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~ OYENDO, RECIBIENDO, Y ACTUANDO ~
1Muchas gracias. Pueden sentarse. El Hermano Clare Hudson dijo que me iba a “sorprender”. [El Hermano Branham se ríe–Ed.]. Y él se salió con la suya. Muy contento de estar aquí en esta noche, Hermano Wittson. Y me supongo que el Hermano Mattsson está aquí en alguna parte y... [El Hermano Mattsson dice: “Sí”–Ed.]. Bueno, estoy contento de verlo otra vez, Hermano Mattsson; yo había preguntado tocante a Ud. anoche. ¡Estoy tan contento! Eso me hace sentir muy bien, viendo a tantos, y al Hermano Clare Hudson que trae saludos de ultramar. ¡Maravilloso! Anoche, creo que David duPlessis... No lo veo. Yo pensé que primero miraría por todos lados para ver si lo podía ver... Ahí está. Creo que él fue injusto con esta congregación, cuando íbamos en camino a casa. Nos subimos al automóvil, y miré y dije: “¡Oh, son casi las diez!” Yo dije: “Hermano David”, yo dije, “creo que retuve mucho tiempo a esa gente”.
2El dijo: “Hermano Branham, yo pienso que esa gente se siente más o menos como yo. Estamos cansados de oír ‘sermonetes’ de ‘predicadoretes’ para ‘Cristianetes’ [Terminología propia del hermano, que la traduje literalmente al español. No es inglés correcto– Trad.]”. Así que, eso pudiera animarme para predicar dos horas más en esta noche, así que... No, yo por lo general los dejo salir antes de la una de la mañana. Yo nunca... Pero solía hacerlo. Apenas estábamos empezando a sentirnos bien a la una. Nos quedábamos y alabábamos al Señor toda la noche. Es una lástima que nos apartamos de eso, ¿no lo es? Seguro que lo es, Hermano Sullivan. Y entramos en un sermón intelectual de veinte minutos. Y me pregunto de dónde vino todo eso. Me pregunto si no es que estamos tratando de moldearnos mucho según el mundo. Yo creo que eso está obrando mucho dentro de nuestras filas. Pienso que deberíamos salirnos de eso.
3¿Saben Uds.?, me gusta sentarme, y desmenuzar, y comer, y desmenuzar, y comer, cuando estoy en la mesa. Y yo... cuando estoy en la mesa del Señor, me gusta quedarme un buen rato. Nuestro pastor la otra noche, predicó como unos cuarenta y cinco minutos; yo lo vi mirar arriba, hacia el reloj, y yo pensé: “Sí, Hermano Neville, Ud. también está entrando en eso”. ¿Ven? Cuarenta y cinco minutos, eso no es el tiempo suficiente como para empezar a sentirse bien. Deberíamos tener... yo... se estaba poniendo, apenas poniendo interesante; yo apenas me estaba estimulando al punto en donde me estaba sintiendo muy bien, como Uds. saben, y luego él lo cortó. ¡Qué lástima! Pero miren, cada día hay servicios aquí, y yo sé que todos Uds. están teniendo unos momentos maravillosos. ¿Cuánta gente hay aquí que no es de Ohio?, levanten sus manos, gente que no es de Ohio. ¡Maravilloso! Eso está bien. Me supongo que más de la mitad de la congregación, es de las afueras del estado de Ohio. Estamos muy felices de tenerlos aquí. Pido que Dios multiplique Sus bendiciones a Uds. Que regresen a su estado natal regocijándose, felices, alabando al Señor.
4Ahora, yo quisiera en esta noche leer una Escritura que se encuentra en Romanos el capítulo 8; y vamos a empezar a leer aquí como en el versículo 11, del capítulo 9, mejor dicho. Empecemos como en el versículo 10. Y no sólo esto, sino–sino también cuando Rebeca concibió de uno, de Isaac nuestro padre (Pues no habían aún nacido, ni habían hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese, no por las obras sino por el que llama), Se le dijo: El mayor servirá al menor. Como está escrito: A Jacob amé, mas a Esaú aborrecí. Me gustaría tomar un texto de eso, como de unas tres palabras: “Oyendo, recibiendo, y actuando”.
5Antes que lo abordemos, inclinemos nuestros rostros ahora mientras le hablamos un momento al Autor. Nuestro bondadoso Padre Celestial, te damos gracias en esta noche por todo lo que Tú has hecho por nosotros, por Tu bondad y Tus abundantes misericordias que han sido derramadas sobre nosotros por Tu gracia. No que hayamos hecho algo para merecerlas, sino porque Tú has sido bueno con nosotros, y no has mirado nuestra injusticia, sino que nos has dado medidas ilimitadas de Tu gracia. Te damos gracias por ello. Y mientras estábamos oyendo en esta noche, entrando en la reunión, el testimonio de doctores, hablando de esos que iban a morir hace unas cuantas semanas, y que el lugar que estaba enfermo en el cuerpo de ellos, ahora está sanado. Doctores y enfermeras enviando recados: “Que oren por nosotros”. Eso hace que nuestro corazón se sienta muy bien, Señor. Y oramos por esos doctores y esas enfermeras, que están dispuestos y están reconociendo que la mano de Dios se movió en esa persona, cuando ellos la habían pasado como muerta, o mejor dicho, que iba a morir. Y ahora, ella está viva y saludable. ¡Cómo te damos gracias por eso!
6Luego anoche, ver esa gran fila de gente caminando en fila al cuarto para nacer de nuevo de Tu Espíritu, viendo pecadores parados aquí en el altar llorando, ancianos y jóvenes, todo eso hace a nuestros corazones más felices, que no tenemos palabras para expresarlo. Sin duda Tú todavía eres el gran Dios del Cielo. Pedimos en esta noche que Tú bendigas la lectura de la Palabra. Y que Tú nos des el contexto de este texto en esta noche. Permite que el Espíritu Santo venga e interprete esta Palabra a nuestros corazones. Que nosotros ahora cerremos las cortinas todo alrededor de nosotros del mundo de afuera, y sólo vivamos con nuestros corazones vueltos hacia Ti. Que nuestros corazones estén abiertos, y que la presión del Espíritu Santo sea tan grande en este edificio en esta noche, al grado que El mismo entre en toda rendija y rincón de nuestros corazones, llenando cada fibra que esté limpia y lista para llenarse. Que Tú sanes a toda persona enferma que está aquí, salves toda alma perdida, y llenes todo corazón hambriento con el Espíritu Santo. Concédelo, Señor.
7Inspira a Tus siervos, los ministros, nuestros bondadosos y preciosos hermanos, los pastores de la manada, que Tú has llamado a salir fuera y separado, vidas dedicadas al servicio. Pedimos por ellos, Señor, pues ellos son los hombres quienes se llevarán a éstas, los mesoneros, que se llevarán a estas personas enfermas del alma y del cuerpo, y seguirán derramando aceite y vino hasta que ellas estén saludables. Es dicho en la parábola, que él les dio dos denarios. Eso fue para ambas, salvación y sanidad. Y dijo: “Si hay algo más, yo lo pagaré cuando pase otra vez”. Y si nosotros estamos faltos de algo hoy, Señor, lo cual sabemos que lo estamos, pedimos que el Espíritu Santo nos dé en esta noche, eso que nos falta. Ayúdanos a nosotros ministros, Señor, que podamos ser capaces de servir a Tu pueblo con una conciencia pura y un corazón limpio. Concédelo, Padre. Pedimos esto muy humildemente en el Nombre de Tu Hijo, el Señor Jesús. Amén.
8El mundo hoy en día está siendo agarrado firmemente por dos grandes fuerzas, dos grandes fuerzas religiosas, que pronto van a llegar a una madurez, o a una confrontación. Está bien representado en nuestra lectura de la Escritura en esta noche, de los dos hijos de Isaac: Esaú y Jacob. Y cuando... Ellos representan ambas fuerzas. Y ambos provinieron del mismo padre y de la misma madre: el santo que fue ordenado previamente de Dios, Isaac, (y le fue dicho por Dios a su padre veinticinco años antes que él naciera, que él tendría a ese niño), por medio de una madre separada y consagrada, Rebeca, una virgen. Y estos dos hijos estaban en el mismo vientre. Ellos vinieron al mundo discutiendo y peleando, en guerra uno con el otro. Y ellos han estado en guerra uno con el otro desde entonces, y estarán hasta el tiempo del fin. Y el mundo está seriamente agarrado firmemente en esta noche por estas fuerzas. Ahora, las declaraciones que tengo que decir, y algunas Escrituras que tengo escritas aquí, y todo lo demás, yo quiero que todos sepan que cuando yo algunas veces me refiero a una condición de la iglesia, o a una denominación, o a algo, muchas veces mis hermanos me entienden mal cuando yo digo eso. Yo no me estoy refiriendo a los hombres llenos del Espíritu, quienes se paran como pastores y alimentan la manada de Dios, quienes están ordenados por el Espíritu Santo para hacer eso. Yo estoy hablando tocante a creyentes carnales, quienes tratan de tomar el lugar de esos hombres.
9Y nos damos cuenta que Esaú verdaderamente representaba al creyente carnal. El era un hombre terrenal, y era de la tierra, y estaba muy inclinado a la religión. El tenía su religión, igual que el mundo la tiene hoy en día. La mayoría de la gente a la que uno le habla, ella tiene una religión de alguna clase. Si asiste o no a su iglesia, de todas maneras ella quizás una vez al año... o a las mujeres les gusta ir en la Pascua para mostrar su sombrero nuevo, y a los–los hombres les gusta ir de vez en cuando, cuando ellos están teniendo algo que los entretenga. Y ellos, siendo bebés, fueron rociados y pusieron su nombre en el libro de la iglesia, y ellos son propiedad de la iglesia. Yo nunca pudiera aceptar eso. Nosotros... El hombre no es propiedad de la iglesia, ni tampoco el hombre es propiedad del estado. El hombre es propiedad de Dios: hijos e hijas de Dios. Nosotros pertenecemos a El porque fuimos comprados por un precio. ¡Y qué precio tan precioso!, el Hijo de Dios. Pero Esaú representaba bien a ese grupo de ser religioso, y de: “Yo soy tan bueno como el otro, y mi religión es tan buena como la tuya, y yo estoy bien satisfecho”.
10Pero Jacob, su hermano gemelo, por elección, lo cual fue por predestinación, por previo conocimiento, vino al mundo y era un hombre espiritual, para representar a la gente espiritual. Y él estaba... tenía discernimiento espiritual de lo que estaba bien y de lo que estaba mal. Y si Uds. entendieran, que la Iglesia entera del Dios Viviente está edificada sobre la revelación de Jesucristo. ¿Cómo hubiera ofrecido Abel a Dios un sacrificio más excelente que Caín, si no le hubiera sido revelado a él lo que era el sacrificio requerido... qué sacrificio era requerido, mejor dicho? Cuando a los discípulos se les preguntó: “¿Quién decís vosotros que es el Hijo del Hombre?” Pedro, sin ningún titubeo, prorrumpió como un hombre hablando en lenguas, dijo: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios Viviente”. Jesús dijo: “Bienaventurado eres tú, Simón, porque no te ha revelado esto carne ni sangre. Tú nunca aprendiste esto a través de algún programa intelectual de educación, sino Mi Padre que está en los Cielos te ha revelado esto a ti. Tú eres Pedro, y sobre esta roca (no sobre Pedro, no sobre El mismo, sino sobre la revelación espiritual de quién era El), sobre esta roca edificaré Mi Iglesia; y las puertas del Hades no pueden prevalecer contra Ella”. Demostraba que ellas estarían contra Ella, pero nunca prevalecerían. Así que la Iglesia, la Iglesia espiritual, entrará directamente en la Eternidad, tan seguro como hay un Dios que la ordenó para estar allí.
11Así que, qué satisfacción nos da entonces de saber, que cuando Uds. son nacidos del Espíritu de Dios, Uds. son hijos e hijas de Dios. Ahora, esto.... Para Jacob significaba mucho, pero para Esaú, la primogenitura no significaba nada. Francamente, él la despreciaba. Y yo digo esto con toda reverencia: sus hijos todavía la desprecian. Correcto. Ellos la desprecian. “¿Por qué yo... por qué tengo yo que hacer eso? ¿Por qué debería yo recibir el Espíritu Santo? Yo soy tan bueno como tú eres. Mi religión es tan buena como la tuya. ¿Por qué debería yo pasar por todo eso allí? Yo soy tan bueno como tú. Yo voy a la iglesia; yo tengo mi nombre en el libro. Yo soy tan... Yo soy fulano de tal”. Eso–eso es lo que Ud. es, pero, ¿qué es Ud. ante los ojos de Dios? Ud. tiene que nacer de nuevo, tener una mente espiritual. Así que no significaba nada para Esaú; él la despreciaba. Y el creyente carnal hoy en día todavía desprecia esa primogenitura. Y la primogenitura es el Espíritu Santo; somos... sabemos eso. Y el creyente carnal desprecia eso. Oh, él dijo: “Esos días ya pasaron. Ya no hay más tal cosa como recibir el Espíritu Santo. Eso fue allá en el tiempo de los apóstoles”.
12Yo oí a un gran hombre en una fina iglesia decir en una ocasión, él dijo: “Pentecostés fue únicamente la obra de andamio del edificio”. Y él dijo: “Luego después que el edificio es hecho, bueno”, dijo, “ellos ya no necesitan más el andamio”. Así que al fin del servicio, me acerqué para estrechar manos con este gran hombre. Yo dije: “Yo quiero darle un cumplido a Ud. por su mensaje en esta mañana, doctor”. Yo dije: “Yo estoy de acuerdo con Ud. que Pentecostés fue la obra de andamio. Y mientras estemos edificando en él, todavía tenemos que tener el andamio”. Correcto. El andamio es la última cosa que se quita. Hasta que Ud. ponga la torre sobre la cima, el punto más alto, Ud. todavía tiene que tener el andamio. Yo entonces estoy contento en esta noche, de estar trabajando en el edificio, parado sobre el andamio, ¿no lo están Uds.?
13Ahora, vemos que esa primogenitura significaba todo para Jacob. Ahora, a él no le importaba nada más, sino esa primogenitura. A él no le importaba qué le costara. Si era un guisado de lentejas, él estaba contento de dárselo de nuevo a Esaú. Así es con cualquier hombre o mujer que ha sido ordenado a Vida Eterna, que Dios ha llamado a Vida Eterna: está dispuesto a vender todo, todo, lo del mundo, para obtener esa primogenitura. Uds. pueden llamarlos todo lo que quieran. Uds. pueden decirles que han perdido su mente, que se han ido a un extremo, que son un montón de “santos rodadores”. A mí no me importa lo que Uds. los llamen, ellos están buscando esa primogenitura, y eso significa más que cualquier otra cosa. Ellos buscan esa primogenitura; no importa cómo tengan que obtenerla, ellos están listos para obtenerla.
14Una mente carnal quiere que Dios baje la primogenitura a su nivel. Pero para mí, y creo que para todos los Cristianos verdaderos nacidos, nosotros la encontramos en el nivel de Dios. A mí no me importa qué tenga que hacer yo, o qué tenga que decir, cómo tenga que actuar, la única cosa es que la quiero. Eso significa más que mi popularidad. Eso significa más que mi trabajo. Significa más que mi madre, significa más que mi esposa, más que mis hijos, más que todo amigo que tengo. Permítanme obtener esa primogenitura. A mí no me importa lo que tenga que pagar. Yo quiero encontrarme con Dios en Su requisito. Lo que El requiera, si es caerme al suelo, si es hablar en lenguas, si es correr por todo el edificio y actuar como un maníaco, o pararme de cabeza, a mí no me importa lo que sea, sólo que yo la obtenga; esa es la cosa principal. Esa es la gente con mente espiritual. Ella quiere la primogenitura, cueste lo que cueste. Ella la quiere. Y tan pronto que la obtiene, causa la misma reacción que causó en esa familia. Finalmente, llegará a un punto que habrá una separación. Un hombre tendrá que obtener... si él obtiene esta primogenitura, él mismo tendrá que separarse del mundo, así como Jacob lo tuvo que hacer.
15¡Hermanos!, algunas veces significa caminar solo. Pero si Ud. es verdaderamente sincero, y verdaderamente recibe la primogenitura, a Ud. no le importa caminar solo. Si los vecinos ya no lo invitan más para cenar, si nadie quiere nada que ver con Ud., ¿qué le importa a Ud.? Mientras Ud. tenga la primogenitura, eso es la principal Realización Perfecta de su vida. Mientras yo sea nacido del Espíritu Santo, ¿qué importa? Mientras yo esté en mi camino hacia el Cielo, ¿qué importa lo que diga la gente, mientras que estemos caminando en el Espíritu? Y todos los que son nacidos del Espíritu de Dios, son guiados por el Espíritu de Dios. Los hijos y las hijas de Dios siempre son guiados por el Espíritu de Dios, caminando en la hermosa Luz de Santidad, pureza. Pero Esaú, esa primogenitura... El era carnal como el mundo, así que le daba igual a él. El pensaba que él era religioso, y que su papá y su mamá eran religiosos, y eso era bastante bueno para él.
16Así que nos damos cuenta, que en cada avivamiento que ha nacido en el mundo, produce gemelos. Correcto. Todo avivamiento tiene gemelos. Ellos tienen un montón allí que son creyentes carnales, y un montón de creyentes espirituales. Todo avivamiento produce eso: un Esaú y un Jacob. Y mientras ellos prosiguen, cuando menos piensa, el carnal empieza a pensar: “Bueno, estos fulanos se están yendo a un extremo. Vale más que me separe de ellos”. Ellos regresan a la parte intelectual. Ellos quieren un pastor que les hable a ellos cosas placenteras. Ellos no quieren a ese pastor lleno del Espíritu, que obedecerá al Espíritu Santo desde la plataforma, que sólo predicará la Palabra exactamente como es. Como Juan dijo: “El hacha está puesta a la raíz del árbol”, y que las astillas caigan donde caigan. La mayoría de las iglesias hoy en día, votarían que se quitara eso de su púlpito. Correcto. Vendrá una separación; siempre hace eso. Lo hizo en la edad Metodista; lo hizo en la edad Bautista; lo hizo en la edad Pentecostal; lo hará en cada edad.
17En una ocasión Juan Wesley... Yo estaba leyendo un artículo de... tocante a él, y decía que él estaba caminando por un pequeño sendero. Y como que estaba protestando la iglesia Anglicana, por su pecado, y por las cosas que ellos habían... estaban haciendo. Y ellos lo llamaron a él un–un hombre loco. “Y todos los que viven piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecuciones”. Uds. serán despreciados y rechazados. “Y si al Padre de familia han llamado Beelzebú, ¿cuánto más a Sus discípulos?” Y estaba allí uno de esos oficiales de la iglesia Anglicana, un hombre grande, corpulento, que vio venir a Juan, y él era un hombre pequeño. Así que este hombre grande él mismo obstaculizó el camino. El Sr. Wesley se acercó a él. Y él no podía darle la vuelta; él dijo: “Perdóneme, señor. ¿Pudiera Ud. hacerse a un lado para que yo pueda pasar?” Ese hombre dijo: “Yo nunca me hago a un lado por un necio”. El Sr. Wesley cortésmente inclinó su sombrero, le dio la vuelta, y dijo: “Yo siempre lo hago”. Así que yo pienso que eso lo arregla. El siempre lo hace.
18Ahora, estas diferencias siempre han existido desde Caín y Abel. Caín y Abel, los primeros seres humanos que produjeron vida sobre la tierra... Adán y Eva produjeron dos: uno de una clase, y otro de la otra. Ahí estaban Caín y Abel. Ahí estaban Esaú y Jacob. Ahí estaban... Por toda la descendencia, siempre ha habido eso: los dos espíritus peleando uno contra el otro en las iglesias. Hemos tenido bastante de ello. Y siempre llegaba a un punto en donde tenía que haber un–un tiempo de separación. Abraham y Lot salieron para encontrar la ciudad cuyo Arquitecto y Constructor era Dios. Lot era un carácter carnal. Y finalmente llegó a un punto en el que Abraham y Lot tuvieron que separarse, antes que ellos pudieran... Abraham pudiera obtener la promesa. Ellos tuvieron que separarse uno del otro. Y así es en esta noche: Uds. mismos tienen que separarse de las cosas del mundo. Uds. tienen que caminar con Cristianos. Yo soy un gran creyente de que los Cristianos tengan compañerismo con Cristianos. Sí, señor. Uds. no pueden caminar juntos a menos que estén de acuerdo. Y Uds. primero estén de acuerdo con Cristo. Y todo hombre que esté de acuerdo en Cristo, estará de acuerdo con Uds.
19Y Abraham y Lot tuvieron que separarse antes que Dios pudiera bendecir a Abraham. Y Lot, ¿se fijaron Uds. en la condición carnal, sin embargo como un–como un miembro de iglesia tibio? El sabía que Abraham estaba viviendo allá en una tienda. Pero, ¿se fijaron?: su religión era tan estricta, al grado que Lot no le pidió al Angel: “Permíteme ir allá con Abraham, mi tío”. Sino que él dijo: “Aquí hay una pequeña ciudad; yo... permíteme ir a ésa”. El todavía no quería nada que ver con Abraham. ¿Ven?, de esa manera es hoy en día: no importa lo que hagan Uds., el carnal no puede asociarse con el espiritual, tanto como no puede hacer que el aceite se mezcle con el agua. No lo hará. Por lo tanto, la iglesia necesita una buena limpieza. Lo que necesitamos hoy son algunos avivamientos chapados a la antigua, algunos avivamientos arrasadores, algo del poder del Señor. Necesitamos hombres y mujeres quienes estén dispuestos a vender todo lo de este mundo, quemar todo puente que quede por detrás de ellos. Necesitamos conquistar el mundo hoy en día, nosotros ministros, como los antiguos noruegos solían conquistar un país. Cuando ellos iban por barco, ellos llegaban a la playa, y le prendían fuego al barco, y lo quemaban. No tenían ninguna manera de escapar. De esa manera lo deberíamos hacer: quemar todo puente y todo escape, vender todo para el Reino de Dios, y continuar moviéndose. No hay lugar de parada. No hay lugar de compromiso.
20A Dios no le gustan los comprometedores. Dios no quiere que Su Iglesia se mire como el mundo. El no quiere que actúe como el mundo. El no quiere que Ella tenga nada que ver con el mundo, únicamente predicar el Evangelio al mundo y llamar a esos a salir fuera. Dios quiere separadores. La iglesia quiere mezcladores. Ellos quieren un pastor que no sea muy duro con ellos, y–y que les diga cosas buenas, y que no escarbe profundo, y les pele la piel de ellos. Hermanos, eso es lo que necesitamos. Aquí hace unas cuantas semanas, en un cierto lugar, yo tuve una visión. Y había un gatito acostado sobre una–una almohada. Y yo le estaba pasando la mano, de esta manera. Y él sólo estaba ronroneando. Y me fijé que arriba de él, tenía un nombre. Y yo pensé: “¡Qué animalito tan bonito!” Y sólo estaba ronroneando, como si estuviera durmiendo. Y el Espíritu dijo: “Pásale la mano una sola vez en la otra dirección”. Y cuando le pasé la mano en la otra dirección, hizo todo el resoplido y chillido que Uds. alguna vez hayan oído, esos ojos verdes brillando, él se miraba como el monstruo más horrible que alguna vez había visto. Oh, mientras Ud. le pueda permitir a la gente sólo seguir de cualquier manera que ella quiera, Ud. le está dando té de nébeda [planta herbácea, con olor parecido a la menta–Trad.], claro que sí. Pero cuando llega a un lugar... No necesitamos té de nébeda. Nosotros necesitamos el poder del Espíritu Santo de regreso en la iglesia y de regreso en el edificio, la Vida resurrectiva de Jesucristo que nos limpie, nos haga nuevas criaturas. Necesitamos vino fuerte, no té de nébeda. Eso es para los bebés.
21Mi mamá solía darles eso a los niños, creo yo: una clase de té de nébeda, cuando ellos tenían el dolor de estómago. La iglesia tiene más que un dolor de estómago; ¡tiene anemia! Lo que necesitamos es una transfusión de sangre: el poder del Espíritu Santo, para limpiar el mundo de la iglesia, de la vida de pecado. Mujeres, hombres, profesando Cristianismo, allá en los bailes, allá en las grandes fiestas mundanas, apostando, fumando, bailando; mujeres cortándose su cabello, usando pantaloncito corto, pantalones, toda clase de cosas como esas, y luego, ¿ellos mismos se llaman Cristianos? Hay una debilidad en alguna parte; no está en el poder de Dios. O está en su púlpito, o en Ud., en uno de ellos. Ahora, eso es todo el asunto. Es la verdad. Necesitamos una limpieza. El carnal, siempre en enemistad.... Oh, seguro, es una lucha dura. Pero yo creo que si Uds. han sido ordenados a Vida Eterna, “todo lo que el Padre me ha dado, vendrá”. Ahora, Ud. dice: “Bueno, yo soy tan bueno como Ud. lo es”. Pero, hermano, Ud. va a ser juzgado por las obras que Ud. ha hecho. Sus obras van a... Eso prueba lo que Ud. es. Un hombre me dijo hace algún tiempo, dijo: “Si yo soy juzgado por mi fe, yo soy salvo. Si yo soy juzgado por mis obras, yo estoy perdido”. Yo dije: “Sus obras prueban su fe”. Correcto. Si Ud. ama al Señor, Ud.– Ud. estará a la par con todo lo que Dios dice y se quedará allí mismo con ello.
22La mente carnal le dirá a la Palabra de Dios... Oh, ese ministro intelectual bien instruido, dirá: “Oh, miren Uds., hijos, eso es fanatismo; no crean en eso. No hay nada en eso. No vayan a creer eso”. Eso es realmente té de nébeda; ahora, yo les estoy diciendo, eso los pondrá a dormir. Pero el real siervo de Dios, les arrancará esa piel de Uds. Sí, señor. El los sacudirá a Uds. con la Palabra de Dios, y él les dirá lo que está correcto y lo que está incorrecto. Si él no lo hace, yo no le daría a Uds. un cinco por su predicación. Eso es exactamente correcto. Cualquier hombre que tiene miedo de perder su recibo de comida, o cualquier otra cosa que... no se parará y dirá la verdad de la Palabra de Dios... Lo que él necesita es entrar alguna vez en una reunión Pentecostal, y recibir una real llenura Pentecostal. Eso lo arreglará. Suena igual que algunos de esos hombres que tuvieron que renunciar a todo lo que tenían para caminar con el Señor. Pero, ¿qué era? Ellos estaban ordenados de Dios. A ellos no les importó lo que tuvieron que dejar. Metodistas, Bautistas, Presbiterianos, de donde quiera están saliendo....
23David duPlessis les puede decir a Uds. esas cosas, mejor que yo puedo. El está más familiarizado con eso. Pero él les dirá a Uds. en sus mensajes, que es una cosa sacudidora. El Hermano duPlessis es bien conocido en todas partes entre los grupos intelectuales. Y Dios, en estos últimos días, está llamando para que salgan esas personas: Metodistas, Bautistas, Presbiterianas. Permítame decirle a Ud., amigo Pentecostal, más le vale que se alerte, porque “Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras”. Dios se va a mover. El va a tener una Iglesia sin mancha ni arruga. El va a tener algo en lo que El pueda poner Sus manos, y decir: “¡Ellos son Míos! Esa es Mi Iglesia. Ese es Mi pueblo. ¿Has considerado a Mi pueblo?” Como El dijo de Job. “No hay ninguno como ellos en la tierra; ellos son perfectos. Seguro que sí. Ellos viven para Mí; a ellos no les importa tocante a las cosas del mundo; ellos arreglaron eso hace mucho tiempo. Yo le puedo decir a éste: ‘Ve’, y él irá, y a éste otro: ‘Ven’, y él vendrá”.
24¿Saben Uds.?, Uds. no pueden tener esto, Uds. no pueden entenderlo, hasta que sea revelado a Uds. La cosa completa está edificada sobre la revelación espiritual. Uds. tienen que oír, y luego reconocer, y luego actuar. Es revelado a algunos, y no a otros. Un hombre puede leer: “Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos”. La mente carnal dirá: “Bueno, El lo es en cierta manera”. La mente espiritual dirá: “El lo es en toda manera”. Jesús dio una comisión: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura. Estas señales seguirán a los que creen....” La mente carnal dirá: “Eso fue para los apóstoles”. La mente espiritual dirá: “El es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. ‘Por todo el mundo’, yo soy parte de ello”. Sí.
25Su pueblo es un pueblo peculiar, un pueblo espiritual, un pueblo separado, Su Iglesia. La mismísima palabra “iglesia”, significa: “el llamado a salir fuera”. Dios llamó a Su Iglesia a salir fuera; significa: “los llamados a salir fuera del mundo”, ya no estar más con el mundo. Separarse Uds. mismos de las cosas del mundo. La Biblia dice: “Si amáis al mundo o las cosas del mundo, el amor de Dios ni siquiera está en vosotros”. No importa cuán buenos miembros de iglesia Uds. sean, eso no tiene nada que ver con ello. Aunque los hombres deberían pertenecer a la iglesia; las mujeres deberían pertenecer a la iglesia, los niños, todos nosotros; nosotros deberíamos pertenecer a la iglesia. Pero primero debemos estar en la Iglesia del Primogénito, nacer dentro de la Iglesia de Dios. Ahora, nos damos cuenta que estas revelaciones vienen, y un hombre las oye. El reconoce que es Dios. Entonces él actúa sobre ello. La mente carnal las oye, y dice: “¡Tonterías!”, y se aleja de ello.
26Ahora, ¿se pudieran Uds. imaginar muy allá en el pasado en los tiempos de la Biblia, cuando Noé estaba en su campo un día, y él era un granjero, y oyó la voz de Dios, y la voz de Dios dijo: “Va a llover; va a cubrir toda la tierra; Yo voy a destruir toda la maldad de este mundo; tiene que llegar a un fin”? ¿Pudieran Uds. imaginarse a Noé ir allá, y decir: “Bueno, tal vez sería mejor que me edificara una arca, porque pudiera llover”? No. La Palabra de Dios le fue revelada a él. Bueno, si él lo hubiera tomado de esa manera, el primer burlador que pasara y dijera: “Bueno, mira a ese ‘santo rodador’ viejo”. El hubiera renunciado a toda la cosa y dicho: “¡Qué cosa, paremos!” De esa manera lo hace la gente, cuando dice: “Yo empecé; el diablo–el diablo me hizo regresar”. El diablo no lo hizo. Ud. mismo lo hizo. Todo el que viene a Dios tiene que ser tentado y probado. Ellos ciertamente tienen que. Un verdadero creyente que ha oído la Palabra de Dios, que ha reconocido que Ella es la Palabra de Dios, él actuará sobre Ella. Eso es todo. Ahora, Noé... Ciertamente que no. Los burladores pasaban y hacían burla de él. El continuaba martillando en esa arca. ¿Por qué? El estaba cierto de que eso, lo que él oyó, era la Palabra de Dios. El reconoció que era Dios, y él actuó sobre ello. El estaba actuando, y llegó a suceder, porque Dios así lo dijo. Seguramente que sí.
27¿Nos pudiéramos imaginar a Moisés? ¿Pudieran Uds. imaginarse a Moisés allá diciendo: “Bueno, miren: creo que yo iré ahora allá otra vez a Egipto adonde yo una vez fallé; yo he estado estudiando mucha sicología, y creo que yo realmente pudiera engañar a faraón; creo que yo tengo... yo pudiera tomar otro doctorado. Creo que si–si yo únicamente estuviera adonde pudiera obtenerlo, yo pudiera... ellos me darían otro doctorado, quizás uno de licenciado en letras, o–o doctor en divinidad, o algo; ellos–ellos pudieran darme alguna cosa más”? ¿Pudieran Uds. imaginarse a Moisés diciendo eso, cuando su intelectualidad lo había metido en problemas para empezar? Pero el problema de ello hoy en día, es que la iglesia está llegando a esa condición, la mente carnal. ¿Sabían Uds. que Moisés fue un misionero? Y, ¿saben Uds., que muchas iglesias hoy...? Yo acabo de oír que antes que un misionero sea enviado (que la iglesia lo envíe), él tiene que ser examinado por un siquiatra para ver si él tiene los suficientes poderes mentales, para ver si sus poderes están correctos en cuanto a sus actitudes mentales, antes de que él pueda ir allá. ¿Pudieran Uds. imaginarse a Moisés diciendo: “Mas vale que vaya allá, a alguna parte, y me encuentre ahora un siquiatra, para darme cuenta si yo tengo los–los poderes mentales correctos para ir allá a Egipto, o no”?
28Permítanme decirles: eso no es únicamente allá entre el mundo de la iglesia nominal; eso es entre los Pentecostales. ¿Pudieran Uds. imaginarse a Moisés teniendo que tener un... pararse delante de un siquiatra para darse cuenta si él era capaz de ir allá y conquistar Egipto, después que él oyó la Voz de Dios? No, señor. Ningún hombre tiene que hacer eso. Los siquiatras no llaman a los hombres; Dios llama a los hombres; el Espíritu Santo es lo que envía a los hombres. Cuando la iglesia llega a ese lugar, ha apostatado miserablemente. Sí, señor. Pero ella será de esa manera; ella es intelectual. Dios llama a un hombre y hace un misionero de él. La Biblia dice que en primer lugar son apóstoles; esos son los misioneros. En segundo lugar son profetas, maestros, pastores, evangelistas, y demás. Dios puso en la Iglesia; no la asociación médica, sino el Espíritu Santo de Dios puso en la Iglesia: misioneros, y profetas, pastores, maestros y evangelistas. Dios los puso en la Iglesia. Ellos no tuvieron que pararse delante de ningún siquiatra, nunca lo hicieron, nunca lo harán.
29Dios le da a un hombre un mensaje. El lo oye. El reconoce que es Dios, entonces él actúa sobre ello. No es el negocio de nadie más; es el negocio de él. Dios lo envió a él en los negocios de Dios. El está en los negocios del Rey. Y todo debería darle lugar al Rey. Correcto. Ud. va a Inglaterra y empieza a caminar por la calle, tiene un mensaje “en los negocios del rey”, todo policía dirigirá el tráfico, todo lo demás, porque Ud. está en los negocios del rey... de la reina. Correcto. Cualquier país que tiene un rey, mientras Ud. esté en sus negocios, Ud. tiene la preferencia. Yo le digo a Ud.: deberíamos tener esta noche la preferencia. Y permítame decirle a Ud. algo, hermano, o si ellos quieren reconocerlo o no (aquí viene), nosotros tenemos la preferencia. Amén. Correcto. El Espíritu Santo da la preferencia, si Ud. únicamente sacara su pecho, y levantara su cabeza y siguiera adelante. ¡Amén!
30Yo me siento en esta noche, Hermano Sullivan, como Josué y Caleb se sintieron: “Nosotros somos más que capaces de tomarla”. Nosotros somos más que capaces de tener un verdadero avivamiento Pentecostal enviado de Dios chapado a la antigua. Dios hizo la promesa: “En los postreros días Yo derramaré de Mi Espíritu sobre toda carne”. Nosotros somos más que capaces de hacerlo. La calidad está aquí mismo. Aquí mismo en esta noche, hay toda clase de dones, toda clase de poderes de Dios. La única cosa, como que nos retractamos. ¡Enfrentémoslo! Amén. Dios no quiere cobardes. Oh, Josué silenció la multitud, y dijo: “Estad quietos un momento”. Este montón de creyentes fronterizos aquí, ya probaron las uvas de Canaán, pero ahora tienen miedo: “No podemos tomarla”. “Dios nos prometió allá, hace cuatrocientos años, que podíamos tomarla. Somos más que capaces de hacerlo”. Entraron a la tierra y la tomaron. Ninguno de aquéllos que murmuró, entró a la tierra. Y Jesús dijo: “Ellos están muertos”. “Muertos”, eso es eternamente separados. Dijo que ellos están... El dijo: “Nuestros padres comieron maná en el desierto por cuarenta años”. El dijo: “Y todos ellos están muertos. Pero Yo soy el Pan de Vida que descendió del Cielo de Dios; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre”. Amén. Qué comida tan diferente tenemos hoy. Con esta comida que estamos recibiendo, debería darles a Uds. un espinazo como una sierra para troncos, y poner bastante conocimiento en lo más profundo de su alma.
31Y como Buddy Robinson dijo: “Déjenme pelearle al diablo mientras tenga un diente, luego masticarlo con las encías hasta que yo muera”. Pararse allí y no moverse y pelear la cosa. Ud. dice: “Pero, Hermano Branham, yo sencillamente no puedo deshacerme de estos cigarrillos”. No, Ud. sencillamente no ha encontrado, no tiene el remedio correcto todavía. Ud. sencillamente no tiene la cura de ello todavía. Ud. sólo reciba el Espíritu Santo allí adentro, y vea cómo Ud. sí lo puede hacer entonces. Dice: “Yo sencillamente no puedo evitar hacer esto”. Oh, Ud. sencillamente no tiene–Ud. sencillamente no tiene la cosa correcta todavía. Como David en el Antiguo Testamento, como Ud. sabe, él dijo: “Hay miel en la roca”.
32Como Uds. saben, solía ser que en sus alforjitas ellos llevaban algo de miel. Cuando una–una oveja se enfermaba, ellos tomaban esa miel, y la derramaban sobre una roca caliza, para que la oveja lamiera la roca. Y cuando terminaba de lamer la miel de la roca, recibía la roca caliza al lamer la miel. Y sanaba a la oveja enferma. Ahora, eso es lo que necesitamos. Ahora mire, hermano, yo tengo toda una alforja llena de ella aquí, y yo voy a poner esta miel aquí sobre la Roca, Cristo Jesús; no sobre alguna otra cosa, sino sobre Cristo Jesús. Y Ud. oveja enferma empiece a lamer. Yo le estoy diciendo a Ud. que mientras Ud. esté lamiendo la miel, levante sus manos y alábele a El. Esa es la manera de hacerlo. Y en eso, Ud. recibirá algo de la roca caliza. Ud. recibirá algunas de las virtudes sanadoras de Dios. Ud. recibirá que se le perdone algunos de los pecados, no algunos, sino todos ellos. Y Ud. recibirá el Espíritu Santo. Mientras Ud. esté lamiendo esa miel, algo le sucederá a Ud.; lo separará a Ud. de las cosas del mundo y las llamará como “nada”, para que Ud. pueda vivir para Cristo, y obrar para Cristo. Seguramente que sí. Sí, señor.
33¿Moisés? Claro, seguro que sí. El no fue a alguna escuela, o se paró delante de algún sicólogo para darse cuenta si él era capaz de ir allá a Egipto. El había visto esa Columna de Fuego, remolineando en la parte de arriba de una zarza. Y cuando él vio eso, él pensó... ¿Saben qué?, le atrajo su atención. Así que él empezó a oír una Voz saliendo de allí, diciendo: “Yo he oído el clamor de Mi pueblo. Y Yo he recordado Mi pacto, y Yo he descendido para librarlos”. La primera cosa que él hizo, él oyó, y él reconoció que era Dios, porque era la Palabra. Ahora, cuando vemos cosas sucediendo, examinémoslas por la Palabra. Si Dios hace una promesa en la Palabra, Dios enviará eso para respaldarlo. ¡Amén! ¡Oh, hermano, oh, cómo me gustó eso! Eso me tocó. Yo recibí la miel en ese momento. Sí, señor. ¡Oh, cómo lo hace El! El–El le había prometido al padre de Abraham... o a Abraham, el padre de Moisés, quise decir, El dijo que su pueblo moraría en tierra ajena por cuatrocientos años, pero que El los sacaría otra vez. Y Abraham sabía que Dios haría eso. Y ahora, aquí estaba Moisés, cientos de años después, y él oyó esa Voz, y la Voz que le estaba hablando a él, era puramente Escritural, así que él estaba en acción. ¡Amén! ¡Ahí lo tienen! ¡Amén!
34Dios dio una promesa en el Día de Pentecostés. Fue cuando esa gente empezó a dar voces: “Varones hermanos, ¿qué haremos?” Pedro dijo: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el Nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”. ¡Aleluya! Cuando yo vi a una iglesia hablando en lenguas, gritando, alabando a Dios, profetizando, y haciendo grandes milagros y señales, yo miré en la Escritura; ¡era una promesa! Entonces yo oí; yo reconocí; y entré en acción. ¡Amén! Yo he estado en acción por treinta y un años, hermano. ¡Gloria! Me siento bien; me siento muy religioso. ¡Amén! Me puso en acción. Eso es lo que hace el Espíritu Santo. Ud. no dice: “Bueno, ¿qué es lo que tengo que hacer?” Sólo ríndase; El se encargará del resto de ello. Yo me puse en acción. Moisés estaba en acción. Lo hace actuar raro algunas veces, seguro que lo hace.
35¿Pudiera Ud. imaginarse a un anciano, ahora de ochenta años, con la barba colgándole hasta muy abajo de esa manera, y el... quizás el cabello le colgaba hasta los hombros, con su esposa sentada a horcajadas en una mulita, con un niño bajo su brazo, su bebé? Y allí estaba con una vara vieja chueca en su mano, cojeando. Algunos de los guardas de ganado, dijeron: “¿Adónde vas, Moisés?” “Voy a Egipto, a conquistarlo”. ¡Cuán ridículo para la mente carnal! Ellos dijeron: “¡Pobre Moisés! Me imagino que el sol se puso muy caliente para él. Eso es todo”. No; no era que el sol se pudiera haber puesto muy caliente, el s-o-l [s-u-n, en inglés–Trad.]. Sino que el H-i-j-o [S-o-n, en inglés– Trad.] se acercó a él; eso es lo que era. Esa Columna de Fuego estaba en la zarza ardiendo. Uds. recuerdan que Jesús dijo que El era esa Persona: “Antes que Abraham fuera, YO SOY”. Correcto.
36Ahora, si Uds. se fijan, Dios da una promesa. Y cuando Su Espíritu viene, se cumple esa promesa. Ahora, Uds.... La primera cosa, es que Uds. oyen que se predica; luego reconocen que eso es la verdad de Dios; luego Uds. entran en acción. La mente carnal piensa que Uds. se fueron a un extremo. Pero la cosa... Eso parecía como una invasión de un solo hombre yendo a Egipto, al igual que un hombre yendo a conquistar a Rusia. Bueno, seguro, eso es la misma cosa. Pero la parte extraña de ello, es que él lo hizo. ¿Por qué? El había oído la Voz correcta; él reconoció; y él obedeció. Y Ud. dice: “Yo no lo puedo hacer”. Sí, Ud. puede. Si Dios le habla a Ud., reconózcalo que es Su promesa; entre en acción y vea lo que Dios hace. Nosotros conquistaremos. El tullido dice: “Yo no puedo caminar”. Sí, Ud. puede; Jesús así lo dijo. Amén. Correcto. “Todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá”. Quizás el hombre que tiene cáncer dice: “Yo no puedo vivir”. Sí, Ud. puede; Dios así lo dijo.
37“Oye, Moisés, ¿vas a ir allá a conquistar Egipto? Mira, es imposible”. “Yo lo voy a conquistar de todas maneras”. “¿Qué clase de–qué clase de arma vas a usar?” “Esta vara”. Una vara vieja y chueca. ¡Oh, hermanos! “¿Qué clase de arma vas a usar?” Bueno, seguramente que sí. La cosa fue que Dios así lo dijo. Eso lo hizo. Cuando Dios lo dice, la mente espiritual lo capta, y eso es todo lo que ellos necesitan. El no tenía que ser examinado por un–un doctor de medicina o siquiatra para ver si él era capaz, si tenía poderes mentales para hacerlo. Dios le dijo así y eso lo arregló. Así que él siguió adelante. De esa manera es todo creyente. Ellos sencillamente creen lo que Dios les dice a ellos, si está en la Palabra, la Biblia así lo dice.
38Como cuando Uds. Pentecostales primero empezaron hace como cincuenta años, bueno, las iglesias dijeron que Uds. eran “un montón de idiotas. Bueno, el fuego se apagará en veinticuatro horas”. Dijeron: “No quedará nada de eso”. ¿Qué es? No se ha apagado; se ha avivado. Amén. La iglesia Pentecostal está en marcha; tiene la mayoría de las conversiones. La revista Católica, “El visitante del domingo”, lo tenía ahí no hace mucho, que ellos tuvieron más conversiones que cualquier otra iglesia que había en el mundo, en el período de un año. ¿Qué es? Hombres en fuego, hombres que han estado junto a la zarza ardiendo, hombres que han oído, reconocido, y actuado sobre Su Palabra. A ellos no les importa lo que les llamen; es una primogenitura. A ellos no les importa lo que el... en dónde tienen que predicar, o si es en la esquina de la calle, o allá en el granero, o en donde sea. Ellos predicarán el Evangelio, porque ellos han oído y reconocido que es Dios. Y ellos actuaron sobre ello, y el Espíritu Santo vino. Sus corazones están ardiendo con celo. Ellos deben ir, joven o anciano, o lo que sea, él va a los campos, ¿debido a qué? Dios lo llamó. Dios así lo dijo; eso lo concluye. 39 ¿Qué si El llevó a Elías al Monte Carmelo...? Cuando él... Me lo imagino allá arriba, y toda esa otra gente clamando y diciendo: “¡Oh, Baal!, ven y haz ciertas cosas”. El dijo: “Mátenme unos bueyes y pónganlos allí sobre eso”. Y consiguieron toda el agua y la derramaron allí sobre eso. Ellos pudieran haber pensado: “Bueno, ese pobre fulano anciano. Como Uds. saben, algo está mal”. Quizás Elías, si–si Dios no le hubiera hablado a él, él pudiera haber dicho: “Mira, espera un momento; es mejor que yo esté seguro de esto. Quizás ese fuego no caerá”. ¡Oh!, no pudiera Ud. imaginarse a Elías diciendo eso. Porque Dios le había dicho así. El reconoció que era la Voz de Dios. El dijo: “Traíganme barriles de agua. Derramen esos barriles de agua encima de eso. Yo sé que el fuego va a caer”. ¿Por qué? El tenía que poner las cosas en orden. El había oído; él–él recibió; y él estaba actuando sobre lo que Dios le dijo que hiciera.
40Si Uds. no creen que Dios les dará a Uds. el Espíritu Santo, oíganlo, reconózcanlo, vengan aquí y vean si El lo hará o no. Uds. vengan con un corazón limpio. Vengan con una sincera... voluntad sincera y rendida a El, y créanlo Uds. con todo su corazón; dense cuenta qué sucede. Sí, señor. No es una concepción intelectual de algo mental que Uds. han tenido. Si Dios, dentro de su corazón, los está llamando, El los llenará con el Espíritu Santo tan cierto como mi nombre es Bill Branham. El de seguro lo hará, si Uds. actúan sobre lo que oyen y reconocen que es Dios. Pero ahora, mientras Uds. digan: “Bueno, pudiera no ser. Pudiera ser que quizás ese predicador me está diciendo algo mal. Quizás yo....”
41Alguien me escribió aquí no hace mucho tiempo. Y decía: “Hermano Branham”, decía, “le digo a Ud., todos nosotros creemos que Ud. es un profeta”. Decía: “Mientras el Espíritu del Señor está sobre Ud., y está Ud. discerniendo a la gente y cosas como esas (ese discernimiento), nosotros sabemos que eso es un profeta. Pero”, decía, “su enseñanza es horrible”. No. Bueno, hermano, Ud. ni siquiera sabe lo que significa un “profeta”. ¿A quién vino la Palabra del Señor? Al profeta. ¿Qué significa “profeta”? No sólo significa uno–uno que ve de antemano, o uno que predice, o dice de antemano. Un “profeta” significa esto: que eso se le da a él para vindicar que él es un intérprete de la Palabra Divina. Absolutamente. ¡Gloria! ¿Cómo puede Ud. ser tan dogmático? Eso demuestra que Ud. es carnal, cuando la gente hace eso. Ellos tienen un poquito de credo, o de algo, a lo que ellos se aferran, que ellos van y leen ese catecismo o dicen alguna otra cosa; pero cuando se trata de la Palabra de Dios, hermano, ellos saben tocante a Ella tanto como lo que un Hotentote sabe tocante a un caballero Egipcio. Ahora, eso es correcto.
42El Espíritu Santo da testimonio. Dios envía señales y prodigios. Eso es el por qué Uds. encuentran campañas de sanidad entre la gente Pentecostal: ella ha recibido el Espíritu Santo. Hay algo en ella que le dice que Dios es real. Ella se aferra a eso, y lo cree. Esa es la razón que los Metodistas y Bautistas están saliendo fuera; Dios los ha llamado. “Todo lo que el Padre me ha dado, vendrá a Mí”. ¡Aleluya! Me siento que voy viajando. Sí. “Todo lo que el Padre me ha dado, vendrá a Mí”. Correcto. Dios toca; Uds. sólo contesten.
43Ahora, Elías dijo: “Yo he hecho todo esto a Tu mandato. Lo que Tú me mandaste hacer, Señor, yo lo he hecho. Yo oí Tu Voz; yo reconocí que fuiste Tú; y yo estoy actuando. Todavía no ha caído nada de fuego, pero aquí está el buey; aquí está el agua; aquí están las piedras; aquí está todo. Todos están en contra de mí. Yo me paro solo, pero yo estoy actuando”. Amén. “Mi mamá dijo que si yo iba otra vez a la reunión, que ella me iba a correr del hogar. Mi papá dijo que él iría y me sacaría de un tirón de la reunión y me pisotearía, pero Señor, aquí estoy. Yo oigo; yo reconozco; yo estoy actuando”. Eso es. ¡Amén! “Mi esposo dijo que me iba a correr”. “Mi esposa dijo que no podía regresar más al hogar”. ¿Qué importa eso? Ud. oye; Ud. reconoce; y Ud. está actuando. ¡Amén! A mí no me importa lo que diga el vecino, lo que diga alguien más. Oígalo; reconózcalo; y actúe sobre ello. ¡Amén!
44Elías dijo: “Yo hice todo esto a Tu mandato, Señor. Tal como Tú me dijiste, yo te oí; yo reconocí que eras Tú, y yo estoy actuando sobre ello. Ahora, allí está. Señor, sea reconocido hoy, que yo he dicho la verdad, y esto eres Tú”. Y en ese momento el fuego empezó a caer. Ud. sólo tenga las cosas listas. Ud. oiga la Palabra de Dios, y sepa que es una promesa de Dios. Dios prometió a Elías que El haría eso. No hay... no hubieron los suficientes sacerdotes en esa provincia que se lo quitaran por explicación, no hubo el suficiente–suficiente poder de rey en Acab como para engañarlo. El sabía que Dios había... El había oído a Dios; él reconoció que era Dios; él estaba haciendo exactamente lo que Dios le dijo que hiciera. De esa manera Uds. tienen que venir. De esa....
45Si esta convención, si esta convención Pentecostal de Uds. hermanos interdenominacionales, y hermanos denominacionales, o lo que Uds. sean, Pentecostales, si Uds. únicamente reconocieran que estamos viviendo en los últimos días, justo antes de la Venida del Señor, si Uds. comprendieran que nuestras iglesias están llegando al colmo, la natural y la espiritual están llegando a ese conflicto; tiene que ser de esa manera. Esa es la razón que Dios está llamando a salir fuera de los Metodistas, Bautistas, Católicos, Presbiterianos, todo lo demás, recibiendo el Espíritu Santo, porque es Dios moviéndose. Ellos están actuando. Si nosotros únicamente pudiéramos captar esa visión, habría un avivamiento que empezara en estos campamentos y nunca nos iríamos de aquí otra vez. Correcto. Serían unos momentos maravillosos, si nosotros pudiéramos oír y reconocer que es la promesa de Dios: “Y en los postreros días, dice Dios, derramaré de Mi Espíritu sobre toda carne”. ¡Oh!, si Uds. únicamente pudieran reconocer que es la promesa de Dios. “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio. Estas señales seguirán a los que creen”. No importa lo que diga el mundo intelectual, Uds.–Uds. no se asocian con eso. Uds. oyeron; Uds. reconocieron que era la Palabra de Dios, porque está en la Biblia; entonces Uds. actúan sobre eso.
46Yo recuerdo que mi propio padre me echó fuera de la casa. Yo traía mi ropa en una bolsa de papel. El dijo: “Tú no puedes actuar de esa manera aquí”. Yo dije: “Hay un gran mundo entero aquí, en el cual actuar de esa manera”, así que yo–yo me fui. Seguro. Yo tenía el Espíritu Santo, algo quemando en mi corazón. Yo había oído; yo lo creí; yo lo recibí. Yo reconocí que eso era la promesa de Dios: “Y derramaré de Mi Espíritu... “Estas señales seguirán...” Para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos...” (Ese fui yo). “El que quiera, venga...” Ese fui yo. Yo usaba unos anteojos muy gruesos. Mi cabeza me daba vueltas todo el tiempo con astigmatismo. Yo únicamente era un muchacho, pero yo creía en sanidad Divina. ¿Por qué? Yo oí; yo reconocí que era la promesa de Dios.
47Yo fui a mi propia iglesia Bautista, y le dije al pastor. “¿Tiene Ud. aceite para ungir?” El dijo: “¿Para qué quieres aceite para ungir?” Yo dije: “Yo quiero ser ungido”. Dijo: “¿Para qué?” Yo dije: “Estoy enfermo”. “¿Qué es lo que te pasa?” Yo dije: “Yo no puedo... mis ojos están mal. Casi no puedo ver. Me quito estos anteojos, y ellos tienen que guiarme para todas partes: astigmatismo”. “Oh”, él dijo: “Billy....” Yo dije: “Correcto. Si Ud. no tiene, yo se lo traeré a Ud.” Y fui allá y conseguí aceite, y oré sobre él, y vine y se lo di a él. El me ungió con aceite de esa manera. Yo dije: “¡Aleluya!” Y me fui. Eso fue todo.
48El doctor dijo que si yo comía un solo bocado de comida sólida, me mataría. Dijo que mi estómago no era más que una úlcera grande sangrante. Y me fui a casa, y mi papá estaba sentado allí. Y teníamos pan de maíz y frijoles, y–y Uds. saben cómo vive la gente pobre, y... Y yo dije (nunca orábamos por la comida), y yo dije: “¿Inclinarían sus rostros un momento, por favor?” Y yo sé que mi papá me miró, y mi mamá me miró raramente. Yo dije: “Dios, yo no sé cómo orar, pero de alguna manera u otra, yo te creo. Yo creo que Tú me sanaste. Yo he sido ungido. Y yo estoy tomando Tu Palabra”. Ahora, mamá me había preparado agua de cebada, y jugo de ciruela. Y eso es todo lo que yo había estado comiendo: eso, y galletas “graham”, como por un año. Y mamá dijo: “Tú no... ¿Qué vas a comer?” Yo dije: “Un poco de frijoles y pan de maíz y deme un pedazo de esa cebolla”. Y, bueno, ella pensó que había perdido mi mente. Ella llamó al doctor. El doctor dijo: “¡Eso lo matará tan pronto que llegue a su estómago!”, dijo, “¡lo matará! Le–le dará una indigestión aguda; ¡él se morirá!” Yo dije: “El doctor dijo eso, pero yo he oído; yo creo; yo he recibido; y yo voy a actuar sobre lo que yo creo”. ¡Aleluya! Correcto. Yo lo oí. Yo reconocí que esta era la Palabra de Dios, esta Biblia. Provenía de la Biblia: “La oración de fe salvará al enfermo...” “Todo lo que pidiereis al Padre en mi Nombre, Yo lo haré”. Eso es lo que El dijo. Yo reconocí que era la Palabra de Dios; era Dios hablándome, así que yo entré en acción. ¡Oh, hermanos, lo que sucedió!
49Seguro. Eso es lo que Elías hizo. Eso es lo que Moisés hizo. Eso es lo que Noé hizo. Juan el bautista, después que él había sido un... reconocido como un profeta entre la gente... Oh, como Uds. saben, ellos también pensaron que Juan era un buen profeta, hasta que él reconoció a Jesús, y dijo que El... que ese Hijo nacido ilegítimamente (así creído entre el pueblo), que ese Fulano era el Mesías. Bueno, Jesús salió allí y empezó a reprender duramente a esos sacerdotes y todo, y... Bueno, él dijo: “Bueno, Juan, tú tendrás que retractarte”. Dijo: “Bueno, ese Hombre sencillamente está destrozando toda nuestra comunidad aquí. Bueno, El está diciendo que va a venir un Bautismo del Espíritu, y todas esas cosas como esas. Y que cesará el sacrificio, y toda esa clase de cosas”. Y Juan contestó así: “El que me dijo en el desierto, ‘ve y bautiza en agua’, dijo: ‘Sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre El, El es el que bautizará con el Espíritu Santo y fuego”. Amén. El dijo: “Eso es todo lo que estoy haciendo. Yo oí esa Voz en el desierto; yo reconocí que era Dios; y fui y bauticé. Cuando yo vi ese Espíritu descender y permanecer sobre El, El es el que bautizará con el Espíritu Santo y fuego. Yo únicamente estoy actuando sobre lo que Dios dijo que hiciera”. ¡Amén! Sí, él vio; él oyó; él reconoció; y él entró en acción.
50Eso es lo que necesita la iglesia. Lo oímos; lo reconocemos, pero tenemos miedo de entrar en acción sobre ello. Ese es el problema con los enfermos. Anoche aquí, bueno el Espíritu Santo estaba bautizando todo el lugar. Yo dije: “Pongan sus manos unos sobre los otros. Uds.... ¿Cuántos creyentes hay?” Todos levantaron sus manos. “Pongan sus manos unos sobre los otros”. Entonces Uds. deberían entrar en acción después de eso. Alaben a Dios, sólo prosigan y digan: “Esto es”. Entren en acción. Eso es todo. Uds. dicen: “Bueno, yo–yo tenía que tomar muchas píldoras”. Oh, bueno, Uds. tenían que, pero ahora no. ¿Ven? Entren en acción sobre ello. Creánlo con todo su corazón; sólo continúen caminando sin un lugar para parar.
51Juan dijo: “Yo únicamente estoy haciendo lo que el Señor me dijo. Yo sé que lo oí. Yo reconocí que era Dios. Mi nacimiento fue un nacimiento peculiar. Yo he vivido en este desierto desde que tenía nueve años de edad. El me dijo que fuera a bautizar con agua. Y El dijo: ‘Sobre el que veas el Espíritu descendiendo...’” “Yo nunca lo vi sobre ninguno de Uds. sacerdotes. Yo nunca vi algo así. Nunca... Yo nunca oí ninguna Voz hablando del cielo sobre Uds., diciendo: ‘Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia. A El oíd’. Yo–yo nunca oí nada así sobre Uds. Y Ese es el que dijo... y esa es la razón que Yo lo reconocí a El, para decir que El es el Hijo de Dios. Yo únicamente estoy actuando sobre lo que yo he oído, y lo que yo he reconocido que es Dios”. ¡Amén!
52Jesús mismo, cuando El estaba aquí en la tierra, El dijo: “Yo hago únicamente lo que el Padre me muestra”. En San Juan 5:19, El dijo: “De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por Sí mismo, sino lo que el Padre le muestra. El Padre trabaja, y Yo trabajo hasta ahora”. En otras palabras, El oyó al Padre hablar; El sabía que era el Padre; y El iba y hacía exactamente lo que el Padre le dijo a El que hiciera. ¿Ven? Uds. oyen; Uds. reconocen; luego Uds. actúan. Esa es la razón que El fue allá rodeando... tenía necesidad de pasar por Samaria; y El encontró allí a esa mujer. ¿Cómo fue que El pasó por Samaria cuando iba rumbo a Jericó? ¿Ven?, bueno, El pasó por Samaria. ¿Por qué? El Padre dijo: “Ve a Samaria. Siéntate allí. Espera”. Eso es todo lo que El sabía hacer: sentarse allí y esperar. Allí se acercó una mujer. El Padre dijo: “Esa es a la que le quiero hablar. Ahora, hablémosle a ella”. El empezó a hablarle a ella, y finalmente El encontró cuál era su problema, y dijo: “Ve, llama a tu marido”. Ella dijo: “No tengo ninguno”. Dijo: “Eso es correcto; tú tienes cinco. Y con el que tú estás viviendo ahora, no es tuyo”. ¿Ven? El oyó; El sabía que era el Padre; y El estaba haciendo exactamente lo que Dios le dijo que hiciera. ¡Amén! ¡Mmmm! ¡Si nosotros únicamente pudiéramos hacer eso!
53Ciento veinte personas subieron a un aposento alto en una ocasión, bajo una persecución. Yo me puedo imaginar oyendo a esas personas pasar por allí, y decir: “¿Saben qué? Ese montón de ‘santos rodadores’ han estado allá arriba diez días. ¿Qué están comiendo? “Ellos están ayunando”. “Yo no veo al muchacho de los comestibles subir allá”. Oh, no. Ellos estaban ayunando. Estaban esperando. Y dijo: “¿Qué te parece?, ellos están allá arriba”. “¿Por qué?” “Bueno, ellos–ellos–ellos tienen las puertas todas cerradas con trancas. Un hombre no pudiera entrar allí. Subimos esos escaloncitos hasta arriba del templo, apenas como un hombre a la vez puede subir a ese aposento. Y subimos allá, bueno, uno no puede entrar. Así que, ¿qué era...? Vale mas dejarlos que se queden allá arriba, me imagino, y que se mueran de hambre si ellos quieren”. ¿Por qué? La mente carnal. Sin embargo eran religiosos. Todos ellos estaban allí en la fiesta de Pentecostés y eran muy religiosos, el grupo de Esaú.
54Pero, ¿ven Uds.?, el grupo de Jacob estaba allá arriba esperando, porque ellos habían oído a Dios decir: “Quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos con poder desde lo alto. Cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, entonces me seréis testigos en Jerusalén, Judea, Samaria, y en lo último de la tierra”. ¿Qué? “Primero esperen: vayan a Jerusalén y esperen allí hasta que llegue esta promesa”. “Señor, Tú nos has llamado. ¿No es eso bastante bueno?” “Sí, eso está bien”. “Tú nos diste poder para echar fuera demonios. ¿Está bien eso?” “Sí, eso está bien. Pero Yo quiero que Uds. suban allá y esperen”. Ellos oyeron a Dios decirlo. Ellos reconocieron que El no era alguna persona ilegítima; El era Dios hecho carne entre nosotros. Y sabían que lo era, así que ellos fueron a Jerusalén, porque Dios así lo dijo. Ellos subieron allá y esperaron. Ellos reconocieron que era Dios. Y de repente ellos entraron en acción. Uds. saben cuales fueron los resultados. Ellos se tambalearon como hombres borrachos. Ellos hablaron en lenguas. Ellos... ¡Oh!, el grupo más desordenado que Uds. alguna vez hayan oído en su vida, al grado que la gente dijo: “Están llenos de mosto”. ¡No! [Porción sin grabar en la cinta–Ed.].
55Fue Pablo allá en el océano. (Ya para terminar). Pablo, allá en el océano, obedeciendo los mandamientos de Dios. Dios quería que navegaran a alguna parte. Ellos se alejaron de la costa, pero... Cuando Dios dijo... Le dijo a él que les dijera a ellos. Y les dijo a ellos que no lo hicieran, pero el capitán de la embarcación... ellos... como Uds. saben, él era un intelectual; según él sabía más tocante al mar que lo que Dios sabía. El no podía creer al profeta de Dios. Así que él soltó la nave e izó las velas, y por catorce días y noches no hubo luna ni estrellas. La pequeña nave estaba anegada de agua. Todas las esperanzas estaban perdidas. Ellos arrojaron casi todo al mar, para aligerar completamente la nave. Y estaba... Todas esperanzas se habían perdido.
56Me imagino que Pablo estaba caminando allí de un lado a otro en alguna parte del corredor de la nave, o en la mampara de la nave, diciendo: “Bueno, Señor, me supongo que iré a Ti en el océano”. Caminando de un lado al otro y teniendo un buen momento esa noche, regocijándose, arrastrando esas cadenas detrás de él. Y de repente a la mañana siguiente, ahí va corriendo por la cubierta, con esas manitas encadenadas, arrastrando con sus pies de esa manera, las cadenas detrás de él, moviendo las manos así, como un hombre histérico, y diciendo: “Tened buen ánimo. ¡Alabado el Señor! ¡Aleluya!” “¿Qué es lo que te pasa, amigo?” Ese judío de nariz aguileña allá arriba moviendo sus manos y alborotando. “¿Qué te pasa, Pablo?” “Tened buen ánimo. Vayan y coman algo. Uds. no han comido por mucho tiempo. Han estado ayunando ahora por mucho tiempo. Coman algo. Tened buen ánimo; nada se va a perder”. “¿De qué estás tan seguro, Pablo? ¿Qué te ha sucedido? ¿Te has vuelto loco? Quizás tú has ayunado tanto tiempo, que estás delirando”. “Oh, no. No. Anoche el Angel de Dios, de quien siervo soy, estuvo conmigo y dijo: ‘Pablo, no te asustes’”. ¡Aleluya! “El dijo: ‘No habrá ninguna perdida de vida’. Y yo confío en Dios que será como El me dijo”. ¿Qué? El oyó; él reconoció que era Dios; y él estaba en acción, antes que sucediera cualquier cosa.
57No aparecía la luna. No aparecía el sol. Las estrellas todavía no estaban brillando. Era de seguro que la nave se iba a hundir. El diablo estaba sentado en cada ola, con una sonrisa en su boca y mostrando sus dientes, y diciendo: “Yo lo agarraré en la siguiente. Yo lo agarraré en la siguiente”. Pero el Angel llegó allí antes que él. ¡Oh, hermanos! Pablo oyó, reconoció, y entró en acción. Dijo: “¡Aleluya! Podemos darnos por sentados en estos momentos en la orilla”. ¿Por qué? “Dios así lo dijo. Todo está terminado. Dios así lo dijo. Yo estoy en camino”. Así que, esa es exactamente de la manera que fue. De esa manera siempre es: oyendo, actuando, y creyendo.
58¡Oh, este gran momento en el que ahora estamos! Yo ahora, voy a decir algunas cosas cortantes aquí en un momento, y quiero que Uds. escuchen. El gran día en el que nosotros estamos viviendo, todos estos poderes están agarrando fuertemente al mundo. Esa es la razón que hay tanta gente nerviosa, la razón que todo... las–las instituciones mentales se están llenando. Sí, hay un agarre fuerte entre la gente; ella no entiende lo que es. Son estos grandes poderes llegando a madurez. Miren aquí. Todo está en la madurez. Todo está en el fin. Miren aquí. Tomemos por ejemplo la política, la política en nuestra nación. Hermano, si algo sucede con este que sigue, sólo se necesita una sola ola más y eso es todo. Eso es todo. La mente carnal, ¡oh, hermanos, que si lo pueden hacer! Todo está tomando forma exactamente de acuerdo a la Escritura. La política está corrompida por todos lados.
59Las leyes gubernamentales, mírenlas. Miren las leyes de nuestra ciudad. Los pueden sobornar por diez dólares. Sí, depende a quién conozca Ud. Sencillamente los pueden sobornar. Muchas de nuestras ciudades son de esa manera en la nación. Yo sé que esa es la verdad. Otros poderes: miren los poderes educacionales; miren la ciencia. La ciencia ha llegado a un punto que ellos han dividido átomos y moléculas y todo lo demás (¿ven?), al grado que llegaron a un punto en el cual la relación nacional está en la culminación. Ahora nada... ahora... Entre las naciones, hay disturbios. Eso es lo que la Biblia dice que habría: “Conflicto entre las naciones”. Toda nación pequeña tiene temor. Rusia enviara esa bomba aquí en estos momentos, si ellos no tuvieran temor que nosotros le enviáramos una de regreso. Correcto. Ellos ahora no saben qué hacer. Están al fin del camino. La ciencia está al fin del camino. Oh, la moral está al fin del camino. La maternidad y la feminidad, están al fin del camino. La iglesia está al fin del camino. La iglesia carnal se está dirigiendo directamente hacia una federación de iglesias. Eso es exactamente correcto.
60Y la Iglesia espiritual está al fin del camino. Está en la culminación de su Cabeza, la Venida del Señor Jesús. Todo está culminando (correcto), está culminando en la Venida del Señor. El Señor Jesús, la Jefatura de la Iglesia, está viniendo. ¿Qué va a hacer El? Resucitar a todos los santos y darles un cuerpo glorificado. ¡Aleluya! Yo estoy contento de saber que Ella está en su culminación. Todo está en la culminación de dos grandes cosas, llegando al tiempo del fin: la marca de la bestia, y el Sello de Dios. Y el Sello de Dios, cualquier ministro sabe, que el Sello de Dios, es el Bautismo del Espíritu Santo. Es exactamente correcto. Efesios 4:30, dice: “No contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para [hasta, Biblia en inglés–Trad.] el día de la [el Hermano Branham dice: “vuestra”– Trad.] redención”. ¡Amén! Oh, yo sé que Uds. piensan que actúo raro, pero quizás es que yo–yo me siento bien. ¡Oh, hermanos!, llegando hacia el fin. Ahora, recuerden: ¿qué es la marca de la bestia? La marca de la bestia, es un Esaú carnal que rechaza esa primogenitura. ¿Qué no lloró Esaú amargamente, tratando de restaurar esa primogenitura otra vez, pero no hubo lugar para el arrepentimiento? Cuando Uds. rechazan el Espíritu Santo, Uds. mismos se sellan fuera de la misericordia de Dios. ¡Amén!
61Ahora, Uds. dicen: “Bueno, Hermano Branham, Ud.–Ud.–Ud.... Si Ud. nos dice de nuestras enfermedades y demás, Ud. sería un profeta, pero Ud. ahora está...” Bueno, yo soy–yo soy todavía la misma persona. Correcto. Correcto. Yo todavía tengo lo que dice la Escritura. Eso es exactamente correcto. Amén. Todavía es la verdad. Y está culminando en la marca de la bestia. Y la gente dice: “Oh, habrá una marca”. Y ya hay una marca; sólo rechace el Espíritu Santo, y Ud. está marcado. Reciban el Espíritu Santo, y Uds. están marcados. ¡Amén! Correcto. Recíbanlo una vez y vean lo que sucede. Recíbanlo una vez. Esa es la Marca de Dios, y Uds. están sellados hasta su destinación Eterna. Como un vagón en el camino, viene el inspector... Ahora, si algunos de Uds. no recibieron el Espíritu Santo anoche, que entraron allí, examínense Uds. mismos esta noche. El Inspector, el Espíritu Santo está aquí, para inspeccionarlos. Yo solía trabajar en el Ferrocarril Pensilvania. Cargábamos un vagón, quizás con latas y demás. Y venía el inspector, y él sacudía todo para ver si había algo suelto. De esa manera lo hace Dios con Su Iglesia: la sacude para ver cuál es el problema en Ella, ver si hay algo suelto en Uds., antes que El derrame Su Espíritu dentro de Uds. Y si la Iglesia está un poquito suelta, El no derramará Su Espíritu dentro de ella. Si Uds. todavía aman al mundo, y quieren hacer las cosas del mundo, nunca recibirán el Espíritu Santo sobre eso. Uds. pudieran recibir una confusión; Uds. pudieran recibir una lengua de tartamudo; Uds. pudieran recibir... o Uds. pudieran hablar en lenguas, pero eso todavía no significa que Uds. tienen el Espíritu Santo. Cuando Uds. tienen el Espíritu Santo, están sellados por Dios hasta su Eterno destino. Correcto.
62Cuando ese inspector venía, y sacudía esa cosa, y el vagón estaba bien y sólido, él cerraba la puerta, y ponía un sello de la Pensilvania allí; ¡ay de aquella persona que rompiera ese sello, antes que ese vagón hubiera alcanzado su destino! Y cuando Dios ve que Ud. está verdaderamente vendido a El, y El lo llena a Ud. con el Espíritu Santo, Ud. está sellado por el Espíritu Santo hasta su destino. “No contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados hasta el día de vuestra redención”. Eso es exactamente lo que la Escritura dice. Así que no se asuste; sólo continúe caminando. Reciba el Espíritu Santo. Todo está llegando a eso.
63¡Cómo la gente que es honesta, los verdaderos hijos de Dios, por lo que ellos tienen que vivir hoy en día, lo que tienen Uds. por delante! Si Uds. únicamente lo pudieran comprender. (Mañana en la noche o a la siguiente noche o en alguna ocasión, yo quiero contar mi visón y... para ver lo que está por delante de nosotros). Todo está por delante. ¡Cuánto tenemos por lo cual vivir leales! ¿Cómo puede Ud., quien una vez respiró el Nombre de Jesucristo, regresar al mundo y darle la espalda a esa Sangre que lo santificó a Ud.? ¿Cómo puede Ud. hacerlo? Yo estoy persuadido que Ud. no lo tenía para empezar. Correcto. Todo hombre que alguna vez ha probado la bondad del Señor, bueno, las cosas del mundo llegan a ser tan muertas como la media noche. Correcto. Entre y reciba el Espíritu Santo. No juegue iglesia. No actúe como su vecino. Entre y diga: “Señor, yo quiero que Tú me llenes con el verdadero Espíritu Santo”. ¿Para qué tomaría Ud. un substituto, estrechando la mano del predicador y ser rociado unas cuantas veces o algo así? ¿Para qué tomaría Ud. un substituto de teología de algún credo hecho por el hombre, cuando los cielos están llenos del poder Pentecostal (¡amén!), el real Pentecostés genuino?
64El creyente tiene algo por lo cual vivir. Nosotros deberíamos vivir demostrando eso, esforzándonos cada día para obtener todo lo que podamos de parte de Dios. Dejando el mundo detrás, quemando los barcos, quemando detrás de Uds. por lo que Uds. han pasado cada día; continúen caminando hacia adelante, esforzándose, jalando, buscando, hambrientos, sedientos de Dios. Sea un verdadero fanático al respecto. Sólo continúe caminando adelante. Un fanático es una persona entusiasmada en exceso. Yo soy un–yo soy un verdadero fanático. Yo estoy entusiasmado en exceso tocante a mi Señor. ¿Cómo fue que El aun me salvó? ¿Cómo fue que El aun me dio el Espíritu Santo? ¿Por qué me permitió El aun predicar? ¿Por qué fue que me permitió El amar a la gente y que la gente me amara? ¡Oh, estoy tan estremecido de emoción por El!, yo sólo continúo esforzándome con todo lo que está en mí, esforzándome para tratar de llegar a El, sólo caminando con todo lo que tengo. Eso es lo que deberíamos hacer.
65Me recuerda de una historia que oí hace algún tiempo. Un grupo de artistas americanos fueron a Roma para estudiar arte. Yo vi en el, creo que fue en el periódico de hoy en la tarde, que algunos artistas van a llegar muy pronto a una de las ciudades aquí, para empezar una galería de arte. Me gusta el arte. Dios está en el arte, la clase correcta de arte. Dios está en la música, la clase correcta de música. Dios está en la danza, la clase correcta de danza. Dios está en el gritar, la clase correcta de gritar. El pecado es perversión; es tomar la cosa correcta y hacerla incorrecta. Ahora, como una cierta iglesia, que estaba en un... Alguien me llamó aquí, no hace mucho tiempo. Una gran iglesia (y estaba en la televisión)... Un hombre me llamó, dijo: “Venga aquí, predicador. Venga aquí un momento. Quiero que vea Ud. un programa de televisión”. Y allí estaba una de nuestras grandes denominaciones, en la iglesia, tenía algunas de las cosas cubiertas (¡hermanos!, ésta no era una iglesia Católica; ésta era un iglesia Protestante), cubrieron las cosas, y estaban practicando ese rock-and-roll. Y ellos dijeron que “la iglesia por mucho tiempo había abandonado, y pasado por alto, el arte hermoso del rock-and-roll”. Si no es eso un espíritu pervertido, yo no sé lo que es. El rock-and-roll es del diablo. A mí no me importa cuántas alabanzas religiosas la gente pueda cantar; el rock-and-roll, y el “boogly-woogly” [“bugli-ugli”, el Hermano Branham se refiere al Boogie-woogie, música tipo jazz–Trad.], y esa clase de cosas salieron de las junglas de Africa. Eso es exactamente correcto. Es el diablo.
66Esa es la razón que yo digo esto, que esa pintura y maquillaje, ¡si Uds. únicamente supieran de dónde proviene eso!; es una característica pagana. Mírenlos... Vayan allá a Africa y miren a esas mujeres, cómo ellas hacen ese lodo y se pintan ellas mismas, cientos de años antes que su abuela alguna vez la usara. Seguro. ¿Ven Uds. lo que es? Es del diablo. No tiene ningún negocio en las iglesias Pentecostales; no tiene ningún negocio en esos círculos. Déjenme decirles: nosotros necesitamos una buena lavada antigua del Espíritu Santo, desde el púlpito, hasta el conserje. Eso es exactamente correcto. Una lavada del Espíritu Santo, limpiando nuestro pueblo. Hombres, hombres Pentecostales, diciendo: “Mire, yo no puedo evitar de fumar”. Un hombre que está casado con dos mujeres, y es un diácono en una iglesia. Sáquenlo. Seguro que sí; eso es la cosa que se debe hacer. Uds. tienen que poner las cosas... La Biblia dice que el diácono debería ser esposo de una sola mujer; eso es exactamente correcto. Pero, ¡oh!, algunos de ellos tienen dos o tres, en las filas Pentecostales. ¡Hermanos!, no podemos tener un avivamiento, hasta que limpiemos esta cosa. ¿Cómo pueden Uds. edificar sobre un fundamento que no está correcto?
67Como yo les dije a Uds. anoche de México, allá; ellos edificaron esa hermosa ciudad. Pero ellos estaban tan seguros que la iban a hacer tan fascinante en todo lo exterior, y ahora la ciudad está reclinada hacia atrás; sus– sus finos edificios están reclinados hacia atrás. ¿Por qué? Ellos no llegaron al fundamento. Seguramente que no. Yo oí a un cierto ministro el otro día, traer a un niñito al micro-... al micrófono (cuatro o cinco de ellos), y se paró allí después que dijo que no había tal cosa como alguna grande enseñanza Bíblica, trajo a ese niñito allí, y tomó un salero, y roció tres gotas de agua en su cabeza, y dijo: “Yo te bautizo en el Nombre del Padre, Hijo, y Espíritu Santo”. Y pasó ese niñito, a ser un miembro de la iglesia, que todavía no tenía ni seis meses de edad. Bueno, el pobre niñito no tiene una oportunidad. El empezó en el fundamento incorrecto para empezar. Eso ni siquiera está en la Biblia. Eso es una característica pagana. Ni siquiera está en la Escritura. Hermano, nunca empezaremos hasta que nos pongamos en el Fundamento y empecemos bien: edifiquemos por el Espíritu Santo sobre la Palabra de Dios. Eso es exactamente correcto. Nadie en la Biblia alguna vez fue rociado. No hay tal cosa. La palabra griega “bautizar”, significa: “ser cubierto, enterrado, escondido”. Eso es exactamente correcto. Ahora, pero, ¿qué hacemos? Nosotros tomamos un montón de credos y cosas, y empezamos a vivir por medio de ellos, y toda clase de cosas como ésas. “El doctor Fulano de tal, así lo dijo”. Bueno, yo quiero saber qué es lo que la Biblia dice. Yo quiero oír, y reconocer que es Dios por medio de Su Palabra; luego, actuar sobre Ella.
68Estos artistas, un montón de artistas, fueron a Roma para estudiar arte. Todos ellos salían en la noche, la mayoría de ellos, y se ponían una gran borrachera, muchachos y muchachas, y se acostaban juntos igual que los... algunos de los modernos americanos lo hacen. Se acostaban.... Yo fui a un lugar aquí en este mismísimo estado, en donde estaban teniendo una convención. Y yo nunca estuve tan avergonzado en toda mi vida. Había un hombre corpulento sentado allí arriba con un sombrero grande puesto, todo adornado de esa manera, y con toda clase de túnicas, y cosas puestas. Y los muchachitos y muchachitas de dieciséis, diecisiete años de edad, durmiendo juntos en el cuarto del hotel. A la mañana siguiente, todos ellos bajaron, inclinándose y diciendo: “Padre Tal y tal...” ¡Oh, hermanos, sólo el pensar!; pervirtiendo las mentes de esos pobres niños con tales cosas como ésas, cuando Dios los creó para ser hijos e hijas de Dios, para ser puros y santos, santificados por el poder de Dios, lavados en la Sangre del Cordero.
69Yo sé que eso hace que la gente me odie algunas veces, pero Uds. me amarán cuando yo los encuentre Allá. Yo les digo a Uds. la Verdad; es un Fundamento. Si... No importa lo que cueste, eso... Uds. sean sinceros. Y digan la verdad. Reconozcan que es Dios. “Sed santos, porque Yo soy santo”, El dijo. Dejen de vivir en pecado. Estas personas salían y bebían y se comportaban desordenadamente. Pero se fijaron en un jovencito. Ese jovencito, él no se comportaba desordenadamente de esa manera. El vivía limpio; en la noche él llegaba a la casa y se iba a acostar. El vivía como un caballero debería vivir. Y un día el anciano conserje dijo: “Me gustaría tomar un paseo contigo hijo”. El dijo: “Muy bien”. Ellos empezaron a subir la colina, caminando juntos hacia la puesta del sol. Y él dijo: “Jovencito: tú viniste acá con ese grupo de americanos, ¿no es así?” Y él dijo: “Sí, señor, yo vine”. El dijo: “Yo quiero preguntarte algo”. El dijo: “Muy bien”. El dijo: “¿Por qué es que tú no sales y bebes, y te comportas desordenadamente, y no te acuestas con las muchachas, y cosas, toda la noche, y no llegas a la mañana siguiente, de la manera que ellos lo hacen?” El se detuvo, puso su brazo sobre el anciano. El dijo: “¿Ve Ud. la manera que ese sol se está poniendo allá en el oeste?” El dijo: “Sí, señor, lo veo”. El dijo: “Más allá de esa puesta del sol, hay un cierto estado, en los estados de la Nueva Inglaterra”. Y dijo: “En ese cierto estado, hay una cierta ciudad. Y en esa cierta ciudad, hay una cierta casa. Y en esa cierta casa, hay una muchacha. Y a esa muchacha, yo le hice un voto antes de venir aquí, de ser verdadero a ella, y que cuando nosotros... yo regresara, nos íbamos a casar. Ella me hizo un voto, una promesa a mí. Por lo tanto, señor, toda mi atención está atraída, con respecto a mujeres, hacia esa muchacha en aquel lugar”. Y él dijo: “Yo vivo hoy, por el mañana que viene”. ¡Qué testimonio!
70¡Qué pudiera decir un Cristiano! “¿Por qué no fumas? ¿Por qué no tienes una poca de diversión? ¿Por qué no haces esto como el resto de ellos lo hacen?” ¡Oh!, Uds. pueden contestar: “Más allá de una cierta estrella, hay una cierta Ciudad. Y en esa cierta Ciudad hay una cierta Persona. ¡Aleluya! ¡Oh!, yo vivo para El, pues El murió por mí. Y algún día El viene. Y yo vivo para esa Vida que está por venir”. ¡Oh, hermano!, créame; yo le digo la Verdad. Yo le digo lo que es la Verdad. Dios sabe que le estoy diciendo la Verdad. Ud. sólo créame con todo su corazón. Quizás Ud. no pueda entender esto, tocante a la Venida del Señor, y la iglesia carnal, y demás. Y.... Algunos de Uds., de aquí de este estado, me escribieron una carta y dijeron: “Cuando la unción está sobre Ud., y Ud. puede discernir espíritus”, dijeron, “entonces, por supuesto, nosotros entonces creemos que Ud. es un profeta”. (Ahora, yo nunca dije que era un profeta. Uds. dijeron eso. ¿Ven?) Pero Uds. dicen... pero luego Uds. dicen: “Pero en sus enseñanzas, Hermano Branham, tocante a todo ese fanatismo de recibir el Espíritu Santo, y toda esa cosa, y de vivir, nosotros no podemos creer eso. Y toda esa otra cosa tocante a que ‘Uds. eran eternos antes del mundo, elegidos, y...’” Eso es lo que la Biblia dice que eran Uds. Yo nunca tuve nada que decir tocante a ello. La Biblia dice eso. Yo sólo estoy diciendo lo que la Biblia dice. Sí, señor.
71“Y la bestia engaña a todos los de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el Libro de la Vida del Cordero desde el principio del mundo”. Correcto. Esa es la razón que la gente hoy en día... Cuando Ud. no es llamado, ¿cómo puede Ud. venir? Correcto. Yo no sé quién es llamado y quién no lo es. Yo sólo echo la red, y pudiera atrapar cangrejos de río, y serpientes, y arañas del agua, y todo lo demás, pero la única cosa que yo estoy haciendo es dar un tirón a la red. Dios es el que juzga. Eso–eso es todo. Yo les digo: el Espíritu de Dios está aquí. Y el Espí-... si el Espíritu de Dios me puede decir el secreto de su corazón, el Espíritu de Dios puede reconocer Su Palabra, y regresar, y predicar la Palabra. Yo todavía nunca h predicado nada más, sino lo que está en esta Biblia. Yo me he quedado con eso. Yo creo en el Bautismo del Espíritu Santo. “Ud. dijo que era un Bautista”. Yo soy un Bautista que recibió el Espíritu Santo. Yo recibí el Bautismo del Espíritu Santo. Yo creo en la Segunda Venida de Cristo. Yo creo toda Palabra que está escrita en esa Biblia, y la predico justamente de la manera que está escrita. Yo no cambio una sola cosa o espiritualizo nada. Yo sólo digo: “Está escrito”. De esa manera yo la creo. Yo la oigo, reconozco que es Dios, y actúo sobre Ella. ¡Amén!
72El Espíritu Santo es tan real hoy como siempre lo fue. No tenemos que tener ninguna imitación manufacturada; el verdadero Espíritu Santo está aquí. El verdadero Jesús, El no está muerto; El está vivo. El no está muerto. El les dijo a los discípulos: “Todavía un poco, y el mundo no me verá más; pero vosotros me veréis; porque estaré con vosotros, aun en vosotros hasta el fin del mundo”. Yo creo eso. Yo creo que El dijo: “Donde estén dos o tres congregados en Mi Nombre, Yo estaré en sus medios”. ¿Creen Uds. eso? [La congregación dice: “Amén”– Ed.]. Eso es lo que El dijo. Yo creo eso. Yo creo que El está aquí en estos momentos, ¿no lo creen Uds.? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. El dijo: “Las obras que Yo hago, vosotros las haréis también”. ¿Creen Uds. eso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.].
73Había una mujer, en una ocasión, que se abrió paso y tocó el borde de Su manto. El se volteó y dijo: “¿Quién me tocó?” Y cuando El dijo eso, aunque... todos ellos miraron alrededor, no supieron qué decir. El encontró a la mujer y le dijo cuál era su problema. Y ella fue sanada. Dijo que su flujo de sangre se había detenido. Yo creo que ese mismo Jesús es un Sumo Sacerdote en esta noche. Ese mismo, El sencillamente no ha fallado. Vamos a tener un servicio de sanidad una de estas noches, y traeremos a la gente aquí. Yo tengo un nuevo ministerio que me fue dado. Eso fue mi antiguo ministerio. Digamos... No, no hay allí ninguna tarjeta de oración, ¿qué no? Nadie tiene una tarjeta de oración, porque nosotros no–no hemos repartido tarjetas de oración. Muy bien. Si Uds. creen que este mensaje provino del Espíritu Santo... ¿cuánta gente enferma hay aquí, levanten sus manos, que Uds. saben que yo no los conozco? Muy bien. Uds. tengan fe y crean. Crean con todo su corazón. Veremos si el mismo Espíritu Santo que predica el sermón, es el mismo Espíritu Santo que conoce el secreto del corazón. Veremos si la Palabra viene... si la Palabra de Dios viene al profeta o no. Y yo no soy el profeta; El es. El es el que es. Uds. crean; tengan fe. Que el Señor Dios del Cielo lo conceda para Su gloria.
74¿Creerán que esta es la Palabra de Dios que yo he predicado, si El lo hace? ¿Ven? Sólo continúen orando. Sean muy reverentes por un momento. Sólo aquiétense un momento. Trato de encontrar al Espíritu Santo moviéndose en alguien. Sólo continúen orando, diciendo: “Señor Dios, yo estoy enfermo. Yo tengo necesidad. Yo–yo–yo verdaderamente tengo necesidad, Señor. Yo–yo te debo tener a Ti. Si yo no te tengo a Ti, yo–yo–yo pereceré”. Este hombre sentado aquí, ¿levantó Ud. su mano hace unos cuantos momentos, señor? ¿Levantó Ud. su mano? ¿Cree Ud. que Dios lo conoce? Yo soy un desconocido para Ud., ¿es correcto eso? Yo no lo conozco a Ud., pero Dios lo conoce. ¿Cree Ud. que Dios puede sanarlo? Si yo le digo a Ud. lo que está mal en Ud., ¿lo creerá? Tendrá que ser la verdad, si es. ¿Creerá Ud. que si–si Dios me lo dice, aceptará Ud. su sanidad? ¿La aceptará? ¿Cree Ud. que las úlceras desaparecerán? ¿Cree que Ud. sanará de ellas? Muy bien. Ud. tiene ulceras sangrantes. Correcto. Ud. ha ido a muchos lugares por causa de ellas. Ud. fue a la clínica de los Hermanos Mayo: yo lo veo a Ud. ir a la clínica de los Hermanos Mayo. Eso es: ASI DICE EL SEÑOR. Correcto. Correcto. Y ellos lo desahuciaron, pero Dios no lo desahució. ¿Lo oye? ¿Lo reconoce? ¿Actuará sobre ello? Entonces en el Nombre de Jesucristo, váyase a casa y sea saludable.
75¿Creen Uds. a Dios? Ahora, el mismo Espíritu Santo que habla... predica la Palabra, está reve-... revelándola, haciendo la Palabra real. Les está diciendo, ¿qué? ¡Es la verdad! Hay otro caso de úlcera sentado allá: un hombre que no trae camisa puesta, bigote negro, o con bigote, allá, sin camisa. El cuello abierto, quise decir, aquí arriba, sin corbata en su camisa. ¿Cree Ud. que soy profeta de Dios? Somos desconocidos uno al otro, pero Ud. tiene úlceras. Correcto. Y Ud. quiere ser sanado, ¿no es así? Ud. no es de esta ciudad. No, Ud. es de Cleveland. Correcto. Permítame decirle a Ud. algo más. Ud. tiene dos pañuelos en su bolsillo por eso Ud. quería ponerse en contacto conmigo, para que yo orara por ésos, para dos amados en casa. Si eso es correcto, mueva su mano así. Llévelos y póngalos sobre ellos. Ellos también serán saludables. ASI DICE EL SEÑOR. ¿Creen Uds.?
76¿Qué clase de Espíritu predica? La misma clase de Espíritu que discierne. Miren, allá está sentada una anciana, sentada allá atrás. Ella está orando por su yerno que fue lastimado en un accidente automovilístico (sentada cerca de ese poste allá). ¿Cree Ud., hermana, con todo su corazón, que él será sanado? Si Ud. lo cree con todo su corazón, Ud. puede recibirlo. La señora gruesa sentada allí detrás de ella, tiene alta presión; sentada allá al lado del poste. Si Ud. cree con todo su corazón, ¿cree que esa erupción en Ud. la dejará? Muy bien, entonces le será hecho. Amén. Ponga su mano sobre ella. Correcto. Dios la bendiga, hermana. Amén. ¿Lo aman a El? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Allá en la parte de atrás muy atrás, en el edificio, un hombre allá atrás, Ud. está orando por su–su hija. Yo mencioné de un accidente hace un rato. Ella también estuvo en un accidente. Ella se lastimó su columna. Correcto. Ud. tiene una cuñada que tiene problema con su cuello y cabeza también. ¿Cree Ud. que Dios las sanará? Sr. Golden, ¿reco-... reconocerá Ud. a Dios, que es Su voz hablándole a Ud.? Muy bien, señor, entonces póngase de pie. Muy bien. Váyase a casa y encuéntrelas saludables en el Nombre de Jesucristo. ¡Amén!
77¡El mismo Jesús, el mismo ayer, hoy, y por los siglos! ¿No puede penetrar eso en Uds., que es Jesucristo el Hijo de Dios? ¿Pueden oír? ¿Pueden Uds. reconocer? Entonces actúen sobre eso. Toda persona enferma que esté aquí, Dios ya los ha sanado a Uds., cuando El envió a Jesús para morir por Uds. ¿Creen Uds. eso? Entonces pónganse de pie y acéptenlo a El como su Sanador y como su Salvador. Levanten sus manos. Entren en acción. Levántense de las sillas de ruedas, o lo que pudiera ser. En el Nombre del Señor Jesús, levanten sus manos, y alábenlo a El, y crean con todo su corazón. Señor Jesús, traemos estas personas a Ti en el Nombre de Jesucristo. Que Tu poder sea suficiente, Señor, para conceder esto. Y que todo poder del diablo pierda su agarre en este edificio en esta noche. Y que la gente sea sanada. Yo te echo fuera, satanás. Yo vengo contra ti sobre la acusación que tú eres un engañador. Yo vengo en el Nombre de Jesucristo como Su siervo. Yo pido por estas personas, mientras el Espíritu Santo los está ungiendo. Ellos oyen; ellos reconocen que es Dios; ellos van a actuar sobre ello. Sal, satanás, en el Nombre de Jesucristo. Apártate de estas personas. Y sean sanados, todos Uds. Amén. Regreso este servicio....