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~ UNA SUPER SENAL ~
1[El Hermano Neville dice: “... beneficios que Dios nos ha traído a través de su ministerio y amor. Donde en este momento, nos gustaría mostrarlo, de una manera pequeña, al presentarle a Ud. un pequeño regalo”–Ed.]. Gracias, Hermano Neville. [“Que las bendiciones de Dios descansen sobre Ud., amado hermano”]. Muchísimas gracias, Hermano Neville.
2Y les doy las gracias a Uds. iglesia. Simplemente no sé lo que está adentro de él. Pero yo aprecio con todo mi corazón, todo lo que Uds. han significado para mí, y las cosas que Uds. han hecho por mí. Y si no fuera por Uds. yo no sería. Si no hubiera alguien que creyera el mensaje que Dios me ha dado para predicar, no tendría caso predicarlo. Tiene que haber dos de nosotros, obrando juntos. Así que, yo aprecio muchísimo esto.
3Nuestra iglesia, siempre ha tenido, más o menos entre nosotros aquí, un buen sentido del humor. Ahora, cuando yo entré, hace unos cuantos momentos, en el cuarto de atrás, alguien me dio un paquete y dijo que si yo salía a la plataforma y le presentaba esto al hermano Neville. En aprecio de mi sentir hacia él, y del compañerismo de esta iglesia, y de lo que él ha significado para nosotros este año, como pastor en los años que han transcurrido, y con las esperanzas y oraciones que él continúe siendo nuestro pastor a través de los muchos años que están por venir, un obsequio de parte de la iglesia y de mi parte, Hermano Neville.
4[El Hermano Neville dice: “Muchísimas gracias, a todos Uds. Dios les bendiga. Yo verdaderamente aprecio las bondades y la amabilidad que han tenido para mí cada uno de Uds. en la congregación. Y yo verdaderamente esta mañana, siento muy profundamente en mi alma que cada uno aquí estamos profundamente agradecidos con el Hermano Branham por lo que él ha significado para nosotros, y su ministerio. Y que Dios lo prospere y lo bendiga a medida que él continúa para el Señor este año, es mi sincera oración. Muchísimas gracias. Yo verdaderamente lo aprecio. Muy bien”–Ed.].
5Los pequeñitos, muy bien, yo creo que los pequeñitos ahora se van a ir a sus–sus cuartos. [El Hermano Neville dice: “Eso es correcto”–Ed.]. Y ahora recuerden sean muy buenas niñitas y niñitos, allá en el cuarto esta mañana. Porque después del servicio, yo creo que parece que hay algo que se dejó aquí para Uds. como regalo.
6Ahora, a los adultos, como Uds. ven nuestro grupo de jovencitos aquí son– son un buen número, estamos esperando ansiosamente hasta el momento en que podamos tener una iglesia nueva donde podamos separar estas clases.
7Nuestra Hermana Arnold verdaderamente tiene una–una brazada; no un puñado, pero una brazada. Y mi niña me estaba diciendo, ella dijo: “Papá, es tan dificultoso para la Hermana Arnold”. Ella dijo: “Porque ella nos está hablando a nosotros en el lenguaje que entenderíamos, y luego los niñitos más pequeños hacen algo, y ella tiene que detenerse y corregirlos a ellos, ¿ven Uds.?” Así que se pone dificultoso para esta sola mujer tener toda esta clase. Así que la apreciamos a ella, y su–su fina cooperación para hacer lo que ella pueda en este tiempo de necesidad. El Señor la bendiga.
8Ahora estamos esperando, que algún día, pronto, si el Señor lo permite, tener un buen tabernáculo grande donde tendremos toda clase de cuartos de escuela dominical, para las clases. Para los niñitos pequeños, con el franelógrafo [Figuras de franela pegadas a un tablero forrado de franela– Trad.]; y tener por enfrente del púlpito, esto así, una gran habitación para niños, donde una niñera capacitada estará allí para cuidar a todos los pequeñitos. No habrá interferencia en los servicios, en lo absoluto, caminando o trajinando. Estos pequeñitos son inquietos. Ellos no entienden. Uds. tienen que entenderlos. Ellos no nos pueden entender. Y así que, entonces, un lugar donde todo será exactamente de la manera que yo creo que el Señor nos tendría para hacerlo. No lo haremos muy elegante, pero una iglesia bonita. Estamos esperando eso.
9Ahora, en cuanto al Hermano Neville y a mí, yo sólo me he formado una idea, que éstos eran unos trajes. Yo no sé Hermano Neville. [El Hermano Neville dice: “Eso, o algo”–Ed.]. Yo–yo creo que son. No estoy seguro. Porque, para mí, parece una caja para traje. ¿No creen de la misma manera al respecto? Ajá, o son trajes o abrigos. Y yo–yo... Ambas se miran igual, así que eso–eso enseña que no hay acepción de personas aquí. [“Amén”]. Así que yo tengo un abrigo. Y yo sé que ellos–ellos... No es un abrigo. Así que... Ud. tiene uno también, así que debe ser un traje. Y sólo es... ¡Nosotros simplemente apreciamos mucho esto! [“Amén”].
10Y estoy seguro que como pastores, cuidadores de ovejas... La palabra pastor significa “uno que cuida ovejas, uno quien cuida las ovejas”. Yo estoy seguro que estamos agradecidos con Uds., con cada uno de Uds., porque fue– fue su amabilidad y expresiones, y dinero, que hizo este regalo posible para nosotros esta mañana. Y por medio de la gracia de Dios, nosotros mismos estamos prometiendo ser su pastor, hacer todo lo que podamos para guiarlos de la manera correcta. Quizás algunas veces, de la manera que hablamos y cosas, puede ser dificultoso para entender. Pero solamente lo estamos haciendo como guías, procurando guiarlos a ese Lugar, que entonces en la resurrección Uds. nos apreciarán grandemente. Porque, no nos hemos considerado a nosotros mismos, al prepararnos cuando les hablamos, no de nuestros propios pensamientos, pero estamos procurándolo hacer exactamente como el Espíritu Santo nos guía a hacerlo. Y ese es nuestro... ha sido nuestro esfuerzo. Y todavía nos estamos esforzando para hacer la misma cosa, eso es correcto, en cuanto al pastor y en cuanto a mí.
11Estamos agradecidos por ver el sol. Doc, mi hermano, apenas estaba diciendo que le mandó decir al Hermano Frankie Weber, en Florida, le dijo: “No eres el único que puedes salir en navidad y lavar el parabrisas de tu carro, sólo con tu camisa”. El estaba haciendo la misma cosa, ¡hace tanto calor! Bueno, Uds. saben que Florida se cansa que el sol mire a Florida todo el tiempo, tiene que salir en Indiana y ver cómo todo está marchando aquí. ¿No creen así? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Así que, estamos contentos que nos visitó, al–al menos por unos cuantos momentos en esta mañana.
12Pero, sobre todas las cosas, estamos agradecidos por la Luz del Hijo de Dios, que nos da el resplandor de dicha Eterna.
13Me pregunto si el muchachito que apenas entró, quisiera sentarse con sus padres. O, hay clase de escuela dominical en la parte de atrás, niñito, si quisieras ir allá atrás, Hermano Taylor, dirigiría al caballerito a la clase. Eso está bien. Algunas veces a ellos les gusta estar con los suyos, Uds. saben. Ellos, ellos tienen cosas en común, de lo que a ellos les gusta hablar. Y simplemente es de esa manera.
14La niñita de doce años, como yo frecuentemente he dicho, si Uds. ven a una niñita de nueve, diez años juntándose con su abuelita, todo el tiempo, hay algo mal. ¿Ven? Ellas, hay algo mal, porque hay mucha diferencia en sus edades. Uds. pueden imaginarse que la abuelita tiene un saco de dulces en alguna parte, en donde ella puede meter su mano, y la pequeña hermanita con esos grandes ojos que se le iluminan por el saco de dulces. Porque comúnmente, ellas no tendrían nada de que hablar, excepto que ella sólo podría acariciarla y mimarla. Pero es de esa manera, y estamos contentos que simplemente es de esa manera.
15Y entonces estoy haciendo este comentario, yo lo hice en una ocasión, en la predicación del cordero y la paloma. ¿Ven Uds.?, ellos tienen cosas en común. Ellos podrían hablar referente a cosas.
16La Masónica, la logia Masónica, ellos tienen cosas de que hablar, los hermanos de la logía de Masones; los hermanos de la logia de Odd Fellows. Los alemanes tienen cosas de que hablarle a un alemán, acerca de su tierra, cuando los alemanes se encuentran el uno con el otro por aquí, simplemente vinieron de su misma tierra. Los italianos tienen cosas de que hablar.
17Y los Cristianos tienen cosas de que hablar. Por eso es que nosotros nos reunimos en lugares como este, en lugares Celestiales en Cristo Jesús, porque somos ciudadanos del mismo País. Somos peregrinos y extranjeros aquí, para este mundo. Así que nosotros amamos reunirnos en estos sábados por las mañanas y en los tiempos de servicios de oración, para reunirnos, porque nosotros tenemos cosas en común. Nos gusta hablar acerca de lo común, de las cosas en común, que nosotros amamos: del Señor, de Sus obras, de alguien en su corazón ardiendo con algo, que el Señor los sanó, y simplemente ellos quieren presentarse aquí: “¡Vean lo que el Señor ha hecho!” Alguien recibió una gran bendición, y simplemente desea ir a la iglesia para compartir estas bendiciones con alguien más. ¿Ven?, por eso es que tenemos cosas en común.
18Me parece que la acústica está mejor en la iglesia, esta mañana. Me parece a mí. No estoy seguro. Hay mucha resonancia aquí.
19Pero estoy muy contento por los resultados del avivamiento de la semana pasada. ¿Ven? No sólo ha dado un avivamiento local, sino que alrededor, en diferentes países, hemos oído de ello, que el Señor fue bueno. Ahora, si tan sólo al quemar los puentes viejos, aparejarnos en cosas, y entrar en el Señor, preparados para recibir las bendiciones; si ese poquito de tiempo hizo eso, ¿qué sería si nosotros continuáramos? ¿Ven?, así que no lo permitamos morir. Sólo sigan derramando más material, todo el tiempo, hasta que las señales de humo sean vistas alrededor del mundo, que Jesucristo vive y que hay un fuego ardiendo en nuestros corazones.
20Después de que yo he hecho una nueva dedicación, yo mismo, y mi esposa, y demás, hemos notado cosas diferentes en el hogar. Y no estamos tan nerviosos como estábamos, temblorosos y nerviosos, “no conseguiremos esto, y no conseguiremos eso”. Nosotros sólo vamos a ello quietamente, y se logra más.
21Así que, ahora, viene un año nuevo. Y no creemos en darle la vuelta a páginas nuevas, nosotros sólo creemos en quemar lo viejo. Así que sólo manténganse consagrados a Dios durante este año que viene, nosotros no sabemos lo que el Señor hará por nosotros.
22Pero estamos agradecidos por cada uno de Uds. Yo estoy muy agradecido con Dios por cada miembro del Cuerpo de Cristo, en dondequiera. Y en todas las diferentes fases de fes. No importa qué tanto ellos están en desacuerdo conmigo, yo todavía estoy agradecido que alguien... Aun si yo pensara que ellos estuvieran un poquito errados en la Escritura, pero sin embargo están tratando de pararse sinceramente por lo que ellos creen. Yo verdaderamente estoy dispuesto a tener paciencia con esos hermanos, y que ellos tengan paciencia conmigo en mis errores y cosas, porque ninguno de nosotros es perfecto.
23Pero en el mensaje la otra noche, cuando yo hablé de Dios mismo separándose en Pentecostés, en la encrucijada del tiempo, o en la conferencia donde se tenía que hacer una decisión: “¿Qué clase de Iglesia sería esta nueva Iglesia Cristiana?” Para eso es que la conferencia se llevó a cabo. Y encontramos en el Libro de los Hechos, el capítulo 2, la clase de Iglesia que se decidió; qué tipo de Iglesia, qué sería la Iglesia, cuál sería la reacción de la Iglesia cuando hubo recibido a Cristo. Yo amo eso. Y yo estoy ardientemente contendiendo por esa Iglesia que una vez fue establecida en el Día de Pentecostés. Ahora, en ese entonces ella fue rara, Ella es rara hoy día, y Ella será, mientras haya pecado en la tierra, y haya una batalla para ser peleada, será rara para nuestros enemigos, pero sin embargo son las cosas preciosas de Dios por las que estamos contendiendo que Dios hará por nosotros.
24Ahora, los anuncios, yo creo que el Hermano Neville ya los hizo.
25Y estaré en casa esta semana, para orar y buscar el rostro del Señor. Porque en este año que viene, con la ayuda de Dios, si El sólo me ayuda, yo quiero proseguir más arduamente en la batalla de lo que lo he hecho en toda mi vida. Y quizás una mayor parte de este año será empleado en los campos extranjeros, y en Haití y en las islas, y en Sudamérica, y en Africa, y Asia, e India, y–y allá en Escandinavia. Y en todos ésos que se tiene que decidir esta semana, si el Señor lo permite. Por lo tanto cuando yo me siento dirigido a hacer alguna cosa o ir a alguna parte, es el Señor que me ha enviado a hacerlo así.
26Entonces cuando yo me bajo del avión, en la tierra, y parece como que aquí viene uno, y dice: “Oh, esta cierta denominación se retractó, esta hizo esto, o esta salió mal, o no pudimos hacer esto, o la autoridad dice que no podemos tener la reunión”.
27Entonces me gusta pararme: “Pero yo vengo en el Nombre del Señor”. Y yo sé que ese es el diablo, entonces. ¿Ven?, no es: “¿Hice un error?” Yo estoy guiado. Entonces uno puede pararse con sus hombros en la rueda, y proseguir la batalla.
28Ahora, antes de que abramos el Libro, o que le pidamos a Dios que lo abra mientras lo leemos, me gustaría decir la razón por la que estoy trayendo este mensaje a la iglesia esta mañana. Es mi mensaje de Navidad a la iglesia. Es el... si el Espíritu Santo me ayuda a dar lo que yo creo al respecto. Ahora, no importa cuán bien está escrito en las Escrituras, y cuánto una persona lo entiende, todavía uno tiene que depender en el Espíritu Santo para dárselo al pueblo. Y si es después de Navidad, cuando Uds. han oído todas las diferentes historias de Navidad, y las–las trasmisiones, y demás, de los mensajes de Navidad. Esto será un poquito raro, para una historia de Navidad, pero sin embargo Dios lo ha colocado sobre mi corazón.
29Y ahora inclinemos nuestros rostros un momento, en Su Presencia y en las sombras de Su justicia, para pedir misericordia.
30Oh Dios, nuestro bendito Salvador y Padre, nosotros estamos acercándonos a Tu trono de misericordia. En el Nombre del Señor Jesús, Tu Hijo, nosotros nos estamos presentando humildemente esta mañana, para ofrecerte a Ti nuestras oraciones y nuestras acciones de gracias por todo lo que Tú has hecho por nosotros. En esta última semana, especialmente, ¡cómo esos corazones han hambreado, y la gente ha ayunado, y el Espíritu Santo los ha bendecido, ha hecho grandes cosas entre nosotros! Los enfermos han sido sanados. Y Dios ha dado a conocer que El vive, y que El ama a Su pueblo.
31Y que las Palabras del profeta todavía son tan verdaderas, cuando él habló las Palabras del Señor Dios, cuando él dijo: “Si el pueblo que es llamado por Mi Nombre se reúne, y ora, entonces Yo oiré del Cielo”. Esas Palabras son tan verdaderas como en el día en que Ellas primero fueron habladas. Y nos hemos dado cuenta que es así, Señor. Ahora perdónanos, pedimos, de todo nuestro pecado, de toda nuestra incredulidad, lo cual es pecado.
32Y oramos, Señor, que Tú nos restaures esa fe que una vez movió a esa primera Iglesia. No pidiendo por lechos de flores de comodidad, pero solamente pidiendo por la misericordia de Dios, y por Su Presencia, y que Sus bendiciones vayan con nosotros. Ya sea que sea en este campo o en un campo al otro lado del mar, ya sea que sea en lujo, o en lechos de comodidad, o si es en la batalla del frente, no importa dónde pudiera ser, Señor, Tu más insignificante voluntad es nuestro extremo deseo de servirte a Ti. Sólo hazlo claro a nosotros, oh Señor, que no perdamos el camino, porque caminamos en un mundo oscuro y cegado, entre gente pecaminosa y cegada. Así que, aclara nuestro camino, Padre, y dirígenos como Tú lo harías con ovejas de Tu prado.
33Permite que el Pastor del rebaño dulce y humildemente guíe a Su pueblo, mientras esperamos en Ti esta mañana para el mensaje de la mañana. Que el Espíritu Santo hable claro a cada corazón y que captemos el vislumbre de lo que el profeta estaba hablando, y en eso, entonces, tener la gloriosa bendición de la Presencia de Dios, para confirmar cada Palabra. Lo pedimos en el Nombre de Jesús, Tu Hijo, nuestro Salvador. Amén.
34Yo les pediré a nuestra audiencia esta mañana, a aquellos con las Biblias, si desean leer conmigo las Escrituras, o seguirme mientras leo, si Uds. abren al Libro de Isaías. El profeta Isaías, y el capítulo siete, me gustaría leer de la porción de esta Escritura. En Isaías, el capítulo 7, empezaremos con la conversación de Dios con Acaz, en el versículo 10. Habló también Jehová a Acaz diciendo: Pide para ti señal de Jehová tu Dios, demandándola ya sea de abajo de lo profundo, o de arriba en las alturas. Y respondió Acaz: No pediré, y no tentaré a Jehová. Dijo entonces Isaías: Oíd... casa de David. ¿Es poco el ser molestos a los hombres, sino que también lo seáis a mi Dios? Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel. Comerá mantequilla y miel, hasta que sepa desechar lo malo y escoger–escoger lo bueno. Porque antes que el niño sepa desechar lo malo o escoger lo bueno la tierra de los dos reyes que tú temes será abandonada.
35Si yo dijera un tema de esto, para sacar un contexto, me gustaría usar la palabra: Una Súper Señal.
36Cuando nosotros tenemos la noche más oscura, y que parece que algunas veces está tan oscuro en esta noche que ni siquiera podemos ver nuestras manos delante de nosotros, es en ese tiempo que el zigzag del relámpago resplandece más. Es enviado a nosotros para mostrar que puede haber luz en la oscuridad.
37Esto fue durante el tiempo del reinado de Acaz, un rey perverso. Y si Uds. se fijan, el–el Señor nunca dirigió Su mensaje a Acaz, pero a la casa de David. “¡Oíd, casa de David! Esta será una señal”. Porque, ellos estaban en guerra, hermanos contra hermanos, y parecía ser la hora más oscura de las jornadas de Israel y su peregrinaje. Pero Dios anunció por medio del profeta una señal Eterna. Ahora, señales en muchas ocasiones son....
38La gente tiene señales. Y nosotros vivimos en un mundo lleno de señales. Los hombres han tratado de lograr cierta señal. Los hombres han tratado, a través de su investigación científica, por sus propias conquistas, hacer una señal que sería sobresaliente, o un memorial de su inteligencia, de cuán grande es él, o qué cerebro es él. El ha hecho eso a través de los años.
39Por ejemplo, cuando la inteligencia de la marina del mundo, hace poco menos de cien años, decidieron que ellos eran tan inteligentes que le podían dar al mundo una–una señal de su astucia, que ellos podían construir un barco que no podía haber una ola lo suficientemente grande como para hundirlo. Y ellos llamaron a este cierto barco el Titanic. Fue un memorial perdurable para el mundo, que el gran arte de construcción naval había llegado a una perfección, que ellos le podían mostrar al mundo que este barco no podía hundirse.
40Así que, ¡con toda la seguridad de la inteligencia de los constructores, y sus discursos y pláticas, y pruebas científicas dijeron que este barco no podría hundirse! Entonces cuando cosas son presentadas a la gente de esa manera, parece que ellos tienen la seguridad que todo está bien, mientras la investigación científica diga que está bien.
41Así que estaban cruzando el océano en este barco, en su travesía, y sintiéndose tan seguros que no había nada que los podía dañar, ellos armaron una gran fiesta de borrachera. Y todas las mujeres y los hombres a bordo, o quizás muchos de ellos, yo pudiera decir, se emborracharon; aun dijeron que el piloto y el capitán, y todos ellos. Y las bandas empezaron a tocar fuerte la–la música de “jazz”, la cual era la gran moda del día, así como hoy tenemos el “rock and roll”. Porque estaban seguros, estaban en un barco que el hombre le había dado al mundo una señal de su inteligencia, que: “Este barco podía soportar cualquier ola o cualquier mar”.
42Mientras estaban en esta fervorosa borrachera, se dirigían hacia la niebla. Y uno de los capitanes dijo, que: “Debemos revisar las máquinas”. Pero la cuadrilla principal dijo: “¡Avanza! tenemos que estar en el puerto en una cierta escala”. Y mientras iba muy bajo en la niebla, como que era el maestro de la situación, de repente, pegó en un pasaje angosto de hielo y se fue hacia abajo del agua.
43Y se nos dijo por el poeta quien escribió el canto: “Dios con Su mano poderosa, le muestra a este mundo que no puede permanecer”.
44Su gran conquista se fue al fondo del mar, con cientos y cientos de gente borracha a bordo. Simplemente no funcionará.
45Fue el difunto Adolfo Hitler quien le dio al pueblo alemán una señal que él era un genio, él conocía todo acerca de la vida militar. Y sin desacreditarlo a él, él sí sabía mucho al respecto. Pero él aseguró al pueblo alemán al construir lo que llamamos la Línea Maginot, o la Línea Siegfried, en la que él vació billones de toneladas de concreto, y acero juntos. Mostró su confianza en ello, que él trasladó sus cuarteles generales allá a la línea del frente, donde restaurantes y lugares de negocio operaban debajo de la tierra, donde tenían billones de toneladas de acero y cemento. No importa cómo haya sucedido, Alemania estaba fortificada. Era una señal de seguridad. Pero la bomba moderna la voló a la Eternidad, y a Hitler con ella.
46Fue Nimrod, un día, quien dijo que él construiría una torre que uniría a su gente y que él podía demostrar lo que él podía lograr por medio de su inteligencia. Y él iba a construir una torre que llegaría más allá de las nubes, que si la ira de Dios hubiera venido, él podía ser más listo que El. Con su investigación científica, él podía colocar las rocas y las piedras en tal manera que él podía llevar a la gente a seguridad, por su inteligencia. Pero él fue traído a nada, por una confusión de lenguas, y ni siquiera pudieron terminar la torre.
47Fue Nabucodonosor quien construyó las murallas de Babilonia y luego se jactaron en ello. Tan grande que seis cabezas de caballo y carros podían correr arriba alrededor de las murallas. Sus puertas eran tan grandes, al grado que el hombre sudó su vida en ellas, martillando el bronce en las puertas que pesaban cientos de toneladas; en la gran ciudad, tomaban compañías de hombres para abrirlas. Nadie podía tocar a Nabucodonosor. Pero una noche, en una fervorosa borrachera, pensando que estaban seguros detrás de sus paredes científicas, con las armas de sus días, ahí salió una Mano escribiendo en la pared. Y llegó a su fin.
48Oh, cómo el hombre ha tratado de llevar al hombre a seguridad, de ponerse él mismo en seguridad, por sus propias señales de realización. Parece, porque ese hombre busca una señal, debe haber una razón para ello; algo dentro de un hombre que exigiría una razón o una señal, de alguna parte, que él pudiera estar seguro.
49Entonces Dios habló, dijo: “Yo les voy a dar una señal Eterna, yo le daré a la Iglesia una señal Eterna”. No iba a ser una gran muralla o una torre. El dijo: “Una virgen concebirá, y dará a luz a un Hijo, y llamará Su Nombre ‘Emanuel’. Esa será la señal Eterna de Dios”. ¡Cuán sencillo! ¡Cuán pequeño!
50¿Entienden Uds. que son las cosas pequeñas que Uds. sobrepasan y omiten, que significan tanto para Dios? ¿Puede la iglesia concebir eso esta mañana? En nuestro resultado como organizaciones y sus grandes edificios y obras maestras, estamos omitiendo las cosas pequeñas que significan tanto para Dios y tanto para nuestra destinación Eterna. Nosotros omitimos esas cosas.
51Dios está diciendo eso: “Yo os daré una señal Eterna. Una virgen concebirá, y dará a luz a un Bebé”.
52¿Por qué?, ¿por qué un Bebé, por qué debería ser un Bebé? El mismo Creador tenía que venir y vivir en Su creación, para ser una señal para el hombre. ¿Por qué debería ser un Bebé? ¿Por qué no pudo El haber dicho: “Yo construiré una gran escalera, y todos Uds.... como el sueño de Jacob. O, Yo dejaré caer desde los Cielos, desde los corredores del Cielo, un cordón, y les daré fuerza que cuando Uds. mismos se aten en ella, Yo los voy a levantar”?
53Pero, El viene tan sencillo. Y dijo: “Un Bebé nacerá, esa será una señal. No solamente será una señal, pero será una súper señal”: ¡Un Bebé! Pues, la inteligencia de la ciencia se reirá en la cara de tal pensamiento. Pero, para Dios, era una súper señal. “Una virgen concebirá, y este Bebé será llamado Emanuel, que por traducción será: ‘Dios con nosotros’”. Esa es la súper señal.
54El Dios del Cielo viviendo con el pueblo es la súper señal. No sería una señal únicamente para aquel día, pero para este día y para todos los días, que Dios vive con Su pueblo. Emanuel, Dios con nosotros, esta es la súper señal. Esta es la señal Eterna, la señal Eterna que Dios dio.
55¿Y por qué El llegó a ser polvo, el mismísimo polvo de Su propia creación? El Creador llegó a ser eso, polvo de Su creación.
56El hombre trata de hacer grandes cosas. Pero, cuando Dios dio una señal, era una cosa pequeña, él hombre trata de lidiar con grandes asuntos. Dios lidia con un asunto pequeño. El hombre trata de decir: “Porque todos lo hacen de esta manera, hagamos como ellos lo hacen en Hollywood”. Dios quiere la minoría. El quiere omitir–omitir todas las cosas grandes, para recibir las pequeñas.
57“Un Bebé nacerá”, pequeño. “Emanuel nacerá”. El Dios de la creación llegó a ser parte de Su propia creación. Dios el Creador de los Cielos y tierra, Quién hizo el polvo y los árboles, y todas las cosas que son, llegó a ser parte de ellas. Esa será una señal, El vendrá por vía de un ser humano.
58Ahora, El pudo haber venido de alguna otra manera. El pudo haber venido por medio de otra, de–de otras maneras que El tiene para venir.
59Pero El escogió venir de esta manera, para dar una señal, la súper señal. Una virgen concebirá, y dará a luz a un Hijo, y le llamarán a El ‘Emanuel’. Ahora, ¿para qué era? ¿Qué razón?
60¿Por qué no escogió El llegar a ser un Angel? El pudo haberlo hecho. El pudo haber venido como un–un hombre completamente maduro. El pudo haber llegado con un saludo colmado del Cielo, con los Angeles y todos los seres del Cielo; descender desde los corredores del Cielo, la escalera de oro, y El pudo haber descendido con una banda de Angeles. El pudo haberlo hecho.
61Pero El dijo: “Yo os daré una señal, una súper señal, una señal Eterna. Una virgen concebirá, y dará a luz a un Niño”.
62Y cuando El tuvo que escoger un lugar en que este niño nacería. El pudo haber descendido por la escalera, con un saludo colmado del Cielo. El pudo haber descendido del Cielo como un Angel, o descender como un hombre completamente maduro. Pero El, también pudo haber venido en un palacio de un rey.
63Pero El dijo: “Yo os daré señal”. Y la señal fue dicha a los pastores: “Uds. lo encontrarán a El en el establo, envuelto en pañales”. Esa es la súper señal, nació sobre una pila de estiércol, y el hedor del establo, ni siquiera con ropa para ponerle a El, Emanuel. El diablo quiere hacer cosas grandes y brillantes. Dios mantiene las cosas humildes. Una súper señal: “Uds. encontrarán al Niño envuelto en pañales, recostado en el establo. Esta será una señal, la súper señal”. Cuando El estaba en la tierra, El era muy pobre. ¿Cómo hablamos de tiempos difíciles? ¿Quién es este Pequeñito? ¡Es Jehová!
64Jehová Dios llegó a ser hombre, tomó nuestro linaje, El mismo cruzó de Dios, y llegó a ser hombre. Allí está la señal. Llegó a ser... y llegó a ser hombre; no un hombre rico, pero un hombre pobre. Esta es la súper señal. “Uds. han pedido una señal”. Dijo Dios: “Yo os daré una, una señal Eterna”.
65El pudo haber venido de otra manera, como yo he dicho, pero, un Bebé, ¿por qué llegó El a ser un Bebé? Cuando esa primera boquita sin dientes se abrió en ese pesebre, en esa primera cuna... en la primera mañana de Navidad, en su pequeña cuna de pesebre, el primer gritito que salió de Su voz, ése era Dios llorando. Jehová llorando; un hombre; vino de Dios; y era hombre, todo rasgo de hombre; vino al mundo sin nada, pero todavía hombre. ¿Qué estaba El tratando de hacer? ¿Qué estaba El proponiéndose? 66 El lloró como un niño, en el pesebre. El jugó como un niño, en la calle. El trabajó como un hombre, pero todavía era Emanuel. Esta es la súper señal. Dios morando en la creación que El creó. La súper señal: “Será una señal a vosotros”.
67El era tan pobre cuando el vino a la tierra, El vino a través de un vientre prestado, un vientre prestado de una mujer. Y tuvo que pedir prestado un sepulcro para ser sepultado en él. ¡Dios! “Una virgen concebirá, sin intervención sexual”. Jehová pidió prestado el vientre de María, una mujer, para llevar a cabo la función, que El daría una señal Eterna. Y era tan pobre en la tierra, que después de treinta y tres años y medio de ministerio, El tuvo que pedir prestado un sepulcro para ser sepultado en él. ¿Pueden Uds. imaginárselo? Hablar de una concepción inmaculada, ¿qué quiere decir Ud., de todas maneras?
68¿No pueden Uds. ver la verdadera señal? Es Jehová que llegó a ser uno de nosotros. Jehová Dios en la tierra, como un fugitivo, un peregrino, en la tierra que El creó; fue rechazado, y empujado, y se rieron, y se burlaron de El; una Piedra de tropiezo para el incrédulo, una Roca de ofensa; un demonio, para el mundo religioso. Pero una señal Eterna para el creyente: “Dios con nosotros”, la súper señal. ¿Lo ven Uds.? Dios manifestado, Dios mismo presentándose al mundo, como un fugitivo. Pudo haber venido de alguna otra manera, pero escogió venir de esta manera. ¡Escuchen esto. No se lo pierdan!
69Yo creo que Dios tenía en Su mente que sería atrayente al ser humano. Lo es, para el creyente. Es atrayente cuando nuestro Dios se hace uno de nosotros. Pero, para el almidonado, impío; una piedra de tropiezo. “Yo os daré señal, una virgen concebirá. Emanuel será con vosotros”. Dios pensó que eso atraería a la raza humana, que nuestro Dios sería uno de nosotros, que El mismo cruzaría y llegaría a ser nuestro polvo, que El llegaría a ser nuestro linaje, un linaje humano; el Creador Quien hizo todas las cosas. Y de nuevo, cumplió profecía. Los profetas lo habían visto.
70Y otra cosa: “La Palabra fue hecha polvo, carne, y moró entre nosotros”. Jehová, la Palabra, llegó a ser humano, llegó a ser polvo y se tabernaculizó con nosotros. Una señal Eterna: “nunca terminará”. Oh, cuando pienso en ello, una señal Eterna, la súper señal de todas las señales, Dios llegando a ser uno de nosotros.
71Entonces de nuevo, El debe ser la Simiente de Abraham. Abraham, por supuesto, fue la señal de Eva. Eva... “Era la simiente de la mujer que iba a herir la cabeza de la serpiente”. Pero Abraham, si Uds. pueden captarlo, él tenía fe en Dios, lo cual unió el Espíritu de Dios con la carne del hombre. De allí es de dónde viene la fe. Por eso es que El pudo ser la Simiente de Abraham, no toda carne, pero la unión del Espíritu y la carne juntos. Dios, El mismo haciendo... arrancando, desarraigando todo mal, trayendo a sujeción la carne, el polvo que El creó, y vive con Ud. como un–un compañero.
72Otra cosa, El nunca violó o contradijo ninguna de Sus leyes. El no puede hacer eso. Así que ¡una virgen! “Yo os daré señal”. No un Titanic, no la O.N.U. [Organización de las Naciones Unidas–Trad.], pero “Yo os daré una señal de seguridad. Una Virgen concebirá, y ella dará a luz a un Hijo, y le llamarán ‘Emanuel’”. Esa es la señal. Sí.
73¿Ven Uds.? En las leyes de la redención de Dios, como fue en Booz y Noemí, tenía que ser un pariente cercano. Y de la única manera que el hombre podía ser redimido, es que Dios tenía que llegar a ser un pariente cercano. Yo quiero que Uds. lo vean. El nunca llegó a ser pariente del todo para el rico, para el poderoso, pero El nació en el establo, envuelto en pañales; no en un adulto, sino en el niño. El era el Dios sobre la creación. El escogió hacerlo. No vino como un hombre completamente maduro; El vino para que pudiera sufrir las sensaciones de los pequeños Bebés. El vino para que pudiera pasar a través de las tentaciones de un adolescente. Que pudiera pasar... para que El pudiera padecer los afanes y las trampas del diablo como un hombre, y abrir un camino para la gente de todas las edades, de todas las edades y de todas las clases: el pobre, el rico, el todo. El llegó a ser pobre, para que a través de Su pobreza, pudiéramos llegar a ser ricos y herederos con El en el Reino. Una señal sería dada, El mismo cruzando, El mismo haciéndose algo diferente de lo que El era; ahora una súper señal, llorando como un Bebé, jugando como un muchacho, trabajando como un hombre, pero era Dios viviendo en todas las etapas de la vida como nosotros lo hacemos.
74Uds. saben, Dios ha dado muchas señales de que El era Dios. El le dio una señal al mundo antediluviano, de que El era Dios, el Dios de juicio. El ahogó a la gente en los días de Noé, e hizo flotar a los justos en un arca; una señal de que El era justo, y de que el juicio era seguro. Esa es una señal, que todo pecador que no se arrepienta perecerá en el juicio, que el justo será salvo por la misericordia de Dios.
75El dio otra señal en la zarza ardiendo. ¿Qué sucedió cuando El alcanzó a Su profeta fugitivo: “Yo he oído los clamores de Mi pueblo, y Yo he recordado Mi pacto”? El dio otra señal allí, que El era un Dios que guardaba Su pacto, que El había recordado todo lo que El dijo, toda promesa que El hizo. El dio una señal en la zarza ardiendo: “Y Yo he descendido para librarlos”.
76Miren a Dios en Sus maneras de obrar. Cuando El creó los Cielos y la tierra, El convocó a los Angeles, y El dijo: “Hagamos”. Todo lugar en la Escritura donde El hizo algo, la mayoría de las veces: “No Yo, sino Mi Padre”.
77Pero cuando llegó al plan de Redención, El vino solo. Nadie estaba con El. El era el Unico que podía venir. Un Angel no lo podía llevar a cabo. Otro hombre, llamado su hijo, no lo podía llevar a cabo. Otro llamado algo más, una virgen santa, una madre santa, o–o a algún santo, no lo podía llevar a cabo. ¡Dios tuvo que venir! “Y Yo os daré una señal. Una virgen concebirá; y un Bebé nacerá, y El será Emanuel, Dios con nosotros”, la súper señal. Dios en Su pueblo. Dios con Su pueblo. Dios llegó a ser Su pueblo. Dios y el hombre llegaron a ser uno. ¡Una señal! Una piedra de tropiezo para el mundo, pero una bendita esperanza para el creyente. Una señal que se hablará mal de ella.
78Hubo otra ocasión que El probó. El probó en la inundación que El era el Dios de juicio, y el Dios de misericordia para aquellos que guardan Sus mandamientos.
79El mostró en la zarza ardiendo, por una señal, que El cumpliría toda promesa que El hizo. 80 Y en el Mar Rojo, El mostró que El abriría Su camino para aquellos que estaban tratando de hacer bien y seguir Sus mandamientos. No importa qué lo estorbó. Dios probó en el Mar Rojo y dio una señal, que El pudo abrir el mar. En toda tentación, El abrirá un camino de escape. Dicen: “Mamá no lo cree. Papá no lo cree. La iglesia no lo cree”. A mí no me importa quién no lo cree. Si Uds. lo creen, Dios abrirá un camino de escape. El dio una señal que El lo abriría. Ellos iban en su camino, directo a la tierra prometida, adonde Dios les prometió. Y el Mar Rojo los encerró, y ellos se metieron en problemas, no sabían qué hacer. Dios mostró que El abriría un camino de escape en toda tentación, en cada prueba. ¿No pueden Uds. dejar de fumar? Tomen a Dios una vez. ¿No pueden Uds. dejar de mentir?, ¿no pueden dejar de robar?, ¿no pueden dejar de tener ira? Tomen a Dios con Uds. una vez. Si Uds. no sienten ir a la iglesia, y no pueden llegar a ninguna parte; tomen a Dios con Uds. una vez, tomen Su promesa. El probó, en el Mar Rojo, que El abrirá un camino de escape. Dios ha dado muchas señales.
81Esa noche cuando El le dijo a los pastores: “Desciendan a Belén, porque este día ha nacido Cristo el Salvador. Cristo, el Dios ungido, este día nació de una mujer”. ¡Dios!
82No haciéndola a ella un dios. El sólo pidió prestado el vientre de la mujer, lo mismo como El pide prestado este cuerpo para predicar de él el Evangelio. Lo mismo como El pide prestado el cuerpo de Ud. para hacer la obra que El quiere hacer por medio de Ud., porque El todavía es Emanuel, una señal. Dios con Su pueblo. Dios viviendo entre Su pueblo, la súper señal Eterna. Nunca puede fallar. Siempre será la señal.
83Uds. hablan de estas señales, ¿qué de ésta? Antes que Uds. alguna vez reciban cualquier otra señal, la señal de hablar en lenguas, la señal de profetizar, la señal de algo sobrenatural, Uds. tendrán que regresar a la señal original, la señal Eterna y sin fin. Corríjanse para comenzar, y sobre ese fundamento, lo cual es la Roca a través de las edades, y nada la tocará jamás. Las puertas del infierno estarán contra Ella, pero no pueden prevalecer. Reciban esa señal: “Una virgen concebirá, y dará a luz un Hijo”.
84Y El le dijo a estos pastores: “Aquí está como Uds. lo encontrarán a El. El estará en un pesebre, en un establo, envuelto en pañales. Y cuando Uds. lo miren a El, crean, porque El es Dios entre nosotros”.
85Esa señal no era solamente para los pastores. Pero fue dada a todo el mundo, para mirarlo a El y ver quién es El. Es Dios con nosotros, Emanuel.
86Cuando El estuvo aquí en la tierra, El probó que El era Dios. Probó que Dios estaba en El, porque las señales de Dios le siguieron. El dijo: “Si Yo no hago las obras de Mi Padre, entonces no me creáis. Pero si hago las obras de Mi Padre, si no me creéis, crean las obras, la señal”. ¡Emanuel! “Yo y Mi Padre somos uno. Mi Padre me ha enviado. Y como El me envía así Yo os envío. El Padre quien me ha enviado Conmigo está, El está en Mí y haciendo las obras de El mismo. ¡Es Dios en carne!”
87¿No experimentó Lot eso antes de la destrucción? Cuando vio a Dios manifestado en carne... comiendo becerro, bebiendo leche de vaca, comiendo pan del rescoldo, y se paró con Su espalda volteada hacia la tienda, y con el pronombre personal “Yo”. “Yo, viendo que Abraham es el heredero del mundo, Yo... En otras palabras: “Yo se lo haré saber a él”.
88¿Quién era El? Entonces El dijo: “Abraham, ¿dónde está tu mujer, Sara? Eso lo sorprendió. Dios, en una prefigura de Cristo, hecho carne. Dijo: “Ella está en la tienda, detrás de Ti”. Sara se rió. Y El dijo: “¿Por qué se rió Sara?”
89Cuando Emanuel vino a través del vientre de una mujer, en vez de aparecer como una teofanía, El dijo: “Como fue en los días de Lot, así será en la venida del Hijo del Hombre”.
90Cuando El estuvo en la tierra, aquellos apóstoles salieron con el Evangelio, que aun los Angeles vieron sobre sus barandillas del Cielo, en los corredores de la Tierra en Gloria, para mirar a Esto. Uds. que están anotando la Escritura, ya que los veo escribiendo, 1 de Timoteo 3:16. “Indiscutiblemente grande es el misterio de la piedad: porque Dios fue manifestado en carne, creído en el mundo, visto de los Angeles”. Los Angeles se levantaron para echar un vistazo a Dios; cuando ellos una vez menearon sus varas delante de El, clamando “santo, santo, santo”, cuando El estaba sentado Allá, como una Columna de Fuego, en las glorias del Cielo. Y cuando El llegó a ser hombre, los Angeles vinieron y echaron un vistazo para verlo a El, Jehová hecho carne. Seguro: “Indiscutiblemente grande es el misterio de la piedad”.
91“Yo os daré una señal Eterna”, porque Dios fue hecho carne entre nosotros. El moró en carne. Será una señal Eterna. No únicamente para que los pastores miraran y creyeran, pero para Uds. del Tabernáculo Branham, y para este mundo cruel, para creer que ése es Dios. Dios dio esa señal. Jesús dijo: “Como el Padre viviente me ha enviado, y vino Conmigo y estuvo en Mí; así Yo os envío a vosotros; para que el Padre viviente vaya con vosotros, y esté en vosotros, una señal Eterna. Estas señales seguirán a los que creyeren. He aquí, Yo estaré con vosotros, aun en vosotros, hasta el fin de la tierra. Yo estaré con vosotros. Hasta el fin del mundo, Yo estaré con vosotros”.
92Alguien como yo he dicho antes, lo quiere hacer a El un Dios pequeñito. El era hombre; Dios estaba usando a un hombre. Dios estaba usando una carne que El mismo creó, para poder crear por medio de El: “Y para traer por medio de El muchos hijos”, dice la Escritura, “por medio de ese Hijo obediente. Por medio de un hijo todos cayeron; por medio de un Hijo obediente, todos los que creen vivirán”. “Dios con nosotros”, una señal, dijo que sería una señal. Jesús amaba tanto referirse a El mismo como “Hijo del Hombre”, El mismo hombre, sólo un hombre. “Yo no soy nada; el Hijo no puede hacer nada de Sí mismo”. Pero es el Padre que estaba en El, el Emanuel, el Dios.
93El–el Bebé, Dios, Jehová Dios. Ese pequeño Bebé lloró, ése era Jehová. ¿Lo pueden ver? Dios viviendo en un Bebé.
94Dios viviendo en un adolescente. ¿Qué tipo de adolescente era El? El estableció el ejemplo. Cuando El se perdió de Su padre y de Su madre, ellos miraron alrededor para encontrarlo, y lo encontraron en el templo. ¿Qué dijo El, como un adolescente? “¿No sabíais que en los negocios de Mi Padre me es necesario estar?” Un ejemplo para los adolescentes.
95Como un hombre, con toda la pompa que el mundo le ofreció a El, todo puesto allí en Sus manos, para llegar a ser el más grande de todos los hombres, el más rico de todos los hombres; quien podía decirle a la gente dónde los peces tenían monedas en su boca, podía bombear la mejor agua de los pozos y convertirla en vino, que podía cambiar cualquier cosa que El deseaba cambiar, que pudo tomar cinco panes y alimentar a cinco mil, con un poder en Sus manos para llegar a ser un gran hombre, pero todavía escogió ser pobre. Ni siquiera tenía un sepulcro cuando El murió. El tuvo que pedir uno prestado. “Emanuel, esta será una señal”. ¿Cómo viene Dios? En el pobre. ¿Cómo lidia Dios? Será una señal Eterna; con el pobre, el ignorante.
96“Una señal”, dijo la gran profetiza Ana. Cuando Simeón levantó sus manos en el templo, y sosteniendo a Ese pequeñito en pañales, Ana dijo: “Es una señal que se hablará mal de ella, para caída de Israel, pero también la reunión de nuevo, ¡una luz a los Gentiles!”
97¿Qué? “Dios con nosotros”, no en el rico y el altivo, sino en el pobre. Nació en un establo: “Dios con nosotros”. ¿Qué clase de cosas hizo El? Miren estas cosas que El dijo. Mírenlo a El, lo que El dijo.
98Pues, Dios mismo dijo: “Este es Mi Hijo amado, a El oíd. Este es Mi Hijo en quien me complazco en habitar, a El oíd”. El dijo: “Yo estaré con vosotros todos los días, hasta el fin”.
99El envió a Sus apóstoles. Ellos pusieron en fuego a la tierra en sus días, como Dios siendo uno como el hombre. Ellos bautizaron a la gente en el Nombre de ese Dios, Jesucristo. Vivieron tan cerca a El al grado que El mismo se manifestó a través de ellos, por medio de señales y maravillas y dones del Espíritu Santo. “Dios con nosotros”. Predicaron que había un verdadero y Dios viviente.
100El hombre ha construido toda clase de torres sobre tres o cuatro dioses, o dos dioses, pero hay un Dios. Ese Mensaje iba a ser revivido en los últimos días.
101Es mejor que Uds. se pongan a pensar ahora, abran sus corazones. Pídanle a Dios que revele esto a Uds., lo que yo estoy listo para decir. Cuando El vino, El cumplió lo que los profetas dijeron.
102Y cuando El viene en los últimos días, en las lluvias tardías de Dios, cuando ambas lluvias temprana y tardía serán derramadas, El viene exactamente de la manera que fue profetizado de El. “Al caer la tarde habrá Luz”. ¿Qué iba a acontecer? Emanuel, el mismo Hijo, la misma Luz, el mismo Dios que vino a morar en carne con Su Pueblo en el Día de Pentecostés, vendrá en la misma manera en los últimos días, porque habrá Luz en el atardecer. ¿Qué es? Habrá una señal, una señal Eterna: Dios con nosotros, Dios en nosotros, Dios a través de nosotros. El hombre y Dios llegan a ser uno. Jesús murió, El dio esa preciosa vida, en Su decisión. (En el mensaje del domingo pasado). Porque, El la dio por una decisión para que El pudiera traer muchos hijos a Dios. Emanuel con nosotros. El pueblo de la Luz del atardecer, eso los atraería.
103Cuando Dios dio la señal: “Esta será una señal. Dios estará morando en carne”. El pensó que atraería al pueblo. Lo atrajo. “Mas a todos los que le recibieron, les dio El potestad de ser hechos hijos de Dios”.
104Y debió atraer al pueblo de la Luz del tiempo del atardecer cuando esa misma Luz se mostró. Dios y Cristo son uno. Pedro dijo: “Sepan pues, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo”. Una señal que se habló mal de ella. Pero las Luces del tiempo del atardecer están aquí.
105Como el difunto ministro del Evangelio, cuando el mensaje Pentecostal empezó a caer al principio, el difunto Dr. Haywood, un poco antes que... El, yo creo, no... quizás cuando él estaba en lo mejor, un día cuando el Espíritu le llegó a él. El era un poeta, además de predicador. El cogió su pluma y escribió. Habrá Luz en el atardecer, La senda a la Gloria seguramente hallarán; En el camino del agua está la Luz de hoy, Sepultados en el precioso Nombre de Jesús. Jóvenes y ancianos, arrepiéntanse de todos sus pecados, Y el Espíritu Santo seguramente entrará; Porque las Luces del atardecer han llegado, Es un hecho que Dios y Cristo uno son.
106¡Las Luces del atardecer! Si estamos caminando en la Luz del atardecer, la señal del atardecer, entonces iba a ser la misma Luz y la misma señal, una señal Eterna. Entonces las mismas señales seguirán a la Luz del atardecer. ¡Fiuuu! ¿Lo ven? ¿Lo pueden entender? Ese es el mensaje de esta Navidad. Las Luces del atardecer, las señales del Mesías acompañándolo, acompañando el mensaje. Las Luces del atardecer están aquí.
107Se habló mal de ella. Ellos los rechazarán a Uds., sus hermanos. ¿Quienes lo rechazaron a El? Sus hermanos. A ellos les gustaba verlo a El hacer los milagros. Pero cuando llegó al Calvario, ¿dónde estaban todos ellos? Cuando se llega a ese momento crucial, donde Dios en Su Verdad y Su Biblia van a ser manifestadas, ¿dónde están ellos? Ellos retroceden.
108“Habrá una señal dada a vosotros. Y estas señales seguirán. Las obras que Yo hago vosotros también haréis; aun más que estas, porque Yo voy al Padre”.
109“Habrá Luz de nuevo al caer la tarde”. ¡Oh, este día oscuro por el que hemos pasado! Pero por cuarenta años las nubes se han estado disipando, a través de la primera reforma, por razón del anuncio del mensaje que Dios y Cristo uno son, que Dios fue manifestado en carne. El escogió morar en carne humana. Y hoy en día ellos lo hacen a El algo sentado en un trono, lo hacen a El alguna cosa prehistórica, algunos de ellos quieren volverlo a El a un filósofo, algunos quieren hacerlo a El un profeta. Pero, hermano, El es Dios en Ud. Dios manifestado en la carne. ¿Cómo?
110¿Cómo sabían que El era Dios en la carne? El dijo: “Si Yo no hago las obras de Mi Padre, entonces Yo les he dicho mal. Pero si hago las obras de Mi Padre, Uds. créanlo”.
111Y ahora la misma cosa. El mensaje ha revivido de nuevo en los últimos días, El mensaje de quién es El, qué es El. Emanuel morando en Uds., con las mismas obras que El hizo, manifestándose El mismo a través de Uds., con las mismas cosas que El hizo. Es la Luz del atardecer. Se ha hablado mal de ella. Es un camino duro.
112Significó algo para el joven rico, sin embargo su corazón tenía hambre, para venir a Jesús, y decir: “¿Rabí, qué debo hacer para tener Vida Eterna?” Dijo: “Guarda los Mandamientos”. El dijo: “He hecho eso desde niño”. Dijo: “¿Deseas ser perfecto entonces?” Dijo: “Sígueme”.
113Pero él se fue triste. Era demasiado el precio. Si El pudiera haberle dado a El algo de dinero y construir una gran iglesia en alguna parte, él mismo llegar a ser un miembro, él fácilmente lo hubiera hecho. ¿Qué no ven cómo eso se compara hoy en día entre los ricos? Había otros.
114No solamente el rico, sino pobres; muchos de ellos de los pozos de lodo y demás, ellos rechazaron debido a la popularidad. Porque El no era popular. El era Emanuel. Ellos dijeron: “Ese es criticismo. Ese es–ese es el diablo. Esa es telepatía mental. Ese es–ese es Beelsebú”. Los maestros del día, sus grandes iglesias dijeron: “Tonterías”.
115Pero Dios dijo: “Es una señal Eterna, la súper señal, la señal de todas las señales, que Dios es con vosotros, aun en vosotros, hasta el fin del mundo”. Allí tiene su súper señal. Excede a todas las señales. Es la primera señal. En Hechos 19, aquellas personas tuvieron que regresar y reconocer esa señal, antes que alguna vez pudieran recibir el Espíritu Santo, Hechos 19:5. Sin embargo, un creyente tenía la Biblia, y tenía un buen predicador que estaba probando que Jesús era el Cristo, aún antes que ellos pudieran entrar en Ello... y ver la señal, ellos tuvieron que venir y ser bautizados de nuevo, hacer que se les pusieran manos sobre ellos y recibir el Espíritu Santo. Eso es verdad.
116Pero en el tiempo del Atardecer, las Luces están aquí. Y es criticado, es burlado. Se habla mal de ello. El profeta dijo que se hablaría mal de ello: “Una piedra de tropiezo”. Se habla mal de ello, es burlado, criticado; Emanuel en nosotros, obrando Su voluntad a través de nosotros.
117Oh, hoy en día, mi hermano peregrino, mi hermana, crean esa señal. Miren dentro del pesebre de su propio corazón, y vean si Uds. son capaces de decirlo dentro de sí mismos. Vean la señal que los pastores vieron. Dios en carne, morando entre el pobre, el necesitado, el desechado. Vean si Uds. pueden entenderlo. Dios en su corazón, Dios aquí. Observen y vean si se manifiesta El mismo exactamente en dulzura y mansedumbre, como El lo manifestó.
118Hace unos años, hubo una muchacha que fue al colegio, y con muchas de sus colegas allí, ella misma llegó a ser una pequeña sabelotodo, después de su enseñanza del campo que había tenido por su madre en un hogar del campo. Y un día ella decidió, algunos dos años después, de visitar a su madre de nuevo. Ella le escribió a ella un telegrama y le dijo que llegaría en tal y tal tren, para encontrarla en la estación. Sin embargo, ella trajo a otra sabelotodo con ella. Y ella misma había llegado a ser una sabelotodo. Y ella trajo a otra con ella, que era más o menos una adolescente sabihonda de los modernos días de sofisticación.
119Y cuando ella llegó a la estación, cuando empezó a bajarse del tren, ella miró. Y allí estaba su madre, buscando con todo lo que estaba en ella, para ver adónde estaba su hija. Y cuando la muchacha que estaba con ella, mamá... la vio con toda la cara cicatrizada, y sus manos todas quemadas. Y ella se veía terrible, vieja, y se veía horrible. Y la muchacha que estaba con la pequeña María le dijo a ella: “¿Me pregunto quién es esa vieja de apariencia miserable?”
120Y la muchacha estaba avergonzada de su madre. Ella dijo: “Yo no sé. Yo no sé quién es ella”.
121Y su madre, cuando vio a su hija, corrió hacia ella y la abrazó, y empezó a besarla.
122Ella la empujó, dijo: “Yo no la conozco. Ud. tiene la persona incorrecta”, porque ella no quería estar afiliada con tal persona que alguien más se riera y se burlara de ella.
123De casualidad había allí un hombre, un conductor del tren, parado junto. El cogió a la joven del hombro. El dijo: “¡Qué vergüenza, desdichada! Yo recuerdo el caso muy bien”.
124Y la gente se reunió a oír lo que había sucedido. El detuvo a la muchacha, y él dijo: “Esta jovencita, cuando ella ni tenía seis meses de edad, estaba en su cunita en el piso de arriba. Y su preciosa madre, la mujer más hermosa que alguna vez haya visto”, dijo el viejo conductor. Dijo: “La casa empezó a quemarse mientras su madre estaba tendiendo ropa. Y todos los vecinos corrieron, gritando, ellos lo vieron. La madre nunca lo notó. Era en el porche del lado de la casa. Y las llamaradas habían prendido bien, y se habían ido hacia arriba”.
125Y dijo: “Ellos no podían detener a esa madre frenética. Su Bebé estaba en el piso de arriba” Y dijo: “Todos ellos gritaron, ‘Ud. no puede traspasar esas– esas llamaradas’. Pero ella tomó la sábana que estaba en su mano, al estar tendiéndolas, y era una sábana mojada. Y ella se la puso alrededor de ella, y ella se fue a través de las llamaradas, y al piso de arriba, sin pensar acerca de su propio peligro. Entonces cuando ella llegó allí, ella sabía que no se podía envolver la sábana alrededor de sí misma para regresar. Pero, para salvar la hermosura de su hija que iba a continuarse en ella, ella envolvió a la bebé en la sábana, y corrió a través de las llamaradas, con la cara descubierta y manos y brazos. Y quemó la carne de su cuerpo, y encogió sus mejillas a sus huesos, y la desfiguró, quemó su cabello, y los–los... todo hasta los huesos en sus dedos”.
126Dijo: “Ella llegó a ser fea, para que tú pudieras llegar a ser bonita. Ella se privó de su hermosura, ella se privó de todo lo que ella tenía, para que ella pudiera salvarte. ¿Y entonces tú te paras y estás avergonzada de esa preciosa madre?”
127Hermano, cuando veo a Dios, al Dios del Cielo, que se privó de Su trono, Su hermosura, y todo lo que El era; para nacer encima de una pila de estiércol, ser envuelto en pañales, para que le hicieran burla por Sus señales y Sus maravillas, para que fuera llamado un demonio; ¿debería yo avergonzarme de El? No, señor. Dejen que el mundo clásico haga lo que quiera hacer. Para mí, El es una súper señal. ¡El Espíritu Santo en mí clama! Pudiera hacerme actuar raro y ser un hombre loco para este mundo, pero no puedo negarlo a El quien hizo tanto por mí. El tomó mi lugar en muerte. El tomó mi lugar en el Calvario. El hizo todas estas cosas. El condescendió del Cielo, de los tronos blancos de perla, para llegar a ser un hombre; para probar de mi sufrimiento, para pasar por mi tentación, para saber cómo ser la clase correcta de mediador en mí, para dirigirme y guiarme a Vida Eterna. Y a través de Su pobreza, yo soy hecho rico. A través de Su muerte, se me ha dado Vida, Vida Eterna.
128No lo niegue a El. No esté avergonzado de El. No esté avergonzado de El. Pero abrácelo, y diga: “Sí, mi querido Señor, dame a mí como a ellos en el Día de Pentecostés. Señor, dame el Espíritu Santo. Derrámalo dentro de mi corazón. A mí no me importa lo que digan los adolescentes. A mí no me importa lo que el mundo diga. Yo no estoy mirándolos a ellos. Yo estoy mirándote a Ti”. ¿Qué es? ¿Unirse a la iglesia? No. La súper señal, Emanuel, ¡Dios con nosotros! Oremos.
129En la audiencia de la gente esta mañana, ¿hay alguien aquí que le gustaría decir: “De mi parte, yo estoy avergonzado de mi vida; yo no estoy avergonzado de El; yo estoy avergonzado de mi vida”, para ofrecerle a El, Quien llegó a ser feo, y despreciado por el mundo?
130“Un varón de dolores, experimentado en quebranto. Todos escondimos nuestros rostros de El”, dijo el profeta. “El fue despreciado y rechazado. Sin embargo, nosotros le tuvimos por azotado y por herido de Dios. Sin embargo, El fue herido por nuestras rebeliones, y molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre El, y por Su llaga fuimos nosotros curados”.
131¿Se avergonzarían Uds. de El? Si lo están, vengan al altar y arrepiéntanse de sus pecados. Si Uds. no están avergonzados de El, y están avergonzados de su vida que le han presentado a El, una cosa tan horrible. Uds. se han avergonzado muchas veces, delante del patrón, delante de su amiga, delante su amigo, delante su novia o novio. Uds. se han avergonzado de El, Emanuel morando en Uds. Levanten sus manos y digan: “Dios, perdóname por haberme avergonzado”.
132Nuestro Señor y nuestro Dios, humildemente y muy bondadosamente te pedimos que aceptes nuestra disculpa, esta mañana, por todas nuestras faltas, porque todos nosotros a veces somos culpables. Somos culpables de no pararnos por la Verdad. Somos culpables. Cuando quieren llamarnos algún nombre malo, como, oh, “santo rodador” [un aleluya–Trad.], o alguna cosa mala que no es así, sin embargo, algunas veces retrocedemos como Pedro y nos calentamos en el fuego del enemigo. Perdónanos, Señor.
133El Año Nuevo se nos aproxima. Que empecemos desde esta misma hora, y veamos la súper señal de Dios entre nosotros, Dios viviendo con nosotros, morando en nosotros, obrando, haciéndolo exactamente de la manera que El lo hizo. Y las Luces del atardecer están aquí. Perdona nuestras faltas. Perdona nuestros pecados.
134Y nosotros muy amablemente, Señor, aceptamos Tu Regalo de Navidad, al Hijo de Dios, para que more en nuestra carne, en nuestro polvo, que viva en nosotros, santificando Su camino por Su propia Sangre, y dándonos la seguridad de Vida Eterna. Te damos gracias. Te doy gracias, Señor, por este gran maravilloso Regalo de Dios, porque El es un regalo, un regalo del Espíritu Santo, todo envuelto en el Nombre del Señor Jesús. Estamos contentos de recibirlo. Te damos gracias porque nuestra iglesia se para por esa señal, porque la señal se para por la enseñanza de la Iglesia. Nosotros nos paramos por ella. Ella se para por nosotros. Y es conocido hoy entre los Cristianos de todo el mundo, de un pobre grupo de gente ignorante, en la calle Octava y Penn, en Jeffersonville; ese Emanuel, la Columna de Fuego del desierto, el Jesús de Galilea, el Espíritu Santo de Pentecostés, manifestado por todas las señales de Emanuel en la Luz del atardecer. Estamos tan agradecidos, Señor. Y que otros lo vean y lo reciban. Porque, lo pedimos en el Nombre de Jesús, y por Su causa y por causa de la Iglesia. Amén.
135Yo deseo que tuviera la voz de un cantante. Si yo tuviera la voz de un cantante ahora mismo, yo amaría cantarles a Uds. mi himno favorito, escrito por mi precioso amigo, William Booth Clibborn. Bajó de Su gloria, la historia siempre viviente Vino mi Dios y Salvador, y Su Nombre fue Jesús. Nació en un pesebre, entre los Suyos fue un extraño, El Dios de dolores, de lágrimas y agonía. ¡Oh cuánto le amo! ¡Cuánto le adoro! ¡Mi vida, mi sol, mi todo en todo! El gran Creador llegó a ser mi Salvador, Y toda la plenitud de Dios moró en El. Qué condescendencia, trayéndonos redención; Cuando en lo más oscuro de la noche, sin ver ninguna mínima esperanza; (¡Entonces el zigzagueante relámpago vino!) El Dios precioso y tierno, puso a un lado Su esplendor, (Bajó a un pesebre, a un establo lleno de estiércol para nacer en él) Se humilló para cortejar, para ganar y salvar mi alma. ¡Oh cuánto le amo! ¡Cuánto le adoro! ¡Mi aliento, mi sol, mi todo en todo! El gran Creador llegó a ser mi Salvador, Y toda la plenitud de Dios moró en El. 136 Y entonces El está en mí, y yo estoy en El, y en Uds.... “En aquel día, vosotros conoceréis que estoy en el Padre, el Padre en Mí, y Yo en vosotros, y vosotros en Mí”, Dios, Emanuel, con nosotros.
137Era ese Emanuel que vio a George Wright, que está sentado allí ahora mismo; postrado allá muriéndose, cuando cuatro doctores lo desahuciaron. Era ese Emanuel, cuando El tuvo que pedir prestado un vientre, cuando El tuvo que pedir prestado un–un sepulcro. El pidió prestados mis ojos, dijo: “Ve dile al Hermano George, ‘ASI DICE EL SEÑOR. El cavará el sepulcro de estos predicadores y demás que se están riendo de él’”.
138Era ese Emanuel, era Ese mismo, con respecto a los animalitos el otro día en el bosque. Era El mismo, con respecto a Margie Morgan que está sentada allí, y todo lo demás. Era El mismo quien pidió prestadas las facultades mentales, los sentidos del cuerpo, para El mismo presentarse hoy al mundo, por medio de Uds. mientras las Luces del atardecer están brillando. ¡Dios sea misericordioso, amigos!
139Yo estoy tomando mucho de su tiempo. Procurémoslo. Denos un tono: “¡Oh Cuánto Le Amo!” ¿Cuántos lo saben? ¡Oh cuánto le amo! ¡Cuánto le adoro! ¡Mi vida, mi sol, mi todo en todo! El gran Creador llegó a ser mi Salvador, Y toda la plenitud de Dios moró en El. [El Hermano Branham tararea “¡Oh Cuánto Le Amo!”–Ed.]. ¡... cuánto le adoro! ¡Mi aliento, mi sol, mi todo en todo! El gran Creador llegó a ser mi Salvador, Y toda la plenitud de Dios moró en El.
140[El Hermano Branham empieza a tararear, “¡Oh Cuánto Le Amo!”–Ed.] Ahora es el tiempo para que El muestre Su gracia. Una madre trae aquí a su pequeño bebé con leucemia, cáncer en su torrente sanguíneo. ¿Ese demonio en un bebé? Dios oye mi voz. “Habla la Palabra, y así será”. Porque, Señor, Tú has dicho: “Di a este monte, ‘muévete’, no dudes, será”. En el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios, yo condeno este demonio llamado leucemia. La enfermedad del cuerpo de este niño se irá. Tiene que dejarlo. En el Nombre de Jesucristo, que sea así. ¡... mi sol, mi todo en todo! El gran Creador llegó a ser mi Salvador, Y toda la plenitud de Dios moró en El.
141¡Cuánto le amo! Yo simplemente no lo puedo dejar. Yo quiero así como Jacob, aferrarme a Ello. ¡... le adoro! ¡Mi aliento, mi sol, mi todo en todo! (“Esta será una señal”). El gran Creador llegó a ser mi Salvador, Y toda la plenitud de Dios moró en El.
142¿No es El maravilloso? ¿No sienten sólo como adorarle? Sólo en el Espíritu, sólo adorarle a El. [El Hermano Branham empieza a tararear, ¡Oh Cuánto Le Amo!–Ed.]. Sólo olvídese de Ud. mismo ahora. No esté avergonzado. El Espíritu Santo está aquí. Ese es el Espíritu Santo. Simplemente en mansedumbre a su propia manera. El gran Creador llegó a ser mi Salvador, Y toda la plenitud de Dios moró en El. (Allí lo tiene). Qué condescendencia, trayéndonos redención; (“Habrá una señal”). Cuando en lo más oscuro de la noche, sin ver ninguna mínima esperanza; El Dios precioso y tierno, puso a un lado Su esplendor, (¡Piensen lo que El hizo!) Se humilló para cortejar, para ganar y salvar mi alma.
143Levantemos nuestras manos cuando lo cantemos. ¡Oh cuánto le amo! ¡Cuánto le adoro! ¡Mi aliento, mi sol, mi todo en todo! El gran Creador llegó a ser mi Salvador, Y toda la plenitud de Dios moró en El.
144Señor, nosotros nunca podremos entender las riquezas, la plenitud de Tu Espíritu, hasta que nosotros le veamos a El en ese día cuando El venga. Quizás nosotros estemos durmiendo en el polvo. Quizás yo tenga que regresar al polvo original, pero eso no me preocupa ni un poquito. “Yo sé que El llamará, y yo responderé. Y luego yo le veré como El es. Este cuerpo corruptible será cambiado y hecho como Su propio cuerpo glorioso, con el cual El puede sujetar a Sí mismo todas las cosas”.
145Yo siempre estaré agradecido Contigo por el regalo de Navidad de Cristo en mi corazón, por saber que es el mismo Cristo, porque El hace la misma cosa. El me hace sentir y actuar como El lo hizo en el principio, con Su siervo.
146Yo estoy agradecido por una Iglesia universal, triunfante, ya predestinada y llamada, y sellada, y ordenada a ese Cuerpo. Yo los encuentro en Asia, Africa, Roma, dondequiera, Indiana, a través del estado, Africa. Por todas partes alrededor del mundo, yo encuentro esa Iglesia triunfante, que sabe que Tú has venido en la carne. Y Tú dijiste que: “Todo espíritu...” En Tu Biblia, Tú dijiste: “Todo espíritu que no confiesa esto, es el espíritu incorrecto, el anticristo. Todo espíritu que no testifica esta misma cosa, que Cristo ha venido en nuestra carne, es el espíritu anticristo”.
147Padre, Dios, ayúdame a–a sacar de un tirón a esas teas de allá. Yo los puedo ver, Señor, allá. Veo los leprosos en las puertas, miro allá en India, en el Taj, en la puerta, esos pobres sujetos arrastrándose en la tierra, sin pies. Veo a esos pobres muchachitos de color allá en Africa, sus manitas extendidas. ¡Oh Dios envíame, Señor! Deja al Angel venir con el carbón de Fuego, quema dentro de mi alma, Señor, y quita toda la escoria y la pereza, para que pueda ir como una–una tea de Dios, para arrebatar del fuego a aquellos que están en densa oscuridad.
148Bendice a mi iglesita, Señor. Oh, yo puedo ver la pequeña senda de aserrín por aquí, veo a la gente preciosa. Personas pasando en sus carros, riéndose de ellos, porque tienen sus manos levantadas, alabando a Dios. Pero algún día Jesús vendrá, y todas las cosas serán corregidas. No estaremos avergonzados, Señor. Nos uniremos con Pablo de antaño, y diremos: “Yo no me avergüenzo del Evangelio de Jesucristo, porque es el Poder de Dios para salvación, para Vida Eterna, a todo aquel que cree”. Ayúdanos a vivir de esa manera, Padre. Te estamos adorando ahora en el Espíritu, en lugares Celestiales. Te damos gracias por esta visitación esta mañana. En el Nombre de Jesús. Amén.
149Solamente una vez más, ¿lo harían? ¡Oh cuánto le amo! ¡Cuánto le...! Señor Jesús,...? en el Nombre de Jesús. ¡... mi todo en todo! El gran Creador llegó a ser mi Salvador, Y toda la plenitud de Dios moró en El.
150Solamente quiero más de El, ¿no es así, Doe? [Dolores dice: “Sí”–Ed.]. Esa es mi hermana, mi hermana en la carne. “¡Oh cuánto le...!” Mi nuera. Ellas desean más de Dios. El Hermano Grimsley viene, deseando más de Dios. “Mi todo..” Eso es. El Hermano Wood viene. El Hermano Collins, un predicador Metodista; sus esposa, otros. “... llegó a ser mi Salvador”. Estas son la obras del Espíritu Santo llamando, El mismo. “...moró en El”. ¡Oh cuánto le amo!... Sólo expréselo ahora a su propia manera. ¡Cuánto le adoro! ¡Mi aliento, mi sol, mi todo en todo! El gran Creador llegó a ser mi Salvador, Y toda la plenitud de Dios moró en El.
151Señor, Señor, aquí están, las ovejas de Tu prado. Aliméntalos Señor, con Tu Espíritu. Ellos mismos se están entregando a Ti, Señor. Ellos están consagrando sus vidas a Ti. Ellos se pararon porque no están avergonzados del Evangelio de Jesucristo. Sabemos que Tú estás aquí, la gran Columna de Fuego, el Cristo, el Espíritu Santo. ¡... adoro! ¡Mi aliento, mi sol, mi todo en todo! El gran Creador llegó a ser mi Salvador, Y toda la plenitud de Dios moró en El.
152[El Hermano Branham empieza a tararear, ¡Oh Cuánto Le Amo!–Ed.]. Solamente hable ahora en sus propias palabras. Ese es el Espíritu Santo que los trajo a Uds. aquí. Sólo díganle que Uds. le aman. El mismo Espíritu Santo que los levantó en Pentecostés, Uds. están aquí llorando, derramando lágrimas, regocijándose. El gran Creador llegó a ser mi Salvador, Y toda la plenitud de Dios moró en El. Sin renuencia, carne y sangre Su sustancia, (un pequeño Bebé en ella). El tomó la forma de hombre, reveló el plan escondido. Oh misterio glorioso, Sacrificio del Calvario, Y ahora sé que Tú eres ese gran “Yo Soy”. ¡Oh cuánto...! ¡Oh Dios! ¡Cuánto le adoro! ¡Mi aliento, mi sol, mi todo en todo! El gran Creador llegó a ser mi Salvador, Y toda la plenitud de Dios moró en El.
153Oh amor que no me dejará ir, amor que controla mi corazón más allá de cualquier cosa, la dulzura de la Presencia del Espíritu Santo; mientras Su Iglesia está parada alrededor del altar, adorando, mirando en el pesebre, viendo la misma cosa que los hombres sabios vieron, Dios hecho carne. ... llegó a ser mi Salvador, Y toda la plenitud de Dios moró en El.
154Si hay algo mal en su vida, confiésenlo ahora en la Presencia del Espíritu Santo, mientras están en silencio. Miren adentro de su corazón, vean si hay un pesebre allí que puede soportar el criticismo, en su confesión que El es Dios. ... toda la plenitud de Dios moró en El.
155Ahora con sus rostros inclinados, sólo ofrezcan una oración Uds. mismos. Este es el Espíritu Santo. ¿No pueden Uds. sentir la mansedumbre y la docilidad del Espíritu de Dios, la dulzura, y Vida duradera?
156“Donde hay lenguas, cesarán. Donde hay profecía, se acabará. Donde hay ciencia, se acabará. Pero cuando ha llegado el amor, permanece para siempre”. “El amor es sufrido. No se envanece. No es jactancioso. No hace nada indebido. Pero nos humilla, nos endulza, vierte la dulzura en su alma”.
157Oremos ahora, cada uno a su propia manera, dándole gracias a Dios por lo que El hizo.
158Oh Señor, en la dulzura de este canto, expresando por las notas, no un sonido incierto, pero un sonido que significa para nosotros, Quien es nuestro Dios, como la Palabra lo ha expresado. Ahora la música lo expresa. Ahora nuestros corazones lo expresan, Señor, nuestras actitudes hacia Ti. Nosotros venimos hacia adelante. Ellos están de pie. Ellos te aman a Ti. Juntos, Señor, nos paramos como Tus ovejas, las ovejas de Tu prado. Nosotros amamos este Alimento, es bueno para nuestras almas. Y sabemos que Dios vive con nosotros. Sabemos que Dios fue vaciado en Cristo, y Cristo fue vaciado en la Iglesia.
159Y aquí estamos hoy, cuando toda clase de religiones, y toda clase de denominaciones y faces, toda clase de creencias, pero todavía la Palabra habla por Sí misma, Dios manifestado. La súper señal, que Dios todavía está manifestado en la carne de Su pueblo, haciendo las mismas señales y maravillas, apareciendo en una forma de Nube, una Columna, morando entre nosotros, discerniendo nuestros corazones, prediciéndonos cosas que vienen, sanando nuestras enfermedades, ligándonos tanto al Cielo que llegamos a estar fuera de nosotros mismos. Al grado, que hacemos cosas extrañas, para los hijos del mundo; cómo ellos se paran ahí y se ríen, y piensan que estamos locos; así como lo hicieron en Pentecostés, diciendo: “¿No están todos estos ebrios?” ¡Pero, cuánto le amo! ¡Cuánto le adoro! ¡Mi aliento, mi sol, mi todo en todo! El gran Creador llegó a ser mi Salvador, Y toda la plenitud de Dios moró en El.
160¿Levantan ahora sus manos para depositar su fe en Dios, sus votos a Dios, su lealtad y tributos a Dios, la iglesia junta?
161Nosotros ahora, Señor, nos presentamos a Ti, después de esta bendición de manifestación de Tu Presencia, sabemos que todavía Dios es manifestado en nuestra carne. El llegó a ser nuestro polvo, El llegó a ser nuestro linaje; El mismo cruzó de Dios para llegar a ser hombre, para que el hombre pudiera vivir en El. Y nosotros te sentimos a Ti esta mañana, en nuestros espíritus. Vemos Tus obras y Tus manifestaciones. Te amamos. Nosotros nos comprometemos de nuevo a Ti: para honrarte, para amarte, y para hacer todo lo que sabemos como hacer, que sería agradable, para vivir vidas que serían como Cristianos, que no traerían reproche, pero serían una bendición a Tu gran Nombre Santo. Esto hacemos, Señor, como Tus hijos, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
162Yo quiero preguntarles algo antes de que Uds. tomen asiento. ¿Alguna vez sintieron una cosa tan dulce? ¡La dulzura del Espíritu Santo! Sin nadie decir una palabra; sólo automáticamente se levantaron, vinieron hacia adelante. La gloria de Dios, ¿ven?
163Yo he estado orando y estudiando, dos días, sobre esto. Más que eso, desde el último domingo, o el último, sí, el domingo.
164Cómo es que esa súper señal, cómo Dios dijo: “Yo les daré una señal. Yo estaré en su carne. Seré como ellos; ellos serán como Yo”. El dijo que los Angeles miraron, o dijeron... Los Angeles le dijeron a los pastores: “Vean en el pesebre, Uds. verán lo que Yo quiero decir”. Esa señal no solamente era para Angeles. No era solamente para los pastores. Es para que el mundo vea y crea que Dios mora en carne.
165Y por medio del ofrecimiento de esa carne, El santificó nuestra carne, para que El pudiera morar dentro de nosotros; Dios en vosotros, Cristo en vosotros. “He aquí, Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”. No olviden esto. Guárdenlo en sus corazones.
166Yo recibí algunos regalos de Navidad extremadamente buenos, una cámara de película, y muchas otras cosas, pistolas y cosas, esa gente me ama, ellos me obsequian. ¡Cómo aprecio eso!
167Pero, oh, esto, esta Vida Eterna, la bendita seguridad que Cristo vive en nosotros, que Su plenitud mora dentro de nosotros, nos hace levantarnos y actuar diferente. Porque, Uds., cuando Uds. hacen eso, Uds. se convierten en un fugitivo a las cosas del mundo. Uds. se convierten en un peregrino. Uds. se consideran a sí mismos muertos a las cosas del mundo, y viven en una nueva vida. Ahora Uds. son unos extranjeros en el mundo. Uds. son unos extranjeros porque Uds. han profesado claramente, por su acción, que: “Hay una Ciudad Cuyo Arquitecto y Constructor es Dios”. ¿Ven? Y a Uds. ya no les interesan estas cosas del mundo, pero somos personas que vamos con destino al Cielo, buscando esa Ciudad cuyo Arquitecto y Constructor... de Dios. Nosotros somos Simiente de Abraham porque hemos creído en el Señor Jesucristo, y hemos muerto a las cosas del mundo y hemos resucitado de nuevo en la resurrección de Su semejanza; para andar como Abraham anduvo, buscando una Ciudad por venir, tomando la Palabra de Dios, llamando todo lo demás contrario, para hospedar Angeles en nuestro hogar, como Abraham hospedó a los mensajeros de Dios, que trajeron el mensaje. ¡Oh, qué tiempo! Profesando que no queremos más del mundo. Lo queremos a El y a El solamente. El es nuestro Salvador.
168Mientras Uds. salen de este edificio esta mañana, llévenlo a El con Uds. Nunca permitan que se les vaya. Sean dulces en su alma, todos los días de su vida. Dios les bendiga ahora mientras se van a sus asientos, y los niños obtienen sus regalos. Dios les bendiga.
169¿Es para que se ore? Ayúdeles por aquí, hermana. Vamos a orar hasta tocarlo. El Señor sea misericordioso con este hermano. Quita el espíritu de embriaguez de él, Señor. Que él esté ebrio con el Vino nuevo de Dios. En el Nombre de Jesucristo. Amén.
170¿Simplemente no es esto Celestial? ¿Cuántos sienten eso, sólo esto, sólo una dulzura? Nadie sabe qué decir. Yo no sé nada qué decir. Yo sólo, yo... Me están faltando palabras. Yo–yo no sé qué decir. Simplemente Su Espíritu entrando, ¿ven?
171¿Qué es? Uds. han llegado a ser corderos, y la Paloma está aquí para guiarlos a Alimento para corderos, Alimento de ovejas. Este es Alimento de ovejas: “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios”. Nuestros espíritus viven de Eso.
172Yo ahora creo que voy a ver a mi buen amigo, el abogado Robinson, si Uds. sólo esperan en el edificio lo suficiente para que yo me pueda cambiar mi ropa y regresar, porque yo estoy sudado.
173El Hermano Neville tomará el servicio ahora, para los–para los regalos de los niños. El señor los bendiga.
174Siempre canten ¡Oh Cuánto Le Amo! Cuando Uds. hagan eso, recuerden lo que creemos en El: “Toda la plenitud de Dios moró en El”. Dios lo bendiga, Hermano Neville.
175[El Hermano Neville habla con el Hermano Branham–Ed.]. Sí, si Ud. quiere que lo haga. [“Sí”].
176El Hermano Neville me preguntó si yo volvería esta noche, de nuevo, para predicar esta noche de nuevo. A mí no me gusta tomar su servicio. Pero estoy aquí, para eso es que estoy aquí. Muy bien, yo volveré esta noche, si el Señor quiere, para hablar en el servicio.