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~ UN PROFETA AVERGONZADO ~
1Y dije: Dios mío, confuso y avergonzado estoy para levantar, oh Dios mío, mi rostro a ti, porque nuestras iniquidades se han multiplicado sobre nuestra cabeza, y nuestros delitos han crecido hasta el cielo. (Esdras 9:6) Ahora que el Señor añada Sus bendiciones al tema de: Un Profeta Avergonzado.
2Esta mañana estuvimos extasiados con un profeta que traía puesto un manto de segunda mano. Y nosotros sabemos esta noche, desde la Escritura en esta mañana, que nosotros mismos traemos puesto un Manto de segunda mano. Nosotros... el Manto... Y yo estoy tan contento que sí es un Manto de segunda mano, ya que este Manto que ahora traemos puesto, en Dios ha sido contado por justicia, por medio de Cristo Jesús. Y nosotros no estamos tomando el manto apolillado de alguna teología de hombre que ha sido carcomido por polillas y grillos, y demás, diciendo que: “Los días de los milagros han pasado, y que no hay tal cosa como la–la omnipresencia del Espíritu ahora”. Pero nosotros tenemos puesto un Manto de Su justicia.
3[Espacio en blanco en la cinta–Ed.]. No en nuestra propia habilidad, pero en la–la habilidad de nuestro Señor Jesús.
4Y cuando baje al Jordán, yo quiero tener puesto Su manto, confiando en el de El. Y la gran sombra de la puerta que está puesta delante de todos nosotros, llamada “muerte”, cada vez que nuestro corazón late, nos acercamos un latido más cerca a esa gran brecha por la que cada hombre y mujer debe pasar. Y cuando llegue yo a esa brecha, junto con Uds. creyentes, estoy tan contento de saber que yo no voy a ir allí con esto en mi corazón y mente, que yo he hecho alguna cosa grande. Yo voy allí, confesando y sabiendo que yo soy un pecador, y sabiendo esto, que yo mismo quiero arroparme con los mantos de Su justicia, con este testimonio, que, “Yo lo conozco en el poder de Su resurrección”, que, cuando El llame de entre los muertos, yo quiero salir.
5Ahora, nuestro escenario y drama están establecidos para nuestro texto, de otro día en Israel, que fue como algunos cientos de años después del–del tiempo de Elías. Muchos altibajos se habían presentado en el reinado de Israel. Y ahora estamos en la escena esta noche....
6En esta mañana estábamos en la escena donde había mucha imitación carnal: cómo es que allí en la escuela de los profetas, ellos estaban siendo instruidos para ser profetas. Y qué ignorantes eran, al grado que ni aun podían entender el poder de Dios. Ellos pensaban que el poder había levantado a Elías y que lo había dejado caer por allá en un monte, y enviaron un grupo de rescate para buscarlo, cuando Eliseo sabía perfectamente que Dios se lo había llevado a la Gloria. Pues, desapareció; Dios se lo había llevado, y él escapó la muerte al irse a Casa con Dios en un carro de fuego y con caballos de fuego. Y entonces vimos que sus seminarios y sus obras de su propia teología no funcionaron. Se requería la elección y el llamamiento de Dios para hacer un profeta de Dios.
7Y ahora, esta noche, encontramos a Israel en un estado decaído. Israel tenía sus altibajos. Era un mismísimo tipo de la iglesia hoy día. A veces ellos estaban en las azoteas, y la próxima vez estaban abajo en el valle. Eso es lo que se necesita para hacernos apreciar lo bueno. Eso es lo que llaman la ley del contraste.
8El hombre negro del Africa nunca sabía que era negro, su piel, hasta que vio a David Livingston. Y dijo... Entonces se dio cuenta que su piel era negra, porque la de David Livingston era blanca. Es un contraste.
9Uds. nunca sabrían cómo apreciar un día si no tuvieran una noche. Uds. nunca sabrían cómo apreciar la luz del sol si no tuvieran un día nublado. Uds. nunca sabrían cómo apreciar la justicia, a menos que hayan tenido alguna injusticia. Uds. nunca sabrían cómo apreciar una buena salud, a menos que hayan tenido alguna salud grave, o alguna delicada. Son solamente esas....
10Y esa es la razón por la cual yo creo que apreciaremos tanto el Cielo, y es debido a que vivimos en la tierra una vez. Y yo creo que la ley del contraste... La razón que apreciamos tanto el Espíritu Santo en esta noche, es debido a que vivimos tanto tiempo en una iglesia que nos dijo que no había tal cosa. La razón que lo apreciamos en esta noche, es debido a que hemos tenido el otro lado. Y así es como Dios ha dispuesto que sea, por cuanto Su pueblo ha tenido sus altibajos. Uds. nunca sabrán cómo apreciar la cumbre de una montaña, a menos que hayan estado en el valle. Y, así que, Uds. no sabrán cómo apreciar agua buena a menos que hayan bebido alguna mala alguna vez. Y entonces Uds.–Uds.... Por todo el trayecto, es una ley del contraste.
11Ahora, Israel estaba en uno de sus estados decaídos, ¡y qué cosa habían hecho!
12Ahora, Israel era un pueblo escogido, elegido y seleccionado, y Dios había escogido a Israel para un propósito específico, para que la sangre de Israel fuera la corriente sanguínea más pura posible, pues de ese linaje vendría el Mesías mismo.
13Por todo el Antiguo Testamento, Dios se apareció en el hombre. Dios se apareció en Abraham como un creyente de la fe. Dios se apareció en David como un rey. El se apareció en José como justicia. El se apareció en Moisés como profeta, sacerdote, y legislador. El apareció por todas las edades en los profetas. El siempre se dio a conocer a Sí mismo en hombres, en parte, por los profetas, reyes, sacerdote, legislador, y demás. Pero en Cristo, El habitó en El en la plenitud de la Deidad corporalmente, sabiendo que este Espíritu debía encontrar finalmente un lugar de reposo. En cuanto a Elías, él era un hombre de la justicia de Dios; él voceó la justicia de Dios. Y, Moisés, él era un legislador, tanto que uno tenía que alinearse o irse. En todas estas cosas Dios se representó. Pero cuando El vino a Cristo, El era perfecto; toda la plenitud de la Deidad corporalmente reposó en Cristo.
14Y Dios se representó a Sí mismo una vez, anticipadamente, en la plenitud, en el Libro de Génesis, en el orden de Melquisedec: “Que fue sin padre, sin madre, sin principio de días, ni fin de años, ni fin de vida”. Y El era un Sacerdote, el Rey de Salem, un sacerdote de Dios, del Dios Altísimo, que fue sin principio o sin fin. No era mas que la prefigura del Señor Jesucristo, por cuanto El era el Rey de Salem, que es el Rey de Paz, que es el Rey de Jerusalén; y El estaba prefigurado. Aun el patriarca Abraham le pagó diezmos. El era una prefigura de la venida del Señor Jesús. El mismo Melquisedec se encontró con Abraham en el encinar antes de la destrucción de Sodoma y Gomorra. Y– y se encontró con él después de Sodoma y Gomorra, cuando Abraham le pagó diezmos de todos los despojos que había tomado del rey.
15Todas estas cosas son sombras, tipificando a Cristo. Y ahora, todas las sombras de los santos del Antiguo Testamento, sus altibajos, era una sombra y tipo y ejemplos para nosotros hoy día.
16Ahora, nos damos cuenta que Israel no tenía que mezclar el matrimonio. Su matrimonio tenía que ser entre ellos mismos; ningún israelita habría de casarse con una gentil, pero habrían de mantener su corriente sanguínea pura. Y aun hasta este día, creo yo que la corriente sanguínea judía es la sangre–la corriente sanguínea más pura sobre la faz de la tierra hoy día es la del judío. Ellos todavía siguen buscando ese Mesías. Pero, El... Nosotros sabemos que El ya ha venido; y sus ojos fueron cegados, para que nosotros pudiéramos tener la oportunidad de arrepentirnos mediante Cristo.
17Ahora, durante el tiempo del reino de Esdras, los hijos de Israel se habían descarriado. Ellos habían salido a tomar las mujeres moabitas, y habían tomado mujeres de entre los amorreos, los ferezeos, y de muchas otras naciones. Y no sólo se habían casado con ellas, pero estaban cometiendo fornicación entre ellas, impureza, y contaminando la misma corriente sanguínea, lo cual es la corriente de vida.
18¡Y qué cuadro tenemos hoy día de nuestras iglesias, de la manera que están apostatando de la plomada antigua que Dios estableció para la iglesia, los preceptos por los cuales habríamos de vivir! La iglesia está cometiendo fornicación con el mundo. Se ha ido adonde el mundo, y ha empezado a coquetear con el mundo.
19Ahora, esto avergonzó tanto al profeta, al grado que cuando él apareció ante Dios, su rostro se sonrojó. Cuando él al principio oyó acerca de esto, y vio el–el decaimiento moral del pueblo, le dolió tanto que se sentó y se ungió, se arrancó el pelo de su cabeza y de su barba, y estuvo angustiado delante del Señor en oración. Entonces cuando el sacrificio de la tarde fue ofrecido, él entró en el templo y se postró de rodillas y se avergonzó delante de Dios por los pecados del pueblo.
20Ahora, él no se avergonzó por la zona roja de prostitución. El no se avergonzó por los bebedores de licor en el pozo del infierno, aunque eso es malo; él se avergonzó por causa del pecado de los elegidos.
21Y lo que necesitamos hoy día son más profetas con lo suficiente de Dios en su corazón para avergonzarse en la Presencia de Dios por los pecados de la gente que se llama a sí misma el pueblo de Dios y haciendo lo que hacen. ¡Qué desgracia hemos traído nosotros a este lugar! La moral de nuestra gente....
22Este no es un tema fácil del cual hablar. Pudiera pensar de muchas otras cosas que eran más fáciles de hablar. Pero, hermano, si alguien no se para en este día pecaminoso y adulterino en cual vivimos, y llama lo negro, negro, ¿qué sucederá? Alguien tiene que decirlo. Alguien tiene que ponerlo delante del pueblo. Tal vez Esdras no quiso hacerlo, pero estaba en su corazón.
23Y cuando Uds. vean a un siervo ponerse tan sincero al grado que esté sobre su rostro con sus manos levantadas, orando a Dios, y avergonzado a causa de la iniquidad del pueblo, entonces Uds. van a ver un avivamiento empezar. Un hombre no puede estar postrado en la Presencia de Dios, una iglesia no puede quedarse en la Presencia de Dios, bajo arrepentimiento, sin que el Espíritu Santo descienda y dé unción y poder para dar principio a un movimiento allí entre esa gente. ¡Simplemente tiene que ocurrir!
24Muéstrenme a un hombre. Muéstrenme a otro Calvino, Knox, Finney, Sankey, o cualquiera de ellos que sintiera la carga del pueblo, que se postrara sobre su rostro y clamara y orara delante de Dios. Mándennos a un Juan Smith de la iglesia bautista otra vez, quien oraba toda la noche por la iniquidad del pueblo, hasta que sus ojos se cerraban de tan hinchados a la mañana siguiente por llorar tanto, al grado que su esposa lo conducía a la mesa y le daba su desayuno a cucharadas. Muéstrenme un Juan Wesley otra vez, un tizón arrebatado del fuego, y yo les mostraré a Uds. un avivamiento.
25Lo que estamos haciendo hoy, es darle palmaditas en la espalda. Le estamos llamando esto y aquello, y un avivamiento, cuando no hay avivamiento en lo absoluto. Eso es correcto. Hay una emoción religiosa conmovedora entre el pueblo, pero no hay avivamiento.
26Ellos tenían un grupo religioso en ese día. Ellos tenían conmociones en ese día, pero necesitaban un avivamiento.
27Miren, mi amado hermano y hermana, la moral de esta nación ha decaído tanto que haría que un perro se avergonzara. ¡Haría que un perro de caza se sonrojara si pudiera hacerlo, o sea, por las inmoralidades de nuestra gente! La gente... Aun hace años... Las cosas que hemos –lo que la nación ha hecho, las cosas que la gente ha hecho, todo es a causa de la falta de oración.
28La iglesia que no solía creer en los cines, no permitía a sus hijos que fueran al cine. Ellos rechazaban el cine. Y, hoy en día, pues, ellos aun tienen... Ellos tienen el cine en su propia casa. Cada casa tiene televisor.
29Cuando se solía pensar que era malo beber cerveza, cuando se solía pensar: “John Barleycorn, ¡qué hombre tan vulgar fue él!” [Personificación del licor de maíz–Trad.]. Hoy en día, un sesenta por ciento de cristianos así llamados beben una copa social por lo menos una vez al año. Luego tienen sus parrandas por ahí en la Navidad, cuando festejan. Es debido a que ellos han adoptado la educación para tomar el lugar de la salvación. Nunca lo hará.
30Lo que necesitamos nosotros es un avivamiento. Nos ponemos emplastos para callos, y nos los quitamos; otro emplasto para callos, y nos lo quitamos, y aún así encontramos el dolor allí. Lo que necesitamos hoy día no es una regeneración social; no se trata de charlas intelectuales. Lo que necesitamos hoy día es una transfusión de Sangre chapada a la antigua enviada de Dios desde el Cielo. Los emplastos para los callos no harán ningún bien. Nosotros estamos anémicos. Necesitamos una transfusión de Sangre. Necesitamos regresar al Evangelio antiguo que requiere un arrepentimiento delante de Dios, y no una profesión de ojos secos y de apretón de manos, sino un avivamiento del Espíritu Santo enviado de Dios con la posesión de la limpieza de la Sangre del Señor Jesucristo dentro de cada corazón humano. Necesitamos un avivamiento que empiece en la Iglesia, y que recorra por la nación de un lado a otro. Moriremos; pereceremos; estamos acabados sin este tipo de avivamiento.
31Estoy tan hastiado de ver estos pequeños e insignificantes avivamientos así llamados de Hollywood, donde la gente viene y se conmueve emocionalmente por un par de horas, y, o un día o dos, o una semana o dos, y salen y eso es todo lo que es. Hermano, Ud. puede estar en un –ser conmovido por un avivamiento. Ud. puede tener emoción. Ud. puede tener buenas intenciones. Todas esas cosas están bien, pero no necesitamos eso hoy.
32Nosotros necesitamos un bautismo del Espíritu Santo para cambiar la emoción, y el intelecto, y las opiniones, los hábitos, la vida de la gente, y colocarlos de nuevo en el camino correcto otra vez. Fuera de una transfusión del Calvario, todas nuestras reformas no harán ningún bien en lo absoluto.
33No necesitamos una ONU. Tenemos una ONU allí, ¿y qué es lo que hacen? El Nombre de Dios nunca es invocado. Tienen miedo invocarlo. Se preguntó en una ocasión por un grupo de clérigos por qué ellos no tenían oraciones. Ellos dijeron: “Puede que ofenda a alguien más, uno de aquellos que no cree en Dios”.
34¡Oh, lo que necesitamos es un avivamiento! No importa a quién ofenda, nosotros tenemos que predicar el Evangelio y llamar lo negro, negro...?... Correcto. Yo no les diera ni diez centavos por algún programa que no incluyera a Dios en él, sea que fuera de la ONU, o los cuatro grandes, o quién fuera.
35Hasta que esta nación despierte y se dé cuenta que estamos muriéndonos sin la Sangre del Señor Jesucristo; hasta que individuos despierten a la–a la causa por la cual nos estamos muriendo. La razón que nos estamos muriendo, es porque no tenemos lo original, el camino, el remedio, el remedio que Dios nos dio en el Calvario.
36¡Con razón hace que un hombre se avergüence! ¡Con razón! Un real, verdadero predicador mira sobre su congregación y trata de conducirlos ante el trono de Dios. Y visita sus hogares, y los encuentra fumando cigarrillos, contándose chistes sucios unos a otros, entreteniéndose en el patio de atrás con fiestas de cerveza; caminando en las calles, sus doncellas, y de edad media, y demás, y aun la abuela con pantaloncitos cortos. La madre en la calle con un bebé en un brazo, vestida lo suficiente provocativa como para llamar la atención de cualquier contrabandista que anda en la calle, ¿y llamándose cristianas? Haría a cualquier verdadero hombre de Dios avergonzarse al traer a tal persona a la Presencia de Dios. Correcto.
37Y todo esto de unirnos a la iglesia y el obtener una mejor clase, ha llegado a ser una tontería; lo fue en aquel día y lo será en este día. Regresemos a Dios, no con una inyección de educación, no con una inyección de reforma religiosa, no con la inyección de algún tipo de teología hecha por el hombre, sino con un bautismo del Espíritu Santo chapado a la antigua y enviado de Dios, del Cielo, con una experiencia pentecostal que quema toda carnalidad, y la reemplaza con la joya que Dios había propuesto que estuviera allí, de un hijo e hija de Dios. Hasta que hagamos eso, hermanos y hermanas, todavía tendremos mujeres con cabello corto, maquilladas, con apariencia sexual, y hombres bebiendo, fumando, y llamándose cristianos, debido a que no saben algo mejor. En su corazón está la raíz de carnalidad allí, y necesitamos una limpieza de iglesia, desde el sótano hasta el púlpito. Amén. Y eso es correcto.
38Lo que necesitamos hoy día son algunos profetas avergonzados. Dios... A veces las personas vienen en la fila de oración para que se ore por ellas, y parece como que van a una casa de prostitución. Eso es correcto. Vienen a pedirle a Dios algo y pareciéndose a Jezabel. Lo que necesitamos hoy es una limpieza de casa, y un calentamiento del corazón, de parte de los profetas de Dios quienes se pararán en el púlpito e identificarán la cosa, y que dirán lo que es correcto y lo que es incorrecto, y que predicarán el Evangelio sin compromiso, al punto que los pecadores se postren en el piso, y lloren hasta que Dios envíe el Espíritu Santo para limpiar su vida. Amén. Nosotros sabemos que eso es correcto. Correcto.
39No hace mucho prediqué aquí y dije que toda mujer en esta ciudad era culpable, de una forma u otra, de adulterio. Lo son. Las mujeres van al centro aquí y casi no pueden comprar un vestido sin que pareciera que las vertieron en él. Yo no estoy aquí para... Esta es mi propia iglesia. Yo tengo derecho de predicar lo que el Espíritu Santo me dice que predique. Correcto.
40Permítame decirle: yo no la estoy criticando, mi hermana. ¿Pero no es cierto que el Espíritu Santo le enseña diferente? Si no lo hace, me temo que Ud. no recibió el Espíritu Santo. Eso es correcto. El Espíritu Santo no es “gritar”. El Espíritu Santo no es “danzar en el Espíritu”. El Espíritu Santo no es “hablar en lenguas”. El Espíritu Santo es justicia. Dios, danos un avivamiento del Espíritu Santo de la justicia enviada por Dios.
41¿Qué no se da cuenta que cuando Ud. se viste así y camina por la calle y los hombres la miran en una forma indecente, que en el juicio...? Puede que Ud. sea tan pura como el lirio en la presencia de su esposo, pero en el juicio, Ud. será culpable de cometer adulterio con el tipo al cual Ud. se presentó.
42Con razón haría que una persona se avergonzara. Con razón... ¿Cómo le afectará a Dios cuando la Biblia dice que en el principio se arrepintió de haber hecho al hombre? El corazón de Dios se arrepintió de haber hecho al hombre cuando El los miró en los días antes de la destrucción del diluvio. ¿Qué ocurrió? Los hijos de Dios vieron que las hijas de los hombres eran hermosas. Era una perversión. Era una mezcolanza sexual. Fue eso mismo lo que echó fuera a los hijos de Dios del huerto del Edén. Fue eso mismo lo que impulsó el juicio de Dios para traer paz sobre la tierra. Fue eso mismo lo que causó que ellos fueran destruidos. Fue esa misma mezcolanza entre mujeres y hombres que causó que Sodoma y Gomorra se hundieran en el fondo del Mar Muerto.
43Fue dicho por los profetas. Fue dicho por el Señor Jesús, que, “Como fue en esos días, así será antes de la venida del Hijo de Dios”. Miramos hoy día y vemos que la iglesia está tomando su ejemplo no de la Biblia, no de Rut y de Noemí, no de Sara y de las de la Biblia, pero ellos están siguiendo el ejemplo, aun las mujeres de la iglesia, de Hollywood y de la escoria del diablo.
44Y cómo es que nuestra misma gente, quien se dice ser Cristiana, sale por ahí y aprende los modos de este hombre malvado, esos discos de Elvis Presley, o cual sea su nombre, es una de las personas más engañada y poseída del diablo que yo jamás haya oído en mi vida. Arthur Godfrey y tales como esos, y escuchar esa clase de tontería en sus radios, y rehusar oír el sermón del Evangelio predicado y la Biblia. ¡Dios tenga misericordia de Uds.! ¿Qué clase de espíritu tenemos entre nosotros? Eso es correcto.
45Con razón el profeta de Dios se avergonzó delante del–del Señor. El sabía que eso era injusticia. Y él se paró y presentó la causa, y le dijo a Dios: “Somos injustos”.
46Y sí lo somos, amigos, hasta que podamos regresar a ese lugar de una transfusión de Sangre. Ya dejen de ponerse emplastos. Ya dejen de ponerse ungüentos. La sanidad no puede venir a menos que la corriente sanguínea esté bien.
47Esa es la razón por la cual el pueblo tiene diabetes. Si uno alguna vez llegara a cortarse, probablemente nunca se sanaría. ¿Por qué? Porque los verdaderos glóbulos rojos están comidos.
48Y toda la iglesia ha llegado a ser diabética. Y cada cortadita que resulta, en vez de seguir adelante, Uds. se sacan la costra. No puede sanar. Egoísmo, codicia, inmoralidad, y todo lo demás que se encuentra en el calendario de Dios de “cosas malas”, la iglesia está aprendiendo esos hábitos. Hombres bebiendo, fumando, contando chistes sucios. Las mujeres cortándose su cabello, usando maquillaje, haciendo todo tipo de cosas, vistiéndose inmoralmente para mostrarse ante la gente. Todas esas cosas son debido a que hay una carencia de la Sangre del Señor Jesucristo la cual nos limpia de toda injusticia. Amén. Puede que eso parezca duro. Seguro que es duro, pero es la verdad.
49Si no emitimos los juicios del Dios Todopoderoso, Uds. se van a hallar uno de estos días en una explosión atómica aquí, que lanzará toda alma allá a la eternidad, para encontrarse con Dios quien sólo reconocerá la Sangre de Su Hijo, Cristo Jesús. A mí me gustaría verlos venir bajo la Sangre. Mi consejo para Uds. es que se pongan bien con Dios. Mi consejo para Uds. es....
50Bueno, ¿por qué no podemos tener fe? ¿Por qué no podemos tener mayores sanidades que las que nosotros tenemos? ¿Por qué no podemos edificarnos sólidamente? Es debido a que estamos poniendonos emplastos para callos; debido a que estamos poniendonos curitas; poniendonos pedazos de cinta adhesiva. Estamos tratando de cubrir la cosa en vez de decir que necesitamos una transfusión. Estamos sin la Sangre. Estamos sin Cristo. No se dejen ser engañados.
51No dejen al diablo que les dé una palmadita en el hombro, que digan: “Bueno, yo voy a la iglesia”.
52El diablo va también. Eso es correcto. Claro que sí; subió adonde Dios, fue a la iglesia allá en el Cielo; subió ante el Trono de Dios con los hijos Dios, y se sentó con ellos; tuvo audiencia con Dios. El le dijo: “¿Dónde has estado?
53Dijo: “De rodear la tierra y de andar por ella”. Allí es donde él había estado.
54Así que, el diablo va a la iglesia. El diablo pertenece a la iglesia. El diablo actúa como un cristiano. El es un engañador. Y si él no actuara como un cristiano y actuara como una iglesia, no sería un engañador; nadie podría ser engañado, sólo si ellos–si la diferencia fuera entre lo negro y lo blanco. Es contrario uno al otro. Pero él... La Biblia dijo que sería tan parecido que engañaría aun a los escogidos, si fuere posible. Es el espíritu en el último día. Amigos, estamos allí.
55Es tiempo para que los profetas de Dios, ¡oh, hermano!, para que los predicadores, si Uds. lo dijeran, por toda la nación, cayeran postrados sobre su rostro.
56Miren, aunque hay diecinueve millones de iglesias bautistas, o sea diecinueve millones de bautistas, mejor dicho, en América; trece millones de metodistas; once millones de luteranos; diez millones de presbiterianos. ¡Piedad, piensen en ello! Y constantemente en los juegos de pelota, entretenidos. Y los miércoles en la noche, y a veces los domingos por la noche, se quedan en casa para escuchar en la televisión y en la radio todo ese parloteo y chistes que ellos sacan de Hollywood.
57Su alma se recrea con ese tipo de cosa, cuando deberían tener su Biblia allá en algún lugar, postrados delante de Dios sobre sus rodillas, orando por los pecados del país.
58Y yo soy culpable juntamente con Uds. Estoy decidido. Con la ayuda y la gracia de Dios, si nuestro Dios me da la fuerza para hacerlo, yo estoy resuelto a proseguir a la meta del supremo llamamiento en Cristo Jesús, hasta que la muerte me libere. ¡Qué Dios sea mi ayudador para hacerlo! “Ayúdame”, es mi oración. Viendo las obras y viendo las cosas que he visto yo y las que Uds. han visto, ¿y todavía así quedarnos atrás, y llegar a ser espiritualmente anémicos?
59Y este tabernáculo que es conocido por todo el mundo, este lugarcito de bloques de concreto situado en la esquina, Dios los ha levantado delante de la nación. Correcto.
60Pienso de lo que David, una noche, cuando dijo él: “Aquí estoy viviendo en una casa de cedro, y el arca de mi Dios habita en una tienda”. El dijo: “Yo le edificaré una casa a El”.
61Natán el profeta dijo: “Haz todo lo que está en tu corazón, porque Dios está contigo”.
62Esa noche, Dios le apareció a Natán y dijo: “Da... Ve y di a David: ‘¿Quién eres tú, David? Tú eres... Yo te tomé del redil, de cuidar ovejas. Y te he dado nombre grande, como el nombre de los grandes que hay en la nación’.”
63¿Qué era este pequeño tabernáculo situado aquí? Algo insignificante y desechado, situado en la esquina de las calles Ocho y Penn, hasta que casi ni Jeffersonville sabía en dónde estaba, y la gente que viene aquí. Y hoy, Dios, por medio de Su misericordia, los ha elevado a Uds. y los ha hecho un gran pueblo. Bombay, India sabe dónde está este tabernáculo situado. Durban los conoce; todas estas otras naciones. Africa sabe dónde está este lugar; la India, Alemania, Inglaterra, Finlandia, Suecia, Europa, Asia, todos ellos, muy abajo en las islas de Tailandia, y allá, todos ellos saben al respecto. Y Dios nos ha hecho un ejemplo para el pueblo. Y pensar, entonces, después que Dios ha hecho eso, y nosotros nos damos la media vuelta y perdemos el tiempo en las cosas del mundo, y llegamos a ser anémicos espirituales. Deberíamos ser el faro que está asentado sobre un monte, una luz que no se puede esconder. ¡Oh Dios! Yo soy tan culpable como el resto de Uds.
64Lo que quiero decir, yo quiero–yo quiero un arrepentimiento chapado a la antigua, enviado por Dios, un llamado de regreso a Dios, que cuando hombres y mujeres entren por esa puerta, en muletas, ellos saldrán sin ellas. Que cuando los ciegos sean conducidos por la puerta, ellos saldrán viendo. Que cuando los sordos entren sordos, ellos saldrán oyendo. Que cuando los pecadores entren, ennegrecidos y tiznados por el pecado, saldrán lavados en la Sangre del Cordero. ¿Qué no podemos hacerlo? Dios llamó a Israel y lo hizo un ejemplo. Dios nos llamó y nos hizo un ejemplo, pero nosotros hemos decepcionado a Dios, y nos da vergüenza en la Presencia de Dios.
65¡Sólo pensar de las cosas que El ha hecho por nosotros! ¡Cómo es que El nos ha sacado del redil! ¡Cómo es que El nos ha hecho ser conocidos por todo el mundo! ¡Cómo es que El ha hecho cosas grandes por nosotros! Y, sin embargo, nosotros perdemos el tiempo, y nos entremezclamos y salimos, y no parece que somos sinceros. Ya no tenemos más oraciones, y las cosas no parecen que caminan bien. Y estamos tratando de poner pequeños programas, emplastos para callos para calmar el dolor. Uds. no pueden calmar el dolor a menos que obtengan una Sangre buena y rica allí para sanar la cosa. ¡Correcto!
66Si Uds. cortan un callo viejo, les dará diabetes, y hará que le corten el pie. No traten de descartar esto, y de omitir esto, y poner un emplasto para callos en esto.
67Pero lo que se tiene que hacer es enfrentarse sin rodeos a Dios, y decir: “Dios, soy anémico, y yo necesito Tu Sangre que me limpie de todo mi pecado”. Esa es mi oración; confío que sea la suya.
68Piensen en estas cosas, amigos. Uno de estos días, es tan propenso que suceda antes que amanezca en la mañana, como que suceda cincuenta años de hoy. Una bomba cohete, una de esas bombas de cobalto o de hidrógeno pudiera... Toda la nación está en alerta.
69Uds. lo vieron en el periódico el otro día donde están requiriendo a la ciencia, al pentágono que responda a eso de los platillos voladores. No era un mito. No era algo imaginado. Era real. Era una inteligencia. Ellos volaban en una formación de batalla. Ellos podían detenerse. Ellos podían arrancar. Ellos podían detenerse. Ellos podían discernir. Era una inteligencia. Ellos lo saben. La gente se rió. Ellos dijeron: “¿Platillos voladores?” Se burlaron de ello.
70¿Pero saben lo que estoy pensando? Jesús dijo, antes que El viniera, que habría señales arriba en los cielos. ¿Se fijaron? Antes que El empezara a destruir a Sodoma y Gomorra por causa de un asunto sexual, El mandó a Angeles allá a investigarlos. Angeles han venido a la tierra en los últimos años. Ellos han sido vistos entre la gente; me refiero a gente honesta, lavada con la Sangre que sabe de esto. Ellos aun se han detenido y se han dejado fotografiar. Eso es correcto. Seres angelicales han venido de visita, llevándole el mensaje de regreso al Padre, que el pecado se ha amontonado al grado que las estrellas casi no resplandecen. [El Hermano Branham golpea el púlpito cinco veces– Ed.]. La luna... Todo el mundo está tambaleando como un ebrio que llega en la noche. Correcto.
71¡Pecado entre los cristianos, entre los elegidos! Ellos han vendido su primogenitura por popularidad. El ministro ha cambiado el Evangelio por un llamamiento social. El ha cambiado el antiguo Evangelio lavado con Sangre por algo intelectual para la gente, para predicar inteligentemente, pláticas a la sociedad, y así usar indebidamente el Evangelio. Muchos de ellos se han ido a los campos a predicar, y han usado el Evangelio para ganancia personal, para ganar dinero. Muchos de ellos han acumulado grandes granjas y carros, y cosas que ellos nunca hubieran tenido: ganancia personal. No todos; estoy agradecido que todavía hay un remanente.
72En los días de Esdras, cuando Esdras empezó a llorar y a identificar y a reprender el pecado, ¿saben que ocurrió? Todos los elegidos que confiaban en Dios, se reunieron alrededor de él.
73Lo que necesitamos hoy día son hombres y mujeres... Que Uds. predicadores prediquen en sus iglesias, y llamen el pecado “pecado”, y reprenderlo, y el verdadero pueblo de Dios se reuniría alrededor de Uds. y permanecería con Uds. Eso es correcto. Es tiempo de identificar y decir cuál es cuál, separar el bien del mal. Dios nos lo conceda, que podamos tener la valentía para hacerlo.
74Sólo piensen qué sucedería. Como les estaba diciendo, creo yo, en esta mañana, o oí a alguien decirlo, que sobre uno de estos observadores que están vigilando la bomba, se me olvida como les dicen ahora, o mejor dicho a los aviones que vienen. No hace mucho entró un programa de alguna parte, que hizo llamar a las grandes flotas con trescientos aviones de reacción bombarderos con bombas atómicas y bombas de hidrógeno debajo de ellos.
75No hace mucho, en el aeropuerto grande en Shreveport... Uno de los muchachos fue convertido allá en las reuniones del Hermano Jack. El dijo: “Tenemos bombas atómicas guardadas allí en nuestros hangares”. Yo dije: “¿No tiene Ud....?
76“En la...” Quiero decir: “En los– en los aviones; y nos subíamos a entrenar con ellos todos los días”. Yo dije: “¿No tiene Ud. miedo?
77Dijo: “No tienen los disparadores en ellos. Pero estamos bien alertas, que en el espacio de un minuto, sesenta segundos, pudiéramos instalar los disparadores y partir. Y ya tienen combustible y están listos, pudieran salir volando a Inglaterra con ellos inmediatamente”.
78Los grandes hangares están allá en los océanos por todas partes. Y le están diciendo a Rusia: “¡No se atrevan a soltar una bomba! ¡Sólo dejen caer una bomba atómica en la ONU o en alguna parte allí, y verán que va a pasar!”
79¿Qué va a pasar? Lanzarán un asalto en contra de Rusia. Y si ellos hicieran eso, y empezaran a dejar caer esas bombas atómicas y de hidrógeno, causaría una reacción en cadena que encendería la tierra hasta casi no quedar ni rastro; simplemente la fundiría. ¿Sabían que eso no sería contrario a la Escritura en lo absoluto? “Porque la tierra arderá, y los cielos también”. Los átomos de la tierra arderán.
80Estamos viviendo en un día peligroso. Estamos viviendo en un día cuando los hombres del mundo están todos muertos de miedo. Los hombres de importancia están–están con miedo, preguntándose quién va a estallar la primera bomba. Tan pronto estalle la primera bomba, armará un–un alboroto en todas partes.
81¡Debería ser el tiempo más feliz en el mundo para el Cristiano! Los tiempos van a cambiar. Los ancianos volverán a ser jóvenes. ¡Oh, hermano! La muerte huirá. La enfermedad cesará de existir. No habrá más oraciones por los enfermos. No habrá más reuniones de oración por los perdidos. Pero Dios vendrá y recogerá a los elegidos de los cuatro vientos de la tierra, y los juntará bajo Sus propias alas, y viviremos y reinaremos con El para siempre en Su Cielo.
82Oh, hermano, hermana, amigo mío, si Ud. no está preparado esta noche, que Ud. se prepare en esta hora. Les doy una invitación para que vengan a Cristo Jesús esta noche y lo reciban. Uds. que han sido indiferentes, Uds. que saben que no están en donde deberían estar con Dios, los invito a venir al altar junto conmigo. Los invito a cada uno de Uds. que vengan aquí, y no sólo para estar aquí, sino para quedarse aquí hasta que Dios haya limpiado sus almas de cualquier cosa que no sea como El, hasta que Ud. salga de aquí una nueva persona. No con un emplasto para callos, sino salir de aquí con una transfusión de Sangre que purifica su sangre y le da nueva Vida y nueva esperanza. Salir de aquí con el bautismo del Espíritu Santo. Salir, no gritando, ni danzando, no tanto... Esas cosas están bien. Todas pertenecen en la Iglesia. Todas pertenecen en la Biblia. Pero de lo que yo estoy hablando es del Espíritu Santo, el amor de Dios.
83Un joven estaba hablando conmigo el otro día. Su madre, una buena mujer. Yo conozco a la mujer, me he encontrado con ella una o dos veces. Y ella dijo: “Oh, cariño”, a su muchacho, “ven aquí, quiero que te fijes en esto. Tengo aceite en mi mano”. Bueno, yo también tengo. Es de donde he estado sudando. Dijo: “Tengo aceite en mi mano”. Dijo: “¿Qué piensas de eso?”
84Y el muchacho miró a su mamá, y dijo: “Mamá, quiero preguntarte algo”. Ella quería que él orara, quería que orara para que ella obtuviera una caminata más cercana con Dios. El le dijo: “Cuando el aceite apareció en tu mano, ¿te quitó toda condenación? ¿Te dio una experiencia dulce con Dios, cuando el aceite....?” “No”. El le dijo: “Entonces yo lo dejaría en paz”. Eso es.
85Oh, el mundo, el mundo religioso, el pueblo pentecostal, está buscando algo fantástico. El mundo, el mundo supuestamente educado, el mundo denominacional, está buscando alguna gran solución para que ellos mejoren su denominación y obtengan más miembros: “un millón más”, Uds. saben.
86Y las–las naciones están buscando un cierto tipo de fuerza militar que pueda traer a todo el mundo a sus rodillas, y que traiga justicia.
87Hermano, no viene por fantasía pentecostal. Tampoco viene por medio de organizaciones protestantes, o por medio de la jerarquía católica. Tampoco viene por medio de Pentágonos [edificios del ministerio de la guerra en Washington, EE.UU.–Trad.], o por medio de voltear páginas nuevas. Viene por medio de una vida rendida a Jesucristo, por medio del bautismo del Espíritu Santo. Nada menos que eso, está mal. Oremos.
88Le pediré a nuestra hermana que venga al órgano allí, al piano, en estos momentos. Mientras que estamos en oración, mientras que toda persona tiene su rostro inclinado, y toda persona está en oración. Me pregunto, en este momento, si pudieran probar su espíritu con la Palabra de Dios. ¿Están bien?
89Después de este servicio, como les dije... Tengo a mi suegra allá al borde de la muerte. Tengo que verla. Se está muriendo. Otros amigos de por aquí que conozco, que he ido a ver, que también están al borde de la muerte, personas que han estado sentadas aquí en esta iglesia. Oh, hermano, hermana, Ud. también va a llegar allí. Ud. tiene que llegar allí.
90Ahora, Uds. dicen: “Bueno, yo–yo sé eso, Hermano Branham. Yo tengo la intención de arreglar eso uno de estos días”. Pero tal vez no sea “uno de estos días” para Ud. Este quizás sea el único día.
91¡Qué poco sabía aquel hombre, que venía de California yendo a Michigan el otro día con su pequeña esposa, la cual conducía el–el automóvil, y él en una camioneta, en camino a su casa nueva. El acababa de jubilarse de la Marina de guerra. ¿Cómo sabía él al salir esa mañana, quizás de un puerto turístico, que su esposa y bebé serían cadáveres en unos cuantos minutos? Pero, un poquito más allá de Henryville, su automóvil chocó con un autobús. Y el chofer hizo que–que su automóvil quedara casi articulado, pero mató a la mujer y a la niñita. Espero que su alma estaba bien con Dios.
92Hace unas cuantas semanas, cuando el Hermano Woods y yo fuimos allí adonde un avión había caído detrás del lugar aquí, y veíamos como recogían partes de los cuerpos de ocho hombres, puesto que las cabezas, las piernas y los brazos estaban por dondequiera. Recogiendo el cuerpo de un hombre, le salían las vísceras del cuerpo; un buen hombre, tal vez, un hombre famoso de Chicago. Cuando ese hombre se subió al avión esa mañana, me pregunto que si la noche que él fue a la iglesia, tenía buenas intenciones. ¿Hizo el pastor un llamado al altar? ¿Reprendió el pecado, y tendría el hombre una oportunidad? ¿O partiría él como un animal? ¿Sería ese hombre, en los ojos de Dios, un hijo de Dios?
93Piensen en estas cosas, amigos. Son importantes. No sólo son importantes, son las cosas más importantes para Ud. en esta hora. Esta es la hora para que Ud. haga una decisión. Esta es la hora cuando Ud. puede hacer su decisión en esta vida, para la otra vida. Espero que lo haga mientras oramos.
94Padre Celestial, mientras leemos en la Biblia de lo que Tú dijiste acerca del pecado, y de aquellos que lo practican y no lo confiesan, nos damos cuenta lo que significa morir sin conocer a Dios. Sabemos eso por la experiencia de otros que hemos visto partir. Aquellos que lo intentaron, aquellos que lo pospusieron por mucho tiempo. Dios, aquellos que han hecho profesión pero que no han poseído lo que ellos decían que tenían. Aquellos que han actuado como Cristianos, y nunca han sido un Cristiano. Sus vidas lo probaron, y su muerte lo manifestó.
95Ahora, Padre, yo ruego que Tú le hables a cada corazón aquí en esta noche. Y yo mismo, Señor, por ser tan dilatorio, por muchas cosas que yo pudiera haber hecho y no las hice, yo confieso mi error. Yo confieso los errores de este pueblo. Yo confieso los errores de esta nación. Te pido que tengas misericordia, Señor. Tengo tres niños pequeños que criar. Y estamos viviendo aquí en un punto conflictivo, y Dios, no hay necesidad de correr. Tú sabes todo al respecto. Dios, yo quiero estar bien Contigo.
96Algún día, si la bomba atómica no nos quita la vida, un accidente lo hará. Si un accidente no lo hace, alguna enfermedad lo hará. Algo tendrá que sacarnos de aquí. Pero estamos tan contentos de saber que hay una vía de escape. “Torre fuerte es el nombre de Jehová; a él correrá el justo, y será levantado”. Dios, que todo amigo pecador, en esta noche, todo muchacho, muchacha, hombre o mujer, vea la puerta abierta, la oportunidad, y corran a Cristo en esta hora.
97Ahora, mientras tenemos nuestros rostros inclinados, ¿habrá algunos aquí...? Yo sé que hay algunos aquí que quisieran decir, con una mano levantada a Dios: “Yo estoy avergonzado de mi vida. Y yo–yo quiero confesar mis errores ante Dios, y pedir por misericordia”. Levanten su mano a Dios. Dios le bendiga. Dios le bendiga. Dios le bendiga. Hay muchos de Uds., muchos de Uds. Sí. Hay muchos de Uds. aquí, también, que... Dios le bendiga.
98Muchos de Uds. aquí que han profesado el Cristianismo por mucho tiempo, y saben que han fallado en alinearse con Dios; saben que están haciendo cosas ahora mismo que no deberían de hacer, y Uds. continúan sin confesarlas, sólo siguiendo la corriente vagamente; mirando ese tipo de programas que Uds. no debieran mirar; mirando el tipo de revistas y leyendo la literatura que Uds. no debieran leer, que no es conveniente para los Cristianos; escuchando chistes viles, groseros, y sucios, y obscenos que Uds. saben que no debieran escuchar, tanto hombres como mujeres. Uds. saben de ocasiones en donde Uds. pudieran haber hablado y no lo hicieron, y son culpables, quizás, del pecado de omisión.
99Me pregunto si Uds. levantarían su mano a Cristo para que tenga misericordia de Uds. y los perdone. Levanten su mano. Dios la bendiga, jovencita. A medida viene esa mujer caminando al altar para confesar los suyos, levanten su mano a Dios. Dios los bendiga. Eso es correcto, señor. Eso es correcto. Dios lo bendiga. Levanten su mano. Uds. saben que hicieron mal.
100Me pregunto si tienen el valor esta noche de encontrarse conmigo en este altar. Arrodillémonos aquí y digamos: “Dios, sé misericordioso con todos nosotros. Estamos necesitados de Ti”. Dios la bendiga, señora.
101¡Al ver estas muchachas viniendo, llorando, con la vida por delante! Están en una encrucijada. Son víctimas de las circunstancias. ¿Qué? ¿Se dan cuenta, ancianos, que cuando éramos muchachos... que nuestros muchachos tienen tentaciones diez veces más grandes que las que nosotros tuvimos? Hermana, ¿se da cuenta que su hija tiene tentaciones diez veces más grandes que las que Ud. tuvo cuando era una muchacha? ¿Cómo será para la hija de ella? Fíjense en esas cosas, los cuadros que el diablo está pintando.
102¡Oh, cómo necesitamos orar! Ahora, les hablaremos de nuevo a Uds. Hermano, ¿se da cuenta que no oramos ni siquiera la mitad de lo que oraban nuestros padres? Pastor, ¿sabía que no invertimos la misma cantidad de tiempo en nuestras rodillas como los pastores antes de nosotros solían hacerlo? Mujeres, ¿Se dan cuenta que Uds. no instruyen a su hija y oran con ella en la noche como lo hizo su madre con Uds.? Entonces, ¿qué acerca de eso?, ¿quién es culpable? Nosotros somos los culpables. No hay que andar con rodeos. Nosotros somos los culpables.
103Yo soy culpable. Yo soy culpable de no hacer el trabajo de Dios como yo debiera hacerlo. Confieso que estoy mal. Estoy pidiéndole a Dios que sea misericordioso conmigo. Miro alrededor y veo las oportunidades que yo he dejado de alcanzar a causa de cosas triviales, cositas insignificantes que no tenían ningún valor. Yo estoy avergonzado de mí mismo como ministro del Evangelio ante Uds. Me arrepiento ante Dios, y le pido a Dios que me perdone, y a la iglesia que me perdone por ser tan dilatorio en lo que concierne a la obra de Dios. Por la gracia de Dios, y con la ayuda de Dios, yo–yo no escucharé a lo que... Todos tratan de decirle a uno que haga algo. Tienen un programa; tienen algo para que uno haga. Tonterías. Yo conozco el programa de Dios; está escrito aquí en la Biblia. Y yo estoy avergonzado de mí mismo como ministro del Evangelio. Un millón de almas ganadas; debería tener diez millones de almas ganadas. Estoy bien atrasado.
104¿Qué de Ud.? ¿Cuántas almas ha ganado desde que Ud. ha estado en Cristo? El Cristianismo simplemente va de una persona a otra. ¿Cuántas almas ha ganado Ud. desde que ha sido un Cristiano? Si Ud. no está ganando almas, Ud. es culpable, Ud. es estéril, Ud. ha traído reproche a la Iglesia y al Evangelio. ¿Cuántas personas trae Ud. a la reunión de oración el miércoles en la noche? Si Ud. no lo está haciendo, Ud. debería avergonzarse ante Cristo. Ud. es culpable, y su lugar está aquí en el altar. Le invito a venir conmigo a arrepentirse. [El Hermano Branham hace una pausa–Ed.].
105Entonces ¿inclinarían sus rostros y los mantendrían inclinados, mientras que siento mi culpabilidad y me gustaría arrepentirme? Sólo inclinen sus rostros. [El Hermano Branham deja el púlpito y se arrodilla en el altar–Ed.].
106Nuestro Padre Celestial, me postro sobre este altar y te pido perdón por mi pecado. Te pido perdón por los pecados de éstos que están alrededor del altar. Te pido perdón por esta iglesia, por el cuerpo, por los cuerpos de Tu... nacional e internacionalmente, pido misericordia por nosotros, por ser tan dilatorios concerniente a las cosas del Reino. Pido que Tú perdones nuestros pecados, y quites nuestra–nuestra–nuestra transgresión. Y perdónanos por ser tan necios, la necedad de la ignorancia del pueblo. ¡Cómo somos faltos! ¡Cómo hemos optado por el ejercicio corporal! ¡Cómo hemos hecho cosas que no deberíamos haber hecho! ¡Cómo hemos pecado ante Ti!
107Y en esta reunión del domingo en la noche, Padre, viendo al profeta avergonzado en la Biblia, nos avergonzamos esta noche. Me avergüenzo ante Ti, a causa de los pecados del pueblo. El pueblo, mi nación, mi pueblo, yo estoy avergonzado de ellos, Señor. Al ver nuestras muchachas caminando por las calles y comportándose de la manera que lo están haciendo! ¡Al ver la prostitución, los jóvenes viviendo todo–todo tipo de vida! ¡Al ver que se quedan en casa en vez de venir a la iglesia, y leen esa revistas que no deberían leer! ¡Mirando programas no censurados! ¡Escuchando los chistes sucios de Hollywood! !Escuchando esa música del diablo tipo jazz, que ha sido concebida de hombres de mala fama y de conciencia vulgar, la influencia del diablo, para inspirar las obras del diablo a continuar!
108Oh Dios, estoy avergonzado de mí mismo por no reprender ahora de la manera que debería hacerlo. Oh Dios, quita mi culpabilidad. Te pido que lo hagas. Te pido que perdones esta gente que está aquí, primero, todos nosotros. Ayúdanos a levantarnos de este altar como hombres y mujeres nuevos. Ayúdanos a irnos de aquí como deben de hacerlo los Cristianos.
109Ayúdanos a “despojarnos de todo peso y del pecado que nos asedia, para que podamos correr con paciencia la carrera que tenemos por delante”. No poniendo los ojos en la televisión, no poniendo los ojos en los comediantes del mundo, sino “puestos los ojos en el Autor y Consumador de la fe, el Señor Jesucristo, quien menospreció el oprobio de la cruz y lo llevó por nosotros, y padeció fuera de la puerta, para santificar al pueblo mediante Su Sangre”.
110Límpianos de toda injusticia, y tómanos como Tus propios hijos, esta noche, y recíbenos con esta oración de arrepentimiento. Y danos, Señor, paz y gozo. Y que en nuestras camas esta noche, mientras nos acostamos pensando de la reunión de esta noche, que pensemos de las condiciones del mundo que la Biblia nos ha revelado hoy. Que nosotros, mientras pensamos de esto, que nuestros rostros se llenen de vergüenza, y que Tú traigas paz y felicidad a cada corazón. Nos estamos arrepintiendo, Señor, ante Ti en este altar.
111Dios, ayúdame mientras salgo ahora por fe, orando que esté en Tu voluntad que muchos, muchos, muchos cientos de personas puedan ser ganadas para Ti. Y ayúdame a tener fe y valor, mientras continuamos; no mirando a nadie sino a Ti, el Autor y el Consumador de nuestra fe. Dios, concédelo.
112Perdona a cada diácono de esta iglesia. Perdona al pastor. Perdona a los laicos, Señor. Perdónanos a todos de nuestros pecados. Perdónanos, Señor. Perdona a cada visitante en nuestros medios. Y que sintamos el impacto del Espíritu Santo en nuestras vidas, porque nos humillamos ante Ti, esta noche, arrepintiéndonos con todo nuestro corazón, que Tu nos recibas y nos hagas humildes, quietos, santificados, personas humildes para Tu servicio. Concede esta bendición, Señor, sobre el altar en el cual estamos. Concédelo. E inclinamos nuestros rostros y corazones ante Ti. En el Nombre de Tu Hijo, el Señor Jesús, lo pedimos. Amén, y amén. Tuyo soy, Jesús, ya escuché la voz, De Tu amor hablándome aquí; Mas anhelo en alas de fe subir, Y más cerca estar de Ti. Aun más cerca, cerca de Tu cruz Llévame, ¡oh, Salvador! Aun más cerca, cerca, cerca de Tu cruz Llévame, ¡oh, buen Pastor!
113A lo largo del altar, esta noche, entre mis hermanos que están aquí en el altar, estoy contento de ver, esta noche, más o menos la misma cantidad de hombres como de mujeres. Por lo general, son las mujeres las que pueden fácilmente ser quebrantadas. Sus corazones... Hay algo acerca de ellas que puede ser tocado fácilmente a causa de su feminidad. Y son–son damas, y pueden ser tocadas algunas veces. Pero estoy contento de ver que el Espíritu Santo puede tocar hombres también, y traerlos al altar.
114Y me pregunto: ¿cuántos de Uds. en el altar, arrodillados ahora mismo, que sienten que han hecho una consagración a Dios, que van a irse de aquí esta noche para vivir una vida mejor por la gracia de Dios, y para hacer más por el Reino de Dios y por Su causa, levantarían su mano a Cristo, si están alrededor del altar, y dirían: “Creo que ya me he arrepentido?” Que Dios los bendiga.
115¿Cuántos allá atrás sienten que se han arrepentido en su asiento, sienten que quieren mejorar? Dios los bendiga. Ahora, pongámonos de pie.
116Uds. aquí en el altar, dense la media vuelta para allá, si pueden. Ahora, Uds. aquí en el altar, levanten sus manos hacia allá, para mostrar que desean sus oraciones, para que Uds. puedan continuar. ¿Levantarían sus manos para los que están en la audiencia? Muy bien. Ahora, levanten sus manos hacia acá, en el altar aquí, para mostrar que Uds. desean sus oraciones, también. Que nosotros... Que Dios nos ayude a hacerlo. Que el Señor Jesús nos bendiga. Ahora, no se les olvide el servicio el domingo en la noche.
117¿Tiene algo que decir, Hermano Neville? [El Hermano Neville habla con el Hermano Branham–Ed.]. El martes y el miércoles en la noche... ¿En dónde se encuentra esa misión? [El Hermano Neville contesta.]. 1628 al oeste de la avenida Market, este próximo martes y miércoles en la noche.
118Y luego el sábado y el domingo, estaré en Madisonville, Kentucky, en el auditorio allá. Y luego iremos allá a Nueva York.
119Ahora, la razón que estamos despidiéndonos temprano es que tengo a la suegra que está muy, pero muy mala, y me están llamando. Ahora, vamos a....
120¿Tiene algo que decir, Hermano Neville? [El Hermano Neville dice: “No”–Ed.]. Nada.
121Inclinemos nuestros rostros sólo por un momento, mientras oramos. Muy bien. Lentamente ahora: ¡Dios os guarde en Su santo amor! Hasta....