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~ EN CADES BARNEA ~
1... Estaba tan asustada que su corazón latía aceleradamente, como a noventa millas por hora. [145 kilómetros.-Trad.] Estuvo hasta hace poco en la casa, en su cuarto, ensayando y cantando, dándole los últimos toques. [Se refiere a una niña que ensayaba para cantar.-Trad.]
2Vino a mi mente la experiencia del Hermano Moore. Me contó él que su hijo, cuando tenía como 7 años de edad, le dijo que quería predicar. Siempre estaba detrás de él, diciéndole: “Papá, quiero predicar”. Una noche, estando el Hermano Moore al frente de la congregación, les dijo: “Pueblo, aquí tenemos sentado a David”. Estaba sentado allá arriba como un ministro anciano, Uds. saben, y con su cabeza erguida. Y dijo: El quiere predicarnos un poco en esta noche”. Así que, saltando de la silla donde estaba sentado, corrió al púlpito, Uds. saben, y se detuvo. Y él pensó entrarle duro. Y volteó para un lado, y luego para el otro lado, y luego dijo: “No, esto no va a funcionar”, y fue y se sentó de nuevo.
3He visto muchos casos como estos, que sabía que no iban a funcionar. Pero, bueno, sin embargo, eso está bien.
4Sus madres: Mabel y Meda, acostumbraban cantarnos. Quisiera volverlas a oír cantar alguna vez. ¿Verdad que Uds. también? [La congregación dice: “Amén”.-Ed.] Me gustaría oírlas cantar de nuevo; quizás podemos conseguir que se unan para el próximo domingo en la noche, y me canten aquel canto que siempre cantaban cada vez que yo salía. ¿Recuerdan cuál era? Decía así: Las arenas han sido lavadas en las huellas, Un extranjero... Y también: Vendrán del este y del oeste, (vamos a ver) A festejar con el Rey, cenando como sus invitados.
5Creo que así va. Me gustaría oírlas. ¿Cuántos quieren que canten el próximo domingo en la noche, si estamos aquí? ¿ Quieren Uds.? [La congregación dice: “Amén”.-Ed.] Bien, seguro. ¿Estás presente, Mabel? ¿Está ella aquí, Doc? Ella está escuchando, y Meda está allá atrás, así que, ya pueden ir ensayando un poco. Porque ya después de un poco no van a ser jóvenes, ¿no es cierto? Correcto. Tienen que ensayar un poco ahora, y así empezar la semana entrante.
6Esta noche cuando venía, hace unos cuantos minutos, y debido a que la familia se había ido, y yo me quedé a solas con el Señor, para orar un poco, yo pasé por el viejo tabernáculo y vi los coches estacionados en línea acá afuera. Saben Uds., eso me hizo recordar de los viejos tiempos, cuando solíamos tener grandes servicios, que se extendían hasta las 2 ó 3 de la madrugada. El pueblo permanecía allí, unánime.
7Uds. saben, muchos de esos hermanos están ahora en el cementerio; me refiero a sus cuerpos, porque ellos en sí, están en Gloria. Y las generaciones surgen; los jóvenes vienen presionando; no falta mucho para que nosotros también tengamos que salir de la escena. La otra generación, los otros más jóvenes, tomarán nuestro lugar. Nos corresponde pues, vivir cada día, (¿no es cierto?), sólo para el Señor, sólo para El.
8Ahora yo sé que mañana es día de trabajo para la gente que sale a trabajar. Trataremos de despedir temprano esta noche. Después del servicio, ¿ hay bautismo u otra actividad? Muy bien.
9Ahora, esta vieja y bendita Biblia, es el mapa de ruta, desde la cuna a la sepultura, y al Cielo, por todo el trayecto. La amamos, porque en Ella encontramos todo el plan de salvación.
10Ahora antes de abrirla, hablemos con el Autor, mientras inclinamos nuestros rostros sólo por un momento.
11Nuestro Padre Celestial, te damos gracias, en esta noche, por todo lo que ya se ha hecho en este servicio; por los himnos y todas las cosas que ya han acontecido. Estamos agradecidos en esta noche por estar reunidos en el Nombre del Señor Jesucristo, debajo del techo de este pequeño edificio, con la gran promesa, que “donde están dos o tres congregados en mi Nombre, allí estoy Yo en medio de ellos”. [Mat.18:20.-Trad.] Y nosotros sabemos que Tú estás aquí.
12Estamos muy contentos en saber, que, a pesar de la predicación del Evangelio por mil novecientos años, y de la historia del mundo que sigue su curso, aún así Tú permaneces siendo el mismo. Los tiempos cambian, la gente cambia, las naciones cambian, los deseos y las actitudes cambian, empero, Tú permaneces siendo el mismo. Oh Padre, eso nos da gozo en esta noche.
13Pues estamos agradecidos de poder leer Tu Palabra y ver lo que Tú fuiste en ese entonces, sabiendo que estamos acercándonos al mismo Padre amoroso, perdonador y comprensivo, que una vez caminó sobre las arenas de Galilea. Fue crucificado en nuestro lugar, y llegó a ser un pecador Quien murió en la cruz por nosotros, llevando sobre El mismo nuestros pecados, para quitarlos, y fue echado en el hades. Y el profeta había dicho: “Porque no dejarás mi alma en el hades, ni permitirás que Tu Santo vea corrupción”. Al tercer día te levantaste nuevamente, y ascendiste a las Alturas, donde Tú estás esta noche sentado a la diestra de la Majestad de Dios, para hacer intercesiones por nuestra confesión. Y tenemos el derecho y privilegio de confesar que nuestra propiedad personal fue comprada por Tu sangre, y todo lo que Tú incluiste en Tu plan de Redención cuando moriste e hiciste la expiación en el Calvario.
14Y esta noche, Padre, te pedimos también, una bendición especial para todo peregrino que está bajo la protección de este techo en este tabernáculo.
15Te pedimos, también, Padre, por los hombres, mujeres, niños, o niñas que aún están fuera del arca, en esta noche, los cuales no te conocen. Oramos para que seas con ellos y que los traigas a Ti, en esta noche, y que el Espíritu Santo toque muy especialmente sus corazones, y los granjee para Dios nuestro Padre. Concédelo, Señor.
16Bendice toda iglesia y todos los servicios que se están realizando hoy y en esta noche, en todas partes del mundo. Y que todos los ministros sean inspirados para predicar, y que los corazones y oídos de la gente sean circuncidados para poder oír y entender, y que Dios reciba la gloria. Porque lo pedimos en el Nombre de Cristo. Amén.
17Y que el Señor añada Sus bendiciones en esta noche, en tanto nos acercamos a la Cruz, para enseñar un poco de la Palabra. Será así como una enseñanza de escuela dominical.
18Uds. saben, mientras estaba sentado allí, estuve pensando que sería una cosa maravillosa si un día de estos...Hay un edificio vacío allá en el centro, que es el viejo teatro “Sueños”. Y creo que tiene capacidad para mil quinientas o dos mil personas. Sería maravilloso, si pudiéramos, en algún momento, tener, tal vez, como una continuación de varios domingos sucesivos, como unas cinco semanas, y tener un culto de sanidad el domingo por la tarde; sería en el viejo teatro “Sueños” acá, y podríamos transmitir el servicio a través de una de las emisoras locales, por una hora. No cuesta mucho, calculo que debe estar entre los 19 y 20 dólares la hora. Yo mismo estaré dispuesto a costear esos gastos, si es que mis reuniones allá afuera las patrocinan. Sería únicamente para que la gente de los alrededores fuera atraída, y un buen lugar a donde mandar a los nuevos convertidos.
19Me gocé esta mañana con el mensaje de nuestro pastor: “Echad La Red”. Yo sé que Uds. también se gozaron. Y eso es verdad. Nosotros tenemos que conseguir que los peces entren en la red, como él dijo. Y eso es correcto, ¿ ven? Tenemos que conseguir que entren en la red. Y entonces, juntos nos pararemos.
20Ahora, anoche estuve con el Hermano Junior Cash; creo que ese es su nombre. Fuimos allá a predicar la noche pasada, y el Señor bajó de una forma maravillosa. Trajeron a una niña. Lo único que pude observar, que uno pudiera ver naturalmente con los ojos, estando en la plataforma, era una muchacha de la parte baja de Indiana, abajo de Nueva Albany o algún lugar así. Había tenido un accidente que dañó seriamente los nervios auditivos y los de las cuerdas vocales, tanto que no podía hablar ni oír. También se le había tapado una vena, paralizándole uno de sus lados. Y la muchacha con grandes soportes, y su madre tratando de guiarla para allá arriba. Sólo era una jovencita, una muchachita, probablemente de 16 años, algo así. Al ver aquel cuadro, me pareció como si el Espíritu Santo hubiese puesto justamente al África delante de mí. Y yo vi ese cuadro..
21Tengo una visión escrita en mi libro, donde dice que mi retorno al África, será más grandioso que mis primeros servicios allá.
22Y entonces, la gente no sabiendo lo que estaba pasando, pero una visión estaba ocurriendo, entonces yo dije: “Padre Celestial...”
23No es que pedimos milagros, porque la Biblia dice: “...la generación débil y adúltera, busca milagros”. Y nosotros no buscamos milagros, pero Dios obra milagros. Allí mismo cuando El dijo esto; El estaba obrando milagros. Pero si los buscamos, y tenemos que tener milagros, alguna cosa para mostrarnos alguna evidencia de que somos salvos, algo por ese estilo, bueno, yo no creo en evidencias. Yo creo más bien, que la evidencia de que somos salvos es cuando tomamos a Dios en Su Palabra, y entonces le siguen los frutos. Esa es la mejor evidencia que yo conozco.
24Ahora, yo le pedí, que si El lo concediera, como una señal que era el tiempo para regresar al Africa, que por cierto, los contactos que tenemos allí se están poniendo más sólidos. Y cuando oramos por aquella muchacha, ella pudo hablar, oír y moverse. Fue maravilloso ver lo que el Señor pudo hacer.
25Así que estamos felices en esta noche por ello, saber que ese hogar precioso, donde sea que esté, es muy feliz en esta noche al poder ver esa muchacha. ¿Cómo ocurrió, si todos los nervios estaban cortados? ¿Ven? No había manera. No, nada. Estaban cortados y tapados; o sea, el nervio a la lengua o a las cuerdas vocales, y a los auditivos. Ambos tienen el mismo nervio, y fue cortado en el accidente. Pero, Dios de alguna forma...
26¿Cuántos estaban presentes, y oyeron a la niña hablar? Vamos a ver. Correcto. Ella pudo hablar, oír y conversar. Yo conversaba así con ella. Le dije: “¿Me oyes?” Ella dijo: “Sí”. “¿Me oyes nuevamente?” le dije: “Di ‘mamá’”. Ella dijo: “Mamá”. Yo dije: “Di ‘Jesús’”. Ella dijo: “Jesús”, y siguió hablando.
27Así que, el Señor es maravilloso. (¿Lo es?), lleno de misericordia. [La congregación dice: “Amén”.-Ed.]
28No he tenido servicios de sanidad ahora por unas cuantas semanas. Eso en parte ha hecho que mi corazón palpite fuerte para bien otra vez, listo para otro servicio.
29Ahora, vayamos al libro de Números. Yo amo el Antiguo Testamento. Y vamos a tener una enseñanza en esta noche sobre el libro de Números. Números, capítulo 13 y el versículo 30; leeremos un solo versículo para tener una base donde empezar.
30Entonces, ¿Ven Uds.?, si leemos un solo versículo de la Biblia...Una cosa sé: mis palabras fallarán, por cuanto soy hombre; pero esa Palabra nunca fallará, porque es Palabra de Dios. Y, así que, un solo versículo de aquí, dará suficiente base para que toda persona que ha venido pueda ser bendecida, simplemente porque no es más que la lectura de la Palabra. Entonces, Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y dijo: Subamos luego y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellos.
31Que el Señor añada Sus bendiciones a Su Palabra. Ahora, mi tema en esta noche es: En Cades-barnea. Este tema que tenemos bajo consideración, es sólo para una pequeña base, para llevarlos a un punto donde, si el Señor lo permite...
32Todo esto, por supuesto, no ha sido premeditado; sólo se predica por inspiración, tal como ha sido dado. Nunca he tenido educación escolar alguna para aprender a predicar. Aunque por 4 ó 5 veces he tratado, pero el resultado ha sido un desastre. Yo realmente no sé cómo hacerlo; pero sí lo amo a El, y dependo de El, y sé que todos Uds. también.
33Ahora bien, en el principio, este es el cuadro que Dios...es un gran drama que nos relata la Biblia, y que Dios puso en orden aquí para nosotros, para que por ello podamos prosperar. Creo que es en Hebreos, capítulo 10 ó 12 donde dice: “Nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante. Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe”.
34Ahora, todos los personajes del Antiguo Testamento, como sus características, no fueron mas que una sombra anticipada de la piedra clave, el Nuevo Testamento, que unió la ley con esta dispensación. Muchos se han referido a ésta como la dispensación Cristiana, pero no es así. Esta es la dispensación del Espíritu Santo. La dispensación Cristiana duró tres años y seis meses. La ley duró unos cientos de años. Y entonces la dispensación Cristiana es el puente, o sea, la piedra clave, que unió el Nuevo con el Antiguo Testamento.
35Y muchas veces, en la Biblia, vemos y nos referimos a: “Los Hechos de los Apóstoles”, como se le llama. A mí siempre me gusta referirme a él como a: “Los Hechos del Espíritu Santo”, porque los Apóstoles eran simplemente hombres; pero era el Espíritu Santo en los Apóstoles, llevando a cabo Su Obra. Y el Espíritu es el Espíritu de Jesucristo, quien descendió a la Iglesia para continuar las obras de Jesús, después que se fue. Es para dar la Luz del Evangelio, en una menor luz, que cuando Cristo estuvo aquí.
36Es como la luna y el sol. La luna sale y alumbra en ausencia del sol, hasta cuando el sol se levanta, entonces la luna desaparece. La luz del sol es tan brillante que opaca la luz de la luna. ¿De dónde viene la luz de la luna? Es la reflexión del sol sobre la luna.
37E igual sucede con Cristo. Cuando El estuvo aquí, El era la Luz del mundo. El se fue, y brilló de vuelta en Su Iglesia, para reflejar Su Luz en el mundo hoy día, para que sea la Luz en donde caminar hasta que El regrese. Y entonces el todo en todo se le dará, y El se sentará en el trono del Rey David, y reinará por los siglos de los siglos.
38Ahora, siendo que el Antiguo Testamento es un hermoso tipo, nosotros sacamos tipos de allí, y vemos todas esas cosas que le sucedieron a la gente, para nosotros poder buscar ejemplos.
39Ahora, Dios siendo soberano, tal como enseñaba hoy en una casa donde fui invitado a cenar. Ellos querían saber si conocerían a sus amados, al encontrarse con ellos en Gloria.
40“Bueno”, les dije: “Ciertamente, los vamos a reconocer”. ¿ Ven?, estamos en un...
41Tenemos tres diferentes cuerpos en donde moramos. Uno es el humano, otro es el cuerpo celestial, y el otro es el glorificado. Y entonces si nos reconocemos unos a otros en el cuerpo humano, que es el cuerpo mortal, ¡cuánto más nos reconoceremos unos a otros en el cuerpo glorificado!
42Es igual con la ley, si ella pudo producir alguna cosa buena, ¡cuánto más grande podrá producir la gracia, por cuanto es más grande que la ley!
43Y si la luna puede producir cierta parte de la luz, ¡cuánto más podrá el sol brillar más, cuando sale! Y nosotros ciertamente nos reconoceremos unos a otros.
44Y ahora es de igual forma, como he dicho: seguimos aumentando en conocimiento, o sea, el ser humano. Uno sabe más ahora que cuando uno era un niño o niña, debido a que uno llega a ser más sabio. Y toda la raza humana llega a ser más sabia. ¿No se han fijado que el reino animal no se hace más sabio? ¿ Saben Uds., que viven en una mejor casa que en la que vivieron sus abuelos? Y probablemente sus hijos vivirán en una casa mucho mejor que la que Uds. tienen ahora.
45Recientemente, estaba leyendo, creo yo, en Selecciones o en algún lugar, un artículo referente a que tomaron una hembrita reyezuelo, [Un pajarito café, de alas cortas y redondeadas.-Trad.] y la encerraron en una jaula, sin nada con qué hacer un nido. Y ella tuvo que poner sus huevos en el piso de la jaula; y los reyezuelos nacieron. Y ellos tomaron esos reyezuelos y los pusieron en una jaula, sin nada con qué hacer un nido. Cuando los empollaron por quince generaciones, quince diferentes generaciones, para ver si cambiaba su naturaleza...Por supuesto, eso tomaría quince años, debido a que los reyezuelos tienen únicamente una camada por año. Y después de quince años, soltaron la otra hembra reyezuelo, de sus sucesores, de quince años. Ella nunca había tenido ni una pajita para hacer un nido, ni nada; y pusieron esta hembrita reyezuelo en un lugar, y lo primero que hizo fue que voló e hizo un nido. Las aves hacen sus nidos exactamente como lo hicieron en el huerto del Edén.
46Empero el hombre sigue progresando, sigue haciéndose sabio. Tu abuelo, como dije, fue a ver a la abuela en una carreta. Tu papá fue a ver a mamá, arreando un caballo y carreta. Yo fui a ver a mi esposa en un Ford modelo T. Mi hijo tiene un coche de ocho cilindros de potencia, o lo que le llamen. Probablemente los nietos tendrán un avión.
47Así es como nosotros seguimos progresando, por cuanto tenemos alma. Ahora, el ave no tiene alma. Empero nosotros tenemos alma. No somos creadores, pero sí podemos pervertir. Ahora, nosotros no podemos crear madera, pero podemos tomar la madera, después que Dios la ha creado, y hacer una casa de ella, porque somos simiente de Dios, hijos e hijas de Dios. No importa qué tan caídos estemos, aun tenemos que reconocer que somos hijos e hijas de Dios. En nuestro estado caído, somos aún hijos e hijas.
48Cuando Dios hace una promesa, Dios tiene que cumplir esa promesa. Oh, yo espero que lo vean. Si Uds. en esta noche, iglesia, tan sólo pudieran entender y comprenderlo, no estarían saltando de poste en poste; uniéndose a esta iglesia y a aquella iglesia. No irían detrás de las cosas del mundo, para satisfacer sus placeres. No irían errantes, yendo de un culto de sanidad a otro. Uds. tomarían a Dios en Su Palabra, y sabrían que todo está concluido. Cuando Dios hace una promesa, El no puede dejar esa promesa; El está obligado a cumplir Su Palabra.
49Escuché decir a alguien: “Bueno, ellos recayeron, y han regresado”. Y Ud. podría hacer eso. “Bueno, he perdido con Dios”. Si Ud. alguna vez fue hallado por El, El nunca podrá perderlo, debido a que Dios no puede salvarlo a uno y enseguida darle la espalda a uno y rechazarlo. Si El lo hiciese, rompería Su propio propósito. Por lo tanto, El no puede hacer eso.
50Nosotros nos estamos haciendo más sabios, empero Dios era infinito para empezar. El era perfecto. El no se hace más sabio de lo que ya es; El siempre es el mismo. Así que si se da una cierta crisis, y Dios actúa de tal y tal manera en el tiempo de esa crisis, y entonces si la misma crisis se da otra vez, y El no actúa de la misma manera, El actuó erradamente cuando lo hizo aquí. ¿Ven? Así que El tiene que permanecer el mismo, todo el tiempo, no importando en qué edad sea.
51Yo no puedo entender cómo tanta gente trata de quitarle el Poder de la Deidad, explicándola. Porque si Cristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos, Su Poder es el mismo, Su actitud es la misma. Y como fue ayer, lo es hoy, y lo será para siempre. No se le puede quitar nada a El. Eso es todo.
52Y si El, en los días de Su jornada terrestre, fue y sanó a los enfermos que estaban desahuciados por los médicos, (fue y los sanó); si El actuó de esa manera en esa crisis, si El es el mismo ayer, hoy, y por siglos, El tiene que actuar de la misma manera hoy, o El erró a esa gente. ¿Ven?
53Si El hizo una promesa allá, y tuvo que mantenerla, y El hace una promesa aquí, El tiene que mantenerla. El simplemente tiene que hacerlo. El problema no es con Dios, ni con Su promesa. El problema es con nosotros: no hay fe para creer, ni para tomarlo a El en Su Palabra.
54Ahora, ¿ven Uds.?, si tuviéramos el mismo sentido común que las aves, actuaríamos igual como ellas actuaron en el principio.
55Empero, nos hemos hecho tan listos que explicamos todo el mundo, y decimos: “Oh, eso fue cosa del pasado”, y creamos otro tipo de situación. En lugar de tomar a Dios en Su Palabra, damos principio a una nueva organización. ¿Ven? “Bueno, esta es la manera que Dios lo va a hacer, y aquella es la manera que Dios lo va a hacer”.
56Si nosotros, fuéramos igual que las aves, y no cambiáramos ni tampoco estuviéramos en las bases del libre albedrío, tomaríamos a Dios en Su Palabra, y eso lo resolvería de una vez. “Dios lo dijo, así que, no hay nada más al respecto”. Qué hermoso es darse cuenta que el verdadero Dios viviente aún vive hoy. En medio de todo este caos, Dios aún vive y reina.
57Ahora, este pueblo con pacto, Israel, estaba allá en Egipto, por causa de la desobediencia, y por haber vendido a su hermano José. Y fueron llevados allá a Egipto, y estuvieron allí por cuatrocientos años, bajo esclavitud. Quiero que se fijen que ellos nunca perdieron su pacto. Ellos perdieron su libertad, no su pacto. Cuando Dios hizo el pacto con Abraham, Isaac, y Jacob, el cual El juró por Sí mismo que salvaría a Abraham y a su simiente después de él, Dios estaba obligado a cumplir esa promesa.
58Y El está tan obligado a Uds., en esa promesa, como lo estuvo con Abraham, en la promesa. Eso es correcto, si uno es la simiente de Abraham. ¿ Cómo llega uno a ser la simiente de Abraham? “Nosotros que hemos muerto en Cristo, tomamos la Simiente de Abraham”, dice la Biblia, “Y somos herederos según la promesa”. Entonces Dios está tan obligado a uno como lo estuvo con Abraham. ¡Mire, eso es como para quitar todo miedo! Dios no quiere que uno le tenga miedo a nada. Descanse solemnemente en lo que El dijo.
59¡Lo que se necesita hoy es algún hombre que rete la hora en que vivimos! Eso es correcto. En este día cuando la discrepancia y todo lo demás ha entrado sigilosamente, bajo la máscara de religión y demás, y bajo el nombre de salvación, el Evangelio. ¡Necesitamos a uno que sea levantado entre nosotros!, así como Dios levantó a Moisés para mantener la posición en ese día. Sí.
60Ellos no habían perdido su pacto. Ellos habían perdido su libertad. Ellos eran esclavos, mas el pacto aún perduró.
61Y un día allá, estando ellos gimiendo y clamando, bajo los capataces de Egipto, debido a que ellos habían llegado a ser esclavos...Yo quiero que se fijen en este hermoso cuadro. Y esto sería algo bueno para los legalistas. Escuchen: Dios no descendió y dijo: “Ahora, si Uds. hiciesen tal cosa. Si Uds. hiciesen tal cosa”. La gracia de Dios les proveyó un salvador, a Moisés. Eso es correcto. Bajo ninguna condición, además de gracia, fue enviado Moisés; Dios envió a Moisés. No solamente proveyó un salvador, sino también la gracia proveyó un libertador, sin ley, sin nada más. Simplemente con gracia soberana, envió El a Moisés para que fuera un libertador y un salvador de la nación, para sacarlos.
62Cuando medito en eso, yo entonces comienzo a recordar que el mismo Dios, que estuvo con el pueblo del pacto en Egipto, ciertamente es...Bajo toda la presión e indiferencia en que la iglesia está esta noche, El, por la gracia de Su propia persona, enviará un libertador. Estamos tan ciertos de recibir un derramamiento del Espíritu Santo, en estos últimos días, como saber que estamos sentados en esta iglesia en esta noche. Dios ha obrado hacia el pueblo del pacto, sin ningún esfuerzo de su parte. El le ha enviado a Su pueblo del pacto, gratuitamente del cielo, un acto de gracia. El envió a Moisés bajo Su promesa soberana.
63Y hoy, cuando el pueblo está en la misma crisis: en esclavitud, y bajo todo yugo del pecado, y la enfermedad y problemas, es tan seguro que El va a enviar a Jesucristo la segunda vez, así como envió a Moisés la primera vez. Cuando surgió la crisis, Dios actuó a través de gracia soberana. El tiene que hacer lo mismo bajo el mismo acto, o El erró cuando actuó allá atrás. ¿Lo ven?
64Lo que estoy tratando de decir es esto: El pecado más grande que encuentro en la iglesia hoy día es incredulidad. Ese es el único pecado que hay. No hay otro pecado mas que incredulidad. ¿Qué tanto de eso allá afuera es noche? ¿ Qué tanto es oscuridad? Uds. no pudieran decir: “Tanto así es oscuridad”, cuando fuera de mis manos, todo está oscuro.
65Ahora hay solamente una manera de designar y de determinar el pecado. No es si Ud. toma, o si Ud. fuma, y si Ud. apuesta. Es designado en esta forma: por cuanto Ud. es un incrédulo, Ud. hace eso. Y eso es verdad. Porque Ud. apuesta, porque Ud. miente, porque Ud. roba, eso en sí no es pecado. Ese es el resultado del pecado. Eso es porque en Ud. mora un espíritu diferente. Si Ud. fuera un creyente, un creyente firme, esas cosas estuvieran muertas y tan oscuras como la noche está delante de Ud. Seguro. ¿Ve? Esas cosas son atributos de la incredulidad.
66En San Juan el tercer capítulo, Jesús dijo, que: “El que no cree, ya ha sido condenado”. [Vs.18.-Trad.] Ud. ni siquiera llega a primera base. Ud. está condenado para empezar.
67Así que, no significa que uno tiene que tener una vara de medir en su iglesia: “Si Ud. hace esto; si Ud. llega a estar a la altura de estas reglas; si Ud. llega a estar a la altura de esta regla”. Muchas veces, la gente se despoja de estas pequeñas cosas, en esa forma, para pertenecer a una iglesia; y realmente la cosa todavía está en su corazón, y ellos se dan su escapadita para hacerlas. Pero cuando un hombre ha llenado los requerimientos de Dios, y ha nacido de nuevo del Espíritu de Dios, esas cosas son quitadas de su vida. El ya no las quiere hacer.
68¿Pudieran imaginarse a un cerdo? El cerdo va y come de un montón de estiércol. No lo culpo. Es cerdo. Eso es lo que lo hace hacerlo. Empero Ud. nunca conseguirá a un cordero que haga eso, debido a que son dos naturalezas. El cerdo tiene una naturaleza, y el cordero tiene otra. Y mientras tanto que el cerdo tenga su naturaleza, no importa cuánto trata Ud. de limpiarlo, el será de la misma naturaleza por cuanto es un cerdo, para empezar.
69Y por lo tanto, muchas veces, conseguimos a la gente y los metemos a la iglesia, y así sucesivamente; los hacemos miembros, cuando ni siquiera han sido salvos.
70Esa es la razón por la cual hay tanta confusión entre la gente hoy; ellos no saben a donde ir. Ellos ven a las personas profesando el Cristianismo, sin ser diferentes que el mundo. Lo que pasa es que la persona nunca ha llegado a estar en contacto, o nunca ha nacido de nuevo, ni nunca ha aceptado al Señor Jesucristo; nunca ha creído en El. Puede ser que ellos se han emocionado. Puede ser que ellos han hablado en lenguas. Puede ser que han hecho todas estas cosas, pero nunca se han encontrado con la Persona, Cristo Jesús, ni en realidad han nacido de nuevo. En su corazón, estas cosas mueren; una naturaleza ha sido cambiada, y nace una nueva persona.
71Ahora, cuando Moisés creció, él rehusó ser llamado hijo de la hija de Faraón. Después de eso, mató al Egipcio. Y en todo esto, Dios estuvo con él en Madián, y lo trajo de nuevo. Y en presencia de esa zarza ardiendo, ese día, él recibió una experiencia que permaneció con él por toda su vida. Y como dije anoche, lo digo hoy: no importa qué tan bien fue educado Moisés, cuánta teología conocía, qué tan buen miembro de iglesia era...Y por supuesto él tuvo una buena maestra, su madre. El fue criado bajo el mismito orden de la educación por el cual él podía ser criado. El era hijo de rey. Pero, sin embargo, él falló, tratando de hacerlo funcionar por sí mismo. Empero bastó cinco minutos en la Presencia de la zarza ardiente, para él llegar a ser una nueva persona. Algo pasó.
72Y lo que necesitamos hoy en nuestros seminarios, no es tanto enseñar teología, sino una experiencia de la zarza ardiendo, donde hombres se postran delante de Dios y se encuentran con El cara a cara. Necesitamos un retador hoy día como lo tuvimos en aquel día. Lo que necesitamos son hombres y mujeres quienes han tenido un encuentro con Dios, y saben de lo que están hablando. No alguien tratando de enseñar de un libro eclesiástico, o de alguna teología conocida. Lo que necesitamos hoy, es a un hombre que ha estado en la presencia de una zarza ardiendo; que ha nacido de nuevo, y ha sido cambiado y hecho una nueva criatura. Ese es el tipo de persona que necesitamos hoy. Esa es la clase de persona que se mantendrá en la línea de fuego, sin importar lo que suceda.
73“Moisés, después que recibió su comisión, regresó a Egipto y liberó a los hijos de Israel. Hallamos algo grande aquí, como también un gran error. Como lo fue ese día, así lo es hoy. Nos damos cuenta que cuando Moisés fue allá y sacó al pueblo de Israel, se ejecutó lo fenomenal.
74Ahora aquí está: No quiero herirlos, ni quiero estrujarlos, ni quitarles el pellejo, pero lo que deseo hacer es predicar la Verdad. Hay algo que se tiene que saber al respecto, hermano: La Verdad nunca lo hará a uno popular, empero la Verdad lo hará honesto. Esa es una cosa buena. ¿Y no preferiría Ud. ser honesto que ser popular? Ciertamente que sí.
75Ahora, yo quiero que Uds. sepan, que, cuando lo fenomenal se hizo, milagros fueron ejecutados, señales y prodigios. Y cuando ellos salieron, la Biblia dice, que: “Subió una grande multitud de toda clase de gentes”; era un grupo mixto de gente. [Exo.12:38.-Trad.] Algunos de ellos eran creyentes; otros pretendían creer. Los grandes milagros habían sido hechos. La gente salió como creyentes profesantes, y no eran realmente creyentes.
76Allí es en donde está nuestro gran problema hoy. Pudiéramos señalarlo. Son hombres y mujeres quienes asisten y que profesan ser creyentes, y no lo son en verdad. Lo he detectado en el púlpito. Lo he detectado en la fila de oración. Lo he detectado en todas partes, en que los hombres y las mujeres dicen: “Yo soy un creyente”, y profesan ser un creyente, y no son creyentes.
77Por ahí fue en donde empezó el problema en Israel. Fue cuando ellos llegaron a darse cuenta que esta gente salió. Seguro, lo sobrenatural había sido hecho.
78Eso es lo que hallamos hoy, en la esfera de nuestras iglesias. Dios ha venido a la escena. El sana a los enfermos. El ha resucitado a los muertos. Hace que los sordos oigan, y los mudos hablen. Sana a los cojos. Le quita los cánceres del pueblo. Eso no puede negarse. Eso abarca a miles. Empezó un día aquí en la calle 8 con la Penn, y ahora se ha extendido alrededor del mundo con diez mil fuegos de avivamiento ardiendo en los cerros de cada nación pagana y en dondequiera. Señales y prodigios están siendo hechos. Grandes cosas están aconteciendo. ¡Dios se está moviendo! Estamos en el tiempo del fin, en tiempo de encrucijada.
79Así que nos damos cuenta, que, con esto, sale una muchedumbre mixta. Muchas veces, hallamos a la gente de Dios diciendo: “Sí lo soy. Yo haré esto”. Y nos damos cuenta que esa gente era carnal. Tan pronto que surgió la primera pequeña presión, ellos desearon regresarse a Egipto. Ellos querían las ollas de ajo. Querían pescados del río. Querían los puerros y los ajos. Ellos querían las cosas que tenían allá en Egipto.
80Ese es un hermoso y perfecto tipo del miembro de iglesia carnal hoy. El ama las cosas del mundo por cuanto no es de Dios. La Biblia dice: “Si amas las cosas del mundo, el amor del Padre no está en ti”. [1 Juan 2:15.-Trad.] Y Cristo es verdadero en todas Sus declaraciones. Y eso es verdad. Y hoy hallamos a la gente yéndose...
81Oh, cómo desearía que Dios, de alguna manera, fijara esto en el lado izquierdo, bajo la quinta costilla, y lo asegure bien. No importa cuánto trate de pretender un hombre, cuando llega la presión, ese hombre mostrará sus puntos mejores y peores bajo presión. Tomen, en algún momento, a un Cristiano y pónganlo bajo presión, y observen como reacciona; Uds. pueden saber de que material está hecho. Todos pueden hacer el bien, todos pueden alabar al Señor, mientras el Espíritu Santo está cayendo en una congregación de personas; pero deje que los problemas surjan, y observen lo que sucederá, observen luego lo que acontecerá. Siendo así, ¿está Ud. tropezando? ¿Es Ud. uno de los de la multitud mixta? ¿Es Ud. la persona que, como se dice vulgarmente: “No aguanta”? Eso es, Ud. no puede resistir. Hermano, si esta es su condición: caídas y altibajos, entrando y saliendo, ¿por qué no viene al Calvario y muere a Ud. mismo, y es nacido de nuevo del Espíritu de Dios? Amén. ¡Les debe de dar vergüenza! Uds. que profesan Cristiandad, Uds. que pertenecen a las iglesias.
82Nosotros no tenemos miembros aquí. Uds. simplemente vienen aquí. Uds. vienen de las diferentes iglesias.
83Empero Uds., quienes profesan ser Cristianos, y luego viven algo diferente de lo que son, Uds. son un reproche a la sociedad del Señor Jesucristo. Amén. Uds. que profesan ser Cristianos, y se avergüenzan de tomarlo a El en Su Palabra, o de testificar de Su Poder y gloria en todo tiempo, Uds. son un reproche al Nombre del Señor Jesucristo. Amén. Eso es verdad. Eso es correcto. Párense con la Palabra. Húndase quien se hunda. Afiáncense en Su Palabra.
84Abraham tuvo que hacerlo y llamar esas cosas que no eran, como si fuesen. Y él creyó a Dios, y se le fue contado por justicia. [Gen.15:6.-Trad.]
85Lo que necesitamos hoy es sacar la espoleta [es el huesito del deseo, que tiene forma de horquilla en las aves.-Trad.] y ponerle espinazo al Cristianismo. Allí está. Lo que necesitamos son Cristianos renacidos, hombres y mujeres, quienes cuando vean venir los problemas, no desmayen, ni huyan, ni participen de ellos, sino que sean hombres y mujeres que se pararán y mostrarán sus verdaderos caracteres. Aun los amigos le apreciarán más al hacer eso.
86¿Quién es el hombre que no valoriza a una mujer? Aunque ésta sea más fea que una cerca hecha de barro, untada con renacuajos. Puede ser la más horrible que exista, pero si es una dama con carácter lo suficiente para pararse por morales femeninos, no habrá hombre alguno en la nación, que no se quite el sombrero en su presencia. Ciertamente lo hará si tiene en él una onza de hombre.
87Y si el hombre le hace frente a eso, siendo un hijo caído de Dios, ¿ cuánto más no pensará Dios de un hombre que se para firme en sus convicciones, que llama a lo bueno, “bueno”, y a lo malo, “malo”? Lo que necesitamos hoy es un buen avivamiento antiguo de Pablo, y el Espíritu Santo de la Biblia que regrese otra vez a la iglesia.
88Hoy hay tanta volubilidad llevándose a cabo, tomando el nombre de Cristianos, quitándole su valor. Hay tanto denominacionalismo, tanta teología, tanta educación. Y yo no estoy tratando de apoyar...El pueblo no camina, en todo caso; está tullido como lo está la iglesia. Aquí está: Estando la iglesia tan paralizada como lo está, con todo, la educación no es el apoyo de Uds. La Fe es su apoyo. Amén. Correcto. La respuesta no está en la educación. La respuesta no está en la denominación. No habrá jamás alguna organización que sustituya la experiencia del Aposento Alto. No habrá jamás alguna escuela que tome el lugar de Pentecostés. No más no puede. “No con ejército, ni con fuerza, sino con Mi Espíritu, ha dicho Jehová”. [Zac.4:6.-Trad.] Lo que necesitamos hoy es regresar a la experiencia de la Biblia. Cristianos que han renacido, y han sido lavados en la Sangre del Cordero, y emblanquecidos, regenerados, y nacidos dos veces. Lo que el mundo necesita hoy es un avivamiento, un avivamiento antiguo, de la misma clase como el que tuvo Pablo por ahí en el año 66 después de Cristo.
89Ahora, mi hermano y hermana, observamos a esta multitud mixta avanzar. Después de un tiempo, ellos empezaron a quejarse.
90Eso es lo que hallamos en cada movimiento de Dios. Eso es lo que Uds. Bautistas hallan en su iglesia: Uds. Presbiterianos, y Pentecostales, y quienes fueran Uds. Uds. los encuentran allí. Es una multitud mixta. Eso es lo que fue. Cuando Juan Wesley tuvo un avivamiento, muy atrás allá en el siglo diecisiete, entró una multitud mixta. Cuando Martín Lutero tuvo un avivamiento, entró una multitud mixta. Cuando los Bautistas, dirigidos por Juan Smith, tuvieron un avivamiento, se levantó una multitud mixta. Cuando los Pentecostales tuvieron un avivamiento, se levantó una multitud mixta. Y eso es exactamente lo que para el avivamiento. Si los verdaderos y genuinos se hubieran mantenido en la iglesia, y hubieran sacado a estos otros por medio de la oración, y hubieran seguido adelante, todavía hubiera un avivamiento en la iglesia de los Metodistas, Bautistas, Presbiterianos, y los Pentecostales. Es una multitud mixta.
91Ellos salieron, y tan pronto como llegaron allá, ellos empezaron a quejarse. No tenían más que tres meses en el desierto, y empezaron a decir: “¡Oh, si tuviéramos unos cuantos ajos! ¡Si tuviéramos puerros!” Ellos estaban allá, y habían sustituido alimento de Ángel por ajos, y se estaban quejando. ¿Por qué? Su gusto gastronómico no era capaz de digerir alimento de Ángeles.
92Eso es lo que pasa hoy. No hemos tenido un antiguo avivamiento del Espíritu Santo, y nuestro gusto gastronómico no es capaz de asimilar un verdadero avivamiento del Espíritu Santo, chapado a la antigua. Necesitamos una receta médica, o sea, la receta del Doctor Jesús; ella nos corregirá. Ciertamente que sí.
93Ellos no se esperan. Se desesperan, y se regresan. Tan pronto que surja la primera cosita: quejas, alborotos, agitaciones, ellos...Cuando en una iglesia se levanta una de esas cosas, es como el cáncer, matará toda la iglesia. Eso es correcto. Debiéramos empezar a sacar eso para fuera.
94Ahora, ellos no habían caminado muy lejos cuando ya...Ahora piensen: Ellos estaban comiendo alimento de Ángeles, que había caído del Cielo, y se estaban quejando. Y estaban bebiendo agua de una Roca herida, las aguas puras y santas de Vida, y se estaban quejando. Ellos querían las aguas lodosas del Nilo.
95¡Lo mismo sucede hoy! La gente dice: “Oh, predicador, Ud. es de miras estrechas. Le quita todos los placeres a la iglesia, cuando predica en contra de estos y de aquellos tipos de cosas”.
96Hermano, si la iglesia realmente se parara en lo que ella profesa, hoy, ella amaría las cosas de Dios, y odiaría las cosas del mundo. Lo que sucede hoy es que tenemos una multitud mixta. Tenemos una multitud mixta, gente que desea las cosas del mundo, y quiere juguetear con la iglesia. Eso es lo que causa que ellos tropiecen y caigan. Eso es lo que cierra los cultos de oración. Así es como se organiza toda clase de sociedades en la iglesia, y lo que saca el altar de allí frente al primer banco. Y el único fuego que tienen es el que está en el sótano. Eso es lo que le dice al predicador que predique quince minutos, y que sea sobre rosas y pajaritos rojos, o algo así.
97Pero yo les diré que una Iglesia renacida del Dios viviente quiere oír el Evangelio. Porque un hombre que ha nacido del Espíritu de Dios, Jesús dijo que: “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios”. Seguramente que sí.
98¡Multitudes mixtas! Ellos salieron. Sí. Ellos habían dejado sus grandes posiciones jactanciosas de Egipto; jactándose en sus ideas materiales, en sus invenciones mecánicas, en su ciencia médica, en la manera que tenían sus maquinarias. Ellos se jactaban de sus posiciones. Ellos dejaron eso, para viajar con el gran Médico, y aún se estaban quejando. ¿No sucede lo mismo hoy con las multitudes mixtas?
99Y cuando menos se pensó, llegaron a un lugar llamado Cades-barnea. Cades-barnea es el tribunal, o sea, fue el tribunal del mundo. El verdadero nombre de ese lugar, o sea, el significado de él, fue: “Un gran súper manantial”, que burbujeaba cerca de las palmeras que estaban allí en el desierto, en donde estaba una ciudad, compuesta de unas cuantas chocitas, un lugar de morada de una nación de gente, o por decir un puñadito de personas. Por todo allí, esos pequeños manantiales que burbujeaban por todos lados, eran alimentados por este enorme manantial.
100¡Qué cuadro más hermoso de la iglesia, allá en el desierto, donde todos habían venido a Cades a proveerse de agua! Todos tenían que venir a Cades a proveerse de agua. Y por lo tanto, el gran manantial alimentaba los otros manantiales. Ese es un tipo del Cielo. Ese es el tipo del Tribunal de Dios, ya que el juicio comienza por la casa de Dios. Y ya que este gran manantial alimentaba, y los otros pequeños manantiales salían de él, significa que el Cielo siendo el Tribunal de Cristo, y todas las iglesias están impartiendo vida, agua, en el Tribunal, a donde la gente viene a la iglesia para ser juzgada.
101El problema hoy es que la gente viene a la iglesia y se les da palmaditas en las espaldas, y demás. Es porque ellos dan sus ofrendas; porque los hacen diáconos; porque llegan a ser algo en la iglesia. O, es porque manejan un mejor coche, o porque se visten con mejor ropa, o algo así. Uno es respetado y palmeado en las espaldas.
102Hermano, lo que necesitamos hoy son algunos de esos predicadores antiguos quienes llamarán a lo negro, “negro”, y a lo blanco, “blanco”.
103Como Juan el Bautista, quien cuando salió del desierto de Judea, no venía vestido muy bien. El venía envuelto con un pedazo de piel de oveja, y con un cinto de cuero, o sea, venía envuelto con pelo de camello. Y él salió predicando arrepentimiento. Y Herodes al tomar la mujer de su hermano Felipe, y casarse con ella, fue allá a la reunión. Me puedo imaginar al diácono diciendo: “No vayas a predicar en esta noche sobre el divorcio y casamiento, porque tenemos en nuestros medios a un gran hombre en esta noche. No vayas a cometer el error de hacer eso”.
104¿Pudieran Uds. imaginarse a un hombre que recibió el Espíritu Santo en el vientre de su madre, absteniéndose de decir algo en contra del pecado? Juan el Bautista recibió el Espíritu Santo tres meses antes que naciera. El estaba muerto en el vientre de su madre, pero al pronunciarse por primera vez el Nombre de Jesús, saltó en el vientre de su madre. ¿Pudieran imaginarse a un hombre que recibió el bautismo del Espíritu Santo, tres meses antes que naciera, comprometiéndose con las cosas del mundo?
105El fue directamente allá y le señaló con el dedo, y dijo: “No es lícito que la tengas”. Así es como le costó su cabeza. Pero él es inmortal, en esta noche, entre aquellos redimidos en el otro mundo. Amén. Eso no es popular, pero es la verdad. Amén.
106No se asusten cuando diga: “Amén”. Quiere decir: “Así sea”. Sí. Eso es correcto. Ahora, yo sé que me emociono un poco de vez en cuando. Uds. creen que estoy simplemente emocionado, pero no lo estoy. Yo sé exactamente donde estoy parado, y sé lo que estoy hablando. Yo sé de Quién estoy hablando: del Señor Jesucristo. Noten el hermoso cuadro.
107Y ellos empezaron a murmurar y a quejarse, y finalmente fueron traídos a Cades-barnea. Y cuando llegaron a Cades, a este tribunal, al juicio, entonces todo se juntó.
108Y algún día glorioso, y creo que ese día está a la mano ahora mismo, cuando va a haber una separación entre el bien y el mal. Y yo creo que puedo, suficientemente, comprobar por la autoridad Escritural que tanto la Marca de la bestia como el Sello de Dios, del pueblo de Dios, están por llevarse a cabo, y aun ya están llevándose a cabo. La marca de la bestia es la marca de apostasía. La marca de la bestia fueron aquéllos que rechazaron el bien; ellos fueron horadados en su oreja, para estar mal el resto de sus días. Aquellos quienes recibieron el Sello de Dios, es el bautismo del Espíritu Santo. Efesios 4:30 dice: “Y no contristéis al Espíritu de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención”. Llega el momento cuando una persona ya no puede ser más mediocre. Eso es correcto.
109Es como un tipo que quería ir al Cielo, y traía unos cuantos boletos en su mano. Cuando se subía en el tren, el portero le preguntó: “¿Para qué tantos boletos?” Uno de ellos era de los Metodistas, otro era de los Bautistas, otro era de la Ciencia Cristiana, otro era de los Adventistas, y el otro era de todos los demás. Dijo: “¿Para qué son todos estos boletos?”
110El dijo: “Bueno, señor, le voy a decir”. Dijo: “Hubo uno que insistía, diciendo que esto era lo correcto, y otro que aquello era lo correcto, y yo los probé todos”. Dijo: “Pensé traer el boleto de cada uno de ellos”. Y fue condenado.
111Hermano, hay una sola manera de llegar al Cielo, y esa es a través de Jesucristo, siendo renacidos del Espíritu Santo. Dijo el Señor Jesucristo: “De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede entrar en el Reino de Dios” Amén.
112¡Amigo, qué día más glorioso en el que estamos viviendo! ¡Qué tiempo en el cual estamos viviendo! ¡Qué cambio! ¡Qué sacudimiento! Dios siempre ha vindicado Su Iglesia. ¡El siempre lo hará! Yo no estoy diciendo que todos ellos pertenecen al Tabernáculo Branham. No diré que todos pertenecen a la iglesia de la calle Wall. No digo que todos ellos pertenecen a la iglesia Cristiana, o a la iglesia que fuera. Lo que digo, es que Dios tiene Sus miembros en cada iglesia, tiene a los miembros de Su Cuerpo que han nacido de nuevo. Y ellos son los que son fieles a Dios. Ellos son los que aman al Señor Jesús con todo su corazón, y con toda el alma. Los hallarán leyendo su Biblia, en cultos de oración, haciendo todo lo que puedan hacer para el Reino de Dios. Correcto
113Empero la muchedumbre mixta es dominante, y abrumadora; trata de jalarlos a las cosas del mundo. Lo que necesitamos hoy es otro Cades-barnea, sí es cierto, donde el juicio da principio.
114¿Y entonces qué fue lo que pasó? Coré se levantó y dijo: “Hay más gente santa aparte de Moisés”. Y juntó un grupo grande. Y él salió allá con este gran grupo y dijo: “Nosotros somos profetas. Y somos esto y somos aquello”.
115¿Y qué sucedió? Dios le dijo a Moisés: “Apártate de él”. Y abrió la tierra y se los tragó. Este fue el fin de aquellos rezongones, y el fin de aquella gente que siguió a Coré.
116¿Luego qué siguió? Dios le dijo a Moisés: “Manda espías a espiar la tierra, a donde vamos, al lugar que Yo te prometí”. Si Dios les dijo que era una tierra buena, y si Dios cumplió todas Sus promesas, pareciera como que eso debería de satisfacer a cualquiera, si es que Dios lo dijo.
117Ahora, nosotros decimos fuertemente: “¡Gloria a Dios!”, a eso, pero, hermano, el mismo Dios que les hizo a ellos esa promesa, nos está haciendo cada promesa que les hizo a ellos. ¿Por qué lo dudamos?
118“¿Qué es lo que Ud. quiere decir, Hermano Branham? ¿Es en verdad una multitud mixta?” Sí, exactamente, eso es correcto. Es una multitud mixta. Y estamos en Cades ahora mismo, donde Uds....[Hay un espacio en blanco en la cinta-Ed.]
119¡Hay grandes hombres en la tierra! Hemos tenido a Jack Schiller, a Billy Graham. Hemos tenido a Oral Roberts, a Tommy Hicks, a Tommy Osborn. Hemos tenido muchos hombres poderosos quienes han recorrido toda la nación de arriba a abajo. Y, con todo eso, en esta noche, hay más tabernas que iglesias; y éstas siguen multiplicándose constantemente. ¿Cuál es el problema? Hay una multitud mixta.
120Déjenme decirles algo. Deje que esta nación convoque a un día especial de oración, a la que asistan más o menos como un porcentaje de cada mil, para orar una hora. Deje que toda esta nación se vuelva a Dios, y rompa cada taberna, rompa cada destilería, rompa cada negocio sucio de licor, y todas estas cosas; y les quite a las mujeres estos pantaloncitos cortos inmorales, haciéndolo delito de penitenciaría usarlos en la calle; y limpie los hogares, las casas, y la iglesia, y ponga predicadores detrás de los púlpitos, en lugar de estos propagandistas, y eso causará que se desprenda un avivamiento: eso hará que los hombres y las mujeres clamen a Dios. Tendremos un avivamiento que se extenderá rápidamente por el país, y será la mejor defensa que podamos tener. Esto es lo único que parará la bomba atómica. Uds. tienen un refugio antiatómico, es debajo de Sus alas. Esa es la verdad.
121Noten que en Cades-barnea llegaron al lugar en donde tenía que haber un juicio. Y Moisés escogió doce, uno de cada tribu, y los envió a espiar la tierra.
122Cuando ellos regresaron...Me gustaría que se fijaran en el informe. “¡ Oh!”, dijeron ellos: “es una tierra buena. ¡Oh, es una tierra maravillosa! Fluye leche y miel”.
123“Mas”, dijeron diez de ellos: “no podremos tomarla. Nosotros no podremos tomarla”. Oh, dijeron: “Nos encontramos al amorreo, a los madianitas, y al cananeo, y todos esos. Miren, nos parecíamos como langostas a lado de ellos. Son tipos muy grandes. Sus ciudades están todas fortificadas, y no hay manera de penetrarlas. Oh, nuestros corazones desfallecían en nosotros. No podremos tomarla”. Y por causa del voto popular, el pueblo lo recibió. [Num.13:26-33.-Trad.]
124Pero hubo dos que se mantuvieron firmes: uno era Caleb, y el otro era Josué, los cuales trajeron un racimo de uvas en su regreso, el cual se necesitó dos hombres para llevarlo. Y Caleb, delante del profeta, dijo: “¡Callad!, ¡callad!” [El Hno. Branham toca en el púlpito 4 veces.-Ed.] El dijo: “¡Más podremos nosotros que ellos. Subamos luego!”
125Lo que necesitamos en esta hora es a un hombre que rete al pueblo con la promesa de Dios. Dios prometió el derramamiento de la bendición Pentecostal en los últimos días; yo estoy hablando de un real derramamiento Pentecostal, y es tiempo para que venga. Otro Cades-barnea ha llegado. Sí, señor.
126Ellos dijeron: “Nosotros podremos más que ellos. Seguro que podemos”. [Num.13:30] ¿Qué fue? Esos miembros de iglesia cobardes estaban confiando en lo que podían ver con sus ojos, mas Caleb y Josué estaban confiando en la promesa de Dios. No importaba cuánta oposición tenían, o qué tan grandes se miraban los gigantes, o qué tan grandes se miraban las cercas, ellos estaban confiando en la promesa de Dios.
127Y si un hombre y una mujer en esta noche, que quieren avanzar con Dios, no prestan ninguna atención a lo que el mundo dice, que si podemos o no podemos, bueno, Dios lo prometió, y eso lo establece. “¡Dios lo dijo!” A mí me gusta eso. Cuando Dios lo dice, eso lo establece para siempre.
128Yo les diré a Uds., en esta noche, que, hemos tenido un montón de falsas pretensiones. Hemos tenido un montón de creencias manufacturadas. Hemos tenido un montón de cosas que no son nada más que exhibiciones. Ciertamente que sí. El diablo siempre le tira a uno sus precursores, como un falsificado para asustar al pueblo. Hemos tenido un Pentecostés falso. Hemos tenido una lluvia falsa. Hemos tenido un falso de esto y un falso de aquello.
129Pero en medio de todo eso, tenemos un bautismo genuino del Espíritu Santo. Hay una bendición genuina Pentecostal de nuevo. Hay una sanidad Divina genuina. Hay un Espíritu genuino. Hay un pueblo genuino. Y es tiempo para marchar. Eso es correcto.
130¡El pueblo está en el momento para hacer una decisión ya! Uds. tienen que decidirse. Esta iglesia tiene que decidirse. Todo hombre llega a esos momentos cruciales. Tuvo que haber venido un momento crucial donde Ud. tuvo que tomar la decisión. Fue en un tribunal en donde Ud. estuvo. Ud. tuvo que declarar: “Soy culpable”, o “soy inocente”. Cuando uno está ante un juez, tiene que decidirse.
131Y esta noche, el Tabernáculo Branham tiene que decidirse. O vamos a seguir adelante o vamos a regresarnos. Eso es correcto. O van a regresarse a los ajos y los puerros, y esas cosas de Egipto, o van a avanzar a la comida de Ángeles, a la Tierra Prometida a donde Dios hizo una promesa. O vamos a avanzar a un avivamiento del Espíritu Santo chapado a la antigua, o serán volubles, yendo de aquí para allá, y picoteando como un petirrojo una manzana, hasta el día que Uds. mueran. Tienen que tomar su decisión. No seguir como van. Elías dijo: “¿Por qué claudicáis entre dos pensamientos? Si Dios es Dios, servidle. Si no es Dios, entonces no le sirvan”.
132Una verdadera experiencia con Dios, es lo que saca el pecado del corazón, no es el pertenecer a una iglesia, o pertenecer a un clan, o pertenecer a una organización, cosas de las cuales no tengo nada que decir en contra. Esas cosas están bien.
133La educación no lo va a producir. Hemos intentado muchas veces y lo que hemos sacado de eso son cisternas rotas. Una vez cuando tuvimos la conferencia de los cuatro grandes, pensamos que eso iba a resolver el asunto de todas las guerras. No resolvió el asunto de las guerras. Tenía una gotera en ello. Pensamos, una vez, que los programas educativos salvarían a todo el mundo. Luego nos educamos, ¿y qué es lo que tenemos a cambio? Un montón de ateos. Eso es exactamente la verdad. Pensamos una vez que las sociedades salvarían al mundo. Y nos hemos dado cuenta que los más viles criminales que tenemos han salido de sus llamadas sociedades. La educación y la sociedad no salvarán al mundo.
134Hay sólo un Salvador para el mundo, y eso es la Sangre de Jesucristo que fue libremente vertida en el Calvario, para la remisión de todo pecado que el hombre alguna vez haya cometido. “Mas El herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre El, y por Sus llagas fuimos nosotros curados”. Yo reto a cualquier hombre o mujer, en el Nombre de Jesucristo, a tomar a Dios en Su promesa en esta noche, y a que vea si es la verdad o no.
135Yo he visto a muertos levantarse, acabando de irse los doctores, y declarándolos sin vida. He visto a ciegos recobrar la vista, después de haber estado totalmente ciegos por muchos años. Yo he visto a sordos, a ciegos, a cojos, y a tullidos, saltar, brincar y alabar al Señor. He visto a prostitutas salir de la calle y llegar a ser damas. He visto a borrachos salir de los salones de juego, y de esos lugares viciosos de este mundo, y llegar a ser caballeros y santos. Yo reto a cualquier hombre a que produzca alguna otra cosa que hará eso mismo.
136Yo he visto a un hombre inscribirse en Alcohólicos Anónimos y tratar de rehabilitarse. Lo he visto inyectarse, y tomar lo que se pueda, consultando a toda la sicología que hay en el mundo, y a los mejores médicos que se puede obtener para que lo traten, y ser todo en vano. Y yo he visto a ese mismo hombre ser tomado por la Sangre de Jesucristo, y ser hecho un santo de Dios, y un predicador del Evangelio. Amén.
137¿Creen que soy un “aleluya”? Quizás lo sea. ¡Correcto! Pero si se requiere el nombre de “aleluya” para hallar favor con Cristo, y ser condenado por el mundo, entonces soy uno de ellos. Es la verdad. Miren: yo lo amo.
138Uds. tienen que tomar una decisión. Uds. están en Cades, ¿ven?, ¿ven?, no pueden esperar mucho más. ¿ Por qué están claudicando entre dos pensamientos? ¿Por qué la iglesia no está encendida? ¿Por qué no está el lugar repleto de gente? ¿Por qué no se están llevando a cabo las grandes señales y prodigios? No le echen la culpa al pastor. Son Uds. Tenemos una multitud mixta; uno jala por aquí, y el otro por allá. Uds. tienen que llegar a un tiempo de decisión. Si el problema está con el pastor, despídanlo; sáquenlo y pongan a otro en su lugar. Si es el diácono, sáquenlo del diaconado y reemplácenlo con otro que tomará el lugar. ¿ Qué va a hacer Ud., hermano? Dios ha puesto la responsabilidad sobre Ud. Eso es. Y cada uno de nosotros tiene que dar cuenta por nuestros pecados, y responder por ellos en el día del Juicio. ¡Estamos en Cades-barnea!
139Y la Palabra de Dios dijo que podemos tomarla. La Palabra de Dios dijo que podíamos tener un avivamiento. La Palabra de Dios dijo que El levantaría en los últimos días, todas estas señales y prodigios. Y El lo ha hecho. Cada hombre está parado en su lugar, pero lo que tenemos que hacer es unirnos y empezar el avivamiento. ¿Qué podemos hacer? Pueda que el tiempo para su decisión sea ahora. Pueda que sea en otro tiempo. Pero si es ahora, más vale que responda al llamado. Ud. dirá: “Oh, hermano, yo...Bueno, yo tomaré la decisión algún día”. Ud. tiene que tomarla. Y ahora mismo es el tiempo para tomarla. Hubo un tiempo cuando Ud. tuvo que...
140Cuando Ud. cortejaba a su esposa, mi hermano, fue necesario que Ud. tomara una decisión entre si se iba a casar o no. Ud. tuvo que hacer una decisión. Pueda que el tiempo para hacerla venga así, con unos diciendo: “Mejor es que no te cases”. Otros diciendo: “Bueno, mejor es que te cases”. Uno diciendo: “Bueno eres más feliz si estás casado”. Otro diciendo: “Te estás poniendo la soga al cuello”. Han habido todas estas cosas. Ud. tuvo que tomar una decisión. Es la verdad. Los juicios de Cades vienen a uno.
141“Quizás algunos de Uds. aquí debieran de estar divorciados”. Tiene que haber tiempo, a veces, cuando hay diferencias en una familia. De alguna manera, tienen que resolverse. Se tiene que tomar una decisión. Déjeme decirle, mi hermano, en esta noche, que la decisión que se debe de tomar, es que Ud. y su esposa se abracen el uno al otro, y se arrodillen delante de Dios reverentemente, y hagan la decisión de servir a Jesucristo, y a El solamente, y verán las cortes de divorcio vaciarse por completo. ¡Correcto! No hay necesidad de hablar con su abogado. Lo que se necesita es hablar con su Salvador. Es la verdad. El abogado pueda que le dé un consejo, pero el que lo puede salvar es su Salvador. El abogado puede darle alguna sicología, o algo de sus estudios psíquicos, pero Jesús puede darle Su gracia y amor. Esto tomará el lugar de todo eso.
142Si están enfermos en esta noche, tienen que tomar una decisión, si van a aceptar a Cristo como su Sanador o no. Uds. no pueden ser volubles, y vacilar con esto. Uds. tienen que decir: “Yo le creo”, o “no le creo”. “Voy a sanar”, o “no puedo. No tengo suficiente fe para sanar”. Uds. tienen que tomar una decisión.
143En esta noche, si Ud. es un pecador, Ud. tiene que hacer su decisión. Ud. está en Cades-barnea. Ud. está en el tribunal.
144¿ Qué representaban aquellos pequeños manantiales? Son iglesias, representando que salían de donde el juicio comienza por la casa de Dios. Jesús lo dijo. La Biblia lo dijo, mejor dicho. El Juicio comienza por la casa de Dios. En este momento estamos en la casa de Dios, y Uds. tienen que tomar su decisión.
145Uds. tienen que tomar su decisión, si van a venir a Cristo, o si van a rechazarlo en esta noche. Cada pecador aquí tiene que tomar esa decisión ahora mismo.
146Uds. saldrán por esa puerta o un mejor hombre o mujer que cuando entraron, o saldrán peor de lo que estaban cuando entraron. Uds. no pueden quedarse mediocres en esta noche. Uds. tienen que tomar su decisión.
147Esto es lo que estaba en mi corazón, y ahora está en sus manos. Uds. tienen que tomar su decisión. Quizás Ud. ha sido un buen miembro de iglesia. Quizás Ud. siempre ha anhelado más de Dios. Puede que Ud. haya querido hacer alguna cosa para Dios. Recuerde: Uno es mortal una sola vez, y esa es la única ocasión que uno tiene para ser mortal. Y puede que este sea el tiempo que Ud. tenga para hacer su decisión. O va a avanzar con Dios o se quedará en donde está.
148Puede que Uds. tengan que hacer su decisión en esta noche. Si es así, yo suplico que se deshagan de todo. Recuerden: no importa lo que sea, si es su trabajo, si es su familia, si son los amados, si son los socios, si son sus compañeros, o lo que fuera, desháganse de todo. “Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el Reino de Dios”. [Luc.9:62.-Trad.] Correcto. “Despojémonos de todo peso, y la incredulidad que nos asedia, corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante”. [Heb.12:1.-Trad.] Oremos.
149Padre Celestial, concluyo este pequeño mensaje, en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios, y lo echo sobre el corazón del pueblo. Tú que conoces el corazón de todos los hombres y de todas las mujeres, Tú que conoces el corazón de cada muchacho y muchacha, conoces el corazón de todos. Tú conoces mi corazón. Y desde el púlpito hasta el conserje, Señor, Tú conoces el corazón de cada persona. Tú sabes lo que nosotros necesitamos; nosotros no sabemos. La única cosa que sí sabemos, es que necesitamos a Jesús.
150Y, oh Cristo Dios, ¿prometerías algo (no, Señor) y no lo cumplirías? Tú dijiste: “Porque donde están dos o tres congregados en Mi Nombre, allí estoy Yo en medio de ellos. Y si pidiesen algo en Mi Nombre, Yo lo haré”. ¡Qué reto para nuestra iglesia, Señor! ¡Qué reto para nuestra sociedad! ¡Qué reto para nuestra gente, en esta noche, que Tú nos diste! “Si les falta alguna cosa, pídanle a Dios; El lo dará”.
151Ahora te pido, amado Padre Celestial, que en esta noche derrames libremente el Espíritu Santo de convicción, y convenzas a cada corazón de su necesidad. Y el mío, con ellos, Señor, mientras esperamos en Ti, en el Nombre de Cristo.
152Y ahora mientras tenemos nuestros rostros inclinados, la hermana nos dará un tono en el piano. Les voy a preguntar una pregunta. Puede que este sea su tiempo de decisión.
153¿ Cuántos aquí...Habrá un hombre o una mujer, un muchacho o muchacha que sea un pecador, y no un Cristiano, y quiere tomar una decisión a favor de Jesucristo, y Ud. siente que algo está tocando a su corazón en este momento? ¿Levantaría Ud. la mano señalando su decisión, y diría: “Yo ahora tomo mi decisión para servir a Cristo?” Dios le bendiga, señor. ¿Alguien más? “Yo ahora tomo mi decisión”. Dios le bendiga, damita. ¿Alguien más? Dios le bendiga, allá atrás, damita.
154¿Alguien más, quiere tomar su decisión? “Yo ahora serviré a Cristo”. He llegado al final. He llegado a una crisis. Esta es la hora. Yo estoy en Cades-barnea. Dios está parado en mi corazón. ¿ Podré cruzar? ¿ Podré abandonar a mi amigo? ¿Podré abandonar a mi socio mundano? ¿Podré cruzar la frontera allá, a la Tierra Prometida que Dios prometió? ¿Seré un Caleb, seré un Josué, en la historia del tiempo? ¿Seré un Caleb o un Josué en los registros de Dios? ¿O será que yo, en esta noche, me dispondré a huir como un cobarde, y retroceder? Dios, quita eso de cada hombre y mujer, y que tomen su decisión a favor de Cristo en esta noche. ¿Levantaría su mano? Uno más. Dios le bendiga. Yo le puedo ver allá atrás.
155¿Alguien más? ¿Allá afuera, se acercaría Ud. a una ventana en algún lugar? Ponga su mano sobre la ventana, y diga: “Yo tomaré mi decisión a favor de Cristo. Yo estoy en Cades-barnea, Hermano Branham”.
156¿Habrá alguien aquí que lo haría? ¿Habrá un caído que diría: “Yo haré mi decisión, en esta noche. El camino de los transgresores es duro. [Prov.13:15.-Trad.] Ya no serviré al mundo. De esta noche en adelante, yo serviré a Cristo. Yo ahora hago mi decisión. Yo levantaré mi mano. Yo he sido un pecador. Y yo he sido un Cristiano, pero he estado caído, y quiero que Dios tenga misericordia de mí”.
157¿Habrá alguien aquí en esta noche, que sea Cristiano, que sea un hombre o una persona de Dios, pero que ha sido dilatorio en el trayecto, y que no ha hecho como Dios le ha dicho que haga? Ha sido inestable. Ha prestado oído a cosas que no debe de oír. Ha hecho cosas que no debiera de haber hecho, y quiere que Dios le perdone. Y quiere un nuevo comienzo de esta noche en adelante. Ud. tomará una decisión para Dios ahora mismo, y dirá: “Yo la haré”. ¿Levantaría Ud. su mano? Dios le bendiga. Dios le bendiga, a Ud., a Ud., a Ud., a Ud. Oh, eso es bueno. Muy bien.
158¿Alguien más levantó la mano? Quiero que levante su mano. Ese es su gesto para Dios. Dios ve su mano. Ud. dirá: “¿De que sirve hacerlo?” Oh, levante su mano una vez a Dios, y convénzase lo que sucederá. Levante su mano derecha, en los tribunales, y bajo juramento diga una mentira, y verá Ud. lo que le pasa; Ud. será cogido en ello. Levante su mano a Dios y haga un juramento, y entonces vea si el Espíritu Santo no lo capta haciendo eso. Cuando Dios esté a la puerta de su corazón, Ud. tome su decisión. [El Hno. Branham golpea el púlpito veintiún veces.-Ed.]
159Uds. están en Cades-barnea. Allí reposa cada bendición que Dios les prometió. Allí reposa un avivamiento chapado a la antigua. Allí está el gozo, paz, longanimidad, benignidad, bondad, mansedumbre, paciencia frente a Uds., y no los poseen. Son de Uds.; Dios se los ha prometido. ¿Los quieren?
160¿Habrá un matrimonio aquí que está a punto de romperse? Argumentan y disputan uno con el otro, y saben que no deberían de hacerlo. A Ud. le da vergüenza del modo que Ud. se comporta delante de su esposa, o su esposo, y quiere que Dios, en esta noche, por Su gracia, le dé gracia para vencer, y abrazarlo a él o a ella, y decirle: “Mira querida, por la gracia de Dios, de esta noche en adelante, basada en nuestra decisión, ‘viviré por Dios’”. Levante su mano. ¿ Habrá un matrimonio? Todos ahora con sus rostros inclinados. Simplemente levante su mano. [Hay un espacio en blanco en la cinta.-Ed.] Estoy agradecido que no hay. Pero si lo hay, Dios sabe como arreglar todas las cosas.
161¿Habrá una persona aquí en esta noche que ha estado enferma, por un largo tiempo? Y tal vez pareciera como que se ha orado por Ud., pero no tiene fe para vencer. Pero ahora mismo, que está para tomar su decisión, diga: “Señor Dios, desde esta hora te serviré a Ti. Y yo saldré de aquí, testificando de la gracia de Dios, que por Sus llagas fui curado. Y lo creeré de esta noche en adelante”. Dios le bendiga, dama. Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga, a Ud. también. Maravilloso. Bien. Voy a orar por Uds. en unos cuantos minutos. Voy a pedirle a Dios que se los conceda.
162¿Me pregunto, en esta noche, si habrá una persona que no sea Cristiana, y le gustaría pasar al altar y arrodillarse? El altar está libre. Si le gustara orar a Dios en voz alta, el altar está libre. El altar está libre para el caído o para el errante, o quien fuera. El altar está libre. Son bienvenidos. Están en Cades. El juicio está vigente. Dios está parado con brazos extendidos.
163¿Le gustaría a esa persona enferma ponerse de pie para hacer una confesión pública, de que ahora ha aceptado a Cristo como su Sanador, y decir: “De esta noche en adelante, yo creeré a Dios”? Yo oraré por ellos. Si lo desean, Uds. están en libertad para ponerse de pie. Bien. Tres de Uds. están de pie. Permanezcan así de pie, si lo desean.
164Ahora, Padre Celestial, mientras han estado de pie, el Espíritu Santo ha estado hablando. Y te ruego, Padre Celestial, que Tus misericordias sean concedidas a este hombre, a ambos, y a esta mujer, y a este otro hombre que acaba de pararse. ¡Oh Eterno Dios!, ellos fueron sanados por las llagas del Señor Jesucristo. Dios, Tú las has traído. Las has hecho real a la gente. Y yo te pido, Señor...Tú dijiste: “Nadie puede venir a Mí, si el Padre no lo trajere”. Y ahora el Espíritu les ha hablado, y nada puede hacerse. Ellos han hecho su decisión, de que en esta noche te han aceptado a Ti como su Sanador. Y ellos saldrán de este tabernáculo creyendo que van a estar normales y sanos.
165Señor, no puede fallar, así como Dios no puede fallar. Reconocemos que un hombre no vale más que su palabra. Y en esta noche, ellos creen y la han aceptado. Y que ellos la reciban, Señor, mientras yo oro esta oración de fe para ellos, en el Nombre de Cristo. Amén.
166Pueden sentarse. Dios les bendiga. Créanlo con todo su corazón, pues sus males han terminado.
167¿Cuántos le aman y les gustaría marchar con El a Sión? Déjenme ver sus manos levantarse. Eso es maravilloso. No importa a que iglesia pertenezca. Muy bien.
168Pongámonos de pie ahora mientras cantamos Toma El Nombre De Jesús. Por favor, hermana, si nos da... ... el Nombre de Jesús...
169Ahora dense la media vuelta y saluden a alguien cerca de Uds. ... de pena; Les dará gozo y consuelo, Tómenlo dondequiera que vayan. Oh precioso Nombre, (precioso Nombre) ¡Oh qué dulce es! Esperanza en la tierra, y gozo del Cielo; Precioso Nombre, (precioso Nombre) ¡Oh qué dulce es! Esperanza en la tierra, y gozo del Cielo.
170Todos los que le amen, supremamente, con todo su corazón, con toda su alma, con toda su mente, y con todas sus fuerzas, levanten su mano de esta manera, y digan: “¡Gloria a Dios!” [La congregación dice: “Gloria a Dios”.-Ed.] bien. Muy bien. Inclinémonos al Nombre de Jesús, Postrándonos a Sus pies, Rey de reyes... Cuando termine la jornada. Precioso Nombre, ¡Oh qué dulce es! Esperanza en la tierra, y gozo del Cielo; Precioso Nombre, ¡Oh qué dulce es! Esperanza en la tierra, y gozo del Cielo.