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~ EL REPENTIDO, RAPTO SECRETO DE LA IGLESIA ~
1Debería hacer a cualquiera sentirse bien, ¿no debería, una presentación como ésa? Muy bien. Inclinemos nuestros rostros por un momento para orar antes que abramos la Palabra.
2Señor, decimos como aquellos de antaño: “Me alegré cuando dijeron: ‘Vayamos a la Casa del Señor’”. No podemos encontrar mejor lugar para estar hoy, que estar aquí con la congregación del Señor, en adoración. Aunque pudiera estar lloviendo afuera, y pudiera haber miserias y cosas, pero cuando estamos en Tu Presencia, tenemos esta sonrisa de satisfacción, pues sabemos que Tú entiendes y estás obrando todo bien para nosotros.
3Te pedimos bendiciones especiales en esta mañana por aquellos que no pudieron venir al servicio. Muchos, tal vez, pudieran haber venido si el clima no hubiera estado tan mal. Pero haz que ellos encuentren consolación en la lectura de Tu Palabra, y escuchando a los ministros en el radio, y programas que son designados para esas personas.
4Te pedimos que Tú bendigas especialmente a aquellos quienes están en la Divina Presencia, por sus esfuerzos de venir en esta mañana, a escuchar la Palabra del Señor, y para ministrar a El, en Salmos y en-en oración y en acción de gracias.
5Y pedimos Dios, que Tú toques los cuerpos de aquellos que están enfermos y necesitados, quienes han venido de lugares lejanos, esperando en estos momentos, que se ore por ellos.
6Y pedimos que Tú nos mires y nos hables, para que nosotros quienes estamos aquí en esta mañana, tomemos inventario de nuestra propia situación. “Escudríñame”, dijo uno de los profetas, “y pruébame, y ve si hay algo malo en mí”. Y luego Señor al escudriñar, si Tú encuentras que hay mal en nosotros púrganos Señor, mientras humildemente confesamos nuestros pecados y nuestras obras malas.
7Y pedimos únicamente que Tú nos recuerdes mientras Tú miras a Jesús, Tu Hijo, Quien murió para ser un sacrificio por nuestros pecados y nuestra iniquidad. Y nosotros confesamos que creemos que El murió por este propósito, y Se levantó otra vez, para que nosotros tuviéramos el gran privilegio de hacer esto, en esta mañana. Concédelo Señor.
8Y háblanos a través de Tu Palabra escrita, mientras esperamos oír de Ti en unos momentos. En el Nombre de Jesús oramos. Amén.
9Queremos abrir las Escrituras en esta mañana para leer del Libro de Tesalonicenses, el capítulo quinto. Y yo tengo de aquellos quienes han pedido la oración también en esta mañana, la lista. Cuya oración será hecha inmediatamente después del servicio de la predicación. Solamente por un momento, creo yo, para Uds. quienes están abriendo sus Biblias, abramos a Primera de Tesalonicenses, el capítulo quinto, y leamos solamente por unos pocos momentos.
10[Un hermano dice: “Despida las clases de la escuela Dominical”.-Ed.] Lo siento. Mientras Uds. están abriendo sus Biblias, los...los niños no han sido despedidos todavía para sus respectivas clases. Vayan a sus clases ahora, Uds. pequeñitos y adolescentes y demás. Vayan directo a sus clases.
11Y mientras, si Uds. pueden ahora, lean, o abran sus Biblias a Primera de Tesalonicenses el capítulo quinto.
12Y si es posible que la mesa directiva de síndicos esté presente a esa hora, me gustaría verlos por solo unos cuantos momentos después del servicio, en la oficina de los diáconos, para algunos negocios. Y si ellos no están, alguien les diga que me gustaría verlos a la noche, antes del servicio, en la oficina de los diáconos.
13Ahora como un texto, quiero tomar esto como un texto en esta mañana. El Repentino, Rapto Secreto De La Iglesia.
14Permítanme anunciarlo otra vez, porque yo no he tenido mucho tiempo para meditar en ningún comentario, sino solamente andar apresurado. Ayer estuvimos afuera ya tarde, y no regresamos hasta muy tarde, anoche. Y apurado viniendo aquí en esta mañana, esto vino a mi mente. Y tal vez, después, yo pueda captar algo que le hará bien a alguien. Yo amo este tema: “El Repentino, Rapto Secreto De La Iglesia”. Y ahora, en Primera de Tesalonicenses, el capítulo quinto. Empero acerca de los tiempos y de los momentos, no tenéis, hermanos, necesidad de que os escriba. Porque vosotros sabéis bien, que el día del Señor vendrá así como ladrón de noche. Que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción de repente, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán. Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón, Porque todos vosotros sois hijos de luz, e hijos del día; no somos de la noche, ni de las tinieblas. Por tanto, no durmamos como los demás; antes velemos y seamos sobrios. Porque los que duermen, de noche duermen; y los que están borrachos, de noche están borrachos.
15Ahora, me gustaría que Uds. miraran a la página opuesta, si así en ese orden está arreglada en su Biblia, al dieciseisavo, diecisieteavo y dieciochavo versos del capítulo cuatro de Primera de Tesalonicenses. Porque el mismo Señor con aclamación, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros, los que vivimos, los que quedamos, juntamente con ellos seremos arrebatados en las nubes a recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, consolaos los unos a los otros en estas palabras.
16El Señor añada Sus bendiciones a la lectura de Su santa Palabra.
17Esto es una cosa poco común, el hablar de un tema como éste en una mañana que vengo a-a ministrar al enfermo. Pero hay una mayor enfermedad que la enfermedad física. Y es mucho más esencial que nosotros estemos bien, para este gran evento que está por cumplirse, que aún sería el de dormir en el Señor, esto es, morir, como nosotros lo entendemos. Es mejor estar listo. Yo preferiría ser un hombre enfermo, listo para el Señor, que ser un hombre sano, que no está listo para irse con el Señor. Pero como quiera que sea, Dios quiere tanto, que nosotros estemos bien y listos en alma y cuerpo. “Porque El perdona todas nuestras iniquidades, y sana todas nuestras enfermedades”. El murió por un doble propósito.
18Y luego, pensando yo hoy en este tema de, “El repentino, y secreto”. Me gusta eso. Dios...
19La gente vive hoy, antes de la Venida del Señor Jesús, como que si El fuera a enviar un cortejo de Angeles a todos los periódicos, y por un año o algo así, anunciándolo por todo el mundo, en el periódico, que, “en tal y tal fecha, Jesús vendrá”. Y anunciarlo por el radio, y ponerlo en las televisiones, y en dondequiera, el día exacto y la hora exacta en que El vendría. Ahora, ésa es de la manera que la gente vive hoy.
20Pero, Dios ha dicho en Su Palabra, que: “Sería como ladrón en la noche, viniendo”.
21Si eso sería así, la gente diría, como el mundo piensa hoy: “Oh bueno, hay bastante tiempo. Será...Será bien anunciado”. Y, pero, ¿ven Uds.?, está anunciado, pero es un anuncio secreto. Es sólo para aquellos quienes están dispuestos a oírlo. Aquellos quienes están dispuestos a considerarlo también, quienes aman al Señor.
22Yo pienso ahora de lo que Pablo dijo cuando dijo: “Hay una corona de justicia esperándome, que el Señor, el justo Juez me dará en aquel día”. Y luego él paró. ¿Se fijaron? Y dijo: “Y no solamente a mí, sino a todos aquellos que aman Su Venida”. ¡Si amamos Su Venida!
23Por lo general en el mundo hoy, la gente piensa de la Venida del Señor como una cosa horrenda, espantosa. Oh, el mundo pudiera llegar a su...“No me hables acerca de eso”, ellos dirán. Ellos no quieren saber acerca de esas cosas. A ellos no les importan; solamente el día presente en que están viviendo. Pero aquellos quienes aman al Señor, aman Su Venida.
24¿Qué si uno de sus amados, algunos de Uds. ancianos, que han perdido a su madre, o su padre, o su bebé, y ellos hubieran estado ausentes por muchos años, y Uds. supieran que ellos pudieran aparecer en cualquier momento? Uds. tuvieran toda la casa limpia. Uds. estarían listos y vigilando ese camino, por cada luz de automóvil que diera vuelta para entrar, Uds. pensarían que eran ellos.
25Ahora, ésa es de la manera que la Iglesia debería de estar buscando por la Venida del Señor. Todo en orden, todo listo, todo empacado y lista para irse tan pronto como El venga, porque: “Será en un momento, en un abrir y cerrar de ojos”. Simplemente trate de ver cuánto le tomaría a su ojo para parpadear; así de rápido acontecerá el Rapto de la Iglesia.
26Uds. saben, el enemigo siempre usa las tácticas que el-que el Señor usa. Uds. saben, cuando él vio que Dios iba a tener una Iglesia justa, y las cosas que El iba a hacer, el enemigo usó esa misma estrategia. El tiene una iglesia, y tiene gente que es muy religiosa. Y ellos están en la mismita línea, como gente religiosa, porque él sabe que la Iglesia de Cristo está de la misma manera.
27Y él lo hace allá en la vida militar. Yo estaba leyendo un artículo hace tiempo, sobre el ataque repentino de Pearl Harbor. Ese no fue exactamente un ataque del cual ellos no hayan sabido. Ellos ya habían sido advertidos que los Japoneses iban a hacer eso. Pero la parte triste, fue que ellos ignoraron esa advertencia. Ellos habían visto señales, y los ejércitos Japoneses reuniéndose, y los grandes barcos siendo cargados con municiones y la amenaza estaba en el aire. Y ellos estaban exactamente en la línea de invasión, pero ellos lo ignoraron.
28Así es de la manera hoy con la iglesia. La iglesia está en la línea para juicio, pero ellos están ignorando la Venida del Señor. Así que Uds. no pueden culparlo a El.
29Dicen que cuando se divulgó por todas partes de Pearl Harbor, de que los Japoneses podían atacar en cualquier momento, y que su grande flota armada estaba en las aguas del mar y estaba moviéndose lenta pero constantemente hacia Pearl Harbor, que ellos únicamente se rieron de ello. Y dijeron: “Ah, tonterías. Uds. pesimistas. Uds. preocupones. Todo lo que Uds. piensan es de algún problema”.
30Y en la noche, poco antes del gran ataque de la mañana siguiente, hubo un gran baile, o una gran fiesta dada en la misma Pearl Harbor. Y no importa cuánto trataron ellos de decir que los Japoneses venían, ellos todavía así, no tomaron la advertencia.
31Mirémoslos por unos minutos. Sale una pequeña noticia radial. Y un pequeño anuncio en la esquina del periódico, al igual que se anunciaría una campaña de sanidad, solamente en un espacio pequeño, decía que los Japoneses venían en camino en las aguas del mar, una gran flota armada venía en esa dirección. “Tonterías”, dijeron los otros. “Nosotros no creemos en una cosa tal como ésa. ¿De qué tratan de asustarnos?”
32Y luego nos damos cuenta que acercándose la noche, yo puedo ver en el hogar, que en lugar de ellos estarse preparando para salir de la ciudad, las jovencitas, todas estaban poniéndose sus nuevos vestidos, y demás. Ellas iban a este gran jubileo que ellos iban a tener.
33Y también, los oficiales del ejército sólo estaban ocupados escribiendo pasecitos para que todos los soldados pudieran atender a esta fiesta, una gran fiesta de borrachos. Y los camiones estaban rugiendo y zumbando, trayendo lo mejor de su cerveza, y su vino, y demás, para esta fiesta. Y en todo ese tiempo, la flota Japonesa continuaba camino hacia allá, y ellos fallaron en escuchar la advertencia.
34Y tan pronto como el sol empezó a ocultarse, y todos ellos se reunieron en este lugar como una gran taberna. Tal vez en algún lugar, el tabernero lustrando el bar o algo, dijo algo como esto: “¿Hey, oyó Ud. el rumor?” “No, no creo que lo oí”, dijo el hombre con quien habló.
35“Oh, ellos dijeron algo acerca de la flota Japonesa viniendo en esta dirección”. Y entonces alguien mas entra en la conversación.
36Y una jovencita necia, brinca allá arriba y pone su pie encima de la barra, y dice: “Uds. aguafiestas, ¿qué no saben Uds. que estamos aquí para pasar un buen rato y no hablar acerca de guerra?”
37¡Si ésa no es la manera como el mundo está diciendo respecto a la Venida del Señor! “Uds. viejos anticuados, retrasados, ¿qué los hace a Uds. vestir y actuar de la manera que lo hacen?” Pero nosotros estamos buscando por esa secreta, repentina Venida del Señor. Porque hay algo en el aire, un Mensaje del Espíritu Santo, que nos dice que la Venida está a la mano.
38Entonces cuando la gran fiesta continuó, y oh, tenía que haber sido una cosa horrible esa noche. Pues se dijo que en algún momento durante la noche, ellos tomaron a una jovencita, una hermosa jovencita bien formada, y le despojaron sus ropas y la pusieron en una carretita, solamente con una pieza de ropa interior, y la pasearon por la calle y demás, divertiéndose en gran manera. Y todo ese tiempo los Japoneses estaban ganando terreno, aproximándose.
39Y luego a la mañana siguiente, cuando los hombres en el puesto del deber, y los observadores de las señales aéreas, y demás, habiendo estado afuera toda la noche, borrachos, yendo de aquí para allá con mujeres y demás, estaban tan somnolientos y trastornados a la mañana siguiente, debido a la gran fiesta, que los agarraron dormidos en el trabajo.
40Y temo que esto va a ser igual en la Venida del Señor. La iglesia está tan ensimismada y borracha con los cuidados del mundo, que se van a dormir en el puesto del deber, a la Venida del Señor.
41Y entonces volaron sobre la ciudad los aeroplanos, y las bombas cayeron, y ellos derribaron esa ciudad, hasta el suelo. ¿Por qué? Porque ellos no prestaron atención a la advertencia. Y esa jovencita, con el resto de ellas, cuando esos Japoneses, soldados brutales entraron allí, ellos las violaron en la calle, y las cortaron a pedazos con cuchillos, después, y demás. Pues si Uds. no prestan atención a la advertencia, solamente hay una cosa que queda, eso es juicio.
42¡Oh, si alguna vez ha habido un tiempo que esta América ha estado en lo más bajo de su inmoralidad, de su indiferencia, es ahora mismo! El Evangelio ha sido predicado de costa a costa. Y señales y maravillas han sido hechas. Y grandes milagros han sido hechos, y ellos continuamente siguen en su juerga, bebiendo, ignorando, burlándose.
43De los doscientos mil púlpitos en América de iglesias Protestantes, lo que nosotros necesitamos hoy en esos púlpitos, son profetas del Señor, quienes no tengan miedo de tronar los rayos de juicio de Dios sobre esta generación de gente pecadora a la que le estamos predicando. Nosotros necesitamos profetas como Isaías quien clamó y dijo: “¡Una generación pecaminosa!” Y cómo él condenó esa generación, y les dijo de los juicios venideros.
44Pero hoy, muchos de nuestros ministros tienen miedo de decir esas cosas. Tienen miedo de dar un testimonio directo de advertencia, porque repercutiría en algunos de sus trabajos. Ellos tendrían que dejar su denominación, dejar sus púlpitos. Y ellos tendrían que-que salir, quizás, tal vez, y tomar otra posición en otra iglesia o algo. Pero es una lástima que tengamos esa clase de gente en nuestros púlpitos.
45Necesitamos hombres como John Wesley, de la reformación temprana, Martín Lutero. Nosotros necesitamos gente como Pablo, que esté dispuesta a dar todo, y rendirse, aun si eso significa separación de esta vida, como un testigo del verdadero Evangelio de Jesucristo.
46Lo que pasa hoy, es que educación y sociedades y cositas delicadas, y frenéticas de las sociedades, y sus propios sentimientos, han tomado el lugar del Espíritu Santo en la iglesia.
47Lo que necesitamos hoy, para clamarle a América, son hombres enviados de Dios, hombres llenos del Poder del Espíritu Santo, quienes no tienen miedo de clamar en contra de cosas que están mal, y prevenir a la gente del juicio venidero.
48Dios nunca, de ninguna manera, dejará a esta nación escaparse del juicio. Si Dios hiciera eso, El tendría que levantar a Sodoma y a Gomorra, y disculparse con ellas, por haberlas hundido, cuando fueron gente tan perversa. Nosotros no-no somos una excepción ante los ojos de Dios. A lo que nosotros hemos llegado hoy, referente a nuestra política, referente a nuestro gobierno, está podrido, completamente de punta a punta. Ya no hay más justicia, únicamente en Dios.
49Oh, decimos que dependemos de las N.U., las Naciones Unidas. Y hace más de cinco años, habían cincuenta y un por ciento de comunistas, de la naciones, en las N.U. No hay nada en que dependamos sino en la Palabra del Dios viviente. Nosotros no podemos depender ahora en nada, en ninguna política.
50Yo he estado en juicios por los últimos tres o cuatro meses, bajo el fuego duro, tratando de acusarme de hacer algo que estaba mal, por haber canalizado el dinero a través de este tabernáculo, para las reuniones. Lo cual, nuestra mesa directiva de síndicos aquí, firmaron la declaración. Y no hay una persona que haya atendido a mis reuniones, que haya escuchado que yo anuncié públicamente que este dinero que fue recogido en nuestras...en mis reuniones, fuera directamente dirigido a esta iglesia. Y ahora ellos dicen, que porque yo lo pasé por la iglesia, yo estaba tratando de defraudar al gobierno, y quieren darme veinte años en Fort Leavenworth, Kansas, por ello.
51Yo dije: “¿Qué es esa palabra escrita en nuestros-nuestros tribunales, ‘justicia’? No significa más que si no estuviese escrita allí”. Dije: “Todo lo que su propia gente me dijo que hiciera, yo lo hice. Y ahora Uds. dicen que ellos ya no están en el gobierno. ¿Cómo puede Ud.? Uno resuelve una cosa y la comprueba, luego aquí ellos le sacan otra cosa”. No solamente eso, sino que ellos son volubles.
52Yo hice esta declaración en los tribunales federales. Yo dije: “Si el comunismo tuviera al Cristianismo en él, yo hubiera sido comunista”. Pero yo no puedo ser, porque niega al Cristianismo.
53Así que yo tengo una mano a la cual agarrarme, ésa es la mano incambiable de Dios, sabiendo que El respetará la verdad y el honor. Tendrá que resultar en justicia.
54Pero para dejarles saber que no hay esperanzas en ninguna parte, solamente en la Venida del Señor.
55¡Oh, qué día en el que estamos viviendo, un-un tiempo tan horrible! En donde cada cosa física, aun la misma iglesia, la gente de las iglesias, las iglesias denominacionales, están tan preocupadas respecto a sus pequeñas-sus pequeñas diferencias, al grado de que ni siquiera tienen compañerismo una con la otra, y no toman la advertencia de que la Venida del Señor está a la mano.
56Hombres como Billy Granham, y Jack Schiller, y Oral Roberts, y muchos de los grandes evangelistas, y Charles Fuller, quienes tienen un alcance mayor a todo el mundo. Ellos hacen todo lo que ellos pueden, para advertir de la Venida del Señor. Y esos mismos hombres, esos hombres quienes tratan de hacer bien, son los hombres que nuestro propio gobierno trata de romperlos a pedazos.
57Yo le dije a alguien: “Señor, veintiocho años de mi vida, yo he puesto en el altar de Dios, para tratar de hacer bien. Y yo quiero que alguien me mire directo en los ojos, y me diga si yo alguna vez le he quitado algo a alguien, o alguna vez robado algo en mi vida. Por la gracia de Dios, yo estoy limpio”.
58Eso no significa más que un tronido de tu dedo. “¡Tú eres culpable, de todas maneras! ¡Y tú eres un dictador en tu iglesia! ¡Tú truenas tu dedo y tu iglesia hace lo que tú le dices que haga!” “Oh”, yo dije: “¿Qué tan injustos pueden ser los hombres?”
59El dijo: “Tú diste ofrendas a la gente cuando sus hogares se les quemaron. Aquí están tus cheques en donde tú les diste a las viudas cientos de dólares, y pagaste sus rentas, e hiciste cosas como ésas”. Dijo: “¿Fuiste a la mesa directiva de tu iglesia y les dijiste que tú ibas a hacer eso?” Yo dije: “No señor”. “¿Por qué no lo hiciste?”
60Yo dije: “El Señor me dijo en Su Palabra: ‘No sepa tu derecha...tu izquierda lo que tu derecha está haciendo’”.
61El dijo: “Entonces tú estás tratando de apelar tu caso por una Biblia, y nosotros te estamos juzgando por una ley”.
62Yo dije: “¿Cuál es la ley más alta, la del hombre o la de Dios?” Yo tomo la ley de Dios.
63Solo unos cuantos, dos años atrás, yo estaba de vacaciones, venía en camino de regreso. 64 Aquí en Indiana las leyes de velocidad son sesenta y cinco millas por hora (104.60 Km.-Traductor), en el día, y es en la carretera y autopistas. Y es sesenta millas por hora, (96.56 Km.-Traductor), en la noche, después de que baja el sol. Así es en Kansas. Así es en Illinois. Así es en Colorado. Así es en Idaho. Así es en Wyoming.
65Y en mi camino de regreso, después de estar en un montón de nieve por varios días; debido a una borrasca de nieve, yo acababa de cazar un alce, e iba en camino a casa, para dárselo a mis amigos. Y yo tenía que apurarme para tratar de evitar otra borrasca de nieve, que venía detrás de mí, o me quedaría atrapado otra vez, y la carne se hubiera arruinado.
66Y había cruzado Wyoming, y entrado en Nebraska. Y yo estaba como a unas treinta millas, (48.28 Km.-Traductor), dentro de la carretera. Y de repente miré hacia atrás, y vi una luz roja de la policía. Y yo nunca fui arrestado en mi vida. Así que, yo seguí. Miré hacia abajo, iba a sesenta y cinco millas por hora, (104.60Km.-Traductor), en una...treinta, (48.28Km.-Traductor), o cuarenta millas, (64.37 Km.-Traductor), de cualquier-cualquier clase de población. Y yendo en la carretera, carretera grande de cuatro carriles. Y me fijé, sesenta millas, (96.56Km.-Traductor), por hora. Miré hacia atrás y él continuó detrás de mí. Y yo solamente vigilaba.
67Y vi la luz roja destellar, y yo pensé: “Bueno, ¿por qué no me pasa? Tiene bastante lugar”. Y continué esperando. Bajé mi ventana, y escuché una sirena. Bien, pensé yo: “Me he hecho a un lado hasta donde he podido”. Y él se puso a un lado y me paró.
68Me bajé del automóvil. Yo pensé: “Tal vez hay algún mensaje que no cogí en el radio, tal vez de la casa, mi esposa o familia”. Y me salí del automóvil, tan inocentemente como podía. El dijo: “¿Me supongo que te preguntas por qué te paré?” Yo dije: “Sí, señor”.
69Y él dijo: “Estabas violando las leyes de velocidad”. Dijo: “¿Sabes tú qué tan rápido ibas?” Yo dije: “Sí, señor”. Yo dije: “Yo iba a sesenta millas, (96.56Km.- Traductor), por hora”. El dijo: “Correcto. Y eso es en contra de la ley”. Yo dije: “¿No es sesenta y cinco en...?”
70“No, señor”. Dijo: “Son cincuenta y cinco, (88.51 Km.-Traductor), aquí. Tú ibas cinco millas, (8.05 Km.-Traductor), por arriba del límite de velocidad...” “Oh”, dije yo: “Lo siento. Yo no lo hice a propósito”.
71Dijo: “Dame tu licencia de manejar. Sólo muéstrame tu licencia”.
72Y la saqué de mi bolsillo. Y tan pronto como él vio esa palabra ‘reverendo’, sus ojos destellaron fuego. El sacó su libreta y empezó a escribirme una infracción por veinticuatro dólares y cincuenta centavos. Yo dije: “¿Me va a dar Ud. una infracción?” Dijo: “¡Tú lo has dicho! ¡Te voy a dar una infracción!” “Bueno”, yo dije: “Señor, está bien. Pero yo no vi nada”.
73El dijo: “Oh, hay un letrero afuera de los límites del estado. Tú deberías haberlo visto”.
74“Bueno”, dije yo: “Yo he estado sentado en mi automóvil, en un montón de nieve, por cuatro días, y probablemente nunca lo vi, señor”. Y él dijo: “Muy bien. ¿Traes algo en efectivo contigo?” Yo dije: “Como unos doce dólares”.
75“Bueno”, dijo él: “Tú te vas a quedar aquí mismo hasta que lo pagues”. Eran como las diez de la noche, u once.
76Yo dije: “Señor...” Yo le dije todo, lo que estaba mal, y la carne y demás. Eso no significó nada para él. Así que tuve que firmar una declaración de buena fe, de que yo les enviaría el dinero.
77Cuando llegué a casa, le escribí al juez de la pequeña ciudad, ese pequeño hacendado al que se lo iba a enviar. Y le dije. Yo dije: “Señor, puse veinti- ...como veinticinco años”, en ese tiempo, “veintiséis años en el servicio del Señor, tratando de convertir criminales al Señor Jesús, para tratar de proteger su vida como un oficial, para tratar de hacer mejores comunidades, y un lugar mejor para vivir, y decencia para nuestras familias. Yo he puesto veinte y algo de años en ese servicio. Y crucé su línea. Yo creo que Ud. debería perdonarme por ello”. Yo dije: “Pero su oficial ni siquiera quiso considerarlo, por nada. Lo cual, tal vez él debe de hacer eso, y llevar a cabo sus deberes. Pero yo le estoy pidiendo a Ud., como juez. No es el dinero; es el principio. Es mi primera multa que he tenido que pagar, y esto tiene que salir del dinero que la gente me da para vivir, a través de la iglesia”. Yo dije: “Si Ud. sería tan bondadoso como de perdonarme por ello, yo lo agradecería. Sin embargo, aquí está el cheque que ha sido notariado para que Ud. pudiera saber que está-está todo bien”.
78Hermano, él solamente firmó su nombre en él y lo tomó a sangre fría. ¿Por qué? ¿Por qué? Y luego, a través de la política corrompida, prejuicios religiosos, algunos de ellos ni siquiera son castigados por asesinato. Así es.
79Dios no dejará a Su Iglesia existir mucho más bajo tales cosas. Y el mundo está corrompido. Y la política está corrompida. Y la iglesia está corrompida. Lo que necesitamos hacer más al respecto, es que el pueblo que teme a Dios, se junte e invoque el Nombre del Señor. Eso es lo que el Tabernáculo Branham necesita hacer. Oh, yo pudiera...Solamente mirando y viendo que tenía mucho delante de mí.
80Y pensando de cuánto pudiéramos hacer hincapié aquí, de la manera que la iglesia se está yendo; cuánto ellos han dejado caer la moral de la gente, cómo les permiten vivir, e ir a bailes y “rock-and-rolls”, y vestir de la manera que ellos quieren, y-y todo, y todavía continuar de la misma manera, predicadores comprometedores.
81Lo que necesitamos son predicadores chapeados a la antigua, enviados de Dios, nacidos del Cielo, quienes dirán la Verdad sin importar a quién hieren. Como Juan, quien dijo: “El hacha está puesta a la raíz del árbol”. “Y todo árbol que no da buenos frutos es cortado y echado en el fuego”. Necesitamos predicadores, profetas de esa manera, quienes bombardearán, y usarán los juicios de Dios como munición, para destrozar en esta condición pecaminosa en la que estamos viviendo.
82Ud. nunca puede deshacerse del pecado palmeándolo en la espalda. Ud. nunca puede deshacerse del pecado educando a la gente. Nuestros programas han llegado a ser destruidos y han fallado. Solamente hay un remedio para el pecado, y ése es, Cristo, ése es el remedio. Y no Cristo a través de confesión intelectual, sino a través del bautismo del Espíritu Santo, a una nueva Vida y una regeneración. Ese es el único remedio para el pecado, el único remedio para una nación. Es el único remedio para la iglesia. Es el único remedio para la gente.
83Hace tiempo aquí...Me supongo que muchos de Uds. que viajan han estado allí. Yo me he quedado toda la noche allí, muchas veces, en mi viaje al Oeste. Que por cierto tengo que ir la próxima semana, un permiso, a conseguir permiso del gobierno para ir. Ellos me están deteniendo aquí. Para que si ellos envían por mí, ellos me podrán localizar aquí. Y yo tengo que ir a unas dos reuniones en la Costa del Oeste. Y si el Señor lo permite, pasaré por esta pequeña ciudad llamada West Memphis, Arkansas. Está al cruzar el río de Memphis, Tennessee. Y en este lugar ellos querían gastar dos millones y medio de dólares para una pista de carreras, para apuestas. Dos millones y medio de dólares, para degradar y contaminar y para enviar almas al infierno. Y luego cogen hombres como Billy Graham, Oral Roberts, y a mí, y aquellos quienes están sufriendo por la causa de Cristo, por manejar dinero legítimo a través de una iglesia, y quieren darles veinte años en la prisión federal. Siempre ha sido la voluntad del mundo de actuar de esa manera.
84Yo dije: “Uds....Yo tengo hermanos que han estado en la prisión federal”.
85Y uno de los abogados dijo: “¿Tú tienes hermanos en la prisión federal?” Yo dije: “Yo los tuve”. Dijo: “¿Quiénes fueron ellos?”
86Yo dije: “Uno de ellos fue el Hermano Juan, en el Alcatraz, en la isla de Patmos. Y el otro fue el Hermano Pablo, en la prisión federal Romana. Y el Hermano Daniel, él también estuvo en la prisión de la casa”.
87Y el Hermano José, porque él había sido acusado de algo de lo cual era inocente, sirvió años, tratando de ser un real siervo de Potiphar, y su esposa lo acusó. Y él fue condenado, y pasó en la prisión por años, hasta que su barba y cabello crecieron, a tal grado que...Aun tuvieron que rasurarlo, para llevarlo delante de Faraón. Seguro. ¿Por qué, por algo malo? ¡Por la causa de Cristo! ¡Exactamente!
88Y entonces, gastar dos millones y medio de dólares por una pista de carreras, para contaminar y condenar y enviar almas al infierno. ¡Hablando de que Dios viene pronto!
89Pero la gente de Arkansas hizo algo al respecto. Cada iglesia, creo yo, nueve o diez diferentes denominaciones en esa comunidad, todas se juntaron y dijeron: “Está mal. Y nosotros no la queremos”. Y ellas formaron una reunión de oración y ellas hicieron cadenas de oraciones, todo el día y toda la noche. Y cuando los jueces, y los hombres del gobierno federal, y todos, fueron al tribunal a la mañana siguiente, para establecer, si ellos podían construirla o no, ellos fueron confrontados, y eso fue anulado. La oración cambia cosas. A mí no me interesa cuán podrido esté el mundo, cuán podrido esté nuestro país, nuestra nación, nuestra gente; nuestra oración cambia cosas.
90Pero nosotros no estamos interesados en reuniones de oración ya más. Tenemos tantas otras cosas que tenemos que hacer, así pensamos.
91Y entonces, no solamente eso, que esa pista de carreras fue condenada, pero también quedó escrito que ellos no podrían tener, en el estado de Arkansas, nada como eso nunca más, por años y años por venir. ¿Por qué? Porque la gente que es llamada por Su Nombre se reúne y ora.
92Oh, lo que necesitamos hoy es un llamamiento a juntarnos, a prepararnos. Y no dependiendo en el predicador, sino Ud. como un individuo delante de Dios, Ud. mismo preparándose para la Venida del Señor, para escapar toda esta corrupción.
93No importa lo que ellos lo llamen, y qué acción ellos tomen, eso no cambia a Dios en lo absoluto. Dios lo hará, de todas maneras. El está dependiendo y esperando en nosotros. ¡Oh hermano!
94Alguna gente dice: “Bueno, yo voy a la iglesia el domingo por la mañana. Yo escucho a nuestro pastor, el cual es un excelente predicador”. Eso es bueno. Yo aprecio eso. Y así es América, el mundo y cualquier persona. Pero se requiere más que un buen mensaje desde el púlpito. Se requiere su vida. Se requiere que Ud. esté listo.
95En Apocalipsis el capítulo decimonoveno, y el versículo séptimo, la Biblia dice que, hablando de la Novia de Cristo: “Ella se ha aparejado”. Ella se ha aparejado. Y Ud. como un miembro de esta Novia, Ud. tiene que aparejarse.
96Hace tiempo, un ministro estaba predicando. Y-y estaba un hombre quien había estado atendiendo a su iglesia por, oh, bastante tiempo. Y él fue al altar en esa mañana. Y él dijo: “Pastor, yo quisiera ahorita dar mi testimonio y mi rendición al Señor Jesús, lo cual hice anoche”.
97Y el pastor dijo: “Bien, yo estoy contento de escuchar acerca de eso, Juan. Saber que tú finalmente decidiste venir y darte tú mismo al Señor, porque no queremos herir tus sentimientos, pero nosotros sabemos que tú has sido muy perverso. Y sabemos que tú has maltratado a tu familia. Tú has perdido tu dinero en el juego, y te lo bebiste, y viviste una vida horrible, y tu familia careció. Y me da gozo en mi corazón en esta mañana, el saber que tú has venido adelante hoy, y vas a rendirte tú mismo al Señor Jesús, para ser una persona diferente, para servirle a El”. El dijo: “Gracias pastor”.
98El dijo: “Entonces que...Quiero preguntarte algo. ¿Qué sermón que yo prediqué, o qué texto que yo usé, y, o que alabanza que se cantó en la iglesia, o en los himnos, hizo que tú te decidieras a hacer esto?”
99Y mirándolo el hombre en el rostro, con lágrimas corriendo por sus mejillas, dijo él: “Pastor, no fue ninguno de sus sermones, aunque fueron buenos. No fue ninguna de las alabanzas que el coro cantó, o las especiales, aunque fueron buenas”.
100El dijo: “Entonces ¿les dirías a esta congregación por qué tú hiciste esta decisión?”
101El dijo: “Yo trabajo con un hombre que es un Cristiano, y yo le he dicho cuanto hay a él. Lo llamé aleluya. Lo llamé un fanático religioso y todo, y no le molestó en lo absoluto. Pero él vivió una vida tal, hasta que finalmente en mi corazón todo ese tiempo, él ganó un lugar, que yo quiero ser como ese hombre. Y ésa es la razón que le pedí que me guiara a Cristo. Yo quería al Cristo que él sirve”.
102¿Ven Uds.?, Dios obra a través del pastor, para aparejar a Su Iglesia. El obra a través de alabanzas para aparejar a Su Iglesia. Y El obra a través de Ud., para aparejar a Su Iglesia.
103Si su pastor fallara, y continuara fallando, Ud. pudiera buscar otro pastor. Rápidamente Ud. haría eso. Si su coro no cantara bien, o sus solos, no estuvieran bien, Ud. le diría al director, quien se encarga de la música: “Que no canten más. Me ponen nervioso que canten”.
104Pero, ¿qué de Ud. como individuo? ¿Cuánto falla Ud. en su vida diaria? ¿Cómo cumple Ud. con Dios, de lo que Dios dice que Ud. sea, una Luz brillante que está asentada en un monte? Ninguno puede pasar ese camino, sin acercarse a Ud., y no saber acerca de Jesús. ¿Qué tipo de vida vive Ud., una de esos tipos que son malos, insultantes, y exasperados, indiferentes? O, ¿puede Ud. hablar de la paz y el amor que Ud. ha encontrado en Cristo? “Ella se ha aparejado”.
105Yo les he mostrado el pecado. Y el tiempo me faltaría, para ir a través de las edades, y mostrar que cada vez, como en Babilonia en la noche de la orgía y baile y bebida y demás, y lo que sucedió. Y a través del tiempo ha sido de esa manera. En cada edad Dios ha tenido profetas como rayos, con señales y maravillas, para condenar la cosa en medio de toda popularidad, y pararse a solas por Dios.
106No solamente eso, pero qué si yo hablara del tiempo del pequeño Esteban, no un profeta, no un pastor, solamente un miembro del Cuerpo de Cristo. Cómo es que este hombrecito se paró delante del Concilio del Sanedrín en aquella mañana, y les habló claramente a aquellos quienes lo estaban condenando, y dijo: “Duros de cerviz, incircuncisos de corazón y de oídos. Uds. siempre resisten al Espíritu Santo, como vuestros padres, así vosotros”. El no era un pastor.
107Uds. no pueden esperar que su pastor lo haga todo. Uds. no pueden esperar que la mesa directiva de síndicos lo haga todo, o su mesa directiva de diáconos. Uds. tienen que aparejarse. Es un asunto individual.
108Y recuerde, Su Venida es tan repentina, que la Iglesia se irá en una abrir y cerrar de ojos. Y si vemos pecado por todos lados, y juicio pendiente, y la armada de guerra de la ira de Dios viniendo, ¿cómo escaparemos esto? Señales están apareciendo. Jesús viene. Y grandes maravillas se están haciendo. Cada señal kilométrica está apuntando hacia Su pronta Venida, y sucederá en un momento.
109¿Cómo nos estamos parando en esta mañana, mientras tomamos inventario? Si se nos hablara en esta mañana, y el Señor Jesús descendiera de los Cielos en esta mañana, con la Aclamación y la Trompeta de Dios, ¿seríamos encontrados listos, como un cuerpo de iglesia? ¿Seríamos encontrados listos, como un individuo, para unirnos con aquellos quienes se levantaron de los muertos, quienes se han probado ellos mismos listos? No importa si estamos listos o no, el Señor Jesús vendrá de todas maneras, a la hora señalada. Debemos de estar listos, y debemos de hacerlo ahora. No hay tiempo para esperar. Debemos de redimir el tiempo y estar listos.
110Hace tiempo, una historia, (antes de terminar), que me impresionó, mientras la escuchaba, hace muchos, muchos años.
111Esta Venida secreta del Señor; repentino, rapto secreto de la Iglesia. ¡Observen! “Habrán dos en el campo; Yo tomaré uno y dejaré otro. Habrán dos en la cama; Tomaré uno y dejaré otro”. Mostrando que la Venida del Señor, no será solamente en una cierta esquina, sino será universal. “Uno estará en el campo, trabajando”, de día. “El otro en una cama, durmiendo”, en el otro lado del mundo. Será un Rapto universal, y vendrá con la Aclamación, con la Voz de Arcángel, y la Trompeta de Dios sonará. Y los muertos en Cristo se levantarán. Y Ella será raptada, secretamente. ¡Oh, yo amo eso! La venida del gran Novio, y la Novia se ha aparejado Ella misma, esperando por ese momento secreto que ni aun Ella misma lo sabe. Pero Ella está aparejada, y vestida, y esperando por eso.
112Vemos Sus indicadores de señales en el mundo, que ella está lista para juicio. Vemos señales y maravillas en la iglesia, grandes cosas cumpliéndose. ¿Qué clase de gente deberíamos de ser? Listos en el momento, porque no sabemos cuándo El viene. “Estad listos también vosotros, porque no sabéis el minuto o la hora cuando vuestro Señor viene”. ¡Estén listos! Pues, Uds. no pueden alistarse en ese momento, porque El dijo que no podían.
113¿Cuántos de Uds., todos tal vez, han leído de las vírgenes? Unas eran prudentes y otras eran fatuas. Virgen significa “Pureza”. Todas ellas eran gente buena. Cada una de ellas, virgen, vasos santificados de Dios. Pero aquellas quienes tenían Aceite en sus lámparas, entraron, y las otras fueron dejadas afuera. Todas eran vírgenes, cada una. Gente que uno no pudiera apuntar con el dedo, a algo mal. Ellas, cada una, creyeron en la Venida del Señor. Ellas estaban listas para encontrarse con El, pero algunas de ellas dejaron que su Aceite se acabara.
114No permita que ése sea su caso. Mantenga Aceite en su lámpara. El Aceite es el Espíritu, el Espíritu Santo. Nunca permita que se Le salga de Ud. Cuando Ud. sienta que su amor se está apagando, su sinceridad a Cristo y a la-la Causa, rápidamente vaya a El Quien tiene la fuente de Aceite, y compre para Ud. mismo una rellenura del Espíritu Santo.
115Nuestra nación está perdida, moralmente corrompida y arruinada. Nuestra política, está corrompida y acabada. Nuestros líderes, oh Dios, ¿qué podemos hacer al respecto? Ud. puede poner un buen hombre, y él sale un estafador.
116Solamente hay Uno que nosotros podemos traer ahora, Ese es el Señor Jesús. Hagamos preparaciones para Su Venida.
117Yo quiero contarles una pequeña historia que escuché hace algunos años, ya para terminar. ¡Este repentino, Rapto rápido de la Iglesia!
118Ahora, Ud. dice: “Ciertas cosas sucederán, que me harán estar listo”. Alístese ahora mismo. Yo acabo de contarles a Uds. de Pearl Harbor y de muchos lugares en donde ellos rehusaron oír la advertencia. Ellos rehusaron escucharla. Nada quedó sino juicio Divino sobre la gente. Ahora, todos los que no se irán con Cristo, estarán bajo la ira de Dios y el juicio Divino. Por favor, no permitan que eso les suceda a Uds.
119No importa lo que el Tabernáculo Branham llegue a ser, no permita que sea Ud. Ud. sea un siervo de Cristo. No importa lo que el mundo eclesiástico haga, Ud. sea un siervo de Cristo. Eso no depende del Tabernáculo Branham, ni tampoco depende de ninguna otra iglesia. Eso depende de Ud., como un individuo, de estar listo a la Venida del Señor. Ud. debe de estar listo. Yo tengo que estar listo. Yo limpiaré mi vida. Depende de Ud. el limpiar su vida. Deje la mía en paz; yo dejo la suya. Ud. tiene que tener su vestido listo.
120Había un gran ranchero, que era dueño de un rancho enorme, metido en la parte norte de Colorado, cerca de la sección montañosa.
121Como todos Uds. saben, yo trabajé un poquito en ranchos en mi vida, cabalgando y demás. En uno de mis llamamientos de Dios, tenía puestas un par de espuelas viejas tejanas, con un rifle recargado en la silla de montar, y una pistola a mi lado, cuando yo escuché el soplar del viento en esos árboles, sonaba como una Voz diciendo: “Adán, ¿en dónde estás?”
122Yo miré hacia las estrellas, y escuché al Flaco, un vaquero anciano de Texas, soplando un peine sobre un pedazo de papel. Fue mi Jesús el que allí murió, Y mis pecados El perdonó; La hermosa Sangre que El vertió, Gloria al Salvador.
123Yo me cubrí el rostro con la cobija y traté de esconderme, porque Dios estaba mirando hacia abajo desde esas colinas.
124Fue en uno de esos ranchos, en donde las grandes compañías empacadoras compraban su ganado, los meten a las montañas, y luego los sacan después que tenían sus becerros, en-en el otoño, y los marcaban y vendían algo de la manada vieja, y los toros y demás, y entraban en la...acumulando sus grandes manadas de ganado.
125Y en un cierto rancho, el propietario, o el encargado, lo que llamamos allá, “el jefe”, el capataz. El tenía como unas cinco hijas. Todas ellas eran mujeres hermosas, jóvenes, solteras. Y había una jovencita allí, la cual era prima de estas muchachas, su padre y su madre habían fallecido. Y la llevaron allá para ser una...para vivir con su-su tío.
126Y esas muchachas, ¡si ellas no eran del tipo elegante o extravagantes!, Uds. saben, de ésas. Y ellas tomaban a esta pobre muchachita y la trataban como si fuera algún animal. Todo el trabajo duro se lo daban a ella. Ella lavaba los platos. Ella limpiaba. Ella arreglaba las camas. Ella-ella tenía que hacerlo todo. Y ellas solamente pasaban pintándose las uñas y dándose manicura, la cosa en sus labios, y todas arregladas, Uds. saben, muy remilgadas.
127Y ellas especialmente hicieron esto, cuando escucharon que de Chicago de la gran compañía empacadora, su hijo soltero, quien era dueño de todo, venía a visitar el rancho. ¡Oh, qué si ellas se adornaron con buena ropa! ¡Ah! ¡Y qué si se vistieron y se aparejaron para su venida! Y cada noche la conversación era que ellas iban a engatusar a este hombre joven y casarse con él. Quien...Entonces ellas serían dueñas del rancho, pues el hijo sería el heredero de todo. Así que ellas mismas se aparejaron.
128Así que, Uds. ven, hay un aparejamiento por hacerse. Uds. mismos se aparejan, uniéndose a la iglesia o algo, eso no es todo lo que se requiere. Uds. tienen que tener Aceite en su lámpara. ¿Ven? Uds. solamente están vistiéndose, diciendo: “Construiremos una iglesia grande. Perteneceremos a una mejor denominación. Tendremos-tendremos un organito de tubos para el Señor. Haremos asientos acojinados”. Eso no es lo que Dios requiere. [El Hermano Branham toca en el púlpito tres veces.-Ed.]
129Justicia es lo que Dios requiere, la de Su Hijo, Cristo Jesús. Eso son los vestidos. Pues la Biblia dice: “Las ropas blancas con las que ella está adornada, son las justificaciones de los santos”. Así que ella...
130Estas muchachas pensaron que ellas se arreglarían bien para la venida de este mancebo. Por supuesto, esa pobre primita, que me recuerda de una desechada por allí. Uno la puede apreciar a ella. Ella era una mujer hermosa. Pero, ¡oh hermano! Ella era una buena muchachita, pero ella ni siquiera era considerada entre ellas, no como un familiar.
131Ahora, eso es como el cuadro verdadero de la verdadera Iglesia hoy, ante las denominaciones. [Porción no grabada en la cinta.-Ed.] Ni siquiera es considerada; un montón de interdenominacionales, un montón de desechados.
132Así que la pobrecita siguió adelante, trabajando. Y cuando el mancebo llegó...
133Ellas no lo sabían, pero él vino buscando una esposa. El estaba hastiado y cansado de las muchachas de la ciudad quienes se mantenían todas arregladas, y, oh, Uds. saben, visitando las cantinas, y paseándose en los Cadillacs, y cosas diferentes. El-él estaba hastiado y cansado de eso. El pensó: “Iré al Oeste y me buscaré una-una muchacha verdadera, que será una madre verdadera para mis bebés. Y alguien que no frecuentará todos los círculos de costura y las-y las sociedades y cosas, sino que será una madre verdadera”. ¿Qué encontró él cuando llegó allá? Sino la misma cosa que él había condenado en Chicago.
134¿Me pregunto si el Señor Jesús encontrará una iglesia, solamente una denominación, solamente de nombre, “una iglesia”, sin Aceite en las lámparas, no lista para irse? Oh, ellos tienen vestidos finos. Ellos tienen las más grandes iglesias, las más grandes de esto, y todas estas cosas. Pero Dios no quiere eso. El lo quiere a Ud. como un individuo. Ellos pudieran tener los mejores pastores, ellos pudieran tener la mejor mesa directiva de diáconos, pero El lo quiere a Ud. con Aceite. El viene a llevarse ese Aceite y a esa Novia.
135Y mientras él, ese muchacho las observaba, él se desalentó. Y esa noche ellas estaban teniendo algo en ese orden...En esos días, hace mucho tiempo, ellos lo llamaron el “Charleston”, lo cual es algo como “rock-and-roll”. Y ellas iban a tener una de esas grandes fiestas. Muchos de Uds. hermanos, recuerdan ese baile del “Charleston” que bailaban, allá cuando yo era un niño, cuando yo estaba allá en el mundo. Y así es que ellas tenían sus vestiditos de color negro y blanco puestos, Uds. saben, para bailar el...Oh, era llamado “Charleston” y “color negro abajo”. Así es como ellos lo llamaban. Y ellas tenían esos vestidos de dos tonos, y ellas iban a hacer estos bailes.
136Y, pero, este muchacho estaba harto de toda esa cosa. El estaba buscando una verdadera muchacha, así que él se salió de la fiesta. El las estaba observando. El entró para mirarlas.
137Así es otro Hijo que yo conozco. Otro Hijo vendrá a su iglesia. El...Hijo de Dios, El vendrá allí. El mirará alrededor. El mirará que están bien vestidos. El- El sabrá que Ud. es un buen miembro. Pero El está buscando algo diferente que solamente una tendencia regular de iglesia.
138Así que él miró alrededor, después de un rato, él estaba tan desanimado. El se salió.
139Y regresando, caminando a la luz de la luna, hacia el dormitorio, él escuchó a alguien como que canturreaba. El miró alrededor. Y allí iba esta jovencita con una bandeja grande de agua de platos lavados, entrada la noche, descalza, para tirar el agua de los platos lavados. Y tan pronto como él la vio, algo dijo: “Esa es ella. Esa es”. Así que él se puso en el camino. Y cuando ella...Eso fue cuando ella regresaba al lado de la cerca del corral, y él estaba parado allí. Y ella casi se desmayó.
140El dijo: “¿Cómo está Ud.?” Y él dijo: “¿Cuál es tu nombre?” Y ella le dijo su nombre, y era el mismo nombre del patrón del rancho. Dijo: “Entonces yo no puedo entender cómo esto...¿Es ése tu padre?”
141Dijo: “No. Yo solamente soy una prima, ¿ve Ud.? Mi padre y él eran hermanos. Yo tengo el mismo apellido. Pero yo...Ese, ése es el patrón”.
142Ud. pudiera tener el nombre de iglesia, pudiera tener el nombre de Tabernáculo Branham, o Metodista, o a cualquier iglesia que Ud. vaya. Eso no es, amigo. ¿Ve? Es algo diferente. Es su carácter. Eso es a lo que Dios está mirando. Ud. pudiera ser Metodista. Ud. pudiera ser Bautista. Ud. pudiera ser Presbiteriano. No es eso. Es carácter a lo que Dios mira. No solamente carácter terrenal, sino carácter del Espíritu Santo. “Estas señales seguirán a los que creen”, Jesús dijo, en el capítulo dieciseisavo de San Marcos.
143Ella estaba tan sorprendida que-que él aun le hubiera hablado a ella. Y ella bajó su cabecita, y ella corrió para meterse a la casa.
144El estuvo allí por una semana o dos, y él miró todo alrededor, por todas partes. Y él ya nunca dijo nada más, pero siguió observándola. Y la noche antes que él se fuera...El iba a salir a la mañana siguiente. Ellos estaban teniendo otra gran fiesta. Y él estuvo esperándola. El no podía encontrarla. El sabía que ella tenía que lavar los platos y demás, para que el peor trabajo pesado y todo pudiera ser terminado.
145Y ésa es de la manera que la verdadera Iglesia de Dios tiene que soportarlo algunas veces, el peor quehacer, todos los nombres escandalosos, y todo lo que es malo, que es echado sobre Ella. Y Ella es una gran ave salpicada. Todas las otras aves se congregan en contra de Ella. No importa. Su nombre está en el Libro de la Vida del Cordero. Ella extenderá sus grandes alas algún día para volar. Ella está lista. Esas manchas significan la Sangre de Cristo salpicada en Ella. ¿Ven? Uds. lo han leído en su Libro, la Biblia.
146Y este muchacho encontró a la damita esa noche saliendo. El dijo: “Yo te he observado. Nadie mas lo sabe mas que yo”. El dijo: “Yo he venido aquí buscando una esposa. Y de todo lo que yo he visto, tú llenas los requisitos”. ¿Cómo se sintió ella? El hijo del dueño preguntándole ahora si ella sería su esposa.
147Imagínense cómo se han de haber sentido esas muchachas cuando ellas miraron por sus ventanas, y vieron cogiéndose de manos, con esa primita despreciada, al hombre que ellas trataron de engatusar con todos sus vestidos finos y adornados, y coqueteo. Y él dijo: “¿Te casarías conmigo?” “Oh”, ella dijo: “Señor, yo no soy digna”.
148Esa es de la manera que la verdadera Iglesia se siente al respecto: “Yo no soy digno. Yo puedo...Si tan sólo pudiera lavar Tus platos, eso sería suficiente”. ¿Está Ud. dispuesto a tomar ese lugar? ¿Pudiera Ud. lavar los platos de la Cena? ¿Estaría Ud. dispuesto a ser llamado fanático? O, ¿estaría Ud. dispuesto a tomar el camino con los pocos despreciados del Señor? ¿Está Ud. dispuesto?
149¿Está Ud. dispuesto, en su trabajo, ser marcado: “Hay un hombre, que es un fanático religioso, porque él no bebe, él no fuma, él no baila, él no anda con mujeres”? “Hay una mujer que anda con su rostro inclinado, ella camina como...por la ciudad. ¿Ella no es...ella no se une a nuestros círculos?”
150¿Está Ud. dispuesto a tomar el camino, aparejarse Ud. mismo para la Venida del Señor? Si Ud. está...Si Ud. lo hace, Ud. estará esperando que El venga. Ud. se gozará en Su Venida. No será una cosa espantosa. Será el momento más agradable que Ud. pueda pensar, la Venida del Señor. “Todos aquellos que aman Su Venida”.
151Así que, cuando él se fue, le dijo a ella que él regresaría a cierto tiempo. Dijo: “Cuando tú empieces a mirar...” Era el invierno. Dijo: “Cuando tú empieces a ver esos árboles allá empezar a brotar, ese mezquite y demás empezar a tomar una nueva vida”, dijo, “entonces yo regresaré como para el tiempo de primavera”.
152Yo entiendo, yo no pudiera decirlo que fue verdad, pero la muchacha solamente ganaba un dólar con setenta y cinco centavos por semana por su trabajo. Pero ella ahorró cada centavo de eso. ¿Por qué? Ella se estaba aparejando para la boda que iba a ser. Ella estaba ahorrando su dinero para su vestido de novia. Pues él dijo: “Nos casaremos aquí mismo en el rancho cuando yo regrese otra vez”. Ella ahorró su dinero todo el año. Ella estaba feliz. A ella no le importó lavar los platos. A ella no le importó planchar la ropa, o barrer el dormitorio, o lo que fuera. Ella estaba comprometida con el dueño del rancho.
153¿Qué nos importa lo que el mundo dice, a un verdadero Cristiano? ¿Qué nos importa si tenemos que ser despreciados y rechazados? “Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra”. El Hijo del Jefe viene, un día, y vamos a ir a la Cena de la Boda”. ¿Qué nos importa eso a nosotros, si Ud. ama Su Venida?
154Después de que todo...Los días pasaron. Las hijitas, las primitas, le hicieron burla, bailaron alrededor de ella, e hicieron todo lo demás. “Bien”, dijeron: “¡Pobre niña tonta! ¿No sabes tú si él?...Claro, él era como cualquier otro hombre. El sólo estaba bromeando contigo”.
155Pero el Hijo de Dios no bromea. “Excepto que un hombre sea nacido otra vez, no habrá manera...” A mí no me interesa cuán bueno Ud. se vea, cuán religioso Ud. sea, cuál sea su posición en el país. Ud. pudiera ser un político. Ud. pudiera estar en el gobierno federal. Ud. pudiera estar en la Católica, Presbiteriana, o en cualquier iglesia que Ud. quiera estar. Pero, es que: “Excepto que un hombre sea nacido otra vez, Ud. no entrará. Y estas señales seguirán a los que creen”. Yo estoy solamente citando Su Palabra.
156Finalmente, cuando la hora vino, ella empezó a ver esto, que brotes empezaban a salir en los árboles. Ella supo que él estaría allí en cualquier momento. Y él dijo: “Yo trataré de llegar exactamente al atardecer, para casarnos e irnos aprisa”. Y cada tarde, al atardecer, cuando ella...ella iba y se ponía, se aparejaba, se ponía su vestidito de boda, y esperaba en la puerta del cerco.
157Y estas primitas venían y se reían de ella, y se burlaban de ella, y decían: “Pobre niña tonta, ignorante. ¡De pensar que el-el hombre quien es dueño...El es el Presidente, mejor dicho, de la compañía, que su muchacho, se casaría con una lavaplatos!”
158El estaba buscando por virtud, no vestidos. El tenía bastante dinero para comprar todos los vestidos que fueran necesarios.
159A Dios no le importa cuán grandes son sus cosas elegantes que Ud. tiene. El es dueño de todo en el mundo. Así que, El quiere virtud. El quiere algo que es real.
160Y así que, finalmente, una tarde, mientras ella estaba allí parada, y ellas estaban riéndose y haciendo burla de ella, y diciéndole que ella era tonta. De repente, ellas escucharon cascos y trote de caballos. ¿Qué sucedió? Cruzando la colina venía un “Buckboard”. Ahora, un buckboard, es una carreta pequeña, abierta de arriba, muy popular en el Oeste. Y los caballos todos tintineando y todo, viniendo. Cruzando la colina, venía este carruaje, y se paró enfrente de la puerta del cerco. Y ella corrió. Ella dijo: “Yo sabía que tú vendrías”. Así será para la Iglesia algún día.
161Ella se echó en sus brazos, y él dijo: “Cariño, yo he tenido a un hombre asignado en este rancho desde que me fui de aquí el año pasado, que me trajo un reporte de todo lo que tú has hecho”.
162Dios tiene a un Hombre asignado en este tabernáculo, en esta mañana, El se llama el Espíritu Santo. El conoce los secretos de su corazón. El sabe todo lo que Ud. ha hecho, o lo que Ud. piensa. El le dice al Padre todo lo que Ud. hace. El lleva el mensaje de acá para allá.
163El dijo: “Y él me ha dicho que tú has esperado, y tú has trabajado, y tú has laborado pacientemente, esperando que yo viniera. Ahora, tú has sido una esclava por mucho tiempo, pero ahora tus días de esclavitud se han terminado. Yo he traído al ministro, aquí bajo este enrejado de rosas, tú llegas a ser mi esposa”. El la besó, le puso el anillo de boda en su dedo, y la levantó y la sentó en el carruaje, con sus brazos alrededor de ella. Y se salió, para encontrar este gran palacio nuevo en Outer Drive en Chicago, lo seleccionado de la nación, en donde ella podía vivir como su novia.
164¿Por qué? Ella estaba lista. Ella había vivido y había sido la clase de mujer que él quería. Sucedió exacto en el momento.
165Y esa repentina, Venida secreta del Señor, el mundo no sabe qué va a suceder, pero nosotros sí. Está a la mano. No sean como la jovencita a la que ellos la despojaron de sus ropas, en Pearl Harbor, Uds. caerán en desgracia. Sean como La que se aparejó a Sí misma, y guardó Sus virtudes, y estaba esperando por la Venida del Señor, porque será secreta y repentina.
166Mientras Uds. piensan en esas cosas, inclinemos nuestros rostros a El, Quien vendrá.
167Antes que hablemos con El, cada hombre en su propia manera, cada mujer, niño, o niña. Y mientras yo estoy hablándole a El y sabiendo que su Agente secreto, Aquel que no pueden ver con sus ojos, así que El es un Agente secreto, el bendito Espíritu Santo está en este edificio. ¿Quisieran Uds. que El los recuerde ante el Padre, en esta mañana, que Uds. quieren estar listos, y cuando El venga, irse con El? Si Uds. quisieran, ¿levantarían su mano a El? El Señor los bendiga. Yo pienso que prácticamente toda mano en el edificio; la mía, también. “Yo quiero, Espíritu Santo, que Le digas al Padre: ‘Ten misericordia de mí. Yo-yo estoy tomando el lado con Sus despreciados. Yo-yo quiero irme, quiero estar listo. Yo-yo quiero estar listo en estos momentos, porque El puede venir antes que el servicio se termine’”. Naciones confusas, Israel despertando, Son señales que el profeta habló. Los días gentiles contados han sido La Eternidad pronto será. La redención cerca está La humanidad teme ya. Clama por Su Espíritu Y se lleno de El La redención cerca está. La higuera brotando, Israel retornando,
168¡Oh Dios! ¡La higuera está echando sus brotes, Israel retornando como una nación! ¡Cuando yo escuché a nuestro pastor en esta mañana, hablar, de orar por Israel! ¿No saben Uds. que eso es el echar de los brotes? El vendrá en ese tiempo.
169Viendo ese documental Tres Minutos Antes de Medianoche, ese artículo, viéndolo en-en mi propia cámara, o proyector, en mi sótano, cuando estos Judíos ancianos, inválidos viniendo en barcos y todo, de todas partes del mundo. El reportero dijo: “¿Uds. vienen a su tierra natal, para morir?” El dijo: “No. Nosotros venimos para ver al Mesías”.
170La higuera está creciendo. ¿No pueden verlo? El Día de Redención está cerca. Falsos profetas mintiendo, La Verdad de Dios negando, Que Jesús el Cristo es nuestro Dios; ¿Pueden ver en dónde estamos? Pero andaremos en donde los apóstoles anduvieron. La redención cerca está, La humanidad teme ya, ¡Piénsenlo! Clama por Su Espíritu Y se lleno de El La redención cerca está.
171Señor Dios, en este gran momento, cuando yo miro a esta pequeña congregación y veo rostros rojos y mejillas manchadas con lágrimas, estamos conscientes que el gran Agente secreto está parado cerca, el Espíritu Santo.
172Ahora permítenos tomar el lado con los pocos despreciados del Señor. Si hay pequeños escrúpulos en nuestro vecindario, entre la gente, entre la iglesia, o lo que sea, eso no tiene nada que ver con nosotros. Nosotros no mancharemos nuestros vestidos con las cosas del mundo, ya más. Porque Tú vendrás algún día en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, ese repentino, Rapto secreto de Tu Iglesia. Tú estarás viniendo por la colina del tiempo, bajando del arco iris horizontal, para llevarte la Iglesia, porque la Escritura dice: “La Trompeta de Dios sonará. Y los muertos en Cristo resucitarán. Y nosotros seremos arrebatados con ellos, en el aire, para encontrar al Señor, y estaremos siempre con el Señor. Por lo tanto mis hermanos consolaos los unos a los otros con estas palabras”.
173Permite que suene en lo profundo de los corazones de esta congregación en esta mañana. Te alabaremos en el Nombre de Jesús. Amén.