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~ EL REY RECHAZADO ~
1Yo llegué sólo un poquito temprano esta noche, y oí que el Hermano Sullivan y... había levantado una–una ofrenda de amor para mí. Ahora, ciertamente sí aprecio eso con todo mi corazón, amigos. Si Uds. no lo hubieran hecho, hubiera sido lo mismo; me da igual. Yo he–yo he estado en el ministerio como unos treinta y un años, y yo nunca he levantado todavía una ofrenda para mí, o para nadie más. Yo nunca he levantado una. Y la gente me ha dado ofrendas. Y adonde va esa ofrenda, va directamente a la fundación del tabernáculo. Y de allí, se emplea para viajes a ultramar y para la causa del Reino de Dios. Me dan un salario; recibo cien dólares a la semana. Eso es lo que yo recibo. Y no tengo ningún.... [El Hermano Branham habla a alguien en la plataforma–Ed.]. Yo pensé que alguien allá, hermano, podría... pudiera... Yo estaba tratando de detenerlo para que la grabadora...?... Tiene más vendajes que los que tiene un doctor en su oficina, ¿no es así? Gracias, hermano. Si no hace un cortocircuito allá, que... aquí....
2Así que por lo tanto, lo mejor que pueda, con todo lo que está en mí, yo me aseguraré que todo centavo de ello se emplee para el Reino de Dios, con todo lo que está en mí, porque es una porción de su sustento. Y yo sé que no hay millonarios entre nosotros, y Uds. necesitan cada centavo que Uds. pueden conseguir. A esta cosa se le aflojó la cabeza [micrófono–Trad.], ¿no es así? Y déjenme decirles, voy a reclinar mi Biblia contra él. ¿Qué tal así? Muy bien. Eso quizás lo detenga por un ratito. Se lo arreglaré a Ud., hermano. Tenemos algo aquí. Eso es. ¿Qué tal así? Un pequeño esfuerzo, o... Algunas veces todos necesitamos eso: ser reforzados con algo, como Uds. saben, algo que nos dé fuerza o que nos renueve el entusiasmo, como Uds. saben. Así que, yo sí lo aprecio, y haré todo lo que pueda para asegurar que se utilice para el Reino de Dios.
3Ahora... ¡Oh, hermanos!, aquí hay más “vendajes”. Ahora...?... Verdaderamente que vamos a arreglar este micrófono aquí, ¿no es así? Es un hombre importante. [Alguien dice: “Debe ser uno de los técnicos”–Ed.]. Debe ser; de seguro debe ser. Oh, yo estaba provocando un cortocircuito, seguro que sí. Yo puse el libro sobre un micrófono o dos aquí. Estábamos robándole a uno para pagar el otro. Muchísimas gracias, hermano. Estoy seguro que el que estaba conectado a ese micrófono allá abajo, apreciará eso.
4Hoy ha sido un gran día para mí. Nosotros hemos tenido mucho... Y yo tengo unos cuantos anuncios aquí que quiero hacer. La primera cosa, es que todos Uds. están invitados para mañana al desayuno del compañerismo de los Hombres Cristianos de Negocio. Nosotros siempre tenemos unos grandiosos momentos en esa reunión. Eso se va a llevar a cabo en el Hotel Manchester; creo que en el Salón de Baile, o... Y los boletos están de venta. Uds. pueden ver al Hermano Carlson, o a mi secretario de campañas, al Hermano Mercier, o al Hermano Goad, aquí mismo. Ellos tienen los boletos para el desayuno. Y si Uds. no logran verlos, vayan allá; habrá alguien allá para darle un boleto en la mañana. [Alguien le habla al Hermano Branham en la plataforma–Ed.].... ¿Qué–qué dice Ud.? [Alguien dice: “El Hermano Rockwell también los tiene–Ed.]. El Hermano Rockwell también los tiene. ¿Los tiene alguien más que Ud. sepa? Eso es– eso es... Pero si no logran verlos, bueno, habrá alguien allá en la mañana en el–en el vestíbulo para que Uds. obtengan un boleto. Y si es la voluntad del Señor, yo–yo predicaré en la mañana en ese compañerismo.
5Me gusta el compañerismo de los Hombres Cristianos de Negocio, porque se para por lo que yo creo: un compañerismo interdenominacional. Y ellos patrocinan muchas de mis reuniones por todo el mundo. Porque de esa manera, yo consigo que las... todas las iglesias patrocinen, debido a que su–su compañerismo, sus–sus hombres, sus... que son de sus iglesias, los hombres de negocios que están en sus iglesias, se unen a esta organización. Entonces algunas veces tienen que recibirme, ya sea que me quieran o no. Ellos simplemente tienen que aceptarme de todas maneras, debido a que sus–sus hermanos están allí.
6Pero la mayoría de las veces, le doy las gracias a Dios, que aun ministros e iglesias quienes creen diferente (algunas personas que ni siquiera creen en–en la experiencia de Pentecostés) vienen y ayudan a patrocinar la reunión de todas maneras. Yo he tenido... Yo he sido patrocinado por los Bautistas, Metodistas, Luteranos, Presbiterianos, de diferentes clases. Allá en México, yo pienso que fue totalmente patrocinado por los Bautistas, allá en la ciudad de México. Y luego, en muchos de los–muchos de los lugares fueron los Luteranos. En Suiza ahorita, creo que es, o Noruega, la iglesia Luterana es... quiere patrocinar una completa, una completa campaña a escala nacional. Allá en Puerto Rico, uno de los... el grupo de Billy Graham que lo patrocinó a él, el que fue su intérprete vino a la reunión, y el Señor hizo una gran cosa. Sólo estuve allí dos noches. Y ahora ellos tienen preparada a toda la asociación ministerial de la isla, para una reunión de toda la isla.
7Cuando yo partía esa mañana, estaba... el hombre que era el administrador de ese gran aeropuerto allá, vino y me abrazó, y empezó a llorar (un hombre de poca estatura); él dijo: “Hermano Branham: cuando Ud. estuvo aquí hace como un año, por una o dos noches”, dijo, “yo estaba sentado muy atrás en la audiencia. Y Ud. me nombró por mi nombre y me dijo que yo había tenido migrañas por muchos años. Y dijo Ud.: ‘ASI DICE EL SEÑOR, en esta noche se terminaron’”. Dijo: “Yo nunca he tenido otra desde entonces”. ¿Ven? Y dijo... Y él era el administrador de ese aeropuerto, algún gran oficial allí. Yo no diría que era el administrador de allí; él era uno de los hombres principales allí.
8En las entrevistas esta mañana, el Señor dio muchas visiones. Y yo tuve... ciertamente tuve un grupo esta mañana. Las mañanas las usamos para entrevistas, para tomar los casos que no... sólo las emergencias y cosas como esas, en las que ellos tienen que recibir algo del Señor, una Palabra del Señor. Y así que entonces... El Señor ha sido bastante bueno con nosotros en esas cosas. Y un hombre me estaba diciendo (yo no recuerdo el caso, y no lo sabría a menos que regresara a oír la cinta), que alguien de allá del sur, creo que de Alabama, o alguna parte... La exactitud del Espíritu Santo, diciéndole a la señora quién era ella, cuál era su nombre, qué había hecho ella, cómo ella se había lastimado siendo una niñita, le dijo la ciudad de dónde era ella y todo al respecto, y cuando se llegó tocante a su nombre, El la llamó “Señorita.”; y ella era una mujer de mediana edad, pero ella nunca había sido casada; eso es sólo la exactitud del Espíritu Santo, cómo El hace eso.
9Entonces esta mañana en las entrevistas, hubo... Me supongo que ellos están aquí; es un par de misioneros que estuvieron en alguna parte en una reunión. Yo no escribí sus nombres aquí, pero ellos estuvieron en la entrevista esta mañana. Y dijeron que hace tiempo estuvieron en una de las reuniones, y la señora estaba sufriendo tremendamente de algo, y–y también su esposo, y dijo que El le dijo quién era ella, y de lo que estaba sufriendo, le dijo a su esposo lo que estaba mal en él, y todo tocante a las cosas que ellos habían hecho en la vida, y en dónde estaba el llamamiento de ellos, y que ellos iban a ministrar a gente que usaba pequeñas gorras en sus cabezas (lo cual eran judíos), y ellos se iban a ir a ultramar, y todo lo que iba a suceder; y ella dijo: “Todo, exactamente de la manera que se dijo, fue correcto”. Y dijo que entonces al regresar, ella se enfermó, y dijo que ella... los doctores querían operarla debido a una clase de ataque en la vesícula o algo. Y ellos querían operarla inmediatamente, pero ella regresó para acá (si tengo la historia correcta), y dijo que ella oró: “¡Oh, Señor!, yo voy allá”. Ella obtuvo una de las revistas, en dónde la reunión se iba a llevar a cabo. Y ella dijo: “Señor, la última vez que estuve allá, me tocó la tarjeta número tres. Por favor, Señor, permíteme tener otra vez la tarjeta número tres”.
10Y dijo–y dijo que parecía que el Espíritu le decía a ella... Ella era Cristiana, creo que en tiempo pasado era una Luterana, y enfermera de un hospital. Y dijo que el Señor le dijo: “Tú obtendrás la tarjeta número tres”. Dijo que esa noche cuando mi hijo llegó para repartir las tarjetas... Para así estar doblemente seguro cuando los llamamos en las reuniones, que nadie sepa, Billy tiene que pararse delante de la multitud y tomar las tarjetas y mezclarlas todas juntas, para que la gente sepa. Luego otra cosa: nadie sabe en dónde vamos a empezar la fila de oración. Yo llego, y en donde el Espíritu Santo me guía, yo empiezo desde allí. Así que dijo que él se paró, mezcló juntas todas las tarjetas y se bajó. Ella dijo: “Yo quiero una”. El se la dio, y siguió adelante. Ella la miró; era–era la noventa y ocho, creo yo, o noventa y siete, creo yo; sí, noventa y siete, creo que era. Y ella dijo: “¡Oh, Señor!, Tú me prometiste la número tres. Y ahora, Tú me das noventa y siete”, o algo, noventa y siete, noventa y ocho; noventa y siete, creo que era. Dijo: “Tú me diste la noventa y siete”, y dijo, “mira, Tú me prometiste la número tres”. Y dijo ella que empezó a llorar, y no sabía qué hacer; dijo: “Nunca seré llamada con la noventa y siete”. En la ocasión en la que ella estuvo, yo había empezado en la número uno. Ella dijo que esa noche parado en la plataforma, yo miré hacia la audiencia muy fijamente y dije: “Voy a empezar en esta noche de la número cien y llamaré en orden regresivo”. Ella fue la número tres. ¿Está esa señora en el edificio? ¿Qué?...?... Oh, aquí está ella enfrente de mí. ¡Oh!, el Señor la bendiga, hermana. El Espíritu Santo siempre está correcto, ¿no es así? Correcto. El Señor la bendiga. Bueno, eso está bien. ¿Ven Uds.?, cuando el Espíritu les promete algo, si es el Espíritu Santo, Uds. lo obtendrán, exactamente como El dijo. No importa lo que suceda, Uds. lo obtendrán.
11Ahora, a esta convención, al Hermano Sullivan, al Hermano Bozé, al Hermano Winston, y a todos los ministros, y a todo el pueblo, les quiero dar las gracias por su fina cooperación de... Para mí, una de las convenciones más sobresalientes que yo alguna vez haya predicado en toda mi vida, ha sido ésta. Yo he tenido más libertad para hablar con libertad, sin ninguna atadura; sencillamente me sentí exactamente en casa, como si estuviera parado en el púlpito en el tabernáculo, en mi propia iglesia. Y yo me sentí mejor y... en esta convención, que lo que me he sentido en otras, y yo... de lo que me puedo recordar. Ha sido una de la que nunca me olvidaré. El Señor los bendiga a Uds. por sus oraciones y cooperación. Y yo ciertamente lo aprecio. Es mi... esperando con anticipación estar con Uds. otra vez el próximo año, si el Señor provee otra vez; en donde sea que se lleve a cabo. Yo no sé, el Señor proveerá eso. Y yo quiero decir que ciertamente aprecio esto, y aprecio esta convención, porque.... Ahora, yo he sido acusado de estar en contra de las iglesias denominacionales, pero eso es incorrecto. Yo no estoy en contra de nada más, sino del pecado. ¿Ven? Yo–yo–yo sencillamente... Yo no estoy en contra de ninguna denominación o de ninguna persona. Yo soy tan Metodista, como lo soy Bautista, Pentecostal, y cualquier otra cosa; yo soy su hermano. Yo–yo– yo–yo sencillamente... Me da igual.
12Ahora, algunas veces yo reprendo duro sobre la denominación; es debido a su actitud egoísta, cuando ellas mismas se meten en una conchita y dicen: “Nosotros lo tenemos. Ninguno del resto de Uds. pueden tenerlo”. Uds. no pueden organizar Pentecostés. Y cuando tratamos de hacer una organización del Pentecostés, desagradamos a Dios. Nos llamamos a nosotros mismos “La organización Pentecostal de esto”, “La Pentecostal de eso”, pero eso es incorrecto. Pentecostés es una experiencia, y no es una organización. Y así que... Pero algunas veces, grupos diferentes, para hacer sus grupos grandes y... Es solamente una expresión mundana. Pero en cada grupo con el que he estado en mi vida, yo he encontrado hombres y mujeres genuinos, llenos con el Espíritu Santo. Sí, señor, de todos ellos.
13Y que esta convención siempre sostenga su norma de ser independiente. Para que así Uds.... todos los grupos puedan juntarse: los Pentecostales libres, y los Bautistas libres, los Metodistas libres, y oh, los Unitarios, los de “Dos dioses”, los Trinitarios, y todo–todo el resto de ellos, y–y cabalgando sobre un camello de una sola joroba, un camello de dos jorobas, o un camello de tres jorobas, sobre la que Uds. quieran cabalgar: ¡vengan!
14Como Uds. saben, Jacob excavó un pozo y los filisteos lo corrieron de él, y él lo llamó (creo yo): “Malicia”. Vamos a decirlo así; yo no recuerdo exactamente cuál era. El excavó otro pozo, y los filisteos lo corrieron de–lo corrieron de él, y él lo llamó: “Rencilla”. Y Jacob excavó otro pozo, y él lo llamó: “Hay lugar para todos”. Ese es el pozo; ése es el de los independientes, en donde hay lugar para todos; todos, el que quiera, cualquier iglesia, cualquier credo, cualquier denominación. Nosotros estamos aquí para representar la bendición de Pentecostés que viene a los Metodistas, Bautistas, Católicos, judíos, lo que Uds. sean. Viene a amarillos, negros, blancos, cobrizos, a todas las razas, a todos los credos, a todas las personas, en cualquier tiempo que Uds. estén listos para Ella. Que siempre permanezca de esa manera, es mi oración.
15Ahora, no se olvide: en esta noche finaliza la convención. Y los hermanos se irán a casa, muchos de ellos, me supongo. Ahora, yo no sabía que iba a estar orando por los enfermos en–en la noche. Así que yo pensé que lo extendería dos noches más, para así orar por los enfermos que vinieron a la convención. Pero me fijé en una pequeña circular allí, que encontré en la ventana de una estación de gasolina, que decía: “Oraciones por los enfermos cada noche”. Yo encontré eso ayer, cuando el Hermano José y yo íbamos pasando por allí. Así que entonces anoche empezamos a orar por los enfermos. Yo no sabía que yo iba a estar orando por los enfermos. Así que entonces, si Uds. están aquí, y no están en ninguna prisa de llegar a casa, ciertamente son bienvenidos a quedarse con nosotros para el sábado en la noche, y el domingo en la tarde.
16Vamos a terminar el domingo en la tarde, porque no queremos retener a la gente de sus iglesias el domingo en la noche. A su denominación y a la iglesia de su propia elección, ese es su deber el de estar en su puesto del deber (exactamente), por su pastor y sostenerlo como un hombre de Dios. Si él todavía no ve la Luz, no se enoje con él; ámele y ore por él. Esa es la cosa que se debe hacer, para meterlo a Ella. Correcto. Si Ud.–si Ud. está en una iglesia que no cree en la bendición de Pentecostés, eso no lo daña. Ud. siga adelante y continúe... Ud. recibe la bendición de Pentecostés; luego le dice a su pastor tocante a Ella, y le dice cuán dulce es, y cuando menos piense Ud., él estará como el Hermano Collins la otra noche, el predicador Metodista, cuando él recibió el Espíritu Santo. El tuvo que ir a hablarle a su hermano y a su cuñada, y a todos ellos, y ellos recibieron el Espíritu Santo. Así que, de esa manera es. ¿Ven?
17Nunca queremos apartar a nadie de una iglesia. No queremos decir: “Que todas estas iglesias se unan a esta otra iglesia”. Eso no es. Quédese en donde Ud. esté. Eso está bien. Mientras ellos lo reciban a Ud. y Ud. tenga la bendición, Ud. quédese allí mismo donde está. Pero trate de tener compañerismo uno con el otro. Eso es lo que es: es un compañerismo de hermanos, hermanos, el estar en compañerismo. Yo creo que todos creen eso, ¿no lo creen? [La congregación dice: “Amén–Ed.]. Seguro. Eso está bien.
18Ahora, yo iba a anunciar sobre lo que iba a hablar mañana en la mañana, pero más–más vale que lo deje en paz, porque yo–yo–yo digo que voy a hablar sobre algo, y luego llego allí y tomo algo más. ¿Ven? Yo sólo tengo... Yo... Si yo pudiera predicar como lo hago cuando estoy cortando mi césped o estoy en un viaje de cacería en alguna parte... Me subo en las montañas, y ando arriba en las montañas, y me paro allá arriba y miro a lo lejos, y siento esa brisa en las alturas en las montañas, y oigo al coyote aullar, ¡qué cosa!, si yo pudiera predicar como puedo allá, me siento en una roca, y me bajo de esa roca, y doy vueltas alrededor del árbol y predico, y sigo. Si yo pudiera predicar de esa manera aquí, sería un–sería un buen predicador, creo yo.
19Cuando salgo al patio para cortar el césped, algunas veces simplemente tengo que detenerme, parar mi cortadora de césped, y entrar al garaje y decir: “¡Señor, ayúdame! Yo no quiero actuar así allá afuera en el patio. La gente va a pensar que perdí mi mente”. Pero luego cuando me subo aquí me olvido tocante a todo eso, tocante a lo que yo estaba pensando, ¿lo ven Uds.? Y entonces yo sólo tengo que depender en El. Así que esa es la razón que algunas veces no puedo decir sobre lo que voy a hablar; pero el Señor me ayudará a hacer algo de cualquier manera.
20Ahora, abramos en esta noche a... para el texto, si yo debiera llamarlo así, en 1 Samuel, el capítulo 7... mejor dicho, el capítulo 8, y empecemos en el versículo 4; 1 Samuel el capítulo 8 y el... principiando en el versículo 4. Leamos. Entonces todos los ancianos de Israel se juntaron, y vinieron a Ramá para ver a Samuel, Y le dijeron: He aquí tú has envejecido, y tus hijos no andan en tus caminos; por tanto, constitúyenos ahora un rey que nos juzgue, como tienen todas las naciones. Pero no agra-... agradó a Samuel esta palabra que dijeron: Danos un rey que nos juzgue. Y Samuel oró a Jehová. Y dijo Jehová a Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te digan; porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos. Conforme a todas las obras que han hecho desde el día que los saqué de Egipto hasta hoy, dejándome a mí y sirviendo a dioses ajenos, así hacen también contigo.
21Si yo fuera a titular esto, por unos cuantos momentos... Y luego vamos a llamar nuestras tarjetas para orar por los enfermos de donde nos quedamos anoche. Y luego mañana en la noche, mañana en la tarde, se repartirán las tarjetas de oración, para otra fila de oración mañana en la noche. Y el domingo a las dos [alguien dice: “Dos y media”–Ed.], dos y media; entonces las tarjetas de oración serán repartidas a las dos, el domingo en la tarde, para el servicio del domingo en la tarde, para orar por los enfermos. Yo quiero titular este tema en esta noche: “El Rey rechazado”. Y quisiera que tuviéramos sillas para acomodar, o sentar de alguna manera, a los que están parados por todo el edificio en esta noche. Pero trataré de apresurarme para que Uds. no tengan que estar parados mucho tiempo. Pero por favor sólo denme Uds. toda su atención por unos cuantos momentos.
22En los días de Samuel, el pueblo estaba en una situación muy similar a como ha estado en todas las edades. Ellos habían llegado a un lugar en el que querían ser como la otra gente. Y eso es sencillamente muy natural en la gente. La gente se quiere imitar una a la otra. Si Ud. sale y compra una cierta clase de ropa, o un cierto automóvil, pinta sus escalones de un cierto color en su casa o sus escalones, los escalones de su porche, observe al vecino: ellos sencillamente no pueden soportarlo. Ellos tienen que hacer lo mismo. Ud. va a la iglesia y usa una cierta clase de sombrero que es un poco diferente, y al domingo siguiente, Ud. tendrá a muchas de sus hermanas con esa misma clase de sombrero, si pueden encontrarlo. De alguna manera u otra, ellos simplemente quieren actuar como el otro. Y eso es una cosa buena si es usada correctamente, si es usada de la manera correcta.
23Ahora, pero este pueblo en los días de Samuel el profeta, ellos querían actuar como los filisteos, y los amalecitas, y los incrédulos. Y ellos... Debido a que veían que su gente era un poco más elegante. Y ellos eran una nación, un pueblo escogido, llamado a salir fuera, y ellos no debían actuar como el resto de la gente. El pueblo de Dios nunca debe actuar como el mundo, o parecerse al mundo, o tener algo que ver con el mundo. Uds. son un pueblo separado, la Iglesia, uno llamado a salir fuera, “un pueblo adquirido por Dios, un real sacerdocio, una nación santa”, totalmente diferente y apartado (y todas sus acciones, y hábitos, y maneras), de las cosas del mundo. Ahora, que el Señor nos ayude mientras estudiamos.
24Ahora, este pueblo veía cómo estaban comportándose los filisteos, cómo los amalecitas, y los otros, estaban actuando. Y ellos fueron a Samuel, y dijeron: “Queremos ser como ellos”. Y es más o menos igual hoy en día. Sólo deje que el mundo empiece una cierta moda, o–o alguna novedad, y uno se da cuenta que toda la gente, aun hasta muchos de los Cristianos, quieren hacer esa misma cosa. Ellos quieren actuar igual a eso. Dejen que los muchachos empiecen a cortarse su cabello de una cierta manera, y todos los muchachos lo quieren hacer. Y ellos han llegado a un punto ahora, que dejan su cabello crecer muy abultado, y parece que un pato o algo está sentado arriba de su cabeza. Y déjenme decirles: yo creo que yo–yo– yo–yo si yo fuera una mujer, una muchacha, y mi novio hiciera algo así, yo lo sentaría y le raparía su cabello. A mí me parecería que una mujer querría un hombre. Déjenme decirles: pudiera ser que la mujer sea tan masculina que ella quiera algo femenino; pero eso ciertamente para mí se parece a una mujer. Ellos tienen ese gran peinado abultado, como un pato o un cuervo o algo, sentado arriba de la cabeza de ellos, una cosa larga y grande saliéndole atrás, y... Yo nunca he visto una cosa tan ridícula en mi vida. Y yo he visto a algunos predicadores con ese peinado. ¿Adónde está llegando esta cosa? Después de un rato ellos tendrán a un pastor beatnik, si no vigilan lo que están haciendo. Bueno, esa es la verdad.
25Oh, la iglesia tiene que actuar exactamente como el mundo. Debe... Ahora, eso fue tajante, y yo–yo no lo quiero decir de esa manera. ¿Ven Uds.? Pero yo sólo estoy tratando de hacer un... yo estoy tratando de clavar un clavo tan profundo, que no se salga, hasta que remache al otro lado. Si duele, quizás yo retroceda sólo un poquitito. Pero tiene que estar remachado para hacerlo que agarre. ¿Es correcto eso, Hermano Woods? El es un contratista. Ud. tiene que hacerlo que agarre, remachándolo. Y yo–yo pienso que un hombre debería ser un hombre; y una mujer debería ser una dama. Y yo pienso que un Cristiano debería actuar como un Cristiano, y asociarse con Cristianos. Y la Iglesia del Dios Viviente debería estar unida en un corazón, y unánime, y sin tener nada que ver con el mundo, cuando se llega a sus maneras y hábitos.
26Pero la encontramos hoy en día exactamente como estaba en ese entonces. Ellos vinieron a Samuel, y dijeron: “Mira, tú te estás envejeciendo. Tu cabello se está poniendo canoso. Y nosotros–nosotros sencillamente no sabemos cuánto más tiempo tú vas a vivir. Y ahora, queremos que tú nos des un rey exactamente como lo tienen los filisteos, y como lo tiene todo el resto del mundo. Danos uno exactamente como ellos”. Y eso desagradó a ese santo profeta de Dios. Cualquier profeta, si él es un profeta, él está a favor de la Santidad, y de la Justicia, y de las cosas de Dios. Y él no puede permanecer quieto; él tiene que declararlo. Algunas veces le cuesta su vida, pero él–él–él lo declarará de todas maneras, porque Dios está en la persona. Y el pastor o el profeta que verdaderamente está a favor de Dios, si lastima, sólo... El–él no quiere lastimar a la gente; él ama a la gente; pero él está tratando de salvarla. ¿Ven? Y bueno, esto como que molestó al buen anciano profeta, que ellos pensaran que él estaba muy anciano para continuar. Nos damos cuenta que él vivió después, por muchos, muchos años. Pero él era un–él era un siervo del Señor. Y haciendo eso, ellos rechazaron su verdadero Rey, quien era Dios. Y eso desagradó al profeta. Y él no quería que ellos hicieran eso.
27Ahora, Samuel, en nuestro mensaje, representa al Espíritu Santo. Ahora, Samuel fue el portavoz de Dios. Y hoy en día el Espíritu Santo es el portavoz de Dios. Y hoy en día, en lugar de tener todos nuestros diferentes fandangos en la iglesia, Dios quiere que lo dejemos gobernar a El, no papas, obispos, y supervisores generales, y doctrinas, y denominaciones y todo; El envió el Espíritu Santo para gobernar a la Iglesia. Pero nosotros, como la gente de antaño, nosotros decimos: “Bueno, permítenos ser como el resto de ellos. Ellos tienen una gran organización; edifiquemos nuestro grupo, porque nosotros creemos esto”. Ahora, el Espíritu Santo nunca hubiera permitido eso. No, señor. El Espíritu Santo quiere que nosotros no tengamos ningunas cercas, ni líneas divisorias; El quiere que seamos uno en El. Somos hijos, hermanos. Dios no separa a Sus hijos, y dice: “Yo le daré a éste pan de maíz y frijoles, y a éste otro, helado y pastel”. El no hace eso. No deja a éste que se muera de hambre y al otro sí; El los alimenta a todos en la misma mesa. Y el Espíritu Santo debería guiar a la Iglesia.
28Pero ellos no lo querían de esa manera. Ellos–ellos querían un rey; ellos querían ser como el resto del mundo. Y cuando la iglesia Pentecostal... El Espíritu Santo primero cayó hace como unos cincuenta y algo de años; si ellos únicamente lo hubieran dejado solo y permitido que Dios añadiera diariamente a la Iglesia los que serían salvos, hubiera sido como lo fue en la edad Apostólica. Pero, tuvimos que poner cercas. Tuvimos que ser como el resto de ellos. Tuvimos que... Si la Metodista es una denominación, nosotros debemos serlo. Y ahí vino alguien, y dijo: “Jesús viene en una nube blanca”. “No, El viene en un caballo blanco. Muy bien: sencillamente nos separaremos. Yo me conseguiré un grupo, y tú consíguete un grupo”. Ahí lo tienen. ¿Qué importa eso? El viene de todas maneras. Y no importa cómo El venga, la cosa de eso es: ¿está Ud. listo para irse con El cuando venga? Esa es la cosa principal. No importa cómo El venga, en qué forma El venga, sólo estemos listos para irnos. Pero ellos discutirán sobre pequeñeces, y forman otra organización. Y de esa manera lo hace el mundo.
29Y el buen anciano Samuel, él lo llevó al Señor; y él dijo: “Señor, ¿qué puedo hacer tocante a este asunto? El pueblo está determinado a que lo debe tener como los otros lo tienen. Y nosotros–nosotros debemos... yo no sé qué hacer tocante a esto”. Y el Señor dijo: “Ve y dales su–dales su rey, porque ellos no te están rechazando a ti; ellos me están rechazando a Mí, de ser el Juez de ellos”. ¿Ven?, la gente no quiere que el Espíritu Santo los juzgue a ellos. No, no. Uds. no quieren eso. Ellos quieren el... ellos quieren que algún credo los juzgue; pero... quieren que alguna iglesia los juzgue; pero no quieren al Espíritu Santo.
30Y El dijo: “Ve, y dales un rey”. Así que ellos buscaron por todo el país. Y en la tribu de Benjamín, ellos encontraron a un hombre de nombre Cis, quien tenía un hijo llamado Saúl. Y ellos lo escogieron a él: un hombre grande, bien parecido, intelectual, un gigante, cabeza y hombros por encima de cualquier otro hombre, muy alto, intelectual, educado, inteligente, astuto, bien parecido. Bueno, eso era exactamente lo que ellos querían: algo de lo que ellos pudieran presumir. Más o menos de esa manera es a lo que las iglesias están llegando. Uds. quieren algunas grandes organizaciones, algunas grandes iglesias finas, más grandes que la pequeña misión de allá. Esa es exactamente de la manera que es. Y muchas veces ellos dejan la pequeña misión en donde el Espíritu Santo está guiando, para ir y unirse a aquella, para así decir: “Yo pertenezco a la Primera Iglesia”. ¿Ven? Es el mismo diablo, exactamente, el mismo engaño de la gente. La iglesia más grande, algo para presumir, algo grande, oh, a la gente le gusta decir eso. A ellos les gusta llegar a un punto en donde ellos tienen el pastor más educado. Bueno, ellos tienen un pastor que tiene cuatro títulos de la Universidad de Princeton o de alguna otra gran universidad. El es tan inteligente y todo así de esa manera. El pudiera tener todos esos títulos, pero en los ojos de Dios él ni siquiera pudiera ser lo suficiente como para ser un silbato para llamar cerdos. Eso es exactamente correcto. Todos estamos en el mismo nivel. Dios, Dios escoge a hombres, y El es nuestro Rey. Dios, el Espíritu Santo, fue enviado para gobernar a los creyentes de Pentecostés, creyentes del Espíritu Santo. El Rey, Dios, fue enviado para hacer eso.
31Ahora, ellos lo escogieron, y él era un gran hombre, un hombre refinado, exactamente lo que ellos querían; ése era el hombre. Ahora, ellos... Antes que ellos lo ungieran rey, ellos lo hicieron capitán en jefe, sólo para probarlo. El fue una falla para empezar, para empezar. No estaba en el programa de Dios. Pero sin embargo, cuando ellos lo escogieron, y finalmente lo iban a hacer rey, Samuel les dijo, él dijo: “Miren, háganlo. Pero primero, si Uds. escogen ser... tener un rey y rechazar a Dios, ¿saben Uds. lo que va a suceder? Esto es”, él dijo, “lo que va a suceder: él llamará a todos los hijos e hijas de Uds. para que sean sus siervos. Uds. pagarán una décima de todo lo que Uds. tienen para alimentar a su ejército. Y sus buenos viñedos, y todo su buen ganado, se los quitará y todo. Y de esa manera será. El tendrá que tener cargadores de armadura; él tendrá que tener soldados. Las hijas de Uds. serán cocineras y confiteras para alimentar a los soldados. Y de esa manera será”. “Oh, todo eso es verdad, pero lo queremos a él de todas maneras. Lo queremos a él de todas maneras”.
32Entonces él los llamó a un lugar, antes de ungir a Saúl como rey. El dijo: “Yo quiero preguntarles algo”. En otras palabras, permítanme decirlo de esta manera. “¿No he estado con Uds. desde niño, como un profeta? ¿Les he quitado alguna vez algo de su dinero? ¿Les he mendigado alguna vez a Uds. por alguna cosa?” “No”. “¿Les he hablado alguna vez a Uds. en el Nombre del Señor que no haya sucedido?” “No, eso es verdad, Samuel. Todo lo que tú has hecho ha sido del Señor”. “Bueno, entonces, ¿por qué no permiten que el Señor sea su Rey?” “Oh, nosotros sabemos que tú eres el profeta. Sabemos que tú eres el siervo de Dios. Sabemos que tú hablas la Verdad, y sabemos que tú estás correcto, y que tú has sido la clase correcta de juez sobre nosotros y todo, a través de... por medio del Espíritu Santo; pero todavía queremos el rey”.
33¡Oh, hermano!, cuando la gente fija su mente en algo, sencillamente lo hace de todas maneras. Casi no hay nada que uno pueda hacer. Tiene su mente resuelta; lo va a hacer sin importar si está bien o mal. Bueno, uno puede pararse y predicar a la gente que está mal que sus mujeres se vistan inmoral, que los hombres y mujeres vayan a bailes, esas cosas de rock-and-roll; se irán de allí como una puerca a su revolcadero y un perro a su vómito. Eso es exactamente correcto. No hacen caso para nada, porque están determinados que lo van a hacer de todas maneras. Ellos dicen que lo quieren de todas maneras.
34Muy bien. Así que ellos... Después que habían sido dadas todas las advertencias, luego finalmente ellos quisieron un rey de todas maneras, así que Saúl fue ungido rey. La primera cosa que sucedió, el enemigo entró encubiertamente por un lado, y le sacó el ojo derecho a muchos del pueblo de Dios (Uds. conocen la historia, se encuentra aquí en Samuel 8, 9 y 10), les sacó el ojo derecho. Eso es exactamente lo que el enemigo quiere hacer. Eso es lo que el enemigo está tratando de hacer en esta noche: sacar el ojo derecho del pueblo de Dios. Si Uds. se fijan, fue el ojo derecho, el que era espiritual. Si él les puede sacar la vista espiritual de su ojo, para que Uds. vean las cosas naturales y no las cosas espirituales, él lo tiene derrotado allí mismo. Mientras Uds. puedan tener iglesias, y grandes lugares, y gente intelectual bien vestida y demás, mientras el ojo de Uds. mire así y no vea el lado espiritual, el enemigo los tiene bajo su control, porque Uds. no saben adónde van. ¡Amén!
35Hermano, escuche. Lo que nosotros necesitamos hoy en día es un avivamiento chapado a la antigua, de allá de las montañas, que mate el pecado, el Espíritu Santo de la Biblia, de regreso en la iglesia otra vez, con el poder de Dios sobre la audiencia, y la gente llena con el Espíritu Santo. Eso es lo que necesitamos hoy en día. Y si eso sucediera, toda muralla de diferencia denominacional sería derrumbada. Los Unitarios, los de “Dos dioses”, los Trinitarios, la Iglesia de Dios, los Santos Peregrinos, los Nazarenos, todos ellos unidos, estarían gritando y comiendo de la misma manzana. Bueno, ellos–ellos serían tan hermanables, hermanos y hermanas, que ni siquiera habría un solo pensamiento de ello. ¿Pero ven?, queremos moldearnos conforme a algo del mundo.
36Esa misma cosa entró en nuestra nación. Nuestra nación solía ser gobernada por la política realmente verdadera, los Cristianos iban juntos y oraban y salían ungidos, y trataban de gobernar nuestra nación. Ahora, sólo está tan carcomida como puede estar en todo. ¡Pervertido! Ellos me dicen que los comunistas están por todo el país, pensadores libres, y toda esa clase de cosas de organizaciones levantándose. Y está en tal estado, que no hay dónde pararlo. Y únicamente muestra una cosa: que el verdadero Rey, el Hijo de Dios, viene para tomar control y reinar, tan cierto como estamos en esta convención en esta noche.
37Oh, si la gente únicamente pudiera recordar, que no importa cuánto tiempo uno se quede en la tierra, uno todavía tiene que encontrarse con Dios. Acepten y hagan Uds. a Dios su Rey, su supremo Señor. A mucha gente le gusta ver... recibir a Jesús como Salvador. “Oh, sí, yo no me quiero ir al infierno, así que yo–yo lo acepto como mi Salvador”, pero Ud. no lo acepta como su Señor. Cuando El es Señor, El tiene el señorío. El entra y lo gobierna y lo controla a Ud. Pero Ud. dice: “Señor, Tú puedes ser mi Salvador, pero no te entrometas en mi negocio privado. Mira, no–no–no te vayas a meter en todas esas cosas”. Ud. no quiere rendir su vida privada, Ud. no quiere rendirlo todo a Dios. Y eso es verdad, amigos. Y por lo que Uds. más quieran, cuando se vayan de esta convención, se vayan de esta reunión, váyanse a casa con una sola determinación: que Uds. van a buscar a Dios día y noche y vivir en Su Presencia, y apartarse de las cosas del mundo.
38Oh, sí, ellos querían este rey. Y cuando ellos obtuvieron al rey, entonces el enemigo empezó a sacar los ojos del pueblo. Y entonces no podían ver adónde iban. Esa es la primera cosa que el diablo hace cuando él puede agarrar a un siervo de Dios: él lo ciega al hecho que él está perdido. Esa es la primera cosa que el enemigo hizo cuando ellos agarraron a Sansón, otro juez. Ellos le sacaron sus ojos y él no podía ver adónde iba. Tan pronto como el enemigo de los filisteos gobernó sobre Israel, ellos le sacaron su ojo derecho para que no pudieran ver bien adónde iban. El... Cuando el enemigo entra a una iglesia, él le saca sus ojos al hecho verdadero que el Espíritu Santo es el que señorea y gobierna a la Iglesia. Toda disciplina es traída por medio del Espíritu Santo. ¡Amén! Oh, quisiera que pudiera decir las palabras que lo haría penetrar en el lugar correcto (¿ven?), para que nunca se salieran, remacharlas allí. Dios dio el Espíritu Santo para señorear y gobernar a la Iglesia, al Espíritu Santo.
39Ahora, ahora, cuando eso sucedió, que ellos le sacaron su ojo derecho, ¿se fijaron Uds. esa cosita astuta que hizo Saúl? Oh, él era un engañoso. Porque... ¿Qué hizo él? El envió por todo el país, pedazos de–de un buey que él había matado, y dijo: “Que todo el pueblo me siga a mí y a Samuel”. ¡Oh, hermanos! “A mí y a Samuel”. ¿Ven?, él incluyó a Samuel, usó la buena reputación de Samuel para engañar al pueblo. Y muchas veces hoy en día... Y nuestros líderes hacen la misma cosa. Ellos lo meten en nuestras iglesias. Ellos dicen: “Bueno, tal y tal, nuestro fundador, él creyó; él hizo esto”. Sí, él era un buen hombre. Pero hermano, algo ha sucedido desde entonces. Correcto. ¿Qué sucedió? Uds. Metodistas que solían quedarse bajo el poder de Dios toda la noche, cuando Asbury, y–y– y Juan y Carlos estuvieron aquí en los Estados Unidos, ellos fueron llamados “santos rodadores” y fueron echados fuera de las–de las iglesias establecidas, las grandes iglesias. Se quedaban allí en los edificios de las escuelas, y la gente... ellos predicaban bajo el poder de Dios al grado que la gente caía al piso; y les arrojaban agua en su cara y los abanicaban. Eso es–eso es... Yo los vi hacerlo.
40Juan Wesley, predicando sanidad Divina (en uno de sus libritos), un hombre de la iglesia Anglicana soltó a una zorra y a los perros cazadores en medio de su congregación, y Juan le apuntó con su dedo en la cara de ese hombre, y dijo: “No pasarán tres días, cuando tú me llamarás para que ore por ti”. Y esa tarde el hombre murió con retortijones en su estómago, llamando que fuera Juan a orar por él. Y hoy en día uno habla tocante a un servicio de sanidad entre la gente Metodista... Un hombre Metodista estaba escribiendo una tesis en un libro aquí hace tiempo, tocante a sanidad Divina. El dijo: “Unicamente hay una falta que los Metodistas le encuentran a Ud., Hermano Branham”. Yo dije: “¿Cuál es ésa?” El dijo: “Una cosa, que casi todos los que van a su reunión son Pentecostales”. Yo dije: “Muy bien. Lo cambiaremos. Uds. Metodistas me patrocinarán, y yo iré adonde Uds.” Yo dije: “¿Lo empezará Ud. en su ciudad?” “Bueno”, él dijo: “Por supuesto, yo–yo....” Yo dije: “Eso es lo que yo pensé”. ¿Ven? Exactamente.
41Dios enviará Su mensaje a alguna parte. “No regresará a Mí vacía; cumplirá eso lo cual Yo me he propuesto”. “Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras”. Pero, ellos hacen referencia al pasado, a algún gran hombre, a Moody, o a Wesley, o a alguna gran persona como ésa, de donde ellos salieron. Ahora, ese es el mismo truco que Sa-... Saúl hizo. “¿Quién no seguirá a Samuel y a mí? ¿Quién no seguirá a Samuel y a mí? Así sea”. Bueno, eso es sólo un truco sutil que ellos–ellos tratan de jugar.
42Pero Samuel todavía... El le había dicho al pueblo que no hiciera eso. Pero ellos lo hicieron de todas maneras, porque ellos–ellos querían hacerlo; ellos dijeron que lo harían de todas maneras. Y yo acabo de mirar aquí en la Escritura en donde Ella dice que–que Samuel... en donde casi él persuadió al pueblo que ellos estaban haciendo lo que era incorrecto. Pero, ellos siguieron, y quisieron hacerlo. Entonces cuando ellos tuvieron... esta cosa sucedió. Entonces Saúl ganó esta victoria, y él envió y les dijo a todos los hebreos lo que ellos deberían buscar, lo que los hebreos habían hecho. Y realmente no fue Saúl el que ganó la batalla; fue su hijo, Jonatán, el que ganó la batalla.
43Entonces nos damos cuenta otra vez que cuando este hombre, Saúl, cuando menos pensó, él entonces se hizo grande, se envaneció: “Seguro que sí; nosotros edificamos esta gran cosa; hicimos esto”. Y cuando él lo hizo, entonces él llegó a un punto que ya no quería más el consejo de Samuel. El lo hizo de la manera que él quería hacerlo. Y eso es lo que ha sucedido hoy en día. La gente ha llegado a un punto en el que ellos no lo quieren hacer de la manera que Dios lo quiere hacer. Ellos lo quieren hacer de la manera que ellos lo quieren hacer. Ese es el problema hoy en día. Dios quiere sanidad Divina entre Su pueblo. El hombre importante dice: “Mira, espera un momento. Los días de los milagros han pasado”.
44Ahora, ¿qué causó a Saúl que hiciera eso? Cuando él llegó al punto que él tomó control del liderazgo del pueblo, en lugar de dejar al–al Espíritu Santo... Ahora, Samuel le dijo a él, él dijo: “Bueno, si Uds. obtienen su rey, y todos Uds. viven bien, y guardan los mandamientos de Dios, y hacen lo que el Señor dice, y siguen al Espíritu, Saúl será capaz de predicarnos algunos mensajes muy poderosos”. Y él lo hizo. Ellos no tenían derecho de descreer a Samuel, porque Samuel siempre les profetizaba la verdad a ellos. El les dijo lo que era la verdad. Pero él dijo: “Miren, si sólo dejan que Saúl, y todos Uds. siguen el liderazgo del Espíritu, y guardan los mandamientos del Señor, todo estará bien”.
45Si eso sucediera en esta noche en toda iglesia en los Estados Unidos, empezaría un avivamiento en esta nación. Déjenme decirles, las cantinas estarían en bancarrota. Sería–sería una de las cosas más grandiosas que esta nación alguna vez haya conocido. Si todo predicador de todas las denominaciones sólo siguiera el liderazgo del Espíritu Santo, en lugar de algún credo de su denominación, lo que algún obispo dijo o alguien más dijo, o alguien más dijo. Lo que alguien más dijo no tiene nada que ver con ello; Dios envió el Espíritu Santo y El es nuestro Guía; El es nuestro Líder. Pero cuando ellos ven al Espíritu Santo moverse, ellos se asustan de El; no saben qué es. Es un Desconocido para ellos, porque no están enseñados en esa línea. Ellos están enseñados sólo en una cierta cosa que la iglesia cree, y continúan de esa manera, y continúan por toda la vida llamándose ellos mismos Cristianos, y continúan con las cosas del mundo. Y luego cuando se van a morir, ellos dicen: “Bueno, mi fe me salva”.
46Yo le dije a un hombre hace algún tiempo, yo dije: “Señor: ¿no lo condenó el Señor alguna vez por fumar?” “Oh”, él dijo: “No”. Y yo dije: “Yo mismo lo he visto a Ud. beber”. El dijo: “Pero mira esto, predicador. Yo quiero decirte algo...” Yo visité a otro hombre en el cuarto. El dijo: “Mi fe me salva”. Yo dije: “Pero, señor, permítame decirle a Ud. algo ahorita: la fe sin obras es muerta”. Y yo dije: “El Espíritu Santo no vive una vida de esa manera”. ¿Ven? Y yo dije: “Pueda que Ud. sea decepcionado”. Yo dije: “Ahora, la fe está bien. Pero si las obras no siguen a la fe, entonces la fe no es buena”.
47Y cuando Ud. muere, recuerde: no cambia su espíritu; únicamente cambia su lugar de morada. Y cual sea el tipo de espíritu que Ud. tenga dentro de Ud., a ese lugar se irá. Y el pecado nunca puede entrar en el Cielo. Así que si Ud.... Ud. dice: “Bueno, yo confieso los míos cada noche. Tenemos un libro de oración, y cuando vamos a la iglesia, nosotros confesamos todos nuestros pecados”. Y, ¿nada más se dan la vuelta, y los vuelven a hacer otra vez? Nada más se dan la vuelta, y al día siguiente dicen: “Dios perdóname por beber, perdóname por cometer adulterio, perdóname por mentir, perdóneme por robar”, nada más se dan la vuelta y hacen la misma cosa. “Perdóname por emborracharme la semana pasada; yo no quise beber tanto así”, nada más se dan la vuelta y beben otra vez. Bueno, eso no es... Eso muestra que algo no ha cambiado adentro. Ud. está tratando de pintar lo de afuera, como blanquearlo con cal. Pero lo que se necesita hacer es ponerlo en la Sangre de Jesucristo y lavarlo blanco, en lugar de blanquearlo con cal. Eso es–eso es lo que el–el mundo necesita hoy en día.
48Pero entonces, nos damos cuenta entonces que debido a que Saúl mismo se atrevió a ... Samuel llegó un poquito tarde un día para ofrecer las ofrendas quemadas, lo cual, legalmente era el único que podía hacerlas, bajo la inspiración de Dios. Y Saúl dijo: “¿Por qué tenemos que esperar en él?” El mismo fue y la ofreció. El mismo empezó a guiar al pueblo en lugar de permitir a Dios que guiara al pueblo. Allí es en donde él hizo su error. Allí es en donde toda iglesia que alguna vez ha sido organizada cometió su error fatal. Yo nunca he visto una organización... Yo he–yo he tomado la historia; yo la he leído toda desde los Padres de Pre-Nicea, y a Josefo, y a todos los antiguos historiadores; y nunca he visto una sola vez en la que una iglesia que llegó a un gran avivamiento espiritual, y cayó, y se apartó de él, que alguna vez se levantara otra vez. Yo quiero que me muestren Uds. en dónde está. Dios... Si ellos no siguen la Luz, Dios los pone arriba en el estante y permite que alguien... “Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras”.
49Lutero fue la Luz de su día. Pero ellos tuvieron un grupo allí en esa iglesia Luterana que torció las Escrituras para hacerlas encajar a su propia teología. Y cuando menos pensó, la iglesia Luterana estaba sobre el estante; el avivamiento se terminó. Dios levantó a los Metodistas. Los Metodistas salieron con santificación, tuvieron un gran avivamiento, abarcando al mundo, uno de los más grandes que el mundo jamás haya tenido, en los días de–de Juan Wesley. Y un gran avivamiento abarcó el mundo. Para el tiempo que Juan, y Carlos, y Asbury, y todos esos murieron, tuvimos un grupo nuevo allá que empezó a pensar mucho respecto a: “Bueno, nosotros no deberíamos hacer esto, una–una religión de la Sangre y toda esa clase de cosas”. Y cuando menos se pensó, ellos empezaron a meter toda clase de credos y cosas. Y ahora miren donde está: puesta sobre el estante. Oh, sí. Y los Pentecostales han hecho la mismísima cosa que aquellos hicieron, exactamente: yendo en el camino de toda carne.
50Sí, Uds. quieren ser como el mundo. No sean como el mundo. Nosotros somos diferentes. Los siervos de Dios son diferentes. Ellos son nacidos de nuevo; son nuevas criaturas en Cristo. Uds. no tienen derecho de tomar las cosas del mundo y mezclarlas con el Cristianismo. La túnica Cristiana no está hecha de teología hecha por la iglesia; la túnica Cristiana está hecha del Bautismo del Espíritu Santo y nada menos que eso, y una vida que sigue ese Bautismo del Espíritu Santo. [Porción sin grabar en la cinta–Ed.]. Lo hace vivir bien, hacer el bien, actuar bien, hablar bien, vivir bien. Eso es verdad.
51Pero, entonces cuando Saúl ya no esperaba más en el Señor, Samuel se apartó de él. Recuerden: la primera vez, no la segunda vez, sino la primera vez que Saúl mismo se atrevió a tomar control del servicio del Señor, Samuel le volteó su espalda y se apartó de él. Y la primera vez que la iglesia permita a sus líderes tomar control, para que guíen al pueblo, el Espíritu Santo se aparta de ellos. Y la primera vez que Uds. sean guiados por un hombre en lugar de Dios, el Espíritu Santo se aparta de Uds. también. Permitan que el Espíritu Santo guíe. Eso es lo que necesitamos, es liderazgo. Y Dios nos dio un Líder, y no le prestamos atención.
52Aquí, no hace mucho tiempo, yo estaba leyendo en una (el Hermano Gene me la trajo, creo yo), en una de las revistas tocante a esos gansos saliendo de Canadá. Y ellos tienen un–un líder. Y si ese líder no es un líder realmente bueno, ellos no han escogido uno bueno, él los llevará a cualquier parte, los llevará por la ruta de arriba de las montañas y todos ellos morirán. Aquí, hace algún tiempo, un montón volaron... un viejo ganso macho que no sabía adónde él iba, no sabía sus direcciones, su instinto no estaba exactamente bien, él llevó a un montón de gansos hasta Inglaterra. Ellos nunca han podido regresar. Ellos–ellos... la naturaleza de ellos es de migrar cada año. Y se juntan y graznan y gritan y hacen un barullo allá en Inglaterra, pero no saben cómo regresar a casa.
53Me hace recordar de algunos de esos depósitos de cadáveres formales y fríos, que tenemos hoy en día: se apartan tanto de Dios que no saben cómo regresar. Ud. nunca regresará por medio de credos. Ud. tiene que tener inspiración que lo guíe, hermano. Y esa inspiración viene por medio del Espíritu Santo. Sí. Guiado por el Espíritu; hijos e hijas de Dios son guiados por el Espíritu de Dios. Ellos aman el Espíritu. Ellos no tratan de decir: “Mire, espere un momento. En mi iglesia, ellos no dicen: ‘Amén’. En mi iglesia, ellos nunca levantan sus manos; ellos están muy quietos. Bueno, causaríamos que a nuestro pastor le dieran escalofríos y fiebre si alguno gritara: ‘Amén’”. Bueno, entonces Uds. deberían hacer que le den escalofríos, de vez en cuando. Sólo dense cuenta lo que sucedería. Correcto.
54Lo que necesitamos hoy en día, es una religión de corazón buena y antigua. Déjenme decirles algo: si un bebé nace, y ese bebé no llora, no lloriquea, no abre su boquita y no dice una sola cosa, bueno Uds.... y nada sucede, ¿qué es lo que le pasa a ese bebé? El nació muerto. Yo pienso que tenemos muchos bebés nacidos muertos hoy en día, sí, en la iglesia. Un hombre sube y dice: “¿Cree Ud. en Dios, el Padre, Todopoderoso, Creador de los cielos y la tierra, Jesucristo, Su Hijo?” “Sí, yo creo”, le responde. “¿Promete Ud. hacer esto y lo otro para esta iglesia?” “Sí”. El toma su salerito y lo rocía con unas cuantas gotitas de agua, le da la mano derecha de compañerismo, y lo acepta en la iglesia. Esos son bebés nacidos muertos. Sí. Correcto. ¿Qué se le hace a un bebé cuando él nace, si él no llora tan pronto como nace? ¿Qué es la primera cosa que Ud. le hace a él? Es levantarlo, voltearlo sobre el brazo de Ud. y darle una pequeña... ¿cómo le llaman Uds.? Ud. lo nalguea. Correcto. Le da unas cuantas nalgadas de esta manera. [El Hermano Branham golpea junto las palmas de sus manos–Ed.]. Y cuando menos piensa Ud., él hace “gua-a-a”, y Ud. tiene un bebé vivo.
55Y eso es lo que se necesita hoy en día en la iglesia; no que alguien diga una “cosita afeminada” [“comprometedora”–Ed]: “Miren: yo–yo sé que pudiera no estar bien hacer esa cosita”. Uds. necesitan un hombre detrás del púlpito que les diga, que los rompa a pedazos, hasta que Uds. empiecen a chillar de vez en cuando, y permitan a Dios entrar, y permitan que algo suceda. Entonces Uds. nacen. No alguien que mime sus pecados, y diga: “Oh, bueno, eso... nuestros–nuestros antepasados creyeron eso”. “¡Nuestros antepasados!” ¡Nuestra Biblia dice que está correcto! Eso es lo que está correcto: nuestra Biblia. Y el mismo Espíritu Santo que cayó en el Día de Pentecostés (lo cual, todos nosotros sabemos que ese fue el nacimiento de la nueva Iglesia), si ese mismo Espíritu Santo no les trae la misma experiencia a Uds., entonces Uds. tienen un Espíritu Santo diferente que lo que era aquel. Exactamente correcto. Si no los hace vivir una vida sacrificada, y una vida llena de gozo y placer, y el Bautismo del Espíritu guiándolos a Uds. a señales y prodigios y milagros y cosas, entonces hay algo que sucedió. Jesús dijo: “Estas señales seguirán a los que creen”.
56Miren cómo ellos lo han pervertido hoy en día, cuando los hombres guían. Esto es un ejemplo de un buen miembro de iglesia: “Oh, yo sé que él hace esto; oh, yo sé que él hace eso. Pero él es un diácono en la iglesia; y él hace esto y eso y lo otro. Pero déjenme decirles, él ciertamente es... cuando llega el momento que nosotros... que tengamos nosotros nuestro programa misionero, él nunca falla de dar un cheque de quinientos dólares. Y si nosotros tenemos una reparación que se necesita hacer, oh, él es un hombre fino”. Luego uno se para allí con su cuello al revés y predica su funeral algún día, con la bandera a media asta, y dice que se ha ido al Cielo. ¿No es eso una cosa pecaminosa? Permítanme decirles algo: lo que necesitamos hoy en día es un nuevo nacimiento, una nueva vida, nuevas criaturas en Cristo Jesús. ¡Qué diferencia!
57Un hombre dijo no hace mucho, un predicador me dijo, que él tuvo que aceptar a un miembro en su iglesia secretamente. Dijo: “El es un buen hombre”. Pero dijo: “El sencillamente no podía pararse delante de esa audiencia y–y ser aceptado en la iglesia”. Dijo: “Yo–yo tuve que llevarlo al cuarto de oración que está atrás y aceptarlo en la iglesia secretamente. Así que, ¿qué piensas tocante a eso, Billy?” Yo dije: “Yo lo hubiera volteado directamente hacia la audiencia, y le hubiera dado un “puntapié” tan fuerte como hubiera podido. De esa manera yo lo hubiera aceptado a él”. Correcto.
58Yo iba allá rumbo al río hace algún tiempo para bautizar a una mujer. Y todo un grupo iba conmigo. Y así que, la mujer que iba caminando allí, ella dijo: “Hermano Branham”. Yo dije: “¿Sí?” Ella dijo: “Bueno, yo finalmente decidí que tú fueras allá y me zambulleras”. Yo dije: “¿Qué dijo?” Ella dijo: “Tú–tú me vas a arreglar esta tarde y a zambullirme, ¿no es así?” Yo dije: “No, señora. Antes que haga yo eso”, yo dije, “Ud. tiene que poner su corazón bien con Dios. Yo no la bautizaría a Ud. por nada; Ud. todavía está viva en el mundo. Ud. tiene que estar muerta. Nosotros únicamente enterramos a gente muerta, a aquellos que están muertos en Cristo y listos para resucitar a una nueva vida otra vez. Y una persona que hace una declaración como esa en contra del bautismo, no es un candidato apto para el bautismo de agua”. Correcto.
59Bueno, allí es adonde vamos. Nos damos cuenta que el espíritu... Saúl dijo: “Yo mismo lo haré. Yo sé cómo hacerlo. Yo sé al respecto tanto como ese vejestorio de Samuel”. Y Samuel había probado que él era un siervo de Dios. El probó que el Espíritu Santo estaba con él, pues él dijo: “Yo los pondré de testigos este día. ¿He hablado alguna vez a Uds. algo en el Nombre del Señor que no sucedió? ¿He venido alguna vez y rogado y mendigado dinero de Uds., y todas estas grandes cosas?” “No”, ellos dijeron: “Tú no has hecho eso, pero todavía queremos– queremos hacerlo de la manera que queremos”. ¿Ven? Y eso es... Uds. entonces pueden ver lo que ellos estaban recibiendo.
60Ahora, nos damos cuenta entonces, que cuando un hombre rechaza el liderazgo del Espíritu Santo... ¿Saben Uds. lo que Dios le hizo a Saúl? El le dio un espíritu malo para que lo guiara. Ahora, ¿qué de eso? El le dio un espíritu malo; Dios le dio a él un espíritu malo para que lo guiara. Así que cuando un hombre rechaza el liderazgo del Espíritu Santo, o cualquier persona rechaza el liderazgo del Espíritu Santo, Ud. tiene un demonio en Ud. para que lo guíe. Eso es exactamente la Biblia. ¡Oh, Dios!, quisiera que pudiéramos tener un avivamiento. Quisiera que pudiera llegar el momento cuando el Espíritu Santo realmente pudiera entrar en los corazones del pueblo americano otra vez, que ellos vieran que es El. Ellos quieren mirar, decir: “Bueno, mira. Yo no puedo cooperar en esta reunión porque mi iglesia no...” ¿Qué importancia tiene eso? ¿Qué tiene eso que ver con ello? “Bueno, déjeme decirle: ellos–ellos creen en esto, y nosotros no creemos eso”. Mientras ellos estén predicando la Biblia, y toda la Biblia, y el Evangelio completo, y nada mas que la verdad, escúchenlos. Mientras ellos sean guiados por el Espíritu, creánlo. Y Dios mismo se dará a conocer. Si un hombre es guiado por el Espíritu de Dios, Dios mismo se dará a conocer a esa persona. Sí, señor. Dios prometió hacerlo. Así que haciendo eso, nosotros sabemos entonces que–que el Espíritu Santo guía al pueblo y Dios se encarga de él. ¡Amén! ¿Creen Uds. eso con todo su corazón? Seguramente que lo creemos. Muy bien.
61Entonces me gustaría decir otra cosa. Ese espíritu malo empezó a guiar a Saúl; y lo guió. Y hoy en día cuando el Espíritu Santo es rechazado, El quiere, El... ¿Qué hará El? Ud. recibirá un espíritu malo para que lo guíe a Ud. Miren, escuchen: yo no quiero lastimarlos, sino que quiero que Uds. capten esto. ¿Ven? Así como fue en aquellos días, así es hoy en día. Ellos no quieren que los guíe el Espíritu Santo, así que ellos reciben un espíritu malo. ¿Qué sucede con un espíritu malo? El espíritu malo, los quiere guiar... entonces los quiere guiar. Y, ¿ahora qué? Ellos no querían... no quisieron que Dios fuera su Juez. Y la gente hoy en día no quiere que el Espíritu Santo la juzgue. Esa es la razón que ellos rechazaron a Samuel: porque su juicio era de Dios; era Escritural. Y ellos no querían ser guiados por el Espíritu. Y lo rechazaron por un hombre eclesiástico. Y, ¿qué obtuvieron ellos? Un espíritu malo para que los guiara.
62Ahora, la gente hoy en día no quiere ser guiada por el Espíritu Santo. Ellos no quieren que el Espíritu Santo los juzgue. Ahora, eso es verdad, amigos. Ellos no quieren que el Espíritu Santo los juzgue. Entonces la gente me dice... Una mujer me dijo no hace mucho tiempo; yo estaba predicando muy duro, y estaba reprendiendo a las hermanas por cortarse su cabello, y diciéndoles que la Biblia decía que ella era una prostituta si ella hacía eso. Ella–ella era desleal a su esposo y él tenía el derecho de repudiarla. Eso es exactamente lo que dice la Escritura. Cualquier mujer que se corta el cabello de su cabeza, ella deshonra a su esposo (la Biblia lo dice), el cual es su cabeza. Y uno les puede predicar... Esa señora me encontró afuera, y ella dijo: “Permíteme decirte algo ahorita, predicador; tú de seguro vas a arruinar tu ministerio”. Yo dije: “Cualquier ministerio que la Palabra de Dios arruine, debe ser arruinado”. Eso es exactamente correcto. Ella dijo: “Bueno”, ella dijo, “todos se marcharán y te dejarán”. Yo dije: “Mientras El se quede conmigo, esa es la cosa principal”. ¿Ven Uds.? Permitan que El se quede.
63Y, seguro que ellos no quieren que la gente... Uds. no... Porque ellos quieren ser como el mundo. Ellos no quieren... Las mujeres no se quieren vestir como el pueblo de Dios: decente, moral. Bueno, aquí hace unas cuantas semanas, yo fui a una reunión Pentecostal. Ahora, Uds. Bautistas prepárense para gritar, y Presbiterianos. Yo fui a una de las principales iglesias Pentecostales de los Estados Unidos. Y mi asociado y yo estábamos sentados allí. Ellos estaban... yo iba a tener un servicio el domingo en la mañana. Y cuando... ellos sabían que yo siempre estoy en contra de esa clase de cosas. Y entonces, cuando despidieron la escuela dominical, y yo estaba sentado allá afuera en el estacionamiento, y ahí venían las maestras de la escuela dominical... No, ahora, ésas no–ésas no eran Metodistas; eran Pentecostales. Cabello cortado muy corto y maquillaje en toda su cara, parecían que habían estado comiendo un bistec de carne cruda y lo traían en todas sus uñas y–y todo de esa manera, toda esa pintura, y maquillaje en ellas, saliendo de allí; y ahí venían hombres de mi edad con ese corte de pelo corto de arriba, y “cola de pato” atrás, de esa manera. Hermano, si yo tuviera una congregación como ésa, de seguro la hubiera hecho trizas, hermano; de seguro lo haría. Sí, señor.
64Oh, ellos no se iban a quedar y escuchar a ese predicador “santo rodador”. ¡Y luego reclaman ser Pentecostales! Cuando yo llegué allá, y la maestra de la escuela dominical salió, dijo: “Buenos días, Reverendo Branham”. Y todo el... esa cosa roja en la cara y pintura negra de lápiz sobre sus párpados, y–y toda– toda la... y vestida muy sexual. Y ellas dicen: “Bueno, espere un momento. Hermano Branham, esa es la única clase de ropa que uno puede comprar”. Todavía venden telas y máquinas de coser. Así que hay... no hay ni una pizca de excusa para Uds. Correcto. Si Uds. son guiadas por el Espíritu Santo, corríjanse. Ellas no quieren que las juzgue el Espíritu Santo. Ellas no quieren... No hay excusas. Dios no escuchará sus excusas. El no escuchó las de Saúl, y El no escuchará las de Uds. Uds. se tienen que comparar con lo que dice la Biblia.
65Yo pienso que toda mujer debe ser limpia; ella debe mirarse lo mejor (todo hombre también), mirarse bonita y limpia, pero ser decente. ¿Saben Uds.?, que si Uds. se visten con esa ropa que la gente usa, esos pantaloncitos cortos y... Una mujer me dijo hace algún tiempo, dijo: “Hermano Branham, yo no uso esos pantaloncitos cortos”, dijo, “yo uso pantalón”. Yo dije: “Eso es peor; es peor”. ¿Sabe Ud. lo que Dios dijo? “Es una abominación en los ojos de Dios que una mujer vista ropa que pertenece a un hombre”. Y Dios es Dios, y nunca cambia; El es el Dios infinito. Si eso una vez produjo delante de El un olor hediondo y enfermizo, todavía produce un olor hediondo y enfermizo el ver una mujer que se vista con ropa que pertenezca a un hombre. El hizo a los hombres, como hombres, e hizo a las mujeres... [Porción no grabada en la cinta–Ed.]... si él no lo predica de esa manera. Eso es lo que dice la Biblia. Es exactamente correcto. Y oh, ellos no quieren eso.
66Una señora me dijo, dijo: “Bueno, ¿piensa Ud. que está mal que una mujer use algo de... ese maquillaje?” Yo dije: “Sí, señora. Yo sí pienso”. Yo dije: “La cara... Dios nunca. Si El hubiera querido que quizás Ud. se mirara como un granero, El la hubiera hecho un granero”, yo dije, “toda pintada de esa manera”. Si El quisiera que Ud. fumara, El le hubiera puesto una chimenea arriba de Ud., algunos tubos, para que Ud. lo pudiera sacar fuera. Pero El–El le dio a Ud. pulmones para que respirara buen aire fresco. Para eso los hizo El.
67Pero ellos, oh, no, pero Uds.... Ellos no quieren que ninguno... no quieren que los juzgue el Espíritu Santo. Ahora, si Ud. recibe el Espíritu Santo y puede todavía vivir de esa manera... Si Ud. viene a mí y me dice que tiene el Espíritu Santo y vive de esa manera, yo–yo no puedo ser su juez, pero de acuerdo a la Palabra, Ud. ha errado pegarle al blanco, hermano. Correcto. Eso es exactamente lo que dice el Espíritu. ¿Ve? Correcto. Necesitamos la santidad de regreso otra vez, hermano. Necesitamos... Regresen a Dios. Sí, ellos lo rechazan, seguro que sí. Ellos no quieren... saben cómo ellos... no quieren venir bajo la jurisdicción del Espíritu Santo. Ellos no quieren que–que los guié el Espíritu.
68Permitanme decirles algo, señoras; yo no estoy haciendo burla de Uds. Este no es el lugar para eso; este es el lugar de donde sale el juicio. Y el juicio tiene que salir correctamente. Y el juicio es por medio de la Palabra de Dios. Miren. Unicamente hubo una sola mujer en toda la Biblia que alguna vez se pintó su cara (correcto), una sola mujer. Y ella nunca se pintó su cara para encontrarse con Dios. Ella se pintó su cara para encontrarse con un hombre, para tratar de seducirlo (correcto), Jehú. Jezabel, ¿saben Uds. lo que Dios le hizo a ella? El se la dio a comer a los perros. Correcto. Así que cuando Uds. ven a una mujer usando maquillaje, Uds. digan que es la “Señorita carne de perro”. Eso es exactamente lo que es ante Dios. El se la dio a comer a los perros. Así que eso es todo lo que ella valía, sólo para ser dada a los perros. El se la dio a comer a los perros. ¿Cuántos saben que eso es la verdad?, digan: “Amén”. [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Eso es exactamente correcto.
69Así que, Uds. ven cómo esos caracteres paganos entran en la iglesia, es debido a que algún hijo de Cis tibio se para detrás del púlpito, y tiene miedo de perder su boleta de comida por predicar la verdad. Hermano, déjeme decirle: necesitamos hombres detrás del púlpito, no un montón de afeminados con cosas teológicas que tienen miedo de decir algo al pueblo. Necesitamos hombres de valor, hombres íntegros, llenos con el Espíritu Santo, que se paren allí y que no prediquen “cosas afeminadas”, y credos, y denominación, sino que prediquen el Evangelio y les quiten el pellejo de ellos. Eso es exactamente correcto. Correcto.
70Ud. le dice a su niño: “Mira, hijito: no hagas eso cariño”. Coja Ud. una vara y quítele el pellejo. Eso es lo que Ud. necesita hacer. Mire lo que Ud. crió, por decir: “Hijito, cariño”. Martita, como Uds. saben, pateará el suelo y le dirá a su mamita: “Tú cállate; yo no voy a hacer eso”. ¡Qué cosa! Qué bueno que no tuvieron un padre como el mío. Correcto. Sí, señor. Toda esta cosa, ¿ven lo que Uds. tienen? Un montón de retrasados juveniles. Es exactamente lo que Uds. tienen. ¡Dementes! Exactamente. El asilo para dementes se está llenando de ellos. Beatniks; fue causado por: “¡Hijito, querido!” La Biblia dice que si Ud. rehúsa usar la vara, Ud. echa a perder a su hijo. Eso es exactamente correcto. Y Dios sabe qué es la verdad y qué es lo mejor. Samuel trató de decirle a Saúl eso, que Dios sabe lo que es lo mejor, pero Saúl dijo: “Bueno, el pueblo me quiere”. Eso–eso es. Mientras que él tenía a alguien que lo siguiera, eso es todo lo que él quería. El usó el nombre de Samuel, y consiguió a alguien que lo siguiera; eso es todo lo que él quería.
71No, ellos no quieren ese real, verdadero Evangelio. Ellos no quieren esa real verdad, no quieren el Espíritu Santo para–para que los guíe. Ellos prefieren tener un pastor intelectual. ¿Ven? Ahora, esta es la clase de hombre que ellos quieren: alguien... Ellos no quieren... Ellos quieren a alguien que en... no les diga que está mal hacer esto, y mal hacer eso, y que dejen de hacer esto, y dejen de hacer eso. No, ellos no quieren eso. Sino que ellos quieren a un hombre que tenga una experiencia teológica de seminario, del que ellos puedan decir que tiene varios títulos, y que se para muy elegante, y se viste muy impecable, lo cual está perfectamente bien. Pero cuando él llega allí, él como que les da la propia interpretación de ellos de la Biblia; no de acuerdo a la Biblia, sino de acuerdo a alguna experiencia teológica de seminario, en lugar del Bautismo del Espíritu Santo dentro de él que cause que les quite el pellejo. Eso es exactamente correcto.
72Díganme de un solo profeta en la Biblia, que fue un verdadero profeta, que no les quitó el pellejo. Díganme de una vez que no sucedió. Y ellos en ese entonces no querían creerles, pero Dios les dio a ellos señales y prodigios que los siguieran, para hacer a la gente... para vindicar que el ministerio de ellos estaba correcto. Siempre ha sido de esa manera. El Espíritu Santo hoy en día desciende en la iglesia y dice: “Estas señales seguirán a los que creen: En Mi Nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán”. “Cuando llegó el Día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen”. Ellos salieron a las calles gritando, y danzando, y actuando como gente borracha, como.... Y recuerden, Uds. gente Católica: la bendita virgen María estaba entre ellos. Y si ella no se podía ir al Cielo sin recibir esa clase de experiencia, ¿cómo van Uds. a lograrlo? Piensen en eso. Sí, señor. Allí estaba ella, toda llena del Espíritu Santo, como si estuvieran borrachos, hombres y mujeres todos juntos. Cualquier cosa menos de eso, Uds. están faltos de Pentecostés.
73Ahora, ¿qué hacen ellos hoy en día? Lo aceptan a Ud.; reciben alguna carta vieja, gastada, de cuatro o cinco iglesias diferentes en las que la había tenido, y la ponen allí, y lo aceptan a Ud. en una iglesia, y lo llaman un miembro. ¡Oh!, ahí está Saúl. ¿Ven? El lo hizo exactamente de esa manera. Pero Samuel quería ser guiado por Dios. Estas personas van a la iglesia el domingo en la mañana; tienen un pastor para que les interprete la Palabra. Ellos regresan inmediatamente allá, y hacen lo que ellos quieren durante la semana. El les dice; ellos se van a casa después que él les ha dado la interpretación de unas cuantas cosas de la iglesia, y ellos recitan unos cuantos credos. Ellos se van a casa como medios satisfechos, consolándose ellos mismos: “Ya hice el deber de mi religión. Todo está bien hasta la próxima semana. Yo iré allá otra vez”. Toman la santa cena el domingo en la mañana, algo de pan y jugo de uva, y demás, y lo que sea que ellos hacen, y se conforman de esa manera. ¡Oh, hermano!
74Pero ahora, ¿qué hizo Saúl? El ciertamente formó un gran ejército; ciertamente lo hizo. El hizo que Israel tuviera un gran ejército. El hizo que todos ellos tuvieran lanzas bonitas y lustrosas. El los entrenó para que pelearan con esas lanzas como–como verdaderos hombres valientes. El les hizo a todos ellos grandes escudos y todo. Ellos estaban verdaderamente lustrosos, y todos adiestrados en lo último del día. Bueno, ellos estaban progresando bien. El resto de las naciones miraban afuera y decían: “¿Saben qué?, Israel está progresando muy bien”. Pero un día, un día... Dios no lo deja que siga por mucho tiempo. Hasta que un día vino un desafiador llamado Goliat, con sus brazos cruzados, e Israel tembló a tal grado que sus zapatos estaban temblando en el suelo. Ese “cabeza y hombro” por encima de todo el resto de ellos, también tembló con ellos. Allí estaba él; él nunca había visto tal cosa como esa. El Espíritu tuvo que tomar control, el Dios de Israel tuvo que mostrar Su poder.
75Oh, sí. Habrá un Goliat en alguna parte. Nosotros tuvimos uno no hace mucho tiempo. Tenemos algunos hoy en día; yo no entiendo por qué. Nosotros tenemos las multitudes más intelectuales y mejor vestidas; tenemos los mejores seminarios teológicos, algunos de los hombres mejores instruidos que alguna vez hayan salido. Ellos tienen coros entrenados a tal grado que pueden cantar: “Cuán grande es Dios”, que ni los arcángeles casi pudieran compararse con ellos. Oh, ellos están instruidos en las mejores escuelas y todo así, sabiendo todo al respecto. Pero cuando viene el momento de lo sobrenatural, ellos no saben nada al respecto. Dios envió un desafiador para mostrar quién estaba correcto, para mostrar que esa cosa estaba errada. Y hermano, yo digo esto con amor y respeto piadoso. Uno de nuestros hijos de Cis, “cabeza y hombro” por encima de todos los otros evangelistas, fue llamado por un Mahometano el otro día, y fue desafiado en la Palabra de Dios; y tembló en sus zapatos, y se fue del país. ¡Oh, hermanos! ¿Qué sucede? Era algo más allá que teología; tenía que traer el poder sobrenatural de Dios y hacerlo. El no sabía nada al respecto. Fue lo mismo en los días de Saúl.
76Pero escuchen, Uds. verdaderos creyentes en Cristo, Uds. verdaderos Cristianos que creen en Dios y lo sobrenatural: todo el tiempo que Saúl estaba instruyendo a ese gran ejército y a todos esos intelectuales que estaban surgiendo, Dios tenía a un pequeño David allá en alguna parte, alimentando a las ovejas de su padre con alimento de oveja, la Palabra, no con hierbas teológicas. Correcto. Dio por casualidad que él estaba parado allí cuando eso sucedió. ¡Oh, hermanos! Ellos querían darle a él una experiencia de seminario. Saúl dijo: “Ven aquí, quizás mi armadura te quede”. El dijo: “¡Quita esa cosa de mí!” “Bueno, yo te haré un Licenciado en Letras, y te daré un título de Doctor y....” El dijo: “Yo no sé nada tocante a eso. ¡Quita esa cosa de mí! Pero déjame decirte algo: yo tengo esta honda”. “Bueno, ¡no hay comparación!” “Pero mira esto. Un día un cordero andaba allá comiendo, una de las ovejas de mi padre andaba allá comiendo, y un león vino, y la tomó, y se la llevó. Y yo tomé esta honda, y confié en el Señor de Israel, y fui tras él, y lo tumbé y lo maté, y traje a ese cordero de regreso”. Dijo: “Un oso vino y agarró un cabrito y se lo estaba llevando, uno de los de mi padre, y puse la roca en la honda; sólo una cosa pequeña, un cabrito pequeño, pero yo–yo fui tras él. Yo no estaba confiando en la honda, sino que yo estaba confiando en el poder del Dios de Israel”. ¡Amén!
77¿Qué es eso? F-e en J-e-s-ú-s [El Hermano Branham deletrea fe, (faith), y Jesús (Jesus) en inglés, lo cual es (5), respectivamente, pero aquí la numerología (5), no concuerda en español–Trad.]. Correcto. Confiando en el poder del Dios de Israel. “Y yo tumbé al suelo a ese oso, le quité el león, mejor dicho, la pequeña oveja de su boca, y la traje de regreso”. El dijo: “Y cuánto mucho más... Yo–yo soy un ministro de la liberación. Yo sé de lo que estoy hablando”. Escuchen: ellos tienen algunos pequeños Davides en el mundo hoy en día. Ellos no son–son reconocidos por los Saúles, eso es verdad. Pero hay algunos pequeños Davides en el mundo, que están pastoreando y alimentando las ovejas de Dios con comida de oveja. Y un día un enorme cáncer vino y agarró a una. El doctor dijo: “Bueno, no tiene remedio”. Pero ese pequeño David dijo: “Yo no sé. Yo no tengo mucho, sólo una oración de fe, pero voy tras de Ud., porque Ud. es la oveja de mi Padre. Yo tengo fe”. ¡Aleluya! “Yo voy tras de Ud.” Hubo una embolia que paralizó, que agarró a una. El dijo: “Yo no sé cómo lo voy a tomar, pero voy tras de Ud. Ud. es una de las ovejas de mi Padre”. ¡Aleluya! No rechacen al Rey de Israel. ¡Gloria! ¡Aleluya!...?... [La congregación adora–Ed.].
78El no tenía mucho, pero él tenía fe en el Dios de Israel. Déjenme decirles: ellos lo habían rechazado; ellos tenían todos sus coros, y eruditos instruidos, y teología; pero cuando llegó a lo sobrenatural, ellos estaban mal desarrollados. Ellos no sabían nada al respecto. ¿Por qué no conocía David a este hombre galante? Porque él se estaba alimentando en otro apacentadero. Eso es correcto. El estaba siendo instruido bajo otra atmósfera. Un día, vino una–una enfermedad y agarró una de las ovejas del Padre y se la iba a llevar a una tumba prematura. Esos pequeños Davides dijeron: “Yo no sé cómo lo voy a hacer”. Ellos dijeron: “¡Aaah, tonterías!, esa pequeña honda”. “Yo pudiera no saber cómo hacerlo, pero es una promesa, y yo tengo fe en ella, así que voy tras de ese cordero”. Y él lo trajo de regreso. ¡Aleluya! ¡Oh, hermanos! Lo que necesitamos en esta noche es apartarnos de toda esta teología hecha por el hombre, y traer al Rey de regreso en la fe del Hijo de Dios...?... todas esas cosas. Sí, señor. No se preocupen.
79Ellos estaban temerosos de publicar la reunión en Suráfrica. José Bozé la hizo. Cuando diez mil Mahometanos sentados allí vieron a un muchachito torcido, todo torcido de esa manera, y tembloroso, subir a la plataforma, ni siquiera en su mente cabal. Pero cuando ellos vieron al Espíritu Santo decirle quién era él, qué sucedió, y qué lo causó, y cuando El terminó de orar, él se enderezó y se paró como un hombre, diez mil Mahometanos arrojaron sus trofeos al suelo, y aceptaron a Jesucristo como Salvador personal. Sí, señor. Mire a Tommy Osborn, y a Oral Roberts, hombres quienes alimentan la manada con comida de oveja. Los días de los milagros no han pasado, como dicen los teólogos. Si los días de los milagros han pasado, el día de Dios ha pasado. Dios es un milagro. Seguro que sí. Allí lo tienen Uds.: comida de oveja.
80¡Oh, mi pobre acobardado amigo! El diablo pudiera haberla llevado, hermana, allá a un punto en donde Ud. nunca más desea dejar crecer su cabello. Pudiera llevarla a Ud. a un punto en donde Ud. piensa que es tontería de algún pastor, cuando le está predicando a Ud. de la santidad en pureza, de la manera que Ud. debería vestirse. Algunos de Uds. hombres allá que salen y hacen esas cosas que no deberían Uds. hacer... Y Uds. hombres que permiten a su esposa hacer una cosa como esa, y fumar cigarrillos, yo le tengo poco respeto a Ud. aun como un hombre. Ahora, eso es exactamente correcto. ¿Saben Uds. que un hombre es la cabeza de la casa? (Mientras él tome su lugar). Pero nosotros... yo–yo no... a mí me gusta ver a un hombre, que sea un hombre. Un hombre no es juzgado por su musculatura; eso es bestial. Un hombre no es juzgado por sus músculos fuertes, sino que él es juzgado por las “bolsas” en las rodillas de sus pantalones por el tiempo que él ha estado orando. Se requiere ser un hombre para ser eso.
81Un hombre es carácter; no una bestia, sino carácter. Yo he visto hombres que pesaban doscientas libras [90 kg–Trad.] que no tenían una onza de hombre en ellos; arrebatan a un bebé de los brazos de una madre, y la violan. Cualquier hombre que le diera un cigarrillo a una mujer, es poco hombre, y muy bajo. Y sabiendo que eso es uno de los factores principales en la categoría de la quinta columna, que está destrozando el espinazo de nuestra nación. Y esas fábricas de cigarrillos y todo allí, produciendo cigarrillos y whisky, y–y luego ellos toman y descuentan esos anuncios de todos sus impuestos, para poner más tonterías en la televisión, y modelar a esas mujeres... ¡Oh, Dios!, ¿qué le pasa a nuestro país? Ha rechazado el liderazgo del Espíritu Santo, el cual no soportaría un momento, cosas como ésas. Con razón las enfermedades y dolencias están aumentando.
82Lo que necesitamos hoy en día es un Dios, el Rey rechazado, el Rey de Israel, para que cabalgue entre nosotros de esa manera. El pudiera haberlo tomado a Ud. así. Pudiera haber personas enfermas aquí en esta noche que se van a parar en esta fila de oración. Ellas pudieran pararse aquí; el cáncer pudiera haberlo tomado a Ud. El diablo pudiera haberlo llevado a Ud. fuera del alcance de un doctor, de su amado médico; y él lo ha llevado a Ud. a un punto del cual no puede regresar. Eso pueda que sea así. Pero permítame decirle a Ud. algo, hermano. Cuando yo lo traiga a Ud. en esta fila de oración en esta noche, yo no tengo nada sino una honda pequeñita llamada Fe. Yo voy tras de Ud. Correcto. Yo voy tras de Ud. Yo lo he visto a El traer a otros de regreso; El lo traerá a Ud. también de regreso. Sí, señor.
83El Dios que puede sanar a estas personas, y a otras personas, puede sanarlo a Ud. ¿Cree Ud. eso? Sí, verdaderamente. El mismo Dios todavía vive y vamos tras de Ud. en esta noche. Y con el poder y la fe en Jesucristo, tumbaremos completamente ese diablo al suelo y lo traeremos a Ud. de regreso. ¿Por qué? Es la oveja del Padre, el corderito de Dios que satanás robó y dijo: “¡Ah!, él tiene mucha influencia. Yo lo apartaré a él de la iglesia; yo la apartaré a ella de la iglesia”. Ven, David: ¡vamos! Sí, señor. Dios nos prometió la victoria. ¿Cuánto más se podrá parar este incircunciso, filisteo incrédulo, y desafiar la Palabra del Dios Viviente? Sí, señor.
84Yo seré como los jóvenes hebreos: “Nuestro Dios puede librarnos, pero aunque no lo haga, nosotros no nos inclinaremos a ningunas imágenes” de denominaciones formales o de nada más. Yo voy; eso es todo lo que puedo hacer. Yo no puedo decir que yo puedo traerlo de regreso, pero yo voy, procurando. Yo voy a encontrarlo a él en el Nombre de Jesucristo, con una comisión de un Angel quien vino a mí y me dijo: “Si tú logras que la gente te crea, y eres sincero cuando oras, nada te podrá hacer frente delante de tu oración”. Se ha hecho por docenas de millares y millares. Y tú pobre ovejita enferma en esta noche, yo voy tras de ti ahora en el Nombre de Jesucristo. Yo– yo quiero traerte de regreso de esos lugares, a los pastos verdes, sombreados, y a las aguas apacibles, en donde tú puedas recostarte y meterte una “pajita” en tu boca y mirar para arriba, hacia Dios, decir: “¡Oh!, yo tengo paz como un río, yo tengo paz como un río”. Sí, eso es lo que queremos hacer. Oh hay más; hay pastores.
85¿Cuántos predicadores hay aquí que creen en la liberación de–de los enfermos y los afligidos? Sólo miren acá. Tú vas a venir de regreso, ovejita, en esta noche, porque vamos tras de ti. Sí, señor. Ese diablo de león llamado cáncer, ese diablo de león llamado cualquier cosa que él quiera ser llamado en el campo médico; lo que sea, él es un demonio. Y nosotros tenemos una comisión de Jesucristo: “En Mi Nombre echarán fuera demonios”. Vale más que él empiece a salir, porque hay muchos aquí, y vamos a atraparlo a él en esta noche. Te vamos a traer de regreso.
86¿Cuántos ahora tienen esas tarjetas de oración?, levanten sus manos. ¿Dónde está Billy? Tráiganlo aquí, en donde sea que él esté, a Billy Paul, alguno de Uds. Quiero que Uds. que tienen las tarjetas de oración, que se paren aquí. Formen una fila exactamente de la manera que estaban anoche. Primero ésos con tarjetas de oración, por favor, los que tienen tarjetas de oración. Uds.... Muy bien. [Un mensaje en lenguas y la interpretación de las lenguas– Ed.]. Amén. Vengan creyendo; tengan fe. ¿Qué tan avanzada en la fila estaba Ud., hermana? Correcto...?... Alínea la fila de oración...?....
87En una ocasión, David... Ahora, sólo Uds. con tarjetas, los que estaban aquí anoche. Yo no... Ellos no repartieron ninguna en esta noche. Vamos a repartirlas otra vez mañana en la noche. Uds. con las tarjetas, párense aquí sólo por un momento. Y Uds. que están en sus asientos, permanezcan muy quietos, sólo un momento; vamos tras de Uds. también. Correcto. Vamos en el Nombre de Jesús. Uds. que están parados afuera, vamos tras de Uds., vamos en el Nombre del Señor Jesús. Me estoy cansando de esta profesión a medias y negativa; pongámonos serios con Dios. Dios lo prometió. Si Dios no cumple Su Palabra, El no es Dios; El sí cumple Su Palabra, así que El sí es Dios.
88En una ocasión cuando ellos estaban allí, David estaba hablando; Israel estaba temblando; el enemigo estaba a la puerta. Escuchen: ¡cuán Escritural! Y mientras David aun estaba hablando, sin saber lo que estaba sucediendo, el Espíritu cayó sobre un hombre y él profetizó y dijo: “Ve y ponte en un cierto lugar, para una emboscada”. Y ellos... el enemigo, ellos mismos se mataron allí mismo. Eso causó una confusión, y ellos mismos se destruyeron; y aquellos únicamente entraron y cogieron los despojos. Escuchen, Uds. los que están sentados en la audiencia: Uds. no tienen que estar aquí arriba; sólo tengan fe y crean a Dios. ¿Saben Uds. lo que sucederá? Dios hará que el enemigo los suelte a Uds. allí donde están. La confusión entrará en el enemigo; él no sabrá en dónde está. Un hombre habla y dice: “Oíd la Palabra del Señor. La boca del Señor lo ha hablado esta noche”, y demás de esa manera, y les dice qué hagan, para obedecer los mandamientos del Señor. “Estas señales seguirán a los que creen: En Mi Nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán”. Todas estas cosas son prometidas. Es negocio de Dios, y El es el Rey. ¡Amén! ¿No lo aman a El, lo alaban a El? ¿Cuántos lo aman a El?
89Mientras ellos los están reuniendo, permanezcamos muy quietos en nuestros asientos ahora, mientras ellos están preparando la fila de oración. Cantemos esta alabanza. Muy bien. “Yo le amo”. Muy bien. Yo le amo... [El Hermano Branham habla con alguien–Ed.]. (...?... alrededor, predicadores...?....) ... Porque El a mí me amó; Y me compró mi salvación, Allá en la cruz. Yo les quiero preguntar algo a todos Uds. en la fila de oración. Todos Uds. en la fila de oración, enfermos, necesitados: ¿han orado Uds. sobre esto con sinceridad? ¿Han orado Uds. por su enfermedad? Si lo han hecho, levanten su mano. Uds. han orado. ¿Creen Uds. que han orado sinceramente sobre ello, que es la voluntad de Dios sanarlos? Si lo han hecho, levanten sus manos. Si Uds. han orado sinceramente sobre ello, entonces va a suceder. No hay entonces sino una sola cosa que hacer: es echarla fuera de Uds. cuando pasen por aquí. ¡Oh, hermanos!
90Yo tengo temor que la audiencia vaya a pensar que sólo el evangelista es el único que tiene poder para hacer esto. Yo quiero que un grupo de predicadores venga aquí conmigo; Uds. ministros de liberación que creen en esto, vengan aquí y párense conmigo un momento. Vengan aquí, hermanos. Sólo párense, formen una pequeña fila a lo largo de aquí. Vengan, hermanos, algunos de Uds. Vengan aquí al frente y párense aquí a lo largo, para que Uds. vean que son también los predicadores. Yo no soy... no soy únicamente yo; mis hermanos aquí, ellos–ellos tienen... ellos están tan ordenados para hacer esto, como yo lo estoy o cualquier otro. Ellos son siervos de Dios. Eso es bueno.
91Miren, déjenme decirles ahora lo que vamos a hacer. La gente dice, hermanos, que todos ellos han orado sinceramente sobre esto, que ellos están listos. Entonces si ellos han orado sinceramente sobre ello, orado sinceramente sobre ello, únicamente hay una sola cosa que queda: esa es echar fuera al enemigo cuando él pase. No se tiene que orar por ellos; ellos ya han orado. ¿Es correcto eso? [Los ministros dicen: “Amén”–Ed.]. ¿Ven? Para que Ud. vea que no es un “juego de manos”, no es eso; es el poder de Dios en Su Palabra. Estos hombres son hombres ungidos; ellos son hombres de Dios, y ellos también oran. Ahora, déjenme decirles: si ellos han orado sobre ello, no hay necesidad de que nosotros oremos. Sólo pongan sus manos sobre ellos, y echen fuera al enemigo de ellos.
92Miren, ovejitas, vamos tras de Uds. ¿Están listas para regresar? Las regresaremos a la buena salud en esta noche. Todos muy reverentes. ¿Qué si formamos una fila doble aquí a lo largo?, y pasamos a estos, a todos a través de ella, y orar, y sólo echar fuera al enemigo; sólo decir: “Satanás, nosotros...” [El Hermano Branham le habla a alguien–Ed.]. ¿Qué dijo? Muy bien, entonces haremos una sola fila. Muy bien, Uds. hermanos váyanse para allá. Quiero que cada uno de Uds. hombres ponga sus manos junto conmigo, sobre estas personas mientras ellas pasan. Yo quiero que todos allá oren mientras está pasando esta fila, y yo creo que Uds. verán la gloria de Dios.
93¿Inclinarán sus rostros conmigo, y orarán conmigo? Cada uno de Uds. Davides allá ahora, con su honda, venga. Ahora, yo no creo en no disparar directo al blanco. Si Uds. no tienen alin-... su mira alineada, háganlo en estos momentos. Vamos–vamos por la–vamos para derrotar. Miren para acá: las ovejitas de Dios. No es la voluntad de Dios que ninguno de ellos esté enfermo, y ellos han orado sinceramente. La única cosa que ellos necesitan, es una pequeña ayuda; eso es todo lo que ellos necesitan. “En Mi Nombre echarán fuera demonios”. Amén. ¿Creen Uds. eso?, digan: “Amén”. [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Satanás, más te vale que los sueltes; ellos van en camino.
94Todos inclinemos nuestros rostros ahora, y permitan que esta audiencia... estas personas pasen por aquí. Y cuando Uds. pasen, cada uno de Uds., cuando el primer ministro lo toque a Ud., levante su mano, alabe a Dios, todo terminó. Pasen por aquí, y Uds. se bajarán de esta plataforma la persona más feliz que alguna vez lo fue. Hemos venido tras de Ud. ¿Está Ud. listo para irse? Muy bien. Todos oremos ahora con nuestros rostros inclinados. Vengan... Esa es la manera...?... personas que están pasando. ¿Ven? [El Hermano Branham y los ministros oran por los que están en la fila de oración–Ed.]. En el Nombre del Señor Jesús, que este demonio salga. Amén. En el Nombre del Señor Jesús, que este demonio salga. Sal, satanás...?.... En el Nombre de Jesús que el demonio salga. En el Nombre de Jesús que el demonio salga. En el Nombre de Jesús que...?.... Todos estén ahorita en oración; oren, oren. Este es alguien... estas son ovejas pasando ahorita. Oren y permanezcan quietos; permanezcan muy quietos y oren. En el Nombre de Jesús que ella sea sanada. [El Hermano Branham continúa orando por los enfermos–Ed.]. Concédelo, Señor. Señor, yo vengo tras de ella en el Nombre de Jesús, que el demonio...?... [El Hermano Branham continúa alejándose del micrófono–Ed.]. Venimos tras de ti, satanás. ¡Suéltalo!
95¿Lo aman a El? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Ahora, sean muy reverentes; vayan a sus asientos un momento. Yo creo solemnemente con todo mi corazón y con todo lo que está mí, que Jesucristo el Hijo del Dios Viviente los hace saludables a cada uno de ellos. ¿Lo creen Uds. conmigo? Yo creo que se oró por ellos la oración de fe. La razón que yo hice eso, es para que esta congregación y sus congregaciones aquí... Estos hombres de Dios que están parados aquí, ministros ungidos con el Espíritu Santo, ellos tienen tanto derecho, tanta autoridad, para orar por los enfermos y echar fuera un demonio, como cualquier otro lo tiene en el mundo. ¿Lo creen Uds. ahora? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Muy bien.
96Ahora, ¿cuántos hay aquí que están enfermos y no tienen una tarjeta de oración, y Uds. quieren que Dios los sane?, levanten su mano. Todavía un gran grupo. Si puedes creer, todo es posible. ¿Lo creen Uds.? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. ¿Son estos sus pañuelos? Yo oraré sobre ellos, en un momento. Estoy esperando que el Espíritu Santo haga algo. Yo pensé que quizás El me mostraría a alguien allá en la audiencia, para que vieran cada uno de Uds. que pasaron, que estos hombres... pueda que no sean capaces de ver– ver visiones; ellos no nacieron para ese propósito. Pero ellos tienen el mismo Espíritu Santo, el mismo Dios. ¿Ven? Pero yo no tengo educación; algunos de esos hombres son inteligentes. Pero no piensen que ellos son los hijos de Cis. Ellos son hombres que creen en sanidad Divina, creen en el Dios del Cielo. Ellos son hombres valerosos (seguro que lo son), y ellos–ellos creen en esto, o no se hubieran parado aquí para demostrarles a Uds. que ellos la creen. Yo quiero que las congregaciones de ellos (antes que esta audiencia sea despedida, y que algunos de Uds. se vayan a casa), quiero que Uds. sepan que su pastor tiene la misma autoridad.
97Ahora, yo quiero mostrarles a Uds. que esta es la verdad, que Dios hizo la promesa; El todavía es Dios. Ahora, Uds. oren y crean. Uds. allá en la audiencia, vean si el Espíritu Santo está ungiendo, vean si El todavía está aquí. Amén. ¡Oh!, yo amo esto. ¡Oh!, ¿no es El maravilloso? Yo sólo sé que El está en... con nosotros. Uds. sólo oren y digan: “Señor, ayúdame. Ayuda mi incredulidad”. Yo veo a una mujercita sentada allí sombreada de muerte. Ella no puede vivir a menos que Dios la ayude. Ud. está conciente de eso, ¿no es así, hermana? Ud.: cáncer. Tiene un pequeño borde de flores blancas alrededor de su sombrero. ¿Tiene Ud. una tarjeta de oración, señora? No tiene Ud. Ud. no recibió una. Muy bien, señora, Ud. no necesita una. Esa es la verdad. Eso es de lo que Ud. está sufriendo; hay una sombra oscura suspendida sobre–sobre Ud. ¿Cree Ud. que yo soy profeta de Dios? Entonces, satanás, en el Nombre de Jesucristo, suéltala. Yo vengo a encontrarte. Ahí va él. La sombra se fue de ella. Algo le sucedió a ella. Ahora, el mismo Espíritu Santo que puede decirle a ella esas cosas, ¿no saben que El la ha sanado a ella? ¿Siente Ud. que está sanada, hermana? Póngase de pie. Amén. Ahí lo tienen. Ahí lo tienen. Si Uds. únicamente tienen fe y creen, todas las cosas son posibles para aquellos que creen. Si tú puedes creer... ¿Es correcto eso?
98Yo veo a una damita sentada allá atrás mirándome. Nunca la he visto en mi vida, pero allí... ¿No pueden ver Uds. esa Luz suspendida sobre esa mujer, allá? Ella está orando; ella está sufriendo. Ella tiene alta presión; ella tiene tumores. Ella no es de aquí; es de Chicago. ¿Quiere irse Ud. ahora y ser saludable, hermana? Muy bien. Póngase de pie, Ud. allí con cabello rojizo. Váyase a casa; sea hecha saludable, Jesucristo la sanó. Ud. la recibió también, hermana, respecto a su problema. Dios la bendiga. Váyase a casa ahora y sea hecha saludable. Jesucristo la sana. ¿Creen Uds. con todo su corazón? Alguien ore; sólo diga alguien: “Señor, permíteme tocar Tu manto”. Yo no conozco a esta gente. Sí, Ud.; Ud. no está enferma, pero Ud. está orando por su amigo, ese hombre. ¿Tiene Ud. una tarjeta de oración? No, Ud. no tiene una. ¿Cree Ud. que soy profeta de Dios? ¿Sí cree? Yo no sabría eso, ¿es correcto eso? ¿Cree Ud. que esa condición paralítica dejará a su amigo? ¿Cree Ud. que el hombre será saludable? ¿Lo cree Ud.? Levante su mano entonces, y menéela a Dios. Muy bien. Que Ud. reciba exactamente lo que Ud. pidió.
99¿Qué de alguien en esta dirección? ¿Creen Uds. con todo su corazón? Alguien sufriendo allá, que no tenga una tarjeta de oración, levante su mano. Sólo diga: “Yo creo”. ¿Qué al respecto, señor?, ¿cree Ud., cree Ud. que soy profeta de Dios? Ud. tiene una hernia, está herniado. ¿Cree Ud. que Dios lo sanará? Ud. tampoco es de aquí, ¿es Ud.? Es de Toledo. Correcto. Yo no lo conozco. ¿Es correcto eso? Levante su mano, si eso–eso es verdad, todo eso es verdad. Muy bien. Si Ud. cree, váyase a casa y sea saludable. Yo los desafío a Uds. en el Nombre de Jesús que crean que el Rey está aquí. Esta damita sentada allí al fin, orando, ella no esta orando por sí misma; ella está orando por su madre sentada allá atrás de ella. Correcto. Ulceras sangrantes; ha estado en el hospital. Muy bien. Tenga fe ahora y Dios la haré saludable. Amén. ¿Cree Ud. con todo su corazón? ¡Recíbalo! Amén. Hermana, váyase a casa ahora y sea saludable. ¿Ven?, eso es lo que se necesita: alguien que ore.
100¿Qué fue eso en aquel momento? ¿Qué dijo El que fue eso? ¿Ulceras? Ese fue un demonio de cáncer que pasó. Ahora, esperen un momento. Alguien está orando. ¡Oh!, acostada allá en esa camilla. El la oyó; El la oyó. Ese demonio de cáncer pasó por aquí justo en ese momento. Si Ud. cree con todo su corazón, y me cree que soy siervo de Dios, yo le digo a Ud. en el Nombre de Jesucristo, levántese de esa camilla y váyase a casa. ¡Ella lo está haciendo! ¿Creen Uds. con todo su corazón? ¿Cuántos más creen?, pónganse de pie; pónganse de pie. Ahí está ella, perfectamente bien. ¿Creen Uds. con todo su corazón? Pónganse de pie y reciban al Señor Jesús, cada uno de Uds.