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~ HABLA A ESTA ROCA ~
1El Señor los bendiga; pueden sentarse. Me pesa que no tengamos otras dos semanas de esto. Yo quiero decir que éste ha sido uno de los avivamientos más hermosos, o reuniones, que yo alguna vez haya tenido; es–es una de las más sobresalientes para mí, esta reunión. Yo nunca he tenido un momento en mi vida en el cual haya tenido más libertad, y sentido más libertad para predicar la mera convicción de mi corazón, que lo que yo he tenido en esta reunión. Y han sido unos momentos maravillosos. Tuvimos unos momentos maravillosos en el compañerismo de los Hombres de Negocio, y también unos momentos maravillosos allá en la iglesia del Hermano Sullivan esta mañana. Y hemos conocido a mucha gente fina, y seguramente que apreciamos todo esto. Y queremos decirles a Uds. (si da el caso que estén presentes algunas de las–de las personas, o si no, a Uds. quienes se encargan de tales cosas), les queremos dar las gracias a las personas que nos permitieron usar estos edificios aquí en Chatauqua. Apreciamos eso, mis amigos. Y que siempre permanezcan para el propósito de servirle al Señor. Lo apreciamos con todo nuestro corazón.
2Yo le quiero dar las gracias al Hermano Sullivan, a todos los pastores que cooperaron, a todos Uds. gente amada, por todo lo que han hecho por mí. Por la ofrenda de amor, y por todo lo que Uds.... Ellos dijeron que recogieron una hace rato; el Hermano duPlessis me acaba de decir. Y los saludo a todos Uds., y les doy las gracias de mi parte, mi esposa, mi hijo, el Hermano David duPlessis, el Hermano Sullivan, Gene, Leo, y todo el personal. Ciertamente les damos las gracias. Nosotros los invitamos a Uds. cordialmente, que si en cualquier ocasión tienen problemas, o algo en lo que pudiéramos ayudarlos, bueno, la noche nunca se pone muy oscura, ni la lluvia cae muy fuerte; Uds. pueden llamarnos... Yo solía decir que yo podía ir a visitarlos, pero hay tantos ahora, que yo no pudiera hacerlo. Debido a que suman, bueno, me imagino que millones, no sólo hablando de aquí, sino alrededor de todo el mundo. ¿Ven Uds.? Y lo hace muy difícil; yo–yo no puedo decir eso. Me gustaría hacerlo, pero yo no puedo decirlo con todo mi corazón, porque no sería capaz de hacerlo.
3Pero si Uds. tienen una petición de oración, sólo envíenmela por correo en cualquier momento, sólo escriban: William Branham, Jeffersonville, Indiana. Uds. no... Oficina Postal 325, pero no es necesario que Uds. tengan que escribir eso; me llega de todas maneras. Y estaremos contentos de ministrarles a Uds., enviarles pedacitos de tela ya orados, cualquier ayuda, todo lo que podamos, absolutamente gratis. Nada... No hay cobro para nada. Tenemos libros; ellos los venden. Les pertenecen a alguien más. El Hermano Lindsay es el dueño de uno de ellos, y el Hermano Julios Stadsklev es el dueño del otro. Y los compramos a cuarenta centavos menos por libro, de lo que se venden, luego tenemos que pagar para traerlos, pagar para venderlos, sufrir la pérdida, y ¿ven Uds. en dónde nos deja? Siempre estamos en deuda, debido a los libros. Cada vez que tomamos un inventario sobre eso, siempre estamos en deuda.
4Porque yo les he dicho a los hermanos y a todos, que si se encuentran con una persona que quiera un libro, y no tenga el dinero para pagarlo, dénselo de todas maneras; denle el libro de todas maneras. Y yo vi la primera noche cuando empezamos con los libros, a una madrecita parada allá atrás con... revolviendo al buscar en su portamonedas, tratando de sacar sesenta centavos. Ella sólo tenía cuarenta. Yo observé a la señora que estaba vendiendo los libros, dijo: “Bueno, cuestan sesenta centavos”. Yo di la vuelta, tomé dos o tres, y se los di a ella. ¿Ven? Así que... Y yo sé... ¿Qué si ésa fuera mi madre?
5Y otra cosa, los libros no son para comercializar; son para tratar de ayudar a alguien. Los hermanos venden las cintas allá. Y hace tiempo, yo investigué tocante a los hermanos, Gene y Leo. Gene es el de las cintas; Leo es mi secretario de campañas. Y ellos tienen discos y cintas, y yo mismo investigué tocante a esos hermanos, para ver a qué precio estaban ellos vendiendo esas cintas, porque yo compré una cinta de un–un evangelista que me costó casi seis dólares. Entonces yo... Ellos las venden a dos dólares y algo. Así que yo vi lo que ellos pagaban por ellas, y están sólo... apenas una pequeña ganancia es todo lo que obtienen. Y obtienen... yo les dije que obtuvieran la mejor calidad de cinta que pudieran obtener, y así que usan la cinta “Scotch”. Ellos tienen esas cintas. Cualquier mensaje o cualquier cosa....
6Y miren, algunas veces... Yo quiero hacer esto claro. Miren, cada hombre tiene su propia idea; tiene su propia doctrina. Cuando yo estoy aquí en esta reunión interdenominacional, yo trato de quedarme en las grandes doctrinas fundamentales Evangélicas, por causa de los otros hermanos que ministran. Y yo quiero que los hermanos que ministran sepan esto: algunas veces en mi propia iglesia, yo predico mis propias convicciones tocante a cosas. Ahora, allí... Hay muchas personas que graban las cintas, y algunas veces las distribuyen. Ahora, yo no quisiera imponer sobre nadie nada de lo que yo creo, de sólo una cosa pequeña que yo tuviera en mi propia mente, y pensara que era de esta manera. Y si yo no lo enseñara de la manera que lo pienso, sería un hipócrita. Así que sólo dejo esa parte a un lado, y predico lo que yo sé que el resto de ellos está de acuerdo (¿ven Uds.?), y sigo adelante.
7Pero ahora, si sucede que obtengan una... algunos de sus miembros, hermano, que obtengan una cinta que procede de mi iglesia, sobre algo que Uds. pudieran no estar de acuerdo conmigo, por favor no pierdan la amistad conmigo al respecto. Yo soy su hermano; yo–yo los amo a Uds., y no–no es mi intención que ellas sean distribuidas. Pero uno no puede evitarlo cuando hay veinte o treinta grabando cintas y todo. ¿Ven? Y así que, tratamos de controlarlo lo mejor que podemos. La iglesia tomó la responsabilidad sobre ella misma, la fundación, para–para tratar de tener sólo a esos hermanos, cuando estén grabando las cintas en mis reuniones. Y así que, yo estoy aquí para cooperar, para hacer un solo gran Cuerpo de Jesucristo. Eso es todo. Y sobre todo, la gran parte fundamental de ello, es el arrepentimiento, y el bautismo, y la fe hacia Dios, salvación, sanidad Divina. Y yo pienso que todos nosotros podemos estar de acuerdo sobre eso (¿ven?), sobre esas cosas.
8Ahora, algunas veces al abordarlo, pudiera tener yo un ángulo un poco diferente, pero yo pienso de esta manera: en una ocasión yo estaba en mi trabajo en Jeffersonville (estaba trabajando por la Compañía de Servicios Públicos), y allí estaba el–el Sr. Bohannan, el superintendente que era un maestro Masón en el pasado; yo era un predicador Bautista; entró el Reverendo Arnie Clegg de la Iglesia Metodista de la Calle Arce, y luego entró el Padre Halpin, el sacerdote Católico. Bueno, ¿puedo citar lo que él dijo? Muy bien, él dijo: “Deberíamos empezar un juego de dados; todos estamos aquí”. El sacerdote Católico dijo eso.
9Y así que, pero él entonces hizo algo, que–que empezó a mover algo en mi corazón. El dijo allí... El dibujó tres líneas. El dijo: “Aquí está la de Pensilvania yendo allá”, dijo, “Billy (ése era yo) irá allá en esa línea. Y aquí está otra, la Sureña”, dijo, “el Sr. Clegg irá allá en esa línea. Aquí está otra allí”. Dijo: “Sólo quédense en su línea, mientras ellas estén apuntando hacia el Cielo”. Yo pensé que eso estuvo muy bien para un sacerdote. Y él dijo: “Quédense en su línea”. Y eso es correcto. Mientras Ud. esté convertido y crea en el Señor Jesucristo, sólo continúe caminando hacia adelante con todo su corazón, y El lo guiará en la Luz. Yo creo eso con todo lo que está en mí.
10Todo ha estado muy bien: las damas con la música, los cantos especiales, todo ha estado muy bien. Luego, la policía, pero creo que ellos no me pueden oír, quien nos ha estado ayudando allá afuera, al entrar y al salir, estacionando los automóviles, ciertamente ellos han hecho un trabajo maravilloso, un buen trabajo. Todos han sido muy finos, y seguramente los apreciamos. Y son nuestras esperanzas y nuestras oraciones, y nuestros deseos, de que hayamos hecho algo o dicho algo, o que Uds. hayan visto a Dios hacer algo por medio de nosotros, que fortalecerá su fe, y los hará amar más a Jesús, y que si Uds. están enfermos, que serán sanados. Porque ese es el–el deseo sincero y sencillo de nuestro corazón, pues para eso estamos aquí. Y si hemos logrado eso, al venir, le estamos dando gracias a Dios con todo lo que está en nuestros corazones.
11Y ahora, si Uds. alguna vez están allá en los alrededores de Jeffersonville, bueno, el pequeño tabernáculo está en la calle Octava y Penn. De vez en cuando yo estoy allí, tengo servicios allí. O en cualquier lugar en las reuniones, encontrémonos otra vez y estrechémonos de mano. Y yo espero estar aquí otra vez el próximo año, si es la voluntad del Señor. [La audiencia aplaude–Ed.]. Gracias, gracias. Ahora, ¿cuántos de Uds. orarán por mí mientras esté allá en los campos? Esa–esa es la cosa principal. Dios los bendiga; eso es bueno. Uds. me prometen sus oraciones, y esa es–esa es mi fortaleza, que la saco de Dios, por medio del Espíritu Santo.
12Hay tantas cosas que yo pudiera decir. Muchos de mis amigos de Jeffersonville están aquí, y de diferentes partes. Los Downings están aquí, de allá de Tennessee. Yo no los he saludado, nada más ondeándoles mi mano. El Hermano Welch Evans, y su esposa y su familia, están aquí en alguna parte. No los puedo encontrar ahorita. El Hermano Banks Woods, su padre, y su madre, y su hermano, y todos son Testigos de Jehová convertidos. Y ellos están aquí en la–la reunión. Y oh, oigo que el Hermano Hickerson recibió el Espíritu Santo anoche (¡oh, alabado sea Dios!), él y su esposa. El Hermano Collins, el predicador Metodista, su... El y su esposa, y su hermano y–y su esposa, todos recibieron el Espíritu Santo. Y oh, déjenme decirles, las cosas se están moviendo maravillosamente. Y les damos las gracias a Uds. amadas personas que estuvieron en los cuartos de oración con estas personas para ayudarles a orar. Significa mucho para mi iglesia, el ser fortalecida de esa manera. Alguien me dijo que el Hermano Woods y ellos, también habían recibido el Espíritu Santo, quienes estaban buscando el Bautismo. Yo estoy muy agradecido por eso. Que el Señor bendiga a esos hermanos. Y yo sé que habrá Algo nuevo en sus vidas; será real. Amén.
13Ahora, vamos a orar por los enfermos. No queremos retenerlos mucho tiempo; queremos que regresen a su iglesia esta noche. Si Uds. están visitando, bueno, visiten algunas de las iglesias. El Hermano David duPlessis acaba de reportar, y dijo que tuvieron unos momentos maravillosos en el lugar en donde ellos estuvieron esta mañana. Y yo fui adonde el Hermano Sullivan, y tuvimos unos momentos maravillosos allá con su congregación. Este hermano aquí, yo no tengo... El Hermano Pat Tyler es otro de mis hermanos y asociados en... El Hermano Anthony de Nueva York, una pequeña... ¿Es Ud. griego, hermano, o...? italiano; una pequeña iglesia italiana en Nueva York. Por dondequiera hay tantos en todas partes, que sencillamente no pudiera nombrarlos a todos, pero yo–yo confío que Dios los bendecirá ricamente.
14Ahora, todos los que están aquí que no están sanados, permitan que esta sea la hora; permitan que este sea el momento. Ahora, anoche había un grupo de sillas de ruedas a lo largo de allí, y yo–yo estaba tan metido en el discernimiento, a tal grado que yo–yo–yo–yo casi ya no podía ver más a la congregación, y casi me caí de los escalones allá, saliendo. Y yo seguía sintiendo a Billy, o a alguien, tocarme en el lado para que me fuera. Pero yo.... Allí estaba un–un bebito de color del cual yo estaba muy interesado. [Alguien dice: “Aquí está ”–Ed.]. El está aquí. Yo vi lo que le había sucedido al bebé: un error de un doctor es lo que causó el–el daño, de una inyección. Pero yo–yo creo que ese niño va a estar bien. Correcto. Y yo–yo estaba tan fuera de mí, al grado que casi ya no podía llamar más. Si... La gente nunca lo sabrá, hasta que los encuentre a Uds. allá en aquella Tierra, lo que eso me hace a mí. ¿Ven?, ¿ven? Es... Ud.... Es difícil, hermano, hermana. Ud. no entie-....
15Sólo piénsenlo: Jesús de Nazaret, una sola mujer tocó Su manto, y El dijo que eso lo debilitó; virtud salió de El. ¿Es correcto eso? Y ese era el Hijo de Dios. ¿Qué de mí, un pecador salvado por gracia? Y pararme aquí, y verlo vez, tras vez, tras vez. La única manera que es así, es porque El prometió: “Las obras que Yo hago, Uds. las harán también; y aun más harán, porque Yo voy al Padre”. Yo sé que dice: “mayores”, pero la correcta traducción de ello, es: “más”. “Más que estas Uds. harán, porque Yo voy al Padre”.
16Ahora, antes que leamos la Palabra del Padre, inclinemos nuestros rostros para orar. Nuestro bondadoso y amoroso, y honorable Padre, venimos a Ti tan humildemente como hijos pudieran venir. Y les estábamos dando a nuestros hermanos y a nuestros amigos, las gracias por todo lo que ellos han hecho por nosotros en esta reunión. Ahora, todos y cada uno de nosotros, juntamente, con nuestros rostros y corazones inclinados, te estamos dando las gracias a Ti, nuestro amoroso Padre, por Tu bondad. Pues fue por medio de Ti que todo esto ha sido llevado a cabo: los afligidos han sido sanados; los enfermos han sido sanados; los pecadores han venido a Ti para ser salvos; y aquellos que estaban salvos han venido y han sido llenos con Tu Espíritu. Tú no has dejado una sola cosa sin hacer, de eso que hemos predicado. Tú has confirmado toda Palabra con señales siguiéndola. Y te damos gracias a Ti por ello, Padre.
17Y sabemos que es Tu voluntad sanar a todos, y salvar a todos, y llenar a todos con el Espíritu Santo. Y pedimos, Padre, que si hay alguno aquí que ha sido excluido, que comprendan ellos en esta hora, que no es Tu voluntad que ellos sean excluidos de cualquier cosa de la cual tienen necesidad. Porque Tú estás aquí y estás dispuesto, y queriendo, y anhelando, darles el deseo de su corazón. Pues ellos son Tus hijos, por quienes Tú diste Tu Vida, y Tú estás listo y dispuesto para ayudarles.
18Bendice las Palabras que leemos, y mientras estamos hablando, permite que el bendito Espíritu Santo tome esas Palabras por toda esta audiencia, y las penetre dentro de cada corazón, según la necesidad que tengan. Y cuando terminemos con el servicio esta tarde, o mejor dicho, cuando Tú termines con el servicio esta tarde, y nosotros regresemos a nuestros hogares, a los diferentes lugares y diferentes pueblos, y ciudades, y estados, y aun diferentes naciones, que digamos como aquellos que iban a Emaús esa primera mañana de resurrección: “¿No ardía nuestro corazón en nosotros mientras nos hablaba en el camino?” Y nosotros siempre te daremos la alabanza, Padre. Porque lo pedimos en el Nombre de Tu amado Hijo, el Señor Jesús. Amén. [Porción sin grabar en la cinta-Ed.].... ni aun de agua para beber. Y se fueron Moisés y Aarón de delante de la congregación a la puerta del tabernáculo de reunión, y se postraron sobre sus rostros; y la gloria de Jehová apareció sobre ellos. Y habló Jehová a Moisés, diciendo: Toma la vara,... reúne la congregación, tú y Aarón tu hermano, y hablad a la peña [“roca”, Biblia en inglés–Trad.] a vista de ellos; y ella dará su agua, y les sacarás aguas de la peña [“roca”, Biblia en inglés–Trad.], y darás de beber a la congregación y a sus bestias.
19Que el Señor bendiga las Palabras de Su Biblia. Ha de haber sido una–una mañana muy calurosa. Ellos no habían dormido durante la noche; ellos se habían reunido en un pequeño oasis. Y toda la noche el ganado mugió, y los– los caballos relincharon, y los niños lloraron, y el pueblo murmuró: ¡no había agua para beber! Y ellos estaban a solas en un desierto. Y ellos habían buscado por todos los manantiales en los alrededores del lugar, y todos los manantiales se habían secado, y no había agua. Su pecado los había metido en esa condición. Ellos habían olvidado todo lo que Dios les había hecho a ellos, y hecho para ellos, y habían empezado a murmurar contra Dios y Su profeta. Y los había llevado a ese páramo, lo cual era un desierto: no había agua. No había nada para sus hijos: no había comida para comer, ni agua para beber. Es una cosa horrible cuando peca la gente, un tipo que sorprende en la similitud de hoy día en el mundo. Luego también nos damos cuenta que ellos se habían olvidado fácilmente que el Dios que les había prometido llevarlos a la tierra, había sido el Dios que sen-... dio todas esas señales y prodigios y milagros.
20Si pudiéramos detenernos (quisiera que pudiéramos, pero no podemos), hacer una pausa en eso por unos cuantos minutos... Dios hace una promesa, luego El confirma que El va a cumplir esa promesa teniendo cuidado de toda Su Palabra y El mismo se muestra que está presente. Qué hermoso, que Dios está haciendo la misma cosa aquí mismo en Chatauqua. Pero, ¿ven Uds.?, nuestro... Nosotros vamos en camino a la Tierra Prometida. Dios prometió suplir todas las necesidades de ellos desde Egipto hasta la tierra prometida. Dios prometió suplir todas nuestras necesidades hasta que encontremos... lleguemos a la Tierra Prometida. Y no habría ninguna enfermedad entre nosotros, si guardáramos las promesas de Dios. Pero hemos pecado. ¿Qué es pecado? No creer. La incredulidad es el único pecado que hay. Beber, fumar, apostar, cometer adulterio, eso no es pecado; esos son los atributos de la incredulidad. ¿Ven? La justicia es el atributo de la salvación. Pero la gente puede dejar de fumar, beber, y todo, y todavía no ser salva. ¿Ven? Así que el pecado es una marca que la gen-... la persona que lo hace no es un creyente. La Biblia dice: “El que no cree ya está condenado”. Así que antes que Ud.... Si Ud. nunca mintió, robó, o hizo alguna cosa en su vida, Ud. todavía es un pecador para empezar. Ud. es... Ud. no tiene oportunidad fuera de Cristo; El es el Camino.
21Y estas personas se habían apartado completamente de Dios, y El les había cortado su abastecimiento de agua y su abastecimiento de comida. Y eso es muy similar a hoy en día: que Dios ha cortado las grandes bendiciones de la iglesia que El prometió a la iglesia, que El estaría con ellos... Escuchen: El estaría con nosotros, aun en nosotros, hasta el fin del camino. “Las obras que Yo hago, Uds. las harán también. Yo nunca te dejaré ni te desampararé. Yo estaré con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”, todo el camino. Ahora, “¿por qué no está El hoy en día en la iglesia”, como la gente enseña? “¿Dónde está ese Dios de historia, ese Dios que se levantó?” El únicamente está esperando que Su pueblo regrese a El, y se enmiende. Entonces Uds. verán al Dios de historia llegar, cuando el pueblo se enmiende.
22Cuán fácilmente ellos habían olvidado, que cuando las plagas estaban en Egipto, ellos fueron protegidos. Cuando hubo moscas por todas partes en todo, no hubo una mosca alrededor de ellos. Cuando los piojos llenaron todas las camas, toda la ropa, y todo, no hubo una sola pizca de ellos en ellos. Las ranas estaban en las alacenas y en todo lo demás, por todo el resto de los incrédulos, pero ellos habían sido protegidos; Dios demostrando Su misericordia. Fíjense, y cuando llegó esa final y grande noche, Dios dijo: “Este es Mi azote final a Egipto. Pero antes que pueda herir con este azote, Yo tengo que llevar a Mis hijos a una protección”. Y allí fue matado un cordero de sacrificio, y la sangre fue puesta sobre los postes y el dintel de la puerta, y la congregación pasó bajo la sangre. Recuerden: esa fue la última plaga que hirió a Egipto. Y la última plaga que está hiriendo a la iglesia hoy en día, es la misma que estuvo allá: una muerte espiritual. Pues, así como Dios los guió a ellos literalmente, El nos guía a nosotros espiritualmente. Y el último azote contra el–el enemigo, es que la muerte está hiriendo, y todos los que no están bajo la Sangre, son quitados del compañerismo por medio del Espíritu Santo.
23Ahora, por lo tanto, tenemos una muerte espiritual en las iglesias. Esa es la última señal antes de la hora de liberación: una espi-... una muerte espiritual. ¿No dijo Jesús la misma cosa? “Ellos serán impetuosos, infatuados, amadores de los deleites, más que de Dios, implacables, calumniadores, intemperantes, aborrecedores de lo bueno, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita”, es la hora en la que estamos ahora viviendo, cuando la esfera de la iglesia del mundo ha llegado a estar plagada y se está muriendo de muerte espiritual. Pero Dios los protegió, y ellos lo habían olvidado. Cuán rápidamente nuestros creyentes Pentecostales también están olvidando eso, que Uds. fueron salvados por Su gracia y llenados con Su Espíritu. En este grande y tremendo tiempo de muerte para la iglesia, no se olviden de esto: que el Dios que les dio a Uds. el Espíritu Santo para vivir por medio de El, y para hacer esta jornada, está con Uds. cada paso del camino. Nosotros simplemente lo olvidamos muy rápidamente; ¡es una lástima!
24Ahora, cómo Dios los sacó, cómo fue que esa gran noche El pasó sobre ellos: la gran pascua. Y cómo El había hecho estas grandes cosas para ellos. Ahora... Y luego cómo ellos habían empezado a murmurar después que ellos habían salido. Ellos salieron del–del Mar Rojo. Dios abrió un camino cuando no había otro camino; Dios llegó a ser su Camino. De esa manera yo lo he encontrado ser en mi vida: cuando se llega a un punto en donde no hay camino, entonces Jesús hace un camino en donde no hay camino para hacerse. “Yo soy el Camino. Yo... Yo soy la Verdad y la Vida”. Ahora, nos damos cuenta que Dios hizo un camino cuando no había camino, y los liberó. Ahora, yo espero que Uds. tengan puestas sus chaquetas espirituales. Escuchen: y el incircunciso (significando: sin el Espíritu Santo), el incircunciso... ¿Cuántos saben que el Espíritu Santo es la circuncisión? Si Uds. alguna vez han leído su Biblia, Uds. lo sabrían. La circunci-.... Esteban dijo (en mi mensaje de esta mañana), les dijo a esos sacerdotes y a ellos: “¡Incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros”. El Espíritu Santo circuncida el corazón.
25Y ahora, en la jornada, Dios prometió cuidar de ellos, y El sí cuidó de ellos. Y El nunca falló. Y entonces, cuando los incrédulos trataron de imitarlos, ellos fueron ahogados. Y Uds. mismos lo han visto: la gente entra y trata de imitar o actuar como que ellos tienen el Espíritu Santo. Nos damos cuenta que no pasa mucho tiempo hasta que se hayan en el basurero. Exactamente correcto. Ud. no puede imitarlo; tiene que ser Algo genuino que Ud. mismo recibió. Ud. no puede entrar y actuar como que Ud. es un Cristiano; Ud. tiene que ser uno. Y la única manera que Ud. puede ser uno, es por nacimiento. Hemos oído a gente entrar y hablar en lenguas. Cuando Ud. menos piensa, los encuentra ahí en el basurero. Ellos no recibieron el Espíritu Santo; ellos recibieron una confusión de lenguas. Ellos nunca... El Espíritu Santo hace a un hombre lo que él es, empezando en su corazón. El tiene amor piadoso.
26Ahora, ellos habían olvidado todo eso. Y eso... Ellos dejaron el gran... murmuraron contra Moisés y contra Dios, diciendo: “¿Por qué nos trajiste aquí? ¿Por qué tenemos que quedarnos aquí? Yo preferiría estar allá en Egipto, sin lugar a duda. ¿Por qué no nos morimos allá, dejamos que Faraón nos matara? Sería mejor que estar aquí”. ¡Si esas quejas no son semejantes a las de la iglesia hoy en día! Ellos tan fácilmente olvidan la mano de Dios. Ellos tan fácilmente la olvidaron. Escuchen: ¿qué sucedió? Oh, es tremendo. “Preferiríamos morir allá”. Miren: esa gente había dejado de comer cebollas y ajos de Egipto, y Dios les había hecho llover pan del cielo, alimento de Angel, y los alimentó con él. Y ellos todavía se estaban quejando. Dios le ha dado a la iglesia alimento de Angel, el Espíritu Santo, y ellos todavía se quejan tocante a algo todo el tiempo...?....
27Dejaron las cebollas y los ajos para comer alimento de Angel, que Angeles prepararon en el Cielo, e hizo llover el alimento que ellos habían comido. Y todavía ellos se estaban quejando. Ellos habían dejado los ríos lodosos del Nilo, bebiendo esa agua lodosa, y estaban ahora bebiendo de una Roca espiritual de salvación y agua pura, y se estaban quejando al respecto. Sí, siempre se estaban quejando porque un momentito difícil los había tocado. Oh, eso... Tan pronto como Uds. tienen su primera prueba: entran a la reunión, ven el Espíritu Santo obrar, salen y tienen un dolor de estómago, y dicen: “Bueno, quizás yo nunca sané”. ¡Se deberían avergonzar! Seguro que Uds. sí sanaron, si Uds. lo creyeron. Sus sentires no tienen nada que ver con ello; es su fe, lo que miramos. Eso es lo que Dios ve, es su fe, no sus sentires. Jesús nunca dijo: “¿Lo sentiste?” El dijo: “¿Lo creíste?” Esa es la cosa.
28Pero, ellos dejaron los médicos jactanciosos de Egipto, allá que decían: “Oh, nosotros somos los doctores; los días de los milagros han pasado”, para estar con el Gran Médico. Y en cuarenta años de jornada, en la que nacieron cientos y miles de pequeños bebés, y hubo toda clase de enfermedades, y gente anciana, no hubo uno debilitado entre ellos, con ese solo gran Médico. ¡Aleluya! Y todavía se estaban quejando. Ellos habían dejado el lugar allí, en donde el... en donde ellos decían: “Los días de los milagros han pasado”. Eso es lo que Uds. dejaron. Uds. dejaron esos lugares en donde dicen: “Los días de los milagros han pasado”. Ellos dejaron eso para estar con las... allí en donde señales y prodigios seguían al creyente, y ellos todavía se estaban quejando. ¿No es eso exactamente como la gente de hoy en día?
29Pero en lugar de todo eso, en la faz de todo eso, cuando Dios... viendo la misericordia para el pueblo. Moisés se postró sobre su rostro, ese profeta, y dijo: “Señor Dios: seguro, ellos han pecado. Pero oye su... Dales otra oportunidad”. ¿Qué sucedió? Dios le dijo a él: “Levántate y ve allá, y habla a la roca, y dará sus aguas”.
30Ahora, si eso no fue... ¿No captaría eso la mente carnal como una tontería? ¿Qué haría la mente carnal? “Bueno, seguro: la roca era el lugar más seco que había en el desierto. Bueno, si va a haber algo de agua, sería en el manantial, no allá en esa roca”. Dios hace cosas algunas veces contrarias, a lo que el hombre piensa que es correcto. Esa es la razón que el hombre no tiene derecho de guiar al pueblo de Dios; se requiere que el Espíritu Santo lo haga, para que una iglesia sea llena. Seguro que sí.
31Ahora, ellos dicen hoy en día: “Si hay algo de sanidad Divina y de milagros, estarían en nuestra iglesia Católica, estarían en nuestra Bautista, estarían en nuestra Metodista”. ¡Pero Dios puede levantar hijos a Abraham de estas piedras! ¿Qué hizo El? El... Fue al lugar más inadecuado que pudiera haber: la roca. De esa manera es hoy en día, ellos dicen: “Ahora, ¿en qué clase de lugar está sucediendo esa sanidad? ¿En dónde están sucediendo esas visiones?” “Es un grupo Pentecostal”. “¡Ah!, apártense de allí. Esa clase de cosa como ésa, si Dios la daría, El se la daría a nuestra iglesia”. ¿Ven? Bueno, eso es lo que es. ¿Qué sucedió? ¿Por qué no había agua? Porque se habían secado sus manantiales hechos por el hombre. Eso es lo que sucede hoy en día con las iglesias: nuestras denominaciones y teologías hechas por el hombre, se han secado. Pero Dios todavía tiene el mandato de: “háblenle a la Roca, y dará Sus aguas”. Seguro que sí. Sí, es muy necio el ir allá; se mira muy necio. ¿Por qué dejaría un hombre un gran lugar, para ir allí y meterse entre un montón de lo que ellos llaman “santos rodadores”? ¿Qué está haciendo él? El únicamente está obedeciendo la Palabra de Dios. Eso es lo que hizo Moisés. El obedeció lo que Dios le dijo que hiciera: él le habló a la roca. Sin importar cuán necio sonó, o todo lo demás, él le habló a la roca. Y la roca iba a dar aguas de vida para ellos.
32Oh, la única cosa que necesitamos hacer hoy en día, es lo mismo que fue en ese entonces: es hablarle a la Roca. No importa si todos los manantiales se han secado, si todo lo demás está perdido y acabado, la única cosa que tenemos que hacer es todavía continuar y hablarle a la Roca. Y la Roca todavía es capaz de dar Sus aguas. ¿Creen Uds. eso? [La congregación dice: “Amén”– Ed.]. Ahora, en una ocasión en la Biblia... Ahora, estamos teniendo una pequeña lluvia afuera también. Así que, sólo entren, tomen un pequeño... Especialmente en este lado, de donde está viniendo la lluvia, y no molestará nada. Yo....
33“Habla a la roca, y la roca dará sus aguas”. ¿Se fijaron Uds.? “Ella”, E-l-la, “Ella” dará “Sus” (pronombre personal), Sus aguas. ¿Qué clase de aguas? Aguas de Vida; esa es la clase que Ella dará. Dios lo prometió, y Dios lo iba a hacer. Ahora, ese es el problema hoy en día. Cuando Uds. han hecho todo lo que pueden hacer, si Uds. inquirieron en toda oficina de doctor que hay, y ellos todavía dicen que no hay nada que se pueda hacer por Uds., entonces yo les digo a Uds. que hagan lo que Moisés hizo: háblenle a la Roca, pues Ella todavía está dando Sus aguas de salvación, y de sanidad Divina, exactamente como Dios lo prometió. La única cosa que Uds. tienen que hacer, si el doctor dice: “No”, es hablar a la Roca, y Ella dará Sus aguas.
34Ahora, Ana... Agar fue echada fuera de su hogar. Ella tenía un muchachito; el pobre muchachito se estaba muriendo. Bueno, ella no sabía qué hacer con él. Ella no entendía el–el trato de su señora. ¿Qué sucedió? Cuando ellos llegaron a esta condición, la lengua de su muchachito (la lengua del pequeño Ismael) se le estaba hinchando y saliendo. Ella lo puso debajo de un arbusto, y se fue como a una distancia de un tiro de arco, y se postró sobre su rostro, y ella le habló a la Roca, y la Roca dio las aguas. Y hubo un manantial en el desierto de Beerseba, el cual todavía existe hoy día como una conmemoración Eterna de que El todavía es Dios, y que Uds. le pueden hablar a El, y El dará todo de lo cual Uds. tengan necesidad, todo lo que El prometió en la tierra. Seguro.
35Los jóvenes hebreos querían quedarse verdaderos a Dios. Un día, debido a que ellos fueron verdaderos a Dios, el gobierno federal los penó. Y ellos dijeron que los arrojarían en el horno de fuego ardiendo, lo cual significaba muerte instantánea. Y cuando los iban a arrojar en el horno de fuego ardiendo... Ellos habían orado toda la noche, habían buscado a Dios. Y cuando ellos los arrojaron en el horno de fuego ardiendo; los dejaron que se quemaran como por unas cuatro o cinco horas. El rey se preocupó. El dijo: “¡Vayan, abran la puerta!” Y cuando ellos abrieron la puerta, encontraron a los tres jóvenes hebreos allí adentro, hablándole a la Roca, que fue capaz de liberarlos del fuego en el horno. Ellos le estaban hablando a la Roca, y la Roca había apagado el fuego.
36Josué, un día él estaba preocupado; Dios lo había guiado cuando cruzó el mar, y... o, mejor dicho, cuando cruzó el río Jordán. ¿Cómo iba él a conquistar esa tierra? ¿Cómo iba él a conquistar a Jericó? El iba caminando por los alrededores una tarde, tratando de pensar una manera de cómo él pudiera derrumbar los muros o algo. Después de un rato, él vio a un Hombre parado allí; él sacó su espada y fue a encontrarlo. El Hombre sacó Su espada y fue a encontrarlo. El dijo: “¿Eres de los nuestros, o de nuestros enemigos?” El dijo: “Yo soy el Príncipe del ejército de Jehová”. Josué le habló a la Roca, y los muros se derrumbaron. Mientras le hablemos a la Roca, habrá un camino.
37El ciego Bartimeo, cientos de años después, estaba sentado... Ahora, miren, cientos y cientos de años después, un ciego anciano se sentó al lado del muro, soñando de los días cuando Josué derrumbó los muros con el poder de Dios, sentado allí en su ceguedad. Y él dijo: “Oh, si yo únicamente pudiera haber vivido en aquel día, yo también lo hubiera visto a El”. Y en menos de unos cuantos minutos después de eso, el ciego anciano Bartimeo, sin esperanza, sin ninguna cura médica, sin nada, él le habló a la Roca, y la Roca le dio a él su vista de nuevo. Cuando Jesús de Nazaret, el cual es la Roca en la tierra calurosa... él le habló a El, y El le dio su vista de nuevo.
38La mujer del pozo, ella llegó allí un día para sacar agua para beber. Su vida la estaba condenando; ella quería agua, y ella bajó el cántaro para obtenerla. Alguien sentado allí, dijo: “¿Por qué no me pides a Mí de beber? Yo te daría aguas que tú no tendrías que venir aquí para sacarlas”. Y ella dijo: “Señor, dame de esa agua Eterna”. Ella le habló a la Roca, y cuando ella bebió de esa agua, ella entró corriendo a la ciudad, diciendo: “Venid, ved a un Hombre que me ha dicho todo cuanto yo he hecho. ¿No será éste el Mesías?” Seguro, ella estaba sedienta, y le habló a la Roca. Marta, la hermana de Lázaro, un día cuando la enfermedad había llegado al hogar de ellos, la muerte había llegado al hogar de ellos... Su hermano estaba muerto, sepultado, y ya hedía en el sepulcro. Pero ella fue allá a la ciudad, pues ella oyó algo; “fe viene por el oír”. Y cuando ella llegó allá, ella le habló a la Roca. Y la Roca le dio vida de nuevo a su hermano muerto, porque ella le habló a la Roca, y la Roca le dio la vida de nuevo al muchacho muerto.
39Los discípulos, una noche en una tormenta el doble de horrible que ésta, estaban en el mar embravecido, y todas las esperanzas se habían perdido. Ellos pensaron que iban a morir. Pero sucedió que recordaron que tenían a la Roca en la barca. ¡Aleluya! Ellos le hablaron a la Roca, y la Roca dio Sus aguas de Vida Eterna. Y El le habló a los vientos y a las olas, y ellos le obedecieron a El. Ellos sólo le tenían que hablar a la Roca. Si Uds. necesitan gozo, háblenle a la Roca; si Uds. necesitan salvación, háblenle a la Roca; si Uds. necesitan sanidad Divina, háblenle a la Roca; si Uds. necesitan el Espíritu Santo, háblenle a la Roca, y El dará Sus aguas, las aguas de salvación. ¡Si tan sólo Uds. le hablan a la Roca! De todo lo que Uds. tengan necesidad, háblenle a la Roca. La Roca es exactamente el mismo hoy como El siempre lo fue. El todavía tiene Vida Eterna; El todavía tiene paz Eterna; El todavía tiene gozo indecible y lleno de gloria; El todavía tiene sanidad Divina. El es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. La única cosa que la gente necesita hacer, es hablarle a la Roca. ¡Amén! ¿Creen Uds. eso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Entonces inclinemos nuestros rostros, y hablémosle a la Roca, todos en oración.
40Padre Celestial, venimos en el Nombre de la Roca: la Roca en una tierra calurosa, el refugio en el tiempo de tormenta. Pedimos, oh Señor Dios, que la Roca nos cubra con la sombra de Su poder y misericordia, para que toda persona enferma aquí pueda ser sanada hoy. Que ellos le hablen a la Roca. Hay hombres y mujeres sentados aquí sufriendo de cáncer, algunos de ellos ciegos, algunos tullidos. El doctor dice que no hay esperanza para ellos; permíteles entonces que le hablen a la Roca. Moisés, sin esperanza, ellos estaban en el desierto en donde no había agua, pero ellos le hablaron a la roca, y la roca les dio a borbotones, y todos ellos bebieron, y vivieron. Señor Dios, que nosotros bebamos de esa fuente hoy en día que nunca se seca. ¡Oh, en esta tierra Beula de salvación, habiendo sido llamados a salir de los ajos y de las ollas hediondas de Egipto, para entrar en este grandioso y maravilloso lugar, el cual es la tierra Beula, en donde está la Roca, comiendo alimento de Angeles y bebiendo de una Fuente que nunca se seca! Dios en el Cielo, conceda esta bendición a la gente. Que ella vea hoy, que la Roca todavía vive, la Roca resucitó de entre los muertos, la Roca está en la Tierra hoy en día. El es un refugio en el tiempo de tormenta, y que la gente entre en El, y sea salva. Concédelo, Señor. Oye las oraciones de Tus siervos mientras oramos y te invocamos. En el Nombre de Tu Hijo Jesucristo. Amén.
41¡Oh, hermanos!, háblenle a la Roca. Si Uds. están enfermos, háblenle a la Roca. Si el doctor dice: “Yo ya no puedo hacer más por Ud.”, entonces háblele a la Roca. Si la iglesia dice: “Si Ud. grita en mi iglesia, yo lo echaré fuera”, entonces háblele a la Roca. Si la denominación quiere excomulgarlo a Ud., háblele a la Roca. ¡Amén! Cuando la muerte entre furtivamente en su cuarto, háblele a la Roca. El hará un camino, y dividirá las aguas del Jordán como El lo hizo por ellos, y Ud. cruzará en tierra seca. Háblenle a la Roca; eso es todo lo que Uds. tienen que hacer. No tienen que herirla más; sólo háblenle. Sólo invoquen Su Nombre. “Todo lo que pidiereis al Padre en Mi Nombre, Yo lo haré”. ¡Amén! Háblenle a la Roca, y Ella dará Sus aguas. Háblenle a Ella; miren a los otros hablándole a Ella. Uds. sin el Espíritu Santo, miren a aquellos que le han hablado a Ella: Metodistas, Testigos de Jehová, Bautistas, todos ésos. Háblenle a la Roca; la Roca no hace acepción de persona, no hace acepción de tiempo. El es el mismo ayer, hoy, y por los siglos, y para siempre será la misma Roca que ha prometido suplir todo de lo que tenemos necesidad, desde aquí, hasta la Tierra Prometida. ¡Amén! ¿Creen Uds. eso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.].
42(¿Repartieron tarjetas de oración? ¿Qué?) Billy dijo que ellos repartieron tarjetas de oración. Muy bien, démonos cuenta. Uds. gente enferma que venga esta tarde, venga de esta manera en condición para hablarle a la Roca. Yo no soy la Roca; yo sólo soy Su toma. ¿Ven? Nuestros ministerios sólo son tomas en donde el... Es un tubo por donde el fluye agua. No glorifiquen el tubo; glorifiquen el agua que Uds. están obteniendo del tubo, porque el agua proviene de la fuente. Glorifiquen el agua. Entonces, recuerden: no pudiera ser yo el que sana. El tubo no les da a Uds. de beber; el tubo que sale, no da de beber; sólo suple el agua. Uds. beban de esa Roca, esa Roca herida, que ya ha sido herida. Moisés hirió esa roca con la vara de juicio de Dios, y los juicios de Dios hirieron la Roca, Cristo Jesús. Y cuando Moisés hirió la roca, hubo una hendidura en la roca; siempre hubo una hendidura en esa roca desde ese momento en adelante. Y cuando Cristo fue herido, hubo una hendidura en la Roca. En esa roca, ellos encontraron miel cuando estaban hambrientos; encontraron agua cuando estaban sedientos, porque era una roca herida. Esa misma Roca hoy en día tiene agua y miel, y abundancia de Vida, gozo indecible y lleno de gloria, sanidad Divina, poderes de Dios para hacer a un hombre libre del pecado. “Habla a la Roca, y ‘Ella’ dará ‘Sus’ aguas”. ¡Amén!
43Muy bien, aquellos que tienen tarjetas de oración (¿cuál fue?) C-1 al 50, formen una fila aquí en este lado. Oh, yo–yo me siento como hablándole a la Roca, ¿Uds. no? Yo estoy tan contento que hay una Roca. ¿Qué? “C”. La señora allí dijo que... ¿Es correcto eso? “C”, sí, “C”. Muy bien. C-1 al 50. Oh, háblenle a la Roca. Oh, yo oí a un hombre cantando una alabanza la otra noche: “Yo estoy buscando una Roca que es más alta que yo”. Esa es la Roca que estamos queriendo ver. Ahora recuerden: Uds. dicen: “Si yo únicamente pudiera hablarle a la Roca...” La Roca misma habla. ¡Fiuuu! Quisiera que estuviera más alto de lo que yo soy... La Roca habla por Sí misma. ¿Cuántos creen eso? La Roca no está muda; esta Roca es una Roca viva. Uds. son piedras vivas, acomodadas juntas con esta Roca para hacer un refugio. “Habla a la roca y la roca dará sus aguas”. “Gracias sean dadas al Dios vivo, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo”. Yo le amo.
44Ahora, mientras ellos se están preparando, ¿cuántos hay aquí que no tienen una tarjeta de oración, y quieren hablarle a la Roca? ¡Oh, hermanos!, eso está bien. Ahora, la Roca no únicamente está en esta fila de oración; la Roca lo cubre todo. Cantemos ahora una buena alabanza. “Yo le amo”, por favor, hermana; denos un tono. Mientras estamos esperando que ellos acomoden a la gente para que no esté apretada una contra la otra, alinearla en una fila, cantemos ahora con todo nuestro corazón. Yo le amo, yo le amo, Porque El a mí me amó; Y me compró mi salvación, Allá en la cruz. Yo (levanten su mano)... yo le amo, Porque El a mí me amó; Y me compró mi salvación, Allá en la cruz. ¡Oh, cuánto amo eso! ¿Uds. no? [El Hermano Branham la tararea–Ed.]. ... Allá en la cruz.
45¡Cuán maravilloso, glorioso! Ahora, hagamos una pequeña oración. ¿Puede Ud....? Sólo continué hermana. ¡Oh, Dios!, nuestro Padre Celestial, cuando la unción de Tu Santo Espíritu viene sobre nosotros, entonces parece que olvidamos que todavía somos terrenales. Parece haber un sentido más profundo de–de Algo más real; nos hace llorar y gritar, y hacemos cosas grandes y extrañas, que es difícil entender por la mente carnal, pero nosotros le hemos hablado a la Roca. Es muy extraño pensar que–que de la Roca saldría agua, pero había aguas allí, en alguna parte; el seguir los mandamientos de Dios siempre da los resultados. Y te damos gracias por esto, Padre nuestro. Y pedimos ahora que mientras clausuramos este avivamiento y servicio, que no haya una sola persona aquí, que no reciba todo por lo que ella ha venido. Si es para salvación, que ellos te acepten como su Salvador personal. Si ellos todavía no han nacido de nuevo, ni han sido llenos con el Espíritu, pedimos que ellos sean llenos con Tu Espíritu. Si es sanidad, que no haya una sola persona débil en nuestros medios, a la clausura de este servicio. Bendícelos, Señor; ellos han venido, se han sentado, han esperado. Y Señor, yo no sé qué más pudiéramos hacer: predicando, diciéndoles la Verdad, leyéndolo de las Escrituras, dándoles parábolas. Luego, por encima de todo eso, Tú desciendes en nuestros medios y pruebas que Tú estás aquí. Que ellos tengan fe para hablarte a Ti en esta tarde, y decir: “Señor, sáname; sálvame; lléname con Tu Espíritu”. Concédelo, Señor. Los encomendamos a todos ellos en Tus manos ahora. En el Nombre del Señor Jesús. Amén.
46Ahora, mientras nos asentamos y nos aquietamos... Este gran momento sagrado que estamos ahora enfrentando, aquí es donde toda la predicación que he hecho y todo lo demás, será encontrado estar correcto o incorrecto. Ahora, si la Roca únicamente vivió en el desierto, y Ella no es la misma Roca hoy en día, entonces Ella no–Ella no hablará. Pero si Ella es la misma Roca, Ella hablará por la misma Palabra. ¿Es correcto eso? Seguro que Ella hablará. Dijeron: “Nuestros padres comieron pan en el desierto”. El dijo: “Pero Yo Soy el Pan de Vida que descendió de Dios del Cielo; el hombre que come esto nunca muere”. Aquí El dijo: “Bueno...” Tocante a Moisés, y–y ellos le dijeron... El les dijo: “Antes que fuera Moisés Yo Soy”.
47Y El es la misma gran Roca. Cuando El estuvo aquí en el mundo en un cuerpo de carne, y habitó en un Hombre, Su Hijo Cristo, vemos lo que El hizo en esos días. El nunca hacía nada hasta que El veía una visión de qué hacer. Ninguno... El mismo dijo... ¿Cuántos están conscientes que Jesús dijo que El no hacía nada hasta que primero El lo vio que se hizo? Si Uds. quieren leerlo, San Juan 5:24, mejor dicho 5:19, perdónenme: “De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por Sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre;... también lo hace el Hijo igualmente”. Ahora, eso, o está correcto o incorrecto. Si está correcto, El nunca hizo un solo milagro o hizo una sola cosa, hasta que Dios primero se lo mostró a El qué hacer por visión. Eso es lo que El dijo, o El dijo algo incorrecto; El no podía hacer eso y permanecer el Hijo de Dios.
48Ahora, yo sé que va a ser un poquito difícil para Uds. oír. Y yo les pediré a los ingenieros, o quienes sean, que suban el volumen de los micrófonos tan alto como ellos puedan. Porque bajo una visión, uno no sabe qué está diciendo; uno ni siquiera sabe en dónde está. Así que entonces, aquí está. Ahora, ¿hay algunos aquí que nunca han estado antes en una de las reuniones?, levanten su mano. Me imagino que todos Uds.... Como–como uno o dos. Ahora, si Jesucristo permanece el mismo ayer, hoy, y por los siglos, en el libro de San Juan, El se encontró con una mujer. El siendo un hombre, se encontró con una mujer, la mujer en el pozo (de la que prediqué hace unos cuantos minutos). Y El le pidió a ella de beber, y entabló conversación con ella. Después de un rato, El encontró qué era su problema. ¿Cuántos saben lo que era? Seguro, ella estaba viviendo en adulterio. El dijo: “Ve, llama a tu marido”. Ella dijo: “No tengo marido”. Dijo: “Bien has dicho, porque cinco has tenido, y con el que tú estás viviendo no es tu marido”.
49Ahora, los fariseos lo oyeron a El decir eso, y lo vieron hacer eso, esa misma Roca, y ellos dijeron: “Este hombre es Beelzebú, un demonio. (¿Es correcto eso?) Alguna clase de adivinador místico o algo”. Jesús dijo: “Yo los perdono por eso. Pero algún día (en otras palabras, algo así) cuando el Espíritu Santo venga para hacer la misma cosa, Uds. hablen una sola palabra en contra de El, nunca será perdonado (¿cuántos saben que eso es la verdad?), en este mundo ni en el venidero”. Porque ellos llamaron al Espíritu de Dios, un espíritu inmundo, un espíritu demoniaco, un adivinador. Cualquiera sabe que la adivinación es del diablo. Seguro que sí. Todo eso: brujería, y adivinación, y telepatía mental, y toda clase de cosas como esas, provienen del diablo.
50Pero recuerden: Jesús dijo que en los últimos días, cuando tenemos todo esto aquí como la mentalidad positiva de diferentes personas, y telepatía mental, y–y esas otras cosas que ellos tratan de acusar... (¿qué era eso?), la percepción supersticiosa y todo eso, eso es del diablo. Y la Biblia dice que estaría aquí: “Como Janes y Jambres resistieron a Moisés, así éstos, resisten la Verdad”. La Verdad es el Bautismo del Espíritu Santo y el poder de Dios. Jesús dijo: “Serían tan semejantes, que engañarían a los escogidos si fuere posible”. Pero ellos... No es posible engañar a los escogidos, porque ellos fueron elegidos antes de la fundación del mundo. Sus nombres están puestos en el Libro de la Vida del Cordero. “Aquellos que El conoció, El llamó. Aquellos que El llamó, El justificó. Aquellos que El justificó, El ya glorificó”. Correcto.
51Ahora, aquí está una mujer. Yo nunca la he visto; hasta donde yo sé, me imagino que somos desconocidos. Muy–muy bien. Aquí está una señora que yo nunca he visto. Ella es probablemente de mi edad; quizás yo sea un poquito mayor que ella. Pero nosotros nunca nos hemos visto uno al otro, y esta es nuestra primera ocasión que nos vemos uno al otro. Ahora, si Jesucristo permanece el mismo, y ha prometido que El la demostraría a los gentiles (yo lo diré así para que...)... Si Uds. quieren que lo explique, yo pudiera, pero yo estoy seguro que Uds. lo entienden. El prometió que El la demostraría a los gentiles, así como la demostró a los judíos y a los samaritanos; al fin de la edad gentil, El la demostraría a los gentiles (¿cuántos saben eso?), la misma señal de que El era el Mesías resucitado.
52Como fue en los días de Sodoma, cuando el Señor Jesús estuvo allá, Dios manifestado en carne le dijo a Abraham quién era su esposa, y cuál era su nombre. Ella estaba en la tienda detrás de El, y El le dijo que él iba a tener un bebé por medio de ella. Y ella se rió, y El dijo: “¿Por qué se rió ella?” Ahora, Jesús dijo que esa misma cosa sucedería justo antes que El viniera. Estamos al fin del camino. Ahora, si El es todavía el mismo Mesías, El hará las mismas señales Mesiánicas para probarse El mismo. Yo no soy El; yo sólo soy su hermano. Yo soy igual que Uds.: uno que ha recibido Su Espíritu. Ahora, si la mujer no cree, no importa lo que se diga, no la ayudará de todas maneras. Y ella tiene que creer antes que algo suceda. Ahora, Uds. allá en la audiencia, Uds. sólo crean de la misma manera para Uds. mismos, o para alguien más. No importa lo que sea, Uds. sólo crean por ellos, y dense cuenta si no sucede exactamente lo mismo.
53Ahora, venga aquí, sólo un momento, señora. Ahora, aquí estamos (yo sólo quiero que Uds. capten esto); esta es la primera vez que nos encontramos en la vida; yo no la conozco a Ud., pero Dios sí la conoce. Ahora, yo acabo de hablar que esa Roca es la misma ayer, hoy, y por los siglos. ¿Cree Ud. eso? Sí, señor. Ud. es Cristiana; el sentir de su espíritu me dice que Ud. es Cristiana. Si no fuera...?... se alejaría. Ahora, yo no tengo la menor idea por lo cual Ud. está aquí. Pueda que sea por alguien más; pueda que sea por finanzas; pueda que sea por problemas domésticos; pueda que Ud. esté enferma; pueda que Ud.–Ud. tenga alguna angustia o algo, yo no sé. Pero Ud. ha venido a mí como siervo de Dios que soy, para tratar de que El hable por medio de mí, como ellos lo hacían en el Antiguo Testamento, para indagar, por medio de los profetas, qué era qué, y demás (¿es correcto eso?), y qué iba a suceder. Bueno, entonces, si El todavía permanece el mismo que El era, entonces Su Espíritu está en nosotros, y hará lo mismo que El–El lo hizo en aquel entonces, ¿es correcto eso? [La hermana dice: “Sí”–Ed.]. ¿Cuántos en la audiencia lo creerán ahora, con todo su corazón? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Muy bien, la única cosa que pido, es que sólo miren hacia acá; no duden. ¿Cree Ud. que soy Su siervo? [La hermana dice: “Sí”–Ed.]. Eso es bueno. Y si nunca nos hemos encontrado, y hay algo mal en Ud., Dios me lo tendría que decir, o tiene que haber alguna clase de poder que me lo diría, porque no hay manera para que yo lo sepa. Y luego por medio de eso, si le diría a Ud. le ayudaría, ¿la ayudaría? [“Amén”]. La ayudaría. [“Amén”]. Bueno, Ud. sí está aquí por sanidad, y su problema está en su estómago. Ud. tiene un problema del estómago, complicaciones, y muchas cosas mal en Ud. Eso es exactamente correcto. [La hermana dice: “Amén”–Ed.]. Ahora, si eso es verdad, levante su mano. [La hermana dice: “¡Amén!”–Ed.].
54¿Creen Uds. ahora? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. ¿Ven? ¿Ven cuán exacto es el Espíritu Santo? Ahora, eso es verdad. Ahora, si Uds.... Espere, hay algo más. Ella tiene algo más en su mente; ella está pensando de algo. ¿Percibió Jesús los pensamientos de ellos? [La congregación dice: “Eso es correcto”–Ed.]. Correcto. Eso es cómo yo capté eso en ese momento; ella tiene algo más en su mente. Eso es exactamente correcto. Eso es su esposo. [La hermana dice: “Amén”–Ed.]. El está enfermo; El está aquí; él también necesita sanidad, ¿no es así? Ud. no es de aquí; Ud. es canadiense. Regrese a casa. Tome ese pañuelo en el que Ud. derramó esas lágrimas, Uds. dos serán sanos. Váyase, crea con todo su corazón, en el Nombre del Señor....
55[Porción sin grabar en la cinta–Ed.]. ¿Creen Uds.? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Así es de sencillo; ella sencillamente sanó. Ahora, recuerden: yo no podría hacer eso. Yo no podría hacer eso por nada en la vida. Es Dios. ¿Ven? Uds.–Uds. tienen miedo que Dios esté lejos en algún lugar; Dios está aquí mismo. El está muy cerca de Uds. Sólo háblenle a El. El está vivo. Yo me imagino que somos desconocidos uno del otro. Ahora, si uno tomara esta fila de esa manera... Yo tengo que apresurarme para pasar esta fila por aquí, como Uds. saben. Eso es.... Sólo tengan fe; no duden. Crean con todo su corazón. Ahora, Ud. es... Me supongo que Ud. es un poquito mayor que yo. Pero no nos conocemos uno al otro. Dios nos conoce a ambos. Y si El me dice lo que está mal en Ud. o algo en ese orden, o algo en ese orden... [Porción sin grabar en la cinta–Ed.]. Si El le dice a Ud. lo que ha sido, Ud. sabe si eso está correcto o no; entonces Ud. podrá saber lo que será. ¿Es correcto eso? ¿Es eso razonable, congregación? [La congregación dice: “Amén”–Ed.].
56Ahora, tomemos dos o tres para que... La Biblia dice: “En boca de dos o tres testigo conste toda palabra”. Y entonces empezaremos a orar por los enfermos a medida que pasan. ¿No ven Uds. que el Espíritu Santo está presente? Ahora, yo no la conozco a Ud.; yo nunca la he visto a Ud. en mi vida. Pero Dios sí la conoce. Pero si El me dice cuál es su problema, Ud. sabrá si está correcto o no. Ud. está sufriendo de una condición del riñón. Correcto. Son los riñones. Correcto. Y otra cosa, Ud. tiene un crecimiento por el cual está orando. [La señora dice: “Sí”–Ed.]. Eso es correcto. ¿Cree Ud. que Dios me puede decir en dónde está el crecimiento? ¿La ayudaría? Está en su lado derecho. [“Correcto”]. Correcto, ¿no es así? Ajá. Ud. no es de aquí tampoco [“no, señor”]; Ud. es de una región como montañosa: Pittsburgh, Pensilvania. Su nombre es Srita. Colt. [“Sí”]. Regrese a casa y sea sanada. Ahora, ¿qué le pareció eso? Es eso...?... Muy bien, sólo tengan fe, si Uds. creen... Sólo crean; tengan fe en Dios.
57Muy bien. Somos desconocidos uno al otro, me imagino. Ahora, aquí está un hombre. Ahora, veamos si...?.... [Porción sin grabar en la cinta–Ed.]. El creyó; él dijo: “Rabí, Tú eres el Hijo de Dios, Tú eres el Rey de Israel”. Ahora, ese mismo Hijo de Dios no está muerto; El está vivo aquí en esta tarde. Ahora, que Dios nos ayude. Yo no sé; pudiera ser que El no le diga nada al hombre. Yo nunca lo he visto a él; yo no sé si El lo hará. Pero yo espero que El lo hará. Yo pienso... ¿Cuál es este? ¿El segundo o el tercero? Y este hombre sería el tercero. Muy bien, dos mujeres, y este hombre sería el tercero, una confirmación. Muy bien.
58Señor, Dios sabe todo respecto a Ud.; yo no sé. Pero si El me puede decir algo que Ud. sabe que yo no sé, ¿le ayudaría su fe? ¿Le ayudaría a todo hombre allá para creerlo ahora?, ¿cada uno de Uds. hombres? El problema de Ud. está en su garganta; es el esófago. Ud. ha visitado a los doctores; ellos quieren que Ud. sea operado de eso. Eso es. Eso es lo que está mal en él; eso es lo que sucedió antes que él viniera a la iglesia. ¿Creen Uds.? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Sí, señor. Por casualidad me fijé en otra cosa mientras yo estaba sintiendo su espíritu. Ud. nunca ha estado satisfecho todavía con una experiencia como Cristiano, completamente rendido a Dios. Ud. necesita a Jesucristo como su Salvador. Correcto. ¿Lo aceptará Ud. en estos momentos como su Salvador personal? ¿Le da Ud. su vida a El? Yo veo que Ud. no puede comer, no puede tragar bien. Correcto. Ud. simplemente está decayendo, acabándose. Eso es verdad. Eso le ha estado pasando por mucho tiempo, le ha molestado su garganta. Ud. no es de aquí; Ud. es de Cincinnati, Ohio. ¿Cree Ud. que Dios sabe quién es Ud.? Si yo le digo quién es Ud. por el Espíritu Santo, ¿le ayudaría a Ud.? John Huff, regrese a casa y sea sano. Jesucristo lo sana. ¿Creen Uds. con todo su corazón? [La congregación dice: “Amén”–Ed.].
59Ese hombrecito sentado allí, queriendo dejar de fumar cigarrillos, ¿cree Ud. que Dios le dará a Ud. su deseo, señor? Muy bien, Ud. ya no fumará más; Jesucristo lo sana. Ud. no tiene una tarjeta de oración, ¿no tiene? No, Ud. no tiene una tarjeta de oración; no la necesita. ¿Tienen fe Uds. en Dios? ¿Creen Uds.? Esa mujer joven sentada allá atrás orando por un amigo en Pensilvania... Correcto. Ud. no tiene una tarjeta de oración, ¿no tiene? Pero Ud. está orando por un amigo que está en Pensilvania; yo vi ese montón de colinas. Crea con todo su corazón, y él será sano. Es uno de sus amados. Crea con todo su corazón, él será sano. ¿Creen Uds. con todo su corazón? “Si puedes creer, todo es posible”. ¡Aleluya! ¿Lo creen Uds.? La mujercita sentada allá orando, ella tiene venas varicosas, primeramente. Y está orando por su esposo; él fuma y bebe. Eso... Ud. no tiene una tarjeta de oración, ¿no tiene Ud. una señora? Pero ella estaba orando para que Dios la ayudara, ¿es correcto eso? Ud. reciba su sanidad; crea en el Señor Jesucristo para el resto de ello. Tengan fe en Dios; no duden. Yo los reto a Uds. a que crean en El. Amén.
60Si yo no digo una sola palabra, sólo pongo manos sobre Ud., ¿cree que será sana? [La señora dice: “Yo creo”–Ed.]. En el Nombre del Señor Jesucristo, váyase y sea sanada. Si yo le digo a Ud. lo que está mal en Ud., ¿será sanado? Su problema del corazón está curado; váyase y sea sano. Crea con todo su corazón. Si yo no digo nada, ¿creerá con todo su corazón? Venga acá. En el Nombre de Jesús, váyase y sea hecho sano. Tengan fe. ¿Creen todos Uds. ahora? ¿Están todos orando? “Estas señales seguirán a los que creen”. Gente con tarjetas de oración, gente sin tarjetas de oración, en la audiencia, en dondequiera que esté, tenga fe en Dios; ¡háblele a la Roca! En el Nombre del Señor Jesús, que nuestro hermano sea sanado. Amén. En el Nombre del Señor Jesús, que mi hermana sea sanada. Hay Algo aquí que les está diciendo estas cosas. ¿Cree Ud. que su problema de mujer la ha dejado? Siga su camino, y diga: “Gracias, Señor. Alabado el Señor”. Cree Ud. que su nerviosismo lo dejó? Siga su camino y sea... alabe al Señor. ¿Creen Uds. ahora con todo su corazón? Tengan fe.
61En el Nombre de Jesucristo, que nuestro hermano sea sanado. Ahora, tengan fe, sólo crean con todo su corazón. Dios, bendice a este pequeñito y sánalo, en el Nombre de Jesús. Ven, muchachito. ¿Crees ahora? Que el Señor Jesús te sane, hijo mío, y te haga sano. Amén. Venga, querida hermana; venga Ud. ¿Cree Ud. ahora con todo su corazón que va a ser sanada? En el Nombre de Jesucristo, que ella sea sanada. Venga creyendo ahora; no dude. En el Nombre de Jesucristo, que ella sea sanada. Amén. Venga, mi querido hermano. En el Nombre del Señor Jesús, que este demonio se vaya de él, y Ud. váyase y sea sano. Dios bendice a esta pequeñita también, en el Nombre de Jesús, te lo pido. ¿Es su hija...?... En el Nombre de Jesucristo, que ella sea sanada. Amén. Váyase creyendo ahora. En el Nombre de Jesucristo, que ella sea sanada. Amén. Venga creyendo. En el Nombre del Señor Jesús, que ella sea sanada.
62¿Están todos orando? ¿Todos están bien orados? Muy bien. En el Nombre de Jesucristo, que Ud. sea sanado. Concédelo, Padre. Venga, hermana. En el Nombre de Jesucristo, que ella sea sanada. Amén. En el Nombre de Jesucristo, que la mujer sea sanada. Venga. En el Nombre de Jesucristo, que ella sea sanada. Esa es la manera, hermana; esa es. Esa es la clase de fe que se necesita para obtener la bendición. En el Nombre de Jesucristo, que Ud. sea sanado. Amén. Venga, hermana. En el Nombre de Jesucristo, que Ud. sea sanada. En el Nombre de Jesucristo, que él sea sanado...?.... Venga, hermana. Creálo con todo su corazón ahora, y Ud. lo recibirá. En el Nombre de Jesucristo... No dude. Lo mismo como Bartimeo que estaba a la puerta... En el Nombre de Jesucristo. Amén. En el Nombre de Jesucristo, sea sanado. Venga, hermana querida. No dude ahora; crea que sucederá. En el Nombre de Jesucristo, que ella sea sanada. Venga, hermano. En el Nombre de Jesucristo, sea sanado. En el Nombre de Jesucristo, sea sanado. En el Nombre de Jesucristo, sea sanado. En el Nombre del Señor Jesús, sea sanado. En el Nombre de Jesucristo, sea sanado.
63Esperen un momento. Está bien. Yo–yo pensé que era algo más. Muy bien. ¿Creen Uds.? ¿Creen todos Uds. con todo su corazón? ¿Todos están creyendo? Ahora, miren. ¿Ven?, si la unción está aquí, la gente está pasando, eso sólo es poniendo las manos sobre ellos, exactamente de la manera que ha sido siempre. El mismo Espíritu está aquí, eso es todo; uno no le tiene que decir a la gente. Miren: esta es... creo que esta es la primera persona de color que hemos tenido en la plataforma hoy. Creo yo, de lo que yo sé. Muy bien, miren.
64Un día en Jerusalén, había una cruenta cruz yendo... arrastrando por la calle, arrastrando las huellas sangrientas del que la llevaba. Y Simón el cireneo, le ayudó a cargar la cruz, cuando El cayó bajo ese peso. El era un etíope, de donde el pueblo de Ud. se originó. El todavía recuerda eso. ¿Cree Ud. que ese mismo Jesús vive hoy, y que El me pudiera decir cuál es su problema? ¿Cree Ud. eso? [La mujer dice: “Sí”–Ed.]. Da la casualidad que Ud. no está aquí por Ud. misma; Ud. fue sanada anoche. [“Sí, sí fui”]. ¿Quiere que le diga lo que Ud. tenía? [“Sí”]. Ud. tenía un problema del estómago y–y diabetes. De eso Ud. fue sanada. Otra cosa, Ud. está aquí por su hija. Y su hija tiene problema del estómago. Su nombre es Sra. Wells; Ud. puede seguir su camino a casa y ser sana, en el Nombre del Señor Jesús.
65Muy bien. Vengan creyendo; no duden; tengan fe. Señor, en el Nombre de Jesús, sana a la mujer y hazla sana. Muy bien. Dios, en el Nombre de Jesús, sana a mi hermano y hazlo sano. Ahora, sólo recuerden: la unción del Espíritu Santo todavía está aquí. Señor, en el Nombre de Jesucristo, sana a nuestra hermana y hazla sana. Padre del Cielo, te pido que Tú sanes a nuestra hermana y la hagas sana. Venga, hermano. ¿Cree Ud. con todo su corazón? Esa espalda va a estar bien ahora; sólo siga, crea en Dios con todo su corazón, y sea sanado. Muy bien. Venga. Ahora, no parece que Ud. la tiene, pero Ud. tiene artritis. Pero, ¿cree Ud. que Dios lo hará sano? Muy bien, señor. Lo puede recibir, si Ud. cree. Muy bien, siga su camino; regocíjese y diga: “Gracias”. Este hombre está sombreado de muerte: cáncer. ¿Cree Ud. que Dios puede sanar ese cáncer, señor? Todos allá, los que están sufriendo de cáncer, pónganse de pie. Todos los que tienen cáncer en el edificio, pónganse de pie. ¡No se atrevan a ponerse de pie!; Uds. ya han sido sanados.
66¡Aleluya! ¿Lo aman Uds.? Esta señora sentada aquí orando por su esposo, él tiene problemas del ojo y no es salvo. ¿Cree Ud. que Dios lo arreglará, curará sus ojos y lo hará sano? Muy bien, Dios la bendiga. Que el Espíritu Santo venga sobre él y lo salve de una vida de pecado. Allá justo detrás de Ud., Ud. está orando por un amigo que se está muriendo en un hospital. Esa joven... ¿Cree Ud. con todo su corazón? Muy bien. ¿Ven?, Uds. no tienen tarjetas de oración; no las necesitan. Si Ud. lo cree, Dios detendrá la mano de muerte. Yo sólo quiero que Uds. sepan que el Espíritu Santo está aquí. ¡Amén!
67Dios lo bendiga, hermano. ¿Ve Ud. lo que es eso? Si yo pudiera sanarlo, yo lo haría. Yo no lo puedo hacer, pero yo creo que Dios oirá mi oración, ¿no lo cree Ud.? Entonces yo echo fuera ese demonio malvado, en el Nombre de Jesucristo. Váyase y sea sanado. Mire, hermana, yo no la conozco. Hay tantos allá atrayendo ahora, que me tienen tan débil que casi no sé en dónde pararme. Ud. está sufriendo de un problema de señora, problema de mujer. Párese aquí un momento. Toda mujer allá que está sufriendo con ese desorden de mujer, pónganse de pie. En estos momentos, párense para orar en unos momentos. Muy bien, mire, Ud. tenía la misma cosa, señora, así que Ud. párese aquí, y crea con todo su corazón.
68Muy bien. Mire aquí, hermana, sólo un momento. Ud. tiene problema del estómago; párese en este lado. Todos con problema del estómago, párense. Tengan fe; no duden. Jovencito, mira hacia acá; tú tienes problema de la espalda. Párate allí. Todos los que tienen problema de espalda, póngase de pie. Tengan fe en Dios. Su estómago. Ahora, Ud. párese en este lado. Tenga fe en Dios, crea. Allí en ese lado también: nerviosismo. Muy bien, todos los que tienen problema nervioso, pónganse de pie. Todos los que padecen de problema nervioso, párense. Muy bien. Venga ahora. Veamos quién... este que sigue. Condición asmática. Todos los que tienen asma, pónganse de pie; todos póngase de pie. Uds. van a ver la gloria de Dios. Venga. Problema del estómago y nerviosismo; párese en este lado. Muy bien.
69Ahí lo tienen. ¿Cómo pudiera yo llamar a todos esos? Pero el Espíritu Santo sabe todo tocante a Uds. ¿Cuántos tienen alguna clase de enfermedad?, pónganse de pie (a mí no me importa lo que sea); los que tienen alguna clase de enfermedad. Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. ¿Están listos para hablarle a la Roca? Ahora, Ud. váyase y crea, y Ud. váyase y crea. Párense aquí sólo un momento ahora, levanten sus manos a Dios, todos nosotros. Yo le ordeno al diablo en el Nombre de Jesucristo (nuestra Roca de salvación), que salga de toda persona enferma y afligida que está aquí. Yo hago esto por medio de la Sangre de Jesucristo, bajo el Sacrificio, por medio del ministerio de un Angel que me envió a hacer estas señales y prodigios delante de Uds., para hablar de la Venida de Jesucristo.
70Oh, Dios del Cielo, Creador de todas las cosas buenas, envía Tus bendiciones sobre la gente, mientras yo condeno el poder del diablo que los ha atado. Esta gente en la plataforma, aquellos en la audiencia, que el diablo los deje. Que toda sombra de incredulidad salga ahora. Que ellos le hablen a la Roca en estos momentos tocante a sus casos, y que la Roca dé Sus poderes sanadores y Su gloria dentro de sus cuerpos y almas, y los sane. En el Nombre de Jesucristo, yo los encomiendo a Dios. Amén.