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~ DIOS GUARDA SU PALABRA2 ~
1Permanezcamos de pie por un momento e inclinemos nuestras cabezas en oración. Amado Padre, estamos ciertamente agradecidos a Ti en esta noche por la presencia del Señor Jesús aquí en la tierra y entre nosotros, en un día tan trágico como éste donde las bombas atómicas y los mísiles pueden causar una aniquilación total de una vez. Pero estamos tan agradecidos de tener un refugio: el Nombre del Señor es torre fuerte; a él correrá el justo y estará a salvo. Te damos las gracias por esto Padre y por la gracia del Señor Jesús Quien nos ha concedido este maravilloso compañerismo. Y te pedimos esta noche que Él se haga presente y bendiga nuestros esfuerzos mientras hablamos a los perdidos y a aquellos que están necesitados. Y que cuando este servicio termine podamos decir como aquellos que iban a Emaús: “¿No ardían nuestros corazones mientras Él nos hablaba en el camino?” Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
2Yo siempre considero un gran privilegio estar reunido con el pueblo de Dios. Y hoy con algunos de los pastores, hemos tenido un compañerismo maravilloso. Y esta noche lamento estar un poco ronco a causa de lo mucho que he predicado semanas atrás. Y estoy feliz de tener sobre la plataforma algunos de mis amigos de California y de diferentes lugares, al hermano Scrouple y el hermano... Estoy ciertamente muy contento de poder verlos aquí esta noche.
3Y ahora he escogido para esta noche con la ayuda del Señor un texto sobre el que me gustaría predicar y que se encuentra en San Mateo, capítulo 24, verso 35. Y yo iré despacio al leer la Escritura por ser difícil para ustedes entenderme. El cielo y la tierra pasarán, pero Mis Palabras no pasarán. Esas Palabras fueron solemnemente habladas por el Señor Jesucristo nuestro Salvador. Estoy continuando esta noche mi tema que es: “Dios Guarda Su Palabra”. Y en mi opinión, esa Biblia es la Palabra de Dios. En esa Palabra, la salvación está basada sobre la enseñanza de esta Biblia y esa salvación no puede estar basada sobre ninguna otra cosa, sino sobre la Palabra del Señor. Muchas cosas son buenos remedios, pero esta es la cura. Dios lo ha planeado de tal manera que Su Palabra sea Él Mismo. “En el principio era la Palabra; la Palabra era con Dios y la Palabra era Dios y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros”. Dios se hizo carne en Cristo. Todo lo demás fallará.
4Ahora, nosotros no podemos basar la salvación sobre la oración con todo y lo bueno que esta sea. Porque si así fuera, los mahometanos fueran salvos, los budistas fueran salvos, los paganos fueran salvos. Así que no puede estar basada en la oración y tampoco puede estar basada sobre la experiencia. La salvación no está basada en la experiencia porque las personas pueden tener cualquier tipo de experiencia. Los mahometanos tienen experiencias, los budistas tienen una experiencia y cada diferente religión tiene experiencias. Y la salvación tampoco puede estar basada en el ayuno, la oración, las experiencias, las sensaciones o la sinceridad. Muchas personas dicen: “Bien, no importa lo que creamos siempre y cuando seamos sinceros en lo que creemos”. Si así fuera, los mahometanos, los budistas, los paganos y todos los demás serían salvos. Porque he dicho que ellos pueden opacarnos a nosotros en cualquier momento cuando se trata de orar, ayunar, tener sensaciones o lo demás, ellos nos pueden opacar. Y la salvación no le pertenece o no está basada en ninguna otra cosa, sino en la Palabra de Dios. Dios así lo ha dicho.
5La salvación no puede estar basada sobre alguna iglesia, algún credo o en alguna otra cosa sino en la Palabra de Dios, porque Ella es la Palabra de Dios. La Palabra de Dios es tan perfecta que ni una jota de Ella fallará jamás. Los cielos pasarán, la tierra pasará. Juan dijo en la isla de Patmos: “Vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían pasado”. Pero la Palabra de Dios permanece exactamente igual. Yo quiero que ustedes noten cuán infalible es la Palabra de Dios, ahora técnicamente hablando. Cuando los dos ladrones y Jesús estaban muriendo sobre las cruces, ellos tomaron martillos y quebraron las piernas de los ladrones. Y quizás el hombre que tenía el martillo ya lo había echado para atrás para quebrar las piernas del Señor Jesús de manera que ellos no pudieran escaparse durante el Sábado. Pero antes de que el martillo pudiera golpear las piernas del Señor Jesús, Su Palabra debía ser cumplida. Ni un solo hueso de Su cuerpo fue roto. Y antes de que el martillo golpeara Sus piernas, una lanza romana atravesó Su costado y agua y sangre salieron de Él: más “horadaron Mis manos y traspasaron Mi costado”. Toda la Palabra de Dios tiene que ser cumplida, toda Palabra. Así que esa es la razón por la que me gustaría que la gente por la que sé que tengo que responder en el día del Juicio, esté basada no sobre alguno de mis pensamientos personales o basada en mi doctrina personal. Yo quiero que sus almas, experiencias y todo estén basados en la Palabra de Dios. Porque yo sé que en ese gran día tendremos que dar cuenta de todo.
6Y muchas veces en las reuniones mientras estoy predicando y especialmente en este día presente, encontramos que cada uno tiene una pequeña experiencia sobre la cual nos referimos para afirmar que somos salvos. Pero nosotros no somos salvos por experiencias, ni por el ayuno o por la oración. Sólo hay una manera de ser salvos: y es por fe mediante la Palabra. “La fe viene por el oír y el oír por la Palabra de Dios”. Es la única manera en la que podemos ser salvos. Y entonces en este respecto, en el día en el que estamos viviendo, en esta gran edad emocional en la que vivimos, yo siento hasta cierto punto que hay gente en el mundo que creen que les he dicho la verdad. Después que el Señor ha vindicado a tal grado, de lo cual no soy digno, sino en Su gracia, Él ha dado la vindicación de que les he dicho la verdad porque he permanecido con la Palabra, sin prejuicios hacia ninguno y con amor hacia todos ustedes.
7Ahora la Biblia dice que si el guarda que está puesto en la torre ve venir al enemigo y falla en advertir al pueblo, Dios demandará de su mano la sangre de ellos. Pero si él les advierte y ellos fallan en prestar atención, entonces ellos serán responsables de su propia sangre. Y quisiera decir al final de mi camino, cuando algún día ustedes tomen un periódico y lean que yo he pasado al otro lado o de la manera que ustedes se enteren, yo quisiera decir al salir de esta vida: “Yo no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios”. Así que permanezco con la Palabra y entonces yo sé que tengo la razón. Pero si me salgo de la Palabra, entonces estaré errado. Así que regresemos al Antiguo Testamento a un lugar del cual tomaremos un contexto. En I Reyes capítulo 22. Y quizás ustedes no tengan tiempo para leerlo ahora mismo, sino cuando lleguen a sus hogares.
8Fue durante el tiempo del reinado de Acab rey de Israel y de Josafat rey de Judá. Y todos nosotros conocemos cómo el reinado de Acab fue prosperado en cuanto a lo material, pero espiritualmente hablando estaba en decadencia. Pero Josafat era un creyente. Su padre antes que él, fue un creyente. Y entonces un día Josafat dio un mal paso, lo cual es muy parecido a lo que nos pasa a cada uno de nosotros cuando damos un mal paso. Eso es tan fácil. Josafat fue a visitar a Acab. Allí fue donde él cometió el error. La Biblia dice que no nos juntemos con los incrédulos, que no estemos conectados y asociados con los incrédulos. Y Josafat fue a visitar a Acab y Acab quería mostrarle que estaba teniendo un gran tiempo. Como suele suceder cuando el mundo puede hacer que usted salga a un club nocturno en alguna parte, a una fiesta o algunos de sus vecinos mundanos realmente quieren presentarle un espectáculo. Entonces el diablo procurará hacerle creer que usted está teniendo un buen tiempo. Esa es la manera en que él lo hace, seducirlo para que vuelva atrás. Y cuando vea al mundo haciendo eso o al diablo dándole prosperidad falsamente, él lo está exaltando a usted con halagos para después desinflarlo. Eso es correcto.
9Así que Acab tenía un interés personal oculto. Y usualmente esa es la manera en la que el mundo lo hace. Ellos tienen un interés particular oculto. Así que Josafat era un gran hombre, Dios estaba con él y cuando él fue allá, Acab le mostró una gran hospitalidad. Pero Acab dijo: “Tú sabes, hay una porción de tierra allá en Ramot de Galaad que ciertamente nos pertenece. Y yo quiero que tú subas conmigo y me ayudes a tomarla”. Él simplemente no estaba satisfecho. Y pienso que hay una gran cantidad de personas semejantes a Acab hoy y yo digo que Acab era un creyente fronterizo, un tibio, un medio creyente, un así llamado creyente. Noten, siempre un interés personal oculto, porque él no estaba satisfecho con lo que tenía. Él tenía que lograr más. Y esa es la manera en la que la iglesia llega a estar algunas veces; ustedes no pueden estar satisfechos con Jesús y la buena experiencia de una religión pura chapada a la antigua que aniquila el pecado. Ustedes tienen que ir por el mundo tras alguna otra cosa. Y el diablo siempre está presente para darle lo que usted está buscando.
10Allá en el principio Eva no estaba satisfecha con el maravilloso compañerismo que ella y Adán tenían con Dios, sino que ella tenía que estar buscando alguna nueva luz. Y el diablo hizo que ella la obtuviera. Y cuando usted procura encontrar algo diferente como una pequeña fantasía que difiere un poco de la Palabra escrita, el diablo está allí presente para dársela. Esa es la verdad. Si Eva hubiera permanecido con la Palabra, este gran problema del pecado nunca hubiera sucedido, porque Dios les había prometido que ellos podrían vivir para siempre. Pero ella quería algo diferente. Es lamentable que tengamos tantas Evas yendo por allí tratando de encontrar algo diferente. Y lo que el diablo le dijo a ella tenía en si mucho de verdad. Y la más grande mentira que haya sido dicha tenía mucho de verdad en ella. Justamente algo mezclado, a medias: “Podría ser. Tal vez sea así”. Si Dios lo ha dicho, deje eso en paz.
11Pero note, Acab no estaba satisfecho. Él tenía que ir a conseguir algo más. Y el Señor había mostrado con él misericordia. Le iba a quitar la vida inmediatamente, pero tuvo con él un poco de misericordia. Y entonces, él no estuvo satisfecho con eso. Él tenía que ir en busca de algunas tierras más. Así que Acab estaba preparado para la guerra y hacer eso. Pero pienso que incluso Josafat en medio de toda su confusión tuvo la osadía de decir o yo diría que él tenía la experiencia y conocimiento suficiente acerca de Dios para procurar buscar la Palabra de Dios antes de actuar. Si la iglesia hoy simplemente hiciera eso, buscar la Palabra de Dios primero, a través de la Biblia, para entender Su plan, Su programa… Pero Acab no estaba prestando atención a lo que la Palabra de Dios decía. Él sólo quería algo diferente. Pero Josafat a pesar de ser un creyente fuera del terreno donde él debía estar, tenía suficiente de Dios en él para buscar la voluntad de Dios. Así que él dijo: “¿No podríamos nosotros consultar a Dios acerca de estas cosas antes de que las hagamos? ¿No deberíamos nosotros consultar la Palabra de Dios y encontrar la respuesta de Dios para estas cosas antes de hacerlas?” Yo creo que todo creyente nacido de nuevo lo hará. Tiene que venir de la Palabra, especialmente en el día en el que estamos viviendo, cuando la Palabra de Dios ha profetizado tantas de estas cosas.
12Ahora Josafat iba a solicitar el consejo del Señor, porque aunque ellos eran simplemente hombres de negocio, ellos creían en Dios. Así que él dijo: “Acab, tú sabes que el diablo siempre tiene algo que él puede presentar como sustituto de la verdad”. Y Acab dijo: “Seguro. Bien, yo debí haber pensado en eso. Así que haré llamar a mi grupo de predicadores. ¿Sabes qué? Tengo el mejor grupo de predicadores que haya en el país. Yo tengo aquí un seminario. Yo los preparo por medio de la organización. Y nosotros hemos obtenido un buen grupo de profetas. Así que hagámoslos venir. Ahora te diré algo, haré que venga el grupo completo”. Y él llamó a filas a cuatrocientos profetas. Y él dijo: “Yo quiero consultarles a ustedes algo. Profeticen para mí, ¿iré a la guerra contra Ramot de Galaad o la dejaré?” Ellos entraron en oración y ayuno; esos profetas hicieron lo que siempre hacían. Como ustedes saben, ellos tenían que hacerlo para indagar si eso era verdad o no.
13Yo quiero que noten la imprudencia de estos así llamados profetas. Ellos debieron haber tenido un grupito musical que les estaba tocando. Pudieron haber ayunado por varios días. Eso está muy bien. No estoy en contra de nada de eso. Ellos debieron haber tenido un culto de oración y Dios sabe que nosotros lo necesitamos. Pero un día luego que el culto de oración y todo lo demás terminó, ellos obtuvieron una revelación. Y los cuatrocientos en unanimidad fueron y dijeron: “Sube. Dios está contigo y Él la entregará en tu mano”. La revelación de ellos no obraba en armonía con la Palabra de Dios. Sin embargo, de todos modos ellos la creyeron. Así que ayunar, orar, fantasías o lo que sea, si no obra en armonía con la Palabra de Dios, déjelo quieto. Ellos habían ayunado, orado, indudablemente todos ellos eran unos caballeros, muy religiosos, cultos, buenos hombres, pero había algo que ellos habían dejado por fuera. Y ellos nunca lo hicieron intencionalmente. Ahora, cuando todos ellos comenzaron a gritar: “Sube. El Señor estará contigo. Así dice el Señor”. Y ustedes saben que aquello complació tanto a Acab que yo puedo imaginarlo poniendo sus manos a sus costados y diciendo: “¿Ves eso? Es la crema y nata quien está diciendo eso”. Pero ustedes saben, eso no siempre le cuadra a un hombre de Dios.
14Este Josafat dijo: “Ahora, un momento. ¿No tienes tú algún otro?”. “¿Uno más?” Cuatrocientos predicadores… Me pregunto, ¿cómo obtuvieron sus credenciales? Cuatrocientos predicadores diciendo al unísono: “Sube. El Señor está contigo”. Pero Josafat dijo: “Tú sabes, hay algo que no suena bien”. Hermano, la Biblia dice: “Mis ovejas oyen Mi voz y al extraño no seguirán”. Josafat dijo: “¿No tienes tú algún otro?”. ¿Uno más? “Aquí están cuatrocientos de los mejores profetas que hay en la tierra”. Sólo que no había suficiente verdad para ese hombre de Dios. Él sabía que la Voz de Dios no sonaba de esa manera. Así que dijo: “Oh sí. Tengo uno más, pero él no pertenece a nuestra denominación. Él no se asocia con nosotros de ningún modo”. Ustedes saben, había suficiente de Dios en Josafat para decir: “Me gustaría oírlo”. Acab dijo: “Oh, nosotros pudiéramos consultarle, pero te digo que yo aborrezco a ese pequeño santo rodador”. Seguro. Él dijo: “Él nunca ha dicho algo bueno acerca de mí o de mi denominación. Su nombre es Micaías hijo de Imla”. Dios nos conceda más Micaías. Él dijo: “Yo aborrezco a ese individuo. Él siempre censura a mi gran escuela y a mí”. La razón era que ellos no tenían la Palabra. Él dijo: “Tú sabes, yo ni siquiera quiero ver a ese individuo”. Pero Josafat dijo: “No diga el rey eso. Oigámoslo de todas maneras”. “Muy bien. Pero te advierto. Él condenará a todos los predicadores que están aquí”. Él sabía muy bien que así sería, ¿no es así? “Él va a acabar esta cosa completamente. Y todas nuestras grandes expectativas caerán por tierra. Mejor no permitamos que venga ese pequeño santo rodador”. Él no iba a tener la cooperación de estos hombres.
15Josafat dijo: “De todos modos me gustaría oírlo. Me gustaría conocer su posición al respecto”. Ese es un punto de vista sensato. “Muy bien. Ahora, iremos allá y tendremos una gran reunión espiritual. Y ellos se pondrán sus vestiduras e irán a un lugarcito, no dentro del palacio, sino que ellos tienen una gran reunión allá afuera”. Y ellos enviaron a un siervo o a un soldado para traer a Micaías. Y mientras que iban a buscar a Micaías el profeta, todos estos profetas tuvieron realmente su tiempo. Ellos tenían la victoria. Yo me imagino que tendrían allá algún alboroto. Y lo primero que usted sabe, es que a ellos les están apareciendo algunas señales. Un hombre con el nombre de Sedequías era el principal de ellos. Se hizo un par de cuernos de hierro. Y él corría por todas partes dándole cornadas a todos y diciendo: “Así dice el Señor. Tenemos la señal. No podemos estar equivocados. Sino que tenemos la señal ahora y vamos a acornearlos hasta acabarlos”. ¡Oh qué culto tenían ellos! Yo veo a Acab diciendo: “Fíjate, mira cómo lo hacen. Tú sabes hermano, esa es la victoria”. Y la realidad de esto era que estos hombres eran sinceros y estaban ungidos.
16Ahora observen. Así que el soldado que fue a buscar al pequeño Micaías, probablemente lo halló en alguna parte del bosque, orando o leyendo la Biblia. El soldado llegó hasta allí y le dijo: “Micaías hijo de Imla, el rey quiere que tú vayas y profetices delante de él”. “¿En verdad desea él eso? ¿Qué ha pasado?”. “Ellos tienen una reunión; tú deberías verla. Verdaderamente esos predicadores están teniendo allá un tiempo maravilloso. Y están teniendo un jubileo. Ellos han obtenido la bendición. La unción está sobre ellos. Vaya, cuando yo salía, el orador en jefe tenía un par de cuernos y estaba corriendo por todas partes y tenía el Así dice el Señor”.
17Él sabía que Micaías pensaba que eso no sonaba bien. “Bien, iré allá y entonces les predicaré un sermón”. Ahora, viniendo por el camino él le dijo: “Micaías, yo he sido enviado por el jefe de la organización. Si quieres tener compañerismo con ese grupo de predicadores, habla lo mismo que ellos. Si. No digas nada contrario a su doctrina. Si lo haces, tú estarás más que excomulgado. Nunca te invitarán otra vez”. Pero sucedía que él le estaba hablando al hombre equivocado. Dios tiene algunas personas con espinazo.
18Cristo no aceptó su necedad. Ciertamente Él fue un Hombre manso. Pero cuando lo incorrecto estaba sucediendo en la casa de Dios, él tomó cuerdas, las trenzó, echó por tierra sus viejas mesas y las sacó del templo diciendo: “Está escrito…”. No la apariencia que eso tenía, cómo ellos eran prosperados, cómo muchos fariseos y saduceos eran ordenados, él dijo: “Está escrito”. Todo genuino siervo de Dios regresará a la Palabra. “Está escrito: La casa de Mi Padre será casa de oración. Y ustedes la han convertido en guarida de cualquier otra cosa”. Y cuán cierto es eso hoy. Así que, ¿qué hizo él? Micaías dijo: “No me importa lo que ellos estén diciendo. Vive Dios que lo que Dios me hablare, eso diré”. Eso es lo que necesitamos hoy: predicadores que digan lo que Dios dice que es la verdad. No importa si es una gran organización sobre lo que usted está edificando; si eso no está edificado sobre la Palabra de Dios, fracasará. No importa qué otras cosas tenga usted, eso fracasará si no está basado en la Palabra de Dios.
19Noten, cuando Micaías llegó allá a la congregación, yo puedo oír a Acab diciendo: “Bien, aquí viene ese pequeño santo rodador. Yo estaré observando lo que él diga”. Él dijo: “Micaías, ¿qué acerca de esto? ¿Subiré a Ramot de Galaad o lo dejaré?” Micaías dijo: “Sube”. Él quería ver la acción de todos los ministros. Puedo imaginarlos a todos ellos sonriendo y diciendo: “Esa es la manera Micaías. Te haremos presbítero del estado. Haremos algo por ti muchacho”. Micaías dijo: “Un momento. No he terminado todavía. Veo a Israel disperso como ovejas sin pastor”. Y Acab se volvió hacia Josafat y le dijo: “¿Qué te dije? ¿No te lo había dicho?”. ¿Qué más podía decir Micaías después que Dios ya había condenado a Acab?.
20Ahora, y él dijo: “Vi los cielos abiertos y vi ángeles y espíritus a la derecha y a la izquierda del trono de Dios. Y ellos estaban llevando a cabo una reunión en el cielo, al mismo tiempo que ustedes estaban celebrando este culto aquí abajo. Y Dios dijo: ¿Quién inducirá a Acab para que suba y caiga en Ramot de Galaad, porque la Palabra de Dios tiene que cumplirse?”. La Palabra de Dios había dicho que los perros lamerían la sangre de Acab. Y si Dios ha maldecido esa cosa, ¿cómo podemos profetizar bendiciones al respecto? Y cualquier otro fundamento que sea establecido fuera de Jesucristo, Su Sangre y la salvación mediante la fe, es falsa profecía.
21Muchos de nosotros nos afiliamos a la iglesia por el estrecharnos las manos, por el bautismo o por las sensaciones. Vaya, e incluso ellos han establecido allá en las regiones del sur que usted no tiene el Espíritu Santo hasta que no haya aceite saliendo de su cara o de sus manos. ¡Oh la debilidad de la iglesia pentecostal! ¿Hasta cuándo defenderán ustedes tales cosas? No es de extrañarse que Dios no pueda restaurar los dones y colocarlos en la iglesia: Él no cuenta con un fundamento sobre el cual ponerlos, porque Él nunca los pondrá sobre alguna otra cosa que no sea el fundamento de la Palabra de Dios. No es de extrañarse que estas cosas estén sucediendo de esa manera. Él conoce el corazón del hombre; Él conoce lo que está dentro de usted. No importa lo que usted diga aquí, Él conoce lo que está en usted. Y Él no puede poner ese fundamento sobre alguna otra cosa que no sea esta Biblia. Y cuando nosotros llegamos a estar tan agotados y tan débiles al punto que caemos por cualquier viento de doctrina, somos semejantes a una hoja sobre un lago en otoño. Cualquier pequeño viento que pasa nos lleva de un lado a otro. Estén firmes en la Palabra de Dios, porque con esa Palabra ustedes nunca pasarán.
22Note, entonces este pequeño profeta se puso de pie y dijo: “Yo vi a los espíritus a ambos lados del trono de Dios y ellos estaban en una reunión allá arriba y decían: “¿A quién podemos hacer descender y que haga subir allá a Acab, porque la Palabra de Dios ha dicho que él debe morir y los perros deben lamer su sangre?”. Uno dijo: “Les diré lo que haremos; lo haremos de esta manera”. Y otro decía: “Lo haremos de aquella manera”. Y amigos, Dios hoy está obrando en el cielo de la misma manera que obró allá. Y un espíritu salió, el cual era un espíritu mentiroso y dijo: “Yo sé cómo lo haré. Permítanme bajar y entraré en ese seminario, en esa escuela, y yo ungiré a cada uno de esos predicadores porque ellos no conocen la Palabra de todos modos. Y piensan que mientras tengan un pequeño escalofrío en su espalda y puedan gritar un poco, ya eso es todo; eso es todo lo que ellos necesitan. Y los haré que profeticen una mentira, porque ellos no conocen la Palabra”. Hermano, si hay algo que un nacido de nuevo debe conocer y estudiar es la Palabra de Dios. El problema de esto es que procuramos edificar…”No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios”. Y escuchen, ustedes santos de muchos años, avergüéncense, que han sido salvos por veinte o treinta años y todavía no saben más de la Palabra de Dios que caer en alguna pequeña sensación. Ustedes están viviendo basados en una emoción y en su iglesia: “Oh tenemos esta iglesia; es la más grande en la ciudad. Uno de estos días construiremos una iglesia más grande que la de ellos allá”. Meten sus cabezas en la televisión en la noche. Están leyendo esas viejas revistas de “Historias de la Vida Real” y toda clase de tonterías como esas, cuando deberían tener sus cabezas metidas en la Palabra de Dios todos los días.
23He estado hablando a los laicos. Y ahora para ustedes predicadores, si no estuvieran pensando en si serán un gran impacto o no, si irán a la próxima conferencia, si van a poner una pluma en su sombrero o si su pequeña denominación hará esto, aquello o lo otro. Ustedes tienen metidas sus cabezas en otras cosas distintas a la Palabra de Dios. Cuando ese enemigo llega a la ciudad, ustedes deberían estar parados en el muro advirtiendo a la gente sobre él. Eso es correcto.
24Noten. Bien, estos hombres no habían aparecido de la noche a la mañana. Ellos eran un grupo cuidadosamente seleccionado. Pero fue la mano del hombre que los escogió. Dios había seleccionado a un viejo y pequeño santo rodador. Obsérvelo. ¿Y saben ustedes algo? Cuando ese pequeñito Micaías se paró allá y dijo: “Dios ha enviado un espíritu mentiroso entre ustedes. Y cada uno de ustedes también tiene una bendición. Y ustedes son profetas y están profetizando. Yo no quiero decir que ustedes no sean buenos hombres, pero hay un espíritu mentiroso enviado entre ustedes”. Y si la Biblia dice que en los últimos días los dos espíritus serían tan parecidos que engañarían a los mismos elegidos, es mejor que ponga su cabeza y su corazón en la Biblia. Mantenga su mente en la Biblia, en Cristo.
25Y ustedes saben, eso ciertamente provocó la indignación de este predicador y de su denominación, de su pequeña organización. Y el principal de ellos, Sedequías, se levantó y le dio una bofetada en la cara al pequeño predicador diciendo: “¿Por dónde se fue de mí el Espíritu de Dios para hablarte a ti?” Él le dijo: “Sólo espera un poco y lo verás”. Eso es correcto. Ahora, Sedequías, ese predicador que lo abofeteó, era profundamente sincero. Y era tan sincero como lo era Micaías. Yo creo que era un buen hombre. Yo creo que todos los demás lo eran.
26Ustedes dirán: “Bien hermano Branham, ¿adónde nos está llevando esta noche? Usted tiene a Micaías allí parado, sincero, profetizando bajo el Espíritu y aquí están cuatrocientos en su contra, profetas ungidos y sinceros. Ahora, ¿cómo va usted a establecer la diferencia entre la verdad y el error? Cuatrocientos dicen: “Esto es lo correcto”. Y uno dice: “Esto es lo correcto”. Y usted dice que tanto Micaías como el otro grupo estaban bajo la unción”. Aquí está la manera de determinar quién estaba en lo correcto. La profecía de Micaías cuadraba con la Palabra de Dios. Micaías tenía la Palabra. Tal vez él no podía vestirse como los demás. Quizás no podía decir “Amén” como ellos. Quizás no podía tener la educación que los otros tenían. Quizás no podía ser un predicador tan poderoso como ellos eran, pero él tenía la Palabra del Señor. Y los cielos y la tierra pasarán, pero esa Palabra nunca pasará. La Palabra del Señor prevalecerá para siempre. Amigos, ¿qué pasó? Sólo dejen que eso siga su curso. Noten, con todo aquello, la congregación, el rey, el ejército, millones escuchándolo… Ellos tenían que tomar una decisión. Así que ellos se decidieron por el que tenía la mayoría. Dios no siempre está en la mayoría. Algunas veces Él está en la minoría; de todas maneras, Él siempre tiene la razón. Dios tiene la razón.
27En el servicio de anoche, yo prediqué sobre Coré quien se rebeló y ya tenía a todo Israel casi listo para apedrear a Moisés, a Caleb y a Josué. Y ellos estaban ciertamente en minoría, pero Dios estaba con ellos. Y la Biblia dice que en los últimos días esto se repetiría otra vez: ¡Ay de ellos! Han seguido el error de Caín y perecieron en la contradicción de Coré, manchas en vuestros convites, llevados de acá para allá por todo viento de doctrina. ¿De quién está hablando? De la iglesia de los últimos días; eso es esta iglesia llevada de un lado a otro por cualquier insignificancia que venga.
28Escuchen esto. Coré dijo: “¡Vaya! Él no es el único profeta en el país. Nosotros somos tan profetas como lo es él. Nosotros tenemos exactamente el mismo derecho”. Pero Dios había dicho algo diferente. Moisés permanecía con la Palabra de Dios. Dios dijo: “Yo los estoy llevando a la tierra prometida”. Estos individuos eran unos cobardes. Pero Moisés se mantuvo en la Palabra y lo mismo hicieron Caleb y Josué.
29Ahora noten, ¿no es extraño que ese rey después de esa profecía basada en la Palabra de Dios todavía no entendiera eso? Y él siguió de todas maneras porque la Palabra de Dios tenía que ser cumplida. Ahora, pónganse y ajústense sus chalecos antibala. ¿No es algo extraño que Dios enviara una verdad al pueblo y a pesar de toda la predicación hasta el punto que usted se pone ronco y exhausto, la gente se lance por ese camino para ir detrás de alguna clase de fanatismo fantástico, en vez de permanecer con la Palabra de Dios? ¿Por qué? La Biblia dice: Ellos fueron destinados desde antes para esta condenación. “Salieron de nosotros porque no eran de nosotros”. Pablo dijo: “Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces; y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas”. Él dijo: “Si un ángel del cielo anunciare alguna otra cosa diferente a la que les he predicado, el tal sea anatema”.
30Noten en la Biblia que Pablo no tuvo ningún problema con la iglesia de Efeso. Ellos eran eruditos. Eran hombres entendidos. Su problema no era la iglesia que estaba en Roma. Él los exaltaba delante de Dios y hablaba de la fe de ellos. Sino que el problema que tenía era con la iglesia de Corinto. Corinto era el lugar en el cual él tenía el problema. Porque ellos no podían tomar la Palabra. Cada uno quería una sensación. Él decía: “¿Por qué cuando voy a ustedes uno tiene una lengua, uno tiene un salmo, otro tiene esto, aquello o alguna clase de sensación engañosa?”. Él les dijo: “Ustedes son creyentes, pero no están fundamentados”. Ahora, ustedes saben que Pablo no les hubiera predicado ciertas cosas a la iglesia de los corintios e iría a predicar a la iglesia de Efeso alguna otra cosa y a la iglesia de los tesalonicenses alguna otra cosa. Él predicaba el mismo Evangelio en todas partes. Sin embargo, a esa iglesia de Efeso él pudo hablarle acerca de algunos de los grandes misterios que Dios le había revelado en Arabia. Él podía predicarles sobre la predestinación. Él no podía predicar eso a la iglesia de los corintios. Si ellos no tenían aceite que les corriera por las manos, alguna clase de sensación u otra cosa, ellos no creían lo que la Palabra decía. Ellos tenían que tener alguna lengua, un salmo, alguna clase de señal o algo. Por lo que Pablo no podía predicarles doctrina sólida.
31Y hermano y hermana, he dicho que este puede ser el último sermón que predique, pero yo seré libre de la sangre de todos los hombres. Escuche hermano. Pablo no les podía predicar. Yo he dicho: “En el curso de mi vida he encontrado dos cosas. Encontré a los fundamentalistas: los bautistas y los presbiterianos. Y encontré a los pentecostales. Habiendo sido yo mismo un bautista, fui ordenado en la iglesia bautista. Yo los dejé a ellos para venir y estar con ustedes. Yo los amo. Y he visto el error de algunos de sus actos, así que vengo para traerlos de regreso. Yo vine a ustedes, no porque fuera echado por la iglesia bautista; no señor, infórmense si eso es correcto o no. Yo no fui expulsado de la iglesia bautista. Yo escogí venir con los pentecostales porque los amaba. Y vengo con ustedes para intentar sacarlos de su error por medio de la Biblia y traerlos de vuelta a una fe sólida en la inconmovible Palabra de Dios. Y la hora ha llegado cuando el movimiento pentecostal americano está basado o en alguna clase de fantasía o es tan frío y formal que usted no puede conmoverlos de ningún modo. Esas son las dos clases. Casi nunca en el centro del camino.
32Y ahora noten, encuentro que los bautistas, luteranos y presbiterianos son eruditos bíblicos posicionalmente. Ellos conocen dónde están parados posicionalmente. Pero tienen la Palabra sin el Espíritu. Ellos no han logrado obtener un poco de fe con esa Palabra que tienen. Y ustedes pentecostales han conseguido la fe, pero no saben dónde están parados. Si conocieran la Biblia, no serían tan debiluchos para caer por cualquier cosa. Y ustedes saben que eso es la verdad. Si nosotros tan sólo pudiéramos tener la fe pentecostal y la teología bautista o la teología bautista y la fe pentecostal, lo tendríamos. Es exactamente igual que el hombre que tiene dinero en el banco y no sabe cómo escribir el cheque. Y otro hombre que no tiene dinero en el banco, pero que sabe cómo escribir el cheque. Eso es tan tonto. Si tan sólo pudiéramos hacer que el hombre que tiene dinero en el banco, supiera dónde está parado por la Palabra, eso lo resolvería. Nosotros produciríamos dividendos para la Gloria de Dios por la muerte de Cristo, donde las señales y maravillas de la Biblia seguirían y no tendríamos necesidad de ninguna clase de estas cosas insensatas. Usted sabe que es la verdad.
33¿Qué provecho tiene aceptar una falsificación por la que el diablo lo manipula, cuando los cielos están llenos de bendiciones procurando dárselas a usted? ¿Por qué yo comería del pote de la basura cuando pudiera comer en una buena mesa? Ciertamente. Y yo responsabilizo de mucho de eso a los predicadores. Eso es correcto. Al sobresalir de alguna forma, todo el mundo se reunirá como un montón de cucarachas en tiempo de verano. Eso es correcto. No digo eso como un chiste. Este no es lugar de chistes. Esto es de donde está saliendo la Palabra de Dios. Escuche hermano, si usted quiere hacer que las cucarachas se dispersen por todas partes, sólo encienda la luz por una vez. ¿Por qué es eso? Ellas son insectos de la oscuridad. Se requiere la luz del Evangelio para poner de manifiesto las cosas. Eso es exactamente correcto. La luz del Evangelio. “¿Cree usted en señales y maravillas hermano Branham?” Absolutamente. Pero tienen que ser las señales y maravillas de la Biblia, porque el diablo tiene una falsificación en los últimos días para engañar a la gente. Y yo estoy vigilante de eso. Y les estoy advirtiendo; estén claros.
34Los corintios podían creer cualquier cosa. Pero lo que ellos no creían era la cosa correcta. Pero ahora miren, ¿creen ustedes que la iglesia de Efeso hablaba en lenguas? Ciertamente. ¿Creen ustedes que tenían las señales y las maravillas? Si señor. Pero ellos sabían dónde colocarlas. Sus pastores sabían cómo establecerlas y colocar a la iglesia en orden, pero los corintios no. Cada uno tenía que hacer esto y hacer aquello y hacer esto y hacer aquello. Ellos tenían los dones. Pablo dijo: “Ustedes han obtenido grandes dones; yo estoy agradecido por ellos”. Pero ellos no sabían cómo usarlos. De esa manera es en la iglesia hoy y eso continuó durante bastante tiempo hasta que el diablo comenzó a introducirse y a darles algunas falsas señales y maravillas. ¿Podrían ustedes imaginarse? Hermano, nosotros necesitamos la Biblia, un avivamiento a la manera antigua de San Pablo y el Espíritu Santo de la Biblia, el verdadero y genuino Espíritu de Dios.
35Observen aquí, Oral Roberts, un íntimo amigo mío, solía usar esta Escritura. Creo que él la tomaba de Jeremías. Jeremías decía: “Dios es un Dios bueno”. Y mi amigo Oral Roberts ha usado esa expresión muchas veces y es la verdad. Dios es un Dios bueno. Ciertamente Él lo es. Yo quiero preguntarles algo. Dios siendo un Dios bueno, notaron ustedes que en la resurrección del Señor Jesús, Pedro y algunas mujeres estaban en la tumba y Pedro reconoció que el Señor se había levantado de los muertos. Él regresó directamente a los discípulos y les dijo: “El Señor ha resucitado”. Y los otros comenzaron a alabar al Señor, porque sabían que estaba supuesto que Él resucitaría de los muertos. Así que, ¿no recuerdan ustedes lo que él les dijo a ellos? Ellos comenzaron a regocijarse porque el Señor había resucitado.
36En este grupo faltaban dos y uno de ellos se llamaba Cleofás y su amigo. Y ellos estaban en el camino a Emaús, de regreso a casa muy tristes. Ellos todavía no habían oído la noticia. Así que mientras iban en camino Jesús se les apareció. Y noten que Él no les habló de alguna clase de fantasía, sino que en primer lugar Él fue otra vez a la Palabra y dijo: “¡Oh insensatos y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho, lo que la Palabra ha dicho! ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas y que entrara en Su gloria?”. Él empezó con la Palabra. Y Cristo siempre empieza con la Palabra y permanece con la Palabra. Y cuando Él se dio a conocer a ellos mediante una señal, no una fantasía, sino una señal que Él había hecho delante de ellos aquí en la tierra, lo cual hizo que fuera una señal bíblica, ellos se sorprendieron y entre esta gente se encontraba un individuo llamado Tomás. “No, yo no lo creo. Yo tengo que tener manos con sangre en ellas antes de creerlo”. Él fue el primer pentecostal. “Yo tengo que tener una señal, tengo que tener alguna clase de emoción, una sensación”. Dios es un Dios bueno. Él apareció y dijo: “Tomás ven acá. Pon tu mano aquí en Mi costado. ¿Me sientes? Si tú quieres sentir algo, aquí está Tomás. Tócame. Toca mi mano”. Y Tomás dijo: “Oh, ahora creo”. Él tuvo que tener una sensación.
37Los otros no tuvieron ninguna sensación. Ellos tuvieron fe. Ellos no necesitaron una sensación. Tomás tenía que tener alguna evidencia. Ellos no necesitaron ninguna evidencia. La Palabra escrita estaba escrita y ellos tuvieron fe en la Palabra escrita. Sin intención de ofender hermano, eso es lo que Phoenix necesita: fe en la Palabra escrita. Y Él dijo: “Tomás, por cuanto tú has tenido todas esas emociones y sensaciones ahora dices que crees”. Tomás ha tenido y tiene muchos hijos. “Ahora tú crees. ¿Cuánto mayor será la recompensa de los que nunca vieron o tuvieron alguna sensación y sin embargo creyeron?” Yo quiero estar de ese lado, el de la mayor recompensa.
38Hoy yo estaba hablándole a mi administrador el Sr. Moore, mientras estábamos teniendo compañerismo y yo dije: “¿Qué es lo que necesitamos?” Y mientras íbamos en el carro por la calle, yo le dije: “Hermano Moore”. Yo estaba tratando de que él me contestara algo. Yo quería establecerlo a él en las Escrituras, no porque él lo necesite, puesto que él ya lo está. Pero yo quería traerlo a este cierto punto del que quería preguntarle. Yo dije: “Sr. Moore, ¿sabe usted lo que nosotros necesitamos? En los días cuando el pueblo estaba reunido en Egipto, Dios les envió un profeta. Y cuando Dios les envió un profeta, el diablo les envió falsos profetas”. ¿Es eso correcto? Seguro que lo hizo. “Y entonces cuando de nuevo el pueblo se congregó para el tiempo de la liberación, cuando Jesús venía, Dios les envió un profeta. Y ya se había levantado un falso profeta allí”. Recuerden que Gamaliel hizo referencia a ese falso profeta diciendo que había tomado a cuatrocientos hombres, los había conducido al desierto y que todos ellos habían perecido; y presuntamente era algún individuo de importancia. Él no estaba con la Palabra. Pero Juan estaba con la Palabra. Juan dijo: “Yo soy la voz de uno que clama en el desierto. Arrepiéntanse porque el Reino de los cielos se ha acercado”. Hermano, ese viejo predicador bautista vestido de piel de animal predicaba arrepentimiento y predicaba duramente la Palabra de Dios como ningún hombre lo había hecho hasta ese entonces. Él era un verdadero profeta. Él permaneció con la Palabra y al mismo tiempo había un falso profeta sobre la tierra que dio lugar a un montón de fantasías y fanatismo para salir y prepararse para un rapto en algún lugar y ellos perecieron en el desierto.
39Cada vez que la gente se reúne al final del camino en una encrucijada, Dios envía un verdadero profeta y el diablo envía a un falso profeta. Y yo dije: “Hermano Moore, nosotros necesitamos un profeta”. Yo quería oír lo que él iba a decir. Y él me miró por un momento. Yo dije: “Y nosotros tenemos un verdadero Profeta. Y ese verdadero Profeta es el Espíritu Santo. Él es un Ser Espiritual. Dios envió al Espíritu Santo para guiar a la iglesia”. Y Jesús dijo: “Cuando el Espíritu Santo venga, Él les mostrará todas las cosas que vendrán y les recordará estas cosas que les he enseñado”. Y el genuino Espíritu Santo enseñará la Palabra de Dios y permanecerá con la Palabra y les advertirá de las cosas que vendrán. Eso es correcto. y nosotros hemos tenido un Profeta, pero, ¿qué hacemos nosotros con Él? Él procura dirigirnos a la Palabra y nosotros desatendemos eso por atraer a una multitud.
40Hermano, yo preferiría predicarle a dos personas y estar en lo cierto a los ojos de Dios que estar de pie delante de diez millones. O tener que aceptar compromisos y hacer algo contrario que desagrade a mi Señor Jesús o hacer algo en contra de Su reino. Yo preferiría quedarme y predicar la genuina Palabra que tener mi propia organización. Eso fue lo que hice por la gracia del Señor, cuando en el principio toda la atención estaba sobre las reuniones, cuando estuve aquí en Phoenix. Vaya, ciertamente el diablo me lo presentó. “Tú podrías comenzar una organización que haría pedazos a esta y aquella”. Y yo dije. “Mira aquí, señor diablo, yo nunca fui enviado a la tierra para destruir, yo fui enviado a la tierra para predicar la sanidad. Y estoy predicando la sanidad del cuerpo de Cristo”. De vuelta a la Biblia. Nosotros nunca podremos sanar el cuerpo de Cristo basados en una pequeña sensación: uno tiene esto y el otro tiene aquello. Regresen a la Palabra y fundamenten al pueblo sobre la Palabra eterna de Dios. ¡Oh si tan sólo pudieran verlo!
41Nosotros tenemos un Héroe que es el Espíritu Santo, Quien vino a enseñarnos y guiarnos a toda Verdad. ¿Es eso lo que Él dijo que haría? Bien, ¿qué es la Verdad? No es aceite, no es sangre, no es esto, no es aquello. No señor. La Palabra es la Verdad. La Biblia así lo dice. Jesús dijo: “Padre, santifícalos en tu Verdad, Tu Palabra es Verdad”. El Espíritu Santo dará testimonio de la Verdad, de la Palabra de Dios. Para concluir yo debo decir esto: estas cosas son olvidadas muy rápidamente. El mensaje es olvidado muy rápidamente. La gente viene a la iglesia algunas veces; ellos ven un poco de entusiasmo. Algunas veces vienen a escuchar a algún buen predicador de fama; como ellos dicen, un buen teólogo predica un buen sermón. Pero usted falla en darse cuenta para qué viene a la iglesia. Usted viene a la iglesia para adorar.
42Recientemente yo vine de Suiza y muchos de ustedes hombres y mujeres de más o menos de mi edad… Yo pienso que esto viene en los libros de lectura de este día. Pero quizás ustedes y algunos de los hombres que están en la plataforma detrás de mí, estén familiarizados con la gran historia de Arnold Von Winkelried. Él fue un gran héroe en Suiza hace muchos años. El pueblo suizo se había establecido en las montañas y tenía su sistema económico allá, sus hogares, sus esposas y sus hijos. Ellos eran personas amantes de la paz y aún lo son. Y un día Suiza fue invadida. Ahora presten completa atención. Y en la invasión, los atacantes venían con grandes lanzas y un ejército de hombres bien entrenados con cascos, escudos y provistos de armaduras. Y los suizos oyeron que sus tierras eran invadidas por ese enemigo y se reunieron para proteger sus hogares. Ellos descendieron de las montañas para enfrentar al enemigo en las llanuras. ¿Y qué era lo que ellos tenían para pelear? Palos, hoces de segar, piedras y lo que ellos pudieron recoger. Oh, el enemigo era muy superior a ellos. Y mientras ese pequeño grupo de muchachos suizos estaban parados allí, justo detrás de ellos estaban sus hogares, esposas, bebés y todo lo que ellos amaban. (Lugar en blanco en la cinta - Editor).
43Aquí venía aquel gran ejército como una sólida muralla, cada hombre entrenado, marchando acompasadamente mientras se dirigía a aniquilar totalmente a aquel pobre grupito de suizos. Y mientras avanzaban, estos se dieron cuenta que serían derrotados por este gran ejército. Pero en ese momento tan crucial, un hombre inspirado llamado Arnold Von Winkelried dijo: “Hermanos, este día yo daré mi vida por Suiza”. Y ellos le dijeron: “Arnold Von Winkelried, ¿qué vas a hacer hoy?”. Él dijo: “Ustedes sólo síganme”. Escuchen. “Ustedes síganme, peleen con todo lo que tengan y hagan lo mejor que puedan”. Ahora él se volteó y dijo: “Justo sobre la montaña está una casita blanca. En ese pequeño hogar, mi esposa y mi tres pequeños hijos esperan que yo regrese. Yo nunca veré sus rostros de nuevo, pero cuiden de mi esposa y mis hijos porque en este día yo daré mi vida por Suiza”.
44Ellos se preguntaban qué sería lo que él iba a hacer. Él vio ese gran ejército viniendo; levantó sus manos y gritó lo más fuerte que él pudo: “Abran paso a la libertad”. Y comenzó a correr con sus manos levantadas y gritó otra vez: “Abran paso a la libertad”. Y había un centenar de los lanceros mejor entrenados y él fue directamente a la parte más compacta de ellos y un centenar de lanceros entrenados avanzaron para lancearlo. Y cuando se encontró directamente con las lanzas, él gritó de nuevo: “Abran paso a la libertad”. Y agarró con sus brazos aquellas lanzas, las clavó en su pecho y halló su muerte. Tal demostración de genuino heroísmo derrotó al ejército enemigo. Y aquellos suizos vinieron con piedras, garrotes y palos y echaron fuera de su nación al enemigo y ellos nunca han tenido una guerra desde entonces.
45Ese heroísmo pocas veces fue igualado y nunca excedido sino en una ocasión. Esa fue una cosa pequeña. Cuando los hijos de Adán, los hijos de la raza de Adán no tenían escapatoria y ellos estaban derrotados… Dios les envió una ley que ellos no guardaron. Ellos fueron detrás de alguna otra cosa. Él les envió a los profetas y ellos no los obedecieron. Y había ignorancia, atraso, pecado, dolencias, enfermedades destruyendo a toda la raza humana y se había perdido toda esperanza de que la raza humana pudiera ser salva. Y entonces en el cielo hubo Uno que dio un paso al frente y dijo: “Este día Yo daré Mi vida por la raza de Adán”. Y cuando Él miró sobre la tierra y vio que el más grande temor que el hombre tenía era la muerte, Él llegó a un cierto lugar llamado el Calvario y allí Él trajo esa muerte hasta Su pecho y mientras ascendía a las alturas, Él dijo: “Esperen allá hasta que seáis investidos de poder de lo alto”. Él envió al Espíritu Santo y dijo: “Síganme y peleen con todo lo que esté dentro de ustedes”.
46Y hermano, eso es la Palabra de Dios la cual es más cortante que toda espada de dos filos. Es el más grande poder que haya sido puesto en las manos del hombre y Dios está esperando que la raza de Adán eche fuera de los muros de combate el pecado, la enfermedad y toda clase de demonios. Eso es correcto. Tenemos el Arma más poderosa que exista. Arnold Von Winkelried les dejó palos y piedras, pero Cristo nos dejó Su Palabra y Su Espíritu. ¡Luchemos! ¡Parémonos por Cristo! ¡Parémonos por la Palabra! Saquemos la espada de su haz y luchemos.
47Mi hermano, ya yo no soy un muchacho, soy un hombre de edad madura y uno de estos días tendré que llegar al fin del camino. Y si sigo como la mayoría de los Branham y los Harveys, cuando ellos envejecen se ponen un poco temblorosos. Oh, yo espero que Él me permita sostenerme hasta el fin. Y cuando llegue al final del camino espero ser un anciano de cabello y bigote gris, apoyado en un bastón cuando escuche las ondas del viejo Jordán moviéndose por doquier y yo sé que ese tiempo ha llegado y quiero estar sosteniendo la espada en mi mano. Eso es correcto. Quiero mirar atrás y pasar revista a todo lo que fue mi ministerio y ver cada terreno espinoso a través del cual pasé y cada monte que conquisté. Cuando todo esté consumado, quiero tomar la vieja espada y llevarla de regreso al haz de la eternidad, quitarme el yelmo de la salvación y de rodillas en la orilla del río, decir: “Dios, concede que zarpe el bote de la vida, yo estoy regresando al hogar”. Si soy fiel a mi Salvador A Su mano yo me afierro, Él me guiará por el río de la muerte; Cielos nuevos, dulce canción yo cantaré.
48Dios les bendiga, inclinemos nuestras cabezas. Dios Eterno, bendito Salvador, te pido que seas misericordioso con nosotros y que todo lo que Tú me has dado para decir, yo lo haya hablado. Y Tú has dicho en Tu Palabra: “Así será Mi Palabra que sale de Mi boca, no volverá a Mí vacía, sino que hará lo que Yo quiero y será prosperada en aquello para lo cual la envié”. Y Tú conoces los motivos de mi corazón. Como un guarda apostado en el muro, yo he lanzado una advertencia a la gente, que sean cuidadosos en estos últimos días. Y le pido a Dios que eso penetre profundamente en el corazón de toda persona y que el Espíritu Santo pueda regarla y que pueda producir grandes avivamientos en la unión y la hermandad entre los ministros y el amor de Cristo derramado en nuestros corazones. Y que podamos ver antes del tiempo del fin un gran derramamiento y un avivamiento. Concédelo Señor. Ten misericordia de nosotros y perdónanos nuestros pecados y transgresiones. Y permite que Tus misericordias estén con nosotros. Lo pedimos en el Nombre de Jesús.
49Mientras tenemos nuestras cabezas inclinadas. No pude colocar la Palabra de Dios en la manera que debía… Ahora, es temprano. No podía hacer eso sin invitar a los pecadores a aceptar al Señor Jesús. ¿Qué provecho tiene echar la red si luego usted no la saca para afuera? ¿Hay algún pecador aquí esta noche? Yo sé que todos ustedes aceptarán a Cristo y dirán: “Hermano Branham, estoy convencido de que estamos viviendo en el tiempo del fin. Todas estas cosas que usted ha estado enseñando están sucediendo, está advertido en la Biblia como los postes de señal y estamos al final del camino. Yo levanto mi mano a Cristo esta noche y le pido que sea misericordioso conmigo que soy un pecador y para que me recuerde en la hora de mi muerte porque yo lo acepto a Él ahora”.
50Mientras tenemos nuestras cabezas inclinadas, comenzaremos en el piso principal. ¿Levantarán sus manos? Sólo levante su mano; eso no le hará daño. Si usted es un pecador, levante su mano. Dios le bendiga señor. ¿Alguien más? Dios le bendiga señora. Dios le bendiga joven. Exactamente abajo en el pasillo central, alguien más. Arriba a mi derecha, si hay alguien aquí en este otro pasillo, levanten su mano y digan: “Dios ten misericordia de mí. Hermano Branham, recuérdeme en oración”. Dios le bendiga señora. Dios le bendiga señora. Allá atrás debajo del balcón. Del lado derecho, alguien levante su mano y diga: “Recuérdeme hermano Branham, yo pido que Dios tenga misericordia de mí. Yo sé que no estoy viviendo la clase correcta de vida; no estoy viviendo como un cristiano debería. Yo sólo soy un miembro de iglesia. He hecho dos o tres intentos pero nunca llego a ninguna parte. Yo realmente quiero ser salvo. Estoy levantando mi mano y pidiéndole a Dios que lo haga”. ¿Lo hará usted?
51Arriba en los balcones a mi derecha, ¿levantarán sus manos allá arriba? Dios le bendiga joven. Dios le bendiga. Dios le bendiga joven. Estoy tan contento de ver como todos levantan sus manos. Pero han estado jóvenes sentados aquí escuchando a esta Palabra esta noche, ellos son los hombres del mañana, si es que hay un mañana. Levanten sus manos, ¿lo harán? Digan: “Cristo recuérdame. Hermano Branham ore por mí. Ahora quiero decirle a Cristo: Yo creo en Ti, Señor. Yo creo en Ti y te acepto”. El balcón detrás de mi, ¿levantará su mano alguno allá arriba? Dios le bendiga, Dios le bendiga señora. Dios le bendiga. Eso está bien. Dios le bendiga a usted aquí, damita, en la esquina. Eso está muy bien. Alguien más diga: “Recuérdeme hermano Branham. Cristo está hablando a mi corazón a través de Su Palabra”. Los balcones a mi izquierda, ¿hay alguno que levante su mano? Dios le bendiga dama. Dios le bendiga dama. Dios le bendiga señor. El Señor esté con usted. ¿Alguien más? Los balcones allá en la parte de atrás, en alguna parte allá detrás. Levanten sus manos y digan: “Cristo recuérdame mientras que el hermano Branham ora por mi. Ahora yo quiero creer en el Señor Jesucristo”. Dios le bendiga señor.
52Los que están debajo de los balcones a mi izquierda. Dios le bendiga señor. Dios le bendiga señora. Eso está muy bien. ¿Hay alguno allá a lo largo de aquella fila? Levante su mano. Allá debajo a mi izquierda. Dios le bendiga señor, el hombre hispano. El otro hombre sentado al frente, Dios le bendiga mi hermano. Ahora, ¿dirá alguien más: “Recuérdame Dios. Yo aquí y ahora levanto mi mano a Cristo. Yo creo en Él como el Hijo de Dios. yo quiero aceptarlo ahora y quiero una experiencia bíblica”. Dios le bendiga, Dios le bendiga señora. Dios le bendiga niñito. ¿Alguien más en todo el auditorio? Dios le bendiga allá joven dama, la muchacha hispana. Yo le estoy viendo y Dios ciertamente lo está viendo. Aún Él ve el gorrión. Puede ser que yo no vea su mano, pero hay algo que si es seguro, nunca podrá haber ese pequeño toque (El hermano Branham toca - Editor) “Algo me está diciendo esto: Levanta tu mano”. Cuando usted levanta su mano, Él lo sabe. Usted le responde. Dios le bendiga señora, la que está sentada aquí a la derecha. Dios le bendiga señor. Dios le bendiga hermano, detrás de él con ambas manos levantadas. Bien. Sólo una vez más a mi derecha. Alguien que no haya levantado su mano que diga recuérdeme. Dios le bendiga mi hermano. ¡Oh cómo recordará usted eso! ¿Qué si esta fuera su última noche? Cómo recordará eso en la presencia de Dios. Usted dice: “Hermano Branham, ¿qué se logra con eso?”. Bien, eso justamente es la diferencia entre la vida y la muerte.
53Ahora, no se emocione con alguna fantasía. Jesús dijo: “El que oye Mis Palabras y cree al que Me envió tiene Vida Eterna y no vendrá a condenación, sino que ha pasado de muerte a Vida”. Sin emociones, sin sensaciones, eso es fe. Nosotros somos salvos por la fe mediante la gracia. ¿Cómo viene la gracia? “Ninguno puede venir a Mí a menos que el Padre no le trajere”. Primero la gracia toca a su corazón; ¿lo cree usted? Entonces levante su mano; ¿qué hace eso? Eso rompe con todas las leyes científicas en el mundo. Su mano puede estar allí colgando hacia abajo, pero cuando hay algo en usted que está tomando una decisión por Dios y usted levanta su mano, eso rompe con toda ley; es un espíritu en usted que está diciendo: “Levanta tu mano ahora”. ¿Lo hará? ¡Qué poco se requiere! Desearía tener tiempo para decirles algo acerca de lo poco que quiere decir levantar la mano o no. Pero como no lo tengo, simplemente les estoy pidiendo que si Dios ha hablado a sus corazones hagan ustedes ese poquito de levantar su mano y decir: “Dios, ten misericordia de mi, yo estoy creyendo aquí y ahora con todo mi corazón que Jesucristo es el Hijo de Dios, mi Salvador”. Dios le bendiga.
54Muy bien. Nos estamos preparando para terminar y orar. Mi hermano, lo he visto a usted allá. Un hombre fornido, saludable, de buena apariencia, sentado allá, a punto de llorar, listo sin importar cuál sea el precio. El precio ya ha sido pagado mi hermano. Usted ya lo ha aceptado. Usted no puede levantar su mano sin que Dios no lo reconozca. Es un espíritu dentro de usted que lo hace levantar su mano. Ahora, si usted es un miembro de iglesia frío, tibio, que nunca ha nacido de nuevo, ¿levantará usted su mano? Oh usted se unió a la iglesia, pero es después que usted cree que nace de nuevo. “El que cree en Mí tiene Vida Eterna”. Si ese no es un nacimiento, entonces yo no sé lo que es uno. ¿Qué es Vida Eterna? La Vida de Dios en usted. Porque Él es el único que tiene inmortalidad. Bien oremos.
55Padre, nos damos cuenta que estamos en Tu Presencia y que Tú has venido. La Presencia del Señor está aquí y te damos las gracias. Te damos las gracias por todos los pecadores que levantaron sus manos y te agradecemos por ellos. Yo he predicado Tu Palabra; Dios ha tocado a sus corazones y ellos te han aceptado y son de Dios… o el regalo de amor para Cristo de parte de Dios. Dios los presenta a ellos: “Todo aquel que el Padre me ha dado vendrá a Mí y Yo le daré Vida Eterna y lo levantaré en el último día”. Tú lo dijiste Señor. Allí es donde se ancla mi fe. Yo estoy parado allí mismo sobre esa Roca, Tu Palabra. Y yo creo. Y ahora, te ruego que les des en recompensa, si ellos han creído y han nacido de nuevo, te pido que bautices a cada uno de ellos en el Cuerpo de Cristo por medio del bautismo del Espíritu Santo y los coloques en las labores del Reino. Concédelo Señor. Yo lo pido en el Nombre de Jesús.
56¿Dieron tarjetas de oración? Billy nunca entregó tarjetas de oración. Quiero que esto quede claro. Los que crean que les he dicho la verdad, levanten su mano. Dios les bendiga. ¿Cuántos creen que eso no es por un motivo egoísta, que en mi corazón he tratado de expresarlo porque los amo de verdad y yo soy un vigilante de Dios y ustedes lo creen de corazón? Dios los bendiga. Ciertamente no. ¿Diría yo algo para herir a alguien? Si yo hiciera eso por un motivo egoísta, entonces mi lugar sería aquí abajo con mi mano levantada para arrepentimiento. Lo digo porque los amo.
57No tengo prejuicios en contra de nadie. Cualquiera de estos maestros de California y los alrededores que están recorriendo el país con todas estas fantasías, Dios sabe que a casi todos los que conozco les he amonestado con lágrimas y súplicas, diciéndoles: “Hermano mire, eso no es”. “Oh nosotros estamos ungidos con el aceite del regocijo”. Yo les dije: “Ni aceite que salga de su cuerpo, nada puede salir de su cuerpo que pueda traerle algún beneficio a usted”. Y toda la armadura de Dios es sobrenatural. ¿Cuál es la armadura de Dios? Amor, gozo, paz, longanimidad, bondad, humildad, mansedumbre, paciencia, fe. Así como toda obra natural ha sido consumada, así también el sacrificio de Cristo. Nosotros simplemente lo creemos. Es por fe. Usted no tiene que ver nada; usted no tiene que sentir nada; usted tiene que creerlo. Jesús nunca dijo: “¿Lo viste? ¿Lo sentiste?”. Él dijo: “¿Lo creíste?” ¿Lo creyeron?.
58Ahora, existen las señales verdaderas de la Biblia que siguen a los creyentes. Jesús mencionó una como esta: “Él que oye Mis Palabras y cree en Mí, las obras que Yo hago él las hará también”. San Juan capítulo 14, verso 12: “El que en Mí cree, las obras que Yo hago, él las hará también”. ¿Qué clase de obras hizo Él? Él se paraba delante de la audiencia y la gente acudía a Él. Él conocía los secretos de sus corazones. ¿Es eso correcto? Y cuando en una ocasión un judío llamado Felipe vino a Él y fue salvo, entonces él se alejó de la congregación. Y fue al otro lado de la montaña (me han dicho que eso es casi un día de viaje) y encontró a su amigo Natanael… una buena señal de que él fue salvo. Él creyó en el Señor. Él dijo: “Si creéis que Yo Soy”. Después Felipe le dijo al eunuco: “Si tú crees con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente”. Él nunca le dijo: “Si tú puedes hacer alguna demostración”. Él dijo: “Si tú crees”.
59Noten. Entonces Natanael vino de ese lado de la montaña y fue a la presencia de Jesús. Jesús lo miró y le dijo: “He aquí un israelita en quien no hay engaño”. Él dijo: “¿Cuándo me viste Rabí?”. Él le dijo: “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi”. Él dijo: “Rabí. Tú eres el Hijo de Dios. Tú eres el Rey de Israel”.
60Un día Él se sentó junto a un pozo en Samaria; esos eran otra clase de gente, los samaritanos. Él se sentó junto al pozo. Una mujer se acercó. Él estaba introduciendo Su ministerio a los samaritanos. Y esta mujercita se acercó y Él le dijo: “Dame de beber”. Ella dijo: “Nosotros tenemos una separación. No es costumbre que ustedes judíos nos pidan a los samaritanos de esa manera. Nosotros no tenemos trato”. Él dijo: “Pero si tú supieras Quien es el que te está hablando, tú me pedirías de beber”. Y la conversación continuó un poco más. Él se encontraba quizás a una distancia de treinta o cuarenta pies de la mujer. Él estaba recostado al pozo y ella estaba parada donde el pozo descendía. Él estaba recostado a la pared del pozo. Y Él le hablaba a ella a esa distancia hasta que encontró donde estaba su problema. Él le dijo: “Ve y busca a tu marido”. Ella dijo: “Yo no tengo marido”. “Eso es correcto. Cinco has tenido y el sexto con el que estás viviendo ahora, tampoco es tu marido”. Ahora observen, ¿qué dijo la mujer? “Señor, me parece que Tú eres profeta. Ahora nosotros sabemos que cuando el Mesías venga, Él hará esto” Esa es la clase de señales que ellos estaban buscando. “El Mesías hará esto”. Y ella corrió a la ciudad y dijo: “¿No será Éste el Mesías?” ¿Por qué? Aquellos samaritanos fueron enseñados en la Palabra. Ellos sabían lo que sería el Mesías. ¿Me pueden oír? Digan: “Amén”. (La congregación dice: Amén - Editor) Los verdaderos judíos, los judíos correctamente enseñados sabían cuál era la señal del Mesías. Los samaritanos correctamente enseñados sabían cuál era la señal del Mesías. Me pregunto qué acerca de los gentiles, cuando Él nos ha visitado en estos últimos días de la edad gentil, Jesucristo el mismo de ayer, hoy y para siempre. ¿Dice eso la Biblia?.
61“Todavía un poco y el mundo no me verá más. Habrán cultos, sectas y denominaciones. Ellos no me verán más. Sin embargo, ustedes me verán porque Yo estaré con ustedes y aún en ustedes todos los días hasta el fin del mundo. Las cosas que Yo hago ustedes las harán también”. Si Jesucristo resucitó de los muertos, Él está obligado a mostrarse a Si Mismo en la misma manera Bíblica que Él lo hizo cuando estuvo sobre la tierra. ¿Cómo lo hará? Su cuerpo está sentado en el cielo. Él no aparecerá aquí otra vez hasta que toda rodilla se doble y toda lengua confiese. No importa cuántas cicatrices tenga usted en sus manos y cosas como esa. Cuando Cristo venga, la Biblia dice que aparecerían anticristos en los últimos días. Ellos dirán: “Él está aquí en la cámara secreta. Él está aquí en esta reunión”. Pero no lo crean. Correcto.
62Él dijo: “Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre”. Algo está viniendo ahora mismo a mi corazón. Quiero preguntarles algo. La luz del sol viaja del este hacia el oeste. ¿Es eso correcto? La civilización comenzó en el este. El Espíritu Santo cayó allá atrás, el Maestro, y ellos tuvieron las señales y las maravillas de los días bíblicos. Y la luz brilla en el este. Este ha sido un día nublado, ni de día ni de noche, solo credos de iglesia y denominaciones. En el último día la luz está brillando en el hemisferio occidental. El sol se está poniendo y el mismo poder, el mismo Espíritu Santo, el mismo Jesús que fue crucificado allá y que resucitó, está aquí hoy, haciendo lo mismo que Él hizo como prometió hacerlo. ¿Lo cree usted?.
63Entonces, yo les he hablado. Les he hablado partiendo de la Palabra. Y la Palabra dice que Él estableció cinco oficios en la iglesia: apóstoles o misioneros, profetas, maestros, evangelistas y pastores, quiero decir genuinos maestros, evangelistas, profetas y pastores llamados por Dios. Eso es correcto. Y si nosotros somos los pámpanos y Él es la Vid, Él vivifica la Vid con Su Vida. Y si es un árbol de manzanas producirá manzanas. ¿Es eso correcto? Y si somos los pámpanos y estamos vivificados con Jesucristo, eso reproducirá de nuevo la Vida de Jesucristo. Eso es lo que se supone que la iglesia haga, no algo sin vida, sino Su Vida, lo que Él hizo. “Estas cosas que Yo hago ustedes las harán también”. Observen eso.
64Ahora, si Él apareciera aquí esta noche y hace esto en la audiencia, lo mismo que Él hizo cuando estuvo aquí… No se entregaron tarjetas de oración, yo no podría llamar a una línea de oración. Quizás lo haremos mañana en la noche. Pero si ustedes lo creen y siendo que han aceptado mi Palabra como el mensaje, le estoy pidiendo a Dios nuestro Padre que les vindique a ustedes que yo les he dicho la verdad apareciendo aquí esta noche en la forma infalible del Espíritu Santo y probándoles que les he dicho lo que es verdad. Yo confío que Él lo hará. ¿Creerán en Él, si Él lo hace? ¿Creerán que es una vindicación de la verdad?.
65Señor Jesús, ahora encomiendo la Palabra, el mensaje, estos pecadores que están arrepentidos y que son Tus hijos, que les permitas saber que eso no es alguna fantasía. Eso es la Biblia, es la Palabra. La Biblia dice que Tú vendrías y estarías con nosotros y en nosotros y harías lo mismo que Tú hiciste cuando estabas aquí sobre la tierra. Y ¡Oh Dios! Así como esa mujercita presionó entre la multitud y tocó Tu vestidura, luego siguió y se detuvo allí. Y todos negaban que te habían tocado, pero Tú miraste directamente al corazón de esa mujer y Tú la reconociste y la hallaste en la audiencia, la llamaste y le dijiste cuál era su problema y todo al respecto. La Biblia dice que Tú eres un Sumo Sacerdote que puede ser tocado por el sentir de nuestras enfermedades. ¿Cómo lo hacemos Señor? Nosotros te tocamos por medio de Tu Palabra. Tu Palabra produce las señales y maravillas genuinas de la Biblia y te pido que lo concedas esta noche, que ellos puedan saber que Tú eres Cristo y que yo soy Tu siervo. No para mi gloria Señor, sino por amor de Tu Palabra lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén. Y el Señor Dios del cielo bendiga estos pañuelos que han sido puestos aquí donde la Palabra ha sido predicada. Que puedan sanar a todos. Restaura los hogares rotos, enderézalos y a la confusión que está en los hogares y en la tierra. Que pueda venir una gran paz. Que haya una gran paz aquí en el valle algún día Señor. Te pido que sea pronto. Concede las bendiciones que estas personas piden en el Nombre de Jesús. Amén.
66Ahora, nosotros necesitamos tener algún objeto. Ellos tenían una serpiente de bronce y habían tenido de todo, aún un estanque al lado de una hermosa puerta. En esta noche nosotros tenemos a Cristo, Su Palabra y a Su siervo. Si usted lo ve de esa forma y cree… ¿Cuántos aquí están enfermos y quieren que Dios los sane y creen tener fe suficiente para recibir a Cristo como su Sanador? ¿Y creen que yo les he dicho la verdad y que ustedes pueden dirigir su mirada al cielo, orar y Dios hablará a través de mí las cosas por las que ustedes han pedido? ¿Lo creerán? Levanten sus manos. Ustedes la gente que está enferma. Ustedes no tienen ninguna tarjeta de oración. Por supuesto, no tengo que llamarlas porque considero que no se entregó ninguna. ¿Cuántos tienen algún tipo de tarjeta de oración? Levanten sus manos. Los que no tienen tarjeta de oración, levanten sus manos. Bien, eso es todo.
67Ahora, yo quiero que ustedes oren. O les he dicho la Verdad de Dios o no les he dicho la Verdad de Dios. O esta Biblia está correcta o Ella está errada. Eso es la verdad. Si está errada, yo no quiero tener nada que ver con Ella. Si está correcta, estoy listo para morir por Ella, porque Ella es la única esperanza que tengo. Es el único Libro que les dice quiénes son ustedes, de dónde vienen y adónde van. No hay otra literatura en el mundo que pueda hacerlo. Este es el Libro, el Libro de los libros.
68Ahora, ustedes oren y miren hacia acá. Yo no sé si Dios lo hará. Cuantos de ustedes en especial lo que están frente de mi, así que podemos hacer los primeros llamados de este lado, porque ustedes están más cerca de mi. Hay gente en el auditorio; cada uno de ustedes es un espíritu. Pero, ¿cuántos de los que están aquí creen con todo su corazón y dicen: “Yo estoy enfermo y tengo una necesidad”? Dios les bendiga. Oren. Miren hacia acá. Crean. Él pudiera no hacerlo. Yo estoy cansado y he estado triste. He estado abatido y oí que mucha gente no creyó lo que dije anoche y dijeron que yo era de corazón duro. Yo no soy de corazón duro. Mi amado hermano, ¿cómo puede el amor ser de corazón duro alguna vez? Si mi niñito José que tiene dieciocho meses de edad estuviera manipulando una hojilla de afeitar, ¿cree usted que yo debería permitir que él se quedase con ella? Si tengo que darle una nalgada y quitársela. Yo soy su papá y lo amo. Usted tenga fe y crea. Que Dios le conceda su petición. Usted dice: “¿Por quién está esperando hermano Branham?” Estoy esperando por Él. Eso es exactamente.
69Si quieren algunas cintas, el hermano Mercier y el hermano Goad las tienen todas aquí mismo. Ellos también están haciendo discos para sus tocadiscos. Para obtener cualquiera de los mensajes y cualquier cosa que deseen, el hermano Leo y el hermano Gene los tienen en el puesto de libros todas las noches. Ellos están allá en el puesto de concesionario. Yo les he dicho que el precio al que deben venderlas es sólo un poquito por encima de lo que ellos pagaron por ellas, no en ocho o diez dólares más. Ellos son buenos muchachos. Son mis asociados y ellos le dirán la verdad. Y harán lo que es correcto. Ustedes son más que bienvenidos para ellos. Ahora sólo un momento. Todos reverentes. No se muevan. Quédense quietos. Oren con todo su corazón. No sean emocionales. Tengan fe. Sus emociones nunca edificarán… Ellas solamente edificarán una fe intelectual, pero nunca edificarán una fe en su corazón. Permita que la Palabra penetre. Sólo crea en Dios. Si puede creer, todas las cosas son posibles.
70¿Qué estoy esperando? Una visión. Puede que sea yo. No. Aquí está. Aleluya. Yo sabía que Él no me dejaría solo. Me mantuve fiel a esa Palabra. Glorificado sea Dios. Ustedes no saben cómo me siento en mi corazón ahora. Yo pensaba que iba a tener que salir del púlpito, pero Él conoce mi corazón. Aquí está una damita, en silencio, sentada exactamente aquí en lo último de los asientos, al final de la fila. Ella está orando. Tiene una Biblia en su regazo. Está orando por alguien. Eso es correcto. Tiene problemas cardíacos. ¿no es así señora? Es su hermano. Si eso es correcto, levante su mano. Usted no tiene tarjeta de oración ni nada. ¿Cree que yo soy un siervo de Dios? Entonces Cristo vive esta noche y les he dicho la verdad y Cristo está aquí para vindicar que es la verdad. Si usted puede creer, todas las cosas son posibles. Estoy muy feliz por el Señor Dios.
71Una damita sentada detrás de ella, la que tiene un dedo puesto en su nariz en este momento, bajándolo hasta su garganta. También tiene problemas cardíacos. Eso es correcto. Y usted tiene problemas con sus ojos, ¿los tiene? Sus ojos se están debilitando. Eso es correcto. Yo no estoy leyendo su mente. Pero hay una Luz que está sobre usted, la misma Luz que guió a los hijos de Israel, la misma Luz que se hizo carne y habitó entre nosotros, el Mismo que volvió a ser Luz cuando Su cuerpo fue llevado al cielo y Pablo lo vio en el camino a Damasco, aquí está Él de nuevo. Usted tiene problemas con sus ojos. Ha estado teniendo problemas con su corazón. ¿Cree que yo soy siervo de Dios? Si eso es verdad, levante su mano y muévala. Ahora la audiencia sea quien juzgue. ¿Tiene usted tarjeta de oración? No tiene tarjeta de oración. Bien. Usted puede ser sanada ahora y estar bien si usted puede creer.
72¿Qué está usted pensando, la señora que está sentada allá al lado de ella? Usted también está orando. ¿Cree usted con todo su corazón? Habrán tres, si Dios lo revela. Tres es la confirmación. ¿Somos extraños el uno al otro, señora? Estoy hablando de la damita con su mano levantada aquí detrás, con su pañuelo. Otra dama… Estoy observando a la dama. La he contactado por medio del Espíritu Santo, porque hay una Luz sobre ella. Usted está consciente de que algo está sucediendo, ¿no es así? Usted está orando por alguien. Eso es correcto, ¿no es así? Si le digo por quién está usted orando, ¿creerá que yo soy Su profeta? Su madre. ¿Me creerá usted ahora siendo que el Espíritu Santo la ha tocado? Su madre no está aquí. Su madre está sufriendo de artritis. Ella tiene un problema cardíaco y tiene algo malo en su pecho. Es cáncer en su seno. Ella vive en Arkansas. Exactamente correcto, veo los campos y los pantanos. Eso es exactamente correcto. Ahora si eso es correcto, levante su pañuelo y ondéelo a la audiencia. Allí lo tiene. ¿Cree usted?.
73La armadura de Dios es sobrenatural. Si puedes creer. La Biblia dice: “En boca de dos o tres testigos…” Allí están los tres testigos. Pregúntenles si yo los conocía a ellos o alguna cosa. No soy yo. Es Cristo. Él dijo: “Si puedes creer, todas las cosas son posibles”. La damita sentada aquí con su cabeza inclinada, está sufriendo del mal de Bright. Si. ¿Cree usted con todo su corazón? Eso la tocó. Usted estaba orando, ¿no es así? ¿Cree usted que yo soy Su siervo? Tiene el mal de Bright. Eso es correcto. Yo no la conozco, ¿no es así señora? Soy un extraño para usted, pero Dios si la conoce. Eso es correcto. Hay algo que se relaciona con un ministro. Su esposo es predicador. Eso es correcto. Su nombre es Flossy. Eso es correcto. Su apellido es Woodward. Eso es correcto. La veo a usted en una calle llamada Willeta. Eso es correcto. Y el número de su casa es 3322 W, Calle Willetta. Si eso es correcto, levante su mano. ¿Cree usted que soy un profeta de Dios? Entonces reciba lo que está pidiendo en el Nombre de Cristo. ¿Qué acerca de usted, allá atrás? ¿Qué piensa joven, con la Biblia sobre su regazo, el joven mejicano? ¿Cree usted? Usted vencerá esa epilepsia, si cree con todo su corazón. ¿Lo creerá? Usted es de California, ¿no es así? Eso es correcto, levante su mano. Eso es verdad. Ahora siéntese.
74¿Qué cree usted, la joven blanca sentada al lado de él? ¿Cree con todo su corazón? Señora, usted también tiene problemas en el corazón. Tiene problemas en la vesícula, cálculos en la vesícula. Usted no es de este estado. Es del este, del extremo este. Usted es de Baltimore, Maryland. Levante su mano si eso es verdad. Bien. ¿Cree usted? Allí está el Ángel del Señor sobre una mujer de mediana edad, sentada fuera de la fila. Ella está sufriendo de gangrena a raíz de una operación. Eso es correcto damita. Usted es de Mesa. Usted usa lentes y tiene una libreta marrón. Si puede creer con todo su corazón, usted puede tener eso que está pidiendo. ¿Lo cree usted?.
75¿Cuántos del resto de ustedes lo creen? ¿Con todo su corazón? El Espíritu del Señor Jesús está aquí. Dios ha confirmado que la Palabra es la Verdad. Me pregunto si todo hombre, mujer, niño o niña que creen, se dan cuenta que hay algo aquí que me tiene bajo Su control ahora mismo. Y si eso no es la señal Bíblica que Jesús dijo que sería, entonces yo soy un falso profeta. Si Jesús no hizo esto exactamente igual y dijo que sus discípulos harían las mismas obras, pruébemelo por la Biblia. Eso es correcto. Ahora, ¿cuántos de ustedes creen en un… y ustedes que levantaron sus manos, ¿vendrán hasta aquí sólo por un momento, antes de orar por los enfermos? Vengan hasta aquí, ustedes que levantaron su mano y quieren venir a Cristo. ¿Vendrán aquí? Yo quiero estar aquí y estrechar sus manos o hacer algo, orar con usted. Mientras nuestra hermana nos da un acorde. No salga. Todos quédense quietos. Vengan acá. Eso es señor. Bajen de los balcones ahora, vengan. Solamente voy a esperar un minuto. Eso es correcto. Vengan. Yo no voy a llamar o a rogar. Si el Espíritu Santo no puede detenerlo de esta manera o lo toca, entonces no tengo necesidad de intentar alguna cosa más. Si la Palabra no lo hace y el Espíritu con la Palabra, entonces creo que está más allá de toda esperanza. ¿Fue usted sincero cuando levantó la mano hace un momento? Yo creo que ustedes lo fueron. Yo tomé Su Palabra; Dios lo hizo también. ¿Vendrán y se pararan aquí? Yo quiero orar por usted. Dios le bendiga. Dios le bendiga. Dios le bendiga papá. Tal vez muchos un día estén acabados, pero ahora es esto. Dios le bendiga joven. Dios le bendiga hermano. Dios le bendiga hermano, le he visto sentado allá atrás. Casi no podía levantarse. Espero que Dios lo llame al ministerio y haga de usted un verdadero predicador. Vengan y párense acá. Vengan en esta dirección, ¿lo harán amigos? Dios le bendiga mi hermana; nos quedaremos aquí a su lado, si usted quiere, sólo un momento. Venga acá, ¿lo hará usted? Dios le bendiga mi hermana. Dios le bendiga mi hermano. Venga acá hermano.
76Jesús está llamando suave y dulcemente. Eso es correcto damita, venga, un grupo grande está viniendo a la vez. La niña hispana. ¿Vendrán de los balcones de todas partes? Bajen. Oh pecador, ven al hogar Suave y dulcemente Jesús está llamando. Dios le bendiga mi hermano, hermana. Vengan acá. ¿Bajarán ustedes? Toda la congregación cantando ahora. ¿No vendrán ustedes? Les estoy ofreciendo a Cristo por la Palabra, por el Espíritu. Venga ahora, si usted está cansado…
77Dios le bendiga dama, la que está viniendo sola, pero todo está bien; Alguien está caminando con usted, hermana amada. Nunca olvide eso.
78Ahora amigos, si ustedes salen de este lugar esta noche sin Cristo en su corazón mientras que la Palabra del Evangelio ha sido plantada y el Espíritu Santo ha estado bajando y vivificando esta Palabra y probándola por la Biblia, no algo fuera de la Biblia, no una fantasía. El verdadero Espíritu Santo de la Biblia que estaba sobre nuestro Señor Jesús descendiendo y vivificando la viña y produciendo la misma cosa en los pámpanos, lo que Él hizo cuando estuvo aquí sobre la tierra para cumplir la Palabra: “Yo estaré con vosotros hasta el fin del mundo”. Desde entonces es allí donde Él permanece. Ahora en el día del juicio, no me señalarán con el dedo, porque yo estaré libre. ¿Lo oyen? Yo estaré libre. No señalarán con su dedo a Dios. Él envió Su Palabra y la confirmó. Él estará absolutamente libre. ¿Qué acerca de eso ahora? Si yo he sido un miembro de iglesia durante cuarenta años y el Espíritu Santo me está diciendo que yo no soy un verdadero santo de Dios nacido de nuevo, yo me abriría paso hasta este altar ahora mismo. ¿No lo harán ustedes mientras cantamos una vez más?
79Permitan que los ministros vengan hasta aquí de manera que ellos puedan estar con estas personas. Estas personas que están de pie aquí quieren una iglesia adecuada y estos pastores que están cooperando aquí en esta reunión son hombres que creen este mensaje. Ellos creen la Palabra. Ellos los beneficiarán a ustedes. Asistan a una iglesia adecuada en alguna parte. Bautícense y asistan a la iglesia. Sean llenos con el Espíritu Santo. Ahora mientras cantamos, dejen que vengan los que tienen que venir, el personal de la iglesia y los ministros, vengan mientras cantamos una vez más, entonces oraremos por los enfermos y luego vamos a hacer oración por estas personas. Bien. Encarecidamente, tiernamente Jesús está llamando por ti y por mi. Pareciera que en los portales, Él está esperando y vigilando por ti y por mi. Vengan al hogar, vengan al hogar Los que estén cansados, vengan al hogar. ¿No vendrán ustedes? ¿Son todos estos los que levantaron su mano? ¿Vendrán ustedes y darán las gracias a Dios? ¿Cómo fue con los leprosos? Jesús dijo: “¿No eran diez? ¿Dónde están los otros nueve?”.
80Ahora con nuestras cabezas inclinadas, quiero hacerles esta solemne pregunta: “Iglesia del Dios viviente, ¿pueden ustedes ver la falta de sinceridad? ¿Pueden ustedes ver que las redes han sido echadas casi completamente en el viejo estanque de los Estados Unidos? Ya casi han entrado las últimas almas. ¿Pueden ustedes ver por qué viajamos al extranjero? Con un mensaje de este tipo sólidamente establecido en una buena enseñanza del Evangelio y las señales y maravillas sucediendo en una reunión como esa, diez mil o veinte mil vendrían a Cristo a la vez. Entonces usted se pregunta algunas veces, ¿qué estoy yo haciendo? Yo los amo. Yo echo la red. Y luego hay alguno que levantó su mano, sin la sinceridad suficiente para venir y dar las gracias a Dios después de que Dios ha sido lo bastante bueno para tocar a su puerta. Muchos aquí sentados esta noche… No me diga, yo sé de lo que estoy hablando. Hay hombres y mujeres sentados aquí esta noche que saben que el Espíritu Santo les ha dicho que pasen aquí. Yo estoy tan cierto de eso como sé estas otras cosas. Eso es correcto. De todas maneras Él llamará. Pero recuerde, algún día usted será quien clame y Él actuará con usted igual que usted actuó con Él hoy. Usted siempre cosechará lo que siembre. Ahora depende de usted. Yo se lo dejo a usted.
81Ahora para los enfermos y afligidos, antes de que oremos por estos que están aquí. Yo quiero elevar una oración por ustedes. Padre celestial, en el Nombre del Señor Jesús yo estoy haciendo la oración de fe de la mejor manera que conozco. Con todo mi corazón, con todo lo que está en mí, Cristo, les he dicho que Tu obra de sanidad es una obra consumada. Ella fue consumada hace dos mil años. Ahora corresponde a su fe el creerlo. Y Tú has descendido y nos has amado tanto esta noche. Tú has vindicado la Verdad y se la has probado a ellos de manera que pudieran entrar en esta audiencia y comenzar a orar. Tú te volviste a ellos y les dijiste quiénes eran, de dónde venían y todo al respecto y la razón por la que estaban orando y los sanaste. Dios, qué puede quedar sino el juicio cuando la misericordia es rechazada. Dios, yo no he querido ser un predicador rudo. Yo no quiero hacer eso Dios. Tú lo sabes, pero yo no puedo decir nada menos que lo que Tú pones en mi boca. Eso no es premeditado. Yo no sé qué decir. Tú dijiste: “Abre tu boca. Yo la llenaré”. Y lo hice Señor y yo creo en Ti.
82Y te pido por estos enfermos y afligidos ahora mismo con toda mi fe, que Tú sanes a cada uno que esté ahora en Tu Divina Presencia. Que ellos entiendan que eres Tú, que puedan alcanzarlo y se aferren a Ti y a Tu promesa y sean sanados. Entonces haya alrededor de este altar Señor, grandes sanidades en la más grande medida y en el plano más alto que exista, el Espíritu eterno, sanidad eterna, haciendo criaturas eternas de criaturas de tiempo. Cuán maravilloso. Estos hombres y mujeres levantaron sus manos. Ellos estaban agradecidos porque Tú les ofreciste Vida Eterna y ellos han venido aquí a confesar públicamente que creen en Ti y están arrepentidos de sus pecados y para darte las gracias por las cosas que Tú has hecho por ellos. Y ahora, Señor Dios mi Salvador, Tú que viniste en Tu Palabra, Tú Quien hace todas las cosas buenas y que dijiste: “Nadie puede venir a Mi a menos que el Padre no le trajere. Y el que a Mi viene, Yo le daré Vida Eterna. Ningún hombre puede arrebatarlos de Mi mano. De ninguna manera los echaré fuera. El que oye Mi Palabra y cree al que Me envió tiene Vida Eterna y no vendrá a condenación porque ha pasado de muerte a Vida”.
83Dios, yo sé que Tú has hecho eso por estas personas porque ellos han venido bajo convicción. Y ahora Señor Dios, mientras que hombres y mujeres que están parados alrededor de ellos y que fueron escogidos por este buen grupo ministerial para ser obreros y algunos de ellos mismos son ministros, por su experiencia de haber recibido el Espíritu Santo están aquí para poner sus manos sobre ellos y que ellos reciban el Espíritu Santo. Y te pido Dios, que Tú llenes a cada uno que se encuentre en Tu Divina Presencia que no tenga el Espíritu Santo, que ellos reciban el bautismo del Espíritu Santo ahora mismo, en esta misma hora, mientras los encomiendo a Ti en el Nombre de Jesucristo.
84Ahora levanten sus manos y alábenlo. Ustedes coloquen sus manos sobre ellos. Y como estoy cansado, le pido a mi hermano aquí que continúe la oración por ellos, dado que estoy tan cansado y débil que debo salir en este momento. Y Dios les bendiga.