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~ ESTAR CIERTO DE DIOS ~
1“Entonces Elías Thisbita, que era de los moradores de Galaad, dijo a Achab: Vive Jehová Dios de Israel, delante del cual estoy, que no habrá lluvia ni rocío en estos años, sino por mi palabra. Y fue a él palabra de Jehová diciendo: Apártate de aquí, y vuélvete al oriente, y escóndete en el arroyo de Cherith, que está delante del Jordán; Y beberás del arroyo; y yo he mandado a los cuervos que te den allí de comer. Y él fué, e hizo conforme a la palabra de Jehová; pues se fué y asentó junto al arroyo de Cherith, que está antes del Jordán. Y los cuervos le traían pan y carne por la mañana, y pan y carne a la tarde; y bebía del arroyo. Pasados algunos días, secóse el arroyo; porque no había llovido sobre la tierra. Y fue a él palabra de Jehová diciendo: Levántate, vete a Sarepta de Sidón, y allí morarás: he aquí que yo he mandado allí a una mujer viuda que te sustente. Entonces él se levantó, y se fué a Sarepta. Y como llegó a la puerta de la ciudad, he aquí una mujer viuda que estaba allí cogiendo serojas; y él la llamó, y díjole: Ruégote que me traigas una poca de agua en un vaso, para que beba. Y yendo ella para traérsela, él la volvió a llamar, y díjole: Ruégote que me traigas también un bocado de pan en tu mano. Y ella respondió: Vive Jehová Dios tuyo, que no tengo pan cocido; que solamente un puñado de harina tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una botija: y ahora cogía dos serojas, para entrarme y aderezarlo para mí y para mi hijo, y que lo comamos, y nos muramos. Y Elías le dijo: No hayas temor; ve, haz como has dicho: empero hazme a mí primero de ello una pequeña torta cocida debajo de la ceniza, y tráemela; y después harás para ti y para tu hijo. Porque Jehová Dios de Israel ha dicho así: La tinaja de la harina no escaseará, ni se disminuirá la botija del aceite, hasta aquel día que Jehová dará lluvia sobre la haz de la tierra. Entonces ella fue, e hizo como le dijo Elías; y comió él, y ella y su casa muchos días. Y la tinaja de la harina no escaseó, ni menguó la botija del aceite, conforme a la palabra de Jehová que había dicho por Elías”. Quiero hablarles esta mañana, antes de salir al exterior, del tema: Estar Cierto de Dios.
2Señor, bendice Tu Palabra mientras es dada, que el Espíritu Santo pueda tomar nuestras mentes y pensamientos, nos prepare para Su visitación, porque hemos pedido que descienda. No venimos a la casa de Dios para ser vistos o ver a otros; estamos aquí para aprender de Ti, conocer más de Tu naturaleza, Tus caminos, Tu causa, para así poder enfrentar los problemas de la vida con entereza, estando ciertos de Dios. Concédelo, Señor. En el Nombre de Jesús te lo pedimos. Amén.
3Debió haber sido una mañana espantosamente calurosa y polvorienta, las gentes en las calles desfallecían del hambre, la tierra estaba tan caliente; como a punto de incendiarse. Todo era por la reflexión del pecado del pueblo y por su decadencia moral.
4Ustedes saben, que para ese entonces reinaba Acab sobre el pueblo de Israel. Él fue el rey más impío de todos los reyes de esa nación. No existió un rey más impío que él, porque habiendo sido enseñado para obedecer a Dios; sin embargo, se empeñó en desobedecerlo y no agradarle, en todas las cosas que hizo. Poseyó un gran poderío militar y la nación fue muy próspera durante su reinado; pero no se puede desagradar a Dios, y esperar que eso va a durar mucho tiempo.
5Su matrimonio, en lugar de haber sido con una mujer de su pueblo, fue con una pecadora; una idólatra, adoradora de ídolos. Se casó con Jezabel, ella no era una creyente.
6Ningún creyente, bajo ninguna circunstancia debería de casarse con un incrédulo. Deben casarse siempre creyentes
7Acab hizo lo malo. Sin duda que Jezabel fue una mujer muy bella, él cayó cautivo por su belleza externa, en vez de tomar en cuenta lo bello internamente. Muchas personas caen en el mismo error, hoy.
8Ella trajo la idolatría a la nación, a las gentes. Tanto el pueblo como los sacerdotes, los ministros, cayeron victima de su gran popularidad.
9Esto es un cuadro típico de nuestra nación hoy. Hemos caído bajo la gran popularidad. Sin duda que los sacerdotes pensaron que no había nada malo en esto, en tanto que tuvieran el respaldo del gobierno; pero no importa lo que el gobierno respalde, el asunto tiene que venir de Dios, para poder ser aprobado. El pueblo creyó, que sería buena idea si ellos también participaban de algunas cosas mundanales.
10Alguien puede pedirme que me retracte de lo que he dicho, pero de cualquier modo, es un vivo cuadro de lo que está sucediendo hoy. Quizás no lo hemos notado pero somos idólatras, aún más, el gobierno está incluido en esto. Las personas son idólatras porque adoran ídolos. Algunos de ellos idolatran a estrellas de cine, otros adoran el dinero, otros a los artistas de la televisión. TODO LO QUE USTED PONGA PRIMERO QUE A DIOS, ESO ES UN ÍDOLO, NO IMPORTA LO QUE SEA.
11Aún satán, nuestro gran enemigo, es tan astuto que puede hacer que se ponga la iglesia primero que a Dios. Usted puede pertenecer a una gran iglesia, ésta aún puede tener un gran edificio o ser una gran denominación y otra vez digo, hasta puede ser incluso una gran congregación; pero, NADA PUEDE OCUPAR EL LUGAR DE DIOS EN SU CORAZÓN, CUALQUIER COSA QUE LLEGUE A TOMAR ESA POSICIÓN, ES UN ÍDOLO.
12El pueblo de Israel, sabía que ellos no eran tan espirituales, como lo eran en reinados anteriores. Creían que por cuanto eran religiosos, eso bastaba, y a ese lugar hemos llegado nosotros también.
13Hace unos meses atrás, estaba hablando con un amigo. Él me dijo: “Hermano Branham, yo creo que usted presiona mucho a los Estados Unidos, siempre estás acosándola por sus pecados y cómo Dios va a castigar esta nación”.
14Le dije: “Él tiene que hacerlo, porque si no, no sería un Dios justo”. Me dijo: “Pero hermano Branham, usted olvida que esta nación fue fundada sobre las Escrituras y que nuestros padres al venir aquí, Dios les dió esta tierra por herencia y somos una nación religiosa”.
15Le dije: “Todo eso es verdad. Nadie sabe cómo yo aprecio a esta nación; pero mire hermano, Israel también fue escogida por Dios, y le envió profetas, grandes hombres; pero El no le toleró sus pecados, Israel cosechó lo que sembró, y si el Señor hizo que esa nación cosechara lo que había sembrado, Él hará lo mismo con nosotros, porque no hace acepción de personas”.
16Estamos hoy reposando en lo que nuestros padres hicieron, los sacrificios que hicieron los fundadores de nuestra iglesia, -lo cual es correcto, y apreciamos mucho eso- pero nuestra salvación no debe estar basada en eso, es un asunto entre la persona y Dios. No es la nación, o nuestra iglesia; sino nosotros mismos quienes tendremos que responder delante de Dios.
17En nuestro país la situación ha llegado a tal grado, que aún entre las personas más espirituales hallamos... Si usted se allega a hombres y mujeres y escudriña sus corazones, hallará que están vacíos.
18Hemos estado... En las últimas semanas he estado investigando sobre algunas de estas cosas, hallando que el hombre íntegro, también está poniendo énfasis en las cosas pasajeras, yendo de aquí para allá diciendo: “Dios lo que me dá a mí son las cosas grandes”. ¡Tú lo que estás es fanfarroneando!
19Las grandes cosas materiales no siempre descansan en la voluntad perfecta de Dios. “Él hace que la lluvia caiga sobre justos e injustos”. El mundo no está necesitando hoy, que se esté fanfarroneando acerca de la fe, ni que usted se la pase diciendo tonterías y llamar eso espiritualidad.
20Algunas veces la fe que hará grandes milagros, no siempre vendrá de un corazón espiritual. ¿No dijo nuestro Señor: “Muchos vendrán en aquél día diciendo: ¿No hicimos esto y aquello en Tu Nombre? Pero yo le diré: apartaos de mí, hacedores de iniquidad?” ¿Qué es iniquidad? Es saber hacer lo bueno y no hacerlo. “Nunca os conocí”, así les dirá Dios. ESTAMOS VIVIENDO EN ESE DÍA.
21No necesitamos hoy, tener grandes cosas materiales, ya las tenemos. Ni tampoco grandes iglesias, o grandes congregaciones, ni programas radiales o de TV. Muchas de esas cosas no son necesarias. Hoy lo que necesitamos es ser espirituales, humillarnos delante de la presencia de Dios, aunque no tengamos un centavo, y orar hasta que el espíritu en nosotros se satisfaga con la bondad de Dios, entonces el avivamiento vendrá a nuestro corazón que cambiará la actitud y la atmósfera en que vivimos.
22Posiblemente no tengas un par de zapatos, o tu traje esté todo roto, pero en tu corazón habrá melodías a Dios. Yo prefiero eso que todo el dinero del mundo.
23No se puede decir que las cosas naturales son siempre una señal de tener la bendición de Dios. David dijo: “Vi yo al impío sumamente enaltecido, y que se extendía como laurel verde”. Y el mismo Dios le preguntó: “¿Haz considerado su fin?” No importa cuantos trajes finos se tengan o cuán llena pueda estar nuestra despensa; eso no es la evidencia de que Dios está con nosotros. Este cuerpo en el cual habitamos, perecerá, no importando cuánto nos preocupemos por alimentarlo. Es el alma del hombre, la condición del espíritu lo que mueve la presencia del Dios Viviente.
24Nos apegamos a las cosas que tenemos. Creemos que por cuanto nuestra nación... Lo mismo sucedió con Acab e Israel, ellos pensaron que teniendo prosperidad, todo iba bien, los sacerdotes y predicadores les decían: “todo está bien, todo marcha sobre ruedas”. Sólo había uno que clamaba contra lo malo, uno que sabía que el Dios Santo no puede estar satisfecho con la tendencia moderna de una religión impía.
25El Dios de los cielos de aquel entonces, es el mismo Dios hoy. Todo esfuerzo, o cosa grande que tratemos de hacer para Él, no le agradará, a menos que venga de una vida completamente santificada y rendida.
26Podemos construir escuelas, tabernáculos, santuarios, grandes organizaciones, hacer grandes proyectos; pero Dios no estará satisfecho con el alma humana, hasta que ésta no esté completamente santificada y rendida en el altar de Dios, consagrada para las obras de Él. Y esto es difícil hallarlo hoy.
27Esta es la razón por la cual vemos que nuestros cultos de oración son débiles. Cuando vamos a dormir, oramos apenas un minuto y luego nos lanzamos a la cama. Eso lo hacemos una o dos veces al día. ¡Todos somos culpables! Nuestra nación está decayendo moralmente. Tenemos a los Billy Grahams, a los Oral Roberts por todas partes, pero no será hasta cuando venga una sed desde lo más profundo del corazón de América, que la pueda llevar a una experiencia real con el Dios Viviente; cuando tengamos una fe imperecedera en el Dios vivo. Mientras tanto, estaremos golpeándonos la cabeza como dicen por ahí.
28Podemos caminar con nuestro pecho sacado, andar por las calles con el cuello volteado, queriendo que se nos llame, “el Doctor tal” o “el Reverendo cual”. Podemos ser el pastor de la iglesia más grande de la tierra, ser muy piadosos, de tal manera que nadie puede poner el dedo de reproche sobre nuestra vida; pero con todo eso, no será hasta que en el alma, en nuestro interior, esté ardiendo el fuego de Dios, algo en lo interno nos haga tener sed por Dios, “Como el ciervo brama por las corrientes de las Cordero quien por mí fuiste a la cruz; escucha mi oración, dame tu bendición, llena mi corazón Tu santa luz, aguas, así clama por Ti el alma mía”. Es cuando llegamos a tener ese tipo de experiencia.
29Por esta razón el comunismo ganará terreno, tal como lo está haciendo ahora y todas las uniones que podamos hacer no lo van a detener. Está predicho que vendrá, pero Dios está llamando a Su Iglesia.
30Sin duda, aquella viuda debió ser de la misma naturaleza de Elías, porque generalmente sus acciones muestran lo que usted es. De nuevo digo que sin duda alguna, ella había sido escogida para sostener al profeta de Dios. Recuerde, ella era gentil, no judía.
31Hacía mucho calor. Esta mujer, siendo de esa naturaleza es tipo del creyente... Vemos que Dios no la hubiera llamado, si ella no hubiese sido digna de sostener al profeta de Dios, porque El no envía a Su profeta, a una casa que no es digna de recibirlo.
32No fue la escogencia de ella; sino la de Dios. No fue su invitación, fue la de Dios. Él vivía cerca del arroyo, los cuervos lo alimentaban. Fue propósito de Dios que algo sucediera, ciertamente, el Señor escogió a una creyente de la misma naturaleza de Elías.
33Ella era una viuda, todos saben eso. Su esposo había muerto y tenía un hijo que levantar.
34La nación dependía de sus cosechas, en esos días no tenían proyectos como ahora; ni plantas de defensa. Así que, dependían de su agricultura, por causa de la iniquidad del pueblo y su moral decadente, había venido una sequía sobre toda la tierra, las gentes desfallecían y morían de hambre.
35Probablemente, ella había estado orando toda aquella noche cuando vio que la harina y el aceite menguaban. Quizás había llegado a la condición; que ni una taza completa de harina tenía. ¡Sólo un poco de harina! La muerte se acercaba a la puerta de su casa. No había manera de conseguir más alimento. Toda la nación moría de hambre.
36En la vasija de aceite solamente quedaba una cucharada, la separaba de la muerte, unas pocas gotas de aceite. Ella debía ser sincera en su oración. Si esta situación llegara a las puertas de nuestro hogar, tendríamos que ser más veraces de lo que somos en esta mañana, ya que sabemos que la muerte está tocando la puerta.
37Pienso, o más bien, se cree que quizás estuvo toda la noche orando, otro día amanecía, ella podía ver los labios pálidos de su hijito quizás de 3 o 4 años de edad, observaba su cuerpecito ya esquelético. Debió ser tal o cual iglesia”. Señor, permite que todas estas cosas salgan de sus mentes ahora mismo. Que en este mismo momento puedan ellos captar la visión de lo que es Vida Eterna, porque este es el único modo de estar hambrientos y sedientos, porque conocen a Dios y están ciertos que Él es Dios y guarda Su Palabra. TU SACRIFICIO; VERÁS COMO DIOS ENTRA A LA ESCENA, TAN CIERTAMENTE COMO ESTOY PARADO EN ESTE PÚLPITO. terrible para esa madre ver estas cosas, pero ella oraba delante de Dios día y noche: “Señor, Tú sabes que sólo tengo un puñado de harina y un poco de aceite”.
38Saben, es una cosa extraña. Ahora, quiera Dios que este mensaje lo sacuda aunque no me oigan predicar más. Este mensaje es muy extraño. Dios a veces hace cosas muy raras.
39Cuando hacemos confesión de nuestros pecados y llenamos todos los requisitos que Dios demanda... creemos en Dios. Hay circunstancias que ocurren y son de acuerdo a Su voluntad. Cuando confesamos nuestros pecados, ponemos a derecho todas las cosas torcidas; hacemos todo aquello que sabemos que debemos hacer, llenamos todos los requisitos que Dios ha demandado y Él puede permanecer aún silente. Como si el Señor no nos respondiera...
40Estoy seguro que esta mañana, le estoy hablando a personas que han pasado por esta experiencia, yo mismo la he vivido. Cuando he hecho un examen de mí mismo y he hallado piedras que estorban, cosas que he hecho mal, entonces voy y confieso y digo: “Señor Dios, arreglaré todo”. Voy y lo hago, luego regreso y le digo: “Ahora Señor, Tú eres Dios, respóndeme, ciertamente he llenado todos los requisitos que has pedido que yo haga, todos los he cumplido”, Él permanece en silencio; ni se mueve, allí es donde usted tiene que estar cierto que el Señor es Dios. No se desanime, la única cosa es, que en su corazón, esté cierto de Dios.
41Mi texto, antes de usted hacer algo, esté cierto en su corazón, que Él es Dios. Cuando usted ha llenado todos los requisitos que el Señor demanda, entonces se debe estar seguro, que Él es Dios, y es allí cuando la fe comienza a funcionar. Ella lo mantiene firme, por la fe usted sabe, que Él es el Señor.
42Cuando se llenan los requisitos y usted cree que Él es Dios, la fe lo mantiene firme. ¡Oh, Bendito sea Su Nombre! La fe no se moverá, porque se está cierto de que el Señor es recompensador de los que le buscan diligentemente.
43¡TABERNÁCULO BRANHAM, QUIERA DIOS QUE ESTO PUEDA LLEGARLE A LO MÁS PROFUNDO DE SU SER Y NO MOVERSE DE ALLÍ! SI USTED HA LLENADO LOS REQUISITOS REQUERIDOS Y EN SU CORAZÓN CREE QUE DIOS ES EL SEÑOR, ENTONCES SU FE SERÁ PROBADA, PORQUE EL AMA HACER ESO. Ya su pecado ha sido confesado, todos los requisitos han sido cumplidos, y con todo eso, Dios permanece en silencio, recuerde esto, su fe le dirá a usted que Él es Dios, lo mantendrá allí. Quizás no llegue a entenderlo, pero sabrá que Jehová es Dios y estarás cierto de eso.
44Recuerde, si el Señor es Dios, entonces Su Palabra será verdadera. Si El demanda que usted tiene que cumplir con todos esos detalles y usted los cumple, entonces el Señor estará obligado a cumplir Su Palabra. No regrese y diga: “Yo nunca fui sanado”. ¡Oh, tan débil fe! No crea eso. Si todo ha sido confesado, todo está arreglado, los requisitos han sido cumplidos, entonces su fe se mantendrá firme allí, no hay nada que la pueda mover. Él es Dios y usted está cierto de eso. “Los que esperan en Jehová, tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán y no se cansarán; caminarán y no se fatigarán”.
45Espere, que cuando se han llenado los requisitos; esto produce fe para el reto. Si se han llenado los... Cuando los requisitos de Dios se han cumplido y se han hecho todas las cosas que Dios dice que se deben hacer, entonces la fe reposará en que Él es Dios. ¡Estar cierto de Dios!
46¡Usted sabe, El ama probarle! Ama ver la reacción de su fe. ¿Sabía usted eso? A Dios le gusta ver cómo reaccionará usted cuando dice: “Oh Señor, yo te creo, creo que Tú eres mi Salvador, creo que Tú eres mi Sanador; creo que Tú eres el único que das el Espíritu Santo y las cosas que yo estoy necesitando, Tú eres el Dios quien da todo esto”. Cuando usted haya confesado sus pecados y promete a Dios lo que hará, si El lo sana; si luego no llega a suceder y corre como un cobarde, Dios no podrá usarlo. No hay manera de que lo pueda usar, no hay modo de que le responda, porque El sólo da respuesta cuando hay fe. Así que, cuando usted huye, Dios no podrá responderle. La verdadera y real fe, se mantendrá firme, estando cierto de que Él es Dios. ¡Estar cierto de que Él es Dios!
47Si Dios le pide que eso sea hecho, es decir, que su pecado sea confesado, etc, y usted lo ha hecho, entonces la fe le dirá que Él es Dios y que esté cierto, que lo que ha pedido, eso va a acontecer, su respuesta ha sido concedida. ¡Oh, espero que esto no le pase por alto! Si usted está seguro de Dios, está seguro de Su Palabra, eso es lo que Él está esperando para probarlo.
48Él lo ha hecho desde mucho tiempo atrás. Hablemos de dos casos. Quizás ustedes han oído de los jóvenes hebreos. Ellos no se inclinaron a un ídolo. Dios tuvo confianza en ellos. Cuando oyeron que tenían que ir al horno ardiendo, dijeron: “Nuestro Dios es poderoso para librarnos de tu horno, si no lo hace, nosotros no nos inclinaremos a tu ídolo, oh rey”. Ellos estaban ciertos y seguros de Dios.
49Ellos sabían que Él era Jehová y que responde la oración. En este caso, que Él los salvara o no, todo era para bien, así que habían hecho su confesión, habían confesado sus pecados y caminaron derecho a la muerte.
50Cuando caminaban hacia el horno, iban ciertos que si Dios permitía que ellos fueran quemados, los levantaría otra vez en la resurrección. Estaban ciertos de Él y que todo obra para bien. Cuando estamos ciertos de Dios, sabemos que todo obra para nuestro bien.
51Ellos hicieron su confesión. Estaban ciertos, así que caminaron directo al horno, Dios veía esta escena desarrollarse, estaba tranquilo sin actuar; Él quería ver la reacción de ellos.
52Cuando el rey les dijo: “¿Se inclinarán al sonar la trompeta?” Ellos le contestaron: “No, no nos inclinaremos”. ¡Allí estaba su fe firme! “Bueno, ustedes conocen el decreto y saben lo que sucederá si no le obedecen” “Sí señor, lo conocemos”. “Mi decreto contempla que la temperatura del horno sea incrementada siete veces más y yo los lanzaré allí. ¿Se quieren inclinar?” “No, no nos inclinaremos”. Allí estaba su fe.
53Quizás Dios dijo: “Voy a ver que van a hacer ellos. Veré cuál es la reacción de la fe que ellos tienen”.
54El rey dijo: “Átenlos de pies y manos y sean echados al horno”. Ellos sentían en su rostro el calor de aquel horno ardiendo, Dios aún permanecía sin moverse, mirando todo tranquilamente. A pesar de eso, ellos estaban ciertos de que Jehová es Dios. Ya habían hecho su confesión, habían arreglado todo lo que ellos sabían que tenían que arreglar; por lo tanto estaban ciertos que el Señor es Dios.
55Ellos fueron lanzados en el horno ardiente y en el preciso instante, Dios desciende de los cielos montado en un carro de viento, los enfría mientras los consuela, hablando con ellos.
56¡Dios, permite que nuestra fe llegue al punto, que tenga que reaccionar!
57Existió un santo en el Antiguo Testamento llamado Job, a quien Satán, nuestro acusador, lo acusó de ser un pecador secreto. Job sabía que no era pecador; había hecho confesión, ofrecido la ofrenda encendida. Esto era el requisito de Dios, era todo lo que El demandaba, es decir, la ofrenda encendida y una confesión. Job había cumplido con todas estas cosas.
58Satán dijo: “Le quitaré los camellos porque él es un hombre rico, también le quitaré sus ovejas”. Al final le quitó también sus hijos, lo más amado por él.
59Más Job permanecía firme, sabiendo de que Jehová es el Señor; estaba cierto de Dios, porque había hablado con Él y llenado las condiciones. Job se escudriñó y dijo: “He ofrecido el sacrificio, he dicho en mi corazón, quizás mis hijos han hecho fiestas y mis hijas hayan asistido y probablemente hayan pecado en sus corazones secretamente, así que haré ofrenda y confesión por ellos”.
60¡Oh Dios, cuando un hombre se mantiene en lo que el Señor ha dicho y está cierto de que Él es Dios, el Señor le responderá! La fe lo llama a la escena en todo tiempo.
61Cuando usted ha hecho lo que sabe que es correcto, llena todos los requisitos que el Señor demanda, hace restitución y pone todo eso delante de Dios, no importa cuan silencioso permanezca el Señor, Él es Dios esperando que se ponga la fe allí. Usted sólo haga lo suyo, el Señor quiere ver su fe por sus obras, quiere ver lo que usted hará.
62Si por ti han orado y has sido ungido, Dios está esperando ver lo que tú crees, no tendrás que venir al altar el próximo sábado otra vez, ni esperar otro día en que venga a la ciudad un predicador de sanidad para que ore por ti. Dios lo que está esperando es ver cuál es la reacción de tu fe. Tampoco digas: “Pero yo me siento mal, creo que no he sido sanado”. Lo que sucede es, para empezar, tú no estabas preparado para ir a la línea de oración, no estabas listo aún; no creías que Él es Dios.
63Quizás digas: “Hermano Branham, yo no estoy de acuerdo con usted”. Pero quiero que sepas, que tus acciones probarán lo que eres. “Por sus frutos los conoceréis”. Si un hombre dice que es Cristiano y aún sigue fumando, bebiendo, jugando, diciendo chistes sucios y dice que parte de la Biblia es verdad y la otra no... Él puede predicar el Evangelio y negar parte de la Biblia, él sigue siendo un pecador, él todavía no es un Cristiano.
64Cuando usted abiertamente confiesa que Dios es el mismo Dios y su vida está rendida en Su mano que puede decir: “Señor, Tú eres el Alfarero, yo soy el barro”; entonces pida lo que quiera, la fe nunca se moverá, se mantendrá firme allí.
65Aunque las circunstancias parezcan ir de aquí para allá, la fe nunca se moverá, porque tú estarás cierto de que Él es Dios. Si Jehová es Dios, entonces guardará Su promesa, pues El no puede prometer algo y luego romper eso. Si el Señor es Dios, entonces guardará Su promesa. ¡Oh, yo amo eso! Él sostiene lo que ha dicho.
66Job había ofrecido su ofrenda, puso a derecho todo, por lo tanto sabía que estaba correcto. Vinieron a él algunos miembros de la iglesia, quizás de otra denominación y le dijeron: “Job es mejor que confieses que eres un pecador, porque Dios no hubiera permitido que esto pasara, si no fueras un pecador”.
67Job les respondió: “Yo he confesado, he hecho mi ofrenda delante de Dios, por lo tanto no soy un pecador”. Él sabía donde estaba parado. La situación de Job se iba empeorando más y más y parecía que lo iba a llevar a un lugar donde tuviera que negar a Dios y la ofrenda que había ofrecido. En el mismo momento en que usted se retrae de lo que ha confesado, eso muestra su debilidad, su duda hacia Dios. Cuando usted le pide algo al Señor y luego comienza a dudar, entonces usted no es un creyente, es un incrédulo.
68Job sabía donde estaba parado y estaba parado firme en ese fundamento.
69Con razón dijo Perronet cuando estaba muriendo: “Es Cristo la Roca donde estoy parado lo demás es tierra movediza”.
70¡Oh! En aquella sólida Roca, estaba fundamentada la confesión de Job... A pesar de que su amada esposa mostró debilidad. La salud de él se deterioraba, de tal modo que el escozor minaba su cuerpo, mientras él se rascaba con un tiesto, maldiciendo el día en que había nacido. “Perezca el día en que yo nací y la noche que se dijo: varón es concebido”. Su esposa le dijo: “Job, ves el estado miserable en el cual estás. Maldice a Dios y muérete”.
71Le respondió: “Como una fatua has hablado”. Él estaba cierto de que había un Dios y que había llenado todos sus requisitos. ¡Oh, me siento religioso! Job estaba seguro que había llenado todas las condiciones de Dios y eso bastaba. El Señor estaba probando su fe. El prueba a los Suyos. Él me probará.
72Más cuando hemos llenado sus condiciones, “Arrepiéntase cada uno de vosotros y bautícese en el Nombre de Jesucristo para remisión de vuestros pecados y recibiréis el don del Espíritu Santo”. Esa es Su promesa. “¿Está alguno de vosotros enfermo? Llame a los ancianos de la iglesia ungiéndolo con aceite y la oración de fe salvará al enfermo y el Señor lo levantará”. No hay más que decir, eso está asentado. “Confesaos vuestras faltas los unos a los otros y orando los unos por los otros”.
73Tú has llenado los requisitos. “Estas señales seguirán a los que creen, en mi Nombre echarán fuera demonios, hablarán nuevas lenguas, si tomaran serpientes en las manos o bebieren cosas mortíferas, no les dañará. Pondrán las manos sobre los enfermos y sanarán”.¡Asentado!
74Estar cierto de Dios. Asegúrate en tu corazón que tú crees que esto es la Palabra de Dios. Job lo estaba. Su esposa dijo: “¿Por qué no maldices a Dios y te mueres? ¿Por qué te pones peor cada vez?”.
75¡Cómo le agrada a satán perturbarte! “¿Por qué no has mejorado después que te ungieron? ¿Por qué no sanaste después que el predicador oró por ti, no será que el predicador no está caminando bien?”. Ahora, el predicador no importa, es su fe en el Dios vivo lo que cuenta. No se trata del predicador, lo que cuenta es Dios. El predicador no fue quién hizo la promesa, fue Dios quién la hizo. No es el predicador; sino Dios y su fe para creer que el Señor es Dios. Así que, ¡esté cierto de Dios! Estar cierto de que Él es Dios, que es la Palabra de Dios y que el Señor está en Su Palabra.
76Job le dijo: “Como una fatua has hablado”. Y siguió diciendo: "El Señor dio, el Señor quitó, sea el Nombre del Señor glorificado”. Él estaba cierto que había un Dios.
77Cuando esto saltó de su boca, comenzó a tronar, a relampaguear, era Dios moviéndose en la escena, esto siempre lo llama a la escena. Él está silente por un largo tiempo.
78Eso es lo que Dios ha estado haciendo, viendo a estos americanos renegados, religiosos hipócritas. No estoy enojado; es que el pecado hace irritar a cualquier persona que está en rectitud con Dios. No estoy enojado contra la nación, ni contra el pueblo; sino contra el diablo, quien ha causado todas estas cosas para cegar al pueblo.
79Pastores y predicadores ciegos que se dejan llevar por teología hecha de hombres. Usted tiene que nacer de nuevo. Dios guarda Su Palabra. Lo ven a El como... Mejor es que se asegure de Dios. “Teniendo apariencia de piedad, niegan la eficacia de ella”.
80Esta pobre viuda de Sarepta, conocía que Él era Dios, a medida que la tinaja iba bajando, bajando y las circunstancias se iban empeorando cada vez más y más. Dios permitía que esto sucediera así, El ama hacer eso. El Señor ama poner tu fe a prueba para ver cómo actúas tú. Permite que oren por ti, que te unjan y luego te pones peor; Él dice: “Satán, anda y ponlo a prueba; yo sé que él cree en Mí”. ¡Bendito sea el Señor para siempre! ¡Oh! “Anda, ponlo a prueba ahora, yo sé que ha tomado Mi Palabra”. ¿Podría decir eso Dios de ti, hermano?
81Dios dijo de Job: “Anda, haz con él todo lo que quieras, pero no tomes su vida, porque yo sé que me ama. Me ha ofrecido la ofrenda encendida, ha llenado todas las condiciones que le he pedido y me cree, anda ahora y pasa sobre él todo el fuego que quieras”. Satán le quitó todo; pero Dios le dio el doble después que pasó la prueba. ¡Seguro que Él lo hará!
82Él pone a prueba nuestra fe para ver si realmente creemos que Él es Dios.
83Sin duda, aquella viuda dijo: “He orado, he orado, aunque sé que soy una indigna gentil”.
84Recuerde que Jesús habló de ella en la Biblia diciendo: “Habían muchas viudas en el tiempo de Elías; pero a ninguna de ellas fue enviado, sino a una viuda gentil en Sarepta de Sidón”.
85Ella dijo: “Yo he orado”. Estaba en conocimiento que cuando hiciera aquella última torta, la muerte estaba en el umbral de su puerta. Eso era un trago amargo; saber que ella y su hijo, iban a morir. Puedo verla orando toda la noche, soplaba una brisa caliente, se oían los gritos y algarabía de las gentes en las calles. Caminaba en su casa, de aquí para allá, viendo a su niño acostado con su pijama puesta. Caminaba, se movía de aquí para allá; ahora contemplando las arrugas de su mano. Mientras caminaba, decía para sí misma: “Sé que Él es Dios, he hecho mi confesión, he llenado todos los requisitos que ha exigido, estoy pidiendo por nuestras vidas para Su Gloria”. Y Dios la contemplaba.
86Mientras tanto, las demás personas en la ciudad, estaban en sus fiestas, o quizás viendo un programa de TV u otro espectáculo. Se deleitaban en las cosas de este mundo. Aquella mujer estaba sola, ¡sola con Dios!
87Amaneció. Ella dijo: “Mi pobre hijo pasó toda la noche con hambre. ¿Qué haré con este poquito de harina y aceite?”
88Ustedes saben que la harina representa a Cristo. Cualquier estudiante bíblico conoce que la ofrenda de la harina es tipo de Cristo. Ella debía de procesarse de una manera especial, sus granos, al molerse tenían que ser iguales, por cuanto Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por siempre. Todo creyente cree y reposa en eso. ¡Aleluya! Tú puedes tener y creer en tu religión fría y formal; pero para mí, creo que Cristo es el mismo ayer, hoy y por siempre. Yo fijo mi posición en medio de este mundo de infieles: ¡Creo que Él es el mismo de ayer, hoy y por siempre!
89Sabemos que todos los granos tenían que ser cortados de una manera igual, por cuanto Él es el mismo. Es el mismo Dios de hoy como lo fue ayer, el mismo ahora, el de esta mañana. Siempre será el mismo. Esto es lo que tipifica la harina.
90Por otra parte, vemos que el aceite representa al Espíritu. De acuerdo a Ezequiel 4 y otros, todos reconocemos eso. Esta es la razón por la cual ungimos con aceite, éste representa al Espíritu. ¿Qué es esto? Como dice San Juan 4: “Los adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren”. Jesús era la Verdad. Era la ofrenda de la harina, el aceite era el Espíritu. Cuando se mezcla el Espíritu con la Verdad, de allí tiene que salir algo. Póngalo juntos y darán una torta.
91¡Oh! ¿Dónde está tu fe? Cuando la Palabra de Dios es predicada en su simplicidad, a pesar del poder que Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por siempre; esa Palabra va a la harina, usted tiene aceite para mezclarlo, aunque sea un puñado o cucharada, sea lo que sea, pero es algo real.
92Ahora, ¿para qué estamos listos? Para la cruz, para el sacrificio. ¿Qué debemos hacer? Si la Palabra ha sido predicada y se mezcla el Espíritu con ella, eso lleva al sacrificio, a negar cada dolor, negar toda enfermedad, toda cosa contraria a la Palabra de Dios y mantenerse en ella.
93El doctor le puede decir esto, aquello, lo otro; pero eso no hace la diferencia, tú estás firme, porque Dios lo dijo. Tienes la harina y tienes el aceite, ¡Mézclalo!
94“Yo oí una voz; estaba amaneciendo, que habló y dijo: Sal fuera y busca dos leños”. ¿Se ha fijado usted que las Escrituras dicen dos leños? ¡La cruz! Ella tenía la harina y el aceite, ahora ella estaba siendo llamada para entrar a la escena con lo que tenía. Aunque tengas toda la harina y el aceite, es necesario ponerse en acción, actuar –sacrificarse; dos leños.
95En los antiguos tiempos, no había mejor manera de hacer una hoguera, que tomar dos leños y colocarlos en forma de cruz y poner el fuego en el medio de ellos. Los indios usaban esa forma para hacer su hoguera, muchas veces yo mismo he hecho fogatas de esa manera; tomo un leño y lo coloco de esta manera, luego el otro lo coloco así, ellos permanecen toda la noche encendidos a medida que los voy arrimando el uno al otro.
96Esos leños tipificaban la cruz. La Biblia habla de dos leños. La voz le dijo: “Sal al campo y busca dos serojas”. Mientras esto sucedía allá en el monte, una voz retumbaba diciéndole al profeta: "Baja a la ciudad, que he ordenado...” ¡Oh, hermanos! Los dos estaban obedeciendo. Algo tenía que suceder. Ambos estaban en obediencia.
97Si el pastor predica la Palabra y el hombre que la recibe la cree, actuando sobre ella, entonces algo tendrá que suceder; si eres un pecador, entonces serás salvo. Si estás enfermo, tendrás la sanidad, porque Dios lo prometió, si estamos ciertos de Dios.
98En tanto estamos ciertos de Dios, Él guardará Su Palabra. Ciertamente. Entonces el mandamiento dado fue: “Baja a la ciudad, porque he ordenado a una viuda...” Una visión fue abierta a los ojos del profeta, aquí viene caminando, no sabe a dónde va; pero no importa, él simplemente estaba obedeciendo.
99Por otra parte, la viuda tampoco sabía a dónde iba a buscar las serojas; pero conocía que estaban en algún lugar. Ella comenzó a caminar, estaba ya en el patio y mirando a su alrededor dijo: “¡Uf, qué calor! De la ciudad llegaban a sus oídos la algarabía proveniente de los trasnochados, que aún no habían terminado de digerir su vino. Echó una mirada hacia la calle y no vio nada. Al rato halló uno de los dos leños, ya tenía una parte de la cruz, el sacrificio y allá estaba el otro, cuando se inclinaba a recogerlo...
100¡Cuán sombrío debió ser, el sentir que la muerte estaba allí delante de la puerta! Ella y su hijo comerían cada uno un pedazo de aquella torta y morirían. ¡Eso era todo! A veces en medio de lo sombrío, podemos oír Su Voz.
101Cuando ella recogió el segundo leño y comenzaba a regresar, una voz salió de la cerca que decía: “Dame un vaso de agua”.
102Con los dos leños en las manos, la harina y el aceite ya mezclados y listos; ella se voltea, -podía decirse que había sido dirigida aa preparar la masa y tenerla lista- ¿Qué significa esto? Que el Espíritu y la Palabra tienen que mezclarse y ponerlos en la cruz para el sacrificio, negando toda cosa contraria a lo que te ha sido pedido. Esto es correcto. Ella dijo: “Los mezclaré ahora mismo, e iré a buscar esos dos leños”. Y es cuando oye aquella voz diciéndole: “Traedme un vaso de agua”.
103Ella, levantando su vista, ve a un hombre en frente, inclinado en la cerca, barbudo, calvo, con su cuerpo cubierto con una piel, enjuto. Tenía aspecto de ser un buen caballero. Ella se dijo: “Compartiré mi agua con él”.
104Aguas de Vida. Tú debes estar presto a compartirla con alguien, hablar de ella, ir por ella a cualquier parte. Respondiéndole le dijo a Elías: “Espere un momento”.
105Ella, con los dos leños en las manos, se voltea para ir a buscarle el agua. Otra vez se oye aquella voz diciéndole: “No sólo agua; sino dame también pan para comer”. Pan de Vida, Agua de Vida. De ellos dependía su vida, así que tan pronto, ella diera esto, perecería.
106“Dame de tu agua y de tu pan”. ¿Qué hallamos aquí? ¿Qué lección podemos aprender? “Buscar primero el Reino de Dios y Su justicia, luego todas las cosas vendrán por añadidura”. “Tráeme agua y un bocado de pan”.
107Ella estaba pasando por momentos difíciles. Puedo oírla decir: “Señor...” Quizás pudo haber dicho algo como esto:- “Tú eres muy diferente a los hombres que he visto y hablas con autoridad; pero no tengo suficiente harina, sólo un puñado y poco aceite, precisamente me dirigía a la cocina con estas dos serojas, para cocinar todo lo que tengo y comamos mi hijo y yo, y luego muramos. Eso es todo lo que tenemos”.
108¿Qué fue lo próximo que se oyó? “Anda, haz como has dicho; pero hazme a mí primero”. ¡Dios primero! No importan lo que digan los demás o cualquier evidencia que haya, o cualquier otra cosa. No importa cuán difícil se pueda ver la situación, o lo que pueda suceder, tome a Dios primero. Su Palabra primero.
109Quizás el doctor te haya dicho: “No vas a sanar”. No te preocupes, pon la Palabra primero. “Soy un pecador, tengo muchos pecados” o, “soy una prostituta”, “soy un jugador”, “soy un borracho”. No importa eso. ¡La Palabra de Dios primero! Pues está escrito: “Si tus pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana”.
110“Anda, pero tráeme a mí primero”. “Todo lo que tengas, ríndelo a mí”. ¿Estarás tú deseoso de entregar todo en las manos de Dios?
111Tengo cincuenta años, mi vida, todo lo que yo soy “William Branham, ¿quieres entregarme todo esto? ¿Hijo mío, estás deseoso de poner tu vida por Mí? ¿Verdad? ¿Puedes hacerlo? Enfermo, ¿puedes confiar en Mí? ¡Ponme primero!”
112“Tráeme en tus manos una torta y un vaso de agua”. Ella miró a Elías. Había algo que le decía que aquél hombre sabía lo que estaba hablando. Dios conoce a Sus ovejas...”Mis ovejas oyen mi voz; ellas saben que si es conforme a las Escrituras o no; si es conforme a la Verdad, o no”.
113Ella obedeció. Eso es todo lo que usted tiene que hacer. Cuando la mujer regresó para obedecer lo que el profeta había dicho, entonces vino el trueno del cielo, que hace que todo hombre se vuelva para oír. Era la voz de trueno del profeta, diciendo, algo que cada pecador y persona anhela oír: “ASÍ DICE EL SEÑOR”. ¡Oh, cuanto anhelamos escuchar esto!
114Muchas veces he hallado personas a la puerta de mi casa, que me dicen: “Ven a mi casa, mi hija, mi hijo, o tal o cual persona en mi hogar, está en malas condiciones; venga y diga la Palabra”. ¿Usted cree que es tenerlo a flor de labios? Si fuera así, entonces se estaría diciendo de sí mismo. Hay deseo en las gentes de oír: “ASÍ DICE EL SEÑOR”.
115Detrás de la cerca vino la voz, porque ella estaba en obediencia y todo lo sombrío, se aclaró: “ASÍ DICE EL SEÑOR”, la vasija ni la tinaja escasearán, hasta el día en que el Señor Dios, haga llover sobre la tierra”. ¡Oh, qué consolación!
116La viuda hizo la torta y se la dio al profeta, ella regresó e hizo para su hijo y para ella, desde entonces comieron y bebieron a plenitud por muchos días. ¿De dónde vino eso? ¿Cómo llegaron allí? Científicamente, ¿puede alguien explicarme de dónde vino más harina y más aceite? ¿Cómo entraron en los envases?
117Ella, todas las mañanas vaciaba la tinaja de la harina y la vasija del aceite; cuando regresaba por más, allí había nuevamente. ¿De dónde venía la harina y el aceite? Tome a Dios en Su Palabra. Esté cierto de Dios. Él es el Creador.
118Quizás hayas perdido tu salud o hayas perdido el compañerismo. Tómalo a Él en Su Palabra. Esté cierto que Él es Dios. Puede ser que tu situación sea un poco difícil; pero si tomas Su Palabra y estás cierto que Él es Dios, no la verás tan sombría
119En Alemania, una vez vi un cuadro que me dejó intrigado. Lo había realizado un pintor alemán y lo llamó: “La Tierra Nublada”. Cuando usted ve el cuadro desde cierta distancia, parece la cosa más horrible y sombría, es como si las nubes se entremezclaran, eso si lo ves desde lejos; pero cuando te acercas al cuadro la cosa cambia; éste semeja ángeles batiendo sus alas mientras cantan Aleluyas al Señor. Igual sucede en tiempos difíciles, si ves la cosa a distancia, la verás sombría; pero cuando tomas a Dios en Su Palabra y estás cierto de que Él es Dios, podrás ver el cuadro más cerca y darte cuenta que es el Ángel del Señor batiendo sus alas.
120A la viuda, al igual que Abraham, les fue demandado que todo lo que ellos tenían fuese puesto en el altar del sacrificio. Quizás a ti en esta mañana, te sea pedido lo mismo. RINDE TODOS TUS CAMINOS, SACRIFICA TODA TU INCREDULIDAD, ENTONCES TOMA EL ACEITE Y LA PALABRA Y MÉZCLALOS, PONLOS EN EL ALTAR CON
121Medita en ello mientras oramos. ¿TIENES ALGUNA NECESIDAD? ¿TIENES ALGUNA GRAN NECESIDAD FÍSICA? ¿NO SERÁ QUE TUS ENTRADAS HAN BAJADO Y NO PUEDES PAGAR EL ALQUILER? ¿TUS HIJOS NECESITAN ZAPATOS Y NO TIENES DINERO CÓMO COMPRÁRSELOS? ¿ESTÁN LA VASIJA Y LA TINAJA DE TU CASA VACÍAS? ¿QUIZÁS NO TENGAS COMO ADQUIRIR LA ALIMENTACIÓN DE TU HOGAR O HAY UNA SITUACIÓN DURA? RECUERDA, ÉL HIZO LA PROMESA.
122¿Estás enfermo y los médicos tienen que practicarte una operación y estás escaso de dinero para costear esos gastos? ¿Tienes necesidad?
123¿Eres un pecador? Entonces tienes una gran necesidad. ¿Qué sucedería si te murieras en la condición en que estás? ¿Te has apartado de Dios? ¿Asistes a una iglesia; pero no andas en rectitud, tu propia conciencia te dice que no caminas de acuerdo a la Palabra? Entonces tienes una necesidad. No dejes que estas palabras caigan en el terreno pedregoso de tu corazón, más bien permite que caigan en terreno fértil.
124Si estás enfermo y... quizás el doctor te habrá dicho que no puede hacer nada por ti; pero tú le has prometido a Dios que le vas a servir todos los días de tu vida y estás cierto de que Él es Dios, entonces ven y llena los requisitos. Si tienes una necesidad, lo primero que tienes que hacer es levantar tu mano, para decirle que eres una persona necesitada. Dios te bendiga. Oremos.
125Oh Señor, tan cierto como estoy parado en este púlpito esta mañana, sé que no pueden levantarse ninguna de estas manos, sin que Tú, de antemano, no lo hubieras sabido, porque eres Dios; pues has dicho: “¿No se venden cinco pajarillos por un cuarto? Más valéis vosotros que muchos pajarillos”. Cuánto más no harás Tú, al ver las manos levantadas de estos mortales, por los cuales Tu Hijo Jesús murió. Cuánto más no harás Tú por ellos, que por un pajarillo que cayera en tierra esta mañana, una docena de ellos no se vendería ni por un centavo, porque nadie querría comprarlos por los muchos problemas que su cuidado acarrea; sin embargo, Tú conoces cada pajarillo, sabes cuántas plumas tiene su cuerpo; como también cuántos cabellos hay en nuestra cabeza.
126Oh Señor, responde la oración, permite que ellos estén ciertos de que Tú eres Dios y es Tu Espíritu. Que la torpeza y la atracción de la religión moderna de este día, salga de sus corazones, ellos dicen: “Oh, yo pertenezco a
127Que el pecador, se arrepienta y bautice en el Nombre de Jesucristo y si hacen esto, Tú has prometido darles el Espíritu Santo. Así Tú lo dijiste, Señor, cumple Tu promesa.
128Si hay alguna persona que ha retrocedido en su camino, que aún esté divagando, que está cierto de que Tu eres Dios, que hoy pueda entrar por cuanto has dicho: “Si tu pecado fuere como la grana vendrá a ser como la nieve y si fuere rojo como el carmesí, vendrá a ser como blanca lana”.
129Si hay enfermos, ellos puedan creer que Tu eres Dios, que cumples y guardas Tu Palabra. Mientras ellos se rinden juntamente con su aceite, su espíritu, hace confesión de que creen tu Palabra; el Pan de Vida que sea expuesto, Cristo, el del Antiguo y Nuevo Testamento, el mismo ayer, hoy y por siempre... Que puedan unir la Palabra con el Aceite, el Espíritu que han recibido, ponerse de pie y venir al altar diciendo: “Esto es todo lo que tengo, Señor, te lo traigo a Ti”. Oh, cuanto Tú lo multiplicarás. Esto llamará al Dios de la historia a la escena, hará que Jehová se levante con su corazón henchido diciendo: “Tengo un hijo que me obedece. Lo pondré a prueba para que demuestre que me ama y obedece. Él está cierto quien soy Yo”. Pues está escrito: “Porque es necesario que el que se allega a Dios crea que le hay y que es galardonador de los que le buscan”. Concédelo en esta hora, cuando nos rendimos a Ti.
130Mientras permanecen con sus cabezas inclinadas, pedimos que aquellos que tienen necesidad de algo, se pongan de pie y quieran colocarse... Ahora, si no estás cierto de que Él es Dios... Si estás cierto de que Él es Dios y que va a cumplir Su Promesa de salvación, sanidad o lo que sea, si estás cierto de que El es Dios, entonces ponte de pie. Si has venido por alguien, y quieres que oren por él, levántate también, si estás cierto de Dios. “Haced vuestras oraciones conocidas delante de la asamblea de los santos”. Cuando te pones de pie, estarán cumpliendo con este mandamiento... Pecado es incredulidad. Tu puedes ser miembro de una iglesia, pero de lo que estoy hablando es del pecado, de tu incredulidad. Ven a ofrecer tu sacrificio, a ofrecerte como un sacrificio, viniendo a la cruz, ven al sacrificio y pon allí toda tu incredulidad y dale a El todo, sabiendo que Jehová es Dios y estés cierto de que te va a responder. Si quieres hacer esto, levanta tu mano y permanece así.
131Señor, Tu eres Dios. Aquí está el Aceite y grano unidos, ellos lo traen a la cruz, para que el fuego de Dios llene sus corazones – si realmente ellos lo anhelan y consume este sacrificio. Muévete en la escena, levanta las aguas. Baja de los cielos en carros de fuego, sacude los cielos y la tierra para recompensarlos.
132Cuando ellos están de pie con sus manos levantadas, significando que creen y están descansando en cada petición que han puesto en el altar... Oh Dios de los cielos y la tierra, el Juez de los cielos y de la tierra; ciertamente Juez de los cielos y de la tierra, quien hará justicia; porque de cierto Él guardará Su Palabra, Tu quien conoces los corazones de los hombres, de las mujeres y de todas estas personas.
133Señor Dios, yo mismo levanto mi mano, sé que has hecho un cambio de ministerio en mí. Creo que estás aquí, te he visto en la Columna de Fuego. Te he visto escudriñar los corazones de los hombres y en ninguna vez has fallado. Tú lo prometiste cuando lo hiciste allí en la calle, cuando por primera vez comenzaste a lidiar, para hacer estas cosas. Tú me has protegido alrededor del mundo. Estoy cierto que Tu eres Dios, estoy cierto de eso.
134Me ofrendo a mí mismo, juntamente con todas estas personas y un sacrificio de todas las cosas que tengo, Señor, para Tu servicio. Estoy empezando de nuevo, Señor, moviéndome alrededor del mundo. Ayúdame, Oh Dios. Si alguna vez llegara a dudar de Ti, perdona mi pecado, perdona mi incredulidad. Yo sé que Tú eres Dios y recompensador de aquellos que te buscan.
135De igual manera confieso el pecado de mi pueblo en esta mañana, su debilidad y sus dudas en este momento cuando están de pie y con sus manos en alto. Confieso el pecado de ellos, Señor, y todas nuestras debilidades. Envía el Espíritu Santo con el sello de aprobación de que Tu eres Dios que estás aquí para recibirnos y tomarnos en Tus brazos para restaurar todas las cosas que hemos perdido. Si entre ello está nuestra salud, Tú puedes restaurarla cien por ciento. Si es nuestra alma, Tu puedes hacer que ella sea resplandeciente y lozana de nuevo, llenándola con el Espíritu Santo, para presentarla delante de Dios. Si es nuestra incredulidad, puedes hacer que venga a nosotros, Señor, una gran fe que mueva montañas. Concédelo, Señor.
136Creemos que te estás moviendo, el Espíritu Santo, llenando todo este edificio, moviéndote entre la gente, en sus corazones, para que acepten al Dios Vivo. Todo esto te lo pedimos en el Nombre de Jesucristo. Mi fe espera en Ti,
137¿Sabes lo que eso significa? ¿Lo recibes? Levanta tu mano y di: “Ahora lo recibo de Ti”. A ruda lid iré y pruebas hallaré, mi guía sé; líbrame de ansiedad, guárdame en santidad, y por la eternidad te alabaré.
138Inclinemos nuestras cabezas. Después de oír este mensaje duro y cortante, para llevarlos por una senda espinosa, pero, tú sabes que es la verdad... SI HUMILDEMENTE CREES QUE HA LLEGADO A TU CORAZÓN, NO DEJES QUE SE TE ESCAPE, MANTENTE FIRME. RECUERDA, QUE NO IMPORTA CUANTO TE PUEDA PREDICAR O LO QUE YO U OTRO HOMBRE PUEDA HACER, ESTO NO SURTIRÁ EFECTO, SINO CUANDO TÚ LO TOMES COMO ALGO TUYO.
139Si lo crees con todo tu corazón, todas las cosas que has deseado... Si has confesado tus pecados, entonces Dios te ha perdonado. ¡No lo dudes más! Si has dado marcha atrás, en esta mañana, ya has sido restaurado. Si lo que necesitas es el Espíritu Santo, entonces bautízate en el Nombre del Señor Jesucristo, para remisión de tus pecados. Esto es lo que dice la Palabra de Dios. El no alterará esto ni por la iglesia, denominación o cualquier otra cosa. Tiene que ser así. Tenemos que llenar Sus requisitos, no los de la iglesia; sino Sus requisitos. Debe ser hecho de esa manera.
140Si Dios dice que la oración de fe salvará al enfermo... si estás enfermo, yo ya he orado la oración de fe por ti. Tú has orado en tu propio corazón, créelo, acéptalo, mantente firme, porque tiene que ser hecho de esa manera. Nada más se puede hacer. 141 No importa cuán sombrío se puede ver... Si dices: “Me parece que sigo enfermo: eso no... Deja que las alas del Ángel se junten. Nada más. Es Dios en forma de bendición, aunque usted pueda verlo aún sombrío. Acérquese un poco y mírelo de nuevo. Vea si no es Dios quien está cumpliendo Su Palabra.