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~ JOSUE EL GRAN GUERRERO ~
1. . . Anoche hablamos sobre David, el gran guerrero, su posición en Cristo y qué es lo que él hizo al respecto. Y esta noche es Josué. Y mañana en la noche, Dios mediante, tomaremos a otro gran héroe, o algún otro, para hablar sobre sus vidas. Y ahora siendo que no hay muchos aquí, y que la mayoría han aceptado su sanidad y demás, he tomado mucho tiempo en traer la Palabra para así animar y posicionalmente colocar a la gente. Yo me siento dirigido por el Espíritu Santo para hacer eso, ¿ven? Permitir al pueblo, éstos que están aquí . . . Yo diré así: ¿ Cuántos Cristianos hay aquí en esta noche? Levanten sus manos, Cristianos, no importa a que iglesia pertenezcan. Son como noventa y nueve por ciento. Quizás noventa y nueve y nueve decimos, ¿ven?, son Cristianos. Quizás haya ocho o diez personas aquí, en esta noche, que no son Cristianos. ¿Ven?
2Entonces, y eso . . . ¿Qué debe de hacer uno con esta gente? Muy bien, uno debe dejarles saber, posicionalmente, qué son ellos, ¿ven? Quiénes son ellos y cómo enfrentar al maligno. Luego hay miles en Chicago en esta noche que no son Cristianos. Así que, Uds. van a ser los guerreros, Uds. son los predicadores.
3Alguien, como les estaba diciendo a Uds., yo nunca terminé, acerca de una notita que alguien me escribió, o sea, una crítica. (No fue en esta reunión, ahora, fue en otra reunión). Dijo: “Reverendo Branham, yo le tenía mucha confianza a Ud. como un hombre de Dios, hasta que le escuché decir, bajo su inspiración, que Ud. era un profeta”. Bueno, dijo: “Ud. no lo dice sino hasta ese momento”. Bueno, entonces ése no fui yo diciéndolo, fue El. Así que, discuta con El al respecto; El es el que . . . y después de todo, mis queridos amigos, ¿saben Uds. lo qué es un profeta? ¿Un profeta del Nuevo Testamento? Es un predicador. Exactamente. Un profeta es un predicador. La palabra profeta significa: predecir o decirlo manifiestamente. O lo predica o lo predice. Y ahora, si Uds. no pueden creer la Bi. . .el diccionario para ello, aquí está lo que dice la Biblia acerca de ello: La Biblia dice: “El testimonio de Jesucristo es el Espíritu de profecía”. ¿Es correcto esto? Así que, todos Uds. son profetas para testificar de Jesucristo. ¿ Ven?, es el Espíritu de profecía, o sea, el testimonio de Jesucristo es el Espíritu de la profecía. [Apoc.19:10-Trad.]
4Así que, el Señor nos bendiga ahora, mientras leemos Su Palabra. Me supongo que ya han buscado el lugar para este tiempo: Josué 3. [Versículo 7-Trad.] Un gran guerrero que yo siempre he admirado aquí en las Escrituras. Entonces Jehová dijo a Josué: Desde este día comenzaré a engrandecerte delante de los ojos de todo Israel, para que entiendan que como estuve con Moisés, así estaré contigo.
5Y ahora en el capítulo 6, o el capítulo 5, mejor dicho, de Josué y el versículo 12, leemos esto: Y el maná cesó el día siguiente, desde que comenzaron a comer del fruto de la tierra; y los hijos de Israel nunca más tuvieron maná, sino que comieron de los frutos de la tierra de Canaán aquel año. Estando Josué cerca de Jericó, alzó sus ojos y vio un varón que estaba delante de él, el cual tenía una espada desenvainada en su mano. Y Josué, yendo hacia él, le dijo: ¿Eres de los nuestros, o de nuestros enemigos? El respondió: No; mas como Príncipe del ejército de Jehová he venido ahora. Entonces Josué, postrándose sobre su rostro en tierra, le adoró; y le dijo: ¿Qué dice mi Señor a su siervo? Y el Príncipe del ejército de Jehová respondió a Josué: Quita el calzado de tus pies, porque el lugar donde estás es santo. Y Josué así lo hizo.
6Ahora, sólo otras palabritas de oración. Padre, estas son Tus Palabras, y ahora oramos que Tú tomes estas palabras y las engrandezcas, y las pongas delante de cada uno de nosotros, para que podamos ver el real significado de Ellas y de Tu gran siervo Josué. Y oramos que Tú siembres la Simiente en cada corazón, y que el Espíritu Santo tome esta Palabra de Dios y la coloque en cada corazón. Y que a cambio, produzca frutos a ciento por uno. Porque te lo pedimos en el Nombre de Cristo, amén.
7Ahora, pues estamos hablando de este gran guerrero Josué, en esta noche. Los hijos de Israel acababan de salir de Egipto, y estaban en su última etapa de la jornada. Hay tres etapas en la jornada. Ellos primero estaban, posicionalmente, en Egipto; en segundo lugar: en el desierto; en tercer lugar: en Palestina, la Tierra Prometida.
8Ahora mucha gente ha juzgado que tipólogos, como yo, han dicho que eso fue representado después de la jornada del desierto, luego entrando en Gloria. Ahora puede que haya alguna persona aquí en esta noche que lo enseñe de esa manera. Eso no haría ninguna diferencia, mi hermano, o mi hermana, o lo que fuere, pueda que yo esté equivocado en mis teorías al respecto, pero yo nunca podría comparar la Tierra Prometida con el Cielo, debido a que ellos tuvieron guerras en la Tierra Prometida. Yo soy un milenario. Yo creo que habrá un milenio, mil años sobre la tierra en que el género humano regresará a Dios, así como vino de Dios. Y yo creo que la Tierra Prometida representó el milenio, los mil años en el milenio.
9Si se fijan Uds., tan pronto como cruzaron el Jordán, que significa separación de esta jornada terrenal y entrar a la otra tierra, el maná, que era una cosa espiritual, cesó, y ellos comieron del fruto de la tierra. [lit. trigo almacenado; Jos.5:12-Trad.] Comieron del fruto de la tierra nuevamente. Y en el milenio . . . ¿ Ven? Ahora estamos comiendo maná espiritual, pero regresaremos; no necesitaremos maná espiritual en ese tiempo, comeremos del fruto de la vid nuevamente, y del campo, el maíz. Y la Biblia dice: “Edificarán casas y morarán en ellas; plantarán viñas, y comerán el fruto de ellas”. [Isa.65:21-Trad.] Cuando entremos al milenio, esos mil años de reposo, cuando las guerras y las turbaciones y la enfermedad y la muerte huyan del mundo, nosotros regresaremos aquí a esta tierra, y estaremos con Cristo mil años, aquí mismo antes de irnos a la Gloria. Esa es la enseñanza de las Escrituras.
10Ahora, vean qué tan hermoso está tipificado esto. Era un tipo de Egipto; siendo establecidos en Egipto. Mucha gente se quedó en Egipto. Ahora, hasta donde sabemos, el cuerpo de José fue sacado. Empero en Egipto habría una resurrección, en Egipto, porque los patriarcas, hasta donde sabemos, están sepultados en Egipto. Muchos creyentes fueron sepultados en Egipto.
11Y en la segunda fase de la jornada, en el desierto, muchos murieron; y muchos hombres justos, María y Aarón, y muchos de ellos murieron en medio de la jornada, y habrá una resurrección allí. Y luego también, en la Tierra Prometida, habrá una resurrección.
12Pero aquellas tres cosas tipificaron: la edad de Lutero, justificación por fe, Lutero sacando al pueblo de Egipto, de las ollas de ajo, la carne del mundo. En segundo lugar: Juan Wesley a través de santificación. Y en tercer lugar, el bautismo del Espíritu Santo, en donde son libres otra vez.
13Fíjense, Josué ahora, siendo primero llamado, elegido por Dios, cuando él estaba en el desierto, cuando él salió de Egipto con los Israelitas. Y ellos pudieran haber viajado como en cinco días a través de ese pedacito de tierra de cuarenta o cincuenta millas allí, [Como 64.4 ó 80.5 kilómetros-Trad.] a la Tierra Prometida. Y cuando ellos salieron, Dios los estaba conduciendo. Y caminaron bien, hasta que empezaron a murmurar y a quejarse. Dios les proveyó todo, luego llegaron al tribunal, a Cades-barnea, y rehusaron aceptar el programa de Dios, y se regresaron, vagando por cuarenta años, por razón que ellos no le creyeron a Dios; ellos no lo aceptaron.
14Es un hermoso tipo de la iglesia hoy día. Es Dios repitiendo la historia en otra forma, usando otro procedimiento. Cómo es que la iglesia fue llamada, y ahora está en su jornada, y pudiera haber ya cruzado a la Promesa, sin embargo ha rehusado. Ahora, es un hermoso cuadro delante de nosotros.
15Ahora Josué, primero, siendo el caudillo en el desierto, habiendo miles y millares de hombres nobles, sin embargo Josué parecía darse cuenta que él, posicionalmente, fue elegido por Dios. Y cuando él cruzó, al morir Moisés, entonces fue llamado por Dios. Dios lo llamó y le dio una visión, y le dijo: “Ahora, como estuve con Moisés, estaré contigo. Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida. No temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”.
16Y después que la visión terminó, entonces Josué, siendo el guerrero, el elegido de Dios, el escogido de Dios . . . Ahora cuando él se encuentra con este Rey, o este gran Hombre, parado en el muro cerca de Jericó, él fue posicionalmente colocado allí; él era un guerrero. Y entonces él se dio cuenta qué era eso visible en realidad. ¿Quién creen Uds. que era este Hombre que estaba parado contra el muro? Ahora, Josué sabiendo que él tenía visiones, de la manera que Dios le habló, y él sabía que él era el siervo de Dios, y no tenía miedo. Pero cuando él entró a la tierra, y cruzó al otro lado, el maná cesó, y entonces empezaron a comer del fruto de la tierra.
17Y un día mientras él se paseaba solo en el desierto, yendo del Jordán hacia Jericó, un lugar así pedregoso, desértico, lleno de colinas. Caminando por allí, vio a un Hombre, y el Hombre se paró y sacó Su espada. Simplemente un Hombre, con apariencia de hombre. Y Josué, tal vez, siendo el guerrero principal, sacó su espada también, y salió a encontrarlo, y le dijo: “¿Quién eres Tú? ¿Eres de los nuestros, o de nuestros enemigos?” Yo puedo ver al Hombre levantar Su espada alto, y decir: “No, Yo soy el Príncipe del ejército de Jehová, el Dios de Israel”. El Príncipe del ejército. ¿Quién era este Príncipe del ejército? Josué se inclinó, y se quitó el calzado de sus pies, postrándose sobre su rostro ante El, y dijo: “¿Qué quiere el Señor que yo haga?”
18¿Ven Uds.?, después de que . . . él estaba recibiendo su posición aquí mismo. El estaba designado a ser el militar más grande que alguna vez ha habido en la faz de la tierra. Nunca ha habido un general como Josué, en ningún tiempo, en ninguna edad, en ningún lugar, que alguna vez se haya comparado con Josué. El nombre Josué se deriva del nombre Jesús, que significa Jesús o Salvador, libertador. Y, ¡oh!, cuando vio a este Hombre, ¿Quién era? Era el Príncipe, en otras palabras, el Líder del ejército de Israel. Y ese Líder no era mas que Cristo mismo. ¿Y en qué forma se vio primero? En la Columna de Fuego. Y AHORA LA COLUMNA DE FUEGO HABÍA LLEGADO A SER UN HOMBRE. Yo espero que sepan de lo que estoy hablando, ¿ven? ¡El había llegado a ser un Hombre!
19Josué, estando él mismo solo, vio exactamente lo que era. Cómo es que esa Columna de Fuego que los había conducido a ellos, en forma de un Ángel, ahora estaba aquí parado, llamándose a Sí mismo el Príncipe del ejército. El era el Invisible. Y El todavía es el Príncipe del ejército del Señor, el Invisible, el Omnipotente. El está aquí en esta noche, tan real como cuando estaba parado allí junto a los muros de Jericó, el mismo Señor Jesús. Por supuesto en tipo figurativo. El era el Melquisedec que encontró a Abraham, muchos, muchos, cientos de años antes. No tenía padre, madre, principio de días, ni fin de años: Melquisedec.
20¿Quién era este gran Rey, sin principio de días, sin fin de años, sin descendencia, sin padre, sin madre? Ahí lo tienen Uds.; aquí está. El encontró a Abraham un día, allá debajo del encinar, y tenía polvo en toda Su ropa, y dijo que El procedía de un país lejano, y que iba en camino a Sodoma y Gomorra.
21Y Abraham reconoció que había algo allí; él fue y tomó el becerro gordo, lo mató y se lo trajo, le dio leche de vaca, carne del becerro, panes cocidos de sobre el fuego. Y El se bebió la leche, se comió la carne y los panes. Y cuando Abraham ofreció un sacrificio, el Hombre desapareció de delante de él. Abraham dijo: “Yo hablé cara a cara con Dios”. Melquisedec, el Huésped Invisible, ¡El está aquí en esta noche tan real como lo fue allá! El está en donde quiera que Su pueblo está reunido, debido a que es Su Cuerpo espiritual, ¡Cristo! ¡Oh, yo espero que lo capten en esta noche, que lo vean atentamente!
22Miren, si mi espíritu fuera como mi sombra, o sea, es una sombra de lo material; digamos que mi sombra sería el espíritu de lo material. Y el Cuerpo, hablando sobrenaturalmente, el Cuerpo del Señor Jesús es la sombra, por decirlo así, del Cuerpo físico y natural del Señor. Y fíjense, si sanidad, si el poder, si visiones, si las cosas que Cristo tuvo en El, se han ido de Su sombra, ¡entonces Cristo está paralizado! Su Cuerpo natural está paralizado. Porque si Su Cuerpo físico se mueve, Su Sombra tendrá que moverse con El. Y si estamos en Cristo, por el bautismo del Espíritu Santo, y de la manera que se mueve el Cuerpo de Cristo, así se moverá de la misma manera en la tierra, por cuanto éste es una sombra de Su Cuerpo. Amén. Siempre lo ha sido, en tipo figurativo, y lo es en esta noche, el Cuerpo del Señor Jesucristo.
23Ahora, ha sido sacado de las cosas del mundo, predestinado por Dios, llamado por Dios, elegido por Dios, escogido por Dios, salvo por Dios, bautizado en el Cuerpo de Cristo por el Espíritu Santo, y hechos miembros de Su Cuerpo: Vivo, listo y dispuesto. Mi sombra se moverá cada vez que cualquier cosa en mi cuerpo se mueve. Y el Cuerpo del Espíritu Santo de Cristo se moverá tan cierto como Cristo se mueva. Y si Cristo, en el Cielo, alguna vez pudiera conseguir que su Cuerpo físico, o mejor dicho, que Su Cuerpo Espiritual en la tierra se moviera como El quiere que se mueva, ¡entonces espere ver cosas ocurrir!
24¡Empieza a revivir! Lo han paralizado lo suficiente, ¡pero el Espíritu Santo le está infundiendo Vida en El! ¡Y empieza a despertar, y a moverse, debido a que ve su posición!
25Josué, siendo el caudillo con Moisés . . . La primera vez que oímos de él, él estaba sosteniéndole las manos a Moisés. Ahora ellos viajaron; es un hermoso cuadro de ellos saliendo del caos de Egipto, fuera de las ollas de ajo, fuera del mundo, cruzando el mar rojo, dejando las cosas atrás, cortando todo amarre, como lo decimos hoy. Saliendo, para andar en una tierra extraña, entre gente extraña, sirviendo al Señor. Qué tipo de una conversión, dejando Egipto, una tierra arenosa y seca, para habitar en el desierto entre gente extraña; pero con una promesa que Dios lo llevaría a uno por todo el camino.
26Es la promesa de Dios en esta noche. Cuando uno sale del mundo, uno se separa a sí mismo de todas sus amistades terrenales, de todas las fiestas a las que uno iba, de los entretenimientos mundanos, del tomar, fumar, del juego por dinero, todas esas cosas han sido cortadas. Y uno se encuentra entre gente extraña que no había conocido antes, que dice: “Amén”, y está llena del Espíritu, creyendo en todas las cosas, esperando en todas las cosas, esperando la venida del Señor. Profesando ser peregrinos y extranjeros, no deseando nada de este mundo, abandonando las cosas del mundo. ¿Ven lo que quiero decir?
27Los hijos de Israel dejaron a los médicos jactanciosos de Egipto, para estar con el gran Médico. Ellos dejaron las ollas de ajo de Egipto, para comer alimento de ángeles. Ellos dejaron las aguas lodosas de Egipto, para beber de la Roca espiritual. ¡Amén! ¿Lo captan? Iban en camino, se desprendieron de Egipto, los dejaron salir.
28Y al pasar por las aguas, ellos fueron bautizados en Moisés y para Dios. Cuando ellos cruzaron el Mar Rojo, ellos entraron en un tiempo de regocijo. María se puso tan excitada que cogió el pandero y empezó a tocarlo y a danzar. [Exo.15:20-Trad.] Y las hijas de Israel se excitaron también, hablando en términos de hoy. Y comenzaron a tocar los panderos y a danzar. ¿De qué se trató la danza? ¿Qué significó la excitación? Fue por causa de que ellos miraron y vieron que todos los Egipcios, que en un tiempo los obligaron a hacer cosas, estaban muertos en el Mar Rojo para jamás molestarlos a ellos.
29Yo les digo a Uds., Marías, con razón Uds. tienen ese pequeño sentir extraño en esta noche, sabiendo que esas cosas que las llevaban a los juegos de naipes y a los asuntos sociales de este mundo, ¡Uds. las ven que están muertas! ¡Uds. ya no las desean más! Y Uds. pasaron por el Mar Rojo, y la célula de Sangre ha sido rociada totalmente sobre Uds.; las ha vacunado (¡amén!), y también al mismo tiempo las ha deshidratado. Amén. Eso es correcto. Les sacó todo el mundo de Uds., las roció con DT, DDT, [insecticidas-Trad.] creo que le llaman así. Eso saca todos los insectos. Y cuando Uds. pasan por el DDT de Dios, eso les saca todo el mundo fuera. Mata a todos esos parásitos de allá atrás.
30Eso es lo que le pasa a la iglesia hoy día, ellos no quieren pasar a través de ese rociamiento. Uds. quieren llevarse algunas cosas consigo. ¡ Suéltense!, ¡ desháganse de ellas! Pasen por ese rociamiento de la manera más áspera. Sepárense Uds. mismos, y eso sofocará todo lo que está a su alrededor. Amén.
31Aquí venían ellos a través del Mar Rojo. Entonces cuando se dieron cuenta que en verdad habían pasado por él, pasando por ese DDT allá atrás, saliendo de allí, nos dimos cuenta que los parásitos...Yo espero que queme profundamente. Pero los parásitos, que trataron de hacer tal, se ahogaron. Y esta gente quien está tratando de personificar el Cristianismo, viviendo como el mundo, andando en todo tipo de lugares en donde uno no debiera estar. Pertenecen a una iglesia, y se nombran Cristianos. ¡Dios está rociando Su DDT hoy, separando a Su pueblo, llamándolos, llenándolos con el Espíritu Santo, segregándolos!
32Ud. sabe, el mundo quiere mezcladores. Dios dijo: “Sepárenme a Pablo y a Bernabé”. Dios quiere separadores. Sepárense a sí mismos de las cosas del mundo, y entonces Cristo los recibirá.
33Fíjense bien, aquí vienen ellos saliendo, e iban en camino. Y Moisés comenzó a sentirse realmente bien, y el Espíritu vino sobre él y él se levantó y cantó un cántico en el Espíritu, de cómo Dios había derrumbado a Faraón con sus jinetes y sus carros. Ellos estaban listos para la jornada en ese momento.
34Así es con la Iglesia, una vez que Uds. han pasado por la Sangre de Jesucristo, y han sido limpiados de toda maldad, entonces Uds. están listos para la jornada. Uds. van en camino para ese entonces; sigan caminado.
35Ellos continuaron en su camino, un tipo de la Iglesia. Pero entonces, comparándolo con la edad Luterana, ellos llegaron a un cierto lugar adonde no tenían el Evangelio completo todavía, y entonces llegaron al lugar de Cades-barnea. Ahora Cades-barnea estaba en donde había un gran manantial, y muchos pequeños manantiales alrededor. Había sido en una vez el tribunal del mundo. Es un hermoso tipo del juicio. El juicio, verdaderamente, comienza por la casa de Dios. Y allí es en donde ellos acamparon.
36Y ahora, Dios le dijo a Josué, o mejor dicho a Moisés: “Sal ahora y busca y escoge a un hombre de cada tribu, y envíalos a la Tierra Prometida”, sólo unos cuantos días después de que él dejó Egipto. “Envíalos ahora a espiar la tierra. Y entonces que regresen y me den el reporte”.
37Y cuando ellos cruzaron el pequeño río Jordán, llegaron a la Tierra Prometida, y empezaron a mirar alrededor para ver si la tierra era estéril o si era buena, si era una tierra de uvas o de frutas. Cuando regresaron, ellos subieron y cortaron un racimo de uvas el cual se necesitó dos hombres para cargarlo. ¡Qué racimo de uvas! Yo creo que si una tierra con una maldición sobre ella produce algo como eso, qué no producirá cuando la maldición sea quitada.
38Ellos regresaron, pero cuando ellos miraron hacia la tierra y vieron a todos los filisteos y el amorreo y el heveo, el ferezeo, y a todos esos sujetos, amurallados y establecidos en sus grandes reinos y demás, ellos se atemorizaron. Ellos regresaron y dijeron: “Oh”. Cuando ellos convocaron una reunión, y juntaron a todos los hijos de Israel, ahora, era un hermoso tipo. Y se pararon y dijeron: “La tierra es hermosa, es maravillosa. Sería bueno si pudiéramos tener un avivamiento como ese, pero simplemente no podemos, eso es todo”. Dijeron: “Seremos presa para ellos”, dijeron: “Qué cosa”; dijeron: “Bueno ellos son más grandes, por cierto, ellos son gigantes y así por el estilo. Y ellos están amurallados. Y es imposible para nosotros conquistarlos. Oh, ¿para qué nos sacaron de nuestras iglesias, acá a esta clase de tierra?”
39Yo quiero que se fijen, esto vino a mi mente entonces, cuando Moisés envió a esos diez espías al otro lado, era en el tiempo de la cosecha de las uvas. Un tipo perfecto de Pentecostés, las primicias. Pentecostés era la cosecha, la primera siega. Y cuando ellos estaban en Cades-barnea, en el juicio, entonces se determinó si ellos podían avanzar a recibir el Espíritu Santo o no, a la tierra de Promesa, adonde se les prometió. Dirán: “¿Es una promesa?” Sí. Pedro les dijo: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos (aun en Chicago); para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”. [Hech.2:38-39-Trad.]
40Tenemos mucha gente hoy día que dice: “Es muy difícil, no podemos hacerlo”. ¡Sí podemos! Es el tiempo de la Siega. Esa es la razón que ellos escogieron este racimo grande de uvas y lo trajeron de regreso, como una evidencia. Puedo ver a Caleb y a Josué, con eso en sus hombros, marchando por allí, cantando el cántico de júbilo. Seguro, ellos tenían la evidencia. Ellos podían probar que era una tierra buena. Ellos las trajeron y les dieron a los hijos una uva, de un racimo, si era que deseaban una. Miren qué racimo de uvas tenían.
41Ahora, cuando Josué y Caleb oyeron todo este murmullo, el pueblo dijo: “Oh, no hay manera de hacerlo, no se puede hacer”. Caleb corrió entre el pueblo y los hizo callar, diciendo: “Sí, sí se puede”. Josué se paró a su lado, y dijo: “Seguro que sí se puede, Dios nos la dio a nosotros”. ¡Amén! A mí me gusta eso. Sí señor. ¿Qué era? Ellos estaban posicionalmente nacidos en Cristo. Ellos tenían un conocimiento de la Palabra, y la Palabra llegó a manifestarse. Y recuerden, a cada uno de esos Israelitas se les había predicado la Palabra de Dios. Pero solamente produjo un efecto sobre Caleb y Josué, para ellos comprender de lo que se trataba.
42Ellos dijeron: “Oh, no podemos hacerlo”. La gente comenzó a llorar y luego empezó a murmurar: “¿Oh, por qué nos trajeron acá? Deberíamos haber muerto. Y ahora a nuestros pequeños los van a matar y más. Entonces vamos ir allá a solo una cosa, seremos matados allá cruelmente, juntamente con ellos. Eso es todo lo que será”. Así es como lo dicen hoy: “Oh, nosotros no podemos aceptar este mensaje del Evangelio completo; no podemos aceptar sanidad Divina”. Dejen que uno de los miembros, de estos grandes institutos y demás, crea en sanidad Divina y que sane, ellos lo echarán fuera. No me digan, yo sé.
43Yo conozco un instituto, no muy lejos de aquí, que le estaba ayudando a una mujer viuda, ella siendo una misionera a los Judíos. Y esta mujer tenía una hija. Y esta hija yacía en el hospital a punto de morir, inconsciente, con una intoxicación urémica, después del nacimiento de su bebé. Ella se casó con un muchacho Católico. Y el muchacho creyó en el Señor. Y su bebé, uno de sus primeros bebés, había sido sanado. Y así que, yo estaba fuera de la cuidad en ese tiempo. Cuando yo regresé, me pidieron a mí si yo podía ir a orar por la mujer. Bueno, yo fui allá, y allí estaba el sacerdote parado. La suegra había conseguido al sacerdote para que estuviera ahí. Y así que ellos estaban argumentando. Uno de ellos era Protestante, el otro Católico, y estaban contendiendo el uno con el otro. Y uno de ellos dijo: “Bueno . . .” La mamá que había traído al sacerdote dijo: “Bueno, es mi nieta, y yo no quiero que la madre se vaya al infierno”. Dijo: “Yo quiero que el sacerdote entre y la unja para su muerte”.
44Bueno, casi al mismo tiempo, yo me acerqué, y aquí estaba el doctor metido en ello. Y yo iba a entrar a ungirla para que viviera, él iba a entrar a ungirla para morir, y el doctor parado allí listo para echarnos a los dos fuera. ¡Qué cuadro! Y yo dije: “Ahora si él va a entrar a ungirla para muerte, ¿de qué sirve que yo entre a ungirla para vida? Nos estamos confundiendo todos”. “Bueno”, dijo él: “La abuela, las dos abuelas están contendiendo”. Y yo dije: “Bueno, caray, Ud. debiera de dejar que el padre tome la decisión”. Y el padre dijo: “Bueno . . .” El había sido un Católico. El dijo: “Miren, el Reverendo Branham oró por mi bebé”. Y dijo: “Yo creo que si él entra y ora por ella . . . yo digo, permítanle entrar”.
45Así que todos ellos se hicieron para atrás, el doctor me abrió paso, y el muchacho entró conmigo. La mujer estaba inconsciente; yo me arrodillé a orar. Mientras yo estaba allí orando, tan humilde como uno oraría o algún otro lo haría, alguien tocó la puerta, y el muchacho salió para hablar con ellos. Alguien más había llegado. Y otro doctor . . . ellos querían tener una consulta o algo así. Ellos ya la habían desahuciado, así que ellos iban a hacer algo. El muchacho salió.
46Y yo oré como por diez minutos. Yo me levanté y dije: “Señor, no permitas que esa pobrecita madre muera”. Bueno, yo me paré de sobre el piso de donde estaba orando por ella. Y yo me paré y medio me limpié los ojos, (había estado llorando un poco). Empecé a dar la vuelta y a mirar, y vi a la mujer en casa mirando a su bebé, diciendo: “Shhh”, de esta manera. Y ella estaba arreglando las cosas así de esta forma y preparando la cena. Yo la miré por un ratito. ¡Mi hermano, qué sensación! La visión se fue. Yo salí de la puerta medio sonriendo, con mi sobretodo en mi brazo. Allí estaba el padre y todos ellos, el sacerdote, mejor dicho, y los doctores, todos parados en la parte de afuera. Y yo salí, y el esposo dijo: “Reverendo Branham”, dijo: “¿Tiene buenas noticias? Yo dije: “Sí señor, yo te tengo buenas noticias. ASÍ HA DICHO EL SEÑOR: tu esposa se va ir a la casa sana”. Yo dije: “Ahora, ella se pondrá peor”, dije, “antes que la noche termine. Van a ponerle un pulmón de acero sobre ella, debido a que su respiración estará tan débil”. Pero yo dije: “Después de eso, ella va a recobrarse. Y para este mismo tiempo mañana en la noche, tu esposa estará en casa, ASÍ HA DICHO EL SEÑOR”.
47Y la gente empezó. . .él empezó a regocijarse. Y el sacerdote meneó su cabeza y miró al doctor, y el doctor meneó su cabeza, y se fue andando, como que si se estaba volviendo loco. Así que yo los miré a ellos hasta que se fueron de paso, y el padre del muchacho se acercó y dijo: “Mira hijo, ¿qué no hemos tenido suficientes tonterías ya? El dijo: “Mira papá”, dijo: “Yo llevé a mi bebé, mi primer bebé (y tú sabes que es la verdad), al Hermano Branham, y él oró por él no menos de cuatro o cinco veces. Yo lo llevé allá, y nunca sanó. Tenía pies zopos. Y dijo: “Un día iba a ir con alguien más, y mientras estaba sentado en el cuarto, el Hermano Branham me dijo que dentro de veinticuatro horas los pies de mi bebé se enderezarían. Dijo: “Al día siguiente mi esposa y yo brincamos al mismo tiempo y corrimos a la cuna”, y dijo: “Ambos pies estaban tan normales como debieran estar”. Y él dijo: “Si el Hermano Branham dice: ‘ASÍ HA DICHO EL SEÑOR’, que mi esposa va a estar en el hogar en veinticuatro horas, adiós, me voy a mi casa a arreglarla para cuando ella salga. Eso es correcto. Y él se fue; arregló la casa, y en veinticuatro horas ella estaba en el hogar. Ella ha estado allí desde entonces. Eso fue hace dos años.
48Y esta mujer, la abuela de . . . bueno, era la abuela de la niña, la madre de la muchacha, cuando ella le dijo eso a la institución, que por cierto le estaban mandando tanto dinero cada mes para sostener a la gente Judía, cuando ella aceptó sanidad Divina y vieron eso, ellos le cortaron el sostenimiento, y dijeron: “Nosotros no despreciamos al Hermano Branham, nosotros no tenemos nada en contra del hombre, pero nosotros no podemos mezclar sanidad Divina en nuestro programa”.
49Bueno, entonces Ud. está fuera del programa de Dios en ese momento, acuérdese de eso. ¡Yo prefiero ser un fanático al mundo y estar bien ante Dios, que cualquier cosa que yo sé! ¡Sí señor! ¡Eso es correcto! Cuando Dios prueba Sus obras y acciones vindicándolas con señales y prodigios . . . El siempre lo ha hecho, y siempre lo hará. Mientras que haya un mundo siempre habrá un Dios sobrenatural aquí para controlar las cosas. Y siempre tendrá a alguien del cual El pueda echar mano.
50El tiene una Iglesia, en esta noche, compuesta de todo el mundo. Ella tiene muchas cosas al respecto que tienen que ser arregladas. Yo no puedo arreglarlas, ni tampoco pudiera arreglarlas. Yo no sé cómo arreglarlas; ningún hombre puede hacerlo. Pero es el trabajo de Dios el hacerlo; El se encargará de eso. No está en las manos del hombre hacerlo. No importa cuántos programas hechos por el hombre se levanten, cada uno de ellos caerá tan cierto como uno los levante. ¡ Pero Dios mismo establecerá Su programa! Y Su programa es Jesucristo. Hasta donde yo sé, es ser bautizado en Cristo, y ser guiado por el Espíritu Santo, libre de condenación.
51Josué, después que él vio que Dios podía abrir el Mar Rojo, dijo esto: “Eso lo afirma para mí, Dios abrió el Mar Rojo”. Antes que ellos se fueran de Egipto, el Señor, en forma de la gran Columna de Fuego, que estuvo girando sobre Moisés y de los que estaban parados allí, dijo: “Yo enviaré a Mi Ángel delante de ti para guardarte en el camino y te introduzca en el lugar que Yo he preparado. Guárdate delante de El, no le seas rebelde, porque Mi Nombre está en El”. [Exo.23:20-21-Trad.]
52¿Qué no lo pueden ver? ¡Seguro, era Cristo, el Ungido! ‘Mi Nombre está en El”. Josué lo vio a El en forma de un Hombre con Su espada desenvainada. Y nosotros lo vemos hoy en forma de una ofrenda por el pecado, ¡y luego como el Resucitado! ¡Emanuel! ¡Sentado a la diestra de Su majestad en las alturas, haciendo intercesiones y trayendo a suceder cualquier cosa que confesamos que El hizo por nosotros! ¡Aleluya!
53Yo sé que suena duro, suena como fanatismo, pero mucha gente le tiene tanto miedo al fanatismo, que pasan por alto lo genuino. ¿Sabían Uds. que los espantapájaros siempre son puestos alrededor del buen manzano? No hay muchos espantapájaros. ¿Para qué es un espantapájaros? Para espantarlo a uno de lo genuino. ¡Denle la vuelta! Allá muy atrás hay un Espíritu Santo correcto y genuino, creyentes llenos del Espíritu Santo. Hay señales y prodigios y vindicaciones de un Dios sobrenatural, un Rey en el campamento. Eso fue lo que hizo la diferencia entre Israel y Moab; eso fue la diferencia.
54Eso fue la diferencia entre Caín y Abel. Caín era un buen hombre, Abel también. Caín fue un hombre que creyó en Dios, también Abel. Pero Abel tenía una revelación espiritual que sabía que fue sangre, no frutas. Y él le ofreció a Dios un sacrificio más excelente que Caín, el cual Dios recibió.
55Mire esto, hermano, aquí venía Moab tan fundamental a más no poder. El había enseñado cada doctrina fundamental en las Escrituras. Y él edificó sus siete altares, siete sacrificios, siete becerros, siete carneros, el mismo sacrificio que había allá en Israel. Siete altares, siete becerros, siete carneros, hablando figurativamente de la venida del Señor Jesús. Eran tan fundamentales aquí como lo eran allá.
56Bueno, si Dios espera que uno sea solamente un fundamentalista, entonces El no podía condenar a Moab y aceptar a Israel; sería injusto. Caín fue tan fundamental como lo fue Abel. El era un creyente; él edificó una iglesia y adoró, y ofreció sacrificios; se humilló a sí mismo delante de Dios. Si solamente se necesita ser un creyente . . . Ud. dirá: “Bueno, yo soy un creyente”. Bueno, pero si Dios no le ha dado el Espíritu Santo, Ud. no es un creyente todavía. Eso es correcto. Pues Dios está obligado a darle a Ud. el Espíritu Santo. El dijo: “Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el Nombre de Jesucristo para el perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo”. Dios está obligado a hacerlo.
57Pues, ¿para quién es? ¿Para los apóstoles? No señor. Pedro dijo: “Es para vosotros y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”. No importa qué tan lejos sea, es para todo creyente. Oh, los teólogos tratan de cubrir eso con masilla, pero eso no hace ninguna diferencia. El está floreciendo en dondequiera ahora. Amén. Yo estoy tan contento por el Señor Jesús y por Su pueblo.
58¿Qué es lo que estoy tratando de hacer? Tratando de hacerlos ver a Uds. en dónde están. Si tan sólo pudieran lograr abrir sus ojos, y mirar más allá de donde están parados, la enfermedad desaparecería de Uds., como una bola de nieve en una estufa caliente en el tiempo del verano, las enfermedades y lo demás, porque Cristo lo prometió. Es Su promesa.
59Ahora, miren cuando este Ángel estaba girando sobre ellos en una señal de una Columna de Fuego. Eso fue en la noche, en el día parecía una nube blanca girando sobre ellos. Y cuando ellos estaban debajo de esto, El dijo: “Ahora, lo voy a enviar delante de Uds.” El dijo: “Ahora, Yo les he dado Palestina, toda es suya. Simplemente entren y poséanla; eso es todo lo que tienen que hacer”.
60Bueno, ellos aquí empezaron. Dios los estaba bendiciendo y les estaba dando grandísimos gozos y grandes avivamientos y demás, mientras iban. Y ellos llegaron hasta allá, y por causa que vieron que todo estaba ocupado con fuerte oposición, ellos se asustaron. Dios dijo: “¿Hasta cuándo os soportaré?” El dijo: “Moisés, hazte a un lado, y mataré a cada uno de ellos”.
61Díganme si no es un cuadro de la iglesia Pentecostal hoy. Dijo: “Después de tantos milagros que Yo hice delante de ellos, y se los mostré en presencia del incrédulo, probando que Yo los llamé. Y Yo hice estos milagros, y aún ellos no me creen”. ¡Qué reproche para la iglesia! “He hecho muchas cosas, he sanado a los enfermos, a los cojos, a los ciegos, he resucitado a los muertos, he hecho milagros, Yo he hecho todo esto por todo el país, y con todo, ellos no me creen. Yo les he dado el Espíritu Santo, los he traído al pacto”. ¿Lo hizo con Israel? Claro, a través del Mar Rojo, el bautismo, y todo; les dio gozo y contentamiento, hizo milagros y los alimentó. Aun así no creyeron Y El dijo: “Hay algo sólo un poquito más allá”. “Oh, estamos satisfechos de pertenecer a la iglesia. Conque vayamos a la iglesia, nos suponemos que está bien.
62Pero aquí vinieron Josué y Caleb de regreso, y dijeron: “¡La tierra es real! Aquí está la evidencia”. ¡Alabado sea Dios! “Aquí está la evidencia que la promesa de Dios es verdadera. Nosotros tenemos la evidencia aquí para probarlo”. Ellos dijeron: “Bueno”, los otros dijeron: “Uds. no pueden hacerlo. Uds. no pueden hacerlo. Uds. le están mezclando mucho fanatismo en ello. Simplemente no podemos, oh, si lo hacemos, todas nuestras congregaciones se van a desintegrar, van a hacer esto . . .”
63Vaya, si esa no es la misma queja vieja hoy día. Eso es cierto. “Oh, nunca funcionará, les diré que no lo podrán hacer funcionar”. ¡No! Nosotros no podemos hacerlo funcionar, pero el que dijo que funcionaría, es capaz de hacerlo funcionar. Si El pudiera alguna vez tomar a la gente lo suficiente debajo de Su control, estando tan sometida a El al grado que El lo puede hacer, entonces yo diré que Dios lo hará. Nosotros tenemos la evidencia hoy que Jesucristo, el Hijo de Dios, se levantó de los muertos, y es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Y vamos en dirección del milenio. ¡Aleluya! ¡Cómo le alabo! ¡Vamos a entrar uno de estos días! ¡El Príncipe del ejército del Señor viene, el Señor Jesucristo nos llevará al otro lado!
64Josué, el salvador; Moisés un tipo de la organización eclesiástica, quien trajo la ley y demás, pero falló. Pues, ¿cómo falló? Glorificándose a sí mismo, en lugar de glorificar a Dios. ¿Es correcto eso? Así también la iglesia está tratando de ver quién puede edificar la iglesia más grande, o quién puede conseguir el grupo que se viste mejor, a ver quién puede conseguir al alcalde de la cuidad y a todas las celebridades que vayan a la iglesia. De eso se trata el programa hoy día. Como dijeron los Bautistas: “Un millón más en el ‘54”. A mí no me importa, ¿un millón más de qué? Eso es, un millón más de gente que se une a la iglesia. Ud. aún no tiene nada. ¡Yo prefiero tener uno lleno con el Espíritu Santo, lleno con el poder de Dios, que miles de millares de gente que se une a la iglesia! Yo prefiero tener a uno que esté vivo con Dios, que creerá.
65No es cuántos podemos conseguir para que se unan a la iglesia, es cuántos podemos conseguir que entren en Cristo Jesús, que crean y que se sometan ellos mismos; y que encuentren su posición y se paren como la Roca de la Eternidad en el puesto del deber, y listos. Oh, yo espero que Dios los aquiete a todos en esta noche, y simplemente les deje saber qué hacer, en esta gran crisis. ¡Estamos en Cades-barnea! Nosotros hubiéramos. . .
66Miren. La razón que ellos la rehusaron. . . Ellos viajaron cuarenta años más en el desierto porque la rehusaron. ¿Qué es lo que ha mantenido todas estas cosas. . .? Yo creo que la venida de Cristo...Está en mi corazón, más vale que lo diga, la venida de Cristo es pasada de tiempo, es pasada de tiempo. Uds. dirán: “Predicador, ¿de qué estás hablando?” ¡De la Biblia! “Como fue en los días de Noé, así también será en la venida del Hijo del Hombre”.
67En los días de Noé, Dios fue paciente, no queriendo que ninguno pereciera. Dios es paciente. Su venida es pasada de tiempo. Hubiéramos entrado al milenio hace cuarenta años, si el pueblo se hubiera sometido a Dios. Pero en lugar de esto, ellos se echaron para atrás y se organizaron y se ataron, (aun los Pentecostales y todos los demás) debajo del sistema viejo. Dijeron: “Tendremos una iglesia, nos vamos a unir a la iglesia, y veremos si podemos conseguir más miembros que ellos”.
68Y uno se levantó del grupo y dijo: “Saben Uds., yo no creo que Jesús viene en un caballo blanco, El viene en una nube blanca”. El va allá y forma una organización, y mete a unos cuantos en ella. Uno dice: “Saben Uds., yo creo que debiéramos de ser bautizados de esta forma”. Así que él se hace una organización. El otro dice: “Yo creo que debiéramos de ser bautizados hacia adelante”. El se hace una organización.
69¡Es el mismo sistema viejo y mundano! Pero Dios, en estos últimos días, ¡ está llamando para salir del caos, fuera de en medio de todo eso! El hombre no puede hacerlo y nunca lo hará; pero Cristo mismo vendrá y llamará. Entonces cruzaremos el Jordán. Cruzaremos el Jordán.
70Ahora fíjense en ellos, allí estaban, asentados en el desierto. Aquí estaba la evidencia de regreso. ¿Por qué pensó él que podían hacerlo? Pues, Moisés dijo . . . mejor dicho, Dios le dijo a Moisés desde la Columna de Fuego, le dijo: “Ahora miren, Yo les doy Palestina, es de Uds.; Yo se la di a vuestro padre Abraham. Y Yo le dije a él que todos Uds. morarían allá”. Y quiero que se fijen en otra cosa, cuántas generaciones se necesitaron para salir. Cuarenta, o sea cincuenta años es considerada una generación en la Biblia. Cuatrocientos años, eso viene a hacer ocho generaciones.
71Fíjense, entonces cuando menos pensaron, ellos, o sea, Moisés salió y ellos mismos retrocedieron, se fueron por otros cuarenta años. Ellos se acercaron a Palestina, fueron otros cuarenta años. Diez generaciones, significando diez tribus, y las medias tribus, por supuesto, para dividir el tiempo, para tomarla. Cómo es que ellos, perfectamente, cumplieron cada Palabra por inspiración; no hay ni una Palabra que no sea inspirada en la Biblia de Génesis a Apocalipsis.
72Entonces llegaron a Cades, en donde podían ser juzgados. Ahora, la iglesia llegó a Cades, donde ellos podían ser juzgados. Y entonces las iglesias, estando todas establecidas y en un concilio, dijeron hace algunos años: “¿Podríamos considerar este Bautismo del Espíritu Santo? ¿Podríamos considerar a los dones del Espíritu regresando a la iglesia? Les diremos lo que eso haría, estando nuestros documentos trazados de esta manera, no podemos dar un paso hacia eso”. El otro dijo: “No lo podemos recibir”. Otros dijeron: “No podemos recibirlo”.
73Pero hubo algunas personas que dijeron, o mejor dicho, que fueron a la Tierra Prometida y regresaron con la evidencia de ella, que la sanidad era correcta, que el Espíritu Santo es correcto, que los poderes de Dios son correctos. Y que la misma Tierra Prometida que se nos ha prometido es correcta. Sí, señor.
74Ahora, cuando Josué estaba allá, caminando alrededor después de que cruzó el Jordán, entonces él empezó a comer del fruto de la tierra. Me puedo imaginar a Josué en esa mañana, después de haber tenido esta gran visión del Señor diciendo: “Yo estaré contigo. Así como estuve con Moisés, estaré contigo”. Lo llamó una noche, y le dijo: “Ahora, mira Josué”, El le había dado una visión, y le dijo: “Ahora, Mi siervo Moisés ha muerto. Levántate y pasa este Jordán, tú y todo el ejército de Israel. Y Jehová tu Dios estará contigo. Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida. Como estuve con Moisés, estaré contigo. Solamente que seas valiente, y no te desanimes; simplemente sigue adelante, Yo estaré contigo. Todo lugar que pisare la planta de vuestro pie, será vuestra posesión.
75Huellas significan posesión, mi hermano. Lo que la Iglesia necesita en esta noche son algunas huellas más, acá en esta tierra. No se queden mucho tiempo alrededor del Jordán, salgamos y veamos qué es lo que tenemos. Muy bien.
76Cada vez que él hacía una huella, cada vez que él colocaba su pie, era una posesión. Yo puedo ver a Josué, después que tuvo la visión; él dijo: “Ahora reúnan a todo Israel y párense al lado del Jordán. Santifíquense, laven vuestras ropas, y vengan a la ribera en la mañana, y yo les mostraré lo que es la gloria de Dios”. Amén. El tuvo una visión. Dios le dijo en Su Palabra, la Palabra dijo: “Yo les he dado la tierra. Es vuestra. Es vuestra posesión”.
77Ahora, ¿por qué no fue él allá y sacó a todos los Filisteos y demás? Y yo diría así: “Por favor”, Uds. tienen que hacer algo también. Dios no hace nada a la fuerza. Uds. tienen que creerlo; Uds. tienen que pelear. Como Peter Cartwright le dijo al borracho aquel día. Muchos de Uds. han leído de él; dijo: “¿Qué vas a hacer aquí?” Dijo: “Voy a tener una reunión”. Dijo: “¿Quién te dijo?” Dijo: “El Señor”. Dijo: “Tienes que vencerme primero”. Dijo: “Bueno, si eso es lo que tengo que hacer ahora mismo, está bien”. Se quitó su abrigo, y lo golpeó; se subió arriba de él, le dio duro en la cara, y dijo: “Yo debo luchar si voy a reinar, aumenta mi ánimo, Señor”. Golpeó al tipo, y le dijo: “¿Ya?” Dijo: “Sí”. Le dio la mano; él regresó y fue salvo.
78Eso es lo que necesitamos hacer. ¡Uno tiene que pelear, no con su puño, sino con el poder de Dios, con su testimonio! Así es como uno vence, por medio de la Sangre del Cordero y su testimonio. Dígale al diablo que él no tiene ninguna atadura sobre Ud. “Tú me pusiste esta enfermedad, pero Cristo me libró de ella. El me prometió esto a mí”.
79Ahora miren, El dijo: “Yo les enviaré una señal; habrá una Columna de Fuego que los conducirá por todo el camino. Uds. únicamente síganla; Ella los llevará”. Eso es correcto. Y ellos llegaron ahí, y sucede que la Columna de Fuego había llegado a ser un Hombre. El dijo: “Yo soy el Príncipe del ejército de Jehová”. Dijo: “Hemos llegado hasta aquí, ahora hay que seguir adelante”.
80Ahora, allí estaba toda esa gran tierra delante de ellos. Todos eran militares. Y ahora el Príncipe del ejército de Jehová, era un militar también. Así que El dijo: “Ahora Josué, no temas; Yo estaré contigo y nadie podrá hacerte frente todos los días de tu vida”. ¡Oh, Señor!, dijo Josué: “Ahora vamos a ver cómo se ve la tierra”.
81Entonces él envió algunos espías. Ellos fueron y Rahab la ramera los escondió durante la noche. Yo quiero que se fijen en otra cosa, noten lo que ocurrió cuando ellos estaban allá, en la casa de Rahab la ramera. Rahab la ramera los escondió debajo del lino en el terrado, y sacó a los hombres fuera de las puertas, y ellos regresaron y dijeron: “Miren”. Dijeron: . . . Ahora, fíjense cómo Dios se está moviendo. Ellos están llevándole esta palabra de aliento a Josué. Dijo: “Toda la tierra desmaya por causa de ti”. Dijo: “Hemos oído lo que Jehová ha hecho por Uds.” Amén. A mí me gusta eso. No se preocupen, Dios tiene un buen tiempo por venir en el futuro.
82“Todo el país tiene miedo de Uds., al oír que Jehová secó el Mar Rojo, y les permitió cruzar; ahogó el ejército de Faraón; los alimentó con maná en el desierto, y levantó la serpiente de bronce para expiación. El hizo todo esto por Uds. Y yo sé como Uds. destruyeron a Og y a los otros reyes. Yo vi lo que Uds. hicieron, los destruyeron completamente. Y cuando nosotros oímos esto, y que Uds. venían en nuestra dirección, simplemente desmayamos. No hay más aliento en ninguno”.
83Cuando ellos regresaron y le contaron eso a Josué, me lo puedo imaginar revolviendo la espada en el aire y diciendo: “¡Gloria a Dios, El va delante de nosotros! Amén. ¿Qué los hizo desmayar? ¿Qué los hizo tan débiles cuando ellos eran más grandes? “¡Qué cosa!”, dijeron ellos: “Parecíamos como langostas al lado de ellos”. ¿Cómo podían ellos desmayar? Ellos estaban fortificados detrás de grandes muros, con grandes hondas y rocas y todo, lanzas, y todo. Les excedían en número por millares de millares. Ciertamente que ellos podían, pues estaban todos unidos. “¿Por qué no podemos hacer correr a ese grupo, a ese puñado de hombrecitos despreciables con hoces viejas para pelear? Y ni aun tan siquiera son militares, la única cosa que son, caminando con esas viejas sandalias puestas, no son guerreros, ellos son unos moradores de tiendas y fanáticos y aleluyas. Bueno, ¿Por qué no podemos?. . .allí parados en la ribera gritando y clamando, trayendo desgracia. Bueno, ¿por qué no podemos armarnos e ir en contra ellos?”
84Pero no había nada en sus corazones. ¿Por qué? Dios dijo: “Yo enviaré Mi temor delante de Uds.” Amén. Ahí está. “Yo enviaré Mi temor delante, pues Uds. son Mi pueblo, Mi pueblo con pacto. Yo los llamé por elección; Yo los he escogido. Yo los he puesto en el Cuerpo y están circuncidados. Ahora, Uds. son creyentes, y Uds. sigan adelante. Yo estoy con Uds.; todo les pertenece.
85Ahora, comparemos eso hoy, de cómo Palestina le pertenecía a Israel. Esa era su morada. ¿Lo ven? Esa era la morada en donde Israel habitaría. ¡ESTE CUERPO ES SUYO! Dios se lo dio a Ud. ¡Es su lugar de morada! ¡Dios quiso que Ud. lo tuviera! Pero el diablo ha entrado: cáncer, tuberculosis, enfermedades. Ud. dice: “Yo lo sacaré. Yo haré esto, y haré aquello”. Pero, ¿saben qué? Algo ha acontecido. Esa Columna de Fuego ha venido entre nosotros, el Príncipe del ejército de Jehová. ¡Y todo diablo que tiene a la gente atada en esta noche está muerto de miedo! ¡Seguro que está! ¡Está desmayando! ¿Por qué? Ellos oyen . . . ¿Por qué-por qué desmayaron estos Filisteos y demás? ¿Por qué desmayó Jericó? Por causa que la gente que tenía la promesa, que venía en camino, estaba por llegar. ¡Amén!
86La gente que tiene la promesa, la gente del pacto, la gente de la promesa que está en Cristo Jesús, aun tiene una promesa en los últimos días: ¡Que Dios levantará este cuerpo y lo hará perfecto! ¡Y nosotros tenemos los atributos de El ahora! ¡Así que ellos tienen miedo! ¡Su padre, el diablo ha sido derrotado en el Calvario! ¡Y el Príncipe del ejército de Jehová ha entrado en la forma del Espíritu Santo! Fe en el Padre, fe en el Hijo, Fe en el Espíritu Santo, los tres en Uno; Los demonios temblarán, y los pecadores despertarán; Fe en Jehová sacudirá cualquier cosa.
87¡Aleluya! ¡Los diablos se están marchando! A causa de que Jesucristo el Comandante dijo: “En Mi Nombre echarán fuera demonios”. Ellos fallaron en recibirlo hace cuarenta años, ¡pero nosotros estamos entrando ahora, poseyendo la Tierra! La misma Columna de Fuego, el Comandante va guiando el ejército de Jehová. ¡Es la Tierra de Uds.! ¡Dios prometió prosperar la salud de Uds.! ¡El les dio ese cuerpo a Uds.! ¡Es suyo por herencia! ¡El diablo está tratando de tomar control de él! ¡El no tiene la autoridad para hacerlo! El está temblando en esta noche. ¡Aleluya! El gran poder de Dios está remolineando en el edificio, y Satanás está temblando. ¡Oh, qué si tan sólo tuvieran fe! Su corazón está casi desfalleciendo, ha desmayado dentro de él. “¡Oh!”, Ud. dirá: “Bueno, el doctor dijo que yo...” Sí, pero ellos se dan cuenta que el ejército de Jehová está entrando ahora. Eso es correcto. No importa qué tan alto lo ha amurallado, pueda que él lo haya amurallado fuera del alcance del doctor, pero no lo ha amurallado fuera del alcance de Dios. Pueda que él, para la ciencia médica, sea un gran fanfarrón, más para Dios no es un gran fanfarrón. ¡Aleluya!
88Josué, el salvador. Josué significa salvador. El está entrando. No se turben, ¡crean! El está aquí esta noche para tomar control. Amén. Cómo me encanta eso. Yo creo que la Columna de Fuego está con nosotros en esta noche. El Príncipe del ejército de Jehová está aquí en esta noche. La espada está desenvainada. Pueda que él le tenga miedo a esa señal médica, mejor dicho, pueda que no le tema, debido a que ellos no han podido por medio . . . están tratando duramente, y yo espero que lo consigan, ese algo para curar el cáncer, algo con qué hacer estas cosas. Pero hasta ahora el diablo cree que él les está jugando una. Pero cuando la espada de Cristo baje, él no podrá resistir eso. Al cortar, El va a soltar cada cáncer; El levantará a los ciegos y a los afligidos. El lo está haciendo en todas partes.
89Y El está aquí en esta noche; es el gran sobrenatural Señor Jesucristo, el gran Yo Soy, el gran Alfa, Omega, el Principio y el Fin. ¿Por qué? ¡La Tierra nos pertenece a nosotros! “Todos los que a Mí vienen, Yo les daré Vida Eterna, y los resucitaré en el día postrero”. [Jn. 6:37-40-Trad.] ¡Amén! Nosotros tenemos la evidencia de ello aquí mismo. Gente que estaba postrada la semana pasada, moribundos, que la clínica Mayo y demás, los había desahuciado, para nunca recuperarse; realmente no supo qué hacer con ellos. Y, en esta noche, ellos están perfectamente normales y sanos. Es la evidencia. ¡La Tierra es nuestra! ¡Aleluya! ¡TOMÉMOSLA! ¡Amén! ¡Tomemos control! ¡Dios nos la prometió a nosotros! ¡Les pertenece a Uds.! ¡Me pertenece a mí! ¡Es su posesión, si Uds. sacan la espada! Esta es la hora. ¡Entren y derrumben los muros! ¡Aleluya! La lucha sigue, oh soldados Cristianos, Cara a cara en orden firme, Con la armadura destellante, y la bandera desplegando, El bien y el mal entran en combate hoy; La lucha sigue, mas no os canséis, Fortaleceos y en Su fuerza sostenernos firmes; Si Dios está por nosotros, Su gloria sobre nosotros, Cantaremos por fin el canto del vencedor. Tenemos qué, vamos en camino a la Tierra Prometida. El Resucitado Señor Jesucristo está aquí ahora. ¿Lo creen?
90Oh Señor Jesús, Hijo de Dios, el Gran Josué a la iglesia Gentil, para guiarnos fuera de este caos del desierto. Pues estos pequeños peregrinos errantes están viajando a través del desierto, Señor, de arriba abajo, de ida y vuelta, a causa de los líderes que les han robado del pan de los hijos. ¡Oh Josué, Josué, el Señor Jesús, El Yo Soy, entra a la escena con fe dominante! Toma posesión en esta noche de cada persona enferma aquí. Si hay un pecador, toma posesión de él; sacúdelo y déjale saber que estamos cerca del Jordán.
91¡Oh Dios, uno de estos días Tú juntarás a todos Tus hijos, y los santificarás a través de Tu Sangre! ¡Los traerás a la orilla de la ribera para ver la Tierra, para ser transformados en un abrir y cerrar de ojos, y cruzar el Jordán! Estamos esperando esa hora. Padre, oramos en esta noche que Tú envíes a Jesús, y que El pueda venir a esta audiencia ahora y haga eso que El dijo que haría, y sane a los enfermos y a los afligidos. Porque lo pedimos en Su Nombre. Amén.
92Tengan fe en Dios. Yo les digo a Uds. mi querido hermano, mi hermana, que el Señor Jesucristo el Hijo del Dios viviente, nunca falla. El no puede fallar. ¿A qué es lo que tenemos que mirar en esta noche? Tenemos un Líder en esta noche, es el segundo Josué. No es otro sino el mismo Señor Jesús, el Príncipe del ejército de Jehová. El está con Su pueblo. El está aquí con poder. El está trayendo la evidencia a la Iglesia, probando que El es un sanador. El está probando la evidencia a través de Su pueblo. El les da el bautismo del Espíritu Santo. El desciende y permite que Su fotografía se le tome con nosotros.
93El está haciendo todo lo que está de Su parte para mostrarles que no se unan con los Metodistas, los Bautistas, o con los Pentecostales, o con el Tabernáculo Branham, sino que se unan con el Señor Jesucristo, y crean en El. No importa a qué iglesia vayan, eso no tiene nada que ver con ello, es su corazón con Dios, lo que Dios ve. Eso es correcto. Creer en El como el Resucitado Señor Jesús sobrenatural.
94¿Hay un pecador aquí que se pondría de pie y diga: “Bueno, yo mismo quiero ahora unirme a esas filas creyendo en el Señor Jesucristo?” Póngase de pie. Si hay un pecador aquí que le gustaría unirse con el Señor Jesucristo y ser un creyente, póngase Ud. de pie. Se le pide que lo haga. Que el Señor Jesús . . . pueda que no haya un pecador en la audiencia hasta donde yo sé. Eso no sé. Pero Jesucristo sí sabe.
95La señora allí con ese chal blanco, sentada aquí abajo, Dios la acaba de sanar ahora mismo de su artritis. Póngase de pie. Se ha ido, ¿no es cierto? Si es cierto, indíquelo con su mano. Esos dolores de artritis se han ido, ¿no es cierto? El Señor Jesucristo la ha sanado. Ud. está sana.
96Esa señora sentada allá atrás con un problema femenino, mirando por arriba del hombro de ese hombre, la que está sentada allá atrás al lado de la señora con el abrigo rojo, con un . . . ella tiene un problema femenino; Sí, es Ud. señora, póngase de pie. La señora allí, con el sombrero café. Ud. ha tenido un problema femenino, ¿no es cierto, señora? Ud. no tiene tarjeta de oración, ¿verdad? ¿No tiene tarjeta de oración? Sí tiene, muy bien, Ud. no la necesita, Ud se va ir a casa sana, eso es correcto. Dios la bendiga. Ud. ha tenido un agotamiento a raíz de ese problema femenino, ¿no es cierto? Es un absceso, eso es lo que era. Tenía dolores en su lado, agotamiento a raíz de ello, ¿no es cierto? Indíquelo con su mano si eso es correcto. ¿Ve? Ya no lo va a tener más, Jesucristo la ha sanado.
97Yo veo ese Ángel del Señor parado al lado en donde está esa señora. Es una mujer corpulenta; ella tiene un suéter así como rojo. Ella ha estado sufriendo de un problema nervioso. Ella está ahí sentada pidiendo ser liberada. ¿No es cierto, señora? Si es, indíquelo con su mano. Ud. está liberada ahora; puede irse a casa. Jesucristo la ha sanado. Jesucristo de ayer, es el mismo hoy.
98Joven, sentado allí, pon tu mano sobre el hombro de ese muchacho que está sentado a tu lado, dile que vaya a comer su cena. El tenía problemas del estómago; ha sido sanado ahora. Dios te bendiga, joven. Vete a casa y serás sano. ¿Amas tú al Señor Jesús? ¿Verdad? ¿Crees que eres sano? Lo eres. Ponte de pie sólo por un momento como para un testimonio. Ahora vete a casa. Tú has estado todo nervioso y todo agitado y todo; te vas a ir a casa a aliviarte. Dios te bendiga.
99Una señora sentada. . .Ese individuo allá atrás tiene sinusitis, allí detrás de Ud. ¿Cree que el Señor Jesús lo sana? ¿Lo cree, señor? ¿Cree Ud. que El lo sana? Dios le bendiga, su fe lo ha sanado. Ponga su mano sobre la señora que está a su lado allí, pues ella está sufriendo de una rotura. Ella quiere sanar también. Dios la bendiga, señora. ¿Cree Ud. que va a sanar también? Dios le bendiga. Ud. puede recibir lo que ha pedido.
100El pequeño que está allí a su lado, tiene problemas del riñón. ¿Quieres sanar, hijo? Ponte de pie y acepta al Señor Jesucristo. ¿Crees tú que estás sano? Lo estás. Dios te bendiga; se ha ido de ti. 101 ¡El Josué, el Ángel del Señor, que condujo a Israel, es el Señor Jesucristo! ¡ El está aquí en Su poder y resurrección! ¡Uds. no necesitan una fila de oración, lo que Uds. necesitan es fe! ¿Lo creen? ¡Si lo creen, pónganse de pie ahora mismo y acepten su sanidad y váyanse a casa sanos, cada uno de Uds., en el Nombre del Señor Jesucristo! ¡Regocíjense, denle alabanza y gloria! ¡Alábenle a El por haberlos sanado! ¡Si lo creen, indíquenlo con sus manos! Levántese, señor, Ud. no puede mejorarse sentado allí. Todos, ¡levántense y denle gloria a Dios! ¡Aleluya! ¡Padre, en el Nombre de Cristo, sana a cada persona enferma!