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~ EL OJO DE DIOS ~
1… Y ahora eso depende del Espíritu Santo por toda la audiencia, y de los Ángeles del Señor presentes para ministrar en el Nombre de Cristo.
2Esta tarde estaba leyendo una Escritura mientras estudiaba en el libro de los Salmos. Deseo leerla sólo por un momento, unos cuantos versículos de eso, diré que son dos versículos. Es el Salmo 32, versículos 7 y 8. Tú eres mi refugio;…
3Me encanta eso que David está diciendo, que Dios es Su refugio. Cómo me encanta pensar que tenemos un refugio, que la gran Presencia de Dios puede ser nuestro refugio donde podemos escondernos de las cosas del mundo. Y cuando llegan los problemas, Él es nuestro refugio. Y en el versículo 8, él dice: …Sobre ti fijaré mis ojos. [La versión de la Biblia en inglés dice: “Te guiaré con mi ojo”. —Traductor]
4Yo estaba pensando… Dios hablando allí, cómo es que Él nos guiaría con Su ojo. Y el saber que Su Presencia siempre está cercana y que Él nos guía. Y yo estaba pensando en cuán apropiada es esa Escritura para el verdadero siervo de Cristo. En San Juan 5:19, cuando Él dice: “De cierto, de cierto os digo que el Hijo no puede hacer nada de Sí mismo, sino lo que viere hacer al Padre,… eso hace el Hijo juntamente”.
5¡El gran ojo de Jehová! Jesús estaba mirando a través de Su ojo. Debe haber sido los ojos de Jehová por los cuales Él estaba mirando cuando Simón llegó, y Él le dijo que su nombre era Simón, y que se lo iba cambiar a “Cefas”, y le dijo que el nombre de su padre era Jonás. Tuvo que haber sido el ojo de Dios por el cual Él estaba mirando.
6El ojo de Dios ha estado con los profetas a través del las edades, que podía ver de antemano lo que iba a acontecer. No pudo haber sido otra cosa sino el ojo de Dios cuando Natanael fue traído por Felipe a Su Presencia, y Jesús le dijo: “He aquí un Israelita”. Y él le dijo: “¿De dónde me conoces, Rabí?” Él respondió: “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo del árbol, te vi”. Debe haber sido el ojo de Dios a través del cual Él estaba mirando.
7Debe haber sido el ojo de Dios en San Juan 4 cuando Él vio que la mujer tenía 5 maridos. Fue el ojo de Dios por el cual Él estaba mirando cuando aquella mujer tocó Su vestidura y virtud salió de Él. Y Él miró por toda la audiencia hasta que halló a la mujer y supo cuál era su problema.
8No pudo haber sino otra cosa sino mirar a través del ojo de Dios cuando Él percibió los pensamientos de los fariseos, cuando ellos dijeron en sus corazones: “Tú eres belcebú”.
9Fue el ojo de Dios por el que Él estaba mirando cuando percibió los pensamientos de los discípulos, mientras ellos razonaban diciendo: “¿Quién sería el mayor entre ellos?”.
10Fue el ojo de Dios a través del cual Él estaba mirando cuando fue al estanque de Betesda y miró alrededor y encontró a un hombre en un jergón, y supo que él había estado en esa condición durante treinta y ocho años.
11Y qué consolación hay en la Escritura que leímos anoche, donde hallamos que Jesús dijo: “Las Escrituras no pueden ser quebrantadas”.
12Y luego cuando Jesús se marchó y ese gran ojo de Dios que había de guiar, Él prometió: “Las cosas que yo hago, las obras que yo hago, vosotros también las haréis”. Y ese ojo que guía no habría de irse con la partida del Señor Jesús. Él habría de continuar en Su iglesia para siempre. Y cuando Él se levantó al tercer día, y ascendió a las alturas, envió al Espíritu santo para que en esta noche la Iglesia pueda mirar a través de ese mismo ojo que guía a Su pueblo a toda verdad. Y Él es la verdad.
13Y qué contentos estamos esta noche en saber que esas Escrituras no pueden ser quebrantadas, y saber que ese mismo ojo que nos guiará en nuestra presencia en esta noche, o que en esta noche estamos en Su Presencia; que nos guiará de la enfermedad a la salud, que nos guiará de todas nuestras aflicciones a la cruz, que nos guiará de la aflicción a la buena salud, que nos guiará de una vida pecaminosa a una vida santa y apartada en Dios. Esa Presencia de Dios siempre está cerca.
14Jesús dijo: “He aquí, yo estoy con vosotros siempre, y hasta el fin”. Y estamos acercándonos al fin. Entonces, así como Jesús lo confirmó, ese ojo que guía estuvo con Él en los días cuando se manifestó a los judíos, antes del fin de esa edad de la iglesia para los judíos, Él lo manifestó al mirar a través del ojo de Dios.
15Él hizo la misma cosa ante los samaritanos. Y ahora quedan los gentiles. Y esta noche Dios todavía mira a través de ese mismo ojo, porque Cristo es el mismo de ayer, hoy y por los siglos.
16Y Él todavía mira a través del ojo de Dios siendo que Él puede con Su gracia y poder santificador, limpiarnos y nos ha llamado a ser Sus hijos e hijas, para usarnos como las vides o los pámpanos en la Vid, para mirar aún a través del ojo de Dios para ver lo que ha acontecido y lo que acontecerá. Y mientras que miremos a través del ojo de Dios no andaremos en tinieblas.
17El ojo de Dios refleja Su voluntad, refleja Su Espíritu, refleja Su Palabra. ¿De qué serviría todo nuestro entrenamiento? ¿De qué serviría toda nuestra enseñanza y nuestra teología, si no hubiera algo que nos mantuviera equilibrados? ¿De qué le serviría a un barco tener grandes velas y grandes válvulas y popas finas, y balsas en él, una gran brújula en el interior, si no tuviera un timón? ¿Qué si no tuviera ni brújula ni timón? Simplemente sería llevado de acá para allá por el viento.
18Pero estamos agradecidos de que Dios tiene tanto timón como brújula. Él nos hace saber en dónde estamos parados hoy, y lo que acontecerá. Él dijo: “No te dejaré ni te desampararé”. Así que miremos en esta noche a través del ojo de Dios y veremos que Él nos guiará al Calvario.
19Y en el Calvario todo fue consumado. “Él fue herido por nuestras rebeliones, y por Sus llagas fuimos nosotros sanados”. Cada pecador aquí en esta noche fue salvado cuando Jesucristo murió en el Calvario. Cada persona enferma fue sanada cuando Jesús murió en el Calvario. Él consumó la obra.
20Lo único que puede hacer Dios hoy es ungir ministros para que prediquen la Palabra, o colocar dones en la Iglesia para apuntarlo a Ud. hacia la obra consumada de nuestro Señor Jesús. Que Dios lo conceda en esta noche, es mi oración, mientras oramos.
21Dios eterno y bendito, Quien resucitó al Señor Jesús de los muertos, y le levantó colocándole a la diestra de la Majestad en las Alturas, para interceder en base a nuestra confesión… Y venimos en esta noche con esa confesión, para decir que creemos toda Palabra que Él nos enseñó en Su Palabra.
22Y confesar es “decir lo mismo”. Y nosotros creemos que Él es el mismo de ayer, hoy y por los siglos. Entonces si Su Presencia está aquí y lo declara a Él vivo después de mil novecientos años, en la clausura de esta edad o dispensación gentil… Ven, Señor Dios. Una Palabra de parte tuya significará más que todas las palabras que todos nosotros pudiéramos decir. El sólo verte a Ti hablar con Tu gran poder, llevaría los corazones a un lugar al cual quizás nunca antes hayan llegado.
23Y traería la fe a un cierto nivel para la sanidad de los enfermos y convicción al pecador, para que él o ella se arrepientan de sus pecados. Y te rogamos en esta noche, Señor, que nuestros cuerpos puedan estar rendidos a Ti en una manera tan perfecta, que Tú puedas hablar a través de nosotros. Concede estas bendiciones, Señor.
24Dándonos cuenta que nuestra voz, al pasar por este micrófono, declara que hay algo vivo, porque el micrófono sería un mudo si no hubiera algo que hiciera ruido tras él. Y de esa manera, oh Dios, seríamos nosotros. Pero habla, Señor Jesús, mientras que nos rendimos a Ti para servicio. E inclinaremos nuestros rostros en humildad y te daremos alabanza, a medida que invocamos Tu Presencia. Tenemos derecho de hacerlo porque Tú prometiste que lo harías. Y Tú lo harías en base a eso, no porque tengas que hacerlo, sino porque lo prometiste y las Escrituras no pueden ser quebrantadas. Ellas tienen que cumplirse.
25Por lo tanto, Señor, esperamos humildemente como siervos Tuyos en base a la manifestación de la resurrección de Jesucristo. Porque lo pedimos en Su Nombre. Amén.
26Ahora depende de Dios. Y si Él nos bendice con Su Presencia, saldremos con corazones felices como aquellos que venían de Emaús, si Él se revela a nosotros.
27El ministro ha hablado; los cantos han sido entonados, y la oración ha sido hecha; la Escritura ha sido predicada. Ahora es tiempo para que Dios hable. Y Dios no puede hablar a través de nuestro—de esta manera, y obrar cosas a menos que alguien esté aquí para escucharlo.
28“Él no pudo hacer muchas obras poderosas por causa de la incredulidad de ellos”. Así que, pueda nuestra conciencia y nuestras emociones ser conmovidas en esta noche, si Él nos bendijera al venir a este edificio aquí y darse a conocer de que Él es el amoroso Jesús resucitado.
29Ahora, vamos a llamar la línea de oración, no a muchos, sino sólo unos cuantos para que vengan a la plataforma. Creo que dijeron que las tarjetas de oración que se iban a repartir en esta noche eran las “P”, como en “Pablo”. Anoche tomamos un grupo de ellas; así que en esta noche creo que fue a partir de la 50 y pico, anoche desde la 75 o algo así.
30Así que, comencemos y llamemos a unas cuantas, siendo que la hora se está yendo, se nos está pasando muy rápido. Empecemos con la 85 y vayamos hasta la 100, para que pasemos a alguien hasta acá arriba. ¿Quién tiene la tarjeta de oración P-85? ¿Pudiera Ud. levantar la mano para que así sepamos que Ud. está aquí? Tal vez llamé la que no era… ¿Qué dice? ¿La P-85? Oh, esta señora aquí, muy bien, señora.
31Venga hasta aquí. 86, ¿levantaría su mano? Tarjeta de oración P-86. La señora…Todos los que tengan tarjeta de oración, miren a los que no pueden levantarse, algo así, o que no pueden mover las manos, o si Ud. está…
32Miren las tarjetas de sus vecinos. Tal vez sean sordo mudos. 85, 86, 87. Tarjeta de oración 87, allá arriba en el balcón. Están repartidas por todo el edificio. Los muchachos las reparten. 87, 88, oh, en el… Muy bien. 88, 89. Tarjeta de oración P-89. La señora allí. Gracias señora por ayudarla. Tal vez ella es sorda. 89, 90. ¿Quiere levantar su mano? ¿Puedo ver a alguien? ¿Tarjeta de oración P-90? La señora… Muy bien.
3391, tarjeta de oración P-91. 92, 93, 94, 94. Muy bien, 95, 95, tarjeta de oración P-95. ¿Pudiera levantar su mano? En la línea. 96. ¿Ven?, pudiera ser alguien… Ahora, subir aquí no significa que Ud. va ser sanado, de ningún modo. Ud. puede ser sanado en su asiento igual como puede serlo aquí.
3496, 97, 98, 99, 100. Ahora, si podemos traer a estos a tiempo, comenzaremos allá atrás en algún otro lado y así continuaremos trayéndolos hasta acá arriba.
35Pero ahora, subir aquí no quiere decir que Ud. va ser sanado. Ud. puede ser sanado allá en donde está de igual manera como puede ser sanado aquí. Dios lo sanará a Ud. en base a los meritos de su fe, y sólo eso. Así como Ud. cree…
36Ahora bien, ¿cuántos allá no tienen una tarjeta de oración, y Uds. quieren que Dios los sane? Ud. no será llamado a la plataforma pero Ud. quiere que Dios lo sane, levanten sus manos, en cualquier parte del edificio. Por esa razón tenemos que repartir tarjetas, para así alinearlos.
37Muy bien. Uds. hagan esto. Simplemente miren hacia Cristo. La Biblia dice que “Él es el Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades”. ¿Cuántos saben eso?
38Bueno, una mujer tocó Su vestidura y Él dijo: “Me debilité”. Y ella se fue a alguna parte de la audiencia. Y Jesús dijo que se había debilitado, que virtud había salido de Él. Luego miró por todos lados hasta que encontró a la mujer. ¿Cuántos han leído ese relato?
40Bueno entonces, ¿dice la Biblia en Hebreos 13:8, que Jesús es el mismo de ayer, hoy y por los siglos? La Escritura dice que Él es un Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades.
41Entonces miren en esta noche, no a un predicador, no a uno de sus hermanos o hermanas, sino miren a Cristo Quien ha… No exactamente al Calvario. El Calvario es donde fue pagado el precio, pero Cristo ya no está en el Calvario en esta noche. Él está en la Presencia de Dios, viviendo siempre para interceder en base a nuestra confesión. El Espíritu de Cristo está aquí en esta noche.
42Y fíjense mientras están alineando a la gente. Cuando Cristo estuvo aquí en la tierra, Él dijo: “Yo salí de Dios, y vuelvo a Dios”. ¿Saben Uds. que esa es la verdad? ¿Cuántos creen que Cristo estuvo con los hijos de Israel en el desierto? ¿Que esa Columna de Fuego que guió a los hijos de Israel Era Cristo? ¿Creen Uds. que el Ángel del pacto estaba en la zarza ardiente? Él dijo que sí.
43“Antes de que Abraham fuese, YO SOY”. Y YO SOY fue el que le habló a Moisés en la zarza. Entonces Dios fue manifestado en carne para quitar el pecado; el cual estuvo en el cuerpo de Su Hijo, Cristo, porque Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo.
44Él se expresó a Sí mismo a través de Cristo. Y Cristo dijo: “Yo salí de Dios (de la Columna de Fuego) y regreso a esa condición”. Después de Su muerte, sepultura y resurrección, Pablo se encontró con Él en el camino a Damasco, y Él estaba nuevamente en forma de Luz. ¿Cuántos saben que eso es verdad?
45Bueno, cualquier espíritu dará testimonio de sí mismo. Cualquier vida dará testimonio. La vida de una… Como he dicho antes, la vida de una calabaza producirá calabazas. Las uvas producirán uvas.
46Jesús dijo: “Yo soy la Vid; vosotros los pámpanos”. La vida que está en Uds.… Si yo les dijera que el espíritu de un bandido estuviera en mí, Uds. esperarían que yo tuviese unas armas grandotas y que fuese peligroso. Si yo les dijera que el espíritu de un artista estuviera en mí, yo sería capaz de pintar los cuadros que pinta un artista. Y si decimos que el Espíritu de Cristo está en nosotros, hacemos las cosas que Cristo hizo.
47Yo creo que la fotografía aquí, no de mí, yo no tuve nada que ver con eso en lo absoluto. Es Cristo expresándose a Sí mismo a Su pueblo. Entonces, si este ser fotografiado aquí en Alemania y en diferentes lugares, y ante los grandes hombres… Aun el FBI examinó la fotografía: George J. Lacy. Y si se demostró que era un Ser sobrenatural, y se parecía a la misma Columna de Fuego, entonces era Cristo todavía con Su iglesia. “Nunca te dejaré ni te desampararé”. Entonces, “Las obras que Yo hago, vosotros también las haréis”. Hará la misma clase de obras que Él hizo si es el Espíritu de Cristo. Si no es el Espíritu de Cristo, no hará esas obras. En base a esto, digamos…
48¿Es Ud. la señora por la que se orará? Quiero saber cuántos hay en el edificio que levantarían sus manos a los cuales yo no conozco. Veamos sus manos, todos en el edificio, también en la línea de oración, a los cuales yo no conozco.
49Aquí está un cuadro Bíblico. Ahora, recuerden, la Biblia fue escrita por el Espíritu Santo. Y el Espíritu que escribió la Biblia aún vive. Él no se hace diferente. Él no conoce más hoy de lo que conocía entonces, porque para comenzar Él fue infinito.
50Y si Dios hizo algo en el principio, y si las mismas circunstancias surgen nuevamente, y si Él actúa diferente como lo hizo en el principio, entonces Él actuó mal. Él tiene que seguir siendo el mismo. Él no se hace más sabio como nosotros, porque para comenzar Él fue infinito.
51Y la Biblia es tanto histórica como profética. Ella es una historia de amor y nos describe a Cristo. Entonces si el Cristo de la Biblia no está muerto sino vivo, Él tiene que manifestarse como el mismo al igual que lo hizo en la Biblia.
52Ahora, aquí está una mujer. Esta querida y amada persona está…Nunca la había visto. Ella parece tener la edad de mi madre. Nunca en mi vida la había visto. Y somos totalmente desconocidos el uno para con el otro. Y este es un cuadro de una escena Bíblica, como fue en San Juan el capitulo 4, cuando un hombre y una mujer… Jesús junto al pozo con la mujer, y Él le habló a ella…
53Ahora, fíjense, Él iba camino a Jericó pero necesitaba pasar por Samaria. ¿Por qué? Él acababa de decir en San Juan 5: “Yo no hago nada hasta que primero el Padre no me lo muestre”. ¿Creen Uds. esa Escritura? Entonces Él nunca obró un milagro sin que Dios le mostrara primero. “De cierto, de cierto os digo, que el Hijo no puede hacer nada en Sí mismo, sino lo que viere hacer al Padre, eso hace el Hijo juntamente”. ¿Ven?
54Y mi querida y amada hermana, si hubiera algo que yo pudiera hacer para ayudarle a ponerse bien, o sea cual fuere su problema… Ud. pudiera ni siquiera estar enferma. Yo no lo sé. No la conozco. Si hubiere algo que yo pudiera hacer para ayudarle…Si es por finanzas, yo pudiera darle muy poco de dinero, porque no tengo sino sólo un poquito. Si fuere un problema conyugal, yo trataría de conversar con su ser querido. Yo haría todo lo que pudiera.
55Pero ahora, en cuanto a sanidad… Si se trata de sanidad, ya está efectuada, si Ud. está buscando sanidad de parte de Cristo. No dependería de mí el hacer eso, o de nadie más. Dependería de Dios.
56Pero Dios ya lo ha hecho de acuerdo con Su Palabra. Entonces, lo único que podemos hacer nosotros como ministros, algunos de los hombres quienes son capaces de hacerlo, es explicarlo a través de las Escrituras. Esa es la manera inicial. Eso lo concluiría, si sería yo o Ud. Pero Dios es tan bueno. Él mueve cada piedrita de manera que todos… Él ama a la gente, y Él está tratando de hacer algo más para llevarlos a creer en Él y tener fe en Él.
57Ahora, si el Señor Dios me revelara aquello por lo que Ud. está parada aquí, así como lo hizo con la mujer samaritana junto al pozo…Él descubrió su problema. Y tan pronto como le dijo en dónde estaba su problema, ella dijo: “Señor, me parece que eres profeta. Nosotros sabemos que cuando el Mesías venga, Él hará estas cosas, nos mostrará estas cosas”.
58Y ella creyó que Él era un profeta, pero Jesús le dijo: “Yo soy el que habla contigo”. Y ella corrió a la ciudad y dijo: “Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo lo que yo he hecho. ¿No será este el Mesías?”. Si esa fue la señal del Mesías entonces, es la señal del Mesías hoy, si Él sigue siendo el mismo de ayer, hoy y por los siglos.
59Él hizo la misma cosa cuando lo declaró a gente de raza judía al traer…Felipe fue y halló a Natanael treinta millas alrededor de la montaña y le trajo. Y Jesús le dijo que Él sabía en dónde estaba y lo que había hecho.
60¿Qué pensaron los fariseos de eso? Ellos dijeron que era el diablo. Y Jesús les dijo: “Yo os perdono, pero cuando el Espíritu Santo venga para hacer la misma cosa, una palabra en contra de Eso nunca será perdonado en este siglo ni en el venidero”.
61Ahora Uds. pueden ver en dónde estamos nosotros parados. Ahora mismo, el Evangelio tiene que ser probado correcto o errado. Si Cristo hizo una promesa como esa, Él está obligado a Su Palabra.
62Y qué consolación es saber que la religión que servimos, Dios es la única religión en el mundo que puede probar que su Dios está vivo. Yo he tenido el privilegio de pararme ante veinte y treinta religiosos diferentes, personas de diferente religión que creen en diferentes dioses: mahometanos, buda, sikh y jainos, y oh, de todas las distintas clases, e indígenas en mantas y con ídolos en las manos. Pero nunca ha habido nadie… El hombre ha hecho grandes afirmaciones, pero sólo hay un Hombre quien dijo: “Yo tengo poder para poner mi vida y volverla a tomar”. Y Él lo hizo. Eso hace mil novecientos años (¡bendito sea Su Nombre!), y Él aún vive. Él no está muerto.
63Como Uds. lo ven, no es en algún rincón oscuro allá en alguna parte. Aquí bajo las luces, yo y esta mujer nos encontramos por primera vez. Yo reclamo que Cristo está vivo en esta noche.
64Y si Uds. tan sólo pueden rendirse al Espíritu, permitan que Él hable a través de Uds. Ahora, tendría que ser sobrenatural. Depende de lo que Uds. piensen que es. Si Uds. se ponen al lado de los fariseos, entonces recibirán su recompensa. Ellos dijeron que era el diablo, un adivino o algo así, belcebú, el príncipe de los demonios, lo cual cualquiera sabe que toda magia negra y adivinación es del diablo. Ciertamente. Es algo que el diablo ha pervertido.
65Un verdadero Espíritu de Dios viene de Cristo y sólo eso. Que el Señor nos ayude, nuestra hermana. Que Él conceda…Y si Él le dice a Ud… Ahora, si yo simplemente pusiera las manos sobre Ud., y le dijera: “Váyase, Ud. está sana”, Ud. tiene derecho a dudar eso. Pero si Él le dice algo que ha sucedido en su vida, que Ud. sabe que es algo que Ud. ha hecho durante su vida, como Natanael, o algo como la mujer que tenía cinco maridos, Ud. sabrá si eso es cierto o no. Entonces sea Ud. el juez.
66Ud. será honesta con Dios, ¿verdad? Yo seré honesto con Dios. ¿Será Ud. honesta con Dios y dirá: “Si Él hace eso, eso quitará toda sospecha de mí. Yo creeré que Él se levantó de los muertos?”. ¿Le promete Ud. eso a Él con sus manos levantadas? Dios le bendiga. Es mi oración que Él lo conceda.
67La señora sufre de artritis. Para eso es que ella desea la oración. Esa es exactamente la verdad. Si eso es correcto levante la mano. ¿Ahora cree? Ahora, hablaré con ella un poco más. Uds. dijeron: “Ud. pudo haber acertado eso, Hermano Branham”. ¿Ven?, Uds. ya no pueden ocultar sus pensamientos, puedo captar eso. El señor los revela.
68Escúchenme, pueblo de Chattanooga. El Ángel de la Luz que está fotografiado aquí no está ni a dos pies de donde yo estoy parado ahora mismo. Eso es ASÍ DICE EL SEÑOR. Y hallarán que el día del juicio será probado. Si Uds. no pueden creer Su Presencia dando prueba de lo que Él era allá antes de Su crucifixión, entonces Uds. lo verán en el día del juicio.
69Sí, veo que la señora intenta salirse de algo. Es una silla. Ella intenta levantarse y vuelve a sentarse. Se levanta nuevamente. Ella está en una habitación. Es una sillita que tiene un brazo como una mecedora. Ella está tratando de salir de ese lugar. Se dirige hacia una ventana aguantándose la espalda. Es artritis en la columna. Está en su espalda. Eso es exactamente correcto.
70Ud. también desea la oración por alguien más. Es su hija. ¿Cree Ud. que Dios me puede revelar el problema de su hija? Ella tiene migrañas. Eso es ASÍ DICE EL SEÑOR.
71Aún hay algo que le preocupa en su corazón. Es oración por alguien más también. Es por su hijo. Y hay una sombra oscura sobre él. Ud. está orando por la salvación de su alma. Él es un pecador. Eso es ASÍ DICE EL SEÑOR. Eso es correcto. ¿Cree Ud.? Si cree…Ud. sabe que Algo le está hablando. Ese no soy yo, señora. Ud. escuchó mi voz. Y ahora, esa sensación que estuvo sobre Ud. hace unos momentos se ha ido, ¿no es cierto? Esa Luz, ese Ángel estuvo entre Ud. y yo. Ahora se ha ido de Ud. Yo creo que Ud. recibirá todo lo que ha pedido. Váyase creyendo y tendrá lo que pide. Dios le bendiga.
72Hermano Vayle, venga acá, por favor y… ¿En dónde está Billy? O alguien aquí, muy bien…
73¿Cómo está Ud. señora? Ahora, delante de esta dama, ¿cuántos de Uds. creen realmente con todo su corazón? Ahora, Uds. por allá que no tienen una tarjeta de oración, acá en los balcones, dondequiera que estén, sólo miren y digan: “Señor Jesús, si esto es verdad, permite que este hombre me hable desde acá. Tú eres el mismo… Yo sé que no es el hombre porque él no me conoce. Yo simplemente estoy sentado aquí en la audiencia. Pero él nos dijo hace un rato que Tú eras el Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades. Permite que él me hable y entonces eso quitará de mí toda sospecha. Y yo Te creeré, señor Dios, que Tú quieres sanarme y hacer que me ponga bien”.
74Haga eso y vea lo que sucederá. Uds. que están sentados allá en la audiencia, por supuesto… Yo digo eso porque hay gente que piensa eso, ese pensamiento les pasa por su mente. No se pongan a pensar cosas, sólo tengan fe. Él dijo: “Si puedes creer, todo es posible”. Todo, ¿no es eso maravilloso? Todo es posible.
75Me supongo que también somos desconocidos el uno al otro, ¿verdad mi hermana? Me parece que es Ud. una mujer honesta, Ud. es cristiana porque su espíritu es bienvenido. Ud. está consciente, señora, que Ud. no se sentiría así en la Presencia de su hermano.
76Ahora, sea honesta conmigo y con la audiencia. En este momento algo empezó a suceder. ¿Qué fue eso? Esta fotografía del Ángel que Ud. ve aquí es lo que vino sobre Ud. ahora mismo.
77Ahora, para mí, Ud. se ve bastante pálida. Pero veo que Ud. se aleja de mí. Y Ud. está orando también por una artritis. También está orando por su esposo, ya que él tiene la misma cosa. Esa es exactamente la verdad.
78Aún hay algo en su lista de oración por lo cual está orando, y lo ha hecho por mucho tiempo. La veo arrodillándose. Ud. está elevando una oración, y veo a dos hombres levantarse. Ambos tienen una sombra pues son pecadores. Son sus hermanos y Ud. está orando por la salvación de ellos. Eso es ASÍ DICE EL SEÑOR.
79¿Ahora puede creer que Su Presencia está aquí? Entonces que Dios la bendiga. Váyase, mi hermana, y que Dios la liberte de todo lo que tiene necesidad de ser libertada. Ruego que Dios la bendiga.
80Sean muy reverentes por favor. La incredulidad es una de las cosas más horribles que existe. Permítanme irme de cualquier manera, pero no dejen que sea un religioso incrédulo. La incredulidad es el único pecado que existe. Fumar, beber, cometer adulterio, maldecir, decir groserías, eso no es pecado. Esos son los atributos de la incredulidad. “El que no cree ya es condenado”.
81Y gente que afirma ser religiosa, que va a la iglesia, que son pías, y aun así son incrédulos de primera fila. Jesús dijo: “Vosotros de vuestro padre el diablo sois”. Y sin embargo eran tan píos y religiosos a más no poder. El peor demonio con el que se puede lidiar, es con un demonio religioso. Ellos son cinco veces más terrible que cualquier otro espíritu maligno.
82El Señor le bendiga, hermana, Ud. es mi hermana. Ud. pudiera ser un crítico; Ud. pudiera estar parada ahí sólo para hacer algo mal. ¿Cómo sabría yo que Ud. es mi hermana? De la misma manera en que Él supo que Natanael era un hombre en quien no había engaño.