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~ SEDIENTO DE VIDA ~
1... Señor, creo yo, Señor, creo yo, Todo es posible, Señor, creo yo. Inclinemos nuestros rostros ahora para orar. Nuestro Padre Celestial, estamos agradecidos en esta noche de congregarnos otra vez, y tener una oportunidad de hablarte a Ti, y de cantar nuestras alabanzas, y expresarte a Ti la mera adoración de nuestros corazones, pues te amamos, y te adoramos. Y Tú eres el único verdadero Dios, Jesucristo, Tu Hijo, quien murió para que nosotros fuéramos reconciliados a Dios por medio del lavacro de Su Sangre por la Palabra. Y nosotros pedimos que Tú nos des una gran reunión en esta noche. Que pecadores encuentren salvación por medio de Cristo. Que los enfermos encuentren sanidad por medio de Cristo. Que los santos encuentren gozo y fuerza por medio de Cristo. Lo pedimos en Su Nombre. Amén. (Pueden sentarse).
2Es tan bueno estar de nuevo aquí en el edificio en esta noche para servir al Señor con Uds. Y me gustaría preguntar ahora... Hemos anunciado que mañana en la noche habrá un servicio de sanidad, o mejor dicho, que vamos a orar por los enfermos. No sabemos lo que el Señor va a hacer. Esa es la razón que nosotros nunca anunciamos un servicio de sanidad. ¿Cómo sabemos nosotros que el Señor va a sanar?; eso sencillamente depende de El. Y yo no pienso que realmente depende de El, yo pienso que depende de Uds. el querer ser sanados. El ha pagado el precio, y–y nosotros tenemos la seguridad que El lo hace, y sabemos que El está dispuesto. Eso sencillamente depende del individuo. Cada noche, o ha sido, sólo permitir al Espíritu Santo... Yo quería quitarles algo de su mente. Cada noche yo he estado teniendo como... permitir al Espíritu Santo cuando El entra y se mueve sobre la audiencia... Y Uds. hermanos, Uds. hermanos, su propia fe mueve a ese Espíritu de Dios a regresar y probarles a Uds. que El está aquí en el edificio, y conoce los meros secretos de su corazón, conoce su condición. En ninguna ocasión ha fallado, y nunca ha fallado desde que yo era un muchachito.
3La primera cosa que yo vi más o menos que recuerdo, fue una visión. Yo tenía como... no pudiera haber tenido más de dos años de edad. Y yo la recuerdo tan bien como si hubiera sido ayer. Y miles y miles de ellas, y cada una de ellas ha estado perfectamente correcta cada vez. ¿Ven? Así que tiene que ser Dios. Y eso sólo muestra que El está aquí. Y aquí están todas Sus promesas, y El prometió que El haría eso justamente antes del tiempo del fin. Entonces sabemos que el mensaje es correcto. Mi mensaje es en el tiempo del fin, y lograr... que la Iglesia se ponga bien. Y la sanidad Divina, la hemos visto anunciada: “El ciego verá; el sordo oirá; el mudo hablará”. Yo no sé si ellos lo harán o no. Yo prefiero no tener anuncios como esos. Yo siempre le he dicho a la gente: “Sólo diga algo bueno tocante a Jesús. ‘Amamos al Señor Jesús en esta comunidad, así que estamos teniendo un gran avivamiento, y estamos esperando que Dios haga grandes cosas, y demás’, luego abajo en la esquina en un pequeño lugar, diga: ‘El Hermano Branham será nuestro predicador’”. ¿Ven? Porque es un... es si El lo hace. Luego si Dios hace un milagro, el público sabrá al respecto. ¿Ven? Pero si yo digo que El va a hacerlo, yo no... A menos que El me haya dicho que El va a hacerlo, entonces yo–yo sé entonces que El va a hacerlo. Pero si yo... El no me ha dicho, yo como que me pongo un poco renuente en decir eso. Pero cada noche, estamos esperando que Dios haga algo para... que sólo sacuda a la gente para regresarla al–al lugar en donde debería estar. Eso es lo que estamos esperando.
4Ahora, no hemos orado por los enfermos. Ahora, si ahorita, si pararíamos a cada persona... Si yo pudiera pararme el tiempo suficiente para hacerlo, y tomar a cada persona a lo largo de estas líneas de esa manera, e ir a cada una... Por supuesto, yo desmayaría antes de que terminara con una décima de ellas aquí. Pero uno no puede hacer eso. Cualquiera que sabe la Escritura, sabe que la Escritura prueba que uno no puede. Bueno, una sola mujer tocó el borde del manto del Hijo de Dios, y El dijo: “¿Quién me tocó?” Y El miró por todos lados y todos estaban temerosos, así que El dijo... Pedro lo amonestó a El, dijo Tú dices: ‘¿Quién me tocó?’” Dijo: “Bueno, todos ellos te están tocando a Ti”. El dijo: “Pero Yo percibo que virtud ha salido de Mí”. Ahora, cualquiera sabe que virtud es su fuerza. Y si un solo toque de una mujer hizo lo suficiente para traer una visión al Hijo de Dios para que El supiera quién fue el que lo hizo, y le sacó fuerza a El, ¿qué me haría a mí, un pecador salvado por gracia? Ahora, la única razón que es hecho más, es porque Jesús dijo: “Estas cosas que Yo hago Uds. harán también, más que estas Uds. harán porque Yo voy a Mi Padre”. Ahora, yo–yo sé que la versión “King James” dice: “mayores”, pero realmente no es lo original. ¿Ven? Es: “más”. Nadie pudiera hacer algo mayor. El levantó a los muertos, sanó a los enfermos, detuvo a la naturaleza, hizo todo que había para hacerse. No pudiera ser mayor en calidad, pero pudiera ser mayor en cantidad. Así que en ese entonces el Espíritu Santo estaba en un solo Hombre, ése era el Hijo de Dios. El tenía el Espíritu sin medida. “Dios moraba en Cristo reconciliando Consigo al mundo”. El... Dios estaba en Cristo. Ahora, Dios está en Ud. si Ud. tiene el Espíritu Santo. Dios está en Ud. en una porción. Pero, en El estaba sin medida. El tenía la plenitud de Dios en El. Pero ahora es dado en medida a cada uno de nosotros.
5Yo estaba leyendo y enseñando en mi iglesia hace un tiempo sobre Pentecostés, en un pequeño avivamiento que tuve. Ahora, yo tengo un viejo Diaglott Enfático de la traducción griega original, y es el... una de las cosas más sobresalientes. Yo lo recomendaría a cualquiera de los clérigos. Ya–ya no lo imprimen, pero yo pienso que Uds. lo pueden conseguir en Inglaterra (yo no estoy seguro). Pero yo tengo uno; es muy viejo. Y lo lleva hasta la palabra griega original, y luego vaya al lado opuesto, y sólo lo pone (porque en el griego el verbo está antes del adverbio, ¿ven Uds.?), y–y sólo lo voltea para que Uds. puedan leerlo. Pero Uds. pueden leerlo del original, si es una cierta palabra allí, exactamente como El lo dijo. Y dice que cuando el Espíritu Santo vino en el aposento alto, dice: “Vino un estruendo como de un viento recio (ahora, nada estaba soplando, sólo fue como un estruendo como que estaba soplando), y llenó toda la casa donde estaban sentados; y luego, lenguas repartidas se asentaron sobre ellos, como de fuego”.
6Y cómo es que esta gran Columna de Fuego, el Angel de Dios, el Logos que salió de Dios, que guió a los hijos de Israel a través del desierto, cuando vino entre el pueblo, Ella misma se repartió, y grandes llamas de fuego empezaron a asentarse sobre cada uno a medida que la Columna de Fuego empezó a repartirse y a... Dios repartiéndose El mismo entre Su pueblo. ¡Oh, eso debería hacer pedazos el corazón de cualquiera! Dios haciéndose El mismo pedazos para que El mismo pudiera repartirse un poquitito en cada uno de nosotros, para que todos juntos... ¿Ven Uds. lo que significa? ¿Pueden ver Uds. ahora porqué yo me estoy parando por la unión de toda iglesia, toda iglesia del Evangelio completo, de todo creyente? Debemos ser de un solo corazón, una sola mente, y unánimes. No importa cuánto diferenciamos en las Escrituras; eso pudiera ser... Uno pudiera ver esto de esa manera, o... eso no tiene nada que ver con ello. Pero en principio, debemos pararnos como un grande y poderoso ejército de Dios, marchando hacia adelante, porque cada uno de Uds. en su peculiaridad, Dios ha probado que El está ignorando su doctrina, porque El le dio a Ud. el Espíritu Santo. Y la Biblia dice: “El dio... les ha dado el Espíritu Santo a quienes le obedecen” Ahora, si yo lo obedecí a El en mi manera peculiar, y Ud. lo obedeció a El en su manera peculiar, El nos dio a ambos el Espíritu Santo, así que debemos ser lo suficiente hermanos y hermanas Cristianos como para tomar las armas juntos y marchar hacia adelante por un solo gran propósito: el Evangelio.
7Oh, cómo pienso yo de Dios repartiéndose El mismo para que El pudiera sacar de adentro de Su gran alma y vaciar una pequeña cucharada en mí, y extenderse y vaciar una cucharada en Ud., y en Ud., y en Ud., y en Ud., El mismo repartiéndose, el fuego, el poder limpiador de Dios. Entonces, si Ud. tiene una cucharada, y yo tengo una cucharada, y ambos nos juntamos, tenemos dos cucharadas. Y si cincuenta de nosotros estamos juntos, tenemos cincuenta cucharadas. En donde hay unidad, en donde hay aglomeración, hay seguridad y todo lo demás. Sencillamente es el doble de difícil en la mano del profeta, para quebrar las varas. Dos varas son más difícil de quebrar que una. Y cuando podamos llegar a ese lugar, hermano... Si yo puedo ver suceder eso, yo caminaría aquí arriba de la montaña Lomo de camello, levantaría mis manos y diría: “Sí ven, Señor Jesús. Tómame ahora; todo está terminado”. ¿Ven? Yo estaría listo para irme en ese momento. Cuando yo pueda ver a todas las diferentes personas del Evangelio completo con un solo corazón y unánimes, parados juntos como un solo gran ejército, traerá a Jesucristo a la tierra tan cierto como yo estoy parado aquí. Yo he tratado todo principio que yo sé. Se requerirá que Dios lo haga; eso es todo. ¿Ven?
8Yo he venido entre ellos, como... entre los hermanos como un... salido de la iglesia Bautista. Y yo he visto esta gran cosa, y yo nunca he tomado lados con alguna en especial. Sencillamente lo que sea su creencia y todo, yo trato de pararme allí en la brecha y decir: “Somos hermanos”. Nosotros somos hermanos a pesar de todo. Si podemos discernir el espíritu del uno al otro, y darnos cuenta que si un hombre entra, a mí no me interesa a qué iglesia pertenece él, si él tiene el Espíritu de Dios en él, él es mi hermano. Y a mí no me interesa cuán grande es él, y cuán intelectual es él, y cuán poderoso él pueda hablar, si él es un... si él está tratando de lograr la cosa incorrecta, yo–yo no creo que todavía él es mi hermano. Pero depende en lo que él está tratando de hacer. Si él está tratando de salvar almas, o hacer algo por Dios, ese es un hermano. Si él es un Testigo de Jehová, él todavía es mi hermano. Si él es un Pentecostal del grupo de la Santidad, de la Asamblea de Dios, de la Iglesia de Dios, de los Unitarios, de “Los de dos”, de “Los de tres”, o, oh, de lo que pudiera ser, todos son mis hermanos y hermanas. Si tenemos–si tenemos nuestros corazones bien con Dios, tratando de lograr algo para el Reino de Dios... Si nosotros estamos tratando de edificar un reino propio, entonces eso es... entonces Dios no honrará eso.
9Yo apenas estaba mirando... Los hermanos probablemente han estado vendiendo estos libros aquí. Yo apenas estaba hojeándolo nerviosamente, hace unos cuantos momentos, y topé con esta fotografía de la Sra. Nightingale. Verdaderamente recuerdo yo eso. Cuando ésa fue tomada... esa... Pero este libro no da el detalle completo de ella. El Sr. Stadsklev imprimió este libro; está muy bien, es un libro muy bueno. Todo está exacto, porque ha estado... ha pasado a través del fuego y de las pruebas. La Sra. Nightingale, miren, ella es un familiar de la difunta Florencia Nightingale. El nombre de esta mujer es Florencia Nightingale, y ella es una enfermera. Pero ella no es, por supuesto, Florencia Nightingale, la que... la fundadora original de la Cruz Roja. Pero ella es de Inglaterra, y es una–una enfermera, y ella es un familiar lejano de la Sra. Florencia Nightingale, la fundadora de la Cruz Roja. La primera vez que yo tuve noticias de ella, yo estaba en Africa. Esta fotografía que Uds. ven aquí de ella, como un esqueleto... Que tuvimos que... El Hermano Gordon Lindsay, cuando nosotros preparamos esa fotografía, tuvimos que poner algo sobre ella ahí, porque ellos sólo tenían una pequeña “garra” [“trapo”–Trad.] amarrada ahí en la mujer, y estaba mucho, muy grave. Así que nosotros pusimos un pedazo de–de algo para cubrir ahí, y tomamos una copia fotostática de la fotografía, para que pudiéramos ponerla en el libro. Esa es ella, cuando yo... Y ella estaba en inanición, y fue aun más de un mes después de que fue tomada esa fotografía, y aquí está ella seis meses después, como enfermera otra vez.
10Me gustaría contar esa historia antes que yo empiece esta noche. Me gustaría contarles tocante a ella. Yo estaba... Ella estaba en Suráfrica. ¡Y cómo supo esa mujer que yo iba a Londres!, yo todavía no lo sé. Y cuando el avión aterrizó, el Hermano Lindsay, y yo, y el Hermano Jack Moore, nos bajamos del avión, y el Hermano Baxter... Y empezamos a ir por allí, y yo los oí llamándome a través de un megáfono allí en el aeropuerto internacional en Londres. Y dijeron que yo fuera, y yo envié al Hermano Baxter. El Hermano Baxter regresó con... a mí con un ministro y él dijo: “¿Oyó Ud. alguna vez de una mujer llamada Florencia Nightingale?” Yo dije: “El nombre me suena conocido”. Y yo dije: “Yo no sé”. Y él dijo: “Bueno, ellos la han traído por avión desde Suráfrica, y ella está aquí muriéndose en una ambulancia”. Bueno, hay una gran multitud de gente allá, y yo no podía llegar a ella. Yo dije: “Ud. dígale a ella....” El dijo: “Aquí está el ministro, Ud. hable con él”. Y yo dije: “¿Señor?” El dijo: “Bueno”, dijo.... Yo dije: “¿Tiene ella alguna relación familiar con Florencia Nightingale, la que... la enfermera?” Y él dijo: “Ella–ella es Florencia Nightingale, y es enfermera”. Y dijo: “Pero ella no es la fundadora de la Cruz Roja”. Por supuesto, ella murió, creo que hace cincuenta años o más, quizás cien. Y... No, yo–yo pienso que ella murió como en 1908, o 9, o por allí. Así que “esta es alguna de sus familiares”. Y yo dije: “¿Cuánto tiempo piensa Ud. que ella durará?” El dijo: “Ella probablemente estará muerta si nosotros vamos a la ambulancia en estos momentos”. Dijo: “Ella se está muriendo”. Dijo: “Ellos... Ella ha venido de Suráfrica”. Y dijo: “Señor, ella no es nada más que sólo un montón de huesos”. Bueno, yo dije: “Nosotros vamos a alojarnos, creo yo que dijeron, en el Hotel Picadilly”.
11Y el Rey Jorge me había escrito o enviado un telegrama (el cual todavía lo tengo), desde su consejo administrativo, para orar, porque él tenía múltiple esclerosis. Uds. recuerdan eso. Y yo oré por él, y después de la oración, bueno, él–él se puso muy bien, y pudo caminar. Y así que, yo fui allá; yo pensé que conseguiría verlo a él allí. Y así que cuando fuimos al Hotel Picadilly, el ministro vino y me recogió a la mañana siguiente, y fuimos a su parroquia allí detrás de su iglesia en donde ellos tenían a la Sra. Nightingale, con dos enfermeras atendiéndola. Y amigos, yo he visto muchas escenas. Yo he visto gente en las que su rostro había estado comido por el cáncer, al grado que había llegado hasta el cuello. Ellos tenían que poner un pequeño canal aquí en sus gargantas para verter el líquido; simplemente con los dientes, y los huesos comidos... la carne comida de los huesos. Y escenas en la India; yo he visto leprosos acostados allí hasta que no había ni siquiera lo suficiente de ellos para levantar sus manos, y sólo cabos de orejas, y sin nariz, y sólo tornados blancos como una verruga blanca volteada al revés. Niñitos y todo, comidos de lepra, acostados, amontonados uno encima del otro. He visto a niñitos por cientos de ellos, acostados hambrientos en las calles, y sus estomaguitos hinchados por la falta de alimento, una pobre madre acostada al lado de ellos pidiendo un centavo para ayudar a esa persona. Esa es la razón que yo no puedo... Si sería... Si pudiera mendigar, yo mendigaría por ellos. Yo–yo no quiero nada, cuando yo sé que seres humanos por los que Cristo murió, están sufriendo de esa manera. Y hay cientos y cientos de ellos en esta noche, por todas partes alrededor del mundo. Y allí están ellos en esa condición.
12Pero cuando yo vi a Florencia Nightingale, ella estaba acostada allí con una sábana sobre ella. Y ella casi no podía mover sus labios, no había carne en sus–sus mejillas. Sus mejillas estaban hundidas, y su frente, aquí... uno... sólo se miraba como un–un esqueleto acostado allí, y la piel se había secado. Ese cáncer se la había comido a ella dejándola en esa condición, sencillamente quitándole a ella su sangre. Y ella continuaba tratando de decir algo. Yo no podía entenderla, y la enfermera se agachó. Y ella dijo: “Yo quiero estrechar su mano”. Y así que la enfermera tuvo que levantar esos huesos y ponerlos en mi mano. Bueno, era exactamente como estar agarrando un esqueleto. Sus brazos tenían probablemente un par de pulgadas de grueso aquí, y su... Ellos pusieron... Ella quería que viera su cuerpo. Y ellos levantaron esa sábana. Era como para quebrarle el corazón a cualquiera. Aun el anillo de la pelvis estaba resaltando de esa manera. Había tanto así de separación ahí. Y sus piernas estaban todas azules, y yo pregunté qué era eso. Sus piernas aquí arriba cerca de su pelvis, probablemente eran como así de gruesas. Y yo dije... Bueno, aquí está en la fotografía que ellos le tomaron. ¿Ven? Y Uds. pueden ver entonces lo que ella era como unas seis semanas después. ¿Ven? Y así que yo–yo miré, y él dijo: “Ellos la alimentaron con glucosa hasta que sus venas se colapsaron”. Y así que entonces, oh, yo dije: “¡Qué cosa! ¿Es Ud. Cristiana?” Y ella me respondió: “Sí”. Y ella.... Ellos se agacharon otra vez, la enfermera, para ver lo que ella iba a decir, y ella dijo: “Que el Hermano Branham le pida al Señor que me permita morir”. ¿Ven? Ella–ella sencillamente se agarró hasta que ya no había nada de qué agarrarse, no... nada sobre qué edificar. Dijo: “Pídanle al Hermano Branham que le pida al Señor que me permita morir”. Yo no podía hacer eso. Ella se miraba como que era una hermosa mujer bastante joven. Así que yo dije: “Oremos”. Y si alguien alguna vez ha estado en Londres, Uds. saben que es uno de los lugares más neblinosos en el mundo cuando se pone neblinoso. Uno casi necesita ir a tientas. Estaba muy neblinoso en esa mañana. Esa es la razón que William Cowper no pudo cometer suicidio; él no pudo encontrar el–el océano cuando él escribió esa famosa alabanza: “Hay una fuente llena con Sangre”. El no pudo encontrar el–el lugar para arrojarse. El– el taxi no pudo llegar al... permitir... océano para que él cometiera suicidio, él mismo ahogarse.
13Y–y cuando me arrodillé para orar, primero empecé a orar de esta manera, yo dije: “Dios Todopoderoso, Creador de los cielos y la tierra, Autor de la Vida Eterna, Dador de todos los buenos dones...” Y cuando terminé con eso, había una palomita que voló de alguna parte, y se sentó en el alféizar de esa ventana. Y estaba justamente como así de lejos de mi cabeza. Y la palomita estaba caminando inquietamente de punta a punta haciendo: “Cuu, cuu”. Uds. saben como ellas hacen. Bueno, yo pensé que era una doméstica. Yo sólo pensé que era una palomita doméstica. Yo había estado en Inglaterra sólo como unas veinticuatro horas, o casi ni tanto así; y yo pensé que era una pequeña paloma doméstica. Así que sólo continué orando; yo dije: “Padre Celestial, yo... esta pobre mujer acostada aquí muriéndose, y ella me ha pedido que–que ore para que Tú le quites su vida porque ella como que está más allá de sí misma, y ella no tiene nada sobre qué edificar. Pero Dios, Tú todavía eres el Creador; Tú–Tú todavía eres Dios”. Y esa palomita parecía estar tan inquieta. Y el resto de los ministros quienes estaban orando conmigo, parecía que pararon. Y luego, mientras yo continué orando, cuando yo dije: “Padre, yo pido que Tú seas misericordioso con ella, y si Tú le vas a quitar su vida y no le vas a permitir vivir, entonces permítele irse en paz; permítele ir a estar Contigo ahorita. Pero si es Tu voluntad que Tú le vas a permitir que sea sanada, entonces Padre, permítele que sea sanada”. Y cuando terminé de orar, yo dije: “Amén”, y la palomita se fue a través de la niebla otra vez. Bueno, yo... tan pronto como terminé de orar, el ministro a mi lado, él miró a otro ministro, y él dijo: “¿Te fijaste en esa paloma?” Yo dije: “¿Qué era esa paloma? ¿Es una paloma doméstica?” Dijo: “No. No era doméstica”, el ministro dijo, “era sólo una paloma que actuó rara”. Y al voltearme para decirle a la Sra. Nightingale, y al yo decir: “Bueno, yo pensé que era doméstica”, cuando yo dije eso, algo dijo: “ASI DICE EL SEÑOR”. ¡Oh, hermanos!, y allí sobre casi su féretro en donde ella estaba yaciendo, hubo una visión de ella caminando allí por la calle. Esta es una fotografía aquí de ella, de cómo estaba un poquito después. Eso es lo que yo vi en la visión. Entonces vino: “ASI DICE EL SEÑOR, tú vas a vivir y no vas a morir”. Y cuando yo dije eso, yo pensé: “Esas cosas son tan sobrenaturales; yo no las entiendo. Yo no sé lo que ellas significan”. Y yo salí; creo yo que fue el Hermano Baxter quien me dijo, dijo: “¿Cómo pudiera vivir ella?” Dijo: “Dios tendrá que crear una mujer nueva”. Yo dije: “Bueno, El es capaz de hacerlo sumamente y abundantemente por encima de todo”. Y seis meses desde ese entonces, (después de dos cartas antes de eso), llegó la fotografía, perfectamente normal, saludable, no podían encontrar una traza de cáncer, y ella regresó a la enfermería, y ha sido una enfermera por largo tiempo.
14Allá, hace algún tiempo, salió una disputa entre el... un escritor de una revista en Inglaterra, dijo: “Fue una cosa sin escrúpulos que esta mujer... Eso fue un testimonio falso”. Por casualidad yo tenía en mis archivos su propio testimonio. Yo lo envié de nuevo al Sr. Stadsklev. El le tomó una fotocopia de ello y la envió allá, y ella la recibió. Y entonces ella fue a ese hombre que escribía la revista, dijo: “¿Quién dijo que este testimonio no era verdadero?” ¿Ven?, entonces es seguro, cuando uno tiene el propio testimonio de ellos en escrito, entonces es seguro. ¿Ven? Y luego el hombre me escribió de nuevo una carta de disculpa, que decía: “Yo tomé la palabra de alguien más sobre eso”. Yo dije: “Nunca edite nada, señor, basándose en la palabra de alguien más, porque ve lo que ha hecho Ud. aquí ahora. ¿Ve?” Yo dije: “Nunca haga eso”. Pero el testimonio es absolutamente la verdad. Nosotros no lo hubiéramos editado a menos que fuera la verdad. Tiene que ser de esa manera: declarado que es verdad.
15Así que, ¿ve Ud.?, el mismo Dios que estuvo con Florencia Nightingale allá, es el mismo Dios que está aquí mismo. El es el Mismo. Y la única cosa... Ud. no tiene que esperar para que se ore por Ud. La única cosa que Ud. tiene que hacer es sólo creer que la obra está terminada. Si Ud. es un pecador, Ud. no tiene que esperar un llamamiento al altar. Allí en donde Ud. está sentado... “Mientras aun hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre los que oían la Palabra”. Ellos estaban listos. Es la condición del corazón. Es la condición de la gente. Ahora, ahorita, si hay una persona enferma aquí, Ud. no tiene que permanecer enferma ni siquiera hasta que yo lea la Escritura. Ud. puede ser sanada en estos momentos, porque Ud. está sanada. La única cosa que la Escritura haría, sería ser–ser un testigo, de decir que Jesús lo dijo. Y si el Espíritu Santo viniera en esta noche, e hiciera un–un gran llamamiento aquí, y llamara a diferentes personas, y... eso no significaría que ellas fueron sanadas. Eso únicamente levantaría la–la fe de las personas para que pudieran aceptar su sanidad, que ya ha sido comprada para ellas. ¿Lo entienden Uds. ahora? Así que para eso es la sanidad.
16Ahora, mañana en la noche, si es la voluntad del Señor... yo he querido tener una–una noche chapada a la antigua en Phoenix una vez más, y yo he escogido mañana en la noche, si es la voluntad del Señor. ¿Cuántos recuerdan cuando primero vine a Phoenix, hace años? Bueno, hubo una fila de oración que se extendía por toda la calle, la fila de gente allá en la calle, manteniendo la fila de oración hasta una cuadra de ciudad. Yo prediqué anoche: “No apaguen la alarma de su despertador”, como Uds. saben. “Sólo mantengan esa alarma funcionando, porque está preparándose para rayar el día”. Ahora, mañana en la noche, para la gente enferma de Phoenix, vamos a tener un servicio de oración para los enfermos. Y sólo vamos a pasar a la gente adelante, poner manos sobre ella, orar por ella, y ver lo que hará el Señor. Y Uds. vengan preparados mañana en la noche. ¿A cuántos aquí les gustaría que se ore por Uds., les gustaría pasar en la línea de oración y que se ore por Uds.?, veamos sus manos. Levántenlas, en dondequiera que Uds. estén. Vamos a tener que repartir tarjetas. ¿Ven? Si no lo hacemos, si yo llego a la mitad de esa línea y las visiones empiezan a abrirse, dejaría afuera a algunos de Uds. Bueno, hasta donde sabemos los hermanos estarán aquí mañana en la tarde, como a las seis, siete en punto, no sé el momento preciso cuando sea; ellos repartirán las tarjetas de oración. Ahora–ahora, veremos entonces lo que el Espíritu Santo hará cuando entremos en eso.
17Ahora, luego el domingo es el... Continuamos... (Tenemos el servicio del domingo en la noche aquí, ¿no es así? ¿El servicio del domingo en la noche?) El servicio del domingo en la noche... Y creo que el martes es el servicio ministerial. A las diez y media de la mañana es el de los ministros y sus esposas, en la Asamblea de Dios en la Garfield, en la Onceava y Garfield, es el de los ministros. Me gustaría reunirme con Uds. hermanos, Uds. hermanos ministros. Me gustaría platicar con Uds. Uds. son mis hermanos. ¿Ven? Yo–yo los amo. Uds. dicen: “Pero, Hermano Branham, yo no estoy de acuerdo con Ud.” Eso no tiene nada que ver. Yo los amo a Uds. de todas maneras. Así que, dejen que el... yo quiero que Uds..... Un hombre me dijo hace algún tiempo, dijo: “Hermano Branham, ¿no puede Ud. aceptar esto?” Yo dije: “Yo puedo aceptarlo a Ud., pero no sé si yo pueda aceptar lo que Ud. está diciendo allí o no. Pero yo puedo–yo puedo aceptarlo a Ud. de todas maneras, porque Ud. es mi hermano”.
18Ahora, yo he escogido como un texto en esta noche... algo corto, para no tomar demasiado tiempo, y estar aquí mañana en la noche, lo cual quizás será un poquito tarde mañana en la noche, con toda esa línea de oración. Abramos en los Salmos en esta noche, al 63, el Salmo 63, Uds. que están manteniendo nota del texto y demás. Ahora, me gustaría leer un texto conocido que quizás Uds. lo han leído antes. Yo espero que no haya predicado sobre este mismo tema en Phoenix. Quizás el Espíritu Santo me llevará en otra dirección sobre ello, si lo hemos hecho. Y entonces leeremos empezando en el primer versículo del Salmo 63. Dios, Dios mío eres tú; de madrugada te buscaré; mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, en tierra seca y árida donde no hay aguas, Para ver tu poder y tu gloria, así como te he mirado en el santuario. Porque mejor es tu misericordia que la vida; mis labios te alabarán.
19Inclinemos nuestros rostros otra vez, sólo por un momento. Dios Padre, en este nervioso ajetreo de la vida, allí por las calles los automóviles se apresuran, los transportes sin caballo, rempujándose uno contra el otro con luces como antorchas. Y nosotros vemos el tiempo del fin acercándose, y yo pido, Señor, que Tú seas misericordioso con cada persona en la Divina Presencia en esta noche. Examina nuestros corazones, Señor, mientras hablamos, y no únicamente los de mi audiencia, sino también mi propio corazón, Señor. Como David dijo en otro Salmo: “Examíname y pruébame”. Y si hay en mí cualquier cosa impía, Señor, yo pido que Tú la quites, para que mi corazón pueda ser puro delante de Ti, que los pensamientos de mi corazón y la meditación de mi mente sean gratos delante de Ti. Bendice a todos aquí, Señor. Y si hay algunos aquí que no te conocen a Ti, que esta sea la noche cuando ellos encuentren a ese bendito Señor Jesús, el más hermoso entre diez mil a nuestra alma, el Lirio del valle, la Rosa de Sarón, la Estrella resplandeciente de la mañana, el Alfa y la Omega. Que El venga brillando sobre la vida de ellos, e ilumine el camino al Calvario, para que ellos puedan encontrarlo a El en esta noche, como su precioso Salvador. Yo oro en esta noche por aquellos quienes están fatigados en el camino, justamente para romper filas. Dios, permíteles saber que este no es un momento para romper filas, sino para alinearse, pues la batalla está en proceso. Las luces del atardecer están apagándose, y pronto estará oscuro y nadie entonces podrá obrar. Pedimos, Padre Celestial, que Tú nos des una gran reunión en esta noche. Lo que queremos decir con “gran”, Señor, es que almas puedan aceptarte a Ti, y que Tu Hijo pueda ser honrado, que los enfermos puedan ser sanados, los descarriados puedan ser traídos de regreso al Reino de Dios, y las iglesias puedan ser fortalecidas con miembros, los corazones de los ministros atados juntos con la cuerda de amor, para que todos juntos... puedas recibir gloria a Tu gran Persona. Pues lo pedimos en el Nombre del Señor Jesús. Amén.
20En este tercer versículo: Porque mejor es tu misericordia que la vida; mis labios te alabarán. Cuando yo primero leí eso, yo pensé que era un texto fuera de lo común para tomar. Y Dios es raro y Dios hace cosas fuera de lo común, cosas fuera de lo común. Y cuando yo lo leí, me pregunté de lo que David debió haber estado hablando cuando él dijo: “Mejor para mí es Tu misericordia que la vida”. Yo consideré eso, preguntándome sencillamente qué pudiera ser mejor que la vida. Si nosotros tomáramos un viaje en esta noche y fuéramos al Cielo, y yo me encontrara con el padre Abraham, y le dijera: “Abraham: ¿cuál es la cosa más gloriosa que tú hayas conocido alguna vez? ¿Cual es la cosa más esencial que tú hayas conocido alguna vez?” Abraham me diría: “Vida Eterna”. Luego yo tomaría un viajecito, e iríamos otra vez, y subiríamos hasta el gran Arcángel Gabriel, quien es el Mensajero del Pacto para el pueblo judío, quien se para a la diestra de Dios, uno del orden más alto de Angeles en el Cielo. Yo le dijera a El: “Gabriel: Tú eres un Angel poderoso. Tú eres amado de Dios, y Tú has estado aquí por eones de tiempo, y Tú tal vez sabes todo en los cielos, y adónde está todo colocado, porque Tú eres uno de los Angeles de Dios en el que más confía. Y Tú sabes los grandes secretos de los Cielos. Tú tocaste la trompeta en la Venida del Señor Jesús. Tú anunciaste Su primera Venida, y Tú anunciarás Su segunda Venida, así que Tú has de ser un hombre poderoso, o mejor dicho, un Angel poderoso. Yo quiero preguntarte, que de todos los tesoros de Dios, ¿cuál es la cosa más grande que Tú has encontrado entre Sus tesoros?” Yo puedo ver a Gabriel ponerse en posición de firmes, y decir: “La cosa más grande que Yo he encontrado en los tesoros de Dios desde que El me creó es Vida. Dios me hizo para vivir Eternamente, por la Eternidad. Y la Vida es la cosa más grande que hay”.
21No importa cuán rico pudiera ser Ud., no importa cuán popular pudiera ser Ud., no importa quién pudiera ser Ud., la cosa más grande que hay, que cualquier hombre pudiera lograr en esta tierra, es lograr Vida Eterna. Aunque Ud. sea rey y potentado, aunque Ud. gobierne al mundo por un millón de años como rey y como hombre joven, y Ud. falla en encontrar Vida Eterna, Ud. ha perdido la cosa más grande que cualquiera pudiera perder.
22Yo he dicho con frecuencia que si yo pudiera ser un joven de veinticinco años de edad, si Dios apareciera en la plataforma en esta noche y dijera: “Yo te convertiré a uno de veinticinco años de edad. Allí tú permanecerás por un millón de años, y Yo te haré el rey sobre todo el universo. Todo estará a tu mando. O Yo te daré cien años de miseria, y lamento, y dificultad, y dolor, pero al fin de esos cien años, Yo te daré Vida Eterna. Pero al fin del millón de años, tú estarás perdido”. Oh, yo diría: “Señor Dios, yo no tengo que esperar más tiempo para hacer mi elección. Permíteme tomar los cien años de miseria y lamento, y cualquier clase de muerte que Tú escojas para que yo muera, únicamente Señor, dame Vida Eterna. Pues aunque yo fuera dueño de todo el mundo y fuera rey por un millón de años, al fin de ese millón de años, yo llegaría a ser una criatura ligada al infierno por la eternidad. Pero no importa cuán mala sea mi suerte aquí, al fin de mi vida, si yo tengo Vida Eterna, yo continuaré viviendo en la bendita Presencia de Dios para siempre jamás”.
23Así que me sorprendí cuando yo empecé a pensar: “¿De qué estaba hablando este profeta?” Ahora, sabemos que David era un profeta. Así que yo me preguntaba: “¿De qué estaba hablando él cuando dijo: ‘Mejor es Tu misericordia que la vida’?” Entonces yo me di cuenta que “vida” tiene más que un solo significado. La vida tiene muchos significados. Depende de la manera que Ud. lo mira. Y su vida es lo que lo controla a Ud. Ud. tiene su vivir, su mover, su ser, es vida. Y depende de qué clase de vida está dentro de Ud., la manera que lo controlará a Ud. Con razón la gente no puede creer, sin embargo ellos reclaman ser religiosos; no pueden creer sanidad Divina, no pueden creer milagros, no pueden creer que el Espíritu Santo hace que la gente sea–sea llena con el Poder de la resurrección de Cristo. La razón que ellos no pueden creerlo, es que no tienen nada dentro de ellos con que creer. Pues su vida está... sus movimientos son controlados por la vida que está en Ud.
24Hace algún tiempo, una cosa sobresaliente vino a mi memoria. En los años pasados, en el sur, ellos solían vender esclavos, la gente de raza negra, el negro que vino de Africa, la que los holandeses trajeron aquí y los vendían como esclavos. Eso fue una cosa lastimosa. Yo ciertamente estoy de acuerdo con Abraham Lincoln, de que Dios nunca intentó que ningún hombre fuera un esclavo. Dios hizo al hombre; el hombre hizo esclavos. Ellos están tratando de hacerlo en esta noche, no únicamente con la raza negra, sino con las razas del mundo: cada hombre en cada nación tratando de tomar el resto de ellos en esclavitud. Dios hizo al hombre libre, una criatura libre bajo Dios, para adorarlo a El. Ahora, ellos solían tomar a esa pobre gente y subastarlos y tener mercados de ellos. Hace algún tiempo, allá en Louisiana, yo vi una de las originales jaulas viejas para toros que ellos solían tener, en donde ellos llevaban a esos hombres y los metían allí. Y los paraban en una plataforma para subasta, y los subastaban y les escuchaban sus corazones, y les miraban sus dientes, y tomaban un látigo de calesa y los hacían correr por la calle, los golpeaban por detrás de sus talones, los hacían correr muy rápido, y luego regresaban y les examinaban el corazón.
25Y un anciano parado allí me dijo: “Predicador: yo estuve en su reunión la otra noche”. Yo dije: “Gracias. Yo sólo estaba echando un vistazo”. El dijo: “Yo recuerdo cuando ellos solían hacerlo”. Y él me dijo, él dijo: “¿Sabe Ud. cuál era el esclavo de venta más alta?” Yo dije: “¿Cuál?” El dijo: “Una muchacha bonita”. Dijo: “Un hombre esclavo empezaba con una oferta de quinientos dólares o trecientos dólares”. “Pero”, dijo: “Una jovencita de color, una muchacha hermosa que ponían ahí, ellos empezaban la oferta a dos mil dólares”. Y él me miró, y él dijo: “Si hay un infierno, el alma de ellos hoy está allí”. Yo dije: “Hablando de la de ellos, ¿qué de la suya, señor? ¿Adónde irá la de Ud.?” Y unos cuantos días después de eso, un ministro amigo mío lo bautizó en el bautismo Cristiano.
26Entonces cuando ellos solían tomar a esos esclavos, los compradores llegaban, y los compraban. Y ellos salían y buscaban alrededor, y encontraban al grande y saludable, y lo cambiaban por uno más inferior que él, o alguna otra cosa, al igual que Ud. haría con un automóvil usado o algo en el lote, y le daban un recibo por él. ¡Oh, era terrible! Y un día un–un tal agente de compra y venta llegó a una vieja plantación en donde ellos tenían muchos esclavos. Y–y los esclavos que habían traído ahí, ellos estaban tristes. Ellos habían sido alejados de su hogar, y ya nunca más verían a papá, o nunca más a mamá, nunca más a sus bebés, cogidos a la fuerza y vendidos aquí para morir en esta tierra extranjera. Y ellos estaban tristes, y muchas veces para hacerlos trabajar, ellos tomaban látigos y los latigueaban con ellos para hacerlos trabajar, siempre regañándolos. Y un cierto agente de compra y venta llegó a esta plantación, y él le dijo al dueño: “¿Tienes algunos esclavos?” El dijo: “Yo tengo ciento y algo aquí. Examínalos”. Y él se fijó en un joven esclavo; él parecía ser diferente del resto de ellos. Ellos nunca lo tenían que latiguear a él: derecho, con su barbilla en alto, sus hombros en alto, listo para hacer todo, y él siempre estaba alentando al resto de ellos: “Enderécense, trabajemos”. Y ellos se preguntaban por qué. Así que este agente de compra y venta le dijo al dueño, él dijo: “Me gustaría comprar ese esclavo”. El dijo: “No, él no está de venta”. El dijo: “¿Por qué no está él de venta?” Dijo: “El es un esclavo, ¿no lo es?” Dijo: “Sí, él es un esclavo”. El dijo: “Bueno, ¿por qué no lo vendes?” El dijo: “Porque yo no quiero venderlo”. Dijo: “Bueno, yo quiero preguntarte algo. ¿Qué lo hace a él tan diferente del resto de ellos? ¿Es por-...? ¿Es él el patrón de los demás?” El dijo: “No, él es un esclavo”. Y el agente de compra y venta le dijo al dueño: “Tal vez tú lo alimentas quizás un poquitito mejor”. Dijo: “No, él come allá en la cocina con los demás esclavos. El sólo es un esclavo”. “Bueno”, dijo: “Entonces yo quiero preguntarte algo”. Dijo: “¿Por qué se comporta él diferente? ¿Por qué es tan diferente él de los demás?” El dueño dijo: “Yo mismo por mucho tiempo me preguntaba, pero un día me di cuenta. Allá en el país nativo de donde él provino, su padre es el rey de la tribu”. Y dijo: “Aunque él es un extranjero, y él está aquí alejado de su pueblo, sin embargo en su corazón, él sabe que él es el hijo de un rey. Y él se comporta como tal”.
27Oh, yo pensé que no importa por lo que nosotros tengamos que pasar, si son pruebas, si son quebrantos, si es persecución, si es que se rían de nosotros y hagan burla, ¿qué clase de gente deberíamos ser? Nosotros somos hijos e hijas del Rey. Aunque estemos en un mundo desagradable, aunque estemos en un lugar en donde somos odiados, quizás nombrados con nombres ofensivos como “santo rodadores, o lengua pentecostal”. ¿Qué más da? Deberíamos tener nuestra barbilla en alto, nuestros hombros derechos, creyendo la Palabra de Dios, porque allá al otro lado de la tierra, nuestro Padre es el Rey. Y yo pienso que es un ridículo vergonzoso, cuando yo veo a hijas del Rey usando la clase de ropa que ellas usan en estos días. Cuando yo veo a los hijos del Rey fumando cigarrillos y bebiendo whisky y pequeños tragos de cerveza, lo cual no es apropiado como un hijo del Rey del Cielo. Nuestro Padre es rico con casas y tierras, ¡El tiene la riqueza del mundo en Sus manos! De rubíes y diamantes, y de plata y oro, Sus cofres están llenos, El tiene riquezas fabulosas. Somos los hijos de un Rey....
28No importa cuán pobre seamos, cuánto tengamos que ser maltratados, cuánto el mundo hable de Uds., y diga toda cosa acerca de Uds., debería hacerlos mantener su cabeza levantada por la mo-... moral de los demás. Nosotros nunca deberíamos decir palabras unos contra los otros. Siempre deberíamos decir la cosa más alta respecto a un hermano o a una hermana. Si uno está abajo en el desagüe, no lo empujen más abajo, levántenlo; sáquenlo de allí tan pronto como puedan, porque eso ayuda. Deberíamos ser un ejemplo. Deberíamos vivir un ejemplo, como hijos e hijas de Dios, el Rey Eterno. Deberíamos nosotros mismos conducirnos de esa manera, como hijos e hijas del Rey. Nunca deberíamos hacer nada que traiga desgracia.
29Yo estaba diciendo esto el otro día. Y mi esposa sentada acá atrás escuchándome, íbamos a una tienda para comprar algunos comestibles, hace unas cuantas semanas. Y en ese mero tiempo de invierno vimos a una mujer con esa ropita corta, ropa corta, con un pequeño suéter sobre ella. Mi esposa dijo: “Tú sabes que ella no puede estar cómoda de esa manera”. Bueno, empezamos a hablar al respecto. Yo dije: “Cariño, cuando yo voy a Alemania yo encuentro...” Yo dije: “Ella sencillamente es una americana. Eso es todo”. Y yo dije: “Cuando voy a Alemania, ellos tienen el espíritu alemán, el espíritu nacional. Cuando voy a Finlandia, ellos tienen el espíritu finlandés. Cuando voy a Suiza, ellos tienen el espíritu suizo. Cuando voy a Africa, ellos tienen el espíritu africano. Cuando venimos a América, ellos tienen el espíritu americano”. “Bueno”, ella dijo: “¿Qué no somos americanos?” Yo dije: “No; yo no, yo sólo vivo aquí”. Ella dijo: “Bueno, ¿qué–qué...?” Yo dije: “Esa es la razón; ellos sencillamente tienen el espíritu americano. Nosotros somos llamados religiosos”.
30Yo le dije en una ocasión a una joven, yo dije: “Señorita: ¿es Ud. Cristiana?” “Bueno”, ella dijo: “Quiero que entienda que yo soy Cristiana desde que era una bebé”. Yo dije: “¿Qué tiene que ver eso con ello?” El anciano Hermano Bosworth le preguntó a una en una ocasión, dijo: “¿Es Ud. Cristiana?” Ella se puso muy enojada; ella bufó; ella dijo: “Quiero que entienda que yo prendo una veladora todas las noches”. Bueno, como si eso tuviera algo que ver con ello. Una de ellas me dijo allá en Mishawaka en una ocasión, dijo: “Quiero que entienda que yo soy americana”. Yo dije: “Eso no tiene nada que ver con ello. Absolutamente no tiene nada que ver con ello”.
31Y yo dije: “Cariño, la razón que los Cristianos...” Yo dije: “Los Cristianos no tienen ningún deseo de actuar de esa manera, porque ellos realmente no son americanos. Como ciudadanos ellos sí lo son aquí, pero ellos son peregrinos y extranjeros. Ellos son... nuestra ciudadanía está en el Cielo, y ellos son nacidos de Arriba, en donde gobierna la santidad, y la piedad. Verdaderos Cristianos, que son nacidos del Espíritu de Dios, no actúan de esa manera”. No, señor. Oh, Ud. puede ser–Ud. puede ser un Pentecostal. Ud. puede pertenecer a la iglesia Presbiteriana, Metodista, Bautista, y fumar cigarrillos, beber, tener reuniones de baraja, baile de “bunco”, pero si Ud. es un Cristiano no hará eso. Eso es exactamente. En mi región nosotros tenemos robles. Ahora, se está acercando la primavera; todas las hojas que estaban en esos árboles el año pasado todavía están allí. Mire, yo no tengo que ir y cortar cada una de esas hojas para que salgan las hojas nuevas. Sólo permita que la vida nueva salga, y las hojas viejas se caen. Es la misma cosa respecto al Espíritu de Dios, en relación si es Ud. un Cristiano o no lo es. Permita que la nueva Vida de Cristo entre y la vieja vida muera, y Ud. llega a ser una nueva criatura en Cristo Jesús. ¡Oh, eso es lo que es!
32Entonces me di cuenta que había dos clases diferentes de vida. Alguna gente trata de pensar que “vida” es beber y tener una gran diversión. Ese es el espíritu de esta nación: grandes diversiones, un personaje, un programa de televisión, muchos chistes que decir. Bueno, eso hace que un verdadero Cristiano se enferme de su estómago al oír tales cosas. Un hombre o una mujer que puede mirar esa clase de cosas que tenemos en la televisión hoy en día, algunos de esos programas, y–y disfrutarlos, eso demuestra que Icabod está escrito encima de su corazón, “la gloria del Señor se ha apartado”. Y cuando la iglesia pierde su atracción, cuando llega a un momento en el que Ud. tiene que firmar tarjetas y cosas para venir a la iglesia, yo pienso que es tiempo que acontezca una reunión de oración o algo en la iglesia.
33Hace algún tiempo yo me estaba bajando de un poste, y un cierto ministro de mi ciudad estaba allí. Y me había bajado para... justamente antes de ir a la oficina del trabajo. Y yo le llevaba una–una factura de electricidad a una señora, y toqué a la puerta, y ella vino a la puerta, una mujer pequeñita, mal vestida, y ella dijo... Y estaba allí en la radio un tipo como del estilo de estos músicos “Los gatos salvajes”, Uds. saben, tocando con esos violines y cosas, y estaban alborotando, y tocando una cancioncita, uno de esos bailecitos de rock and roll, o lo que haya sido. Y–y–y esa “pobre cosita” que iba a recoger la factura de la luz, se entusiasmó tanto con esa canción, al grado que ella olvidó que yo estaba a la puerta. Ella estaba bailando por todo el piso, y haciendo toda clase de movimientos. Yo sencillamente me quedé atrás y la miré por un rato. Y entonces cuando ella terminó, ella dijo: “Oh, perdóneme”. Yo dije: “Sí, señora”. Y ella vino y dijo: “Mi madre olvidó llevar la factura, así que aquí está”. Ella dijo: “Me gusta tanto bailar, que yo–que yo simplemente olvidé que Ud. estaba parado aquí”. Yo dije: “Sí, señora, noté eso”.
34Así que un ratito después de eso, me encontró un ministro, y él dijo: “¿Sabe Ud?, Hermano Branham”, dijo, “yo he tenido un problema de los más horribles últimamente con la membresía de mi iglesia”. Dijo: “Yo no puedo hacer que la gente venga a la iglesia”. Dijo: “¿Sabe qué? Yo envié mil tarjetas a los miembros de esta iglesia, y les pedí que prometieran que ellos asistirían al servicio de escuela dominical, por lo menos seis meses al año”. Dijo: “¿Sabe Ud. cuántos miembros de esta iglesia respondieron al llamado de esas mil tarjetas?” Yo dije: “Doctor Brown, yo no tengo la menor idea”. El dijo: “¡Dos! Dos de mil firmaron que ellos vendrían seis meses al año; a lo menos seis meses al año, ellos asistirían a la escuela dominical”. Yo dije... Yo le conté la historia tocante a esa jovencita al pie de la colina, en donde estaba la iglesia. Ella hasta pudiera haber sido un miembro de allí, no lo sé. Y él dijo.... Yo dije: “¿Sabe qué?, que cuando ese músico terminó, ella le tiró un beso a él por medio de la televisión, o mejor dicho, la radio, y le dijo: ‘¡Adiós, cariño! Te veré allá (alguna clase de lugar de “baile en cuadro”) en esta noche en donde tú vas a tener la reunión’. Dijo: ‘Te veré allá’”. Yo dije: “¿Piensa Ud. que ese hombre tendría que firmar... hacerla a ella firmar una tarjeta de que estaría allí? ¡Seguramente que no! Ella estará allí aunque tenga que empeñar sus zapatos. Ella estará allí. ¿Por qué? ¿Por qué? Porque el espíritu de ese mundo está en ella, y ella es un miembro leal, y ella estará allí”.
35Y si hombres y mujeres, aman a Dios tanto como ellos (el mundo) aman sus placeres... El placer de un Cristiano es servir al Señor en la casa de Dios. Ud. no tiene que firmar tarjetas; Ud. no puede–Ud. no puede abrir la puerta lo suficientemente rápido. Y si los miembros de la iglesia se aman unos a los otros lo suficiente, en lugar de hacer pequeños grupos y separarse de la iglesia... Hermano, si Uds. se aman unos a los otros tanto que a Uds. sencillamente les duele su corazón hasta que Uds. se reúnan otra vez, de esa manera debería ser. Bendita sea la unión Que enlaza nuestro corazón, En comunión, los unos con otros Igual a lo Celestial. Al irnos de ese calor Se siente profundo el dolor Pero siempre unidas están nuestras almas, Deseando vernos otra vez.
36¡Oh Dios!, si es que tenemos que quitar todo milagro de la iglesia, si es que tenemos que quitar todos los órganos de tubo y los asientos de terciopelo, lo haremos, pero regrésanos otra vez a ese amor piadoso, amor fraternal, entre el pueblo, y al compañerismo. Si es que tenemos que hacer todo eso, lo haremos, pero regrésanos a eso otra vez. Vida, ¡oh, Vida! Algunas veces la gente piensa que “vida” es tener una–una fiesta, ir a la fiesta y tener una gran diversión. Eso no es vida. Algunas personas la han llevado a un punto de que es embriagarse. Ellas se salen a la calle y se embriagan, y están teniendo una “gran diversión”. Ellas dicen: “Esto es vida”.
37Un escritor una vez escribió, aquí no hace mucho tiempo, en una revista (creo que yo me referí a ello aquí en una ocasión; yo no estoy seguro), pero dijo: “La vida empieza en la noche. La noche fue hecha para la vida”. La noche fue hecha para descansar. El sol se baja, Ud. se acuesta, toma su descanso, no rondar toda la noche, y llegar a casa cuando amanezca, y... Ud. no debe hacer eso. Cosas malas rondan en la noche. El mal obra en la noche. Todas las serpientes, y lagartijas, e insectos, y todo se arras-... andan en el tiempo de la noche. Y esos son los–los poderes demoníacos que rondan en la noche. Y el hombre ha llegado a ser más bajo que la bestia. Un hombre es el–es el... Se nos ha dicho que él tiene vida animal; pero deje que ese hombre se aparte de Dios, y él es el más bajo que todos los animales. No hay un animal en el mundo tan bajo como un hombre que está alejado de Dios. Uds. observen. Tomen por ejemplo a la madre perra de caza, o a la madre puerca, y demás, como sea que Uds. quieran llamarla, como Uds. deseen. Pero Uds. miren la moral de ella, ella está a un millón de millas más allá de muchas estrellas de cine tocante a la moral. Correcto. Simplemente tan degradadas. El hombre se degrada tanto que él arrebatará el bebé del brazo de una madre y violaría a esa madre por lujuria bestial. Pero pongan en él el Espíritu de Dios, y él es una criatura diferente, porque él es una nueva criatura en Cristo Jesús. El derramaría su sangre para protegerla. Esa es la diferencia. Una es muerte y la otra es Vida.
38Hace algún tiempo, yo estaba en Canadá teniendo una reunión allá en Saskatoon. Y habíamos estado teniendo una gran reunión allá en la arena de patinaje sobre hielo, siete u ocho mil personas asistiendo. Yo estaba con algunos amigos míos allá en esta cierta reunión. Yo acababa de salir de Phoenix. Esa fue la siguiente reunión después de que había salido de Phoenix, hace como unos cuatro o cinco años, una de las reuniones. Y yo fui esa noche al servicio a una... a la–a la arena de patinaje sobre hielo. Y de regreso a casa, me fijé en esa noche que la gente se estaba apilando en ese grande hotel. Yo pensé: “Bueno, todas ésas se miran como placas americanas y demás, en esos automóviles, viniendo de allá de los Estados Unidos”. Entonces yo... Esa noche cuando entré, comprendí que América estaba esa noche allí en Canadá. Cuando subí al elevador, estaba tan lleno de botellas de whisky y ginebra, al grado que uno casi no podía encontrar un lugar en dónde pararse. Y yo miré eso; yo dije... Miré alrededor así, y el operador del elevador me conocía, y él dijo: “Están aquí”. Yo dije: “Parece que sí”. El dijo: “Este lugar es un–es un lugar de borrachos, Hermano Branham”. Yo dije: “¿No es eso horrible?” Era un club. Yo pudiera nombrarlo en estos momentos, pero probablemente haya miembros aquí del mismo club. Así que todos ellos están podridos de todas maneras para empezar. Unicamente hay una sola sociedad, esa es la sociedad de Jesucristo. Ud. únicamente entra en ésa por nacimiento. Sus otras sociedades quizás estén bien, pero la verdadera es Cristo. Ese es el Unico que moldea el carácter y hace a la gente lo que ella debería ser: la sociedad de Jesucristo. Y Ud. únicamente entra en ésa por nacimiento.
39Y luego, cuando paramos en el piso de arriba, en donde estaba mi habitación, me bajé. ¡Hermanos!, uno podía oír de un lugar a otro por todo allí, todo el–el humo del cigarrillo hirviendo, y–y los chistes obscenos por dondequiera. Y empecé a caminar por el pasillo, y oí una... a alguien a la vuelta de la esquina y eran dos mujeres americanas jóvenes, ambas usando anillo de matrimonio, con su... con sólo su ropa interior puesta. Ahí venían ellas con una botella de whisky, tambaléandose una sobre la otra, teniendo un poco de “diversión sana”, y el marido en casa cuidando a los niños. Allí es en donde Ud. se mete en problemas. Sólo un poco de “diversión sana”, eso es lo que nosotros la llamamos. Eso es lo que son todos esos programas populares de televisión aquí, y todo ese anuncio aquí de whisky y cerveza y cigarrillos y cosas, es la puerta del infierno. Pueda que yo suene chapado a la antigua, pero mi joven hermana, mi joven hermano, recuerden: ¡eso es la puerta del infierno! El que ama esas cosas morirá eternamente. Eso es verdad. “El alma que pecare, morirá. La mujer que se entrega a los placeres, viviendo está muerta”, dice la Biblia. Eso es la verdad. Cómo la feminidad, esa dulce.... La cosa más grande que Dios le dio al hombre fuera de Salvación, fue una esposa. Ella fue para confortarlo, para ayudarlo, para ser una bendición a él, y para consolarlo, y–y ser una real compañera para él. Y hoy en día, está tan degradada, e inmoral, al grado que yo... es... Bueno, los hotentotes del Africa pudieran venir aquí y enseñarles a nuestras mujeres cómo vivir moralmente. Eso es correcto.
40En Africa hay una tribu de ellas allá, que si una mujer no está casada para cierto tiempo, ella tiene que irse de la tribu. Y si ella se va a casar, antes de casarse, su virginidad tiene que ser probada. Si se encuentra que ella es culpable, ella tiene que decir el hombre que lo hizo, y ambos son matados. Habría mucha matanza por todo los Estados Unidos si hicieran eso, ¿no habría? ¡Piénsenlo: paganos! ¡Es una desgracia! Es una mancha en esa bandera por la que nuestros antepasados pelearon. Es una desgracia a nuestra nación. Y cuando la feminidad es rota, y la maternidad, en cualquier nación, el espinazo es roto. Dios danos otra vez madres chapadas a la antigua.
41Yo tengo un recorte de periódico que estaba allí en nuestro periódico, nuestro periódico local, que muestra que tres de cada cuatro soldados que fueron a ultramar durante la última guerra fueron divorciados por sus esposas seis meses después de estar allá. Fueron a trabajar en plantas de pólvora, y en otros lugares. Ahora, si un hombre está enfermo y su esposa no puede trabajar, quiero decir, si él no puede trabajar, yo no lo culpo; su esposa tiene que traer el sustento. Correcto. Pero si ella está trabajando sólo por tener un poco de dinero extra, más le vale a Ud. mantenerla alejada de ese montón de pícaros con los que ella está trabajando allá. Su lugar es en el hogar. Eso es. Su... ella–ella debe estar en el hogar. Y señor: Ud. mismo pudiera llamarse que es muy bueno, pero si Ud. tiene albergues y otras cosas que lo apartan a Ud. de ella en la noche, debería estar avergonzado de Ud. mismo. Dios le dio a Ud. un hogar para... para apreciar y tener confort y cosas como esas. Y es una vergüenza ver lo que los hombres les hacen a sus esposas, y las esposas a los hombres. La feminidad y la paternidad de la nación están hechas pedazos; los juzgados de divorcio están atestados. Jesús dijo que sería de esa manera: “Como fue en los días de Noé, ellos estaban casándose y dándose en casamiento hasta el día en que Noé entró en el arca”. Es un pecado y una desgracia. No me cuente en esa clase. Yo no....
42Como Jacob dijo en su muerte, cuando él llamó a sus dos hijos que habían matado a ese hombre, él dijo: “Lejos sea mi alma del furor de Uds. Porque en el furor Uds. mataron a un hombre”. [El Hermano Branham parafrasea Gen. 49:5–Trad.]. Aun a sus propios hijos les dijo: “Que mi alma no entre en el furor de Uds.” Y yo digo eso en mi muerte: “Si este espíritu que está en América, si ése es por el cual yo voy a ser juzgado, Dios manténme tan lejos de él como sea posible. Permíteme tener el Espíritu de Jesucristo, el Hijo de Dios. Permite que algo suceda en mí, no importa lo que tenga que suceder”.
43La gente tiene miedo del nuevo nacimiento. Ellos tienen miedo de ello. Ahora, cualquier nacimiento, a mí no me importa a qué nivel sea, es una asquerosidad. Por ejemplo, si es allá en una pocilga, cualquier nacimiento produce una asquerosidad. Si es en una pocilga, si es en un... Si es en el establo de vacas, o si es en un cuarto de hospital decorado de rosa, a mí no me importa en dónde ocurra un nacimiento, es una asquerosidad. Y el nuevo nacimiento es lo mismo. Lo hará hacer a Ud. cosas que Ud. no pensaba que iba a hacer. Ud. pudiera llorar, lloriquear, y restregarse la cara en el altar, no importa lo que Ud. haga. Yo nunca le he pedido a Dios (no haría nada de bien) que trate de traer el nuevo nacimiento a mi nivel. Yo quiero encontrar el nivel de Dios del nuevo nacimiento y recibirlo. A mí no me importa lo que yo tenga que hacer. Alguien dijo no hace mucho tiempo: “Yo tengo miedo de recibir el Espíritu Santo. Yo tengo miedo que El me haga hablar en lenguas como a esos otros”. A mí no me importa si yo hablara en lenguas, conversara en lenguas, cacareara en lenguas, o todo lo demás; yo quiero el Espíritu Santo. Ese es el principio esencial; a mí no me importa a qué nivel es. Yo encontré a Dios en Su nivel, en lo que El quiere decir que es correcto. Ahí es en donde yo me quiero parar: ese nuevo nacimiento que cambia a un hombre, cambia a una mujer, cambia su deseo, cambia sus apetitos. Luche con Dios hasta que Ud. pueda agarrarlo, hasta que venga la bendición. Entonces Dios lo cambiará como El cambió a Jacob de un “suplantador”, a Israel, un “príncipe”. El nuevo nacimiento.
44Esas mujeres caminaron por allí, y ellas causaron que un–un hombre saliera... dos hombres viejos salieron corriendo tratando de agarrarlas. Ellos fallaron, sólo les pasaron sus manos por detrás de ellas de esta manera; una fue agarrada del talón, y ella cayó tendida a lo largo del piso, y derramó algo de su whisky, y la otra tomó y vertió más en su vaso; y ese hombre viejo estaba tan borracho que él no podía levantarse del piso. Oh, teniendo una “buena diversión sana”, sólo una poca de diversión. Eso es lo que rompe hogares; eso es lo que hecha a perder los niños; eso es lo que hace neuróticos; eso es lo que hace la adolescencia juvenil, es cuando se rompe la maternidad y la paternidad. Esa mujer levantó la botella, ella se subió ese pequeño fondo, lo poquito que tenía puesto, levantó su pierna al aire de esa manera, y gritó: “¡Yupi!” Ella dijo: “¡Esto es vida!” Yo ya no podía soportar más. Yo me encaminé hacia allá, y dije: “Le suplico me perdone; ¡eso es muerte!” Yo dije: “El diablo la ha engañado a Ud. ¡Eso es muerte! Y ella dijo: “¿Quieres un trago? Vamos, cariño, toma un trago”. Yo saqué esta misma Biblia que está aquí, la puse delante de ella, yo dije: “Yo soy un predicador del Evangelio”. Y ellas empezaron a dejar caer la botella, y esa cosa de maquillaje estaba por toda su cara y sus ojos, y por dondequiera, y sus labios que debían estar pintados aquí debajo, estaban pintados por arriba, hasta alrededor de sus narices, y toda esa clase de cosas, y esa “cosa azul” estaba hasta por debajo de sus ojos. Yo miré sus manos, y traían puestos anillos de matrimonio; yo dije: “¿No se avergüenzan de Uds. mismas? Yo también soy un ciudadano americano”. Yo dije: “Uds. traen desgracia a la nación”. “Oh”, dijo: “Nosotros no lo hicimos con mala intención”. Yo dije: “Uds. no lo hacen con mala intención. Y Uds. están usando anillos de matrimonio”. Ellas se empezaron a alejar caminando. Yo las agarré de la mano; ellas estaban muy embriagadas para que se escaparan de mí. Yo las agarré de la mano. Yo dije: “Miren mujeres: arrodillémonos aquí y oren a Dios que El tenga misericordia de su alma pecaminosa. Vayan y tomen café negro y pónganse sobrias y váyanse a casa, a sus hijos y a sus bebés”.Vida, vida; ¡es muerte!
45Esa es la clase de vida que dijo David: “Mejor es Tu misericordia que la vida. ¡Oh, mi corazón tiene sed de Ti, oh Señor! Yo anhelo verte en esta tierra seca y árida, así como te he visto en Tu santuario”. [Porción no grabada en la cinta–Ed.]... Escalar una torre alta, o lanzarse a un río, o que sea estrellarse en la calle, o tomar ácido carbólico, para terminar esa clase de vida. Eso no es de lo que está hablando David. Esa clase de vida tiene fin, y el fin es desastroso. Pero... Esa clase de vida no tiene buen fin en ella. Pero entonces, yo sólo quiero hacerle a la audiencia esta pregunta, por un momento: “Entonces, ¿qué es lo que hace a una persona hacer eso?” Miren, por ejemplo, yo fui a una fiesta en una ocasión, en donde... No era una fiesta; era una reunión debido a que habíamos vendido lámparas. Y ellos dieron un pequeño discurso. Y fuimos allá para darnos cuenta, a Louisville, Kentucky. Y en la compañía de servicio en la que yo trabajaba, yo había vendido más lámparas que–que lo que había vendido toda la compañía, o más que cualquiera de los demás. Así que ellos hicieron algo allí; tuvimos una pequeña cena. Y luego cuando todo terminó, ellos despejaron todo y–y el... y tuvieron un baile. Algunas muchachas salieron a bailar. Cuando ellos hicieron eso, mi jefe me dijo: “Billy, ve y párate allá atrás, a la puerta; vamos a tener una poca de diversión sana”. Yo dije: “¿Qué clase de diversión sana?” Dijo: “¿No te importaría pararte a la puerta?” Dijo: “Yo sé que tú no crees en bailar, pero estas personas van a bailar”. “Bueno”, yo dije: “¿Puedo esperar afuera?” Dijo: “Como a ti te convenga”. Yo dije: “Muy bien”. Y fue cuando me iba a ir, que yo... una muchacha salió, y salió al piso y empezó a hacer esa clase de movimientos que se miran como de locos, y–y toda alborotada, su pequeña falda volando alrededor. Yo pensé: “Esa es una hija de alguna madre”. Yo me quedé allí en la puerta sólo un momento y miré. Yo pensé: “¡Oh, Dios! Realmente es una muchacha bonita. ¿No es una lástima?, pudiera ser una reina para algún hombre, quizás algún buen predicador, una–una consolación, o algún buen trabajador que venga en la noche a su pequeño castillo, en donde ellos tendrían los pequeños bebés que ellos pudieran levantar y jugar, y gratuitamente tener vida correctamente. Eso es... Quizás su madre pudiera haber sido una Cristiana”.
46Y ella empezó a correr alrededor, agarrando a cada hombre. Y ella corrió hacia mí, allá atrás. Y dijo: “¿Quieres bailar?” Yo dije: “Sí, señorita. Si quiero”. Y ella dijo: “Ven”. Fui al centro del piso; yo dije: “Espere un momento”. Y yo la agarré; ella estaba muy pequeña para que se escapara de mí. Yo la tomé de su mano, yo dije: “Hay una cosa la cual yo siempre hago de costumbre”. Yo dije: “Siempre antes que yo hago algo, yo siempre oro. ¿Oraría Ud. conmigo? Inclinémonos”. Yo tomé su mano. Ella no podía evitarlo. Terminamos esa cosa allí en unos cuantos minutos. Seguro. La banda de jazz paró, y ellos recogieron sus instrumentos y se fueron. Yo dije: “Sr. Hanson, Ud. puede despedirme de mi trabajo si Ud. quiere”. El dijo: “No, Billy, tú hiciste la cosa correcta”. Eso es. Eso no es vida. Son dos concepciones diferentes de lo que es vida. Una tiene suicidio; la otra tiene rapto. ¡Oh, rapto Divino! Permite que esa Vida caiga en mí. Pero, ¿qué es lo que hace a una persona hacer eso? Hay alguna razón. ¿Por qué?
47Ahora, escuchen atentamente. La razón que la gente hace eso es porque Dios la hizo para tener sed. “Mi alma tiene sed de Ti, como en tierra seca y árida, sedienta”. Bueno, Dios hizo al hombre para tener sed. Pero, ¿ven Uds.?, Dios hizo al hombre para tener sed, tener sed de El. El quiere tener sed de Dios. Ahora, el diablo trata de satisfacer esa sed con las cosas del mundo. Y él nunca lo hará. Ahora, si él puede tomarlo a Ud. y hacerlo que tenga sed de bailar, hacerlo a Ud. que tenga sed de las televisiones, y rock-and-roll, y todas esas otras cosas pecaminosas.... Ahora, no es mi intención condenar todos los programas de televisión, ni todos los programas radiales. Si Ud. quiere mirar televisión, mire a Oral Roberts. El tiene un buen programa; miren ése. Si Ud. quiere... Eso está bien. Yo respaldaré ése ciento por ciento. Billy Graham, Oral Roberts, o alguno de esos, eso está bien, o todo lo que es decente y moral. Pero todas esas tonterías de beber....
48Y aquí el otro día, yo mismo estoy en una disputa de impuestos, del dinero que yo gasté en estas reuniones. El gobierno dijo que eso era completamente mío, que yo debería pagar impuestos en todo eso. Yo dije: “¿Cómo cree Ud. eso?” Yo dije: “Pasó el cheque por mi iglesia, y pagó estas reuniones”. Dijo: “Oh, pero era de Ud. antes que fuera de la iglesia”. Y ellos iban a arrestarme por ello. Y yo dije: “Yo quiero preguntarles algo en el nombre de toda decencia”. Yo dije: “Uds. ponen esos programas en la noche. Yo he empleado treinta y dos años de mi vida por toda la nación, alrededor del mundo, tratando de hacerle un lugar mejor en qué vivir, tratando de cambiar estafadores y hacerlos hombres honestos, tratando de tomar niños de la cuna y ponerlos en la iglesia, y cosas para el bien. Yo he empleado mi vida en la tierra, para tratar de hacer eso. Y el dinero que yo he usado allá, Uds. están tratando de decirme que yo lo debo”. Y yo dije: “Y luego Uds. permiten que salgan todos esos programas vulgares y obscenos de televisión, y compañías de whisky, y compañías de tabaco, las cuales están matando a la nación, y causando violaciones, asesinatos, y todo lo demás, delincuencia juvenil que está destrozando a pedazos su nación, y ellos descuentan de los impuestos el costo de ellos, porque son anuncios de publicidad”. Yo dije: “¿Qué es lo que nos queda?”
49Hay una sola cosa que tenemos, y esa es Cristo. Seguro. Esas compañías de cerveza, y todo lo que Uds. ven anunciando eso, esos son impuestos del gobierno que ellos los han descontado. Pero dejen que yo trate de descontarlo, que diga: “Bueno, yo tuve una reunión en el Madison Square Garden; ellos recogieron tanto. Yo tengo que mostrar cada centavo de ello. Y luego de esto nosotros pagamos el auditorio”. “Sí, pero la gente te lo dio. Era de Ud. Ud. tiene que pagar impuestos sobre eso”. Ahí lo tienen Uds. ¿Ven? Ahora, eso es... y luego Uds. tienen escrito “justicia” sobre las puertas de los tribunales. En mis libros no es así. En este Libro no es así. Correcto. Nosotros damos a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios. Eso es verdad. Pero este mundo está tan torcido, al grado que aun examinan a sus examinadores. Bueno, es lamentable. Los neuróticos están examinando a los neuróticos, y el–el siquiatra, el... están atendiendo a los siquiatras. Bueno, la cosa está corrompida, no tiene remedio. Pero el Reino de Dios permanecerá Eternamente.
50Escuchen. Uds. nunca satisfarán ese anhelo. Uds. salen y se embriagan en esta noche, y tienen una gran parranda, y mañana en la mañana Uds. tendrán un dolor de cabeza, y un temor. Uds. romperán su hogar. Uds. arruinarán su vida. Uds. la arrojarán a los perros, por así decirlo. Pero únicamente hay una sola manera de alguna vez satisfacer esa... eso. Y yo les digo a Uds. ahorita: Uds. (¡escuchen esto!), Uds. personas, jóvenes o ancianos, ¡cómo se atreven Uds. a tratar de tomar las cosas del diablo para mitigar esa bendita y santa sed que está en Uds.! ¡Cómo pueden Uds. tomar el placer del mundo, o el del whisky, o el de beber, o el de las grandes diversiones, y el del lujo, para satisfacer alguna vez esa bendita y santa sed que Dios les dio a Uds. para tener sed de El! A algunas personas, aun el diablo se ha puesto tan mal, al grado que él les permite unirse a la iglesia para satisfacer esa sed. Oh, sí. La gente va y se une a la iglesia, y dice: “Bueno, yo pondré mi nombre en el libro de la iglesia, y yo....” La iglesia está bien, pero permítame decirle a Ud. amigo, el unirse a la iglesia nunca satisfará esa santa y desmedida sed. Ese es el lugar en el que Dios entra y nada más puede llenarlo hasta que Ud. sea lleno con el Espíritu Santo. Entonces el Espíritu Santo entra en su corazón. El es la Fuente Eterna de Dios. El es la Fuente inagotable de Vida. Ud. sólo lo recibe a El y bebe de El el resto de su vida, en todas las edades. Dios hizo ese lugar aquí para El mismo. Ud. está sediento, ¿por quién? Por El. El quiere que Ud. tenga sed, sed de El.
51David era un hombre del bosque, un pastor. El habló en términos de pastor, y de los bosques, y demás. Uno... en otro Salmo él escribió: “Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por Ti, oh Dios, el alma mía”. [Usaremos la palabra “venado” en lugar de “ciervo”; en la escena que describe el Hermano Branham–Trad.]. Ahora, yo soy un cazador, y yo casi he cazado en todo el mundo entero. Ahora, ¿han visto Uds. alguna vez a un venado herido? “Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por Ti, oh Dios, el alma mía”. Ahora, en Africa, el país del Hermano duPlessis, ellos tienen allí perros salvajes, ellos atrapan al–al venado. Y si Ud. hiere a un venado, y si él puede llegar al agua, Ud. ha perdido su venado. Mientras él pueda llegar al agua... El encontrará agua y él regresará caminando en esta dirección, irá caminando, subirá por la corriente de agua, y engañará a los perros, regresará otra vez, subirá la colina, regresará otra vez a estar detrás de ellos, caminará dentro de la corriente de agua, beberá más, lo suficiente hasta que esa agua fría coagule la sangre, y él pueda vivir. Pero si él no puede encontrar esa agua, él morirá.
52Así es. Yo he observado muchas veces al lobo ir tras el–el venado. Y si él puede encontrar a un venadito allá solo, ése es en el que ellos se enfocan. Aquí hay una lección. Si él puede encontrar a un venado alejado de la manada, entonces él... eso–eso es lo que el diablo quiere hacer. Así que para Uds. jovencitas, él quiere que Ud. salga con un muchacho que no es un Cristiano. Para Uds. jovencitos, él quiere que Ud. salga con alguna Jezabelita pintada que–que no es una Cristiana. Allí es en donde él quiere destruirlo. Allí es en donde él quiere–él quiere hundir sus dientes en Ud. Y este venadito sale solo, alejado de la manada. Ese es en el que el lobo se enfoca. Y para Ud., anciano o anciana, cuando Ud. mismo se separa de los creyentes... La gente dice: “Yo puedo quedarme en casa y ser tan buen Cristiano como yo puedo ser en la iglesia”. ¡Ud. no puede! La Biblia dice: “No dejando de congregarnos... y tanto más, cuanto veis que el tiempo se acerca”. [El Hermano Branham parafrasea He. 10:25–Trad.]. Si Ud. es un Cristiano, Ud. anhela ir adonde están otros Cristianos, y tener compañerismo con otros Cristianos. Así que Ud. no puede mantenerse alejado de la iglesia y vivir la misma vida. Ud.–Ud. no puede hacerlo, porque es como: “Yo–yo–yo–yo estoy hambriento pero nunca iré a una mesa. Yo sólo... Yo nunca comeré. Yo sólo... Yo no voy a hacerlo”. ¿Ven? Ud. tiene que ir y alimentarse en la Palabra de Dios, y tener compañerismo uno con el otro. Nos necesitamos unos a los otros–otros, más ahorita, que alguna vez nos hayamos necesitado unos a los otros, ahorita. Cuando Ud. mismo se aparta del resto de ellos haciéndose Ud. mismo sólo un poquito diferente, Ud. no quiere asociarse con ellos porque ellos creen esto, y no quiere asociarse con eso, Ud. está metiéndose en terrenos peligrosos allí mismo, manteniéndose alejado de su iglesia. Encuentre una de su elección, y permanezca allí y sea un hermano Cristiano con todos ellos. Esa es la manera de ser un real Cristiano. Entonces tenemos compañerismo, protección; la gente lo ama a Ud. y ora por Ud. Ese es el éxito de mis reuniones, es porque gente verdaderamente piadosa ora por mí. Eso es. Esa es la razón del éxito en mis reuniones. Cuando yo entro e introduzco estas cosas acerca de las visiones y cosas, hay muchos padres y madres, hermanas y hermanos, sentados allí que creen eso con todo su corazón. Entonces el Espíritu Santo desciende allí mismo sobre ellos. Si ellos no creyeran eso, yo no tendría manera de hacerlo. No importa cuán grande sería para mí mismo, tiene que ser lo mismo para Uds. Tenemos que ser una unidad, dos de nosotros juntos, para hacer el contacto con Dios: Uds., como creyentes, y yo como un creyente.
53Ahora, entonces cuando este venadito se encuentra allá solo, entonces el lobo viene. El vigila al perro... vigila al–al venado. Y él continúa acercándose más y más cerca. El venadito empieza a sentirse un poco nervioso. Muchas personas se sientan en una reunión, se sientan en la predicación, sienten y dicen: “¿Sabe qué?, ése pudiera ser yo. Quizás yo debería hacer esto. Quizás yo debería venir a Dios”. Eso demuestra que el lobo está muy cerca de Ud. Ahora, cuando el lobo da su gran salto hacia el venado... Ahora, la primera cosa, un lobo tiene dos colmillos que se les llama: “colmillos de sangre”. Si ellos pueden agarrar al–al venado allí detrás de la oreja, allí hay una vena de sangre, y es una arteria, allí detrás de la oreja. Ellos clavan sus dientes allí en ellas, igual que una serpiente, y ellos cuelgan su peso. Y cuando hace eso, corta la garganta del venado; él está terminado. Esa vena de sangre empezará a arrojar la sangre a chorros, y él no correrá ni cincuenta yardas [45.5 m.–Trad.] cuando él ya está muerto. El sencillamente sangra hasta morir, y la sangre está saliendo a chorros. Su vida se le fue. ¿Cuántos preciosos muchachos y muchachas, hombres y mujeres, el diablo los ha agarrado desprevenidos y ha hecho eso? ¡Que lástima! “Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas....”
54Entonces nos fijamos, si el–si el venadito es rápido, sube su cabeza, y espía al lobo viniendo, él puede voltear. Y cuando él lo hace, el venado... el lobo tiene un lugar más para prenderse. Ese es directamente en el flanco. Ahora, ese es el balance de en medio del venado. Los cuartos traseros son más pesados que los cuartos delanteros, y se requieren los de en medio aquí para balancear el peso. Ahora, si el lobo se prende... si él trata de morder esas costillas, él fallará. Si él muerde en la carne aquí, no le aprovechará nada a él. Pero allí en el mero flanco, si él puede prender su hocico allí mero, y cogerlo bien, y ese venado medio balanceado de esa manera, él lo puede tumbar al suelo. Y si él no lo hace, él arranca toda una mordida de carne del venado, si es que él le falla a su garganta. Si él muerde la garganta, el venado muere. Pero si él lo muerde de esta manera, y si el venado es rápido, y salta, y se gira de lado, él salta, y él brinca antes que el lobo pueda columpiarse para tumbar al venado, el venadito usa ese movimiento y se arranca toda una mordida. Y cuando él lo hace, un gran hueco aparece entonces allí, y el lobo se cae al suelo, y el venadito está a un salto adelante de él. El puede dejar atrás al lobo. Ahora, ese venado sólo corre tan aprisa como puede correr. Y aunque va tan aprisa como puede correr, sin embargo él empieza a sangrar y a sangrar. Está perdiendo sangre.
55Oh, ¿cuántos en esta noche en Phoenix están mordidos por los perros del infierno, su vida preciosa se está desvaneciendo, porque ellos–ellos están buscando; hay un hoyo en el lado de ellos. Algo les sucedió a ellos: dejaron que alguien entrara en su vida. Algo sucedió: un hombre salió con otra mujer; o una mujer con otro hombre; o ellos tomaron un traguito social; ellos querían ser como los “Jones” de al lado, o algo. Allí es en donde él lo muerde a Ud. Un pequeño giro, y luego él tiene que encontrar agua. Eso es lo que David dijo: “Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por Ti, oh Dios, el alma mía”. Y ese venadito allá, sangrando, temblando, y sediento. El alza su naricita. Yo los he observado muchas veces. El olfatea. [El Hermano Branham hace un sonido jadeante–Ed.]. El está olfateando, buscando agua. El mira; los perros están detrás de él. Si él puede encontrar agua, él vivirá. Si él no encuentra agua, él morirá, porque él se está debilitando más y más. Ahora, cuando ese venado... él tiene que llegar al agua o muere.
56Y cuando Ud. llega a ese punto, mi hermano, en donde el pecado ha corrompido su vida a tal grado que Ud. tiene que encontrar las aguas de Dios, que Ud. tiene que llegar a “esa Fuente llena con Sangre que emana de las venas de Emanuel, en donde los pecadores se sumergen bajo el torrente pierden todas sus manchas de culpa....” Si Ud. está tan sediento que está jadeando por el agua: “¡Oh, Dios!: ¿en dónde está? Yo debo encontrar a Jesús o perezco”. Algo... Ud. lo va a encontrar a El. Dios pondrá el agua... Para ver que Beerseba... que Ana [el Hermano Branham quiso decir Hagar, Génesis 21:14–Trad.] encontró para el bebé... Dios puede crear una fuente allí al lado suyo. Quizás un cáncer se lo ha comido a Ud. Quizás Ud. está ligado a una silla de ruedas. Quizás ese corazón está listo para dejar de palpitar, el doctor lo miró y dijo: “No puede durar mucho más tiempo”. Quizás tuberculosis casi ha tomado control de Ud., ese demonio lo ha tomado y le está dando mordiscos hasta que Ud. encuentre esa Fuente. Si Ud. está sediento por Ella: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed, porque ellos serán saciados”. Mi precioso amigo en esta noche, permítame decirle a Ud. como su hermano, y uno que lo ama: si Ud. tiene una necesidad en esta noche, si hay... si Ud. ha sido mordido físicamente o espiritualmente, por los perros del diablo, vaya al agua tan rápido como pueda Ud. Hay una Fuente abierta en esta noche en la casa de Dios, en la ciudad de David. Es para el impuro. Ud. puede zambullirse en esa Fuente, y perder todas sus manchas de culpa. Yo le recomiendo a Ud. la Sangre de Jesucristo, mientras inclinamos nuestros rostros.
57“Mejor es Tu misericordia para mí que la vida. Y porque mejor es Tu misericordia que la vida, mis labios te alabarán. Oh Señor, que yo pueda verte así como te he mirado en Tu santuario. Que yo te vea a Ti en esta tierra seca y árida. Mi alma tiene sed de Ti, oh Dios”. Sediento, sediento, tratando de encontrar algún... el lugar para beber. ¿Está Ud. aquí en esta noche, persona, hombre o mujer, muchacho o muchacha, que nunca ha bebido de esta Fuente? Ud. ha sido mordido por el pecado, y Ud. está sediento en esta noche de ser sanado. Si Ud. lo está, ¿levantaría Ud. sus manos, diría: “Hermano Branham, recuérdeme en su oración, yo–yo ahora...”? Dios lo bendiga, señor. Dios lo bendiga. Dios la bendiga, señora. Dios lo bendiga. “Hay una fuente llena con Sangre que emana de las venas de Emanuel”. Aquí a mi derecha, Dios la bendiga, jovencita. Dios lo bendiga, jovencito. Eso es bueno. Dios lo bendiga. Eso es maravilloso. Sólo piensen, amigos, vean esa sed en Uds. ¿Le han dado eso al enemigo, a las cosas de este mundo? ¿Han Uds. sólo tratado de satisfacer eso con decir: “Bueno, yo iré al centro y compraré ropa nueva, yo...”? Eso no es. Ud. necesita... quizás Ud. necesite ropa nueva, eso es legítimo; pero cuando Ud. sólo hace eso su ídolo, de cómo Ud. debe estar tan inmaculado todo el tiempo. Quizás es su hogar. Quizás es algo más que ha tomado ese lugar de esa sed y llamamiento. Debería ser Dios. Dios es esa porción que satisface.
58Yo voy a pedirles a Uds. que hagan algo. Si Uds. creen que Dios oye mi oración, si Uds. tienen confianza en mí como su hermano, y si Uds. tienen necesidad de eso, me pregunto si Uds. vendrían aquí, y creerían que... Yo apenas estaba hablando con una señora; ella me encontró hoy en el restaurante. Y ella me estaba contando acerca del Hermano Outlaw, creo yo que él era el que me llevó al lado de su cama cuando ella se estaba muriendo de tuberculosis. Ella fue sanada. Los doctores la habían desahuciado, y ella fue sanada. Después fue sanada de cáncer en otra reunión. Su niñita yaciendo en cama muriéndose de leucemia... Si la señora no ha testificado, le dije al Hermano David que me dijera respecto a... ella... que testifique. Y la niñita con leucemia, en los últimos estados, ya había bajado de peso hasta veintitantas libras [9.0 y algo de kilos–Trad.], y hoy en día, no hay ni una pizca de leucemia. ¡Oh, hermanos!, tocante a un hombre aquí anoche que dijo que el no podía entrar a la reunión. Y yo creo que él se dio cuenta en donde yo puse mi sombrero allá atrás, y él dijo: “Yo no puedo entrar, pero yo... Señor, yo tocaré su sombrero”. Y él tenía tuberculosis, y fue sanado.
59Si Ud. cree que Dios... No... Sea sencillo. El Espíritu Santo es tan sencillo. Sólo–sólo sígalo de la manera que El va. Y si Ud. cree que Dios oye mi oración, y Ud. realmente ha sido mordido en esta noche, en alguna parte a lo largo del trayecto... Ud. tiene un temperamento que lo hace explotar; ese es el diablo, él lo muerde; él envenenará su experiencia. Es como ácido sulfúrico. Lo matará a Ud., y Ud. estará perdido. Si Ud. quiere que ore por Ud., ¿vendría Ud. y se pararía aquí para que yo pueda poner mis manos sobre Ud., mientras cantamos? Y Uds. con sus rostros inclinados mientras el organista por favor va al órgano y toca: “Hay una fuente llena con Sangre que emana de las venas de Emanuel; los pecadores que se sumergen bajo el raudal, pierden todas sus manchas de pecado.
60Dios lo bendiga, señor. Venga aquí al frente. Eso es bueno. ¿Alguien más vendría ahorita? Mientras estamos esperando, venga aquí al frente y párese. Dios la bendiga, señora. Eso es bueno. Párese allí, mi hermano. Yo quiero bajar y poner manos sobre Ud., sólo en un momento. Ahora, muy bien, hermano si por favor Ud. nos da una nota en esa: “Hay una fuente llena con Sangre”. Hay una fuente llena con Sangre, (Dios lo bendiga, mi hermano. Yo estaré allí con Ud. en un momento). ... de... (Venga aquí, hermana).... venas de Emanuel, Y los pecadores que se sumergen bajo el torrente, Pierden todas sus manchas de culpa. Pierden todas sus manchas de culpa, Pierden todas sus manchas de.... ¿No vendrá aquí adelante ahorita, se levantará? Ud. que está mordido, ¿está Ud. sediento de algo real? ¿Está Ud. sediento de una experiencia con Dios? Venga ahorita, aquí mismo, permítanos orar y poner manos sobre Ud. ahorita mismo. ... sus manchas de culpa. El ladrón muriendo.... Dios la bendiga, hermana. Eso es bueno. Levántese, venga aquí alrededor del altar ahorita. Párese aquí mismo alrededor, sólo un momento para orar. ... su día; Y.... Dios lo bendiga, señor. Venga aquí adelante. Eso es ser un hombre real el hacerlo. Levántese...?... Venga aquí al frente y párese. ... lave todo mis pecados. Lave todos mis pecados, Lave todos mis pecados; Y que allí yo, aunque vil como él, Lave todos mis pecados. Desde que por fe yo.... ¿No vendrá Ud. ahorita? El resto de Uds. vengan aquí al frente, que les gustaría pararse aquí alrededor por un momento. Uds. que han sido mordidos, y quieren ser sanados de esa mordida del diablo, vengan aquí al frente ahorita. Ahorita es el tiempo para recibirlo. ... redentivo ha sido mi tema, Y será hasta que yo muera. Y será hasta que yo muera, Y será hasta que yo muera; Amor redentivo ha sido mi tema, Y será hasta que yo muera.
61Ahora, mientras nos estamos reuniendo, vengan al frente, ¿no vendrán Uds.? Me pregunto: ¿cuántos ministros están aquí en esta noche? ¿Cuántos ministros?, ¿levantarían Uds. sus manos? Miren a los ministros. Dios bendiga sus corazones. Yo voy a pedirles que vengan aquí al frente sólo un momento y que se paren conmigo. Yo me voy a bajar para poner manos sobre estas personas. Ahora, ellas querrán una iglesia adónde asistir después de esto. Ellas querrán ser bautizadas en el bautismo Cristiano, y ellas–ellas querrán... Uds. querrán invitarlas a sus iglesias. Y queremos que Uds. vengan al frente y se paren aquí con nosotros, para que oremos. Luego, en un momento, también vamos a tener oración para los enfermos, en un momento. Sólo permanezcan un... la gente enferma en sus asientos. Ahora, yo voy a pedirle aquí al pastor, el Hermano Shores, si él se para aquí y–y diri-... y nos dirige en una alabanza muy quedamente mientras el resto de Uds. inclinan sus rostros. Yo quiero poner manos sobre nuestros hermanos aquí, y hermanas, que han venido a consagrar sus vidas. Ellos han sido mordidos por el enemigo y nosotros vamos a poner manos sobre ellos, que ellos... Y yo quiero que Uds. ministros hagan lo mismo. Y luego, vamos a orar la oración de fe por estas personas.
62Ahora, Uds. que están parados aquí, no importa lo que Uds. alguna vez hayan hecho... Ahora, Uds. personas aquí de seguro saben que yo les estoy diciendo a Uds. la verdad. Dios vindica eso. Yo les estoy diciendo a Uds. la verdad, porque es la Palabra. El Espíritu Santo viene y se mueve... Hace unos cuantos momentos, en lugar de hacer una–una fila de discernimiento como yo estaba planeando hacer, Algo al final se movió y dijo: “Aquí hay de aquellos que están mordidos”. ¿Ven? ¿Cómo sé yo si uno de estos parados aquí no será un ministro del Evangelio después de un tiempo? ¿Cómo sé yo si algunas de estas jovencitas, y demás, paradas aquí serán misioneras yendo a los campos? ¿Cómo sé yo quiénes son ellos? Pudiera ser otro Billy Graham, pudiera ser otro Sankey, Moody, Finney, Knox, Calvin. ¿Cómo sé yo? La única cosa que hacemos es echar la red, y luego sacarla. El Espíritu Santo saca. Jesús dijo: “Si fuere levantado, a todos atraeré a Mí mismo”. Mis amigos, parados aquí en este altar, el real, el real Cristo quien sana el cuerpo, sana el alma. Ahora, mientras estamos orando. Cada uno con sus rostros inclinados, y Ud.–Ud. diríjanos en una alabanza como Ud....?.... [El hermano dirige en la alabanza: “Jesús está pasando en esta dirección”–Ed.].
63Mientras estamos impresionados, mejor dicho, en oración ahora, yo quiero que los ministros ahora se acerquen a estas personas. Cada uno que está parado aquí alrededor del altar, ahora sólo confiese todos sus errores. “Señor, el enemigo me ha tumbado, pero en esta noche, yo estoy parado aquí con un solo propósito. Sé que yo soy una persona que se está muriendo. Sé que mi vida se está quemando, y yo la he usado; y la sed que yo realmente debí habértela dado a Ti, yo la he canalizado hacia diferentes cosas. Perdóname, oh, Señor. Limpia mi corazón, y limpia mi sed, y que yo la canalice a Ti, oh, Dios, y desde esta hora en adelante, beba de la Fuente de Vida gratuitamente, porque Dios me ha invitado a esta Fuente”.
64Y ahora, para Uds. allá en la audiencia, que están enfermos y necesitados, ¿levantarían Uds. sus manos? Yo les voy a pedir a Uds. que hagan algo, como lo hice anoche. Pongan sus manos ahorita unos sobre los otros. Sólo pongan sus manos unos sobre los otros. Yo escuché reportes tan buenos de la reunión de anoche. Ahora, mientras estoy orando, yo quiero que cada uno de Uds. reciban su sanidad. Crean con todo su corazón. Crean que va a suceder en esta noche, no... Dios no sólo prometió escuchar mis oraciones. El prometió escuchar su oración. “La oración de fe salvará al enfermo. Dios los levantará”. Físicamente enfermo, espiritualmente enfermo, no importa cuál sea su enfermedad, la Sangre de Jesucristo nos limpia de todo. “Y estas señales seguirán a los que creen, sobre los enfermos pondrán sus manos....”
65Ahora, nosotros estamos en–estamos en unidad; estamos ahora en un acuerdo. Somos Cristianos; el Espíritu Santo está aquí, ese gran Angel de Dios, esa Columna de Fuego, de la cual Uds. tienen la fotografía aquí mismo. Ese mismo Angel de Dios está aquí mismo ahorita en este edificio, aquí mismo. Si Uds. son creyentes, y quitan todo el musgo de incredulidad de Uds., quitan todas las dudas de Uds., y creen en estos momentos... Ahora, no oren por Uds. mismos; oren por la persona sobre la que Uds. tienen sus manos. ¿Ven? Oren por el hombre al lado de Uds.; él está orando por Uds. Y Uds. estén orando unos por los otros, y mientras yo oro por Uds., eso hará la cadena aquí, y Dios sanará a toda persona aquí. No habrá una sola persona enferma que quede en nuestros medios, si Uds. sólo creen. Cada una de estas personas aquí, que está aquí alrededor del altar... Yo miro aquí y veo a esta mujer india, creo yo, viniendo aquí al frente. Me recuerda el año pasado, el año que yo estuve aquí, de la muchachita india ciega que recibió su vista en la reserva. Cómo recuerdo a esos preciosos indios de allá, cómo Dios sanó entre ellos, y Ud. está aquí ahora. Dios la llenará a Ud. con el Espíritu Santo y le dará a Ud. sumamente, abundantemente. Ahora, Uds. ministros, inclinen sus rostros y oren conmigo. En dondequiera ahora, todos unánimes... Cuando ellos se habían reunido, ellos oraron unánimes; y el lugar en donde ellos estaban reunidos tembló, y la Palabra de Dios salió con denuedo.
66Padre Celestial, como un siervo de Dios, yo traigo a esta audiencia en Tu Presencia, pidiendo ahora que Tú rompas todo poder de Satanás, toda incredulidad. Estas preciosas personas, paradas aquí, han sido mordidas por los perros rabiosos del diablo, y ellos están necesitados de Tus poderes sanadores. Que ellos se aferren a la prin-... Piedra, la Piedra, Cristo Jesús, hasta que todo el veneno del–del pecado haya sido sacado de sus almas, y toda la enfermedad haya sido arrancada de sus cuerpos. Que ellas se adhieran a la Piedra de Dios hasta que ellas sean perfectamente libres. Permite que el Espíritu Santo caiga ahora en este edificio, sobre cada corazón y cada creyente. Que el Poder que levantó a Jesús de los muertos, ahora entre en efecto en todos. Permíteles saber que Tú eres Dios, el gran Sanador, que nunca puede perder un caso. Tú eres Dios por los siglos de los siglos. Yo los encomiendo a Ti, Señor.