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~ UNA TOTAL LIBERACION ~
1Yo como que no sabía qué decir esta mañana. Yo estaba sentado allá con el Hermano Egan y yo oí... El Hermano Neville estaba diciendo algo allí, mirando hacia mí, y yo le dije al Hermano Egan: “¿Me estará llamando?” Y él dijo: “Sí lo está”.
2Y entonces yo estoy aquí, estoy para decir algo esta mañana. Yo estaba pensando cuando estaba... El abanico allí, donde–absorbe la voz, simplemente parece como que la extrae cuando uno está hablando, y parece como que el abanico se lleva la voz inmediatamente. Yo estaba oyendo el testimonio cuando estaba allí adentro para orar por una mujer a través del teléfono, y a la persona que recibió el mensaje se le olvidó anotar la ciudad para saber el lugar adonde llamar, de parte de la esposa del Dr. Morrison. Y simplemente les diré lo que yo hice en pro de las oraciones de todos Uds. y las mías: puse mis manos sobre el teléfono y señalé el número dondequiera que estuviere, y le pedí al Espíritu Santo que fuera a la mujer. Así que yo pienso que El escucharía eso de igual manera como si estuviera si nosotros... ¿Ven? Y simplemente colgué. Y quizás esa sea la manera que el Señor lo quería. ¿Ven? Quizás sería mejor de esa manera.
3Y luego oí los testimonios mientras yo estaba allí. Alguien diciendo que la Hermana Rook tenía... Yo creo que el Hermano Neville dijo que ella había tenido algo como un–un colapso nervioso. Aferrémonos a Dios por eso, sólo recordando esto: Dios conoce a los Suyos. El conoce todo acerca de ellos.
4¿Pueden oír bien allá atrás? Si no pueden, hay algunos asientos vacíos aquí; pueden moverse si desean. Y, veamos, ¿es este el micrófono principal? [Un hermano dice: “No, señor”–Ed.] ¿Es este acá el micrófono principal? Muy bien. Veremos si podemos acercarlo sólo un poquitito más. ¿Qué tal más o menos aquí, Gene? Eso estará muy bien. A veces simplemente me pongo un poco ronco. He estado predicando bastante... ¿Está eso mejor? ¿Pueden oír eso mejor?
5Y seguramente recordamos a éstos en oración. Y queremos informarles de una reunión gloriosa allá en... ¿Estoy viendo a la Hermana Rook? Yo pensé que estaba viendo a una señora allá atrás que se parecía a ella. Pensé: “Ciertamente que no estoy yo refiriéndome a dos personas distintas”. Yo estaba mirando a alguien que se parece a ella, allá en la parte de atrás. Ella está en el Hospital San Eduardo.
6Y, así que, en Cleveland, Tennessee, y también en California, tuvimos una reunión gloriosa. El Señor bendijo grandemente, y muchas son las cosas que El hizo. Y estamos contentos por eso, contentos de regresar a los nuestros, informándoles de la bondad y la misericordia de Dios. Así es como lo hicieron en la Biblia.
7Yo estaba apreciando la oración del Hermano Neville –o mejor dicho, la oración del Hermano Beeler, de cómo él estaba orando por el pueblo, y–y pidiendo ayuda y misericordia. Y si tan sólo nos fijáramos por toda la trayectoria, uno siempre –por todo lo que sucede, uno se dará cuenta que hay algo verdaderamente genuino al respecto. Y luego cuando el Hermano Neville vino y trajo a estos diáconos y demás aquí a la plataforma para–para pronunciar las bendiciones de Dios sobre la–la ofrenda de la iglesia, yo lo oí a él hablando en su oración a Dios acerca de esos hombres, cómo es que ellos oraron unos por los otros. Y eso me hace sentir bien cuando oigo que un pastor puede orar por sus diáconos, y los diáconos orar también por el pastor. Cuando Uds. ven a una iglesia cooperando de esa manera, bueno, algo está a punto de moverse. Así es como la iglesia tiene que estar en orden. Y eso me dio una idea para un tema. Yo iba a hablar sobre la bendición en Cades, y el rechazo al oír el reporte de los espías, pero entonces yo cambié de opinión a algo más.
8Y ahora, con respecto a la sanidad, yo tengo simplemente un pequeño testimonio que me gustaría dar. Yo estaba con la esperanza de ver a mi muchacho, Billy, allá atrás, pero, él lo tiene en su bolsillo. Y Billy ha ido tomando una mejor actitud en las reuniones que la que él solía tomar. Se ponía nervioso y molesto, y él como que les decía a las personas: “Oh, vayan y siéntense, siéntense. Yo–yo les daré una tarjeta de oración”. Pero yo he notado recientemente que han habido personas en la reunión por las cuales él simplemente se siente muy apenado; si no tiene más tarjetas de oración, entonces él los mete en un cuarto para que yo ore por ellos.
9Y algo similar sucedió en Chicago la última vez, y yo quisiera leer esa carta si él llega a entrar. No me tocó verle. El no sabía que yo iba a venir esta mañana aquí, y que quería–quería la carta. Pero me ocurrió eso al pensar de tanta enfermedad. Y así es como sucedió. Es una carta certificada que... Yo estaba leyendo en el periódico (nunca se me dijo), que la prensa estaba criticando a Oral Roberts por haber orado por una mujer que tenía diabetes y que había muerto. Y yo, ahora como un americano, a mí–a mí me gusta estar al tanto de las leyes y–y de los hombres que están encargados. Pero yo no creo que eso es justo. Me pregunto si ellos están dispuestos a poner en el periódico a todos por los que Oral Roberts ha orado y han sanado, que los doctores desahuciaron. Yo me pregunto si lo harían viceversa una vez. ¿Ven? Ellos no harían eso. Y luego yo me pongo a pensar que quizás el diablo los ha confundido tanto, que... y Dios permitiéndolo para que en el día del juicio ellos tengan que dar cuenta por eso. Pero yo sé de miles de personas por las cuales Oral Roberts ha orado, que han estado a punto de morir, y que están sanas.
10Así que, como pueden ver, ellos–ellos son injustos acerca de esto. Ellos publican su opinión, su opinión crítica, pero no publican la otra parte. Ahora, se supone que el periódico debe mantener al público informado de los eventos que acontecen. Entonces yo pienso que si a los seres humanos les interesa el bienestar de los demás, entonces si alguien sana, si sana de verdad, cada periódico en los Estados Unidos debería incluir un artículo al respecto. Pero uno no puede conseguir que lo hagan. No, si uno lleva algo así allá, ellos se burlarán y se reirán, y lo rechazarán. Pero ahora si no hay algo de qué criticar... Eso simplemente muestra que esta nación está lista para el juicio. Correcto. Y tiene que haber un juicio, y no hay manera de escaparse, y sólo están amontonando ascuas sobre sus cabezas, y demás, y hay tanta–tanta división en cuanto a principios. Un periódico, sus principios son para–para informar al público de cualquier cosa buena o mala que está ocurriendo. Pero ellos se han apartado de sus principios. Y cuando ellos se apartan de sus principios, entonces ellos–ellos no cumplirán bien su propósito.
11Y de esa manera es con la iglesia. Cuando la iglesia se aparta de sus principios, nunca puede servir bien a los santos. Tenemos que mantenernos juntos, tenemos que estar unificados. Tenemos que ser de un mismo corazón y de una misma mente. O nunca serviremos a Dios o al pueblo, a menos que seamos de un mismo corazón y de una misma mente, para pararnos por los principios de la Biblia y por las cosas que Dios ha dicho que son correctas. Siempre debemos pararnos por ellas.
12Billy metió en un cuarto en Chicago, él... Alguien vino a él, una mujer con su esposo con cáncer en los pulmones, muriéndose, y su esposa era una víctima de polio en una silla de ruedas, y ella tratando de cuidar a un hombre que casi ni podía pararse con cáncer en su pulmón. Y Billy le dijo; él dijo: “Lo–lo siento, señor”. Dijo: “Yo con gusto le daría una tarjeta de oración”. Y él dijo: “Pero ya no me–no me queda ninguna”.
13Y él dijo: “Bueno, está bien, hijito”. El dijo: “Eso está bien”. Dijo: “Tratamos de llegar aquí, pero es tan dificultoso para nosotros”.
14Billy dijo: “Voy a decirle qué hacer”. Dijo: “Voy a ir a traer a papá y lo voy a meter, y así mismo lo sacaré”. Y dijo: “Cuando lo haga, tan pronto como Ud. oiga su mensaje”, dijo: “Entonces Ud. traiga a su es... –o su esposa y Ud., métanse al cuartito por donde yo paso, y haré que él ore por Uds.”
15“Oh”, él dijo: “Muy amable, hijo. Con eso basta”. ¿Ven? Ahí tienen una– tienen una actitud. ¿Ven? “Eso basta. Eso está bien”. ¿Ven?
16Y esa noche, cuando Billy fue allá atrás, todavía en contra de lo que había dicho, puesto que tenía también a su cuñado allí, sangrando con hemorragias en los pulmones, y su cuñada allí sangrando en el estómago con úlceras, ellos también habían entrado juntamente con ellos, ayudándoles como de manera adicional a entrar también. Uno tiene que vigilar, de otra manera habría un cuarto lleno, ¿ven? Pero pasando por allí y orando por ellos, después recibimos una carta en el correo, que ese hombre ha sido sanado perfectamente de ese cáncer en sus pulmones. La mujer, la esposa en la silla de ruedas, ya anda tan normal como antes. El hombre con las hemorragias en los–en los pulmones con tuberculosis está completamente sano, y su esposa está sana de las úlceras. Cuatro de ellos fueron sanados consecutivamente. Me pregunto si los periódicos estarían dispuestos a imprimir eso. ¿Ven, ven, ven? Oh, pero Dios todavía es Dios. El simplemente hace cosas a Su propia manera, Uds. saben, y El es tan bueno. Estamos tan contentos de saber que El es Dios.
17Estábamos hablando la otra mañana acerca de un predicadorcito que conocemos, que solía andar orando por los enfermos y todo. Y él fue y oró por una persona en el hospital en Louisville, y era un caso de tuberculosis, y la señora murió. El hombrecito dijo: “ Bueno, no hay necesidad... Dios no... No hay Dios; El cumpliría Su Palabra”. Pero “Yo la ungí exactamente como– como la Biblia dice. Si El no cumple Su Palabra, El no es Dios”. Dijo: “Sólo es un Libro”.
18Ahora, eso pareciera ser así, a menos que uno conociera a Dios. Eso es parte de las Escrituras, pero no es toda la Escritura. Está basado en la fe del individuo. ¿Ven?
19Y le dije yo a mi esposa, le dije: “Han habido tantas cosas que han sucedido, que simplemente sé que lo hay. Ya no sé que va a pasar conmigo al final. Quizás yo haga lo mismo. Si Dios llegara a quitar Su mano de misericordia de mí, yo haría lo mismo. Pero mientras que El mantenga Su mano de misericordia y dirección sobre mí, yo seguiré adelante”. Pero yo le pregunté a Meda, yo le dije: “¿Quién estaba en el cuarto esa mañana después de tener la visión en la que vi a mi niñita Sarón?”
20A propósito, el otro día, casi me desmayaba. Yo estaba sentado al lado de la calle. Y Uds. saben mi historia de la visión de ella después de... Y yo miré, y allí viniendo por el lado donde yo estaba, venía una muchacha por la calle aquí en Jeffersonville, exactamente como esa visión. Simplemente tuve que apretarme las manos. Parecía tanto como esa visión de mi pequeña Sarón. Era una muchacha entonces.
21Y después de esa visión esa mañana, estando en gloria, yo... Hope me estaba diciendo, tenía su brazo alrededor de mi hombro, diciendo: “No te preocupes por nosotros, Bill. Estamos mejor aquí”. Yo estaba intentando suicidarme. Y ella dijo: “No te preocupes. Prométeme que ya no te vas a preocupar”.
22Y yo dije: “No puedo prometer eso, Hope, porque yo–yo–yo estoy–yo me preocupo. No puedo evitarlo”.
23Y me dejó la visión, estando allí en el cuarto oscuro. Y no una visión, no una imaginación, pero su brazo todavía estaba alrededor de mí. Y ella me estaba dando palmaditas. Yo pensé: “Un momento. Esto no es...” Yo no sabía cómo llamar a eso en aquellos días: una visión; yo la llamé un trance. Yo dije: “Eso es. Su mano todavía está allí”. Yo dije: “¿Estás aquí, Hope?”
24Ella dijo: “Bill, prométeme que tú no te preocuparás más por mí y Sarón”. Era debido a que yo estaba al fin del camino; estaba a punto de suicidarme. Yo dije: “Yo te prometo”. Y ella me abrazó y me dio palmaditas con su mano. Y entonces yo–yo dije: “Hope, ¿dónde estás?” Me levanté –extendí mi mano y toqué la cadenita del bombillo y la jalé. Anduve alrededor, busqué por cada silla para ver si ella estaba sentada allí. El es Dios. El es Dios hoy tanto como El lo fue en el Monte de la Transfiguración cuando Moisés y Elías aparecieron. El todavía es Dios.
25Puede que pasemos por muchos problemas y pruebas. Sólo recuerden, hay Alguien quien sabe, que ilumina el camino, que lo hace real. Yo no sé qué está detrás de la cortina, pero yo sé una cosa: yo prosigo a la meta del supremo llamamiento, cada día procurando vivir para ese gran evento que acontecerá algún día cuando yo lo vea a El cara a cara, y cuente la historia de que fui salvo por gracia. Ese es el día para el que yo vivo. Dejando esas cosas atrás, las cuales... Yo quiero proseguir, sólo continuar en marcha.
26Yo quiero que este Tabernáculo, ahora que están bien parados, yo quiero que prosigan a la meta del supremo llamamiento. Sobre todo, manténganse unidos, tan unidos como pueden estar, pero siempre con un brazo extendido para alcanzar y traer adentro a alguien más. Pero en cuanto a esta fe que ahora estamos predicando y por la cual estamos contendiendo ardientemente, no se aparten ni una pulgada de ella. Porque si Uds. creen que yo soy Su siervo, este es el programa de Dios. Nunca estará en la mayoría. Siempre estará en la minoría, siempre ha sido así, y siempre lo será. Pero recuerden, está escrito: “No temáis, manada pequeña; a vuestro Padre le ha placido daros el reino”.
27Ahora, hay un grupo de encargados en nuestra iglesia: diáconos, síndicos, superintendente de la escuela dominical, pastor, a medida que nuestra iglesia ha sido puesta en orden. Y Uds., el pueblo, han elegido a estos encargados y a este pastor. Yo sólo soy el supervisor general para ver que todo camine bien, y para dar consejo y demás. Uds. son los que eligen a su pastor; Uds. eligen a sus síndicos; Uds. eligen a sus diáconos; Uds. eligen a cada cargo que existe en esta iglesia, Uds. el pueblo. Y es el deber de Uds. pararse con estos hombres, ¿ven?, puesto que ellos van a cometer errores. Son mortales. Ellos simplemente son hombres, y cometerán errores. Pero si el presidente de los Estados Unidos comete un error, ¿lo sacamos para que ya no sea presidente? Nos olvidamos de eso y seguimos adelante. Así es como queremos que sea ahora con nuestra iglesia. Yo lo estaba escuchando a él orar hace unos cuantos minutos por esos diáconos, y al oír allá atrás en la puerta un testimonio de los síndicos, de cómo todos Uds. están unánimes. Ahora, quédense así. Ahora, Uds. miembros, párense con estos síndicos, diáconos, y pastor. Y recuerden, cuando Uds. logren esta unanimidad, recuerden que es el trabajo del diablo asegurarse que sea deshecha. Ahora, siempre ha sido así y siempre lo será. Pero, Uds. apoyen a sus encargados; y eso era de lo que yo les iba a hablar.
28Y entonces tengo aquí también algo de–algo para ser puesto en la tablilla de anuncios esta mañana acerca de la reunión de la mesa directiva y su autoridad. Y estará puesto en la tablilla de anuncios, y yo tengo una copia para el Hermano Roberson, quien es el jefe de los diá... - de los síndicos. Y luego tengo una copia para el Hermano Collins, creo, quien hace la función de jefe del consejo de los diáconos. Y ahora, todos estos cargos han sido establecidos según la Escritura, y ellos deben tener las reglas Escriturales de lo que ellos deben hacer. Por lo tanto, los síndicos tienen su propia función. Y los diáconos tienen su propia función. El superintendente de la escuela dominical tiene su propia función. Y el pastor es la cabeza del rebaño.
29Ahora, cada uno de éstos tienen cosas en común. Y yo pienso que sus reuniones no debieran ser juntas, sino que debieran ser por separado según sea el cargo, debido a que los diáconos no tienen nada que decirle a los síndicos a menos que ellos tengan algún asunto que presentarles. Y viceversa, los síndicos se encargan de las finanzas y cosas del edificio; ellos no tienen nada que ver con los diáconos. Los diáconos son los policías de la iglesia y los asistentes del pastor. Y los síndicos son los encargados de toda la propiedad. Los síndicos no tienen nada que ver con el lado espiritual de ello, y el diácono no tiene nada que ver con el lado financiero de ello. Por lo tanto, debe ser así. Y el superintendente de la escuela dominical se encarga de la escuela dominical. Así que lo tengo todo escrito, mecanografiado, para ser puesto en la tablilla de anuncios.
30Y luego también vamos a poner en un marco la doctrina por la cual la iglesia se para, y tenerla enmarcada aquí en la iglesia: por lo que nos paramos, los–los principios, la doctrina de la iglesia. Ahora, para poder ser una iglesia, tenemos que tener una doctrina.
31No clavamos ninguna estaca y decimos: “Hasta aquí llegamos”. Nosotros vamos tan lejos, teniendo compañerismo con todos, hasta donde Dios nos permita ir en Sus Escrituras con la gente. Y ahora manténganse unidos, sean unánimes, de un mismo corazón, y sigan adelante con Dios. Así es como Dios quiere que lo hagamos. Ahora oremos y luego abriremos la Palabra.
32Oh precioso Señor, estamos a punto de abordar la Palabra Divina, o la lectura de esta Palabra. Que el Espíritu Santo nos interprete aquello de lo cual tenemos necesidad. Y que hablemos, Señor, y actuemos y vivamos, sabiendo que todos nosotros somos Tus hijos por gracia, como Tú nos has llamado. Que haya un compañerismo en esta iglesia, viendo que estamos casi a punto de entrar en algún gran movimiento, sentimos, de preparar a otros ministros para que salgan allá a los campos, donde, si Tú me envías a las diferentes partes del mundo, allá a establecer la fe, que podamos tener un ministro listo y dispuesto y preparado para quedarse como encargado. Y que la fe que ha sido una vez dada a los santos, por la que estamos valientemente parándonos, llegue a ser un círculo alrededor del mundo. Concédelo, Señor. Y que de este montoncito de hierbas, Señor, como lo fue el día cuando lo dedicamos a Ti, que se levante una iglesia aquí, Señor, que de aquí salgan ministros y evangelistas y maestros y misioneros a todas partes del mundo.
33Pedimos esta mañana una bendición especial para nuestro Hermano y Hermana Stricker que están sufriendo ahora. Pero sabemos que todos pasamos por estas pruebas. Todo hijo que viene a Dios debe ser disciplinado y probado. Y si nos damos por vencidos fácilmente, y nos regresamos, entonces somos hijos ilegítimos y no los hijos de Dios. Dales al Hermano y a la Hermana Stricker fuerza y poder para quedarse en su puesto del deber. Si ellos tienen que mendigar por los alimentos que van a comer, que Tu mano de bendición sea sobre ellos. Pues no sabemos, pero pudiera ser que por medio de ese mismo esfuerzo Tú les mostrarás a los nativos de Africa lo que es ser un verdadero Cristiano. Concédelo, Señor. Ahora, que todo sea hecho según Tu voluntad.
34Bendice a este pastor, el Hermano Neville. Suplicamos, Señor, que Tú lo hagas un pastor del rebaño, como Tú lo has hecho en el pasado. Y no nos olvidaremos de su pequeña y amada esposa que está muy enferma. El enemigo quisiera dejar al Hermano Neville con ese montón de niños sin madre, pero nos paramos y colocamos, por fe, la Sangre de Jesucristo entre ese enemigo y nuestra hermana. Que Tu Espíritu, Señor, sea grande sobre ella, sabiendo que se ha decretado que toda mujer descienda y camine por este valle oscuro al llegar a esa edad, pero oramos que Tú seas con ella. Bendice a esos niñitos. Va a estar nerviosa y malhumorada, pero que el Espíritu Santo siempre esté a la puerta de misericordia todo el tiempo para esa familia. 35 Bendice a nuestro consejo de síndicos, a nuestro Hermano Wood allá, y a nuestro Hermano Egan, al Hermano Roberson, y a todos–a todos los otros hermanos, Señor. Los diáconos, síndicos, y todos los que están asociados con esta iglesia, oramos, Señor, que ellos sirvan su plazo con santidad y–y justicia. Bendice a aquellos, Señor, que han servido en los tiempos pasados. Y suplicamos que Tú continúes siendo con todos nosotros, para que se nos conozca como una iglesia de unidad y del Espíritu, y del amor del Señor. Suplicamos ahora que Tú nos repartas la Palabra que necesitamos, mientras leemos de Tu Palabra escrita. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
36Y orando, yo estaba pensando mientras estábamos bendiciendo o pidiendo las bendiciones por nuestro moderno–nuestro nuevo consejo de síndicos y demás, yo estaba pensando del Hermano Fleeman y del Hermano Deakman y de los que están sentados aquí, quienes han servido bien anteriormente. Y queremos agradecer a Dios por su servicio leal. Que el Señor siempre sea con ellos para bendecirlos y ayudarlos. Yo quiero leer antes... Sólo recuerden ahora, la tablilla de anuncios y demás, y las próximas reuniones.
37Y estamos contentos de tener con nosotros esta mañana, bueno, quizás lo diga de esta manera, un varón que ha sido muy precioso para mí en tiempos pasados, y precioso ahora, un buen hermano, Fred Sothmann de –y su esposa de Saskatchewan, Canadá, que está aquí una temporada con nosotros, en nuestra nación, un visitante, pero en nuestro compañerismo, un amado hermano, el Hermano Fred Sothmann sentado allí. El administró la campaña para mí cuando estuve en Canadá.
38Y otro hermano precioso, que también era un canadiense anteriormente, lo cual fue un hombre de negocios, y que puede probarle al mundo que uno no puede dar más que Dios. El y su amigo formaron una institución de finanzas para construir un lugar, o para una misión foránea, una institución. Y ellos me llamaron a Oakland para una reunión, y dijeron que ellos tenían el dinero; que ellos la patrocinarían del todo por medio de su institución.
39El Hermano Fred y yo intentamos eso usando una cierta cantidad de dinero que el Hermano Fred tenía, que yo no quise tomar para mí mismo. Así que entonces decidimos dárselo a la gente canadiense y ni siquiera recoger una ofrenda, pero no funcionó muy bien. Las reuniones estuvieron bien, pero por cuanto no recogimos una ofrenda... No importa si la iglesia vale cien billones de dólares, uno aún está obligado a Dios en recoger una ofrenda. Eso es parte de la adoración. Y Ud. roba eso... A pesar de que he estado tan en contra del dinero y cosas como esas, me doy cuenta que cuando un hombre está errado, más vale que admita que está errado, porque el Hermano Fred y yo no lo vimos tener mucho éxito.
40Y, Hermano Borders, cuando yo dejé al Hermano Fred y fuimos allá con Uds. a Oakland, yo dije: “No vayan a hacer eso. Uds. simplemente pasen el platillo de colectas y recojan una ofrenda, y lo que obtengan, regrésenselo a la institución para otra reunión en alguna otra parte”.
41Y antes que los servicios terminaran, el Hermano Borders y su amigo vinieron a mí y dijeron: “Todo lo que habíamos puesto para la–la reunión ya se recaudó”. 42 Y entonces hace unos cuantos días él hizo arreglos para una reunión en San José, California, donde tenía como, me supongo, sesenta o setenta iglesias en el valle, de todo tipo de creencias, y todas cooperando. Tuvimos una reunión maravillosa, y estamos por regresar en Noviembre. Estamos contentos de tenerlos con nosotros, Hermano Borders y Hermano Fred, sentados allá atrás. Y estos hombres son quizás extraños para todos Uds., pero han sido hermanos preciosos para mí allá en los campos, contendiendo ardientemente por la fe por la que nos estamos parando. Dios los bendiga, hermanos. Estamos contentos de tenerlos esta mañana en este pequeño tabernáculo aquí. No tiene mucho de qué admirar, pero hay algo aquí lo cual sabemos que Dios vive aquí, ¿ven? Así que estamos contentos por eso. Y hay otros preciosos hermanos, si tuviera el tiempo para mencionarlos, que están con nosotros hoy.
43Ahora, yo estoy en expectativa y orando que en los próximos cuantos días, el Señor mediante, yo quiero ir, me siento dirigido... No lo he anunciado. La próxima reunión es en Ohio, para estar con el Hermano Sullivan en el campamento, dentro de poco tiempo. Está como a cien millas de aquí, creo, Gene, o algo así. Sería un buen viaje si no han planeado su vacación, si el Señor continúa dirigiéndonos. Es un hombre muy fino, y apreciamos al Hermano Sullivan mucho. Es un... El es el presidente municipal, y acaba de ser presidente municipal, y simplemente es un kentuquiano chapado a la antigua. Eso es todo lo que yo puedo decir tocante a él. Cuando me encontré con él el otro día en... Ambos fuimos criados allá en las montañas de Kentucky, o, él me dijo: “¿Todavía tienes esa fétida [planta medicinal–Trad.] alrededor de tu cuello, Billy?” Ahora Uds. saben qué–qué tan de Kentucky es. Ahora, volteemos a... No despreciando a mis hermanos de Kentucky aquí, el Hermano Jeffreys y demás. Yo también soy un kentuquiano, Uds. saben. Les diré algo que sí somos. No somos kentuquianos, no somos americanos. Nosotros somos peregrinos y extranjeros. Buscando una Ciudad por venir.
44Ahora, para la lectura, leamos del Libro de Exodo por unos minutos. Deseo leer del capítulo 23, y del versículo 20 al 23, ambos inclusive. Y quiero tomar un tema esta mañana de... como este, o sea, de esto: “Una Total Liberación”. Y no seré extenso en hablar, ahora mientras yo esperaba que Uds. buscaran el Libro y el capítulo. He aquí Yo envío Mi Angel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que Yo he preparado. Guárdate delante de El, y oye Su voz; no le seas rebelde; porque El no perdonará vuestra rebelión, porque Mi Nombre está en El. Estoy seguro que la congregación sabe Quién fue este Angel. “Mi Nombre está en El”. Pero si en verdad oyeres Su voz e hicieres todo lo que Yo te dijere, seré enemigo de tus enemigos, y afligiré a los que te afligieren. Porque Mi Angel irá delante de ti, y te llevará a la tierra del amorreo, del heteo, del ferezeo, del cananeo, del heveo y del jebuseo, a los cuales Yo haré destruir.
45Que el Señor bendiga Su Palabra mientras hablamos ahora por unos minutos, si sólo orasen. Yo estaba pensando en este tema de: “Una Total Liberación”. La Iglesia ha sido una–una minoría; siempre lo será en cuanto a miembros, hasta que Jesús venga. Pero Ella está viviendo debajo de sus privilegios dados por Dios. Si tan sólo lo supiéramos que ésta es la Iglesia del Dios vivo, no el Tabernáculo Branham, pues, el Tabernáculo Branham es simplemente una parte de Ella. Hay otros tabernáculos por todo el país.
46El Hermano Snelling está teniendo esta noche un servicio bautismal; me olvidé que el Hermano Curtis me dijo que anunciara eso, o que me dijo ayer que él lo tendría. El está teniendo un servicio bautismal, y si hay alguno aquí que nunca ha sido bautizado todavía, miren, el Hermano Snelling estaría contento de hacerlo en esta noche. Ese es el Tabernáculo de Santidad en Utica. Y el Hermano Junior Jackson en New Albany... Y hay muchas iglesias como esas por todo el país. Pero todos estamos viviendo, pareciera, en la parte de la derrota, más o menos.
47Oí al Hermano Neville anunciar esta mañana, allá atrás, que me hizo pensar como que la gente aparentemente se está alejando de la liberación. Pareciera ser algo que la gente ha visto, tanto que ellos la hacen a un lado: “Oh, bueno, Dios lo puede hacer”. Pero esa no es la actitud.
48Ahora, Moisés, cuando fue llamado por Dios, él era completa y absolutamente un profeta. Cuando Dios envía a un hombre para hacer alguna cosa, El completamente lo equipa con todo lo que él necesita. Si Dios llama a un hombre para ser un predicador, El pone algo en él con qué predicar. Si lo llama para ser un maestro, El pone algo en él con qué enseñar. Si lo llama para que sea un profeta, El pone algo en él para ver visiones y para ser un profeta. Dios siempre equipa a su hombre completamente. Y eso es exactamente lo que El hizo cuando envió a Moisés a Egipto. El lo crió de una cierta forma, y lo educó de una cierta forma, y lo moldeó y lo hizo y lo formó. Después que El le prometió a Abraham, cientos de años antes, que El libraría al pueblo, entonces El tuvo en Su mente que El haría a Moisés exactamente de la manera que Moisés fue hecho. Moisés era un profeta completo. Y entonces siendo un profeta completo...
49Entonces es igualmente con uno, si uno es cristiano. Dios no hace cristianos a medias; Dios hace cristianos completos. Dios no hace predicadores a medias, pero el predicador puede ser uno a medias. Y Dios hace a Sus hijos cristianos, pero a veces ellos son cristianos a medias. Pero no es la intención de Dios que ellos sean de esa manera. Son sus propias maneras que se mezclaron con el plan de Dios para su vida, y eso es lo que los hace a ellos ser de la manera que son. Dios no quiere que ellos sean cristianos a medias o predicadores a medias, comprometiéndose en cualquier lado, o... El quiere que ellos completamente se paren en la brecha.
50Ahora, Moisés, Dios lo había hecho un profeta completo para una liberación completa. Y Moisés estaba completamente rendido en las manos de Dios. Esa es la razón que lo hizo ser lo que él era. El estaba tan completo en Dios hasta que Dios podía confiar en él.
51Yo me pregunto esta mañana, como cristianos, si hemos rendido nuestra propia voluntad, y nos hemos rendido completamente a Dios, al punto que Dios pueda confiar en nosotros... en el lugar en el cual El nos ha puesto. Me pregunto esta mañana, de mí mismo, si yo pudiese estar tan rendido a Dios al punto que Dios pudiera confiar en mí, pudiera confiar en el Hermano Neville, pudiera confiar en nuestro consejo de síndicos, en nuestro consejo de diáconos, o en nuestros miembros de nuestra iglesia. Todos nosotros tenemos un lugar y tenemos un deber.
52El ministro tiene la obligación de pararse y predicar las inescrutables riquezas de Cristo sin comprometerse, si ha sido llamado para ser un predicador. El no le perdonaría ninguna cosa a ninguna persona si es llamado para ser un predicador.
53Y el miembro de la iglesia, él ha sido llamado para ser miembro de este cierto grupo, entonces él no se comprometería. Si la iglesia cree que nosotros no debiéramos apostar, entonces ese miembro nunca debiera tocar las barajas. Si nosotros no creemos en beber, él debiera apartarse completamente de la bebida. Si no creemos en apostar o fumar, el miembro de esta iglesia nunca debiera tocar tal cosa. Dios da total liberación. Cuando nosotros... El lo hará si nosotros mismos nos rendimos completamente a El. Si nosotros mismos nos entregamos completamente en Su mano, entonces Dios puede vivir en nosotros, Cristo, la esperanza de gloria. El mismo puede reflejarse desde nosotros a medida que nosotros nos hacemos a un lado; luego nuestros pensamientos son Sus pensamientos. ¿Pueden imaginarse a Cristo fumando un cigarro? ¿Pueden imaginarse a Cristo bebiendo o jugando cartas? Entonces si el espíritu suyo es parte de Su Espíritu, El quiere que sea de acuerdo a su confesión. Pero Uds. permiten al diablo que entre y tome control, y siempre en su corazón, muy profundamente, Uds. saben que andan mal cuando hacen esas cosas. Y si un miembro hablara mal de otro miembro, Uds. saben que eso es incorrecto. Se les ha mandado que oren unos por otros, no que hablen mal unos de los otros, sino que se amen unos a otros. Y si alguien ha caído, levantémoslo; ayudémoslo. Ahora, eso nos hace un–un–un grupo unificado de creyentes. Ahora, cuando nosotros no obedecemos eso, entonces no obedecemos a Dios y lo desagradamos. Y por lo tanto, nuestra iglesia, nuestra gente no puede prosperar, la iglesia no puede avanzar por cuanto estamos desunidos. Como dijo Jesús: “Un poco de levadura leuda la masa”.
54Ahora, si el consejo de la iglesia, o sea, los–los diáconos vendrían y dijeran que nosotros habríamos de –estaban pensando que debiéramos construir un tabernáculo nuevo... Si ese es el voto de los diáconos, y los síndicos han sido consultados y no tienen el dinero para hacerlo, entonces se hace un programa de construcción como el que tenemos en proceso ahora. Y luego se presenta al pueblo en general, como debiéramos, siendo que la iglesia es soberana. Entonces si la iglesia vota a favor del tabernáculo nuevo, entonces todos debiéramos cooperar juntamente en construir el tabernáculo.
55Francamente, yo mismo, cuando ellos me hablaron sobre el tabernáculo nuevo, estaba en contra de la idea. Eso es correcto. Yo dije: “No necesitamos un tabernáculo nuevo. Probablemente yo me estaré yendo de aquí ya pronto si es que el Señor–si lo que El me mostró se cumple. ¿Para qué necesitamos un tabernáculo nuevo? No tenemos el dinero”.
56Luego yo vine y capté el sentir de la iglesia, que la iglesia en su mayoría parecía quererlo. ¿Entonces qué es lo que hice? Yo sacrifiqué mis propios pensamientos y me uní con la iglesia. Seguro, hagámoslo, si así es como votamos. Esa es de la manera como lo hicieron en la época de la Biblia, la manera como votaba la Iglesia: la soberanía, los grupos del pueblo se reunían. Hay fuerza en la unidad. Así que, por lo tanto, dije yo: “Por supuesto, si esa es la manera en que la iglesia lo quiere, si eso es lo que Dios está queriendo. El tiene más autoridad para votar entre todo un grupo de gente que lo que El tiene en mí, siendo que yo no tengo una visión para decir que no debiera hacerse. Así que, nos unimos con la iglesia, y nos movimos con la iglesia. Y yo estoy respaldándola para hacer todo lo que pueda ¿ven?, para ayudar a la iglesia.
57Eso debiera ser el motivo de cada cristiano y cada persona en la iglesia: El de unificarse y mantenerse juntos. Cualquier cosa por la que la iglesia vote, por eso mismo debiéramos pararnos. Entonces digamos, por ejemplo, que ellos quieren cambiar algo en la iglesia. Bueno entonces, si los síndicos quieren hacerlo, o alguien más quiere hacerlo, los diáconos, ellos quieren cambiar algo, eso se trae ante la iglesia; la iglesia entonces juntamente... Y si nuestra–si nuestra idea aquí pareciera un poco diferente a lo que toda la iglesia en conjunto hace, sacrifiquemos esa idea, por cuanto esa es la única manera que podemos mantenernos unidos. Y si esta iglesia tan sólo avanza en la manera que lo están haciendo ahora, y se mantiene unida, Dios hará... ¡Es ilimitado lo que El hará si nos mantenemos juntos! Debemos mantenernos juntos. Así es como queremos estar: Tan completamente uno con el otro, y luego tan completamente en las manos de Dios.
58Y entonces tenemos que tener a un hombre el cual nosotros creemos que predica la Palabra de Dios. Si el hombre no lo hace, entonces consigan a alguien que sí lo haga. Así es de la manera que debemos pararnos. Si el consejo de síndicos no se para por lo que es correcto, entonces es asunto de Uds. elegir a alguien que se parará por lo que es correcto. Y luego cuando lo hagan, manténganse firmes. Depende de Uds. Manténganse firmes. Y todos juntos nos paramos por una Cosa: eso es Dios.
59Si un miembro comete un error, no lo rechacen; ayúdenlo; levántenlo; júntense; platiquen unos con otros. Eso es lo que dijo la Escritura. Cuando cometemos un error, presentémonos ante Dios. Antes de presentarnos ante Dios, tenemos que presentarnos ante la persona que herimos.
60Yo acabo de hacer eso. Y yo sé que hice mal: mentí, y causé a mi esposa que mintiera. Me parece que les dije acerca de ello, aquí en la iglesia. Fue algunos días atrás no hace mucho; ya hace como seis semanas. Los abogados me tenían todo acongojado sobre esta investigación, al punto que casi ni sabía en dónde estaba. Acababa de irme de la oficina a casa a comer, cuando el teléfono con el número privado sonó, y Meda fue a contestarlo. Ella lo cubrió con la mano, y dijo: “Son los abogados otra vez”.
61Dije: “No pudiera aguantar otra noche más. Siento que mi cabeza se me va a salir. Estoy perdiendo mis sentidos; simplemente me está tirando de aquí para allá”. Yo dije: “No aguanto más”. Y yo salté, y dije: “Diles que no estoy aquí”, y salí corriendo hacia atrás de la casa.
62Cuando regresé, Meda estando muy consciente de esas cosas, me encontró en la puerta, medio llorando. Ella me dijo: “¿Bill, fue correcto hacer eso?”
63“Tú sabes como eres tú. Yo sé como soy yo”. Dije: “Claro, yo no estaba aquí en ese momento”. Yo sabía que Dios me había condenado por ello. Yo dije: “Yo no estaba aquí en ese momento”. Dijo: “Pero tú estabas aquí adentro cuando hizo la llamada”.
64Esa tarde fui a orar por un bebé enfermo. Y antes que saliera de la casa, el teléfono volvió a sonar y el pequeño José corrió y cogió el teléfono y dijo: “Papá, ¿quieres que les diga que no estás? ¿Ven Uds. cómo el pecado corrompe? ¿Qué fin tendría una familia así?
65En Primera de Juan el capítulo 5 [3–Trad.] y el versículo 21, dice: “Si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios”. Pero si nuestros corazones nos reprenden, ¿cómo podemos tener confianza en Dios? Sabemos que mientras tenemos pecado que no ha sido confesado, El nunca nos oirá. Eso es fuerte, pero es–es–es –la iglesia necesita estas cosas.
66Luego empecé a orar por este bebé. Y cuando empecé a poner mis manos sobre él, el Señor me reprendió y dijo: “Dijiste una mentira, y no estás en condiciones para orar por ese bebé”.
67Me dí la media vuelta; le dije: “Señor, espere aquí. Tengo algo que arreglar”.
68Llamé al abogado y fui allá a la oficina; lo cité, y le dije: “Mire, señor, yo dije una mentira. Yo hice que mi esposa mintiera; ella dijo que yo no estaba allí dentro. Yo corrí hacia atrás de la casa”. Y lo confesé y le dije acerca de ello.
69Se acercó, puso sus manos en mi hombro, y dijo: “Hermano Branham, “yo siempre he tenido confianza en Ud., pero ahora la tengo más que nunca. Un hombre, dijo él, “que esté dispuesto a corregir sus errores...”
70Y le dije a él, le dije: “Yo empecé a orar por un bebé, y el Señor simplemente me reprendió en mi corazón, por cuanto yo sabía que había hecho mal”.
71Luego el siguiente día, mi esposa dijo: “¿Adónde vas? Le dije: “A mi cueva”.
72Y fui allá a mi cueva más allá de Charlestown, adonde yo he estado yendo por años, y entré allí y oré todo ese día: “Oh Dios, nunca permitas que haga alguna cosa como esa otra vez. Perdóname, Señor, pues en cuanto empecé a poner mis manos sobre la gente enferma para orar, fui reprendido”. Como a las tres de la tarde salí, y allí está una roca al lado, y yo me subí en esa roca y estaba mirando hacia el este, con mis manos levantadas, alabando a Dios. Y estaba tan tranquilo allí, y yo dije: “Señor, si Tú solamente... En una ocasión Tú pasaste junto a Moisés, y él dijo que fue cuando lo tenías en la hendidura de la peña, y parecía como las espaldas de un hombre”. Dije: “¿Pudieras hacerlo otra vez, Señor, y dejarme saber que estoy perdonado?” Y yo dije: “Si Tú me ayudas y vienes a mi mente”, dije: “Señor, yo–yo no soy mentalmente fuerte, porque no tengo educación”. Dije: “Y yo–yo estoy tratando de servirte. Tú conoces mi corazón, y yo no... Yo no debería haber hecho eso. No quise hacerlo. Yo sentí que mi cabeza se me salía; estaba tan nervioso, y lo hice en un momento inesperado cuando Satanás me atrapó”. Le dije: “Si me perdonas, permíteme verte entonces, Señor”.
73Y Dios siendo mi juez, justo a mi lado, en un lugarcito entre los arbustos empezó a dar vuelta algo como un viento, y vino exactamente a lo largo de la cueva adonde estaba yo, y atravesó el bosque. Oh, hermano, una paz que sobrepasa todo entendimiento me arrebató completamente, yo lloré, yo grité. Yo sé que mis pecados me fueron perdonados. ¿Ven?, yo estaba desunificado con Dios; no podía tener liberación para el bebé.
74Yo... Y precisamente al día siguiente había un hombre de Chicago, que es un gran hombre, un católico recién convertido, las válvulas en su corazón se habían hinchado como una cámara de neumático inflada, y ellos habían estado queriendo operarlas ya hace tiempo, y lo iban a hacer; él no permitía que lo hicieran. Finalmente, obtuvo una entrevista. En esas entrevistas nos quedamos allí hasta encontrar el problema. Y el hombre casi no acababa de entrar cuando el Espíritu Santo rastreó por toda su vida y declaró algo que él había hecho cuando era un monaguillo en la iglesia católica. El dijo: “Eso es la verdad; honestamente es la verdad”. Dijo: “¿Quiere decir Ud. que eso estaba en contra de mí?”
75Yo dije: “Esa es la única sombra que puedo ver en su vida”. Regresó allá y le dijo al doctor, dijo: “Está bien, preparen todo ahora; tendremos la operación”.
76El doctor dijo: “Examinaremos el corazón otra vez”. Y cuando lo examinó, dijo: “No necesitas la operación”.
77¿Ven? “Si nuestros corazones nos reprenden...” Queremos una total liberación. No queremos ser una iglesia a medias. Queremos ser una real iglesia, o nada en lo absoluto. Queremos ser reales cristianos, o nada en lo absoluto. Queremos una total liberación de nuestros hábitos, de nuestros pecados, de nuestro mal pensar, de nuestro mal hacer, de nuestra negligencia, de lo que hemos hecho. Queremos una total liberación, para que cuando la gente venga a esta iglesia a que se ore por ellos, habrá sólo este grupito, quizás ni más de cien o doscientos sentados aquí, pero estarán completamente en las manos de Dios. Y cuando oremos, Dios oirá desde los Cielos. Dios quiere a alguien que El pueda mantener en Sus manos, a alguien a quien pueda decirle: “Le tengo confianza. Yo puedo mandar a éste, Mi siervo enfermo, al Tabernáculo Branham en Jeffersonville, y ese conjunto de gente estará unánime”. Algo sucederá.
78Bueno, miren lo que El hace por nosotros en la condición en la que estamos; ¿qué no haría si todos nosotros fuéramos de un sólo corazón y unánimes? Y la única manera de hacer eso es unificar nuestros corazones con amor fraternal, obedecer los oficios de la iglesia y al pastor, y el pastor obedecer a Dios; entonces Dios obra por medio del pastor, por medio del consejo, hasta la iglesia, y todos juntos llegan a ser una unidad para el Reino de Dios. Luego Dios oirá cuando tengamos un grupo unificado. Que nada los preocupe. No se desanimen con nada.
79Ahora, ese es el tipo de persona que Dios ordena para tomar la tierra. Moisés estaba completo; él era un hombre que no se comprometía. Si había agitaciones, y contiendas, y demás, él no se comprometía. Así es como Dios nos quiere ahora.
80Faraón quería ponerse de acuerdo, y dijo: “Moisés, pueden irse todos, pero dejen a sus hijos, o dejen algo de su ganado aquí”.
81Así es como el diablo quiere que venga el cristiano. “Está bien que te unas a la iglesia, pero nunca perdones a Jones. Está bien si quieres traer tu... si puedes ir... No tienes que dejar de fumar, de beber, de mentir, de robar. Tu crítica, calumnia, no las tienes que dejar. Sólo únete a la iglesia”.
82Pero Moisés no era un comprometedor; él quería una total liberación. El dijo: “No dejaremos ni una pezuña. Nos llevaremos todo lo que nos pertenece, cuando vayamos a adorar al Señor”.
83Así es como la iglesia debería ser. “Nos llevaremos justicia; nos llevaremos santidad; nos llevaremos el Espíritu Santo; nos llevaremos un grupo unificado, cuando vayamos al altar. Nosotros seremos un real grupo; no dejaremos nada. Nos llevaremos todo. No habrá ni una pezuña que se quedará aquí”. Uds. saben, y el pueblo puede orar de tal manera hasta que el diablo tendrá que ceder.
84Así es como Moisés y su grupo hicieron. Ellos llegaron allá y se sometieron debajo de la sangre. ¿Se fijaron que hasta que ellos se sometieron debajo de la sangre no había total liberación? Moisés mismo estaba unificado con Dios, pero Israel no lo estaba; todavía había pecado, y ellos murmuraron en contra de Moisés, y dijeron: “¿Por qué–por qué haces esto? Tú traes más problemas sobre nosotros”, porque Faraón acababa de duplicar su tarea de ladrillos y demás. Ese era Moisés; él estaba completamente en las manos de Dios, totalmente liberado de apacentar ovejas, para apacentar las ovejas de Dios. El mismo estaba totalmente liberado; pero el pueblo no estaba liberado, porque todavía había murmuraciones entre ellos.
85Una noche cuando Dios ordenó que un cordero fuese inmolado, tipo de Cristo, y en la sangre se zambulló el hisopo, que es una hierba (común, humilde), y era untada sobre el dintel de la puerta, y en los postes, y entonces fue cuando Israel llegó a estar completamente liberado, sin dejar ninguna pezuña. Todo lo que les pertenecía fue liberado. Sus familias, sus amados, y todo fue liberado cuando ellos completamente se sometieron debajo de la sangre.
86Entonces es cuando la iglesia será completamente liberada: cuando todo se someta debajo de la Sangre. Cuando sus pecados se sometan debajo de la Sangre, cuando su fumar, cuando su apostar, cuando su engañar, cuando su robar, cuando su mentir, cuando todo sea sometido debajo de la Sangre, entonces habrá una total liberación. Si le han hecho mal a alguien, arréglenlo. Uds. no pueden someter eso debajo de la Sangre; no se queda allí. No pueden someterlo. Algo no les permitirá hacerlo. Cuando Uds. mismos son completamente, totalmente sometidos debajo de la Sangre, habrá una total liberación. Entonces Uds. tendrán una libertad como antes jamás la han conocido, cuando todo es sometido debajo de la Sangre, sujetado al Reino de Dios. Entonces habrá una real liberación.
87Jesús era completamente, totalmente hombre. El podía llorar como un hombre, El podía comer como un hombre; El podía llegar a ser como un hombre. El era completamente, totalmente hombre en cuanto a Su ser físico. Y en Su Espíritu, El era completamente, totalmente Dios, así que El sujetó Su carne sumisa al Espíritu que estaba en El. ¿Ven?, El fue tentado en todo según nuestra semejanza. El era un hombre, no un Angel. El era un hombre. El tenía deseos y tentaciones así como nosotros las tenemos. La Biblia dijo que El las tuvo. El era un hombre, no un Angel por encima de la tentación. Hebreos 1 dijo que El fue... Hebreos 1:4 dijo que El fue hecho menor que los ángeles. [Hebreos 2:9–Trad.] El era hombre, completamente un hombre, tanto que Dios tomó a un hombre completo para traer total liberación; y El lo llenó con Su Espíritu; el Espíritu Santo estaba en El sin medida. Y El fue tentado según nuestra semejanza. Y El era completamente Dios. El lo demostró cuando resucitó a los muertos, cuando detuvo la naturaleza, los embravecidos mares y los vientos tempestuosos. Cuando El le habló a los árboles, y demás, ellos le obedecieron. El era Dios por dentro. Y El pudiera haber sido hombre, pues sí era Hombre, pero El totalmente y completamente se entregó El mismo como un hombre en las manos de Dios para el servicio de Dios. Y El es nuestro ejemplo.
88Nosotros somos hombres y mujeres. También somos cristianos. Si El es nuestro ejemplo, entreguémonos completamente en las manos del Espíritu Santo, para poder ser súbditos del Reino de Dios.
89El era totalmente hombre; El era totalmente Dios, pero El rindió Sus partes naturales a Su –y Sus partes físicas, y Su propio pensar, y Su propio hacer, y Sus propios cuidados, y: “Yo hago siempre lo que al Padre le agrada”. Ahí lo tienen. Totalmente liberado de los seres humanos... Los sacerdotes vinieron a El, los grandes hombres, y dijeron: “Rabí fulano de tal”, e intentaron sobornarlo a entrar a sus afiliaciones y denominaciones. Pero El estaba totalmente liberado por cuanto El se encomendó a Dios.
90¿Qué no dijo el salmista: “Tú lo librarás, puesto que El ha confiado completamente en Mí”? ¿Ven? “Yo libraré Mi Amado de los perros, por cuanto ha confiado en Mí”.
91En alguna hora cuando lleguemos al final de la jornada, yo lo deseo para mí; yo sé que Uds. lo desean para Uds. Yo deseo que El diga: “Yo lo libraré de la boca de la muerte, puesto que él confió en Mí. Yo lo libraré del sepulcro en la mañana de resurrección, totalmente lo libraré, alma, cuerpo, y espíritu, por cuanto él confió en Mí”.
92Todas las obras de Jesús eran completas; todo estaba completo y totalmente liberado. El liberó totalmente al leproso de su lepra. El liberó totalmente a la mujer con el flujo de sangre de su flujo. El liberó totalmente al mundo del pecado cuando murió en el día de la expiación. El liberó totalmente de todo pecado. El liberó a la iglesia. Así que no hay necesidad para nosotros vivir como gente menesterosa. No hay necesidad para que nosotros vivamos en una condición derrotada, por cuanto El derrotó al diablo y tomó todos los principados y potestades y los sujetó bajo Sus pies, y ellos no tienen ningún derecho legal de gobernar sobre Uds. Nosotros somos cristianos, llenos con el Espíritu Santo. No tenemos que dic... permitirle al diablo que nos dicte a nosotros. Cristo nos liberó; ¡es una total liberación! Nos liberó del mal, nos liberó del pecado, nos liberó de hábitos, nos liberó de habladurías, nos liberó de–de ser personas bajas, nos liberó de todo tipo de cosas sucias. El nos liberó totalmente y nos puso en Sus santas manos: una completa, total liberación.
93El liberó nuestras enfermedades; El nos liberó de nuestras enfermedades, pues tenemos un título de propiedad para eso. ¡Aleluya! “Mas El herido fue por nuestras rebeliones... y por Su llaga fuimos nosotros curados”. El es nuestro Sanador. Por eso es que esa pobre mujercita con polio, esforzándose a cuidar a un esposo moribundo con cáncer, entró en las esferas de la Presencia de Dios. Ella tenía fe, y ella... Los médicos habían hecho todo dentro de su alcance, así que, ella siguió las instrucciones de Dios y fue totalmente liberada.
94Los discípulos tenían total liberación, absolutamente total liberación. ¿Por qué? Porque ellos estaban completa y totalmente llenos con el Espíritu Santo. Cuando Ud. es sólo un miembro de iglesia y le ha estrechado la mano al pastor, o algo –tuvo algún tipo de pequeña experiencia de saltar, gritar, o hablar en lenguas, o alguna otra cosa, y todavía tiene malicia en su corazón, haciendo actos raros, diciendo mentiras, fumando cigarrillos, codiciando mujeres, hay algo que no ha ocurrido todavía; hay algo mal. “Porque si alguno ama al mundo, y las cosas que están en el mundo, el amor del Padre no está en él”. Ud. ha sido engañado. “Por sus frutos los conoceréis”.
95Todos queremos ser unificados con el Espíritu Santo. Cada miembro debiera estar unificado uno con el otro. El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo; nos limpia de toda maldad; somos liberados de las cosas del mundo. Jesús dijo: “En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros”, cuando un miembro ama al otro miembro tanto, que moriría por él.
96Cuando alguna cosa mala empieza, el mundo de afuera, algunas de las mujeres vienen, dicen: “Ahora, mira, cariño, sería mejor si tú hicieras esto o hicieras aquello, te pusieras esto o hicieras aquello, o hicieras esto y te alejaras de ese montón de aleluyas”, o algo así por el estilo.
97¡Nosotros estamos tan unificados con Dios! Ud. dice: “ Bueno, Hermano Branham, es una horrible tentación”. Pero Cristo murió por ese propósito. El diablo está derrotado. Queremos total liberación. Queremos una iglesia que sea pura, y limpia, y sin adulteración, y lavada en la Sangre del Cordero, llena con el Espíritu Santo, y señales y prodigios y milagros... Todos totalmente liberados. [Espacio en blanco en la cinta–Ed.].
98Amado Dios, Tú no tomas cosas a menos que hayan sido totalmente liberadas. Tú no puedes recibir un sacrificio con una mancha en él. Tú nunca recibirías una oración de una persona en cuya vida hay pecado oculto. Tú simplemente no lo harías, Señor. No lo hiciste en las edades pasadas, y Tú no lo harás hoy. Pero el sacrificio debe ser sin mancha. Señor Dios, al postrarnos sobre el altar como vidas sacrificadas, quita de nosotros, oh Señor, todas las manchas de pecado. Yo completamente pongo mi alma y mi cuerpo y mi fuerza y mis esfuerzos con esta iglesia, en esta mañana, sobre el altar. Límpianos por medio de Tu Sangre, y perdónanos de todo pecado que hayamos cometido. Y que el gran Espíritu Santo more en nosotros abundantemente, y que Su Presencia vaya con nosotros desde este tabernáculo en esta mañana, al grado que sabremos dentro de nosotros mismos que El nos ha perdonado. Y entonces la oración será: “Perdónanos nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden”. Concédelo, Señor.
99Acércate a nosotros ahora, bendícenos y guárdanos hasta que nos encontremos nuevamente en el servicio por la tarde. Que podamos venir con manos limpias y un corazón puro, al grado que no nos rechazarás, pues queremos una completa y total liberación de cualquier cosa, Señor, que nos quitaría de ser la luz del mundo, una candela [una luz–Trad.] que está asentada sobre un monte, no un almud sobre ella, sino una candela que está asentada sobre un monte, que da luz para guiar los pies del pueblo en el camino correcto. Concédelo, Padre. Lo pedimos en el Nombre de Jesús, y para Su gloria. Amén.
100Voy a pedirle a Doc; creo que él está allá atrás, o alguno de los diáconos que esté presente, para que la iglesia pueda leer esto. Doc, ven a poner esto en la tablilla de anuncios para que la iglesia lo pueda leer a medida que ellos salen. Y luego si el Hermano Collins está aquí... ¿Está el Hermano Collins? Denle este otro.
101Muy bien, caballero, y veremos qué... [El Hermano Branham pausa–Ed.]. Es alguien queriendo una entrevista. Eso siempre es concedido. Nos da gusto... Y yo tengo entrevistas. ¿Ven?, lo que tienen que hacer es llamar a nuestro número allá. Hemos–hemos tenido tantos problemas allí en la casa; bueno, la iglesia lo sabe. Esto es para los visitantes. La iglesia sabe al respecto. Debiera haber un pequeño anuncio puesto... Yo me encargaré que se ponga aquí en la iglesia también, para los que vengan. ¿Ven Uds., hay tantos, que por cierto no podemos atenderlos a todos, simplemente al venir por numeración. ¿Ven? Y nosotros... Y si Uds. sólo llaman BUtler 2-1519, BUtler. Y si alguno de los miembros que ven a alguien que quiere... Yo siempre me alegro de ver las personas, pero nosotros tenemos un sistema fijo. Hay algunos que ya llamaron, varios, ¿ven?, y los recibimos uno por uno a medida que vienen. Luego hay... Solía ser que antes sólo teníamos algún tipo de sistema descuidado, de cualquier manera, salto, brinco, y la gente se iba a casa desilusionada y todo. Ahora ellos tienen todo exactamente en orden, perfectamente. Y me alegraría ver este querido grupo, si ellos simplemente llamaran: BUtler 2-1519, y el Sr. Mercier o el Sr. Goad, uno de ellos, contestará el teléfono y les dirán exactamente cuándo pueden tener una cita. Tenemos un lugar allá, con aire acondicionado, y preparado para recibir a la gente y orar por ellos. Nos da mucho gusto hacerlo.
102Ahora, la razón que no vengo a la iglesia, la gente cree que yo procuro apartarme de la gente; no es así. Yo estoy procurando estar exactamente en orden. ¿Ven?, eso es lo que quiero hacer: no mostrar acepción de personas. Toda persona, cualquiera, en donde sea, a cualquier tiempo, ¿ven? El color, el credo no tiene nada que ver con ello. Nosotros vamos allí y nos encontramos con las personas. Y si ellos tienen una necesidad, allí nos quedamos con Dios hasta que se resuelve. Si ellos quieren saber algo acerca de las reuniones, por supuesto, lo arreglamos y lo archivamos; eso es simplemente la dirección del Espíritu Santo. Y eso es... De esa manera creo yo que es justo: tratar a todos exactamente lo mismo. Así que, no se hace acepción de personas, no se hace acepción.
103¿Había personas que vinieron para que se orara por ellas en esta mañana, que estaban enfermas y querían que se orara por ellas? Muy bien, ¿no hay? Entonces cantemos un buen canto para la–para la adoración. ¿Qué podemos cantar esta mañana? “¿Qué me puede dar perdón?” ¿Lo sabes, Teddy? “Sólo de Jesús la Sangre”. ¿Qué puede...? [Una hermana en la congregación dice de una dama que está muy enferma–Ed.] Muy bien, hermanita. ¿Quiere orar por ella de una vez? Voy a orar por esa dama, poniendo manos sobre esta mujer aquí. Inclinen sus rostros conmigo un momento, silenciosamente ahora.
104Amado Dios, hay una dama que está muy enferma. Nuestra hermana aquí ha ofrecido su cuerpo, aun con el propósito de quitar el cáncer de otros, parándose en la brecha por otros. Pero Tú líbrala de eso, Señor. Fue hace algunos días cuando eso se dio a conocer, y sólo permítele a ella misma que se dé cuenta entonces, Señor; ella sabrá que eso vino de Ti. Yo pongo mis manos sobre ella y pido misericordia por esa otra mujer. Que la gracia de Dios, el poder del Espíritu Santo...?... Si hay alguna maldad en nuestros corazones, Señor, revélalo a nosotros primero, entonces sabremos que tenemos favor con Dios, que tenemos paz con Dios, que recibimos lo que hemos pedido, por cuanto no tenemos condenación. Concédelo, Señor. Lo pido en el Nombre de Jesús. Amén. Muy bien. [El Hermano Branham regresa al púlpito–Ed.] ¿Qué me puede dar perdón? ¡Sólo de Jesús la Sangre! ¿Y un nuevo corazón? ¡Sólo de Jesús la Sangre! Precioso es el raudal, Que limpia todo mal; No hay otro manantial, ¡Sólo de Jesús la Sangre!
105¿Cuántos sienten que todos sus pecados están debajo de la Sangre? Cantémoslo con nuestras manos levantadas ahora. ¿Qué me puede dar perdón? ¡Sólo de Jesús la Sangre! ¿Y un nuevo corazón? ¡Sólo de Jesús la Sangre! Ahora, al bajar nuestras manos, estrechémoslas alrededor. Precioso es el raudal Que limpia todo mal; No hay otro manantial, ¡Sólo de Jesús la Sangre! ¿Lo aman? Amén. [La congregación dice: “Amén”–Ed.] Amén. Oh, cuánto amo a Cristo, Oh, cuánto amo a Cristo... Ahora, quédense con ello, ahora, todos aférrense a Dios. Oh, cuánto amo a Cristo, Porque El a mí me amó. Yo nunca lo desampararé...