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~ LLUVIA TEMPRANA Y TARDIA ~
1Inclinemos nuestros rostros sólo por un momento para orar. Nuestro Padre Celestial, nosotros estamos agradecidos Contigo que podemos decir: “Padre”, sabiendo que eso significa que somos hijos e hijas. Pedimos Tus bendiciones en lo que está por delante de la reunión en esta noche; date gloria a Ti mismo. Te lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén. Pueden sentarse.
2Ahora, anoche los retuve a Uds. un poco tarde, y lo siento mucho. Yo sólo... Parece como que simplemente tengo mucho que decir, y también, Uds. son una audiencia tan fina, que es difícil decirlo sólo en unos cuantos momentos. Ahora, se me ha preguntado varias veces: “Hermano Branham: ¿cuándo va Ud. a empezar los servicios de sanidad?” Los tenemos cada noche. Nosotros estamos hablando ahorita acerca de la sanidad del alma. Y luego podemos... lo otro tomará... automáticamente sucederá. Mientras podamos enmendar el alma, entonces podemos tener fe. Yo sé que la acústica está muy mal en este edificio, y estoy seguro que en esta noche está mejor, porque para mí se oye que está mejor. No hay repercusión. Cada una de estas “cosas” una enfrente de la otra, lo hace un poco difícil. Pero, ¿pueden oír Uds. mejor esta noche allá abajo del lugar, allá debajo...? ¿Pueden oír bien atrás por allá? ¿No pueden oír? ¿Atrás por acá? ¿Pueden oír muy bien allá atrás debajo del...? Muy bien, eso está bien.
3Ahora, yo voy a hacer un anuncio. Si es la voluntad del Señor, el sábado en la noche, este próximo sábado en la noche, creo que nadie tiene servicios, estamos... Venimos aquí para visitar. No queremos interrumpir los servicios de nadie, porque sólo venimos rápidamente, repentinamente. Y sólo es un corto tiempo antes de ir otra vez a ultramar. Y estamos... venimos aquí sólo para tener compañerismo con los ministros y la–y la gente fina que está en Phoenix, nuestros amigos preciosos con quienes esperamos pasar la Eternidad. Así que ahora, el sábado por la noche, si es la voluntad del Señor, estamos... me gustaría tener (si es posible en esa noche), sólo una fila de oración chapada a la antigua, de la manera que la tuvimos la primera vez que vine a Phoenix. Sólo tomarlos a todos, y alinearlos a todos, y traerlos, y estar allí con ellos, hasta que la... orar por ellos. Me–me gusta eso. Y yo pongo tanto, creo yo, muchas veces sobre revelaciones y dones. Ahora, los dones son algo que no los sana a Uds. Los dones no sanan. Los dones son una manera que Uds. tienen para así relajarse Uds. mismos; y la única manera que Uds. encuentran algo de Dios, es cómo Uds. mismos puedan rendirse al Espíritu Santo. Esa es la manera que operan los dones.
4Ahora, quiero que Uds. abran conmigo en esta noche, sólo sobre un tema corto. Ahora, yo tengo una pequeña–pequeña alarma aquí en mi reloj; voy a procurar vigilarla muy de cerca. Ahora, Uds. quizás no la oigan porque vibra en mi brazo para informarme que es hora de terminar. Así que voy a procurar dejarlos salir temprano esta noche si es posible, y el resto de esta semana. Creo que el Hermano David me dijo algo hoy, acerca de tomar su lugar el martes para una reunión ministerial. Sería bueno conocer a los ministros, pero yo nunca pudiera tomar el lugar de un maestro, porque no soy un maestro. Pero me gustaría conocer y tener compañerismo con todos los ministros y demás, de Phoenix, en dondequiera que se haya planeado estar el martes en la mañana.
5Ahora, abramos en el Libro de Zacarías, el capítulo 14. Y luego, yo también quiero regresar a Isaías, el–el capítulo 12 de Isaías. Leamos una porción de la Palabra. Quiero decir, primero el capítulo 14 de Zacarías; quiero leer los versículos 6 y 7. Y si Uds. los están anotando, es Zacarías 14:6 y 7. Y acontecerá que en ese día no habrá luz clara, ni oscura. Será un día, el cual es conocido de Jehová, que no será ni día ni noche; pero sucederá que al caer la tarde habrá luz. Y luego es en Isaías 21, Isaías 21:11 y 12. Profecía sobre Duma. Me dan voces de Seir: Guarda, ¿qué de la noche? Guarda, ¿qué de la noche? El guarda respondió: La mañana viene, y después la noche [“And also the night”, Biblia en inglés, que traducido es: “y también la noche”. El Hermano Branham hace hincapié de esta frase en su mensaje–Trad.]; preguntad si queréis, preguntad; volved, venid.
6Ha de haber sido como a la puesta del sol. El sol estaba declinando en el oeste, y había sido un día fuera de lo común, un día que era... parecía ser un día incierto. Había habido tantas cosas sucediendo; advertencia tras advertencia había salido desde la torre: “El enemigo acercándose”. Y a medida que el sol empezó a ocultarse en el oeste, las luces del atardecer estaban reflejando que el día estaba muy avanzado. Esa es una escena semejante a la de este día actual. Las luces del atardecer están brillando, y el día está muy avanzado. Y allá en las calles puedo ver jovencitas saliendo, como era la costumbre en ese día, juntarse en el pozo público en donde la gente tomaba su agua, y tomar el agua para la noche, cuando los hombres estaban saliendo de sus trabajos y la mamá estaba preparando el alimento. Y mientras ellas se reunían y hablaban, como las jovencitas lo pueden hacer, acerquémonos sólo por unos cuantos momentos para oír su conversación, y comparemos esto con ese día y este día, en el tiempo de la luz del atardecer.
7Puedo oír a las jovencitas hablando de un baile o una fiesta a la que ellas iban a ir, y de cierto vestido que iban a usar, y de la nueva cita que ellas tenían. Y–y yo casi no pudiera comparar eso con este día, porque pienso que lo que ellas usan hoy, casi no pudiera llamarse vestido en relación a uno de aquéllos. Pero ellas se estaban preparando, hablando acerca de qué momento iban a disfrutar esa noche en el baile. Y finalmente una jovencita ha de haber tomado la palabra y dicho: “Muchachas: ¿han oído Uds. a ese fanático desde la torre? ¿Todos esos mensajes que ha dado hoy desde esa torre? Ese viejo regañón me hace enojar tanto, él me fastidia, y a mi mamá también, al grado que simplemente pudiéramos arrancarnos nuestro cabello; siempre hablando de que somos muy malvados, que Dios nos va a juzgar por nuestros pecados. Como si Dios no fuera tan bueno como para no juzgarnos a nosotros. Nosotros somos una gente religiosa. Somos una nación religiosa; somos conocidos por todo el mundo como una nación religiosa”. Permítanme comentar aquí mismo sobre esta conversación. Una nación religiosa no tiene nada que ver con Dios; es un individuo, es Ud. Nosotros somos llamados una nación religiosa, pero ¡qué barbaridad!, está lejos de eso.
8Y así que entonces, yo las puedo oír seguir diciendo: “Bueno, yo oí a mi papá hablando la otra noche, y ellos van a tener una junta directiva muy pronto, y ese fanático que tenemos allá arriba en esa torre, siempre advirtiéndonos acerca de que nuestros pecados son tan grandes que–que Dios va a enviar a una nación, y que nos va a aniquilar, yo oí que en la siguiente junta directiva, lo van a excomulgar. Ellos lo van a sacar de la directiva; él es demasiado regañón para nosotros, gente moderna de este día. Sencillamente no podemos tener algo como eso. El nos mantiene todos atormentados, advirtiéndonos del juicio. Y sencillamente no lo soportaremos ya más. Mi mamá dice que cuando ella va a su fiesta de barajas, que uno puede oír a ese viejo de la torre diciendo: ‘Está mal hacer eso; está mal hacer eso; Dios la va a juzgar a Ud.’ Y mamá y papá tienen mucha influencia en la iglesia. Y un día el predicador dijo, o el sacerdote dijo... habló acerca de ello. Y él dijo que pensaba que ese fulano no era nada mas que un fanático”. Pues el sacerdote como que tenía que inclinarse al lado de la gente, o si no lo hacía, él perdía su empleo en el púlpito. Yo estoy tan contento de tener hombres de Dios que son libres, que pueden predicar el Evangelio, pase lo que pase, y ellos no están atados a nada. Y estoy contento de saber que hay gente que lo recibe, cuando es predicado en su Poder.
9Pero este... Mientras ellos... la tarde pasó, las jovencitas hablando de lo que iba a suceder. Luego los jovencitos reuniéndose en la cantina y después de un rato, después de estar bebiendo, y lo moderno, como sería hoy, de las fiestas de rock-and-roll, el pecado tomó su curso. Es extraño que por alguna razón, cuando oscurece, demonios, criaturas poseídas, empiezan a moverse. Yo vi en una revista aquí hace algún tiempo, que una estrella de cine dijo que la noche es hecha para vivir. La noche es hecha para dormir. Y si Uds. se fijan, Uds. gente de aquí del desierto, son sus serpientes y escorpiones y víboras y lagartijas las que se arrastran en la noche, arañas y lo maligno. Esos que rondan alrededor en la noche, son malignos. La noche es muy maligna porque es oscuridad. Y damos gracias a Dios que hay una Luz que podemos ver en dónde caminar. Y la gente que camina en oscuridad está ciega, sin saber adónde van. Pero los hijos de la Luz saben, porque están caminando en la Luz. Y Jesús es esa Luz. “Yo soy la Luz, la Verdad, la Vida, el Camino”.
10Y en la cantina, mientras estaban hablando, y después de un rato, yo puedo oír que el–el baile paró y la–la banda de jazz paró por unos cuantos minutos, y alguien dijo: “Oigan: ¿escucharon Uds. a ese viejo regañón allá en la torre? El ha estado hablando otra vez. Desfogando con gritos acerca del juicio que viene, de que nos van a destruir por explosión, o a exterminar, o algo. Alguna nación va a venir y tomarnos. ¿Qué no saben ellas que nosotros somos la nación más avanzada en el mundo? ¿Qué no saben ellas que nosotros estamos mejor equipados que cualquier otra nación? Nosotros pudiéramos derrotar a cualquiera que viniera”. No sabiendo que acercándose sigilosamente a ellos, todo el tiempo, estaba el enemigo. Con razón todos están nerviosos. Con razón el día en el que estamos viviendo es tan tremendo.
11Hace algún tiempo, un día yo estaba observando una escena de un león deslizándose hacia un cordero. Y el corderito se puso nervioso, aunque él no podía ver al cordero, o mejor dicho, al león. Pero el león podía oler al cordero, y él se estaba agazapando, y acercándose más y más al corderito en el zacate alto. Pero el–el corderito no veía al león, pero él tenía otro sentido, que parecía decirle a él, o advertirle, que el peligro estaba a la mano. Eso es lo que pasa con la nación hoy; eso es lo que pasa con el mundo hoy, aun con los pecadores; hay una inquietud. Mientras manejaba por aquí hoy, bajando de la Montaña del Sur, fuí allá para encontrar el lugar al que acostumbraba ir a orar. Hay un proyecto de construcción de casas allí ahora. Y yo... Es una buena cosa que Uds. preservaron unos cuantos cactos, porque Arizona se ha acabado; eso es todo. Ya no hay más desierto como cuando el viejo buscador de... Me imagino que no queda un burro salvaje en–en el estado de Arizona: lo tienen en una jaula en alguna parte, si es que hay. Simplemente todo está dividido en carreteras. El este se ha cambiado para acá. La civilización ha viajado en esta dirección, y a dondequiera que va contamina la región. Dios... Me hubiera gustado haber vivido aquí cuando realmente era Arizona, y haber visto algunas de sus bellezas.
12Ahora, al venir bajando, déjenme decirles, casi me atropellaron en tres o cuatro ocasiones, la gente yendo muy veloz por las calles, por este lado y por el otro lado; en una zona de treinta millas [48 km.–Trad.] yendo a sesenta o setenta millas por hora [96 km. y 112 km., respectivamente–Trad.], simplemente manejando veloz, los policías parándola, arrestándola. Y simplemente continuando igual. ¿Adónde va? No sabe adónde va. Déjenme decirles: es provechoso el saber adónde va uno. Va rumbo a algún lugar, pero no sabe adónde. Y hermano, es una paz inestable en dondequiera. Las naciones están inestables; la iglesia no sabe qué hacer; la gente no sabe qué hacer. Es una inquietud. ¿Qué es lo que pasa? Son los juicios venideros. Más les vale que me escuchen. Los juicios venideros. Pudiéramos poner a un Billy Graham en cada estado y tener un avivamiento día y noche; eso nunca la regresará otra vez; recuerden eso. Seguro que no. Ella va rumbo al juicio; no hay nada más que quede. Y luego nos preguntamos porqué estamos tan nerviosos y perturbados, porqué están llenas aquí estas instituciones para dementes y en diferentes lugares. Es debido a la bebida, y al pecado, y al nerviosismo, y al whisky, y al vivir desenfrenadamente, y a la vida nocturna, ignorando la Biblia, ignorando a Dios. Nerviosos, neuróticos, crisis nerviosas: el mundo está lleno de eso. Las penitenciarías están atestadas, las instituciones para dementes; aun los siquiatras tienen que tener tratamientos uno del otro. Y los encontramos a ellos en las instituciones. Correcto. Y yo supe el otro día acerca de ciertas estrellas de cine y cantantes de estas fiestas de rock-and-roll, que un muchacho sobresaliente de rock-and-roll tiene que tener cuatro siquiatras con él todo el tiempo. ¡Oh Dios!, yo estoy contento que nosotros tenemos un Siquiatra, la mente de Jesucristo, el Poder de Dios, el Discernidor de los pensamientos del alma. El es el que acompaña al Cristiano. Esa es nuestra consolación, ese es nuestro Director.
13Entonces también encontramos esta inquietud. Todo parece estar en una inquietud nerviosa. Es... El tiempo se ha terminado; el este y el oeste se han encontrado uno con el otro; ha avanzado del este al grado que el oeste lo ha encontrado. Ahora, la Biblia dice en la lectura de mi Escritura, que habría un día en el Señor que no sería llamado ni día ni noche. Sería un día sombrío, sólo con la luz suficiente para ver cómo andar por allí. Ese es el día en el que hemos vivido. Desde el principio el sol se levanta en el este, y se pone en el oeste. No es un sol diferente, el mismo sol que se levanta en el este, se pone en el oeste, y la civilización ha viajado con el sol. Y ahora, India era... mejor dicho, no India, sino China era la civilización más antigua, o la primera de la que nosotros tenemos registro. Nosotros estamos ahora aquí en la costa del oeste, en donde el este y el oeste se han encontrado. La civilización ha viajado con él. Y en el este, durante el tiempo cuando el Espíritu Santo primero fue derramado, fue sobre la gente del este. Ahora, yo estoy citando esto otra vez para que a Uds. no se les olvide. Ellos tuvieron la primera luz. El s-o-l [s-u-n, en inglés–Trad.] brilla primero en el este, y el H-i-j-o [S-o-n, en inglés–Trad.], brilló primero en el este, sobre la gente del este. Hemos tenido ahora un día sombrío. Hemos tenido la luz suficiente como para caminar, la suficiente como para creer en el Señor Jesús y ser salvos. Nosotros hemos formado iglesias: la gran iglesia Luterana, la Metodista, Bautista, Presbiteriana; todas esas grandes iglesias han surgido durante este tiempo. Pero nunca hemos tenido exactamente una–una promesa y una–una lluvia tardía como se nos fue profetizado que tendríamos. En los últimos días habría una lluvia tardía, y la lluvia temprana y tardía estarían juntas. Ahora, la primera lluvia fue en el este, y la lluvia tardía es en el oeste. Y en la lluvia tardía, ambas lluvias, temprana y tardía, estarán juntas.
14Y ahora, el sol ha venido cruzando, dando una luz sombría debido a la densidad de la fe de la gente. Jesús era el Hijo de Dios, como estábamos hablando hoy. El era tanto el Hijo de Dios, como El era un hombre. A los treinta años... No tenemos registro de El haciendo algo, hasta que El tuvo treinta años de edad. Cuando El fue bautizado en el Jordán por Juan, entonces el Espíritu Santo vino sobre El sin medida. En El moraba la plenitud de la Deidad corporalmente. El era Emanuel. Dios estaba en El. ¿Por qué estaba Dios en El? Porque El nació sin pecado, y porque El tenía una manera por la cual El mismo podía rendirse a Dios, y en El moraba todo lo de Dios. Ahora, Uds. y yo no podemos tener más de Dios en nosotros, que lo que nosotros mismos podamos rendir. Lo más de nosotros... Lo más de Bill Branham que pueda yo hacer a un lado, es a lo que Dios entrará. Pero mientras William Branham esté allí adentro, entonces Dios no tiene manera de entrar. Y es lo mismo con Uds. Es que nosotros mismos nos hagamos a un lado; no mirando de la manera que pensamos, no obrando de la manera que nosotros– nosotros pensamos, sino dejándolo que El piense por nosotros, dejándolo que El mire por nosotros, escuchando al Espíritu Santo.
15Ahora, ha venido cruzando, y es en el atardecer. Ahora, la Biblia nos prometió que en el atardecer habría luz. ¿Qué clase de luz? La misma luz que brilla en el este, brilla en el oeste. La misma luz que brilla en la mañana, brilla en el atardecer. Ahora, nosotros hemos cruzado por todo esto, y en el atardecer las sombras están cayendo. Y nosotros hemos tenido Luz. Ahora, yo quiero que Uds. se fijen. Oh, en la hora de este guarda, él había advertido y le había dicho al pueblo del juicio venidero, pero ellos se rieron de él e hicieron burla de él. Y entonces vemos en las Escrituras, que cuando una ciudad era construida, la primera cosa que era construida era la protección de esa ciudad, lo cual era el muro. Y luego, para estar seguros que la ciudad estaba protegida, ellos construían una torre muy alta sobre el muro, y un guarda estaba día y noche adentro de esa torre. Por veinticuatro horas completas él vigilaba el este, el norte, el oeste, y el sur. Porque él estaba más alto que el resto del pueblo, él podía ver lejos. Su deber era advertir al pueblo cuando él podía ver los juicios venideros, los ejércitos acercándose, los espías deslizándose, cualquier cosa aproximándose. No importaba lo que fuera, él le informaba a la ciudad si él era un buen guarda.
16Yo quiero decir algo aquí. Y yo–yo espero que Uds. lo capten de la manera correcta. ¿Me quieren decir Uds. que ellos pondrían a un guarda miope [corto de vista–Trad.] adentro de esa torre, cuando la vida de la ciudad dependía en él? ¿Pondría él...? ¿Pondrían ellos a un–un hombre allí adentro que estaba medio ciego? Seguramente que no. Sería el hombre con la mejor vista que pudieran encontrar, al que ellos pondrían allí adentro. Dios también, cuando El construye Su ciudad, El... Su Iglesia, El la amuralló con la Sangre de Su propio Hijo, Jesucristo. Y El puso una torre en Ella. Y adentro de esta torre... La Biblia compara a Sus profetas con las águilas. Ahora, una águila puede volar más alto que cualquier otra ave. Si otra ave trata de seguir a una águila, moriría, porque él–él... el águila está hecha especial, y puede subir tan alto que si el halcón intentara seguirla, el halcón se desintegraría en el aire. Sencillamente él no pudiera seguirla; sus alas se le caerían; se despedazaría. Pero el águila es una ave especial. Ahora, ¿qué bien le haría subir muy arriba en el aire a menos que pudiera ver muy lejos? Ella también estaría ciega. Pero, ¿ven?, la naturaleza le ha provisto al águila un ojo con el que puede ver estando tan alto, al grado que uno mismo casi ni puede ver al águila; algunas de ellas son de catorce pies [4.2 m.–Trad.] de la punta de una ala a la otra completamente extendidas. Uno casi ni puede ver al águila con sus ojos, pero ella puede ver cualquier objeto pequeño moviéndose en la tierra. Ahora, Dios comparó a Sus profetas, Sus predicadores, con águilas. El se llama a Sí mismo, “Jehová Aguila”. El mismo es una Aguila.
17Ahora, Dios ha puesto, no el hombre, Dios ha puesto en la Iglesia, primero es evan-... o mejor dicho, apóstoles, en segundo, profetas, maestros, pastores, y demás. Dios los puso a ellos en la Iglesia. Si Dios los puso allí, ellos son aptos para el trabajo. Dios no pondría a un hombre adentro de una torre, en una posición como esa, que diría: “Los días de los milagros ya pasaron”. Dios no pondría a un hombre en una posición como esa, para ser un profeta o un vidente, que diría que Jesucristo no es el mismo ayer, hoy, y por los siglos, cuando la Biblia declara que El lo es. Dios no pondría a un hombre allí adentro de una torre, que predicaría un Evangelio comprometedor, y no diría la verdad y advirtiera al pueblo de la ira que está por venir. El pondría a un hombre allí que sería valiente, que tendría el... un espíritu que viera el juicio venidero; y sin importar de lo que dijera el pueblo, él los advertiría de todas maneras, clamaría en contra de ello. El no pone profetas ciegos en Su torre. El pone profetas, predicadores que ven previamente el juicio venidero, y advierten al pueblo que huya.
18Esa es la misma cosa que ocurrió aquí. El–el hombre de la torre había advertido al pueblo todo el día; él dijo: “Yo veo el polvo”. “Bueno”, ellos dijeron: “No es nada, yo no veo nada de polvo”. “Bueno, yo sé que hay un ejército acercándose”. Y ellos siguieron adelante exactamente de la misma manera. De esa manera lo están haciendo ellos, la misma cosa hoy. Cualquier hombre pudiera leer un periódico, y si tiene en él el más mínimo de discernimiento espiritual puede ver que estamos en el fin. La hora está aquí; no hay nada que quede para nosotros sino la Venida del Señor Jesús. Algunas personas van y dicen: “Oh, eso quizás sea mil años contando desde hoy”. Yo no creo eso. Yo creo que esta generación verá la Venida del Señor Jesús. Si esta generación no la ve, yo les quiero predicar a los jóvenes para que ellos estén buscándola en su generación. Yo creo que será en esta generación, porque la higuera allá está dando sus brotes, y Jesús dijo: “No pasará esa generación hasta que todo esto acontezca”. Israel mismo se está restaurando; ella es una nación. Todas las señales y prodigios que iban a suceder en los últimos días, están aquí. Debemos clamar desde la torre, desde el lugar alto en el que Dios los posicione a Uds., y advertir a la gente. Pero ellos... parece como que ellos simplemente continúan torpes, como lo hicieron en aquel tiempo.
19Entonces cuando todos ellos estaban allí en sus bailes, y divirtiéndose como una moderna Pearl Harbor [ensenada de las islas de Hawai en la que la escuadra norteamericana del pacífico fue destruida por sorpresa por los japoneses (7 de diciembre de 1947)–Trad.] (cuando ellos estaban bailando, y despojando a las jovencitas de su ropa, y exponiéndolas por las calles, y demás), de repente hubo un ataque. El enemigo espera que venga la noche. A él le gusta venir en la noche. Las grandes invasiones de nuestros ejércitos hoy, son en la noche. Y eso es lo que.... Uds. hablan del comunismo. El comunismo está puesto para una sola cosa. Oímos tanto acerca de él hoy. El comunismo quiere una sola cosa; la nación está carcomida con él, pero está esperando que se muera lo poco espiritual que tenemos, hasta que se establezca la oscuridad en la iglesia. Esa es la única manera que puede atacar. Que los americanos que reclaman ser Cristianos, se pongan de pie en el Nombre del Señor y clamen, y el comunismo no tendrá lugar. Pero nos entretejimos allí mismo dentro de eso, y aun nuestras iglesias están llenas de él (seguro), en dondequiera. Toda la cosa está contaminada; todo el cuerpo está contaminado. Solamente hay una sola cosa sólida, y solamente un solo Fundamento, ese es Jesucristo. Sobre Jesucristo, es la única Roca de salvación que yo conozco. El único camino de escape es por medio de Jesucristo. El es el Unico.
20Ahora, cuando vemos que la hora se está aproximando, es una cosa extraña; de repente fueron sorprendidos sin advertencia, aparentemente. Ellos fueron sorprendidos sin tomar advertencia. El guarda había advertido, y había advertido, y había advertido, y ellos habían tapado sus oídos con sus dedos y caminaron en su propia concupiscencia. De repente cuando se oscureció, los extranjeros se habían deslizado alrededor de esa manera, y en un momento fueron matados brutalmente y acabados. Como en la gran fiesta del té de Belsasar, o mejor dicho, la fiesta del whisky que él tuvo allá, y Pearl Harbor, y muchas de las otras parrandas que hemos tenido, cuando el enemigo ha entrado. No estamos embriagados... Uds. no tienen que estar embriagados con vino; la única cosa con la que Uds. están embriagados en esta noche, es con las cosas del mundo. La iglesia se está embriagando con las cosas del mundo. Ellos están metiendo las cosas del mundo en la iglesia: fiestas de lotería, juegos de baraja, bailes, aun enseñando rock-and–roll en los YMCA [asociación de jóvenes Cristianos–Trad.] y en las iglesias. Bueno, es una desgracia. Pueda que yo pasara a la historia, si es que hay una historia, como un fanático, como un regañón; pero en el Día del Juicio, yo puedo pararme y decir que advertí a la gente de la ira que está por venir. Y está a la mano de Uds.; pudiera suceder en cualquier momento. Uds. ven cuán cerca está el mundo a derrumbarse en las manos de las bombas atómicas. Pero sin embargo, la Iglesia deberá haberse ido antes que suceda eso. ¿Cuán cerca está la Venida del Señor?
21Una cosa extraña: nuestro Señor, cuando El estuvo aquí en la tierra, El enseñó más de Su segunda Venida, que lo que El enseñó de Su partida en ese entonces. Lean las Escrituras; dense cuenta cuánto habló El de Su segunda Venida. Más que el ochenta porciento de lo que El habló fue sobre Su segunda Venida; no de lo que era en aquel entonces, Su sacrificio, y la partida, sino de la segunda Venida. El dio advertencias al pueblo. El nunca temió darle advertencia. Veamos algunas de las cosas que El hizo. Si Jesús habló tanto, ochenta porciento de Su tiempo, sobre la segunda Venida, entonces nos conviene escuchar para ver lo que El dijo que sucedería. El dijo: “Oiréis de nación levantándose contra nación, reino contra reino, oiréis de todas estas cosas. Y este templo será derribado, y no quedará piedra sobre piedra”. El dijo: “Pero ese aún no es el fin”. El continúa y dice cómo las cosas sucederían. Y al mero fin, El dijo: “Pero cuando vean Uds. a la higuera dar sus brotes y a todos los otros árboles”, dijo, “entonces Uds. saben que el verano está cerca. Así también, cuando Uds. vean esto, conocerán que está cerca, a la puerta; y de cierto Yo digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca”.
22Miren: los Bautistas tienen un avivamiento: Billy Graham. Los Católicos están teniendo un avivamiento. Y los Metodistas están teniendo un avivamiento, algunos de ellos; y algunos de los Bautistas. Los Pentecostales tienen un avivamiento: Oral Roberts y demás, grandes hombres de Dios, quienes han salido en un avivamiento. E Israel tiene un avivamiento. Dios lidia con los gentiles como individuos; Israel como una nación. E Israel, por su primera vez en dos mil quinientos años, es restaurado otra vez a Jerusalén. ¡Oh hermanos!, no permitan que eso pase desapercibido. Esa es la higuera dando sus brotes. Esta generación. Cuarenta años son declarados como una generación. Ya ha pasado mucho tiempo, está muy avanzado en ella: sie-... diez, doce años. Estamos dentro de la última generación. Fíjense en lo que El dijo que sucedería. Como fue en los días de Noé, estarían casándose, dándose en casamiento. Miren a los Renos, Nevada y en todas las otras partes, aun hasta el ministerio: dejando a una esposa y casándose con la esposa del diácono y demás, y vice versa, y permitiéndolo en sus iglesias. ¡Oh, tomen la advertencia, hermanos! “Correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará”. Llegará un tiempo, dicho por la advertencia, que la iglesia llegaría a un lugar en que serían: “Impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, implacables, calumniadores, intemperantes, y aborrecedores de lo bueno, que tendrán apariencia de piedad”, yendo a la iglesia, esa apariencia de piedad. Yo no estoy diciendo esto para nombrar a alguna cierta iglesia. Cada uno de nosotros es culpable. La Pentecostal es culpable; la Presbiteriana es culpable; la Bautista es culpable; todas son culpables. “Todos hemos pecado y estamos destituidos de la gloria”. Exactamente correcto.
23Hace unas cuantas noches, como unas dos noches antes que llegara aquí, mi... yo creo que el Hermano Leo (allí) me llamó, o mejor dicho, vino y me dijo, dijo: “Vaya rápidamente adonde su mamá, y prenda el radio”. La iglesia Metodista en Indiana, una gran iglesia Metodista, estaba en la televisión teniendo una fiesta de rock-and-roll. Y cuando ellos cubrieron el crucifijo y cosas, y el ministro con su sotana puesta de cuello alto (lo miré con mis propios ojos), y él dijo esto, cuando el–el reportero le preguntó, dijo: “¿Por qué esto?” Y él dijo: “La iglesia Metodista ha olvidado por mucho tiempo, y nunca debería haber malentendido, el hermoso arte del rock-and-roll”. ¡Oh, es una vergüenza! Juan Wesley se voltearía en su sepulcro si él supiera eso. Esos antiguos padres y madres santificados, que vistieron, y vivieron, y actuaron como santos. Y se han empeorado, es una desgracia para el nombre de la iglesia Metodista. No sólo eso, sino que la Bautista, la Pentecostal, y todos nosotros somos culpables. Es una desgracia. Eso es lo que dijo Jesús que sucedería en el tiempo del fin.
24Otra cosa que El dijo: “Habrá terremotos en diferentes lugares”. Yo leí en su perió-... el periódico de Phoenix, ayer, creo que era, en donde cientos y cientos fueron matados. Las olas estarán rugiendo, escenas horrorosas. Miren la marejada, lo que hizo. Miren en Chicago no hace mucho tiempo, cuando las bellezas bañándose en la playa fueron arrastradas por la enorme marejada; ellos todavía no han entendido de dónde provino. Olvidé cuántos terremotos están sucediendo cada hora por todo el mundo. Están en aumento todo el tiempo. ¿Por qué? La vieja corteza se está adelgazando. La Venida del Señor está a la mano. Los juicios de los cuales habló Dios, El dijo que la gente llegaría a un lugar en donde ellos apostatarían, densa oscuridad cubriría la tierra. Cuando la oscuridad espiritual viene sobre la tierra, es hora para que el enemigo ataque. Estamos en la hora: densa oscuridad.
25Ahora, observen. Es la hora. Cuando vemos estas cosas que Jesús dijo que sucederían, mírenlo a El, como cité anoche: “Como fue en los días de Sodoma, así será en la Venida del Hijo del Hombre”. Un poco antes de la destrucción de Sodoma, Abraham, la Iglesia llamada a salir, espiritual... Pueda que lo cite otra vez. Allí estaban ellos allá a solas, viviendo en dificultad, pero estaban bien con Dios, manteniendo a Dios primero. Lot estaba disfrutando el pecado por una temporada, como la mayoría de la gente está hoy en día, llamándose ellos mismos Cristianos. “Si Ud. ama al mundo o las cosas del mundo, el amor de Dios ni siquiera está en Ud.”, dice la Escritura. Estas cosas tenían que acontecer. Nosotros las tenemos; ellas están aquí ahora. Las estamos viendo cada día. Salgan a la calle en esta noche; Uds. las verán en esta noche. Bueno, está claro... La escritura está en la pared, en las calles, en los cielos, en todas partes. El fin está aquí. Estamos en el tiempo del fin. No sean engañados, amigos. “Dios no puede ser burlado: todo lo que el hombre sembrare, eso también segará”. Estamos en el tiempo del fin.
26Y entonces vemos viniendo estas escenas horrorosas: terremotos, marejadas, apostasía, densa oscuridad, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites. Ahora, todo eso es para el mundo. Eso es a lo que está dirigido el mundo. Pero la Iglesia tiene otra señal. ¡Oh, esa bendita señal del llamado a salir! El prometió que habría una lluvia tardía en la Iglesia, la Iglesia espiritual. En los últimos días El derramaría ambas lluvias, temprana y tardía. Recuerden: la lluvia temprana viene en primer lugar; la lluvia tardía viene en segundo lugar. Ambas lluvias temprana y tardía en la misma época, El lo prometió. Ahora, nos fijaremos qué son esas lluvias.
27Ahora, cuando nos damos cuenta que él, el profeta, dijo: “Será un día que no será ni noche ni día, pero habrá Luz al atardecer”. ¿Qué clase de luz? La Luz del mismo Hijo que empezó en el este, brillará en el oeste en el último día. En la última hora del día, el Hijo brillará aquí, el H-i-j-o [S-o-n, en inglés– Trad.] brillará aquí. Ahora, hemos tenido un tiempo; hemos tenido una poca de luz del atardecer, pero observen el orden. Isaías estaba perfectamente en el orden Escritural cuando él dijo: “La mañana viene, y también la noche”. ¿Se fijaron Uds. en eso? “La mañana viene, y también la noche”. La mañana viene; “Guarda, ¿qué de la noche?” Cuando vemos estas cosas que Jesús dijo que serían... vendrían a suceder en los últimos días, y que El profetizó que serían en la última generación, y las vemos físicamente: Israel en lo físico, las señales físicamente, el mundo hundiéndose, la edad atómica, y el fin de la edad, y el fin del tiempo, y las vemos en la escritura en la pared en todas partes; eso nos hace clamar: “Guarda, ¿qué de la noche?” Tenemos un Guarda, un Guarda que trepó los muros de la Gloria. El Espíritu Santo fue enviado de regreso para hacerse torre en hombres y en mujeres que creerían a Dios. Ese es el Guarda: el Espíritu Santo que fue enviado a nosotros como un Guarda; vigila sobre nosotros. El es nuestro Guardián. El Espíritu Santo fue enviado para guiar al hombre, para ser el Guarda de nuestra alma. Exactamente correcto. El hombre no debía vigilarse uno al otro; era para que el Espíritu Santo vigilara sobre nosotros. El es nuestro Tutor, nuestro Maestro; el Espíritu Santo ha de enseñar. Entonces clamamos al Espíritu Santo, mirando estas cosas: “Guarda, ¿qué de la noche?” El dice exactamente como El dijo aquí: “La mañana viene, y también la noche”. ¿Qué es? Observe ahora cómo sucede eso.
28Ahora, El le dijo a lo natural, a los hombres, lo que ellos podían ver. Ahora, El le está diciendo a la Iglesia: “Habrá una lluvia tardía; la lluvia caerá en los últimos días”. Y nosotros hemos tenido una lluvia tardía. Recuerden. Pero en... ¿Qué ha sucedido entonces? Primero empieza a rayar el día, y luego la... antes que raye el día, entonces se pone más oscuro de lo que ha estado toda la noche, y luego raya el día. Ahora, ¿captan eso? Observen en la mañana: empezará a rayar el día, luego se pondrá muy oscuro, y luego rayará el día. Pero primero es día, rayando el día, luego la noche, y luego el rayar del día. Ahora, observen lo que El dijo: “La mañana viene y también la noche”. La oscuridad, la poquita oscuridad un poco antes del día, ¿qué sucede durante ese tiempo? Hemos tenido primero esa poca de luz; hemos entrado en esa luz. Vemos las señales aquí, las señales terrenales. Hay toda clase de cosas sucediendo: terremotos, y gente apostatando, y–y la–la inmoralidad de las mujeres, y los–los hombres, cómo actuarían y cómo esas mujeres se pervertirían a ser hombres, y hombres procurarían pervertirse a ser mujeres, ambos con el uso de la ropa. Y la Biblia dice que es una abominación para una mujer usar ropa pertinente a un hombre. Todas esas cosas, ellos entran directamente en ello con sus ojos tan abiertos como pudieran estar, tropezándose en densa oscuridad. Gente que se llama a sí misma Cristiana, las mujeres, los hombres, fumando cigarrillos y bebiendo y yendo a fiestas de cóctel, usando pantaloncitos cortos, cortándose su cabello, usando maquillaje, manicura, o lo que sea, en sus caras, y siguiendo adelante. Exactamente correcto.
29Y Uds. gritan para decir: “Hermano Branham, Ud. es uno chapado a la antigua”. Uds. recordarán esto algún día. ¡Presten atención! Dios edifica Su torre; El pone a alguien allá arriba. Su pastor clamará contra eso, cualquiera de los hombres del Evangelio completo, o un Bautista, o un Presbiteriano, o quien esté lleno con el Espíritu Santo, clamará en contra de eso. No importa quién sea, si él es un hombre de Dios, su espíritu será como el Espíritu Santo, porque es parte del Espíritu Santo. Y el Espíritu Santo escribió esta Palabra, y el Espíritu Santo confirma esta Palabra. Todo lo que El prometió, El toma cuidado de ello. Seguro que sí, tiene que ser así. Estamos en los últimos días; estamos en el tiempo del fin.
30Fíjense: “la mañana viene y también la noche”. Ahora, hemos tenido un gran avivamiento entre el pueblo del Evangelio completo. Ha sido una gran cosa. Hemos visto sanidades hechas, y señales, y prodigios. Pero recuerden ahora, El dijo: “La mañana viene, pero también la noche”. Ahora, ha empezado a oscurecerse otra vez. Yo estuve aquí hace como doce años, ¡bueno!, ni siquiera podíamos acomodar a la gente en ninguna parte por aquí. Todos estaban viniendo de todas partes. Esa fue la ocasión en la que la Sra. Waldrop, sentada allá (bueno, creo yo, pienso yo que es la Sra. Waldrop que... aquí bajo esta luz, yo sólo puedo ver como figuras allá, no muy bien), cuando ella fue traída de entre los muertos, creo yo que con cáncer de los pulmones o del corazón, o algo así. Sucedieron grandes señales y prodigios. La gente se apiñó tanto al grado que uno no podía moverse en el lugar. Cuando estuvimos aquí con el Hermano García, y en los diferentes lugares, y en las escuelas, en dondequiera....
31Ahora, lo encuentro con mi Hermano Roberts, con el Hermano Hicks, y muchos otros de–de los grandes hombres, encontramos que está menguando. Uno no puede conseguir que la gente venga. Se predica más que veinte minutos, y ellos se enfadan de ello. Se regresan; hay algo mal. ¿Qué es? La alarma del despertador sonó, y Uds. se voltearon y apagaron la alarma del despertador; Uds. quieren dormir un poquito más. La mañana viene, pero la noche viene primero. No apaguen la alarma del despertador; permitan que suene. ¡Pónganse de pie de un salto; es hora de levantarse! Cuando los predicadores advierten de la Venida de Dios y de la Venida del Hijo de Dios, no apaguen la alarma de su despertador, no procuren ahogarla, no regresen al mundo, diciendo: “Yo tengo que sembrar todavía un poco de ‘avena loca’ [expresión para ‘vida disoluta’–Trad.]”. Uds. de treinta y cinco, y Uds. adolescentes, no procuren eso. ¡Pónganse de pie de un salto!; permitan que suene la alarma del despertador. Ese es el Espíritu Santo de Dios advirtiéndolos que huyan de la ira que está por venir. Cuando Uds. ven a los enfermos siendo sanados, los ojos ciegos siendo abiertos, los oídos sordos siendo destapados... Oh, nosotros tuvimos mucho fanatismo que salió con eso; siempre sale. Tenemos eso en cada reunión que ha habido; siempre lo tenemos. Miren a ese.... Yo estaba leyendo acerca de Martín Lutero no hace mucho tiempo. Decía que no era un gran misterio de cómo Martín Lutero podía protestar a la iglesia Católica y lograr escaparse de ello, sino que el misterio más grande era que él podía mantener su cabeza por encima de todo el fanatismo que siguió al avivamiento, y todavía salir bien. Eso es. Mantengan su mente en Cristo, sus ojos en el Calvario; sigan adelante. No permitan que nada los eche... los ponga de nuevo a dormir en la cama, a decir: “Oh, bueno, miren aquí, esto sucedió, eso sucedió”, y no tener discernimiento del Espíritu. No apaguen la alarma de su despertador, ¡escúchenla!
32Y recuerden: ¿qué sucedió un poco antes de la venida del día? Cuando viene esa hora oscura, entonces sale la estrella de la mañana; y es de las estrellas más brillantes en el cielo, la estrella de la mañana. ¡Oh, no se pierdan esto ahora! La estrella de la mañana sale entre ese ratito de luz, y el verdadero rayar del día. Tan pronto que se pone muy oscuro, un poco antes que raye el día, la estrella de la mañana brilla en su mayor brillantez. ¿Qué está haciendo? Está reflejando la luz del sol que viene. ¿Lo captan? ¿Qué hace...? La ciencia dice que la razón que se pone tan oscuro, es debido a que la luz está empujando la oscuridad. Se están congelando juntas, y eso es lo que produce la oscuridad, es la luz que viene. ¿Quién es la Luz del mundo? ¡Jesús! ¡Oh!, no alguna nueva O.N.U. o un programa del mundo. Aparten sus mentes de eso; pongan su mente en la Venida de Jesús. ¿Qué es? La Estrella de la Mañana.
33Vayamos a Apocalipsis. Jesús mismo dijo: “Al que venciere, Yo le daré la Estrella de la Mañana”. La Biblia dice eso. ¿Qué es? Un vencedor, uno que ha vencido al mundo, se ha vencido a sí mismo, ha vencido el orgullo. “Yo le haré la Estrella de la Mañana”. ¿Qué es lo que ha de hacer? “Yo le haré brillar y lo pondré allá arriba para que Yo pueda... por medio de Mi Poder venidero reflejaré Mi propia Presencia (¡aleluya!) en la oscuridad. Al que venciere, Yo le daré la Estrella de la Mañana”. ¿Para qué está puesta allí la estrella de la mañana? Para reflejar la venida del sol. ¿Qué es la estrella de la mañana? Es el sol brillando sobre ella, reflejando la presencia de la venida del sol. Es la cosa más brillante en el cielo. La cosa más brillante en el Cielo debería ser hoy, y es hoy, el ministro, o el Cristiano, o el hombre lleno del Espíritu que está tan lleno con el Espíritu Santo, al grado que él ha renunciado al mundo y todo, y Dios está reflejando Su Luz, viniendo a través de él, advirtiendo al mundo que el acercamiento del H-i-j-o, está a la mano. ¡Oh, qué hora!
34Para terminar, yo pudiera decir esto: “Guarda, ¿qué de la noche?” La Estrella de la Mañana lo reflejará. La Estrella de la Mañana reflejará al Hijo. Ahora, yo los estoy llamando a Uds. estrellas de la mañana, a cada uno de Uds. No apaguen sus luces; no apaguen las alarmas de sus despertadores. Si Uds. se están poniendo todos tiznados y sus ojos se están oscureciendo con las cosas del mundo, Uds. mismos dense lustre, estrellas de la mañana. Saquen el pecado de su vida. Aparten la incredulidad de Uds. para que el Hijo de Dios, la Venida de El pueda... Uds. puedan reflejar Su Presencia. Reflejen a Jesús en su vecindario, todas Uds. estrellas de la mañana. Como uno de Sus guardas, que El me ha puesto en la torre, uno de ellos, yo digo esto en esta noche: el Hijo que viene se está acercando, reflejando Su Venida.
35El ministerio pequeño que El me ha dado... ¿Cuál fue la última señal a Sodoma? Cuando el Angel volteó Su espalda a la tienda y dijo lo que Sara estaba haciendo. ¿Cuál fue la última señal a Israel y a Sodoma? ¿Cuál fue la última señal al samaritano? El no estaba con los gentiles. Los gentiles nunca habían sido enseñados. Uds. ahora han tenido dos mil años de enseñanza. ¿Cuál es el problema? La lluvia tardía y temprana están viniendo juntas. Las estrellas de la mañana están siendo lustradas por medio de la Sangre de Jesucristo. Yo oí en un programa esta mañana en alguna parte (yo estaba comiendo en alguna parte, o algo), yo oí a una–una mujer que traía unas campanas que ella estaba tocando. Y quizás Uds. pudieran haberlo oído. Yo creo que era en la televisión. Yo lo oí; no lo vi. Pero había un–un programa en el que la mujer traía campanas que ella estaba tocando de, oh, diferentes lugarcitos; ellos la tenían en un programa. Y una tenía el sonido más claro. Ella dijo: “Esa fue hecha de sangre humana”, esa campana fue hecha. ¡Oh, mi hermano!, si hay algo que tocará el Evangelio hoy, es la Sangre de Jesucristo que ha sido incluida en las campanas del Evangelio para tocar la Luz de la Venida del Hijo de Dios.
36Observen el ministerio del Espíritu Santo. Obsérvenlo hoy, cuando regresa. La Iglesia gradualmente ha estado reduciéndose. Cuando... La primera reforma fue Lutero. Tuvimos un enorme y ancho lugar: justificación por fe; la Iglesia fue sacudida. Luego vino Wesley, el segundo gran avivamiento; la sacudió reduciéndola a santificación. La Iglesia llegó a ser la minoría, grandemente en la minoría. Luego después de eso vinieron los Pentecostales, la restauración de los dones; eso la sacudió reduciéndola sólo a una cosita, como una pirámide formándose. Pero allí justamente en el mero tiempo del fin, antes que la Piedra de Corona pueda venir a la pirámide, ¿qué de eso? ¿Qué es? Entonces la Iglesia verdaderamente está en la minoría. “Como fue en los días de Noé, así será en la Venida del Hijo del Hombre, en la cual ocho almas fueron salvadas por agua”. Ahora, la Venida del Hijo del Hombre, ¿qué es? La Iglesia vino de justificación, santificación, bautismo del Espíritu Santo, y ahora vienen ambas lluvias, la temprana y la tardía, y se están acercando rápidamente. Así como la sombra de mi mano que mientras se acerca más, se torna más oscura, y más oscura, y más oscura, y llega al punto en que la mano y la sombra son una misma cosa.
37La Iglesia y todos sus dones espirituales y luces y demás, y las grandes señales que El le ha dado a la Iglesia para que mire... Allá está el mundo allá afuera. La higuera echando sus brotes. Hay terremotos en diferentes lugares. Todas estas otras cosas son escrituras en la pared para el–para el mundo. Pero Uds. ven estas señales apareciendo. “Las obras que Yo hago, vosotros las haréis también. Un poco, y el mundo no me verá más; pero vosotros me veréis; porque Yo estaré con vosotros, aun en vosotros, hasta el fin del mundo”. Estas grandes señales apareciendo. ¿Qué es? El Espíritu en la Iglesia está llegando a ser tan semejante a Jesús, al grado que la Iglesia y el Espíritu se unirán, y vendrá la resurrección. Luces de la mañana... ¡Oh, Uds. estrellas de la mañana! Prendan otra vez la alarma de su despertador. Levántense y lávense su rostro, saquen la noche de sus ojos, y brillen el acercamiento del Hijo de Dios. Las largas filas de sanidad deberían haber cesado hace mucho tiempo. Los milagros y la ejecución de Dios ha llegado a ser mucho más grande que eso en este día, al grado que eso es una cosa menor, porque tenemos una lluvia temprana y tardía juntas. Es la hora. ¿Lo creen Uds.? Inclinemos nuestros rostros.
38Oh Padre Celestial, estamos ahora en el tiempo del fin. Estamos acercándonos a esa gran hora de la Venida del Hijo de Dios. Oh, Dios, que estas estrellas de la mañana aquí, que pudieran haber estado sombrías por unos cuantos días, que ellas piensan que el avivamiento está llegando a su fin... Eso es exactamente lo que Tú dijiste que sucedería: densa oscuridad. Pero la Estrella de la Mañana reflejaría la Luz. “Al que venciere, Yo le daré la Estrella de la Mañana”. Y pido, Padre, que Tú permitas que todos nosotros seamos vencedores en esta noche; vencedores de la incredulidad, vencedores de todo lo que está dentro de nosotros mismos, que podamos vencernos a nosotros mismos para que Cristo pueda vivir en nosotros. Danos de Tu Espíritu en esta noche, oh Señor. Toda la predicación y todas las cosas que decimos, muchos pudieran preguntarse y decir: “Ah, yo no sé. Yo–yo he oído predicaciones antes”. Señor, no permitas que se detengan en eso en esta noche. Pon la lluvia temprana y la tardía juntas. La lluvia temprana, la lluvia que Tú trajiste sobre la tierra en Tus días, Tú dijiste que vendría con la lluvia tardía. Ahora, la lluvia tardía ya ha caído. Ahora, permite que venga la lluvia temprana, la cual Tú has permitido, mostrando las señales de la resurrección, que Tú eres el mismo ayer, hoy, y por los siglos. En el Nombre de Cristo, lo pido. Amén.
39Yo sé que eso está restregando duro. Y, hermano, hermana, yo no me paro aquí disfrutando el hacer eso. La única cosa que yo disfruto, es el compañerismo del Espíritu Santo, y el espíritu de Uds., el cual es parte del Espíritu Santo, respondiendo a ello. Yo lo siento. Sólo cantemos una alabancita en estos momentos. Yo no sé qué hacer. No hemos repartido tarjetas de oración. Yo no he tenido filas de esa clase; sin embargo yo me he detenido de hacerlo; yo quiero llamamientos al altar. ¿Hay– hay alguien aquí que sea un pecador, que levantaría su mano y diría: “Hermano Branham: yo soy un pecador, y yo quiero estar bien con Dios antes de la Venida del Señor Jesús. Yo...”? ¿Hay alguno aquí? Sólo levante su mano y diga: “Ore por mí, Hermano Branham. Yo–yo quiero aceptar a Cristo como mi Salvador”. Somos un grupo muy pequeño aquí en esta noche, sólo cien o doscientas personas (o las que sean, yo no sé), sentados aquí. Yo soy muy malo para calcular multitudes, pero sea lo que sea, ¿hay uno que sería...? No necesitamos un llamamiento al altar compasivo. Si Uds. verdaderamente están... “Todo lo que el Padre me ha dado, vendrá. Y ninguno puede venir, si Mi Padre no le trajere”. Así que ahí lo tienen Uds. ¿Sienten Uds. un jalón en su corazón? Yo les estoy preguntando a Uds. como un hermano Cristiano. Si lo sienten, pónganse de pie y digan: “Yo quiero que Ud. ore por mí, Hermano Branham”. Sea... Yo estoy procurando reflejar la Luz de la Venida del Hijo de Dios. Yo les estoy hablando a Uds. como Su siervo, les estoy diciendo.
40Si no hay, ¿hay un descarriado que dijera: “Cuando Ud. ore, Hermano Branham, recuérdeme”? Que Ud.–que Ud. no esté lo suficiente lustrado, Ud. tiene tanto mundo en Ud. que Dios mismo no puede reflejarse a través de Ud. Parecía como que una vez Ud. fue llamado para ser una estrella de la mañana, pero ha estado abajo en el humo, y tiene sus luces todas ahumadas. El Espíritu Santo puede brillar sobre Ud., y sin embargo está tan sin brillo, que Ud. se sienta y dice: “Estoy demasiado cansado. Yo he estado antes en reuniones. Yo no sé”. ¡Oh, qué persona tan miserable es Ud.! Oh, permita que la Sangre de Jesucristo lave su alma, amigo, para que Ud. pueda reflejar la Luz del Hijo de Dios. Joven y anciano, hagan eso, ¿lo harán? Inclinemos nuestros rostros otra vez, sólo por un momento. Cantemos un himno. Yo le amo, yo le amo, Porque El a mí me amó; Y me compró mi salvación, Allá en la Cruz. Yo le amo, yo le amo, Porque El a mí me amó; Y me compró mi salvación, Allá en la Cruz. [El Hermano Branham tararea–Ed.].
41Oh, Dios Padre, en la quietud del Espíritu, muévete sobre nuestros corazones. Yo he pedido que aquellos que no te conocen, que ellos mismos se identifiquen en esta noche Contigo como las estrellas de la mañana. Yo te pido ahora, Padre, que Tú permitas que sepa el pueblo o los desconocidos que están en nuestros medios aquí en esta noche, que Tú estás aquí. Esto fue ordenado de Ti. Es fácil para un hombre hablar algo, pero si Dios no respalda lo que él está diciendo, Padre... Como Moisés de antaño: “¿Cómo me van a creer?” Y Tú le diste una señal para hacer y dijiste: “En esto ellos sabrán”. Y Tú todavía eres Dios, y la hora de liberación está a la mano. Yo pido, Dios, que el pueblo salga de Egipto y de Sodoma espiritual. Que la señal que fue dada a Sodoma, como Tú prometiste... Sodoma. Que Tú hagas esa señal delante de ellos en esta noche, para que se pueda saber que esta es la Verdad, y que la hora está a la mano. Yo lo encomiendo todo a Ti, Padre, rindiéndome yo mismo con éstos, mis amigos, mis hermanos y hermanas, mientras tenemos compañerismo juntos, en el Nombre de Jesús. Amén.
42[El Hermano Branham empieza a tararear–Ed.]. ... Yo le amo, Porque El a mí me.... Todos estén muy quietos ahora. Estamos acudiendo a Dios para que haga algo. Yo puedo ver a una mujercita, en una ocasión en la Biblia. Ella vio venir a Jesús atravesando el océano, o el pequeño lago. Y ella dijo: “Si yo puedo tocar Su manto, seré sana”. Ella había tenido un flujo de sangre por mucho tiempo. Y ella dijo: “Ese es un Hombre Santo. Ese es el Hijo de Dios. Si yo puedo tocar Su manto, seré sana”. Ella se abrió paso entre la multitud hasta que ella cortó... tocó Su manto. El se volteó y dijo: “¿Quién me tocó?” Parecía que nadie lo admitía, pero la mujercita, ella misma no podía esconderse. Jesús miró de nuevo entre la gente. El le dijo que su flujo de sangre había sido sanado, porque ella había creído.
43Natanael fue a buscar... mejor dicho, Felipe fue a buscar a Natanael, y lo llevó al... adonde estaba Jesús. Y El le dijo: “He aquí un israelita en quien no hay engaño”. El dijo: “Rabí, ¿cuándo me conociste?” El dijo: “Antes que Felipe te llamara, cuando tú estabas debajo de la higuera, Yo te vi”; un día antes, quince millas [24 km.–Trad.] rodeando la montaña. El dijo: “¡Rabí, Tú eres el Hijo de Dios!”
44Cuando El fue a Samaria, El le dijo a la mujer en el pozo de sus maridos. Y ella dijo: “Señor, Tú has de ser un profeta. Sabemos que cuando venga el Mesías, El hará esto”. El dijo: “Yo soy, el que habla contigo”. Ella fue y les dijo a los hombres de la ciudad. Ella dijo: “Vengan, vean a un Hombre, quien me ha revelado las cosas de mi corazón; ¿no es éste el Mesías?” Seguro que era. Ahora, El prometió... El dijo: “No vayan a los gentiles”. Ahora, El nunca hizo eso delante de los gentiles. ¿Ven? Nosotros éramos... Los anglosajones eran paganos en esos días. Pero ahora nuestro tiempo ha llegado, las luces del atardecer están aquí. “Guarda, ¿qué de la noche?” ¡Oh, estrellas de la mañana!
45¿Cuántos aquí que están sufriendo, que tienen algo en su corazón que Uds. saben que sólo Dios sabría cómo revelarlo, levantarían su mano y dirían: “Dios, déjame tocar Tu manto, déjame tocar el borde del manto de Jesucristo”? En dondequiera que estén Uds., quienquiera que sean Uds. Que yo conozca, sólo puedo ver ahorita a dos personas que yo conozco. Y ésas son: El Hermano Pat Tylor y este hombrecito aquí de... que es un amigo, de allá de la comunidad del Hermano Pat. En la audiencia, ésos son todos los que puedo ver en este momento que yo conozco. A menos... Yo vi a la Hermana Waldrop hace un rato, aquí en alguna parte. La Hermana Hattie Waldrop, yo la vi en alguna parte en el edificio; sí, aquí. Hasta donde yo sé, ésos son todos los que yo conozco que están enfrente de mí. Uds. oren.
46¿Dice la Biblia...? Ahora, miren. Yo pudiera pararme aquí y predicar; Uds. han oído eso desde el principio. Pero la Biblia dice que en los últimos días, justamente en este tiempo, antes de la Venida del Señor, que habría un Espíritu que vendría a la tierra que estaría velado en carne humana, en hombre, como fue en Sodoma; y sería capaz de discernir los pensamientos de la mente, como aquel Angel lo hizo allá, como fue en los días de Sodoma. ¿Cuántos entienden eso?, sólo levanten sus manos, que Uds.–Uds. lo captaron, Uds. saben. ¿Ven? Eso es exactamente. Ahora, ¿quién era Ese? Ese fue Cristo en ese Hombre. Ahora, El era un Hombre; El no era una teofanía. El–El era... El no era un mito. El no era un mito, El era un Hombre. El comió carne, bebió leche, y comió pan. Ahora, yo no soy ese Hombre. Pero el Espíritu de Jesucristo está aquí, y Ud. puede ser ese hombre, o quienquiera que El ha escogido para ser ése, por medio del cual El pueda obrar. Yo... “Al que venciere (se venza a sí mismo, venza sus propios pensamientos, venza al mundo, venza todas las cosas), entonces Yo le daré a él la Estrella de la mañana para reflejar la Luz”. ¿Cuál luz? La Luz del Hijo que se está acercando.
47Ahora, si Uds. tienen una–si Uds. tienen una debilidad, ¿enseña la Biblia...? Yo voy a preguntarles a estos ministros eso y a todos Uds. ¿Enseña la Biblia que ahora mismo Jesucristo es nuestro Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades? ¿Dice la Biblia eso? Todos los que crean eso, levanten sus manos. ¿Es correcto eso, ministros? Ahora, si El es el mismo Sumo Sacerdote que El era en aquel entonces, con excepción que Su cuerpo está a la diestra del Dios Padre, mas Su Espíritu está aquí obrando en Su Iglesia... ¿Creen Uds. eso? Y la Iglesia, la estrella de la mañana, está reflejando Su Luz. Ahora, ¿cuándo brilla esa estrella? Sólo... No en la noche, sólo al amanecer, un poco antes del día. Ese reproche... ese sol que se está acercando trae esa luz.
48Ahora, nunca ha sido desde ese tiempo hasta hoy, porque Jesús dijo que no sería. Correcto. Pero ahora estamos aquí. Ahora, que el Dios del Cielo, quien escribió esta Palabra, que el Hijo de Dios, quien murió y se levantó otra vez y Su Presencia está siempre Viviente, que ese Sumo Sacerdote, que es el Hijo de Dios, venga a mí y hable, y use mi cuerpo, use mis labios, pues los únicos labios que El tiene son los suyos y los míos. ¿Ven?, Su cuerpo que está a la diestra de Dios no regresará... Cuando Ese regresa, todo se acabó. Pero Su Espíritu está aquí obrando. El dijo: “Yo soy la Vid; Uds. son los pámpanos”. La–la vid no lleva el fruto. Ella sólo le da vida al pámpano para que lleve fruto. Ahora, llevará la misma clase de fruto de la vida que está en la vid. Y si Jesús es el mismo ayer, hoy, y por los siglos, producirá esa Vida.
49Ahora, si El es el Sumo Sacerdote y Uds. pueden tocar Su manto... Uds. dicen: “Oh, yo creo que puedo tocarlo. Sí, sí, yo creo que...” Ahora, El no actuó de esa manera cuando El estuvo aquí. Esa mujer tocó Su manto, y El se volteó y la llamó. ¿Es correcto eso? Si El es el mismo Sumo Sacerdote, El actuará de la misma manera si es que Jesús es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Ahora, Uds. oren. Que el Dios del Cielo, nuestro precioso Padre Celestial, dé... Y si El lo hará, ¿cuántos estarán contentos por eso y lo amarán a El? Sólo levanten su mano, digan.... ¿Ven?, tenemos que tener algo... Yo–yo no he estado... Yo sólo he estado predicando. En unas cuantas noches entraremos en esto. Permítanme decirles esto, amigos: este ministerio aquí continuará, pero hay algo, que los hombres que me conocen saben que esto es verdad, que algo sucedió hace unas cuantas semanas que es tan grandioso, que yo ni lo diré en la audiencia, pero hay–hay hombres sentados aquí que lo saben, aquí mismo. Ya está hecho. ¿Ven? Correcto. Es verdad. Es mucho más allá.... ¿Recuerdan cuando primero yo vine, diciéndoles y hablándoles de que vendría? Esa cosa sucedió. Entonces vine y les dije de otro, de este discernimiento que vendría, y que El dijo... Ahora, eso ha sucedido. Ahora, les digo que éste ya ha sucedido. Sólo está esperando la hora, un poco antes de que raye el día allá. Se acercará y entonces será el fin. Que el Señor los bendiga. Ahora, oren. Digan: “Oh Sumo Sacerdote de Dios, oh, permite....” [Porción no grabada en la cinta–Ed.].
50Es... aquí. Uds. pueden levantar sus rostros sólo por un momento. Yo pensé que era esa señora al fin. Es esta–esta señora sentada aquí. Ella está orando por un problema que tiene, lo cual es hidropesía. Correcto. Yo no la conozco a Ud. Dios la conoce a Ud. Pero eso es acerca de lo que Ud. está orando. Ahora, Ud. siente una dulce sensación muy extraña alrededor de Ud. ¿No es eso correcto? ¿Se pondría de pie Ud. sólo por un momento? ¿Es verdad eso, lo que dije? Es la verdad. Aquí, esperen un momento. Hay algo más acerca de la mujer. Yo la veo con una sombra. Y ella estaba... La muerte estaba sobre ella. Sí, Ud. ha estado antes en mis reuniones. Ud. tenía en esa ocasión, un cáncer, y el cáncer estaba en los pulmones. Y yo oré por Ud., y al segundo día, Ud. echó el cáncer afuera por su boca al toser y ha estado sana desde entonces. Eso es ASI DICE EL SEÑOR. ¿Son esas cosas verdad? Ahí lo tienen Uds. Muy bien. Muy bien, Ud. puede sentarse. Ud. recibió lo que Ud. pidió. Dios la bendiga. Uds. sólo tengan fe en Dios. Ahora, ¿quién pudiera hacer eso sino Jesucristo?
51Aquí, yo veo a una mujercita sentada aquí. Ella está orando. Ella es una persona con un corazón cargado. Yo no la conozco a ella. Yo no sé si ella lo captará o no. Sí... Este es su apellido. Su apellido es Sra. Sand. Ella está orando por una hija que tiene problema mental. ¿Cree Ud. que el Señor Jesús sanará a esa mujer? Si ese es su apellido, y esa es la verdad, póngase de pie, crea con todo su corazón. Muy bien. Yo no conozco a la mujer. Yo nunca la he visto a ella en mi vida, hasta donde yo sé. Pero lo que fue dicho, ¿es esa la verdad, señora? Si es... Correcto. Muy bien. Váyase a casa. Yo oro que Dios le dé su deseo. Sólo tengan fe. No duden; crean.
52Aquí está un hombre, sentado aquí. El está orando. Yo no lo conozco a él, nunca lo he visto a él en mi vida. Pero esa Luz está por encima de él. Algo ha sucedido justamente en el último momento. El hombre tiene una carga en su corazón. El tiene alguna clase de problema de vértebra en su espalda. El tiene un problema pulmonar también. Y él... sí, él está orando por un... también por un caso mental, una hija. Sr. Langfar, algo así. Eso es correcto, señor. Póngase de pie, y acéptelo en el Nombre del Señor Jesús. Dios lo bendiga, señor. ¿Ven lo que sucedió? De esta mujer a ese hombre, ambos de ellos orando por la misma cosa, ese espíritu maligno... Ahora, recuerden... Yo no lo conozco, ¿lo conozco, señor? Ninguno... a ninguno de Uds. los conozco. Correcto. Pero ¿ven para lo que el Espíritu Santo está aquí? ¿Ven? Cómo ese demonio estaba procurando tomar esa conexión y romperla, pero el Espíritu Santo hizo que fuera allá y se posara sobre el hombre. Tan pronto como Ud. vio lo que a ella le sucedió, Ud. captó la misma cosa. Si eso es correcto, mueva su mano, de esta manera, el... este... el hombre que fue llamado. Muy bien, eso es. ¿Cómo...? Yo no le estoy leyendo su mente. Yo no lo conozco a él. Pero eso es exactamente lo que es verdad.
53Yo no puedo sanar, pero Uds. no pueden esconder su vida ahora. El Espíritu Santo está aquí. Es un don. Si Uds. creen con todo.... Ahora, aquí, yo veo a una mujer sentada aquí orando. Un momento, la Luz del Espíritu Santo, esa Columna de Fuego, está sobre la mujer. Bueno, eso es una cosa extraña. Ella tiene una carga en su corazón. Ella está orando por otra mujer, y esa mujer tiene un hijo desobediente por el cuál ella está orando. Si Ud. cree con todo su corazón, él se enmendará. Una mujercita sentada acá atrás con su cabeza inclinada, ella tiene un problema ocular por el cual está orando. Ella fue sanada antes en una de mis reuniones; yo la veo en la fila de oración. Si Ud. cree con todo su corazón, Ud. puede obtener lo que Ud. pide. Amén.
54Allá atrás, Ud. con... la señora. Ud. está preocupada acerca de... Oh, es–es acerca del paño... un paño de oración, un pañuelo que Ud. tiene aquí arriba o que Ud. trajo aquí arriba; y Ud. está queriendo salir mañana. Ud. tiene que salir, así que Ud. tiene que llevar el pañuelo... estos pañuelos a esa gente por la cual Ud. oró. ¿Cree Ud. que serán sanadas? Si Ud. lo cree con todo su corazón, Ud. puede recibirlo. Amén.
55¿Qué es? El Espíritu Santo. ¿Qué de Ud.? ¿Cree Ud. que soy profeta de Dios, Su siervo, Ud. acostada ahí en esta camilla? Yo no pudiera sanarla, señora. Ud. está seriamente enferma, muy enferma, más enferma de lo que le han dicho. Pero si yo le digo cuál es su problema, o en dónde está, ¿la hará que crea en Dios y que lo acepte como su Sanador? Esa es la única esperanza que Ud. tiene, es por medio de Cristo. Está en su sangre. Correcto. Y es muy serio. Si yo le digo quién es Ud.... ¿Cree Ud. que sabría quién es Ud. por medio del Espíritu Santo? Ud. tiene un contacto con Dios. Si Ud. lo puede creer Srta. Smith, Ud. puede levantarse e irse a casa. ¿Lo cree Ud.? Esa cosa es verdad, ¿no es así? Entonces póngase de pie, tome su lecho, y váyase a casa, y sea sana en el Nombre de Jesucristo. El le dará fuerza a Ud. Levántese de allí, y tome su lecho, y váyase a casa; créalo. ¿Están creyendo en el Señor Jesucristo? No tenga miedo. El proveerá la fuerza si El... Dios está empezando a actuar sobre lo que ellos... Muy bien.
56¿Creen ahora todos Uds.? ¿Cuántos de Uds. aquí quieren ser sanados en estos momentos? ¿Cuántos creen que el Espíritu Santo está aquí? ¿Es eso exactamente lo que El dijo que sería en el atardecer? Habrá Luz. ¿Qué clase de Luz? El mismo Sumo Sacerdote que vino en el este, está brillando en el oeste, el mismo Dios, el mismo Poder. “Guarda, ¿qué de la noche?” ¡Oh, estrellas de la mañana! Cada uno de Uds. que son creyentes, levanten su mano. Ahora, pongan sus manos sobre alguien al lado de Uds. Déjenme citarles a Uds. Sus Palabras. Déjenme decirles lo que El dijo: “Estas señales seguirán a los que creen; si...” ¿Quién dijo eso? El mismo que está aquí, el mismo que se está probando a Sí mismo. “Estas señales seguirán a los que creen; si ellos ponen manos sobre los enfermos, sanarán”. ¿Hay más sillas de ruedas, más catres, camillas? ¿En dónde están? Muy bien. Pongan sus manos unos sobre los otros.
57Nuestro Padre Celestial, traemos a esta audiencia a Ti como estrellas de la mañana, para reflejar la fe de Jesucristo, que dijo que “todo lo que el Padre me muestra, eso hago”. Ellos están poniendo manos unos sobre los otros, creyendo por su sanidad. Permíteles que brillen ahora mismo, Señor, mientras que brilla el Espíritu Santo, y El mismo se ha probado aquí. El es el Hijo que está brillando sobre las estrellas. Que ellos reciban la Luz del Poder de la resurrección del Señor Jesús y sean sanados en estos momentos. Yo condeno toda enfermedad en este edificio, en la Presencia del Espíritu Santo. En la Presencia del Angel de Dios, quien está aquí ahora, yo condeno toda enfermedad. Oh, Uds. demonios que están procurando apoderarse de estas estrellas de la mañana, procurando ahumar sus vidas... Ellas se están levantando, llenando sus lámparas, y aderezándolas, poniéndolas en fuego con nueva fe. Que ellas ardan a través de toda enfermedad. Que la Luz brille. Que ellas se levanten y brillen y aderecen su luz, limpien las chimeneas, para que la Luz del testimonio de la resurrección de Cristo, pueda brillar completamente. Satanás, tú estás derrotado. Tú estás expuesto. Bueno, cualquiera con inteligencia humana, común y corriente, sabría que el hombre no puede hacer esto; se necesita el Poder del Espíritu Santo. Y esa es Su promesa; esa es Su Palabra. Y El la ha cumplido, y tú estás derrotado, Satanás, ¡sal fuera, en el Nombre del Señor Jesús! Vete de estas personas. Que ellos se vayan y sean sanos. Pues pido que esto sea en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios.
58¿Creen Uds. en El? ¿Lo aceptan a El? ¿Aceptan Uds. su sanidad? Entonces nunca tengan un testimonio negativo. El mismísimo Espíritu Santo que hizo la promesa, el mismísimo Cristo que murió, la misma Estrella de la Mañana, la misma Columna de Fuego que guió a los hijos de Israel, la Misma que obró a través de Jesús, que regresó a Dios, y cegó a Pablo (todavía como la gran Luz que guió a los hijos de Israel) en su camino a Damasco, es la misma cosa que está aquí en esta noche, haciendo a través de cuerpos humanos exactamente lo que El hizo a través de cuerpos humanos, que comieron carne y comida en el día de Sodoma, y El dijo: “Así será en la Venida del Hijo de Dios”. Ese es el Espíritu Santo. ¡El está aquí, recíbanlo! ¡El es de Uds.! Uds. son estrellas de la mañana. No estén todos embriagados con las cosas del mundo. No estén desvanecidos por cositas que han sucedido. Superen eso, y reciban a Cristo en esta noche y sean sanados, cada uno de Uds. Yo los encomiendo a El, en el Nombre de Cristo, mientras paso el servicio al pastor. Dios lo bendiga, Hermano...?... Amén.