marido, y ven acá Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido; porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad. Le dijo la mujer: Señor, me parece que tú eres profeta. Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar. Jesús le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre. Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos. Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren
60En los días de Jesús de Nazaret, cuando El estuvo aquí en la tierra, caminando en carne, El encontró a la gente, en Su día, tratando de obtener una religión que les traería liberación. Ellos querían una religión que los liberara de todos sus males y sus enemigos. Y el Cristianismo satisfizo todo reto que ellos hacían al pedir. El Cristianismo satisfizo todo lo que ellos necesitaban, y todo lo que ellos pedían. Retó a cada una de sus necesidades, pero ellos no lo recibieron.
61Y es más o menos lo mismo como hoy en día. Encontramos gente hoy en día, como lo era en aquel entonces, tratando de obtener una religión que hará algo por ella, que le traerá–traerá alguna realidad a ella. Y el real y verdadero Cristianismo satisface cada uno de esos retos, pero ella no lo recibirá. Sencillamente ella no lo quiere. La naturaleza de la gente hoy en día... Yo no estoy hablando de la Iglesia nacida de nuevo. Yo estoy hablando de la nación y del país, en general. No parece que ellos lo quieren.
62Si uno quiere algo, sencillamente no puede descansar hasta que lo obtenga. Jesús dijo, en las bienaventuranzas: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados”. ¿Ven? ¡Si ellos tienen hambre y sed!
63Pero hoy en día, le estamos tratando de dar a la gente algo que ella realmente necesita, y ella no lo quiere aceptar. Ella sencillamente no lo quiere. Y la actitud de la gente no ha cambiado. Y sin embargo, eso es exactamente lo que el mundo necesita hoy: la religión de Jesucristo; liberación de las cosas que ella está temiendo, y de las que se horroriza, y de las que tiene necesidad de ser liberada.
64En los días cuando El estuvo aquí en la tierra, una de las razones por la que ellos no podían recibir a Jesús de Nazaret, y creer en El y–y obtener su liberación, era que era fuera de lo común para ellos. Era... El trajo Su liberación. Dios les había enviado liberación. Y era tan fuera de lo común para ellos, que ellos–ellos no la querían aceptar, porque no vino exactamente de la manera que ellos estaban acostumbrados a recibir la religión.
65Y hoy día, existen las mismas condiciones sobresalientes, y es muy sorprendente ver el paralelismo de ello. La gente de hoy día se está preguntando: “¿Dónde está el Dios que abrió el Mar Rojo? ¿Dónde está el Dios que sanó a los leprosos? ¿Dónde está el Dios que dio libertad a los cautivos?” Y sin embargo aquí está a la mano, y ellos no lo quieren recibir. ¿Por qué? Por la misma razón que ellos tenían: es muy contrario; es fuera de lo común. Ellos–ellos quieren....
66En aquel día, si El les hubiera traído credos o algún método que ellos tenían que seguir, algunos ritos y demás, ellos de buena gana los hubieran recibido. Pero porque El la trajo de la manera que El la trajo, la gente no la quería recibir en la forma que El la trajo.
67De esa misma manera es hoy en día, exactamente lo mismo. Ellos–ellos la quieren, pero no la quieren recibir en el nivel que Dios la trae. Y esa es la única manera que Dios tiene para traerla. Y no podemos bajar a Dios a nuestro nivel de pensar. Nosotros mismos tenemos que elevarnos a Su nivel de pensar, y encontrarlo en el terreno que El proveyó para que nosotros lo encontremos a El. ¿Ven? Ellos quieren liberación.
68Ellos tenían todos sus credos denominacionales, y los fariseos, y los saduceos, y los herodianos, y todos los demás, todos los diferentes métodos y sectas de religión. Y cada uno... uno tenía su propio, y no creía en la resurrección, ni en Angeles ni en espíritu. El otro creía en ambos: resurrección, Angeles y espíritu. Y uno creía en una cierta manera que Ud. debía lavarse sus manos, y de la manera que Ud. se debía comportar.
69Exactamente como lo es hoy en día. Ahora, si nosotros pudiéramos elevarnos... si Cristo pudiera venir en alguna cosa como ésa, bueno, la gente estaría contenta de recibirlo.
70Pero cuando El viene en Su Poder de Su resurrección, para hacer a la gente vivir y actuar y comportarse bien, y para–para cambiar sus actitudes, para cambiar sus maneras, para cambiar su manera de vivir, ella no quiere nada que ver con eso.
71Ellos quieren vivir como ellos quieren vivir. Y quieren continuar viviendo de la misma manera que siempre han vivido, pero todavía ser muy religiosos, e ir a una iglesia y ser miembros de ella; quieren ir el domingo en la mañana o a la hora que sea, y que el pastor les predique un sermón de quince minutos y que regresen de allá medios satisfechos de que han hecho su deber religioso de la semana. Eso lo arregla. Luego regresar y hacer todo lo que ellos quieran hacer el resto de la semana.
72Ahora, Dios prometió lo que El iba a hacer en estos días. Y me gustaría preguntarle a cualquiera, a cualquier ministro, de cualquier parte, de una sola promesa que Dios le hizo a la Iglesia, y lo que El dijo que ellos harían, que la verdadera Iglesia no lo esté haciendo ahora. Pero ellos no la quieren. Ellos no la quieren.
73Jesús trajo a Dios a las vidas humanas. Dios fue hecho hombre. Cuando Jesús nació, Dios llegó a ser hombre para que El pudiera tener compañerismo con el hombre y en el hombre (¿para qué?), para cumplir un solo propósito, el cual es, traer al hombre lo que es Dios; no lo que es una iglesia, sino lo que es Dios. Jesús vino para que El pudiera presentar a Dios al hombre. Y el hombre no lo quiso.
74El Espíritu Santo viene hoy en día, de igual manera, para presentar a Dios al hombre; pero el hombre quiere ir a la iglesia. Lo–lo–lo ahoga su–su–su pensar. El no lo puede–él no lo puede comprender. Y nosotros debemos comprender que Dios no se conoce por medio de una concepción intelectual. Dios se conoce por el nuevo Nacimiento, por medio del Espíritu Santo, no por medio de alguna otra manera. Jesús... la Biblia claramente nos ha citado que: “Nadie puede llamar a Jesús el Cristo, sino por el Espíritu Santo”. Y si Uds. no han recibido el Espíritu Santo, Uds. no saben que El es el Cristo, pues esa es de la única manera que El mismo se revela.
75Uds. no están convertidos hasta que reciban el Espíritu Santo. La Biblia así lo dice. Después de que Pedro había sido salvado y santificado, dado Poder para echar fuera espíritus inmundos, y para predicar el Evangelio, Jesús claramente le dijo que él no estaba convertido, hasta que recibiera el Espíritu Santo. Y El dijo: “Después que seas convertido, confirma a tus hermanos”. Eso fue en la noche de la traición, que todavía él no estaba convertido. Y ningún hombre está verdaderamente convertido hasta que él ha sido cambiado, y ha muerto a sí mismo, y el Espíritu Santo tenga control de esa persona. Ellos no lo quieren hacer.
76Ahora, el Espíritu Santo no se comportará mal en una persona, y se comportará bien en otra. El hará que cada persona llegue al carácter de El, ¿ven?, porque es un Espíritu que lo guía a Ud. Lo trae... lo hace a Ud. sujeto a Su naturaleza. Ud. no lo sujeta a El a su naturaleza; El lo hace a Ud. sujeto a Su naturaleza. Y el Espíritu Santo hace que Ud. lo viva y que ame el hacerlo. ¡Oh, cuánto ama renunciar las cosas del mundo, cuando el Espíritu Santo entra en Ud.! ¡Cómo lo limpia y lo lava, y pone un deseo en Ud. de–de–de seguirlo a El, y una sed y una hambre por más de El, sólo saturándose Ud. de El! El trae realidades.
77Ahora, cuando Dios puso al hombre aquí, y en los días del Señor Jesús, El–El le dio al hombre un mapa del verdadero Camino hacia Su Poder.
78Un mapa del camino es algo que le dice a Ud.–le dice a Ud. en cuál dirección se está dirigiendo. Si Ud. quiere ir... Cuando partamos en unos cuantos días,... Yo he recorrido este país tanto en los últimos años, que mi esposa y yo estábamos asombrados de pensarlo. Ud. pudiera mencionar adónde Ud. quisiera ir, y yo le pudiera decir la carretera que lo lleva allá, y yo le pudiera calcular la hora en la que Ud. llegaría a California quizás más o menos quince minutos de la hora calculada, y yo no he fallado en una sola ocasión, yo no sé... Algunas veces está exactamente a la hora calculada, ¿ve?, calculando mi tiempo, el tiempo que se toma manejando, y el tiempo promedio. Yo simplemente los he recorrido de atrás para adelante, de arriba para abajo, y de atrás para adelante, hasta que uno simplemente lo conoce.
79De esa manera Dios quiere que nosotros conozcamos Su Palabra. ¡La conocemos, la hemos recorrido, la hemos experimentado, la hemos probado!, y sabemos adónde conduce Ella. Ahora, Su mapa del camino, es Su Biblia. La Biblia es el mapa del camino que conduce al Poder de Dios; la fe los conduce a Uds. al Poder. El Poder produce la promesa. Necesitamos el Poder.
80Miren, hace unos días, la Hermana Woods, y mi esposa, y yo estábamos sentados en el cuarto, hablando sobre el Bautismo. Hay tantos de nuestros preciosos hermanos aquí, que estamos agradecidos con Dios, que El les ha dado el Espíritu Santo; tales como el Hermano Willard Collins allá atrás, y–y creo que el Hermano Hickerson, y–y sus esposas, y el Hermano Charlie Cox y su esposa, y–y el Hermano Mike Egan allá atrás, y, oh, muchos más, que han recibido el Espíritu Santo. Y ha empezado a ser algo de lo que hablamos entre nosotros. ¡Oh, que El nos avive al punto que empecemos a inquirir, a hambrear y a atraer las realidades de Dios! Dios es una realidad.
81Ahora, ¿a qué nos apunta el mapa del camino? Ellos lo debieron haber sabido. Jesús dijo en los días cuando El estuvo aquí en la tierra, El dijo: “¡Hipócritas!”, El dijo, “que sabéis distinguir el aspecto del cielo cuando tiene arreboles el cielo nublado, y que decís que mañana habrá tempestad; y también si es buen tiempo lo sabéis distinguir en los cielos; pero las señales de los tiempos no podéis distinguir. Si Uds. me hubieran conocido, hubieran conocido Mi día”.
82¿No dice la Biblia que estas cosas sucederían cuando El viniera? ¿No profetizó de ello el profeta Isaías? ¿No habló de ello Jeremías, Ezequiel, todos los profetas menores? ¡Todo, ese mapa del camino señalando directamente a esa sola Destinación! Y cuando El vino, ellos tenían credos en sus iglesias y cosas, al grado que fallaron de ver la realidad para lo que El vino: para traer a Dios en el hombre, para formar a Dios en el hombre, para unirlos otra vez.
83Aun Job, en los días de su sufrimiento, él clamó: “¡Oh, si tan sólo pudiera verlo!” En otras palabras: “¡Si yo pudiera ir a Su casa y tocar en Su puerta! ¡Si yo pudiera encontrar a alguien que pudiera pararse en la brecha por mí!” El dijo: “Yo sé que no he pecado. Pero sin embargo, yo sé que soy justo, yo sé que yo no he hecho nada, porque me estoy manteniendo firme en el sacrificio”. Pero él carecía de la realidad. El tenía la forma, pero carecía de la realidad. El dijo: “¡Oh, si tan sólo pudiera encontrar a Uno quien pudiera poner Sus manos sobre un hombre pecador, y un Dios Santo, y le trajera las realidades a él!” Mientras él estaba sentado rascándose su sarna, él siendo un profeta y estando en el Espíritu, el Espíritu del Señor vino sobre él, los relámpagos alumbraron, los truenos rugieron, y él exclamó: “Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo; y después que los gusanos de mi piel hayan destruido este cuerpo, aún así en mi carne he de ver a Dios!” Ahí lo tienen: ¡la realidad! “El vendrá algún día”. ¿Por qué no podían los patriarcas de antaño, y de allá en el pasado, que miraron hacia el futuro por eso...?
84Y Jesús dijo: “Si Uds. me hubieran conocido, hubieran conocido Mi día”. El vino para unir a Dios y al hombre. El vino, ese Unico. Un Angel no lo podía haber hecho. Ninguno lo podía haber hecho, sino El. El vino para hacer uno a Dios y al hombre.
85El dijo: “En aquel día vosotros conoceréis que Yo estoy en Mí Padre, y el Padre en Mí; Yo en vosotros, y vosotros en Mí”. El vino para unir a Dios y al hombre. Pues el hombre fue hecho como un ayudante para Dios, y él mismo llegó a ser un dios de la tierra. Eso es correcto. Pero él perdió su origen a través del pecado, y la sangre de toros y machos cabríos no podían hacer una expiación para ese pecado. ¡Pero la Sangre de Jesucristo sí lo podía hacer! ¡Oh, cuánto...!
86¿Ven?, El–El muestra el mapa del camino. El–El lo probó. El mapa del camino lo condujo directo a ello. “Si Uds. hubieran conocido a Moisés, me hubieran conocido también a Mí. ¡Si Uds. hubieran conocido la Palabra!”
87Cuando satanás se encontró con El, lo trató de desviar. El sacó el mapa del camino, satanás lo sacó, y dijo: “¿Ves?, aquí El dice esto”. El dijo: “Pero también escrito está....”
88Oh, hay muchas desviaciones: esto, eso, y lo otro; “Oh, mientras yo haga esto”. ¡Eso no es! Ud.–Ud. tiene que encontrar a Dios en una experiencia y relación personal. Si Ud. reclama tenerla, y todavía vive para el mundo, entonces algo está mal. El diablo lo ha desviado a Ud. a la Escritura incorrecta.
89Si nosotros seguimos el mapa del camino, si dice: “Dé vuelta allí en la autopista tal y tal”, ¡dé vuelta en esa dirección! Si Hechos 2:38 dice: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el Nombre de Jesucristo para perdón de los pecados”, y no dio vuelta a la izquierda, entonces debe dar vuelta en Esa dirección. A mí no me importa cómo esté, Ud. tiene que seguir la carretera. Si El dijo: “La promesa es para vosotros y para vuestros hijos”, eso no significa que es para una edad pasada. “Para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”, ¡es lo que dice! Ese es el mapa de los Caminos de Dios. Nosotros lo debemos seguir. El Camino está marcado. Ud. dice: “¿Cómo sabré que yo estoy caminando en El?”
90Las huellas sangrientas del Señor Jesús abrieron el Camino, y los discípulos se mantuvieron en ese mismo fundamento. Y el Espíritu Santo los dirigió. Siga ese mapa del Camino.
91Y hace unas cuantas noches alguien dijo: “Bajo el discernimiento, el Hermano Branham está bien. Pero cuando llega a su teología, él está todo errado”. Si toda persona tan sólo supiera que la Biblia enseña que la mismísima palabra profeta significa: “un revelador de la Palabra”. Esas señales son únicamente un–un aumento. Maestros, y demás, pueden enseñar la Palabra. Pero cuando Ud. ve Algo que viene que es sobrenatural y que lo revela de esa manera, únicamente prueba que esa es la Cosa. Esa es la Palabra de Dios.
92Jesús de Nazaret, cuando El estuvo aquí en la tierra, la gente lo seguía a El muchas veces por los peces y por los panes, y demás, y por lo que ellos podían obtener de El. El les permitía continuar. Su popularidad empezó a elevarse de inmediato. Y luego un día El reunió a la multitud, después de que El había alimentado a quinientos, y cruzó a la otra orilla del lago. Un montón se reunió alrededor de El, venían con El. Y El dijo: “¿Por qué vinieron? No por causa de los milagros, sino por causa de los peces y de los panes, esa es la razón que Uds. vinieron”. ¡Oh!, algunos de ellos pensaron que se perderían de algo, como Uds. saben, si ellos–si ellos no iban a ver lo que El hacía. ¿Pero para participar de ello? ¡No, señor!
93Entonces Jesús, en ese mismo capítulo 6 de San Juan, empezó a presentar el Evangelio, y ellos se ofendieron de El. Y desde ese momento, Su popularidad empezó a decaer, a venirse abajo; “entonces El ya no era el mismo”.
94Y es como si le dijeran a un predicador moderno o a alguien: “Bueno, espere un momento, Ud. está–Ud. está ofendiendo a la gente con su predicación. Ud.–Ud. no debe hacer eso”; ahora un predicador moderno diría: “Oh, sí, quizás sería mejor que yo examinara lo que dice el–el–el credo”. ¿Ven? “Quizás sería mejor que indague lo que dice la iglesia tocante a Ello, porque ellos me pudieran echar fuera”.
95Así no era nuestro Señor. ¡Nuestro Señor vino a hacer la voluntad de Dios! El siguió la Palabra. Y cualquiera que tiene a Dios en él, la seguirá de la misma manera. ¿Se detuvo El? No, señor. Sin embargo, Su–Su popularidad seguía disminuyendo todo el tiempo. Muchos ya no anduvieron con El. Ellos se apartaron de El. En el capítulo que le sigue, algunos más se apartaron. Y en el capítulo que le sigue, algunos más se apartaron. ¿En dónde estaba El? ¡En el camino al Calvario! Pero, ¿se detuvo El alguna vez? No, señor. El nunca comprometió la Palabra de Dios, en lo absoluto. El fue guiado directamente en el Camino. El seguía en el mapa del Camino. El... Había un Camino puesto delante de El, y ese Camino El debía caminar.
96Todo Cristiano nacido de nuevo, tiene un Camino puesto delante de él. Ud. tiene que seguir ese Camino. Dios lo tiene marcado. Está marcado por la Sangre. Y el Espíritu siempre vive en la Sangre, porque por medio de la Sangre viene la Vida; la Célula de Sangre es la Célula de Vida. Miren, entonces nosotros lo seguimos a El, y vemos cómo el mapa del Camino nos dirige, nos muestra para cuál dirección vamos. Siempre ha sido así. Es el camino provisto de Dios para nosotros. La Palabra es el camino provisto de Dios.
97Cuando un hombre llega a un punto que él ve la Escritura, y debido a la popularidad, debido a alguna afiliación de iglesia, debido a que su gente no le permitirá predicarlo... ese hombre nunca seguirá adelante con Dios. Ud. tiene que regresar y tomar esa Palabra, sin importar lo que sea. Si Ud. no lo hace, Ud.–Ud. está fuera del camino en una desviación en alguna parte, y se hundirá en los lodos cenagosos del pecado. Yo reto a cualquier persona....
98Y allí en mi biblioteca, tenemos todos los libros de las historias antiguas de las que yo sé: Los padres antes del concilio de Nicea, los–los–los Escritos antiguos de Josephus, Las dos Babilonias, del autor Hislop, El libro de los mártires, del autor Foxe, muchos, muchos otros escritos antiguos. Y nunca ha habido una ocasión en la que una iglesia haya llegado a un punto en donde ella se estancó en su credo, que Dios la haya levantado otra vez. Ella se hundió allí mismo en el lodo cenagoso. Correcto. Ella nunca siguió adelante, espiritualmente; nunca siguió adelante y nunca seguirá. No es el programa de Dios.
99El programa de Dios es el Espíritu Santo. Es el camino provisto de Dios para hacer las cosas. Ahora, fíjense en esto. En los días de Noé... El programa de Dios siempre es un camino que es perseguido. Esa es la razón que la gente no lo quiere.
100En los días de Noé, ellos tenían religión. Ellos la habían tenido por dos mil años, como nosotros hemos tenido el Cristianismo. Y allí hubo críticos, lo mismo que hay ahora. Y en los días de Noé, ¿qué sucedió? Nos damos cuenta que Noé se paró en esa única puerta del arca, y construyó un arca que era contraria a toda imaginación humana. Nunca había llovido, nunca había habido una nube en el cielo. Pero Dios dijo que iba a llover. Esa era la Palabra de Dios. Dios dijo: “Hazte un arca”. Y Noé hizo un arca, y se paró en esa única puerta y predicó salvación. Y ese es el único remedio para la salvación.
101¡Qué tipo es de hoy día! Hay una sola puerta que guía a Dios, y esa puerta es Cristo. Cristo es el Espíritu Santo que vive dentro de nosotros. Y estamos en la puerta del arca de Dios, del Espíritu Santo, y predicamos que “este es el Camino”, el mismo plano que el resto de ellos siguieron.
102Noé fue el camino provisto de Dios. En los días de la liberación de Egipto, Moisés fue el camino de Dios (¿ven?), un ministerio sobrenatural, un–un camino... ¿Ven?, Noé tenía algo que era diferente. Noé tenía una religión que era diferente de todo el resto de ellos; él tenía la Palabra de Dios. Y la gente no estaba acostumbrada a la Palabra de Dios. Ellos tenían sus credos, ellos tenían lo que querían. Así que, eran–eran los credos a los que ellos estaban escuchando, y no a la Palabra. Pero Noé tenía la Palabra.
103Moisés tenía la Palabra. No importaba lo que el resto de ellos tenía, Moisés tenía ASI DICE EL SEÑOR. Miren lo que lo comprobó: él hizo señales y milagros, y cada señal y milagro tenía una voz. Ahora, Dios dijo: “Si ellos no oyeran la voz de la primera señal, ellos oirán la voz de la segunda señal”.
104Ahora, la gente de hoy en día, como lo fue en los días de Jesús, ellos están siguiendo los milagros. “Oh, El pudiera hacer algo que es un poquito diferente, y yo no vería lo que se hizo. Veamos si El puede discernir a este. Veamos si El puede hacer...” ¿Ven?, de esa manera El lo hace. Ellos lo seguían sólo por los peces y por los panes. Pero cuando se trata del arrepentimiento, de ser bautizados en el Nombre de Jesucristo, y de recibir el Espíritu Santo, ellos no meterán sus manos en Ello. Correcto. Y luego ellos lo condenan a uno.
105Y ellos condenaron a Jesús, al decir: “Oh, Tú predicas contrario a estos”. Eso no lo detuvo a El. El siguió adelante.
106Un gran ministro, el otro día, puso sus manos sobre mí, dijo: “Voy a orar por ti, Hermano Branham, para que tú ya nunca digas algo en contra de la manera que esa gente está viviendo en esas iglesias”. El dijo: “Hermano Branham: vas a hacer que–vas a hacer que todos ellos se enojen contigo”.
107Yo dije: “¿Cómo puedo yo evitarlo, cuando mi Espíritu de lo más profundo de mi alma clama en contra de ello?” El dijo: “Bueno, yo no digo nada en contra de ello”.
108Yo dije: “Ud. no puede. Ud. tiene millones de dólares en programas. Ud. tiene que recibir sus dólares. Yo no los tengo que recibir”.
109La única cosa que yo necesito es el Poder de la resurrección del Señor. Eso es todo lo que necesitamos: el Espíritu. ¡Párese en la Verdad! A mí no me importa cuántas denominaciones estén en contra de Ella, todavía es la Palabra de Dios. “Cielos y tierra pasarán, pero Mis Palabras nunca pasarán”. “Si alguno quitare o añadiere algo a este Libro, su parte será quitada del Libro de la Vida”. Yo la creo exactamente de la manera que el mapa lo dice, ¡eso es todo!, es la manera de Dios. Moisés tenía las señales. El probó que él era el siervo de Dios.
110A Dios siempre le gusta obrar por medio del hombre. Es el programa de Dios para obrar por medio del hombre. ¿Creen Uds. eso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Dios obra por medio del hombre. El hizo al hombre Su ayuda en la tierra. El hizo al hombre una deidad menor que El.
111Ahora, hemos estado pasando por eso últimamente en las enseñanzas de Génesis 1:26, cuando El era El, Elah, Elohim, el Todo Suficiente, el que existe por Sí mismo. Y entonces en El había atributos de Padre, Hijo, Espíritu Santo; no tres dioses, sino tres oficios en El, que El iba a vivir en esas dispensaciones. El era un Salvador, El era un Rey, El era un Dios. Todas estas cosas se desplegaron ellas mismas. Son los atributos de Dios (¿ven?)... [Porción sin grabar en la cinta–Ed.].... estaban en El en el principio.
112Y cuando Dios hizo al hombre a Su propia imagen, El lo puso en la tierra como una deidad menor. Jesús lo declaró, cuando El dijo: “¿No está escrito en vuestra ley, que dioses sois? Y si ellos llamaron dioses a aquellos a quienes vino la Palabra de Dios”, los cuales eran los profetas, “¿por qué me condenan Uds. cuando Yo digo que ‘Hijo de Dios soy’?”, El lo dijo. ¿Ven? Ellos sencillamente no lo pudieron entender, ¿ven? Pero el hombre fue puesto aquí con un dominio sobre la tierra. El tenía todo bajo su control.
113Lo que Adán perdió, Jesús probó que El lo había restaurado. El detuvo el curso de la naturaleza. El resucitó a los muertos. El–El hizo todo. “Y el mundo está gimiendo hoy en día”, la Biblia dice, “por la manifestación de los hijos de Dios”, para que Dios entre en Sus hijos otra vez, como realidad, para hacer las cosas reales. Y eso tropieza a la gente.
114Si satanás no les puede ocultar la Verdad a ellos, los hace fanáticos; los desvía a este lado y a ese lado, y ellos obtienen toda clase de cosas, como sangre y aceite, y sensaciones, las cuales ni siquiera son Escriturales.
115¡Pero quédense en el plano! ¡Quédense en el Camino! ¡Quédense en la Escritura! No la dejen. Por esa razón vino Jesús: para que el hombre no pudiera ser engañado, ni se desviara del Camino, sino que se quedara allí mismo en la Palabra. El gran San Pablo dijo: “Si un Angel del Cielo anunciare otro Evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema”. Sí, señor.
116Bueno, satanás descendió en el huerto del Edén como un ángel de Luz, y le dijo a Eva. Bueno, él–él nunca lo negó; él dijo: “Oh, bueno, eso está bien. Oh, seguro que Dios ha dicho eso; pero, tú sabes, tú tendrás más Luz”. Tenemos tantas luces de Eva hoy en día, y luces de satanás, ¿ven?, y cosas así. Y la Biblia dice que “en los últimos días, el diablo se haría pasar como ángel de Luz”. Todos estos credos y denominaciones, y todas estas tonterías que suceden. Las cuales, la mitad de ellas, casi ni siquiera tienen alguna Escritura en la cual apoyarse. Correcto.
117¡Quédense en el Camino! ¡Quédense en el mapa del Camino! Prosigan en el Camino que los discípulos caminaron, sigan la Palabra que ellos predicaron. ¡Vívanla! ¡Testifíquenla! ¡Yo sé que es la Verdad! Las señales en los últimos días, Dios viviendo en el hombre. Es el programa de Dios.
118Dios tiene que encontrar a alguien en el que El pueda confiar, alguien en el que El pueda–El pueda tener confianza; y–y alguien que pueda tener confianza en Dios, que pueda creerle a El. Uds. creen eso, ¿no es así? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Seguro. Dios tiene que encontrar a alguien en el que El pueda poner Su confianza. Y entonces cuando El encuentra tal hombre en el que El puede poner Su confianza y Su Poder, un hombre que seguirá el Camino, que persistirá allí mismo en el mapa (¿ven?), seguirá hasta que él llegue al lugar de Poder. La fe lo guiará a eso, porque él tiene fe en la Palabra. Lo guiará a la promesa, y la promesa... El lo guiará a él al Poder, y el Poder lo guiará a la promesa. Y entonces cuando él recibe la promesa y se empieza a manifestar, ¿qué hace? Ciega los ojos del hermano servidor de credos, incrédulo y tibio. Eso es exactamente correcto.
119Eso es lo que hizo allá, allá en el pasado en los días de Jesús. El dijo: “Si Yo no hubiera venido, Uds. no hubieran conocido pecado. Pero ahora que Yo estoy aquí...” ¡Amén! “Ahora que Yo estoy aquí, Uds. no tienen excusa”.
120Y, hoy en día, si Dios dio Su promesa, que El enviaría el Espíritu Santo en los últimos días y que estas cosas sucederían, Uds. lo pudieran haber dudado; pero ahora que El ha venido y lo está haciendo, el mundo no tiene una excusa. Ha tronado a través de nación tras nación, de lugar tras lugar, al grado que ha cubierto la tierra. Correcto. Ellos no tienen excusa. Ellos no lo hubieran conocido, si Dios no hubiera venido y lo hubiera traído. Pero El lo ha traído a nosotros ahora, y así que entonces... en las realidades, las realidades de seguir la Palabra, de seguir la Verdad, de quedarse con Ella.
121Oh, yo voy allá a la iglesia Bautista, y ellos dicen: “Nosotros tenemos la Verdad”. Los Metodistas dicen: “Nosotros tenemos la Verdad”. Bueno, ¿cuál? Uds. son diferentes una de la otra, ¿cuál tiene la Verdad? Vayan allá adonde los Adventistas del Séptimo Día, y dicen: “Nosotros tenemos la Verdad”. Vayan adonde la Iglesia de Cristo: “Nosotros tenemos la Verdad”.
122Bueno, únicamente hay una sola manera de tener la Verdad, y ésa es, quedarse con la Palabra. Alguien se desvió de la Palabra en alguna parte. Ellos tienen una porción de la Verdad, y luego van y ponen una desviación en ella. Ellos llegan al Camino, y luego se desvían. ¡Quédense con la Palabra!
123Hábleles tocante al bautismo en el Nombre del Señor Jesucristo, y dicen: “¡Oh, eso no tiene importancia!”
124¡Sí tiene importancia! Pablo dijo... él le ordenó a la gente que fuera rebautizada en el Nombre de Jesucristo. El dijo: “Si un Angel dice algo más, que sea antema”. ¡Sí tiene importancia!
125¿Qué si Moisés hubiera dicho: “Yo sólo me quitaré mi... yo sólo me quitaré mi sombrero en lugar de mis zapatos; es difícil desatar mis zapatos, así que, sólo me quitaré mi sombrero y le mostraré respeto”? Dios dijo: “¡Zapatos!” Y Dios requirió zapatos, no sombrero; ¡zapatos!, fue lo que El dijo.
126Dios manda que toda Palabra Suya sea cumplida a la letra. Tiene que ser. Ud. debe hacer lo que El le diga que haga, porque ni una jota ni una tilde pasarán de Ella. “Cielos y tierra pasarán, más Mis Palabras no fallarán”. Tienen que quedarse. Una... Ni una jota ni una tilde pasarán de Ella; toda tiene que ser cumplida.
127Y, ahora, el hombre era el súbdito de Dios. Dios obra a través del hombre.
128Y entonces cuando el hombre recibe la Verdad, encuentra el Camino correcto y empieza a caminar hacia adelante y encuentra estas realidades, al caminar hacia adelante, ¿qué hace eso? El hermano incrédulo, él lo mirará, y es como que si... El–él no puede aceptarlo. Si lo acepta, él tiene que dejar su iglesia. Si él deja su iglesia, se tendrá que parar solo.
129Un ministro me dijo, justamente después de la entrevista allí, un ministro dijo: “¡Mire Ud. esto!”
130Yo les dije a ellos de la plataforma, yo dije: “Entonces si yo estoy tan errado, aquí hay cientos de ministros, que alguien venga y me enseñe lo que es correcto”. Uds. no vieron a nadie venir, ¿miraron Uds.? Y Uds. no los verán, porque no hay error allí.
131Un ministro, un ministro sobresaliente (yo no diré su nombre; él es un hermano precioso), él vino a mí, dijo: “Hermano Branham, con su ministerio, seguro, Ud. puede continuar y hacer eso. Pero si nosotros aceptamos Eso, si nosotros aceptamos Eso, y nuestra iglesia nos rechaza, entonces, ¿adónde podemos ir?”
132Yo dije: “Al Todo suficiente Lugar de escondedero: ¡Cristo Jesús! Allí es adónde Ud. va. ¡Vaya a Cristo!” “Bueno”, él dijo: “Pero, ¿qué de nuestro ministerio?”
133Yo dije: “El ministerio de Uds. es como el ministerio de cualquiera, si es de Cristo; no importa adónde Uds. tengan que ir”.
134Dijo: “Bueno, si yo bautizara de esa manera, ellos me echarían fuera de mi iglesia”. Yo dije: “Ellos me lo hicieron a mí. Así que, ¿qué importa eso?”
135Sólo persistan en el Camino. Sólo siga el plano. Seguro que sí, sólo siga avanzando con El, no importa lo que ellos tengan.
136Saúl tenía un ejército entrenado. Saúl tenía un gran ejército intelectual. Ellos–ellos no querían a Samuel (como prediqué aquí hace algún tiempo, en alguna parte). Ellos tenían ese gran ejército. ¡Oh, seguro! Samuel... Y Samuel les dijo, él los reunió antes que ellos eligieran a este rey. ¡Dios era su Rey!
137¡Y Dios es nuestro Rey! ¿Por qué queremos algo más aparte de Dios? ¿Por qué un Cristiano querría algo más que lo guiara aparte del Espíritu Santo? Yo no sé. Yo no lo puedo entender.
138Y Samuel los reunió. El dijo: “Les quiero decir algo a Uds.” Dijo: “¿Les he dicho yo alguna vez algo a Uds. en el Nombre del Señor, que no haya sucedido?” “No”.
139“¿Les he quitado alguna vez su dinero? ¿Les he rogado alguna vez por dinero?”
140“No, tú no nos has rogado por dinero. Y lo que tú dijiste, el Señor lo trajo a suceder. Sabemos eso”.
141El dijo: “Entonces: ¿por qué están Uds. rechazando a Dios, y quieren un rey? Uds. quieren actuar como el mundo”.
142Y eso es lo que los Pentecostales están haciendo hoy en día. Quieren hacer gigantes intelectuales. Quieren sacar el Poder de la Iglesia. Quieren hacer crecer una denominación, traer más miembros dentro. ¡Esas son tonterías! Y cuando Ud. ata a un hombre a un credo, cuando Ud. hace eso, Ud. quita de él el Espíritu Santo. El tendrá que rendirse a una u otra cosa. El Espíritu Santo seguirá adelante; el hombre no puede, debido a su credo. Ahora, él dijo....
143Y luego, por supuesto, Saúl instruyó a su ejército. ¡Oh, hermanos! El tenía a esos israelitas sólo sabiendo toda manera de cómo tumbar una lanza, o hacer cualquier cosa. Pero un día llegó allí un desafiador: Goliat. Y, hermano, entonces se requirió más que su instrucción intelectual.
144Se requirió un hombre que sabía algo tocante a lo sobrenatural. Pero Dios tenía tal hombre. ¡Le damos las gracias al Señor por eso! Dios siempre ha tenido a alguien. El siempre lo ha tenido. El tuvo un hombre en el cual El podía poner Sus manos: un muchachito rubio allí. El no era mucho, pero fue allí, y dijo: “¿Me quieres decir que tú vas a permitir que ese filisteo incircunciso deshonre el ejército...?” Y allí estaba Saúl, cabeza y hombros por encima de todos ellos. Toda su instrucción intelectual no le hizo nada de bien.
145Miren: las iglesias han hecho eso. Ellas se apartaron del Espíritu Santo. Ellas se apartaron del Poder de Dios. Ellas se apartaron del liderazgo del Espíritu. Y también nosotros tenemos–nosotros tenemos hijos de Cis. Acabamos de tener a uno de nuestros grandes gigantes el otro día, allá en Africa; fue desafiado por un mahometano en la Escritura. ¿Qué sucedió? El tuvo miedo, lo mismo que el otro hijo de Cis; no estoy desacreditando a nuestro hermano.
146Pero ellos tenían un hombre que sabía que Dios podía liberar. Ellos llevaron a ese pequeño David allá, y él dijo: “Yo no sé nada tocante a sus lanzas, su instrucción intelectual. Pero yo sé una cosa, yo sé una cosa: que fui tras una oveja que había sido tomada por el enemigo, y Dios me permitió traerla de regreso”. El dijo: “¡Cuánto mucho más El me hará, me permitirá, mejor dicho, vencer a este filisteo incircunciso!”
147Lo que necesitamos hoy en día, son hombres y mujeres que quieran una realidad. ¡Aleluya! No un credo; una realidad. ¡Eso es lo que el mundo necesita hoy en día! No credos y modas; ¡nosotros necesitamos las realidades en Dios! El mundo no las quiere. El mundo no las quiere. Ellos no–no las quieren aceptar. Pero la Iglesia tiene que tenerlas. Dios quiere que Uds. las tengan. El es el Dios de las realidades. Sí, señor.
148La otra noche, yo fui con algunos de mis amigos (quienes están presentes ahorita), un grupo de ellos, aquí para ver esa... esa aquí de Sansón y Dalila, una producción de Cecil B. DeMille. Yo oí mucho al respecto. Pensé ir al autocinema, para ver de lo que se trataba. Cuando yo vi eso, me empecé a preguntar qué fue lo que Dios vio en un hombre como Sansón, en los días de los jueces. 149 ¿Ven?, Dios usa al hombre. ¿Creen Uds. eso? Pero El únicamente puede– El únicamente puede usar al hombre cuando puede encontrar al hombre, cuando El puede encontrar a alguien que El puede usar. Hubo un lapso de tiempo en los días los jueces, cuando El no podía encontrar a un hombre. La única cosa que El podía hacer, era levantar a uno, y él se iba por otro camino; y luego levantaba a otro, y él se iba por otro camino. El no tenía a un hombre en el que El absolutamente podía poner Su completa confianza.
150Y me pregunté: ¿qué vio El en Sansón? Sansón era como muchos de nuestros líderes de hoy en día: un mujeriego, yendo tras mujeres de lugar a lugar. Es como muchos de nuestros líderes de hoy en día, como muchos de nuestros comprometedores de la Palabra, que permiten que una mujer los guíe, las hacen predicadoras y cosas así. ¡Oh, Dios!
151Yo sólo le pido a cualquier hombre que me muestre una Escritura que apoye a una mujer predicadora. Yo le puedo probar a Ud. que en el Antiguo Testamento, como Pablo dijo: “Aun la ley lo dice así...” Yo estaba mirando en la cronología del Antiguo Testamento, ayer, y yo encontré allí en donde ellos tenían policías especiales, pues una mujer ni siquiera podía entrar en el segundo o tercer atrio, mucho menos en el púlpito. Ellos tenían policías especiales en el Templo, para mantener a los gentiles allá afuera, y luego seguían las mujeres, y luego seguían los levitas, y luego el lugar Santísimo. Ellas ni siquiera podían entrar al segundo atrio. Eso es exactamente correcto. Y hoy en día nosotros hemos hecho a las mujeres nuestro ídolo. Muchos de nuestros líderes permiten que mujeres hermosas, y cosas así, los seduzcan, permiten que los seduzca la belleza de la–la mujer espiritual, la iglesia.
152Como Uds. saben, una mujer tipifica la iglesia. Nosotros somos la Novia. La Iglesia es la Novia.
153Hay muchas novias. Y ellos permiten que esas mujeres los seduzcan. Los ministros hoy en día permiten que esas iglesias los desvíen de la Verdad. Y, ¿qué hace ella? Ella les corta su cabello, les corta su poder, ella hace lo que ella quiere.
154No estoy en contra de mis hermanas. Si Dios le pudiera haber dado a un hombre una cosa mejor que una esposa, El le hubiera dado eso.
155Pero no todas las mujeres son esposas. No todas las mujeres son... No todas las hembras son madres. No todas las que tienen hijos son madres. Yo he visto algunas que tenían más respeto por un perro; toman a sus hijos y los echan a la calle, y se quedan allá... La gente saliendo a las calles vestida con ropa escasa, y cosas, e inmoralmente vestidas.
156Yo vi a hombres, que iban caminando por la calle... Ayer, yo iba al centro de la ciudad para algo, y allí vi hombre tras hombre, caminando por la calle, con su guapa y joven esposa, vestida con ropa escasa, se miraba horrible. Ese no es un hombre; ese es un afeminado. Cualquiera que permite a su esposa vestir de esa manera, no vale mucho como hombre. Oh, él pueda que tenga musculatura; eso es un bestia; eso es un animal.
157Un hombre es “carácter”. Jesús, el hombre más grande que alguna vez haya vivido, El sólo era un hombre pequeño, “sin atractivo para que lo deseemos”, pero nunca hubo un carácter que alguna vez se haya presentado en la tierra como el de Jesucristo.
158Yo he visto algunos hombres, que pesaban doscientas cincuenta libras [112.5 kg–Trad.], que no tenían ni una onza de hombre en ellos. Cuando llega... [Porción sin grabar en la cinta–Ed.]... nunca será tan fuerte como un caballo. Algunas veces ellos no tienen el sentido común que un caballo tiene, la inteligencia de un caballo para las cosas. Un caballo sabe cómo portarse. Ahora... Sí, es la verdad. Ahora, Uds. permitan que el caballo trate de violar a la hembra, y dense cuenta lo que sucede. El caballo tiene más sentido común que eso. ¿Ven? Y el hombre no tiene tanto sentido común como lo tiene un caballo, cuando se refiere a situaciones de la vida.
159Y nosotros llamamos a una cerda, la llamamos una prostituta, y a una perra, una prostituta. Y muchas de estas mujeres guapas de por aquí son más bajas, ante los ojos de Dios, diez millones más de veces, que una perra prostituta o una cerda prostituta. ¡Eso es exactamente correcto!
160Eso suena sin miramientos; esa es la razón que a la gente no le gusta. Como cuando Jesús les dijo la Verdad, ellos se apartaron de El. Pero la hora ha llegado, y ahora es, que el Padre está queriendo que alguien lo adore a El en el Espíritu, y camine en el Espíritu, y viva en el Espíritu, y diga la Verdad.
161Siempre la Verdad o lo hace libre o lo ata. Si Ud. está atado, entonces no está libre. Si Ud. está libre, Ud. no estaría viviendo de esa manera.
162Ud. dice: “Bueno, yo tengo el Espíritu Santo”, ¿y todavía viviendo de la misma manera que Ud. vive? Algo le ha sucedido a Ud. Ud. nunca recibió el Espíritu Santo que vino en el Día de Pentecostés; Eso lo hace diferente.
163“Yo no creo en hablar en lenguas. Yo no creo en sanidad Divina. Yo no creo en estas cosas”. Entonces Ud. nunca recibió el Espíritu Santo que cayó en Pentecostés. ¡Ciertamente Ud. no lo recibió!
164¿Cómo fue bautizado Ud.? “¡Yo he sido bautizado!” ¿Cómo? ¿En el Nombre del Padre, Hijo, Espíritu Santo? ¡Con razón Ud. actúa de la manera que actúa! ¿Ve?
165Pablo dijo: “¿Recibisteis el Espíritu Santo desde que creísteis?”
166Ellos dijeron: “Nosotros ya hemos creído; somos Bautistas”. Hechos 19, vea si eso no es así. “¡Somos Bautistas! Hemos sido bautizados en el bautismo de Juan”, Jesús... ellos dijeron, “el mismo que bautizó a Jesús”.
167El dijo: “Eso no vale”. Dijo: “Uds. tienen que ser bautizados otra vez, si quieren recibir el Espíritu Santo”. Ud. pudiera recibir algo que se parezca a El, algo que actúe un poquitito igual que El; pero no es la Cosa real, porque Ud. tiene que venir y ser bautizado en el Nombre de Jesucristo. Y cuando ellos hicieron eso, él puso manos sobre ellos, y luego vino el Espíritu Santo sobre ellos. Ellos pensaron que lo tenían.
168Y yo quiero saber de ese hermano que está aquí en la iglesia, o en donde esté, que dijo que el griego original no dice... que dijo que el griego dice: “Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis”. Yo quiero que Ud. sepa que eso está incorrecto; eso es un error. Ni siquiera lo dice en el griego, ni en el hebreo, o ni aun en el arameo. Dice: “¿Recibisteis el Espíritu Santo desde que creísteis?” No “cuando creísteis”. Así que quien sea que dijo eso, Ud. sencillamente no sabe de lo que está hablando, hermano. ¿Ve? No, señor. Ud. recibe el Espíritu Santo después que Ud. cree, no cuando Ud. cree.
169El Espíritu Santo es un don de Dios que viene sobre Ud., que lo cambia y lo hace completamente diferente de lo que es el mundo y de lo que es la otra gente. ¡Ud. es diferente! Ellos... Ud. no se tiene que vestir diferente, Ud. no se tiene que poner un cuello redondo y una túnica larga. Ud. vive diferente. Ud. actúa diferente. El Poder de Dios está con Ud. La gente lo conoce a Ud. Ud. está marcado adondequiera que Ud. va. Muy bien. Dios conoce a los Suyos. El marca a los Suyos. Eso es. Pero Ud. debe venir a la Verdad.
170¿Ve? ¿Qué había en ese Sansón? ¿Un mujeriego? Seguro. El era arrogante, desobediente a su padre y madre. Ellos le dijeron que no fuera allá con esa mujer, esa Jezabel, pero él no los escuchó. ¿Qué fue eso? Sansón tenía fuerza. Ahora, escuchen. Sansón estaba dispuesto a someter su fuerza. Sansón le dio su fuerza a Dios, pero él le dio su corazón a Dalila.
171Y de esa manera es hoy en día. Ahora, cuántos hombres van a un seminario y aprenden... ¡Oh, un gigante intelectual! Aprenden todo el griego y todo lo demás, pero cuando se refiere a la Verdad... ellos le dan su fuerza de su educación al Señor, sí, pero su corazón se lo dan a la iglesia, y no a Dios.
172Ese es el problema con la gente hoy día, ella quiere seguir sus credos. Ella no quiere la realidad del Espíritu Santo. Ella no quiere actuar diferente de lo que siempre actúa. Pero cuando Ud. llega a ser un Cristiano, Ud. es una persona peculiar, un sacerdocio real, una nación extranjera, un pueblo raro, haciendo cosas raras y cosas extrañas, indecoroso para el mundo. Y cuando Ud. está en el mundo, Ud. es indecoroso para Dios. Uno es contrario del otro. Uno lo hace a Ud. actuar como ellos actúan en el Cielo, el otro lo hace a Ud. actuar como actúan en la tierra.
173Y la gente quiere actuar como ella actúa en la tierra, y luego seguir adelante, y decir que se va a ir al Cielo; qué desengaño va a ser eso. Jesús dijo: “Habrá muchos que vendrán a Mí en aquel día. Ellos estarán allí por decenas de millares, y dirán: ‘Yo pertenecí a esto, y yo hice esto’. El dirá: ‘Apartaos de Mí, hacedores de maldad. Uds. sirvieron a credos’”.
174¡Si tan sólo Uds. fueran guiados por el Espíritu! Todos los hijos e hijas de Dios son guiados por el Espíritu de Dios. Ellos se mueven por el Espíritu, raros, extraños. Ellos están de acuerdo exactamente... y toda acción concuerda con la Biblia. Ellos están de acuerdo... toda su doctrina está de acuerdo exactamente con la Biblia. Ellos no varían en ninguna cosa. En donde la Biblia lo dice, ellos entran directamente en ello. Y si ellos se detienen un momento, es que lo están tratando de estudiar y ver cuál camino tomar; y luego el Espíritu Santo lo revela, y siguen marchando hacia adelante. Y ellos hacen la misma cosa, siguen las mismas reglas, ponen el mismo fundamento, el mismo Dios viene sobre ellos, y los mismos prodigios, y los mismos milagros, y las mismas señales los siguen a ellos, que lo siguieron a El.
175El dijo: “Si Uds. no me pueden creer a Mí, siendo un Hombre, crean a las obras que Yo hago. Créanme. Si Yo no hago las obras de Mi Padre, entonces no me crean”. ¿Ven?, hay obras que acompañan a esta fe. “Muéstrame tus obras con tu... sin tu fe, y yo te mostraré mis obras por mi fe”, dijo Pablo. ¿Ven?
176Ahora, ¿qué había en Sansón? El no rendía su corazón.
177Hoy en día, el hombre piensa más de sus credos, que lo que ellos... y la gente piensa más de sus credos. Bueno, miren, yo no estoy diciendo nada en contra de las iglesias.
178Yo estoy hablando tocante a Pentecostés. Lo cual, esta iglesia se inclina hacia Pentecostés. No es una organización Pentecostal. Nosotros no pertenecemos a ninguna organización, y nunca es nuestra intención pertenecer. Nosotros pertenecemos a Cristo. Correcto. Y, miren: Pentecostés no es una organización. Pentecostés es una experiencia que la gente recibe. Los Metodistas la reciben. Los Católicos la reciben. Los Bautistas la reciben. Cualquiera la puede recibir; pero es una experiencia.
179Y El tiene... Miles y miles que ellos mismos se llaman Pentecostales, ni siquiera saben qué es el primer mensaje de Pentecostés. Antes que Ud. pueda aun empezar correctamente, Ud. tiene que fundarse en el fundamento correcto. Ud. tiene que fundarse en el fundamento de Pentecostés. ¿Cuál es el fundamento de Pentecostés?
180Cuando fue hecha la inauguración de la Iglesia en el Día de Pentecostés, cuando ellos los vieron hablando en lenguas, y a la virgen María allá afuera actuando como si estuviera ebria, y todo el resto de ellos tambaléandose de esa manera, ellos dijeron: “¿Qué? ¿Qué es esto? ¿Están todos estos ebrios?”
181Pedro dijo: “Estos no están ebrios, como vosotros suponéis, puesto que es la hora tercera del día. Mas esto es lo dicho allí en el–en el plano, allí en el mapa del Camino. Esto es lo que dijo el mapa del Camino. Joel dijo que llegaríamos a este lugar, llegaríamos a esta confluencia: ‘En los postreros días (los últimos dos días, los últimos dos mil años), dice Dios, derramaré de Mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán... y sobre Mis siervas y sobre Mis siervos; vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños; y daré prodigios y señales arriba en los cielos, y cosas así’”. Ellos dijeron: “¿Qué podemos hacer para recibir Esto?”
182¿Qué clase de fundamento vas a poner tú, Pedro? Tú tienes las llaves del Cielo. El dijo: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el Nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el mismo Espíritu Santo. La promesa es para cada generación que seguirá después; para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”. Allí está el fundamento.
183¿Ven?, ellos–ellos vendrán y darán sus–sus... Ellos irán a la igle-... Ellos irán a la escuela. Los jóvenes irán a la escuela, para aprender a ser un ministro (lo cual está bien, nada contra eso), para aprender a ser un ministro; pero, Uds. no pueden aprender a ser un ministro, el don de ministrar es un don de Dios. Si esos apóstoles hubieran sido inteligentes y tan altamente educados como pudieran ser, Jesús todavía... El... ellos no lo eran, pero El todavía no les permitió predicar hasta que recibieron el Espíritu Santo. Y cuando ellos recibieron el Espíritu Santo... Ahora, si Uds. van a un seminario, y la experiencia que ellos recibieron en Pentecostés viene sobre Uds., ¡amén! Pero si Uds. sólo salen a través de las concepciones intelectuales, y como un maestro de griego, y un maestro de–de letras, y todas esas cosas diferentes, un–un título de Bachiller, y todas esas otras cosas, si Uds. salen con esos títulos, Uds. sólo le están dando a El la fuerza de su educación. Uds. le deben dar su corazón a Dios. Dios quiere su corazón. Sí, señor. Sansón le dio su fuerza, no su corazón. Sí, señor. Dios únicamente puede usar lo que le damos a El.
184Ahora, hay muchos de Uds. que dirán: “Yo le daré quince minutos el domingo en la mañana”. Y dicen: “Hermano, si Ud. predica más extenso que eso, yo sencillamente tendré que levantarme e irme a casa”. Bueno, Ud. recibió quince minutos el domingo en la mañana. Eso es lo que Ud. le da a Dios. Algunos dicen: “Yo quizás pueda tolerar media hora. Yo no sé cómo lo pueda hacer”. Bueno, ¿ve?, eso es lo que Ud. recibe: quince minutos, una media hora. ¿Ve?
185¿Qué puede Ud. dar? Dios recibirá lo que Ud. le dará, pero Dios lo quiere todo a Ud. El quiere cada porcioncita de Ud. El quiere todo. El quiere todo lo que Ud. es. El quiere su vida. El quiere su testimonio. El quiere cada minuto de su vida. El quiere que Ud. viva bien, actúe bien, hable bien, obre bien. El quiere todo perfectamente rendido a El, para que El pueda dirigirlo y guiarlo, y llevarlo a lugares adonde El quiere que Ud. vaya. ¡Guiado por el Espíritu!
186Pero la gente de hoy día dice: “Bueno, espere un momento, ¡si mi pastor predica más de veinte minutos...!”
187Yo he oído eso muchas veces. Yo he visto buenos pastores echados de las iglesias, porque la directiva de diáconos dijo: “Mire Ud., reverendo: nosotros lo contratamos para que viniera aquí. Nunca lo contratamos a Ud. para que viniera aquí y nos corrigiera toda la mañana. Queremos que Ud.... nosotros– nosotros hemos establecido un tiempo de veinte minutos; la campana sonará, ¡y más vale que Ud. haya terminado!”
188¿Saben qué? A mí–a mí–a mí me gustaría estar en una iglesia como ésa una sola vez. Me gustaría tener el privilegio de decirles lo que yo pienso tocante a ellos, y lo que la Palabra dice tocante a ellos. Sí. Bueno, si se toma todo el día, sólo sigo predicando. ¿Ven? Dios quiere una rendición completa. ¿Creen Uds. eso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.] Dios quiere una rendición. ¿Cómo les puede Dios mostrar a Uds. las realidades, antes que Uds. se rindan a El? Uds. se tienen que rendir. Escuchen.
189Cuando Uds. rinden todo... Uds. cantan esa alabanza: “Yo me rindo a El, todo a Cristo yo me rindo”. ¿Qué de esos cigarrillos? ¿Qué de ese vestir? ¿Qué de ese temperamento? ¿Qué de esas otras cosas que lo acompañan? ¿Qué de ese caractercito que Ud. tiene? ¿Qué de esa ideita solapada? ¿Qué de eso de reprender a cualquiera que bautiza en el Nombre de Jesús?
190Cuando no hay un solo lugar en la Biblia en donde alguien fue bautizado de ninguna otra manera. Yo reto a cualquiera que me muestre en dónde una persona, en cualquiera ocasión (fuera de la iglesia Católica, cuando ellos empezaron trescientos años después de la muerte del último apóstol), en donde alguien alguna vez usó el nombre del “Padre, Hijo, y Espíritu Santo”, en el bautismo. Venga y muéstreme la Escritura o la historia. ¡Es un credo Católico! No es de los Protestantes. Yo les puedo mostrar en la Biblia en donde la Biblia predice que ellos usarían Su Nombre hasta ese tiempo, y que saldrían con un nombre falso del cual ellos están viviendo, y–y están muertos. Yo les puedo mostrar a Uds. eso por medio de la Escritura. La Biblia dice que ellos lo harían.
191Aquí está presente delante de Uds., ¿por qué la gente no lo recibe? Es exactamente igual a lo que ellos hicieron en los días de Jesús. Ellos no quieren las realidades. Ellos quieren un credo. Ellos quieren “algo” al lado de lo cual puedan pasar y decir: “Yo pertenezco a este lugar. Yo pertenezco a esta asamblea. Yo pertenezco...” ¿Qué?
192¡Ud. debe pertenecer al Cielo! Allí es donde sus afecciones deberían estar: en las cosas de Arriba. Jesús dijo: “Poned la mira en las cosas de Arriba, no en las de la tierra”. Ellas van a fallar. ¡Quédese con Dios! ¡Quédese con las realidades! Dios es un Dios de realidades. El siempre lo ha sido, en todas las edades. En cualquier ocasión en la que el hombre alguna vez caminó con Dios, Dios llegó a ser una realidad, que ejecutó señales y prodigios y milagros con Su pueblo. Es el propósito de Dios el hacer eso. ¡Rinda todo!
193Aquí mismo en Louisville, Kentucky, no hace mucho, había una familia de personas muy amables. Ellos tenían a un bebé enfermo. Me llamaron para que orara por él. El doctor iba saliendo del hospital, y le pregunté: “¿Cómo está el bebé?”
194El dijo: “Ese bebé se está muriendo. No hay nada más que se pueda hacer por él”. Dijo: “Tiene leucemia”. Dijo: “El bebé va a morir”.
195Yo pensé: “Oh, Dios, Tú todavía no has dicho eso. Tú nunca testificaste eso”. Fui y hablé con los padres, y los padres estaban llorando y sollozando. Su–su–su bebé iba a morir, según lo que ellos sabían. Pero, ¿qué hicieron ellos?
196El doctor estaba correcto. El... había hecho todo lo que él sabía hacer. La leucemia es un asesino, y nada la puede detener. Dijo: “El bebé va a morir”.
197El abuelo de ese bebé... Todos Uds. saben del caso. Y el abuelo de ese bebé llegó allí. Cuando él me oyó hablar tocante al Bautismo del Espíritu Santo, él dijo: “Me recuerdo que hace años, un predicador dijo que llegaría un tiempo en el que la gente recibiría el Espíritu Santo otra vez, y señales y prodigios serían hechos”. El fue y se encerró solo en un cuartito. El ya no se quedó más con su hijo o su nuera. El se quedó allí, llorando y orando. Cuando el ancianito salió de allí, el sudor corriéndole por su cabeza calva y su frente, sus ojos brillando, él dijo: “Ese bebé vivirá”. Dijo: “¿Qué?”
198El dijo: “Doctor: yo lo respeto a Ud. como un–como un hombre de ciencia. Yo lo respeto a Ud., y a su inteligencia que Ud. ha adquirido a través de su investigación médica. Pero”, dijo, “yo oré y oré, y oré, hasta que rendí todo lo que tenía que rendir, y el Espíritu Santo dijo: ‘El bebé vivirá’” Y vivió. ¿Por qué? El rindió todo lo que él tenía.
199Dios tomó control de él y le pudo hablar, cuando él estaba dispuesto a rendir todo. Eso es lo que nos falta. Uds. no quieren rendir sus maneras. Uds. no quieren rendir sus sociedades. Uds. no quieren rendir el pequeño “clan” al que Uds. pertenecen. Uds. no quieren rendir nada de su tiempo; Uds. tienen que hacer esto, eso, o lo otro, en lugar de orar. Uds. no quieren rendir cosas a Dios. ¡Dios quiere que Uds. se rindan! Para terminar quiero decir esto. Hay mucho más aquí que me gustaría decir, pero no tengo tiempo. Dios quiere una rendición completa. Cuando Ud. rinda todo, entonces se dará cuenta que lo que yo estoy hablando, es la Verdad.
200Y... Ud. dice: “Ellos me echarían de mi iglesia. Ellos no me dejarían predicar”. ¿Qué importancia tiene eso? Eso es una organización científica. De lo que nosotros estamos hablando, es de caminar en el Espíritu. Dios es una realidad.
201¿Qué si Moisés hubiera dicho: “Espera un momento: Yo estoy instruido en toda la maestría de esto, de los magos, y lo demás, en Egipto; yo les puedo enseñar a esos egipcios algunos–algunos–algunos trucos; yo les puedo enseñar sicología; yo les puedo enseñar éticas de–de muchas cosas; yo soy un maestro de eso”? Pero él tuvo que olvidar todo lo que alguna vez aprendió. Y Dios sacó todo de él; le tomó cuarenta años para hacerlo, pero cuando él se encontró con Dios, cara a cara, él supo que había un Dios Viviente. El lo vio a El en una zarza ardiendo, y él le habló a El. El fue allá e hizo la obra él solo; él no tuvo que tener un ejército. El fue allá, él y Dios. El siguió el mapa del Camino. El tenía el poder de Dios. El tenía la promesa de Dios. El tenía el Espíritu de Dios. El no necesitaba sus éticas o su educación.
202Cuando Jesús estuvo aquí en la tierra, El tuvo que buscar otra vez, para encontrar a un hombre. El fue a los aristócratas, a los educados y a los intelectuales, ¿pudo encontrar El a alguien? No, señor. Ellos lo llamaron: “Beelzebú, el diablo”. El no pudo encontrar ni siquiera uno que lo siguiera a El. ¿Qué hizo El? El tuvo que tomar lo mejor que pudo encontrar. ¿No es eso una lástima?
203Yo con frecuencia he pensado esto. (Y estamos terminando, iglesia). Escuchen estas declaraciones. Yo con frecuencia he pensado de qué–qué... cómo nos hemos privado nosotros mismos, cómo hemos robado a Dios de Su plan, por no rendir nuestras vidas completamente a El, todo lo que tenemos, a El. Cómo no hemos–hemos permitido Su–Su programa. Cómo lo hemos demorado, y lo hemos hecho a El esperar, y esperar, y esperar, tratando de encontrar a alguien por el cual El pudiera obrar por medio de él, tratando de encontrar a un hombre en alguna parte en el que El pudiera poner Su confianza, algún hombre que rinda todo.
204Vengan a Dios de una manera sana, sensata, digan: “Padre, heme aquí. A mí no me importa; yo voy a seguir la Escritura, el plano. A mí no me importa lo que alguien más diga, yo me quedaré con El”, y díganlo en serio. “A mí no me importa lo que me cueste, Señor. Yo no soy nada para empezar, pero yo quiero que Tú me guíes. Y permite que el Espíritu Santo, que escribió esta Biblia, e hizo estas promesas, las confirme otra vez por medio de mi vida. Yo siento que Tú me estás guiando de esa manera”.
205“Heme aquí, envíame a mí”, dijo Isaías en el templo, cuando él vio a los Serafines con las alas cubriendo sus rostros, cubriendo sus pies, y volando con las otras dos alas. Y El tomó un carbón encendido y limpió su boca, entonces el Espíritu de Dios vino sobre él. ¿Por qué nosotros no podemos...? Dios no puede encontrar a hombres como ése.
206Cuando El buscó a Sus discípulos... “A lo Suyo vino, y los Suyos no le recibieron”. El no pudo encontrar a nadie. Ellos estaban esperando Eso.
207Hoy en día el mundo está esperando la sanidad Divina. Pero a mí no me importa cuánta sanidad Divina uno–uno haga, todavía ellos no le creerán a uno.
208Bueno, inmediatamente después que ellos rechazaron a Jesús, cuando los setenta lo dejaron, El aun se volteó hacia esos discípulos, dijo: “¿Queréis iros también vosotros?”
209Ellos dijeron: “¿A quién iremos?” Pedro, él dijo: “Tú tienes Palabras de Vida Eterna”. ¿Ven?
210Y El se fue de inmediato, y estaba allí un hombre que ni siquiera tenía la bola de los ojos en sus cuencas. Y El hizo algo de lodo y se lo embarró en sus ojos, y le dijo: “Ve, y lávate en el estanque de Siloé”. Y cuando él lo hizo, regresó viendo.
211¿Los cambió eso a ellos? ¿Se elevó Su popularidad? No. Se fue para abajo, para abajo, para abajo. ¿Por qué? El se quedó en el Camino. El se quedó con el mapa del Camino.
212Es lo mismo hoy en día. Ellos ven señales, prodigios, milagros, y todo lo que se hace, y ellos dicen: “¡Ah!, eso... no hay nada en eso. Hubiera sucedido de todas maneras”. ¿Ven?
213El resucitó a Lázaro de la tumba; pareciera que eso hubiera sacudido a toda la nación. La Biblia dice que El lo haría. Esas eran las señales que le iban a seguir. Cuando El estuvo allí delante de la mujer samaritana, y dijo: “Tú tienes cinco esposos”, eso debería haber sacudido a todo el mundo.
214Y El está hoy en día en Su pueblo, y Uds. lo ven, vez tras vez, haciendo la misma cosa. Y ellos dicen: “¡Ah! ¡Ajá!, bueno, me imagino que eso estuvo bien”. ¿Ven?, sencillamente despreocupados, sin rendirse. Oh, ellos pondrán un poquito de tiempo, e irán a la iglesia de vez en cuando, y algo por el estilo. Pero cuando se trata de rendirse, no, ellos no lo harán, no se rendirán. Ellos no lo quieren.
215Cuando Jesús llamó a Sus discípulos, ¿qué tuvo que hacer El? Tomar el mero tipo ignorante, hombres, gente que ni siquiera podía firmar su propio nombre. Pedro, y Juan, la Biblia dice que ellos “eran del vulgo y sin letras”. Esos eran a los que El tuvo que tomar.
216Pero si los intelectuales no lo hicieron, no lo escucharon en aquel entonces, ellos no lo escucharán ahora. Ellos tienen su propia trayectoria. Ellos están en su propio camino. Y ellos–ellos siguen ese camino, porque ellos han sido instruídos de esa manera, debido a que sus pastores, y sus–sus obispos, y sus cardenales y–y papas, y todo lo demás, los dirigieron en ese camino.
217Pero el Espíritu Santo los regresará a Uds. de nuevo a Pentecostés, cada vez. Les dará la Escritura, a todos lo que quieran en este día, a todos. Los regresará a Uds. de nuevo a esa realidad. Los regresará a Uds. de nuevo a un Bautismo de Fuego del Espíritu, que los guiará a Uds. y que nunca quitará una sola Palabra de la Biblia. El se quedará allí mismo en la Biblia. En donde Ella dice esto, El seguirá eso. El Espíritu Santo hará eso. El trae una realidad.
218¿Qué hizo El? El tuvo que tomar a esos pescadores ignorantes, que ni siquiera tenían ropa; sólo tenían algo envuelto alrededor de ellos, delantales de pescadores, y demás, vestían así. Eran tan ignorantes que no podían firmar su nombre; sin letras, sin educación. Pero El encontró a alguien. El tuvo que tomar a alguien. Pero El encontró a hombres en esa clase de condición, que estaban dispuestos a rendirse, que estaban dispuestos. Ellos no tenían nada más a qué aferrarse. Ellos no tenían iglesias, denominaciones, nada. Ellos eran solamente pescadores ignorantes, pastores de ovejas; no sabían escribir, no sabían leer, nada. Pero ellos no tenían nada que perder; y El llegó a ellos, y ellos se rindieron. Ellos dijeron: “Lo que Tú digas, Señor, lo haremos. Te seguiremos”.
219Pero cuando ellos completamente se rindieron y se entregaron a Dios, Dios les dio una realidad Pentecostal. El los dirigió a Pentecostés, y les dio el Espíritu Santo. Allí en donde estaban ellos, bajo el Espíritu de Dios, haciendo toda clase de señales necias para el pueblo, tartamudeando y tartamudeando, y comportándose de esa manera, y tratando de... la Biblia dice. ¿En dónde estaban ellos? Ellos estaban en el Camino.
220La Biblia dice: “En lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablará a este pueblo”, y, “este es el Reposo del alma. Esta es la cosa que vendrá”. Isaías 28:18 [el Hermano Branham quiso decir: Isaías 28:11], léanla. “En lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablará a este pueblo. Este es el Reposo”. El domingo no es el día de Reposo; el Espíritu Santo es el día de Reposo. Y Uds. hermanos Adventistas: el séptimo día, el sábado, no es el Reposo. ¡El Espíritu Santo es el Reposo! “En lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablará a este pueblo. Y este es el Sábado. Este es...” (Sábado, significa: “Reposo”). Este es el Reposo, para el alma, Uds. tienen Reposo Eterno.
221Como Dios, cuando El hizo el mundo: en el séptimo día, El descansó después de eso. El descansó, El siguió descansando.
222Cuando entramos en Dios, descansamos todo el tiempo; no de un domingo al otro. Descansamos Eternamente; tenemos Vida Eterna. El Espíritu Santo les da Reposo.
223Ahora, ellos tuvieron una experiencia Pentecostal, una realidad de Dios. Ellos habían encontrado Algo.
224Permítanme decir una cosa más. Los credos no satisfacen un corazón hambriento. Los credos no lo satisfarán. Si un hombre está hambriento por Dios, Ud. le dice, le dice: “Recite el credo de los apóstoles, únase a la iglesia, ponga su nombre aquí, sea rociado o sumergido”, o lo que Ud. quiera hacer, eso nunca satisfará a una alma hambrienta. Porque, ellos fueron predestinados de Dios, para buscar la Vida. Ellos en una ocasión eran los ángeles; ellos en una ocasión eran un ángel que no cayó. Dos terceras partes de los ángeles del Cielo cayeron; esos son estos espíritus diabólicos obrando entre la gente, muy religiosos. Como Uds. saben, la Biblia dice eso. Uds. no siempre estuvieron aquí. Uds. en una ocasión estuvieron en alguna otra parte.
225Recuerden: el pecado no principió en la tierra. El pecado principió en el Cielo, cuando Lucifer los tomó y él mismo hizo... El dijo: “Yo quiero una denominación, hacer una gran cosa”; se fue al país del norte y estableció una cosa más grande que la que Miguel tenía. Y él fue echado fuera del Cielo.
226Y aquellos ángeles allá en el pasado, esos espíritus... Bueno, esa es la razón que cuando “este tabernáculo terrestre se deshiciere, tenemos uno ya esperando”. ¿Ven? Y esa es la razón que “nuestro nombre fue puesto en el Libro de la Vida del Cordero antes de la fundación del mundo”. “Todo lo que el Padre me ha dado, vendrá a Mí”.
227¿Cómo pueden...? “Uds. tienen ojos, y no pueden ver; oídos, y no pueden oír”. Con razón, ¿ven? Sí, todas estas cosas (¿ven?), que Dios prometió. Allá en el pasado, todo fue... Y yo dije la otra noche que un hombre....
228Jesús dijo... La bestia que vino sobre la tierra, el anticristo, era muy religioso, tan semejante que engañaría aun a los escogidos, si fuere posible. La gran... cómo la gran organización empezaría, y ellos tendrían otras organizaciones. La madre ramera; y ella tenía hijitas, las prostitutas que salieron, las organizaciones. Dijo que ellas casi engañarían a todo el mundo; engañarían aun a los escogidos, si fuere posible.
229Pero no es posible; sus nombres fueron puestos en el Cordero... “Aquellos a quienes El antes conoció, El llamó; aquellos a quienes El llamó, El justificó; y aquellos a quienes El justificó, El ya glorificó”. Así que, no hay más, ¿ven Uds.? Correcto. Uds. no pueden venir, a menos que Dios los llame a Uds. “No depende del que quiere ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia”. Eso es exactamente correcto. Eso es lo que dice la Escritura.
230Luego, ellos no quieren oír eso. ¿Por qué? Ellos son oscuridad. Ellos quieren seguir credos. “Yo soy tan bueno como Ud. lo es”. No hay nada que se dijo tocante a ser bueno. Nadie es bueno. Es Dios el que es bueno, ¿ve? Pero, ¿están Uds. dispuestos a rendirse a El? Eso es de lo que yo estoy hablando ¿Están Uds. listos para rendirse? ¿Ven? Eso no–no satisfará a una alma hambrienta.
231Escuchen. Cuando Pablo... ¿Cuántos saben que él era un–él era un teólogo? [Congregación dice: “Amén”–Ed.]. Bueno, él era un gigante intelectual. Seguro que lo era. El fue enseñado bajo Gamaliel, uno de los mejores teólogos de ese día. Pero, ¿qué dijo él cuando fue a la iglesia? Lean 1 Corintios 2:4. En 1 Corintios 2:4, él dijo: “Yo no fui a vosotros con palabras persuasivas, la sabiduría humana de este siglo; pues si lo hubiera hecho, vuestra confianza estaría fundada sobre la sabiduría del hombre (organizaciones, denominaciones). Sino que yo fui a vosotros en el Poder del Espíritu Santo, en las demostraciones. (Demostrando, ¿qué?) Demostrando señales y prodigios por el Espíritu Santo. Yo fui a vosotros así, para que vuestra–para que vuestra confianza, para que vuestra fe, no descansara en la sabiduría de alguna gran denominación o de alguna iglesia, sino que descansara en el Poder del Espíritu Santo y la resurrección de Jesucristo”. El teólogo más grande que alguna vez haya vivido, dijo que él tuvo que olvidar todo lo que él había aprendido, para así encontrar a Cristo. Y él dijo: “Yo no predico las cosas intelectuales. Yo predico la simplicidad del liderazgo del Espíritu Santo. Y yo fui a vosotros predicando Eso”. Dijo: “Yo pudiera predicar de la otra manera, pero”, dijo, “mis obras y mi... mis obras no es predicar de esa manera”.
232“Bueno, veremos si podemos obtener un millón más en el '34", o en el '44, o cual fuera el dicho de ellos. “¡Tendremos tantos miembros que se unirán este año!”
233El dijo: “Yo pudiera hacer eso. Yo hice eso por mucho tiempo, pero me aparté de eso. Yo fui a vosotros, no con unas palabras persuasivas y elevadas de algún teólogo. Sino que fui a vosotros en el Poder y en las demostraciones del Espíritu Santo, para que vuestra fe estuviera edificada en el Espíritu Santo, y no en la sabiduría de algún hombre”. ¡Oh, hermanos!
234Dios está buscando a tales hombres. Dios está buscando hoy en día a hombres a los que El pueda tomar control de esa manera.
235No hace mucho, en Londres, Inglaterra, estaba dando una caminadita. E Inglaterra está... las Islas Británicas, están muy llenas de gente. En Inglaterra, Ud. casi no puede encontrar un lugar, (es muy difícil), excepto el que una casa ocupa, y en el que tienen plantado su... Como en Alemania, y demás, allá en los países antiguos, y el terreno es reducido, y ellos tienen un pequeño jardín de hortalizas. En Alemania y lugares como esos, Ud. no encuentra, en el patio de atrás, el césped bien cortado y muchos árboles. Ud. encuentra tomates, y frijol, y papas, algo para comer. Ellos lo tienen que hacer de esa manera. Y el terreno está todo ocupado, al grado que....
236El soldado inglés que me llevaba a conocer los alrededores, y ese muchacho y el Hermano Baxter y yo, subimos a la cima de la colina. Llegamos a un lugar que era un lugar muy hermoso. Había árboles, y césped verde, y todo. Yo pensé: “¡No es este un bonito lugar!” Yo le dije a ese soldado, yo dije: “Señor, me–me gustaría hacerle a Ud. una pregunta. Yo veo que su isla aquí está muy poblada. ¿Por qué un espacio grande aquí, de varios acres, un hermoso lugar con árboles y un valle, y todo como esto, por qué lo dejaron de esa manera, y nadie edificó una casa aquí?”
237El dijo: “Reverendo, yo–yo quiero decir esto. Hace como unos doscientos años, hubo una epidemia de fiebre de las aguas negras que surgió aquí en Inglaterra”. Y dijo: “Ellos–ellos no tenían la vacuna, y la gente moría como moscas”. El dijo: “Los vagones, me contaron, venían día y noche. Ellos ni siquiera los podían enterrar. El capellán sólo venía aquí de vez en cuando, levantaba sus manos y oraba, y se regresaba. Ellos los echaban a todos aquí en este valle. Ellos ni siquiera los podían enterrar”. Dijo: “Morían y morían, al grado que murieron millares de millares de niños, y adultos, adolescentes y todo. Y sólo los traían aquí; y luego sólo les echaron tierra encima de ellos cuando la plaga había cesado”.
238Y él dijo: “¿Sabe Ud. una cosa?” El dijo: “Desde ese día hasta éste, el pueblo inglés está determinado que él no pondrá sus fundamentos sobre un lugar en el que en una ocasión sucedió tal cosa así. El no pondrá su fundamento sobre cosas como ésas. El nunca asentará su casa sobre un lugar en donde yació la muerte de esa manera”. Y yo me quedé allí un ratito, y pensé. No había necesidad de decirle a él; él no lo entendería.
239Pero cómo es posible que una persona pueda ser tan sincera así, al grado que si víctimas que tuvieron fiebre negra hacía doscientos años, yacían en ese terreno... Pero Ud. está tan sospechoso, y tan preocupado tocante a que tenga que vivir un poquito más tiempo, que si alguna vez edificara su casa allí Ud. pudiera contraer fiebre negra. Y luego Ud. edifica su destinación Eterna sobre algún credo hecho por el hombre que murió hace cientos de años, sobre alguna teol-... teología de alguna iglesia que ha estado guardada en el armario por cientos de años; nada, ni un movimiento de Dios en ellos, y todo lo demás, y pondrá su nombre y credo, y todo, allí mismo, y seguirá viviendo. Escuche amigo: ¡no haga eso!
240“Sobre esta roca Yo edificaré Mi Iglesia, y las puertas del infierno no pueden prevalecer contra Ella. Las obras que Yo hago, vosotros también las haréis. He aquí, Yo estoy con vosotros, aun en vosotros, siempre, hasta el fin del mundo”. “Jesucristo, el mismo ayer, hoy, y por los siglos”.
241Dios es un Dios de realidad. No sólo tomen un credo. No sólo tomen una sensación. ¡Tomen una realidad! Tomen a un Dios real, algo que... Dios es un Dios de realidad. Algo que les da a Uds. seguridad. Que les da esperanza. Que les da fe. Que les da el Espíritu. Que les da señales. Que les da prodigios. Hace en Uds. lo mismo que hizo en Cristo. Porque ese fue Su propósito de venir: para traer a Dios al hombre, y hacer uno a Dios y al hombre.
242Pero nosotros hemos tomado denominaciones, y lo echamos fuera a El; tomamos credos, y lo echamos fuera a El, y ahora estamos aquí en las desviaciones. Pero hay un real y verdadero Camino, y un Camino en la calzada.
243Ahora, a Uds. hermanos Nazarenos, me gustaría decir esto. Uds. dicen: “La bendita calzada antigua”.
244Pero no era la calzada. Si Uds. se fijan, dice: “Y habrá allí calzada, y (“y” es una conjunción), y Camino”. Y “el Camino” está en la calzada. No todos los que están en la calzada se irán, sino todos los que están en “el Camino” se irán. ¿Ven? Hay una calzada y...” Lean Isaías 35: “Y habrá allí calzada y Camino”. ¿Ven? La calzada tiene un centro, el cual está en medio de la calzada. Y en medio de la calzada, es en donde... y entonces cuando viene la lluvia, echa toda la basura hacia los lados.
245Ahora, si Uds. se fijan, cuando un hombre es convertido, él fija sus ojos directamente en Cristo. Ahora, si Uds. no vigilan, como yo estaba predicando la otra noche, como en....
246Cuando Jacob y Esaú nacieron, ambos nacieron de un padre santo y una madre santa, pero eran gemelos. Uno, un hombre carnal, religioso, iba a la iglesia y era un hombre bueno, muy bueno. Jacob era un engañadorcito, pero él tenía su mente en una sola cosa. Esa primogenitura significaba todo para él, no importaba cómo tenía que obtenerla. Porque la Biblia dice: “El fue elegido antes de la fundación del mundo, para buscarla”.
247Y hoy en día hay personas que no me importa cuánta popularidad les quiten, cuánto tengan que perder, o lo que tengan que hacer, no les importa si son llamadas anticuadas, no les importa lo que sean, tienen sus ojos en Cristo, porque fueron elegidas a Vida Eterna. Y se fundan allí mismo sobre eso. Si pierden todo, si pierden todo lo que ellas tienen, se fundan allí.
248El otro es un hombre nominal. El va a la iglesia y siente que es tan bueno como el resto de ellos, y se va a casa. ¿Ven? El es como Esaú, ¿ven? Y el otro es como Jacob. Ahora, ahí lo tienen, ambos lados.
249¡Funden su fundación en Cristo Jesús! Estén seguros que estén en El. ¿Cómo entra en El? ¿Por un saludo de manos, por rociamiento, por cualquier...? ¿Cómo? “Por un solo Espíritu”, 1 Corintios 12, “fuimos todos bautizados en un Cuerpo”, un Santo Espíritu. Bautizados en un Cuerpo, en donde hay nueve dones espirituales y cuatro oficios espirituales en ese solo Cuerpo. Allí en Ella, Dios ha puesto en la Iglesia, apóstoles, profetas, y demás, en esa Iglesia. Allí hay dones de sanidad, milagros, hablar en lenguas, sabiduría, conocimiento, esas son cosas que (las señales) siguen al creyente.
250¿Por qué aceptará...? ¿Por qué aceptará...? Lo que no puedo entender, es por qué la gente querrá obtener algunas hierbas eclesiásticas viejas, cuando la Roca está llena de miel. Bueno, yo sencillamente no lo puedo entender.
251Inclinemos nuestros rostros. ¿Les gustaría ser recordados en oración, diciendo: “Dios, dame el deseo de mi corazón; yo amo al Señor Jesús”?
252Nuestro Padre Celestial, algunas veces después del servicio, me pregunto: ¿por qué el Espíritu Santo constantemente martilla a la iglesia? ¿Por qué El lo hace? Sin embargo, los hombres que están ungidos con el Espíritu no pueden decir lo que quieren decir, sino que ellos tienen que decir lo que el Espíritu les dice que digan. Y encontramos en la Biblia, que los golpeadores del oro, el golpeador golpeaba el oro, y golpeaba el oro, y lo volteaba por el otro lado, y lo golpeaba hasta que toda la escoria salía de él; y lo golpeaba por tanto tiempo, a tal grado que él veía su propia reflexión en el oro; entonces él sabía que estaba puro. Así también el Espíritu Santo golpea a la Iglesia, la voltea por el otro lado, y la condena por esto, y la condena por eso, hasta que El saca toda la escoria, hasta que la verdadera reflexión de Jesucristo se refleja en Su pueblo; hasta que ellos tienen la misma Vida, las mismas señales, hacen los mismos milagros que El hizo: la reflexión del Espíritu Santo en el pueblo.
253Dios, toma mi pobre corazón. Golpéame, voltéame por el otro lado, de cualquier manera que Tú quieras, Señor, pero permíteme reflejar a Jesús. Permíteme reflejarlo a El, Señor. Permite que todas las personas aquí hoy, Señor, permítenos a todos nosotros reflejarte: Tu vida amorosa, Tu obediencia al Padre.
254Acabamos de decirles que Tu popularidad decayó. Cuando Tú empezaste a sanar a los enfermos, seguro, Tú eras grandioso; la gente venía a verte. Pero, ¿qué era? Los panes y los peces. Y cuando Tú les dijiste la Verdad de la Palabra, ellos no estaban dispuestos a caminar en Eso; Tu popularidad entonces continuamente decaía. Tú continuaste haciendo milagros, pero Tu popularidad decayó.
255Tú eres un Dios de realidad. Tú siempre has sido de esa manera; Tú no cambias. Yo te pido, Padre, que la iglesia, y todas las personas aquí que levantaron sus manos, que reciban hoy una visión de eso. Permíteles ver, Señor, que no es el hombre. Si nosotros seguimos al hombre, entonces somos miserables. Pero si sólo seguimos al Espíritu Santo, El nos guiará a toda promesa de la Biblia. Que todo sea cumplido aquí hoy en las vidas de las personas.
256Yo tengo en mi mano ropa de bebitos, pequeñas chaquetas, paños, pedazos de tela. Somos enseñados en la Biblia que ellos tomaban del cuerpo de San Pablo, paños y delantales; y espíritus inmundos salían de la gente, y las enfermedades eran sanadas. La gente hoy en día todavía ve al mismo Dios. Ahora, sabemos que no somos San Pablo, pero Tú todavía eres Jesús. Y no era San Pablo; era la vida rendida de San Pablo a Jesucristo. “El Señor hizo milagros especiales”, no Pablo; ¡el Señor!
257Ahora, Dios Padre, creemos que no sabemos nada. Muchas veces somos criticados por lavar los pies, por bautizar en el Nombre de Jesucristo, por prohibir las mujeres predicadoras, por creer en la seguridad Eterna del alma, como Pablo lo enseñó. El les dijo a los Efesios que ellos fueron predestinados desde antes de la fundación del mundo, para ser hijos e hijas de Dios. Les dijo a los Corintios que–que “Dios aborreció a Esaú y amó a Jacob, aun antes que ellos nacieran, antes que ellos tuvieran una oportunidad de conocer el bien y el mal”, debido a Su–Su predestinación. Su conocimiento previo le permitió a El saberlo. Y, Padre, ¿por qué se enojan ellos sobre tales cosas como estas: el Bautismo del Espíritu Santo, con señales y prodigios como Tú lo has prometido, la Biblia diciendo que “Tú eres el mismo ayer, hoy, y por los siglos”? Padre, no es nuestra intención ser diferente. Pero para ser Tus siervos, tenemos que seguir Tu Palabra. Yo pido, Padre, que Tú le permitas a la gente ver que no es para ser diferente o para ser egoísta, o tratar de ser alguien que no somos. Unicamente estamos tratando de sostener Tu Palabra. Permite que todos vean eso, Padre.
258Y al enviar esta ropa a los enfermos, que cada uno de ellos sean sanados, Señor. Que Tu Espíritu Santo vea esta demostración de fe, y que ellos vayan y sean sanados. Concédelo, Señor.
259Bendice al Hermano Neville. Bendice a toda la iglesia. Bendice la escuela dominical, a los maestros. Bendice a todos los pastores aquí. Bendice a los visitantes entre nosotros.
260Señor, ayúdame. Yo tengo que manejar rápido ahora para estar allá, para tratar de consolar a una familia quebrantada de corazón, a ciento cincuenta millas [240 km.–Trad.] o más, allá internada en el campo, con sólo un poco de tiempo para llegar allá. Sé conmigo, Señor. ¡Ayúdame! Y que en este... Nunca, nunca me ha gustado hablar en el funeral de una persona, a menos que les dé a aquellos que están allí presentes, una oportunidad para recibirte. Dios, concede que muchos de esa pobre gente de Kentucky vayan humildemente al altar en esta tarde, en esa iglesia Metodista, y den sus corazones a Ti. Concédelo, Señor. Ten misericordia ahora.
261Bendícenos a todos nosotros. Sana a los enfermos, y salva a los perdidos. Te lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
262Le voy a pedir al Hermano Neville que tome el servicio sólo por unos cuantos minutos ahora, para continuar; y yo no sé lo que él va a hacer ahora. Y todos Uds. oren por mí, y los veré después. Dios lo bendiga, Hermano Neville.