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~ DISCERNIMIENTO DEL ESPIRITU ~
1Estoy tan agradecido. Señor, de que el Santísimo haya descendido a la tierra para redimir a un pecador como yo. Estoy seguro que los ministros aquí presentes tienen este mismo sentir. Ha sido por Tu gracia que hemos sido hechos ministros de este Pacto que Tú has dado a la raza caída de Adán.
2Estamos aquí en esta mañana, Padre, sin otro propósito que el de estudiar y conocer Tu voluntad, y lo que debemos hacer para dar a conocer a un Cristo real a esta generación, sabiendo, ciertamente, que en el día del juicio seremos traídos cara a cara con esta generación; y siendo que somos ministros, entonces seremos jueces, y el destino final de las gentes a quienes hemos predicado, será determinado por su disposición hacia la Palabra que les hemos traído. Por lo tanto. Señor, en aquel día seremos jueces a favor o en contra de la generación a la cual hemos predicado.
3Dios y Padre: Te rogamos, en el Nombre de Jesús, que no nos permitas decir ni una sola palabra que pueda estar errada; sino mas bien, que con corazones sinceros y mentes abiertas, podamos recibir las cosas que son Tuyas, y así salir a nuestros diferentes campos de labor, después de este día, mejor equipados a causa de nuestro encuentro contigo en esta mañana. Concédelo, Señor. Que hoy seas Tú el que nos hables. Sé Tú nuestros oídos, nuestra lengua y nuestros pensamientos. Permite que la meditación de mi corazón, los pensamientos de mi mente, y todo lo que está dentro de mí y dentro de éstos, mis hermanos y mis hermanas, sea todo aceptable a Tu vista, Señor, y que seamos muy llenos de Tu Espíritu por medio de Tu presencia, aquí en este lugar (no tanto el edificio aquí en donde estamos sentados, sino más bien el edificio en donde estamos morando), hasta que todo llegue a ser una nube de la Gloria de Dios; que cuando salgamos de aquí en esta mañana, salgamos llenos de Tu Espíritu Santo, de tal manera que nos sintamos, como nunca, determin dos a llevar este Mensaje de Vida a esta generación moribunda en la que estamos viviendo. Óyenos, Señor, y háblanos por Tu Palabra, porque Te lo pedimos en el Nombre de Tu Hijo Jesucristo, nuestro Salvador, Amén.
4Deseo leer en esta mañana una porción de las Escrituras, hallada en el Salmo 105, para Uds. que están anotando estas citas. Veo que muchos son ministros. Es digno leerla Escritura: Alabad á Jehová, invocad su nombre: Haced notorias sus obras en los pueblos, Cantadle, cantadle salmos: Hablad de todas sus maravillas. Gloriaos en su santo nombre: Alégrese el corazón de los que buscan á Jehová. Buscad á Jehová, y su fortaleza: Buscad siempre su rostro. Acordaos de sus maravillas que hizo, de sus prodigios y de los juicios de su boca, Olí vosotros, simiente de Abraham su siervo, hijos de Jacob, sus escogidos. El es Jehová nuestro Dios, en toda la tierra son sus juicios. Acordase para siempre de su alianza; de la palabra que mandó para mil generaciones. La cual concertó con Abraham; y de su juramento á Isaac. Y establecióla á Jacob por decreto, á Israel por pacto sempiterno, Diciendo: A ti daré la tierra de Canaán por cordel de vuestra heredad. Esto siendo ellos pocos hombres en número, y extranjeros en ella. Y anduvieron de gente en gente, de un reino á otro pueblo. No consintió que hombre los agraviase, y por causa de ellos castigó los reyes. No toquéis, dijo, á mis ungidos, ni hagáis mal á mis profetas. Salmos 105:1-15
5El Señor bendiga la lectura de Su Palabra. Tengo unas escrituras anotadas aquí para hacer referencia a ellas durante mi predicación.
6Como ya todos Uds. saben, las elecciones se acercan. Y yo me pregunto: ¿Quién será el próximo presidente? ¿Qué tal si yo lo supiera? Hay uno solo que sí lo sabe, y ese es Dios. Pero, ¿qué tal si Dios me revelara quién habría de ser el próximo presidente, y yo, estando aquí en Phoenix, hiciera una predicción, que Fulano de Tal sería el próximo presidente de los Estados Unidos? Y eso saldría en los periódicos y demás cosas. Y resultaría que yo habría pegado exactamente en el blanco; perfectamente. Todo lo que yo habría hablado, llegaría a suceder todo así. Pero, ¿qué provecho habría de todo esto? ¿De qué serviría que yo pudiese hacer tal cosa? Los periódicos lo anunciarían, y publicarían que tal persona pudo hacer cierta predicción, y resultó ser así. Todos los periódicos y todas las revistas lo mostrarían. Pero Uds. saben que Dios no obra así. Dios no usa Su poder ni Sus dones para tonterías. El que está en el plan de Dios para ser presidente, lo será; y no nos aprovechará nada conocerlo de antemano. Dios no obra de esa manera.
7Si yo hiciera una predicción como esa, y llegara a suceder, y la prensa lo publicara, eso sería para mi gloria. La gente diría: Miren que gran profeta es el hermano Branham. El nos dijo mucho antes justamente quién sería el presidente. -Esto sería para mi gloria. Pero Dios no está interesado en obrar cosas para mi gloria, o para gloria de algún otro hombre. El sólo está interesado en obrar las cosas para Su gloria; algo que nos traiga provecho.
8Como Pablo dijo: Que si hablamos en lenguas, pero no tenemos intérprete, ¿de qué nos aprovechará? -Esto sería glorificamos o edificarnos a nosotros mismos (1Corintios 14). Esto no está de acuerdo con el plan de Dios; pues Dios desea la gloria para Sí mismo. No debemos buscar nuestra propia edificación, sino que debemos honrar y glorificar a Dios en todo lo que hacemos.
9Por lo tanto, si en esta mañana yo creyera que podría saber quién habría de ser el próximo presidente, y supiera cuándo habría de ser elegido, y además supiera con cuántos votos habría de ganar, no haría ningún bien en decirlo. Para mí sería mejor guardar silencio, aun si yo lo supiera, y no tratar de publicarlo; pues no habría razón para hacerlo, y de todas maneras así habría de suceder. Para nosotros cualquiera que sea el presidente, nos da lo mismo.
10Recuerden que cuando Dios usa Sus dones, El los usa para Su propia gloria; para la gloria de Su pueblo; para la gloria de Su Iglesia; para la edificación del Cuerpo de Cristo, y para la gloria del Reino de Dios. Por eso es que El muestra estas cosas en Su Iglesia. Por eso es que El tiene maestros, profetas, evangelistas y pastores. Ellos han sido dados para la edificación de la Iglesia y para la gloria de Dios.
11El profeta no debe salir y mezclarse con el mundo. Tampoco debe usar su don para hacer lo que hizo Balaam, causando confusión y obteniendo ganancia de dinero con su don. Si él es un profeta, su deber es el de revelar a Dios a la Iglesia, y mantenerse alejado de las cosas del mundo, haciendo todo para la gloria de Dios.
12Siento que para nosotros los ministros, lo mejor es seguir nuestro orden Bíblico, cuando vemos las cosas en el mundo tal como las vemos hoy día. Tenemos una regla de Dios para discernir y probar los espíritus (Ira. de Juan 4). Creo que esta es una gran lección para la Iglesia de hoy: probar el espíritu de todas las cosas; tener discernimiento del Espíritu. Pienso que nunca, y de ninguna manera, debemos juzgar a la persona por medio de la denominación a la cual pertenece, o al grupo con el cual se reúne, ya sea metodista, bautista, presbiteriano, pentecostal, o cualquier otro grupo. Nunca debemos juzgar a la persona por la denominación a la cual pertenece, sino mas bien por el espíritu que él tiene. Debe ser por el espíritu, ya sea que pertenezca a los de la "lluvia tardía", "lluvia temprana" o la lluvia que sea; no debemos juzgarlo por eso sino por su espíritu. Debemos discernir los espíritus. Vea lo que esta persona tiene en mente y cuáles son sus propósitos. Si el hombre, por medio de algún don, no importa cuan grande pueda ser el don. . . Ahora, yo deseo que esto llegue a la Iglesia en esta mañana, aunque esté en diversas denominaciones. De todas maneras Uds. son la Iglesia del Dios Viviente, reunidos aquí. Quiero que este pensamiento se quede con Uds.: En verdad nosotros no estamos divididos; nosotros somos las piedras, cortadas de diferentes formas, pero todo siendo para la gloria de Dios.
13Hay tanto en estos días con relación a los dones. Hay mucha gente que juzga a los demás por los dones que tienen. Yo creo que estas cosas son dones. Yo creo que lo que vemos en acción, son dones. Son dones dados por Dios. Pero si no los usamos de la manera correcta, de la manera en que Dios quiso que fueran usados, entonces haremos más daño con los dones que sin ellos.
14La otra noche hice una declaración desde el pulpito, diciendo que preferiría ver el amor fraternal existiendo en la Iglesia, que otra cosa cualquiera, aun cuando no tuviéramos ni un solo caso de sanidad. Debemos saber para qué nos son dadas las cosas.
15Ahora bien: si un hombre viene aquí con un don maravilloso, pertenezca o no a nuestra denominación, no lo juzgue Ud. por la denominación de donde viene, o como viene vestido. Lo que Ud. necesita es ver qué está procurando hacer con ese don; qué propósito tiene. Si trata de usar la influencia de ese don para hacerse un gran nombre, yo tendría suficiente discernimiento del Espíritu para conocer que eso está errado. No importa cuan grande sea como maestro; cuan poderoso, cuan intelectual, o cómo funciona su don; pues si él no está procurando hacer algo para el beneficio del Cuerpo de Cristo con ese don, el discernimiento espiritual que Ud. tiene, .te dirá que eso está errado. No importa cuan exacto o cuan perfecto sea ese don; el propósito está malo si no se usa para el bien del Cuerpo de Jesucristo.
16Quizás este hombre tenga un gran don con el cual pueda atraer a la gente y reuniría, teniendo un gran poder intelectual o espiritual; y quizás este hombre esté usando este don para hacerse famoso y así poder tener un gran nombre, y los demás hermanos le vean a él como una persona muy importante; de ser así, es incorrecto. Quizás lo que desea es el beneficio de cierta cosa para que todos los demás se queden fuera del cuadro, y que sólo él y su grupo sean vistos o conocidos. Esto también es incorrecto. Pero si tiene un don de Dios y está procurando edificar el Cuerpo de Cristo, entonces no nos debe importar a cuál grupo pertenece. Ud. no está discerniendo al hombre, sino el espíritu, o sea la vida que está dentro de ese hombre; y esto es lo que Dios nos dijo que hiciéramos. En ninguna ocasión nos fue dada la comisión para que discerniéramos el grupo al cual el hombre pertenece. Pero fuimos constreñidos y ordenados por Dios para discernir el espíritu en el hombre; lo que él se propone hacer, y a lo que el espíritu, en su vida, le está tratando de guiar a que haga. Entonces, si hallamos que este hombre está procurando guiar al pueblo, no a una división entre los hermanos, sino a la comunión de los unos con los otros, y está esforzándose por traer la Iglesia del Dios Viviente, no a una denominación, sino a un entendimiento, a un compañerismo y ala unidad del Espíritu, entonces, aunque pertenezca a los llamados "lluvia tardía" o "lluvia temprana", o lo que sea, su espíritu y sus propósitos son correctos. Entonces, no importa a cuál grupo pertenece, por cuanto el espíritu que está en él, está procurando mostrar el Calvario al pueblo, alejándolo de sí mismo o de otra cosa cualquiera. Su única meta es hacer que el pueblo fije su mirada en el Calvario. A él poco le importará ser conocido o no. Tampoco le importará el movimiento al cual él pertenece. Su propósito será bueno aunque él sea metodista, presbiteriano, católico o lo que él quiera ser en cuanto a su denominación.
17La pregunta es esta: ¿qué está procurando hacer este hombre? ¿Cuál es el propósito de su corazón? Entonces Ud. puede ver lo que está en el corazón de ese hombre. Ud. puede saber si sus motivos están inclinados hacia su denominación, a sí mismo, o inclinados hacia las cosas del mundo. También se puede saber si se inclina a tener un gran nombre para así poder decir: Yo predije eso y llegó a pasar exactamente como lo dije.-Esto, como Ud. puede ver, está mal desde el principio. Pero si está procurando usarlo que Dios le ha dado a él como maestro, como profeta, o como vidente. . . Un profeta del Nuevo Testamento es un predicador; todos sabemos eso; por consiguiente, sabemos que cualquier ministro que es un predicador, es un profeta del Nuevo Testamento, si el tal está profetizando, predicando, y no está procurando edificarse a sí mismo para hacerse un gran nombre, o edificar su organización; pues él DEBE ESTAR en una organización. Aquí donde yo estoy no pertenezco a una organización; pero Ud. si está predicando, debe estar en alguna. ¡Correcto! Todo hombre debe tener una iglesia adonde asistir. Ud. debe tener un lugar. No debe vivir brincando de lugar en lugar, sino que debe tener un lugar, una iglesia adonde pueda asistir, y pueda decir que esa es su iglesia. Ud. debe tener un lugar en donde pagar sus diezmos y ayudar a sostener la causa.
18Haga lo de su preferencia, pero nunca excomulgue a otro porque no pertenezca al grupo suyo. Antes bien, discierna su espíritu, y vea si él tiene en su corazón el mismo propósito que Ud. tiene; entonces podrán tener compañerismo el uno con el otro; estarán laborando por la misma causa tan maravillosa; y esa causa es la causa de Cristo. Yo creo que esto es absolutamente la verdad.
19Quiero que estudiemos ahora los motivos y objetivos de los profetas del Antiguo Testamento. Esos hombres tuvieron un solo objetivo, y ese objetivo fue Jesucristo. Había un solo motivo alrededor del cual giraba el tema completo del Antiguo Testamento, y ese motivo fue La venida del Mesías. Ellos no salieron a hacer las cosas simplemente por dinero o por fama. Tenían una cosa, y era que estaban ungidos con el Espíritu de Dios, y predijeron la venida del Mesías. Estos hombres fueron tan completamente ungidos con el Espíritu, que algunas veces actuaron como actuaba el Espíritu que estaba dentro de ellos, y hasta parecía que hablaban de sí mismos. Fíjense como fue que el Espíritu de Dios hizo que se portaran esos hombres. Tomemos por ejemplo al gran profeta Moisés, quien no tuvo ningún objetivo egoísta. El pudo haber sido el rey de Egipto. El pudo haber tenido el mundo bajo sus pies. Pero, por cuanto era un profeta de corazón, él rehusó ser llamado hijo de la hija de Faraón, escogiendo mas bien sufrir la persecución y el vituperio de Cristo, estimando mayores los tesoros del cielo que los de Egipto. El sacrificó y negó para sí mismo el lujo y la fama mundana, y las cosas que la vida ofrece (Hebreos 11:23-27). ¡El tuvo que mirar más allá de esas cosas! ¿Ven? El pudo haber obtenido todo aquello.
20Veamos al ministro de hoy día: Si él tiene el bautismo del Espíritu Santo, él sabe que si predica la Palabra, esto le cortará la fama. Esta decisión lo llevará a una iglesia pequeña en alguna parte, o lo llevará aun a la calle. Pero él también sabe que hay algo que arde en su corazón, porque él puede ver la venida del Señor. A él poco le importa si tiene una iglesia grande o pequeña. Tampoco le importa si tiene comida para el día o no. Poco le preocupa si tiene buena ropa o no. El sólo se preocupa de una sola cosa, y esto es la Vida que clama dentro de él. El está procurando obtener algo para la gloria de Dios. Y al obtenerlo, manifestará la misma Vida del Espíritu que está dentro de él. ¿Me entienden? El mostrará esa Vida.
21Moisés manifestó en toda su vida el Espíritu de Cristo, porque Cristo estaba en él. Cristo estaba en Moisés en medida. Recordamos que él nació en tiempo de persecución. Muchos niños fueron matados por los egipcios en un esfuerzo por destruir a Moisés (Éxodo 1:16 y 2:2), exactamente como fue hecho cuando nació Jesús (Mateo 2:16).
22Y vemos la situación que se presentó cuando el pueblo de Israel desobedeció a Dios, de tal manera que El se enojó con ellos, y dijo a Moisés: ¡Apártate y yo los destruiré, y de ti levantaré otra generación! Entonces, Moisés se tiró en la brecha ante el juicio de Dios, y dijo: Tómame a mí antes que los tomes a ellos. En otras palabras, Moisés dijo: Antes de llegar a ellos, tendrás que pasar por encima de mí.
23Esto es exactamente lo que hizo Jesucristo. Cuando Dios pudo haber exterminado a los pecadores, como tú y yo, de sobre la faz de la tierra. Cristo se interpuso en el camino. Dios no pudo hacerlo. Dios no pudo pasar por encima de Su propio Hijo.
24Dios vio ese espíritu en Moisés intercediendo en el juicio, como en una cruz, y diciendo: Tú no puedes destruirlos. Tendrás que destruirme a mí primero. ¿Ve Ud. el Espíritu de Dios en Moisés? El pudo haber sido el rey de Egipto. El pudo haber poseído todo el lujo del mundo y ser popular. Pudo haber sido el gran rey del mundo en ese tiempo. Pero él escogió mas bien sufrir las persecuciones y las aflicciones, porque estimó el vituperio de Cristo como mayor tesoro que el de Egipto. El se interpuso en el camino. ¿Por que'.' ¡ Fue Dios en Moisés quien hizo eso! Un hombre intelectual. pensando normalmente. nunca hubiera hecho esto; antes hubiera tomado el camino mas fácil.
25No importa cuan fanático pareció ser Moisés, el fue un verdadero profeta de Dios. El estaba procurando edificar algo para el Reino de Dios. Ahora bien, con su gran don de profecía, él pudo haber sido un hombre muy sabio. Con su profecía, el pudo haber dicho en Egipto: Yo profetizare esto y aquello. El pudo haber sido mundialmente famoso; pero esto no estaba en su corazón; no podía estar en su corazón. Por consiguiente, si Ud. ve a una persona con un gran don. procurando glorificarse a sí mismo, su propio discernimiento del Espíritu le dirá que eso está equivocado. Pero Moisés se esforzaba por hacer algo para la gloria de Dios. No importaba cuan malo parecía ser, o cuánto podían decir de ello, el espíritu en Moisés le dirigió directamente a la línea del deber.
26Consideremos a José. Cuando nació, fue amado por su padre y odiado por sus hermanos, siendo un tipo perfecto de Cristo. Estos eran sus hermanos de sangre; todos eran del mismo padre. Sus hermanos le odiaron sin causa porque Dios le había hecho un profeta, un hombre espiritual, un vidente. Le odiaban por esa sola razón. José no podía dejar de ser lo que era porque Dios lo hizo de esa manera.
27Vea ahora lo que el Espíritu de Dios hizo en José. El aun actuó como Cristo habría de actuar en su parte. El fue odiado por sus hermanos y amado por su padre, porque el Espíritu hizo la diferencia. El fue un hombre espiritual; vio visiones e interpretó sueños. El no hizo esto para su propia gloria; él lo hizo porque tenía algo por dentro: tenía el Espíritu de Dios. El no hubiera ido a donde fue, por su propia cuenta, para ser echado en una cisterna, y dejar a su pobre padre tan anciano, afligiéndose por todos esos años. Fue vendido por casi 30 piezas de plata. Fue sacado de la cisterna y llegó a ser la mano derecha de Faraón, quien en aquel tiempo era el rey de la Tierra. Cuando fue puesto en la cárcel, estuvo en la compañía de un copero y un panadero; uno se perdió y el otro fue salvo, de acuerdo con su predicción, allí mismo en la cárcel.
28¿Se ha dado cuenta Ud. que cuando Jesús vino. El fue amado del Padre? Jacob, el padre de José, le dio una ropa de muchos colores: el arco iris; el pacto (Génesis 37). De la misma manera, Dios el Padre, dio a Su Hijo Jesús el Pacto. Después de esto, sus hermanos judíos le odiaron, pero sin causa. No había razón de ser para que le odiaran, porque El era espiritual y fue la Palabra de Dios manifestada. El vino para hacer la voluntad del Padre. El vino para cumplir las Escrituras. El vino para traerles paz.
29Pero ellos le entendieron mal, y le odiaron sin causa. No se detuvieron a meditar y a ver qué se proponía hacer, sino que le juzgaron, simplemente, porque El no estuvo de acuerdo con ellos. Ellos dijeron: El se hace Fulano de Tal. Otros dijeron: El se hace Dios.- ¡Pero el era Dios! Dios estaba en El. La Biblia dice que Dios estaba, manifestándose al mundo, en Cristo. El fue el Dios de la Gloria manifestando la gloria de Dios.
30Veamos a Moisés. El no pudo evitar interponerse delante de Dios. Eso no lo hizo él hipócritamente; él lo hizo porque Dios estaba en él. Como tampoco pudo José dejar de ser lo que era, por cuanto Dios estaba en él, obrando y manifestándose a través del hombre. El nunca lo hizo para su propia gloria.
31Si aquellos sacerdotes tan sólo hubieran tenido el discernimiento del Espíritu del cual les estoy hablando en esta mañana, sin importarles cuanto hubieran podido decir los del mundo, acerca de El, entonces le hubieran conocido, si tan sólo se hubieran fijado en la Palabra, y hubieran visto Su propósito. El siempre estaba haciendo aquello que glorificaba al Padre. Ellos dijeron: Este hombre es un gran Sanador. El hace estas cosas. Pero El dijo: Yo de mí mismo no puedo hacer nada sino lo que el Padre me muestra. No .soy yo el que hago las obras; es el Padre que mora en mí El que hace las obras. El nunca tomó la gloria para Sí mismo. Ningún siervo de Dios tomaría la gloria o usaría el don de Dios para glorificarse a sí mismo, o para hacer algo así por el estilo, sino que el propósito de su vida sería el de hacer algo para la gloria de Dios. Esta es la razón por la cual Ud. ve esta misma cosa hoy día. Debemos tener discernimiento del Espíritu para ver a la persona y lo que se propone hacer. ¿Estarán tratando de glorificar a Dios, o de glorificarse a sí mismos?
32Ahora, el Espíritu de Dios, obrando en el hombre, hace que él se conduzca como Dios. Con razón Jesús dijo: ¿No está escrito, vosotros sois dioses? Y si llamó dioses a aquellos a quienes fue hecha Palabra de Dios, ¿cómo podéis condenarme porque digo que soy Hijo de Dios? (Juan 10:34-36). Uds. pueden ver al Espíritu de Dios en Moisés, porque él era un dios; Moisés era un dios; José era un dios. Los profetas fueron dioses. La Biblia dice que fueron dioses porque ellos se habían rendido completamente al Espíritu de Dios, y por eso obraban para la gloria de Dios. Cuando un hombre está completamente ungido del Espíritu de Dios (ahora deje que esto le penetre hasta debajo de la quinta costilla del lado izquierdo), Dios está obrando en él, en sus hábitos, sus acciones y todo lo demás.
33A veces él es juzgado mal. Vea Ud. a David en el Salmo 22. El clamó: Dios mío. Dios mío, ¿por qué me has dejado? David hablaba como si él mismo fuese aquel hombre: Todos los que me ven, escarnecen de mí; estiran los labios. . .
34El estaba tan completamente ungido y rendido a Dios, y la unción estaba sobre él en tal forma, que cuando él clamó por medio del Espíritu de Dios, si alguien hubiera estado cerca, pudiera haber dicho: Mirad a aquél; él cree que alguien le estira los labios. ¿Por qué le ha desamparado Dios?-Pero no era David; era el Espíritu que clamaba a través de él: Dios mío. Dios mío, ¿por qué me has dejado? Contar puedo todos mis huesos; ellos miran, considérame. . . . . .horadaron mis manos y mis pies. . . Alguien pudo haber dicho: Oiga Ud. a ese hipócrita. ¿Las manos de quién están horadadas? ¿Los pies de quién están horadados?
35Así hablaría un hombre intelectual; pero uno que hubiera tenido discernimiento del Espíritu, hubiera sabido que era el Espíritu de Dios el que clamaba en David. Cuando un hombre es ungido por el Espíritu de Dios, el tal actúa como Dios actúa; y la acción de Dios no es para dividirnos sino para unimos, porque somos UNO en Cristo Jesús; y el propósito de Dios es el de juntamos. AMAOS LOS UNOS A LOS OTROS.
36Ahora bien: A los grandes profetas Jesús los llamó dioses, y vemos al Espíritu obrando en ellos. El dijo que eran dioses. Ahora, cuando el Espíritu vino a los profetas, fue por medida; pero cuando vino sobre Aquel Ser Único. Jesús, el cual fue el Hijo de Dios. el Espíritu vino a El .sin medida. En El habitó toda la plenitud de la Divinidad corporalmente, porque El fue el EJEMPLO PEREECTO. Él fue el Dios de la Gloria, manifestando la gloria de Dios al pueblo. Fue Dios en El caminando por doquier. Vea Ud. Su vida. El fue el tema del Antiguo Testamento. Todos los profetas del Antiguo Testamento clamaron, no por sí mismos, sino bajo la unción del Espíritu de Dios. el cual les hizo actuar como dioses: y fue así. que hasta fueron llamados dioses. Y luego, la plenitud de ese Espíritu fue manifestado en Cristo Jesús.
37Veamos a David cuando fue destronado, como el rey de Israel, y rechazado por su propio pueblo: como subió al Monte de los Olivos que queda al norte de Jerusalén. y miró hacia atrás sobre la ciudad, y LLORO, porque había sido rechazado. ¿Que era? ERA EL ESPÍRITU DE CRISTO. Quinientos anos después, Jesús, el Hijo de David, estuvo sentado en el mismo monte contemplando la ciudad, también como un rey rechazado, y clamó: ¡Jerusalén, Jerusalén, cuántas veces quise juntarte (tus diversas denominaciones y todo lo demás) como la gallina junta sus pollos debajo de sus alas. y no quisiste! ¡Cuántas veces quise! (Mateo 23:37-39).
38Ahora, el mismo Espíritu que estaba en David, y que fue manifestado en su plenitud en Jesucristo, está hoy en la iglesia clamando al pueblo: ¡CUANTAS VECES OS QUISE JUNTAR!
39Cuando Ud. ve separaciones y diferencias, la hermandad dividida y el uno en contra del otro en la vida Cristiana, entonces esto hace que el Espíritu de Dios clame en su corazón. Esto es porque Ud. está procurando hacer algo para Dios. Un verdadero profeta de Dios, un maestro verdadero, es uno que procura traer la Iglesia a la unidad del Espíritu para que pueda reconocer a Dios. Sin que nos importe la denominación del hombre, tenemos el discernimiento del Espíritu, para discernir el espíritu que está dentro del hombre, para así saber si es o no el Espíritu de Dios. Dése cuenta de como fue cuando El estuvo aquí en la tierra, el cual fue por todas partes haciendo bien.
40Otra cosa viene a mi mente. Cuando David fue rechazado como rey, y salía de la ciudad, un benjamita, lisiado, quien en verdad era su hermano y quien debió haber sentido tristeza porque el rey había sido rechazado, se arrastró en su condición lisiada, arrojando tierra sobre David, llamándole con toda clase de nombres malos, y hasta le maldijo en el Nombre del Señor. Este benjamita, todo lisiado y cojo, estaba maldiciendo al rey David en el Nombre del Señor. Vea Ud. aquí al Espíritu de Dios y el espíritu del diablo trabajando juntos (Segunda de Samuel 16:5-14).
41Ahora, dése cuenta que el era cojo o tullido. Esto representa la condición espiritual (tullida) de la iglesia de hoy, la cual se mofa de la manifestación del verdadero Espíritu de Dios en Cristo, el cual se está dando a conocer. Aquello era el Espíritu de Cristo en David, siendo rechazado como rey. Y hoy día, la gente se burla de las personas que han recibido el Espíritu Santo, y que están haciendo algo para atraer a los metodistas, pentecostales, bautistas, presbiterianos, todos unidos, semejando la unidad del Cuerpo de Cristo. Cuando estos ven al Espíritu obrar de esta manera, dicen: Mire Ud. a aquel pentecostal; ¡afuera con él! Yo conocí a uno de ellos que huyó con la esposa de otro. Yo conocí a este otro que se emborrachó. Yo conozco a otro que hizo esto e hizo aquello. -Pero estos son tan grandes que pueden ocultar sus propias obras. Pueden esconderlas; mas David fue expuesto. ¿Porqué? EL TENIA AL ESPÍRITU DE CRISTO DENTRO DE EL.
42El guardia del ejército que estaba con David, dijo: Te ruego que me dejes pasar y quitaré la cabeza a este perro muerto que maldice a mi señor el rey. Vea al Espíritu de Cristo en David respondiendo: Dejadle que maldiga, porque Jehová le ha dicho que me maldiga. ¿Lo captaron? Dejadle que maldiga, porque Jehová le ha dicho que me maldiga.
43Hoy día levantaríamos nuestros puños y lucharíamos en contra de él. Le cortaríamos la cabeza: ¡Echadlo para afuera; no pertenece a nosotros! Pero David dijo: Dejadle; Jehová le ha dicho que me maldiga. Aquel hombre cojo iba corriendo por un lado, arrojando tierra sobre David. Eso es exactamente lo que hacen hoy día al Espíritu de Cristo. Dicen: Aquellos no son más que unos fanáticos. Para nada sirven. No hay nada en eso de la sanidad divina. No hay tales cosas como ángeles. No hay tal cosa como profetas. Los días de los milagros ya pasaron. -Allí van arrojando tierra. ¡DEJADLOS!
44Pero, cuando David regresó al poder, vino como el rey absoluto de Israel. No se preocupe Ud.; este Jesús, cuyo Espíritu tenemos hoy, El, al cumplir con Su parte, regresará la segunda vez en un cuerpo físico, en gloria, con poder y majestad.
45Aquel cojo que arrojaba tierra, cayó sobre su rostro e imploró misericordia. ¡Dejadlo quieto! Es el Espíritu de Dios clamando en nosotros. No lo excomulguéis. Simplemente recuerde que todas estas cosas tienen que suceder. Una cosa tenemos que hacer, y es proseguir hacia adelante. Dios ha prometido que hará que todas las cosas ayuden para el bien de aquellos que Le aman. Mantengamos en ejercicio el discernimiento del Espíritu y mantengamos el objetivo justo. Estamos aquí para servir a Dios. Nosotros debemos tener compañerismo, proseguir adelante, y servir a Dios. Si una persona tiene el objetivo equivocado, ¿qué sucederá? ¿Lo ven?
46Hemos visto que el Espíritu de Dios estaba en El. Todos los antiguos profetas hablaron de El. El Espíritu estaba en cada profeta verdadero, en alguna medida, y ningún profeta se glorificaba a sí mismo. Los verdaderos profetas manifestaban a Dios y hablaban de El. TODO LO QUE DIJERON FUE CUMPLIDO EN EL. Esto muestra que era el Espíritu de Dios el que estaba en ellos, porque todo lo que dijeron fue cumplido. ¿Qué era? Era Dios hablando de Sí mismo, y manifestándose a Sí mismo a través de estos profetas. Ellos no tomaban la gloria para sí mismos, profetizando quién sería el próximo presidente, o alguna otra cosa; o como fue hecho con Jesús cuando le golpearon en la cabeza y le dijeron: Profetiza, y dinos quién es el que le ha golpeado, y creeremos en Ti. Pero este no era el objetivo. ¡El objetivo debe ser, siempre, algo que manifieste a Dios!
47El objetivo no es que este o aquel hermano sea algo grande, o que sea aún más grande que los demás de su grupo, o que se haga de él el hombre más grande de Phoenix. No es hacer de William Branham algo grande. Tampoco es hacer de Oral Roberts o Billy Graham algo grande. ES ASUNTO DEL CORAZÓN.
48Estamos procurando edificar algo para el Reino de Dios, manifestando a Dios. Todos estos dones no hacen que los unos seamos mayores que los otros. Simplemente nos unen a todos para trabajar juntos para la perfección del Cuerpo, y juntamos como un pueblo, el pueblo de Dios. Pero, cuando Ud. vea a alguien caminando por la vía contraria, no lo maldiga; simplemente déjelo que se vaya. ¡Alguien tiene que hacer eso! Mas espere hasta cuando Jesús venga en Su poder.
49Ahora, vemos a todos aquellos profetas hablando, y hallamos a cada uno de ellos glorificando a Dios en el Mesías que habría de venir. Y cuando entraban en el Espíritu, entonces actuaban, hablaban y vivían la Vida igual a la vida del Mesías. Ahora bien, si así fue antes de la cruz, al hablar de Su venida, cuánto más hará el Espíritu del Mesías en la Iglesia para hacerla actuar, trabajar y vivir como vivió el Mesías después de Su venida. Es el Espíritu de Dios. Discierna ese espíritu y vea si es de Dios o no. Vea si actúa como El. Vea si sus emociones. . . Si alguno levantare algo contra Ud., o arrojare tierra sobre su vida, sabiendo que Ud. es inocente, y que tiene el Espíritu de Dios, no intente separarse o hacerle mal. No lo maldiga. Simplemente siga andando, sabiendo que Dios permitió eso para probarlo a Ud., para ver como se comportaría. De todas maneras tendrá que llegar a eso.
50El otro día conté en la iglesia del hermano Fuller la historia de un ciclista en el Canadá. Todos los demás ciclistas creyeron que podían vencer a este joven miedoso. El era el único que no podía montar su bicicleta sin agarrase del manubrio. Yo me gozo en parecerme a aquel ciclista que se mantenía agarrado del manubrio. Me agarro de ambos lados de la cruz, y digo: "En mis manos precio no traigo; sólo de Su cruz me acojo. Nada traigo en mis brazos. Déjame asirme de Tu cruz. Señor, porque nada tengo, ni tampoco soy de los intelectuales. Déjame asirme aquí, simplemente, y mirar al más allá." En la competencia se prometió adjudicar al ganador una bicicleta por valor de cien dólares, siempre y cuando pudiera hacer la trayectoria de una cuadra sobre una tabla de aproximadamente unos 30 centímetros, o 12 pulgadas de ancho. Todos los otros muchachos eran diestros en manejar sus bicicletas; podían ir a comprar los comestibles para su mamá, y volver sin ni siquiera agarrar el manubrio de sus bicicletas. Cuando comenzó la competencia, todos empezaron a mirar hacia abajo. No estaban acostumbrados a mantener sus manos sobre el manubrio, y todos se cayeron por eso. El joven menospreciado, montó su bicicleta, agarró el manubrio, y guió su bicicleta hasta el fin, triunfando en la prueba.
51Los otros jóvenes le preguntaron después: ¿Cómo lo hiciste? El dijo: Les diré cuál fue su error: Uds. todos son mejores ciclistas que yo; pero se pusieron a mirar aquí, de cerca, y eso les hizo poner nerviosos. Al hacer así, se esforzaban por guardar el equilibrio, y se cayeron. Yo, en cambio, nunca miré aquí, sino que simplemente mantuve la mirada en la meta, y me mantuve fijo.
52Esto es exactamente lo que debemos hacer hoy. No se preocupe por estas cosas pequeñas; ¿él hizo esto o aquél hizo aquello? Mire hacia el fin y manténgase fijo. CRISTO VIENE. ¡Fíjese en la meta! Manténgase firme. No se fije tanto en lo que sucede ahora; dése cuenta de lo que va a suceder más allá, en el tiempo final, cuando tendremos que pararnos y dar cuenta de nuestras vidas.
53David no estaba haciendo caso a aquel benjamita que le estaba arrojando tierra; de todas maneras ya estaba cojo. David no le hizo caso. Ni aun permitió que su guardia le cortara la cabeza. Pero dijo: Dejadle; Dios le ha dicho que haga eso. Dios le ha dicho que me maldiga; dejadlo. David sabía que él un día regresaría al poder, y aquel benjamita tendría su tiempo.
54Seguramente. Así es. ¡La Iglesia se levantará en triunfo! Yo solamente fui comisionado para orar por Sus hijos enfermos. Eso es todo lo que yo puedo hacer, en donde puedan estar o a cualquier iglesia a la cual puedan pertenecer; para mí no hay diferencia. Estoy procurando orar por Sus hijos enfermos; estoy procurando manifestar un don para Su gloria.
55Esa es la razón por la cual yo nunca he pertenecido a nada. Ahora, pertenecer a algo, eso está bien; no tengo nada en contra; yo quiero que Ud. entienda eso claramente. Yo creo que Dios tiene cristianos en cada iglesia, y son Sus hijos. El nunca me dijo nada sobre eso. Yo simplemente fui enviado para orar por los hijos; fui enviado para hacer estas cosas y para manifestarlo a El.
56Ahora bien, todas las cosas que Jesús y estos profetas hablaron, tenía que ser la verdad, porque era el poder de Dios en ellos; era Dios mismo hablando a través de ellos, y también hablando de Sí mismo, llegando a Su gloria. ¿Quién será el presidente? ¿Tendremos suficiente lluvia este año? ¡Esas cosas no significan nada! Debe ser algo para la gloria de Dios; algo que ponga a la Iglesia en orden, o algo que sea para manifestar el poder de Dios; no para hacerse un nombre para sí mismo, sino para hacer que la gloria de Dios sea manifestada.
57Ahora, notamos que todo lo que los profetas dijeron de El, todo llegó a cumplirse, porque El fue el tema del Antiguo Testamento. Todos los profetas, desde Adán hasta Malaquías, buscaban la venida de Jesús, el Mesías. Cada profeta hablaba de la venida del Señor. Cada uno contribuyó, con su parte, porque estaba ungido de Dios y eso era todo lo que podían hablar. Quisiera que tuviéramos más tiempo para hablar de eso. Pero fijémonos en que todo lo que ellos dijeron, se cumplió. Por ejemplo: Por tanto el mismo Señor os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y parirá hijo, y llamará su nombre Emmanuel. Isaías 7:14 ¿Sucedió esto? Sin duda que sí. Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado: y el principado sobre su hombro: y ¡¡amarase su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte. Pudre eterno. Príncipe de paz. Isaías 9:6 Y El fue así, exactamente, el Padre Eterno. Y vuestro padre no llaméis a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el cual está en los cielos. Mateo 23:9 Alas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados: el castigo de nuestra paz sobre él: y por su llaga fuimos nosotros curados. Isaías 53:5
58El mismo hombre descrito por estas Escrituras, estuvo en la sala de juicio de Pilato, con sus espaldas heridas por un látigo. Ellos no se dieron cuenta que la Escritura decía que así habría de suceder. Ellos no tenían el discernimiento del Espíritu.
59Aquellos sacerdotes que dijeron: ¡Afuera con El! ¡Afuera con El! , estiraron los labios mientras colgaba en la cruz, cuando Le oyeron exclamar: Dios mío. Dios mío, ¿por qué me has desamparado? Ellos no tenían discernimiento. No podían discernir el Espíritu. De esto estaba hablando David en el Salmo 22. Pero estos estiraron los labios, no sabiendo lo que estaban haciendo, igual a lo que hizo aquel benjamita con David. El creía que David estaba errado porque no estaba de acuerdo con él sobre los principios por los cuales debía de dirigir su reino. El no entendía que era el Espíritu de Dios en David.
60Así debemos discernir, en este día, el espíritu del hombre, para saber qué está procurando hacer, y no preocuparnos por saber a qué grupo pertenece; o si es blanco, negro, amarillo o lo que sea. Antes deberíamos ver lo que él se propone hacer para el Reino de Dios, y quedarnos con eso. Si él tiene ideas diferentes a las nuestras, está perfectamente bien, si está procurando hacer algo para el Reino de Dios. Esto es lo que Ud. debe discernir en él. Si él está equivocado, pero es leal y recto en su corazón, Dios lo traerá a la verdad del asunto después de un tiempo. Conviene dejarlo quieto para ver lo que está tratando de hacer.
61Cuando Jesús murió en la cruz, llorando, todas las cosas que los profetas profetizaron de El fueron cumplidas. Horadaron mis manos y mis pies. Esto fue cumplido perfectamente. Los profetas fueron correctos. Cuando hablaban así, pensaban que era de ellos mismos, o mas bien, clamaban como si fueran ellos mismos; pero todo fue manifestado en la cruz.
62... fue contado con los perversos. . . (Isaías 53:12). Así fue: . . .con los perversos. . . Y dispúsose con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte.. . (Isaías 53:9). En verdad fue enterrado en la tumba de un rico. El Espíritu de Dios habló en David, y dijo: Porque no dejarás mi alma en el sepulcro; ni permitirás que tu santo vea corrupción (Salmo 16:10). David habló como si fuera él el "santo". Pero no era David; era el Espíritu de Dios en David el que clamaba.
63Alguien, al oír a David decir eso, pudo haber dicho: Oiga a aquel viejo hipócrita, hablando así. Pero David no era un hipócrita; era el Espíritu de Dios en él el que clamaba. Era el Espíritu de Dios manifestándose en él: Porque no dejarás mi alma en el sepulcro; ni permitirás que tu santo vea corrupción.
64Ahora, hermanos, concluyendo, porque se nos va el tiempo, quiero decir esto: Si un Hombre, quien fue el tema principal de todo el Antiguo Testamento, y de quien todos los santos profetas hablaron, siendo ungidos con el Espíritu de Dios y, siendo que todo lo que. ellos dijeron fue cumplido hasta la última letra en El, entonces no debe haber duda de que aquella gran Persona, llamado el Hijo de Dios, debe saber cómo establecer la Iglesia del Nuevo Testamento. ¿No cree Ud. así? El debe tener el concepto de cómo establecer la Iglesia del Nuevo Testamento.
65La primera cosa a la cual quiero llamar su atención, está en Mateo, capítulo 16, cuando El habló con los discípulos, y les dijo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? Ellos respondieron: Unos dicen que eres Elías; y otros, fulano de tal, y otros, otra cosa, y así. El les dice: Y vosotros, ¿quién decís que soy? Pedro dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. El dijo: Bienaventurado eres. Simón, hijo de Jonás; porque no te lo reveló carne ni sangre, mas mi Padre que está en los cielos. Mas yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella.
66En este pasaje estamos hablando de la Iglesia. Ahora vean cuidadosamente; y si estoy equivocado, que Dios me perdone, y Uds. también. La iglesia Católica dice que eso era una piedra que estaba allí, siendo Pedro mismo, y que sobre Pedro estaba El edificio, la Iglesia. Sabemos que eso está equivocado. Los protestantes estamos en desacuerdo con eso.
67Pero nosotros, los protestantes, decimos que El edificó Su Iglesia sobre Sí mismo. Pero noten: yo quiero oponerme, amistosamente, a eso también. No fue sobre Sí mismo, pero fue sobre la revelación espiritual de Sí mismo. Carne y sangre. . . nunca lo aprendiste en un seminario. Tan buenos como son. Nunca lo aprendiste por medio de algún credo de la iglesia. Tan bueno como es; está bien. Pero ni la carne ni la sangre te han revelado esto.
68Esto no es una concepción intelectual de la manera en que Ud. puede dar su mensaje; o a lo que Ud. debe inclinarse; o qué cosa tan grande debe hacer Ud. aquí en la tierra. Eso no es lo que es. No es edificar o hacer algo grande. Es mas bien una revelación de la Palabra de Dios, porque El era la Palabra: En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. . . Y aquel Verbo fue manifestado, y habitó entre nosotros. Eso fue la revelación de la Palabra de Dios. El Espíritu en Pedro, revelando, por revelación espiritual, que El era el Hijo de Dios hecho manifiesto: el Dios de la gloria manifestando la gloria de Dios. . . . sobre esta piedra (la revelación espiritual de la Palabra) edificaré mi iglesia. . . ¿Por qué? Si aquellos profetas estaban bajo la inspiración de Dios, diciendo por medio del Espíritu Santo que El era el Hijo de Dios, entonces, el mismo Espíritu, de este lado de la cruz, revelará la misma cosa. ¿Lo ve Ud.?
69Ud. no puede aprender esto en un seminario. Ud. puede obtener todos los títulos de divinidad, etc., etc. Eso está bien. Ojalá yo pudiera tenerlos. Ud. puede tener esto más aquellos títulos. Pero si Ud. tiene que escoger, y dejar aquello, quédese con esto, porque esto es aquello de lo cual. . . Si esto no es aquello, de todas maneras permítanme quedarme con esto. Yo lo anhelo. . . .no te lo reveló carne ni sangre, Ud. nunca aprendió esto por la vía educacional. Ud. no lo aprendió por la vía denominacional. La educación y las denominaciones son buenas, y tienen su lugar; pero la gente está poniendo demasiada importancia en eso, y están dejando el discernimiento espiritual.
70... porque no te lo reveló carne ni sangre, mas mi Padre que está en los cielos. El te lo ha revelado, y sobre esta roca edificaré mi iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Ahora: . . .no prevalecerán contra ella, indica que en verdad estarían en su contra. Vea ahora contra qué cosa están las puertas del infierno. No están en contra de las denominaciones; el gobierno aun las reconoce. El mundo reconoce todas las denominaciones. Cada uno de nosotros, como. ciudadanos americanos, tenemos derecho de pertenecer a una denominación, lo cual está bien, y estamos agradecidos. Pero no es contra esto que están "las puertas del infierno." Las puertas del infierno están es en contra de la revelación espiritual de Cristo, siendo aquí, ahora, el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. De esto es que están en contra. Las puertas del infierno están en contra de ello; pero nunca prevalecerán.
71Allí está el discernimiento espiritual; no le hace quién sea él; él es mi hermano, si está tratando de trabajar en el mismo propósito que tengo yo, ya sea un profeta, pastor, diácono, o lo que sea. Que Dios le honre de esta o aquella manera; que me deshonre a mí, o lo que El quiera hacer; pero, como quiera, EL ES MI HERMANO. Todos estamos trabajando hacia el mismo fin. Todo nuestro trabajo es para el Reino de Dios. El está obrando hacia el mismo fin que yo obro: Discernimiento espiritual, revelación espiritual de Dios.
72La otra noche, en cierto lugar, prediqué sobre el tema; En el principio no fue así. Tenemos que regresar al principio para hallar nuestro texto, no mas que por un ratito. En el principio existió Caín, el intelectual. Podríamos decir que edificó un templo elegante, por cuanto hizo un magnífico altar, y ofreció un sacrificio; oró en sinceridad; dio gracias, y pagó sus diezmos. El era igual de religioso a Abel. Pero, Abel (entonces no existía la Biblia), por revelación espiritual, supo que no fue el fruto del campo lo que nos llevó al pecado. No fue manzanas lo que comieron. Por la revelación supo que no fue por el fruto del campo por el cual tuvo que salir del Edén; fue una vida; fue por causa de la separación de la vida. Por consiguiente, fue y halló un cordero y lo ofreció por fe, en su lugar, que es una revelación espiritual. ¡AMEN! o La revelación de Dios, la revelación espiritual, le hizo saber que no se trataba de una fruta del campo. No fue manzana, ni albaricoque, ni pera; fue por causa de la separaciónde la vida. Así que, él tomó una vida y la ofreció en lugar del fruto.
73Los frutos son las obras de nuestras propias manos: Yo iré y haré esto y aquello. Yo sostendré esto. -Está bien; él tenía un altar igual como lo tenía el otro; los dos tenían altares. Aquello estaba bien; pero era la revelación espiritual de la verdad del asunto lo que el Espíritu de Dios le había revelado; y sobre esa roca, sobre la cual Cristo murió, la Roca de la Eternidad, sobre esa Roca, murió el cordero de Abel.
74Abel puso sus manos sobre el corderito, tomó una piedra (porque en aquel tiempo no tenían lanza) y comenzó a golpear el cuello de aquel corderito. Y mientras el corderito moría, la sangre bañaba la mano de Abel; y su lana blanca también fue bañada en sangre. El balido se oía mientras moría. ¿De qué hablaba esto? Hablaba del Cordero de Dios. Algunos cuatro mil años después, El fue revelado espiritualmente; el pueblo le dio la espalda y le llamó Beelzebub y demonio; pues todos los profetas habían hablado de El. Ellos rechazaron a los profetas. Dijo Jesús: ¡Ay de vosotros! Edificáis los sepulcros de los profetas, y vosotros mismos los metisteis allí. Sois sepulcros blanqueados.
75Sin el discernimiento espiritual, no conocieron que El era el Cordero de Dios, y que estaba supuesto a actuar y a obrar de esa manera. El estaba cumpliendo la Palabra de Dios. De la misma manera, hoy día, la Iglesia llena del Espíritu Santo, haciendo las cosas que hace y actuando de esta manera, está cumpliendo la Palabra de Dios. ¡Aleluya!
76En el día de Pentecostés, Pedro dijo: Esto es lo que fue prometido. Dijo además: Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.
77Aquellos mismos profetas, inspirados, dijeron que la Luz de la Tarde brillaría, y que habría una lluvia temprana y tardía, las dos juntas, igual que en los días de la gracia (días de Noé). Veamos: ¿qué es esto? La lluvia temprana está pasando, y la lluvia tardía está atrasada; se han encontrado, y la lluvia temprana y tardía se han juntado: El Espíritu Santo hecho manifiesto por la resurrección y el poder de Jesucristo. Allí está. Juntas, la temprana y la tardía; la gracia de Dios. El dijo que sería como fue en los días de Noé, cuando Su gracia fue muy paciente. Así es hoy; muy tolerante; es un entrelazamiento, uniendo las nubes de los días pasados con las nubes de hoy. La lluvia temprana vino primero, siendo la primera lluvia que hemos tenido; y ahora, aquí viene la lluvia tardía pasando; la lluvia temprana pasando con la lluvia tardía. El este y el oeste se juntan; son ambas lluvias cayendo juntas: Sanidad divina, y además el Ángel de Dios revelando los secretos del corazón, y haciendo que todo se cumpla. ¡Parece que todo verdadero hijo de Dios podría ver eso! Allí lo tienen; el Espíritu revelando: REVELACIÓN.
78Jesús dijo que la Iglesia sería edificada sobre la Revelación. Quizás alguien se levante y diga: Sí, nosotros somos los que estamos edificados sobre eso. Entonces, profundicémonos un poquito más en Su Palabra. En la última comisión a Su Iglesia, El dijo: Id por todo el inundo; predicad el evangelio a toda criatura. A todo el mundo. ¿Por cuánto tiempo debe durar? Hasta llegar a todo el mundo. ¿A cuántas personas? a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado. No a la iglesia. El es un pronombre personal. El que creyere. . . El individuo. Como ha dicho David DuPlessis, acerca de los nietos: "no hay nietos en el Reino de Dios". Solamente hay HIJOS. Si su padre fue un pentecostal, y Ud. asiste a esta iglesia, solamente porque el vino aquí a la esquina de la calle Once y Garfield, y recibió el Espíritu Santo, y lo ha traído a Ud. como un nieto, UD. ESTA EQUIVOCADO. Dios tiene que revelarse personalmente a Ud. ¡Ningún hombre puede llamar a Jesús "El Cristo" por una concepción intelectual! ¡Ninguno llamará a Jesús "El Cristo" porque se sienta afligido por sus pecados, y venga y se arrepienta! NINGUNO PUEDE LLAMAR A JESÚS "EL CRISTO" EXCEPTO POR REVELACIÓN DEL ESPÍRITU SANTO. LA CUAL LE HACE CONOCER LO QUE ES: ". . . SOBRE ESTA PIEDRA EDIFICARE MI IGLESIA, Y LAS PUERTAS DEL INFIERNO NO PREVALECERÁN CONTRA ELLA."
79Allí está la revelación. Es sobre ésta que El ha edificado Su Iglesia. ¿Quién lo hizo? ¿Pedro? ¡No, no, no! ¿Quién lo hizo? Cristo dijo que el Espíritu Santo le traería la revelación a Ud. Aun un poquito y os dejaré; pero oraré al Padre, y El os enviará el Consolador, y os recordará todas las cosas. ¿No es esto lo que está haciendo el Señor aquí en esta mañana? Y, ¿qué más? EL MOSTRARA LAS COSAS POR VENIR (Juan 16:13). Es el Espíritu Santo en la Iglesia en los últimos días. Ud. puede decir: Aleluya, hermano; esa es la iglesia mía.
80Espérense un momento. Jesús dijo: En esto conocerán ] todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros (Juan 13:35).
81Es la Verdad revelada por el Espíritu, acerca del Reino de Dios que ha de venir, mirando allá, hacia el fin, y viendo lo que los profetas clamaron, y de lo cual Jesús también habló. Y hoy día, también es el Espíritu Santo clamando en Ud.: Es la verdad; esa es la verdad. ¿Qué es esto? ES LA VERDAD ESPIRITUAL REVELADA.
82Yo amo a mis hermanos, sin importarme a qué iglesia pertenecen; no le hace, si son de "la lluvia temprana" o de "la lluvia tardía", o si no son de ninguna lluvia, siempre y cuando sean del Cuerpo de Cristo, y estén procurando lograr, no alguna cosa con el propósito de manifestarse a sí mismos en la tierra, sino con el propósito de manifestar el Reino de Dios, la gloria de Su Venida, y revelar y hacer conocer su muy próxima venida.
83Ahora, terminando, queremos pensar en esto: . . . sobre esta piedra edificaré mí iglesia. . . Correctamente. Y luego, en Juan 14:12, Jesús dijo: Las obras que yo hago, vosotros también las haréis. ¿Qué clase de obras hizo El para darse a conocer? Recuerde Ud. el caso de Pedro (Juan 1:41-42); el caso de Felipe (Juan 1:43-51); y la mujer junto al pozo (Juan 4:6-19). Recuerde que El predijo que el Evangelio no iría a los gentiles (en su día, Mateo 10:5-6); pero que El sería el mismo en los últimos días. Mas el día que LOT salió de Sodoma, llovió del cielo juego y azufre, y destruyó á todos: Como esto será el día en que el Hijo del hombre se manifestará. Lucas 1 7:29-30
84Allí está una revelación, escrita de esta manera en misterio, para el mundo externo que nada sabe de ello; pero Uds., mis hermanos y hermanas, Uds. no son hijos de las tinieblas ni son hijos de la noche. Uds. son hijos de la luz. Andando en la luz, como El está en la luz, tendremos compañerismo el uno con el otro, mientras la sangre de Jesucristo, el Hijo de Dios, nos limpia de todo pecado, a todos nosotros (Ira. de Juan 1:7). Allí está para todo los siervos del Señor. Jesús dijo, tratando de citar la Escritura que tengo apuntada aquí; Marcos 16. En Marcos 16, les dijo: Id por todo el mundo (esta es la clase de Iglesia que El comenzó a edificar). Esta es la última comisión a la Iglesia: Id por todo el inundo; predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será CONDENADO.
85Ahora vea aquí el discernimiento espiritual: El que creyere y fuere bautizado. El no dijo de qué manera, pero a nosotros nos gusta discutir sobre este punto. Ahora, la otra cosa: El que creyere y fuere bautizado, será salvo. De la manera que el quiera ser bautizado, es cosa de él. Si lo que trata de lograr es para el Reino de Dios, entonces, venga hermano; estamos marchando con el mismo Espíritu. Si yo estoy equivocado, así saldré allá; y si Ud. está equivocado, entonces así saldrá; pero nuestros corazones, motivos y objetivos, deben ser para el Reino de Dios. Estamos señalando hacia el Calvario.
86Yo con mis ideas; pues yo no tengo ni un solo hermano carnal que le guste la torta de cerezas tanto como a mí; pero de todas maneras somos hermanos. A ninguno de ellos le gusta ir a la cacería y a la pesca como a mí; pero somos hermanos. Yo tengo mis propias ideas, pero eso no impide que él sea mi hermano. Su padre es mi padre, y su familia es mi familia.
87Los patriarcas todos tuvieron diferencias el uno con el otro; pero pertenecieron a un solo padre. Ellos debieron haber trabajado por una misma causa; pero rechazaron al principal entre ellos, porque era espiritual. ¿Lo ve Ud.? ¿Pueden ver de que estoy hablando? . . . Id por todo el mundo: predicad e! evangelio d tuda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas e! que no creyere, será condenado. Y estas señales seguirán á los que creyeren: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas (¿Qué es? Revelación espiritual); Quitarán serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les dañará; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán. Marcos 16:15-18
88Así fue la Nueva Iglesia. Así es como habría de obrar la Iglesia de Jesucristo, este Poderoso Personaje del cual hablaron todos los profetas. Hallamos que Su Espíritu viene acá, y predice que Su Espíritu en Su Pueblo volvería a hacer de nuevo las cosas que El hizo.
89Quiero decir esto para terminar (tengo otra docena de escrituras anotadas, pero el tiempo no lo permite): Todo verdadero profeta del Señor nacido de nuevo, todo predicador, maestro de escuela dominical, vidente, apóstol, misionero, o lo que sea, su corazón estará bien afirmado, y tan lleno y ungido del Espíritu de Dios para cualquiera que sea su oficio; ya sea el de predicar, el de enseñar, evangelizar, o el de ver visiones, lo hará para el Reino de Dios. Y el Espíritu de Dios hablará de nuevo a través del hombre, y manifestará que eso es el Reino de Dios.
90Entonces nosotros, yo como bautista, veo a Uds. los pentecostales que son mis hermanos. Ud. no pertenece a la Iglesia Bautista, pero yo sí pertenecía. Esa fue la única iglesia a la cual llegué a pertenecer. Pero eso no me estorba nada. Yo me fijo para ver si el Espíritu de Dios está con Ud. Me doy cuenta de lo que Ud. procura hacer. Entonces, si yo como bautista puedo sentirme así, no cabe duda de que la Asamblea de Dios, la Iglesia de Dios, los Pentecostales Unidos, los Independientes, y todos nosotros como hermanos, unidos, debemos ser capaces de ver que estamos trabajando con un solo propósito. ¡Tengamos así discernimiento espiritual!
91Ahora, para terminar, quiero hacer esta última observación: Muchos están debilitados y enfermos entre Uds., y muchos duermen; espiritualmente están muertos, porque no tienen el discernimiento del Cuerpo de Cristo.
92¡Dios nos ayude a tener el discernimiento espiritual de esa revelación del Reino de Dios, y del amor de Dios, abundantemente en nuestros corazones, por el Espíritu Santo, para que podamos abrir nuestros brazos ampliamente, y decir: Somos hermanos. -Creo que Ud. ve lo que quiero decir. No usemos ningún don de Dios para procurar hacer algo grande para nosotros mismos. Mas bien usémoslos para el Reino de Dios, para trabajar con todos, y para procurar levantar la causa de Cristo Jesús, porque Su venida está a la mano. ¿Lo creen? Firmes y adelante, huestes de la fe, Sin temor alguno, que Jesús nos ve. Jefe soberano, Cristo al frente va, Y la regia enseña, tremolando está. CORO Firmes y adelante, huestes de la fe, Sin temor alguno, que Jesús nos ve. Tronos y coronas pueden perecer; De Jesús la Iglesia fiel habrá de ser; Nada en contra suya prevalecerá, Porque 1a promesa, -nunca faltará.