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~ A EL OID ~
1[La cinta principia incompleta–Ed.]... fe salvará a los enfermos y Dios los levantará. [Porción sin grabar en la cinta–Ed.]. ¿Pudieran venir, hermanos?, para que podamos poner nuestras manos sobre ellos. Yo sé que en esto... Siempre hemos oído que preguntan: “¿Ha ungido Ud. esos paños?” Muchas personas los ungen, y está bien. Dios lo bendice. Pero si Uds. observan la Escritura, Pablo nunca los ungió, sino que él los tomó de su cuerpo. ¿Ven? Así que vamos a orar por ellos ahora, y Uds. oren con nosotros, cada uno. Inclinemos nuestros rostros ahora para orar. Nuestro precioso Señor, estamos parados aquí en esta noche en las sombras de Tu misericordia, pidiendo como la Iglesia del Dios Viviente por estos preciosos paños que están aquí, pañuelos y pedacitos de tela. Te pedimos que Tú los bendigas, Padre, y que en cualquiera que sean puestos, que el Espíritu Santo venga sobre ellos, y que sean sanados, librados de toda aflicción. Ponemos nuestras manos por fe como hermanos y hermanas creyentes; por fe hacemos esto, porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
2Gracias, hermanos. Pueden sentarse. Me gustaría decir esto: que yo he tenido muchas reuniones en Phoenix que han producido más multitudes, pero yo nunca he tenido una estancia que haya disfrutado más. Y el compañerismo, ha sido uno de los más grandes que alguna vez haya tenido. Nosotros hemos visitado diferentes iglesias. Venimos bajo la invitación de las Asambleas de Dios. Y es la primera vez que yo recuerdo de haber logrado conocer personalmente al Hermano Shores. Y yo no digo esto porque él está aquí. Pero cuando uno oye a otros ministros de diferentes fes (no sólo... de la misma fe, pero de diferentes denominaciones) que hablan bien de él, significa que es un buen hombre. Correcto. Otros hombres quienes probablemente no estarían de acuerdo con él sobre la doctrina de la Biblia y cositas superficiales, que no estarían de acuerdo con él, y sin embargo dicen: “Hermano Branham, ese es un hombre piadoso”. Así que estamos agradecidos por la cooperación de las Asambleas de Dios, por toda la ciudad, las diferentes Asambleas y demás. Que el Señor los bendiga ricamente.
3Mientras estuvimos aquí... y tuvimos que venir para acá bajo la invitación de las Asambleas, bueno, nosotros... Es un asunto interdenominacional. Y luego me di cuenta que hay diferentes grupos. Y estoy contento que hay diferentes grupos. Yo estoy contento que Dios nos hace diferentes. Dios es un Dios de variedad. El tiene grandes montañas y pequeñas montañas, y El tiene–El tiene desiertos y El tiene pantanos. El tiene flores blancas, y flores azules, y–y flores rojas, y El tiene hombres pequeñitos, y hombres grandotes, y tiene mujeres de corta estatura, mujeres gordas, mujeres delgadas, y oh, simplemente de todas–de todas las clases diferentes. El es un Dios de variedad. Algunas de cabello rojizo, de cabello negro, algunos hombres con cabello ondulado, y algunos sin cabello en lo absoluto, y sencillamente... Bueno, El sencillamente es un Dios de variedad. ¿Ven? El sencillamente hace las cosas de la manera que El las quiere.
4De esa manera yo pienso respecto.... El hace hombres blancos, hombres cobrizos, hombres negros, hombres amarillos; es un Dios de variedad. ¿Ven? Y nosotros tenemos diferentes iglesias. Tenemos una de una clase y otra de otra, pero todos juntos somos seres humanos. El hombre negro puede darle una transfusión de sangre al hombre blanco, y viceversa. El indio puede darle al hombre blanco, el hombre blanco al indio; pues Dios hizo de una sola sangre, a todas las naciones. Así que El nos hizo para ser un solo pueblo. Pero así como en el templo de Salomón, las piedras fueron cortadas en diferentes partes del país, pero cuando ellas fueron juntadas (ellas eran diferentes clases de piedras), pero cuando llegó el tiempo para acomodarlas juntas, todas ellas encajaron piedra sobre piedra, sin martillos, sin sierras, por cuarenta años en su edificación. Yo creo que cuando Dios esté listo para llevarse a la Iglesia, nosotros no estaremos argumentado si somos Metodistas, o Bautistas, o lo que seamos, simplemente todo se irá junto.
5El domingo, pasado tuve un gran compañerismo allá con el Hermano Fuller, en el Templo Fe. El Hermano Fuller es un hombre maravilloso. El representa la–la interdenominación. La... lo que ellos... creo que se llaman aquí: “las iglesias independientes”. Y él y el Hermano Groomer, esos, los hermanos independientes, son un grupo maravilloso de hombres, y gente fina Cristiana; me dieron una bienvenida maravillosa. Entonces hoy, yo estuve con el Hermano Outlaw, el hombre que me patrocinó cuando vine por primera vez a Phoenix, él y el Hermano García, el pueblo mexicano. Y allá en la... El Hermano Outlaw tiene el Tabernáculo del Nombre de Jesús. Ciertamente tuvimos un momento maravilloso allá esta mañana. El Espíritu Santo estuvo allá. Y ellos tuvieron a un coro que cantó. Y yo–yo tengo todo un puñado de sus discos, y casi no puedo esperar para llegar a casa y... Ellos cantaron esa: “Arriba, arriba, arriba, arriba”. Me gusta esa. ¿Saben Uds.?, yo–yo tengo un poco de sureño dentro de mí que le gusta palmear mis manos, como Uds. saben, y Uds. saben, simplemente sentir mi religión. Así que tuvimos un momento maravilloso allá esta mañana en compañerismo con nuestro Hermano Outlaw. El Señor se encontró con nosotros de una gran manera. Y de esa manera....
6El representa a la iglesia Pentecostal Unida, y los otros representan a los Independientes, y el hermano aquí representa a las Asambleas de Dios; y todos nosotros somos uno en Cristo Jesús. Todos tenemos el Espíritu Santo. La próxima vez, al regresar, trataré de reunirme con otras iglesias, con las que no logré reunirme. Sólo para dejarles saber a Uds. que los amamos sin importar lo que Uds. crean; es en quién Uds. creen. Eso es bueno. Es en quién Uds. creen. Y todos nosotros creemos en el Señor Jesucristo para nuestra salvación. No confiamos en nuestras propias obras o en nuestra afiliación con la iglesia, pero confiamos en lo que El hizo por nosotros cuando El murió en el Calvario.
7Son grupos tan buenos y finos de gente que han asistido las reuniones. Estos hombres, muchos de ellos, han cerrado sus iglesias durante esta reunión. Les damos las gracias por ello. Los Hombres Cristianos de Negocio, la sucursal, fue organizada durante esta estancia aquí. Me–me gusta eso. Estoy contento que sucedió mientras yo estuve aquí. Yo apoyo a Los Hombres Cristianos de Negocio, mientras ellos continúen empujando en esa dirección para ayudar a la iglesia, no para tomar el lugar de la iglesia, sino para ayudar a la iglesia, dar compañerismo con los hombres de negocio. Bueno, los hombres de negocio le pueden testificar a los hombres de negocio. Lo harán, si continúan de la manera que lo han hecho, edificarán a la iglesia, la engrandecerán. Estamos agradecidos por todo lo que edifica al Reino de Dios.
8Y luego, yo quiero darles las gracias a todos y a cada uno de Uds. por su fina cooperación, viniendo noche tras noche. Esto ha sido como unos quince días de servicio, y yo... Mi niño pequeño, José, cuando oímos que en Indiana cayeron dieciocho pulgadas de nieve [45.7 cm.–Trad.] todo está en un estado de emergencia y todas las escuelas cerradas y todo, mi niño pequeño, José, dijo: “Papá, ¿por qué no podemos quedarnos dos o tres días, y vamos a la Montaña del Sur y cazamos monstruos de gila otra vez?” Un niño muy listo para cuatro años de edad. Yo dije: “Cariño, me gustaría hacer eso, pero tus hermanas tienen que regresar a la escuela y...” Y luego tenemos que regresar de inmediato a Tulsa con el Hermano Roberts y el Hermano Osborn y el... todos los hermanos de toda esa región, con una cooperación total. Es maravilloso cómo es que la gente está reuniéndose de esa manera. Para ver eso he vivido: que los hermanos pueden alcanzarse a través de la barrera. Eso es; eso es; eso es: sean hermanos. Somos solo un cuerpo y uno es el Señor, Una la esperanza, y uno nuestro amor. Estos grandes soldados Cristianos avanzando, eso es exactamente lo que buscamos, la Venida del Señor Jesús.
9Ahora, yo quiero darles las gracias a todos Uds. por... Me acaban de decir ahorita (el Hermano David y–y mi secretario de campañas, el Sr. Mercier), me acaban de decir que Uds. me han dado dos ofrendas de amor en esta reunión. Gracias, mis preciosos amigos. Esa ofrenda de amor será puesta en la fundación del Tabernáculo Branham, y será usada para patrocinar las reuniones. A mí se me paga un salario de cien dólares por semana. Y así que entonces, eso será usado para el Reino de Dios. En cada una de esas iglesias, en la iglesia del Hermano Outlaw esta mañana, y allá en la iglesia del Hermano Fuller el domingo pasado, yo traté de impedirles que lo hicieran, pero ellos... En el momento que entré por la puerta, el Hermano Fuller puso un cheque en mi mano de... no recuerdo exactamente de cuánto era, alrededor de cien dólares para los misioneros. Y esta mañana, la iglesia del Hermano Outlaw dio ciento un dólar y cincuenta centavos, como ofrenda misionera. El secretario la tiene; va directamente a la fundación para enviarnos a ultramar a predicar el Evangelio. Algún día, yo pido que en el Cielo eso sea argamasa en su hogar Eterno, al otro lado.
10Les damos las gracias a todos Uds. por su fina cooperación, por comprar las cintas, los libros y todo. Y ellos apenas se pagan a sí mismos. Algunas veces tenemos que dejar que la campaña pague el costo de los libros, porque si alguno no tiene dinero y ellos quieren el libro, lo pueden obtener de todas maneras, gratis. Correcto. No es la idea... Sólo que pueda recibir lo suficiente como para imprimirlos otra vez para llevármelos a repartir. Y nosotros... Los hermanos trabajan por un salario muy pequeño, vendiendo esas cosas; todos ellos trabajan bajo la fundación de la iglesia. Y la iglesia tiene... Si Uds. quieren recibos para esas cosas, tenemos ahora un número en Washington D.C., proveniente de Washington D.C., para que Uds. puedan oficialmente obtener... su reembol-... su... descontado de su ingreso.
11Gracias de nuevo por todo lo que Uds. han hecho, por la gente fina que ha servido como ujieres y ha ayudado en las filas de oración; y sobre todas las cosas, le damos gracias a Dios de lo profundo de nuestro corazón, cada uno de nosotros, por Su Presencia en cada una de las iglesias y aquí en este auditorio. Noche tras noche hemos visto Su poderosa mano extenderse en misericordia para sanar a los enfermos, para probar su Aparición, y Su segunda Venida que está muy cercana. Me gustaría pedir en esta noche (siendo que el auditorio en esta noche está casi atestado, yo pienso, esta arena), que todos Uds. oraran por mí. Pudiera ser, que dentro de unos cuantos días más, o una semana, o tres o cuatro o cinco semanas, el Hermano duPlessis y yo vayamos a Europa (por toda Europa) para reuniones. Quizás un poco después en el verano, iremos allá a Australia y Nueva Zelanda. Y luego Los Hombres Cristianos de Negocio quieren treinta días allá en (¿cuál es el nombre?), Cuba, en donde el gobierno nos está invitando que vayamos, y el de Haití, y esos lugares de allí. Y luego también, en donde estuvimos, allá en las Islas Caribes y Puerto Rico, el mismo grupo que patrocinó a Billy Graham tuvo una reunión conmigo allá y quiere que toda la isla... para–para bordearla, una noche en este lugar, y otra noche en aquel lugar, y luego regresar al estadio otra vez para una gran reunión en el estadio. Los grandes elogios que ellos dijeron tocante a la reunión y cosas... ¡Oh!, la cosecha verdaderamente está madura, los obreros son pocos. Oremos al Señor que....
12Yo les quiero dar las gracias a los hogares que visité, por ser tan amables, especialmente el Hermano y la Hermana Sharritt y el Hermano y la Hermana Williams, y todo el fino compañerismo por todas partes. De seguro los apreciamos a Uds. con todo nuestro corazón. Yo digo eso de parte de mi esposa, mi familia, mi hijo, el Hermano David duPlessis, el Hermano Roy Borders, mis asociados, el Hermano Gene Goad y el Hermano Leo Mercier, todo el personal. El Hermano Sothmann (Fred Sothmann de Canadá), quien también es parte del personal de la iglesia, como uno de los síndicos en la fundación. Les damos gracias a todos Uds. que... de nuestros corazones. Dios sea con Uds., y esperamos regresar de nuevo con Uds. antes que venga Jesús, si es posible. Dios los bendiga, que El haga que sus iglesias prosperen, y que muchas almas sean salvas.
13Ahora, inclinemos nuestros rostros sólo un momento para orar. Ahora Padre Celestial, seguramente queremos darte a Ti las gracias. Pues ha sido Tu Gracia que ha hecho todo esto por nosotros. Lo hemos hecho, Señor, viniendo aquí para tener compañerismo con las iglesias, con los hermanos; poder volver a encontrar las almas preciosas. Nos sentimos como Pablo se sintió en aquella ocasión cuando ellos lo siguieron hasta la orilla del mar, y se arrodillaron y oraron. Señor, ese mismo Espíritu vive en hombres y mujeres aquí mismo en Phoenix. Y cuando los vemos, y podemos volver a tener compañerismo, y hablar tocante a Ti y Tu Venida, y predicar la Palabra, y viendo a Tus hijos enfermos ayudados, las iglesias edificadas con nuevos miembros entrando, estamos tan agradecidos Contigo, Señor. Ha sido una... la gracia sublime. Pedimos que Tú bendigas a esta ciudad y a todos sus ministros, y que la iglesia crezca y prospere por medio de Jesucristo.
14Ahora, estamos acercándonos a la Palabra, a las palabras finales de este avivamiento. Y Dios Padre, queremos que Tú tengas la última palabra. Queremos sentir Tus bendiciones sobre nosotros y oír Tu Voz que nos habla otra vez a nosotros en esta noche. Y mientras intentamos leer Tu Sagrada y Santa Palabra inspirada, pedimos que el Espíritu Santo tome las palabras y las reparta individualmente en los corazones como El desee y en donde ellos estén necesitados. Que la Simiente caiga en terreno fértil, y crezca a ser grandes árboles de salvación. Concédelo, Señor. Bendícenos y ayúdanos mientras avanzamos más en el servicio. En el Nombre de Tu querido y precioso Hijo, el Señor Jesús, pedimos esto. Amén.
15Quisiera abrir en esta noche en Mateo el capítulo 17, para leer sólo un momento unos cuantos versículos. Mientras lo encuentran, me gustaría también decir a la audiencia, que aprecio sus elogios para mi asociado, el Hermano David duPlessis. Las cosas buenas que me han dicho tocante a su enseñanza, les doy las gracias a todos Uds. por su elogio. Estoy seguro que les hará bien. Ahora, el capítulo 17 del Evangelio de San Mateo, empezando en el versículo 1: Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto; y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol... sus vestidos se hicieron blancos como la luz. Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él. Entonces Pedro dijo a Jesús: Señor, bueno es para nosotros que estemos aquí; si quieres, hagamos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías. Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y... una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd.
16Yo quiero tomar esas últimas tres palabras para un texto: “A El oíd”. Yo regreso otra vez en esta noche con un texto muy pequeño para tal audiencia, tres palabras. Pero ellas son... Si nosotros podemos tener obediencia a esas tres palabras en esta noche, Uds. verán una repetición de Pentecostés en este edificio. Es pequeño, pero ¡oh!, hay el poder suficiente ahí adentro de él, que el resto de la Biblia se conectará a él. “A El oíd”. No son muchas palabras Algunas veces hemos encontrado hermanos de la fe preciosa (y yo mismo he oído esto), cuando ellos decían: “Oh, Hermano Branham, yo no creo que vale la pena para mí seguir más adelante. Yo fui allá para oír a Billy Graham, y oh, había tantos millares de gente. Y yo fui allá para oír a nuestro más célebre Hermano, Oral Roberts, y millares de gente atestaba la tienda. Así que simplemente parece que quizás mi pequeña multitud no signifique mucho”. Pero Uds. están muy errados. ¿Aprecian Uds. su dedo? Uds. no querrían que su dedo dijera: “Porque yo no soy un ojo u oído, yo ya no funcionaré más”. Es muy diferente.
17Me recuerda de una pequeña historia, de una ocasión, cuando el finado rey Jorge fue a visitar a Canadá, él y su preciosa esposa. El rey estaba sufriendo en esa ocasión de múltiple esclerosis (por lo cuál él después envió un telegrama, y tuve el privilegio de orar por él, recibiendo una carta de él). Y el día que él iba pasando por Vancouver, Colombia Británica, él estaba sentado en un asiento elevado en su carruaje mientras conducía por la calle. Y todos habían despedido las escuelas, los maestros, y se habían preparado para ir a saludar al rey y para tener un momento grandioso. Y yo recuerdo a mi asociado, el Hermano Ern Baxter. El Hermano Baxter dijo: “Hermano Branham, cuando yo me paré allí y vi al rey pasar, y a su encantadora esposa en su hermoso vestido azul”, dijo, “sencillamente me reí y lloré”. ¿Ven?, significó algo para él; ese era el rey y la reina pasando por allí. Y yo pensé: “Si el ver al rey de la Gran Bretaña pasar por allí (el pueblo canadiense, el cual es parte de sus súbditos) si ellos se pudieron sentir de esa manera, y la emoción se levantó al ver al rey de Ingla-... de Inglaterra pasar por allí, ¿qué será cuando pase el Rey de Gloria?”
18A todos los niñitos se les fue dada una pequeña bandera inglesa, y cuando el rey pasara, ellos iban a ondear esa pequeña bandera, y–y cantar: “Dios salve al Rey” a medida que pasaba. Y cuando llegara el momento que el rey hubiera pasado por la calle y hubiera entrado a su hotel, o adonde él se iba a quedar, entonces los niños iban a regresar a la escuela. Y en una cierta escuela, todos ellos regresaron excepto una niñita. Y la maestra estaba tan perturbada al respecto que ella salió a las calles para buscar a la niñita, y encontró a esa niñita parada al lado de un poste de telégrafo, reclinada contra él, y sólo llorando inconsolablemente. Y así que, ella corrió hacia la niñita (corta de estatura), y la levantó, y ella estaba sollozando como que si su pequeño corazón se le iba a romper a pedazos. Y ella dijo: “¿Por qué estás llorando, cariño? ¿Qué no viste al rey?” Ella dijo: “Sí, yo lo vi”. Bueno, dijo: “¿Ondeaste tu bandera de lealtad mientras él pasaba?” Ella dijo: “Yo ondeé mi bandera al rey cuando él pasaba”. “¿Y lo viste?” “Sí, yo lo vi”. Entonces ella dijo: “¿Por qué estás llorando?” Ella dijo: “Maestra, yo vi al rey, pero yo soy tan pequeña, que el rey no me vio a mí”.
19Eso no es así con Jesús. No importa lo poco que Ud. hace, El sabe todo lo que Ud. hace. Está registrado en el Cielo, tanto a su cuenta como a la de Billy Graham, o a la de Oral Roberts, o a la de cualquiera de ellos que tienen grandes reuniones. No son algunas veces las grandes cosas que hacemos; son las pequeñas cosas que dejamos sin hacer. Ahora, Jesús no hace acepción de grupos. Jesús se reunió con toda clase de grupos, de todos tamaños y de todas vocaciones y condiciones sociales. Tenemos el registro de El haberse reunido en una ocasión con quinientos; algunas veces con millares. En una ocasión lo vemos con doce; algunas veces con tres, y aun con uno. No importa el tamaño del grupo, la cosa principal es que Jesús está allí para reunirse con ese grupo. No importa cuán pequeña es su iglesia, o cuán grande es, a cuántos Ud. les predique; la pregunta es: ¿está Ud. tan entregado a Dios a tal grado que Jesús se reúne con Ud. y su grupo?
20Esta debe haber sido una ocasión especial, una gran ocasión. Pedro después la llamó: “el monte Santo”. Ahora, yo no creo que Pedro quiso decir que el monte era Santo. Yo creo que Pedro quiso decir que el Dios Santo los encontró en el monte. No es la iglesia Santa; no es la gente Santa; es el Espíritu Santo en la gente que la hace algo. No la iglesia, ni la gente; es el Espíritu Santo. Cuando Dios empieza a hacer algo muy importante, El usualmente lo declara primero en los cielos. Y ésta ha de haber sido una ocasión especial. Ellos iban subiendo a lo que nosotros llamamos el “monte de la Transfiguración”. Y El había dicho unos cuantos días antes: “De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no verán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del... el Reino de Dios viniendo en poder”.
21Yo creo como... Tal vez todos los ministros, o muchos de ellos, saben que esta escena significaba la Venida... el orden de la Venida de Cristo. La primera cosa que ellos vieron, y cómo era el orden, ellos vieron a Jesús, quien había de aparecer, y luego ellos vieron la Venida de la glorificación, y Moisés, y Elías, el mismísimo orden de la segunda Venida. Entonces cuando ellos volvieron a mirar, ellos sólo vieron a Jesús, cuando ellos miraron otra vez. Ahora, vemos que El los llevó allá arriba para un propósito. Y El tomó a tres. En el Antiguo Testamento, también en el Nuevo, tres es una confirmación. “En boca de dos o tres testigos, conste toda palabra”. Eso es en ambos, en el Antiguo y en el Nuevo Testamento. Y nos damos cuenta que Jesús se llevó con El a Pedro, a Jacobo, y a Juan: tres testigos terrenales para dar testimonio. Y Dios tenía en la montaña a Moisés, a Elías, y a Jesús, como testigos Celestiales. Dios se estaba preparando para hacer algo grande.
22Lo que yo pienso que Dios estaba haciendo aquí (una de las cosas a la que me gustaría llamarles su atención), yo creo que Dios estaba tratando de posicionar, o mejor dicho seguir Sus propias leyes. Dios tiene que seguir Sus propias leyes. El tiene que vivir en Sus propias leyes. Esa es la razón que yo creo que Jesús era más que un profeta. Jesús era Dios hecho carne. Dios no podía haber enviado a otra persona nacida de un hombre y una mujer para tomar el lugar y para ser... tomar la... destruir la muerte, porque Dios tenía que tomar Su propio castigo. Dios no podía morir en el Espíritu, así que El se hizo carne y habitó entre nosotros con el fin de destruir la muerte, y nuestra condenación fue puesta sobre Su precioso cuerpo y El murió por todos nosotros. Ahí en ese precioso cuerpo, el cual está sentado a la diestra de Su Majestad en esta noche, Dios ya no puede mirar más las enfermedades; están condenadas. El ya no puede mirar más el pecado; está condenado. Ahí está la Expiación, el Cuerpo molido y herido del Señor Jesús, sentado a Su diestra en el Cielo. Eso es lo que nos hace tener fe, porque El está sentado allí para hacer intercesiones sobre nuestra confesión.
23Dios aquí también estaba haciendo lo que llamamos en la Biblia, “la colocación de un hijo”. Ahora, en el Antiguo Testamento cuando nacía un hijo (un hijo en un hogar), ese hijo era un hijo tan pronto como él nacía, por supuesto. El era el hijo del padre. Pero sin embargo antes que él fuera heredero del reino de su padre, o de la posesión, ese hijo primero tenía que ser criado y probado. El tenía que darse cuenta si ese hijo era un verdadero hijo o si él era sencillamente un peón. Y ese hijo nunca sería heredero si él no tenía las calificaciones para tomar el lugar de su padre. Pero si él calificaba y tomaba el lugar de su padre, entonces todo lo que el padre tenía se le daba a su hijo. Allí es en donde yo pienso que muchos de nosotros gente Pentecostal hemos hecho un error. Nosotros pensamos que tan pronto como llegamos a ser hijos e hijas de Dios, que ahí termina todo. Sólo llegamos a un lugar para ser probados. Los Metodistas dijeron que tan pronto que ellos gritaron, que ahí terminaba todo. Los Luteranos creyeron por fe en justificación y pensaron que ahí terminaba todo. No importa en qué clase de posición Dios lo haya puesto, Ud. todavía está creciendo, yendo adelante hacia la perfección, y nunca la alcanzaremos hasta que venga Jesús.
24Ahora, en el Antiguo Testamento, Dios tenía Su reino del pueblo ordenado igual que el Suyo, bajo las leyes antiguas. Ahora, un padre era dueño de una porción de tierra, tenía trabajadores y todo, por toda la tierra. Nos fijamos que en la versión del rey Jacobo, en Juan 14, leemos allí que dice: “En la casa de Mi Padre muchas moradas hay”. Eso suena extraño, ¿no suena? Moradas en una casa. Yo no sé si es Moffatt (uno de ellos que yo estaba leyendo, de los traductores), lo hizo más ridículo que eso. Dijo: “En la casa apartamento de Mi Padre, hay muchos apartamentos”, como si nosotros fuéramos allá Arriba para tener apartamentos para que paguemos renta por ellos. No, todo eso es incorrecto. Y en los días de los traductores de la versión del rey Jacobo (como se me dijo), que ellos tradujeron en el lenguaje de ese día. Ahora, en Ingla-... Inglaterra, realmente el rey era el padre, y todo su dominio era su casa. Eso está perfectamente en línea con el Antiguo Testamento: que el padre era... tenía su dominio, y él era el señor en ese dominio. Y tan pronto que nacía el niño, el padre estando tan ocupado con otras cosas, él buscaba un tutor, o uno que criara a su hijo. Y entonces, él sabiendo que ese hijo estaba en línea para ser heredero de todo lo que él tenía (de Su propiedad, su buen nombre, y todo lo que él tenía, le iba a pertenecer a ese hijo), él buscaba el maestro de escuela lo más mejor que él podía encontrar para enseñar a ese hijo.
25Y Dios hace lo mismo para Sus hijos. Cuando un hombre nace dentro del Cuerpo del Señor Jesús, y llega a ser el hijo de Dios, Dios busca en los Cielos el mejor Tutor que El conoce para ponerlo a cargo de Sus hijos. Y no es un obispo, pero fue el Espíritu Santo, que Dios puso a cargo de Su Iglesia para criar a Su Iglesia para que creyera en cosas espirituales y en las obras sobrenaturales de Dios. El no pondría a un obispo a cargo de Su Iglesia que no cree en los días de... dice que los días de los milagros han pasado y todo lo sobrenatural se terminó. Dios no haría eso. Y el Espíritu Santo fue enviado para gobernar y guiar a la Iglesia. Dios se la entregó al Espíritu Santo, para que hiciera esto.
26El padre no buscaba a un hombre que trataría de darle “coba” como nosotros decimos, y decir: “Bueno, mire, él... él sabe que yo soy el padre, así que él...” El hijo... El pequeño, como renegado... él se acercaría para darle “coba”: “Oh, tu hijo está portándose muy bien”. El no haría eso. El tomaba a un hombre que le dijera la verdad, pues él quería saber exactamente el bienestar de ese muchacho en todo momento. Eso es lo que hizo Dios. El nunca se la encomendó a ningún papa, obispo, o cualquier otra cosa; El envió el Espíritu Santo sobre la Iglesia para ser el Maestro y el que críe a la Iglesia. Por lo tanto, el Espíritu Santo será honesto con Dios.
27Y ahora ese que criaba, ese tutor, debía ir y notificar al padre, de cómo el niño estaba progresando. Y cómo ese tutor debió haberse sonrojado de vergüenza, si el hijo estaba comportándose mal, cómo es que el–el muchachito no estaba interesado en las cosas de la granja o del reino de su padre. Cómo debe sentirse el Espíritu Santo hoy en día, cuando El se presenta ante Dios con un rostro inclinado y avergonzado, por así decirlo, para darle un reporte de nuestras indiferencias hoy en día en la iglesia. Cómo hemos puesto a un lado todo lo del Bautismo del Espíritu, cómo es que las iglesias están teniendo una apariencia de piedad y negando la eficacia de ella. Cómo El ha de sonrojarse de vergüenza al decir: “Tus hijas están vistiéndose de manera inmoral”. Cómo El ha de sonrojarse de vergüenza al decir: “Tus hijos ni siquiera pueden estar de acuerdo uno con el otro lo suficiente para tener una reunión. Cómo es que ellos están haciendo burla de Tu pueblo que ha sido llamado a salir fuera y llenado con el Espíritu”. Cómo el Espíritu Santo debe sentirse al presentarse ante Dios con tales mensajes como esos. Regresando, diciendo que “ellos están teniendo una apariencia de piedad. Ellos ya no creen más en lo sobrenatural. Ellos ni siquiera van a la iglesia el miércoles en la noche; ellos se quedan en casa para ver algún programa favorito de televisión”. ¡Cómo ha de sentirse!
28“Y Tus dones que Tú le envías a Tu Iglesia para confirmar Tu Palabra que Tú prometiste, la gente se aleja y los llama las obras del diablo”. Ahora recuerden: el Espíritu Santo tiene que presentarle a Dios todo lo que cada uno que profesa ser Cristiano, dice al respecto. Porque El envió.... Bueno, pueda que el Padre diga: “¿Intentaste? ¿Tocaste a la puerta de su corazón?” “Yo toqué noche tras noche, y ellos no prestaron atención”. Cómo El debió sentirse. ¿Cómo puede El...? El confió en nosotros, así como El lo hizo con Adán y Eva: los puso en el jardín del Edén y confió en ellos, que se portarían bien, y obedecerían Su Palabra. Ellos cayeron; y tan pronto como el hombre toma las cosas en su mano, él caerá cada vez. El mismo no puede sostenerse. Se necesita a Dios para sostenernos.
29Entonces, vemos otra vez, que cuando... ¿Qué si ese muchacho era un buen muchacho? Oh, cómo el maestro sacaría su pecho con orgullo, caminaría hacia el padre, y diría: “Yo estoy muy contento, señor, de traerle a Ud. el mensaje de el... cómo su hijo está progresando. El es tan inteligente como puede ser. El simplemente es exactamente como Ud. El es un... cómo nosotros diríamos: de tal palo tal astilla. El es exactamente como Ud.; él ama la misma cosa que Ud. ama. El hace el trabajo exactamente igual que Ud. lo hizo, cuando Ud. estuvo allá”. Esa es la clase de iglesia de la cual el Espíritu Santo le gusta dar testimonio delante de Dios. “La clase de obras”, Jesús dijo, “que Yo hago, Uds. harán también”. Esa es la clase de iglesia de la cual el Espíritu Santo le gusta dar testimonio delante de Dios.
30Y luego si ese niño (ese hijo) no obedecía y no era un hijo obediente, nunca sería algo más que un hijo; permanecía un hijo, pero sin embargo no tenía herencia. Ahora, nosotros no queremos quedarnos en ese lugar. La iglesia debía estar mil millas más adelante en el camino que lo que está en esta noche. Las bendiciones Pentecostales han estado cayendo sobre la gente aquí en América por cincuenta años; y si estamos haciendo algo, estamos menguando en lugar de adelantarnos. “¿Para qué está Ud. predicando tal cosa como ésta, Hermano Branham?” Yo quiero ver a la Iglesia de Dios en profunda sinceridad. Yo quiero ver las reuniones de oración chapadas a la antigua. Yo quiero ver esos tiempos cuando ellos no puedan dejar la iglesia, que ellos simplemente se queden toda la noche, y oren, y ayunen, y clamen hasta que Dios responda. En lugar de eso, parece que el amor se ha disipado de nosotros, el amor de Dios. Sólo amor.... Bueno, un verdadero Cristiano casi no puede esperar: cuando suena la campana, él está en el asiento de enfrente, y está allí listo con el himnario en su mano. Pero nosotros ahora decimos: “¡Oh, qué barbaridad!, yo no sé”. Oh, bendita sea la unión Que enlaza nuestro corazón, En comunión, los unos con otros Igual a lo Celestial. Al irnos de ese calor, Se siente profundo el dolor; Pero siempre unidas están nuestras almas, Deseando vernos otra vez. De esa manera es el verdadero Cristianismo: es una experiencia viva. Pentecostés no es una denominación; Pentecostés es una experiencia que todos pueden obtener si ellos desean obtenerla. Es algo que uno experimenta: el Espíritu Santo.
31Ahora, cuando este muchacho, si él crecía de esa manera y no llegaba a ser obediente, no tenía la acción de su padre, no trataba de llevar a cabo el negocio de su padre de la manera que lo hizo su padre, entonces ese hijo perdía toda su herencia. Otro hermano tenía que tomar su lugar. Ahora, hoy en día si tratamos de presentar a la iglesia ante Dios solamente bajo un credo o teología común de iglesia, esa no es la manera que Jesús presentó a la Iglesia ante el Padre. Dios quiere que la iglesia sea llena con el Espíritu Santo, haciendo las mismas obras que El hizo cuando El estuvo aquí en la tierra. Esa es la clase de Iglesia que el Maestro, el Espíritu Santo, querrá presentar ante Dios.
32Como yo les dije aquí en una ocasión, el contrato que... En el Antiguo Testamento, cuando lo escribían y luego lo rompían por la mitad, cuando ellos se juntaban, tenían que cuadrar. Cada pedazo de papel tenía que cuadrar exactamente, y todo el programa tenía que cuadrar correctamente. Dios confirmó Su pacto con el pueblo por medio de Isaac (Cristo); y en el Calvario El rompió por la mitad al Mesías. El tomó el Cuerpo y lo puso a Su diestra, y envió el Espíritu aquí sobre la Iglesia. Y la Iglesia tendrá que tener el mismo Espíritu, haciendo las mismas cosas que Jesús hizo, o nunca se irá en el rapto. Cuadrando.... Tomen este pedazo de papel aquí y rómpanlo por la mitad. Ahora, Uds. no pudieran imitarlo si quisieran. Tiene que regresar al mismo papel, para que así esas letras regresen exactamente como estaban. Esa es exactamente la manera que la Iglesia tiene que ser. Jesús siempre estaba en los negocios del Padre, haciendo lo que estaba correcto delante de El; no sólo haciendo esto y eso, lo que la iglesia llega a hacer, sino que en los negocios del Padre. Y Jesús tenía el testimonio: “Yo siempre hago lo que al Padre le agrada”. El tipo, Enoc, antes de ser trasladado, Enoc caminó con Dios quinientos años, y tuvo un testimonio que él le agradó a Dios. Y él fue un tipo de la Iglesia raptada. ¡Oh, nosotros estamos tan faltos!
33Entonces ese hijo... Dios tuvo que levantar a otro hijo. Y si los Pentecostales le fallan a Dios, Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras. Dios puede llamarlos de los Luteranos, de los Bautistas, de los Presbiterianos; Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras. Alguien va a ver la visión y llevarla adelante. No es mi intención ensordecerlos a Uds. o asustar a los bebés, sino que tengo mucho que decir y sólo tengo que dejarlo escapar en alguna parte; se acumula. Me siento bien, me siento religioso, porque yo sé que el mismísimo Espíritu Santo que escribió la Palabra está aquí confirmándola, “Palabra por palabra, letra por letra, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí y un poquito allá (y retened lo bueno), porque en lengua de tartamudos, y en extraña lengua Yo hablaré a este pueblo: y este es el Reposo, el Sábado. Todo esto no quisieron oír”; pues la Palabra sí viene letra por letra, renglón sobre renglón.
34Ahora, entonces si ese hijo no obedecía, no estaba en los negocios del Padre, Dios levantaría–levantaría otro hijo. Y eso es lo que El ha hecho a través de las edades: levantando a Lutero; levantando al Metodista; levantando al Nazareno; levantando al Santo Peregrino; levantando al Pentecostal. El continuará levantando y levantando y levantando hasta que El obtenga uno. ¡Aleluya! Dios, yo espero vivir para ver esa Iglesia cuando Ella se levante en el poder y la belleza de la resurrección, con los poderes de Dios obrando por medio de Ella, señales y prodigios siguiendo a los creyentes como lo hizo en el–en el Nuevo Testamento. Dios en Su poder y en Su fuerza. ¡Oh, cuán maravilloso!
35Entonces si esta iglesia sí obedecía, cómo le gustaba al Tutor ir al Padre y decir: “¡Oh, sencillamente él es maravilloso! Bueno Ud.... Es... La obra se hizo exactamente de la manera que Tú la hiciste”. ¿Entienden lo que quiero decir? “Ese hijo Tuyo allá, Padre, está llevando a cabo la obra, Tus instrucciones, exactamente letra por letra, de la manera que Tú la hiciste”. Esa es la clase de Iglesia; ésa es.
36Entonces el padre decía: “Estoy muy orgulloso de ese hijo”. ¿Sabes lo que sucede? Cuando él está recibiendo su enseñanza, su instrucción... pueda que él sea capaz de ejercer toda la autoridad; él todavía no la tiene. El todavía es un hijo, pero él no ha sido colocado. Ahora, Uds. ministros saben adónde estoy... a lo que estoy llegando: la colocación de un hijo. Ahora, si ese hijo era probado ser la clase correcta de hijo (amaba los negocios del padre, se quedaba exactamente ahí con las instrucciones de él), entonces el padre en un cierto día llevaba a ese hijo delante del público, lo ponía en un lugar alto, lo vestía con un hermoso vestido, y él tenía lo que ellos llaman: “la adopción de un hijo”, o la colocación posicional de un hijo, en lo que él era. Ellos tenían una ceremonia, y luego el padre decía: “Este, mi hijo, yo lo adopto o lo coloco posicionalmente”. Y si ellos hubieran tenido cheques en aquellos días, el nombre de ese hijo en el cheque era tan bueno como era el nombre de su padre, porque él había sido colocado. Y el hijo podía despedir a quien él quisiera; él podía contratar a quien él quisiera; él estaba en completa posesión de todo lo que tenía el padre.
37Ahora, ¿ven Uds.?, Jesús le había probado a Dios que El había sido la clase correcta de Hijo. Y Dios lo llevó a la cumbre del monte, trajo testigos allí, testigos Celestiales y testigos terrenales, y El lo vistió de inmortalidad. Cuando ellos alzaron sus ojos, ellos dijeron: “Sus vestidos resplandecieron como el sol”. Algo sobrenatural sucedió. Sus vestidos brillaron como el sol en medio del día, tan blancos como podían estar. Dios colocó sobre El el manto de inmortalidad, mostrando que lo había recibido a El. Esa es la cosa que Dios les hará algún día a Sus hijos aquí en la tierra. El te llamará a un lugar aparte, Iglesia, si tú únicamente le obedeces a El y te quedas en la Palabra y la crees. Y El colocará dentro de la Iglesia, antes de la Venida de Jesucristo, El colocará dentro de la Iglesia... Todos los poderes que Cristo tenía en El estarán en la Iglesia. Todo lo que Dios era, El lo derramó en Jesús; todo lo que Jesús era, El lo derrama en la Iglesia. Dios queriendo que se hiciera Su obra, El lo envió dentro de Su Hijo; el Hijo, queriendo que se hiciera la obra, El lo envió dentro de la Iglesia. “En aquel día vosotros conoceréis que Yo estoy en el Padre, el Padre en Mí, y Yo en vosotros, y vosotros en Mí”. “En aquel día”, debido a que el mismo poder de Dios que estaba en Jehová Dios, reposó dentro de Jesucristo, y el mismo poder que reposó dentro de Jesucristo, reposa dentro de los hijos colocados en el Cuerpo de Cristo.
38La colocación de un hijo. Lo lleva a un cierto lugar, lleva a cabo una ceremonia delante de los Angeles, y lo coloca posicionalmente, lo que él es en el Cuerpo de Cristo. Entonces esa persona tiene la autoridad. Permítanme decir esto, aunque Uds. me consideren un fanático desde esta noche en adelante: esa mismísima cosa de la cual estoy predicando, será hecha. Habrá un poder puesto dentro de la Iglesia, y está ahora entrando, cuando el Espíritu Santo ungirá tanto al pueblo, al grado que ellos hablarán la Palabra y Ella misma creará allí mismo. Nosotros no hemos visto poderes como esos que están ahora entrando a la Iglesia. Yo lo sé por experiencia. “Di a este monte: Quítate, y no dudes en tu corazón, sino cree que será hecho lo que tú has dicho, tú puedes tener lo que tú has dicho”: la colocación de la Iglesia en posición, en donde la plenitud del poder del Espíritu Santo entra en la Iglesia. Entonces las bocas de los críticos serán calladas. Será un período corto. Jesús bajó del monte, y fue directamente al Calvario. Fíjense: no durará mucho tiempo, pero estará aquí.
39Ahora, cuando se hace lo sobrenatural en la dedicación, cuando se hace lo sobrenatural, emociona a la gente, la hace ponerse toda emocionada y la hace volverse loca. Cuando Moisés hizo lo sobrenatural allá en Egipto, produjo una multitud mixta la cual salió con ellos, y les causó problemas en el campamento. Uds. saben eso; todos los lectores de la Biblia están conscientes de eso. Produjo una multitud mixta: los creyentes mezclados con los incrédulos. Causó problemas en el campamento más adelante. Cuando se hace lo sobrenatural, hace que la gente se emocione y que yerre. Esa es la misma cosa que sucedió en la esfera Pentecostal de Uds. Lo sobrenatural fue hecho. Dios derramó la primera cosa: el don del Espíritu Santo para permitir a la gente hablar en lenguas. Y luego ellos tuvieron muchas imitaciones de eso, imitaciones carnales. Los hombres se arrodillan y repiten una palabra vez, tras vez, tras vez, tras vez, hasta que obtienen alguna clase de lengua con la cual hablar. O cuando lo sobrenatural se empieza a hacer en cualquier manera, luego hay alguien que trata de imitarlo.
40¿Saben Uds. que Dios nunca hizo a dos hombres iguales? No hay dos de Uds. en todo el mundo, o nunca ha habido, que tengan la misma huella digital del pulgar. Dios hace a los hombres diferentes, y El tiene diversidades de dones y los envía a Su Iglesia. Pero nosotros sólo nos aferramos en uno y “ahí vamos” (¿ven Uds.?), Uds. no reciben la sabiduría del Espíritu. Esa es la razón que Dios no puede colocarnos dentro de la posición en donde deberíamos estar en Su Cuerpo. Pues a uno le es dado este tipo de don; a otro ese tipo de don; a otro, otro tipo de don, y así sucesivamente, pero todo es el mismo Cuerpo. Pero nosotros queremos ser exactamente como la otra persona. Uds. no pueden hacer eso. Uds. deben usar la sabiduría de la Palabra. La Biblia es nuestro plano.
41Ahora, cuando este hijo fue colocado... Dios colocó a Su Hijo por la misma ley que El ordenó para ellos. Ahora, siendo que El había ordenado que habría muerte por la desobediencia, Dios descendió y se hizo carne, y tomó la desobediencia sobre El mismo, y murió por la raza humana sobre la que El puso muerte (o mejor dicho, ellos trajeron muerte sobre ellos mismos), y tomó la muerte por ellos, para que pudiera redimirlos. En la colocación de un hijo, de la cual El tenía las ordenanzas en el Antiguo Testamento, Dios descendió y colocó a Su propio Hijo. Cuando ellos habían subido el monte, de repente, el–el Angel del Señor vino, y el poder del Señor los cubrió con Su sombra, y Sus vestidos empezaron a brillar como el sol. Y ellos vieron a Moisés y a Elías aparecerle a El y hablándole a El, y allí vino una Voz del Cielo diciendo: “Este es Mi Hijo amado; a El oíd”. Todos los poderes en los cielos y la tierra le fueron dados a El; El había sido obediente. El era el Hijo de Dios entonces; Dios colocando a Su propio Hijo. Escuchen. A El oíd.
42Ahora, ¿qué sucedió allí? Tan pronto como se hizo lo sobrenatural, Pedro se puso todo emocionado. Dijo: “Les diré lo que vamos a hacer; edifiquemos tres tabernáculos aquí, hagamos tres diferentes denominaciones, tres diferentes tabernáculos. Nosotros tendremos uno para los que quieran guardar la ley de Moisés; los dejaremos a ellos adorar en ese tabernáculo. Uno para los que quieran guardar los dichos del profeta, los dejaremos adorar en este tabernáculo. Y los que quieran creer lo que Jesús dijo, los pondremos en ese tabernáculo”. Yo estoy tan contento que Dios puso un alto a eso. ¿Qué si nos hubiéramos quedado con la ley? La ley tiene justicia sin misericordia. Ud. no puede ser salvo por la ley; la ley no tiene salvación en ella. La ley únicamente lo condena a Ud.; le dice que Ud. es un pecador y que es culpable, pero no tiene misericordia. Es un policía que lo echa a Ud. a la cárcel sin ninguna manera de salir. Yo estoy contento que no tenemos que escuchar a Moisés, porque él trajo la ley.
43Y los profetas eran la justicia. Yo no quiero la justicia de Dios. No. Yo quiero Su misericordia, no Su justicia. Yo... Si yo tuviera justicia, yo estuviera condenado; yo quiero misericordia. Yo no ruego por Su justicia; yo ruego por Su misericordia. Moisés, o mejor dicho, Elías, el que representaba a los profetas, él subió al monte y se sentó allí. Ninguno debía acercarse a él. Y un rey loco envió a cincuenta, dijo: “Si yo soy varón de Dios, descienda fuego, y consúmate”. ¡Justicia! Yo no quiero eso. Pero antes que Pedro terminara de hablar tocante a esos tres diferentes tabernáculos, la Voz habló de la Gloria y dijo: “Este es Mi Hijo amado; a El oíd. Moisés ha terminado; la ley ha terminado; los profetas han terminado; pero este es Mi Hijo amado; a El oíd”. No importa en dónde esté Ud.: “A El oíd”. No importa lo que alguien diga: lo que mamá diga, lo que papá diga, lo que la ley diga, lo que alguien más diga; “a El oíd”. El es la Voz Eterna. Dios colocó posicionalmente a El como su Mediador, como su Padre, como su Dios. “Este es Mi Hijo amado; a El oíd”.
44Amigos: la gente de esta nación y de este mundo, a medida que viajo por todo él, encuentro que están tan hambrientos del Cristianismo real y genuino. Tenemos tanta falsificación, tanto fingimiento, tanta imitación, al grado que el mundo realmente está hambriento de ver algo real. Qué golpe el otro día, cuando el Sr. Graham permitió que ese grupo de paganos se pararan allí y lo retaran sobre el Evangelio que él estaba predicando. Yo no sé lo que yo hubiera hecho, pero yo creo que hubiera dicho como los jóvenes hebreos: “Nuestro Dios es capaz de librarnos de esta cosa. Pero yo nunca permitiré que el Evangelio sea pisoteado”. Miren: ha llegado a un lugar, amigos, en donde el mundo es tan terrible, que los va a hacer que prueben cada pulgada de terreno en el que Uds. están parados; Satanás lo va a hacer. Y está llegando un tiempo cuando las imitaciones y los pensamientos carnales van a ser circuncidados del real y verdadero Cuerpo de Cristo. Y El va a tener un Cuerpo que es puro, y Santo, y lleno con Su Espíritu, caminando en Su Espíritu y haciendo las obras que El hizo. Sean fieles a eso.
45Quieren algo real. Ellos están hambrientos y sedientos de encontrar la cosa real. Ellos no quieren sicología; ellos no quieren algún discurso intelectual; ellos quieren algo que les dé la seguridad, algo que haga que esta Biblia viva otra vez. Cuando me bajé del avión en Bombay, India, en donde tuvimos nuestra reunión más grande, estimaron que había algunos quinientos mil en la reunión; la primera que tuve fue en el Taj Hotel (en donde quizás cuatrocientos, o más, misioneros se habían reunido), fue el obispo de la iglesia Metodista de allí. El me dijo: “Hermano Branham, yo pudiera no estar de acuerdo con Ud. sobre su doctrina de sanidad Divina”. El dijo: “Pero Ud. tiene un buen nombre, y yo–yo quiero que Ud. mantenga eso limpio, porque es algo para estas personas”. El dijo: “Pero nunca se llame aquí Ud. mismo un misionero”. Dijo: “Nosotros tuvimos la Biblia antes... dos mil años antes que Uds. fueran una nación”. Y eso es verdad; Santo Tomás fue allá y llevó el Evangelio a la India. Pero, ¿qué hicieron ellos? Lo convirtieron en una teología intelectual, y ahí ha yacido. El dijo: “Oímos, aquí en la India, que Dios le ha dado un don para hacer que esta Biblia viva otra vez. Eso es en lo que nosotros estamos interesados: hacer que la Biblia viva otra vez”. Eso es lo que las almas de corazón hambriento quieren: es ver la Biblia hacerse real, ver a Dios venir a la escena, y hacer lo mismo que El hizo, la Palabra viviente llegando a ser una cosa viva para nosotros. Sedientos por cosas reales. Hay demasiada imitación.
46Yo no sé si yo alguna vez les conté a Uds. esta pequeña historia o no; yo la pudiera contar otra vez. Todos saben que yo cazo; me gusta cazar, está en mí, no puedo evitarlo. Y un día, yo estaba cazando allá en los bosques del norte con un hombre que era un buen cazador, un hombre muy bueno para seguir huellas, y mucho muy certero al disparar. Y él era un hombre al que uno no tenía que buscarlo todo el tiempo; él–él sabía en dónde estaba en el bosque. Y yo disfrutaba cazar con él. Y nos separábamos uno del otro, y yo decía: “Te voy a encontrar a veinte millas [32 km–Trad.] allá en un cierto lugar, o en tal y tal parte”. Y él estaba allí. Y así que uno nunca tenía que preocuparse respecto a que él se fuera en dirección contraria o que se perdiera; él también era mitad indio, y conocía los bosques. Así que él....
47Y un día yo fui a cazar con él. Pero ese era el hombre más malo que alguna vez yo haya conocido en mi vida, de corazón cruel. A él le gustaba matar cervatos (esos son la cría de la venada) sólo para hacerme sentir mal, porque yo era un predicador. Y él se reía de mí, y decía: “Oh, tú eres un cobarde. Eso es lo que les pasa a Uds. predicadores: todos Uds. son cobardes”. Yo dije: “Burt, no es eso”. El dijo: “Yo pensé que tú eras un cazador”. Yo dije: “Yo soy un cazador, pero no soy un asesino”. Yo dije: “Yo–yo no creo... yo creo que eso es asesinar, sólo hacer eso por maldad”.
48Yo no creo en matar animales de esa manera, sólo como un tiro al blanco. Si hay alguien que es un asesino, es el hombre blanco. Llévelo a Africa sólo una vez, y obsérvelo; él matará mientras él pueda disparar y matar. Correcto. Sencillamente está en él, está en su naturaleza hacer eso. Matar.... Estos pobres indios establecidos aquí, cómo ellos les mataron todos sus búfalos y venados; sólo para coleccionar huesos y cosas, los mataban sólo para tirar al blanco. Con razón ellos tienen un mal sentir al respecto. Dios les dio a ellos esa herencia. Nosotros los matamos a todos sólo por tirar al blanco. Es una vergüenza, una desgracia, un mancha en la bandera, si es que es algo. Pero, eso sólo es por ser un asesino. Y eso es lo que Burt era: él era sencillamente un asesino; sólo mataba por el gusto de matar. Mataba cuatro o cinco de ellos en un día, sólo por el gusto de matar. Un año cuando yo fui allá, él había hecho un pequeño silbato que sonaba como un cervato, cómo él da chillidos, como Uds. saben, llamando a su mamita. Y él me lo mostró, y yo dije: “Burt, ¿no vas a usar eso, verdad? “Oh”, él dijo: “Despierta a la realidad, predicador”. Dijo: “Tú eres muy cobarde”. Y yo dije: “Burt, ¿harías tú eso?” “Bueno”, él dijo: “Sólo sígueme y lo verás”.
49Fuimos a cazar ese día; había como unas seis pulgadas [como unos 15 cm.–Trad.] de nieve, un buen tiempo para rastrear. Pero los venados, después que se les ha disparado unas cuantas veces, (son muy silvestres en esa región, los de cola blanca), ellos pueden esconderse y uno no puede verlos “por nada de esta vida”. Y ellos no salen en el día; ellos no lo hacen. Así que si ellos alguna vez salen, uno los va a ver cuando apenas raya el día, o un poco antes que se ponga oscuro. Eso es cuando uno los encuentra. Y nosotros habíamos cazado hasta como a las once y ni siquiera vimos una sola huella; ya estaba avanzada la hora cuando llegamos allá arriba. Y entonces.... La temporada ya se había iniciado unas dos semanas antes allá en la parte norte del camino; se había abierto después de navidad en el lado sur de–de la Cordillera Presidencial. Así que estábamos justo atrás de la montaña Washington. Y cuando estábamos cazando ese día, como a las once... Generalmente cargábamos chocolate caliente (contiene mucha energía en él) cargábamos eso con un pequeño lonche en nuestra espalda, para que si nos perdíamos o quedábamos abandonados, bueno, nosotros pudiéramos encontrar nuestro camino de regreso, y tendríamos algo para comer, para calentarlo a uno si teníamos mucho frío. Estaba muy frío.
50Y Burt se sentó en un... cerca de un pequeño espacio estrecho y despejado allí, y yo lo iba siguiendo, porque después del medio día, generalmente nos separábamos y cazábamos en otras direcciones, regresando a través de las cañadas. Y entonces cuando él se sentó allí, él metió la mano en su camisa de esta manera; yo pensé que él iba a coger su chocolate caliente. [Porción sin grabar en la cinta–Ed.]. Una venada grande se levantó allí perfectamente a la vista. Ahora, eso es algo extraño para que ellos hagan eso, a las once del día. Y él me miró con esos... mirada pícara. Y esa venada... El silbó de nuevo, y la venada salió allí mismo a lo despejado. Ahora, eso es muy fuera de lo común. Uno podía ver esas grandes orejas y esos grandes ojos cafés, mirando alrededor.
51Burt... Nunca llevábamos una bala en la recámara del rifle, así que él jaló el cerrojo y puso una bala adentro. Cuando el rifle dio el chasquido, la venada lo oyó, y ella miró alrededor. Y él se levantó con el rifle. Oh, yo... Ese cruce de líneas en ese anteojo de puntería lo apuntó directamente a su corazón. Yo sabía que en un par de segundos, él le estallaría su corazón a pedazos de un disparo. Y yo pensé: “¿Cómo puede él ser tan cruel?” Yo le susurré a él, yo dije: “Burt, ¿no vas a hacer eso, verdad?”. Pero esa venada no estaba fingiendo nada. Ella era una madre; ella nació una madre. Había algo en ella que amaba a su bebé. ¿Han notado Uds. alguna vez a una niñita cuando nace, que ella... cuando ella crece lo suficiente como para caminar, que ella quiere una muñeca? ¿Qué es? Es una madre para empezar; es su naturaleza. Y la naturaleza de esa venada era buscar a ese bebé. Y ella volteó y miró directamente al cazador, ella levantó derechas esas grandes orejas por un momento; pero sabía que ese bebé estaba en problemas, y empezó a buscarlo. Cuando yo vi a él apuntarlo, yo pensé: “¡Oh, qué cosa!, ¿cómo puedes hacer eso, Burt, matar a esa pobre madre parada allí de esa manera, después de engañarla que su bebé la estaba llamando?” Y quizás ella tenía a un cervato por allí en alguna parte, y pensó que estaba en dificultad, y ella lo estaba buscando, porque estaba llorando. Ahora, ella no estaba fingiendo; eso era genuino. Eso era amor genuino de madre.
52Y cuando él iba a disparar así, yo volteé mi rostro. Yo dije: “Padre Celestial, ten misericordia de él. Yo lo amo. ¿Cómo puede ser él tan cruel? Ese verdadero y leal despliegue maternal, y allí él le va a estallar el corazón de ella a pedazos de un disparo, después de haberla engañado y sacado allí a lo descubierto (esa madre buscando a un cervato allí en alguna parte, y él actuando como que él es ese cervato que está llorando por la madre)”. Y yo esperé para oír el disparo del rifle. Yo esperé como por un minuto; el rifle nunca disparó. Yo me pregunté cuál era el problema. Yo volteé para mirar, y el cañón del rifle se estaba moviendo de esta manera. El no podía detenerlo más tiempo. El me miró y las lágrimas le estaban corriendo por sus mejillas; él arrojó el rifle al suelo y me agarró de las piernas del pantalón. El dijo: “Billy, ya he tenido lo suficiente de ello. Guíame a ese Jesús del que tú hablas, que es tan dulce y lleno de amor”.
53¿Qué fue eso? El vio algo real; él vio algo genuino. El vio algo que ella no estaba imitando; ella no estaba como actuándolo; ella realmente tenía lo que ella estaba actuando. Eso es lo que el mundo está buscando en la iglesia hoy: algo que es real. ¡Oh!, a todos Uds., ¿no les gustaría ser un Cristiano tan real y leal en su corazón, como esa venada era una madre? ¿No les gustaría tener eso? ¿Les gustaría? ¿Levantarían sus manos y dirían: “Me gustaría ser eso”? Dios dijo: “Este es Mi Hijo amado; a El oíd. Las obras que El hace vosotros las haréis también”. “Mayores haréis, o más”, dijo Jesús. “Yo voy a Mi Padre”. Que Dios les conceda a Uds. gente aquí de Phoenix es mi oración, que la lealtad de Cristo esté en su corazón, nacida allí adentro por medio de la naturaleza del Espíritu Santo, que los haga a Uds. tener hambre por Dios y pararse tan leales por Dios y por Su Palabra como la lealtad materna se paró en ese cervato... esa venada ese día por su cervato. Oremos.
54¿Habría por casualidad, mientras Uds. tienen sus rostros inclinados...? ¿A cuántos pecadores aquí les gustaría ser recordados en oración mientras terminamos esta noche? ¿Levantarían sus manos? En el balcón a mi derecha, primero. Dios los bendiga a todos Uds. allá arriba; Dios los bendiga. Sólo quieren ser un real Cristiano. Por supuesto yo no los culpo a Uds. Uds. han visto a mucha gente imitar y actuar como que tienen algo, y sencillamente eso los disgusta a Uds. Pero Uds. quieren ser reales. Mi hermano, mi pobre amigo perdido, hay un real Jesucristo. Hay un real Padre Celestial, un real Espíritu Santo, Angeles reales. Y hay Cristianos reales. Yo pido que Dios los haga a cada uno de Uds. allí en ese balcón a mi derecha, que levantó su mano, un Cristiano que sea así.
55En los balcones enfrente de mí, ¿levantarían su mano allí y dirían: “Ore por mí, Hermano Branham. Yo quiero ser un Cristiano, tan Cristiano como esa venada era una madre, y que mi lealtad pueda ser desplegada para mi Salvador”? Dios lo bendiga; Dios te bendiga, hijo; Dios lo bendiga, eso está muy bien. En los balcones a mi izquierda, ¿levantarían sus manos, dirían: “Ore por mí, Hermano Branham, que yo sea la clase de Cristiano... tan Cristiano y que nazca en mí, algo en mí, que yo–yo sea verdadero a Cristo, como esa madre lo fue al llamado de su bebé”? ¿Levantarían su mano, en cualquier parte en los balcones a la izquierda?
56Debajo de los balcones, aquí a la izquierda en el piso, ¿levantarían sus manos? Dios lo bendiga, señor; Dios los bendiga a todos Uds. allí debajo, eso está muy bien. Todos allá atrás, Dios los bendiga; eso es bueno. El pasillo central aquí, ¿cuántos levantarían sus manos y dirían: “Recuérdeme”? Dios los bendiga, a todos allá atrás. Yo las veo, aun muy atrás a las personas de color allá, yo las veo a Uds. Dios las bendiga. El hará que Uds. sean eso. Ahora, debajo del balcón al lado derecho y este pasillo aquí, ¿cuántos levantarían su mano, dirían: “Recuérdeme, Hermano Branham”? Dios los bendiga; eso es bueno, eso está bien; Dios sea misericordioso con Uds.
57Ahora, a mí... aquí atrás, detrás de mí, aquí atrás. Dios los bendiga. Eso está bien. Yo los he pasado por alto allí por un par de noches. Pero Dios estando con Uds. ahora, que El conceda darles a Uds. el deseo de su corazón. Ahora, quiero que ore conmigo cada uno de Uds. que levantó su mano. Y yo quiero que Uds. crean a Dios con todo su corazón. Ahora, hay Algo que los hizo que levantaran su mano; fue Algo que Uds. quieren ver que es real. Yo quiero que le hagan una promesa a Dios en esta noche, si Uds. lo ven a El entrar en esta fila de sanidad y hacer las mismísimas cosas que El hizo cuando El estuvo aquí en la tierra: supo los secretos del corazón, sanó a los enfermos y a los afligidos, hizo al cojo andar, al ciego ver, al sordo oír, al mudo hablar. No sabemos lo que va a acontecer aquí. Si El hace eso, entonces Uds. van a ver una demostración del Espíritu Santo (el genuino Espíritu Santo), entonces yo quiero que Uds. vengan, tan pronto como termine el servicio de sanidad, aquí adelante y se paren aquí alrededor del altar en donde se pueda orar por Uds. Y luego algún ministro puede llevarlos a Uds. a su manada como pastor, y allí alimentarlos y nutrirlos, hasta que Uds. sean colocados dentro del Cuerpo.
58Nuestro Padre Celestial, había algunas, quizás de treinta a cincuenta manos que fueron levantadas en esta noche, por todo alrededor, por todos los balcones y todo debajo de los balcones, allá en la parte central del auditorio. Mucha gente levantó su mano, joven y anciana y de edad mediana, todos queriendo ser reales. Ellos quieren ser Cristianos reales. Ellos quieren tener, no un substituto, algo que ellos tengan para imitar a alguien, sino una real experiencia dada a ellos solo por Dios, que los haga un Cristiano leal y real. Te pido, Padre Celestial, que Tú concedas esta bendición a cada uno. Bendice a aquellos en esta noche, Señor, quienes se han descarriado, que ya no caminan más en la fe, que se han alejado para caminar en este presente mundo, amándolo más que lo que ellos aman a Cristo. Yo te pido que Tú los vuelvas en esta noche, y que ellos vean Algo tan real en esta noche, que ellos... atraiga la atención de ellos, como la zarza ardiendo le hizo a Moisés. Y que ellos entren otra vez en el dulce compañerismo Contigo y con la iglesia. Concédelo, Padre.
59Y bendice a toda la iglesia. Y que ellos se unan en amor y comunión, todas las iglesias y todos los cuerpos de creyentes, hasta que veamos al perfecto Hijo de Dios formado en nuestros medios para traer de nuevo el Cuerpo literal de Cristo. Y los cuerpos de aquellos que duermen en El, serán cambiados y hechos a Su propio Cuerpo glorioso, por el cual El es capaz de sujetar todas las cosas a El mismo. Concédelo, Padre. Yo pido esto ahora, que Tú vengas a la escena, como predicamos esta mañana, que el Dios de historia se levante en la escena, el mismo Dios, para darle a saber al pueblo: “No temáis; Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”. Que la voz de Dios suene por su corazón en esta noche: “Este es Mi Hijo amado; a El oíd”. En el Nombre de Jesucristo lo pedimos. Amén.
60Estamos sentados aquí en esta noche, bajo grandes anticipaciones ahora, esperando la fila de oración. Yo creo que Billy me dijo que repartió cincuenta tarjetas de oración a la gente, ¿es correcto eso? ¿“C”? “A”, “B”, “C”... Es la tercera vez que repartimos tarjetas de oración. La otra noche, yo les pregunté a Uds. cómo querían que se llevara a cabo la reunión. Y Uds. pidieron tarjetas de oración para esta noche, para que así todo el grupo pudiera venir y se les pusiera manos sobre ellos. Eso es maravilloso, la Escritura dice eso. Ahora, para que ellos no se confundan... Esa es la razón que no los podemos llamar a todos. No es una arena, como Uds. saben; y sí es una arena, pero ahorita es una iglesia. Hermanos estarán peleando con hermanos mañana en la noche, pero nosotros le estamos peleando al diablo en esta noche, en esta arena. Pero nosotros la queremos hacer la iglesia de Dios.
61¿Quien tiene tarjeta de oración “C”?, “C” como en Cristo. “C” número 1, ¿levantaría su mano? Alguien con “C” número 1. Tarjeta de oración....
62[Porción sin grabar en la cinta–Ed.].... la orilla del manto de Jesús y El sintió la enfermedad de ella... cuando ella lo tocó a El, ella... El sintió su fe y miró hacia la multitud, y la encontró, y le dijo a ella que su flujo de sangre se había detenido. ¿Cuántos saben que eso es la Escritura? ¿Cuántos saben que Jesús no reclamó ser un sanador, y que El dijo: “Yo... No puede el Hijo hacer nada por Sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre, eso hace el Hijo”? San Juan 5:19. No obraba cuando El no lo veía a El obrar allí. Muy bien. ¿Cuántos aquí creen que Jesucristo no está muerto, que El está vivo? ¿Cuántos creen que la Biblia dice en–en Hebreos 13:8, que Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos? Bueno, si El es el mismo, El es el mismo en principio, el mismo en poder. ¿Cuántos saben que El dijo que un poco y nadie lo vería más a El, porque El iba a ascender a lo alto?
63Pero, aquí está lo que sucedería: El sería la Vid y la Iglesia sería los pámpanos. ¿Cuántos saben eso? ¿Cuántos saben que la... no es la Vid la que lleva el fruto, es el pámpano? El fruto sale del pámpano. Entonces si Uds. son los pámpanos, eso es la Iglesia, los miembros de la Iglesia, el Cuerpo. Muy bien. Entonces si el pámpano... el... está en la Vid, el pámpano llevará los frutos de la Vid. ¿Es correcto eso? Entonces esa es la Vida de Cristo en la Iglesia produciendo los mismos frutos que El hizo. ¿Cómo le dio a conocer El a la gente que El era el Mesías? Ahora, ¿estaban los gentiles esperando un Mesías en ese día? No, señor; ellos eran paganos. Muy bien. ¿Estaban los judíos esperando un Mesías? Sí. ¿Estaban los samaritanos esperando un Mesías? Sí. ¿Cómo se dio a conocer a Sí mismo a esos dos...? Unicamente hay tres clases de pueblos, de todas maneras: el pueblo de Cam, de Sem, y de Jafet (de acuerdo a la Biblia), los hijos de Noé. Esos son: judíos, gentiles, y samaritanos. ¿Creen Uds. eso?
64¿Cuántos saben que a Pedro se le fue dado las llaves del Reino? ¿Cuándo lo abrió él a los judíos? En Pentecostés, ¿es correcto eso? ¿Cuándo lo abrió él a los samaritanos? Cuando Felipe fue allá y les predicó y los bautizó, y tuvo un gran avivamiento, si embargo el Espíritu Santo no cayó sobre ninguno de ellos, Pedro tenía las llaves. Fue allá, puso las manos sobre ellos y recibieron el Espíritu Santo, ¿es correcto eso? ¿Cuándo lo recibieron los gentiles? En la casa de Cornelio, el romano. “Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre los que oían la palabra”. ¿Es correcto eso? Pero cuando Jesús estuvo aquí, El únicamente se manifestó a los judíos y a los samaritanos, los únicos dos que lo estaban esperando. Cuando se manifestó, ¿cómo les dio a conocer que El era el Mesías? Moisés dijo: “Cuando venga el Mesías, el Señor tu Dios te levantará un Profeta como yo. Mas cualquiera que no oyere a ese Profeta, será cortado de entre el pueblo”.
65Ahora, este Mesías debía ser un Hombre (¿es correcto eso?), nacido de una virgen, y haría la señal de un profeta, un profeta maestro, ¿es correcto eso? Cuando le dijo a Pedro quién era él, dijo: “Tu nombre es Simón; tú eres el hijo de Jonás”. El lo adoró a El y supo que ese era el Mesías. Cuando Felipe fue y encontró a Natanael debajo de la higuera y lo llevó delante de Jesús, Jesús lo miró y dijo: “He aquí un israelita, en quien no hay engaño. (Díme cuando estén Uds. listos...?...) He aquí un israelita, en quien no hay engaño”. Y cuando él... Dijo: “Rabí, ¿de dónde me conoces?” El dijo: “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi”. ¡Qué ojos! Y, ¿qué dijo él? “Rabí, Tú eres el Hijo de Dios”. ¿Cómo lo reconoció a El? Por la señal. “Tú eres el Rey de Israel”. El lo es.
66Entonces cuando El fue a los samaritanos, El tenía necesidad de pasar por allí. Los discípulos fueron a comprar algo para comer; El se sentó en el... sobre el pequeño barandal alrededor del pozo, allí en el pozo público. Una mujer (sabemos que ella era una ramera), salió. Ella empezó a sacar agua, y Jesús la miró y dijo: “Mujer, dame de beber”. Ella dijo: “No es costumbre; tenemos segregación. Uds. judíos, y nosotros, no tenemos tratos uno con el otro. No es correcto que Tú, siendo un hombre judío, me pidas tal cosa a mí, una mujer samaritana”. El dijo: “Pero si conocieras con quién estás hablando, tú me pedirías a Mí de beber”. Y la conversación continuó hasta que Jesús encontró en dónde estaba su problema. ¿Sabe alguien cuál era su problema? Ella estaba viviendo en adulterio. Y Jesús le dijo a ella, dijo: “Ve, llama a tu marido y ven acá”. Ella dijo: “Yo no tengo marido”. Dijo: “Correcto. Tú has vivido con cinco, y con el que ahora tú estás viviendo, no es tu marido. Tú has dicho bien”. ¿Qué dijo ella? Ella dijo: “Señor, me parece que Tú eres profeta. (Ahora, escuchen; eso no es todo). Nosotros sabemos que cuando el Mesías venga, ésa será Su señal. (¿Cuántos saben que la Escritura dice eso?) Nosotros sabemos que cuando el Mesías venga nos declarará todas las cosas. Pero, ¿quién eres Tú?” El dijo: “Yo soy, el que habla contigo”. Ahora, ¿cuál era el mensaje de ella? Entró corriendo a la ciudad, y dijo: “Venid, ved a un Hombre que me ha dicho las cosas que yo he hecho. ¿No será éste el mismísimo Mesías?”
67Ahora, Dios es infinito, ¿creen Uds. eso? El no puede cambiar; El no permitió que ninguno de esos pueblos, tribus de gente, su generación cesara sin ver esa señal. El profetizó que los gentiles verían... la recibirían como fue en los días de Sodoma, antes de que Sodoma se quemara. Ahora, si El le dio esa señal a ellos y sólo nos permitiera a nosotros entrar basados en lo intelectual, entonces El nos engañó al no darnos algo. El no lo hará; El es el mismo. Si esa fue Su idea, si esa fue Su.... Cuando Dios alguna vez es llamado a la escena, de la manera que El actúa la primera vez, tiene que actuar para siempre de esa manera. Si no lo hace, El actuó incorrectamente la primera vez. El hizo algo incorrecto. Pero si se fijan Uds., cuando Dios actúa, El actúa lo mismo cada vez. Si un pecador clamó, y El salvó a ese pecador, el siguiente pecador que clama, El tiene que salvarlo, y el siguiente pecador, y el siguiente pecador, y el siguiente pecador, y el siguiente pecador, y a todo aquel que clame. Si un hombre clama por sanidad para su cuerpo, y Dios lo sana, entonces el siguiente, y el siguiente, y el siguiente, y el siguiente que clame, tiene que ser sanado sobre la base de la fe de cada uno.
68Y El les mostró a los judíos la señal del Mesías antes que finalizara la dispensación de ellos. El les mostró a los samaritanos la señal del Mesías antes que finalizara la dispensación de ellos, pero en ninguna ocasión El les mostró eso a los gentiles. Ellos no estaban esperando a ningún Mesías; ahora sí lo están. Aquí está ese mismo Mesías que profetizó que El lo haría, regresando otra vez entre la gente. No yo; nosotros, la Iglesia, por todo el mundo, regresando, mostrando las mismísimas cosas que El hizo allá. Uds. deberían creerlo. Ahora, Uds. que quieren ver Algo que es real, Algo que es genuino, que el Espíritu Santo pueda dárselo a Uds. en esta noche. ¿Cuántos aquí dijeron que no tenían tarjetas de oración?, levanten su mano. Por supuesto Uds. no las tienen; yo quise decir enfermos; las tarjetas de oración están en la fila. Ahora, oren sólo un momento mientras ellos están terminando esa fila.
69¿Qué dijo Ud.? [Alguien le habla al Hermano Branham–Ed.]. Muy bien. Muy bien, está–está bien. Sólo un momento. Yo estoy tratando de lidiar ahorita con la gente allá sin tarjetas. Sigo pensando en ese reloj, pero yo no sé cuándo nos volveremos a reunir otra vez. Estemos quietos sólo un momento, manténganse quietos. Si uno se empieza a apurar, entonces el diablo empieza a obrar en eso (¿ven?), tratando de hacerlo algo que no es. Ahora, tengamos fe y creamos. Creamos con todo nuestro corazón que Jesucristo, el Hijo de Dios, está aquí listo para darnos lo que nosotros deseamos. (Pablo, ¿están todos listos?) Quiero que por todo el edificio, en dondequiera que Uds. estén, quiero que oren.
70Ahora, quiero hacerles una pregunta antes que yo lo haga. Miren acá. Para que Uds. puedan saber la sinceridad. Esta Biblia, que yo amo, y que creo que es la Palabra de Dios, ese Angel que Uds. ven en la fotografía... Bueno, yo no tengo que decirles; ahí está en la fotografía. Ahí está el Sr. George J. Lacy, encargado de las huellas digitales y de documentos, del F.B.I. [Departamento federal de investigaciones–Trad.], que probó que la luz estaba allí y tocó el lente; no es sicología. El dijo: “El ojo mecánico de esta cámara no captará sicología”. ¡Ajá!, ciertamente que no. Así que Dios es mi juez; yo veo esa Luz. Para revelación, para visión... Si nunca más los encuentro a Uds. hasta que los encuentre en la Tierra de la Gloria, y esté parado en ese día en el trono de juicio de Cristo adonde todos llegaremos, yo les he dicho la verdad. Yo sé que Uds. piensan que por no tener educación, que yo no soy un buen predicador, porque no tengo educación, pero Dios me dio un don: eso es sencillamente de hacer a un lado a William Branham, para que El pueda tomar la cáscara y hablar El mismo a través de ella.
71Ahora, Uds. oren, y yo quiero que Uds. sean honestos. Y si Dios hace y actúa aquí en esta noche, exactamente como El lo hizo cuando estuvo en carne aquí en la tierra, actuando por medio de nuestra carne, haciendo las mismas señales, las mismas maravillas, entonces yo quiero que Uds. hagan esto: agárrense de la cruz hasta que Dios los coloque posicionalmente a Uds. en donde El los quiera en el Cuerpo de Cristo. Que Dios lo conceda. Detrás de mí, la señora sentada al fin de esa fila allá, Ud.–Ud. está deseando a Dios, ¿no lo está Ud.? Si Dios me explica su problema, ¿me creerá Ud. que yo soy Su siervo? ¿Creerá Ud.? Ud. tenía problema del corazón. Correcto. Si eso es correcto, mueva su mano. Ahora, yo no la conozco a Ud.; ¿tiene Ud. una tarjeta de oración? No, Ud.... Por supuesto que no. Muy bien. Ahora, ¿cree Ud. mi...? ¿Cree Ud. que eso es verdad? ¿Cree Ud. que ése es el mismo Espíritu que le dijo a la mujer que ella tenía cinco maridos? Si Ud. lo cree con todo su corazón, entonces Ud. tiene que ser sanada. ¿Ven? Yo no la conozco, nunca la he visto a Ud. Ud. tocó Algo, y El es un Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades. Si el Sumo Sacerdote podía compadecerse de nuestras debilidades, ¿no actuaría igual que El actuó en ese entonces si El es el mismo Sumo Sacerdote?
72Eso emocionó a esa mujer sentada al lado de Ud. Fue Ud. la que atrajo al Espíritu del Señor. ¿Cree Ud., señora, que Dios sabe lo que está mal en Ud.? Si yo le digo a Ud. desde aquí lo que está mal en Ud., ¿aceptaría su sanidad? ¿Le ayudaría a Ud.? Un crecimiento en su oído, es por lo que Ud. está orando. Eso es correcto, ¿no lo es? ¿Tiene Ud. fe? Crea ahora. ¿Qué de allá en la audiencia? Ese hombre sentado allí, agarrándose su cabeza con sus manos, orando, tiene un problema glandular y nerviosismo. Si Ud. cree, señor, lo dejarán a Ud., y puede irse a casa, y ser sanado. ¿Acepta Ud. su sanidad? ¿Cree Ud. con todo su corazón? Muy bien. Ud. estaba orando en ese entonces. Correcto. Jesús lo sana.
73Esa mujer justo detrás de él, allí, ¿cree Ud. que Dios me puede decir cuál es su problema? ¿Cree que sus pies sanarán? ¿Sí cree? La han estado molestando a Ud. por algún tiempo. ¿Cree Ud. que Dios sabe quién es Ud.? Srta. Hershey, correcto. Muy bien, Ud. puede irse a casa ahorita y ser sanada si Ud. lo cree. Levante su mano, diga: “Yo le alabo a El por eso”. Muy bien. Tengan fe en Dios; crean. Qué de alguien por aquí, alguno de Uds., para que Uds.... Hay un hombre sentado aquí orando. Yo no lo conozco, nunca lo he visto a él. Tiene artritis. Esa es su esposa sentada al lado de él; ella también tiene artritis. Creo que no lo está captando. Sr. Rinehart, crea Ud. con todo su corazón. Levántese y sea sano, Ud. y la Sra. Rinehart; Jesucristo los sana. Amén. Crean ahora. Amén. ¡Oh! ¡Gloria! Oh, Dios, ¿por qué la gente no puede ver eso? No piensen que yo estoy loco; no lo estoy. ¿Por qué...? ¡A mí me parece como que eso encendería un fuego en alguna parte! ¿No pueden ver eso? Es el Dios Viviente El mismo haciéndose real.
74Esa mujercita india sentada allá atrás, con alta presión, crea, hermana, sea sanada. ¿Cree Ud.? Con un vestido rosa puesto, mírandome... Muy bien. ¿Cree Ud. que cesó la alta presión? Muy bien. Mueva su mano si Ud. cree que cesó. Muy bien. Dios la bendiga. Dios la ama. Eso emocionó a otra muchacha india sentada allá atrás al ver a esa otra mujer. ¿Cree Ud. que Dios le quitará a Ud. ese problema de la espalda hermana, con la pequeña... allá atrás? ¿Cree Ud. que El quitará... sanará su espalda? La india sentada al lado de ella tiene problema del pulmón. La que está sentada al lado de ella, también tiene problema de la espalda. Ud. no puede... ¿Ve? Dios conoce todo respecto a Ud. ¿Cree Ud. que Dios la sanará, a cada una de Uds., sentadas allá atrás en esa hilera de atrás? ¿Pueden entender inglés? Muy bien, entonces sólo crean con todo su corazón; sean sanadas.
75¿En dónde está esa mujer que alguien me señaló aquí? ¿Es esta la señora parada aquí? Mire aquí, señora. ¿Me cree Ud. que...? ¿Es esa mujer en la fila? Bueno, ¿por qué ella no...? [Alguien dice: “No puede subirse”–Ed.]. No puede subirse; muy bien. Miren aquí, si Dios revela lo que está mal en esa mujer parada allí, ¿lo creerán el resto de Uds. en la fila para que así podamos orar por toda la gente? ¿Le cree Ud. a El ahora con todo su corazón? ¿Cuántos creen que eso es real? ¿Cuántos creen que es tan real como puede ser? Dios los bendiga; eso está bien. Ahora, Ud. mantenga ese Espíritu sobre Ud. de esa manera; mantenga esa unción. Ud. también, señor.
76Bueno, Ud. realmente no está orando tanto por Ud. misma. Hay una pregunta en su mente por la que Ud. está orando, la cual es más importante que orar por Ud. misma. Correcto, ¿no lo es? Eso es verdad. Yo no la conozco a Ud.; de lo que yo sé, no la he visto a Ud. en mi vida. Pero Dios sí la conoce. Si Dios me revela lo que es ese secreto... Parece como que su espíritu continúa retrocediendo. Si Dios puede revelarme lo que es eso, ¿lo aceptaría Ud., si recibe lo que Ud. ha pedido? ¿Se uniría con ella el resto de la gente? Es por alguien más por quien ella está parada. Es una mujer mucho más joven que lo que ella es. ¡Oh!, es su hija. La hija está sombreada de muerte; ella tiene cáncer. A ella le han operado el cáncer y la operación no tuvo–tuvo éxito; ellos no pudieron pararlo. El cáncer está en los vasos sanguíneos; son dos de ellos. Y Ud. está algo inválida. Ud.... La razón que Ud. no pudo subir los escalones, es porque Ud. camina con un bastón, o un palo, o... hay algo con el que Ud. camina; yo la veo tratando de retirarse de la calle. Eso es correcto. Ud. ha estado antes en mis reuniones. Se oró por Ud. una vez en mi reunión y Ud. tenía algo mal en Ud. que... era... Ud.... dificultad para respirar... asma. Y el Señor la sanó de ello, eso es ASI DICE EL SEÑOR. ¿Cree Ud. con todo su corazón? O, ¿verdaderamente cree Ud.? Ahora, Ud. sabe que yo no la conozco a Ud. Yo no sé lo que fue dicho; está en la cinta allá. Dios lo sabe, con mi mano sobre mi Biblia, que hasta donde yo sé, yo nunca he visto a la mujer en mi vida. ¿Cree Ud. que Dios me puede decir quién es Ud.? [La señora dice: “Sí creo”–Ed.]. Sra. Shaeffer, Ud. puede irse a casa ahora. Jesucristo le concederá su petición. Digan: “Alabado el Señor”. ¿No creen Uds.?
77Ahora Ud. comprende, señora, que yo sabré lo que está mal en Ud. Pero, lo que yo dijera o cualquier cosa, eso no le haría más beneficio que sólo–sólo orar por Ud. y eso sí le haría beneficio, ¿no le haría? Pero, ¿piensa Ud. que va a ser una inválida? ¿Piensa que Dios la va a sanar, y que la artritis y cosas la van a dejar, y Ud. va a ser sanada? ¿Piensa Ud.? Eso es todo lo que Ud. tiene que saber. Sólo crea con todo su corazón. ¿Vendría Ud.? Ahora, Ud. sabe que yo sé lo que está mal en Ud. Yo no; Dios sí sabe; pero yo pudiera decirle a Ud. ¿Cree Ud. que Dios me lo pudiera revelar? ¿Le ayudaría a Ud.? ¿Es Ud. latina? Ud. es latina. ¿Piensa Ud. que le ayudaría eso a la gente latina, si yo le dijera cuál es el problema de Ud.? ¿Piensa Ud. que le ayudaría? Gente creyente latina, ¿la haría a Ud. creer? Esta es su hermana, también mi hermana. ¿La haría creer? Bueno, entonces la diabetes la dejará; Ud. puede irse a casa y ser saludable. ¿Cree Ud. eso? Muy bien, entonces Ud. puede continuar su camino y regocijarse.
78¿Cómo está Ud.? Muy bien, ¿cree Ud. que toda la gente blanca allá creerá si Dios me dijera cuál es su problema? Entonces su nerviosismo la dejará; casi todos ellos allá están sufriendo de ello de todas maneras. ¿Ven? Y la dejará y puede irse a casa, y ser saludable. Dios la bendiga ahora. Tengan fe; crean. ¿Creen Uds. con todo su corazón? ¡Oh, hermano!, esa condición asmática, ¿cree Ud. que Dios lo va a sanar? [El hombre dice: “Sí, sí creo”–Ed.]. Muy bien, en el Nombre del Señor Jesús, váyase y sea saludable. Ahora, para los indios, aquí está su hermana. La gente india... ¿Cuántos indios hay aquí que pueden entender inglés?, levanten su mano, Uds. indios. Muy bien, aquí está su hermana, también mi hermana. Yo nunca la he conocido en mi vida, no sé nada tocante a ella. Si Dios me dice qué está mal en ella, ¿creerán Uds. que es el mismo Espíritu que le dijo a la mujer cuál era su problema? ¿Lo creerán, Uds. indios? ¿Entiende Ud. bien el inglés? Su corazón será saludable; váyase. Amén. Crea.
79Su problema está en su espalda. Váyase, crea y sea sanada. Tengan fe; no duden. En primer lugar, Ud. tiene artritis, problema glandular y artritis. Crea con todo su corazón; váyase, sea sanado. Una condición nerviosa, váyase, sea sanado; tenga fe. ¿Creen Uds. con todo su corazón? Muy bien, digamos: “Alabado el Señor”. Ud. está muy angustiada tocante a algo. Ud. tiene miedo que algo le haya sucedido, ¿no es así? ¿Cree Ud. que el Señor Jesús puede sanarla de ese problema rectal? Ud. está orando por alguien más. Yo lo vi a él aparecer delante de mí en ese momento. Es su hermano. [La señora dice: “Sí”–Ed.]. Su hermano no está aquí [“no”]; él está en California [“correcto”]. ¿Cree Ud. que Dios me puede decir cuál es el problema de él? [“Sí, yo sé que El puede”]. Asma. Váyase y crea ahora. Sí, señor. Váyase creyendo. Sí; no–no...?.... ¿Puede Dios sanar el problema del corazón? ¿El suyo? Muy bien, entonces, váyase creyendo. Digamos: “¡Alabado el Señor!” Todos...?....
80Ahora, ¿cuántos de Uds. se unirán conmigo con todo su corazón ahora, y orarán ahorita mientras oramos por estas personas? Me está debilitando mucho; Uds. se ven como que sólo son una sombra moviéndose delante de mí. Oremos sólo un poquito; Uds. oren conmigo ahora. Venga, hermana. Nuestro Padre Celestial, en el Nombre de Jesús, te pido por nuestra hermana, que Tú la sanes. “Estas señales seguirán a los que creen”. En el Nombre de Jesucristo, que nuestro hermano sea sanado, Señor, en el Nombre de Jesús. Dios Padre, te pido que Tú sanes a nuestra hermana. En el Nombre de Jesús que ella sea sanada. Dios Padre, te pido que Tú sanes a mi hermana. Dios, ella ha sido sanada muchísimas veces; yo te pido que Tú lo concedas otra vez, en el Nombre de Jesús. (Muy bien, hermana). Padre Celestial, te pido por nuestra hermana que Tú la sanes en el Nombre de Jesucristo. Dios, te pido por este muchachito que Tú lo sanes en el Nombre de Jesucristo. Amén. Dios, te pido por la hermana junto con esta gran iglesia en esta noche, poniendo manos sobre ella como creyentes, en el Nombre de Jesús. Pongo manos sobre ella, y pido que el diablo salga en el Nombre de Jesús. Amén. ¿Entiende Ud. lo que quiero decir? En el Nombre de Jesucristo, que nuestra hermana sea sanada. Venga, hermana, ¿le cree Ud. a El ahora? En el Nombre de Jesucristo, que mi hermana sea sanada. Amén. En el Nombre de Jesucristo, que mi hermano sea sanado. Amén. En el Nombre de Jesucristo, que mi hermana sea sanada. Amén. Muy bien.
81¿Está Ud. preocupada? Ud. tiene miedo de esa operación de ese tumor, pero la dejará a Ud., si Ud. cree. ¿Lo cree Ud.? Entonces váyase regocijando, diciendo: “Gracias, Señor Jesús”. ¿Creen Uds., todos Uds.? ¿Ven? Sólo hago eso para descansar un poco, sólo un momento. Uds. sólo... Dios conoce cada corazón; pero Jesús, cuando una mujer lo tocó a El, El dijo que virtud salió de El. ¿Es correcto eso? ¿Cuántos saben que eso es fuerza? Seguro que lo es. ¿Le ayudaría a Ud. si yo le dijera cuál era su problema? ¿Le ayudaría? Muy bien. Ud. está aquí por alguien más: su madre. Ella casi está para morir. Ella tiene cáncer y problema del corazón, está tan débil que ella tiene que recibir inyecciones. Eso es verdad, ¿no lo es? [La señora dice: “Sí”–Ed.]. Ud. la ama a ella; Dios la ama a ella. Que Ud. la encuentre a ella en la condición que–que Ud. quiera que ella esté, es mi oración. Dios del Cielo sánala en el Nombre de Jesús. Váyase... tóquela con ese pañuelo, sea para ella. Váyase creyendo ahora.
82Venga, mi hermana. En el Nombre de Jesucristo, que ella sea sanada. Concédelo, Señor. Venga, hermana querida. En el Nombre de Jesucristo, que ella sea sanada. Amén. ¡Oh, Dios Eterno!, yo bendigo a esta mujer y a este niño. Que el poder de Dios venga sobre ellos y los ayude, en el Nombre de Jesús lo pido. Amén. Dios la bendiga, hermana; crea ahora. En el Nombre de Jesucristo, que Tú bendigas a mi hermano, Padre, mientras esta gran iglesia ora por él. Venga, hermana. En el Nombre de Jesucristo, Dios, que Tú bendigas a mi hermana y la sanes. Amén. ¿Cree Ud.? En el Nombre de Jesucristo, yo toco la mano de esta mujer, y pido que ella sea sanada. Venga, hermana. En el Nombre de Jesucristo, yo pido, Dios, que Tú la toques a ella y la sanes, en... Ahora, no se preocupe tocante a esas manos, hermana. No–no–no esté preocupada, sólo váyase creyendo; todo saldrá bien.
83¿Cree Ud. que Dios la sanará? [La hermana le habla al Hermano Branham–Ed.]. Las glándulas están mal, y tienen cáncer. ¿Cree Ud. que Dios las hará... sanará y las hará saludables para Ud.? Entonces, Padre Celestial, yo te pido que la sanes a ella y la hagas saludable, para que ella... pueda ser saludable otra vez. Yo reprendo este demonio en el Nombre de Jesucristo. Amén. Muy bien. ¿Cree Ud. que Dios la hará saludable, hará saludable su estómago, la hará que camine y que esté bien otra vez? Dios, te pido que Tú lo concedas en el Nombre de Jesús. Amén. Venga, hermano. Dios, nuestro Padre, te pido en el Nombre de Jesús, que Tú lo sanes. Venga, damita. ¿Cree Ud. que el Señor Jesús la hará saludable? Muy bien. Señor Jesús, te pido que Tú sanes a esta querida muchachita india y la hagas saludable, en el Nombre de Jesús. Amén. ¿...?...sanada? Ud. crea en El. Padre Celestial, te pido por nuestra hermana, y pido que Tú la hagas saludable, en el Nombre de Jesús. Amén. Dios bendice al muchachito. Te pido, Dios Padre, que Tú lo sanes y lo hagas saludable, para que él pueda irse y jugar y sea como los otros muchachos, en el Nombre de Jesús. ¿Sabes tú que Jesús te puede sanar?...?... Correcto.
84Padre Celestial, te pido por mi hermano y te pido que Tú lo sanes, en el Nombre de Jesús. Amén. Venga, hermano querido. Padre Dios, te pido que Tú quites lo enfermo y lo tullido de nuestro hermano, y lo hagas saludable, en el Nombre de Jesús. Amén. ¿Cree Ud. damita? En el Nombre de Jesucristo, que el Espíritu Santo la sane y la haga saludable. Amén. ¿Cree Ud. ahora, hermana? [La hermana dice: “Sí”–Ed.]. En el Nombre de Jesucristo, que Ud. sea sanada y saludable. Amén. ¿Cree Ud., hermana querida? En el Nombre de Jesucristo, que mi hermana sea sanada. Amén. En el Nombre de Jesucristo, que mi hermana sea sanada. Amén. Señor Dios....
85[Porción sin grabar en la cinta–Ed.]. ¿... es? ¿Cree Ud. que El puede sanarlo? Tiene un oído malo, no puede oír bien de él. Tuvo un acidente hace mucho tiempo, se golpeó su cabeza, su pecho. Correcto. ¿Cree Ud. que Dios lo puede sanar a Ud., hacer que Ud. oiga bien en su oído otra vez? Muy bien; sí cree. Oremos; inclinemos nuestros rostros sólo un momento. En el Nombre de Jesucristo, yo reprendo este demonio. Sal del hombre. ¿Cuánto tiempo Ud. ha estado así? ¿Cuánto? ¿Desde 1944? ¿Está Ud. oyendo de ambos oídos? ¿Me oye? ¿Me oye? Uds. ahora pueden levantar sus rostros. Miren aquí. ¿Me oye? ¿Me oye? Ud. está sanado. Yo veo que Ud. tiene algo que ha estado tratando de vencer por mucho tiempo, un hábito. Váyase, renuncie a ellos en esta noche. Créalo. Los cigarrillos ya no lo molestarán más a Ud. [Porción sin grabar en la cinta–Ed.]. Yo le amo, yo le amo, Porque El a mí me amó; Y me compró mi salvación Allá en la cruz.
86Con nuestros rostros inclinados sólo un momento, por favor, me pregunto ahora: ¿hay algunos aquí que les gustaría venir al frente alrededor del altar y decir: “Yo creo, Dios, que yo he visto al real Espíritu Santo moviéndose entre la gente”? ¿Les gustaría hacerlo?, mientras inclinamos nuestros rostros y cantamos otra vez. Todos por favor, por favor inclinen sus rostros y oremos y cantemos. (Hermano Borders, dirija esto por mí. Me estoy enronqueciendo). Vengan aquí al frente alrededor del altar, y párense aquí para orar. ¿Lo harán Uds.? Uds. quienes levantaron su mano, que quieren encontrar al Dios que conoce el secreto de su corazón. Esa es la manera, señoras, esa es la manera. Inclinemos nuestros rostros ahora, mientras cantamos. Yo le amo, yo....