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~ CONSIDERANDO NUESTROS CAMINOS ~
1Cleveland, Tennessee, aquí tengo muchos y buenos amigos, amigos del Señor Jesús de todas las iglesias denominacionales. Cuando supe que tendría la oportunidad de regresar a Cleveland, mi corazón se emocionó por venir aquí y estar con nuestro precioso y noble Hno. Littlefield. Desde que subí a la plataforma he visto al Hno. Cook, al Hno. Hall y muchos otros ministros que son mis queridos amigos íntimos. Sabemos que tenemos por delante grandes servicios y esperamos grandes cosas de parte del Señor. Queremos enviar un saludo especial a los que se encuentran a través de la radio y ojalá estuvieran aquí en esta noche para que vieran la expectativa que hay en los rostros de las personas que están esperando como si algo fuera a suceder en cualquier momento; ya están grabando y la gente está abanicándose, pero a pesar de todo, parece haber una gran expectativa en el pueblo esperando que algo suceda.
2Veo que comienzan a traer a los enfermos en camillas, sillas de ruedas y otras cosas, esperamos tener un gran servicio de sanidad aquí, que el Señor se encuentre con nosotros y bendiga Su pueblo como ha prometido hacerlo. Creo que ya están repartiendo... Mañana en la noche comienzan los servicios de sanidad y los muchachos estarán repartiendo las tarjetas de oración entre las seis y media y las siete de la noche de mañana, de esa manera podremos alinear correctamente a la gente en la plataforma para el servicio de sanidad; la noche siguiente que sería el Miércoles en la noche, habrá otro servicio de los que nosotros llámamos servicios de sanidad.
3Gracia de Dios creemos que vamos a hacerles saber que Dios ya los ha sanado y ellos sólo tienen que aceptarlo, igual como tratamos de hacerle saber al pecador que Dios le ama y ya lo ha salvado, si él lo acepta. Esa es la obra que Cristo consumó en el Calvario cuando dijo aquella frase todo suficiente: "Consumado es". 'Todo el plan de Salvación, todo lo que se podía hacer por la raza humana de parte del corazón de Dios, se consumó cuando Cristo dijo aquellas palabras; el plan de Dios se completó y nosotros sólo debemos tener fe para recibir lo que El ya hizo por nosotros.
4Creo que el miércoles en la mañana tendré uno de los mayores motivos para estar aquí, al dedicar este tabernáculo para el Señor; el tabernáculo del que creo que el Hno. Littlefield es el pastor, eso será a las diez en punto el Miércoles en la mañana. Me gustaría ver a cada Cristiano que tenga oportunidad de entrar al tabernáculo y estar allí; porque no sólo queremos dedicar el tabernáculo para el Señor y a Su servicio sino que también deseamos dedicar nuestras propias vidas a El en servicio. La iglesia cumple su propósito de albergar al pueblo pero nosotros somos la Iglesia, los escogidos de Cristo por Su Gracia y queremos dedicarnos nuevamente en este servicio el Miércoles por la mañana a las diez en punto; si Ud. está trabajando pídale permiso a su jefe durante ese tiempo, yo creo que él se lo daría, porque será un gran momento para todos nosotros.
5Esta noche el hermano me ha dado el privilegio de venir y hablarles por unos momentos de las Escrituras. Ahora, cualquiera puede abrir la Biblia y hojear sus páginas, pero sólo hay Uno que es lo suficiente para abrírnoslas y Ese es Cristo. Dicen las Escrituras: "Y no se halló nadie en el cielo, ni en la tierra, ni debajo de la tierra, digno de tomar el libro y desatar los sellos ni mirarlo". (Apocalipsis 5:3) Pero apareció un Cordero que había sido inmolado desde la fundación del mundo y tomó el Libró de la mano del que estaba sentado en el trono, porque era digno. En esta noche quiera El abrirla para nosotros mientras escuchamos con paciencia, pero antes de hacerlo inclinemos nuestros rostros y hablemos con el Autor de este Libro, la Biblia.
6Señor, en los idiomas humanos no podríamos encontrar palabras para expresar nuestra adoración por Ti, porque te adoramos con todos nuestros corazones. ¡Oh Señor Dios! Creador de los cielos y de la tierra, Autor de la Vida Eterna y dador de todo don perfecto. En esta noche estamos muy contentos al tener el privilegio de ser llamados Tus hijos e hijas y decimos Señor, que lejos esté de nuestros corazones pensar que merecemos esto en alguna forma, porque fue por la Gracia pura de Jesucristo que nos llamó a este gran lugar escogido y por Ella nos ha sido prometido que tenemos Vida Eterna y seremos resucitados en el día postrero. Esperamos ansiosamente el momento cuando el mismo Señor descienda del Cielo con Voz de Arcángel y con Trompeta de Dios y los muertos en Cristo resuciten, entonces nosotros los que quedamos vivos seremos cambiados en un momento, en un abrir y cerrar de ojos y seremos llevados juntos para encontrarnos con El en el aire. ¡Cómo conmueve eso nuestros corazones!
7Señor en esta noche te pedimos que estas personas que han hecho el sacrificio de venir al culto, Tú los hagas volver tan llenos de Tu bondad y misericordia hasta el punto que todo el día y la noche de mañana canten alabanzas a Ti. No nos olvidaremos de aquellos que están afligidos y enfermos en sus cuerpos, que están en camillas o sentados, que necesitan de Tu Gracia para que los sanes.
8Te pedimos Señor que cuando este servicio haya concluido, que no haya ninguna persona enferma entre nosotros, que cada pecador sea salvo y que los descarriados vuelvan a la Casa del Señor, al compañerismo con Su Hijo. No nos olvidaremos de los que están sintonizando la radio, en los hospitales, en las escuelas y donde puedan estar, que el Espíritu Santo a través de la radio penetre en sus cuartos y les dé Señor, esa hambre y sed en sus corazones que únicamente puede ser satisfecha con Tu bondad.
9Que cuando abramos el Libro para leer, el Autor del Libro pueda enviar Su Espíritu Santo y hacer que esas palabras sean vivas para nosotros de tal manera que recibamos aquello por lo que hemos venido; danos de Tu Gracia, así como de Tu Poder y el perdón de nuestros pecados, porque lo pedimos en el Nombre de Jesús Tu Hijo y nuestro Salvador. Amén
10Que el Señor les bendiga a todos. Mientras venía para acá en esta tarde, meditaba por un momento en una Escritura que se encuentra en el Salmo 119 y verso 59. Me gustaría leerla: "Consideré mis caminos, y torné mis pies a tus testimonios
11Si tuviera que escoger un tema, me gustaría hablar sobre: "CONSIDERANDO NUESTROS CAMINOS". Uds. saben que se dice que David había estado en problemas al momento de escribir este Salmo. David era un hombre como todos nosotros, él tenía sus altas y bajas, tenía sus controversias y había tenido muchos problemas. Dios no le ha prometido a ningún creyente pasar por la vida sin problemas sino que más bien le ha prometido Gracia suficiente para encargarse de esos problemas. Eso es lo que conmueve mi corazón, saber que Su Gracia es suficiente. Aún con todos nuestros problemas y frustraciones, Dios ha prometido tener cuidado y eso es lo que podemos pedirle, sabiendo que El conoce el camino.
12Como le dijo Josué a Israel: "Por cuanto vosotros no habéis pasado antes de ahora por este camino". (Josué 3:4) Nosotros no hemos pasado por aquí, pero El conoce el camino y puede mostrárnoslo. Puedo ver a David y a su casa siendo vigilada, Saúl y su ejército vigilaban su casa para matarlo y puedo verlo como apretaba sus manos nerviosamente y caminaba de aquí para allá en su habitación, mirando por las ventanas, vigilando cada movimiento entre los árboles, porque no sabía el momento en que una flecha volaría por el aire para atravesar su pecho. Fue en ese momento que estas palabras vinieron a El: "Consideré mis caminos .y torné mis pies a tus testimonios".
13Usualmente cuando un hombre está en problemas es cuando comienza a pensar en Dios. Está muy mal que tengamos que esperar meternos en problemas antes de pensar en El. He sabido de mucha gente que afirmaba no ser creyente y no creer que hubiera un Dios, pero déjelos que les pase algo o se metan en problemas.
14Me contaron que cuando Bob Ingersol moría en el hospital, gritaba: "Oh Dios, si hay un Dios que tenga misericordia de mí". Ud. puede decir cosas tremendas cuando se siente bien, pero cuando la muerte viene a tocar a su puerta cambiará de opinión. En mi vida he conocido a muchos hombres que no les importaba la iglesia, ni Dios, ni nada que estuviera correcto; pero déjelos que se metan en problemas o que el doctor les diga que tienen un cáncer que se los está comiendo y salen a buscar a alguien que ore por ellos de inmediato. Dios tiene una forma de hacer que Ud. lo reconozca.
15Hace unos meses hablaba con el honorable juez de nuestra ciudad, es muy buen amigo mío y asiste normalmente al tabernáculo cuando yo estoy allí, es el Juez Buttoff, de Jeffersonville, Indiana. Conversaba con él sobre un joven que estaba preso por robarse un vehículo, yo había hablado con el joven y él me abrazó y me dijo: Hno. Branham, si Ud. consigue que el Juez me perdone una vez más, le prometo que ocuparé mi lugar en la Escuela Dominical y estaré allí cada vez que las puertas se abran". Le dije: "Hijo, ya le he pedido al juez muchos favores y tú sabes que él está bajo un juramento y debe hacer justicia, pero iré a hablar con él".
16Le dije: "Juez, su señoría, ¿sería posible que Ud. perdonara a este joven nuevamente? El ya me dijo las cosas que hará". Pero nunca olvidaré lo que el juez me dijo, se levantó de su escritorio y caminó hasta donde yo estaba, yo me puse de pie, él me abrazó y me dijo: "Billy, todos los hombres que sentencio a prisión se quieren convertir en predicadores porque están en problemas. He visto a muchos ser perdonados o cumplir su sentencia, pero una vez que quedan libres se olvidan de todo nuevamente". Generalmente es en el momento de problemas que el hombre busca a Dios.
17Cuando Israel se metía en problemas era cuando buscaba a Dios, cuando los Filisteos estaban sobre ellos o cuando el ejército Sirio acampaba a su alrededor, salían a buscar el Arca del Pacto y la traían, cantaban himnos y ofrecían sacrificios; pero cuando Dios los bendecía y no tenían necesidades, volvían igual como el puerco al cieno y el perro a su vómito. Esa es la tendencia de los seres humanos, tienen que ser obligados a todo, hay que obligarlos a adorar al Señor. Si en esta noche nos sentáramos a meditar sobre qué es más grande que la Vida Eterna, dígame Ud. qué precio le pondría a la Vida Eterna; si en esta noche Ud. estuviera muriendo y en su bolsillo tuviera cien billones de dólares, con eso no podría comprar la Vida Eterna. Ud. no puede comprarla porque el dinero es inmundicia a los ojos de Dios si no se usa para Su Reino o una buena causa.
18¿Qué cree Ud. que pasaría esta noche en Wall Street...? Hay lugares tan primitivos en el mundo donde yo he predicado, que recogen conchas marinas a la orilla del mar y caracoles y eso es lo que usan como dinero; he predicado en lugares donde les sacan los dientes a los animales y los traen para hacer intercambio, son como el dinero. ¿Qué cree Ud. que pasaría en Wall Street si alguno de estos hombres llegara a este mercado y quisiera cambiar conchas marinas y dientes hediondos de animales por nuestro oro? Le dirían: "Recoja sus cosas apestosas y váyase de aquí". Así mismo es nuestro dinero y nuestra grandeza delante de Dios. No podemos comprarla. Pero Dios es tan bueno que nos la da sin dinero y sin precio y la rechazamos, eso no suena muy sensato, ¿verdad?
19Hace días hablaba con mi esposa después que había celebrado mi cumpleaños número cincuenta, le decía: "Querida, me estoy poniendo viejo y algún día debo poner en las manos de mi hijo esta Biblia". Le comentaba de cuando éramos jóvenes y le decía: "Hemos estado casados todos estos años y parece como si fuera ayer, la vida ha pasado tan rápido, pero escucha esto querida; si Dios viniera a esta habitación y me dijera que me va a dar para escoger vivir otros cincuenta años más, pero tendría que pasar por pobreza, enfermedad y problemas, tendría que ser rechazado, despreciado y pasarla muy mal, tendría que mendigar cada comida en los próximos cincuenta años, pero al final de esos cincuenta años tendría Vida Eterna; o me daría el mundo entero con todo el dinero y volvería a tener dieciocho años, sería rey sobre el mundo por un millón de años, pero al final de ese millón de años se acaba todo. Yo le diría: `Señor, déjame mendigar pero dame Vida Eterna". Porque mientras haya tiempo y ya yo no exista, pero exista un Dios en el Cielo, yo tendría Vida Eterna y viviría siempre con El; cuando hayan pasado los siglos, nosotros seguiremos viviendo porque somos parte de Dios, hijos e hijas de El.
20Da vergüenza que nos tengan que obligar a que lo aceptemos. ¡Qué enemigo el que tenemos! Sí, es un gran enemigo y es bueno que nos volvamos al Señor antes de que lleguen los problemas. La mayor parte del tiempo son los problemas los que traen a la gente a Señor, pero deberíamos hacerlo antes de que llegaran.
21Por ejemplo, en los días de los Cristianos antes de nosotros.. Recuerdo una historia, hace cierto tiempo allá en el Norte hubo un muchacho de color como de veinticinco años que era un vagabundo como lo llamamos nosotros, pero no era un fugitivo ni un renegado era un caballero que le gustaba andar de aquí para allá sin nada que hacer. Esa es una forma horrible de encarar la vida. Hace algún tiempo le di comida a un hombre que era un vagabundo y le pregunté: "¿Cuándo comenzó con esto?" Me dijo: "Hace coma veinte años". Le dije: "¿Y para dónde va?" Respondió: "A ninguna parte". Le volví a preguntar: "Entonces, ¿de dónde viene?" Y me dijo: "De ninguna parte". Le dije entonces: "¿Cuánto más espera seguir así?" Y me dijo: "No sé". No tenía ambiciones, los Cristianos deberían ser personas con más ambición en el mundo, que traigan este glorioso Evangelio de Vida Eterna a un mundo agonizante, deberíamos estar dispuestos a eso.
22Este joven se fue a una parte del Norte donde yo acostumbraba cazar venados hace muchos años, quería un trabajo, no tenía dinero y el jefe allá lo contrató para que ayudara a la cocinera de color ya anciana. Una noche después de haber cenado y que habían lavado los platos, dormían en un cuarto pequeñito con una lona que hacía una división entre ellos. El joven me contó así: "Estaba despierto y oí a dos hombres que estaban parados cerca de mi ventana y oí entonces el sonido más triste que he oído jamás; me quité la cobija de mi rostro e inmediatamente me puse en pie de un salto, el cuarto era iluminado constantemente por la luz de los relámpagos. Escuché a los dos hombres decir: Bueno Jim, será mejor que volvamos al campamento porque quizás no estemos aquí en otros diez minutos, ese tornado viene hacia acá".
23El dijo que se puso de pie y miró por la ventana a tiempo para ver aquel gran círculo de nubes que parecía una serpiente haciendo pedazos las montañas, despedazando los árboles y elevándolos por el aire y vio los árboles elevarse por los aires a mucha altura en dirección a la cabaña. Dijo también que oyó algo que tocaba en la lona del otro lado, donde estaba la anciana cocinera que le decía: "Hijo, ven para este lado, aquí tengo una linterna". Dice que fue al otro lado y la anciana tenía una linterna encendida y le preguntó: "¿Conoces al Señor Jesús como tu Salvador?" El le dijo: "No señora, nunca en mi vida he orado". Ella le dijo entonces: "Bueno, será mejor que ores porque en los próximos minutos podemos ser barridos de la tierra".
24El relataba que aquella anciana tan santa y pía se arrodilló en aquella caja de jabón y oró con tanta calma como se podía tener. Me decía que no podía orar porque cada vez que comenzaba a decir: "Amado Dios..." En ese momento un árbol daba contra la cabaña. El me decía: "Reverendo, estaba muy asustado para orar". Entonces dijo: "Señor, si me salvas iré a Ti en otro momento cuando no haya tormenta". El me contó entonces: "Por eso es que estoy aquí en esta noche, ya no hay tormenta pero la promesa que está en mi corazón y los recuerdos de aquella hora todavía permanecen".
25Es bueno venir a Dios cuando uno está sano y en su juicio cabal, cuando todo está tranquilo; cuando Ud. tenga tiempo de pensar y venir de manera sobria, ese es el momento de venir a Dios porque El es una ayuda presente en tiempo de problemas. El me contó que no podía olvidar cómo aquella anciana santa podía orar reverentemente con tanta calma cuando estaba pasando una tormenta. Conocer a Dios significa algo, estar listo para cuando eso venga. El es una ayuda presente en el tiempo de problemas.
26Recuerdo que hace no muchos años allá en el Norte... Mi madre es media india de esta reservación y yo pensaba que conocía demasiado el bosque para llegar a perderme alguna vez, pero me casé y parece como que no me interesé de mi esposa, porque durante nuestra luna de miel la llevé en un viaje de cacería y ella se quedó en una chocita a la que llegamos esa mañana.
27Le dije: "Creo que hay un rastro de oso del que me di cuenta mientras venía yo subiendo, iré a perseguirlo y regresaré como al mediodía". Ya era como las nueve de la mañana. Seguí el rastro de aquel oso que me hizo recorrer buena parte de aquel territorio, finalmente lo perdí y cuando ya regresaba vi un venado y me dije: "Ese será uno bueno para llevarlo a casa". Así que maté al venado y me devolví, pero me di cuenta que las nubes habían comenzado a descender y la neblina estaba llegando.
28Si alguno sabe lo que significa estar en la montaña cuando comienza a descender la neblina, es mejor estar protegido porque uno no sabe a donde va. Yo sabía que debía regresar porque ella nunca había estado en el bosque, así que me di prisa; caminé y llegué a un arroyo y yo sabía donde este arroyo daba un giro, allí fue donde crucé y descendí hacia el otro lado, yo sabía como salir. Pensaba: "Parece como si tuviera que ser ese recodo". Me detuve y comenzaba a sudar y estaba parado de nuevo al lado de aquel venado, sólo le había dado la vuelta y lo había hecho tres veces; los indios llaman eso, la caminata de la muerte, porque uno camina en círculos pero, ¿a dónde va? Me di cuenta que estaba perdido pero no quería admitirlo.
29Así son los seres humanos, no quieren admitir que están equivocados; no hay duda que hay hombres y mujeres en esta noche aquí en la audiencia y a través de la radio que no están bien con Dios, pero no quieren admitirlo y cubren eso yendo a la iglesia o recitando una oración o un credo. Eso no es estar bien con Dios, pero nacer de nuevo y llegar a ser un hijo o una hija de Dios, es lo que Dios demanda. Alístese con El.
30Caminé un poco más allá y dije: "Yo conozco muy bien el bosque para perderme, Billy Branham, vuelve en tí; eres un tonto, tú sabes cómo salir de aquí, vamos". Todo estaba cubierto por la niebla y no se podía ver nada. Seguí caminando y al rato escuché una voz: "Yo soy una ayuda presente en el tiempo de problemas". Caminé un poco más allá y era tan real que podía escucharla diciendo: "El Señor es una ayuda presente en el tiempo de problemas". Me arrodillé y dije: "Señor, admito que estoy perdido y no soy digno de vivir; pero mi esposa y Billy que es apenas un bebé son dignos de vivir Señor, no los dejes perecer". Oré, me levanté y dije:' "Bueno, ahora tendré que escoger lo mejor que yo sé" y comencé a caminar en línea recta y pensaba: "Voy bien, porque el viento me da en el rostro".
31En ese preciso momento me pareció que una mano se posó en mi hombro y me di vuelta para ver quién me había tocado, miré hacia arriba y un pequeño espacio en los cielos había aclarado y pude ver la montaña Huracán y la torre del guarda bosques hacia donde yo iba. ¡Oh, cómo me sentí! El es una ayuda presente en el tiempo de problemas. Alístese con El ahora, porque cuando la muerte o la enfermedad suceda, o lo que venga, El sea una ayuda presente.
32Nunca me olvidaré, levanté mis manos hacia el lugar donde me dirigía, si hubiera seguido por el lugar que había escogido, habría llegado a Canadá; pero tomé este camino a mi derecha hacia donde El me hizo voltear y levanté mis manos. Comenzó a oscurecer, caminé por casi tres horas, ya casi oscuro y luego se oscureció totalmente, no hubiera podido ver la línea guía que va desde la torre hasta la chocita como a cinco kilómetros. Sabía que estaba en la montaña Huracán, no podía cambiar mi curso y corría hacia los escalones. Oh, algunas veces el camino es difícil cuando uno trata de arreglarse, pero es la única salida. Caminé y después que oscureció levanté mis manos hasta el punto que parecía que se me caían solas, estaban heladas y la niebla seguía soplando. Pensaba: "Si tan sólo pudiera tocar esa línea". Me detenía, descansaba mis manos por un momento y mantenía la misma dirección; luego levantaba mis manos y comenzaba nuevamente.
33Uds. no saben cómo me sentí cuando mis manos tocaron esa línea, sabía que podía mantenerme agarrado a esa línea porque yo había ayudado a colocarla esa misma primavera; podía mantenerme agarrado a esa línea y al final del camino cuando terminara esa línea, me esperaban mis seres queridos y eso era algo tremendo.
34Pero un día estaba yo perdido en peor condición cuando una mano amorosa me tocó en el corazón y me hizo voltear al Calvario, levanté mis manos hasta que algo se agarró de mí y yo me agarré de Eso reverentemente y seguí caminando tranquilamente. Algún día, al final de esa línea me esperarán mis seres queridos y mi Señor. El es una ayuda presente en el tiempo del problema. Antes de que los problemas llegaran a Job, él quizás decía: "Ofreceré un sacrificio por si mis hijos han pecado". (Job 1:5) El hacía los preparativos por si acaso algo había sucedido cuando consideraba el camino de sus hijos, quizás ellos se habían apartado de su enseñanza.
35Permítanme decirles esto con reverencia y respeto, si los padres Americanos oraran por sus hijos como lo hacía Job, habría menos delincuencia juvenil; el problema es que nuestros padres Americanos modernos los guían a la bebida, a jugar cartas, a fumar cigarrillos y cosas como esas y eso es lo que produce siempre la delincuencia juvenil. No es exactamente delincuencia juvenil sino delincuencia de los padres. Fallan en venir a Dios y hallarlo, luego vienen los problemas.
36Cuando los problemas llegaron a Job, él ofreció un sacrificio, él vino por el único camino que Dios recibe a un - creyente, el sacrificio y la sangre. Entonces cuando el problema llegó a su casa, Dios fue una ayuda presente en el tiempo de problema. Cuando lo acusaron de pecar en secreto, él sabía que era justo para con Dios porque llenaba los requisitos de Dios; entonces pudo decir: "Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo, y después de desecha esta mi piel, aun he de ver en mi carne a Dios". (Job 19) ¿Por qué? El sabía que había llegado por el camino provisto por Dios, él no había venido por la membresía de su iglesia sino por el sacrificio de Dios. Eso es lo que Dios demanda. Seguro.
37Cuando David estaba sentado en su trono y vino el profeta Natán y le reveló los secretos de su corazón, entonces David consideró sus caminos de pecados. El era un buen hombre y había sido un hombre conforme al corazón de Dios, pero estaba viviendo con la esposa de Urías. Cuando David, el rey de Israel, consideró sus caminos, eso lo llevó a estar en silicio y oración porque consideró sus caminos de pecados, eso lo puso de rodillas para orar.
38Jacob había engañado a su hermano y vivía lujosamente con su suegro, tenía camellos, ovejas y todo lo demás. Pero un día le entró un deseo de volver a casa, de volver a la iglesia, de volver a las cosas buenas y salió con sus esposas, sus hijos y su rebaño; pero al oír que venía Esaú, consideró sus caminos. En sus caminos de engaño, había engañado a Esaú y ahora sabía que venía Esaú a encontrarse con él.
39Así hay muchos Cristianos en esta noche, que profesan ser Cristianos y están engañando lo que confiesan ser. Uno de estos días llegará la muerte a su puerta y entonces Ud. tendrá que considerar sus caminos. Cuando Jacob consideró sus caminos se quedó del otro lado del arroyo y oró toda la noche. Si los Cristianos consideraran sus cambios, eso los llevaría a la oración y al arrepentimiento, sería diferente, el mundo sería diferente, la iglesia sería diferente y el pueblo sería diferente.
40Una mañana Moisés iba por un camino conocido para él, cuando comenzó a considerar sus caminos. Dios lo había llamado para que fuera el libertador de Israel y ¿qué hizo él? Se fue por su camino y mató a un hombre en vez de tomar el camino de Dios. Cuando consideró sus caminos y el fracaso que había sido, cómo había vivido en el lujo y había cambiado el ministerio del Señor por un trabajo de pastor de ovejas. Sin duda que a través de la radio y ven este edificio en esta noche, le estoy predicando a muchos hombres y mujeres a quienes Dios llamó al ministerio y tomaron un camino más fácil porque había más dinero allí. Andan apacentando ovejas cuando deberían estar predicando el Evangelio. Es muy fácil tomar el camino del lujo.
41Pero mientras Moisés consideraba sus caminos, una zarza ardiente apareció ante él. ¡Dios, envía en esta noche zarzas ardientes a cada hombre y mujer que se atreva a considerar sus caminos y hacer un inventario de su vida, de cómo están viviendo! ¿Qué si Jesús viniera en esta noche? Considere sus caminos. Era Pedro el que estaba calentándose en el fuego del enemigo, maldiciendo y negando a Jesús, pero al oír el gallo cantar por tercera vez, eso lo hizo meditar en sus caminos y la forma en que había estado tratando a Jesús; había sido llamado al ministerio y a servirle a Dios, pero se necesitó de un gallo para hacerlo reflexionar acerca de sus caminos.
42Hermano y hermana, en esta noche es hora de que el gallo cante para muchos de nosotros y que nos haga despertar y considerar nuestros caminos, así como la forma en la que estamos tratando al Señor Jesús. En esta edad moderna de religiones pulidas y egoístas es hora de considerar nuestros caminos y volver a la vieja senda que Jesucristo trazó cuando estuvo aquí en la tierra, un camino de sacrificio. Consideremos nuestros caminos.
43Fue Judas Iscariote, el que cuando el sumo sacerdote comenzó a contar las treinta piezas de plata y él escuchó el sonido de las monedas, consideró sus caminos y cómo había vendido a Jesús por treinta piezas de plata, entonces tomó una soga y se ahorcó. Me pregunto en esta noche si mucha gente que está escuchando, no ha engañado a su prójimo un poquito y ha hecho negocios dudosos; yo ruego que si ese es el caso, Ud. escuche el sonido de las monedas y eso lo ponga de rodillas para arrepentirse. Muchos de Uds. que retienen lo que le toca a Dios y lo gastan en cosas por allí, en wiskey, en tabaco, en cigarrillos y en gasolina para andar por allí, cuando eso pertenece a la Casa del Señor y es su deber solemne darlo. Considere sus caminos, medítelo, ¡treinta piezas de plata!
44Fue un soldado Romano el que después de haber traspasado Su costado y haber visto el agua y la sangre que salió, después de haber visto al sol ponerse al pleno día y las rocas desprenderse de las montañas, fue después de haber visto eso que comenzó a considerar sus caminos y se dio golpes en el pecho y gritó: "Verdaderamente Hijo de Dios era éste". (Mateo 27:54) El esperó mucho tiempo pero estaba considerando sus caminos.
45Me pregunto si en esta noche a través de la radio y en esta audiencia visible habrán muchos considerando sus caminos, las cosas que han hecho y las que han dejado de hacer; porque es tan tremendo dejar de hacer, como hacer lo que está malo, porque el pecado está en aquel que sabe hacer lo bueno y no lo hace. Si Ud. está considerando sus caminos, hay algo que puedo presentarle, como dijo el poeta: Hay una Fuente Carmesí. De Sangre de Emmanuel Que purifica a cada cual. Que se sumerge en El El malhechor se convirtió. Pendiente de una cruz, El vio la Fuente y se lavó. Creyendo en Jesús.
46Ese es el antiguo canto del ejército de salvación, el que ellos acostumbraban cantar, que dice: Precioso es el raudal. Que limpia todo mal, No hay otro manantial. Sólo de Jesús la Sangre.
47Yo no conozco otra cosa que pueda limpiar, no conozco otro camino, no conozco otra cosa que se pueda hacer sino confesar los pecados; alístese con Dios y limpie esas cositas, porque son las zorras pequeñas las que minan. El otro día tuve que hacer una confesión yo mismo, estaba en mi casa y algunas personas me habían estado molestando todos los días. Es una oficina grande y ya me tenían cansado, no sabía qué hacer; finalmente me sentía como que el mundo me estaba arrancando la cabeza, estaba tan nervioso que no podía salir a las reuniones y habían muchas invitaciones esperándome, habían muchos Cristianos esperando para que se orara por ellos, tenían hijos enfermos llorando, madres y padres en los hoteles y moteles con sus familiares enfermos y moribundos y yo tenía que permanecer en una oficina con un abogado, en el caso por alguien...
48Me empujaban de aquí para allá y de allá para acá, no sabía qué hacer y estaba respondiendo todo cuando me volvían a llevar de nuevo. Fui a mi casa a cenar porque me dijeron que podía estar libre en esa tarde, fui a ponerme al día con algunas llamadas de enfermos y allí estaba el teléfono repicando, era mi teléfono privado y yo tengo servicio automático de respuestas, mi esposa fue al teléfono, lo levantó y respondió; al hacerlo puso una mano sobre la bocina del teléfono y dijo: "Billy, son los abogados otra vez". Le dije: "No puedo soportar otro medio día así, les he dicho lo mismo una y otra vez y día tras día y me vuelven a llamar, no puedo hacerlo, hay mucha gente esperando que se ore por ellos, diles que no estoy aquí" y salí corriendo por detrás de la casa.
49Cuando entré a los pocos minutos, mi amada esposa estaba parada en la puerta, me miró y yo sé lo que quiso decir cuando esos ojos se fijaron en los míos, me dijo: "Billy, ¿estuvo eso correcto?" Uds. saben cómo uno trata de justificarse así mismo y le dije: "Oh, seguro, yo no estaba aquí". Ella me dijo: "Pero estabas cuando sonó el teléfono". Le dije: "Pero no estaba cuando tú le dijiste eso a ellos, está bien". Ella me preguntó: "Billy, ¿estás seguro de eso?" Respondí: "Creo que sí". Salí y tomé mi sombrero, fui por una llamada de un enfermo y entré a la habitación para orar por un bebé. un hombre había estado esperando mucho tiempo con su hijo y yo entré para orar por él, pero cuando fui a poner mis manos sobre él, algo me dijo: "¿Puedes poner las manos sobre ese niño?"
50Dice la Biblia en 1 Juan 3:21: "Si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios". Eso es lo que pasa con la iglesia Cristiana de hoy, no logran hacer nada, porque nuestros corazones nos condenan por pecados sin confesar; para mí no es fácil decir esto, pero es la verdad y es la forma de ser sincero. Comencé a orar nuevamente y me di cuenta que no estaba preparado para poner mis manos sobre aquel niño y le dije: "Señor, me haré cargo de que su cita se mantenga, permanezca aquí". Corrí al teléfono y llamé al abogado y le dije: "¿Puedo hablar con Ud. por un momento?" Me dijo: "Sí, pero los demás se han ido". Le dije: "Permanezca en su oficina por un momento".
51Me apresuré y entré a su oficina y le dije: "Abogado, quiero decirle algo, cuando Ud. llamó hace un momento yo sí estaba allí; cuando Ud. llamó, me tenía tan nervioso que no sabía lo que estaba haciendo, estaba fuera de mí. Hice que mi esposa respondiera así, pero fue una mentira, le he mentido a Ud. e hice que mi esposa mintiera". El dijo: "Bueno Billy, tú no estabas allí en ese momento y ella dijo que tú no estabas". Le dije: "No estaba, pero salí corriendo de la casa, me fui por detrás para no estar allí dentro y es una mentira de todas formas, ¿me perdonará por eso?" Caminó, me miró directo a los ojos y en sus ojos grises pude ver formándose unas lágrimas, me tomó la mano, me abrazó y me dijo: "Hno. Branham, he tenido mucha confianza en Ud. pero ahora tengo más que nunca". ¿Por qué? Cuando consideramos nuestros caminos, luego fui y oré por el bebé.
52Regresé y al siguiente día fui á la cueva donde iba a orar muy lejos, pasé allí todo el día y ya estaba llegando la noche, eran como las tres o cuatro de la tarde, salí de la cueva y me paré al lado de una roca grande que estaba escondida por allá. La gente ha tratado de encontrarla durante quince años y nunca la han hallado, fui allá durante el invierno y los vi buscándola, casi dieron con ella y los vi darse la vuelta, misteriosamente algo los hizo volver. Dios me dio esa cueva y ese es el lugar a donde voy a orar y allí dentro hay un altar y otras cosas, yo nunca toco nada, está de la misma forma que la hallé hace mucho.
53Oré todo el día y le dije: "Señor Dios, hice mal y causé que mi esposa lo hiciera, no tengas nada contra ella Señor, por favor perdónanos; quiero permanecer limpio delante de Ti Señor, para que cuando sea llamado a orar por Tus hijos enfermos, no haya condenación en mi corazón. Yo quiero estar bien y eso me condena, no pude orar por ese bebé, ¿me perdonarás?" Oré y lloré desde las siete de la mañana hasta las tres o cuatro de aquella tarde,
54En la entrada de la cueva hay una gran roca que da hacia el Este, allá en los bosques; salí, subí sobre las rocas, levanté mis manos y alabé al Señor, estaba parado allí considerando mis caminos y pensé: "Señor, ¿por qué hice tal cosa? ¿Por qué tendría un hombre que molestarse tanto así? Pero me contenta mucho saber que Tú me amas y que me has permitido pensar en eso, me lo has revelado y me has dicho que hice mal; eso quiere decir que Tú quieres que yo haga el bien y me amas". Ud. debería darle gracias a Dios cuando El lo reprende por sus pecados, cuando Ud. considera sus caminos.
55Estaba parado allí alabándolo después de haber tenido la satisfacción de que El me había perdonado y una Escritura vino a mí y dije: "Señor, una vez escondiste a Moisés en la hendidura de la roca y cuando Tú pasaste, él dijo que vio la espalda de un hombre. Has sido tan bueno conmigo en este lugar, Señor, ¿podría eso suceder una vez más? Sólo para dejarme saber que... Tomé mi ofrenda y fui al altar, me reconcilié y ahora vengo para traer mi ofrenda de acuerdo a Tu Palabra; si me perdonas, pasa cerca de mí Señor y déjame verte".
56Yo no sé cuanto puedan creer Uds. a través de la radio, pueden que me llamen un fanático después de esto, pero eso es entre Ud. y Dios. Cuando dije eso, así a mi izquierda en un pequeño espacio como el de esa Columna de Fuego que ven en esa fotografía, pasó un viento haciendo remolinos en los árboles y dio vueltas así; siguió hacia el bosque y yo levanté mi voz, lloré, clamé y clamé al Señor y le dije: "Señor, te amo con todo mi corazón y me alegra que seas un Dios que respondes la oración y perdonas a los que se vuelven a Ti de todo corazón y se arrepienten". Mencioné el Nombre del Señor. "El que encubre sus pecados no prosperará: más el que los confiesa y se aparta, alcanzará misericordia. (Prov. 28:13)
57Llámelo mientras consideramos nuestros caminos, antes de que comiencen los servicios de sanidad mañana en la noche; consideremos nuestros caminos mientras oramos e inclinemos nuestros rostros. Les hago este llamado a Uds. que están a través de la radio, considere sus caminos, considere lo que ha hecho y lo que no ha hecho. Junte estas palabras todas regadas y déjelas que digan: "Oh Señor, escudríñame y pruébame y si hay en mí alguna cosa sucia que está mal, perdóname Señor; déjame salir puro, déjame renovarme, confieso mis pecados en el Nombre de Jesucristo, confieso que soy injusto pero vengo en Su Justicia pidiendo perdón por mis pecados".
58En esta audiencia visible, en esta gran multitud que está aquí en esta noche Cristianos y pecadores, ¿han estado Uds. considerando sus caminos mientras yo he estado hablando? ¿Volverían sus pies nuevamente hacia una vida de sacrificio completo? Es tan fácil para los Cristianos dejar las cosas para después, dejar de orar, dejar de testificar y dejar de hacer lo que está correcto; no deberíamos hacer eso, si eso lo reprende y tiene reprensión en su corazón en esta noche y desea que se ore por Ud., levante sus manos Ud. que está aquí en la audiencia visible. Dios le bendiga. Eso está bien, eso está bien. Allá arriba en el balcón, Dios le bendiga.
59Ud. dirá: "¿Hno. Branham, qué bien me hará eso?" Levante su mano una vez y vea cómo se siente. Uds. a través de la radio; padre, tú que estás escuchando la radio; madre, tú que estás sentada allí cosiendo, Uds. que están allí en los hospitales, ¿ya se han examinado Uds, por la Palabra? Uds. que tienen enfermos en sus casas, Uds. que tienen hijos apartados, ¿han hablado con ellos? Si es una joven que no obedece a Dios, ¿ha hablado Ud. con ella y la ha abrazado? ¿Ha dejado de hacerlo esperando que lo haga el maestro de la Escuela Dominical? Dios le dio ese hijo a Ud. y es su deber hablar con él. Si es así, levante sus manos ahora y diga: "Señor, acuérdate de mí; estoy considerando mis caminos y volviendo mis pies a Tus testimonios, estoy regresando".
60Quizás Ud. tuvo una experiencia real y su corazón ardía después de haber recibido al Espíritu Santo en su vida, su alma ardía; pero de una u otra forma Ud. se apartó de El, El no se apartó de Ud. sino Ud. de El y le gustaría volver a tener ese gozo que una vez conoció con Dios. Si lo desea levante su mano y diga: "Dios, restaura el gozo de mi salvación".
61Aquí en esta audiencia visible hay tantas manos levantadas. "Restaura el gozo de mi salvación". Escudriña nuestros corazones y ve si hay algo malo; mientras oro, Ud. aquí y a través de la radio también, escudriñen sus corazones y pídanle a Dios que los perdone. Nos estamos acercando a un gran servicio de oración ahora.
62Oremos. Señor, oh gran Dios, gran Elohim, Jehová, que produjiste fuego con Tus dedos y escribiste los mandamientos, Tú que con Tu aliento produjiste el viento que secó el Mar Rojo, Tú que retiraste las aguas del Jordán por la senda que Tus Hijos pasarían en tierra seca, Tú que levantaste a Lázaro de los muertos, que sacaste a Daniel del foso de los leones y a los jóvenes Hebreos del horno de fuego, envía Tú Espíritu Santo en esta noche por todo Tennessee y las regiones circunvecinas, que podamos considerar nuestros caminos mientras el Espíritu del Dios Viviente lidia con nosotros.
63Señor, si en nosotros hay algún pecado te pedimos que lo quites de nuestras vidas, queremos ser libres de condenación porque está escrito: "Por lo tanto ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne sino conforme al Espíritu". Señor, concede en esta noche que muchos que andan tras la carne mirando las cosas que el ojo puede ver, den la vuelta y acepten en sus corazones la fe que no se puede ver porque es la evidencia de las cosas que no se ven, que acepten a Jesús ahora para que El venga y tome control de su ser.
64Señor, te pedimos nuevamente por los enfermos y afligidos, por aquellos que están necesitados a través de la radio y en la audiencia visible, por la gente que está aquí en camillas, en sillas y en otras cosas, pedimos sinceramente Señor por ellos para que Tú los sanes y creemos que Tú lo harás. Un día pasaste cerca de un árbol y no había fruto en él y le dijiste. "Nunca más coma nadie fruto de ti". Y al siguiente día se había secado. Tú dijiste: "Tened fe en Dios". {Mareos 11:14 y 22) ¿Cómo podemos tener fe si nuestros corazones nos condenan? Pero si nuestro corazón no nos reprende estamos seguros que Dios nos oye.
65Señor, recibe nuestra oración por los enfermos en esta noche y dile a la enfermedad, a esa montaña que está delante de ellos: "Vete". En el Nombre del Señor Jesús, que desaparezca y que toda persona enferma sea sanada, que todo pecador sea perdonado y que todo joven apartado vuelva a Dios en esta noche, concédelo. Que los siguientes tres servicios produzcan un gran derramamiento, que haya un avivamiento a la antigua por todo Tennesse y que sobre estos grandes centros religiosos de acá como el Lee College y muchos otros tengan avivamientos que enciendan sus corazones y muchos sean traídos a Cristo: Que comience ahora Señor y se extienda por todo el mundo hasta la venida del Señor Jesús, Cuando lleguen los momentos de presión, la batalla, cuando la niebla haya bajado mucho y no sepamos cuál camino tomar y andemos caminando en círculos; permítenos encontrarlo ahora, al que es una ayuda presente en el tiempo de problemas, porque lo pedimos en su nombre y para su gloria. Amén.
66¿Le aman? Acá en la audiencia visible levante sus manos y diga: "Yo le amo". Deme la nota del himno: "Yo le amo". Uds. saben, Yo le amo, Yo le amo; vamos a cantar ese buen himno juntos acá en la audiencia visible y a través de la radio. Yo le amo, yo le amo, Porque El a mí me amó, Y me compró mi salvación, Allá en la cruz.
67Yo le amo. Muy bien, ¿quieren cantarlo conmigo ahora? Muy bien, ¿dónde está el director de cantos? Yo le amo. (Pueden ponerse de pie en la audiencia visible) Yo le amo, Porque El a mí me amó... (En la audiencia radial, Ud. madre y padre que están en sus casas, pónganse de pie y levanten sus manos) Y me compró mi salvación, allá en la cruz.
68Uds. en el Estacionamiento con su carro encendido, los que están en la carretera, ¿por qué no se estaciona a un lado? Cántelo con nosotros. Ud. joven que está allí con su novia y usted que está allí con su novio, si Uds. no son Cristianos, ¿por qué no se rinden a Cristo ahora? ¿De qué sirve formar un hogar sin ser un hogar Cristiano? Comience ahora, comiencen todos y en todas partes. Cante de nuevo con nosotros y mientras elevamos nuestras voces a Dios, elevemos también nuestras manos a El. Muy bien. Yo le amo, yo le amo, Porque El a mí me amó, Y me compró mi salvación, Allá en la cruz.
69Todos los creyentes vamos a darle al Señor un fuerte Gloria a Dios. Vamos a decirlo, Gloria a Dios. ¿No lo hace eso sentirse bien? ¿No lo limpia a Ud. la Palabra y lo hace sentirse diferente? Ahora, ya ha terminado el mensaje y estamos adorando al Señor. ¿Cuántos Cristianos hay aquí? Permítanme ver sus manos. Todos los que son Cristianos levanten sus manos. ¡Oh Dios! Casi todos. Vamos a cantarlo nuevamente y luego estrechamos las manos con el que está al lado, al frente, a los lados o atrás; vamos a darle la mano a otro mientras cantamos Yo le amo. Todos ahora. Yo le amo, yo le amo, Porque El a mi me amó, Y me compró mi salvación, Allá en la cruz.