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~ TENED FE EN DIOS ~
1Gracias, Hermano Joseph. Mientras permanecemos de pie, inclinemos nuestros rostros por un momento para orar. Señor, es bueno estar aquí en este compañerismo del Espíritu Santo para ministrar la Palabra de Dios a estos que están hambrientos y esperando. Nuestros corazones están rebozando de gozo, por los privilegios que nos has concedido. Te pedimos ahora que alimentes al rebaño que el Espíritu Santo nos ha dado para cuidar y concede que en esta noche muchos sean salvos y sanos para la gloria de Dios. Te lo pedimos en el Nombre del Señor Jesús. Amén. Pueden tomar asiento.
2Estoy un poquito ronco de tanto hablar y forzar la voz, pero esta semana estoy a la espera de lo mucho más abundantemente, siendo esta la apertura de nuestras campañas en Chicago. Así que esperamos que en este año el Señor haga por nosotros las cosas más grandes que haya hecho jamás. Yo estoy a la expectativa de eso.
3Esta noche me siento muy contento de ver este buen grupo de hermanos sentados aquí en la plataforma, ministros del evangelio que oran por mí mientras yo trato de traerles la Palabra de Dios en mi manera entrecortada. Todos Uds. que están en la audiencia son lo mejor de la cosecha para mí. Y estoy contento de estar aquí para ministrar en Su Nombre.
4Como ya Uds. saben, yo no soy un buen predicador, pero me gusta decir lo que puedo acerca de la Palabra de Dios. No les quitaré mucho su tiempo para luego entrar directamente al servicio de sanidad, ya que tendremos muchos servicios durante esta semana. Estaré esperándolos aquí cada noche. Vamos a meterle el hombro a la rueda.
5Esta es la única oportunidad que tenemos de ser mortales y tener el privilegio de ganar un alma, entonces vamos a hacerlo en esta semana. Si cada persona de los que están aquí intentara con todo su corazón ganar un alma para Cristo esta semana, las campanas de gozo resonarían en los cielos. Recordemos eso y hagamos todo lo que podamos. Traigan aquí a los enfermos y afligidos. ¿Cómo pueden ser sanados si no están aquí para verlo? La fe viene por el oír y el oír por la Palabra.
6Ahora bien, esta tarde prediqué sobre: “¿Por Qué Debemos Nacer De Nuevo?”. Y Dios mediante, esta noche quiero hablar sobre: “Tened Fe En Dios”.
7Y luego, para esta semana tengo unos mensajes en mi corazón como: “La Escritura En La Pared”, “¿Se Irá La Iglesia Antes Del Período De Tribulación?” Son profecías y cosas de las Escrituras de las que, Dios mediante, deseo hablar en esta semana.
8A Uds. que les gustan las cintas, mis muchachos, mis buenos amigos Leo Mercier y Gene Goad están aquí. Ellos tienen las cintas. Las graban y venden a un margen de ganancias muy pequeño. Ellos son mis hermanos y socios… No le ganan mucho, sólo para el manejo de eso, creo que como unos tres dólares. El otro día pedimos una cinta de cierto evangelista y nos costó nueve dólares, el mismo tipo de cinta. Y nosotros casi vendemos tres por ese precio, pero… No están en venta los domingos. Nosotros no vendemos nada los domingos. Debe ser un lunes o el resto de la semana.
9Así que están a la orden para que se las lleven a… Y creo que ellos van a tener un puesto o… Hermano Leo, ¿dónde va a estar su puesto? [El Hermano Leo responde—Ed.] Sí, también tienen libros, después de esta noche estarán al frente del edificio. Que el Señor les bendiga ahora y oren por mí mientras leo.
10En el libro de San Marcos, el capítulo 11, y deseo comenzar en esta noche en el versículo 20 y leer una porción, luego quiero volver a citar la traducción original. Esta es la de King James. [Versión de la Biblia en inglés—Traductor] Y pasando por la mañana, vieron que la higuera se había secado desde las raíces. Entonces Pedro, acordándose, le dijo: Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado. Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios. Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho. Ahora, yo quiero citar eso del original nuevamente, el último versículo. De cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Levántate y lánzate al mar y creyere en su corazón que está siendo hecho, tendrá lo que él diga.
11Mi tema es: “Tened Fe En Dios”. Ahora bien, hemos sido enseñados en la bendita Palabra de Dios que la fe viene por el oír y el oír por la Palabra o de la Palabra. Ahora, la fe es también una experiencia y muchas veces la fe se obtiene por medio de una experiencia previa que la hace crecer. Siendo que la fe es la sustancia de las cosas que se esperan y la evidencia de las cosas que no se ven, entonces mucha gente falla en darse cuenta del verdadero significado de lo que es la fe. Algunas personas creen que la fe es una sensación o una emoción, pero la Biblia dice que la fe es la sustancia de las cosas que se esperan.
12Ahora, algunos piensan que es una concepción mental de la Palabra, pero eso no es correcto. La fe es una sustancia. La fe no es un mito. La fe es una sustancia de las cosas que se esperan; la evidencia… Para tener una evidencia tiene que ser una sustancia. De modo que no es algo que Ud. simplemente se imagina en su mente, es algo que Ud. ya tiene. Es algo que Ud. posee en su propio ser y ¿qué es? Es la evidencia de las cosas que Ud. espera, la evidencia de las cosas que Ud. todavía no tiene, pero tiene de parte de Dios la autoridad para decir que ya las posee. Es una certeza, algo que Ud. tiene en su corazón.
13Ahora, no es algo a lo que Ud. se esfuerza. Yo he notado mucho de eso en mis reuniones, que la gente trata de imaginarse algo para hacerse creer. Ahora, Uds. no pueden hacer eso. Uds. simplemente le están golpeando al aire. Pero la fe es algo tan calmado y estable como pudiera serlo. Es aceptar a Dios en Su Palabra y tener la seguridad en su corazón que Dios es capaz de cumplir y hacer aquello que dijo que haría.
14Ahora, yo lo he notado muchas veces, la gente piensa que se debe orar por ellos. Eso está bien. Nosotros deberíamos orar los unos por los otros. O que sus manos deberían…que algún evangelista debería poner sus manos sobre ellos. Eso está bien. Eso produce un contacto de fe, pero la verdadera fe sin adulteración es tomar a Dios en Su Palabra. Eso es lo principal.
15En mis reuniones, nunca he llegado a decirle a la gente que hay algo especial que Dios me ha dado para sanar a alguien. Eso es un error. Dios no le ha dado a nadie ningún poder especial para sanar a alguien. La sanidad viene sólo por la fe y la fe es una obra que ya ha sido hecha, una obra consumada que Cristo murió en el Calvario.
16Es algo como si yo me estuviese muriendo de hambre y un pan salvara mi vida y Ud. pasara por allí y me viera muriendo de hambre y me dijera: “Hermano Branham: ¿Tiene hambre?” Yo le diría: “Dentro de poco voy a morir porque no tengo pan”. Y Ud. se mete la mano al bolsillo y me da veinticinco centavos y me dice: “Hermano Branham, aquí tiene el poder para comprarse un pan”.
17Ahora, yo estiro mi mano y recibo los veinticinco centavos, pero si Ud. me dice eso y yo imagino que tengo los veinticinco centavos, simplemente me estoy engañando a mí mismo. Yo tengo que tener los veinticinco centavos en mi poder. Los veinticinco centavos son la fe que nosotros tenemos que tener.
18Ahora, los veinticinco centavos no son el pan, pero son el poder para comprar el pan. Y después que yo haya recibido los veinticinco centavos puedo contentarme tanto con ellos como si ya tuviese el pan en la mano. Yo puedo regocijarme cuando Ud. me da los veinticinco centavos, tanto como si me hubiera dado el pan porque tengo el poder para comprar el pan y yo sé que hay bastante pan en venta.
19Y cuando yo tengo fe que Dios va a cumplir Su Palabra aún cuando en el momento no esté sano, yo sé que Dios tiene el suficiente poder Sanador y yo tengo la fe para traerlo. Yo estoy tan contento con la fe que dice: “Vas a sanar”, como si ya lo estuviera en ese momento.
20Eso no importa porque Ud. ya lo tiene, la fe es una sustancia, no una creencia manufacturada sino algo que Ud. tiene, no en su mano sino en la posesión de su corazón. Ud. tiene el poder adquisitivo de su sanidad.
21Ahora, con estos veinticinco centavos yo quizás tenga que caminar varias millas para comprar el pan y mientras camino me pongo cada vez más débil, pero me contento porque sé que tan pronto llegue al lugar, voy a tener el pan.
22Quizás tenga que subir una colina y bajar entre la maleza, cruzar un río o pasar sobre troncos de árboles y cada vez me dé más hambre antes de llegar allá, al grado que hasta tenga calambres en el estómago. Pero me gozo todo el tiempo aún cuando esté peor, más débil, con más hambre, me estaré regocijando porque tengo en mi posesión el poder para comprar ese pan.
23Y cuando un hombre mira de veras a Dios con una fe pura, de que Dios es capaz de cumplir lo que ha prometido, él puede gozarse, no importa cuán enfermo se ponga o cuánto sufra. Todo lo adolorido que esté, o si han orado por él o no, para él ya es un asunto concluido cuando recibe la fe.
24Hay un viejo refrán que me gusta citar de vez en cuando y es este: “Un cobarde muere diez mil veces cuando un héroe nunca muere”. Un cobarde siempre está asustado. Él corre ante cualquier cosita. Como lo llamaríamos en el lenguaje de los cazadores: “él se espanta todo el tiempo”. Se asusta con cualquier sombrita.
25Así sucede con el hombre que profesa tener fe y se espanta con cualquier pequeño espantapájaros que el diablo le pone por delante. ¡Oh, hermano! Él piensa: “Oh, no me siento nada mejor, no me siento tan bien que ayer”.
26¿Qué importa eso? Si Ud. tiene una fe genuina en su corazón de que Dios va a cumplir Su Palabra, todas esas dolencias, achaques, dolores y sombras no llegan a nada. Ud. lo cree en su corazón que ya es suyo y no hay nada que pueda quitárselo. Es suyo. Es un don que Dios le ha dado, la seguridad bendita que lo que Ud. ha pedido, Él puede cumplirlo porque lo ha prometido. Esa es la fe verdadera. Eso es lo que se requiere para vencer.
27Y si Uds. se fijan, Jesús no dijo: “Este monte será echado al mar rápidamente”. Sino: “Si pides que este monte sea levantado y echado al mar, y crees en tu corazón que está siendo hecho, tú tendrás lo que digas”. ¡Oh, hermano! Cuando Ud. va al monte y dice: “Monte, desarráigate y échate al mar”. Luego mira y dice: “Oh, no sucedió. Creo que no tengo fe”.
28Pero cuando Ud. dice: “Monte, quítate y échate al mar” y su objetivo y motivo están correctos, quizás no vea ninguna diferencia en ese monte. Tal vez apenas un granito de arena se movió cuando Ud. dijo eso, pero se está moviendo. No importa cuán pequeño sea, ya está sucediendo.
29Y cuando Ud. levanta su mano a Cristo y dice: “Te recibo como mi Sanador, creo que Tú me vas a sanar”, puede que no haya ninguna señal física pero dentro de Ud. está sucediendo algo porque Dios dijo que sucedería. Ud. simplemente no puede imaginárselo, tiene que creerlo, que está sucediendo. Y ¿cómo lo cree Ud.? Mire Quien lo dijo. Cristo lo dijo.
30Ahora, en la Biblia encontramos muchos ejemplos a los que pudiéramos referirnos si el tiempo nos lo permite.
31Vamos a tomar por ejemplo cuando los ejércitos de Israel se enfrentaron a los filisteos, ellos tuvieron muchas guerras, una tras otra, uno ganaba y luego ganaba el otro y uno le pagaba tributo y diezmos, o dinero de tributo, mejor dicho, al otro y así durante años. Luego se levantaba el otro ejército y los vencía.
32Cierto día fueron llamados de nuevo a la batalla. Había allí un gran gigante prehistórico llamado Goliat, cuyos dedos medían catorce pulgadas y la lanza era tan larga como una aguja de tejedor. Oh, él era un gigante más alto que cualquiera de los israelitas o de los que estaban en el otro bando. Él lanzó un reto y una proposición al rey Saúl y al ejército de Israel y les dijo: “Dejen que un hombre de su ejército salga y pelee conmigo, si yo lo venzo entonces Uds. nos servirán, pero si él me vence a mí entonces nosotros les serviremos a Uds. y no detendremos más derramamiento de sangre”. ¡Cómo le gusta al diablo hacer eso cuando cree que tiene la ventaja!
33Así que si en todo el ejército de Israel había un hombre físicamente capaz de hacerle frente a este gran reto, era Saúl. En primer lugar, él era un guerrero bien entrenado y de los hombros para arriba no lo sobrepasaba nadie en el ejército, era un tipo de espaldas anchas, con una figura atlética y era entrenador de hombres. Si alguno debiera haber retado o aceptado el reto tenía que haber sido Saúl. Pero él estaba tan amarillo como una calabaza, tenía miedo de ir a enfrentarse con este filisteo.
34Pero un día apareció un hombrecito de aspecto rubio, que nunca se había puesto una armadura en su vida. Él era un pastorcito que tenía puesta una piel de oveja y traía unas tortas de pasas para sus hermanos que su padre Isaí les había enviado.
35Aquel gigante hacía su reto normalmente y este muchacho rubio no sabía nada de entrenamiento con lanzas o cómo pelear contra un ejército, pero había tenido una experiencia con el Dios viviente. Y esa experiencia viva que él había tenido previamente con el Dios vivo, despertó en él cuando vio al mal y al bien entrar en conflicto.
36Cuando Ud. quiere saber si está bien o no, mire su objetivo y vea si está bien o no. Vea si es correcto que oremos por los enfermos o no, vea si es correcto que aceptemos a Dios en la base plena de Su Palabra y llamemos a las cosas que no son como si fuesen. Vea si Dios ha hecho una promesa. “Todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis y os vendrá”.
37Así que David quizás no había visto un ejército antes. Pero él sabía una cosa, que allá en el campo junto a los pastos verdes y las aguas tranquilas él había tenido un contacto personal con el Dios viviente. Y Él tenía fe en ese Dios que había hablado con él porque había tenido una experiencia de ver el gran poder de Dios.
38Ahora, esto es lo que estoy tratando de decirles: Cuando Ud. vea el gran poder de Dios demostrado, en Ud. debería levantarse una fe pura para aceptar a Dios en Su Palabra y creer que Dios hará lo que ha dicho. Si Él en verdad es Dios, tiene que cumplir Su Palabra.
39Así que Saúl, como mucha gente hoy, como muchos miembros de iglesias bien entrenados en teología y doctores en divinidad, pero nunca han tenido una experiencia de poner la fe frente a un verdadero reto. Y hoy hay muchos ministros bien entrenados en los púlpitos y en las escuelas, hay grandes doctores y demás muy bien entrenados, mejor entrenados que los que están haciendo retos, pero nunca han tenido una experiencia de ver al Dios verdadero moverse. Ellos simplemente lo conocen por medio del entrenamiento.
40Y Saúl muy bien representa eso hoy, o la iglesia representa a Saúl. Si hay alguien que debería ser capaz de salir y enfrentar el reto del diablo, enfrentarse al mal, es un hombre que sea un gran maestro de la Biblia, uno que conozca todas las palabras del griego, que conozca todas las grandes doctrinas de la Biblia. Pero ellos tienen miedo. Ellos hablan en contra de eso como lo hizo Saúl: “Tú no puedes con eso porque eres un muchacho rubio y ese hombre es un guerrero entrenado desde su juventud. Tú apenas eres un joven”. Y dijo: “Ven acá para darte un poco de mi teología”.
41Entonces le puso la armadura y su grado a David, pero se dio cuenta que su chaleco eclesiástico no le quedaba bien a un hombre de Dios, así que dijo: “Quítenme esta cosa y déjenme ir de la manera en que yo me encontré con Dios”.
42Así es como nosotros queremos ir. No con una gran enseñanza del seminario, sino con la experiencia que hemos tenido, cuando Dios llenó nuestras vidas con el Espíritu Santo y nos cambió de pecadores a Cristianos. Vayamos con esa clase de fe, de alguien que ha tenido una experiencia. Eso quizás no sea un gran grupo bien entrenado hoy que tenga esa experiencia. Puede que sea una misioncita insignificante allá en la esquina. Tal vez no sean esos que son grandes hombres, bajo las grandes catedrales y capillas donde hay campanas sonando. Puede que sea una ama de casa muy sencilla que casi no sabe firmar su nombre en un papel, pero que ha tenido una experiencia de que Dios cumple Su Palabra.
43Quizás sea un muchacho que no sepa leer un texto de la Biblia, pero que ha tenido una experiencia, se ha encontrado con Dios y ha nacido de nuevo por el Espíritu Santo y puede enfrentarse al diablo en medio de la oscuridad, en un reto, basado en Su Palabra. Seguro.
44Si hay hombres y mujeres como esos que hacen un reto, pueden obtener algo de Dios. Muchas veces ellos se sientan en las reuniones y dicen: “Este es el doctor Fulano de Tal. Él ha estado enfermo por algún tiempo”. Luego quizás vemos a una mujercita de color, sencilla, que ni siquiera se sabe el abecedario y es sanada de cáncer, sentada junto a él.
45Dios quiere hombres que lo crean. “Si dijeres en tu corazón y creyeres que será hecho, recibirás lo que digas”.
46Después que Abraham se encontró con Dios cuando tenía setenta y cinco años de edad allá en la tierra de los Caldeos en la ciudad de Ur, fue después de que Abraham se encontró con Dios que llamó a las cosas que no era como si fuesen porque creyó a Dios después de haber tenido una experiencia de encontrarse con Él.
47Después que Moisés pasó todo el entrenamiento que había recibido de su madre con toda la sabiduría de los egipcios, Dios lo envió allá al desierto para que lo olvidara. Moisés, un cobarde, no se sentía físicamente o mejor dicho espiritualmente capaz de guiar a este gran pueblo sino después que hizo contacto con la zarza, aquel Fuego que ardía, que se sostuvo como viendo al Invisible. Él estaba más calificado para ese trabajo, cinco minutos después que se encontró con el Señor en la zarza ardiente con una experiencia, que en todos sus ochenta años de entrenamiento.
48Los hombres y las mujeres que conocen a Dios, que saben de qué están hablando, son el tipo de personas que Dios puede usar. No unos que salgan de la escuela muy pulidos, eso no es.
49Frecuentemente he hecho este comentario que parece grosero, ridículo, pero es la verdad: “A Cristo no se le conoce por teología sino por rodillología”. Suena rudo pero es la verdad. A Cristo se le conoce por la manera en que Ud. se acerque a Él, con un corazón sincero y creyendo. Así es como se le conoce a Él.
50Ahora, vamos a tomar un ejemplo de la Biblia. Cuando Felipe encontró a Natanael debajo de un árbol orando, le dijo: “Natanael, ven y ve a quien hemos hallado, es Jesús de Nazaret el hijo de José”.
51Y aquél israelita, un ortodoxo muy fiel, con toda su erudición y enseñanza dijo: “Bueno, ¿puede salir algo bueno de Nazaret?
52Ud. sabe, Felipe había tenido una experiencia, él había visto a Jesús en batallas anteriores y le dijo: “Ven y ve”.
53Eso es lo mejor que sé decirle a un hombre: “Ven y siéntate un rato”. Y si hay algo de vida en Ud., se manifestará cuando Ud. esté en la presencia del Jesús resucitado.
54Y lo vemos mientras viene, cómo es que Felipe podía instruirle y decirle: “Yo no me sorprenderé en nada si cuando te pares en la presencia de este profeta... Yo sé que eres un buen hombre y una vez que estés convencido, pues, conocerás la verdad. Y tú sabes lo que la Biblia dice que sucedería cuando viniera el Mesías, así que estoy seguro que te convencerás. Ahora, yo quiero que vengas con un corazón abierto. Pues, tú sabes, no me sorprendería en nada que cuando te pares delante de Él, Él te diga quién eres. Porque hace unos días lo vi cuando un pescador, un hombre ignorante y sin educación, estuvo allí en su presencia y Él le dijo: ‘Tu nombre es Simón y tu padre es Jonás. De ahora en adelante serás llamado Pedro’, así que no me sorprendería si te dijera quién eres”.
55Él había visto a Jesús y había tenido una experiencia. Él sabía lo que Jesús podía hacer porque había tenido una experiencia. Él sabía lo que había en Él.
56Así que mientras Natanael se acercaba adonde estaba Jesús, Él se dio la vuelta y le dijo: “He aquí un israelita en quien no hay engaño”.
57Natanael pudo haber pensado: “Eso fue lo que dijo Felipe”. Entonces dijo: “Rabí, ¿de dónde me conoces?” Y Él le dijo: “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera te vi”. Fue entonces que este israelita ortodoxo y almidonado, después de que había visto el poder de Cristo, pudo caer de rodillas y decir estas palabras inmortales: “Tú eres el Cristo. Tú eres el Rey de Israel”.
58Fue después de haber visto la obra del gran Espíritu Santo en Él, que pudo decir esas palabras. Antes no las podía decir, pero ahora sí, porque vio por sí mismo y supo que el Dios viviente moraba en aquél Hombre. Y era hora que viniera el Mesías, por lo tanto dijo: “Tú eres el Mesías, Tú eres el Rey de Israel, Tú eres el Hijo de Dios”. Después que tuvo una experiencia, la fe despertó en él cuando vio la gloria de Dios.
59Con razón después que Sansón sintió el poder de Dios en él, pudo tomar aquella quijada de un asno y acabar con mil filisteos, agarró un león y lo mató. 60 Esa fue la razón por la que David tuvo tanta fe contra Goliat y le dijo a Saúl: “Tu siervo apacentaba una vez las ovejas de mi padre, mientras estaba allá vino un oso y se llevó uno de mis corderitos, fui tras él y lo vencí. Después vino un león y se llevó uno de mis cabritos y yo lo derribé con mi honda. Y cuando se levantó contra mí lo agarré por la barba y lo maté sin tener nada en las manos”. Él dijo: “El Dios que me libró de las garras del león y del oso, cuánto más me librará de ese filisteo incircunciso”. Él había tenido una experiencia previa y había visto el poder de Dios para libertar. Él sabía que Dios existía.
61La mujercita con el flujo de sangre había gastado todo su dinero en médicos y ninguno de ellos pudo ayudarla, ella se metió entre la multitud y en su corazón tenía esperanza, sólo esperanza. La fe es la sustancia de las cosas que se esperan. Su esperanza era que si ella pudiera tocar el manto de aquél Hombre Santo, quedaría sana de su flujo de sangre. Ella estaba esperando eso y cuando llegó allí y tocó Su manto su satisfacción fue cumplida. Jesús entonces se dio la vuelta, ella nunca antes le había visto en acción pero había oído decir que la fe viene por el oír.
62Ella había oído que Él podía hacerlo. Entonces cuando ella tocó Su manto Él se dio la vuelta y dijo: “¿Quién me ha tocado?”… Pedro le dijo: “Señor, todos te tocan”. Él dijo: “Pero me he debilitado, alguien me tocó”.
63Ella estaba parada entre la multitud, pensativa. Después de un rato, aquellos grandes ojos azules y brillantes buscaron para todos lados hasta que hallaron a la mujercita, parada en medio de centenares y le dijo: “Tú fuiste la que me tocó”. Fue entonces cuando ella pudo caer sobre su rostro y reconocer quién era Él.
64Fue la mujer junto al pozo que estaba en… una mala mujer, una mujer de mala fama, como la llamaríamos. Fue ella, quien tenía un conocimiento de la Biblia, porque ella pudo conversar con Jesús de Nazaret, sin saber quién era Él, acerca de que Dios debía ser adorado en Jerusalén o en un monte.
65Fue ella que había sido bien entrenada de que algún día vendría Alguien que sería el Mesías y las cosas que haría. Allí estaba parada ella, una prostituta culpable, hablando con el Maestro. Pero Él la miró y le dijo: “Mujer, anda buscar a tu marido y ven aquí…” Y ella le dijo: “No tengo marido”. Él le dijo: “Eso es verdad, porque cinco has tenido y el que ahora tienes no es tu marido”. ¿Qué? Fue entonces cuando se le escuchó decir: “Tú debes ser un profeta. Nosotros sabemos que cuando venga el Mesías ésta será la señal del Mesías. Pero no sabemos quién eres Tú”. Él le dijo: “Yo soy, el que habla contigo”.
66Fue después de esa experiencia de verlo a Él hacer algo de esa manera, que ella fue corriendo a la ciudad y dijo: “Vengan y vean a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho”. Eso fue después de tener una experiencia de ver al Dios viviente moverse y obrar.
67Fue en el día de Pentecostés, cuando ciento cincuenta judíos estaban en el aposento alto con las puertas cerradas, esperando la promesa, cobardes, con miedo de testificar, las puertas cerradas a causa de las amenazas de los judíos. Fue después que el Cristo resucitado había venido en la forma del Espíritu Santo, y les había dado una experiencia y lenguas de fuego se asentaron sobre ellos, fue entonces que ellos salieron a las calles y Pedro pudo decir: “Varones judíos, y todos los que habitáis en Judea, esto os sea notorio, y oíd mis palabras”.
68Fue después de haber tenido la experiencia de recibir el Espíritu Santo, que él pudo testificar sin miedo y sellar su testimonio con su propia sangre, fue crucificado con su cabeza hacia abajo. Después que hubo tenido una experiencia...
69Antes que Jesús les hablara de mover la montaña con su fe, antes de hacer eso, Él les mostró Su poder en un árbol. Piensen en todas las cosas que Él pudo haber hecho con aquel poder, pero pasando cerca del árbol no vio comida en él y le dijo: “De ahora en adelante, nadie más coma de ti fruto”. Y al día siguiente cuando ellos pasaron, se dieron cuenta que Su poder había funcionado.
70Ellos tuvieron una experiencia que Él tenía poder para hablar a existencia o quitar la existencia. Fue entonces que Jesús les dijo: “Tened fe en Dios, porque si dijeres a este monte: ‘Levántate y échate al mar’, y no dudares sino creyeres que lo que dijeres acontecerá, podéis tener lo que dijereis”.
71Yo no los conozco a Uds. aquí en esta noche. No conozco a casi nadie en este edificio, pero hay algo seguro: Dios conoce a cada uno de Uds. Y después de este culto Ud. será culpable si Dios hace Sus mismas obras en este edificio en esta noche, después que haya tenido una experiencia de que Él cumple Su Palabra, porque antes de irse Él dijo: “Las obras que yo hago vosotros también las haréis”. Y si Él hizo esa promesa y la cumple, entonces Ud. será culpable de pecado (y pecado es incredulidad), si Dios muestra que Él está vivo en esta noche en el edificio y Ud. saldrá de aquí aún con dudas en su corazón. Quiera Dios mostrar Su poder y que Él cumple Su promesa.
72Después de mil novecientos años, Él está tan vivo en esta noche, como estuvo cuando realizó ese milagro con la mujer en el pozo. Quiera Él mostrar en esta noche que está vivo, que cuando dentro de poco llegue la era atómica o su tiempo en la tierra se termine y tenga que pararse delante de Él, no tenga excusas. Oremos.
73Tú eres Dios por todas las edades. Antes que hubiera una luz, Tú eras Dios. Antes que hubiera un cielo, Tú eras Dios. Y cuando toda vida haya terminado, no brillen las estrellas y el sistema solar haya desaparecido, Tú todavía serás Dios.
74¿Por qué entonces nosotros, hombres insignificantes, tratamos de comprender con nuestras mentes y permitimos que satanás nos engañe haciéndonos dudar que lo que Tú has dicho es la verdad? Ciertamente Tú cumples Tu Palabra. Tú miras y examinas diligentemente la tierra para hallar a alguien a través del cual puedas mostrar Tu gloria, porque estás ansioso de hacer que la gente vea que el gran Dios que hizo la promesa, la cumple.
75Y concede en esta noche, Dios Todopoderoso, Tú eres soberano, que Tu gracia sobrepase nuestra incredulidad, creemos que Tú eres el Dios omnipotente, omnipresente, omnisciente e infinito. En esta noche te pedimos que perdones nuestros pecados y faltas, todas nuestras dudas e incredulidad.
76Eterno y bendito Dios, una vez más para Tu gloria y cumplimiento de Tu Palabra, despliega Tu gran poder soberano para que en aquel día los hombres no tengan una palabra qué decir en contra de esto, porque ahora pueden escoger: lo creen o lo rechazan. Como has hecho en todas las edades, hazlo en esta noche en la clausura de esta dispensación gentil. Y, oh Dios, si nosotros los gentiles engreídos, indiferentes, infatuados y altivos pusiéramos nuestros ojos en Tu Palabra, nos daríamos cuenta Señor, quiénes y cuán pequeños somos. Pero creemos que nos has dado un día de gracia a través de Jesús nuestro Señor.
77Y ahora Señor, cumple Tu Palabra y esta noche ven a esta iglesia y manifiesta el mismo poder que demostraste cuando estuviste en la tierra. Y nosotros inclinaremos nuestros rostros en humildad y te daremos la gloria, porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
78En este momento no voy hacer el llamamiento al altar. Voy a esperar un momento con un solo objetivo, que por la fe que hay en mi corazón, que Dios por Su gracia puso allí, Él aparezca aquí en esta noche y haga lo mismo que ya hizo. No endurezcan sus corazones. No sean perezosos sino estén listos. El problema de la gente hoy es que han visto tanto la gloria de Dios que se vuelve algo común.
79Hace algún tiempo, un hombre iba ir a la playa porque quería relajarse, él había leído muchos relatos sobre el mar así como Ud. ha leído acerca de Dios. Él dijo: “Anhelo estar a la orilla del mar. Nunca lo he visto. Anhelo oler sus aguas saladas y oír el canto de las gaviotas mientras cruzan por el aire. Anhelo ver esa gran espuma que se levanta y salta de alegría, cómo choca contra la orilla en su ira. Saber que Dios hizo a la luna para que lo vigilara y le puso sus límites que no puede pasar. Oh, yo quiero ver todo lo que el mar ofrece”.
80¡Cómo debería Ud. desear en esta noche y anhelar ver todo lo que Dios ofrece!
81Y mientras andaba, se encontró con un viejo marinero que venía del mar y le preguntó: “¿Adónde va?” Él respondió: “Voy al mar a ver todo lo que él ofrece, sus olas, su agua salada y la blanca espuma que eleva hacia el aire”. El viejo marinero dijo: “Pues, no hay nada de atractivo en eso. Yo he navegado sobre las olas desde que era niño. He olido tanta sal al punto que siento que estoy condimentado”. Él dijo: “He oído las gaviotas cantar hasta que ya no les pongo atención. No hay nada de atractivo en eso”.
82¿Cuál era el problema? Ese hombre lo había visto tanto que le era tan común y no podía captar su belleza.
83Y Uds. Pentecostales y gente del evangelio completo que asisten a tales reuniones, Uds. han visto tanto la gloria de Dios y es tan común para Uds. que ya no pueden captar su verdadero poder y gloria.
84Ahora, eso es verdad. Conceda Dios en esta noche que se den cuenta del privilegio que tienen de ser apartados como un pueblo y puestos en la presencia de Dios para ver Su poder manifestado.
85Señor Jesús, lo demás te toca a Ti. Riega la Palabra Señor y que no vuelva vacía sino que cumpla su propósito. Tú conoces los objetivos de mi corazón y yo sé lo que quisiste decir cuando predicaste la Palabra. Ahora Señor, confírmala y será completa. Lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
86Billy, ¿dónde está Billy Paul? Y quiero que Gene Goad venga acá por un momento. Deseo que Billy se pare aquí abajo y Gene por allá para que quiten a la gente cuando se ore por ellos. Y creo que había… Discúlpenme, yo no… ¿Cómo dice? [Alguien habla con el Hermano Branham—Ed.] ¿De la uno a la cien? Muy bien. ¿En cuál? La A, de la uno al cien, las tarjetas de oración.
87La manera en que hacemos con las tarjetas de oración, nosotros las traemos y las mezclamos todas delante de la gente y le damos a cada quien una tarjeta de oración al que desee una. Esa es la única… Y luego podríamos comenzar por la uno, la cincuenta o la treinta, cada noche tratamos de comenzar con una diferente. Eso no importa. Ud. podría tener la tarjeta número uno, el que está a su lado tiene la cincuenta y el que está atrás tiene la setenta y cinco. Cuando se hace eso, entonces llamamos a alguien que se encuentre en cualquier parte, uno de aquí, otro de por acá, otro allá atrás, otro del balcón y ellos bajan. ¿Para qué se hace eso? Para que hagan contacto y el Espíritu escoja una persona. Tan pronto como comienza a moverse, yo hablo con ellos igual que lo hizo nuestro bendito Salvador, porque es Él haciendo Su obra. Y luego allá en la audiencia...
88¿Cuántos creen que la Biblia, el Nuevo Testamento en el libro de los Hebreos, enseña que Jesucristo es el Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades? Seguro que lo es. ¿Cómo sabría Ud. que lo tocó a Él? Por el mismo motivo que lo explica la Biblia, cuando la mujer lo tocó, Él se dio vuelta y dijo: “¿Quién me ha tocado?”, y le explicó a ella lo que había sucedido. Él es el mismo hoy.
89Y cuando Felipe halló a Natanael y Él hizo aquel milagro en Natanael, entonces él supo que aquél era el Mesías. Aquél era un judío. Y cuando fue hecho el milagro en la mujer en el pozo de Samaria, ella reconoció que aquella era la señal del Mesías.
90Entonces la Biblia enseña, ¿no es cierto? En Hebreos 13:8, que Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Y la Biblia enseña en San Juan 14:8, Jesucristo dijo que: “Las obras que yo hago vosotros también las haréis”. Entonces Él manifiesta que es el mismo. En San Juan 5:19 Él dijo: “Yo no hago nada a menos que mi Padre me muestre primero qué hacer”. Entonces Él es el mismo. Él ha resucitado de los muertos y Su presencia está aquí. Y si Él se manifiesta de acuerdo a la promesa de Su Palabra, entonces si Ud. lo duda, es su propia incredulidad.
91Como es la primera noche, vamos a comenzar con el número uno. ¿Quién tiene la tarjeta de oración número uno? ¿Quiere Ud. levantar su mano en cualquier lugar del edificio? Tarjeta de oración número 1. [Espacio en blanco en la cinta—Ed.]
92Ahora, es… Venga, señora, esta dama aquí. Ahora, seamos muy reverentes y le voy a pedir a mi audiencia que no se vaya, especialmente hasta que pueda hacer contacto con esta línea o con alguien en la reunión, por lo menos tres personas. Entonces si Dios lo hace, yo quedo libre y Dios también, lo demás queda sobre sus hombros y si Ud. no puede creerlo no hay nada en la tierra que pueda ayudarlo, hasta donde yo sé. Si Dios no puede ayudarlo, ¿quién podrá? Así que seamos reverentes y creamos.
93Ahora, hasta donde sé, esta señora es una… Somos desconocidos el uno al otro, ¿verdad? Muy bien. Ahora, este es un cuadro similar al de la Biblia. Aquí está una mujer de una raza diferente a la mía. Y si… Creo que es en el capítulo cuatro de Juan que Jesús se encontró con una mujer de otra raza y le dijo: “Dame de beber”. ¿Qué estaba Él haciendo? Haciendo contacto con su espíritu. Y cuando él halló en dónde estaba el problema y le dijo cuál era, vivir inmoralmente. Y cuando Él lo hizo, ella rápidamente dijo: “Ahora creemos que eres Profeta. Pero sabemos que cuando el Mesías venga Él hará estas cosas”.
94Él le dijo: “Yo soy Él”. Y ella corrió y les dijo a otros que había encontrado al Mesías. Ahora, si Él es el mismo de ayer, hoy y por los siglos, Él está obligado a manifestarse de la misma manera.
95Ahora, señora, yo no la conozco a Ud. y nunca la he visto en mi vida, hasta donde sé, acabamos de encontramos aquí. Pero si el Señor Jesús me permitiera por algún medio saber qué le está pidiendo Ud. a Él, al igual que dijo la mujer de Samaria: “Sabemos que ese es el Mesías por la señal”. ¿Creería Ud. eso? ¿Lo hará? ¿Creerá la audiencia? Para que puedan saber la sinceridad tanto de la dama como la mía, aquí está la Biblia. Nunca en mi vida he visto a esta mujer, ¿es correcto eso? No nos conocemos… ¿Es correcto eso? Levante su mano para que ellos vean. Nosotros no nos conocemos. Y si Él... Yo no digo que Él lo hará; creo que sí. Creo que sí, pero si Él lo hace y soluciona este caso exactamente, entonces lo demás es asunto suyo.
96¿Cuántos no han estado antes en una de las reuniones? Levanten sus manos. Los que nunca han estado en una de las reuniones. Los mismos que han levantado sus manos que nunca han estado en una de mis reuniones saben que esto es las Escrituras, lo que Jesús prometió. Levanten sus manos nuevamente. Muy bien. Eso es suficiente.
97Ahora, con ella y con Uds., si Él lo hace, tenemos que saber que es un poder sobrenatural. Ahora, depende de lo que Ud. piense que es. ¿Saben Uds. qué dijeron los fariseos cuando sucedió aquello con Felipe? Dijeron: “Él es Beelzebub, el diablo. Él es un espiritista, un adivino”.
98Jesús dijo: “Yo los perdono por eso, pero cuando venga el Espíritu Santo y haga la misma cosa, una palabra contra Eso no les será perdonado ni en este siglo ni en el venidero”. Que Dios tenga misericordia.
99Uds. no están jugando a la iglesia; estas son las últimas horas de esta raza gentil. Es la soberanía de Dios.
100Permítanme decirles esto: Uds. están esperando que suceda algo que ya está aquí, va a pasar de Uds. y no lo saben. Uds. están tratando de ponerlo en el futuro. Poco supieron ellos que Elías era Elías hasta que murió; poco supieron ellos quién era Eliseo hasta que se fue. Poco supieron ellos quién era Juan, ni siquiera los discípulos supieron quién era aquel hombre. Aún le dijeron a Jesús: “¿Por qué dicen las Escrituras que es necesario que Elías venga primero?” Él dijo: “Ya vino y no lo supisteis”.
101Ellos no supieron quién fue San Francisco de Asís. Ellos no supieron quién fue San Patricio.
102La iglesia católica lo reclama pero él era tan católico como soy yo. Él protestó contra la iglesia y también San Francisco de Asís. ¿Qué de Juana de Arco? Una mujer espiritual que veía visiones y todo, la iglesia católica la quemó en la hoguera sin saber quién era ella y cientos de años después desenterraron los cuerpos de los sacerdotes e hicieron un arrepentimiento echándolos al río. Ahora, ella es una santa. Se les pasó antes que lo supieran.
103No permitan que esto se les pase. No soy yo sino Él. No permitan que Su presencia bendita y resucitada le pase por el lado y Ud. mirando. El diablo lo está apuntando a Ud. hacia el futuro cuando está aquí mismo, ahora.
104Señora, si yo conociera una forma de ayudarla, lo haría. Pero por un don divino ordenado por Dios, por permisión Suya, para que nos gozáramos nosotros los gentiles indignos, ¿si Él me revelara lo que Ud. pide, le creería Ud.? Creo que hace un rato Ud. dijo que lo aceptaría. No hay manera de que yo la conozca, sólo por el Espíritu, el Espíritu eterno de Dios. Pero yo solamente estoy hablando con Ud. como lo hizo Él con la mujer junto al pozo.
105He estado predicando. Y entonces... Normalmente el director es el que predica. Y luego yo salgo bajo la unción y puedo aguantar más, pero esta es una unción distinta. Uno predica la Palabra y el otro obra por medio de un don, es el mismo Espíritu en dos manifestaciones diferentes.
106Pero la mujer que está parada frente a mí, ella está consciente de que algo está sucediendo. Y ella está sufriendo de una condición nerviosa muy extrema. Eso es correcto. Veo sangre gotear, ella tiene un sangramiento y es interno. Eso es correcto. Y Ud. ha ido al hospital para una operación, una, dos, tres veces y ha sido infructuoso. Eso es ASÍ DICE EL SEÑOR.
107Ud. será la juez si eso es verdad o no, ¿verdad? Si es verdad, levante su mano, si eso es cierto. ¿Cree Ud. que está en la presencia del mismo que habló con la mujer? No sé qué le dije. La única manera de yo saberlo es por la grabación. ¿Le cree Ud. ahora? ¿Acepta lo que ha pedido? ¿Lo acepta como su Sanador o lo que haya pedido? ¿Cree que ya lo tiene? ¿Lo creo en su corazón? Entonces váyase y que la paz de Dios descanse sobre esta mujer a quien bendigo en el Nombre de Jesucristo. Amén.
108Ahora, hay algo que sí recuerdo, había un espíritu de oscuridad sobre Ud. pero ya no está. Su fe la ha sanado, su propia fe en el Dios viviente. Ahora, vaya gozándose y sea feliz.
109Señor, al no conocerlo será totalmente imposible para mí saber por qué está parado Ud. aquí, a menos que Alguien me lo revele y ese Alguien es Su presencia y Ud. está consciente de que Él está presente. Si el gran Espíritu Santo confirmara la Palabra eterna de Dios, como creemos que lo hará, ¿aceptaría Ud. lo que ha pedido? Ud. no está aquí por Ud. mismo sino por alguien más y es un hombre, creo que es más joven que Ud., es familiar suyo por matrimonio, un yerno. Ese hombre tampoco está aquí, ni siquiera está en este condado, ciudad o estado, está en un estado que tiene grandes lagos, Michigan. Y él está en un hospital sufriendo de un problema mental y también tiene artritis. Eso es ASÍ DICE EL SEÑOR. ¿Cree Ud.? Entonces oremos.
110Dios eterno y bendito, Estrella de la Mañana, Rosa de Sarón, Lirio de los Valles, pedimos Tu misericordia para este hombre mientras ponemos las manos sobre él, en el Nombre de Tu Hijo, el Señor Jesús. Amén. El Señor le bendiga, señor y le conceda su petición.
111Yo no tengo manera de conocerla a Ud. o de saber cuál es su problema o por qué está Ud. aquí. Pero el Señor Dios omnipotente conoce su corazón y si Él revela lo que hay en su corazón... Por ejemplo si Ud. necesitara sanidad y yo pusiera mis manos sobre Ud. y dijera: “Los demonios se van y la enfermedad se va”. Luego dijera: “Señora, Ud. está bien”. Ud. tendría derecho a dudarlo porque Ud. no sabe qué sería del futuro. Pero si Él revela el pasado, Ud. entonces sabrá si es verdad o no. Ese es el milagro.
112Ud. está extremadamente nerviosa porque ha estado muy cansada. La veo sosteniéndose el pecho como asfixiada. No, es dolor. Ud. tiene dolores en todo el pecho y también la veo en un hospital. Se debe a una operación debido a un problema de vesícula, hace algún tiempo. Eso es ASÍ DICE EL SEÑOR. ¿Cree Ud. ahora que Cristo el Hijo de Dios está presente obrando a través de los pámpanos (como diríamos) y Su amor es con Ud. para darle lo que pide? ¿Lo cree Ud.? Señor Dios omnipotente, pedimos que manifiestes Tus bendiciones a esta mujer y recompénsala de acuerdo a su fe. En el Nombre de Cristo lo pedimos. Amén. El Señor le bendiga, mi hermana. Así como ha creído le sea hecho y Dios sea con Ud.
113¿Cómo está Ud. señor? Supongo que ambos somos desconocidos totalmente. Nunca le he visto en mi vida hasta donde sé, pero Ud. está consciente que algo está sucediendo y esa es la sensación que experimenta ahora. Eso no se logra al pararse al lado de un hombre, es Su presencia. Para que la audiencia sepa, levante su mano si hay una sensación de humildad y dulzura a su alrededor. ¿Siente Ud. el Espíritu del Señor? Levante su mano.
114Este hombre tiene algo que ver con aguas o el extranjero, en visión veo a una mujer cerca de él, aquí está sentada ella con un sombrerito rojo. Veo aguas y ella está orando por alguien, es un familiar, es un hombre y es su hermano. El hombre está enfermo de muerte, si Dios no lo sana, porque tiene un tumor en el pecho. Él no vive aquí sino en el extranjero, en Noruega, es un gran país montañoso. Eso es ASÍ DICE EL SEÑOR. Tenga fe en Dios y dígale a este monte: “Quítate y échate al mar”. No dude, si cree ahora mismo algo se soltará.
115Este hombre tiene algo que ver con el extranjero, está orando por alguien más, es un hombre, un hermano. El hermano ha estado en un hospital y los doctores están muy preocupados por su condición. Ellos no saben si es su respiración o el corazón lo que produce eso. No es nada de eso. Son los nervios. Si cree con todo su corazón y no duda puede tener lo que ha pedido. ¿Cree Ud.? Entonces reciba lo que ha pedido en el Nombre del Señor Jesús.
116No la conozco señora, si Ud. cree... La dama de color sentada aquí atrás, allí está esa Luz. La dama está orando por su esposo que tiene un problema en la garganta. Para que sepan de quién estoy hablando, él también es un descarriado. Eso es correcto. ¿Cree Ud. que tocó algo? Nunca la he visto; Ud. simplemente está sentada allí, pero ha tocado al Sumo Sacerdote que puede ser tocado por nuestras debilidades. Como ha creído le sea hecho. Ud. se cayó en el hielo y eso fue nada más que ayer, eso le ha paralizado su brazo izquierdo y mano de manera que no puede peinarse. Eso es correcto. Muy bien, ahora puede hacerlo. Vaya, el Señor Jesús la ha sanado. Su fe la ha sanado. Dios le bendiga. Si tan sólo pueden creer todo es posible…
117¿En qué piensa Ud. señora? La otra dama la tocó, Ud. está orando y tiene algo horrible que casi produce un accidente doméstico. Se llama… Su enfermedad es epilepsia. Eso es correcto. La damita de pelo corto, como rubio o rojizo, ¿cree Ud. que yo soy el profeta o el siervo del Señor? Ud. no es de esta ciudad, viene de una ciudad más hacia el este de aquí. Está en Ohio. Se llama Youngstown, Ohio. La dama sentada a su lado y que está muy interesada en Ud., es su madre. Ella tiene algo en su rostro, es un problema de la piel del que quiere ser sanada. Ella no es de Youngstown sino de Michigan, Detroit. Ud. la ha estado visitando y se decidió a venir aquí buscando la sanidad del Señor. Crea y como ha creído le sea hecho. Oh, ¿cree Ud.?
118Señor, yo soy desconocido para Ud., nunca lo he visto pero Dios sí lo conoce. Si Él me revela lo que hay en su corazón o algo que Ud. haya hecho, ¿aceptará Ud. que Él ha oído su oración y conoce su caso? ¿Lo hará? Ud. está aquí debido a un crecimiento y está en su espalda, Ud. también quiere la oración por su esposa que está aquí, ella tiene algo en su rostro que ha causado un problema dental. También tiene problemas de la vista y la espalda. Y Ud. está luchando con un vicio, quiere dejar el cigarrillo, ¿verdad? Ud. lo está intentando. ¿Cree Ud. que está en la presencia del Dios omnipotente? Entonces puede recibir lo que ha pedido. Vaya y sea hecho como ha creído. En el Nombre del Señor Jesús. Amén.
119No se muevan. Cada uno de Uds. es un espíritu y cuando se mueven, interfieren. Tengan fe.
120Venga señora. ¿Quiere librarse de ese problema de anemia y quedar sana? Entonces váyase y crea con todo su corazón y Jesucristo le dará la sangre que necesita. Amén.
121Venga señor. ¿Cree Ud. que Dios puede sanarle de ese problema del corazón? Entonces vaya y crea con todo lo que está en Ud. y recibirá lo que ha pedido.
122Venga señora. ¿Quiere sobreponerse de ese problema estomacal causado por una condición nerviosa, produciendo un problema péptico? Vaya, coma y crea, como ha creído le sea hecho, en el Nombre de Cristo. Un momento señora, siga adelante ahora.
123Es la dama sentada aquí mismo al final del asiento, la dama de color. Ella sufre de un problema estomacal también. Eso es correcto, señora. Eso es ASÍ DICE EL SEÑOR. Si Ud. lo cree puede recibir lo que pide. La señora anciana sentada a su lado con artritis, ¿cree Ud. que sanará también, señora? Entonces que reciba lo que ha pedido, en el Nombre del Señor Jesús.
124¿Cree Ud. que Dios le sanó, señor, cuando Él se paró junto a esa silla? Entonces váyase y reciba su sanidad en el Nombre del Señor Jesús.
125¿Creen Uds. por todo el edificio? ¿Cuántos quieren recibir a Cristo y recibir el Espíritu Santo? ¿Se quieren poner de pie? Diga: “Yo soy un candidato y creo ahora”. Levántense ahora. Digan: “Quiero que el bendito Espíritu Santo me dé la experiencia de nacer de nuevo. Creo que estoy ahora en la presencia del Señor Jesús”.
126¿Cuántos pecadores quieren ponerse de pie y decir: “Soy un pecador y creo en el Señor Jesús. Es la primera vez que veo Su poder moverse, estoy convencido, después que Él se ha manifestado, que está aquí y ha resucitado de los muertos. Deseo aceptarlo como mi Salvador?” Pónganse de pie.
127Ud. miembro de iglesia, debe darle vergüenza. Ud. puede estar en un credo que le sirve a Cristo pero no sabe qué significa nacer de nuevo. ¿Dirá Ud. “Estoy dispuesto a rendir mis credos para tener la experiencia de nacer de nuevo y dejar que el Espíritu, que se está moviendo esta noche en el edificio, sea mi Salvador, Jesucristo?” ¿Quieren ponerse de pie?
128Uds. que están enfermos y afligidos y desean creer que el Señor Jesús los sana y Uds. ahora lo aceptan como su Sanador, este es el momento que lo ven obrando. Quizás Ud. lo haya visto antes y ha llegado a ser algo normal como el agua salada, pero ahora, ha sucedido una nueva experiencia y Ud. quiere que Él lo sane, ¿quiere ponerse de pie y decir: “Ahora acepto a Jesucristo como mi Sanador?”
129Todos, en cualquier lugar, allá en los balcones, pónganse de pie y crean en Él ahora. Que todos los cristianos que creen se pongan de pie ahora y pongan sus manos sobre aquellos que están parados cerca de Ud. por algo.
130¿Qué puede suceder ahora mismo? El gran Dios viviente que se ha manifestado ser omnipresente en la plataforma, la audiencia, en los alrededores y está presente por dondequiera. ¿Quiere poner Ud. su fe en Él y decir: “Bendito Señor, te recibo ahora para la necesidad que tengo en mi cuerpo?” Si es así, levanten sus manos a… [Espacio en blanco en la cinta— Ed.]
131Oh Dios eterno y bendito, Aquel que existía en el principio, Aquel que habló con Job y le dijo: “¿Dónde estabas cuando yo fundaba la tierra, cuando todas las estrellas del alba alababan, y se regocijaban todos los hijos de Dios?”. Llena ahora cada corazón aquí con fe suficiente, que ellos no se detengan y como dijo el gran poeta: “No sean como el ganado sin entendimiento”, que debe ser guiado a su propio alimento con un yugo puesto en su cuello, para mantenerlos hasta que coman. Que se levanten en fe y en el poder de la resurrección para ser sanados y salvados ahora, mientras echo fuera este espíritu de duda que está en este edificio en esta noche. Que se vaya en el Nombre de Jesucristo, para la gloria de Dios. Y que ahora el pueblo levante sus manos y se gocen en el Señor, sean salvos, llenos con el Espíritu Santo y sanados para la gloria de Dios.