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~ A QUIEN IREMOS ~
1... rostros, y grandes expectaciones, esperando y... [Porción sin grabar en la cinta–Ed.].... nosotros creemos que Dios va a ser muy bueno con nosotros, ¿no piensan Uds. así? [La congregación dice: “Amen”–Ed.]. Cuando entramos, Billy y yo, allá hace unos cuantos momentos, yo oí esa alabanza resonando: “¿No es Jesús nuestro Señor maravilloso?” Yo dije: “¡Amén!, eso es correcto. Eso es correcto”. El es maravilloso. Oh, ¿ha sido bueno El con Uds. desde que me fui el año pasado? [La congregación dice: “Amen”–Ed.]. Oh, eso es maravilloso. Bueno, El de cierto ha sido bueno conmigo. Contento en esta noche de ver al Hermano Rasmusson y muchos de mis amigos aquí, que son de las afueras de la ciudad. Y yo estoy seguro que a medida que avanza la semana, nos conoceremos uno al otro y tendremos mucho co-... compañerismo juntos. Como yo solía hacer esta declaración (yo espero que no suene sacrílega), yo decía: “Llegamos a conocernos tan bien uno al otro, al grado que podemos masticar el chicle del uno y del otro”. Eso es verdaderamente amor fraternal, ¿no lo es? Eso es verdaderamente una comunión íntima.
2Bueno, hemos tenido unos cuantos viajes a ultramar, a las islas, y el Señor fue bondadoso con nosotros allá. Y yo he tenido el privilegio de tener conmigo al Hermano David duPlessis aquí (a quien conocen todos Uds.), y ciertamente hemos tenido grandes momentos juntos, el Hermano David y yo, por todo el país. Y esperamos que el Señor continuará bendiciendo nuestros ministerios mientras continuamos viajando juntos. Hemos estado escuchando grandes reportes de aquí, recibiendo cartas de la última campaña de sanidad, de las sanidades de mucha gente. Creo que estoy mirando a, ¡oh!, al Hermano y a la Hermana Kidd sentados acá. ¡Oh!, Ud. se mira muy bien. ¿Recuerda Ud., que le dije que estaría aquí? Muy bien. Eso es exactamente correcto. Correcto. Muy bien. Por supuesto, todos Uds. supieron lo que estaba mal con el Hermano Kidd, ¿no es así? ¿No supieron? Bueno, él estaba... él era un hombre que estaba muy enfermo. Los doctores le dieron sólo unos cuantos días. Y venimos una mañana; salimos de la casa como a las dos para venir a orar por él. Y–y pensaban que él no estaría aquí, si yo no hubiera venido al fin de esa semana, lo cual serían como unos tres días más; él no estaría aquí en la tierra. Cuando terminé de orar, yo dije: “Hermano Kidd, yo quiero estrechar su mano y encontrarlo allá en Chatauqua”. Aquí estamos Siempre respeté a esos ancianos. ¿Ven? Ellos estaban allá predicando el Evangelio cuando éramos niños. Correcto. Y eso significa algo. Ellos–ellos quitaron todos los troncos del camino, para que nosotros pudiéramos correr por la carretera plana. Correcto. Eso está muy bien.
3Yo sé que él... El Hermano duPlessis predica y ellos tienen otros predicadores aquí. Y yo estoy buscando a Mattsson; ¿en dónde está él? Yo no lo he visto todavía. ¿Está en la con-...? [Alguien de la audiencia dice: “Mañana en la mañana, él llegará aquí”–Ed.]. Llegará aquí mañana en la mañana. Yo no he visto al Hermano Mattsson por mucho tiempo; será como una bienvenida al hogar el ver al Hermano Mattsson otra vez. Y así que el día estará lleno con muchos, muchos buenos mensajes del Señor, y estamos esperando que sucedan grandes cosas. ¿A cuántos les gustaría tener un servicio de sanidad esta semana? ¿Les gustaría hacer eso? Oh, maravilloso; eso está bien. Muy bien. Veremos si el Señor proveerá eso para nosotros. Y tendremos un servicio de sanidad. ¿A cuántos aquí les gustaría recibir el Espíritu Santo esta semana?, levanten sus manos. ¡Oh, hermanos, eso es maravilloso! Eso suena como un avivamiento, ¿no es así, hermanos? Correcto.
4Anoche yo anuncié en mi iglesia, yo dije: “Toda persona aquí que no tenga el Espíritu Santo, vaya a Chatauqua. Yo casi estoy seguro que Ud. lo va a recibir antes que regrese”. Amén. ¿Tenemos un lugar para que ellos vayan y oren? [Alguien dice: “Sí, señor, tenemos un lugar allá”–Ed.]. Allá; bueno, eso está muy bien. Uds. saben, igual que las orugas siguiendo una a la otra, sólo formen una fila dándole la vuelta allá y.... Y yo creo que fue Buddy Robinson que dijo en una ocasión: “Señor, si Tú no me das el Espíritu Santo, cuando regreses vas a encontrar un montón de huesos tirados aquí en el campo”. Allí fue cuando él lo recibió. Cuando Ud. habla en serio con Dios, Dios habla en serio con Ud. Si nosotros sólo pudiéramos quitar de nosotros esa pequeña duda que Dios, “quizás El lo hará, quizás... yo espero que El lo haga”. El lo hará, El lo prometió, ¿ven? Nosotros queremos creerlo de esa manera.
5Ahora, nosotros no queremos retenerlos mucho tiempo en la noche para que así Uds. puedan regresar descansados cada noche. Y estamos contentos de ver a nuestros hermanos ministros, y a todos. Así que antes que entremos a la Palabra ahora para un pequeño mensaje en esta noche, inclinemos nuestros rostros mientras oramos. Me pregunto en esta noche, antes que oremos, y Uds. con sus rostros inclinados: ¿hay un pecador...? ¿Cuántos pecadores están presentes que les gustaría decirle a Dios al principio de esta reunión: “Señor, salva mi alma antes que termine esta reunión”?, levanten sus manos. Dios lo bendiga a Ud., y a Ud. Correcto. Sólo... No... Sólo mantengan sus rostros inclinados y sólo levanten sus manos. Dios los bendiga. ¿Cuántos aquí sin el Espíritu Santo dirían: “Señor, te pido que Tú me des el Espíritu Santo antes que terminen los servicios”?, levanten sus manos. ¡Oh, hermanos, hay tantos! Muy bien. Dios concederá eso, yo estoy seguro.
6Bondadoso Padre Celestial, mientras abordamos Tu trono de misericordia y parándonos en la sombra de Tu justicia, nosotros estamos humildemente inclinando nuestros corazones, así como también nuestros rostros a Ti. Pues comprendemos, Señor, que algún día debemos pararnos en Tu Presencia para dar cuenta de la vida que hemos vivido en esta tierra, que Tú nos has dado. Y sabemos que hay sólo una manera que seremos reconciliados; esa es, por medio de la Sangre de Tu Hijo, el Señor Jesús. Esa es la razón que estas convenciones son llevadas a cabo. Esa es la razón que predicamos, y la razón que procuramos, es para ver a la gente esforzarse a entrar en el Reino de Dios. Señor, te pido que esos pecadores que levantaron sus manos, lleguen a ser Cristianos cuando se termine este servicio en esta noche. Que cada uno que levantó sus manos para recibir el Espíritu Santo, que El caiga en abundancia sobre ellos en esta noche, llenándolos con Su bondad y misericordia, para guiarlos a través del resto de la jornada de la vida. Sana a los enfermos y a los afligidos, Señor. Y que haya un aviva-... avivamiento chapado a la antigua entre nosotros, Señor, en nuestros corazones, que causará que tenga sed el mundo de afuera.
7Está escrito: “Vosotros sois la sal de la tierra”. Y la sal crea una sed. Dios, haz que los Cristianos en este lugar y por todos los edificios, en dondequiera que ellos se estén reuniendo, que sean tan “saladitos”, al grado que el incrédulo diga: “Señor, permíteme ser como ese hombre o esa mujer”. Concédelo, Señor. Tómanos en Tu cuidado. Estamos caminando en un mundo de oscuridad, mirando hacia arriba de donde viene la Luz. Concede estas cosas, Padre, y que esta sea una de las más grandiosas convenciones que alguna vez hayamos tenido. Bendice a cada predicador, a cada ministro, y a cada Cristiano, y a todos los que asisten las reuniones. Que sea un momento glorioso para todos nosotros. Y cuando terminemos, los servicios se clausuren, el avivamiento se termine (o la convención), que sea dicho por todos nosotros, como aquellos quienes venían de Emaús, mientras regresamos a nuestros hogares: “¿No ardían nuestros corazones mientras El nos hablaba en el camino?” Lo pedimos en el Nombre de Jesucristo, Tu Hijo. Amén.
8La convención, por supuesto, es para oír a los predicadores, y demás, y para reunirnos. Pero nosotros tenemos otra razón para tener una convención; esa es para la bendición de nuestras almas, y para la sanidad de los enfermos, y la salvación de las almas. Y ahora hagamos que en esta convención, cada uno de nosotros ponga nuestros hombros en las ruedas. Y nuestras diferencias, de uno perteneciendo a una denominación, y otro a la otra, eso no significa nada. Yo soy un hombre;... me gusta el Ford; y yo conduje el Chevrolet de mi hijo para venir aquí. Así que yo no reñí con él porque compró un Chevrolet. A mí–a mí me gusta el Ford, porque yo nunca he tenido nada mas que un Ford. Así que me gustan. ¿Y saben Uds.?, que me di cuenta que su Chevrolet me lleva adondequiera que mi Ford me lleva, así que... Así que lo único es que nos mantengamos yendo en la dirección correcta, es–es la cosa principal. Y de esa manera yo pienso que es: Dios quiere que todos nosotros estemos yendo en la dirección correcta. Y esa dirección es hacia Jesucristo.
9Ahora, abramos para una lectura de la Escritura en esta noche, en el Libro de San Juan el capítulo 6, y empecemos con la–la lectura del versículo 66, si Uds. están anotando las Escrituras. Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él. Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros? Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Y nosotros hemos creído y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Que el Señor añada Sus bendiciones a la lectura de la Palabra. Y si yo lo llamaría un texto, me gustaría hablar sobre este tema por unos cuantos momentos: “¿A quién iríamos?”
10¿Saben Uds.?, el hombre no ha cambiado mucho. El todavía anda errante en el mundo, buscando placer, inquieto, nunca satisfecho, nunca llegando a algunas conclusiones correctas, nunca encontrando descanso. El sencillamente está casi en la misma condición que él estaba cuando él dejó a Dios en el huerto del Edén y salió para arreglárselas por sí mismo. El ha estado arreglándoselas desde entonces. Y él se da cuenta que es una manera difícil para caminar. Y parece que a él no le importa mucho, a muchos, exactamente en dónde terminará esta vida para ellos. Y si nosotros pudiéramos sentarnos y tomar inventario, y hacer la pregunta de: ¿por qué estamos aquí? ¿Por qué venimos a esta tierra, y qué nos trajo aquí? ¿Y en dónde va a ser nuestra destinación Eterna?
11Yo creo que si todos pensaríamos seriamente de esa manera por cinco minutos de nuestra vida, todos hablaríamos como Pedro lo hizo. Porque Pedro había encontrado Algo en Jesucristo que no hay en otros hombres. Esa es la razón que él preguntó: “¿A quién iríamos?” El no dijo: “¿A dónde iremos?”, sino, “¿a quién iremos? Pues Tú tienes las Palabras de Vida Eterna”. Y me pregunto por qué fue que Jesús era tan diferente de los otros hombres. ¿Por qué era que El...? O mejor dicho, ¿qué era lo que El tenía que los otros hombres no tenían? Había Algo tocante a Jesús que ningún hombre tiene, o había tenido hasta ese tiempo. Y lo hizo a El diferente. Y yo pienso que es la misma cosa en esta noche, que cuando un hombre llega a ser un Cristiano, hay Algo tocante a él que es diferente de todas las otras profesiones y condiciones sociales. No importa cuán bueno él pudiera ser, un buen ciudadano, caminar la segunda milla, o ser un buen vecino, pero cuando él se pone en contacto con Jesús, hay Algo que cambia dentro de él. Hay Algo que lo hace diferente, notablemente diferente.
12Hace unos cuantos días (yo les diré tocante a ello después en los ser-... uno de los servicios), Algo me sucedió. De todas las visiones que el Señor Dios me ha dado... Algo me sucedió que ha hecho un cambio, un cambio definitivo en mí. Porque fui llevado a algún lugar en el que nunca había estado antes, pero ciertamente espero que regresaré algún día. Y yo les diré al respecto en otra reunión. Pero hablando de a quién iríamos, o pudiéramos ir, sólo miremos a unas cuantas... yo tengo escritas siete cosas aquí, de la razón que deberíamos ir a Jesús para encontrar esto, que nadie más tiene, sino El. Siete razones. Hay millares de razones, pero yo pensé que quizás pudiéramos sacar Algo de estas siete razones en esta noche que nos pudiera dar una ancla sobre la cual empezar, Algo que nos daría un entusiasmo, Algo que nos animaría a–a anclarnos mejor.
13La primera cosa de la cual estamos pensando, que es... mientras nos estamos yendo de este mundo (estamos seguros de eso), es que no queremos irnos en la dirección incorrecta. Queremos irnos al Cielo cuando dejemos este mundo. Toda persona quiere hacer eso. Y únicamente hay un solo Cielo. Todos nosotros sabemos que no hay cuatro o cinco cielos. Hay un solo Cielo, y hay un solo Camino para llegar a ese Cielo. Y Jesús dijo: “Yo soy ese Camino”. Esa es la razón por la cual debemos ir a Jesús: porque El es el Camino. Ahora, yo sé que hay otros caminos reclamados. Hay caminos que la gente trata de decir: “Si yo vivo la Regla de Oro, o guardo los Diez Mandamientos, o paro de comer carne, o algunos actos religiosos...” Lo cual está bien, si ellos quieren creer eso. Pero todavía, eso no es el Camino al Cielo. Jesús es el Camino. Yo no digo que Uds. que quieren hacer esas cosas no se irán al Cielo, sino que Uds. tendrán que encontrar primero a Jesús, porque El es el Camino, “el”, el único Camino.
14Y ahora, “hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es muerte”. Y hay un camino que nosotros tratamos de ir: mucha gente pertenece a logias. Nuestro pastor sepultó a su cuñada el otro día, a la que nosotros tratamos de que ella se volviera de pensar que su logia era la que la iba a llevar al Cielo. Pero porque ella pertenecía a una cierta sociedad en una logia... Lo cual la logia está... Eso depende de ellos. Nosotros no estamos aquí para condenar a los hombres por... los pecadores por pecar. Estamos aquí para condenar al hombre, en un nivel más alto que ése. Nosotros estamos aquí para condenar el pecado, no el pecador. El hombre no pierde su vida porque él es un pecador; él pierde su vida porque él rehúsa aceptar su–su vida. Y su vida está en Cristo Jesús. El es el Unico que tiene Vida Eterna. Y esta mujer no desistía de la idea que su logia era tan buena como cualquier iglesia o algo más (una mujer con cáncer). Y el pastor la sepultó anteayer.
15Ahora hay un camino que la gente piensa que con sólo vivir una buena vida, pueden llegar al Cielo. Pero eso es un error. Uds. no llegan al Cielo viviendo una buena vida. La gente bajo la ley Mosaica vivía una buena vida. Y luego hay un camino de iglesia, en el que tratamos de ir al Cielo a través del camino de la iglesia. Pero la iglesia, tan buena como es... Y yo pienso que toda persona debería pertenecer a alguna iglesia. Pero la iglesia, tan buena como es, todavía no es el Camino. La iglesia únicamente los puede apuntar a Uds. al Camino. Pero Jesús es ese Camino. Algunos han pervertido ese Camino, para cambiarlo en aprender un catecismo, o decir credos, o ir a través de un libro de reglas. Todo eso puede ser muy bueno, pero ese no es el Camino. Jesús es el Camino. El es el único Camino. “Ninguno puede venir al Padre, sino por Mí”, dijo Jesús. El único Camino para llegar al Cielo es por medio de Jesucristo.
16Hoy en día, yo me asombro muchas veces, al preguntarle a la gente: “¿Es Ud. Cristiano?” Ella dice: “Yo soy Metodista”. “¿Es Ud. Cristiano?” “Yo soy Bautista, o yo soy Presbiteriano, o aun Pentecostal, o Santo Peregrino, o alguna iglesia”. Ahora, ésas pudieran estar bien, pero esa no es la pregunta. La pregunta es: “¿Es Ud. Cristiano?” Y Ud. no puede ser Cristiano hasta que haya recibido a Cristo, Cristo en Ud.
17Ahora, mucha gente dice: “Yo iré al Cielo porque mi fe me dice así. Yo pertenezco a la iglesia, y mi fe me dice que yo estoy bien”. Ahora, yo también creo en la gracia de Dios. Pero mire: no importa cuál sea su fe, Ud. no va a ser juzgado por su fe; Ud. va a ser juzgado por sus obras. Y cuando Ud. muere, la muerte no cambia su espíritu; únicamente cambia su lugar de morada, únicamente cambia casas para Ud. Y si Ud. muere en sus pecados, Ud. va a una habitación peor que en la que Ud. está ahora viviendo. Pero si Ud. muere en Cristo, Ud. estará con Cristo, porque El es el Camino.
18Hubo un hombre en una ocasión, sabemos, en la Biblia. Y él llegó a la cena de la boda. Y él se sentó en la mesa. Y cuando entró el rey, o mejor dicho, el novio, él miró a ese hombre, y no estaba vestido para la boda. Y él le dijo a él: “Amigo: ¿de dónde vienes?” En otras palabras, algo así: “¿Cómo entraste aquí?” Ahora, muchos de Uds. que han estado en el Oriente, saben que sus costumbres de boda nunca cambian. Es lo mismo hoy en día. Y en esa parábola notable de nuestro Señor, la boda está lista, y el novio da las invitaciones. Y él firma cada invitación a todo aquel que es invitado. Y luego él hace que su siervo se pare a la entrada de la puerta del edificio. Y puestas en un envase cerca de la puerta, él tiene una grande pila de túnicas. El tiene una túnica para cada invitado. Y luego cuando la persona llega, quizás un hombre bien vestido, bien peinado, pero cuando él llega a la puerta, se le pone una túnica. Y él entra con esa túnica puesta. Luego el hombre entra, que está medianamente vestido, digamos mediocre en su vestir, y se le pone la misma clase de túnica que el hombre rico tenía.
19Luego pueda que venga el hermano pobre que no tiene ropa apropiada para ir a la boda, o para asistir a la boda. Pero él no tiene que sentirse avergonzado, pues cuando llegue a la puerta, se le pone una túnica, y es la misma clase de túnica que se le dio al hombre rico, y al hombre de la clase media, para que cuando ellos se sienten a la mesa, todos ellos se miren iguales. De esa manera todo hijo de Dios se mira para El. Todos somos iguales si entramos por la puerta. Ahora, esta túnica simboliza al Espíritu Santo, quien es Cristo en forma espiritual.
20Ahora, cuando este hombre... él enmudeció; él no podía decir nada. Y él estaba... El novio ordenó que él fuera atado y echado en las tinieblas de afuera. El había llegado allí, claro que sí, pero, ¿qué indicaba? Que él o... él pudo haber entrado por una ventana, o entrado por la puerta de atrás, o él había entrado de alguna otra manera aparte de la manera provista. Y él fue echado afuera. Y hay una manera provista hoy en día; esa no es a través de nuestros credos o a través de alguna otra cosa, sino por medio de Jesucristo. El es el Camino. Y un hombre viene a Dios por medio de Jesucristo, recibe el Espíritu Santo, y se le pone una túnica, igual que el resto de ellos que vienen, rico o pobre, todos son hechos iguales. Nadie puede entrar, sino únicamente por medio de El. En un lugar, en San Juan 10, El dijo: “Yo soy la Puerta del redil”. Si entramos en el redil, tenemos que entrar por la Puerta. El es esa Puerta.
21Me recuerda de un hombre en Louisville, hace como unos dos años. El adquirió algo mal en uno de sus oídos. Y él se estaba atendiendo con un–un doctor local, y el caso empezó a avanzar. Y él no podía entenderlo, así que él lo envió a un especialista. Y el especialista dijo: “Yo no sé qué enfermedad es”. Así que lo enviaron a un especialista del oído en San Louis. Y al llegar, él se dio cuenta que el doctor anciano se había jubilado, y vivía allá en Nueva Orleans. Así que él abordó un avión y voló a Nueva Orleans. Y él investigó por allí hasta que encontró a ese doctor anciano. Y él le dijo: “Yo tengo una enfermedad del oído, que tienen miedo que sea una ‘cierta enfermedad’”. Yo no sé lo que era, y si–si la dijera, yo no sabría lo que estaría diciendo; y dudo que Uds. tampoco lo supieran; así que únicamente la cosa que sería, es que era una clase de enfermedad del oído. La llamaron con un nombre, un nombre grande, largo. Y sin embargo, cuando el doctor anciano miró su oído, le dijo que era... eso era lo que era, y que era un caso avanzado. El jovencito dijo entonces: “Doctor, ¿por favor me opera Ud. y trata de salvar mi vida?” Pues si avanzaba más adelante, entraría al cerebro, y entonces él sería desahuciado. Bueno, él dijo: “Jovencito, yo estoy muy anciano. Yo no pudiera llevar a cabo esa operación, y solamente hay un solo doctor que queda en todo el mundo, que yo sepa, que pudiera llevar a cabo esa operación”. El dijo: “Entonces, ¿en dónde puedo encontrarlo a él?” El dijo: “El está en Nueva York en este momento, saliendo de vacaciones para Europa, por seis meses. Y si esperas hasta que él regrese, tú estarás muerto. Tú no puedes esperar hasta que él regrese; debes comunicarte con él ahorita”. Y el jovencito se puso frenético. El dijo: “¿Sabe Ud. alguna manera que yo pueda comunicarme con él? ¡Llame a alguien!, ¡haga algo!”
22Ahora, ¿se pudieran Uds. imaginar a ese jovencito haberle dicho a ese doctor, después de diagnosticar su caso y decirle que él estaba en camino para morir, pues su caso estaba avanzado, y que él debía hacer algo, y que únicamente había una sola persona con la que él podía comunicarse para salvar su vida, pudieran Uds. imaginarse a ese jovencito haberle dicho: “Muy buen discurso, doctor. Eso fue muy tremendo. Regresaré para oírlo a Ud. otra vez en algún tiempo conveniente”? No, señor; su vida estaba en peligro. Y únicamente había un solo doctor que podía salvarlo, y él quería saber quién era. ¡Si nosotros sólo estuviéramos tan preocupados respecto a nuestra alma en esta noche, como ese hombre lo estaba respecto a su vida y a su condición de su oído! Unicamente hay Uno que puede salvarnos, únicamente un solo Camino, y Jesús es ese Camino. No hay ningún otro camino que sepamos, sino por medio de Jesucristo. El es el Camino a Dios. El es el Camino a la Vida Eterna. Ahora, El es el único Camino.
23En segundo lugar: El es la Verdad. Ahora, mucha gente... Yo he entrado en iglesias, y les he oído decir: “Nosotros tenemos la Verdad. Nuestros credos están correctos; se nos fueron dados a nosotros por nuestros padres. Nosotros tenemos la Verdad. Nosotros hacemos ciertas cosas”. Y otros dicen: “Nosotros guardamos estas clases de días; y guardamos estos meses; y hacemos esto; nosotros tenemos la Verdad”. Todo está completamente errado. Jesús dijo que El era la Verdad. Jesús dijo en San Juan 17:17: “Santifícalos, Padre, en Tu Verdad; Tu Palabra es Verdad”. Y “en el principio era la Palabra, y la Palabra era con Dios, y la Palabra era Dios. Y la Palabra fue hecha carne, y habitó entre nosotros”. El es la Verdad. Quizás haya otras verdades; pero Jesús es esa real Verdad, esa Verdad nacida del Cielo, la Verdad Eterna de Dios enviada a nosotros, el único Camino y la única Verdad. Otras cosas quizás sean verdad, pero Jesús es esa Verdad de Dios, la Verdad de la salvación de Dios. La Verdad del plan de Dios es Jesucristo. El Camino, la Verdad.
24En tercer lugar: El es la Luz, la única Luz. Oh, yo sé que tenemos Russelitas, Campbelitas, y toda clase de luces, pero Jesús es la verdadera Luz. El es la Luz que vino al mundo para que nosotros no tuviéramos que andar en tinieblas, sino andar en la Luz. El es esa Luz Eterna. Oh, cuando yo lo pienso, realmente hay únicamente una sola luz que da vida a las plantas. Ese es el sol, s-o-l [s-u-n, en inglés–Trad.]. Y en tiempo de invierno cuando las hojas se caen de los árboles....
25Hace unos cuantos meses, yo estaba allá en Kentucky cazando ardillas con el Sr. Woods, el otoño pasado. Y había un hombre allá que se suponía que era un incrédulo. Y el Sr. Woods dijo: “Vayamos allá y cacemos en su propiedad, porque tiene barrancos y demás. Y está seco; podemos caminar por esos barrancos”. Era como a mediados de agosto. Y yo dije: “¿Es él un incrédulo?” Dijo: “Sí”. Yo dije: “Yo dudo mucho que él me permita cazar”. Y él dijo: “Bueno, vayamos allá y preguntémosle”. Así que me quedé sentado en la camioneta. Y el... El Sr. Woods fue allá, y le habló a él, y lo llamó por nombre. El dijo: “Quisiera saber si pudiéramos cazar un poco”. El dijo: “¿Eres tú el hijo de Jim Woods?” Y creo que ambos, Banks y Jim, están aquí en esta noche. Y él dijo: “Yo soy”. El dijo: “Bueno, tú puedes cazar en cualquier parte de mi propiedad. Tu padre era un hombre honesto y justo. Por lo tanto, puedes cazar en cualquier parte que tú quieras. Yo tengo quinientos acres de bosque aquí; están a tu disposición”.
26Y él dijo, lo llamó por nombre, y él dijo: “Traje a mi pastor conmigo, ¿está bien que él cace?” El anciano se quitó su sombrero, y con un pedazo grande de tabaco en su boca que había masticado, escupió en el suelo y dijo: “Woods: no me quieres decir que has llegado a ser tan malo que tienes que cargar a un predicador contigo adondequiera que vas”. Y me salí de la camioneta, y me encaminé hacia allá. Ellos estaban sentados debajo de un manzano. Yo dije... él dijo: “Este es nuestro pastor”. Y yo dije: “¿Cómo está Ud., señor?” Y él dijo: “Bueno”, él dijo, “déjame decirte”, dijo, “está bien que tú también caces”. El dijo: “Yo no tengo nada en contra de Uds. predicadores”. Pero dijo: “¿Sabes?, se supone que yo soy un incrédulo”. Y yo dije: “Oh, yo no creo que eso es algo de lo cual alardear”.
27Y él dijo: “No, yo comprendo eso”, él dijo, “no es”. Pero dijo: “Yo–yo siempre he querido encontrar algo, que para mí, se mirara como algo que era Dios”. El dijo: “Hace como dos años, hubo un predicador que vino aquí a Acton, allá en los campamentos Metodistas (algo como esto) para una reunión de tres noches”. Y dijo: “Una cierta señora anciana que vive allá en la colina, ella tenía cáncer en el estómago. Mi esposa y yo íbamos allá para quitarle la sábana de debajo de ella; ella ya ni siquiera podía moverse más, para... aun para subirse en el orinal”. Y dijo: “Ella estaba tan grave que nosotros teníamos que jalar la sábana, y voltearla con la sábana,”. Dijo: “Su hermana asistió a esa reunión esa noche”. Y dijo: “Ese predicador nunca había estado antes en esta región, y volteó y le dijo a esa mujer: ‘Tome ese pañuelo que Ud. tiene en su monedero, vaya allá adonde su hermana y (ese es su nombre, el que hubiera sido) póngalo sobre ella, porque ASI DICE EL SEÑOR, ella será sanada’”. Y dijo: “Yo pensé que esa noche ellos tenían a todo el Ejército de Salvación [organización religiosa y filantrópica–Trad.] por todo el alboroto que se oía allá arriba de esa colina”. Y dijo: “A la mañana siguiente ella se había levantado, estaba friendo jamón y huevos. Y ella ha estado trabajando desde entonces”. El dijo: “Ahora, cuando él regrese, yo voy a ir a oírlo”.
28El Sr. Woods volteó hacia mí, y yo le meneé la cabeza a él. Y yo dije: “¿Quiere decir Ud., que si puede ver que suceda algo parecido a eso, que Ud. entonces llegará a ser un creyente?” El dijo: “Sí, señor”. Dije: “Sí, señor, eso está muy bien”. Y todo lleno de sangre de ardilla, y sucio, con la barba tanto así de larga, de acampar allá en el bosque por dos semanas. Entonces, yo dije: “¿Cuántos años tiene ese manzano?” El dijo: “Oh, tiene como unos treinta años”. Dijo: “Yo lo planté hace como unos treinta años”. Yo dije: “Muy bien, señor. ¿Y produce manzanas cada año?” Dijo: “Sí, sí produce”. Yo dije: “Me pregunto, señor. Unicamente es como la primera o segunda semana de agosto, y todas las hojas se están cayendo de ese árbol. ¿Cuál es el problema?” “Oh”, él dijo: “La savia se ha bajado a las raíces”. Yo dije: “¿Qué hizo que la savia se bajara?” “Bueno”, dijo: “Si se quedara arriba, el invierno mataría el árbol. Si la savia está arriba en el árbol, eso la mataría”. Yo dije: “Entonces, Algo hizo que esa savia bajara a las raíces para esconderse, para que así el invierno no la matara”. “Sí, señor, eso es correcto”. “Ahora, brota a la siguiente primavera, y le trae más manzanas”. “Sí, señor, eso es correcto”. Bueno, yo dije: “Dígame, señor: si Ud. me puede decir qué Inteligencia hace que esa savia deje a ese árbol antes que tengamos aún una ola de frío, y se baje a las raíces para esconderse durante el invierno, yo le diré a Ud. que es el Mismo que me dijo que le dijera a esa mujer allá que ella sería sanada”.
29El es el mismo Dios; El obra en toda la naturaleza. Uds. pueden ver a Dios para dondequiera que Uds. miren. El sol hace brotar toda la vida vegetal, la vida de las plantas. La pequeña semilla... ¿Han puesto Uds. alguna vez su banqueta en el invierno, puesto una gran roca de concreto para hacer su banqueta, vaciar concreto tres o cuatro pies de separado [90 cm. y 1.2 m., respectivamente– Trad.], de ancho, quise decir, y vaciarlo a lo largo de una faja larga? ¿En dónde está la mayoría de pasto al siguiente año? Allí en la orilla del concreto. ¿Por qué? Uds. no pueden esconder la vida. Cuando ese sol empiece a brillar, esa vida brotará. Una pequeña semilla que esté muy metida allá a la mitad de esa banqueta se abrirá camino a través de ese concreto, por encima y rodeando y bajo rocas y palos y todo lo demás, hasta que sale y saca su cabecita para alabar a Dios. Uds. sencillamente no pueden esconder la vida. De seguro producirá vida cuando esa primavera llega y el sol cálido empieza a bañar la tierra; toda vida vegetal vive, si tiene vida en ella. Ese es el s-o-l [s-u-n, en inglés–Trad.]. Y únicamente hay una sola cosa que puede traer Vida Eterna: Eso es cuando llega el H-i-j-o [S-o-n, en inglés–Trad.], el Hijo del Dios Viviente. Nada que ha muerto en Cristo Jesús jamás... Uds. pudieran enterrarlo en el mar, o en donde pudiera ser; saldrá cuando esa Luz empiece a brillar. El es la Luz. El es la única Luz verdadera.
30El sol, s-o-l, es la única luz verdadera que tenemos por la cual caminar. Estas luces son luces artificiales, y brillan en oscuridad. Nosotros no tenemos que caminar en esta noche por medio de luz artificial. Nosotros somos hijos del día, no hijos de la noche. Nosotros tenemos a Cristo, y El es la Luz Eterna. Y caminamos en El, porque El es la Luz; el Camino, la Verdad, y la Luz. “Ninguno viene al Padre, sino por Mí”. Ese es el por qué debemos llegar a Cristo. Esa es la razón que El era diferente de cualquier otro. El es el Unico que tiene estas cosas para dárnoslas. Así que, ¿adónde pudiéramos ir? Vaya y obtenga alguna luz en alguna parte, alguna otra luz. ¿Saben Uds.?, las cosas malas andan en la noche. Serpientes, bichos, toda clase de insectos, ellos vuelan en la noche debido a que son malos. Pero dejen que salga el sol, y ellos se van a un lugar oscuro tan rápido como se pueden ir. ¿Por qué? Ellos son de la oscuridad; ellos no quieren la luz. De esa manera se está poniendo el mundo hoy en día: no quiere la real y verdadera Luz del Evangelio. La Luz verdadera de Dios manifiesta las obras de un hombre.
31Puede haber alguien tan necio como para decir: “Yo rehúso creer que el sol está brillando”. Esconder su rostro, meterse en su sótano, cerrar las puertas, y decir: “El sol no está brillando. Yo no lo creo. Uds. montón de fanáticos, Uds. vayan allá”. Bueno, nosotros no podemos ayudar a ese hombre; él está mal mentalmente. Ahora, si él quiere quedarse allí y esperar hasta que llegue la noche, y tomar su pequeña linterna y salir, mirando por ahí, pensando que él tiene alguna luz, bueno, él puede continuar de esa manera. Pero Uds. no se lo pueden decir. Ni tampoco podrá él disfrutar la bendición del sol. El nunca disfrutará sus grandes rayos que brillan, los rayos que dan salud. El nunca podrá ver la belleza de la creación, hasta que él realmente salga de eso, y camine en la luz. Y Jesús es esa Luz.
32Ahora, Uds. pueden seguir adelante y unirse a la iglesia; es una cosa buena. O Uds. pueden servir a su credo; una cosa buena. Uds. pudieran pertenecer a logias; Uds. pudieran hacer estas cosas; yo no tengo nada que decir en contra de ellas. Pero lo que yo estoy tratando de decir, es esto: ¡Uds. necesitan la Luz! Y la Luz es Cristo. Y El es el Unico que puede dar Luz. Uds. pudieran encender esa luz. Si hubiera un montón de tierra aquí con muchos granos de maíz en ella, esa luz nunca producirá vida. No, señor. Esa luz artificial no producirá vida. Se necesita la luz del sol, los rayos de la luz de sol. Uds. dicen: “¿Qué diferencia hay, si da tanta luz como el sol?” No tiene el poder del rayo en ella para producir vida.
33Y ni tampoco lo tiene la luz de algún credo o algún... todo lo demás fuera de Jesucristo; El es la Luz de Dios. Y El es el Unico que nos da el Espíritu Santo. Y cuando vivimos en Su Presencia, nos hace actuar diferente, mirar diferente, hablar diferente, ser diferente, porque estamos caminando en la Luz; hijos de Luz. Uds. viven en Ella; se bañan Uds. mismos en Ella; disfrutan Sus emisiones dadores de Vida. Esa es la razón que tenemos que venir a El para encontrarla. Uds. no la encuentran a través de un credo. Uds. no... es... Su credo, yo no estoy condenando su credo. Si Uds. tienen su credo y tienen a Cristo también, amén. ¿Ven? Pero si Uds. nada más tienen su credo, sin Cristo, están en una condición miserable. Correcto. No traten de entrar de esa manera, porque no dará luz. Uds. caminarán tropezándose toda su vida, nunca serán capaces de entender por qué esta gente llora, por qué ellos gritan, por qué palmean sus manos, hablan en lenguas. La sanidad Divina, los poderes de Dios, Uds. nunca lo sabrán a través de alguna luz artificial. Uds. tendrán que entrar en la verdadera Luz, la Luz de Jesucristo, la cual ilumina a todo hombre que a Ella viene. Entren en esa Luz. “Yo soy el Camino, y la Verdad, y la Vida; nadie viene al Padre, sino por Mí”.
34En cuarto lugar, yo quiero decir, que El es el único Fundamento Eterno. Correcto. Tenemos muchos otros fundamentos, pero Cristo es el único Fundamento Eterno. Todo lo demás se derrumbará, excepto Cristo. Uds. pudieran edificar su fundamento sobre riquezas. Uds. pudieran tener mucho dinero, y dejarle mucho dinero a sus hijos. ¿Qué causará? ¿A qué conducen las riquezas? A pesares, desilusiones, discusiones, desacuerdos, enemistades, matar a tiros, violaciones, asesinatos, y finalmente algunas veces, a suicidio. ¡El dinero! Los bancos pueden caer en bancarrota, cerrar, o suceder algo que Uds.... en una apuesta, Uds. pierden su dinero, luego toman una pistola y se estallan la cabeza. ¿Ven? Ese fundamento no es Eterno. Su dinero no tiene un fundamento Eterno. Uds. no pueden tener un fundamento Eterno sobre la popularidad. Ese es el gran pecado de América: tratar de ser popular; las mujeres tratando de vestirse con la moda popular, hombres tratando de actuar popular. Todas estas cositas sucediendo, de la manera como están sucediendo. Yo no tengo que empezar en eso la primera noche. Pero, yo no dije la tercera noche, o...?... Nos sobrepasaremos eso en esta noche. Pero, siendo popular... la popularidad por lo general conduce al pecado y a la desgracia (seguramente que hace eso), a tres o cuatro matrimonios y a toda clase de cosas. Y no tiene fundamento Eterno.
35Algunas veces, una muchacha bonita, su belleza llega a ser una maldición para ella. Ella–ella se da cuenta; alguien le dice a ella al respecto. Ella quiere ser como alguna estrella de cine, o algo, en lugar de tratar de moldear su vida como la de Jesucristo. Ella edifica su fundamento completamente sobre eso, sin saber que ella únicamente tiene cinco años de vida verdadera: de los quince a los veinte; luego ella empieza a morir. Y Ud. basa todas sus esperanzas sobre eso, sabiendo que Ud. tiene que hacerse vieja si Ud. vive. Ud. tiene que hacerse vieja; Ud. tiene que acabarse. Y el rostro hermoso que Ud. tiene, se pudrirá allí en la tumba algún día, y los gusanos se lo comerán. Así que no hay fundamento Eterno en la popularidad, en quién es Ud., qué es Ud. Eso no tiene un fundamento verdadero; no está allí. Es como alguna gente que trata de edificar su fundamento sobre algo material. Miren a América hoy día y sus grandes programas de edificación. Yo fui la otra noche y prediqué en una iglesia en donde hay casi una ciudad. Y no hace más de diez o quince años, yo solía cazar ardillas en ese bosque. Y ahora, hay una ciudad grande edificada allí. Yo voy adonde solía cazar conejos; bueno, hay proyectos de casas por todas partes. Es un día de edificar, y cada uno está enloquecido edificando.
36Un hombre, un cierto hombre, un hombre amable al que yo conozco, edificó desenfrenadamente por todas partes. Hizo abundante dinero, y continuó edificando más y más. El y su esposa, ambos, encendieron un cigarrillo en México hace unas cuantas semanas, y explotaron a pedazos debido a un escape de gas en el cuarto. ¿Y qué fundamento tienen Uds.? No hay fundamento sobre esas cosas; ellas son paja y rastrojo. Y ellas–ellas no pueden ser... tener edificados sobre ellas un Fundamento Eterno. Unicamente hay un Fundamento verdadero: ese es Jesucristo.
37Hace algunos años, yo estaba allá en Nueva York con el Hermano Berg. Habíamos pasado por un edificio, y era un edificio grande, gigantesco. ¡Oh, era hermoso! Y el arquitecto había tomado mucho cuidado de cómo él lo iba a edificar, y de su elegancia. Y cuando llegamos al edificio, la sorpresa fue que casi lo había terminado completamente, pero había sido dejado allí. Nadie lo estaba ocupando. Y yo le dije a ese hombre con quien yo estaba: “¿Cuál es el problema?” Yo dije: “¿Qué pasa?” El dijo: “Ese edificio únicamente sirvió para un solo propósito”. Dijo: “El contratista estaba tan interesado en lo que él puso en el edificio, que olvidó excavar lo suficientemente profundo para asentarlo en el fundamento correcto. Así que fue condenado, y en cualquier momento ese edificio se derrumbará. Nadie lo quiere rentar; nadie lo quiere. No importa cuán hermoso estaba, no fue colocado en el fundamento correcto”. Hermano, hermana, permítame decir esto con todo respecto a Jesucristo, que a mí no me importa qué tan regularmente vayan Uds. a la iglesia, cuán bien Uds. se vistan, cuán buenos vecinos Uds. sean, a menos que hayan tomado tiempo para excavar hasta ese Fundamento de Jesucristo y colocar sus esperanzas en esa Roca sólida allí, sus edificios hermosos de iglesia, sus coros con túnicas, y todo lo demás (lo cual está bien), se derrumbarán uno de estos días. Dios lo condenará, porque no está puesto sobre la Roca, Cristo Jesús. El es el único Fundamento.
38La ciudad de México, en donde tuvimos una gran reunión, en donde el niñito fue resucitado. Y allá en ese lugar grande en donde estábamos teniendo la reunión, uno de los hermanos me sacó al día siguiente a dar un vistazo por toda la ciudad (lo cual, la ciudad de México es un lugar hermoso). Pero, ¿qué encontré yo cuando salí allí? Mirando por toda la ciudad, algunas de las arquitecturas más modernas que yo he visto. ¡Oh!, ellos pusieron todo su empeño para lograrlo. Pero lo que pasó, es que ellos nunca excavaron para encontrar el fundamento correcto. Un gran porcentaje de la ciudad de México, los edificios, o están inclinados hacia adelante, o hacia atrás, o hacia los lados. Ellos nunca llegaron a la roca. No importa cuán hermoso se miraba el edificio, no fue edificado sólidamente sobre la roca. Y cuando Uds. estén empezando para Dios, no edifiquen sobre algún fundamento falso, no edifiquen sobre emociones, no edifiquen sobre algún credo, sino que edifiquen su vida en las manos de ese Fundamento Eterno, Jesucristo, esa Piedra Principal del Angulo. Luego edifiquen desde ahí en adelante; no importa cuán rápido o cuán lento, Uds. tienen el fundamento correcto. Edifiquen sobre El, porque El es el único Fundamento que tiene seguridad. Pero Uds. están seguros en Jesucristo. Mientras Uds. estén en El, están seguros de la tormenta. El es el único Fundamento.
39Eso fue en cuarto lugar. En quinto lugar: El es la única felicidad, gozo, y paz Eterna. ¿Qué más pudiera yo decir? El es el único gozo Eterno, felicidad Eterna, y paz Eterna. “Mi paz os doy; Yo os la doy no como el mundo la da. No se turben vuestros corazones”. El es la única paz, y la única felicidad Oh, Uds. se pudieran reír como un simplón; Uds. pudieran volverse histéricos con alguna estrella de cine diciendo un chiste o algo. Pero, ¿qué es? Uds. únicamente están haciendo un ruido; pronto se pasa. En unos cuantos minutos todo se termina. Pero cuando un hombre ha llegado a un lugar en donde él ha encontrado el gozo que hay de saber que sus pecados están perdonados, que él está muerto y su vida está escondida en Dios por medio de Cristo, sellado por medio del Espíritu Santo, es gozo indecible y lleno de gloria en el poder del Dios Eterno, sabiendo que Ud. está descansando seguro en Su amor y gracia. O si la escuela continúa o si no continúa, ¿qué puede importar? Si Ud.....
40Me gustaría decir...?... A todos nosotros nos gustaría regresar, al Hermano Sullivan, y a mí, regresar a cuando teníamos dieciocho años de edad. Seguro que nos gustaría. Pero, ¿qué si pudiéramos regresar a los dieciocho años de edad, y luego... y vivir quinientos años? ¿No seríamos una antigüedad? Seguro que sí. Sería mejor si siguiéramos y viviéramos y nos envejeciéramos, y tuviéramos barbas largas y demás, que vivir quinientos años. Pero no pudiéramos regresar a los dieciocho años de edad y ser... Porque pudiéramos... no pudiéramos crecer, como la vida moderna crece de esa manera. Porque los adolescentes de este día no son como ellos eran en mi día. Y al día siguiente sería lo mismo. ¿Qué si en esta noche, Uds. tuvieran salud perfecta? ¿Qué si Uds. no tuvieran una dolencia o un pesar, y sin embargo... y Uds. supieran que son–son Cristianos? Sin embargo en esta vida, sólo en esta vida, Uds. no tienen satisfacción, ni felicidad Eterna, hasta que Uds. estén anclados en Cristo.
41¿Cómo saben Uds. en esta noche...? Uds. dicen: “Yo me siento perfectamente bien, Hermano Branham”. ¿Cómo saben Uds. que su madre no se está muriendo en este momento? ¿Cómo saben Uds. que papá no se mató hace unos cuantos momentos? ¿Cómo saben Uds. que el bebé no fue atropellado y murió? ¿Cómo saben Uds. estas cosas? ¿Ven?, aquí es una paz incierta. Uds. no tienen paz. No fue intencionado para que Uds. tuvieran paz aquí. Si la tuvieran, Uds. se acostumbrarían al mundo. Dios no quiere que Uds. se acostumbren a este mundo. El quiere que Uds. descansen en El. Vengan a El, entonces Uds. tienen paz. A mí no me importa lo que suceda. Si Uds. dijeran que los rusos están a punto de jalar el gatillo en este momento, para enviar una bomba atómica, un real Cristiano nacido de nuevo, tiene paz Eterna en su corazón. Nada, no hay nada que pueda dañarlo. Que disparen la bala. Bueno, el–el humo no se esparciría por toda la calle aquí, cuando ya estaríamos en Gloria con Jesús, parados allí en inmortalidad, a Su semejanza, para nunca estar enfermos, para nunca tener un pesar en el corazón, para nunca tener una desilusión.
42Yo quiero que encuentren algún lugar, un fundamento, algo sobre el cual Uds. puedan edificar que los llevará Allá, fuera de Jesucristo. Yo quiero que Uds. encuentren algo que les dará tanto así de satisfacción. Uds. encuéntrenlo, luego vengan y díganme. Yo he hecho todo lo que era capaz de hacer, y yo he intentado algunas cosas que no era capaz de hacerlas. Pero yo nunca he encontrado nada todavía que alguna vez haya igualado el lugar de ese torrente dador de Vida del poder de Dios, cuando el Espíritu Santo vino sobre mí, esa noche, hermano, y ancló mi alma en Su Eterna salvación. Es paz como un río. El Hermano Shakarian solía cantar: “Paz como un río”; algo sucedió. Vivir o morir, ¿qué puede importar? Vamos a estar en Su Presencia, cambiados de nuevo a un hombre y a una mujer joven, vivir de esa manera por siempre y para siempre, eternamente. Así que, ¿de qué tenemos que preocuparnos? No hay felicidad perfecta fuera de eso. El es....
43Primero: El es el Camino; segundo: El es la Verdad; tercero: El es la Luz; cuarto: El es el único Fun-... Fundamento Eterno; y quinto: El es la única felicidad y gozo Eterno; sexto: El es la única Realización Perfecta perdurable. El es. Uds. díganme de alguna parte, o de algún lugar, al que Uds. pudieran ir, o algo que pudieran hacer, o algo que pudieran lograr, que sea Eterno, fuera de Jesucristo. Díganme si Uds. pudieran edificar una casa que sería Eterna. Díganme si Uds. pudieran edificar una popularidad que sería Eterna. Díganme si Uds. pudieran obtener suficientes riquezas que serían riquezas Eternas. Uds. no pueden hacerlo. No hay nada fuera de Jesucristo. El es la Realización Perfecta Eterna. Y si Uds. han logrado mucho en su vida, Uds. nunca han logrado todavía la cosa Eterna, hasta que hayan encontrado a Jesucristo y lo tengan a El en su corazón. El es la Realización Perfecta Eterna.
44Como séptimo y último, yo pudiera decir esto: El es la única Traslación (correcto), el Unico en el que Uds. pueden ser trasladados. “Aquellos que están en Cristo, Dios traerá con El cuando El venga”. Esa es la única traslación, es en Jesucristo. Oh, nosotros tenemos todas otras clases de cosas. Como hace algún tiempo, yo estaba hablando en un desayuno de Los Hombres de Negocio. Creo que fue en Puerto Rico. Y alguien me dijo, él dijo: “Ud. es un predicador. ¿Y qué anda haciendo aquí en estos... con estos hombres de negocio?” Yo dije: “Yo soy un hombre de negocio”. El dijo: “¿Qué clase de negocio tiene Ud.?” Yo dije: “Seguros”. El dijo: “¿Qué clase de seguros vende Ud.?” Yo dije: “Seguridad bendita, seguros de vida”. Yo dije: “Si Ud. está interesado en una póliza, me gustaría hablarlo con Ud.” Correcto, yo estoy interesado.
45Un día, un amigo mío, Wilmer Snyder, un muy buen amigo mío, éramos íntimos amigos, él vendía seguros de vida de la compañía Prudencial, y llegó a mi casa, y él dijo: “Billy, me gustaría hablar contigo sobre un seguro”. Y yo dije: “Oh, yo tengo seguridad”. Y él dijo: “Oh, perdóname”. Dijo: “Yo no sabía eso, Billy”. Dijo: “Creo que tu esposa me dijo que tú no tenías ninguno”. “Oh”, yo dije: “Sí tengo”. Mi esposa me miró, como diciendo: “¿Qué es lo que le ha pasado a él?” Y eso... Ella dijo, me miró, dijo: “¡Billy!” Yo dije: “Bueno, claro cariño, yo tengo seguridad”. Yo nunca dije: “Seguro”; yo dije: “Seguridad”. Yo dije: “Yo tengo seguridad”. Y Wilmer Snyder me dijo, él dijo: “¿Qué seguro tienes tú, Billy?” Yo dije: “Bendita seguridad, mío es Jesús; ¡oh qué anticipo de la gloria Divina! Yo soy un heredero de salvación, comprado de Dios, nacido de Su Espíritu, lavado en Su Sangre”. “Oh”, él dijo: “Billy, eso está muy bien. Yo aprecio eso”. Dijo: “Yo tengo un hermano que es un predicador, como tú sabes: Howard”. Y yo dije: “Sí”. El dijo: “Pero, Billy, eso no te meterá allá en el cementerio”. Yo dije: “Yo lo sé; pero me sacará. Yo no estoy preocupado de entrar allá. Yo sólo estoy...” Yo no estoy ni una pizca interesado de entrar allá; la cosa que yo quiero saber es cómo salir de allá. Correcto. Que Cristo es la única Seguridad.
46Sí, señor. Pagamos tanto “al que nos lleva abajo”; pensemos tocante “al que nos lleva Arriba” de vez en cuando, al que nos llevará Arriba uno de estos días. La única Traslación, el Unico que nos puede sacar de la sepultura, el Unico que puede presentarnos ante el Padre sin una falta, sin una mancha, sin una arruga. ¡Aleluya! Seguro que los Bautistas gritan. Sí, señor. Cualquiera que tiene una religión buena, grita. Tiene algo por lo cual gritar. Un hombre anciano de color solía hablar conmigo allá en la calle. El dijo: “Tú crees en esa religión en la que se grita, ¿no es así, Billy?” Y yo dije: “Sí, señor”. Y yo... El dijo: “¿Sabes qué?”, (a la mañana siguiente que él llegó; él tenía como unos noventa años de edad), él dijo, “quiero decirte algo”. Yo dije: “Muy bien. ¿Qué es, Reb?” Y él dijo: “Bueno, mira”, él dijo, “toma a un gallo; tú puedes atar sus patas, meterlo dentro de una caja, y hacer todo lo que tú quieras. Pero”, dijo, “cuando empiece a rayar el día, él se volteará y cantará”. Yo dije: “Correcto”. El dijo: “¿Qué lo hace hacer eso, Billy?” Yo dije: “El es un gallo y está rayando el día”. Correcto. Es su naturaleza. Y cuando un hombre es nacido del Espíritu de Dios y tiene esa Vida Eterna dentro de él, cuando el Espíritu Santo viene, tiene que gritar; algo tiene que suceder.
47Creo que la buena salvación sincera de corazón, y chapada a la antigua, trae lágrimas de gozo y felicidad, y paz que pasa todo entendimiento, porque El es el Río, y El es el... Oh, El es mi todo. Yo sencillamente no puedo alabarlo lo suficiente, y decir lo suficiente tocante a El, de lo que El significa para mí. Seguro que no. Con razón nosotros... Es una naturaleza en uno. Cuando uno nace del Espíritu de Dios, tiene una naturaleza dentro de uno que lo hace gritar. Bueno, Jesús les dijo en una ocasión a esos fariseos que dijeron: “Esa gente (en otras palabras) me hace que corran escalofríos en mi espalda. Házlos que se callen”... (Cuando El iba cabalgando sobre la... esa mulita). Dijeron: “¿Por qué no los haces que se callen?” Dijo: “Si ellos callaran, las piedras clamarían”.
48Algo tendrá que acontecer. ¡Aleluya! Cuando lo veamos a El descendiendo del Cielo, cabalgando sobre ese caballo blanco, ¡habla Ud. tocante a algo de ruido! ¡Oh!, va a estar sucediendo algo de eso en ese entonces cuando veamos todas estas cosas de las cuales hemos hablado, llegar a ser una realidad. Seguro que sí. El es la única esperanza que tenemos. Las naciones están derrumbándose, todas las naciones están fallando; toda ayuda está fallando; el mundo está fallando; la enfermedad está en aumento; el pecado está dominando; pero hay una sola cosa que no puede fallar: ese es Jesucristo y Su preciosa Palabra. El es la única Seguridad. El es la única Esperanza, la Vida. El es todo a lo que tenemos que acudir; la única Traslación.
49Les diré qué hagan. Si Uds. quieren darse cuenta, salgan en la mañana y vayan a esas grandes ciudades de aquí, y vayan a cada farmacia que Uds. puedan y cómprense una botella de Traslación proveniente de alguna investigación médica. Uds. díganme en dónde pueden comprar algún poder de Traslación. Uds. tienen que venir a Jesús para obtenerlo. Vayan Uds. adonde el doctor y díganle que Uds. quieren que se les haga a Uds. una operación la semana entrante, y que quieren que todo el pecado sea cortado de Uds. y los haga tan livianos que Uds. se pueden ir en la Traslación. ¡Vean qué tarea van a tener! ¡Jesús es la única Traslación! ¡El es el Unico que puede sacarlos del sepulcro! “Yo soy la Resurrección y la Vida”, dijo Dios: “El que cree en Mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en Mí, no morirá eternamente”. ¡Aleluya! ¡Oh!
50“Yo soy el que estuve muerto y vivo otra vez, vivo por los siglos de los siglos. Yo tengo las llaves de ambos, de la muerte y del Hades”. El es la Fuente de Vida. ¡Oh!, El es el Eterno, el único Fundamento, el único Camino, la única Verdad, la única Luz, el único Fundamento, la única Ete-... Eterna felicidad, la única verdadera Realización Perfecta, la única Traslación. El es todo en todo. Correcto. En esta Biblia, nosotros tenemos estas promesas benditas. ¿Cómo pudiéramos alguna vez...? ¿A quién pudiéramos ir? Díganme qué farmacia; díganme qué lugar; díganme a qué logia Uds. se pudieran unir; díganme a qué iglesia Uds. se pudieran unir; díganme alguna cosa que les daría estas cosas a Uds. Entonces, ¿a quién nos volveríamos? ¿A quién iríamos?
51¿Qué si nuestro...? ¿Qué–qué si nosotros fuéramos... quisiéramos encontrar Vida Eterna? Ahora, yo no estoy diciendo que no vayan a la farmacia; yo no estoy diciendo que no vayan a la iglesia; esas cosas están allí para que Uds. las hagan. Pero estén seguros que Uds. tengan el... tengan su fundamento correcto. Empiecen correctamente, reciban primero a Jesús. Luego vayan allá y únanse a la iglesia; y vayan allá y sean bautizados; y vayan allá y canten en el coro; vayan allá y hagan lo que el Espíritu Santo les diga que hagan, pero primero tengan el fundamento. Si Uds. tienen un pequeño árbol que tiene... los manzanos, producirán manzanas si Uds. únicamente los ponen en el fundamento correcto. Si Uds. tienen un corazón hambriento por Dios, Uds. quieren ver el poder de Dios, Uds. quieren sentir las vibraciones de Su Vida Eterna, Uds. quieren ver si el Espíritu Santo es real o no, sólo plante su arbolito en el Fundamento correcto de El, y Uds. se darán cuenta que algo va a empezar a obrar. ¡Oh, él empezará a sacar las aguas de Vida, y ese arbolito empezará a dar flores y fruto. Empezará a crecer (seguro que sí), porque Uds. están plantados correctamente. Uds. tienen que empezar correctamente, tienen que–que tener el avivamiento correcto.
52Ahora, hay muchos aquí buscando el Espíritu Santo. La cosa que Uds. deben hacer, es no permitir que pase esta noche sin que reciban el Espíritu Santo. Si Uds. no lo obtienen para el amanecer, continúen durante el día. Luego si no lo obtienen para la noche, continúen durante la noche. Y quédense allí hasta que Uds. hayan recibido el Espíritu Santo. Uds. no tienen que esperar un minuto más. El está aquí ahorita. Lo derramará sobre Uds. en este mismo momento, sólo llenándolos completamente del poder “energizante” de Su Vida resurrectiva y dándoles esperanzas, esperanzas Eternas de esa resurrección, porque Algo ha sucedido.
53Perdónenme, mis hermanos de color. Una hermana anciana de color, no hace mucho estaba dando aquí, un testimonio. Y ellos se habían estado burlando de ella, decían: “Oh, tú no eres nada”. Ella decía: “Eso pudiera ser verdad”. Decía: “Hay una cosa que yo quiero decir”. Decía: “Yo–yo–yo no soy lo que debería ser, y yo no soy lo que yo quiero ser. Pero hay una cosa que sí sé: yo no soy lo que solía ser”. Así que yo pienso que eso es una buena cosa. Pueda que nosotros no seamos lo que debiéramos ser; pueda que no seamos lo que queremos ser. Pero hay una cosa que sí sabemos: no somos lo que solíamos ser, no... desde que encontramos a Cristo, desde que venimos al Fundamento. Hay una Fuente llena con Sangre, Que emana de las venas de Emanuel, En donde los pecadores que se sumergen bajo el raudal, Pierden todas sus manchas de pecado.
54Eso es la esperanza de Vida Eterna. Todas las promesas de Dios están aquí mismo en el Libro. Cada una de ellas es para Uds. Esta es Su Palabra; este es Cristo; esta es Su promesa. “El que quiera, venga, y beba de las aguas... fuentes de las aguas de Vida gratuitamente”. No les cuesta a Uds. ni un centavo; todo precio ya ha sido pagado. Uds. no tendrán nada en el mundo que puedan–que puedan ofrecer como una excusa. Jesús fue adelante como “el que lleva el pecado” de Uds. El tomó los pecados de Uds.; El tomó la... toda la iniquidad de Uds., El la puso sobre El mismo, y fue al Calvario. Un Hombre inocente, el Hijo de Dios, fue allá y llevó nuestros pecados y fue crucificado. Y Dios lo inmoló a El en la cruz debido a los pecados de Uds. y a mis pecados. ¿Y cómo le van Uds. a responder a Dios, tocante a la manera que Uds. lo tratan? ¿Cómo le van a responder a El? ¿Qué... cómo van Uds. a dar cuenta del alma de Uds. algún día? Dirán: “Fui, y me uní a la iglesia. Pero déjeme decirle, yo sabía que había un camino que ellos llamaban Santidad y cosas, pero yo no pensé que esa gente actuaba bien”. Entren e investiguen un rato. Sólo entren a las aguas.
55Cuando yo era un muchachito, no teníamos mucha ropa. Y solíamos retarnos uno al otro quién sería el último para saltar a una charca. Todos corríamos a la charca para nadar. Bueno, yo puedo decirles una cosa: yo era el primero que me metía, porque yo era el que tenía menos ropa que quitarme. Yo sólo tenía pantalones de pechera sostenidos con bramante [cordel delgado y resistente, hecho de cáñamo–Trad.] entrelazado, como tirantes con un–con un clavo en ellos para abrocharlos. Sí, señor. Y yo corría... Todos ellos corriendo. Cada uno de ellos tenía que quitarse los zapatos y cosas, y quitarse una camisa, y quizás una camiseta. Yo no tenía que entretenerme con eso. La única cosa que yo hacía, era correr tan rápido como podía, y sacar ese clavo y brincar adentro. Eso era todo; yo estaba adentro. Y ellos siempre dependían de mí para saber cómo estaba el agua. Bueno, si levantaba un dedo, eso quería decir que estaba fría: “No entren, muchachos. Tomen su tiempo”, yo estaba tiritando. Pero si yo levantaba dos dedos, el agua estaba bien. ¡Qué barbaridad!, la ropa salía volando por todas partes y los niños saltaban al agua.
56Les digo a Uds. en esta noche, a Uds. que nunca han recibido el Espíritu Santo, yo tengo dos dedos levantados. ¡Hermano, está bien; el agua está tibia; entren! Quítense toda la vieja justicia propia, y todos los viejos “ayeres”, y las viejas fiestas, y las viejas amistades, oh, de hace tiempo, la vida pecaminosa, y pónganla en la ribera y salten dentro de esa “Fuente llena con Sangre, que emana de las venas de Emanuel, en donde los pecadores que se sumergen bajo el raudal, pierden todas sus manchas de pecado”. Uds. nunca se arrepentirán de haberlo hecho. ¡Oh, lava todos mis pecados! Desde entonces por fe yo vi ese raudal, Que Tus heridas fluyendo suplieron, Amor redentivo ha sido mi tema, Y será hasta que muera Entonces en una alabanza más dulce y sublime, Yo cantaré de Tu poder para salvar, Cuando esta pobre lengua tartamuda, Yazca silente en la sepultura.
57Toda promesa en la Biblia es de Uds. “El que quiera, venga”. Vengan, todos están invitados. “Para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos...?...” [Porción sin grabar en la cinta–Ed.].... se den cuenta que realmente está bien. Sí, señor. Esa es la razón que Pedro dijo en el Día de Pentecostés: “Para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”. Ninguna Escritura es de interpretación privada. Eso significa que “el que quiera, venga”. El último libro en la Biblia dice: “El que quiera, venga. Y el que quitare o añadiere, se le quitará su parte del Libro de la Vida”. No queremos quitar nada de El o añadir nada a El, sino invitar a todos. El que quiera, puede venir.
58No permitan que alguien les diga que estas promesas son para otra edad. Esta promesa es para ahorita mismo. Esta promesa es buena ahorita mismo. Es para el que quiera. Quizás Uds. no saben, Uds.–Uds. todavía no lo han intentado. Uds. han estado tan cerca a Ella y no han sabido lo que es. Uds. pueden estar cerca de esa manera. Ahora, para estas personas de Jeffersonville, yo les voy a dar a Uds. una invitación, a Uds. especialmente. Han estado buscando el Espíritu Santo allá por mucho tiempo. Llevamos a una mujer... un hermano que está más adelante en la carretera, bautizó a algunas personas anoche en mi iglesia. Vinieron al bautisterio y querían usarlo. Es uno de mis congregados que salió y estableció un tabernáculo. Pudiera ser que el Hermano Ruddell esté aquí en esta noche. El trajo diecinueve anoche para ser bautizados. Y cuando estas personas... Nunca habían oído nada tocante al Espíritu Santo. Yo prediqué el sábado en la noche, y ellos vinieron al altar, y fueron salvos.
59Y anoche cuando ellos abrieron las cortinas, y llevaron a una mujer allí, y tan pronto que la bautizaron, ella salió del agua hablando en lenguas tan rápido como podía hablar. ¡Oh, Uds. deberían haber oído eso! Todos fueron corriendo allá y esa gente de allí dijo: “¿Qué significa eso?” Yo dije: “Si esto no es eso, yo me quedaré con esto hasta que venga eso”. Bueno, “esto es lo dicho por el profeta Joel: ‘Y en los postreros días, dice Dios, derramaré de Mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; y de cierto sobre Mis siervos y sobre Mis siervas derramaré de Mi Espíritu. Y daré señales arriba en el cielo, y abajo en la tierra’”.
60Dios está llamando, Dios se está moviendo. Estamos al fin del camino; estamos al fin del tiempo. El tiempo está a su fin. Yo puedo probarle eso a Ud., hermano, que... Cuándo va a ser, yo no sé. Pero pudiera ser antes de mañana; pudiera ser en la hora que sigue; pudiera ser en los cinco minutos que siguen. Lo que sea, está muy cerca. No hay nada más que deba suceder sino la Venida del Señor Jesús. La iglesia se está reuniendo, juntándose, sacudiéndose. ¿Han visto Uds. alguna vez tal excitación entre la gente? Seguro, Algo se está preparando para suceder: la Venida del Señor. Toda la tierra está esperando la manifestación de los hijos de Dios, la naturaleza allá, a quien al hombre se le fue dado el dominio. Cuando Dios hizo al hombre, cuando El primero lo hizo a él, fue llamado El, Elah, Elohim, lo cual significa: “El que existe por Sí mismo”. Pero cuando El fue llamado: “Jehová” en el siguiente capítulo, sabía que El había creado algo, que le había dado al hombre, quien tenía dominio sobre la tierra; él era dios; él era un dios en la tierra, el hombre lo era.
61Jesús dijo: “¿Qué no llamó...? ¿Por qué me condenan a Mí? Ellos les llamaron a ellos dioses, a quienes la Palabra... en vuestra propia ley, a quienes vino la Palabra”. El dijo: “Si Yo mismo me llamo el Hijo de Dios, y Uds. dicen que ellos son dioses, a quienes vino la Palabra, a los profetas, entonces, ¿cómo pueden Uds. condenarme por decir que Hijo de Dios soy?” Seguro. El mundo entero está esperando la Venida del Señor Jesús, cuando el hombre otra vez tomará el dominio aquí en la tierra, y todos los árboles y todo lo demás vivirá; y toda vida animal y todo lo demás, está esperando la manifestación de los hijos de Dios. ¡Oh, hermano!, esto....
62Ellos dicen que la vida empieza a los cuarenta. Eso es una mentira. La vida empieza en el altar. Allí es en donde empieza la vida, la Vida Eterna, cuando Uds. vienen a eso, a Jesucristo. Toda promesa es de Uds.; todo es de Uds.; es para Uds. Quizás Uds. no lo han investigado. Quizás Uds. no han buscado para darse cuenta si la promesa es para Uds. Uds. no pueden venir y recibir el Espíritu Santo a menos que realmente crean que lo van a recibir. Bueno, Dios está más ansioso que Uds. lo reciban, que lo que Uds. están por recibirlo, más ansioso; El quiere que Uds. lo reciban. Es de Uds., es su propiedad personal. El envió a Jesús para morir, para que El pudiera traerlos a Sí mismo, para que El–El pudiera tener algo que lo adorara a El. Cuando El era El, Elah, Elohim, El estaba solo. Pero en El había atributos. Esos atributos eran de ser Padre, eran de ser Dios, eran de ser adorado, eran de ser un Sanador, eran de ser un Salvador, y todas estas cosas. Ud.... su vida despliega esos atributos, tan pronto que Ud. viene a El; Ud. llega a ser Su hijo; Ud. lo adora a El. Es lo que El realmente debía ser para lo que El lo creó a Ud. que hiciera. Su propósito aquí es para adorar a Dios, y Ud. no puede adorarlo a El correctamente hasta que lo adore en Espíritu y en Verdad: San Juan 4. Eso es lo que Jesús le dijo a la mujer: “El Padre tales adoradores busca que le adoren en Espíritu y en Verdad”.
63Primero, obtenga la Verdad, fundamentalmente correcta. Jesucristo es el único Camino para venir. No a través de estrechar manos, o unirse a la iglesia; eso es bueno. Estrechar manos, seguro; unirse a la iglesia, seguro. Pero eso no es. Venga primero al Fundamento; edifique Ud. mismo sobre El. Y entonces después que Ud. lo haya recibido a El, entonces estreche la mano del pastor y únase a la iglesia. Correcto. Después que Ud. haya hecho estas cosas; pero primero empiece bien. Empiece en la dirección correcta. Como David con su honda: él primero tenía que dirigir correctamente esa piedra. ¿Ve?, Ud. tiene que apuntar; tiene que enfocar. Y si Ud. quiere enfocar, enfóquelo en Cristo Jesús. Porque El es el Camino, la Verdad, la Luz, el Fundamento. Todo eso es para Ud.
64Hace un tiempo aquí, una mujer aquí en los Estados Unidos, pobre mujer estaba muy pobre. Ellos se preguntaban qué iban a hacer tocante a ella, y finalmente enviaron un grupo de caridad para ver lo que podían hacer por ella. Y cuando llegaron a ella, investigaron, y se dieron cuenta que estaba muy pobre, y que no tenía nada que comer, y había vendido todos sus muebles. Y ella estaba en una condición terrible. Y ellos dijeron: “¿No tiene Ud. algunos hijos?” Ella dijo: “Sí, señor, yo tengo un hijo”. Bueno, dijeron: “¿En dónde está ese hijo?” Dijo: “El está en la India”. Y dijo: “El es un hombre de negocio allá en la India”. Bueno, dijeron: “¿Por qué no puede él tener cuidado de Ud.?” “Oh”, ella dijo: “Mire Ud.” (Uds. saben cómo son las madres). Dijo: “El es un hijo querido”. Dijo: “El me escribe las cartas más dulces que Ud. alguna vez haya leído”. Y dijo: “Y él–él–él me escribe cartas tan dulces, que yo no puedo pedirle ninguna ayuda”. Dijo: “Sencillamente no pudiera. El me dice: ‘Querida mamá: ¿cómo te está yendo?’, y cosas así”. Dijo: “Yo–yo sencillamente no puedo decirle. Y–y sé que él haría todo para ayudarme”. Y dijo: “Luego él me envía algunas de las ‘fotografías’ más hermosas que yo he visto”. Y dijeron: “Le envía, ¿qué? ¿‘Fotografías’?” Dijo: “Sí”. Dijeron: “¿Qué clase de ‘fotografías’?” Dijo: “Espere un momento, y le diré. Yo las tengo en mi Biblia. Yo las he estado guardando por dos o tres años”. Y ella fue a la Biblia y empezó a sacarlas. ¿Saben Uds. lo que eran? Ella tenía un valor de millares de millares de dólares. Ese era dinero de giros bancarios de la India con “fotografías” en ellos. Ella no sabía de lo que se trataba todo eso. Pero ella los encontró en su Biblia. Ella estaba rica y no lo sabía; muriéndose de hambre, muriéndose de desnutrición, y–y necesitando ayuda caritativa, porque no sabía qué tenía ella.
65Y algunas veces... pudiera ser de esa manera con mucha gente en esta noche. Uds. no comprenden el gozo indecible y lleno de gloria. Uds. no saben el poder, la Vida Eterna. Uds. no saben cuán ricos son, hasta que empiecen a mirar aquí y se den cuenta que esas promesas, que fueron dadas a esos apóstoles, fueron dadas para “el que quiera, venga”. Correcto. Todo es de Uds., gratuitamente. ¿Les gustaría recibirlo? ¿Les gustaría ser llenos con el Espíritu Santo, ser salvos, sus pecados bajo la Sangre, llenos con el Espíritu Santo, ser bautizados con el Espíritu, y tener el poder Trasladador en su corazón, e ir a encontrarlo a El en el aire, salir de este edificio en esta noche con esa bendita seguridad? Si un automóvil lo atropella a Ud., ¿qué importa eso? ¡Hermanos!, no hace mas que sólo cambiar esta casa vieja por una nueva, eso es todo. Es cambiarse de un hombre y mujer viejo y desgastado, a uno joven que–que nunca morirá. Es ir a un Lugar en donde no hay ayer, y no hay mañana, todo es hoy. Uds. están allí con Alguien que es el mismo ayer, hoy, y por los siglos, el YO SOY, el Eterno. Y Uds. son eternos con El. Y allí están Uds. para nunca ser viejos, nunca estar enfermos, nunca tener un pesar, nunca tener ningún desaliento. Ahí lo tienen. Es solamente Uds. están cambiando este por ese.
66Ahora, escuche, mi amigo. Si Ud. muere sin el Espíritu de Vida en Ud., Ud. no se puede ir a ese Lugar. Escuche: como dije en el principio, la muerte no cambia el espíritu de Ud. Unicamente cambia el lugar de morada de Ud. Yo estaba enseñando sobre eso hace unas cuantas noches. Y llegué a este punto en donde Saúl, cuando él había desobedecido a Dios... Y el Urim y Tumim no le respondía, ni tampoco un profeta profetizaba ni le podía contestar. El ni podía aun tener un sueño de parte del Señor. Y él fue allá e hizo que la adivina de Endor llamara al espíritu de Samuel. Y Samuel había estado muerto por diecinueve años (yo acabo de investigarlo para saber de seguro). El había estado muerto por diecinueve años. Y cuando la adivina de Endor llamó al espíritu de Samuel, él no había cambiado su apariencia. El todavía estaba parado allí, delgado, con un manto en su hombro. No únicamente eso, sino que su vida no había cambiado para nada; él todavía era el mismo Samuel y todavía era un profeta.
67Oh, Ud. dice: “Mire, eso está algo dudoso. Esa–esa–esa fue la adivina de Endor”. Bueno, la Biblia dice que era Samuel. ¿Qué del monte de la Transfiguración, cuando Moisés había estado muerto por ochocientos años en un sepulcro sin marcar? ¿Qué de eso? ¿Qué de Elías que se fue al Hogar en un carro como unos quinientos años antes que eso? Y allí estaban ellos parados tan reales, que ellos los reconocieron. Y ellos tenían un cuerpo humano y ellos le estaban hablando al Hijo de Dios. ¡Aleluya! ¡Dios bendiga su corazón, hermano!
68Déjeme decirle, Ud. tiene que tener Vida para ir Allá. Sin Vida Ud. no puede resucitar. Ud. tome una semilla y métala en la tierra y permita que un pequeño insecto se meta en esa semilla y mate el germen en esa semilla, nunca se levantará. Eso es exactamente correcto. Pero si Ud. puede mantener ese insecto fuera de ella, tiene un corazón, tiene algo dentro de ella; de seguro se levantará mientras la atmósfera esté correcta alrededor de ella. Y así es en esta noche. Si Ud. tiene el menor deseo en su corazón de recibir a Dios, de recibir el Espíritu Santo, permita... entre en la atmósfera correcta, la actitud correcta delante de Dios, y la Vida entrará en Ud. de seguro. Y Ud. se empezará a elevarse para la Traslación. Oh, yo sé que lo que nosotros recibimos aquí, es sólo una sombra de las sombras de las sombras. Pero cuando Ud. muere, la sombra llega a ser una sombra de la sombra hacia la sombra, hacia el rocío, hacia la humedad, hacia el arroyo, hacia el lago, hacia el... ¡Oh, hermanos!, va directamente a entrar a la Presencia Eterna. Entonces Ud. está Allí para siempre.
69¿Pudieran Uds. desechar tal oportunidad como ésa? ¿Qué logro pudieran Uds. hacer, que investigación más grandiosa... inversión pudieran Uds. hacer, que lograr la Realización Perfecta, a Jesucristo como su Salvador? ¿Qué más pudieran Uds. hacer que recibir el Espíritu Santo en esta noche, que el mismísimo Espíritu con el cual El mismo fue bautizado, esté sobre Uds.? El mismo Espíritu que lo resucitó a El el tercer día, ha prometido resucitarlos a Uds. en el día postrero. Amén. ¡Oh!, ¿no es El maravilloso? Inclinemos nuestros rostros ahora para orar. Si el pianista, quienquiera que Ud. sea, por favor.... ¿Cuántos aquí en esta noche que no lo conocen a El como Salvador, dirán: “Hermano Branham, yo he edificado mi casa sobre... igual como México edificó su ciudad, o ese contratista en Nueva York que edificó ese edificio”? Unicamente fue para un solo propósito: él subió hasta arriba de él, y saltó, cuando él se dio cuenta que había perdido todo lo que él tenía, porque no estaba sobre el fundamento sólido. ¿Qué será en su muerte, cuando Uds. se den cuenta que sólo se unieron a la iglesia, que Uds. pusieron su nombre en un libro en alguna parte? Uds. pensaban que estaban bien, pero todavía estaban viviendo con ese temperamento y pecado. Y Uds. todavía aman las cosas del mundo.
70Si Uds. aman al mundo o a las cosas del mundo, el amor de Dios ni siquiera está en Uds. ¿Para qué–para qué tomar el riesgo en eso, amigo? Solucionémoslo en esta noche. Yo quiero que todo pecador que esté aquí, que venga aquí al frente y se pare aquí sólo un momento para orar, antes que sigamos más adelante en el servicio. ¿Vendrá? Que todo pecador que esté en el edificio, mientras estamos orando, Cristianos orando.... Amigo pecador, venga aquí sólo un momento. Venga aquí; sólo haga tanto así. Muestre que Ud.–Ud. cree en Dios. Crea que Ud. quiere hacerlo, que Ud. quiere ser edificado sobre el... Ud. quiere empezar correctamente. Venga aquí y estreche mi mano. Sólo venga aquí. Dios las bendiga, señoras. Alguien más venga ahora. Venga, todo pecador; quiero que Ud. venga aquí al frente sólo un momento. Yo quiero hablarle a Ud. aquí mismo en el altar. Afuera, en donde Ud. esté, venga al frente. Dios lo bendiga. [El Hermano Branham habla con la gente en el altar–Ed.]. Hermanas, Uds. pudieran haber sido...?... Uds. pudieran haber hecho muchas grandes cosas en la vida...?.... Vengan ahora. Como les dije a estas mujeres, estas cuatro mujeres: pudieran haber sido muchas grandes cosas las que ellas pudieran haber hecho en la vida, pero esta es la cosa más grande que ellas alguna vez hayan hecho. Uds. ahora han empezado correctamente. Es esta vez en la vida en la que Uds. se han dirigido correctamente. Uds. pudieran haber hecho–pudieran haber hecho muchas otras cosas que eran buenas, y leales, y todo, pero no perdurarán. Algún día, se desvanecerán. Uds. pasarán de la memoria de la gente. Pero ahora, Uds. ahora están viniendo, debido a que Uds. creen. Y Uds. están viniendo para pararse en la Roca, Cristo. Esta es la cosa más grande que Uds. alguna vez hayan hecho, la más grande Realización Perfecta que Uds. alguna vez hayan hecho, es cuando están viniendo para aceptar a Jesús.
71Que cada pecador venga, ¿vendrá? Venga y párese aquí sólo un momento, nosotros sólo queremos orar juntos. Yo sólo quiero venir a orar con Uds. ¿Vendrá? Joven o anciano, venga adelante. Dios lo bendiga. ¿Alguien más? Levántese y venga. Venga, jovencita. Correcto. Sólo venga aquí; no le perjudicará ni una pizca. Venga aquí y de seguro que Ud. no va a ser algo malo. Eso es. Dios lo bendiga, mi hermano. [El Hermano Branham habla con las personas en el altar–Ed.]. Pudieran haber sido muchas las cosas que Ud. hizo...?... Mi hermano, pudiera haber habido muchas cosas...?... Este es su momento más grande...?... pararse aquí...?... para orar. Jovencita, no hay duda que Ud. hizo grandes cosas en su vida...?... Dios la bendiga. ¡Venga, amigo pecador! Mientras estamos esperando sólo un momento, cantemos quedamente ahora: “Hay una Fuente llena con Sangre”. Muy bien. Hay una Fuente llena con Sangre, Que emana de las venas de Emanuel, Y los pecadores que se sumergen en ese raudal, (Venga a la única Cosa perdurable que hay: Jesucristo). ... manchas de pecado.... ¿No vendrá ahora mientras la Fuente está abierta, mientras Ud. tiene la oportunidad de venir? Venga a la única gran Realización Perfecta que Ud. pudiera lograr en su vida. Venga al Camino, la Verdad, la Luz. ¿Adónde pudiera Ud. ir por Ella? A ninguna otra parte sino a Cristo. ... manchas de pecado; Y los pecadores que se sumergen en ese raudal, Pierden todas sus manchas de pecado.
72Me pregunto ahora mientras nos mantenemos quietos sólo un momento: ¿cuántos aquí no han recibido el Espíritu Santo, y Uds. quieren recibirlo, están serios con Dios? Uds. digan: “Señor, yo he venido al Camino, yo te he aceptado como mi Salvador. Pero yo quiero el Bautismo del Espíritu Santo. Y yo sé que se requiere esa Vida de Traslación dentro de mí”. “El que no naciere de nuevo de esta agua y Espíritu, él no puede entrar”. Ahora, hay bastante agua aquí en la ribera, aquí a la ribera del río. Y hay bastantes ministros. Ahora, si quieren el Bautismo del Espíritu Santo, para nacer de nuevo, vengan ahora, mientras cantamos esta siguiente estrofa. Todos los que quieran el Bautismo del Espíritu Santo, yo quiero que vengan a pararse aquí conmigo sólo un momento con estas personas penitentes. Quiero que vengan y se paren para el Bautismo del Espíritu Santo. El ladrón moribundo se regocijó al ver Esa Fuente en su día; Y que pueda yo allí, aunque tan vil como él, Lavar todos mis pecados. Lavar todos mis pecados, Lavar todos mis pecados; Y allí los pecadores que se sumergen bajo ese raudal, Lavan todos sus pecados.
73Queremos esperar para estar seguros que venga todo el que busca. Tengo parado delante de mí esta noche, a un hermanito amado, un predicador Metodista, que vino aquí al frente conmigo para recibir el Bautismo del Espíritu Santo. Hermano Collins, quiero que Ud. lo reciba esta noche. Esta es la hora. Amén. Su hermano es uno de los Metodistas destacados en el campo hoy en día. Yo quiero que reciba el Espíritu Santo, para que él pueda ir a decirle a su hermano qué gozo es, cuán diferente es después de que uno nace de nuevo. Yo creo que es en esta noche, Hermano Collins; esta es la hora; este es el tiempo.
74¿Hay algunos más? Ahora, si Uds. están buscando el Espíritu Santo, esta es la hora para empezar. No permitan que se les pase desapercibido, vengan al frente. Es sencilla, una predicacioncita sencilla de esa manera; Uds. saben lo que significa. Vengan ahora. Este es el lugar, el Fundamento, el Camino, la Verdad, la Luz, la única Realización Perfecta, la única Felicidad. Uds. nunca han conocido la Felicidad hasta que Uds. obtengan Esto. Esto es. Estas personas pecadoras paradas aquí ahora están confesando sus pecados, ellas también van a entrar. Yo quiero que ellas entren con ellos para recibir el Espíritu Santo. Ellas no han sido bautizadas. Hay muchos predicadores por dondequiera, bastante agua. Así que veremos que todo sea ministrado tan apropiadamente como podamos ministrarlo en obras Cristianas, como podamos. Entonces Uds. tomen la iglesia de su elección. Vayan a algún lugar en donde ellos prediquen el Evangelio y crean en la Palabra de Dios, crean en la Venida de Cristo. Es su elección.
75¡Oh, hermanos!, esto es lo que... En unas cuantas noches más, quiero decirles lo que me sucedió. Entonces Uds. comprenderán por qué estoy haciendo esto. Cuando yo vi a una mujer que me abrazó, ella parecía tener como dieciocho años. Yo miré hacia abajo adonde estaba mi cuerpo acostado. Y miré aquí arriba y la miré a ella, y ella me llamó su hermano. Yo dije: “Yo no entiendo esto”. Dijo: “Ella pasaba de los noventa años cuando ella... tú la guiaste a Cristo”. Pasaba de los noventa años, y ella estaba allí joven otra vez, para siempre. Con razón ella estaba diciendo: “Mi querido hermano”. Eso cargó mi corazón.
76Uds. están parados en esta noche, amigos, para alcanzar el Espíritu de Dios. Está al alcance de todos Uds. Les diré qué vamos a hacer. Vamos a hacer una oración congregacional aquí mismo por Uds. Luego vamos a entrar en ese cuartito que los hermanos tienen listo, allí al dar la vuelta. Y vamos a entrar allí, grupos de nosotros, y vamos a orar hasta que Uds. reciban el Espíritu Santo. Eso es todo. Para eso es que estamos aquí. ¿Es eso correcto, hermanos? [Los hermanos dicen: “Amén”–Ed.]. Eso es para lo que es la reunión. Muy bien, inclinemos nuestros rostros ahora. Ahora, a Uds. con el Espíritu Santo, Uds. que están buscando el Espíritu Santo, sólo manténganlo en su mente ahora. Yo voy a orar por estos que vinieron al frente que no eran Cristianos y quieren aceptar a Cristo como su Salvador. Yo quiero hablarles primero a ellos sólo un momento.
77Jesús dijo en la Palabra: “Ninguno puede venir a Mí, si Mi Padre no le trajere primero”. Juan 5:24. “Ninguno puede venir, si... El que oye Mi Palabra (quise decir), y cree al que me envió, tiene Vida Eterna; y Yo le resucitaré en el día postrero. Ninguno puede venir a Mí, si el Padre no le trajere”. Algo tocó su corazón. Uds. se levantaron y se pusieron de pie, y caminaron hasta el altar. Algo los atrajo a Uds. Ahora, permítanme darles lo que la Escritura dice: “A todos los que antes conoció, El ha llamado”. Ese era Dios llamándolos a Uds. “A aquellos que El ha llamado, El ha justificado; y a aquellos que El ha justificado, El ha glorificado”.
78Ahora, Uds. están en el estado de glorificación en el momento que aceptan a Jesucristo como su Salvador. Entonces entren allí al cuarto, en donde ellos estarán buscando el Espíritu Santo, y Dios derramará el Espíritu Santo sobre Uds. Y entonces Uds. serán llenos con el Espíritu. Eso les dará poder para vivir, vivir como Cristianos, hasta el tiempo de la restauración de todas las cosas, cuando Jesús venga. Entonces Uds. serán llevados a la Gloria con El por esos tres años y medio, y luego regresarán a la tierra para un Milenio, y luego vivirán con El para siempre. Ahora, oremos por estas personas. Y Uds. ahora que van a... quieren recibir el Espíritu Santo, recuerden: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados”. Ahora, no entren sólo para decir: “Bueno, yo–yo iré y lo intentaré otra vez”. Esta es una convención. Tenemos seis noches más aquí. Esta es la hora para recibirlo. Entren allí y quédense allí hasta que Uds. hayan recibido el Espíritu Santo. ¿Están Uds. serios con Dios, Uds. que quieren el Espíritu Santo en esta noche? Levanten su mano si Uds. están listos para morir en estos momentos y recibir el Espíritu Santo. Eso es.
79Uds. mujeres que se pararon aquí hace unos cuantos minutos junto con este muchachito, y que creen que Jesucristo es el Hijo de Dios y quieren aceptarlo a El como su Salvador, y creen que El los ha llamado a Uds. a este altar en esta noche, levanten sus manos, si Uds. creen que sí fue Jesucristo el que los llamó a Uds. Levántense... Dios los bendiga. Correcto. “El que me confiese delante de los hombres, Yo le confesaré delante del Padre y de los santos Angeles”.
80Ahora, vamos a hacer una oración congregacional mientras las personas están esperando. Entonces vamos a regresar a un cuarto aquí solos, en donde podamos estar solos para orar. Inclinemos nuestros rostros, por todas partes ahora, y todo Cristiano. Estas son personas con las que Uds. estarán para siempre. Yo creo que muchos de Uds. me conocen lo bastante bien para saber... Si yo soy un fanático, yo no lo sé. Algo sucedió la otra mañana. Les diré al respecto más después en la semana. Ya no me puedo sentir el mismo. Y yo–yo sé lo que son las visiones. Han sucedido miles de veces. Esto no fue una visión. Yo fui a alguna parte. Y desde entonces, mi corazón está con una carga de llevar gente a Cristo. ¡Oh, todo–todo acto que yo quiero hacer, es para llevar gente a Cristo!
81Yo quiero que cada uno de Uds. Cristianos ore por estas personas, cada uno de Uds., mientras yo oro. Padre Celestial, lo primero que te traemos a Ti, son estas mujeres y este muchachito en esta noche. Ellos han caminado aquí a este altar. Hasta donde yo sé, quizás son los únicos que no eran salvos, en la reunión en esta noche. Yo confió que si había más, que ellos también vengan. Pero ellos han venido públicamente. Ellos quieren Vida Eterna. Y Tú has dicho: “El que cree en el Hijo, tiene Vida Eterna”. Y ahora, ellos han venido a confesar la fe que ellos tienen, que ellos te aceptan a Ti como su Salvador personal y creen que Tú les darás Vida Eterna. Dios Padre, te pido que Tú le concedas a cada uno de ellos en esta noche, el perdón de los pecados. Que sean lavados en los vínculos del Calvario. Que ellos sean perdonados de todo pecado. Que ellos tengan paz como el río. Que ellos tengan paz, la que únicamente Cristo puede dar. Que estas mujeres se vayan a casa a sus esposos y a sus hijos, este muchachito a su papá y mamá, unas nuevas criaturas, unas nuevas personas, yendo a casa a vivir, para testificar en la vecindad, para ser instrumentos para traer otros a Ti. Pues comprendemos que estamos en el tiempo del fin, y que Tú estás haciendo Tu última llamada por toda la nación.
82Te pido, Padre, que Tú concedas estas bendiciones a ellos. Y ahora, mientras van con éstos otros, que nuestras oraciones se unan, que cada uno de éstos que ahora está yendo para recibir el Espíritu Santo... Dios, algunos de éstos aquí, este Hermano Collins, que yo conozco personalmente, que está hambriento y sediento. Su esposa allá atrás llorando e implorando a Dios, acaba de recibir el Espíritu Santo hace unos cuantos días, y ella quiere que su querido esposo reciba el Espíritu Santo. Ahora, Padre, llénalo en esta noche. Oh, Dios, que él ponga esa región en fuego con el Evangelio. Otros están parados aquí, jóvenes, ancianos, de mediana edad, jovencitas, y todo. Dios, que se levanten ministros, y evangelistas, y misioneros, y–y diferentes obreros, de este grupo en esta noche, Padre. Llénalos con el Espíritu Santo, Señor.
83¡Oh!, “para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”. Tú lo prometiste, Señor. Y ellos están aquí para recibirlo. Y, Señor, oye mi oración. Que no haya uno que salga de ese cuarto sin recibir el Espíritu Santo. Concédelo, Señor. Que caiga completamente sobre ellos. Y que haya una reunión aquí que se prolongue toda la noche y el día, sólo derramándose Tu Espíritu. Concédelo, Señor. Oye la oración de Tu siervo. Tú dijiste: “Di a este monte: Quítate, y no dudes, sino cree que será hecho lo que tú has dicho, lo que has dicho te será hecho”. Señor, te pido que todo corazón que está en condición en esta noche, y entre a ese cuarto, reciba el Espíritu Santo. Oyelo, Señor, te lo pido, en el Nombre de Jesús. Amén.
84Ahora, los ministros aquí los guiarán a Uds. ¿Hay alguien allí? ¿Es Ud....? Este hombre aquí, esta persona aquí. Váyase en esta dirección ahora al cuarto, mientras lidio con el resto de la congregación sólo unos cuantos momentos. Algunos de los ministros aquí que quieren entrar allí, hay personas allí adentro instruyendo. Ahora, todos entren ahora para recibir el Espíritu Santo. Y yo las quiero a Uds. aquí, a Uds. señoras Cristianas aquí, que acaban de recibir a Cristo, aquí, ¿no entrarán con ellos ahora? Entren allí. Uds. crean al Hermano Branham en esta ocasión, como un siervo de Dios. Entren Uds. allí, y digan: “Señor, dame esa Vida Eterna de la que él está hablando”. Uds. la recibirán. Todos los esperarán a Uds.; sus familiares los esperarán. Entra, muchachito. Pido que Dios haga de ti un predicador, amado, que salves almas en los días venideros. Correcto. ¡Oh, hermanos! Jesús está llamando, El está llamando tiernamente hoy. Jesús está llamando, llamando hoy, Llamando hoy, llamando hoy.... ¿Hay alguno de Uds. que le gustaría seguirlos? Entre como creyente, entrando ahora para recibir el Espíritu Santo. ¿No irá Ud. con ellos? Ud. está invitado. ... Llamando hoy, ¡oh!, llamando hoy, Jesús está llamando, El está...?....
85¡Oh!, ¿se sienten muy bien? ¿No los restriega el Evangelio, y se sienten como que se están refrescando con la Presencia de Dios? ¿No se sienten bien? Ahora, ¿cuántos allá están enfermos y afligidos, y quieren que Dios los sane?, levanten sus manos. ¡Oh, miren las manos! Un hermano y una hermana sentados aquí. ¿Son Uds. Cristianos, ambos de Uds, en esas sillas de ruedas? Tres de Uds., bueno, dos de Uds. allí.
86Oh, yo quiero decirles a Uds. de una cosita que sucedió anteayer, como unos tres días... hace cuatro días ahora. Yo quiero decir esto mientras ellos– ellos están allí adentro ahora. [El Hermano Branham le pregunta algo a un miembro de la congregación. El hermano dice: “Sí. Sí”–Ed.]....?... Se ha atendido a todos. Muy bien. Ahora, ellos están allí adentro para recibir el Espíritu Santo. Los ministros están invitados ahora, si quieren ir allá con esos, para que puedan ser instruídos de la manera correcta. Uds. ministros ahora, que tienen el llamamiento de Dios y quieren ver a las personas correctamente traídas al Bautismo del Espíritu Santo, nosotros cordialmente invitamos su cooperación en este momento. Y luego invítenlos a su iglesia. Llévenselos y bautícenlos en su bautisterio, y–y llévenselos a la iglesia. ¿Ven Uds.? Nosotros... ellos son de Uds. Los necesitan a Uds. allá en el cuarto ahora, a todo ministro aquí del Evangelio. Muy bien.
87Ahora, mientras oramos por los enfermos sólo por unos cuantos minutos. El Sr. Woods había pintado mi porche el otro día. Y él... yo cerré la puerta con llave y salí por la puerta de enfrente y la cerré cuando salí para una llamada de un enfermo. Cuando regresé, mi puerta estaba cerrada con llave y no podía entrar. Yo tenía a mi familia en el automóvil. Bueno, no había sino una cosa que hacer: era ir y tomar el martillo y quebrar la ventana, y entrar. Así que fui y quebré la ventana. Y–y cuando la golpeé con el martillo, los pequeños vidrios se desparramaron por dondequiera. Bueno, mi hija Rebeca, ellos... ella fue y barrió todo, los pedazos muy pequeños de vidrio. Y a la mañana siguiente cuando ella estaba en la cocina lavando los platos, ella estaba hablando con su hermana, Sara, y quebró un vaso, y lo echó en la caja y otras cosas encima de él. Y cuando menos pensamos, un pequeño podenco [raza de perro–Trad.] pasó y se metió en el bote de basura, y se comió ese vidrio con esa comida. El pobre perrito estaba echado en la ribera, teniendo crisis de dolor y retortijándose. Y ¡oh!, yo nunca he visto a un perro sufrir tanto. Y no podía encontrar a alguien a quién él pertenecía. Y el Sr. May, de al lado, dijo: “Billy, creo que la mejor cosa que podemos hacer, es llevarlo y matarlo de un balazo”. “Oh”, yo dije: “No queremos matar de un balazo al perro de alguien. ¿Ve? Se mira como que es un buen podenco”. Yo dije: “Yo no haría eso”.
88Y él estuvo echado allí como por unos cuatro o cinco días sangrando, y ¡oh!, en una condición terrible. El perrito ya no podía levantarse más, él sólo estaba... yo nunca vi a un perro tan enfermo, sólo saltan-... estremeciéndose de esa manera. Y–y yo dije: “Oh, ¿por qué no lo llevas a un veterinario?” Dijo: “Un veterinario lo pondría a ‘dormir’”. Así que dije: “Bueno, no hay necesidad de llevarlo a un veterinario”. Y el pequeño José y yo salimos allí al patio y le llevamos consomé de carne de res y cosas. El perrito no podía comérselo, estaba muy enfermo. Miren, esto es verdad, amigos. Yo soy su hermano. José me miró, como diciendo: “Papi, ¿puedes ayudarlo?” Yo dije: “José, coge la mano de tu papi. Yo voy a poner mi mano sobre el perrito”. Dios es mi juez. Me hinqué e hice una oración por ese perrito. El se levantó y se comió su comida, y se fue a través del campo tan feliz como él podía estar.
89Ahora, eso es verdad. No eran ni unos quince pies [ni unos 4.5 m.–Trad.] de donde fue sanada la madre zarigüeya. Correcto. Uds. han oído esa historia. Como a unos quince pies [como a unos 4.5 m.–Trad.].... Si Dios oye una oración por un perro podenco, ¿cuánto mucho más El la oirá por un ser humano, un hijo de El que es lavado en la Sangre del Cordero?
90El Hermano Kidd sentado aquí, bueno, Uds. lo conocen. Uds. pudieran preguntarle a su doctor. El sólo tenía como unos tres días para vivir. Billy dijo que en esta noche, él lo estaba palmeando en la espalda, y que dijo: “¡Qué cosa, me siento bien!” Eso es maravilloso. Dios oye la oración. ¿Creen Uds. eso? ¿Cuántos de Uds. aquí son creyentes en el poder sanador de Dios?, levanten su mano. Muy bien. Observen.
91¿Saben Uds.?, yo recibí un giro bancario el otro día. Me fue enviado del Cielo. ¡Oh, aquí está!, Marcos el capítulo 16: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura”. Por todo el mundo. ¿Cuánto tiempo, cuánto durará? A toda criatura. ¿Cuánto tiempo será, hasta que toda criatura lo haya oído? No solamente en la edad de los apóstoles, sino en cada edad. Por todo el mundo y a toda criatura. “El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. Y estas señales seguirán a los que creen: En Mi Nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán”.
92¿Creen Uds. eso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Estamos ricos y no lo sabemos. ¿Cuántos creyentes hay aquí? Estas señales seguirán a los que creen. Entonces pongan sus manos unos sobre los otros, eso es todo. Pongan sus manos unos sobre los otros. Nosotros no somos sanadores Divinos; somos creyentes. Amén. Cristo es el Sanador. La obra ya está hecha. Sólo tenemos que poner manos unos sobre los otros. ¿Creen Uds. eso? Pongan sus manos sobre alguien al lado de Uds. Ahora, oremos. Uds. oren por la persona al lado de Uds. No oren por Uds. mismos, oren por la persona al lado de Uds. Eso es. Ahí lo tienen.
93Padre Celestial, en el Nombre de Jesús, el Hijo de Dios, el Camino, la Verdad, la Luz, que hizo esta promesa que no puede fallar, en la luz de Su Evangelio, condenamos toda enfermedad, todo demonio, todo poder del diablo, rompemos toda cadena. Sal, satanás. Se te ordena por Jesucristo, en el Nombre del Hijo Santo de Dios, que dejes esta audiencia. Sal de ellos, satanás, y suelta a esas personas, que ellas sean hechas libres, para que el Espíritu Santo pueda tener la preeminencia. Amén.