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~ LA PUERTA AL CORAZON ~
1... Paños y pañuelos, y pedimos que vengan todos los ministros, y los amados, para que podamos poner nuestras manos sobre estos paños, y pedirle a Dios que nos ayude.... Padre Celestial, esta iglesia, unánime, viene a Ti, pidiendo que estos pañuelos sean ungidos con el Espíritu Santo, para que cuando sean enviados para ser puestos sobre los enfermos y los afligidos, que cada uno sea sanado. Mientras oramos unánimes pidiendo la misericordia Divina de Dios para los enfermos y los afligidos, de acuerdo a las Escrituras y las riquezas de Jesucristo y Su gracia. Lo pedimos en Su Nombre y para Su gloria. Amén. Gracias, hermano; gracias, hermano. Pueden sentarse. Gracias.
2Estas han sido dos semanas demasiado cortas para mí, sabiendo que mañana finaliza esta reunión. Yo le acabo de decir al Hermano Shore, cómo aprecio su fina cooperación. Y el hermano... todos los hermanos, y todas las hermanas, y todos los que han venido: de la Cuadrangular, de la Iglesia de Dios, de la del Nombre de Jesús, de la igle-... Tabernáculo Fe, y de todas ellas, de las Asambleas, y todos, ciertamente apreciamos su cooperación. Y ahora mañana, hay visitantes aquí, y yo quiero que encuentren estas iglesias adonde Uds.... su propia... la iglesia de su propia denominación, y vayan allá, a la iglesia de su elección, adonde Uds. quieran ir. Habrá servicios en todas ellas mañana. Y ahora, nosotros no estamos... nosotros estamos–nosotros estamos sólo aquí, viniendo... venimos de esa manera, y para visitar.... Y, por supuesto, nosotros... Si Uds. no tienen iglesia, estaremos contentos de tenerlos mañana en la noche. Pero si su iglesia está teniendo servicio mañana en la noche, ese es su deber, ese es su puesto del deber en su iglesia. Nosotros no queremos que alguno desatienda a su propia iglesia. Nosotros no queremos que alguno tome el dinero que pondrían en su propia iglesia, y lo pongan aquí para patrocinar una de estas reuniones. No, señor. Eso... sus diezmos y ofrendas van a su propia iglesia.
3Si Uds. sienten ayudar en una de estas reuniones o algo, después de que hayan cumplido con su propia iglesia, está bien. Pero nosotros no queremos tomar un solo centavo de ninguna iglesia; nosotros estamos tratando de ayudar a esa iglesia. Estamos tratando de hacer todo lo que podamos para que Uds. sean un miembro mejor de esa iglesia. No importa qué iglesia sea, nosotros queremos que Uds. sean verdaderos miembros fieles, y que le sirvan al Señor Jesús con todo su corazón. Ahora... Y luego mañana en la noche es el servicio de clausura y... ¿Les gustó el servicio de sanidad anoche? ¿Fue esa...? ¿Les gusta esa clase de...? Bueno, ¿les gustaría tener otro mañana en la noche? ¿Estaría bien eso? Muy bien, entonces, los pondré para que repartan tarjetas de oración otra vez mañana en la noche, como a las seis, como acostumbramos, o a la hora que ellos... ¿Cuál es? ¿Como a las seis o...? [El Hermano Branham habla con alguien–Ed.]. ¿A las seis? Oh, seis en punto. Muy bien, a las seis en punto. Y así que, ellos estarán aquí para repartir las tarjetas de oración mañana en la noche; y oraremos por los enfermos otra vez mañana en la noche en una–en una fila de oración. Cualquiera puede recibirlas; son sin–sin costo; no le cuestan a Ud. ni un centavo. Ud. solamente venga; son gratuitas. Esa es la razón que tengo a mi propio hijo repartiéndolas, para que no haya–haya costo en ellas, sin excepción; ellos sólo las reparten. Cualquiera que las quiera, sólo tómelas. Algunas veces cuando estamos teniendo una....
4Entonces yo también le pedí a él, que cuando estemos teniendo filas, en donde tengamos que llamar sólo unos cuantos, le pedí que se parara delante de la audiencia, y mezclara todas esas tarjetas, y luego sólo las repartiera. Porque ninguna... Y él... Y si... Para asegurarlo doblemente, nadie sabe en dónde va a empezar la fila de oración en esa reunión. Yo mismo ni siquiera lo sé; esa es la verdad. Yo me paro aquí, y en donde el Señor ponga en mi corazón empezar, de allí es en donde yo empiezo. Yo solía llamar a un muchachito que subía y contaba, y en donde él paraba, yo empezaba de allí. Eso no funcionó muy bien. Como Uds. saben, la mamá le decía a su hijo que parara exactamente en donde estaba su número. Así que, todavía estamos lidiando con seres humanos. Fue atractivo, pero no fue muy justo para la gente.Y así que entonces, íbamos allá, y al principio de la reunión repartíamos todas las tarjetas de oración. Eso es cuando ellos tenían grandes reuniones, y había, quizás, cientos de ellas repartidas. Bueno, entonces, yo... No había necesidad de que alguien viniera después de esa primera noche, si íbamos a estar por dos semanas; yo nunca hubiera pasado por todas ellas. Como unas seis u ocho por noche, diez, ¿ven?, yo nunca hubiera pasado por ellas, así que eso no funcionó. La gente, si no estaba allí el primer día, no tenía oportunidad para entrar en la fila de oración. De esta manera, todos vienen. Todos tienen la misma, igual... Y nosotros tratamos ahora de sólo pasar por la fila, orar por todo el grupo y por cualquiera que quiera que se ore por él. Y yo pienso que eso es lo mejor que podemos hacer. Estoy explicando que es la fe de Uds. la que los sana.
5Ahora, yo quiero leer en esta noche, si Uds. están anotando las Escrituras, yo quiero leer del Libro de la Revelación de Jesucristo, (lo cual eso es lo que es: la Revelación de Jesucristo), el capítulo 3. Que el Señor bendiga Su Palabra. Y queremos leer de la condición de la iglesia de este día, la Edad de la Iglesia de Laodicea, empezando en el versículo 14. ... escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto: Yo conozco tus obras... ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido... de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete. He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Que el Señor añada Sus bendiciones a la lectura de la Palabra.
6Y ahora, no se olviden: oren. Nosotros acostumbrábamos cantar una alabancita en nuestra iglesia; yo no sé si Uds. la cantan aquí o no. Yo no puedo cantar; yo siempre quise cantar. Pero yo–yo pensé que lo podía intentar, pero no tenía valor para hacerlo. Yo sólo decía: "Orar, orar, es la única manera de alcanzar un alto lugar. Orar, orar, la oración de fe hará descender las bendiciones de Dios". Eso es correcto. ¿A cuántos les gusta el buen cantar? Oh, eso está bien. A mí sencillamente me gusta. Yo oí al Hermano Mashegan (que está aquí) en esta mañana cantando allá en el desayuno. Y ¡qué momento tan maravilloso tuvimos! A mí simplemente me gusta el cantar y el cantar espiritual. A mí me gusta el buen cantar Pentecostal antiguo, el cantar en el Espíritu. Me siento muy mal al oír una voz sobre entrenada, deteniendo su aliento hasta que se ponen azules en su cara, y no saben qué... Ellos sólo están cantando para recibir... ser oídos. Pero a mí me gusta el buen cantar Pentecostal chapado a la antigua en donde ellos palmean sus manos y tienen un buen momento. Ese es el buen cantar. Siempre quise cantar esa alabanza: ¡Sublime gracia del Señor, Que a un infeliz salvó! Yo ciego fui, mas hoy veo ya, Perdido, y El me halló.
7Yo–yo no tengo voz para cantar. Pero algún día cuando todos Uds. lleguen al otro Lado, y estén viviendo en su gran mansión allá arriba en algún lugar, glorificando a Dios, y allá muy metida en el bosque habrá un pequeña cabaña, colocada allí en la esquina. Y cuando Uds. salgan a su porche de enfrente alguna mañana, y Uds. miren allá hacia la cabaña, y oigan la voz que sale de entre el bosque cantando: "¡Sublime gracia del Señor, que a un infeliz salvó!", Uds. digan: "Alabado sea Dios, el Hermano Branham lo logró. Allí está él; él ahora puede cantarla. Finalmente lo logró; cruzó al otro Lado". Y si... de la única manera que llegaré Allá, es por la sublime gracia de Jesucristo. Yo le amo, confío en El, pero se necesitará Su gracia para llevarme al otro Lado. Por lo tanto, yo no estoy confiando en alguna habilidad; no tengo ninguna. Yo estoy confiando en lo que El hizo por mí. El es mi Mediador. El es mi Propiciación para mis pecados. El es el Agua de separación. El es el Alfa, y la Omega. El es mi Vida, mi Nacimiento, mi Padre, mi Madre, mi Hermana, mi Hermano, mi Señor, mi Rey, mi Salvador, mi Sanador; simplemente El es todo en todo para mí. Yo amo a mis hermanos, yo amo a mis hermanas, pero oh, ese amor "fileo" nunca ocupará el lugar de ese amor "Agape" del Espíritu Santo. Yo amo a mi esposa, a mis hijos tanto así como pudiera cualquier esposo o padre, pero eso nunca llegará a igualarse a ese Sagrado lugar de ese amor de Dios, "cuan rico y puro, cuán insondable y poderoso; por siempre perdurará, el cántico de los Santos y Angeles". Oh, yo amo eso. Es mejor que pare ahora.
8En el versículo 20 de este capítulo en particular de Apocalipsis aquí, el capítulo 3, y el versículo 20, yo quiero leer un texto, si lo llamaría eso, y hablar un ratito, y luego ver lo que nuestro Padre Celestial querrá que hagamos; yo no sé. He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. "Pero oiga Hermano Branham: ese es un texto muy pequeño para una audiencia de este tamaño". Pero ¿saben Uds.?, no es el tamaño del texto; es el contenido. Hay lo bastante ahí para abrir los ojos de cada pecador en el mundo. Hay lo bastante ahí para salvar al mundo entero. ¿Saben Uds.?, las cosas hoy, estamos mirando las cosas grandes, pero dejamos sin hacer las cosas pequeñas.
9Aquí hace tiempo (no sé si yo alguna vez les he contado a Uds. tocante a ello, o no; fue en una cierta ciudad), un muchachito estaba arriba en el desván dando un vistazo. Y él–él encontró una estampilla pequeña en un viejo baúl, sólo como de media pulgada cuadrada. Bueno, él sabía dónde había un colector de estampillas más adelante en esa calle, así que él corrió calle abajo, pensó que quizás el colector de estampillas le daría cinco centavos por la estampilla y la pondría en su álbum, y le... él se compraría un cucurucho de helado.Y él corrió rápidamente calle abajo adonde el colector de estampillas, y él dijo: "Mire esta estampilla que yo acabo de encontrar", y lo llamó a él por su nombre. Dijo: "¿Cuánto me dará Ud. por ella?" Y el colector de estampillas la miró a través de su lupa. Estaba vieja y se había tornado amarilla. El dijo: "Oh, yo–yo te daré un dólar por ella".
10Oh, el trato se hizo rápidamente, y el negocio fue hecho. Eso era como unos veinte cucuruchos de helado. Oh, él vendió la estampilla rápidamente. Yo pudiera estimar su valor más abajo o más arriba, pero creo que esa estampilla fue vendida como unas dos semanas después como por unos quinientos dólares. Y luego después, fue vendida por una enorme cantidad, y ha seguido y seguido, hasta que actualmente yo no sé cuánto vale esa estampilla. Es una de las estampillas más valiosas que existe en el álbum del colector. ¿Qué la hizo tan valiosa? No fue por causa del tamaño de ella. No fue por causa del papel sobre el cual estaba escrita, porque ya se había tornado amarilla. Sino que fue lo que estaba en ella, lo que contó. De esa manera es con este texto en esta noche, o con cualquier Escritura. No es el tamaño de Ella, o el papel en el que está escrita; es lo que está escrito en Ella. Es la Palabra del Dios Viviente, la cual es tan Eterna como el Autor de la Escritura. Es grande, y toda promesa es verdadera. También es fuera de lo común, porque dibuja un cuadro de alguien tocando a la puerta.
11No puedo recordar en este momento el nombre del artista que escribió ese famoso cuadro, o mejor dicho, lo dibujó, lo pintó. El que pintó el cuadro de Jesús viniendo y tocando a la puerta. Creo que él era un artista griego. No fue Angelo, no creo yo. Pero no estoy seguro cuál era su nombre. Pero todos los cuadros famosos, antes que ellos puedan llegar a ser famosos, ellos tienen que pasar a través del salón de los críticos.Yo con frecuencia he pensado eso tocante a la Iglesia. Antes que Dios pueda alguna vez llevarse a Su Iglesia en el rapto, Ella tiene que pasar a través del salón de los críticos, el mundo, para criticarla, hacerle burla, llamarla nombres ofensivos. Pero luego, cuando finalmente haya pasado a través de ese salón de los críticos, entonces el cuadro o la pintura puede ser colgada en el salón de la fama. Eso es lo que Dios hará con Su Iglesia. El la permitirá pasar a través de la crítica y la persecución del mundo, pero algún día El la arrebatará en el aire y la pondrá en el salón de la fama, la sentará a Su lado derecho.
12Este gran artista, le tomó toda su vida para pintar el cuadro. Cuando finalmente él pensó que todo estaba listo para el salón de los críticos... Y después de un rato, un cierto crítico se acercó; y ellos están educados para criticar, grandes críticos famosos. Y él dijo: "Su cuadro es un cuadro sobresaliente. Podemos ver a Jesús venir de noche, en la oscuridad de la vida humana, con Su linterna en la mano. Vemos el pequeño hogar hermoso al que El llega, y las enredaderas alrededor de la puerta y demás. Lo vemos a El con la expresión en Su rostro, tocando, escuchando, tratando de oír, si hubiese una respuesta del interior". El crítico dijo: "No hay nada en eso para criticar; Ud. ha hecho una obra maestra. Pero sólo hay una cosa que Ud. ha fallado hacer".Y el artista dijo: "Señor, ¿cuál es esa cosa que yo he fallado hacer?" El dijo: "Ud. falló poner una cerradura en la puerta". Dijo: "No hay cerradura en ella". "Oh", dijo el artista: "Yo la pinté de esa manera". Bueno, él dijo: "¿Cómo pudiera El alguna vez entrar en ella si no hay una cerradura?" El dijo: "La cerradura está por dentro. El hombre que está adentro tiene que abrir". "Yo estoy a la puerta y llamo, y si alguno abre..." Dios no le abre su corazón de un tirón; El sólo toca y Ud. tiene que abrirlo. "Yo estoy a la puerta y llamo, y si alguno oye Mi voz y abre, entraré y cenaré con él, y él conmigo". Ahora, "cenar" en el Antiguo Testamento, o en el oriente, en los días cuando el Señor visitó la tierra, era: "tener comunión". "Yo entraré y tendré comunión con él, me sentaré y hablaré las cosas". ¿No quieren Uds. que El haga eso con Uds.?
13Aquí en Phoenix hace unos cuantos años hubo un hombre y una mujer que cantaron eso. Y yo lo tengo en un pequeño disco de plástico: "Me gustaría hablarlo con El". Tengo que ir a predicar en esa iglesia mañana de donde ellos provienen, y espero que estén allí; me gustaría oírla otra vez.Me gustaría decir esto: "Jesús, Tú me amaste cuando mi sendero se puso tan sombrío". El momento más grande de mi vida fue cuando mi sendero se puso sombrío, y no sabía a cuál dirección voltear: este, oeste, norte, o sur, y me pude sentar y lo hablé con El. Y cuando menos pensé, yo estaba al otro lado de la cosa. Háblelo con El.
14Cuando un hombre toca en una puerta [el Hermano Branham toca en el púlpito tres veces–Ed.], él está procurando poder entrar. El está procurando entrar. El quiere hablar con Ud. Esa es la razón que él está tocando. Ahora, no es una cosa fuera de lo común que alguien toque en la puerta de alguien. Lo hemos tenido a través de las edades. Grandes hombres han tocado en puertas. Por ejemplo, qué (si nosotros dijéramos en esta noche) qué si en los días de César, el gran emperador de Roma, si él fuera adonde la casa de un campesino, y tocara en la puerta [el Hermano Branham toca en el púlpito tres veces–Ed.], y el campesino se apresura a ir a la puerta, abriera la puerta, y allí estuviera parado el gran y poderoso emperador de Roma tocando en su puerta. Bueno, ese pobre hombrecito casi tendría un ataque al corazón. "Pensar que el gran y poderoso César está parado en mi puerta". Qué honor sería que el emperador de Roma tocara en la casa de un campesino.Bueno, él temblando, se postraría de rodillas y diría: "Señor, si hay algo que esté a mi alcance, que yo pudiera hacer por ti, gran emperador, yo haré cualquier cosa que tú requieras que yo haga. Y si es posible, honra mi humilde y pequeño hogar, entrando en él. Será un honor que mi hogar diese albergue al emperador de esta gran nación". Y sí sería un honor.
15O en Alemania, el finado dictador, Adolfo Hitler, en los días de su grandeza en Alemania, si él hubiera llegado a la puerta de un soldado alemán y tocado en la puerta, y el soldadito hubiera corrido a la puerta, sin saber quién estaba tocando, y abriera la puerta, y, bueno, si él hubiera visto al gran Adolfo Hitler, el líder de Alemania, parado allí, ese soldadito se hubiera puesto en atención, le hubiera dado el saludo alemán con sus labios temblando, y las lágrimas corriéndole por sus mejillas. El hubiera dicho: "Gran líder de Alemania, tú has honrado mi hogar. Entra. Tú me haces sentir tan bien, al saber que tú hayas venido a mi puerta. Es un honor que no todo hombre puede tener, de que tú, el gran Hitler, hayas tocado en mi puerta y has venido aquí para honrarme con tu presencia".
16O, si el presidente Dwight Eisenhower, nuestro Presidente muy amado, si él viniera aquí a Phoenix mañana, y fuera a la casa del mejor demócrata que hay en Phoenix, sería un honor para Ud. Aunque Ud. no estuviera de acuerdo con él en la política, sin embargo él es un gran hombre; él es el presidente de nuestro Estados Unidos. El es un hombre honorable. Uno de los hombres más distinguidos y honorables que hay en esta nación, es nuestro amado presidente, el Sr. Eisenhower. Recientemente la reina de Inglaterra hizo un viaje para acá. ¿Qué si ella hubiera venido a Phoenix, y hubiera ido a su casa, y tocado en la puerta, y Ud. hubiera abierto la puerta y ahí estuviera parada la reina de Inglaterra a su puerta? Aunque ella no la gobierne a Ud., Ud. no está en su dominio, pero sin embargo, Ud. hubiera sido honrada de tener a la reina más eminente de la tierra parada a su puerta para visitarle a Ud. Ud. hubiera dicho: "Reina, entra a mi casa. Y si hay alguna cosa aquí que tú estás buscando, oh, sería un privilegio para mí dártela". Seguro; ella es una gran mujer. Una de las reinas más eminentes de la tierra hoy, es la reina de Inglaterra. Si ella le hubiera pedido alguna cosita que Ud. apreciaba con todo su corazón, aun así se la hubiera dado a ella. Hubiera sido un honor para Ud. el hacerlo. No importa cuánto Ud. la valuaba, Ud. se la daría a la reina más eminente de la tierra.
17¿Ven?, depende de la importancia de la persona que está a su puerta. Yo quiero preguntarles algo: ¿quién es más importante para tocar en su puerta, que Jesucristo? ¿Dónde hay una persona más grande que pueda tocar en su puerta, que El? Y El ha tocado a más puertas que todos los reyes que haya habido en el mundo o que alguna vez habrá; y es rechazado más que cualquiera que haya sido rechazado. "Yo estoy a la puerta y llamo..." [El Hermano Branham toca tres veces–Ed.]. ¡El Dios de la Gloria!Ahora, tal vez si el Sr. Eisenhower tocara en su puerta, él probablemente querría que Ud. votara por él. O él pudiera querer pedirle a Ud. alguna otra cosa, querer algo más, algún favor que Ud. le hiciera a él. La Reina pudiera saber que Ud. tiene una cierta reliquia que Ud. valora, y–y ella quisiera ésa, querría pedirle algo a Ud.
18Pero no es así con Jesús. Cuando El toca, El quiere darle a Ud. algo, la mejor cosa que se pudiera dar: ésa es Vida Eterna. Esa es la razón por la que El toca. [El Hermano Branham toca tres veces–Ed.]. ¿Por qué alguien a quien El le toca lo pudiera rechazar? "Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno abre, entraré a él, y cenaré con él, y él Conmigo". El quiere sanarlo, quiere perdonarle sus pecados. El quiere hacer algo bueno para Ud., y sin embargo la gente lo rechaza más a El que rechazaría al presidente Eisenhower. Ahora, yo quiero decir algo como esto: si el presidente Eisenhower se humillara a sí mismo, o la reina de Inglaterra, y vinieran a su casa y tocaran en su puerta [el Hermano Branham toca dos veces–Ed.], Ud. le alardearía a todos tocante a ello. Ud. querría que todos supieran que el Presidente vino a su casa. Y sin embargo Jesús puede tocar en la puerta, y nos avergonzamos de decirle a cualquier persona tocante a ello, y nos avergonzamos del Señor Jesús cuando El toca y está tratando de darle algo a Ud.
19Consideren la actitud de la nación, consideren la actitud de Phoenix. Si el presidente Eisenhower, o el Sr. Nixon, nuestro amado Vicepresidente, viniera a Phoenix y fuera a visitar su casa y tocara en su puerta, eso saldría en las noticias internacionales. Y él recibiría elogios por humillarse a sí mismo. Toda la gente pobre en su vecindad, y alrededor del país, lo apreciaría al saber que ese gran hombre se humilló a sí mismo al venir a su puerta o a mi puerta.Y sin embargo, Jesús toca noche tras noche, aun a los contrabandistas de licor, a las prostitutas, a las rameras, y El es rechazado como algún fanático. ¿Cuál va a ser el juicio? Oh, Ud. me pudiera decir: "Un momento, predicador. Yo ya he aceptado a Jesús en mi corazón". Quizás eso es todo lo que Ud. ha hecho: lo aceptó a El en su corazón. Pero, ¿sabe Ud.?, cuando El entra en su corazón, ¿qué tan bienvenido es El después que entra?
20Si yo voy a su casa, y Ud.... tocara en su puerta y Ud. me diera la diestra de compañerismo y me dijera que entrara, y luego dijera: "Ud. párese ahí mismo. No ande entrometiéndose en mi casa". Bueno, eso es más o menos de la manera que alguna gente acepta a Jesús. ¿Saben Uds.?, hay más que una puerta en el corazón. Hay puertas, pequeños compartimentos, en el corazón. Allí es en donde Ud. vive, en estos pequeños compartimentos. Y entonces cuando... ¿Qué si examinamos a algunos de esos compartimentos y vemos lo que son?Ahora, piénselo: ¿qué si Ud. viniera a mi casa, y tocara en la puerta, y yo abriera la puerta y dijera: "Entre". Y Ud. entrara, y yo dijera: "Ahora, mire aquí: yo no quiero que Ud. ande entrometiéndose en mi casa. Ud. párese ahí y dígame lo que Ud. quiere, pero no ande entrometiéndose en mi casa". Ud. no se sentiría muy bienvenido. Yo no me sentiría bienvenido en su casa.Si Ud. me diera la bienvenida al entrar, yo esperaría que Ud. dijera: "Entre, Hermano Branham. Estoy tan contento de tenerlo aquí. La casa es de Ud., tome posesión de ella, haga lo que Ud. quiera". Oh, yo simplemente haría eso: entrara, me quitara mis zapatos, y me acostara en la cama, fuera al refrigerador y me consiguiera un enorme emparedado y me acostara ahí y comiera. Me sentiría en casa.
21Eso es lo que Jesús quiere hacer en su corazón. El quiere sentirse en casa. Pero le hemos impedido a El muchas cosas. "Mira, Jesús, déjame decirte: te dejaré entrar en mi puerta, porque yo no quiero ir al infierno. Yo quiero ser salvo al fin de mis días. Tú puedes entrar, pero mira que no andes entrometiéndote por todos lados".Cuando Ud. entra en el corazón humano, pensemos esto: que al lado derecho hay un clóset pequeño, una puertita. Esa es una puerta difícil, porque la mayoría de la gente no quiere que ninguno se entrometa con ella, y está escrito sobre esa puerta: "La puerta de mi vida privada"."Mira, Jesús, te permitiré entrar. Pero no andes entrometiéndote en mi vida privada. Si yo tengo que parar mi fiesta de barajas, si yo tengo que renunciar al–al grupo del salón de billar con el que me junto. Si yo tengo que ser llamada: ‘anticuada', porque yo no fumo cigarrillos con el resto de las mujeres, si yo tengo que quemar mis pantaloncitos cortos y no puedo usarlos como el resto de las mujeres, entonces Tú quédate ahí, no te entrometas conmigo". De esa manera muchos Cristianos aceptan a Jesús. El no sería bienvenido en el corazón de Uds."No interrumpas ninguno de mis... Yo bebo una cervecita social, y yo no quiero que Tú interfieras en eso; únicamente yo–yo te permitiré entrar porque yo no me quiero ir al infierno".
22Ahora, ¿de esa manera aceptó Ud. a Jesús? Jesús no quiere entrar de esa manera. Cuando El está tocando en su corazón [el Hermano Branham toca dos veces–Ed.], cuando El entra, El quiere ser su Señor. "Señor" es "señorío". El entra en su corazón, sabiendo que El hizo ese corazón para Sí mismo. Todo el resto del cuerpo Ud. puede tenerlo, pero el corazón es la torre de control; y El quiere entrar en ese corazón, para que así El pueda guiarlo a Ud., ser su Señor. Ud. lo quiere a El como su Salvador, pero no como su Señor.Muchas personas dicen: "Oh, yo lo quiero como mi Salvador; yo lo he aceptado a El como mi Salvador". Eso es bueno, ¿pero lo ha aceptado Ud. a El como su Señor, para que tenga señorío sobre Ud., para que lo domine, para que lo guíe, para que entre a esa puerta de su vida privada y limpie el clóset, tome Su propia Sangre y la aplique en las paredes?
23Luego justo al lado de ésa, está otra puertita llamada: "orgullo". Oh, ésa es una que es terrible. Todos quieren un poquito de orgullo. Si Ud. no le puede permitir a Jesús entrar y conquistar el orgullo, entonces Jesús no se quedará; El se saldrá inmediatamente. Si Ud. piensa que Ud. es mejor que los "Joneses", que Ud. conduce un automóvil mejor, o que come mejor comida, usa mejor ropa que los "Joneses", y Ud. es un altivo, entonces Jesús dejará ese corazón por la misma puerta que El entró. ¡Oh, este día de fingimiento ilusorio y elegante! Estoy contento por gente quien... y un corazón rendido, en el que Jesús puede entrar y ser Señor, y Dios, y Salvador, y Controlador. Cuando Ud. recibe a Jesús en su corazón, todo ese orgullo saldrá. Les diré lo que hará por Uds. Un buen Bautismo del Espíritu Santo chapado a la antigua, hará que unos pantalones de pechera y un traje de esmoquin, se abracen uno al otro y se llamen "hermano" uno al otro. Hará que un vestido de algodón y uno de seda, se abracen una a la otra y digan: "Hermana". Eso es lo que Jesús hace cuando El es Señor. Pero si El es sólo Salvador, bueno, eso no es suficiente. Si El es Salvador, El también debe ser Señor para guiarlo a Ud. a Su salvación, si El es Salvador.
24Hay otra puertita que está justo al dar la vuelta a la esquina. Es la puerta de la "fe". Oh, hay muchas de ellas. Hablemos de la "fe" sólo un momento. "Mira Jesús: te permitiré entrar, pero yo tengo mi propia fe".Bueno, El no puede hacer mucho por Ud., si Ud. tiene su propia fe. Yo no quiero ninguna fe; yo quiero Su Fe. Mi fe no sirve. La Fe de Dios es lo que necesitamos, la Fe de Dios dentro de nosotros. Mi fe no sirve; su fe no sirve; se requiere que Cristo entre y se pare en esa puerta de fe, y sea Señor, Señor sobre su fe.Cuando Ud. lee en la Biblia: "Jesucristo, el mismo ayer, hoy, y por los siglos", su fe dirá: "Eso es imposible".Pero la Fe de El dirá: "Amén, Yo sí soy el mismo".Si el crítico dice que los días de los milagros han pasado, la Fe de Dios dirá: "El no sabe de lo que está hablando".Si el crítico dice que Jesús no sana, el Espíritu Santo parado a la puerta de su fe dirá: "Yo soy el Señor que sana todas tus dolencias".Simplemente hace tal diferencia permitirle a El entrar en esa puerta de fe. Como Uds. saben, la Escritura que estábamos leyendo hace un rato dice: "Tú estás desnudo, y eres miserable; pobre, desventurado, y ciego, y no lo sabes". Esa es la condición a la que llegará la iglesia: desnuda....
25¿Pudieran imaginarse a un hombre desnudo en la calle, y no lo sabe? Si el hombre lo sabe, él se ayudará a sí mismo, o la mujer en la calle, o alguien que no tenga puesta ropa. Y si ellos supieran que están de esa manera, tratarían de ayudarse ellos mismos; pero el caso lastimoso es que están tan mentalmente acabados que ellos no lo saben.Y hoy en día, la gente caminando por las calles de estas ciudades, está desnuda delante de Dios y no lo sabe. Esa es la parte lastimosa. Ellos están tratando de cubrirse con algún credo de iglesia, como Eva lo hizo en el jardín del Edén, con hojas de higuera hechas por el hombre. Dios requiere que se cubran con la Sangre derramada. "Te aconsejo que de Mí compres vestiduras blancas para cubrir tu desnudez".Y El también dijo: "Tú eres ciego, (espiritualmente hablando), ciego, y Yo te aconsejo que de Mí compres colirio".¿Saben Uds.?, Dios tiene sanidad para todo: para las almas enfermas de pecado, para los cuerpos, para los descarriados. Lo que Ud. sea, Dios tiene el remedio en Su gran gabinete de medicina.
26¿Saben Uds.?, cuando yo era un niñito, vivíamos allá en, muy allá en el este... el sureste de Kentucky en las montañas Cumberland. Y mi gente... vivíamos en una pequeña y vieja cabaña; tenía dos cuartos. Y era una cosa que se miraba lastimosa al contemplarse. Ellos no tenían piso en ella, sino tierra. Y papá había cortado la parte de arriba de un tronco, como así de grueso, y le puso tres patas debajo de él para usarlo como una mesa. Y había cortado un viejo pedazo de madera del granero e hizo una–una banquita en la que estos pequeños Branhams pudieran sentarse y comer su cena.Y para... había una sola cama, y esa era la de papá y mamá, puesta al lado izquierdo de la casa, cuando entraba uno por la cocina. Y nosotros niños, teníamos que subir una escalera, una escalera hecha en casa: dos troncos de árboles jóvenes con algunos palos atravesados en ellos. Nos subíamos al desván y allí había un viejo colchón de paja. Yo no sé si Uds. alguna vez hayan visto uno o no, ¿una antigua cama de plumas? Y ellos tenían tabla de chilla usada como teja en ella, y–y ellos–ellos las habían puesto a la luz de la luna, y se habían volteado hacia arriba. Y la vieja rajadura de entre los troncos... Mamá tenía que poner un pedazo de lona sobre nosotros niños en la noche, debido a que el viento con la nieve al entrar soplando, nos causaba un enfriamiento.
27Y algunas veces, como muchachitos (éramos nueve), nos movíamos saliéndonos de debajo del cobertor. Y... En la mañana nuestros ojos estaban todos cerrados por el enfriamiento. Mamá decía que eran legañas en ellos. Yo no sé lo que es, pero ella lo llamaba legañas. Se pegaban, cogíamos enfriamiento en nuestros ojos.Mi abuelo era un cazador; usó trampas y cazó toda su vida. Mi abuela era una india, una india Cherokee [Cheroquí, pronunciación figurada–Trad.]. Y nosotros teníamos un "curalotodo" en nuestra casa, lo cual era la grasa de mapache, mapache. Mi abuelo los atrapaba, luego él les derretía la grasa, y la ponía en una lata. Y era bueno para el "garrotillo" [difteria–Trad.], o un dolor de garganta, o–o un dedo del pie magullado, cualquier cosa. Era casi un "curalotodo" en nuestra casa.Así que cuando mamá llegaba al pie de la escalera (y yo era el mayor), ella decía: "William, ven, baja".Me volteaba hacia mi hermano, Eduardo, el cual ya partió. Yo le llamaba "Humpy" [Jampi, pronunciación figurada–Trad.]. Y le decía: "Despierta, Humpy, mamá está llamando".El decía: "No puedo abrir mis ojos".Yo decía: "Yo tampoco puedo".
28Y todos los muchachitos casi no podían abrir sus ojos porque había habido una corriente de aire frío por todo allí. Nos habíamos salido de debajo del cobertor, la protección, y nos dio un enfriamiento, y teníamos legañas en nuestros ojos. Mamá decía: "Está bien, cariño, voy a subir en unos cuantos minutos".Y ella cogía la grasa de mapache y la ponía en la–la estufa y la calentaba. (Y nosotros nos comíamos los mapaches). Así que entonces ella calentaba esta grasa de mapache, y subía, y nos masajeaba nuestros ojos con ella, hasta que todas las legañas se salían. Lo crean o no, ella nos ayudaba con eso. Nos sentíamos bien.
29Eso pudiera ayudar para abrir los ojos naturales aquí. Pero nosotros también hemos tenido una temporada fría. Muchos Cristianos se han salido de debajo del cobertor, de debajo de la protección del Señor Jesús. Ha habido una corriente de aire frío por todo el país, diciendo que "los días de los milagros han pasado", y que en los servicios de sanidad, y en todas estas cosas del Espíritu Santo, "no hay nada en ello". Pueda que Uds. hayan sido atrapados en la corriente de aire frío y sus ojos estén completamente cerrados a las cosas de Dios.Cuando el Angel de Dios viene aquí en los últimos días para reflejar la Luz de la Venida de Jesús, pueda que Uds. no sean capaces de verla. Yo no prescribiría la grasa de mapache, sino que sé que hay un Colirio que Dios tiene. Es llamado el Espíritu Santo. El aceite ungido de Dios proveniente del Trono de Dios, que abrirá sus ojos, y Uds. podrán ver que Jesucristo es el mismo hoy como El lo fue ayer, y será por los siglos. El Espíritu Santo de Dios hoy desplazándose de los grandes servicios de snidad, descendiendo al positivo; Jesús viniendo entre el pueblo y efectuando y haciendo las mismas señales del acercamiento del fin de esta edad, igual que El lo hizo con los judíos cuando El le dijo a Felipe que él estaba debajo de la higuera, o mejor dicho, Natanael estaba debajo de la higuera cuando Felipe lo encontró.Y él dijo: "Rabí, ¿cómo me conoces?", cuando El le dijo que él era un hombre honesto, un israelita, sin engaño.Cuando Jesús le dijo dónde había estado él, él cayó a los pies de El, y dijo: "Rabí, Tú eres el Hijo de Dios; Tú eres el Rey de Israel", porque él había abierto su corazón al toque del Espíritu de Dios, que había sido profetizado por Moisés, el líder de ellos, diciendo: "Profeta, como yo, te levantará Jehová tu Dios. Mas cualquiera que no oyere a este Profeta, será cortado". Y prácticamente toda la nación fue cortada.
30Dios tocó. [El Hermano Branham toca en el púlpito–Ed.]. La iglesia miró y dijo: "¿Sabes qué?, ese hombre es un adivinador, Beelzebú".Jesús dijo: "Uds. dicen eso tocante a Mí; Yo los perdono. Pero algún día, el Espíritu Santo vendrá, y el hablar una sola palabra en contra de El, nunca les será perdonado". ¿No ven Uds. que las iglesias se están otra vez cortando ellas mismas por no abrir su corazón, y permitir al Espíritu Santo entrar? ¿No le dijo El a la mujer en el pozo: "Ve, llama a tu marido"? Samaria nunca lo había visto a El, pero lo estaba esperando.Y ella dijo: "No tengo marido". El dijo: "Bueno, tú has tenido cinco, y con el que tú estás viviendo no es tuyo".Su corazón se abrió; ella dijo: "Señor, Tú has de ser un profeta. Nosotros sabemos que ha de venir el Mesías".¡Oh, hermanos!, esa mujer sabía más tocante a Dios que lo que saben muchos predicadores. Correcto. Aunque en su mala fama, ella tenía un corazón que podía abrirse cuando Dios tocó en la puerta. Ella conocía las Santas Escrituras, que el día estaba a la mano.Ella dijo: "Sé que ha de venir el Mesías. Nosotros sabemos eso. Y cuando El venga, El hará esto".El dijo: "Yo soy, el que habla contigo". El entró directamente en su corazón.Fue por toda la ciudad y dijo: "Venid, ved a un Hombre que me ha dicho las cosas que he hecho. ¿No será éste el Mesías?" ¿No dijo este mismo Mesías que antes que El regresara, que la señal que le fue dada a Sodoma y a Gomorra regresaría de nuevo en la edad de los gentiles?
31Y Cristo toca en el corazón. [El Hermano Branham toca–Ed.]. "El mismo ayer, hoy, y por los siglos", Su Palabra lo habla; Su Espíritu lo confirma entre la gente. ¿Por qué no abrir nuestro corazón y permitir que El entre y sea Señor? El es tan bueno con nosotros; y sin embargo, nosotros somos tan crueles con El.Nosotros apreciamos nuestras iglesias, nuestros pastores, nuestros miembros laicos, nuestros diáconos, nuestras... todas las sociedades. Los apreciamos. Y ellos están haciendo un trabajo maravilloso, la mayoría de ellos. Las gracias sean dadas al Señor. Pero sin embargo, se requiere el individuo.La iglesia no le puede abrir su corazón; Ud. tiene que abrir su corazón. La iglesia no puede entrar en su corazón; Jesús debe entrar en su corazón. La iglesia no puede ser Señor sobre Ud.; Cristo es Señor sobre Ud. Sin embargo Ud. pertenece a la iglesia; ésa es la sociedad de El. De esa manera El lo hace. Pero sin embargo, Ud. le debe permitir entrar a El, y luego unirse con otros creyentes. Eso es lo que lo hace.
32Ahora, nosotros estamos viviendo en el último día. Miramos alrededor y vemos la bondad de Dios. Cómo es que en nuestros días cuando no hay una esperanza....Miren aquí: ¿se dan cuenta Uds. que estamos en el tiempo del fin? ¿Se dan cuenta que todos los grandes hombres en el mundo están prediciendo que algo...? Bueno, pudiéramos ser explotados en cualquier momento.Y el Espíritu Santo le ha dado a Ud. el privilegio de venir en los medios en donde El está, y está tocando en la puerta de su corazón. [El Hermano Branham toca– Ed.]. "He aquí, Yo estoy a la puerta y llamo".Ud. dice: "Hermano Branham, yo no lo puedo entender". Sólo ábralo una vez. Permita que El entre."Yo no sé cómo creer estas señales y todas estas cosas; yo no sé".Eso es lo que el etíope le dijo a Felipe: "¿Cómo puedo yo saber esto, si alguno no me enseñare?" El Espíritu Santo fue enviado aquí para ser Maestro. Permita que El entre en su corazón. El le enseñará que Jesús es el mismo.El dijo: "Cuando venga el Espíritu Santo, El testificará de Mí". Y nosotros sabemos que eso es verdad.
33Ahora, El es tan bueno, me parece que pudiéramos apreciar Su bondad. Cuando el mundo está muriéndose de hambre, nosotros tenemos en abundancia. ¿Cuántos pequeñitos en la India en esta noche, y en muchos lugares, con nada para comer, darían cualquier cosa...? ¿Cuánta gente con corazón hambriento buscando a Dios, daría cualquier cosa para sentarse en esta reunión en esta noche?Permítanme darles a Uds. un cuadro que es doloroso. ¡A cuántas personas que se han hundido más allá de las regiones de misericordia en un infierno del diablo y en un tormento de una pesadilla, cómo les gustaría regresar y tener sólo una oportunidad más! ¿Qué harían ellas en esta noche, si Jesús fuera al infierno y tocara en su corazón?"Tú me rechazaste en este día. En los días de tu calamidad, cuando tú llames, Yo únicamente me reiré". Este es el día. No lo pospongan para mañana. Hoy es el día de salvación. Sin embargo muchos de Uds., quizás, han esperado por años. El ha tocado, y tocado, y tocado; Uds. no contestan. "El es un Dios bueno", como Oral Roberts ha declarado con frecuencia. El sí es un Dios bueno. El es un Dios de misericordia, y El también es un Dios de juicio.
34Ahora, allá en el Sur adonde yo voy con frecuencia, yo estaba allá en una vacacioncita el otro día allá. Un grupo de personas, unos buenos montañeses allá en Florida, estábamos allá pescando. Y allí fue cuando el Hermano Evans fue mordido por esa víbora de cascabel. Y nunca antes en mi vida yo había estado en esa situación. Dos millas [3.2 km.–Trad.] de retirado, yo hubiera tenido que cargar a un hombre de ciento ochenta libras [81 kg.– Trad.]. Una cascabel grande café (sin duda peor que la de aquí de Uds., la cornuda), lo mordió en el pie, y toda su pierna se paralizó; estaba tratando de ayudarme a pescar una lobina de doce libras [5.40 kg–Trad.] en los juncales en donde había allí cocodrilos y todo alrededor.Y él saltó para agarrarlo, y sólo gritó y se agarró su pierna. Yo llegué a él, y tenía dos hoyos de los colmillos como de este tamaño, con la sangre saliendo de ellos. El dijo: "Hermano Branham, todo mi lado está paralizado y doliéndome mucho".¿Cómo podía yo cargarlo a través de los pantanos? Pesaba como unas ciento ochenta libras [81 kg.–Trad.], y medía seis pies de altura [1.80 m– Trad.]. Su hermano había sido mordido unos cuantos meses antes de eso, un pecador; fue al hospital en una condición terrible.Y yo dije: "¡Oh, Hermano Evans! ¡Dios misericordioso, ten...! Bueno, ¿qué puedo hacer?"Yo recordé la Escritura. ¿Qué era? Alguien tocando a la puerta. "Yo soy Jehová, tu Dios; Yo soy tu pronto auxilio en las tribulaciones". Yo recordé que El dijo: "Ellos hollarán sobre las cabezas de serpientes y escorpiones, y nada los dañará". Yo puse mi mano sobre su pie, y él gritando, las lágrimas cayendo de sus mejillas de esa manera por el dolor, yo dije: "Padre Celestial, yo estoy tocando a Tu puerta. Estamos en un estado de emergencia. ¡Ten misericordia, oh Dios!"
35Y mientras dijimos eso, y yo cité la Escritura, yo miré y él se estaba riendo. Todos los dolores se habían ido. Nosotros pescamos el resto del día. Y esa noche a las doce, cuando estábamos allí tomando las fotografías, (creo, Gene, que están en algún lugar por allí), invitando para que vinieran todo los turistas para ver esta gran cuerda de lobinas que el Señor nos había dado.Y su hermano vino y le contamos la historia. Y su hermano pecador dijo: "Espera un momento, Welch". Dijo: "Está bien ser religioso, pero no loco". El dijo: "Tú sabes cómo yo estuve acostado tres meses en un hospital, y dos meses después de eso con un yeso en mi pierna, debido a una mordida de una de esas cascabeles". Dijo: "Ve a recibir ayuda médica tan rápido como puedas".Y el dijo: "Mira, hermano: tú pudieras saber muchas cosas, pero tú no sabes todas las cosas. Si mi Dios me pudo librar desde las once de esta mañana hasta las once de la noche, El puede cuidar de mí el resto del tiempo".
36¿Qué fue? Tocando a Su puerta en un tiempo de emergencia. [El Hermano Branham toca–Ed.]. Nosotros no deberíamos esperar hasta ese tiempo de emergencia. Algún día la muerte va a llegar a su puerta, y va a tocar. [El Hermano Branham toca–Ed.]. ¡Oh, hermanos!, entonces Uds. van a anhelar ese toque.Yo he visto gente que se ha reído del Espíritu Santo. Yo los he sostenido cuando ellos murieron. No se rían de Cristo. Respétenlo a El; hónrenlo a El. Apártense de todas sus propias teologías y sentidos. Sólo permitan que el Espíritu Santo... A Uds. se les fueron dados cinco sentidos. Pero esos cinco sentidos, su intelectualidad, nunca se les fue dada a Uds. para guiarlos. El Sexto Sentido, el cual es Fe, se les fue dado a Uds. para guiarlos. Ese es el Sexto Sentido; ese es el Super Sentido; los guía a Uds.
37Allá en Shreveport, Louisiana, con un buen amigo mío de antaño, el Hermano Moore, había allí un anciano hermano de color quien... El era un fino anciano. Su nombre era Gabriel. Ellos le pusieron... Su madre, una mujer religiosa, su papá, ellos le pusieron el nombre de Gabriel. Pero todos nosotros lo llamábamos Gabo, por corto.Y su esposa era una Cristiana leal, una persona muy encantadora. Y el pastor de la iglesia era un hermano maravilloso. Y ellos hicieron todo lo que ellos pudieron, para hacer que Gabo arreglara todo con Dios. Pero a Gabo le gustaba jugar a los dados, y–y él–él no se arreglaba con Dios.Y a Gabo le gustaba cazar, y también al pastor. Y el pastor iba y recogía a Gabo y se lo llevaba con él a cazar, y–y demás. Y un día después de haber estado cazando, Gabo estaba tan cargado de caza: pájaros y conejos, al grado que casi no podía cargarlos. El aun los traía sobre el cañón de su escopeta. Regresando con todo lo que él podía cargar.
38Y ellos venían dando la vuelta por un cierto senderito. Y Gabo continuaba observando hacia atrás, hacia el oeste, y el sol se estaba ocultando. El estaba entrado en años, en sus cincuentas. Y él continuaba mirando ese sol.El pastor iba caminando fielmente por el sendero, ambos con bastante caza. Después de un rato, el pastor sintió una mano tocándole en su hombro. Dijo: "¿Pastor?"Y él volteó. Y Gabo lo estaba mirando a él, las lágrimas corriéndole por sus mejillas. El volteó otra vez y miró hacia el sol. El volteó de nuevo y dijo: "Pastor: en la mañana, siendo domingo en la mañana, voy a ir a la iglesia con mi amada esposa. Voy a ir a la banca del lamentador y haré mi confesión. Luego voy a encontrarme un asiento tan al frente como pueda hallar, y allí permaneceré hasta que Jesús venga a llevarme. Yo viviré verdadero a Dios desde este día en adelante".El pastor volteó y abrazó a su hermano. Dijo: "Gabo, Dios te bendiga, hermano".Dijo: "¿Ve ese sol allá ocultándose, pastor? Mi sol también se está ocultando. Y Algo tocó en mi corazón hace unos cuantos momentos". El dijo: "¿Qué sermón prediqué, Gabo? ¿Qué mensaje prediqué que tú oíste, que te causó cambiar de opinión? O, ¿qué himno cantaron las cantantes que te causó cambiar de opinión y darle tu vida al Señor Jesús?"El dijo: "Pastor, yo lo he oído a Ud. predicar un sermón mucho muy bueno en muchas ocasiones. Yo he oído el coro cantar al grado que parecía que eran himnos de Angeles". El dijo: "Todo estuvo muy bien". El dijo: "Pero eso no es exactamente lo que lo hizo, pastor". Dijo: "Yo iba caminando allí pensando cuán bueno El es conmigo, ¡qué tan bueno es!" El dijo: "Ud. sabe, pastor, que yo–yo soy un mal tirador". El dijo: "Yo no pudiera darle a nada. Y nosotros estábamos necesitando comida en nuestra casa. Y sólo mire toda esta caza que El me ha dado. Seguramente que El debe amarme, o El no lo hubiera hecho por mí". El dijo: "Yo volteé para decir: ‘Gracias'. Y Algo tocó en mi corazón y dijo: ‘El sol de tu vida se está ocultando'".
39El es bueno con nosotros. Gabo hizo exactamente lo que él le dijo al pastor que haría, y hasta donde yo sé, él todavía es un miembro fiel de ese cuerpo Pentecostal de creyentes allá. Porque él miró allá y vio la bondad de Dios, y Algo tocó en su corazón, y dijo: "Gabo, Yo te di esas cosas. Tú no podías darle a nada; Yo te las di".Yo quiero que Uds. se pregunten en esta noche: "¿Quién les dio a Uds. su automóvil? ¿Quién les dio esa buena comida que Uds. comieron en esta noche? ¿Quién les dio a Uds. esa buena ropa que están usando?" ¿Cómo pueden Uds. rechazarlo, cuando el sol de la civilización se está ocultando, y el sol del tiempo se está ocultando? Jesús viene y El toca noche tras noche en la puerta del corazón. ¿No la abrirá en esta noche, mi pobre amigo abatido, y permitirá que El entre en Ud. y coma con Ud., y Ud. con El? ¿No pensará Ud. tocante a eso ahorita mientras inclinamos nuestros rostros sólo un momento?
40Les pido que sean muy reverentes ahorita para que el Espíritu Santo pueda encontrar Su lugar en corazones. ¿Qué tan bueno es El con Ud.? Miren a los que están acostados aquí en el hospital. Consideren que tan cerca vino ese llamado hace tiempo en aquel automóvil. Piensen del tiempo cuando Uds. le dijeron a ese pequeño, o a esa madre: "Te encontraré al otro lado, Allá, mamá, papá, esposo, esposa, hermano, hijo".Y sin embargo, El los ha bendecido, y Uds. han podido estar aquí en esta noche. Eso viene de Dios. Mientras tienen sus rostros inclinados, me pregunto si alguno aquí en esta noche, en esta audiencia visible, le gustaría decir a Jesús: "Señor, Tú has sido tan bueno conmigo. Yo quiero que Tú entres a mi corazón en esta misma noche. No permitas que el día de mañana raye sin que Tú entres a mi corazón. Yo quiero hablarlo Contigo. Yo sé que estamos en el tiempo del fin. Nuestra ciencia dice que lo estamos. Nuestra nación sabe que lo estamos. La armada sabe que lo estamos. El ejército sabe que lo estamos. Y sobre todo, la Biblia dice que lo estamos. Y el Espíritu Santo, con Sus señales por medio de la Iglesia confirma que lo estamos. Tú has sido tan bueno conmigo, Señor. Me gustaría hablarlo Contigo antes que yo cruce al otro lado".
41¿Les gustaría levantar su mano a El para tener un poco de comunión antes que concluyamos en oración? Sólo levanten sus manos, digan: "Dios, ten misericordia de mí. Yo quiero hablarlo Contigo". El Señor lo bendiga. El Señor la bendiga, señora. El Señor lo bendiga. Arriba en los balcones, a la derecha, el Señor lo bendiga allí, señor.¿Alguien más? "Me gustaría hablarlo. Tú estás tocando, Señor. Yo quiero–yo quiero hablar Contigo sólo un poquito en los pocos minutos que siguen. Hermano Branham, inclúyame en su oración".Dios oirá la petición de Uds. En el balcón, a la izquierda, alguien levante su mano y diga: "Ore por mí, Hermano Branham".En el balcón, enfrente, Dios la bendiga, señora. Dios lo bendiga. Abajo de allí, en el piso, a mi derecha, Dios lo bendiga. Muy bien. Oh, yo veo sus manos por dondequiera allá atrás. Por dondequiera allá atrás, a mi derecha, Dios lo bendiga. Dios los bendiga a cada uno de Uds.
42En las filas centrales por aquí, levanten su mano, digan: "Ten misericordia de mí, Señor. Yo–yo quiero hablarlo antes que me vaya de aquí. Tú estás tocando en mi corazón. Yo–yo siento como que debería hablarlo Contigo. Yo tengo algunas cosas que me gustaría arreglarlas". ¿Levantarían sus manos, en el pasillo de en medio? Los pasillos a la izquierda, ¿levantarían sus manos? Dios la bendiga, hermana. Dios lo bendiga a Ud., Ud., y Ud., y Ud. Dios lo bendiga. Muy bien. Dios sea misericordioso.Tú eres Dios de todas las generaciones. Y Tú has dicho que en este día de la Iglesia de Laodicea, que Tú te pararías a la puerta y tocarías. Y si alguno oyera el toque y abriera la puerta, Tú entrarías y cenarías con ellos.Y ahora ha habido una gran multitud aquí, y quizás treinta o más han levantado sus manos en esta noche, sabiendo que Tú estás aquí tocando en su puerta. Ahora, Señor, Tú prometiste que Tú entrarías. Yo te creo a Ti; ellos te creen a Ti. Así que, habla paz a sus corazones, Señor. Y yo ofrezco esta oración a favor de ellos. Que no se pierda ninguno de ellos; que todos ellos sean salvos por Tu sublime gracia. Que Jesús entre en sus corazones en esta noche, que tome el dominio y que todas las puertas sean abiertas, para que El pueda ser ambos, Salvador y Señor, para que El pueda guiarlos a través de las trampas humeantes de la vida, y los conduzcas a la "fuente sin igual de Sangre de Emanuel, y queda puro en Su raudal quien se sumerge en El". Y de allí al gran Hogar del Dios Viviente en donde el alma nunca muere, en donde no hay enfermedad, pesar, o vejez. La muerte no puede entrar en ese bendito Lugar Santo.
43Señor, permite que el alma de ellos tome su reposo Eterno desde esta hora en adelante sobre esa gran promesa: "Todo lo que el Padre me ha dado, vendrá a Mí; y al que a Mí viene, no le echo fuera. Yo lo resucitaré en el día postrero, le daré Vida Eterna". Y otra vez, está escrito: "El que oye Mi Palabra, y cree al que me envió, tiene (tiempo presente) Vida Eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a Vida". Concédelo, Señor. Yo los encomiendo ahora en Tus manos.Bendice a aquellos que están enfermos y afligidos. Que estos quienes levantaron sus manos, que mañana en la mañana, que así como Gabo allá en Louisiana que fue a la iglesia, allí se bautizó en la fe Cristiana, confesó a Jesús como su Salvador, tomó su lugar al frente, y allí permaneció, que ellos hagan la misma cosa, Señor. Si yo no vuelvo a estrechar sus manos en esta vida, que en esa vida que está por venir, que yo tenga compañerismo con ellos por todas las edades, por toda la Eternidad. Bendice a aquellos quienes están necesitados aquí en esta noche, Padre. Si hay algunos que quedaron de anoche que no fueron sanados, pedimos que Tú los sanes en esta noche. Habla misericordia, para... misericordioso para aquellos, para que sepan que es Tu Espíritu tocando en su puerta. Que ellos te inviten a entrar en esta noche, Señor. Porque te lo pedimos en el Nombre de Jesús, Tu Hijo. Amén. Hay una fuente sin igual De sangre de Emanuel, Y queda puro en su raudal Quien se sumerge en El. Quien se sumerge en El, Quien se sumerge en El: Y queda puro en su raudal Quien se sumerge en El. ¡Oh!, ¿no lo aman a El? ¿No es El maravilloso, tan bueno, tan lleno de misericordia y bondad? ¡Cuán grande eres Tú! ¡Cuán bueno es El! Todos nosotros ahora, en el espíritu de adoración, cantemos esta–esta estrofa: El malhechor se convirtió Pendiente de una cruz; El vio la fuente y se lavó, Creyendo en Jesús. Cantémosla ahora. Muy bien, Hermano Creechy [Crichi, pronunciación figurada–Trad.], muy bien. El malhechor se convirtió Pendiente de una cruz; El vio la fuente y se lavó, Creyendo en Jesús. Creyendo en Jesús, Creyendo en Jesús: El vio la fuente y se lavó, Creyendo en Jesús.
44¡Oh!, ¿no aman Uds. esa dulzura buena chapada a la antigua del Espíritu Santo? ¡Oh, hermanos! ¡Oh!, simplemente amo eso. Cantemos: "¡Paz! ¡Paz! ¡Cuán dulce paz! Es aquélla que el Padre me da". ¿La saben Uds.? Muy bien. ¡Paz! ¡Paz! ¡Cuán dulce paz! Es aquélla que el Padre me da; Yo le ruego que inunde por siempre mi ser, En Sus ondas de amor Celestial. ... ¡Cuán dulce paz! Es aquélla que el Padre me da; Yo le ruego que inunde por siempre mi ser, En Sus ondas de amor Celestial. ¡Oh, cuánto amo a Cristo! ¡Oh, cuánto amo a Cristo! ¡Oh, cuánto amo a Cristo! Porque El a mí me amó. Comprometamos nuestra fidelidad, con nuestras manos levantadas. Yo nunca lo dejaré, Yo nunca lo dejaré, Yo nunca lo dejaré, Porque El a mí me amó. ¡Oh, Señor, gran Jehová, cuánto te amamos en esta noche, porque Tú primero nos amaste! Y nos amaste tanto cuando éramos pecadores que Tú diste a Tu Hijo unigénito, para que todo aquel que en El cree, tenga Vida Eterna. Esto sabemos, que hemos pasado de muerte a Vida, cuando tenemos compañerismo uno con el otro y nos amamos uno al otro y la Sangre de Jesús Tu Hijo nos limpia de toda injusticia.Padre, permite que el Espíritu Santo, onda tras onda, inunde nuestras almas y nos limpie de las cosas del mundo. Entra a nuestros corazones en esta noche, Señor, y no sólo para ser Salvador, sino para ser Señor. Toma nuestra intelectualidad y échala fuera de nosotros, Señor, si es contraria a Tu Palabra. Permítenos ver sólo a Jesús y a El crucificado. Permítenos caminar no de acuerdo al liderazgo de nuestras mentes, sino de acuerdo al liderazgo del Espíritu Santo. Concédelo, Padre.
45Santifica a este grupo de personas en esta noche quienes han estado presentes. Que ellos nunca se olviden de las puertas que están adentro de sus corazones. Y ahora, que el Espíritu Santo venga y El mismo se revele a nosotros. Dios, si nosotros hemos encontrado gracia ante Tus ojos, permite que El venga ahora y pruebe que Tú estás aquí con nosotros en este último día. Tú eres la puerta al redil; Tú eres el Rey que viene; Tú eres el Señor de Gloria, el Dios de Abraham, la Rosa de Sarón, el Lirio del Valle, la Estrella de la Mañana, el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin, El que era, y que es, y que ha de venir, la Raíz y el Linaje de David. ¡Oh, Dios!, Tú eres Consejero, Príncipe de Paz, Dios Todopoderoso, Padre Eterno. Tú eres el Salvador, el Sanador; Tú eres todo, Señor.
46Te amamos, y Te apreciamos, y abrimos de par en par todo nuestro corazón, Señor. Que entre el Rey de Gloria. "Alzad, oh puertas Eternas, y alzaos vosotras, y que entre el Rey de Gloria", tomando posesión completa como Salvador, como Señor, como Rey, como Director, como Gobernador, como Dador de Paz, como Director de nuestros senderos. Concédelo, Señor. Lo pedimos en el Nombre de El que nos enseñó a todos nosotros a orar así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea Tu Nombre. Venga Tu Reino. Hágase Tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal; porque Tuyo es el Reino, y el poder, y la gloria por todos los siglos. Amén.
47La bondad del Señor está con nosotros. ¡Oh!, yo prefiero estar aquí en una reunión como ésta, con el compañerismo del Espíritu Santo, sentados juntos en lugares Celestiales en Cristo Jesús. ¡Oh!, un compañerismo de gozo Divino, no hay nada que lo iguale bajo el cielo.Jesús dijo: "Donde están dos o tres congregados en Mi Nombre, Yo estaré en sus medios. Las obras que Yo hago, ellos las harán también; y aun mayores, porque Yo voy al Padre. Todavía un poco, y el mundo no me verá más; pero vosotros me veréis; porque Yo estaré con vosotros, aun en vosotros, hasta el fin del mundo"."Jesucristo el mismo ayer, hoy, y por los siglos".
48¿Hay algunos enfermos en el edificio?, levanten sus manos, los que quieran ser recordados en oración. Están por dondequiera. ¿Cuántas personas enfermas hay aquí que saben que yo no las conozco?, levanten su mano. ¿Cuántos saben que Dios los conoce a Uds.?, levanten su mano.Si Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos, El honrará el Evangelio que yo predico. Si El no es Dios, si El está muerto, entonces El permanece muerto, El está en la sepultura. Como los mahometanos dicen: "Veámoslo hacer la misma cosa que El hizo cuando estuvo aquí en la tierra y prometió que El haría, entonces nosotros creeremos que El se levantó de los muertos. Pero la enseñanza de Uds. no es mejor que la nuestra. Y nosotros podemos producir tanta sicología como Uds. pueden".
49¡Oh!, ellos no comprenden que nuestro amado Jesús vive. Toda promesa que El hizo es verdad. Todo lo que El hizo... El es el Sumo Sacerdote de nuestra confesión. El es el Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades. Si Uds. están enfermos, tóquenlo a El. El actuará exactamente de la misma manera que El actuó cuando estuvo aquí en la tierra.La mujer tocó Su manto, y fue y se sentó, o adonde sea que ella se haya ido a sentar en la multitud.El volteó y dijo: "¿Quién me tocó?" Y Pedro dijo: "Bueno, todos ellos te tocaron", lo reprendió. "¿Por qué dices tal cosa?"El dijo: "Pero me debilité. Virtud salió de Mí. Alguien me tocó". Y El miró alrededor hasta que la encontró; le dijo que su flujo de sangre se había detenido, que su fe la había salvado. Y ella fue sanada.Si El es el mismo Jesús, Uds. entonces pueden tocarlo a El por medio de fe; no hay manto aquí para que Uds. lo toquen. Pero sí hay un Dios que Uds. pueden tocar con su fe, con su dedo de fe. El dedo de Dios que está en Uds., permitan que lo toque. Entonces El obrará por medio de Sus pámpanos. El es la Vid. El no tiene labios sino los nuestros, no tiene ojos sino los suyos para operar aquí en la tierra. Su Espíritu Santo está aquí para energizar a Sus pámpanos, para que hagan la misma obra.
50Si un hombre tomó una sandía de una vid, y el siguiente hombre fue y cogió una calabaza, no fue de la misma vid. Si acaso fue, fue injertada artificialmente. Pero si esa vid alguna vez da otra vid, producirá una sandía.Así que si el primer pámpano que salió de la Vid, produjo una iglesia Pentecostés que hizo las mismas señales que Jesús hizo, el siguiente pámpano hará la misma cosa. Hemos injertado árboles, seguro, hemos puesto una toronja en un árbol de naranjas; yo pienso que dará fruto, sí, pero no es el fruto original. Ese árbol nunca lo produjo; fue injertado. Nosotros tenemos muchos injertados hoy. Yo quiero el mismo Espíritu que estaba sobre El.
51Yo les prediqué a Uds. tocante a Abraham y la confirmación del pacto. Cuando él rompió ese pacto por la mitad, cuadraba bien. El mismo... Cuando Dios hizo Su pacto con el hombre en el Calvario, El rompió la parte de Su propio Hijo. El levantó Su cuerpo, lo levantó de la sepultura, y lo sentó a Su diestra, y envió el Espíritu que estaba en ese Cuerpo de regreso a la Iglesia. Esa Iglesia tendrá que tener la misma clase de Espíritu en su Cuerpo que aquel Cuerpo tenía, o el pacto no está correcto.¡Oh, qué seguridad, bendita seguridad! Oren ahora. Si el Espíritu Santo viene y por lo menos toma a dos o tres personas aquí en esta noche... Recogimos nuestras tarjetas de oración anoche. Y si El viene en esta noche y hace lo mismo que El hizo cuando estuvo aquí en la tierra.... ¿Cuántos saben que de la manera que El confirmó Su ministerio de ser el Mesías, fue al conocer el secreto del corazón de ellos? Eso es exactamente correcto. Seguro. Los creyentes que fueron ordenados a Vida Eterna lo creyeron. Había muchos allí quienes profesaban ser creyentes que no fueron ordenados a Vida Eterna. ¿No es una cosa triste el ver que gente, seres humanos, se sentarán, y mirarán, y todavía no lo podrán ver?Jesús dijo: "Bien habló Isaías de vosotros. Tienen ojos y no pueden ver, oídos y no pueden oír". ¿Ven? Sin embargo estaban mirándolo directamente. Oh, sencillamente no lo podían entender, porque ellos no fueron ordenados a Vida Eterna.Jesús dijo: "Ninguno puede venir a Mí, si Mi Padre no le trajere. Mis ovejas conocen Mi voz".
52Oh, ¿no están Uds. contentos en esta noche que son ovejas? ¿No están Uds. contentos que pueden ver Su Palabra hecha manifiesta, ver la Venida del Señor Jesús? Muy bien, oren Uds. ahora. Que el Espíritu Santo me ayude. Miren, esto no los sanará a Uds., pero les hará saber... Miren cómo... No en alguna esquina oscura, mas aquí al descubierto en donde Uds. están mirando como fue con nuestro Señor.Soy perfectamente un desconocido para ellos, no los conozco. Tanto como Jesús conocía a Pedro cuando él vino ante El, o al resto, o lo que fuera. El lo conocía. Y al fin (se escondió de ellos por mucho tiempo), entonces ellos finalmente dijeron: "Oh, ahora, ahora creemos. Ahora sabemos que Dios te muestra todas las cosas".Porque El dijo: "Yo no puedo hacer nada hasta que veo al Padre hacerlo". El es el mismo ayer, hoy... Unicamente que no es Su carne. Su sangre santifica la carne de Uds. y mi carne, para que Su Espíritu pueda entrar y continuar la obra, hasta la consumación. Correcto. Oren, crean.
53Sólo para que Uds. puedan saber, yo voy a volver mi espalda a la audiencia. Ahora recuerden: cuando yo haga esto, no me envíen cartas diciendo: "Hermano Branham, Ud. mismo se llamó ese Angel".Eso está errado. Yo soy un pecador salvo por la gracia de Cristo. No importa lo que yo hiciera, no importa cuánto Dios me ungiera, si Uds. no están ungidos también, no funcionará. Es su fe lo que lo logra. Este es sólo un don, sólo para jalar una palanca hacia atrás lo suficientemente lejos como para permitir que William Branham se salga de la escena, para que Jesucristo pueda obrar. Ahora, Uds. jalen su palanca hacia atrás lo suficientemente lejos para que Uds. puedan salirse de la escena y Jesucristo pueda obrar.Y déjenme decirles que cuando esos... el Espíritu de Vida empieza a combatir con el espíritu de muerte, algo sucede. La oscuridad no puede quedarse en la luz. Ni tampoco puede la muerte quedarse en donde hay Vida. Algo sucede; basado en ¿qué? Su fe.
54Yo voltearé mi espalda para que Uds. puedan saber que la Palabra de Jesús... Cuando ese Angel descendió allá en Sodoma y fue al... Ahora recuerden (¿lo pueden ver hoy en día?): el grupo intelectual no lo recibe; ni siquiera es enviado a ellos. ¿En dónde está? Con el grupo llamado a salir, el grupo elegido.Allí es en donde estaba: con el grupo de Abraham, el llamado a salir, el separado. Había allí creyentes: Lot y su grupo allá; había allí incrédulos. Y dos ministros, Angeles ministros, fueron allá con el Espíritu de Dios en ellos, y les predicaron a ellos, los llamaron a salir fuera: "Salgan de eso". Pero ellos no prestaron atención; sólo unos cuantos salieron.De la misma manera es ahora. Pero el Angel que se quedó atrás, que habló con Abraham, el elegido, observen qué clase de señal El dio.Dijo: "Abraham, ¿dónde está tu mujer, Sara?" ¿Cómo sabía El que ella tenía... él tenía una esposa? Y, ¿cómo sabía El que el nombre de ella era Sara?Dijo: "Ella está en la tienda detrás de Ti".El dijo: "Yo voy a visitarte, Abraham". Un hombre comiendo carne de ternera, pan de maíz, bebiendo leche. Dijo: "Según el tiempo de la vida, tú vas a tener ese hijo que Yo te prometí hace veinticinco años".Y Sara, de casi cien, de noventa, y Abraham de cien, ella se rió entre sí, de esta manera. [El Hermano Branham se ríe–Ed.].El dijo: "¿Por qué se ha reído Sara?"Jesús dijo: "Eso regresará otra vez. Eso será el Espíritu Santo que estaba en un Hombre, ese mismo Espíritu Santo regresará en la carne de Mi Iglesia en el tiempo del fin y mostrará la mismísima señal. Como fue en los días de Sodoma, así será en la Venida del Hijo del Hombre".Miren al grupo al cual fue. Miren al grupo que lo recibió. ¿Qué hubieran dicho ellos en Sodoma al ver algo así? ¿Ven? Dios sabe adónde enviarlo.
55Oren ahora. Que el Señor del Cielo les ayude a ellos. Por todo el edificio, solamente oren. Abran su corazón. Estén muy callados; estén quietos; sean reverentes.Yo veo a una mujer, muy nerviosa, que está orando. No puedo localizar en dónde está ella. Un momento hasta que la encuentre. Sí, ella está sentada allí. La señora a este lado de ella que me está mirando tiene problema del corazón. Ella tiene problema de nerviosismo. Si Uds. creen con todo su corazón, ambas pónganse sus manos una sobre la otra allí, y crean con todo su corazón. Allí mismo; correcto; sí. Muy bien, Dios contestó la oración. Ambas están sanadas ahora. Pueden irse a casa y ser sanas.¿No es El maravilloso? Bueno, ¿qué tocaron ellas? Yo no conozco a esas mujeres. Si eso es correcto, levanten sus manos, señoras, si yo no las conozco. Correcto. Muy bien. Pero Dios las conoce.
56Ahora, esperen. Hay alguien detrás de mí, orando. Es un hombre. El tiene problema del riñón. El... Y muchas complicaciones. El está usando un suspensorio. Sr. Balrich: ¿cree Ud., con todo su corazón? Yo no lo conozco, ¿lo conozco, señor? Ud. no me conoce. Pero si lo que fue dicho es verdad, si eso es correcto, levante su mano. Muy bien, Ud. está sanado ahora. Su fe lo ha sanado.¿Creen Uds. ahora? Tengan fe.Hay una dama sentada allí mirando hacia mí, orando. Esa Luz está sobre ella, la Luz que guió a los hijos de Israel, la Columna de Fuego que fue hecha manifiesta en carne, que dijo: "Yo vengo de Dios y fui... voy a Dios".Después de Su muerte, sepultura y resurrección, Saulo de Tarso, en su camino rumbo a Damasco, fue arrojado al suelo por una Luz que cegó sus ojos. Por una temporada él estuvo ciego. Esa misma Luz era Jesucristo, quien es la Luz del mundo. "Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?"
57La mujer no está orando por ella misma, sino que está orando por un hombre. El tiene problema del corazón, y no es salvo. El vive en esta ciudad, pero la mujer es de otra ciudad, de Tucson. ¿Cree Ud. con todo su corazón que él será sanado? Si Ud. cree, levante su mano. Yo no la conozco, ¿la conozco, señora? Nunca la he visto a Ud. en mi vida. Eso es lo que Ud. estaba orando. ¿Es ésa su oración? Si es, mueva su mano de esta manera.¿Creen Uds. con todo su corazón? Tengan fe en Dios.Ese muchacho indio sentado allá al fin: Dios sea con Ud., mi hermano. Yo no lo conozco, pero ciertamente yo tengo respeto para Ud. Ud. quiere que Dios sane a dos niños enfermos. Eso es verdad, ¿no lo es? ¿Cree Ud. que El lo hará? ¿Cree Ud. que El lo hará? Su madre está sentada allí más adelante de Ud. a una corta distancia. Quizás eso hará que Ud. entienda de lo que yo estoy hablando. ¿Cree Ud. que Dios puede decirme lo que está mal en su madre? Ella tiene problema del pulmón. Dios lo bendiga, verdadero americano
58Hubo un hombre sentado allí, que miró a ese indio y tuvo un gran respeto, sentado más adelante de él, en esa fila allí. Tiene un niño por el cual él está orando. El niño tuvo una operación en alguna clase de nervio del cerebro, un nervio del balance o algo así. Eso es correcto, señor. Es de California. Creo que es Sr. Works, Wertz. Tenga fe, el niño estará bien.¿Creen Uds.? Ud. con su mano levantada, Ud. dijo que creía, ¿lo cree? Tan pronto como Ud. dijo eso, Algo impresionó su corazón. Ud. tenía problema del corazón; se terminó. Ud. no vive aquí. Ud. viene del norte de aquí. Ud. es de una ciudad llamada Globe. Yo no lo conozco a Ud., pero eso es correcto.Hay un hombrecito sentado allá atrás que está sufriendo de asma, casi para morirse, también artritis. Su nombre es Jordán.
59¿Creen Uds. en mi Señor? Cuando El toca en su puerta, ¿creen Uds. que El está aquí? Ahora, si Uds. creen que El está aquí, ¿por qué no me obedecen como Su siervo? Pongan sus manos unos sobre los otros si Uds. son creyentes. ¿Ven lo que dice la Escritura? Jesús dijo: "Estas señales seguirán a los que creen: sobre los enfermos pondrán sus manos y sanarán".Ahora, Uds. oren por ese sobre el que Uds. tienen puesta sus manos. No oren por Uds. mismos.Y una señorita sentada aquí de Chicago que ha tenido tantas molestias y tiene la menopausia, y los tubos le están dando molestias, tenga fe ahora, Ud. va a ser sana. Ya no esté más temerosa. Váyase a casa y regocíjese, porque Ud. lo va a vencer. Allí está la Luz de Dios suspendida sobre Ud. ¡Tiene que suceder! No dude; crea.
60Cada uno de Uds. Todo el lugar está lleno con el Espíritu Santo en estos momentos. El Angel del Señor, la señal que El da, el toque está llegando en la puerta de su corazón [el Hermano Branham toca en el púlpito–Ed.]. "Yo soy Jehová tu Dios, que sana todas tus dolencias". "Estas señales seguirán a los que creen: sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán". Oren en su propia manera.Dios Todopoderoso, Autor de Vida, Dador de todo buen don, yo me paro como Tu siervo para declarar Tu Evangelio a estas personas, de que el diablo los está engañando, Jesucristo los ha sanado. ¡Sal, Satanás! Yo te reprendo en el Nombre de Jesucristo. Deja a la gente, para que ella pueda irse y ser sana.
61Ahí lo tienen Uds. El poder sanador de Dios está sobre Uds. Hagan con él lo que bien les parezca hacer. El gran poder sanador de Dios está ahora con Uds. Es de Uds. para que lo reclamen. Regocíjense en el Señor. Pónganse de pie. A mí no me interesa cuán inválidos estén Uds.; ¡levántense! Crean en el Señor Jesucristo. Uds. pueden obtener lo que han pedido.