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~ YO RESTITUIRE ~
1Yo pensé que iba a poder comer nuevamente. [El Hermano Branham Y los demás hermanos se ríen—Ed.] Puse la Biblia por aquí en algún lado. ¿Uds. no…?... Confianza en [Alguien le habla al Hermano Branham—Ed.] cuando… Sí… Cuando un soldado pone su--su espada en el suelo… Pero es entre sus amigos. [Los hermanos se ríen—Ed.]
2Yo estaba pensando, al venir por la línea, hace unos momentos, para llegar… al…venir al desayuno, y estaba hablando con un hombre que era bautista… que acaba de entrar a este maravilloso camino del evangelio completo. Estábamos hablando de teología bautista y él dijo: “Hermano Branham, ¿qué piensa Ud. al respecto? Ellos… Parece que se alejan mucho más. Muchos de ellos están llegando”.
3Y yo le dije: “Ciertamente ellos son--son una buena iglesia, la iglesia bautista, son gente buena y tienen buena enseñanza”. Yo dije: “Pero es como agarrar un pájaro, meterlo en una jaula y darle comida ortodoxa, muchas vitaminas para que tenga buenas alas, pero Ud. lo tiene en una jaula”. Así que allí está el asunto. “¿De qué sirve hacer que tenga buenas alas fuertes si se le va a mantener en una jaula?”. Sería mejor que no se las dieran, así que yo… en alguna parte, donde uno pueda volar libremente.
4A veces yo pienso que vuelo con demasiada libertad. [Los hermanos se ríen—Ed.] Uds. saben, ¿me pueden disculpar eso por ser irlandés? Hablando de nacionalidades, alguien dijo… Yo dije: “Bueno, si--si Él salva a un irlandés, hay esperanza para el mundo entero, porque ellos son de temperamento muy fluctuante”, y dije: “especialmente si son de Kentucky”.
5Y resultó que este hombre era Kentuckiano, y dijo: “Bueno”, dijo él: “Yo puedo probar que Pablo era Kentuckiano”. Yo le pregunté: “¿Cómo es eso?” Porque él dijo: “La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con ‘todos vosotros’. Él era un verdadero Kentuckiano”. [Los hermanos se ríen—Ed.]
6Estar reunidos en esta mañana, aquí en este desayuno, con hombres y mujeres como éstos, ciertamente es un--un privilegio que no tienen los reyes de la tierra. Porque al congregarnos así, tenemos una promesa que el Rey de Reyes estará con nosotros: “Donde estén dos o tres congregados en Mi Nombre, allí estaré Yo en medio de ellos”. Y a mí me encanta eso.
7Estoy pensando que la última vez que nos reunimos aquí, creo que fue, no pudimos comer nada. ¿Se acuerda de eso, Hermano Browning? Sólo nos sentamos y conversamos, pero sí tuvimos un banquete espiritual. Eso fue mucho mejor. Y entonces en esta mañana, parece que el Señor nos ha dado una doble porción: Algo que comer para nuestros estómagos y ya tiene el alimento para nuestros corazones. Y estamos agradecidos de Él.
8Estoy agradecido de Uds. hermanos, los patrocinadores de esta reunión, que están congregados aquí en esta mañana, y de los Hombres Cristianos de Negocios a quienes amo y predico mucho para ellos. Esta mañana veníamos caminando por la línea y dije algo sobre los Hombres Cristianos de… “serán todos éstos ministros con sus esposas”. El Hermano Moore dijo: “No, habrá algunos Hombres Cristianos de Negocios”.
9Alguien con quien hablábamos dijo, oh… algo sobre los Hombres de Negocios, y dijeron: “Pues, ellos aceptaron al Hermano Branham; esa la única denominación a la que él pertenece, los Hombres Cristianos de Negocios”.
10Yo dije: “Me estoy volviendo tan fanático que creo que más o menos ellos son los únicos que me recibirán”. Dije: De todos modos soy tan maniático que creo que los Hombres Cristianos de Negocios son los únicos. Ellos pueden empujarme de una a otra, Uds. saben, porque las representan a todas ellas”.
11Así que… Pero nos sentimos contentos de estar aquí con los Hombres Cristianos de Negocios, los ministros y sus esposas, y todos los visitantes, si hubiere alguien con nosotros que no sea ministro y no pertenezca a este compañerismo.
12Este ha sido un gran momento para mí aquí en Phoenix. Lamento mucho tener la garganta como la tengo, pero yo… Este es como mi quinto mes que casi no he tenido ni un día ni una noche libre, sino que he estado en los servicios-- constantemente en movimiento.
13Y Uds. saben, el otro día leí un pedazo de papel en nuestro… un artículo, mejor dicho, en uno de nuestros periódicos locales. Éste tenía la fotografía del famoso evangelista, Billy Graham, y en el titular decía: “Desgastándose”. Y que él había hecho una declaración (entre algunos teólogos), de que él ya no era un contendor para nosotros como lo había sido antes, y que él creía que algunas partes de la Biblia realmente no podían ser inspiradas y que algunas… Decía que muy pronto podría abandonar el campo evangelístico y convertirse en algún… aceptar alguna clase de candidatura para un gran colegio o algo así. Lo cual, en mi opinión, yo no creo que él haya dicho eso. Yo tengo confianza que un hombre de Dios como Billy Graham no haría una declaración como esa.
14Los periódicos hacen muchas declaraciones que no son verdad. Yo no creo que Billy dijo eso, pero si lo dijo, yo diría que lo que ocurre con Billy es lo que sucede con muchos de nuestros otros evangelistas y conmigo mismo—y espero que lean entre líneas lo que estoy diciendo. Algunas veces nuestro celo le gana a nuestra sabiduría. Tratamos de excedernos, nos esforzamos demasiado y entonces nos agotamos. Uno llega a un punto donde no puede pensar correctamente. Parece como que… Oh, yo no sé. Algunas veces cuando comienzo a sentirme así, me alegraré cuando oiga sonar la trompeta. Creo que todo habrá terminado. No habrá más luchas, ni más dolor… Uds. saben a lo que me refiero.
15Uds. no saben lo que es eso hasta que pasan por ello una vez. Yo sé que Uds. pueden agotarse. Jack Coe se desgastó demasiado en una oportunidad. Y, ¿saben qué? Tommy Hicks estuvo desgastado, bastante desgastado, y Uds. saben eso. Tan pronto regresaba del extranjero, alguien lo agarraba por aquí y por allá. Él tuvo una crisis nerviosa.
16Yo sé que en una ocasión me desgasté tremendamente y me estoy desgastando nuevamente. Pero, ¿cómo puede uno quedarse tranquilo cuando hay miles llamando y halando de todas partes? Yo pensé: “Bueno Señor…” El otoño pasado cuando regresé de estar con el Hermano Bonn o con los Hombres Cristianos de Negocios durante el corto período de vacaciones, pensé: “Bueno, Señor, volveré al campo y me quedaré hasta que Tú me llames”. Y me sobrepasé debido a estas cosas. Yo prefiero morir en el puesto del deber que fuera de él.
17Así que cuando estamos débiles y desgastándonos y demás, como ya dije, uno se cansa. Yo… Mi garganta está cansada, pero al venir a una ocasión como ésta, donde nos sentamos en una reunioncita… Y yo me pregunto si algunas veces el Señor no permite que lleguemos a estar todo hecho pedazos, hasta el punto que Él pueda sencillamente moldearnos, y darnos forma, hacernos un poquito distintos, bendecirnos, besarnos en la mejilla y decirnos: “Hijo mío, yo estoy contigo y te daré un poco de ánimo. Sigue adelante”.
18Ahora, me gustaría abordar un tema aquí, lo cual sé que es totalmente demasiado tema para mí, y estando delante de ministros, de algún modo, que me siento un poco incómodo de abordarlo, debería decir, un poco nervioso; pero espero que Uds. me toleren hasta que exprese mis ideas sobre una Escritura que quiero leer del libro de Joel, el versículo 4 del capítulo 1 y los versículos 24 y 25 del capítulo 2. En Joel capítulo uno dice: Lo que quedó de la oruga comió la langosta;… y lo que quedó de la langosta comió la… (Perdónenme, lo estoy leyendo mal). Lo que quedó de la oruga comió la langosta, Y lo que quedó de la langosta… comió el pulgón; y lo que (quiero decir) lo comió el revoltón; y lo que quedó del revoltón…el pulgón se comió lo que el revoltón...
19Nuevamente estoy todo enredado, pero… Estoy parado aquí con lágrimas en mis ojos y temblando, yo… Bueno, lo leeré otra vez. Lo que quedó de la oruga comió la langosta, y lo que quedó de la langosta comió el pulgón; y el revoltón comió lo que del pulgón había quedado. Y ahora en Joel 2: 25: Os restituiré…
20Así que… Ahora, inclinemos nuestros rostros. Nuestro precioso Señor, nos inclinamos humildemente en Tu Presencia como un montón de peregrinos y extranjeros, primeramente para pedirte que nos perdones por todos nuestros delitos y para decir dentro de nosotros mismos que somos indignos de cualquier bendición que Tú pudieras darnos.
21Y en esta mañana hemos venido como un grupo de personas debajo de un roble, por así decirlo, para sentarnos y tener un poco de compañerismo. Y te ruego Dios, que también tengas misericordia de nosotros y nos concedas aquello de lo cual tenemos necesidad. Que el gran Espíritu Santo venga ahora sobre nosotros, y baje entre cada uno de nosotros y nos dé el alimento de la Biblia, del cual tenemos necesidad. Bendice a este grupo de hombres, Señor. Bendice esta reunión. Bendice el avivamiento y a los Hombres Cristianos de Negocios y todo lo que ha sido hecho o dicho en esta reunión. Y pedimos que al final oigamos esas palabras tan maravillosas: “Bien hecho, buen siervo y fiel, entra en el gozo de Tu Señor”. Lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
22Ahora, que el Señor añada Sus bendiciones a Su Palabra. Y ahora, sobre este tema del que me gustaría hablar brevemente, porque sé que tenemos muchas cosas que hacer y son las diez y diez…
23Uds. saben, no hay ninguno de nosotros exactamente igual. Si en esta mañana todos nosotros fuéramos y nos tomaran las huellas dactilares, nos daríamos cuenta que no hay dos huellas exactamente iguales. Eso se sabe. Dicen que no hay dos personas que tengan las narices exactamente iguales. Somos muy distintos el uno del otro y tenemos muchas hechuras. Pero ciertamente podemos estar de acuerdo en que todos somos humanos.
24Y en nuestras creencias religiosas hallamos la misma cosa. Hallamos que unos creen una cosa y otros creen otra; pero siempre he intentado tener por norma de nunca tratar de provocar a nadie, para que haga algo incorrecto. Yo…
25Cuando yo salí de la iglesia bautista, nunca recorrí el país diciendo qué tan malo grupo de personas son los bautistas. Yo fui por todo el país y le dije a la gente lo bueno que son los bautistas, porque lo son. Puede que no esté de acuerdo con ellos en todo, pero ciertamente preferiría a uno de ellos antes que a un incrédulo o un comunista, o... Mientras que ellos invoquen el Nombre del Señor, a pesar de que yo no crea como ellos, ciertamente yo… puede que no creamos en cada principio, pero creemos en Cristo y eso es lo principal.
26No sería mi intención hablar mal de los bautistas, los presbiterianos y ni siquiera de los católicos, porque hay gente católica que yo creo son salvos. Dios nos lo ha hecho tan sencillo que: “El que en Mí cree…” ¿Lo ven? Y hay muchos de ellos, Uds…. Yo no creería en el sistema de la iglesia católica, pero creo en la gente católica. Tal vez yo no crea en el sistema bautista, o presbiteriano, o incluso a veces en el de los pentecostales, pero sí creo en su gente porque ellos son mis hermanos y hermanas.
27Y ahora, en nuestro corto mensaje que acabo de… La primera vez que he intentado anotar algo, sólo un punto que quiero explicar… Porque no es solamente predicar… Yo no vine a predicar, sólo vine a hablar con Uds. Y yo… Yo predico por inspiración, lo intento, pero al hablar de esta manera sólo quiero conversar con Uds.
28Pero hay cuatro cosas importantes aquí que quiero mencionar, y es que el profeta Joel, quien era el águila de Dios y que se remontaba hasta la esfera de Dios, vio venir el día. Pedro lo citó en el día de Pentecostés en Joel 2:38. Él dijo: “Esto es lo que fue dicho por el profeta Joel”. Y Joel vio venir eso. Y si la profecía de Joel fue tan exacta, que vio Pentecostés muchos cientos de años antes de que ocurriera, entonces con toda seguridad podríamos decir que la profecía dada para este día es exacta. Pero de lo que quiero hablar es esto: Los cuatro grandes destructores.
29Primero fue la oruga, y el siguiente fue la langosta, después el pulgón y luego el revoltón. Ellos eran destructores y lo que estaban destruyendo era la heredad de Dios: La vid.
30Y si Uds. examinan a estos insectos muy de cerca, esos tres… o esos cuatro insectos son el mismo insecto en una forma distinta: El revoltón y la langosta, el pulgón y la… Es decir la… Los confundo. El primero fue la oruga, y luego la langosta, después el pulgón y el revoltón. Se nos dice que es el mismo insecto viniendo en formas distintas.
31Ahora, si Pentecostés fue la vid de Dios, lo cual fue la vid nueva que ha crecido, entonces estos cuatro destructores son los que han devorado la vid. Ahora, veamos qué tenía Pentecostés y qué nos falta a nosotros, y entonces deberíamos darnos cuenta qué son los destructores, quiénes son y lo que han hecho.
32Ahora, la primera cosa que produjo Pentecostés fue el amor fraternal. Eso derribó la pared intermedia de separación y formó una hermandad, a tal grado que tenían todas las cosas en común, una hermandad en los días bíblicos. Pablo habló de esta hermandad y mostró todos los dones de la iglesia Pentecostal y luego en 1 Corintios 13 dijo que: “Si yo hablase lenguas humanas y angélicas y no tengo este amor, (que produce la hermandad) nada soy. Y si tuviese el conocimiento para entender todos los misterios de Dios, aún soy nada si no tengo amor, el amor por los hermanos”.
33Jesús dijo: “En esto conocerán todos que sois Mis discípulos, en que os améis los unos a los otros”. Pentecostés tuvo eso. Al hablar de Pentecostés me estoy refiriendo al primer grupo de apóstoles y discípulos. Ellos tuvieron ese amor fraternal. Ellos no fueron codiciosos, ellos vendieron todo lo que tenían para el provecho de la iglesia. Ellos eran tan unidos que aun cuando uno oyó que otro había muerto, ellos dijeron: “Vayamos también nosotros, para que muramos con él”. ¡Qué sentir tan tremendo!
34Ahora, Jesús habló de esto y dijo que… Mejor dicho, fue Pablo y dijo: “Permanezca el amor fraternal”. Eso estaba en la primera iglesia, pero algo ocurrió: Apareció un individuo llamado oruga. Y cuando comenzó a comerse el amor fraternal de aquella vid, le cortó el mero conducto de la savia. Porque no importa cuán inteligentes seamos, cuánto creamos que sabemos o cuánto queramos ser distintos a los demás, mientras entre nosotros no haya ese sentir de hermandad, estamos luchando una batalla perdida. Eso es correcto. No podemos ganar. No hay forma de que ganemos.
35Y ahora, en la iglesia pentecostal de hoy día, (al comparar las dos y lo que ha ocurrido)… Ahora, si Uds. se fijan en la secuencia de los dones, el primero es el don de sabiduría. (Gracias). El primero es el don de sabiduría. Ése es el mejor don del grupo. Y si no tenemos sabiduría, no sabremos cómo usar el conocimiento que es el segundo don. Y si no podemos usar el segundo don sin sabiduría, ¿cómo vamos a usar el último don que es interpretación o el penúltimo que es hablar en lenguas? Nuestro celo se ha consumido nuestra sabiduría, y el celo por nuestras denominaciones y nuestro entusiasmo ha devorado la sabiduría de la vid, el amor fraternal.
36Todo eso está bien. Y Uds. hermanos, la razón por la que les pedí que vinieran esta mañana es porque quiero hablarles a los ministros… Está bien tener denominaciones. No hay nada en contra de eso, pero cuando la denominación se aísla y aparta su compañerismo de los hermanos, es porque para comenzar esa vieja oruga se ha comido su vida. Eso es correcto.
37Cuando llegamos a un punto, si Ud. quiere diferir con un hombre… Pues, si hay un hombre que yo conozco con el cual pudiera estar en pleno acuerdo acerca de las Escrituras como con cualquier otro en el mundo, es el Hermano Moore que está sentado aquí. Pero oh, hay momentos cuando estamos a millones de millas de distancia, pero, ¿nos ha afectado eso alguna vez? No, señor. Al oírlo… Con su esposita allá, contestando tanto el teléfono que casi tiene una crisis nerviosa, anoche me llamó por teléfono, llorando. Y él me ama lo suficiente… No es porque él dé un centavo de dinero, no señor. Pero él viaja en un viejo avión Lockheed y todo eso, para llegar aquí y estar conmigo a cada instante. Yo no creo que la noche sea tan oscura y la lluvia caiga tan fuerte, que yo no viaje por la espesura de la selva para llegar hasta él.
38Es amor. Y sin embargo, no estamos de acuerdo en las Escrituras por cien millas, como sobre el milenio y cosas así, o sobre la seguridad del creyente. Pero no se trata de eso. Yo incluso…Él es… A pesar de nuestras diferencias, yo fui elegido su pastor asociado.
39Hermano Moore, me alegra mucho que la oruga todavía no nos haya tocado.
40Ahora, yo solamente estoy diciendo eso como un ejemplo. Y si entre dos hombres podemos hacer eso, ¿por qué no lo puede hacer cada hermano? Yo podría tener el derecho de decir cosas en contra de las iglesias…
41No hace mucho fui a su iglesia aquí y pensé que nunca más me volvería a invitar. Oh, me di cuenta que aquel devoto grupo de damas piadosas que él tenía allí, estaban cortándose el cabello y usando lápiz labial. Yo hice pedazos esa cosa, seguro que lo hice. Y yo pensé que él no me volvería a invitar pero, ¿saben qué? Había tal unción del Espíritu Santo alrededor de la vid, que esa oruga no pudo tocarla en lo absoluto.
42Uds. saben, hay algo así como una cerca eléctrica y esa oruga no puede pasar por encima de esa cerca, porque esa descarga del amor del Espíritu Santo la matará todo el tiempo, hermanos. Y si necesitamos construir cercas, no deberían ser cercas denominacionales sino cercas de amor que mantengan al insecto fuera, para mantener a la oruga fuera, porque él es el destructor número uno del diablo.
43A mí no me importa lo que crea un hombre. Sea lo que él crea… Ahora, él tiene derecho a venir y decirme que no cree en algunas cositas que yo creo. Yo tengo derecho a decir cositas que él no cree ni esta iglesia, la metodista, la bautista, la presbiteriana y aun la pentecostal. ¿Ven Uds.? Sea cual fuere…Yo ando con los pentecostales, yo soy Pentecostal pero no pertenezco a la denominación pentecostal, porque Pentecostés no es una denominación sino una experiencia… ¿Escucharon eso que dijo hace un rato aquel luterano?
44Ahora, nosotros aceptamos al bautista que está sentado allá. Y creo que hay otro bautista que me está mirando, el que tiene una corbata a cuadros, o que era. ¿Ven Uds.? Es una experiencia y el problema es que les permitimos a esos insectos entrar y hacernos pedazos. Allí está el asesino número uno y ése es el que se está comiendo nuestras experiencias pentecostales hoy.
45Ahora, la otra cosa tremenda que vino fue la langosta. Y él era el que iba a destruir la unidad de los creyentes. En la Biblia hubo… En Pentecostés hubo unidad y aquella gente era de un mismo sentir y estaban unánimes. Y Pablo dijo (creo que fue en Romanos capítulo 7), que nada podía separarnos del amor de Dios que es en Cristo Jesús, (Romanos capítulo 8). No había nada…
46Yo nunca he expresado esto delante de los pentecostales ni de nadie. Pero viendo la tremenda presión que ha estado sobre mí, es por eso que he venido a hacerlo en esta mañana. Ella es la iglesia más poderosa sobre la faz de la tierra. Y es la iglesia.
47Sólo hay una iglesia. Muchas de ellas todavía llevan la marca de bautistas, presbiterianas…
48Tal vez en esta mañana no parezca así, pero yo solía apacentar ganado. Y allá en Colorado apacentábamos en el bosque Arapaho, y llevábamos el ganado a la Asociación Troublesome River… la Asociación Hereford apacienta la… tiene los ranchos abajo en el Troublesome River. En la primavera, cuando llegaba el momento de reunirlo, llevábamos el ganado hasta allá y muchas veces yo me sentaba allí con mi pierna atravesada sobre la silla de montar y veía a los vaqueros contar el ganado mientras ellos pasaban. A mí me asombraba ver que algunos tenían la marca de Lazy K, otros la de Barra de Diamantes, la de nosotros era el Trípode, pero otros eran de una marca distinta. El vaquero… La marca no importaba mucho, pero todo el que pasaba por esa puerta tenía que ser un Hereford registrado.
49Así creo yo que será en el día del juicio: no será si es metodista, bautista, o presbiteriano, ni la marca que tenga encima sino que será una experiencia de haber nacido de nuevo la que… El Espíritu Santo…
50Así que no sólo entre las denominaciones pentecostales sino en todas las denominaciones, esta oruga tan tremenda ha acabado con la hermandad. Lo hizo con los luteranos. Lo hizo con los bautistas. Lo hizo con los presbiterianos. Lo hizo con los nazarenos. Lo hizo con los pentecostales. Siempre ha sido ese viejo gusano ahí adentro el que los hace aislarse. Ellos dicen: “Nosotros lo tenemos. Uds. no tienen nada”. ¡Qué lástima!
51Recientemente en una reunión donde un grupo de gente luterana… El decano de una universidad había invitado al Hermano Moore y a mí y tuvo muchas diferencias conmigo, pero lo que lo impresionó fue lo sobrenatural. Me invitó a cenar con él y allí había tantos como hay aquí en este desayuno. Y entonces, cuando terminamos de comer y yo le estaba explicando, él quiso saber qué era lo que tenían los luteranos. Yo le dije: “Bueno, ¿Ud. dice que…?” Él me preguntó: “¿Nosotros los luteranos tenemos algo?” Yo le respondí: “Seguro, Uds. tienen a Cristo”. Yo dije: “Se lo mostraré con una parábola. Una vez un hombre plantó un campo de maíz. Días después fue, observó y había dos brotes pequeños que sobresalían así; y el hombre comenzó a darle gloria a Dios por el campo de maíz”. Le pregunté: “¿Tenía él maíz?” Él me miró y dijo: “Bueno, tal vez en cierto sentido tenía maíz”. Yo le dije: “Potencialmente él tenía maíz”.
52Poco a poco ese maíz maduró y después de cierto tiempo se convirtió en borla. Yo dije. “Las dos primeras hojas fueron Uds. los luteranos, la primera reforma. Y después de un tiempo vino la borla, esa borla se veía muy bonita y miró hacia atrás a la hoja y le dijo: “Yo no tengo nada que ver contigo, soy una borla hermosa y tú no eres más que una vieja hoja verde”.
53Pero si se supiese la verdad, la misma vida que estuvo en la hoja produjo la borla. Y tiene que tener la hoja para que deje caer el polen y avanzar hacia la madurez. Después de un tiempo apareció la espiga y tenía granos, los pentecostales, la restauración de los dones, de vuelta donde había caído en tierra, el regreso del poder de Dios en plenitud mostrando a Cristo vivo en Pentecostés, mediante los dones y manifestaciones de la primera iglesia.
54Pero Uds. saben, cuando esta espiga de maíz apareció, miró a la borla y dijo: “Uds. no tienen nada. Uds. ni siquiera están en esto. Y Uds. hojas luteranas muertas allí abajo, Uds. no tienen nada”.
55Pero hermano, recuerden, la madurez del grano provino también de la hoja que está en la borla. No es nada más que un grano de maíz más madurado. Así que no se rían de los luteranos, bautistas o metodistas. Recuerden que es una maduración más avanzada de la espiga.
56Pero el asunto es que hemos tenido eso en nuestras mentes por tanto tiempo que ha producido otra cosa. Y tenemos hongos creciendo por toda la espiga. ¿Saben Uds. lo que es un hongo? Lo que él… Uds. saben qué es un hongo y qué lo produce. ¿Lo ven? Hay algo malo, algo anda mal con el árbol que tiene hongos. Tiene una enfermedad.
57Y los pentecostales tienen una enfermedad. Tienen muchos hongos creciendo por allí. Eso es cierto. En todas nuestras iglesias hay hongos creciendo por ahí.
58Le hemos permitido a la oruga que venga con su aguijón y acabe con la hermandad y la unidad entre nosotros. Pablo dijo en la Biblia que él quería que nosotros habláramos todos una misma cosa. Él quería que todos nosotros estuviéramos en unidad.
59Aquí tengo una notita escrita--escrita que iba a leer. Toda la operación de los dones y demás… Ellos se levantaron en unidad como una gran iglesia unida. Y nos damos cuenta que aquella iglesia permaneció así en hermandad, ellos no amaban sus vidas hasta la muerte. Ellos murieron como mártires. Muchos de Uds. caballeros que están aquí y que son eruditos, Uds. han leído de la… Bueno, “Las edades de la iglesia primitiva”, y libros como “Los mártires de Fox” y así sucesivamente, y muchas otras historias--historias de la iglesia. Y cómo es que ellos permanecieron unidos y nada pudo separarlos.
60Luego durante las edades del oscurantismo, ellos salieron con una organización. Aparecieron con una norma hecha por el hombre y entonces las langostas comenzaron a volar. El mismo diablo que había roto la hermandad estaba tratando de romper la unidad del hombre. Y ellos formaron su primera organización y esa fue la iglesia católica. La iglesia de Dios nunca se organizó hasta el catolicismo.
61Y después fue una imposición y había que hacerlo, si no, los descuartizaban con bueyes, los quemaban, se los daban de comer a los leones y hacían de todo. Y ellos impusieron una unidad falsa. Las langostas comenzaron a picar. Y ¡es una lástima!... Después que el revoltón se metió en la iglesia pentecostal y rompió la hermandad, entonces vino la langosta después de eso y empezó a picarla, para que organizara distintos grupos y así acabar con nuestra unidad. Ése fue uno de los destructores.
62Si el viejo concilio general, cuando el movimiento pentecostal fue introducido por primera vez, iniciado, poniendo de primero el último de los dones (el hablar en lenguas), si ellos tan sólo hubieran permanecido quietos y nunca se hubieran organizado, si sólo hubieran permitido que fuera un compañerismo pentecostal en vez de alguna organización, estaríamos un millón de veces mejor, hermanos. Y dejar que fuera una experiencia y no una denominación…
63Ahora recuerden, yo estoy diciendo esto de mí mismo; yo no estoy en contra de las denominaciones. Tiene que ser de esa manera o la Palabra de Dios no hubiera dicho que así sería. Si estos revoltones e insectos tienen que comerse a la iglesia, se la van a comer. Eso es correcto. Dios así lo dijo. Eso es tan sencillo como Él dijo que derramaría de Su Espíritu. Lo que Dios dice acerca de algo, sea bueno o malo, será de esa manera. Pero yo estoy presentándoles algo para que puedan entender.
64Entonces el revoltón comenzó a comer, mejor dicho la langosta, y acabó con la unidad. Y ellos organizaron la primera iglesia. Lutero organizó la segunda y así sucesivamente a través de las edades, y constantemente ha sido una organización… Y cuando Uds. hacen eso, echan por tierra los mismos principios de la hermandad. Hermanos, en mi opinión, si estamos bien mentalmente, nosotros no… Nosotros hablamos conforme a la Biblia de Dios, observamos el asunto y Uds. se dan cuenta que es de esa manera. Nosotros no estamos divididos, somos un solo cuerpo. Uno en esperanza y doctrina y uno en caridad. ¿Qué vamos a hacer al respecto? Aquí estamos. ¿Podríamos evitarlo? No, señor. Dios así lo dijo y así es.
65Ellos no pudieran evitar hacer eso. Yo me pregunto cuando nos presentemos delante de Jesús en aquel gran día… Y así como los patriarcas se presentaron delante de José, y se condenaban a sí mismos: “Nosotros reconocemos que hicimos esto. No debimos haberlo hecho”. Y él les dijo: “Todo fue para bien”.
66Realmente con todas nuestras diferencias y otras cosas, yo me pregunto cuando lleguemos en aquel día y digamos: “Oh Señor, si yo hubiera sabido eso yo nunca habría hecho esto”. Pero Él nos dirá: “Todo fue para bien, para preservar vida en alguna manera”.
67Pero al pensar en esa langosta y lo que hizo… Y luego otra cosa que tenían allá en los tiempos bíblicos, aparte de la hermandad, de la perfecta hermandad, perfecta unidad, ellos tenían adoración a un solo Dios verdadero. ¡Y es una lástima que nos hayamos alejado de eso!
68Ahora, en los días de la primera edad, vino un tiempo cuando erigieron a un papa y lo convirtieron en un dios, le dieron una corona triple: La jurisdicción sobre el cielo, el purgatorio y el infierno.
69Yo he visto su corona. La miré yo mismo. Y ellos comenzaron a introducir la adoración a un hombre. Y ellos… Se alejaron de la adoración de un solo Dios verdadero, a un dios terrenal falso y pusieron sacerdotes allí a los que llamaron “Padres… Padre”. La Biblia nos dijo claramente que no llamemos a ningún hombre “padre”, sino a Dios; y que no adoremos a ningún hombre sino a Dios.
70No me gustaría decir que fue un gran privilegio, pero cuando estuve en Roma me fue concedido el privilegio de ser entrevistado por el Papa. Y yo he visto a muchos diplomáticos, y grandes hombres, reyes, potentados y monarcas y los he conocido. Y me dijeron distintas cosas que yo debería hacer, cómo debería dirigirme a ellos y que cuando me les acercara les dijera: “Su señoría”, y así por el estilo, y “Su majestad”, y otras cosas que yo tenía que decir.
71Así que le pregunté a aquella persona qué debía decir al siguiente día a las tres de la tarde, cuando iba a ver al papa de Roma, el jefe de la iglesia católica. Y él me dijo: “Lo primero que Ud. debe hacer es arrodillarse, besarle el anillo y llamarlo: ‘Su Santidad’”. Yo le dije: “¡Quite eso de la lista!”. Yo no le daría ese respeto a ningún hombre terrenal… Si él es un ministro, reverendo, anciano o como desee que lo llamen, muy bien; pero nunca le rendiré culto a un hombre. Eso es correcto.
72Pero ellos tuvieron la adoración de un solo Dios verdadero. En aquel pequeño grupo, ellos inventaron el programa (que muchos de Uds. los historiadores conocen) de convertir la trinidad en tres dioses distintos. Ellos tenían un Dios, el Padre, con una barba larga. Yo he visto los cuadros ahí en el Vaticano. Tenían otro, Dios el Hijo, un hombre más joven y un ave pequeña que volaba como una paloma, a la que llamaron el Espíritu Santo.
73Ahora, allí ellos perdieron la visión del verdadero cuadro del único Dios verdadero. Dios no es tres dioses. Dios es un solo Dios. Dios tiene tres oficios, la trinidad: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, pero no son tres dioses distintos. Si así lo fuera, entonces nosotros somos paganos. Pero eso nunca comenzó en la iglesia primitiva; ellos conocían algo distinto. Eso comenzó a mediados de la edad cuando la unidad de los hermanos y el amor se acabaron.
74Ahora, desde luego que nosotros hoy creemos que hay tres: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, que son las tres personas del único Dios verdadero. Son tres oficios, no tres dioses. Pero ese mismo… Presten atención ahora, nosotros creemos que aquello fue ridículo en la iglesia católica, pero aquí en pentecostés entramos en eso mismo y los ha hecho pedazos, establecieron otra organización, dieron inicio a otra cosa.
75En vez de venir como hermanos con amor fraternal y con unidad, el primero comenzó a ver el—que las tres personas de la Deidad estaba en una Persona: Cristo Jesús; que Él era la manifestación de Dios en carne y no otro hombre. Y luego Uds. se establecieron y adoptaron esa idea dogmática de la así llamada “Unidad”. Entonces Uds. comenzaron con eso, hicieron énfasis allí e hicieron de Dios uno como el dedo de su mano, uno, y Uds. saben que eso está errado. Uds. los eruditos saben que eso no es así. Pero, ¿por qué sucedió eso? Fue porque la oruga comenzó a comer primero. En vez de sentarse a razonar juntos… Cuando yo llegué a los distintos grupos pentecostales, ellos pusieron una mesa más grande que esa, con sus líderes allí diciendo: “Si Ud. va con éste, no puede ir con éste; si predica para ellos no puede predicar para mí”. Yo les dije: “Somos hermanos, absolutamente”.
76Y si el grupo de la Unidad no se hubieran salido a un lado y reñido por eso, y si hubieran permanecido con sus hermanos y hubieran dejado que el Espíritu Santo los ungiera, esa cosa nunca habría separado y roto la hermandad como lo hizo. Pero, ¿qué ocurrió? Las langostas comenzaron a volar y separaron la hermandad. Uds. tenían que tener una pequeña unidad propia. La unidad no es algo aislado, hermanos. ¡La unidad es para todo el cuerpo de Cristo!
77Eso comenzó en los días primitivos. Pablo dijo: “Cuando vengo a vosotros uno tiene esto y otro tiene aquello. Uno dice: Yo soy de Cefas. Y yo soy de Pablo. ¿Acaso fue Cefas crucificado? ¿Fueron bautizados Uds. en el nombre de Pablo?” Sí, esa cosa ya había comenzado y estaba royendo la iglesia.
78Pero lo que tuvieron en el principio fue la unidad del único Dios verdadero. Hace unos días recibí una carta de África, el Hermano Judi. Ahora, yo quiero que sepan que había dos grupos de ellos allá. Ellos tienen un bautismo trino. Y un lado bautiza tres veces: Una por el Padre, una por el Hijo y una por el Espíritu Santo, sumergiéndoles hacia delante. Porque dicen: “Jesús, cuando Él murió, nosotros somos bautizados en Su muerte y Él cayó con el rostro hacia delante”.
79El otro dice: “Eso es absurdo. Cuando Jesús murió, a un hombre lo sepultaban de espaldas”. Así que ellos lo bautizan tres veces hacia atrás: Una por el Padre, una por el Hijo y una por el Espíritu Santo.Y ellos se dividieron.¡Por Dios, hermanos! ¿Es que Uds. no pueden ver? ¿No entienden?... que sea una visión para Uds. ¿Qué importa eso? Cuando hemos perdido nuestro sentimiento de hermandad, estamos en una condición terrible… ¿Lo entienden? Pero estas cositas aparecen, luego alguien las toma y dice: “Formaremos una unidad”. Eso no es unidad, ¡esos son puros celos mezquinos! ¿Entienden lo que quiero decir? Nosotros necesitamos una verdadera unidad cristiana y apostólica. Sí, señor.
80Pablo dijo: “Algunos predican por una cosa y otros predican por ganancia, y ¿qué importa eso con tal que Cristo sea predicado?”. Él tenía derecho de exclamar y decir: “Yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que… y algunos de entre Uds. se levantarán con cosas perversas y demás”.
81Pero Juan, tratando de resumirlo todo, dijo: “Oh, mantengan a Cristo, la unidad de Cristo, el amor de Dios en nuestros corazones. Hijitos, amaos los unos a los otros”.
82Yo creo que nosotros tenemos que pasar por estas cosas antes de que podamos captar realmente el verdadero significado de ellas. Juan, quien fue el que quería hacer descender fuego del cielo, y quemar a Samaria aquel día, porque no le dieron algo de comer, él mismo se convirtió en el propio canal del amor. Hermanos, yo me pregunto si algún día con todas nuestras diferencias, cuando realmente captemos la visión que Dios está tratando de poner delante de nosotros, si eso no nos derribará a los pies del otro…
83Otra cosa que ellos tenían en aquel día era una enseñanza bíblica muy sobresaliente. Esa fue una de las cosas que tenían, la cual la oruga y el revoltón…
84¿Y se dieron cuenta que es el mismo insecto todo el tiempo? Ahora, este viejo demonio del pulgón ha entrado y se mete dentro de la piel también, Uds. saben, los carcome. Una vez que encuentran una cosita, ya no importa lo que otro trate de decir, se aferran a eso y aíslan su pequeño grupo en algo: “Pero esto es”.
85Hermano, no es: “Esto es”; esto es “aquello”. Esa es la cosa. Un compañerismo, una verdadera enseñanza bíblica, no andando tras una cosa u otra. Nosotros tenemos hermanos genuinos, llenos con el Espíritu Santo.
86Si yo le dirigiera mi mensaje a uno de ellos, yo sería un hipócrita. Yo no hablo en contra de la iglesia bautista porque dice esto o que la metodista dice aquello; o que éste hace esto y éste hace aquello. Yo no estoy predicando contra los hombres, yo estoy predicando contra ese demonio del pulgón que está tratando de apoderarse del género humano. Y nosotros lo vemos. Nosotros… Traje esto de manera que pudiéramos presentarlo delante de estos hermanos, para que pudiéramos darnos cuenta que ya se había predicho que estos destructores vendrían y devorarían la vid.
87Ahora, nosotros sabemos que el Espíritu Santo está aquí. Sabemos que el Espíritu Santo es vida; pero hermanos, ¿se dan cuenta Uds. que sólo está trabajando en un tronco seco? ¿Han pensado en eso? ¿Se da cuenta Ud. que esa es una parte, mi amigo? El Espíritu sólo está trabajando en un tronco seco, la Biblia dice que sería un tronco seco. ¿Qué es eso? Tenemos un cuerpo desunido, tenemos el amor hermanable esparcido de lado a lado. Muy profundo en el corazón de cada hombre nacido de nuevo en esta mañana, en sus corazones ellos quieren abrazarse unos a otros. Ellos… quieren hacerlo.
88Hay muchos predicadores aquí en Phoenix que pertenecen a iglesias de distintas denominaciones, a los que les encantaría venir aquí en esta mañana y tomar a los de la unidad, a los de la dualidad y a los de la trinidad y olvidar sus diferencias, y… Cristo está en sus corazones.
89Pero, ¿qué es lo que sucede? ¿Qué los detiene? Su organización. Si ellos son sorprendidos estando en ese grupo, serán excomulgados. Esa es una unidad falsa; así lo dice la Biblia. Eso es correcto.
90Dios nunca organizó a Su iglesia. Ahora, no esté en contra de eso. Dios dijo que tenía que suceder; pero el asunto es que seamos hermanos entre todos nosotros. [Espacio en blanco en la cinta—Ed.]
91Entonces nos damos cuenta de todas estas cosas tremendas, y aquí hemos llegado a ser un tronco seco. Aquí saldrá esta vid y cuando lo haga, la oruga cortará la hermandad. ¿Qué sigue? Allí fue donde la oruga muere y se convierte en una langosta y comienza a picar. Luego la langosta se va y viene el pulgón. Se va el pulgón y aquí viene el revoltón para acabar con lo que queda. ¿Ven Uds.? Regresa nuevamente al tronco.
92Y hermanos, la vida que brota de la raíz es Cristo Jesús, (porque Él era la Raíz y el Linaje), nosotros con nuestras indiferencias hemos permitido que estas cosas nos corten en pedazos y nos mantengan como un tronco seco. Uds. dirán: “¿Entonces, habrá alguna esperanza, Hermano Branham?”
93¡Bendito sea Dios! “Yo restituiré, dice el Señor, todos los años, las bendiciones que el pulgón, el revoltón, la oruga y todo lo que ha sido devorado…” Y hermanos, como un hombre de mediana edad, como predicador del Evangelio y como su hermano que los ama con amor cristiano, yo espero ver pronto el día cuando esos pulgones y revoltones sean fumigados con el insecticida de Dios y… y cada iglesia se abrace la una con la otra, que los hombres sean hermanos y alaben al Señor.
94Y ahora, nuestro pensamiento original sobre esto: Si Dios dijo que estos insectos devorarían a Su heredad, ¿no pueden entender Uds. hermanos por qué la sanidad Divina no funciona correctamente? ¿Pueden ver cómo nuestros dones no funcionan de la manera correcta? Los espíritus se meten en la iglesia y algunos con lenguas hablan irreverentemente. Algunos de ellos no le prestan atención a eso. Otros dicen: “Ese mensaje no estuvo correcto”. Dejan que esto y aquello pase.
95Luego vienen los dones y ellos dicen: “Oh, Jones dijo que esto era esto y esto era aquello”. Ciertamente ése es el Espíritu Santo, ¡pero no puede pasar para producir de Sí mismo! Estos pequeños insectos lo están manteniendo reprimido. Es por eso que no podemos tener un verdadero… Pues, este gran poder que está en la iglesia, debería haberla recorrido de mar a resplandeciente mar. La gran iglesia del Dios viviente debería ser cada poder…
96¿Qué es lo que hace eso? Tan pronto se levanta uno, viene el revoltón y comienza a agujerearlo. Pero hay algo grandioso: Dios dijo que sería de esa manera. Nosotros lo vemos. Y Dios dijo: “Yo restituiré”. Yo estoy esperando eso. Dios les bendiga.