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~ VEAMOS A DIOS ~
1Pueden sentarse. Lo siento el haber hecho eso, Hermano Borders, pero hubo un caso de emergencia allá afuera que se estaba muriendo de cáncer, y tenía que atenderla. Sólo... Yo sé que Ud. me excusará por eso. Así que está bien. No me gusta llegar tarde. Yo había estado esperando sólo un poquito, y reuniéndome con algunos amigos, y luego entré en este caso que lo acababan de traer; mucho muy grave, así que tuve que atenderla rápidamente.
2Yo simplemente no sé cómo empezar en esta tarde. Yo estaba pensando en el camino hacia acá: "¿Qué pudiera decirle a-a una audiencia de gente como ésa?" Esto ha sido una reunión memorable para mí. Y no estoy diciendo eso sólo porque estoy delante de Uds. Lo estoy diciendo porque proviene de mi corazón. Y yo quiero que sepa cada uno de estos ministros, que yo considero ésta como una de las reuniones más grandiosas que yo alguna vez haya tenido. Eso es correcto. Fue tan sobresaliente por causa de su fina cooperación. Yo he visto ocasiones cuando había... yo he tenido más audiencia, más concurrencia, pero yo nunca he visto en una reunión que haya tenido en mi vida, un compañerismo más dulce, que el que he tenido entre Uds. hermanos. Dios los bendiga. Confío que sus iglesias crecerán y se extenderán y... hasta que no haya fin a ello. Yo pido que Dios los mantenga a Uds. en el ministerio hasta que El venga. Esta es mi sincera oración por Uds. Y yo he-yo he visto aun en donde yo he tenido más ministros en cooperación, como algunas ocasiones en Africa, India, como en ésas, en donde teníamos varios cientos en una directiva. Pero nunca una ocasión, que al parecer, me respalden, como un solo corazón, unánimes. Eso es verdaderamente maravilloso. Yo aprecio esto, hermanos. Y yo ciertamente... Todo lo que yo pudiera hacer por Uds., sólo recuerden: yo soy su hermano. Las noches no se ponen muy oscuras; la lluvia no caerá muy fuerte. ¿Ven? Yo haré cualquier cosa que yo pueda para ayudarlos a avanzar este gran Evangelio, o hacer algo por Uds. Dios siempre sea con Uds.
3Yo quiero también decirle aquí a mi hermanito, Roy Borders... Yo he conocido al Hermano Borders sólo por un corto tiempo.
4Yo siempre había querido encontrar a alguien que me preparara las reuniones. El Hermano Roy pareció pegar exactamente al clavo. El no es un ministro. El es un hombre de negocio. Yo le permití preparar dos o tres reuniones, sólo para ver lo que él haría; y este es el resultado: unánimes.
5Y generalmente si un ministro viene a preparar reuniones para uno, bueno, un ministro siempre tiene una cosa u otra, y él tiene una doctrina, o-o una cosa u otra que-que él quiere presentar. Y él se mete entre un grupo de ministros y él presenta una doctrina, luego-luego uno entra en problemas. ¿Ven? Así que es mejor que sea un hombre que no es ministro.
6A propósito, entrando, alguien me preguntó, dijo: "Hermano Branham, ¿es Ud. de los Sólo Jesús?, ¿pertenece Ud. a los de Sólo Jesús?" Yo dije: "Absolutamente no".
7Y dijo: "Alguien dijo que Ud. no creía en hablar en lenguas". Yo dije: "Ellos no me conocen muy bien; eso es todo. Seguramente que creo".
8Ahora, y el Hermano Borders es un... ciertamente es un caballero Cristiano; ha hecho un trabajo muy bueno. Y ciertamente doy las gracias al Hermano Borders desde aquí. El ha tenido mucha tristeza, mucho problema, pero ha-ha hecho buen trabajo. Dios bendiga al Hermano Borders, es mi sincera oración.
9El Hermano Wagner, yo pienso que él es como el presidente, creo yo. El es el del comité con el que siempre me he estado reuniendo; un trabajo maravilloso, igual como lo hizo la otra vez: fino. El me invitó a su casa para estar con él, estar en su casa. Yo verdaderamente quería tanto hacer eso, que casi lo podía sentir. Yo tuve que rechazarlo porque yo pensé que quizás, con este compañerismo maravilloso, me gustaría ir a cada uno de sus hogares (¿ven?), me gustaría ver a cada uno de Uds. Y yo-yo respeto los sentimientos de Uds., y estoy seguro que el Hermano Wagner entendió la situación. ¿Ven Uds.? Que si yo... Si yo fuera con el Hermano Wagner, yo querría ir con cada uno de Uds. de igual manera. Si yo no logro hacer eso, Hermano Wagner, algún día en el otro lado, en el otro lado, yo quiero mil años con cada uno de Uds. Así que simplemente tendremos un momento maravilloso Allá.
10El Hermano Toy, él ciertamente es... él simplemente es... Yo no sé cómo él hace tantas cosas al mismo tiempo, pero él ciertamente puede hacer mucho. Yo lo vi el otro día en el desayuno de los Hombres de Negocio, cómo él estaba tomando la parte de predicador, de diácono, de conserje, y de todo lo demás que se presentaba, y él estaba tratando de hacerlo todo. El ama al Señor. Yo tuve el privilegio de conocer a su esposa, y de ver cantar a su encantadora hija y a su esposo que canta. Ciertamente fue una inspiración. Yo le acababa de decir a él hace unos momentos: "Ellos no tienen necesidad de estar en casa, trabajando en el trabajo regular. Ellos deberían estar allá en el campo evangelístico, en alguna parte, con grandes dones como esos".
11¿Ven?, cada uno tiene... Espero que no se me olvide alguien. La señora que toca el piano, los cantantes, los coros, y todo lo que ha sido, yo ciertamente lo aprecio con todo mi corazón.
12Y los hermanos aquí, Gene y Leo, ellos también quisieran expresar su sentir a Uds., por comprar las cintas y los libros, y la parte que ellos tienen que atender. Yo los acabo de encontrar en la puerta hace unos cuantos momentos, y les dije que yo expresaría su sentir a Uds. hermanos. Ellos ciertamente aprecian todo lo que Uds. han hecho para ayudarles a ellos, y al gran movimiento de Dios.
13Y ahora, esto es de parte mía, de mi hijo, de mi esposa, y de mi nuera, y de todos... Muchos de... Alguien ha estado preguntando: "¿Quién es la Hermana Branham?" Ella es la muchacha más vergonzosa que jamás haya visto en toda mi vida. ¡Oh, hermano!
14El Hermano Art Wilson (yo estoy seguro que todos Uds. lo conocen), creo que fue el hermano... No, fue el Hermano Jewel Rose que una noche dijo: "Queremos que la Hermana Branham venga a la plataforma", y ella casi tuvo un ataque de corazón. Ella sólo... Ella es muy vergonzosa.
15Cariño, si no te desmayas, ¿te pondrías de pie sólo por un momento?, para que alguien pueda ver con qué muchacha tan dulce me casé. El Señor...?... [La congregación aplaude-Ed.]. Mi nuera, la esposa de Billy, Loyce, ¿se pondría de pie Ud., hermana?, sólo por un momento. Esa es la esposa de Billy y mi nuera. [La congregación aplaude-Ed.].
16Muchos de Uds. han oído de José, ¿no han oído? La gente africana recientemente le envió una pequeña túnica de varios colores. Yo lo vi seis años antes que él llegara, cuando el doctor dijo que nunca tendríamos otro bebé, que no podíamos tener.
17Nuestros hijos tuvieron que ser por cesárea. Mi madre... La familia de mi esposa es de esa manera; sus-sus bebés todos son por cesárea. Y el Señor me dijo que yo iba a tener este bebé, cuando el doctor había dicho que no podía ser así, dijo que sencillamente no podía ser así. Yo dije: "Será de todas maneras". Y esperamos cuatro años, después de que vino una visión de que yo tendría un hijo, y que debería nombrarlo José.
18Y después de eso, hubo otra niña que nació. Todos se rieron de mí y dijeron: "Ud. quiso decir Josefina". Yo dije: "No. Yo quise decir José, un niño". El tal vez tomará mi lugar cuando me vaya, si Jesús tarda. Y cuatro años después, el doctor entonces estaba muy seguro que nunca habría otro, cuatro años después llegó José.
19Me pregunto si mamita, si lo pudieras mantener parado sólo por un momento. Quiero que ellos vean qué... Este niño ya tiene el espíritu de profecía sobre él. Y él... Párate más derechito, José. Allí está. Muy bien. [La congregación aplaude-Ed.]. El es como su madre: vergonzoso.
20Yo-yo les diré qué sucedió. Nosotros estábamos ausentes... El tiene cuatro años ahora. Pero cuando él tenía tres, estábamos ausentes, y él dijo: "¿Papi?" Y yo dije: "Sí, hijito".
21El dijo: "David..." Ese es el niño que estaba inválido y fue sanado, el hijo del Sr. Wood que vive enseguida de nosotros. Dijo: "Yo lo vi a él tener un accidente en una motocicleta". El ni siquiera tiene una motocicleta. "Y se lastimó su pierna; se rompió su ropa en el lado derecho".
22Yo dije: "¿En dónde fue eso, hijito?" Dijo: "Más adelante en la calle en donde vivimos". Y tres días después, un muchacho pasó por allí de Kentucky, manejando una motocicleta, y David se fue por la calle, y se lastimó su lado derecho y se rompió su ropa, exactamente como José lo vio.
23La mañana cuando yo lo dediqué al Señor, había muchos pequeños bebés allí, y madres con ellos paradas a lo largo del altar. Cuando yo cogí a José en mis brazos, sin pensar en lo que yo estaba diciendo, yo dije: "José, mi hijo, tú eres un profeta". Por lo menos, esa es mi oración, y yo creo que será; Dios tomará todo lo que El me dio, y lo duplicará doblemente, y lo pondrá en ese niño, para que entonces, cuando me vaya, él tome mi lugar.
24Billy ha sido mi amigo. Yo lo crié; su madre murió cuando él tenía sólo dieciocho meses; y he sido ambos padre y madre para él. Pero parece que él no tiene un llamamiento para ser un predicador: él es vergonzoso, tímido, y demás; es mucho como su madre: vergonzoso. Pero él ha sido una gran ayuda para mí en las reuniones, porque confío en él; lo llevo allá y le doy un trabajo de responsabilidad. ¿Ven?, ese trabajo de las tarjetas de oración es un trabajo de responsabilidad. Alguien se apodera de eso y dice... Un hombre le dijo en una ocasión: "Yo le daré quinientos dólares si Ud. pone a mi esposa en la plataforma". ¿Qué si sucediera eso? ¿Qué haría entonces, el Espíritu Santo? Billy sabe muy bien de nunca intentar hacer eso. ¿Ven? El sabría que yo me daría cuenta tan pronto como él llegara a la plataforma, así que... el Señor lo revelaría. Así que entonces, él nunca lo haría. Así que entonces, todos estamos agradecidos con Uds.
25Y al conserje, el caballero que nos ayuda allá en la puerta (creo que él es como un conserje aquí, o algo, o un guarda en la puerta), y a toda la gente que nos permitió tener este hermoso auditorio, sencillamente no puedo dar las gracias lo suficiente; yo ciertamente lo aprecio. Y todo lo que se hizo en maneras diferentes, y todo lo que se hizo....
26Ahora, ellos me dijeron, Hermano Borders, hace rato, que recogieron una ofrenda de amor para mí. Yo aprecio eso, y con todo mi corazón. Yo la usaré lo mejor que sé para el Reino de Dios. Ahora, no es lo que guardamos aquí lo que cuenta; es lo que enviamos. Y estoy seguro que Dios acreditará eso a su cuenta en el Reino que ha de venir.
27Ahora, yo no tengo un programa radial. Yo no tengo nada que vender. Pero si Uds. alguna vez necesitaran uno de estos pañuelos o algo para que se ore por él, escríbanme a Jeffersonville, Indiana, Apartado Postal 325. Yo personalmente lo ministraré y le será enviado de regreso a Uds. Y yo creo en ese ministerio. Y luego si Uds. alguna vez desean llamarme: Butler 2-1519, es lo que me pone en contacto en Jeffersonville, Indiana. [282-1519 no es usado ahora-Ed.]. Así que... O si Uds. no pueden recordar eso, sólo pregunten por mí en Jeffersonville; ellos me llamarán. Ahora, yo no hago eso para conseguir sus direcciones, porque yo tengo mucha dificultad conseguir a alguien que conteste las cartas por mí y todo lo demás. Y ahora, yo no soy mucho... Está bien, yo creo en estos programas. Todo lo que va a ayudar a Dios, que sea.
28Pero, como Uds. saben, yo me siento de esta manera: que un miembro de una iglesia, su primera obligación es que con sus diezmos y ofrendas, que sostengan a su iglesia. Si Uds. son miembros de estas finas iglesias que están representadas aquí, Uds. sostengan a su iglesia. Esa es su primera obligación con Dios. "Traed vuestros diezmos y ofrendas al alfolí". [El Hermano Branham parafrasea Mal. 3:10-Trad.]. Y el alfolí (Uds. de seguro saben lo que eso es), es en donde Uds. reciben su alimento; así que allí es en donde Uds. reciben su alimento espiritual. Y su obligación es con su iglesia, y no con un evangelista como yo.
29Se recoge en alguna ocasión durante las reuniones, cuando tenemos campañas como éstas, en donde Uds. tienen un poquito ahorrado para ayudar a sostenerla. Eso se encarga de mí. Yo les doy mucho las gracias. Y cada vez, paños de oración o cualquier cosa como esa, es absolutamente gratuito. No hay nada de ganancia en ello en lo absoluto, y nosotros no....
30Y nuestros libros, y demás, cuando los vendemos, son... Tenemos que comprarlos por cuarenta por ciento menos de lo que nosotros recibimos por ellos. Y nosotros entonces... Eso es... Allí es en donde a uno se le dañan, y tiene que pagar gastos de fletes aparte de eso; luego uno tiene que traerlos aquí y luego venderlos. Bueno, uno no pudiera-uno no pudiera ni siquiera cubrir los gastos con ellos si uno tuviera que hacerlo. ¿Ven? Pero lo hacemos debido a que es para traerles el mensaje a Uds., para tratar de hacer que Uds. mismos se ayuden; y luego decirle a alguien más, y pasárselos a ellos. Para eso son estas cosas, ¿no son? El comunismo saca gratis sus libros y su literatura, porque ellos son un gran régimen. Yo sólo soy una persona. Quisiera que pudiera, que tuviera el dinero para decir que todos los libros y todo es gratis; yo lo haría. Pero no puedo hacerlo, tengo que tener algo para regresar otra vez e imprimir más, o-o comprar más.
31El Señor los bendiga. Y Uds. oren por mí, ¿no lo harán? Y cuando esté en ultramar, y en esos lugares oscuros en donde hechiceros están a cada mano, retando todo lo que uno dice, los tiempos se están poniendo difíciles, los vientos calientes de persecución están soplando, ¿puedo ponerlos a Uds. en laen la lista, o me pondrán Uds. en su lista, para que yo pueda recordar cuando tenga que enfrentarme con ese reto de hechiceros, y diablos, y cosas allá en el campo, y yo pueda decir: "San José está orando por mí"? ¿Harán-harán eso? Levanten sus manos si Uds. lo harán, digan: "Yo estaré orando por Ud." Gracias. Gracias, mis hermanos. Gracias. Yo vengo entre Uds. para ser su hermano, y para traer... ayudar a traer paz y a Cristo, todo lo que es bueno para Uds. Uds. oren por mí. Si yo me he olvidado de alguno, perdónenme; no quise hacerlo. Pero gracias de todo corazón, y la bendición de Dios sea para cada uno de Uds.
32Vamos ahora a partir de inmediato para casa. Yo tengo una reunión de como unos tres días allá en mi iglesita, para enseñarles el bautismo del Espíritu Santo, el hablar en lenguas, las señales y maravillas que siguen a los creyentes y todo lo demás; por la gente que está en los alrededores de allí.
33Yo creo en todos los dones espirituales. Yo creo en toda la Biblia. Yo soy Pentecostal desde la tapa de mi cabeza hasta la planta de mis pies; adentro, afuera, todo alrededor, completamente. Yo soy Pentecostal. Sí, señor. Ellos dicen: "Ud. dijo que Ud. es un Bautista". Yo soy un Bautista Pentecostal. Yo soy un Bautista que recibió la bendición Pentecostal. Así que yo soy... Yo amo al Señor Jesús.
34Y yo estaba predicando... Encontré afuera a algunos amigos de Arkansas, y estábamos hablando tocante a Arkansas. Y una noche en Little Rock, mientras... había un hermano anciano Nazareno que usaba muletas, y por años había vendido lápices en las calles. Y allí estaba él en la calle al día siguiente con esas muletas viejas, caminando de punta a punta en la calle, sólo glorificando a Dios. Esa noche él estaba en el Auditorio Memorial de Robinson (Uds. gente de los alrededores de Little Rock saben en dónde está), y-y él parándome con su mano levantada, dijo: "Espere un momento, Hermano Branham, yo quiero preguntarle algo a Ud."
35Yo dije: "Sí, señor, ¿qué es?" Y él dijo: "Mire Ud., cuando yo lo oí predicar a Ud., yo estaba seguro que era un Nazareno". Pues eso es lo que él era. El dijo: "Yo estaba seguro que Ud. era un Nazareno, porque Ud. predicaba igual como un Nazareno". Y dijo: "Luego lo oí a Ud. decir que era un miembro, (en ese tiempo), de la iglesia Bautista". Y dijo: "Casi toda su congregación es Pentecostal". Dijo: "Yo no entiendo eso".
36Yo dije: "Bueno, eso es fácil. Yo soy un Bautista Nazareno Pentecostal". Así que eso es lo que es. Toda la cosa es ésta: somos uno en Cristo Jesús, unidos por los vínculos de Su amor.
37Oremos ahora antes que abramos la Palabra. No queremos retenerlos mucho ahora, para que Uds. no lleguen tarde al servicio de su iglesia en esta noche. Pero pidámosle ahora a Dios que venga y nos bendiga, sumamente y abundantemente. ¿Cuántos tienen una petición ahora?, levanten sus manos y digan: "Señor Dios, recuérdame; yo estoy-yo estoy necesitado hoy. Dios sea con Uds.
38Padre Celestial, mientras abordamos una vez más Tu Santa Presencia, no solamente sentimos como quitarnos nuestros zapatos, sino que nos quitamos nuestro corazón y sólo lo ponemos ante Ti, Padre. Te damos gracias por todo lo que Tú has hecho en esta gran campaña. Nos damos cuenta, Señor, que grandeza no significa números. Grandeza es Tu Presencia. Pues fue escrito concerniente del Mesías que habría de venir, que todo los lugares altos serían bajados y los lugares bajos serían alzados; las hojas palmearían sus manos; y las montañas brincarían como carneritos. Y una persona pensaría en su mente intelectual de ese grande momento que sería, que carros de fuego vendrían del Cielo, trayendo al Mesías. Pero, ¿cómo sucedió? Vino a un predicador de aspecto rústico, saliendo del desierto de Judea, ni siquiera vestido como un ministro; arropado con un pedazo de piel, en lugar de un-un trapo; velloso, y su barba cubriéndole su rostro; predicando, no en una iglesia, sino en las riberas del Jordán, clamando: "Arrepentíos, porque el Reino del Cielo está a la mano". Allí por las riberas lodosas, aparecieron las huellas de un Carpintero galileo, que entró al agua, y Dios lo reconoció y lo honró tanto, al tal grado que El abrió los cielos, y ellos vieron el Espíritu Santo descendiendo como una paloma sobre El. Eso fue grande. Lo que el hombre llama grande, algunas veces es necedad ante Tus ojos, Señor. Pero lo que el hombre llama necedad es grande ante Tus ojos.
39Ahora, estamos tan contentos de que una gran cosa ha sucedido en San José. Aquí están ministros, que están sentados aquí; algunos de ellos pertenecen a las Asambleas de Dios; algunos de ellos pertenecen a la Iglesia de Dios, a la Independiente, y a la Pentecostal Unida, y a todas las clases diferentes. Y aquí estoy yo parado entre ellos, no perteneciendo a ninguna organización, sino tratando de pararme en la brecha, hablando por todos. Y somos uno en Ti: un solo corazón, unánimes, en un lugar. ¡Qué momento para que el Espíritu Santo renueve algo! Concédelo, Señor. Sé Tú con nosotros, Señor. Bendice a cada denominación que está representada aquí. Concédelo, Padre. Todos estos ministros finos, que sus iglesias crezcan y prosperen, Señor. Que los enfermos sean sanados, los ciegos vean, los sordos oigan, los pecadores sean salvos y llenos con el Espíritu Santo. Que surja un avivamiento por toda esta región aquí, que sacuda a toda la costa del oeste. Concédelo, Señor. Que surja tal celo entre mis hermanos, que simplemente no puedan descansar; que uno encienda al otro, y que cada iglesia siga adelante como una gran unidad, teniendo compañerismo una con la otra, partiendo el pan de casa en casa, con sencillez de corazón. Concédelo, Señor. Envía ese avivamiento por el cual estamos esperando.
40Bendice a la congregación, mientras esperan en esta tarde por su sanidad, y muchos por su salvación. Y ayúdame a mí, oh Dios, mientras leo de Tus Palabras sagradas. Que el Espíritu Santo tome eso que es Tuyo, Señor, y lo traiga a nuestros corazones. Y también úsame, Señor, para dar una porción de Tu Palabra que satisfaga a cada y a todo corazón hambriento. Oyeme, te pido, Padre; en el Nombre de Jesús te lo pido. Amén.
41Alguien me acaba de dar una notita que dice: "El Hermano Baxter, de Canadá, te envía su amor y saludos. Y él está aquí en California en estos momentos, teniendo una reunión en Concordia". Dios bendiga a nuestro Hermano Baxter. George Patterson: ¿está Ud. aquí? George Patterson: ¿está Ud. en la reunión? Si está Ud., lleve mi amor... Dios lo bendiga, Hermano Patterson; lleve mi amor al Hermano Baxter, un hombre fino. Y si alguno de Uds. está allí en los alrededores, si Ud. quiere oír un sermón predicado por un hombre que sabe cómo hacerlo, vaya a oírlo, si Ud. está allí en los alrededores; ciertamente es un predicador maravilloso. Estuvimos juntos por muchos, muchos años. Mi amor por el Hermano Baxter nunca ha muerto; nunca morirá. El tiene una gran iglesia en Canadá. El ya no podía estar más conmigo, debido a la demanda de su iglesia.
42Yo sé lo que es eso. Aun mi tabernáculo hoy, del cual mi fundación... Ahora, para la gente que envía donaciones a esta fundación, hay un número del gobierno que le es enviado a Ud. para que no pague impuestos por todo lo que Ud. envía a esta fundación. Es una-una fundación no lucrativa, llamada Tabernáculo Branham. Y yo sé que esos síndicos allí me ponen presión: "Construyamos un tabernáculo grande; Ud. se queda aquí y así permite que la gente venga a Ud." Eso suena muy bien, pero eso no es la voluntad de Dios para mí. Hay algunas personas que no tienen suficiente dinero para venir a mí, yo tengo que ir a ellas. ¿Ven? Así que yo-yo sé lo que es tener presión puesta en uno.
43Y al Hermano Baxter se la pusieron; así que tuvo que dejar la campaña, e ir a su iglesia. El Señor bendiga a nuestro Hermano Baxter. Llévele mi amor y saludos, personalmente, de parte mía, por favor, hermano.
44Abramos ahora en la Escritura, como por los siguientes veinte minutos, a algo de la Palabra, la cual nunca fallará. Y todas las personas aquí que están enfermas, necesitadas de algo, sólo entren directamente a la Palabra. Yo iba a predicar esta tarde sobre: "Como el águila revolotea su nidada", pero me di cuenta que los hermanos tienen ése aquí en forma de libro, y lo vendieron a la gente. Y luego, siendo que estoy un poco ronco, tomé otro texto. Y creo ahora, que he mencionado todo lo que tenía que mencionar. Muy bien. Abramos en Juan, San Juan el capítulo 14 para nuestra lectura de la Escritura. Y escuchen atentamente mientras leemos los primeros ocho versículos de Juan, capítulo 14. No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino. Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino? Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto. Felipe le dijo: Señor, muéstranos al Padre, y nos basta (en otras palabras: nos satisface).
45Ahora, sobre eso es de lo que quiero hablar en esta tarde. Ha sido el clamor del corazón humano por la... desde que somos seres humanos, que nos gustaría ver a Dios. Y yo quiero en esta tarde tomar como cuatro maneras para mostrarles a Uds. a Dios. Primero, yo quiero tomar a Dios en Su universo, luego Dios en Su Palabra, Dios en Su Hijo, y Dios en Su pueblo. Y lo pudiéramos tomar en muchas otras maneras. Pero me gustaría hablar de estos cuatro temas, cuatro maneras diferentes que vamos a estudiar, para ver si podemos ver a Dios.
46Ahora, no hay una persona aquí que no le gustaría verlo. ¿No les gustaría a Uds. ver a Dios? A mí me gustaría verlo. Así que si El es Dios, lo cual sabemos que El es, entonces, ¿por qué no lo pudiéramos ver? Job en una ocasión dijo que (el libro más antiguo de la Biblia),... dijo algo como esto: "Si tan sólo supiera en dónde vive El, yo iría y tocaría en Su puerta. Y me gustaría hablar con El". Y él logró hablar con Dios. Dios le dijo que se ciñera sus lomos como un hombre, porque El iba a hablar con El. Y El descendió en un torbellino y habló con Job.
47Me recuerda de un... allí cerca de nuestra ciudad. Nosotros vivimos en las riberas del río Ohio. Y había un muchachito que iba a una cierta escuela dominical, una escuela dominical Bautista en nuestra comunidad.
48Y él estaba muy entusiasmado. Un día le preguntó a su madre: "Si esta gran Persona que es llamada Dios, por cual vamos a la iglesia para adorarla, si El es una Persona tan grande, me pregunto si Ud. me podría permitir verlo. Me gustaría verlo". Oh, la madre le dijo a su hijito, ella dijo: "Bueno, hijito, debes preguntarle a tu maestra de escuela dominical; tu madre no es capaz de darte esa respuesta".
49Así que él, en la escuela dominical, le preguntó a su maestra, y ella dijo: "Yo tampoco soy capaz de dártela, así que, es mejor que le preguntes al pastor".
50Y después del sermón, le preguntó al pastor. Y el pastor dijo: "No, hijito". Dijo: "Ningún hombre puede ver a Dios". Dijo: "Dios es igual como el aire, y tú no puedes verlo". Y, por supuesto, eso no satisfizo al muchachito.
51Y él solía juntarse con un hombre anciano allá en el río Ohio. Y él era un típico anciano pescador, con su barba canosa, y él tenía unos sesenta y cinco, setenta años de edad, soltero, viviendo en una barca-choza. Y yo mismo he pescado con él, y solíamos ir allá a los alrededores de las islas y pescar; poníamos líneas para pescar. Así que este muchachito un día estaba con él en el río. Y de regreso, se levantó una tormenta, y ellos tuvieron que ir rápidamente hacia la ribera, para llegar a tierra con la pequeña barca, pues las olas estaban tan grandes y embravecidas, a tal grado que voltearían la pequeña barca. Así que, después que terminó la tormenta, y ellos salieron de detrás de los árboles, empujaron la pequeña barca de la ribera, y entraron en la corriente del río (lo cual era como una milla [como de un kilómetro y medio-Trad.] de ancho, el río Ohio). Se fueron por el río, yendo a la deriva, mientras el anciano pescador iba remando.
52Y mientras ellos habían estado detrás del árbol, el anciano pescador le había contado al muchachito la historia (siendo que él le había preguntado) del porqué él no estaba casado, y porqué no tenía a nadie que cuidara de él. Y él dijo: "Oh, hijito, hay Alguien que cuida de mí. Y la razón que yo no estoy casado, es porque mi esposa está en el Cielo esperándome". Y él continuó con la historia.
53Y al entrar en la corriente, ellos iban rumbo al este en la pequeña barca, o mejor dicho, iban rumbo al oeste en la pequeña barca, y el anciano pescador tenía su rostro hacia el río, hacia el oeste; era en la tarde, y-y el sol se estaba ocultando. Y después de la lluvia, apareció un arco iris.
54Y, oh, yo pienso que ese es el momento más hermoso. Cuando la lluvia ha lavado toda la tierra de los árboles, y-y se miran tan hermosos y verdes en sus colores originales, y todas las flores están hermosas, y la atmósfera está baja, y saca el olor de la rosa. Sencillamente es un momento hermoso después de la lluvia.
55Yo pienso que de alguna manera me recuerda de después de un avivamiento, cuando el Espíritu Santo ha entrado y lavado todo el polvo, y-y nos ha enternecido otra vez ante el Señor. Sólo el pararse en la Presencia de... (como yo lo estoy en esta tarde), sólo bañándonos aquí en la Presencia del Señor Jesús, el Espíritu Santo quitando todas las dudas y temores y cosas de nosotros, y nos paramos juntos, después de una-una lluvia del Cielo que ha llenado nuestras almas.
56Mientras el anciano pescador empezaba a impulsar su barca, el muchachito se fijó que las lágrimas empezaron a correr por el rostro del anciano pescador. Y el muchachito se volteó para ver a lo que él estaba mirando, y allí estaba un arco iris a lo largo del cielo.
57Así que el muchachito sentado en la popa de la barca, se entusiasmó mucho. Así que él estaba agarrado en la borda, y se levantó, y corrió hacia la popa de la barca, y cayó en el regazo del anciano pecador. Y él dijo: "Yo quiero preguntarle algo que ni mi madre, ni mi maestra de escuela dominical, ni mi pastor, me pueden contestar".
58Y el anciano pescador paró de remar, y dijo: "¿Qué es, muchachito?" El dijo: "Me fijé en Ud. mirando ese arco iris". Dijo: "Ellos me dicen que Dios puso eso allá arriba". El dijo: "Eso es verdad, mi muchachito". El dijo: "Si Dios es tan grande, ¿podría alguien verlo?"
59Y el anciano pescador abrazó al muchachito; él dijo: "Bienaventurado seas, mi muchachito. Déjame decirte algo. Todo lo que yo he visto por los últimos cincuenta años ha sido Dios".
60Había tanto de Dios en el interior, a tal grado que El podía verlo en lo de afuera. Ahora, esa es la única manera que Ud. alguna vez va a poder ver a Dios, es meterlo dentro de Ud., dejarlo mirar a través de sus ojos, y El mismo se declarará.
61Por supuesto, Dios está en Su universo. Ninguno que tiene su mente cabal podría pensar de... Vaya allá a Los Angeles, al monte Palomar, en alguna parte, y mire a esa... a esas fotografías que ellos han tomado. Y ese gran observatorio, en donde uno puede ver ciento veinte millones de luz espacial. Convierta eso en millas y vea hasta donde Ud. iría. Bueno, Ud. sumaría una hilera de nueves por toda esta ciudad, y todavía Ud. no pudiera convertirlo en millas. Sin embargo, más allá de eso todavía están los sistemas solares, más allá. Y cuando una persona mira eso, sólo hay una cosa que Ud. puede hacer, es levantar sus manos y cuán... cantar: "¡Cuán grande es Dios! ¡Cuán grande es Dios!" Cada uno girando perfectamente, a tal grado que ellos pueden decirles a Uds. del eclipse del sol y de la luna, veinte años antes que suceda, al minuto: está tan perfectamente sincronizado por Dios.
62Y luego, si Uds. sólo se fijaran en la naturaleza, cómo es que Dios se mueve entre Su universo. Cómo es que la tierra está inclinada sólo un poquito para juntar el viento caliente y frío, para hacer lluvia que riegue sus cultivos. Cómo es que Dios vive en Su universo. ¿Creen Uds. eso? Seguro que sí vive.
63Y hace tiempo yo estaba hablando con una persona que... sobre el tema de Dios. Y fue allá en... en Kentucky. Y él me dijo... El era un ateo. El Sr. Wood y yo habíamos estado cazando ardillas, y fuimos allá para pedir si podíamos cazar en su propiedad. Y él dijo: "Oh, vayan", él dijo.
64El Hermano Wood dijo: "Soy yo y mi-mi pastor que queremos cazar".
65El dijo: "Wood: ¿me quieres decir que tú has llegado tan bajo, al grado que tienes que cargar un predicador contigo todo el tiempo?"
66Y él dijo: "No, este es sólo mi pastor". Dijo: "A él le gusta cazar". Y dijo: "Yo...."
67Y yo había estado acampando por como unas dos semanas, con una barba como de media pulgada [como casi de 1.5 cm.-Trad.] de larga, y-y sucio a más no poder, por estar durmiendo en el suelo, de la manera que estábamos acampando. Yo estaba allá descansando. Y esa es mi manera de descansar, porque yo encontré a Dios en la naturaleza. Esa fue mi primera Biblia, fue Dios en Su naturaleza, en Su universo.
68Y él dijo: "Bueno", él dijo, "está bien, creo yo, en asociarse con predicadores". El dijo: "Pero, ¿sabe Ud.?, yo tengo mi idea acerca de esas cosas". El dijo: "Yo no creo en ninguna clase de religión". Y había otro hombre sentado con él. Y-y continuamos hablando acerca de religión (ellos lo hicieron), por un rato. Y yo sólo me quedé allí, comiéndome una manzana que levanté del suelo.
69Y él, este hombre anciano que se suponía ser un ateo, él dijo: "Yo con frecuencia me he preguntado... Me gustaría encontrar a un predicador". Y dijo: "Ese es aquél que estuvo aquí en Acton en esa ocasión". El dijo: "¿Sabe Ud.?, la hermana anciana de aquí en la colina; no recuerdo su nombre ahorita". Dijo: "Ese hombre estuvo allí en el campamento Metodista", auspiciado por la iglesia Metodista. Eso es extraño, pero sucedió. Y estábamos teniendo una campaña de sanidad.
70Ahora, Uds. Metodistas deberían creer eso. Juan Wesley creía en ello. Seguro que sí creía. Todos los primeros reformadores creyeron en sanidad Divina.
71Y él dijo: "Parado en la reunión en esa noche, él le habló a la hermana de esa mujer anciana de aquí, a la cual mi esposa y yo y su esposo, todo lo que le podíamos hacer (ella estaba casi muerta por el cáncer, y los doctores la habían desahuciado semanas antes), era ponerla en un orinal cada mañana". Dijo: "Ella estaba en esa condición". Y dijo: "Su hermana asistió a esa reunión. Y ese predicador dijo el nombre de esta mujer, y le dijo que fuera y pusiera un pañuelo en esta mujer con el cáncer, su hermana. Y ella lo hizo esa noche. Y a la mañana siguiente, ella hizo jamón y huevos, y cocinó pasteles fritos de manzana para desayuno, y se lo comió". El dijo: "Yo quiero un día encontrar a ese predicador". Yo sólo me quedé allí.
72Y yo dije: "¿Conocería Ud. al predicador?" El dijo: "No, yo no lo conozco". Y el Hermano Wood me miró y me guiñó el ojo. Y yo dije: "¿Me quiere decir Ud. que no cree que hay Dios?" El dijo: "Yo no lo creería a menos que lo pudiera ver".
73Yo dije: "¿Cuántos años tiene ese árbol de manzana?" "Oh", él dijo: "Yo lo planté allí hace como unos cuarenta años".
74Yo dije: "Sólo es el principio de septiembre; no hemos tenido clima frío o nada. Dígame, señor: ¿qué es eso que habla?, ¿qué Inteligencia le habla a ese árbol y hace que esa savia baje a las raíces y se esconda durante el invierno? Eche agua en un tronco y vea si lo hará, o póngalo en un bote lleno de ella, y vea si baja y se esconde en la tierra, evitando el clima frío. Si no haría eso, el tiempo de frío inmediatamente mataría al árbol.
75Pero alguna Inteligencia baja la savia a la tierra, la saca de ese árbol, y con las hojas que caen al suelo, del árbol, la guarda tibia. Y a la siguiente primavera, antes que aun el tiempo empiece a atenuar, allí viene la savia subiendo otra vez, trayendo en ella nueva vida. Explíqueme eso. Dígame qué lo hace".
76El dijo: "Yo nunca antes pensé de ello". Yo dije: "Es Dios en Su universo. Dios sincroniza todo exactamente".
77El dijo: "¿Cómo te llamas?" Yo dije: "Soy el Hermano Branham". El dijo: "¡Ese es el hombre... el nombre-el nombre del hombre que estuvo allá!" Yo dije: "Eso es correcto".
78El dijo: "Con toda esa barba, y cubierto de sangre de ardilla, ¿tú?" Yo dije: "Yo soy el mismo; yo-yo soy esa persona". El dijo: "¿Cómo conociste a esa mujer?" Yo dije: "Yo no la conocía".
79"¿Cómo sabías que ella iba a ser sana?" Dijo: "Ella acaba de pasar aquí por el camino, ella y su esposo, hace un rato, caminando". Yo dije: "Yo no lo sabía". Dijo: "¿La sanaste tú?" Yo dije: "No, señor. Dios lo mostró; Dios la sanó; es Su sublime gracia".
80El estaba comiendo una manzana, y él le dio una mordida. Y volteando su cabeza, dijo: "Puedes ir a cazar ardillas".
81Miré, y las lágrimas le estaban corriendo por sus mejillas. Yo lo abracé; yo dije: "Hermano: Ud. cree en El, ¿verdad?" El asintió con su cabeza así, y se dio la vuelta y se dirigió al corral. ¡Oh, Dios está en Su universo!
82Hace tiempo, un ateo cruzó la nación hace años, hace cuarenta, cincuenta, sesenta años, haciendo conversos. Oh, él era tan listo en su mente, al grado que predicadores modernos, hablando intelectualmente, no podían refutarle nada a él. Y él hizo conversos al ateísmo. Y una vez se enfermó; él se fue allá a Colorado, cerca de un rancho en donde yo solía trabajar como ranchero. Y él estaba tomando una vacación allá. El hombre que yo conozco, su... había... su padre había abierto el-el camino para establecer su campamento. Y un día él iba caminando de regreso, y él se detuvo. Y miró a las rocas, y dijo. "¿Exactamente de dónde vinieron? ¿Cómo llegaron allí?" Y los vientos empezaron a soplar. El dijo: "¿He estado errado todo el tiempo? Si hay un Dios, que me hable".
83Ese ateo allí, que predicadores, o nadie, podía-podía negarle, o mejor dicho, oponérsele a las palabras de su sabiduría, pero los... ellos le tenían miedo. Pero la Biblia dice: "Si ellos callan, las rocas inmediatamente clamarán". Dios tiene una manera de hacer las cosas. Las rocas clamaron. Allí de rodillas con su rostro en el suelo, él rindió a Dios su espíritu ateo y llegó a ser un Cristiano humilde y dulce. "Si ellos callan", la naturaleza clamará.
84Yo-yo soy un cazador. Me-me gusta cazar, porque allí fue en donde yo primero encontré a Dios, fue en el bosque. Cuando yo primero quería servirle a El, yo no sabía cómo orar. Y nunca íbamos a la iglesia; nuestros familiares antes eran... que yo, eran Católicos, y ellos no... Yo... Irlandés por naturaleza, ambos, mi madre y mi padre, con excepción de mi abuelo, que era indio. Y entonces ellos... Yo no sabía cómo orar. Y yo quería ser salvo, y ¿saben Uds. lo que yo hice primero? Me senté y le escribí a Dios una carta, y le dije que me pesaba lo que yo había hecho. Y yo iba a entrar allá en el bosque en un sendero en donde yo solía tener un sentir muy raro cuando yo pasaba por estos lugares; y la iba a clavar en el árbol para que El pudiera leerla cuando El pasara por allí. Porque yo sabía que El vivía allá en el bosque, en alguna parte. Yo había visto muchas cosas suceder; yo sabía que El vivía en alguna parte. Y yo pensé: "El, siendo tan libre de pecado, estaría en un lugar en donde fuera limpio, en donde no hubiera gente". El podía estar... Yo podía encontrarlo allí mejor que entre lugares en donde la gente los había contaminado. Yo aprendí... mi primera Biblia fue la naturaleza.
85O, Ud.-Ud. tome a estos patitos, por ejemplo. Ellos vienen aquí del sur, y se van muy allá hasta Canadá, y hacen su nido allá en el fango. Y ellos ponen sus huevos, y nacen los patitos. Y entonces... Eso es en la primavera. Ese año, ellos crecen; se alimentan todo el verano. Y cuando viene la temporada del invierno, la primera vez que viene un viento frío soplando por las montañas en donde hay escarcha, y baja a las regiones de las praderas en donde están los lagos, o al pie de las montañas, y esa primera brisa sopla por allí con la escarcha en ella, y en alguna parte, en ese gran montón de patos en ese lago, hay un pequeño líder, un patito. El sale allá al medio de ese lago, apunta ese pequeño pico en el aire, y grazna cuatro o cinco veces; cada pato en el lago va hacia él. El se levanta de allí. El nunca ha estado fuera de ese lago; él nació allí esa primavera. El se levanta de ese lago y se va lo más directo que puede a Louisiana a esos campos de arroz; sin compás en lo absoluto. Ellos lo llaman instinto.
86Yo he pensado con frecuencia, que si Dios le dio a un pato bastante sentido común, llamado instinto, para guiarlo fuera de problema, ¿qué debería El hacer a una iglesia que es nacida de nuevo, llena del Espíritu Santo? ¿Qué debería El hacer? El no tiene un compás, pero nació un líder. Los patos conocen a su líder, pero la iglesia no. El Espíritu Santo es nuestro Líder; El es nuestro Maestro; El nos guiará a la Verdad y a la Vida. Los patos conocen al suyo, pero algunas veces parece como que nosotros no tenemos tanta inteligencia como un pato. Porque a él le gusta mantenerse en acuerdo con lo que se le es dado a él, pero nosotros tratamos de encontrar algo diferente. Eso es el intelecto; Ud. se sale del gran universo de Dios.
87Yo les diré lo que Uds. pueden hacer, algunos de Uds. hermanos que provienen de las regiones frías. Observen Uds. a esa marrana irse del lado norte de la colina, y llevarse todos esos forrajes y mazorcas hacia el lado sur de la colina, y hacerse su lugar para dormir. Y en esa noche Uds. escuchen las noticias, y las noticias dirán: "Mañana habrá buen clima", no le presten ni una pizca de atención a lo que él dice. Esa marrana sabe más acerca del clima que lo que él alguna vez sabrá. Eso es exactamente correcto. Ella se va al lado sur en donde estará cálido.
88Si van Uds. a cazar conejos y ven a esos conejos sentados bajo un matorral, de esta manera, espere clima frío. Y si Uds. ven que se meten en un maizal, va a llover.
89Sólo observen a Dios; El se mueve; ¡oh, cuán maravilloso es El! Si tan sólo abren sus ojos, Uds. pueden verlo en todo lo que los rodea. El está en Su universo, en todas partes, moviéndose. Obsérvenlo en la puesta del sol. Obsérvenlo en la salida del sol. Obsérvenlo en el arco iris. Obsérvenlo en todas partes. Uds. pueden verlo. El no está más lejos de Ud. de lo que su brazo derecho está. Dios está en Su universo.
90Hace algunos años yo estaba cazando alce allá en Colorado, en donde generalmente yo cazo bastante. Y era el principio de otoño allá arriba en las montañas, y la nieve no había llegado a estar bastante alta como para sacar al alce de lo alto de la montaña, a los valles. Así que Jeff y yo, el ranchero, habíamos... Yo le he ayudado allí en el rancho por muchos años, y todavía les ayudo cuando acorralan el ganado. Y habíamos cabalgado allí para cazar, y él se había ido por tres o cuatro días. El se había ido a la rama oeste del río Fatigoso, y yo estaba cazando en la rama este. Y si cazábamos alce, los colgábamos, y sabíamos a dónde traer los caballos de carga, y nosotros sólo usábamos nuestra cabalgadura.
91Y un día yo estaba muy alto; me bajé de mi cabalgadura y subí cerca del borde. Y así de entrado el otoño,... Cuando uno menos piensa, el sol está brillando; luego llueve; luego se aclara; luego nieva. Y el tiempo simplemente es muy variable. Y yo estaba cazando en lo alto. Había estado bastante seco, y yo oí un trueno; y miré, viniendo por las montañas, la lluvia que venía. Así que me puse detrás de un árbol y me quedé allí un ratito hasta que la tormenta cesó. Los vientos soplaron y remolinaron, y dieron vueltas; y yo me quedé allí detrás de los árboles hasta que cesó. Después que cesó....
92Yo había estado parado allí pensando tocante a Dios. De esto ha sido sólo unos cuantos años atrás; yo estaba teniendo campañas como éstas. Y pensé: "¡Cuán grande es Dios y cuán maravilloso!" Yo dije: "Yo he de haber nacido para este lugar, afuera en el bosque, solo conmigo mismo, apartado de gente, y de multitudes, y de los enfermos, y los afligidos, y de todo, los teléfonos sonando, y las ambulancias viniendo". Yo pensé: "¡Cuán dulce y pacífico! ¡Señor, permíteme quedarme aquí!" Y yo pensé: "Nací para esto; esta es mi naturaleza; aquí es en donde yo pertenezco. Aquí es en donde Tú vives". Y yo pensé: "Bueno, si yo no lo obtengo en ésta, yo lo obtendré en el Milenio, así que sólo esperaré por esa hora".
93Y cuando la tormenta cesó, como que me salí y... de detrás del árbol. Y muy allá del lado de la montaña, oí a un alce macho empezar a-a bramar. Y él estaba llamando al resto de la manada; ellos se habían dispersado en el momento de la tormenta. Y él empezó a llamar a la compañera. Entonces... Como David dice en las Escrituras: "Cuando el abismo llama al Abismo..." Si hay un abismo llamando, tiene que haber un Abismo en alguna parte para responder a ello.
94Y entonces esa naturaleza empezó a levantarse en mí. "Aquí está el lugar para quedarme. Oh, eso es música". Muy allá, el lobo gris aulló, y la compañera le contestó allá abajo. ¡Oh, hermano! Eso es cuando el abismo realmente llama al Abismo; cuando uno escucha ese llamado salvaje del lobo, algunos animales salvajes bramando, las aves trinando. Para mí, es Dios. Yo puedo oírlo a El entre Sus bestias y Sus animales.
95Y el viento soplando, sucedió que miré, y por acá en donde el... Soplando lo bastante frío como para congelar el agua sobre los siempre verdes... El sol salió en el oeste, en esta dirección, y se miraba como un ojo mirando a través de eso, como Dios en la puesta del sol. Y yo me fijé que causó que se formara un arco iris a lo largo del cañón. Y yo empecé a pensar: "Allí está El en el arco iris. Allí está El, allá en el llamado de ese alce. Allí está El allá en el llamado del lobo. Aquí está El en los árboles. Puedo oír Su voz susurrando. Allí está El, allá en el arco iris".
96Pues "El era semejante a una piedra de Jaspe y de Cornalina, con un arco iris sobre Su cabeza: Alfa, Omega, el principio y el fin; el que era, el que es, y el que ha de venir; la raíz y el linaje de David". Y con el arco iris, siete colores: perfección. Dios es perfeccionado en sietes. Y allí estaba El también como un arco iris, como un pacto.
97A todas partes que Uds. miren, Uds. pueden ver a Dios, si Uds. sólo miran en Su naturaleza. Y mientras me llené todo... Les voy a decir algo, entonces Uds. sabrán que yo soy-yo soy un verdadero Bautista. Mientras estaba mirando eso, me llené tanto del Espíritu Santo, al grado que recargué mi rifle en el árbol y corrí alrededor del árbol tan rápido como podía, pateando al aire con un pie, y gritando con todo lo que daba mi voz, gritando: "¡Aleluya!, ¡aleluya!, ¡aleluya!, ¡aleluya!", sólo dando vueltas alrededor, alrededor, y alrededor, hasta que casi me caí; luego paré, y alcé y bajé mis manos en el aire, gritando: "¡Gloria, ¡gloria!, ¡gloria!, ¡gloria!, ¡gloria! ¡Aleluya!, ¡aleluya!, ¡aleluya!, ¡aleluya!", y corrí tan rápido como podía correr. Yo no podía pensar de algo más que decir. Mi corazón estaba rebosando.
98¿Qué era eso? El abismo llamando al Abismo. Yo oí a Dios allá en una manera que quizás Uds. no lo oirían a El. Pero para mí, El estaba en Su universo contestando: "Yo soy el Dios de la creación. Yo hice todas las cosas por Mi propia Mano".
99Sí, si alguien hubiera entrado al bosque, hubiera pensado que había un maníaco en el bosque. Le di vueltas alrededor, alrededor, alrededor, y alrededor de ese árbol, simplemente teniendo unos momentos gloriosos. Yo no estaba... Cualquiera... A mí no me interesaba si ellos me oían o no. Yo estaba a cincuenta millas [80 km.-Trad.], a treinta millas [48 km.-Trad.], por lo menos, de alguna persona, de lo que yo sabía. Pero le di vueltas y vueltas al árbol, gritando. ¿Debido a qué? Yo estaba en la catedral de Dios.
100Yo podía verlo a El en todas partes: en el sol, los rayos atravesando el bosque; allá en el arco iris; en el lobo aullando; el alce bramando; yo podía oírlo a El en los vientos. ¡Oh, hermano! El está en todas partes. Mucho más alto, uno podía ver en donde la nieve cubría el pico de las montañas, y daba la sombra hacia abajo hasta los siempre verdes. ¡Oh, sólo miren en todas partes!, ¡Uds. lo verán! El está en Su universo. ¿Creen Uds. eso?
101Yo me paré allí un ratito. Y después de un rato oí algo haciendo: "Cháchara, cháchara, cháchara, cháchara. Cháchara, cháchara, cháchara". Yo pensé: "¿Qué es eso?"
102Volteé a mirar. Había allí árboles caídos en una área en donde una-una tormenta pasada había tumbado algunos árboles, y allí estaba una ardillita de pino. Yo no sé si Uds. la conocen o no. ¿Cuántos conocen la ardilla de pino? Es el animalito más ruidoso que hay en el país. Y brincó allí arriba de un viejo tronco. Y estaba actuando como si estuviera a punto de... Me iba a despedazar. Sólo: "Cháchara, cháchara, cháchara, cháchara"; sólo brincando de arriba a abajo, temblando toda, tan fuerte como podía. Oh, me iba a cortar a pedazos.
103Bueno, yo pensé: "Ardillita, no hay necesidad que tú te alborotes tanto así. No te va a servir de nada. Y yo... ¿Te...? ¿Qué?, ¿te asusté?" Yo pensé: "Bueno, tú no deberías asustarte de eso. Yo solamente estaba alabando al Dios que nos hizo a ambos. ¿Ves? No hay necesidad que tú te molestes tanto. Yo estaba adorándole a El, así que no te pongas toda alborotada de esa manera. Bueno, yo sólo estaba adorándole a Dios; tú sabes que no deberías haberme gritado de esa manera. No me interrumpas cuando yo estoy gritando de esa manera, porque estoy teniendo unos buenos momentos. Déjame en paz. ¿Ves?"
104Y así que sucedió que me fijé que la ardillita inclinaba su cabecita hacia un lado y miraba abajo hacia esa maleza. Bueno, me di cuenta que no me estaba ladrando a mí. De esa maleza... Había una águila grande que había sido forzada a bajar durante la tormenta. Y se había estrellado en eso, al echarla el viento en esos árboles caídos. Y la grande águila, era la razón por la cual la ardillita de pino estaba toda alborotada. Y brincó a una rama.
105Yo pensé: "Mira: espera un momento; hay algo aquí en alguna parte. Pues yo estaba adorando a Dios, dándole vueltas y vueltas a este árbol aquí. Y yo lo veo a El en todos estos elementos diferentes de El y de esta naturaleza. Mira: ¿por qué El me interrumpiría por tal cosa como esa? Ahora, allí está una águila. Yo admiro al águila". Pero yo la miré y pensé: "Bueno, ¿qué es...? ¿Pudiera yo ver a Dios en ella? Ahora, ¿qué sería eso?"
106Yo la miré. Sus grandes ojos que se miraban grises, y se quedó allí en esa rama, mirándome. Y miraba a esa ardilla y luego me volvía a mirar a mí; luego miraba a la ardilla; miraba... Yo dije: "Me supongo que tú nos estás examinando". Así que yo pensé: "¿Sabes qué? Yo pudiera matarte si yo quisiera". Y la miré. Y mi rifle estaba recargado en el árbol. Y yo dije: "¿Sabías que yo pudiera matarte si quisiera?" No prestó ni una pizca de atención a ello, sólo se quedó allí.
107Yo pensé: "Oh, eso es lo que Dios quiere que vea: 'No tengas miedo'". Esa águila es valiente; no le tiene miedo a nada. No se avergonzaría de decirle a su jefe que fue sanado por sanidad Divina. No le molestaría. Es un... Es fuerte. No tendría miedo de testificar si hubiera recibido el Espíritu Santo. Si fuera por ella, de seguro testificaría de ello; porque es valiente; no hay nada de que ella se avergüence.
108"Bueno", yo pensé: "¿Por qué eres tan valiente? ¿Qué te hace valiente?" Entonces yo empecé a fijarme que ella empezó a mover esas alas. Uds. saben cómo ellas mueven sus alas de atrás para adelante, como Uds. saben, se jalan sus plumas. Yo pensé: "¡Oh, ya veo! Ajá. Dios te dio dos alas. Y tú sabes muy bien que pudieras extender esas dos alas y salir de ese bosque aun antes que yo pudiera alcanzar ese rifle". Tenía confianza en lo que... Dios le dio esas alas, y sabía lo que harían esas alas por ella.
109¡Qué tan diferente es con el ser humano! Dios nos dio el Espíritu Santo, y todavía no sabemos lo que El hará por nosotros. Eso es correcto. Es ilimitado lo que El hará. "Cualquier cosa que tú desees cuando ores, cree que la recibes, y la recibirás". Esa águila podía confiar en sus alas dadas por Dios. ¿Saben Uds. por qué? Yo pienso que la águila lo había probado en muchas ocasiones. Ella sabía de lo que estaba hablando. Y nosotros tenemos el Espíritu Santo y no lo hemos probado. Eso es exactamente en dónde está. ¿Ven? Si permitiéramos a la naturaleza obrar en nosotros como el-el animal le permite... Seguro, ella sabe a qué aferrarse y a qué no aferrarse.
110Así que ella-ella sabía la distancia de donde yo estaba parado, hasta donde estaba mi rifle; ella podía salir de ese bosque, y yo nunca la vería. Así que continuaba moviendo esas grandes alas. Y yo la observé; yo dije: "Amigo, yo nunca te mataría. Estoy tan orgulloso de ti". Me gusta ver algo que tiene algo de arrojo en ello, algo que se pare cuando ellos saben lo que están haciendo. ¿No les gusta a Uds. ver eso?
111Esa es la razón que me gusta la iglesia Pentecostal. No le interesa lo que el mundo diga; les llaman "aleluyas", y todo lo demás; ellos se paran y gritan como si nada sucediera, alaban al Señor, siguen adelante. Me gusta eso. Seguro que sí; párense por ello. No importa quién sea, quédense allí, y den su testimonio: den alabanza a Dios.
112Yo observé a esa águila mientras se movía por allí, como Uds. saben, un poquito. Y sucedió que me di cuenta que no era tanto que me estaba observando a mí. Se estaba enfadando de escuchar a esa ardilla maldecirlo: "Cháchara, cháchara, cháchara. Cháchara, cháchara, cháchara". Ah, sólo la miraba. Después de un rato, se fastidió de ella. Así que la única cosa que hizo fue sólo dar un gran salto de esa manera, y batió sus alas como dos veces, y estaba fuera del bosque. Y luego nunca más las batió; sólo fijó sus alas. Y cada vez que el aire arreciaba, se levantaba con él. Y yo me quedé allí mirándola. Y cada vez que el viento arreciaba, ella subía un poquito más alto: nunca más movió una pluma, sólo iba subiendo, subiendo, subiendo, subiendo, hasta que llegó a ser un pequeño punto.
113Yo me quedé allí, y las lágrimas empezaron a rodar por mis mejillas. Yo dije: "Oh Dios, este es un gran lugar para estar. Aquí es en donde me gusta estar. Allí estás Tú en esa águila".
114¿Ven?, ella sólo dio un gran salto, y confió en sus alas. No las batió de una reunión a otra, e iba de una iglesia a otra. Sólo una vez batió sus alas con gran fuerza, y luego fijó sus alas en el poder de Dios (igual como el Espíritu Santo), y se la llevó más, más, más, y más allá. El se alejó de esa ardilla listada de aquí de la tierra, ligada a la tierra; ellas no tienen alas, y no saben cómo volar. "Cháchara, cháchara. Los días de los milagros ya pasaron. No hay tal cosa como el Espíritu Santo; eso fue para otro día que pasó". Oh, sólo fijen sus alas en el poder de Dios; permitan que el Espíritu Santo los levante por arriba de ello, y vayan más, más, y más allá. Ella ni siquiera podía oír más a la ardilla listada, la ardilla terrestre, o lo que Uds. quieran llamarla. Se cansó de ese cháchara, cháchara. ¡Oh, si la Iglesia...! Uno de estos días se cansará de eso, y ellos sabrán cómo fijar sus alas, y tomarán un paseo con Dios y saldrán de ello y se irán a Casa. "Los días de los milagros ya pasaron". Díganme cuándo. Simplemente llegaron muy tarde como para decirnos eso, ¿no es así? "Los días de los milagros ya pasaron. No hay tal cosa como el Espíritu Santo. Hablar en lenguas sólo es manufacturar". Eso es todo lo que ellos saben tocante a ello. Así que la cosa por hacer, es sólo fijar sus alas.
115Ahora, ella no las batió de lugar a lugar. "Yo iré allá y veré si esto, o iré allá y veré si eso". Ella sólo sabía cómo fijar sus alas. Y eso es todo lo que Uds. tienen que saber cómo hacer tocante a sanidad Divina, tocante al Espíritu Santo, es sólo saber cómo fijar su fe en el poder y las promesas de Dios; los llevará hacia arriba. Uds. sólo suban hacia arriba. Cada vez que sople dentro, Uds. se levantarán más alto y más alto, y más alto y más alto, hasta que Uds. no puedan oír aquí este: "Cháchara, cháchara, cháchara. Los días de los milagros ya pasaron. ¡Montón de 'aleluyas'!" Uds. ni siquiera pondrán nada de atención a ello. Uds. estarán tan lejos de ellos, al grado que estarán fuera del alcance para oírlos. Su alma será elevada a un punto en donde....
116Oh, seguro, Dios está en Su universo. Creen Uds. eso, ¿verdad? Oh, pudiéramos emplear horas sólo en esa sola cosa. Pero yo tengo que pasar a otra. ¿Creen Uds. que Dios está en Su universo? Ahora, lo que sigue, Dios está en Su Palabra. Ahora, Uds. miran alrededor en el universo y verán a Dios. Seguro que sí lo verán. Ahora, Dios está en Su universo.
117Ahora, Dios está en Su Palabra. Dios cumple Su Palabra. Eso es lo que hace a la Biblia real. Por eso es que podemos retar a cualquier ateo, cualquier incrédulo, cualquier Mahometano, cualquier Budista, cualquier hechicero, cualquier espiritualista, cualquier otra cosa, en el Nombre del Señor Jesús, y hacer a esta Palabra vivir, es porque Dios está en Su Palabra.
118Yo estaba discutiendo el otro día con una-una cierta iglesia denominacional que cree que-que la iglesia es la respuesta, no la Palabra. Ellos dicen que escribieron la Biblia. La Biblia era la... Ella era un historia de su iglesia. Y él dijo: "Dios está en Su iglesia". Yo dije: "La Biblia dice que Dios está en Su Palabra".
119"En el principio era la Palabra, y la Palabra era con Dios, y la Palabra era Dios. Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros". Eso es correcto. El era la Palabra de Dios, la Palabra hablada de Dios. Y Dios está en Su Palabra. Cada promesa que Dios hace, El se para con Su promesa. La única cosa que nosotros tenemos que hacer, es tomar Su Palabra en nuestro corazón, y no dudarla, sino creerla, entonces Dios hace que esa Palabra (la cual es El mismo en el interior de Ud.) empiece a obrar y que traiga a suceder la mismísima cosa que El prometió.
120¿Lo hizo en Abraham? Bueno, Abraham era un hombre de sesenta y cinco años, antes que él aun, o mejor dicho, setenta y cinco años, antes que él recibiera la promesa. Y él tomó esa Palabra en su corazón y la guardó allí por veinticinco años. Pero Ella produjo exactamente lo que era la promesa. ¿Es correcto eso?
121Dios está en Su Palabra. Todos sabemos eso. No hay una porcioncita de la Biblia que se contradiga a Sí misma. Yo he ofrecido a cualquiera todo lo que quieran; yo predicaré el Evangelio y recogeré ofrendas de amor por un año y le daré toditito al hombre que pueda tomar la Palabra de Dios y me la pueda contradecir por la Palabra de Dios. Eso es correcto. No hay. Y yo he sostenido ese reto por años y años. Yo todavía estoy recibiendo mis propias ofrendas de amor. Porque no hay. Uds. pudieran estar todos dudosos en su propia intelectualidad, porque la Biblia está... Jesús dio gracias a Su Padre por esconderlo de los ojos de los entendidos y prudentes y revelarlo a bebés que aprenderían. ¿Ven?, es la Palabra de Dios.
122La Palabra es como una semilla. Ahora, Ud. toma una semilla. Uds. personas aquí en la costa del oeste, Uds. son grandes agricultores. Ahora, tomen por ejemplo su naranjo. Ahora, tomen por ejemplo su naranjo cuando primero lo obtienen, sólo es una semilla. Uds. la plantan, y esa semilla producirá un naranjo. Seguro. Ahora, de esa manera es. Ahora, este naranjo, la única cosa que Uds. hacen con él, cuando es tan alto como su... una pulgada de alto [2.5 cm.-Trad.]. Yo no sé cuántas fanegas de naranjas producirá un árbol en su vida. Digamos por ejemplo, quinientas fanegas. Ahora, eso quizás sea más o menos, yo no sé; pero digamos quinientas fanegas. ¿Sabían Uds. que cada naranja que habrá en ese árbol está en él cuando es sólo como una pulgada [2.5 cm.-Trad.] de alto? ¿Sabían Uds. eso? Seguro que sí está. ¿En dónde? Provino de la semilla.
123Ahora, la única cosa que es, es que está plantada, puesta allí. Y tiene que sacar; chupa agua de la tierra para adquirir nutrimiento. Y chupa agua de la tierra, y tiene que beber más que su porción. Y cada vez... Porque tiene que producir. Y cuando bebe agua, produce las ramas; bebe más agua, produce las hojas; bebe más agua, produce las flores; bebe más agua, produce las manz-... naranjas. Sólo continúa bebiendo y produciendo. Pero tiene que beber.
124De esa manera es un creyente; él es puesto allí en medio de la Palabra de Dios. Amén. Y si él tiene alguna necesidad de algo, él sólo bebe y produce, bebe y produce. Cuando un hombre es lleno con el Espíritu Santo, todo lo que él usará en la jornada de su vida, está en él en ese momento. Sí, señor. La única cosa que tenemos que hacer, es beber, y beber, y beber, y beber, y beber, hasta que lo obtengamos. Nosotros estamos plantados en Cristo Jesús. Y en mi interpretación de El, El es la Fuente inagotable de Vida. Eso es exactamente lo que yo pienso que El es. Y cuando estamos plantados en El, El es inagotable. Podemos sacar de El bondad, mansedumbre, dulzura, paciencia, poder, sanidad, cualquier [porción no grabada en la cinta-Ed.] promesa que El dio, porque estamos plantados en la Simiente de Su Palabra. Y producirá exactamente lo que Dios dijo que producirá. Es una Simiente: ¡la Palabra!
125Dios está en Su Palabra. Nosotros creemos eso, ¿no lo creemos? Todos nosotros lo creemos. Uds. ven a Dios contestando. Hace muchos años, cuando El les dijo que subieran (en Pentecostés), que ellos recibirían el Espíritu Santo... Años antes de eso en Isaías, El había dicho: "Mandamiento tras mandamiento, renglón tras renglón, un poquito aquí, un poquito allá. Retened lo bueno. Porque en lengua de tartamudos y en extraña lengua yo hablaré a este pueblo, y este es el reposo". ¿Ven?, El lo dijo mucho antes, entonces Su Palabra vino allí mismo y fue hecha manifiesta. Todo, el Mesías prometido desde el huerto del Edén, "la Simiente heriría la cabeza de la serpiente", y demás, vino a suceder. ¡Dios está en Su Palabra!
126Ahora, Dios está en Su universo, digan: "Amén" si Uds. lo creen. [La congregación dice: "Amén"-Ed.]. Dios-Dios está en Su Palabra. Si Uds. lo creen, digan: "Amén". ["Amén"-Ed.].
127Ahora: Dios en Su Hijo. Ahora, Dios estaba en Su Hijo. "Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo". Eso es lo que dice la Escritura. El, Dios, descendió y vivió en un cuerpo nacido de la virgen María, y Dios mismo se manifestó a través de Cristo para mostrar cuáles eran Sus-Sus atributos, para mostrar que El amaba, para mostrar así Su paciencia, para mostrar Su poder, para mostrar y para El mismo manifestarse. Dios vivió en Cristo, reconciliando consigo al mundo.
128Hace tiempo yo hablé con una mujer aquí, o mejor dicho, ella me llamó la atención. Ella dijo: "Pastor Branham", ella dijo, "yo aprecio sus sermones. Yoyo soy una... yo asisto a sus reuniones". Pero ella pertenecía a una cierta iglesia denominacional que no cree que Jesús era Divino. Y ella dijo: "Bueno, él no era Divino". Y yo dije... Dijo: "Ud. trata de hacerlo demasiado Divino". Yo dije: "¡El era Divino!"
129Oh, ella dijo: "Señor, yo admitiré que él era un buen hombre". Y yo no quiero herir sus sentimientos; algunos de esa gente son amigos preciosos míos. Son los de la Ciencia Cristiana. Y ella dijo: "El-él no era Divino". Dijo: "Yo admitiré que él era un profeta, pero no era Divino. Y Ud. lo trata de hacer Divino".
130Yo dije: "O El era Divino o El era el engañador más grande que alguna vez el mundo haya tenido". Correcto. Yo dije: "El era Divino. El era más que un profeta. El era Dios sobre los profetas. Seguro que El era". Yo dije: "¡El era Divino!"
131Y ella dijo: "Ahora, Ud. dijo que Ud. era fundamental y que creía la Escritura". Yo dije: "Sí la creo".
132Y ella dijo: "Si yo le pruebo a Ud. por su propia Biblia que él no era Divino, ¿será testigo que yo estoy correcta?"
133Yo dije: "Sí, señora. Si la Biblia dice que El no era Divino, entonces creeré la Biblia". Y yo dije: "Pero yo tengo que ver la Escritura".
134Ella dijo: "En Juan, allí en San Juan, dice que cuando Jesús fue al sepulcro de Lázaro, él lloró". Y dijo: "Como Ud. sabe, si él hubiera sido Divino, él no hubiera llorado".
135Yo dije: "Hermana: ¿es eso en donde Ud. basa sus pensamientos?" Ella dijo: "Sí, señor. Y eso es verdad. Cuando él fue al sepulcro de Lázaro, cuando él lloró, eso mostró que él no era Divino".
136Yo dije: "Su argumento es más flaco que el caldo hecho de la sombra de una gallina que se murió de hambre". Yo dije: "Bueno, Ud. sabe bien que no es así".
137Y ella dijo: "Oh, él era-él era-él era un profeta; él era un buen hombre".
138Yo dije: "El era más que... Dios estaba en El. El era un hombre, pero era una-una Persona doble. En una manera, El era un hombre; el Espíritu en El era Dios". Yo dije: "Dios estaba en Cristo". Ella dijo: "¡Ah, no!"
139Yo dije: "Mire, señora, yo usaré su propia Escritura. El era un hombre, pero El era un Dios-hombre. Cuando El fue al sepulcro de Lázaro, El sí lloró como un hombre. Eso es verdad. Pero cuando El se paró allí, enderezó Sus pequeños hombros caídos, y dijo: 'Lázaro, sal fuera', y un hombre muerto, que había estado muerto por cuatro días, vino a vida; Ese era más que un hombre. El hombre no pudiera hacer eso. Ese fue Dios en Su Hijo".
140El era un hombre cuando bajó de la montaña, hambriento, buscando algo para comer, buscando en un árbol para encontrar algo para comer. El era un hombre cuando estaba hambriento. Pero cuando El tomó dos pescados y cinco panes y alimentó a cinco mil, Ese era más que un hombre. Ese era Dios en Su Hijo. Seguro que lo era.
141El era un hombre cuando estaba acostado allá en aquella barca esa noche; virtud había salido de El, al grado que estaba tan débil que no podía... las olas ni siquiera lo despertaron; sacudido en esa pequeña barca como un tapón de botella allí en el poderoso mar. Los diez mil diablos del mar juraron que lo ahogarían esa noche mientras El estaba dormido. El era un hombre cuando estaba soñoliento y cansado. Pero cuando El puso Su pie sobre la borda de la barca, alzó Su vista, y dijo: "¡Calla, enmudece!", y los vientos y las olas le obedecieron, Ese era más que un hombre. Dios estaba en Su Hijo. Absolutamente.
142El era un hombre cuando murió allá en la cruz, clamando por misericordia. El era un hombre cuando murió. El lloró como un hombre; El tuvo dolor como un hombre. Pero en la mañana de Pascua, cuando El rompió el...?... de la muerte, y del infierno, y los sellos del sepulcro, y se levantó otra vez, El era más que un hombre; El probó que El era Dios. Viviendo, me amó; muriendo me salvó; Sepultado, El se llevó lejos mis pecados; Resucitando, El justificó gratuitamente para siempre; Algún día El viene, ¡oh, qué glorioso día!
143Dios estaba en Su Hijo reconciliando consigo al mundo. ¿Creen Uds. eso? Seguro; Dios estaba en Su Hijo. Rápidamente, nuestro tiempo se va. Una cosa más. Nosotros... ¿Creen Uds. que Dios está en Su universo?, [la congregación dice: "Amén"-Ed.] ¿que Dios está en Su Palabra?, ["amén"-Ed.] ¿que Dios estaba en Su Hijo? ["Amén"-Ed.].
144Ahora, Dios en Su pueblo. Muy bien. Veremos si El viene o no a seres humanos, lo mismo que El lo hace en la naturaleza. Los seres humanos son parte de Su naturaleza. Seguro que sí son. Ahora, fíjense: Dios estaba en Su pueblo.
145¿Quién era en Eliseo, en nuestro texto de la otra noche, cuando un niño había muerto de insolación, y había yacido por horas y horas en la cama del profeta, cuando un hombre llamado Eliseo, caminó de lado a lado, de punta a punta en el piso, y tendió su cuerpo sobre ese niño muerto, y él vino a vida? Ese era Dios en Su pueblo. Seguro que sí era.
146¿Quién era en él cuando el apóstol San Pedro, un pescador tan ignorante...? La Biblia dice que "él era del vulgo y sin letras". ¿Quién era en él, cuando caminaba por las calles, y la gente ponía a los enfermos en la sombra de ese hombre, y ellos eran sanados? ¿Era la sombra del hombre que los sanó? ¡Era Dios en Su pueblo lo que los sanó!
147¿Quién era en San Pablo, cuando ellos le quitaban de su cuerpo pañuelos, o mejor dicho, prendas, y las ponían sobre los enfermos? Dios estaba en Su pueblo. Ellos reconocieron a Dios en San Pablo. Seguro que lo reconocieron.
148¿Quién era en un grupito de cobardes cuando oraron, y tomaron la Palabra de Dios, y subieron para el Pentecostés? Ellos tenían todas las puertas atrancadas, y las ventanas atrancadas, y estuvieron allí adentro por diez días. De repente vino un estruendo del cielo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa en donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y salieron a la calle, cuando en una ocasión tenían miedo, salieron allá afuera, predicando el Evangelio y comportándose como un montón de gente borracha. ¿Quien era? Dios en Su pueblo; Dios moviéndose entre Su pueblo.
149Dios está en Uds. Dios, el Espíritu Santo está en Uds. obrando ahora, reconciliando consigo al mundo.
150¿Qué hace a estos ministros inspirados predicar el Evangelio? ¿Qué los hace a ellos? Quizás en un tiempo eran borrachos; en un tiempo eran apostadores; en un tiempo eran hombre malos; de repente, algo cambió. Y aquí se paran predicando el Evangelio y ofreciendo sus vidas. Y algunos de ellos casi... viviendo tan pobres como pueden. Cuando eran hombres de negocio y pudieran haber sido ricos, manejado grandes automóviles y tenido lujo, pero ellos lo sacrificaron y renunciaron a ello. ¿Por qué? Dios está en Su pueblo, reconciliando consigo al mundo. ¡Hermano! Dios está en Su pueblo.
151¿Qué es lo que toca a una mujercita o a un hombrecito, y se levanta, y su rostro se ilumina como una candela y habla en un lenguaje del cual no sabe nada al respecto, y otro se levanta bajo la misma clase de inspiración y da un mensaje a Su Iglesia? Dios en Su pueblo. Amén.
152¿Qué es lo que viene a esta plataforma, reunión tras reunión, y obra los mismos milagros que Jesús hizo cuando El estuvo aquí en la tierra? Es Dios en Su pueblo. No importa cuánto esté en mí, tiene que estar también en Uds. Porque no obrará solamente, nada más conmigo. Se necesitan Uds. y yo juntos para obrarlo (correcto): todos nosotros juntos, Dios en todos nosotros.
153Dios, no solamente en los Metodistas, o Bautistas, o Pentecostales, o Presbiterianos, sino que Dios en cada creyente que ha recibido el Espíritu Santo. Ese es Dios, el Espíritu Santo, en el pueblo reconciliando consigo al mundo.
154Observen cómo El hace que el pueblo lo crea. Por las mismas cosas que El hizo a los primeros en Pentecostés, El las hace hoy a ellos de la misma manera. Ellos reciben el Espíritu Santo de la misma manera, las mismas señales y maravillas los siguen.
155Dios está en Su universo. ¿Creen Uds. eso? [La congregación dice: "Amén"-Ed.]. Dios está en Su Palabra. ¿Creen Uds. eso? ["Amén"-Ed.]. Dios está en Su Hijo. ¿Creen Uds. eso? ["Amén"-Ed.]. Dios está en Su pueblo. ¿Creen Uds. eso? ["Amén"-Ed.]. Dios obrando en todo.
156Por tanto, Felipe dijo: "Muéstranos al Padre y nos basta".
157Yo estoy satisfecho hoy que puedo ver a Dios en todas partes que miro. Yo no únicamente lo veo, sino que lo siento, y yo sé que El está aquí. Como el poeta dijo: "Tú me preguntas cómo sé yo que El vive, El vive en mi corazón". Yo observo Su Espíritu y lo veo motivarme, moverme. Uno está motivado por Algo, el Espíritu Santo. Dios está aquí hoy, amigos. Dios está aquí.
158El está allá en Su naturaleza, en el verano y en el invierno, en las hojas, en las flores, en las aves, en los animales. El está en la puesta del sol, en la salida del sol. El está en el sistema solar. El está en todas partes. Dios está en todas partes. El está en Su universo.
159Dios está en Su Palabra. Cualquiera que tome Su Palabra, cualquier promesa... Permítanme declarar esto públicamente: "Si Uds. toman la actitud mental correcta hacia cualquier promesa Divina de Dios, se las cumplirá. Eso es lo que yo pienso tocante a Su Palabra. Uds. tomen cualquier promesa de Aquí, y tomen la actitud mental correcta hacia ella, Dios se las cumplirá a Uds. Dios está en Su Palabra.
160Dios está en Su Hijo. El era Divino. El era el Hijo de Dios. Yo creo eso con todo lo que está en mí. Yo lo creo. Sí, señor. El no era más... El era un profeta, seguro. El era un profeta; El era un predicador; El era un cantante. El era-El era Dios, Dios manifestado en la carne. Dios descendió en la carne para reconciliar consigo al mundo. Entonces ese maravilloso Hijo de Dios murió; y cuando El murió, El dio Su Vida. El se levantó otra vez en la Pascua, y Dios levantó Su cuerpo y lo puso a Su lado derecho, y envió el Espíritu Santo de regreso para continuar manifestándose El mismo entre el pueblo.
161Y el mismo Espíritu que estuvo en Jesucristo, está entre nosotros hoy, continuamente manifestándose El mismo al pueblo por medio de las mismas señales y las mismas maravillas, dándole el mismo Espíritu Santo, hablando en la misma clase de lenguas, dándole la misma clase de interpretación, viendo visiones, moviéndose, sanando a los enfermos, exactamente como El lo hizo en el principio. Dios está en Su pueblo.
162¿Por qué entonces decimos: "Muéstranos al Padre y nos basta"? Vemos al Padre. ¡Vemos al Padre!
163Cuando yo-cuando yo miro allá afuera y veo la puesta del sol, yo veo al Padre. Cuando yo veo la salida del sol, yo veo al Padre. Cuando yo oigo el llamado salvaje de la bestia, yo veo al Padre. Cuando yo veo a esas flores florecer, yo veo al Padre. ¿Uds. no?
164Yo lo veo a El en Su Palabra. Cada vez que yo tomo Su Palabra como una promesa, yo veo al Padre.
165Yo miro a Jesús; yo veo al Padre expresándose El mismo a través del Hijo.
166Yo miro a Su pueblo; yo veo al Padre, lo veo a El obrando entre Su pueblo, expresándose El mismo, siguiendo adelante. ¿"Muéstranos al Padre"? El está aquí mismo en esta tarde, obrando entre Su pueblo, en Su pueblo, a través de Su pueblo, sobre Su pueblo. ¡Aleluya! Dios está en Su pueblo.
167Oremos. [Porción no grabada en la cinta-Ed.]. ¡Alabado sea Dios! ¿Lo aman Uds.? Muy bien.
168Creo que Billy me dijo... Cincuenta tarjetas... Muy bien. Tarjeta de oración número 1. Levante su mano rápidamente, para que podamos verlo ahora, y empezar rápidamente la fila de oración. Vamos a ver suceder algo. Yo... ¿Están Uds. esperándolo? Tarjeta de oración número 1, ¿quién la tiene? Esta señora aquí, ¿tiene Ud. la tarjeta de oración número 1? Yo estoy preguntando por la tarjeta de oración número 1. ¿Qué-qué letra era? [Alguien dice: "E"-Ed.]. "E".
169Tarjeta de oración E-número 1, levante su mano. Número 2. Muy bien. Número 3, número 4. Vengan aquí, por favor. Número 5, 6, 7. Correcto, levántense rápidamente. Al llamarlos, levántense. 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 24, 25, formen una fila.
170¿Cuántos no tienen tarjeta de oración?, levanten su mano. ¿Creen Uds. que Dios está en Su pueblo? El mismo Dios que caminó en Galilea en Jesucristo, ¿creen Uds. que El está aquí hoy en Uds., el mismo Espíritu que estuvo en Jesús? El es el Hijo de Dios nacido de virgen; y Uds. son hijos adoptados por El. El mismo Espíritu que estuvo en El, está en Uds.
171Muy bien: 25, 26, 27, 28, 29, 30; que vengan esos. Los llamamos de esa manera para que no tengamos una aglomeración; como Uds. saben, que no estén caminando muchos al mismo tiempo. Muy bien: 30, 31, 32, 33, 34, 35, 36, 37, 38, 39, 40. Correcto; vayan allá, y ellos los pondrán allí en la fila. Si Uds. no se pueden mover, bueno, díganle a alguien, ellos los traerán cargando.
172Ahora, ¿cuántos no tienen tarjeta de oración?, levanten su mano, digan: "Yo quiero que Dios me sane en esta tarde". A mí no me interesa quién sea Ud., de dónde viene, cualquier cosa; sólo diga: "Yo quiero que Dios me sane; yo creo".
173Muy bien: ahora del 40 al 50, que ellos vengan. Todos los que tienen una tarjeta de oración, levántense y vengan aquí ahora, Uds. que tienen sus tarjetas de oración. Sólo vamos a esperar unos cuantos momentos, y empezar inmediatamente la fila, a orar por los enfermos.
174Ahora, vamos a terminar en los próximos diez o quince minutos, así que ténganos un poquito de paciencia, y oren con todo lo que está en Uds. Ahora, yo quiero que miren ahora en esta dirección, cada uno de Uds. Ahora, recuerden....
175¿Hay algunos desconocidos aquí que nunca antes han estado en una de las reuniones? Hay bastantes; sólo miren Uds. Estamos muy contentos de tenerlos, confiando que Uds.-Uds. continuarán en este tipo de servicio, es decir, en donde el Espíritu Santo... Si Uds. no son un-un miembro de alguna iglesia que sea del Evangelio completo en esencia, les pediremos, si a Uds. les gusta el tipo de servicio en donde el Espíritu Santo viene y se mueve... Miren a estos ministros aquí, ellos-ellos viven aquí en toda esta área, y ellos... (Gracias, hermana). Ellos-ellos estarán contentos de tenerlos en sus iglesias.
176Ahora, yo quiero decir esto: que cada persona que ha sido convertida en esta semana, cada persona que ha sido convertida aquí en esta semana... Ahora, mire a este grupo de ministros, ellos-ellos se paran por la misma cosa que yo me paro. No hay una diferencia entre nosotros en lo absoluto. Somos absolutamente lo mismo. Creemos en el Evangelio Completo, en el bautismo del Espíritu Santo, en todas estas cosas (todos estos ministros aquí), todos somos exactamente lo mismo. Y queremos que Uds. se unan a sus iglesias para que Uds. puedan continuar adelante. Ahora, ellos son los... El buen Samaritano ha pasado, ha derramado aceite en la herida. Pero El ahora los ha tomado y quiere que vayan a unos de los mesones de aquí, el que está más cercano a Uds. El ya le ha pagado al pastor para que cuide de Uds., así que ya se le pagó a él; él recibió el Espíritu Santo, recibió bendiciones de Dios, y salud, y revelación; él puede alimentar su alma. Así que vayan ahora y únanse a una de las iglesias, y será-será la mejor cosa que Uds. puedan hacer para mantener su espíritu alimentado y marchando adelante. Dios sea con Uds.
177Ahora, no reclamamos ser nada más que su hermano. Ahora, si el rapto viniera hoy, y Dios se llevara a Casa primero a esos dignos, yo sería el último que dejaría la plataforma. Correcto. Yo nací fuera de tiempo. Yo... Cuando Uds. (muchos de Uds. ministros Pentecostales aquí que son mayores que yo), estaban hace años aquí en la calle predicando cuando la persecución estaba dura; Uds. estaban pavimentando el camino en el que yo estoy caminando. Uds. estaban diciéndole al pueblo que estas cosas sucederían. Uds. tuvieron que abrir camino por toda clase de matorrales y cosas, por encima de toda clase de montones de roca. ¿Ven? Yo sólo soy un bebé. Y Uds. son ésos; Uds. son los hermanos que han-que han traído esto. Uds. son los hermanos y hermanas que hicieron estas cosas. ¿Ven? Uds. únicamente lo predicaron al pueblo y les dijeron que vendría. Uds. pusieron el fundamento. Uno es... pone el fundamento; el otro es un carpintero; uno es un plomero, uno es un electricista. La Casa de Dios está siendo erigida. ¿Ven? Y mientras ahora seguimos adelante... y cada uno tiene su lugar. Y ahora, queremos-queremos que Uds. amigos honren y respeten a nuestros hermanos y a estas iglesias. Y que el Reino de Dios constantemente crezca y aumente es nuestra oración.
178Ahora, yo no puedo sanar. La sanidad ya fue comprada por el Espíritu Santo. ¿Cuántos saben eso? Cristo lo hizo en el Calvario. La única cosa es que... Quizás estos hombres aquí... Ellos son ministros; pudieran tomar la Palabra de Dios, y yo no... yo no me atrevería a pararme delante de ellos con la Palabra de Dios en algo contrario. Pues ellos son llamados; ese es su oficio. Ellos predican; ellos saben de lo que están hablando. Así que yo sólo escucho a lo que ellos dicen, y digo: "Amén", y sigo adelante, porque ellos-ellos son hombres de Dios. Yo los sigo; me doy cuenta que están en la Biblia y dicen la Verdad.
179Ahora mire, yo no predico bien. Pero mi don es el don de vidente. Eso es un... Jesús fue un Predicador. El también fue un Vidente. Y ahora, mi parte, siendo que yo no tengo la educación suficiente para predicar, pero yo tengo un don de prever cosas; dice y predice.
180Pues en la Biblia dice que fueron puestos apóstoles, profetas, evangelistas, maestros, pastores, todos estos para perfeccionar a la Iglesia. Dios los puso en la Iglesia.
181Ahora, hay nueve dones espirituales, por los cuales podemos imponer las manos, y demás, y "orar ardientemente por los mejores dones", y lo demás de esa manera. Pero estos otros son dones predestinados de Dios; Dios los pone en la Iglesia.
182Por las edades que venían, El... Juan el Bautista fue un mensajero especial para esa edad. Sencillamente Dios lo ordenó para que hiciera ese trabajo. ¿Creen Uds. eso? Seguro que El lo ordenó. Jesús dijo: "¿Saliste a ver un profeta?" Dijo: "Más que profeta". ¿Ven? Juan no sabía eso, pero Jesús lo sabía. ¿Ven? Y Jeremías, antes que él naciera, Dios le dijo: "Yo te conocí, te santifiqué, y te ordené profeta a las naciones". Eso es verdad, ¿no es así?
183Ahora, cuando Jesús estaba aquí en la tierra, El dijo... Cuando El se iba a ir, El dijo: "Un poco, y el mundo..." No se olvide de esto, amigo Cristiano. "Un poco, y el mundo no me verá más, mas vosotros me veréis; porque estaré con vosotros, en vosotros, hasta el fin del mundo". ¿Dijo El eso? El estaría con nosotros hasta el fin del mundo. La Biblia dice que El es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Eso significa que es el mismo en principio, el mismo en poder. La única cosa diferente entre Jesús que está hoy en la tierra, y del que estuvo en ese entonces, es que hoy El está aquí en la forma del Espíritu Santo. Su cuerpo está a la diestra de Dios, en el Cielo. El vendrá algún día, y aquellos que están en Cristo se levantarán y se irán con El. ¿Ven? Eso es lo que estamos esperando: ese día. Pero Su Espíritu, con todo Su poder y manifestación, es dado al cuerpo de creyentes en todo el mundo.
184Ahora, este Angel del Señor, si no obra y hace las mismas obras que Jesús hizo, entonces no es el Espíritu que estaba en Jesús. Pero si hace las mismas obras que Jesús hizo... Porque El dijo: "El que en Mí cree, las obras que Yo hago, él las hará también".
185Uds. saben que la Biblia dice, en el mismo capítulo, Juan 14: "Las obras que Yo hago él las hará también; aun mayores hará, porque Yo voy a Mi Padre". Yo sé que la versión King James dice: "grandes". No pudieran ser más grandes; la original dice: "más". Porque El detuvo la naturaleza; El levantó a los muertos; bueno, sencillamente hizo todo. Uno no pudiera hacer más grandes que lo que El hizo. Pero la Iglesia haría más de ello, porque mientras estamos teniendo una reunión aquí, ellos están teniendo una reunión en Africa; están teniéndolas en Brasil; ellos están por todo el mundo (¿ven?); por eso es que pudieran ser más. Dios estaba manifestado en una Persona en ese entonces, en Su Hijo Jesús; El ahora está manifestado en Su Iglesia universal, pero el mismo Espíritu haciendo las mismas obras. Un día....
186A Uds. que no tienen una tarjeta de oración. Ahora, ¿hay una tarjeta más de oración en la audiencia? Si hay, Ud. tiene que ponerse en la fila. Uds. sin tarjetas de oración... Había una mujer....
187Digamos-digamos por ejemplo como esto, no dice así literalmente, pero una mujer en una ocasión tenía un flujo de sangre, y ella no sabía cómo iba a abordar a Jesús. Pero ella dijo: "Si yo pudiera tocar el borde de Su vestido (yo le creo a El), yo seré sanada". ¿Cuántos alguna vez han leído esa historia? Bueno, seguro que la hemos leído.
188Y ahora, ella pasó por entre la multitud, y pasó todos los críticos, y tocó Su vestido. Ahora, el vestido palestino colgaba sueltamente y cubría el vestido interior. Ahora, El no lo sintió físicamente, pero El dijo: "¿Quién me tocó?", cuando ella lo tocó y se regresó a la audiencia. "¿Quién me tocó?"
189Y, bueno, Pedro lo reprendió, y dijo: "Señor, ¿por qué dices una cosa como esa? Pues mira, todos te están tocando, y Tú dices: '¿Quién me tocó?'" La Biblia dice que él lo reprendió.
190El dijo: "Pero Yo percibo que me puse débil; virtud salió de Mí". Y El miró todo alrededor sobre la audiencia hasta que encontró a la mujercita. Y El le dijo a ella: "Tu fe te ha salvado". Ella había tenido un flujo de sangre. ¿Recuerdan Uds. eso? Ahora, si... ¿Cuántos...?
191Observen a estos clérigos aquí (todos Uds.), a sus pastores. Hermanos pastores, la Biblia dice que Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. ¿Es eso correcto? Y la Biblia dice que El es el Sumo Sacerdote, sentado ahora a la diestra de Dios, haciendo intercesiones sobre nuestra profesión. "El es el Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades". ¿Es eso correcto? ¿Ven eso? Un Sumo Sacerdote. Ahora, si El es el mismo ayer, y por los siglos, la misma clase de toque traerá los mismos resultados, ¿es correcto eso?
192Ahora, Uds. recurran a El. ¿Cómo lo tocarían? Con su fe. Extienda su mano y diga: "Señor Jesús: yo tengo una necesidad urgente".
193Escuchen. Pidan de esta manera: no oren por Uds. mismos; oren por alguien más. Hagámoslo de esa manera. No por Uds., oren por alguien más. Que el Espíritu Santo se encargue de eso. Sólo oren por alguien más. Algunos de sus amados, o alguien que Uds. conocen en alguna parte, o algo como eso, oren por eso. ¿Ven?, para que Uds. sepan... No tiene... Ellos no tienen que estar aquí. Dios oye la oración. El sabe tocante a lo que Ud. está orando.
194¿Cuántos hay en el edificio que yo no los conozco, que yo no sé nada tocante a Uds.?, levanten su mano. Gracias. Me supongo que es toda persona aquí. En esta fila de oración, cada uno de Uds. que sabe-que sabe que yo soy un desconocido para Uds., levanten su mano. Yo no los conozco.
195Ahora, Uds. se dan cuenta que si un toque de una mujercita hizo que Jesucristo el Hijo de Dios se debilitara, que virtud saliera de El ("virtud" es "fuerza"), ¿qué me haría a mí toda esa fila, un pecador salvado por gracia? ¿Ven?, allí está su interpretación: "Más que estas vosotros haréis". ¿Ven? Ahí lo tienen Uds. Ahora, si yo hiciera la mitad de esa fila de oración con discernimiento, probablemente me sacarían cargando. Eso sencillamente me debilitaría. Hay algo acerca de eso. Yo no puedo hacer todo eso. Pero puedo orar por cada uno. Eso es lo que Uds. quieren de todas maneras, ¿no es así, amigos?
196Poner manos sobre... Ahora, Jesús, El no dijo: "Pongan manos y oren". El dijo: "Estas señales seguirán a los que creen, si ponen manos sobre los enfermos". Nunca dijo: "Oren por ellos"; sólo "pongan manos sobre ellos". La orden para orar es: "Llamen a los ancianos de la iglesia, que los unjan con aceite y oren por ellos". Eso es para la iglesia. Pero el don evangelístico de sanidad, sólo es poner manos sobre los enfermos. Sabemos eso. No orar por ellos, poner manos sobre ellos; estas señales seguirán. Ahora, pero para que los....
197Veamos, ¿quién es...? Hermano Borders, ¿quién? Muy bien. Sólo para que el Espíritu Santo empiece a moverse entre nosotros.
198Ahora, miren: yo no quiero que nadie se mueva. Por favor, ahora, en todas partes, estén muy quietos, sean reverentes. Ahora, yo quiero decir esto: cuando el Espíritu Santo hace algo, si Uds. quieren alabarlo, eso es correcto, Uds. deberían hacer eso, pero no se muevan. Estén quietos. Porque cada uno de Uds. es un espíritu. Y entonces la unción del Espíritu Santo viene, y digamos que alguien allá atrás está diciendo: "Me pregunto si eso es correcto", yo siento eso aquí. Alguien allá atrás diciendo: "Oyes, Juan, ¿conoces a fulano de tal y zutano de tal? Yo estaba en tal y tal parte". ¿Ven?, eso interfiere.
199¿Ven?, porque si el gran Espíritu de Vida Eterna está con nosotros, y me tiene ungido para algo, entonces yo lo siento igual como un latido de corazón. ¿Ven?, Uds.... Así es como yo-yo me doy cuenta. ¿Ven?, Uds. lo tocan a El. Y por medio de eso, cuando Uds. le piden a El su favor y su fe lo toca a El, entonces El sólo... Yo sólo me rindo, y luego El habla, y empieza a decirme. Entonces Uds. sean los jueces si está correcto o no.
200Ahora, si El haría eso por la última vez, ya que nos vamos... Está para... La reunión está para terminar en los próximos minutos, ¿cuántos dirán: "Yo lo aceptaré con todo mi corazón, y creeré por cualquier cosa de la cual tenga necesidad"? Dios los bendiga entonces.
201Padre Celestial, en Tus manos yo encomiendo a esta audiencia. Yo tomo todo espíritu aquí bajo mi control, para la honra y la gloria de Jesucristo. Yo lo pido en Su Nombre. Amén.
202Ahora, la señora aquí, creo yo que ella acaba de levantar su mano indicando que es totalmente una desconocida para mí. Yo no la conozco. Quizás es nuestra primera ocasión que hemos estado así de juntos, a menos que nos hayamos visto en la calle, en alguna parte. Pero Dios nos conoce a ambos. Ahora, si....
203Ahora, miren, amigos: aquí está un cuadro hoy de San Juan 4: una mujer y un hombre reuniéndose por primera vez, Jesús y la mujer de Samaria. Ahora, yo no soy Jesús, ni tampoco es la mujer de Samaria, pero es otra edad. El mismo Espíritu está aquí. La mujer parada aquí, ella pudiera ser un crítico; ella pudiera ser una Cristiana; pudiera ser una impostora; pudiera tener necesidad financiera; ella pudiera estar parada por alguien más. Yo no sé. Yo no pudiera decirles. Pero Dios sí sabe. Ahora, si El se parara y me dijera (y que ella sea el juez), si El me dijera algo exacto acerca de ella... Si yo... hay algo acerca de ella, que yo no lo sabría. Pero si El me dijera algo acerca de ella, que ella sea el juez.
204Entonces, si está correcto, Uds. saben que tendría que venir de alguna clase de Poder. ¿Es correcto eso? Algún... Bueno, entonces, ¿cómo clasificarían Uds. ese Poder? Si es predicando el Evangelio, exhortando de Cristo Jesús, llamando pecadores al altar, sanando a los enfermos y afligidos, ¿entonces qué clase de Espíritu, qué clase de frutos estaría produciendo ese Espíritu? La misma clase de frutos que produjo Jesucristo con el Espíritu de Dios en El. ¿Es correcto eso? Sería un Espíritu Cristiano. Por supuesto dependería en Uds. el hacer su decisión por cuál decidir.
205Pero sería Dios para Ud., ¿no sería? Sí. Porque ella es Cristiana.
206Ahora, ¿cómo supe yo que ella era Cristiana? Porque yo siento el Espíritu de ella (¿ven?), ahorita, igual como un latido de corazón entrando, como haciendo... [El hermano Branham sopla suavemente tres veces en el micrófono-Ed.]. Y yo sé que el Espíritu de Dios que está sobre mí, que me está ungiendo ahorita, reconoce que esa es mi hermana. Y yo nunca la he visto, sin embargo yo sé que ella es. ¿Ven?, es igual como algo viniendo como esto [el Hermano Branham ilustra-Ed.]; se juntan. El espíritu de ella está uniéndose con el Espíritu que me tiene ungido.
207¿Cuántos han visto la fotografía de ese Angel del Señor que la tienen, oh, la tienen aquí en dondequiera; la tienen por todo el mundo? Recuerden, yo les digo esto: ese Angel del Señor que Uds. ven en la fotografía, la Columna de Fuego que guió a los hijos de Israel, que se hizo carne y habitó entre nosotros, vino de Dios y se fue a Dios, regresa en los últimos días para hacer Su obra, finalizar el Reino, está aquí como a unas seis pulgadas de donde yo estoy parado. Ahora, recuerden eso. ¡Qué reto! Pero yo le creo. El sabe. Yo sé que El nunca falla.
208Ahora, si el Señor me revela algo acerca de Ud., hermana....
209Y a Uds. en la fila de oración, sólo estén ahora preparados, porque yo no quiero detenerme para discernirlos a todos, porque eso... yo no pudiera hacerlo. Pero Uds. sólo estén preparados; estén creyendo.
210Ahora, si yo pudiera ayudarle y no lo hiciera, entonces yo sería malo, yo no debería estar parado aquí en este púlpito, siendo esa clase de persona, ciertamente que no. Pero yo he estado predicando duro. Y estoy esperando sólo un momento para sostener una conversación con Ud., igual como nuestro Señor lo hizo con la mujer en el pozo. El dijo: "Dame de beber". ¿Ve? ¿Qué estaba haciendo El? Captando su espíritu, ver cuál-cuál era el problema. Entonces cuando El encontró su problema, El le dijo cuál era su problema. ¿Ud. recuerda cuál fue? [La hermana dice: "Sí"-Ed.]. Ella tenía cinco maridos, y estaba con el sexto, porque ella tenía cinco y con el que ella estaba viviendo en ese entonces, eran seis maridos.
211Y-y cuando El le dijo a ella en donde estaba su problema, bueno, ella dijo: "Señor, yo percibo que Tú eres un profeta".
212¿Ve?, los-los-los fariseos acababan de decir que El era un adivino, un demonio. El les dijo que en ese entonces les sería perdonado. Pero cuando el Espíritu Santo viniera a hacerlo, no les sería perdonado el hablar en contra de Ello.
213Así que, pero ella dijo: "Yo percibo que Tú eres profeta. Y nosotros sabemos (nosotros samaritanos, nosotros sabemos la Palabra), sabemos que cuando el Mesías venga, que es llamado el Cristo, El nos dirá todas estas cosas". ¿Ven?, ella sabía que esa era la señal del Mesías.
214Y El dijo: "Yo soy, El que habla contigo". Y ella dejó el cántaro, y corrió a la ciudad, y dijo: "Vengan y vean a un Hombre que me ha dicho las cosas que yo he hecho. ¿No es este el Mesías?"
215Ahora, si esa fue la señal del Mesías en ese entonces, esa sería la señal del Mesías hoy, si el Mesías es el mismo ayer, hoy, y por los siglos.
216Si este Espíritu por el cual Ud. está conciente que algo está sucediendo ahorita... ¿no está conciente? Ahora, sólo permita que la audiencia lo sepa. Un sentir verdaderamente dulce y humilde ha estado... está en Ud. ¿No es correcto eso? [La hermana dice: "Eso es correcto"-Ed.]. Levante su mano. Verdaderamente dulce y humilde. Yo estoy vigilando la Luz entre la mujer y yo. Se está ahora abriendo.
217La mujer sufre de tuberculosis. [La hermana dice: "Correcto...?..."-Ed.]. Y ella acaba de venir de un hospital para tuberculosos. Eso es verdad. ["Correcto"]. Hay alguien más. Es este muchacho aquí. Un momento. El mismo espíritu está allí en él. Bueno, ese es su nieto. ["Sí, sí es. Correcto"]. Correcto. El tiene problema de senos nasales. Y él también tiene tejido cicatrizal en su pulmón. Eso es verdad. ["Eso es exactamente correcto"]. Eso es verdad, ¿no es así? ["Eso es correcto, sí es. El doctor dijo que él lo tiene"]. ¿Ve? Muy bien. Sra. Harris (ese es su nombre), Ud. y su nieto váyanse a casa; sus problemas terminaron. ["Oh, gracias a Dios"]. Jesucristo los sana. ["Oh, Jesús"].
218¿Creen ahora al Señor Jesús? ¿Ven?, eso es la Biblia; eso es el Espíritu de Dios haciendo lo mismo ayer, hoy, y por los siglos. ¿Creen Uds. ahora con todo su corazón? Eso debería concluirlo.
219Ahora, si yo no digo una palabra, y sólo pongo mis manos sobre Ud. mientras la Unción está aquí, ¿creería Ud.? Váyase entonces, y sea sanado en el Nombre de Jesucristo.
220Venga, hermana. ¿Quiere Ud. recuperarse de su problema de estómago? Váyase Ud. dándole gracias a Dios, y diciendo: "Se terminó"; crea con todo su corazón.
221Si yo pongo mis manos sobre Ud., ¿creerá Ud. que Dios lo sanará? En el Nombre de Jesús, sea sanado. Esa es la actitud con la cual venir. El fue sanado. Correcto. Esa es la actitud. Ahora, recuerde: el Espíritu Santo está aquí.
222Aquí viene un muchachito encantador. Tú estás muy pequeño, hijito, para aun tener fe. Pero mira aquí por un momento al Hermano Branham. Muy bien. Tu problema del corazón ahora se terminó. Tú puedes irte a casa y ser sano. Amén. Dios te bendiga, hijito.
223Digamos: "Gracias al Señor", por ese muchachito.
224Ha estado muy nervioso, ¿no ha estado? Lo va dejar ahora. Sólo váyase a casa, diciendo: "Gracias, Señor", y sea sano.
225Venga. Bueno, esa diabetes, si sólo pudiéramos deshacernos de ella... ¿Cree Ud. con todo el corazón? En el Nombre de Jesús, que deje a la mujer y nunca la moleste otra vez. Amén.
226Venga ahora. Esta señora también tenía la misma cosa: diabetes. Crea con todo su corazón ahora mientras Ud. pasa por aquí, y sea sana, en el Nombre del Señor Jesús. ¿Creen ahora, todos Uds.? Tengan fe en Dios.
227Venga, mi hermana. En el Nombre de Jesucristo, sea sana. Tenga fe; no dude.
228Venga, querido hermano. Yo de hecho creo que Ud. fue sanado cuando estaba sentado allá, así que puede seguir y regresar a casa...?... Dios lo bendiga ahora. Muy bien.
229Venga, querida hermana. Tenga fe en Dios. Eso es. Eso es. En el Nombre de Jesucristo, sea sana. Amén. Dios la bendiga, hermana. Váyase regocijándose y creyendo. Oh, esa es la actitud con la cual venir.
230Ahora, sean muy reverentes, todos manténganse en sus asientos ahora. Sean muy reverentes; el Espíritu Santo está aquí. Sólo porque no les habla mucho a ellos, y algunas veces sólo dice cosas... Yo sólo estoy tratando de decir... Y si yo lo veo aparecer rápidamente, yo lo digo, y entonces sigo. ¿Ven? Algunas veces yo puedo salirme de ello por unos cuantos minutos, y luego seguir. Pero el Espíritu Santo está aquí; El todavía sabe todas las cosas.
231¿Cree Ud. eso, señora? Venga un momento aquí. Yo estoy seguro que Ud. siendo latina y yo irlandés, no nos conocemos uno al otro. [La señora dice: "No"-Ed.]. Este es nuestro primer encuentro. ¿Cree Ud. que Jesucristo, del que yo hablo, es el verdadero Hijo de Dios? ¿Cree Ud. que yo lo represento correctamente? ¿Cree Ud. que El me envió para ayudarla? ["Sí creo"]. Si yo le dijera a Ud. cuál es su problema, ¿le creería a El? Su problema está en su espalda. ["Sí"]. Ud. tiene problema de espalda. Su esposo también tiene problema de espalda. El tiene problema con su pierna. Ud. tiene una hija que tiene problema con el cuello. Fue causado por un accidente automovilístico. Correcto. Váyase a casa; todos Uds. van a ser sanados. En el Nombre del Señor Jesús.
232Tengan fe. No duden. Ahora, eso debilita y hace algo. Sólo tengan fe ahora, créanlo. En el Nombre de Jesús yo oro por la mujer. Amén.
233Venga ahora. Venga, señor. No dude ahora. Ud. ha estado muy nervioso y perturbado; le produjo una úlcera en su estómago, y le duele. Pero váyase a casa ahora; Ud. va a sanar y estar bien. Dios lo bendiga. Tenga fe ahora. Crea con todo su corazón.
234Bueno, podemos ver cuál es el problema con la niñita; trae puestos sus aparatos ortopédicos aquí. ¿Va Ud. a creer por ella, hermana, ahorita [la hermana dice: "Sí voy a creer"-Ed.], que Dios va a permitir a esa niñita vivir, y crecer, y ser una fina jovencita sin estos aparatos ortopédicos?
235Querido Padre Celestial, si yo pudiera sanar a esta niña y quitarle esos aparatos ortopédicos, yo lo haría. Pero yo pongo mi mano sobre esta hermosa niñita, que no tiene manera de tener fe por sí misma. Yo condeno esta condición inválida, en el Nombre de Jesucristo, que esta niñita camine y viva...?... (¿ve?), tan cierto como estoy parado aquí ["Ella dice que lo va a hacer"-Ed.].... Sí. Ud. lo cree, ¿no lo cree? ["Sí, yo...?..."]. ¿Cuántos lo creen? Ella se irá, y la niña se quitará los aparatos ortopédicos, y caminará. Muy bien, tengan fe.
236Estómago nervioso. Y, ¡oh, hermano! ¿Cree Ud.? Váyase y coma, y tenga unos buenos momentos, y disfrute. Su fe lo sanó. Tengan fe ahora, todos; tengan fe en Dios.
237Venga, querida hermana. ¿Cree Ud. con todo su corazón? Oh, Señor, yo te pido que la sanes. Ella debe tener Tu poder sanador o muere. Y yo pido que Tú la sanes. Concédelo. Concédelo.
238Muy bien, hermana. Permítame mostrarle algo. Hay mucha gente aquí en esta audiencia sufriendo con la misma cosa que Ud. está sufriendo. ¿Ve? Permítame mostrarle algo. Ud. tiene un corazón nervioso. Permítame mostrarle a los que están allá. Todos los que estén afectados con nerviosismo (levanten su mano), y del corazón, levanten sus manos. Mírelos. ¿Ve? ¿Cómo pudiera yo llamar a cada uno de ellos? ¿Ve? No pudiera hacerlo. Pero yo puedo sentir ese gran pacto, el enemigo tratando de no soltarla a Ud., y llamando allá por misericordia. El va a perder su agarre en todas partes. Eso es todo. Así que, ¿cree Ud. que él perderá... que él lo perdió en Ud. ahorita? Ud. se siente diferente, ¿no es así? Ud. fue sanada en ese instante. Vaya en su camino regocijándose, y diga: "Gracias".
239Venga, jovencita; crea con todo su corazón y sea sana. En el Nombre de Jesús, que nuestra hermana sea sanada.
240Dios, bendice a este muchachito en esta noche. ¡Oh, hermano! ¿Crees que Jesús te va a sanar? Muy bien. En el Nombre de Jesús sea...?... Dios te bendiga.
241Muy bien. Venga ahora y crea, hermano. Venga, mi hermano, un ujier. Venga, Ud.; reciba las bendiciones del Señor. Yo pongo mis manos sobre mi hermano, en el Nombre de Jesús, que sea sanado. Concédelo.
242¿Están todos creyendo? Tengan fe. No duden. Sólo crean ahora. Sólo porque no nos detenemos con cada persona, eso no significa... Sólo decir... Yo lo veo, pero yo simplemente no quiero que la visión... Es algo como que se conecta en Ud. cuando uno habla a la gente. ¿Saben lo que quiero decir? Se conecta, y luego uno está... eso es todo, ¿ven? Uno está... lo debilita a uno.
243Un momento, algo sucedió en la audiencia. Si Ud. cree, no tendrá que tener esa operación de la vejiga. Ud. tocó el borde de Su vestido, hermana. ¿Qué tocó ella? Díganme qué tocó ella. Es imposible que ella me toque desde allá. Pero ella hizo... Ahora, permítanme decirles algo. Ella estaba sentada allá en ese momento, orando: "Dios, permítele que me llame a mí". Si eso es correcto, si esa fue su oración... Ahí está. ¿Ven? Eso es exactamente correcto. Uds. hagan lo mismo y vean si no es así. Sólo hagan lo mismo. Muy bien.
244Somos desconocidos uno del otro. Yo no la conozco a Ud., y-y Ud. no me conoce a mí. Dios nos conoce a ambos. Mientras está la Unción aquí, sólo veremos cuál es el problema. La primera cosa: a Ud. le molestan sus ojos, su cabeza. Ud. tiene un tumorcito en su brazo izquierdo y en su muñeca. [La señora dice: "Eso es correcto"-Ed.]. Correcto. ¿Cree Ud.? ["Sí"]. Ud. es de un lugar llamado Sunnyvale. ["Eso es correcto"]. Ajá. Sra. White. ["Yes"]. Váyase a casa regocijándose y sea sana. Muy bien.
245Tengan fe en Dios, sólo crean ahora, todos. Venga ahora y sea... ¿Están creyendo? ¿Están todos orando? Oh, sólo manténganse orando delante de Dios. Venga, hermano. En el Nombre de Jesús, sea sano.
246Venga, querida hermana. Venga creyendo con todo lo que está en Ud. Oh, Señor, en el Nombre de Jesús, sana a mi hermana. Amén.
247Venga, querida hermana; crea lo que Dios está haciendo, Su Presencia. Ud. está pasando bajo la cruz ahora. En el Nombre de Jesús, que ella sea sanada.
248Venga, hermana, pasando bajo la cruz, creyendo con todo su corazón; el problema de espalda la dejará, y Ud. puede irse a casa y ser sana porque... En el Nombre de Jesucristo.
249Venga, querida hermana. Oh Señor, yo pido mientras ella pasa, que Tú la sanes. Amén.
250Venga, hermana. Crea ahora. Ministros, oren. Todos, oren. Venga. En el Nombre de Jesús, que ella sea sanada. Amén.
251Venga ahora; crea con todo su corazón. Pobre hermana, ella está muy grave. ¿Cree Ud. que Dios sabe qué es lo que hay mal en Ud.? ¿Cree Ud. que El puede decirme? Entonces el problema de mujer cesó. Váyase a casa y sea sana...?...
252Vengan creyendo. Muy bien, querida hermana, venga. ¿Cree Ud. con todo su corazón? ¿Cree Ud. que fue sanada hace un rato cuando oramos por aquellos que tenían problema de corazón en la audiencia? ¿Sí cree Ud.? [La hermana dice: "Amén"-Ed.]. Váyase, sea sana, y creálo con todo su corazón.
253Digamos: "¡Alabado el Señor!", todos. [La congregación dice: "¡Alabado el Señor!"-Ed.] Tengan fe en Dios.
254Venga, mi hermano. En el Nombre del Señor Jesús, que sea él sano. Amén.
255¿No es maravilloso? ¿No es El maravilloso? Con razón El fue llamado "Consejero, Príncipe de Paz, Dios Poderoso, Padre Eterno".
256Oren por sus amados. Sólo oren (no por Uds. mismos), por sus amados sólo un momento. Oren por alguien.
257Señora: ¿cree Ud.? ¿Cree Ud. que Dios puede decirme cuál es la razón que Ud. está parada aquí? Yo veo que Ud. tiene un... Oh, Ud. es una de los obreros. Yo no la conozco a Ud. Yo-yo me imagino que nunca la he visto a Ud., a menos que sea allá en la audiencia. ¿Es eso correcto? Para que la audiencia lo sepa. Correcto. ¿Cree Ud. que Cristo puede revelarme cuál es su problema? Y si El lo hace, entonces... Sí, siendo que ella tiene puesta esa plaquita de identificación, alguna persona que está aquí pudiera decir: "Bueno, seguro, ella es un obrero; él lo sabía". Yo nunca la he visto en mi vida, yo no sé nada de Ud. Pero si yo le digo a Ud. en dónde está su problema, y algo, Ud. sabe que tiene que ser algo más que yo haciéndolo. ¿Es correcto eso? [La señora dice: "Eso es correcto"-Ed.]. Ud. no está aquí por Ud. misma. ["No"]. Ud. está aquí por su hijo. Eso es correcto. Y él tiene algo mal con sus músculos. Es como un debilitamiento de los músculos. Le causa que entre en una condición... sus ojos se le cruzan, y todo, muy nervioso. Su nombre es Donald. Váyase a casa, y crea; que él sea sano. Tome ese pañuelo...?....
258Tengan fe en Dios. No duden. ¿Vendrá Ud., hermana? Venga creyendo. Ahora, oremos; todos estén en oración. Venga, hermana. Dios, en el Nombre de Jesucristo, que mi hermana sea sanada.
259Venga ahora, querida hermana. Correcto, pase. Oh Señor, mientras ella pasa bajo la cruz de Cristo, que la Sangre toque su cuerpo.
260Venga, mi querida hermana; crea por el niño. Y... Señor, mientras ellos pasan bajo la cruz, yo pongo mis manos sobre ellos y pido por la sanidad de ellos, en el Nombre de Jesús.
261Venga, mi hermano, pase bajo la cruz, crea en El con todo su corazón. Ud. puede recibir lo que Ud. pidió. En el Nombre de Jesucristo, sea sanado. Amén.
262Venga, hermano, igualmente, pase bajo la cruz, crea en El; en el Nombre de Jesucristo, concédelo. Correcto.
263Venga, mi hermana. Tenga fe en Dios. No dude. Crea. En el Nombre de Jesucristo, yo pido que su petición sea concedida. Amén.
264Oren, hermanos. Todos oren, en todas partes. Muy bien. En el Nombre de Jesucristo, que mi hermana sea sana.
265Venga, hermana. En el Nombre de Jesucristo, que ella sea sana. Amén. Venga (quienquiera que sea el que está orando, un hombre allá, continúe orando); en el Nombre de Jesucristo, que ella sea sanada. Tenga fe en Dios. Venga, hermana; crea ahora, con todo su corazón. En el nombre de Jesús, que Ud. sea sana. Venga, mi hermano. ¿Cree Ud.? Un hombre fuerte y grande, pero sin embargo con problema de estómago. Crea con todo su corazón, y váyase a casa y sea sano en el Nombre del Señor Jesús. Muy bien. ¿Cree Ud., hermanita? Muy bien, venga, acérquese aquí. En el Nombre del Señor Jesús que su petición sea concedida. Crea, mi hermano, con todo lo que está en Ud. En el Nombre de Jesucristo, que su petición sea concedida. No dude; váyase, Ud. fue sanado en ese momento. Venga; Dios lo bendiga. Gracias, señor...?... Está todo bien, ¿no está? ¿Creen Uds. con todo su corazón? Dios lo bendiga, jovencito. En el Nombre de Jesús que Ud. sea sano. Venga, hermana. ¿Es ésta el fin de las tarjetas de oración? [Alguien dice: "Sí"- Ed.]. ¿Todas las tarjetas se terminaron? ["Sí, señor"]. ¿Cómo está Ud.? ¿Me cree Ud. que soy Su siervo? [La hermana dice: "Acabo de salir del hospital"- Ed.]. ¿Cree Ud.-Ud. entonces que El puede decirme ["sí...?..."] todo tocante a su problema? Muy bien. Ahora, creo que Ud. acaba de decir que acaba de salir de un hospital. Una de las cosas que Ud. tiene mal, es una cadera inválida ["sí"], problema en su cadera. Pero la causa de su hospitalización, fue debida a una operación de mujer que todavía ["sí"] no ha sanado. Eso es correcto, ¿no es? ["Eso es correcto"]. Y su nombre es Sra. Potts. ["Sí"]. Ud. váyase a casa y sea sana, Sra. Potts...?....
266¿Creen Uds. con todo su corazón? Tengan fe. Ese hombre sentado allá atrás es el que yo continúo viendo. El está orando... El tiene puesta una camisa blanca, abierta en el cuello, orando por su amigo que está sentado allá al otro lado de él con una condición mental. ¿Cree Ud., señor? Póngase de pie y acéptelo. Ponga sus manos sobre su amigo allí. Ahí está. Dios lo bendiga. Váyase a casa y sea sano, hijo. Jesucristo lo sana. ¡Aleluya! El estaba orando por su amigo. Eso es lo que lo logra. Jesucristo, el Hijo de Dios hace estas cosas, lo sana. ¿Creen Uds. eso? Allí está una mujer sentada allí con una cosita blanca sobre su cabeza, sentada enseguida de una muchacha que trae una cosa que se mira azul en su cabello. La mujer está orando por su esposo. Correcto. El tenía cáncer, y Ud. está temerosa que le esté regresando otra vez. Eso es correcto, ¿no es? Muy bien. ¿Cree Ud.? Póngase de pie entonces, acéptelo. En el Nombre de Jesucristo, que se vaya de él.
267Oren por alguien. Oren por un amigo. Oren por alguien. Mire: allá muy atrás, veo a un hombre sentado detrás y en dirección de esta mujer aquí, pero mucho más atrás, sentado, el segundo sentado allá. El está orando por su esposa. Ella tiene una crisis nerviosa. ¿Cree Ud., señor? Muy bien, póngase de pie y acepte la sanidad, y crea con todo su corazón. Váyase a casa y encuéntrela recuperada. Dios lo bendiga, mi querido hermano. Crea con todo lo que está en Ud. ¿Alguien más cree? Tengan fe en Dios. Mire: una muchachita levantó su mano, aquí. Allí está la Luz posada sobre ella. Oh, ella es una... Aquí está una pequeña... Son dos de ellas. La damita levantó su mano. La damita sentada enseguida de ella, parece como que la Luz está posando sobre la damita que trae puesto un vestido que se mira azul. Ud. está orando por alguien: un sobrino; tiene problema del corazón, nervioso. Eso es correcto, ¿no es? El no está aquí. El está en Los Angeles. Esa es su hermana; esa es la razón que hay un contacto tan cercano. Ella también está orando, pero es por un amigo. Ella está orando por la conversión de su amigo. Su amigo es Católico, y ella está orando por él. Correcto. Uds. dos son hermanas. Si eso es verdad, pónganse de pie. Dios las bendiga. Yo no las conozco, nunca las he visto en mi vida. Pero hay algo extraño tocante a Uds. O Uds. han estado en alguna parte, o-o conocen a alguien de algún lugar en donde yo he estado. Yo veo un lugar que se mira extraño. No es-no es ni siquiera... ¡Es Alemania! ¿Son Uds. alemanas? Correcto. Uds. lo son. Eso es exactamente correcto. Muy bien, su fe les ha dado su petición. Váyanse a casa. Uds. lo encontrarán de la manera que lo creyeron. ¡Aleluya!
268Yo los reto a Uds. en el Nombre de Jesucristo, a creer que es la Verdad. Yo reto... ¿Cuántos...? ¿Hay un pecador aquí que le gustaría venir aquí y pararse antes que prosigamos más adelante con la fila de oración? Amigo pecador, Ud. que está descarriado, ¿le gustaría conocer al Señor Jesús como su Salvador personal? Venga aquí sólo por un momento mientras el órgano nos toca algo apacible para un llamamiento al altar. Venga aquí. El Espíritu Santo sabe quién es Ud. Si Ud. en estos momentos tiene necesidad de Cristo en su vida, ¿vendrá aquí en este momento y se parará aquí en el altar? Esta pudiera ser la última vez que yo pueda orar por Uds. en todos los días de nuestras vidas. Esta es su oportunidad. Dios lo bendiga, jovencito. ¿Vendrán? ¿Alguien más? Ese hombre viniendo para acá. ¿Alguien más? Vengan aquí, allí por detrás de la pantalla, y vengan al altar ahora, mientras estamos esperamos un momento. Vamos a esperar. Venga aquí, señor, y párese aquí. ¿Alguien más le gustaría venir y pararse al lado de él? Venga. Venga al frente ahora y párese aquí, para que podamos orar por Ud. Yo estaré contento, yo estaré muy contento de orar con Ud. Sólo venga. Eso es todo lo que les pedimos que hagan. Dios lo bendiga, señor, párese aquí. ¿Hay otro?
269"Hay una fuente llena con Sangre que emana de las venas de Emanuel, en donde los pecadores se sumergen bajo el raudal y lavan su mancha de pecado". ¿Está Dios en Su universo? ¿Está Dios en Su Palabra? ¿Está Dios en Su Hijo? Ahora, ¿está Dios en Su pueblo? Bueno, entonces Dios está aquí mismo. El quiere entrar en Ud. ¿No vendrá Ud.? Hay una fuente llena con Sangre, Que emana de... [El Hermano Branham habla con alguien-Ed.]. Lavan sus manchas de pecado... (¿Vendrán en estos momentos, Uds. que tienen necesidad de Cristo? No nos interesa a qué iglesia Ud. pertenezca, o a cuál Ud. va, o a la que Ud. irá. Venga. Correcto. Venga al frente, alrededor del altar ahora. Ud. que no tiene el Espíritu Santo, ¿le gustaría venir? Venga ahora mientras estamos cantando. Venga). Y los pecadores que se sumergen en el raudal, Lavan todas... (Dios la bendiga, cariñito. En casa yo tengo una pequeña Sara como de tu edad. ¿Ves eso, mamita?) Lavan todas sus manchas de pecado... (Dios la bendiga, hermana. ¿Está Ud. convencida que Cristo está en Su pueblo? Venga adelante, ¿no lo hará? Venga. Vengan por este lado). Y los pecadores que se sumergen en el raudal, Lavan todas sus manchas de pecado. El ladrón muriendo, se regocijó al ver, Esa fuente en su día... (Cristo se la está ofreciendo a Ud., amigo. ¿Vendrá Ud. y lo recibirá a El?) ... que yo allí, tan... (Dios lo bendiga. Eso es bueno. Venga...). Todos mis pecados lave yo, Todos mis pecados lave yo, Todos mis pecados lave yo, Y que yo allí, tan vil como él, Todos mis pecados lave yo.
270Para que yo esté seguro que no haya manos ensangrentadas en el Día del Juicio, haciéndome señas y diciéndome: "Ud. debió haberse esperado un poco más", yo pregunto e invito a cada persona que está sin Cristo, sin esperanza, sin el Espíritu Santo, en el Nombre de Jesucristo, yo lo invito a Ud. aquí a este altar. Venga y recíbalo a El ahorita. Pero si Ud. no lo hace, entonces yo no seré responsable en el Día del Juicio. Considérelo ahora, mientras Cristo está en nuestros medios. Estamos conscientes de eso. Dios está en Su universo; Uds. lo ven allá. Dios está en Su Palabra; Uds. lo ven aquí. Dios está en Su Hijo; Uds. lo ven en la cruz. Dios está en Su pueblo; Uds. lo ven aquí moviéndose, obrando. Está aquí. Vengan ahora mientras cantamos una vez más: "Hay una fuente llena con Sangre". ¿No vendrán Uds.? Hay una fuente llena con Sangre, (Aquí está la fuente, aquí en la cruz. ¿No vendrán Uds.?) ... de las venas de Emanuel, Y los pecadores que se sumergen en ese raudal, Lavan todas sus manchas de pecado. (Dios lo bendiga). ... todas sus manchas de pecado, Lavan todas sus manchas de pecado; Y los pecadores que se sumergen en ese raudal, Lavan todas las manchas de pecado.
271Sólo continúen viniendo. Correcto. Continúen viniendo. Continuaremos esperando. Tenemos mucho tiempo para esperar que venga gente penitente al altar. Vengan. Estamos contentos, felices, agradecidos con Dios que Uds. están viniendo. Vengan al frente ahora en la Presencia del Espíritu Santo; El, quien es omnipresente, omnipotente, infinito. ¿Vendrán ahora a El mientras Su gracia está fluyendo lo suficientemente como para salvarlos a todos, para darles todo de lo cual Uds. tienen necesidad? El está aquí para darles el Espíritu Santo, salvar sus vidas, sanarlos de cualquier enfermedad, hacer cualquier cosa que Uds. deseen. El Señor los bendiga.
272Ahora, mientras la audiencia está orando quietamente, yo voy a hablarles a los que están aquí. Amigos, Algo les dijo que vinieran a este altar. Fue el Mismo que conoce su corazón, el Mismo que habla aquí, el Espíritu Santo, Dios. Dios es el Espíritu Santo en Su pueblo, reconciliando consigo al mundo. El ahora ha venido para reconciliarlos consigo mismo. Bienaventurados son Uds. Bienaventurados son los ojos que estén abiertos para ver el Reino de Dios. Han habido muchos miles de su gente antes de Uds., cientos y cientos de sus abuelos, que anhelaron ver estos días. Muchos grandes hombres antes de nosotros, muchos grandes hombres antes de Uds., anhelaron ver el tiempo cuando el Espíritu Santo vendría a la Iglesia y haría lo que Uds. han visto hacerse en esta tarde. Ellos murieron en la fe, creyendo que algún día sus hijos lo verían. Ahora, Uds. lo han visto en esta tarde. Uds. han oído la Palabra. Uds. saben que es la Verdad. Y Dios ha abierto sus ojos; las oraciones de ellos.
273Aquí están unas niñitas paradas aquí; una madre parada, tomando de las manos a dos niñitas. Las niñitas vinieron al frente llorando. Me pregunto si un niño, los niños, algunas veces no condenan al adulto, por su tierno corazoncito. Ellos no lo han pasado por toda clase de desalientos del mundo y cosas; es tierno y dulce. Yo estoy observando a estas dos niñitas abrazadas a la señora, como si ellas están esperando que algo suceda. Seguro, Dios habla a Sus niñitos. La Biblia así lo dice: "Dejad a los niños venid a Mí, no se lo impidáis". Yo veo a una madrecita aquí cargando a su bebé, un bebito amoroso, cargándolo en sus brazos. Ella ha venido aquí ahora para ser reconciliada con Cristo. Ahora, bienaventurados son Uds. "Ninguno puede venir a Mí...." Un hombre joven sosteniendo a su joven esposa (me imagino que es), parado allí sosteniéndola. Ella está llorando. El tiene su rostro inclinado en reverencia. ¿Saben Uds. que esas son las obras del Espíritu Santo? Otros: una muchachita de ojitos cafés mirándome, como de unos siete u ocho años de edad; ojitos cafés y de cabello castaño. Su carita está toda iluminada; ella está esperando algo. Pueda que sea hispana.
274Yo veo a una hermosa jovencita, en el mero crucero de su vida, con su rostro inclinado en reverencia, sus brazos cruzados. Yo veo a otros, cabellos canos, con sus cabezas inclinadas. Este es un momento sagrado. Recuerden, amigos: no venimos aquí al frente sólo por venir. Venimos porque Dios los llamó a Uds. Uds. son los trofeos de esta reunión en esta tarde. Francamente, Uds. son los trofeos de la gracia de Jesucristo; debido a que El los ha llamado para ser reconciliados, y para venir a recibirlo a El en esta tarde. Dios sea con Uds. "Bienaventurados (¿ven?) los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados". Uds. encuentran eso en las Bienaventuranzas. Jesús así lo dijo. Jovencitos parados aquí; jovencitos, quizás dieciocho, veinte años de edad, quizás que van a ser predicadores, ¿qué sé yo? Quizás de allí saldrá un misionero que iluminará al mundo. Quizás de estos jovencitos saldrán dones que traerán millares de almas a Cristo, y Uds. estaban presentes el día cuando ellos vinieron al altar. ¡Qué hora tan maravillosa!
275Inclinemos nuestros rostros ahora, mientras ofrezco una oración. "Ninguno puede venir a Mí", dijo Jesús: "Si Mi Padre no le trajere primero; y todo el que viene a Mí, no le hecho fuera. Venid a Mí todos los que estáis trabajados y cargados, y Yo os haré descansar". Señor, aquí están. Ellos han venido porque Tú los has invitado a venir. El Espíritu Santo en su corazón los ha movido y llamado, y ellos vinieron. Aquí están parados en el altar, penitentes, rostros inclinados, queriendo ser llenos con el Espíritu de Tu-Tu bondad. Llénalos, Señor. Santifica sus vidas. Envíalos a los campos de cosecha, estas personas paradas aquí esperando; pudiera ser sólo en el hogar, pudiera ser en ultramar, pudiera ser en alguna parte, pero hay un cosecha lista para ser recogida. Señor, yo pido que Tú santifiques sus almas, y los llenes con el Espíritu, al grado que sean vasos escogidos Tuyos: quizás la amita de casa para cosechar los vecinos, quizás el niñito para hablarle de Jesús a una niñita en la escuela, quizás los jovencitos para llevar el Evangelio a México, a algún otro país extranjero en alguna parte. Concédelo, Señor. El anciano para hablar en la esquina de la calle a su camarada (o quizás en alguna otra parte), el hombre en la fábrica a su jefe, o a aquellos que están en la fábrica. Tú sabes, Señor. Yo pido que Tú los llenes ahora mismo, con Tu bondad y misericordia. Ellos han venido; yo sé que Tú los has recibido porque Tú dijiste: "El que a Mí viene, no le echo fuera. El que me confesare delante de los hombres, Yo lo confesaré delante de Mi Padre y de los Santos Angeles". Por lo tanto, aquí están ellos parados públicamente para hacer una confesión: ellos estaban errados; ellos quieren estar correctos. Tú recíbelos, Padre. Yo oro que Tú los bendigas, y los hagas Tus hijos desde esta hora en adelante, por medio del Nombre de Jesucristo. Amén.
276Dios los bendiga, a cada uno de Uds. Reciban el Espíritu Santo. Ahora, vayan directo al cuarto en donde podemos encontrarlos, aquí atrás, para poner manos sobre cada uno de Uds. para orar. Aquí atrás, vayan atrás. Hay un cuarto provisto aquí atrás, en donde estarán allá atrás sólo unos cuantos momentos para la-la llenura. Hínquense; den gracias a Dios por salvarlos. Se pondrán manos sobre Uds. allá atrás por su necesidad, y por el Espíritu Santo. Dios los bendiga; bendice esta madrecita, todas ellas van allí cargando sus niñitos, y el papá está pasando la mano por el cabello de su niñito, sabiendo yo que él también sabe que algún día él podrá decirle a su niñito: "Nosotros estábamos sentados en esa reunión cuando ellos vinieron al Señor Jesús". "Hay un mundo feliz más allá". Hay un mundo feliz más allá, Donde moran los santos en luz, Tributando eterno loor, Al invicto, glorioso Jesús. En el mundo feliz, Reinaremos con nuestro Señor. En el mundo feliz....