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~ POSICION EN CRISTO ~
1Pueden sentarse. Y les doy muchas gracias por su cooperación. Estos halagos que el Hermano Joseph, mi amigo y hermano acaba de hacer, es que él–él me ama, esa es la razón que él dice estas cosas que...Lo siento que se nos hizo tarde. Yo dije anoche que estaríamos aquí a las tres, pero pienso que algo sucedió. Cuando yo llegué aquí, me dijeron que iban a llegar un poquito tarde.
2Yo los escuché anunciar que van a repartir las tarjetas a las seis, y para el otro servicio, a las siete. Así que va a ser una tarde ocupada, me apresuraré con mi porción del servicio. Muchos de Uds. tienen que regresar a sus hogares, tal vez para comer, o para algo. Y pueda que algunos quieran ir a casa, y pueda que algunos se queden, y demás, pero a lo que el Señor los guíe hacer...
3[El Hermano Joseph dice: “Hermano Branham, si Ud. preferiría el servicio a las dos y media y a la gente le gustaría también, podemos tenerlo a las dos y media, creo yo”.–Ed.] Bueno, eso probablemente sería bueno, en la tarde entonces, el domingo en la tarde. Sí, el próximo domingo por la tarde ellos lo estarán anunciando para las dos y media, estemos un poquito temprano, dijo el Hermano Joseph. Lo hace un poquito difícil cuando uno tiene, Uds. saben, uno tiene que apresurarse.
4Ahora, yo estaba pensando cuando venía para acá...Uds. saben lo que hace un predicador, cuando uno llega a alguna parte, y dice: “Bueno, mire...” Cuando uno va a hablar: “Bueno, yo voy a hablar sobre un cierto tema”. Y cuando uno llega allí, el Señor dice: “Ese no es”. Así que uno empieza de nuevo.
5Yo estaba sentado allá atrás, e iba a hablar sobre: “Las Promesas Infalibles de Dios”. Y yo estaba sentado allá atrás, y continuaba pensando: “Bueno, eso me tomaría una hora y media”. Y yo dije...El Señor me dijo que era mejor no hacer eso.
6Así que sólo voy a abrir aquí en la Escritura por un ratito, y enseñar por unos cuantos minutos, si el Señor lo permite. Ahora, recuerden el servicio en esta noche. Yo quiero terminar rápido, en los siguientes veinte minutos, si puedo, treinta. Pues eso les dará oportunidad a Uds. de ir a casa y regresar, y yo tengo que tener un momentito conmigo mismo, si vamos a tener servicios de sanidad en esta noche.
7El Hermano Joseph estaba haciendo mención hace unos cuantos momentos, de ese Angel del Señor...Mañana ellos tendrán muchas de esas fotografías aquí que fueron tomadas de El, y algunos de los libros, para aquellos quienes no los tienen. No los vendemos en domingo, o nada. Y solamente nosotros...Yo los compro con un descuento de cuarenta porciento. Y el Señor Woods y el Señor Beeler sentados aquí, mis agentes para estas cosas, ellos se encargarán de ellos, y tendrán un estante, o algo, el lunes. Si a alguno le gustaría obtener una de esas fotografías, bueno, Ud. puede obtener una, muchas, o tantas como Ud. quiera.
8Ahora, a la noche es el servicio de sanidad, así que, estén seguros de venir temprano, a las seis para recibir su–su número. Ellos...Nosotros los llamamos por número; repartimos tarjetas nuevas cada día, porque gente nueva está viniendo. Y si nosotros las repartimos todas al mismo tiempo, ellas no tendrán oportunidad. Y muchos de Uds. saben las reglas de la campaña. Nosotros procuramos hacerlo tan honesto y verdadero delante de Dios, como podemos hacerlo.
9Y así que esa es la manera mejor que pudimos encontrar, que cada día, todos...Si uno reparte todas las tarjetas cuando Uds. vienen primero, entonces alguien viene al segundo día y ellos no tienen una oportunidad. Y si uno...Uno tiene que repartirlas cada día–cada día, nuevamente. Y si uno las reparte a los ministros, lo cual intentamos por un tiempo, quizás ellos le daban a algún extraño una tarjeta y luego quizás a uno de su gente ellos no podían meterla en la línea. Y así que, así es, eso causa resentimientos. 10 Y nosotros–nosotros lo hemos solucionado a través de todos estos ocho años de viajar, hasta que nos dimos cuenta que quizás, dándolas y repartiéndolas cada día nosotros mismos, y repartiéndolas a la gente un poquito antes que el servicio empiece...Y podemos llamarlos, en donde sea que el Señor ponga en nuestro corazón llamar.
11Ahora, ¿a cuántos les gusta la escuela dominical? Yo creo que a todos nos gusta, a mí me gusta la escuela dominical. Así que tendremos unos cuantos momentos de escuela dominical, me quitaré mi reloj y lo pondré aquí, para que no me extienda mucho. Y ahora abramos en el Nuevo Testamento, en el Libro de Efesios para sólo unas cuantas palabras de exhortación de nuestro Señor Jesús. Y le damos a El alabanza por Su Palabra. ...la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.
12Dios en Sus grandes y maravillosas promesas, que son tan infalibles, y lo son más–más aún que los mismos cielos y la tierra. Porque los cielos y la tierra pasarán, mas la Palabra de Dios nunca fallará. Tiene que ser.
13La cosa principal, es si nosotros podemos encontrar a qué porción del tiempo de nuestra vida pertenece la Palabra de Dios. Dios señala tiempos, y límites de tiempo, y luego todo obra para ese tiempo. Muchos de ellos, antes de la venida del Señor Jesús, tenían muchas cosas falsas que se levantaron y dijeron: “Este es el Mesías, y este es...” Muchas cosas falsas sucedieron de acuerdo a las Escrituras, un poco antes de la venida del Señor Jesús. Y la gente intenta hacerlo ella misma; ella procura hacer que la Palabra de Dios cuadre con su programa. Pero eso Uds. lo tienen al revés. Uds. tienen que cuadrar con el programa de Dios. Eso...Encontramos que eso es la verdad. Ahora, en el...Moisés, cuando él estaba ahí, sabiendo que Dios había hecho una promesa, que El iba a libertar a los hijos de Israel. Bueno, Moisés, sabiendo que él había sido llamado para ese propósito...
14Ahora, cuando Ud. tiene un llamamiento de Dios, eso no significa que Ud. nada más sale, y está haciendo la voluntad de Dios. Ud. tiene que buscar la voluntad de Dios, y el tiempo de Dios para hacerlo. Moisés pensó: “Bueno, los hijos de Israel entenderán ahora, que yo soy su libertador”. Así que él salió a hacerlo así y él mató a un hombre. Y él se dio cuenta que eso...Los hijos de Israel no entendieron.
15Entonces Moisés perdió todas sus esperanzas y todo el–el poder que él tenía, pensando que la libertad no era para los hijos de Israel. El había perdido todos los pensamientos de libertad, hasta que Dios lo encontró a él un día, en la zarza ardiendo. Y luego, cuando la sazón de Dios vino exactamente, entonces El– El le reveló a Moisés Su plan.
16Ahora, esa fue la razón que a Moisés se le había olvidado respecto a la liberación, la promesa de Dios que él los libertaría a ellos, pero a Dios no se le había olvidado Su promesa. Moisés intentó por sí mismo y falló. Eso es lo que la iglesia ha hecho muchas veces. Nosotros hemos intentado por nosotros mismos de hacer cosas, cuando fallamos de encontrar el elemento del tiempo de Dios.
17Dios tiene un tiempo para todas las cosas. El tiene un tiempo en el que El tiene...Nosotros plantamos maíz. Tenemos un tiempo en el que aramos el maizal. Luego al tiempo, cosechamos el maíz. Las lluvias de primavera vienen, la sequía durante el verano, las lluvias del otoño, la nieve. Uno no puede nada más decir: “Yo planto mi trigo hoy y mañana, y salgo y lo cosecho”.
18Dios tiene tiempos por sazones. El tiene sazones para Su Palabra. Y tiene tiempos cuando el...En la Escritura aquí en donde lo dijo: “Y la Presencia del Señor estaba allí para sanar a los enfermos”. Eso es cuando Jesús estaba también ministrando. La Presencia del Señor estaba allí para sanar a los enfermos. Quizás en otros tiempos la Presencia del Señor no estaba allí para sanar a los enfermos. Y nos damos cuenta que Dios obra todo por sazón. Y ahora, cuando Moisés, lo que él falló en encontrar, fue el–el límite del tiempo de Dios.
19Entonces cuando Dios mismo se reveló a él en la zarza ardiendo, él se dio cuenta entonces que la misma cosa que estaba en la zarza ardiendo, era la cosa que a él le faltaba. Y yo creo que eso es lo que nos pasa a nosotros hoy, que muchas veces tratamos de hacer el programa nosotros mismos y fallamos de recibir lo que estaba en la zarza ardiendo, la revelación directa de la voluntad y del tiempo de Dios. ¿Qué bien le haría a Ud. plantar aquí algo de maíz hoy? Se pudriría. Sería...Nada sucede. Si llegara a brotar, el clima frío mataría el germen. ¿Ven? No funcionaría. Tenemos que tener la sazón para ello.
20Así que cuando–cuando Moisés se dio cuenta, de la verdadera voluntad directa de Dios y del tiempo de Dios, y de la revelación de cómo hacer todo, ¡ahora sí, intenten apartarlo de Egipto! El regresó a Egipto tan pronto como pudo, porque él sabía que Dios había prometido liberación, y que el tiempo de liberación había llegado. Porque eso era directamente...
21Ahora, Moisés primero estaba mirando a la Palabra. La Palabra de Dios les había prometido a ellos liberación. El sabía que el tiempo estaba cerca. Ahora, él tenía que tener un contacto directo con Dios para saber cómo y cuándo hacerlo.
22Ahora, nosotros como–como pueblo del Evangelio Completo, yo pienso que hemos hecho muchos errores al mirar en la Palabra, y decir: “Dios dijo esto”. Y fallamos en encontrar la revelación directa para nuestra vida que cuadre en ese programa. Cuando encontremos eso, entonces tiene que suceder. Y yo pienso que allí es en donde se ha fallado. Muchas veces la gente sale y ve a un evangelista, como por ejemplo a nuestro Hermano Billy Graham. ¿Qué bien me haría a mí intentar ser como Billy Graham? Yo no lo pudiera hacer si tuviera que hacerlo. Yo tengo un ministerio del cual tengo que cuidar. Y el hombre que sigue tiene su ministerio, y cada uno tiene un ministerio. Aun hasta la ama de casa tiene un ministerio, de ministrar la Palabra de Dios.
23Ahora, si yo intentara imitar al Señor Graham, yo estaría en dificultades de inmediato, porque él es inteligente, listo, instruido, un verdadero predicador. Bueno, yo no lo soy. Bueno, quizás si el Señor Graham intentara imitarme, él estaría en dificultades también.
24Así que ahí está. Así que no podemos hacer eso. Tenemos que hacer lo que Dios nos ha revelado a nosotros hacer. El Hermano Graham está haciendo eso; Dios le ha revelado a él un avivamiento mundial, y él lo está demostrando también. Y yo lo aprecio. Y yo estoy intentando hacer lo mejor que El me dijo que hiciera, de la revelación que Dios me ha dado, de ministrar a las personas enfermas.
25Ahora, si podemos encontrar nuestra posición y saber que es la Palabra de Dios que lo ha prometido...Esa es la razón que Josué y Caleb no tenían temor que ellos no pudieran tomar la–la tierra prometida. Porque los otros nueve regresaron, o los diez, mejor dicho, y dijeron: “No podemos hacerlo. Bueno, esas ciudades con murallas altas, y nos miramos como langostas al lado del pueblo. Son muy poderosos y están armados”, y dijeron, “simplemente no podemos hacerlo”. ¿Ven?, ellos estaban mirando al sentido del razonamiento.
26Uds. no pueden mirar al sentido del razonamiento; Uds. tienen que mirar a la promesa de Dios. Ahora, Dios ya había enviado a Su Angel, y el Angel estaba en el campamento moviéndose. Y la revelación de Dios había traído la Palabra de Dios manifestada. Y ahora ellos ya estaban preparados para entrar a la tierra prometida.
27Por lo tanto, Josué y Caleb tenían todas...todas las promesas eran para ellos, porque Dios había prometido que El les iba a dar la tierra a ellos. Y entonces ellos esperaron todo este tiempo, y luego después de un tiempo, el Espíritu Santo descendió a Moisés, una Columna de Fuego se formó encima de ellos, y–y ellos la siguieron. Y allí estaba Ella, allá delante de la Tierra Prometida lista para cruzar. Así que él podía creerlo, porque las promesas de Dios son infalibles. Ellas son la verdad.
28¿Cómo piensan Uds. que ha sido, amigos, a través de estos años, de encontrar oposición alrededor del mundo en veintitantas naciones extranjeras, a las cuales el Señor me ha enviado a visitar? Y allí había críticos y oposición y demonios y científicos tratando de refutarlo, y pasarlo por toda prueba que podía ser probado.
29Yo soy...Por la gracia de Dios yo nunca he visto una ocasión en la que yo he temido por un momento. ¿Por qué? Porque Dios ha prometido que El lo haría. ¿Ven? Y yo le creo a El. Y así que cuando la oposición viene, bueno, no es para que yo me encargue de eso; es El, el que se encarga de eso. En lo que a mí respecta, es ir adonde El me dice que vaya. Correcto. El se encargará de la oposición.
30Ahora, por unos cuantos momentos para darnos cuenta posicionalmente, lo que nosotros somos en Cristo Jesús...Y yo pienso que si la iglesia ahora puede darse cuenta lo que ellos son, y cómo entrar, y qué hacer después de que ellos entran, bueno, será una cosa gloriosa cuando aprendamos estas cosas, ¿no creen Uds. así?
31Ahora, en el Libro de Efesios, yo quiero leer la epístola de Pablo, sólo una porción de Ella, no sabemos cuánto nos extendamos, pero me estoy tomando el tiempo yo mismo con este reloj aquí. Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, Un apóstol...La palabra “apóstol” significa: “uno que es enviado”. Yo con frecuencia me he preguntado por qué el misionero quiso ser llamado un misionero. Un misionero es un apóstol. La palabra “misionero” significa: “uno enviado”. “Apóstol” significa: “uno enviado”. Un misionero es un apóstol.
32Cuando la gente dice que no hay más apóstoles, y esa misma iglesia envía misioneros y dice que no hay apóstoles, yo no lo entiendo. Pero el apóstol es uno que es enviado, también el misionero es uno que es enviado, enviado por Dios.
33Y Pablo, no por deseo, no por gusto, no por la voluntad del hombre, o sus propios deseos humanos, sino por la voluntad de Dios, él fue un apóstol. Nosotros necesitamos más como ésos.
34Por la voluntad de Dios, él iba camino a Damasco para arrestar, (piénsenlo), iba a arrestar al mismo grupo que él fue enviado para ser un apóstol. Ahora, Uds. ven cuán contrario se mira para el elemento humano, las cosas que Dios hace. Precisamente las cosas que uno piensa que no haría, esas pudieran ser precisamente las cosas que uno tiene que hacer.
35Cuando yo primero vi a la gente del Evangelio Completo, vi a una muchacha una noche, pararse en la audiencia cuando la música estaba tocando, y empezar a danzar de punta a punta del auditorio. Yo nunca dancé en mi vida, nunca estuve en un salón de danza, y nunca creí en danzar.
36Bueno, por el egoísmo aquí, no audible, sino en mi corazón yo critiqué a la muchacha. Yo dije: “No hay nada de Dios respecto a eso”. Sólo un joven predicador Bautista sentado allí, y dije: “No puede haber nada en eso, esa mujer allá en el auditorio. Ella únicamente está haciendo una–una exhibición. Ella sólo quiere que alguien la mire”. Yo por nada lo hubiera dicho en voz alta, pero en mi corazón yo lo estaba pensando.
37Algunos de ellos dijeron: “¿Qué pensó Ud. de la reunión?” Yo dije: “Estuvo bien”. Pero en mi corazón yo–yo no creí en eso.
38Así que, Uds. saben, una noche de Año Nuevo, yo estaba sentado en mi propio tabernáculo, y ellos empezaron a tocar esta alabanza: “Habrá En El Aire Un Encuentro Con Jesús”. ¿Y saben Uds. lo que sucedió? Yo hice la misma cosa. Así que Uds. ven por qué. Precisamente las cosas que uno dice que no haría, pueda ser que uno tenga que hacerlas en alguna ocasión.
39Así que me imagino que Pablo dijo que él nunca se rebajaría y se metería al polvo como algunas de esas otras personas, y gritaría, y vociferaría, y se comportaría así como ellos lo estaban haciendo, pero Dios le mostró que él tenía que hacerlo. Así que algunas veces cuando uno dice que no hará algo, tenga cuidado. Pueda que Dios lo haga hacerlo.
40Muy bien. Entonces, él era un apóstol por la voluntad de Dios. El no tenía voluntad en ello. Su...Dios lo hizo, lo hizo a él un apóstol del Señor Jesucristo. ...por la voluntad de Dios, a los santos,
41Fíjense, esto no está dirigido a los pecadores, incrédulos. Esto está dirigido a los santos o a los santificados. La...Escriban lo que la palabra “santificar” significa–significa: “los limpiados y puestos a un lado para servicio”.
42En el Antiguo Testamento, es una palabra compuesta, no únicamente significa limpio sino significa: “puestos a un lado para servicio”. ¿Ven? Es ser limpiado y puesto a un lado para servicio. El altar santificó al vaso, y El lo puso a un lado para servicio. ...A los santos y fieles en Cristo Jesús que están en Efeso: ¿Ven a quién él está dirigiendo esto? Permítanme ahora leerlo sin interrupción, escuchen: Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, a los santos y fieles en Cristo Jesús que están en Efeso:
43“A los fieles en Cristo Jesús”, ahora, esta epístola está dirigida a ésos, no al mundo de afuera, no a...No es un sermón. Pablo no les estaba predicando aquí a los que no eran salvos. El se los estaba predicando a los salvos, a los llamados fuera, a los separados, a los puestos a un lado, y a los fieles en el llamado.
44Ahora, a ésos son a los que él se está dirigiendo, a los que están en Jesús. La posición del creyente es en Cristo. Y Cristo únicamente se encontrará con el creyente...El creyente únicamente puede adorar a Cristo si él está colocado posicionalmente en Cristo.
45No creo que Uds. lo captan. Permítanme tomar otra dirección. Miren: un creyente no puede adorar y no tiene derecho a adorar...Ningún hombre tiene derecho de adorar al Señor, estando fuera del Cuerpo del Señor Jesucristo. ¿Sabían Uds. eso? Si tuviéramos tiempo para regresar y tomar las leyes sobre eso, sería hermoso. El es quien se está dirigiendo al creyente en Cristo...
46Anoche, yo estaba predicando de la–de la Sangre, cómo es que Dios entró al vientre de la virgen, y el Creador mismo haciéndose una célula de Sangre. Y de la célula empezó a presionar más allá de la célula, y por medio de ese rompimiento de la célula de Sangre, roció, rompió donde estaba encerrado entre un...rompió el velo, mejor dicho, en donde ellos lo tenían a El separado...Y ahora puede traer al creyente dentro del compañerismo con El, únicamente a través de la Sangre.
47Ellos no tenían el derecho de adorar, los que no habían venido a través de la Sangre. Miren en el Antiguo Testamento, allá cuando los creyentes...Ellos tenían un tabernáculo. Y en el tabernáculo ningún hombre tenía el derecho de adorar, a menos que él viniera al tabernáculo.
48Era un lugar en donde la sangre era ofrecida, y sin el derramamiento de sangre, no hay remisión de pecado. Ni promesa de que la oración iba a ser contestada fuera de la sangre. Pero los hijos de Israel iban al templo, un lugar que era designado por Dios para que todos los creyentes se reunieran en un compañerismo. ¿Lo ven?
49Ellos estaban juntos, cada tribu, los Fariseos, los Saduceos, los Herodianos, los Publicanos, todos se reunían en un lugar para compañerismo. ¡Cuán hermoso! ¿Por qué? Porque allí, el cordero era matado; la sangre era puesta sobre el altar de bronce, y los cuerpos eran quemados. Y el humo subía, y todo bajo ese humo, lo cual era olor fragante en Su nariz a medida que salía del lugar, todo bajo la sangre tenía el derecho de adorar.
50¿De qué hablaba eso? Del Señor Jesucristo. Porque Dios, luego vino a Su templo en una Columna de Fuego. Cuando el templo fue hecho, un lugar para adorar para que todo Israel se reuniera, la Columna de Fuego entró y pasó sobre las alas de setenta pies [21.0 m.–Trad.] de los Angeles, se regresó y pasó sobre los Angeles en la pared, regresó al propiciatorio en donde dos grandes Querubines de bronce de catorce pies [4.2 m.–Trad.] estaban con sus alas juntas una con la otra, y allí se posó: Dios viniendo a Su templo para ser adorado desde ese templo, en donde la sangre afuera hizo una expiación.
51Entonces cuando Cristo vino a la tierra...Cuando El fue bautizado en el Jordán, al igual que el lavamiento del cordero en el lavatorio de bronce, fíjense, entonces Juan dio testimonio, viendo al Espíritu de Dios como una paloma descendiendo, y se posó en El, y entró en El, Dios viniendo a Su Templo.
52Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo para Sí mismo. Ese era Su Templo. Entonces ese Cuerpo por el pecado, nuestros pecados, fue partido, su Carne partida en dos, los vasos Sanguíneos fueron rotos, y allí, ahora, mientras el Espíritu salió de Su Cuerpo, entonces todos los creyentes...Espero que Uds. lo vean. Miren: todos los creyentes que entran a través de la Sangre en el Cuerpo de Jesucristo, adoran a Dios a través de la Sangre derramada de Jesucristo. En donde ellos están posicionalmente colocados en Cristo. ¿Lo ven Uds.?
53...Para aquellos que están en Cristo, fieles, llamados, escogidos en Cristo, a ésos son a quienes Pablo les está dirigiendo esta carta. ¿No están Uds. contentos hoy que están en Cristo?
54¿Cómo entramos? Quisiera que tuviéramos tiempo para ello, como por seis minutos más. Miren: ¿cómo entramos en Cristo? Por un Espíritu, ni siquiera un compañerismo, no, no...La primera cosa viene primero. ¿Por una iglesia? No. ¿Por una carta? No. ¿Por un credo? No. Sino por un Espíritu todos somos bautizados dentro de un Cuerpo: “No por agua, no por fuerza, no por poder, sino por Mi Espíritu dice el Señor”. Por un Espíritu somos bautizados, ¿qué? Por un Espíritu. ¿De dónde habla el Espíritu? ¿En dónde está la Vida? En la Sangre, viniendo a través de–de la Sangre de Cristo.
55Primero, llegando a ser un creyente...Fuera de Cristo, sin Dios, sin esperanza, en el mundo condenado a morir, entonces, Dios por gracia, nos elige, nos llama a Cristo. Lo oímos a El dentro de la célula de Sangre llamándonos a Vida. ¿Lo captan? Y entonces venimos y confesamos nuestros pecados, y somos bautizados para la remisión de nuestros pecados.
56Entonces tomados a través de la Sangre hasta que la célula de Sangre...Venimos a través de la Sangre rociada, entonces somos bautizados por el Espíritu Santo dentro de esta célula de Sangre; y tenemos compañerismo uno con el otro, mientras la Sangre de Jesucristo el Hijo de Dios nos limpia de toda maldad. ¡Oh, hermanos! Allí está.
57Eso es lo que necesitamos. Primero venir posicionalmente a Cristo a través de la Sangre, la Sangre derramada, y luego estamos posicionalmente sentados en Cristo.
58Fíjense en esto ahora, el siguiente versículo. Primero, antes que lo dejemos, fíjense, todo el Antiguo Testamento es una sombra del Nuevo...Ningún creyente tenía el derecho de ofrecer sacrificio de adoración fuera del templo. En el templo es en donde estaba la sangre. Dios lo prohibió; El dijo: “No lo hagan. Vengan al templo para compañerismo”.
59Nosotros no tenemos el derecho de ir afuera y empezar credos y denominaciones, destruir personas y separarlas. Debemos de entrar en un compañerismo glorioso por el lavamiento del agua por la Palabra, dentro del Cuerpo de Cristo a través de la Sangre. Y nosotros llegamos a ser hijos de Dios comprados con Sangre.
60Entonces yo no tengo el derecho de decir: “Porque Ud. es un Metodista Ud. no es mi hermano, y Ud. es un Bautista, Ud. no es mi hermano. O, si Ud. es Pentecostal, Ud. no es mi hermano”. Todos hemos sido hechos partícipes de este compañerismo, después de que hemos venido a través de la Sangre. Entonces nos sentamos juntos, ¿en qué clase de lugares? Lugares Celestiales. ¿Cómo? En Cristo Jesús, lugares Celestiales, lugares Celestiales.
61Cuando Ud. está fuera de Cristo, Ud. no entiende los lugares Celestiales. Cuando está allá afuera, Ud. mira y dice: “Oh, ese montón de fanáticos, ellos no saben de lo que están hablando”.
62La razón que Ud. no sabe, es porque Ud. nunca ha sido participante del compañerismo de Sus sufrimientos. Ud. nunca puso sus manos sobre Su cabeza bendita y sagrada, y sintió los dolores del Calvario por sus pecados. Ud. nunca supo lo que eso era, amigo compañero. Ud. no sabe lo que eso significa hasta que suba al Calvario y vea tal precio que fue pagado por Ud. Entonces cuando Ud. comprende todo al respecto, Dios por medio de la gracia, lo lleva a Ud. a través del torrente Sanguíneo, dentro de Su propio compañerismo con Su amado Hijo, Cristo Jesús.
63¡Oh, cuán maravilloso! Déjenme decirles. Eso me hace sentir tan bien, el saber que hemos sido privilegiados para hacer esto: entrar en Su compañerismo maravilloso, en Cristo.
64Ahora, entonces cuando Ud. está establecido en el compañerismo...Y amigo, fuera de Cristo, fuera de Su compañerismo, Ud. no tiene el derecho de decir que la gente que está en el compañerismo, que cree en lo sobrenatural, está fuera de su mente; porque Ud. nunca ha probado para ver que el Señor es bueno. Ud. nunca ha venido a través de esto, para entrar en este compañerismo.
65Oh, Ud. pudiera creerlo. Ud. pudiera aceptarlo. Ud. pudiera decir: “Sí, yo creo que la Biblia está correcta. Yo también voy a la iglesia”. Pero ¿ha muerto a Ud. mismo y nacido otra vez, dejando todo lo de afuera y traído a la Sangre, para entrar en este compañerismo, y sentarse en lugares Celestiales en Cristo Jesús? Lo que Dios puede hacer...
66Cómo la revelación de Dios puede moverse a través de la audiencia de esa manera, cuando todos nosotros hemos sido participantes de este mismo compañerismo. ¿Ven?
67Y ahora, ésos son a los que Pablo les está dirigiendo esta epístola. Y sólo por un minuto o dos más...Pablo les está dirigiendo esta epístola a aquellos que están en Cristo Jesús. ¿Ven Uds.? Y a los fieles que están dentro, ¿ven cómo entramos? Ninguno afuera tiene el derecho a entrar; ninguno sin venir a través de la Sangre puede estar adentro. Oh, él dice: “Yo vine a través de la Sangre”, y él está sentado allí mismo, diciendo, “yo no entiendo estas cosas”. Seguramente que no. El está pretendiendo que vino a través de la Sangre.
68Pero si él alguna vez llega a ser un hijo y un participante, él es su hermano. Y él está...¿Qué es él? El mismo Espíritu que estaba en Cristo, está en Ud. y en él. Y Uds. son conciudadanos. ¡Oh, hermanos! Esa es la palabra que yo quiero (yo he estado dándole vuelta por media hora para encontrarla). Conciudadanos del Reino Espiritual. Ciudadanía, ¿no están Uds. contentos en esta noche que la tienen? Conciudadanos del Reino de Dios, esperando que el Rey venga algún día...
69Ahora, nos apresuraremos. Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. El les está dando su saludo, o su salutación a la iglesia. Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual...(piénsenlo)
70“Yo pensé que la bendición espiritual vino únicamente, el compañerismo, el Espíritu Santo, vino únicamente en Pentecostés”. Esto es treinta y dos años después que está bendiciendo a la iglesia de Efeso, a la iglesia Gentil, nos está bendiciendo en lugares Celestiales. Ud. únicamente puede estar en lugares Celestiales cuando Ud. está en Cristo Jesús. Así que, si el Espíritu Santo los bautizó a ellos en lugares Celestiales en ese entonces, El bautiza ahora en lugares Celestiales, el mismo compañerismo.
71(Ahora)...Lugares Celestiales en Cristo. Ahora, rápidamente, yo les daré a Uds. mi punto de vista, y luego tendremos que irnos.
72Según nos...El nos (Dios)...nos escogió...(No mi deseo, no su deseo, no fue el deseo de Pablo). Según nos escogió en El antes de la fundación del mundo...¿Pensaron Uds. en eso? El nos escogió en El antes de la fundación del mundo, para que–para que fuésemos santos...No porque yo viví bien; sino porque El me escogió para ser de esa manera. El lo hizo, no yo.
73Esa es la razón que Ud. es santo esta tarde, no porque Ud. lo merece, sino porque El lo escogió a Ud. para ser de esa manera. ¿Cuándo? Antes de la fundación del mundo. ...santos y sin mancha delante de él, en amor,
74¿Cómo pudiéramos hacerlo? Tenía que haber una Obra Maestra para hacer eso, y ese fue Cristo Jesús. Escuchen, Uds. no lo recuerdan, ni tampoco yo; pero nosotros estábamos antes de la fundación del mundo. Cuando Dios hizo al hombre, dijo: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, démosle a ellos (plural), tengamos...Hagamos al hombre a nuestra imagen (hombre espíritu) y démosle a ellos dominio sobre los peces del mar, y del ganado y demás”. Génesis 1, Dios diciendo eso: “Hagamos al hombre...”
75Ahora, allá, antes de la fundación del mundo, Dios lo escogió a Ud. en Cristo Jesús para aparecer santo al fin del tiempo, todo el trayecto desde la fundación del mundo. ¿Lo ve Ud.? Ahora, rápidamente, captémoslo ahora, el siguiente versículo.
76Habiéndonos predestinado...(o elegido) para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de–de su voluntad...,
77¿Me permiten hablarles a Uds. sólo por un momento? Dios, antes que el mundo empezara...Fíjense: “Ninguno”, dijo Jesús, “puede venir a Mí si el Padre que me envió no lo trajere”. Esa es la propia Palabra de Jesús. Aquí está la célula de Sangre; aquí está rota; aquí está el rociamiento de la Sangre moviéndose. Ahora, aquí está Cristo dentro de esta célula de Sangre. “Cristo”, significa: “el Ungido”. El era la célula de Sangre Ungida. Aquí El está dentro de aquí. Aquí está Dios nuestro Padre; miren lo que El está haciendo. “Ningún hombre puede venir a Mí a través de este rociamiento de Sangre, excepto que Mi Padre lo trajere. Y todo el que viene, Yo le daré a él Vida Eterna, no lo echo fuera y lo resucitaré en el día postrero”. ¿Ven Uds. lo que es?
78Ahora, miren. El nos ha escogido para este propósito, habiendo predestinado o sabía previamente, El entendió previamente lo que sería desde el principio. Dios en el principio, simplemente sabiendo lo que El haría en el fin, El predestinó, o podía decir previamente lo que sería; sabía previamente, sabiendo previamente que estaríamos en Cristo Jesús.
79Fíjense. Habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos...La adopción; tomaremos ahora las leyes antiguas sólo por un momento otra vez, y luego tendremos que terminar.
80En el Antiguo Testamento cuando un hombre...¿Están Uds. disfrutando la lectura de la Palabra? A mí me gusta, sólo toleren unos cuantos minutos más.
81En el Antiguo Testamento cuando un hombre tenía su pequeño reino, miren, él era el padre de este reino, una pequeña posesión...
82En San Juan, aun se continuó hasta el pueblo Anglo Sajón en Bretaña hace años, aun hasta la traducción o versión de King James [La versión del Rey Jacobo.–Trad.]. Uds. encuentran en San–San Juan 14, que dice: “En la casa de mi Padre hay muchas mansiones”. Eso suena extraño que en una casa haya mansiones. Pero lo que es, en el tiempo de la–de la versión de King James, como una traducción, cada hombre que tenía un reino, un rey, él tenía ese dominio que era de él. Y él era llamado el padre, y eso era llamado su casa, los hijos.
83Todos los de...todos sus súbditos eran su–su...sobre su...El era dominio...Su dominio era sobre ellos y eso era llamado su casa. Así que ellos dijeron: “En mi Padre...” Ahora, creo yo que Moffatt lo pone: “En la casa apartamento hay muchos apartamentos”. Yo–yo no estoy de acuerdo con eso. Pero en el original dice: “En el Reino de Mi Padre hay muchos palacios”. Eso suena mejor, ¿no es así? Correcto.
84Ahora, cuando un hombre...En el Antiguo Testamento, un hombre Judío, en Palestina, de donde ellos eran un...ya sea que él fuera, o de la tribu de José, o de Efraín, o de la que él fuera...El tenía sus propias tierras destinadas que le pertenecían a él.
85La historia hermosa de–de Rut cuando regresó con Noemí, cuando Noemí había perdido toda su herencia y Booz la redimió...Creo que yo prediqué sobre eso la última vez que estuve aquí, un cuadro hermoso. Ese fue su pequeño dominio, como su pequeño reino, su posesión. Era traspasado; uno le seguía al otro.
86Ahora, cuando un padre se casaba y cuando él...Este muchacho heredaba lo que su padre tenía. Sus hijos nacían. Ahora, cuando ese muchacho nacía en este pequeño...Nosotros le llamamos acres pequeños, o una granja pequeña. Cuando él nacía allí, el padre tenía siervos todo alrededor, pero el hijo era criado bajo un tutor, o maestro, o instructor.
87Gálatas el capítulo 4, versículos del 1 al 5, da un cuadro hermoso de ello, cómo estábamos bajo tutores por tanto tiempo.
88Pero ahora, cuando este hijo nacía él llegaba a ser un hijo, en el mismo momento que él nacía en la familia. ¿Lo captan Uds.? Ahora, entonces había un tutor sobre ese muchacho, para educarlo y criarlo. Bueno, él no era más que un siervo, dice la epístola a los Gálatas, hasta que él llegaba a una edad, un tiempo limitado que era establecido. Y este tutor siempre le llevaba el reporte al padre: “Tú hijo está progresando bien”, o lo que fuera. Y ahora, allí es en donde...Yo–yo no estoy contradiciendo, mi hermano querido. Pero miren, tómenlo como de alguien quien los ama.
89Allí es en donde los Pentecostales fallaron en ver esto. ¿Ven? Si el Espíritu Santo, quizás, no queriendo darlo entonces. Miren, cuando Uds. nacieron otra vez del Espíritu Santo, Uds. dijeron: “Esto es, hermano”. Sí era; Uds. eran hijos. Uds. eran hijos sin lugar a duda; Uds. nacieron en la familia. Pero sin embargo, el Tutor, el cual es el Espíritu Santo, ha vigilado sobre la iglesia mientras ella ha estado madurando.
90Ahora, si este tutor en lo natural iba al padre y decía: “Mira, aquí, ese muchacho no va a ser muy bueno. Yo trato de enseñarle; él–él simplemente no escucha. El tiene su propia manera testaruda y él simplemente no escucha. El va a ser esto, o él va a ser eso”.
91El padre comprende allí mismo, que ese muchacho no puede tomar posesión de su dominio. Correcto. Porque, ¿qué haría él? El lo malgastaría...El regreso del hijo prodigo da un cuadro muy hermoso de ello. ¿Ven? El no podía. Lo que él haría es que hipotecaría la granja, o la vendería, y se lo bebería, y se comportaría mal.
92Ahora, en el sentido espiritual, después que nosotros nacimos en Cristo, llegamos a ser hijos de Dios. Pero entonces, ¿ven?, Dios sabe mejor. Ahora, aquí es en donde yo digo reverentemente, que no estoy de acuerdo con mis hermanos de la lluvia tardía. ¿Piensan Uds. que yo estoy persiguiendo a una iglesia? No, mi amado hermano, no. ¿Ven?
93Ahora, este muchacho, después que llegaba a una cierta edad, él tenía que ser adoptado dentro de esa misma familia en la que él había nacido. Cualquier ministro sabe que eso es posicionar a un hijo. El tenía que ser adoptado dentro de la familia en la que él había nacido. ¿Pudieran Uds. imaginarse eso? Pero esa es la enseñanza del Antiguo Testamento; es...Pablo se está refiriendo a ello aquí en Efesios, en la iglesia de Efeso.
94Ahora, la cosa de esto es, hermanos, hemos intentado de poner a cada uno aquí, y a cada uno en esto, y a cada uno en eso por la imposición de manos y separando o poniéndolo aparte. Pero Dios tiene que hacer eso, es el Unico que puede hacerlo.
95Ahora, cuando el padre se daba cuenta que este muchacho no era digno, él nunca lo negaba. El todavía era su hijo. Pero él no podía tener confianza en él. El era muy llevado por doquiera de toda clase de vientos de doctrina. Eso es lo que dice la Escritura: “No sean llevados por doquiera de todo viento de doctrina, sean estables, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que el trabajo de Uds. no es en vano”. Rápidamente, desearía que pudiéramos quedarnos en eso por un rato.
96Pero fíjense. Entonces este padre...Llegaba el día en el que este muchacho quizás había estado bien, y era un hombre digno. El escuchó al padre; él recibió instrucciones; él era un buen muchacho. Entonces el padre lo llevaba a una calle pública, y entonces él le ponía a él una ropa especial. Y luego el padre tenía una ceremonia y adoptaba a este, su hijo, en su familia.
97Pablo diciendo aquí: “Habiéndonos predestinado para ser adoptados (¿ven?), para ser adoptados”. Moisés, una representación anticipada de ello...
98Y entonces este hijo después que salía de allí, ya no se le daba...él ya no era más como el siervo bajo un tutor. El era el patrón. Amén. Yo espero que esto penetre muy profundo. Voy a terminar en un momento.
99Entremos muy profundo. Este hijo no estaba ya más bajo un tutor, sino que él era como su padre. Y su padre le daba a él que hiciera ciertas cosas. El padre pudiera haberle dicho: “Encárgate de este campo aquí, o tú haz esto aquí. Encárgate de los esclavos; o tú encárgate de lo que haya sido”. El estaba en posesión completa (amén), porque él fue adoptado dentro de esa familia. Y su nombre en un cheque era tan bueno como el de su papá.
100Ahora, lo que Dios ha hecho, la razón que vemos estas cosas, sabemos que hay algo que está errado, amigo. Vemos las promesas de Dios; lo vemos en la Palabra de Dios. Pero Dios apenas ha empezado, para mi humilde opinión, a adoptar a Su hijo, llamándolo posicionalmente a un lado, dándole un cierto ministerio, ungiéndolos para ese propósito, y enviándolos fuera. Observen qué sucede cuando El lo hace.
101Sobre todo lo que El le da posesión a él, sucederá. Dios adoptó a Su propio Hijo de esa manera. Jesús, caminando como un hombre ordinario, pero un día arriba del Monte de la Transfiguración, El tomó a tres como testigos, a Pedro, a Santiago, y a Juan: esperanza, fe, y caridad. Los llamó, y El separó a Jesús de ellos, y El le hizo sombra. Y la Biblia dice: “Su vestido resplandeció como el sol en su fuerza”. ¿Qué era? Ese vestido especial, Dios adoptando a Su propio Hijo.
102Y ellos vieron aparecer a Moisés y a Elías y demás. Entonces ellos lo mostraron a El y ellos vieron a Jesús solo. Y entonces cuando El miró, Dios el Padre, después de poner el vestido sobre Su Hijo, El dijo: “Este es Mi Hijo amado; a El oíd”.
103Con razón Jesús podía decir: “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra”, porque El fue adoptado por Su Padre en el Reino glorioso de Dios.
104Ahora, sentado en la majestad a Su diestra por encima de todo Arcángel, y Angel, de toda estrella, luna, o de todo nombre que es nombrado en el Cielo, está sujeto al Nombre de Jesucristo. Porque El fue adoptado por Dios el Padre.
105Ahora, en Su Iglesia, Ud. que está posicionalmente sentado en lugares Celestiales en Cristo Jesús, sea humilde, hermano. Algún día el Espíritu Santo le hablará a Ud., lo llamará a un lado en alguna parte en una cabaña pequeña a un lado de la colina, o en el cuarto de lavar, en alguna parte, y allí lo ungirá para cierto servicio, o para hacer cierta cosa. No será la imposición de la mano de los presbíteros o los ancianos. Será la imposición de las manos del Dios Todopoderoso, para poner un nuevo ministerio en Ud., y un vestido nuevo sobre Ud., y establecerlo como un ejemplo. Y todos los demonios atormentadores nunca lo turbarán. Dios, concede a mis hermanos, que cada uno de nosotros recibamos esta bendición. Oremos:
106¡Oh Dios, Padre nuestro! Estamos agradecidos Contigo en esta tarde por Jesús, cómo Tú lo llevaste allá arriba al Monte de la Transfiguración y fue transfigurado delante de ellos; Tú lo cambiaste a El. Y Tu Voz dijo como en la adopción: “Este es Mi Hijo amado; a El oíd”.
107Y, Dios, estamos procurando lo mejor que podemos de oírlo a El y de seguirlo a El en todo lo que hacemos o decimos. Envíalo dentro del edificio en estos momentos, Señor, pon una unción nueva sobre cada ministro aquí y sobre cada laico aquí, Metodista, Bautista, Presbiteriano, Católico, o lo que ellos sean, Padre. Ellos están aquí porque ellos te aman. Y nosotros estamos gimiendo esperando por ese tiempo de adopción. Y creemos que uno de estos días el Espíritu Santo se moverá dentro, no con un nuevo nacimiento, porque hemos recibido eso a través de Cristo, sino que Tú entonces adoptarás a Tu Iglesia.
108Entonces Ella será vestida en el poder de la resurrección del Señor. Y pedimos, Padre, que Tú hagas esto prontamente, porque los días se miran tan oscuros y malos por delante. Pedimos que Tú nos adoptes ahora, Señor, dentro de Tu familia. Danos la autoridad que necesitamos, Padre, para hacer callar a los oponentes.
109Con razón ellos oraron cuando regresaron: “¿Por qué se amotinan las gentes y los pueblos piensan cosas vanas?”, dijeron. Verdaderamente, Señor, extiende la mano de Tu Hijo para sanar a los enfermos...Salva a los perdidos hoy aquí, Padre. Sana a los enfermos. Porque te lo pedimos en el Nombre de Jesús.
110Y mientras tenemos nuestros rostros inclinados. Yo me pregunto si el Hermano Ekberg tiene una alabanza, una alabanza de invitación que él pudiera cantar en este momento.
111¿Cuántos aquí levantarían su mano y dirían: “Hermano Branham: ore por mí”? Dios le bendiga a Ud., a Ud., a Ud. Dios le bendiga, por dondequiera. Mi oración humilde y sincera, Dios le bendiga a Ud., le ayude. Debo apresurarme ahora para estar listo para el servicio de esta noche. Las tarjetas de oración serán repartidas como en una hora y quince minutos más. Hermano Boze, tome ahora el púlpito. Dios les bendiga, estén en oración mientras yo voy a orar.