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~ EL BUEN PASTOR DE LAS OVEJAS ~
1Permanezcamos de pie sólo por unos momentos e inclinemos nuestros rostros para orar. Nuestro bondadísimo Padre celestial, es un privilegio el que tenemos esta noche de venir a Tu Presencia para darte gracias por todas Tus bondades para con nosotros. Y somos indignos de las bendiciones que Tú nos das. Pero sabemos que tenemos la promesa que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien. ¡Cómo descansan nuestras almas sobre esa Palabra! Y te rogamos en esta noche que Tú derrames de Tus bendiciones sobre nosotros. Permite que Tu Espíritu Santo venga a cada corazón y nos conceda aquello de lo cual tenemos necesidad. Porque estamos esperando con nuestros corazones abiertos, en el Nombre de Jesús. Amén. Pueden tomar asiento.
2Mañana en la mañana, si el Señor lo permite… No sé cuál es el frente y lo de atrás de esta cosa. Si el ingeniero es tan amable de subirle tanto como pueda, por causa de mi ronquera. Gracias.
3[Espacio en blanco en la cinta--Ed.] tener desayuno, un desayuno ministerial… Y si Dios lo permite, espero que todo ministro en Phoenix esté allí. Me gustaría hablarles un poquito. Así que planeen estar allí, Hermanos, si les es posible. No sé adónde es el lugar. La Cafetería Miller… Supongo que tienen un lugar reservado para el desayuno. Y es a las nueve en punto, ¿Cierto, hermano Groomer? ¿A las nueve en punto? Nueve en punto. Este lugar, el púlpito no es un lugar para bromear. Pero tengo una cosita que escuché por teléfono hace unos momentos, que simplemente me hizo reír. Tengo un muchachito de dieciocho meses, y su abuela lo está cuidando mientras mi esposa está aquí conmigo. Mamá estaba tan ronca, no puede hablar, deseaba saber qué era lo que pasaba. El pequeño José fue y la dejó cerrada fuera de la casa y ella no podía entrar, no podía entrar de ninguna manera. Sin llave, la llave estaba adentro: con dieciocho meses, y finalmente tuvo que llegar hasta la puerta y abrirla él mismo y hacer que ella entrara. ¿Saca él eso de ti, cariño? Pagaré por eso esta noche. [El Hno. Branham y la congregación se ríen.- Trad.]
4¡Oh, es tan bueno estar aquí! Me dicen que hay una gran nevada en el suelo en mi casa, está muy frío. Yo creo que el Hermano Sothman, en su casa, él me llamó la otra noche y está bajo cinco. Así que, todos Uds. tienen mucho por lo cual estar agradecidos por aquí en Phoenix, en esta época del año.
5Ahora vamos a leer esta noche, si el Señor lo permite, un pequeño texto, tal vez el Señor nos dé el contexto, del Evangelio de San Juan el capítulo diez. Deseo leer los versículos 7 y 14 de San Juan 10. "Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas. Y en el versículo 14… Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen. Ahora, si Ud. notan cómo dice ése versículo 7: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas. Y acá dice que El es el buen Pastor.
6Yo no creo que haya una cosa más grande de la que pudiéramos hablar en esta noche, sino del Señor Jesús. Él es la persona más grande de la cual pudiéramos hablar. Y a mí sencillamente me encanta hablar y jactarme de Él, porque Él es digno de todas las cosas que alguien pudiera decir. Y yo todavía no he encontrado nunca en mi voz, o en mi pensamiento, alguna palabra que jamás pudiera expresar mi gratitud a Él, por todo lo que Él ha hecho por mí y por otros.
7Y esta noche deseo hablar de Él como “El Buen Pastor De Las Ovejas”. Ud. sabe, aprendemos tantas cosas de ese animalito, la oveja. Y yo estaba pensando, tal vez si el Señor quiere, mañana en la noche, si es que no tengo que tomar un vuelo para el Sur de Arizona mañana después del desayuno, me gustaría hablar sobre “El Cordero Y La Paloma”. Y pensé que esta noche hablaría sobre el cordero, de manera que pudiera acortar el tema tal vez, mañana en la noche.
8Aprendemos muchas cosas de las ovejas. Si tan sólo nos fijáramos en ellas y observáramos sus acciones… Y una oveja es un animal de sacrificio. Es un animalito inocente, y es totalmente impotente cuando está perdida. Yo creo que es por eso que Jesús nos comparó con las ovejas, porque parece que ellas sencillamente no pueden encontrar el camino de regreso. Tienen que depender de alguien que las guíe. Y ellas no pueden guiarse una a otra. Simplemente no lo harán. Y eso es para mostrarme a mí una cosa; que si somos comparados con las ovejas en la herencia de Dios, entonces no podemos guiarnos el uno al otro. Somos impotentes y tenemos que depender del gran Pastor de las ovejas: el Señor Jesús.
9Y una vez me fijé en un matadero… Alguien me estaba hablando acerca de cómo ellos sacrificaban las ovejas. Y cuando ellos quieren que las ovejas salgan del corral y suban por la rampa donde matan las ovejas, una cabra las guía allá arriba. Ellas siguen a la cabra. Y esta cabra las guía hasta el lugar donde se lleva a cabo la matanza, y entonces salta para un lado y deja que las ovejas sigan directamente a la muerte. Esa es la naturaleza de la cabra.
10Y si un hombre no conoce muy bien a sus ovejas, es difícil diferenciar entre el balido de una cabra y el de una oveja. Son muy parecidos, pero la naturaleza de ellas prueba lo que son. Así es con los cristianos profesantes y los cristianos verdaderos. La cabra representa al mundo. Ellas le dirigirán a uno directo al camino equivocado, a su separación eterna de Dios. Ellas le dirigirán a meterse en problemas. Así que si somos ovejas, será mejor que vigilemos qué clase de pastor tenemos. Las ovejas son criaturitas raras en cierto sentido.
11Aquí hay otra cosa que podríamos aprender de las ovejas esta noche. Cuando el tiempo está muy caluroso, ¿ha observado Ud. a las ovejas? Ellas no se separan ni están unas en un lugar y otras en otro. Pero justo al calor del día, todas las ovejas se paran juntas. ¿Sabe Ud. lo que están haciendo? Ellas están haciéndose sombra la una a la otra. Ellas están teniendo compañerismo.
12¿No sería bueno que todas las ovejas de Dios se pararan juntas en el tiempo del calor? Cuando las pruebas son muy difíciles, y el calor está encendido, y todo aconteciendo por todas partes, si todas las ovejitas de Dios se juntaran, tendríamos la frescura de la sombra del uno al otro, la comodidad, al recargarse el uno al otro.
13Ahora, Alguien pudiera decir: “¿Es eso necesario, Hermano Branham?”. Ciertamente que lo es. No hay nada como tener un buen amigo en el cual se pueda confiar, que cuando las dificultades estén ardiendo, el calor esté fuerte, uno pueda ir a este amigo y sentarse, y explicárselo a ellos, platicar acerca de eso en confianza personal, y luego arrodillarse y orar juntos, y saber que ésta persona es un buen hombre salvado por Dios, o mujer, en el cual uno puede depositar su confianza. ¡Oh, es bueno hacer eso! “Venid y estemos a cuenta”, dice la Escritura. O, “Vengan, parémonos juntos”.
14Y he notado otra cosa cuando veo a las ovejas en un campo frío. Cuando vienen las ventiscas, todas esas ovejas vendrán de un lado del campo al otro, y se agrupan para cortar el viento; así se mantienen en calor la una con la otra. El calor de cada cuerpo ayuda a calentar al otro.
15Y yo pienso que cuando la iglesia se torna muy fría e indiferente, las ovejas de Dios como que deberían agruparse y orar el uno por el otro. Y el calor de un buen compañerismo cristiano, ¡oh, significa tanto! David habló de eso en el Salmo primero, dijo: "Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado: antes en la ley de Jehová está su delicia, y en Su ley medita de día y de noche. Y será como el árbol que es plantado junta a arroyos de aguas, que da su fruto en su tiempo y su hoja no cae, y todo lo que hace prosperará”.
16Y Ud. sabe, si Ud. fuera a salir, especialmente en mi región, para disfrutar de una pequeña comida campestre, tendríamos que tener un poco de sombra para hacerlo. Ahora, si hubiera un arbolito que hubiese sido plantado por alguien el año pasado, no pudiéramos tener mucha confianza en conseguir mucha sombra de allí. Pero vaya Ud. donde está el viejo roble grande y majestuoso, que ha resistido las pruebas y tentaciones, y el meneo de sus ramas, de aquí para allá y de un lado a otro, han movido a ese viejo árbol, al grado que esas raíces están más profundas en la tierra. Uno puede creer con toda seguridad que todavía permanece en pie allí.
17Así es como a mí me gusta ir a un santo, salvo por Dios, que ha soportado la tormenta, y sus raíces están aún sosteniéndose profundas en el amor de Dios. Lo que significa acudir a una persona así y tener un tiempito de compañerismo: ¡significa tanto!
18Ahora, fue algo extraño; Jesús dijo aquí en San Juan 10: “Yo soy la puerta”. Yo siempre me preguntaba cómo podía Él ser una Puerta y ser un Hombre. Eso solía intrigarme. ¿Cómo pudiera Él ser una puerta y aún así ser un Hombre?
19Cuando estuve allá en el Oriente, me di cuenta de lo que significaba esa Escritura. Él dijo aquí: “Yo soy la Puerta. Y todos los que antes de Mi vinieron, son salteadores”. Y entonces yo me preguntaba cómo era eso.
20Y la manera cómo ellos cuidan de sus ovejas en el Oriente, es que el pastor las trae adentro en la noche, y las cuenta a cada una para ver si están todas. Y si falta una, él no se acuesta hasta que salga a los desiertos, o dondequiera que él ha pastoreado todo el día, y encuentra a esa oveja, la pone sobre sus hombros y la trae adentro. Entonces, cuando todas están en el redil, el pastor mismo se acuesta en la entrada. Él es la puerta del redil. No hay otro camino; es un corral, tiene una cubierta encima. Y no hay nada
21Y ¡qué consuelo, qué cosa más hermosa el saber, que cuando somos llevados a Su bendito cuidado, Él se convierte en la Puerta, y no hay nada que le pueda pasar a Ud. No importa lo que sea, todo tendrá que venir por medio del Pastor! Si es enfermedad, pudiera ser para su corrección. Pudiera ser como testimonio en contra del enemigo. Pudiera ser para la exaltación del Nombre de Cristo. Pero nada puede venir a Ud. a menos que Él permita que venga. Él es la Puerta del redil.
22Dijo que todos los que vienen son salteadores, todos los que alguna vez vienen a Él tratando de atraparlo a Ud., tratando de sacarlo de Su redil, son salteadores, malvados, tratando de llevárselo de Su redil. Pero ellos no pueden llevárselo a Ud. ¡A mí me encanta balar eso bien fuerte! Nada puede molestarlo a Ud. si está en el redil de Dios, porque Él mismo es la Puerta, y no hay otro camino. Todo tiene que ser permitido por Él. Algunas veces Ud. dice: “¿Por qué me enfermo?”. Pudiera ser para Su gloria.
23Una vez cuando estaban pasando a un hombre ciego, los discípulos dijeron: “¿Quién pecó: éste hombre o sus padres?” Y Jesús dijo: “En este caso ninguno pecó, ni él ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él”.
24Poco se imaginó él en los días de su juventud siendo ciego. Él nació ciego, y durante los días de su juventud debió haber sido difícil para él entender. Pero después de un tiempo él se dio cuenta, que era como un testimonio del Señor Jesús. Ahora, Dios hace cosas como esa.
25Ahora, otra cosa acerca de estas ovejas, si ellos necesitan conseguir un pastor… Cuando el dueño de las ovejas salía a buscar un pastor, él tenía que… Él iba y buscaba bien hasta que conseguía al mejor pastor que se pudiera encontrar, porque él amaba a sus ovejas. Y éste hombre tenía que estar entrenado de manera especial para saber cómo cuidar las ovejas. Él tenía que conocer la clase de comida que ellas comen. Ud. sabe, hay mucha comida para ovejas, y hay mucha comida que Ud. le da a su oveja que la mataría.
26Y yo estoy tan contento de que Dios fue lo suficientemente cuidadoso de Sus ovejas para conseguir la clase correcta de Pastor: El Señor Jesús. Él sabe lo que es comida de ovejas. ¿Y sabe Ud. cuál es la comida de ovejas? Es la Palabra de Dios. “No sólo de pan… Permítanme cambiar eso un poquito; “Las ovejas no vivirán únicamente de pan, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios”.
27¡Las ovejas de Dios son alimentadas por la Palabra de Dios! El Espíritu Santo en Ud., lo que lo hace oveja a Ud., se alimenta solemnemente de la Palabra. Y Él únicamente se alimenta de la Palabra. Cualquier cosa que Ud. le arroje en el corral fuera de la Palabra, él lo arrancará hacia a un lado y lo dejará allí. Eso es bastante fuerte. No sé si saben de lo que estoy hablando o no.
28Pero él sólo aceptará comida de ovejas únicamente. Y Dios seleccionó al gran Pastor del rebaño, el Señor Jesús, y Le dio a Él toda la autoridad. Ahora, otra cosa, antes de que él pueda ir a guiar a sus ovejas, las ovejas tienen que conocer la voz del pastor. El pastor… Otro pastor pudiera llamar y esa oveja nunca le escuchará. Nunca le prestará atención a otro pastor sino a ése.
29Y en el ámbito natural, si algo le sucede al pastor y él es despedido o enviado lejos, ¡oh, cuánto le cuesta al criador de ovejas en esas regiones encontrar a alguien para que cuide a estas ovejas otra vez! Él debe ser amable. Debe ser amoroso. Debe tener cierto tipo de voz. Jesús dijo: "Mis ovejas oyen Mi Voz..." Y en otras palabras es: “Mis ovejas oyen Mi Palabra; cualquier cosa fuera de Ella no seguirán”.
30Él dijo que el verdadero pastor da su vida por las ovejas. El pastor asalariado no escuchará. Saldrá corriendo y dejará las ovejas. Pero el verdadero pastor se queda con las ovejas. Y estoy tan contento que Él dijo estas palabras: "He aquí, Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo".
31Mientras que Dios tenga una oveja, Dios tiene un Pastor para guiar a esa oveja. Cuán felices deberíamos de estar: las ovejas de Dios guiadas por el pastor de Dios.
32¿Por cuánto tiempo habría de ser esto? “Aún un poquito, y el mundo no Me verá más, pero vosotros Me veréis, porque estaré con vosotros guiándoos, alimentándoos, dirigiéndoos, pastoreándoos hasta el fin del mundo”.
33El Pastor de Dios, Él no tiene que quitar a uno y poner a otro. Porque el hombre no puede ser el pastor de Dios en ese sentido. Uno muere; otro toma su lugar. Pero Éste Pastor, el gran Pastor sobre el rebaño, puso Su vida una vez, y ha llegado a ser inmortal. Y Su Espíritu, ahora no puede ser matado nunca. Y Él es un Guía constante y perpetuo, y Alimentador de las ovejas hasta que Su cuerpo corporal venga de la gloria y Él se siente en el trono de David, y todos los corderos estarán alrededor de Él. ¡Oh, bendito sea el Nombre del Señor! Estoy tan contento por eso, el Gran Pastor del rebaño Quien dio Su vida por nosotros, para que nosotros, ovejas indignas…
34Me supongo que Uds. han escuchado la historia de un pastor que una vez le quebró la pata a su oveja. Se han contado muchas historias al respecto. Y a este pastor se le preguntó: “¿Se cayó la oveja de una montaña y se hizo esto?” Él dijo: “No”. Dijo: “¿Qué fue lo que sucedió?” Él dijo: “Yo le quebré la pata”. Dijo: “¿Por qué le quebró la pata? ¿Es Ud. un pastor cruel?” Él dijo: “No, yo amo a las ovejas. Pero ella empezó a escapárseme, y se la mantenía extraviándose. Y yo conozco la naturaleza de las ovejas. Y sé que si se extravían demasiado lejos, el lobo las agarrará. Así que tuve que quebrarle la pata a la oveja para mantenerla conmigo, para atraerla a mi pecho, para darle una comidita especial. Y seré tan amable con ella, que cuando se le sane la pata, nunca más me dejará”.
35Y algunas veces Dios tiene que abatirnos con enfermedad, dolencias y aflicción, para que pueda atraernos a Su seno y darnos un toquecito especial de Su Divino poder de resurrección, para probar que Él todavía es el Señor Jesús. ¡Y un hombre que alguna vez ha sido sanado por Dios sabe lo que es Dios! Él no querrá extraviarse. Santiago aclaró eso; él dijo: “La oración de fe salvará a los enfermos, y Dios los levantará; y si hubieren cometido pecado, le serán perdonados”.
36Madre, Ud. algunas veces se pregunta, cuando ese niñito fue arrebatado de sus brazos por la muerte. Una pequeña historia cuenta que ésa era una oveja.
37Hubo un cuadro del Señor Jesús que fue dibujado por un artista. No conozco su nombre. Pero Él estaba cargando la oveja (un corderito) en Su brazo. Y la madre estaba mirando hacia arriba, siguiéndolo, vigilándolo. Y el pastor que fue visto en esta ocasión en particular, el hombre, el pintor, al pasar por ahí le dijo al pastor que cargaba al corderito, dijo: “¿Por qué está Ud. cargando a ese cordero? ¿Está inválido?” “No.” Dijo: “¿Qué le pasa al cordero?” Dijo: “No hay nada malo con el cordero; el mal está en la oveja, la madre”. Dijo: “Llegó al grado que ya no quería prestarme atención. Y ella ya no me escuchaba. Así que yo tuve que agarrar y recoger a su cordero, y ahora ella me mira todo el día".
38Algunas veces Dios tiene que hacer eso. Estas pobres madrecitas extraviadas, saliendo a estas fiestas de “cóctel” y andando de acá para allá, y van a criar a ese niñito en el camino incorrecto, algunas veces Jesús tendría que llevarse a ese corderito para hacer que Ud. mire hacia arriba. Y entonces si Ud. no escucha eso, el lobo la atrapará. Entonces Ud. estará perdida. ¡Oh, pudiéramos aprender mucho de las ovejas!
39Y otra cosa acerca del pastor. El pastor siempre está de servicio. ¿Sabía Ud. que el Pastor de las ovejas está con ellas día y noche?
40Hace un tiempo allá en Colorado en donde cazo, estaba notando que habían permitido algunas ovejas pastar del otro lado de lo que llamamos: “Montaña de Ovejas”. Y me fijé en esos pastores allá atrás, esos alimentadores de ovejas, algunos de ellos jóvenes, con barbas grandes y largas. ¡Ellos estaban con esas ovejas día y noche! ¡Estaban siempre de servicio! ¿Saben Uds.?, los pastores que estaban vigilando el rebaño, de noche, cuando Jesús nació, había nacido un cordero allá abajo, y los pastores salieron rápidamente a buscarlo. ¿Saben lo que quiero decir? Los pastores estaban buscando corderos.
41Y cualquiera…Pudieran haber ovejeros sentados aquí. Y Uds. saben que cuando sus ovejas hembras están pariendo, es más particular que nunca. El pastor casi no puede alejarse de sus ovejas. Él toma su bolsa de campo y se acuesta ahí mismo entre ellas cuando están trayendo las crías, porque hay que darles atención especial.
42¿Qué significa eso? Cuando nosotros estamos teniendo un avivamiento chapado a la antigua y los corderos nacen a cada pocos minutos, el pastor está en medio de su rebaño, vigilando que esos pequeñitos vengan al Reino de la manera correcta. ¡Aleluya! Y estoy contento que Él está de servicio de día y de noche. Él dijo: “Nunca te dejaré ni te desampararé”, y también: “Yo estaré con vosotros hasta el fin del mundo”. David dijo en los Salmos: “Si en el Seol hiciere mi estrado, allí está Él.” ¡Oh, no importa adónde esté Ud… Si el sepulturero lo coloca debajo del suelo y le echa seis pies de tierra encima, él nunca podría esconder a esa oveja del Pastor. Él sabe exactamente adónde están ellas, y Ud. está marcado! Algún día glorioso Él llamará y yo responderé. “¡Oh, qué maravilloso! Las ovejas conocen Su voz, a un extraño no seguirán.
43¿Por qué debe el pastor estar de servicio todo el tiempo? Él debe asegurarse de que ninguna de sus ovejas se pierda. ¿No está Ud. contento por eso? Si el pastor pierde una oveja, es un reproche para el pastor. “El que oye Mi Palabra, y cree al que me ha enviado, tiene vida Eterna: y no vendrá a condenación, mas pasó de muerte a vida”. Los pastores no perderán a sus ovejas. “Todo lo que el Padre me ha dada vendrá a Mí: y al que a Mí viene no le echo fuera, sino le daré vida eterna”. Y aunque el sepulturero lo coloque en la tierra, él, mi oveja, escuchará Mi voz y Yo lo levantaré en el día postrero. ¡Alabado sea el Dios vivo! “Mis ovejas oyen Mi voz”. Jesús dijo: “En aquel día, todos los que están en el sepulcro escucharán la voz del gran Pastor y saldrán (aleluya), saldrán a Vida Eterna”. ¡Oh, ese gran día de la venida del Pastor de las ovejas!
44Lágrimas de dolor no pueden nunca mantener alejado al Pastor. Ni la corrupción, Él lo demostró en la tumba de Lázaro. Lázaro era uno de Sus corderitos. Y su cuerpo estaba en el fondo de una fosa, con una piedra rodada encima; su cuerpo estaba enmohecido; la nariz se le había hendido; los gusanos de la piel se lo estaban comiendo. Pero el Príncipe de los Pastores vino a la tumba. Y Él conoce a Sus ovejas por nombre. Y si Él pronuncia el nombre suyo ahora mismo y le llama, Ud. responda. Porque va haber un tiempo, dijo el profeta, en que Él llamará y yo Le responderé. Lázaro tenía cuatro días de estar muerto. Su cuerpo estaba corrompido. Pero el Pastor habló y la corrupción reconoció a su Maestro. Y el alma que estaba a jornada de cuatro días, regresó y entró en el cuerpo. Y ese cuerpo había sido embalsamado, no tenía sangre, las células se habían descompuesto. Él estaba podrido en la tumba. Pero el Pastor de la Vida pronunció el nombre de Su cordero, y su cordero soltó un balido y dijo: “Ahí voy”.
45¡Oh, Él es un Pastor maravillo! Deje que Él le alimente, Él le alimentará con Su Palabra. El Espíritu Santo vive por la Palabra de Dios. Ese gran Pastor del rebaño… Ciertamente.
46El no puede perder uno, sería una desgracia. Ud. dice: “Hermano. Branham, ¿dice Ud. eso en serio?”. Eso es lo que la Biblia dice. Miren. Dios le dijo a Israel allá en Egipto: “Yo les he dado la Palestina”. Ahora, Él pudo haber ido allá y excomulgado la cosa entera, los hubiera sacado con una plaga, los hubiera acabado a todos. Él pudo haber ido allá, y enviado temor entre ellos, y los hubiera echado del país. Pero Él dijo: “Israel, es tuya. Ve tú a conquistarla”. Ellos tuvieron que pelear por cada pulgada de terreno donde se pararon. Y cada promesa en el Libro del gran Pastor es para Sus ovejas. Pero, hermano, Él nunca vendrá y ahuyentará eso de Ud.; Ud. tiene que pelear por cada pulgada de esa promesa, pero es suya. Le pertenece a Ud.
47Moisés, un tipo perfecto del gran Pastor… Y cuando ellos llegaron a la muerte en el Jordán, y las olas estaban se estaban agitando, ¿qué hicieron ellos cuando llegaron al mar de muerte? Dios hizo un camino. Y Moisés, el gran pastor, condujo a cada cordero genuino por todo el trayecto desde Egipto hasta la Palestina. Él nunca perdió ni a uno de ellos... Tampoco pasaron hambre, ni siquiera se les desgastó la ropa. El pastor Moisés los guió. Ciertamente Él fue un tipo de Cristo. Ciertamente aquellos que seguirán al Pastor nunca se perderán.
48Ahora bien, acabamos de decir que había una multitud mixta. Ud. dirá: “Aquellos que cayeron en el desierto”. Exactamente, pero las verdaderas ovejas siguieron directamente hacia la tierra prometida, las ovejas. Cuando todo aquel montón (diez) regresaron y dijeron: “No podemos tomarla; no podemos tomarla”, ellos estaban mirando cuáles eran los obstáculos. Estaban mirando las circunstancias. Pero habían dos corderitos parados allí llamados Josué y Caleb, que estaban balando a voz en cuello: “¡Dios lo dijo; podemos hacerlo!” Seguro que sí podemos. Ellos iban siguiendo al Pastor. Y Dios guiará a Sus ovejas. “Yo soy el Pastor del redil”. ¡Bendito sea el Nombre del Señor!
49Yo me fijo mucho en las ovejas. Una vez cuando estaba en otro país, iba con un hombre en un pequeño jeep Británico. Iba pasando por una ciudad, allá lejos en la parte del sur. Y de repente, vi a los oficiales de tránsito sonar un pequeño silbato y todos los carros se detuvieron por completo. Pensé: el alcalde de la ciudad debe estar acercándose. ¿Qué pudiera ser que todo se detuvo? Y le dije al hombre: “¿Qué está sucediendo?” Él dijo: "Parémonos en la defensa del jeep”. Y ¿saben lo que era? Era que un pastor iba pasando a través de la ciudad con sus ovejas, y todos le daban el derecho de paso. Le digo, hermano; era una cosa digna de ver. Y yo pensé: “Unos de estos días aquél grupito de aleluyas despreciados, cuando venga el gran Pastor del rebaño, ellos han sido echados fuera en los callejones y todo lo demás, pero algún día el mundo se hará a un lado, mientras que el gran Pastor del rebaño dirija a Sus ovejas a través de las calles Palestinas, contemplando la bondad”. Yo dije: “Nunca en mi vida he visto algo así”. Él dijo: “Él es un pastor; él tiene el derecho de paso”
50El Sr. Baxter, mi administrador (solía serlo… Ahora está pastoreando una iglesia grande en la Columbia Británica.), estuvimos allí durante el tiempo cuando el Rey Jorge pasó por el país. Y el fallecido rey Jorge, un hombre valeroso, un hombre fino, y cuando ellos estaban parados junto a la esquina… El Rey Jorge tenía un problema estomacal y esclerosis múltiple. Ése fue el que me mandó a buscar para que orara por él. Y el Señor le sanó de eso.
51Y entonces, cuando él iba pasando por la calle, estaba tan enfermo ese día, él demostró que tenía sangre real. Él iba sentado en el carro; uno nunca se daría cuenta. ¿Por qué? Él era un rey. Y la hermosa reina sentada a su lado en su preciosa vestimenta azul. Y mientras que pasaba por ésta cierta esquina donde estaba parado este gran amigo mío Canadiense, él inclinó su cabeza y comenzó a reírse fuertemente, levantó sus manos de esta manera y lloró. Lo observé, y le dije: “¿Qué pasó?”. Él dijo: “Ahí va mi Rey; mi corazón saltaba, cuando ellos tocaban, ‘Dios Salve Al Rey’”.
52Yo pensé: “¿Si eso pudo hacer a un hombre que está viviendo bajo la bandera de la corona Británica sentirse de esa manera, cuando pasa un rey terrenal , qué va hacer cuando nuestro Rey de Reyes venga cabalgando uno de estos días con Su hermosa Novia toda vestida y que se ha aparejado? Aunque Él tenga cicatrices en Sus manos y huellas de clavos, Él se parará como un Rey, el Rey de reyes, y Señor de señores. Yo quiero ver ese día”.
53Frecuentemente me he preguntado, de esos Ángeles, cuando ellos vean esta gran inauguración aconteciendo, cuando Jesús regrese en un cuerpo físico…
54Hace como dos años el Sr. Moore, el Sr. Brown y yo veníamos de la Represa Roosevelt. Habíamos estado allí visitando la naturaleza y demás, y teniendo compañerismo. Y empezamos a cantar lo mejor que podíamos, los antiguos cantos de redención por la Sangre. Y parecía como que seguía y seguía a través de esas colinas del desierto.
55Y dije: “Hermano Moore, no es una visión real, pero veo una visión de algún día cuando Jesús venga y todos Los redimidos de todas las edades se paren sobre la faz de esta tierra y canten, cuenten la historia, salvos por Gracia, y canten esos cantos de redención, los Ángeles se pararán cerca de la tierra con rostros inclinados sin saber de qué estamos hablando. Ellos nunca necesitaron redención. Nosotros fuimos los que estábamos perdidos. Nosotros fuimos los que Él redimió. Ellos son Sus seres creados, pero nosotros estábamos perdidos y ahora fuimos hallados. Nosotros podemos cantar de redención”. ¡Qué día será!
56En este caso en particular de este pastor... Pudiera seguir un poco más adelante con Uds. mientras que tenemos tal vez unos cuantos momentos más. Observé a ese pastor venir a través de una la calle. Y en la calle… En la Palestina y en diferentes países, en todas partes del Oriente, no colocan los alimentos en vitrinas de vidrio como lo hacemos nosotros. Simplemente tienen un muestrario, o la fruta exhibida, y las cosas, en plena calle.
57Y aquí venía ese pastor, yendo directamente hacia uno de esos lugares. Y yo pensé: “Ahora, de seguro que van a tener un alboroto”. Y mientras nos acercamos para observar, la cosa extraña fue, que ese pastor pasó por en medio de todos esos grandes puestos de frutas, cosas delicadas, como peras y verduras, cosas que las ovejas desearían. Y de seguro que parecía que esas ovejas brincarían de un lado al otro, pero ellas siguieron a ese pastor tan cerca que nunca miraron hacia la derecha o a la izquierda. Ellas caminaron a través de toda tentación, siguiendo al pastor.
58Yo pensé: “¡Oh, Dios, una verdadera oveja del redil nacida de nuevo, pasará a través de las tentaciones de esta vida siguiendo al Pastor!” “Mis ovejas conocen Mi voz...” Él simplemente les habló a ellas.
59Y noté que en esos grandes tiempos de angustia, aquellas grandes tentaciones, las ovejitas miraban de un lado a otro. Y cuando un cordero intentaba algo, la mamá le daba un empujón. Necesitamos más mamás a la antigua en esta noche, dándoles empujones a nuestros niños cuando estén haciendo mal.
60Y noté que ese pastor salió, yendo así. Si daba un paso de esta manera y regresaba, todas las ovejas le seguían, iban exactamente al mismo paso. Llegaron allí y entraron y salieron, cada una siguiendo al lado de estas otras. ¡Oh, hermano!, no es una oveja la que se sale de orden; es una la cabra la que se saldrá a un lado para la tentación. Es una cabra la que saldrá, y agarrará una pera o cualquier cosa que pueda agarrar, no la oveja; es la cabra. La única cosa que se sale de su sitio son aquellos que están tambaleándose y saludando.
61Luego, ni siquiera un día antes de abandonar el país, estaba mirando por la carretera, y había un hombre afuera, y estaba pastoreando un gran montón de animales. Y noté que había mulas, y también había ganado; había cabras; y había ovejas. Y yo dije: “¿Qué determina Ud. que es ese hombre?” Y el hombre que estaba conmigo dijo: “Él es un pastor”. “Oh”, dije yo, “¿un pastor?” “Sí”. “Bueno”, dije yo: “¿entonces un pastor no significa solamente para ovejas?” Él dijo: “No, ‘pastor’ quiere decir: ‘un alimentador’”. Y yo dije: “Bueno, ¿se fijó Ud.? las ovejas, las cabras, las mulas y todos están comiendo del mismo pasto”. Dijo: “Eso es correcto”. “Bueno”, dije yo: “entonces el pastor es de buen corazón”. “Sí”. Pero él dijo: “La manera de distinguir cuál es la suya, es cuando viene la noche y se oscurece”, él dijo: “el pastor hace un llamado y toda oveja en el campo vendrá a él, y él llevará a esas ovejas dentro del establo, o al corral y se acuesta enfrente de ellas. Pero las mulas, el ganado y las cabras se quedarán en el campo”. Dije: “Discúlpeme, hermano, sólo quiero hablarle una palabra a mi Pastor ahora mismo”.
62No me importa la teología, algún gran título, o gran personaje. Lo único que deseo es ser una oveja humilde, que cuando el anochecer comience a reposar en mi frente, deseo que Él me llame. Puede haber mulas, cabras y cualquier otra cosa y todos comen este mismo alimento, pero al anochecer, un pastor sólo se lleva sus ovejas.
63Hermano, si acaso Ud. está personificando el Cristianismo, si Ud. tiene un espíritu semejante a la mula, o un espíritu semejante a la cabra, que mete una pata y se entretiene con el mundo, un día de estos llegará la noche, y Ud. no reconocerá la voz del Pastor. ¿Por qué no se familiariza con Ella esta noche, y sepa lo que significa ser una oveja? Inclinemos nuestros rostros mientras pensamos seriamente en estas cosas.
64Quiero que piensen. Ud. dice: “¡Oh, hermano Branham, yo me gozo con la Palabra de Dios!” Sí, hermano, la lluvia cae sobre el justo y el injusto. La cizaña aquí afuera es igual, se regocija tanto al recibir el agua que cae del cielo y se regocija con ella al igual que su algodón, al igual que su jardín. Pero en el tiempo del fin, ¿qué es lo que sucede? Él envía los Ángeles y junta todos los abrojos, todas las hierbas malas, y las cosas sucias, y son arrojadas al fuego. Pero ¿qué sucede con el trigo y el grano? Es llevado al granero. Mulas, asnos, camellos, todos los otros animales que pastaron en el campo, ciertamente ellos comen la misma clase de comida que todo hombre que va a la iglesia. Pero son solamente las ovejas las que son llamadas cuando el sol se está ocultando.
65¿Es Ud. una oveja en esta noche, hermano? Querida hermana, ¿es Ud. una de los corderitos de Dios? Si Ud. no está segura de eso, asegurémonos ahora mismo. ¿Quiere levantar su mano a Cristo y decir: “Por medio de esto, Cristo, te estoy aceptando ahora como mi Salvador; ten misericordia de mi”?
66Dios le bendiga, señora, sentada aquí. Dios le bendiga a Ud. señor, sentado a su lado. Aquí en el piso de abajo, alguien, que alguien más levante la mano y diga: “Cristo…” Dios le bendiga, señor. “Deseo ahora convertirme en una oveja. Estoy seguro que este espíritu en mí que es de temperamento muy fuerte, y malo, indiferente, aunque pertenezco a la iglesia…” Dios lo bendiga, joven. “Aunque pertenezco a la iglesia…” Dios le bendiga, señora allá atrás. “Aunque pertenezco a la iglesia y mi nombre está en el libro de registro, sé que el espíritu que está en mí no es correcto.” Dios le bendiga a Ud., la dama Hispana que está aquí.
67Arriba en los balcones a mi derecha, ¿levantaría alguien la mano y diría: “Señor Jesús, quiero que me cambies.”? Dios le bendiga, joven. “Cámbiame aquí mismo donde estoy.” Dios le bendiga a Ud. allá arriba. “Cámbiame mientras estoy sentado aquí. Y quita este espíritu de mí y hazme una de Tus ovejas. Te amo, Señor. Y cuando mi sol se esté ocultando, deseo escuchar la voz delicada de la paloma de Dios arrullándome del otro lado del Jordán. Ahora levanto mi mano en este momento solemne después del mensaje. Quiero que Tú seas mi Pastor. Te seguiré, Señor.”
68“Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno porque Tú estarás conmigo.” Mientras que el Pastor esté guiando, todo estará bien. ¿Acaso habrá otro más antes que cerremos el llamado y oremos? Recuerde, se trata de su alma. Le di este mensaje a Ud. Si Ud. no es oveja de Dios, entonces Ud. no conoce la voz del Pastor. Cualquier cosita pudiera molestarle.
69Pero si Ud. es oveja, Ud. conoce la voz del Pastor. Y algún día cuando toda voz terrenal esté cesando, cuando Ud. escuche a mamá gritando, escuche a papá gritando, escuche a su esposo gritando, escuche a su esposa gritando, escuche a sus hermanos gritando; esas voces pronto se desvanecerán. Pero luego, ¿podrá escuchar el arrullo del gran Pastor al otro lado del río, “Venid, benditos de mi Padre”? ¿Lo desea Ud. a Él? Es suyo con tan sólo pedirlo si Él llama a su corazón. Dios le bendiga, ¿Tendrá alguno la mano levantada? Sí, mi hermana, Dios le bendiga. ¡Esa otra alma, Ud. no sabe lo que significa!
70Nosotros predicamos el Evangelio, oramos por los enfermos, ¡qué vergüenza dejar pasar a las almas! Acéptelo a Él esta noche, ¿no lo hará? Le persuado ahora en el Nombre de Cristo, en lugar de Cristo, reconcíliese con Dios por medio de Cristo, por la renovación (Dios le bendiga, hermano), por medio de la renovación de su espíritu, por el lavamiento del agua por la Palabra. ¿No quiere venir ahora dulcemente, humildemente a Cristo y aceptarlo?
71Siga adelante con la música, hermana; solamente estoy esperando. Tal vez uno más. Pudiera decirse en aquel día: “Hermano Branham, Ud. esperó sólo un momento más, y Algo me habló, y yo levanté mi mano. Eso concluyó todo el asunto, Hermano Branham. Estoy tan contento de estar aquí ahora”. ¿Qué significaría? ¿Qué significaría? Ud. dice: “He escuchado eso antes”. Pero, hermano, un día lo va escuchar por última vez. Después de eso ya no lo va escuchar nunca. En cualquier camino que Ud. se dirija, por ahí es donde se habrá ido.
72Nuestro bondadoso Padre celestial, ahora te estamos entregando a Ti aquellos que levantaron su mano, que ellos han venido a Ti, y nadie los puede arrebatar de Tu mano. Tú eres el gran Pastor; no hay nadie, no hay demonio, no hay poder, nada en lo absoluto que jamás los pueda arrebatar de Tu mano. “Todo lo que el Padre me ha dado vendrá a Mí. Y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que las Escrituras se cumpliesen.” Y Tú todavía estás llamando; hombres y mujeres todavía se están entregando y viniendo. Y yo te pido en esta noche que Tú recibas a éstos en Tu reino. Tal vez yo nunca tenga el grandioso privilegio de estrechar sus manos. La reunión está agotadora en este momento, y hay mucha gente enferma esperando. Pero, oh, Cristo, sabiendo que estos frutos siguen delante de mí, yo los entrego en Tu mano. Concédelo Señor. Ellos han creído y venido a Ti por medio de la predicación de Tu Palabra. Y si hubiere alguno aquí Señor, que debiera haber venido y no lo hizo, ten misericordia de ellos y que vengan también. Porque ellos vivirán una vida miserable hasta que esto se haya acabado. Concédelo, Señor. Escucha nuestra oración; lo rogamos en el Nombre de Jesús. Amén.
73Que el Señor Dios del cielo y de la tierra, bendiga a cada uno de Uds. ¿Creen Uds. que Dios está aquí para concederle el deseo de su corazón? ¿Cuántos se sienten realmente bien después que el Espíritu Santo ha estado aquí moviéndose sobre Ud. de esa manera? Yo creo que Él le dará a cada creyente aquello que ellos tanto anhelan y creen. Si Ud. cree eso con todo su corazón, diga: “Amén”. ¿No le hace la Palabra algo a Ud.? ¿Sabe lo que es? Es alimento; es el alimento de Dios para Sus ovejas. Y la Biblia es el alimento de las ovejas de Dios. ¿No es bueno eso? La Biblia dice; yo creo que David dijo: “sabe a miel de la peña”. Sí. La Palabra de Dios es tan dulce. Yo la he visto entrar en los corazones de las personas por medio de la predicación santificada de la Palabra chapada a la antigua, bajar a tal grado que las personas en realidad se lamían los labios como que estuvieran saboreando literalmente algo que fuese bueno, cuando las bendiciones del Señor eran tan íntimas, amorosas y bondadosas.
74Y yo sé, en esta noche, mi querido Hermano y Hermana, que Jesucristo, el Hijo amado de Dios, les ama a cada uno de Uds. de tal manera que Uds. no podrían permitirse intentar irse al cielo sin Él.
75Alguien dijo el otro día, como en un pequeño interrogatorio, dijo: “Hermano Branham, ¿quiere decirme, que Ud. cree que si un hombre es verdaderamente un hijo de Dios, que él realmente puede saber que es hijo de Dios?” Yo dije: “Absolutamente. Cuando su espíritu da testimonio con Su Palabra y Su Espíritu, Uds. son hijos e hijas de Dios. Cuando su experiencia cuadra con la Biblia de Dios, y Ud. ha llenado todo requisito, y Dios le ha probado a Ud., y todo el mundo ha pasado, y Ud. ha llegado a ser una nueva criatura; entonces Ud. ha pasado de muerte a vida”. Dios lo ha hecho.
76Bien, vamos a orar por los enfermos en un momento. Esperen… Billy, ¿repartiste? Él repartió tarjetas de oración nuevamente esta noche. Y si el Señor lo permite, ¿cuántos quisieran tener una línea mañana en la noche, si el Señor lo permite, o mañana en la noche, o el Domingo en la noche, una, donde todos puedan venir a la plataforma y recibir la oración? ¿Les gustaría tener una de esas noches así? Tal vez puede que la tengamos mañana. Enviaré al muchacho con otro montón grande y enorme de tarjetas de oración para que sean repartidas, y probablemente los pasaremos a través de la línea.
77No será así como las líneas rápidas, sino los traeremos a la plataforma. Lo hice aquí no hace mucho y fue una maravilla lo que hizo el Señor.
78La gente Americana está enseñada a que uno tiene que imponerle las manos. Y supongo que Ud. simplemente tendrá que hacer eso; eso es todo lo que sé. Yo estoy tratando que Uds. lo crean en un orden más alto, aceptarlo sin que se le impongan las manos: que Uds. solamente lo crean y se vayan. Sin embargo, hay una Escritura. El…
79Jairo, él era Judío. Él dijo: “Ven y pon Tus manos sobre mi hijita y ella sanará, o vivirá”. Él era Judío. Jesús tuvo que ir al otro lado de la ciudad para imponerle las manos porque eso era lo que él creía.
80Pero el Romano, el Gentil, dijo: “A mí no tienes que hacerme eso Maestro. Yo soy un hombre de autoridad y le digo a este hombre: ‘Anda’, y él va. Y a éste: ‘Ven’, y él viene”. Dijo: “Sólo di la palabra; eso es todo. Sólo di la palabra y mi siervo vivirá”. Dijo: “No soy digno que vengas a mi casa”.
81Jesús se dio la vuelta y miró a aquellos judíos, y dijo: “¡Nunca he visto una fe así en Israel!”. Eso es correcto. Eso es lo que yo estoy tratando de hacerle ver a la gente. Uno no ve mucha fe como esa en América. Hermano Julius, uno la encuentra en el África, y en la India, y en lugares como esos, pero no en América. Simplemente… Uds. tienen demasiada teología en América. Uds. han tenido demasiadas inyecciones espirituales. Lo que Uds. necesitan es un verdadero opio que alivie el dolor. Él es el Lirio de los Valles. ¿De dónde sacan el opio? Del lirio. Y ese Lirio fue estrujado en el Calvario; Él tiene todo el opio que Uds. necesitan. Eso es correcto. Él alivia todo dolor.
82El opio es para quitar el dolor, quitar el pesar. Ud. se embriaga con el opio, como los narcóticos de hoy en día. Pero tan pronto se le acaba el efecto a ese pequeño opio, Ud. tiene un dolor de cabeza, y está peor que nunca. Pero éste opio del cual estoy hablando, (del Señor Jesús), sencillamente nunca se acaba. En Él está… “El que cree en Mi tiene Vida Eterna. Si tú supieras con quién estás hablando, Yo te daría aguas que no vendrás a beber aquí, dice el Señor, pozos de agua borboteando en tu alma”. Esa es la clase de aguas que necesitamos.
83Ahora bien, vamos a llamar la línea de oración esta noche. ¿Del 1 al 100? 1 al 100. ¿Dijiste Z? P, muy bien. Tarjeta de oración P como en Phoenix. Y empiecen a ponerse de pie, alguien en alguna parte. Tarjeta de oración, bien, empecemos con la número 1, si él empezó con la 1, empecemos con la número 1. Traigan la número… ¿Quién tiene la número 1? Tarjeta de oración, como en Phoenix, ¿P-número 1? ¿Levantaría su mano? No puedo ver allá en la audiencia. Muy bien, señora, venga acá un momento.