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~ VIDA ETERNA Y CÓMO RECIBIRLA ~
1...Aquí en esta noche, para oír estos testimonios, y las distintas expresiones de agradecimiento a Dios por lo que Él ha sido para con ellos durante este año pasado. Y yo quiero unir mi testimonio con ellos. Estaba pensando, mientras las hermanas allá atrás estaban testificando de: “El pan sobre las aguas”. Y luego el Hermano Slaughter, y el Hermano Graham estaban hablando acerca de “cuando todas las ruedas de la vida mortal se detengan”. Quizás seamos malentendidos aquí, pero Allá, delante del trono, Dios sabe todo acerca de todas las cosas.
2Así que estamos aquí en esta noche para en cierta forma... Yo no creo en voltear una página nueva, o algo así… que Uds. vuelven a voltearla al día siguiente. Pero si tan sólo viniéramos y nos entregáramos a Dios para adorarle y agradecerle por lo que Él ha sido para con nosotros, y pedirle que continúe estando con nosotros, eso es lo mejor.
3En esta noche estoy un poco cansado. Anoche recibí algunas personas, compañía, y bueno, me mantuve despierto hasta un poco tarde. Y hoy estuvimos fuera, prácticamente todo el día, de modo que me siento un poco cansado. Y no me mantendré aquí arriba por mucho tiempo.
4Pero luego quiero entregarle el púlpito al Hermano Funk pues él es nuestro predicador. Y luego creo que le sigue el Hermano Woods. Así que, eso es si todos ellos se quedan. Él me dijo hoy que no dijera eso aquí, pero, vean Uds., ya lo hice. ¡Ja-ja-ja-ja-ja-ja-ja! Vi al Hermano Funk sentado allá atrás, meneando la cabeza. Yo estaba bromeando con él, hermanos. Pero está bien, ellos ciertamente tendrán el privilegio de seguir más adelante, dentro de unos momentos.
5Así que, Uds. saben, tenemos muchos predicadores aquí en esta noche. Nos quedan tres horas, así que trataremos de apurarnos lo más que podamos. Algunas veces…
6Hay una cosita que quiero decir en este momento, y es con respecto al testimonio de la Hermana allí. Creo que su nombre es la Hermana Leopard.
7Y como Uds. saben, yo he establecido un nuevo orden aquí, hace unas semanas, o, acerca de la gente que llama a la oficina. El Hermano Cox y ellos me relatan el caso, sea lo que sea. Y déjenme obrar de la manera en que me siento dirigido a hacerlo. Y oh, hermano, así es como se debe hacer.
8La otra mañana, al revisar las diferentes llamadas, allí estaba la Hermana Lake, y su hijo habían tenido un accidente. Creo que el Hermano Cox me dijo eso. Le extrajeron el bazo y estaba al borde de la muerte. Y otro Hermano con el cual estuve en las montañas en un viaje este año, él se encuentra allí con hemorragias en el intestino, quizás sea cáncer, y en California, oh, en todas partes, diferentes personas que estaban enfermas. Y yo había salido a orar.
9Y entré y mi esposa me dijo que el Hermano Slaughter había llamado, o la Hermana Slaughter había llamado, y era algo acerca de la niñita que estuvo aquí el otro domingo. Yo entré y me senté.
10Pensé: “Bueno, Dios amado, tengo todas estas”. Y estaba orando por todos ellos. “¿Qué quieres que haga?” Y seguía escuchando algo acerca de “un niñito”.
11Bueno, regresé para mirar y ver lo que teníamos acerca de un niñito. Y llamé donde la Hermana Cox para averiguar si había algo acerca de un niñito. Parecía que nadie sabía nada acerca de un niñito. No era una visión. Pero sólo una urgencia en el Espíritu para ir a ver a un “niñito” enfermo. Bueno, lo más parecido que pude hallar fue ese niño de allá de Kentucky, del cual ellos estaban hablando. Bueno, cuando ellos mencionaron eso, parecía como que de algún modo no cuadraba bien. Y yo pensé que quizás en algún momento vendría una visión. Pero no era—no resultó ser una visión. Y yo seguía preguntándome.
12Me regresé a mi cuarto, solo, para orar. Y pensaba: “¿En dónde será eso del niño? ¿Habrá algún lugar del que yo pueda pensar acerca de un niño?”
13Y el domingo pasado, o hace una semana, o algo así, yo estaba sentado allí atrás. Y una niñita entró y susurró en mi oído, detrás de mí, y dijo: “Ore por mi hermanita, es una niñita”. Y se trataba de la niñita de los Leopard. Ahora, quizás ella esté aquí en esta noche; no lo sé. Ella es una pequeñita, una niñita muy linda.
14Y sucedió que me volteé y le dije: “Muy bien, corazoncito”, de esa manera. Y entonces incliné mi cabeza y comencé a orar por la niña. Y continué y me olvidé del asunto.
15Y tan pronto me vino a la mente, algo sucedió y entonces supe que eso era Dios.
16Entonces fui y le pregunté a Meda dónde vivían ellos. Y ella no sabía exactamente, así que buscamos en el directorio telefónico y conseguimos su número. Y yo dije: “Algo... Creo que ellos tienen un niño enfermo. Hace una semana, o algo así, hace diez días ellos tenían un niño enfermo”. Entonces dije: “Hay algo acerca de eso. Vigila”.
17Y llamé para allá y nadie contestó. Bueno, entonces volví a llamar a la señora Cox, y encontré a la señora aquí, su madre. Así que llamé a su madre y ella dijo: “Pues…” Yo le dije de qué se trataba.
18Y ella pudiera estar aquí en esta noche. Lo siento, yo no reconozco a la mujer. Yo tal vez la conozca si viera su rostro.
19Pero ella me dijo que el niño estaba en el hospital muy mal, y le estaban haciendo una transfusión de sangre en ese momento. Bueno, yo dije: “Hermana, no lo sé, no puedo decir que esto sea una visión porque no lo es, pero es algo de lo cual no puedo apartarme. Hay algo que me impulsa a que vaya a ver a ese niño. Y parecía como que yo tenía a ese niño frente a mí”. Así continuaba.
20Y dije: “No iré ahora, porque sé que llevará tiempo hacerle la transfusión”. Y creo que ellos se la hacen por aquí por la cabeza... Yo sé que eso es muy malo y doloroso. Así que esperé, entré y oré por el niño. Y me preparé. Pensé: “Éste es el lugar a donde el Señor me está guiando”.
21Y salí rápido para el hospital y pedí ver al niño. Y me enviaron a donde estaba. Y en el cuarto me encontré a la madre, que está presente aquí. Y ella me dijo que su madre la había localizado como una media hora antes de eso, o algo así, y le dijo que el Señor me estaba impulsando para que fuera adonde estaba ese niño. Y cuando ella regresó a la cama, el niño estaba acostado allí, pateando, haciendo “gú-gú” y riéndose.
22Entonces entré, y el muchachito estaba pateando y riéndose, se tomó su biberón, y todo; tan normal como cualquier niño que Uds. hayan visto en su vida. Y yo simplemente puse mis manos sobre el pequeñito, ¿ven?, lo bendije y salí del edificio.
23Y escuché a la madre decir, hace unos momentos, que ya se lo llevaron a casa. Así que fue ayer cuando eso sucedió, y hoy el niño está en casa, sano. Así que estamos... Eso fue…
24Eso es mejor que hacer cien visitas por mí mismo. El estar quieto delante del Señor, de manera que Él pueda decirle a uno a dónde ir, y eso siempre es perfecto. ¿Ven? Es el Señor guiando.
25Ahora, alguien dice: “Bueno, vaya aquí, Hermano Branham. Vaya allá”. Uno entra en tal confusión en ir con éste, y con aquél, y aquél otro, que uno… Dios no puede hablarle a uno.
26Si tan sólo Ud. se sentara y dijera: “Gracias”, y pusiera el caso delante el Señor y dijera: “Ahora, Señor, ¿Qué quieres que haga acerca de esto? Tú sabes que yo soy Tu siervo y que lo que Tú...”
27Pero, vean, sabiendo el Señor que yo iría allí tan pronto como Él habló a mi corazón, Él sanó al niño incluso antes que yo llegara allí. Eso es correcto. ¿Ven? Así que… Sí, señor. Vean, no era yo yendo allí. Ahora Ud. dirá: “¿Qué fue eso, Hermano Branham?”
28Vean, nosotros tenemos dones en el Cuerpo de Cristo. Y el Espíritu Santo mismo, sabiendo de qué se trataba, estaba intercediendo allí. El Espíritu Santo estaba impulsándome para ir a ese niño. Y tan pronto oré por el niño, estando aún en casa, y fui a donde estaba el niño, porque eso era para cumplir lo que Él dijo. El Espíritu Santo haciendo intersecciones allí sobre cosas que ni siquiera podemos entender. ¿Ven? ¿No es Él maravilloso?
29Les diré amigos, en esta noche tengo mucho de qué estar agradecido. No sé cómo comenzar, y ni siquiera lo intentaría. Tengo…No sé.
30Simplemente voy a leer unas cuantas Palabras aquí en la Escritura y hablar acerca de ellas por unos minutos, si el Señor lo permite.
31Pero, primero, deseo expresar mi gratitud a Jesucristo, el Hijo de Dios, que me ha salvado y me ha lavado en Su propia Sangre, y me dio esta grande y gloriosa esperanza de que algún día yo le veré cara a cara. Y no me pararé allí bajo condenación, porque Su Sangre ya me ha redimido. Y yo soy redimido en esta noche por la Sangre del Señor Jesucristo. Y el…
32Lo que Él me ha dado, para ser conciudadano del mismo Reino al cual todos Uds. van a ir, y juntos somos todos coherederos con Él en Gloria. ¡Qué cosa tan maravillosa!
33Y anoche yo estaba sentado hablando con algunas personas que estaban presentes en ese momento. Y hoy, allá cerca de Elizabeth, en la mesa de un hermano, donde estábamos almorzando hoy… Y estábamos hablando acerca de los hechos fundamentales, o del Evangelio fundamental que tenemos, y que es una realidad más allá de cualquier sombra de duda. Nosotros no tenemos lugar en lo absoluto para duda alguna.
34Este Tabernáculo y su gente, sus miembros, y la gente de Jeffersonville y de sus alrededores, se pararán ante el juicio. Si no somos salvos, nos pararemos absolutamente sin ninguna excusa.
35Hace algún tiempo, siendo un ministro joven, cuando vino mi primer avivamiento, yo lo tuve aquí en una carpa, en la esquina donde está este proyecto de viviendas. Yo estaba bautizando a un grupo en el río ese domingo por la tarde, cuando el Ángel del Señor hizo Su primera aparición en público, en una vindicación del mensaje que yo habría de llevar. Una Luz descendió del cielo y permaneció allí. En esta noche quizá hay gente en el Tabernáculo que estaban allí y vieron esa Luz. Y yo salí y empecé a contarlo, y demás. Y ya todos Uds. saben cómo es la historia; y así sucesivamente.
36Y las personas a veces se iban y decían: “Esa es pura imaginación”. Ellos se iban de una reunión donde la gente lo veía, y se marchaban diciendo: “Yo lo vi”. Otros decían: “Bueno, yo no lo vi”. Ahora, por supuesto, Dios deja ver a quien Él quiere que vea.
37Cuando los magos siguieron la estrella, no había ni una pizca de la historia, ningún observatorio, ni nada... Y ellos incluso marcaban el tiempo por medio de las estrellas. Pero nadie vio esa Estrella sino los magos, ¿ven?, eso es correcto, porque ellos la estaban buscando. Y estaban esperando verla, y Ella los guió hasta el Cristo. Y, sin embargo, Ella pasó por encima de cada observatorio y de la gente que observaba los cielos para predecir los tiempos, y así por el estilo. Pero nadie la vio pasar, excepto los magos, porque estaba destinado que ellos la vieran. Si Dios quiere que Ud. vea algo, Ud. lo verá.
38En aquel tiempo, Eliseo estaba parado en Dotan y miró alrededor. Su siervo miró y dijo: “Oh, mira a…” Los Asirios estaban acampados. Pero su…
39Eliseo dijo: “Bueno, más son los que están con nosotros que con ellos”. Él miró alrededor, y no veía nada sino solamente a Eliseo parado allí. Él dijo…
40Dijo: “Dios, ábrele los ojos a este joven, Señor”. Y cuando abrió los ojos, los mismos ojos, simplemente ojos visuales, alrededor de ese profeta había carros y caballos de fuego.
41Y, vean, él… Estaba… Estaban en algún lado. Y nosotros sabemos que Su Presencia está con sus hijos creyentes.
42Yo estaba hablando… Mi esposa estaba sentada en el cuarto, y estábamos hablando acerca de esa misma Luz, cómo fue que vino y se le tomó Su fotografía
43Y esta noche me estaba refiriendo a ese fenómeno, creo que habían al menos, una o dos personas, tres personas, en el edificio en este momento. Uno es David que está allá atrás, el Hermano Woods, la Hermana Woods; que estaban en Houston, Texas, cuando Dios permitió que se tomara esa fotografía.
44Ahora, ¡si en esta noche Ud. pudiera mirar a ese Ángel dando vueltas! Tal vez hay muchos de Uds. aquí que nunca lo han visto. Pero vean, esa Luz fue la Columna de Fuego que guió a los hijos de Israel, la que entró a la celda donde estaba Pedro y lo libertó de la cárcel; es este mismo Ángel del Señor. Y aquí está, después de todos estos cientos y cientos de años, aún está aquí con nosotros hoy. ¿Lo ven? Y Su fotografía ha sido tomada, estando allí en donde yo estaba parado. Ahora, no fue por causa mí, sino por la Iglesia, por el Cuerpo de creyentes. Vean, es para todos. Ahora fíjense. Si...
45Yo creo que en verdad fue una Columna de fuego la que guió a los hijos de Israel. ¿No creen Ud. eso? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Precisamente una Columna de fuego. ¿Ven?
46Y realmente yo creo que esa Luz es la que entró a la cárcel donde estaba Pedro. ¿No creen Uds. ese testimonio? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Yo lo creo con todo mi corazón, más de lo que creo que mi nombre es William Branham. Yo creo eso. ¿Ven? Yo creo esa historia.
47Pero, sin embargo, nosotros tenemos una prueba fundamental más estricta que eso. Sí. Tenemos una prueba fundamental más estricta. Ahora, yo creo eso por fe.
48Y ¿qué si el Ángel del Señor estuviera parado aquí en este momento, dando vueltas, y cada uno de sus ojos pudieran visualizarlo? Eso sería muy bueno. Pero mirar Su fotografía, es mucho mayor prueba que si Uds. lo estuviera mirando con sus ojos. ¿Ven? ¿No es correcto eso? Porque Ud. pudiera tener una ilusión óptica, pero esa cámara no capta una ilusión óptica. No lo hará, porque es una cámara y tomará la fotografía real. Para pegar en el lente, Eso tiene que estar allí. ¿Lo ven?
49Ud. puede tener ilusiones ópticas, y cosas que parecen que fueran cuando no lo son. ¿Ven? Pero cuando la fotografía que...
50Y pudiera ser psicología. Ud. puede decir: “¿Ve Ud. eso allí?” Y Ud. simplemente se mantiene diciendo: “Sí, yo lo creo”. Y lo cree tanto hasta que realmente pensará que Ud. lo ve, cuando no es así. ¿Ven? Eso es correcto. Pero eso es psicología. Ud. simplemente enfocó tanto su mente en eso, y se lo imagina tanto hasta que se convierte en una realidad
51Cuando Ud. se imagina que alguien lo odia, y no es cierto, pero Ud. se lo imagina, y Ud. sigue pensando: “Ellos no gustan de mí”. Y de repente Ud. estará eludiendo a esa persona, cuando no le han hecho nada. Y después de un tiempo eso se convierte tanto en una realidad para Ud., hasta el punto que Ud. realmente creerá que esa persona no gusta de Ud. Y Ud. tal vez le grite a esa persona, o ella le diga algo a Ud. Por ejemplo, su esposa, o su esposo, algún vecino o alguien así, cuando esa persona es totalmente inocente de cualquier cosa dañina. Es porque Ud. se lo imaginó tanto que eso se convirtió en una realidad para Ud. ¿Ahora ven lo que quiero decir?
52Pero, en realidad, cuando una fotografía es tomada, eso tiene que estar allí.
53Así que en esta noche, como lo expresó el Hermano Graham hace un momento, en la iglesia nosotros hemos pasado por muchos altibajos y demás. Hemos pasado por muchos peligros, dificultades y engaños. Hemos sido clasificados diferentes, han dicho que somos “indiferentes”, “santos rodadores”, y todo tipo de nombres, y así por el estilo, de esa manera.
54Pero, sin embargo, en medio de todo eso, si en esta noche este Tabernáculo se quemara, y yo muriera, y el resto de Uds. también partiera, nuestro testimonio sería absolutamente la Verdad. Hay millones de personas que han sabido de Esto. Y la evidencia científica prueba, no solamente nuestra palabra, lo que dijimos antes de que la Luz, antes de que se le tomara la fotografía al Ángel. Se testificó desde que yo era un niño, de que esa Luz vino. Cuando muchos de Uds. que están aquí, me escucharon hablar de eso, hace años y años, sabíamos de eso por años y años antes que se tomara la fotografía. Y cuando el mundo científico tomó la fotografía de Eso, fue exactamente la misma cosa de la que testificamos. Así que eso demuestra que estamos diciendo la verdad. Es absolutamente la verdad.
55Así que esta noche, estoy agradecido de saber que el gran Jehová Dios, el que una vez rugió desde el Monte Sinaí, el que una vez se paró en la montaña y enseñó las bienaventuranzas, y se levantó de los muertos, está en nuestros medios en esta noche, y es el mismo. Como lo fue en aquel entonces, así es hoy, y lo será por siempre.
56Y pensar que Él, el Dios del cielo, se humilló a Sí mismo para bajar y asociarse con personas como yo, y con nosotros aquí, gente pobre, no teniendo muchos bienes de este mundo. Y siendo yo analfabeto, sin embargo Él me amó tanto que bajó y me salvó por Su gracia. Yo no merecía nada, ni nada pude hacer, pero Él me salvó. Porque antes de la fundación del mundo, Él me predestinó para ser salvo, en Su propio conocimiento anticipado, antes de que el mundo comenzara. Y Él hizo lo mismo por todo aquel que es salvo. ¡Oh, qué cosa tan maravillosa! ¡Qué oportunidad tan maravillosa es ésta!
57Y todo el deseo de mi corazón, para este año, si Dios escucha mi oración...
58Ahora, tal vez yo no pueda quedarme hasta toda la media noche. Tengo dos niñitas allá atrás a quienes les da sueño y empiezan a quejarse y a llorar. Tal vez tenga que llevarlas primero.
59Pero quiero decir esto, si no tengo la oportunidad de volver aquí y testificar, quiero darles las gracias a todos Uds. por sus oraciones que han hecho por mí durante este año. Si Uds. alguna vez me fallan, yo estaré derrotado. Es mientras que Uds. me llevan en oración, que yo puedo continuar en la batalla.
60Y yo les amo con todo mi corazón, como dijo un hermano hace un momento. Yo no puedo venir aquí como debería. No puedo ver a la gente y ministrarles en casa como yo quiero, como está en mi corazón. Pero soy humano y estoy muy limitado a ciertas horas, a cierta fuerza y demás.
61Y ahora, con la ayuda de Dios, si Él me ayuda, yo quiero que este año sea el más grande que tenga en mi vida. Por la gracia de Dios, ya he ganado más de medio millón de almas para Cristo. Y Dios mediante, espero completar el millón este año. Porque, si Dios me lo permite, quiero ir a los países extranjeros de nuevo, tan pronto como podamos económicamente, y demás. Y entrar allá a esos otros países donde ganamos a tantos miles a la vez.
62Y yo sé que el día está cerca. La hora es muy avanzada. El crepúsculo está cayendo, amigos. Y quiero hacer todo lo que pueda, porque este es el único tiempo en que Ud. y yo seremos mortales. Este es el único tiempo en que tendremos el privilegio, en toda la eternidad, de ganar a alguien para Cristo. Hagámoslo. Todo lo que podamos hacer. Dediquemos cada hora que podamos, para Su Gloria. Esa es mi intención para este año que viene. Y con la ayuda de Dios y sus oraciones lo haré. Así que, oren por mí.
63Y ahora inclinemos nuestros rostros sólo por un momento, para abrir la Palabra.
64Padre, ésta es Tu Palabra eterna que está aquí delante de mí: “Ningún hombre en el cielo o en la tierra era digno de tomar el Libro, soltar los Sellos, o incluso de mirarlo; sino el Cordero que fue inmolado desde la fundación del mundo”. Ahora nosotros lo llamamos a Él. Y si hemos hallado gracia delante de Ti, te rogamos, oh Cordero de Dios, que tomes estos pocos momentos ahora, mientras volteamos las páginas de Tu Palabra, y ábrela a nuestros corazones. Porque te lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
65Ahora, yo iba a estudiar por un momento esta tarde, acerca de unas cosas para hablar esta noche, pero no llegué a tiempo para hacerlo. Mi esposa vino con Billy, y tuve que agarrar la Biblia y empezar a hojearla.
66Y pensé: “Bueno, tomaré algo sobre Melquisedec”. Y pensé: “¡Oh, vaya!, si empiezo con eso, los otros hermanos no tendrían tiempo para hablar”. Así que voy a dejar eso para dentro de unos días, si el Señor lo permite, para cuando tengamos más tiempo.
67Y entonces encontré el capítulo 10 de los Hechos, donde habla de la Iglesia primitiva. Y si alguno desea y tiene una Biblia, que quisiera abrir en el capítulo 10 de los Hechos, para una pequeña exhortación por unos cuantos momentos.
68Y mientras lo buscan, daré un pequeño repaso de lo pasado. El domingo pasado, hace una semana, creo yo, o fue el domingo pasado, hace una semana, que estudiamos en el libro de los Hechos, con respecto a la Iglesia primitiva. Creo que estuvimos en Hechos 2. Cuando ellos salieron y fueron a sus… Cómo es que… Pedro les dijo cómo es que tenían que “arrepentirse y ser bautizados en el nombre de Jesucristo para la remisión de sus pecados, y recibir el Espíritu Santo”.
69Ahora, me gustaría expresar algo. ¿Está bien que lo diga desde la plataforma? [El hermano Neville dice: “Amén”.—Ed.]
70Miren, todos siempre han dicho: “Hermano Billy, nadie lo entiende a Ud.”. Bueno, quizás yo sea un poquito raro, pero Uds. saben, no es mi intención serlo. Pero yo tengo mis ideas de ciertas cosas, y mis convicciones. Ahora, yo he estado totalmente…
71Estoy plenamente convencido de que muchas cosas que están en la Escritura, que son apostólicas, no las llevamos a cabo en este día.
72Como por ejemplo, mucha gente ha dicho: “Cuando Ud. está en esos servicios evangelísticos, ¿cómo hace Ud. que treinta mil personas pasen al altar para ser salvas?” Ellos no tienen que pasar al altar para ser salvos. Lo único que tienen que hacer es creer en el Señor Jesucristo. ¿Es correcto eso?
73Yo quiero preguntarles algo, y Uds. mediten en eso. Luego yo recibiré sus cartas en esta próxima semana. ¿Ven?
74Yo no puedo ser católico, porque los católicos creen que esta Palabra es inspirada pero que: “La Iglesia está por encima de la Palabra”. No puedo ser protestante porque ellos sólo toman lo que consideran que es correcto y que: “El resto de Ella no es inspirada”.
75Pero yo creo que lo que dice la Biblia es la verdad. Creo que Ella es la Palabra de Dios. Para creer eso, yo tengo que rendir toda mi vida y toda mi voluntad a Ella, creer que Ella es la verdad y que no hay más verdad sino Ella. No se le puede agregar más o quitársele. Así es como debe ser. “Y cualquiera que le quite a ese Libro, o le agregue, el tal será quitado del libro de la Vida”. Dios dijo en Apocalipsis: “¡El que le quitare o añadiere a Esto!” Esa es la voluntad completa de Dios, y la revelación de Jesucristo a la gente. Eso es correcto. Ahora, para hacer eso, yo debo creer que la Palabra de Dios es absolutamente la Verdad.
76Y en Hechos 2:38, cuando Pedro dijo: “¡Arrepentíos cada uno de vosotros!”.
77Ellos dijeron: “Varones hermanos, ¿Qué hacemos primero?”. Ellos querían ser salvos.
78Ahora observen. Él ahí les está hablando a incrédulos. Fíjense en lo que él dijo: “¡Arrepentíos cada uno de vosotros!”. Ahora, ¿qué significa arrepentirse? Arrepentirse significa “sentirse apesadumbrado por lo que uno ha hecho”.
79Por ejemplo, ¿qué si yo me volteara aquí mismo y golpeara a mi hermano sin ninguna causa y yo quisiera arrepentirme por eso? Yo diría: “Hermano Neville, siento mucho haber hecho eso”. ¿Ven? Bueno, entonces si yo dijera: “Siento haber hecho eso”, y lo dijera de corazón, yo estoy arrepentido.
80Y si yo me siento apesadumbrado por mis pecados, y le pido a Dios que me perdone, yo estoy arrepentido. ¿Es correcto eso? Muy bien. Pedro dijo: “Arrepentíos, o aflíjanse por sus pecados, y luego bautícense en el Nombre de Jesucristo, para la remisión de sus pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo”. ¿Es cierto eso? [La congregación dice: “Amén”.--Ed.] Muy bien. En la casa, cuando…
81Pablo y Silas habían tenido la reunión, y habían sido encarcelados, golpeados, porque ellos le echaron fuera un espíritu maligno a una adivina. Ellos estaban en la cárcel Filipense, y esa noche cantaron himnos y el Señor envió un terremoto que estremeció tan fuerte la cárcel que hasta las cadenas cayeron de sus manos. El carcelero sacó su espada para matarse, y Pablo le dijo: “Mira, no te hagas daño, porque todos estamos aquí”. Y él preguntó: “¿Qué puedo hacer para ser salvo?”. Él le respondió: “Cree en el Señor Jesucristo con todo tu corazón, y serás salvo tú y tu casa”. Noten “Cree en el Señor Jesucristo”.
82Ahora, ¡cuando un hombre está apesadumbrado por sus pecados! Quiero llevar esto despacio para que penetre profundamente. Si un hombre está apesadumbrado por sus pecados y se arrepiente, estando afligido por sus pecados, y acepta a Jesucristo como su Salvador, de sus pecados, y es bautizado en el Nombre de Jesucristo; en ese mismo momento Dios está en la obligación de darle a ese hombre el bautismo del Espíritu Santo. Si no lo hace, Él no cumplió Su Palabra. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.]
83Entonces ¿por qué todos esas reuniones de espera? ¿Por qué todas esas evidencias y cosas que tenemos que tener?
84Ahora, Jesús dijo en San Juan 5:24: “El que oye Mi Palabra y cree al que Me envió, tiene vida eterna”. Ahora, “vida eterna”. ¿Qué quiere decir la palabra eterna? Eso quiere decir: “sin fin”. “El que oye Mi Palabra, y cree al que Me envió, tiene vida sin fin”.
85Entonces ¿por qué estar regresando y tratando de ser salvo de nuevo, y todas estas cosas?
86Si Ud. tiene vida sin fin, Ud. no puede perecer. Su vida no puede perecer porque Ud. tiene vida Eterna.
87Ahora, si algunos de Uds. quisieran buscar la palabra, encontrarán que la palabra allí en griego es Zoe, lo cual quiere decir: “la Vida de Dios”.
88Porque si es eterna, solamente hay algo que es eterno y ese es Dios. Él es “desde la eternidad hasta la eternidad, Tú eres Dios”. Ahora, si Él es desde la eternidad hasta la eternidad, y le ha dado a Ud. vida desde la eternidad hasta la eternidad, entonces Ud. tendrá que convertirse en una parte de Su Ser eterno. ¿Es correcto eso? Y si Ud. se convierte en una parte de Su Ser eterno, eso lo hace a Ud. un hijo o una hija de Él; lo cual cumple exactamente lo que dice la Escritura de que: “Somos hijos e hijas de Dios”. ¿Es correcto eso?
89¿Cuándo la obtuvo Ud.? ¿Cuando gritó? ¿Cuándo pasó al altar? ¿Cuando habló en lenguas? ¡Cuando Ud. creyó! Nosotros bautizamos a tantos que no creen. Oímos a tantos hablar en lenguas que no creen. Los hemos hecho tener evidencias y hacer ciertas cosas y les hemos dicho: “Cuando tú hagas esto, lo tienes”. No hay nada en la Biblia, en ninguna parte de la Biblia, que Ud. pueda atribuirle a alguien que: “Él es cristiano porque hace esto”.
90Él es un cristiano porque él cree. Y su propia vida produce los frutos del Espíritu, sin importar lo que él haga. ¿Ven? Así es. Ahora, y cuando Ud. cree, Ud. recibe Vida eterna. Y Vida eterna es Dios; y Dios es el Espíritu Santo. ¿Es correcto eso?
91Si Dios y el Espíritu Santo no son la misma Persona, Jesús tuvo dos padres. Jesús dijo que “Dios” era Su Padre, y la Biblia dice que “El Espíritu Santo” era Su Padre, así que ambos eran la misma Persona.
92Y si Uds. reciben a Dios, Vida eterna en Uds., entonces ¿qué han recibido? Eso es lo que yo quiero saber. ¿Captan la idea?
93Nosotros estamos tan llenos de teorías, la iglesia lo ha estado, porque ha sido denominada. Esta denominación encuentra esto, ellos creen en esto, y hacen de eso una denominación. No pueden avanzar más de allí.
94Pero la Iglesia de Dios está avanzando constantemente. Ella avanza y deja que las denominaciones se queden atrás. Ella avanzó dejando a Lutero. Avanzó dejando a los metodistas. Avanzó dejando a los bautistas. Avanzó dejando a los presbiterianos. Y ahora Ella está dejando a los pentecostales. Seguro. Porque la Vida eterna sigue hacia delante, ¿ven?, y Uds. la reciben, (¿cómo?) creyendo en el Señor Jesucristo.
95Ahora, sólo hay dos cosas. Miren. O Ud. es un incrédulo o un creyente.
96O es de día, o es de noche. ¿Es correcto eso? Ahora, yo no puedo decir: “Sólo esta parte es de noche”. “Sólo lo que veo por esa ventana es de noche”. No, no. La cosa completa es de noche. Eso es correcto.
97Ahora, como he dicho frecuentemente: Fumar cigarrillos, mascar tabaco, beber whisky, eso no es pecado. Esos son los atributos del pecado. Ud. hace eso porque es un incrédulo.
98Y vivir una vida justa y santa, pacífica, tranquila, calmada, amorosa, sociable y así por el estilo. Eso no es porque Ud. sea un cristiano. Esos son sólo los atributos del cristianismo: Es lo que está en Ud. lo que hace eso. Y si Ud. lo está personificando, o haciéndolo porque se supone que Ud. es un cristiano, Ud. es un hipócrita (Eso es correcto.), si su vida no muestra esa dulzura. Porque hay Algo dentro de Ud. que sale y hace que Ud. se sienta de esa manera.
99Ud. pasará por pruebas, problemas, altibajos y será malentendido. Eso nada tiene que ver con ello.
100Cuando Israel se descarrió y fueron a Egipto, ellos estaban descarriados. Ellos nunca perdieron su pacto. Ellos perdieron el gozo de su salvación.
101David no dijo: “Restáurame mi salvación”. Él dijo: “Restáurame el gozo de mi salvación”. Su salvación tenía que permanecer igual, pero él se salió por el extremo equivocado y perdió el gozo de su salvación. ¿Ven lo que quiero decir?
102¿Cuándo fue Ud. salvo? ¿Cuándo fue santificado? ¿Cuándo fue lleno del Espíritu Santo? ¡Cuándo Ud. creyó en el Señor Jesucristo! Porque allí Ud. recibió Vida eterna.
103Pero luego, de ahí en adelante Ud. comenzó a crecer. Ud. comenzó a crecer a través de santificación, a través del Espíritu Santo, a través del hablar en lenguas, y a través de todas estas cosas aquí.
104Pero Ud. recibió Vida cuando creyó. ¿Ven lo que quiero decir? Y ahora, eso no... Algunas personas ya tienen Vida, y Ud. está tratando de hacer que ellos hagan algo aquí, cuando ni siquiera han llegado a ese lugar todavía. Y la gente pentecostal nunca han… han llegado al lugar donde la Iglesia está llegando ahora: a la adopción, o a la colocación de hijos.
105Ahora, en el Antiguo Testamento, cuando un hijo nacía en un hogar, era un hijo porque nacía en un hogar. Mi hijo es mi hijo cuando él nació de mí
106Y cuando la Iglesia pentecostal dio a luz, o halló lo que llamaron: “el Nacimiento, el nuevo Nacimiento, o la Iglesia del Espíritu Santo”, de que ellos nacían dentro del Reino de Dios. Ahora bien, en el Antiguo Testamento…
107En Efesios, el capítulo 1 dice que: “Nosotros fuimos predestinados a la adopción de hijos”. “¿A la adopción de hijos”? Miren eso: “¡La adopción de hijos!”. Sí, señor.
108Y en el Antiguo Testamento, cuando nacía un hijo en la casa de un hombre, él era hijo al nacer, pero había un tutor que criaba a ese niño hasta que él llegaba a cierta edad. Y si ese tutor le traía un reporte al padre de que el hijo era digno, y que todo estaba bien, entonces él era adoptado dentro de esa familia. Muchos de Uds. que han leído el Antiguo Testamento conocen la Escritura sobre eso. Él era adoptado dentro de la familia. Pero si no, aún permanecía siendo hijo, pero no era adoptado. Y si él era adoptado, lo llevaban a la calle, le ponían una vestidura y se efectuaba una ceremonia. Y entonces la firma de este muchacho en el cheque tenía el mismo valor que la de su papá, porque él había sido adoptado al compañerismo completo de la familia.
109Dios adoptó a Su propio Hijo cuando Él lo llevó allá arriba, y tomó a Pedro, Jacobo y a Juan como testigos. “En la boca de dos o tres testigos conste toda palabra”. Y subió allá arriba y Dios hizo sombra sobre Cristo. El Espíritu Santo le hizo sombra, y Su vestidura resplandeció como el sol. ¿Es correcto eso? Y Dios mismo dijo: “Este es mi Hijo amado, a Él oíd”. En otras palabras: “Ahí está, lo que Él diga, eso es”. Y entonces se le dio igual... Y por supuesto, era Dios, pero Dios en la carne de Jesucristo, manifestándose a Sí mismo a la gente. Y allí, Dios adoptó a Su propio Hijo.
110Y ahora, cuando la iglesia pentecostal, y esta gente aquí en los últimos días empezaron a hallar el nuevo Nacimiento, a nacer de nuevo, ellos pensaron que eso lo concluía. No, señor. Con sus altibajos y sus entradas y salidas, y cosas como esas, Dios no puede colocarlo a Ud. como un hijo.
111Pero cuando Ud. permanece en el Reino, permanece en el Evangelio, permanece allí, uno de estos días Dios lo llamará y lo pondrá a un lado, y lo adoptará como Su hijo ante la gente, y le dará algo con lo cual sacudirá a las naciones. ¿Ven lo que quiero decir? Esa es la adopción dentro de la familia.
112Ahora, éstos que lo había seguido a Él; Pedro, Jacobo y Juan. En esta noche vamos hablar de Pedro, de esa gran visión, y cómo esos hombres vivían en aquel día.
113Y ahora, primero, aquí en el veinte… o, en el versículo 32 del capítulo anterior, el capítulo 9. Y aconteció que Pedro, visitando a todos, vino también a los santos que habitaban en Lida. Y halló allí a uno que se llamaba Eneas, que hacía ocho años que estaba en cama, pues era paralítico. Y le dijo Pedro: Eneas, Jesucristo te sana; levántate, y has tu cama. Y enseguida se levantó.
114Vean esto. Ahora miren lo que sucedió. Y le vieron todos los que habitaban en Lida y en Sarón, (Fíjense en esto)… los cuales se convirtieron al Señor.
115Toda la región se convirtió al Señor por causa de un hombre paralítico que fue sanado.
116Y hoy, los muertos son levantados, y la gente dice: “Eso es demonología. Es psicología. Es telepatía mental. Para comenzar, esa persona no estaba muerta”. ¿Ven Uds. la diferencia? Nuestra indiferencia hacia Dios, ha determinado lo que vamos a obtener hoy. Vamos a recibir juicio Divino. El mundo entero está estremeciéndose ahora mismo, bajo el impacto de los juicios que se avecinan lentamente.
117Posiblemente uno de los ministros tomará ese tema, dentro de unos minutos, sobre los juicios venideros. Y yo espero que de alguna manera lo hagan, sobre el juicio venidero.
118Porque, el mundo entero está listo, está temblando. Cada nación está temblando. No crean Uds. que Rusia no lo está también. Los Estados Unidos y las Islas están temblando. “¿Quién irá lanzar esa primera bomba atómica?” Cuando eso suceda, podría sacar a la cosa completa fuera de órbita, y no quedar un… Una bomba de cobalto. ¿Qué si soltaran algunas es esas? No quedaría ni una mosca o un insecto sobre la faz de la tierra.
119Eso está ahora mismo en las manos de hombres malvados y pecadores que van rumbo al infierno. Y el destino de la jornada de esta tierra (dije la jornada de la tierra) está en manos de hombres malvados y pecadores. Será mejor que vea bien hacia donde está fijado el destino de su alma. Si no está dirigido hacia los cielos y hacia Dios, vuélvase en esta noche con todo su corazón, y no deje que pase el año viejo sin que Ud. se vuelva a Dios. Porque su destino terrenal está determinado por las manos de hombres malvados, crueles, despiadados y ateos. Allí está el destino de su cuerpo. Lo que ellos quieran hacer con eso en este momento, eso acabará con Ud. ¡Dios tenga misericordia!
120Y Dios, en Su amorosa misericordia, envía señales y maravillas, y milagros y predicación del Evangelio; y la gente constantemente voltean sus rostros hacia..., le dan la espalda. Entonces, ¿cómo se puede esperar otra cosa sino juicio? Ud. debe recibirlo.
121¡Un hombre paralítico fue sanado y toda la región se convirtió a Cristo!
122Y aquí en donde tenemos reyes, potentados, monarcas, congresistas y de todo; aflicciones, enfermedades, muertos y fallecidos. Los vemos levantarse nuevamente a vida y la nación únicamente se burla y se ríe de eso. Entonces ¿qué nos queda sino juicio?
123Oh hermano, si alguna vez hubo un tiempo en que Dios despierte a Su pueblo es hoy. En este año venidero, que Dios unja a Sus ministros como llamas de fuego, porque estamos en los últimos días, y en los tiempos finales.
124Fíjense en esto. Este mismo hombre descendió... Había una muchacha llamada Tabita. Tabita, que quiere decir: “Dorcas”, murió cuando ella estaba allí. Y Pedro estaba en Jope. Ellos mandaron a buscarlo y lo trajeron allí. Y él entró en donde ella estaba acostada, un cadáver. Sacó a toda la gente y se arrodilló y oró. Y cuando lo hizo, él se acercó y la tomó de la mano y la levantó. Y ella estaba sana nuevamente, viva.
125Y vean lo que sucedió. “Y aconteció que se quedó muchos días”. Antes de eso: Esto fue notorio en toda Jope y muchos creyeron en el Señor. ¡Muchos creyeron!
126Y hoy, ellos dirían: “Yo dudo de si ella estaba muerta en lo absoluto o no. Ella sólo estaba en coma o algo así. Yo no creo en tal cosa”. ¡Lo refutan todo! Cuando Ud. refuta lo sobrenatural, fuera de la Biblia, Ud. está refutando al mismo Dios que adora. Ciertamente que lo está haciendo. Él es un Dios sobrenatural. Muy bien.
127Ahora, pero, ¿detener a estos apóstoles? Hermanos, ellos habían estado con Jesús. A ellos no les interesaba lo que alguien dijera. Los llamaron allí una vez y les dijeron que los días de los milagros habían pasado. Los azotaron, y los encarcelaron, los mantuvieron allí toda la noche, y a la mañana siguiente los llevaron a juicio. Y, vinieron a darse cuenta que ellos eran ignorantes y hombres sin letras, pero se dieron cuenta que ellos habían estado con Jesús.
128Al ser sueltos, ellos nunca fueron y consultaron más al seminario. Ellos fueron a su propia gente. Y cuando se juntaron explicando lo que el Señor había hecho, se reunieron e hicieron esta oración: “Señor, ¿por qué...?” Por supuesto, eso fue para cumplir lo que había sido dicho por el profeta: “¿Por qué se amotinan las gentes, y los pueblos piensan cosas vanas?”. Dijeron: “Danos poder, mientras extiendes la mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de Tu Santo Hijo Jesús”. Y cuando ese pueblo oró unánime en ese lugar, el edificio donde estaban reunidos fue estremecido.
129Lo que necesitamos en esta noche es una unidad, un servicio de oración donde podamos unirnos en un solo corazón y unánimes, y hacer una oración como esa. Entonces tendremos otro tiempo de estremecimiento. Amén.
130Noten. Pedro, el que una vez negó al Señor, el que una vez no creyó en Él, o que le había negado; salió y lloró amargamente, y vino. Ahora él había recibido el Espíritu Santo. Escúchenle predicar. Había en Cesarea un hombre llamado Cornelio, centurión de la compañía llamada la italiana, Piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, y que hacía muchas limosnas al pueblo, y oraba a Dios siempre.
131¡Qué hombre! Ahora, recuerden que ni siquiera era gentil. Ni siquiera era judío. Él era un gentil, un centurión que estaba al mando de una centuria, lo cual es cien hombres. Pero él era un hombre temeroso de Dios. Dios siempre ha encontrado hombres temerosos entre los gentiles.
132Hoy mientras caminaba y hablaba con un joven, le dije: “Una de las cosas que quiero hacer cuando llegue al cielo, es acercarme y darle un apretón de manos a cierto hombre que hizo una cosa muy valerosa. Y él hablaba del que él quería ver y darle la mano, de diferentes cosas, y de cómo es que Dios bendecía al pueblo.
133Cuando Urías, después de que David había tomado a su esposa Betzabé, y ellos mandaron a buscarlo. Y ella iba a ser madre. Y la hicieron que entrara para que así él pudiera achacárselo a Urías. Y él no era un gentil... Él no era un judío; él era un heteo, un prosélito a la religión judía. Y él le dijo que fuera allá y se quedara en casa un rato con su adorable y hermosa esposa. Él dijo: “Dios me libre que yo haga una cosa como esa, y que el arca de mi Dios esté en el campo de batalla”. Y se negó a hacerlo.
134Y hermano, cuando yo llegue a la Gloria, quiero acercarme a Urías, darle la mano y decirle: “¡Alabado sea Dios!, porque tu testimonio significó algo para mí en mi jornada terrenal”.
135Quiero acercarme a Daniel y decirle: “Sabes Daniel, cuando tú entraste allí, intrépidamente ante esos leones, ese testimonio significó algo para mí”. Sí, señor.
136Quiero ver al apóstol Pedro y decirle: “Pedro, aquella noche cuando estabas preso, y el Señor entró con una gran Luz y brilló sobre ti, oh, yo siempre admiré eso. Y tú comenzaste a seguir esa Luz, y la puerta se abrió ante ti y te llevó directamente a la calle. Tú pensabas que estabas soñando”. ¡Qué tiempo tan tremendo!
137No habrá lugar callado en el Cielo, cuando todos esos redimidos se reúnan allá, ¿verdad? Allí ocurrirá algo muy maravilloso cuando todos los redimidos entren marchando.
138Y aquí está este centurión, la casa de Cornelio. ¡Miren cómo Dios arregló aquello! Ahora, Cornelio era un hombre temeroso de Dios. Él oraba siempre y le daba limosna a la gente. Ud. nunca hará algo de valor que Dios no se lo tome en cuenta. Eso es correcto. Y él oraba y le daba limosna a la gente. Y él era un gran hombre.
139Y un día mientras estaba en la casa orando, un Ángel entró en el cuarto donde él estaba. ¿Creen Uds. en Ángeles? [La congregación dice: “Amén”. — Ed.] El Ángel entró al cuarto donde él estaba y le dijo: “Cornelio, levántate y ve a Jope. Y pregunta por uno llamado Pedro, quien mora en la casa de uno llamado Simón. Y él te dirá qué hacer”. Amén.
140Ahora, en este tiempo Pedro había estado viajando, así que tenía hambre. Eran como las doce en punto. Así que él se subió a la azotea y echó una siestita. Él iba a tomarse una siesta mientras esperaba que prepararan la comida.
141Entonces Cornelio envió un soldado y dos hombres devotos para que buscaran a Pedro.
142Y cuando Dios envía alguien para verlo a Ud., Él hace arreglos por adelantado para que eso suceda.
143Él hizo arreglos ayer en el hospital para este niño que estaba en una condición moribunda, y que ellos no sabían qué es lo que pasaba. Y el Espíritu Santo habló en el cuarto, e hizo arreglos en el hospital, para la sanidad del niño antes de que incluso yo llegara allí. ¡Aleluya!
144En Finlandia, cuando ese muchachito estaba tirado allí en la carretera, muerto. Y su padre y su madre corrieron desde el campo, gritando y moviendo las manos nerviosamente. Dios ya había arreglado su resurrección, con dos años de anticipación. ¡Alabado sea el Señor!
145Y en esta noche, mientras estamos aquí en esta iglesia, y sufrimos estas cosas, Dios ha arreglado previamente nuestra resurrección. Algún día glorioso Él vendrá. Todo está arreglado de antemano. Y los hombres y mujeres que piensan en eso, a veces los poetas cantan estas alabanzas: “Oh, habrá en el aire un encuentro con Jesús”.
146Esta noche, hace como quince años, yo estaba parado aquí en esta plataforma, enseñando con un gráfico grande.
147Y había un grupito pentecostal que había venido de Louisville. Y yo nunca creí que esa gente danzara de la manera en que lo hacían. Y había una damita que subió aquí a tocar el piano. Y ellos iban a tocar un especial, y golpear en una tabla de lavar con unos dedales. Y algunos golpeaban sobre una lata de metal. Yo criticaba mucho eso y pensé: “¿Qué será lo que va pasar?” Y la mujer subió a tocar el especial. Comenzó a tocar, y la otra dama comenzó a golpear en la tabla de lavar. Y esta jovencita de cabello rubio saltó de aquí, al piso, y comenzó a danzar en el Espíritu.
148Y yo sentado en la silla del escarnecedor, dije: “¡Vaya, quién viera eso!”. Y yo le había estado diciendo eso a mi iglesia, así que todos ellos estaban preguntándose qué es lo que iba yo a hacer al respecto. Me mantuve mirándola, y pensé: “¡Miren eso! ¡Qué cosa es esta! ¡Convirtiendo mi iglesia en una taberna!”. Y yo estaba sentado allí, no conociendo otra cosa. Yo no decía nada, pero en mi corazón estaba pensando eso.
149Así que la observé a ella allí mientras danzaba, y de repente, dije: “Esperen un momento. Me pregunto si la dama tiene alguna escritura para eso”. Y empecé a meditar en las Escrituras. Dije: “¿En qué parte de la Biblia fue ordenado alguna vez el danzar?” Eso es correcto. Y pensé: “¿Qué los hizo danzar?”
150Vi que los hijos de Israel, cuando ellos cruzaron el Mar Rojo, María miró hacia atrás y vió a todos esos capataces ahogados. Tomó un pandero y comenzó a danzar y a tocar el pandero. Corrió por las orillas danzando. Y las hijas de Israel la siguieron danzando. Y pensé: “Eso es victoria”.
151Vi a David, cuando su amada estaba sentada allí arriba, abanicándose, mirando a su noviecito tan simpático, David parado allí. Y aquí venía el arca por la colina, de la cual el Hermano Graham habló hace un momento. Cuando David la vio venir, él danzó dando vueltas y vueltas y vueltas. Ella dijo: “¡Pues, tú me das vergüenza!”
152Él dijo: “Si no te gusta esto, ¡mira esto!”. Y él empezó a dar vueltas y vueltas y vueltas nuevamente.
153¿Saben qué? Dios miró desde el cielo y dijo: “David, tú eres un hombre conforme a Mi Propio corazón”. Eso es correcto.
154Y yo pensé: “Saben, sólo hay algo que pasa conmigo. Quizás todavía no tengo suficiente victoria”. Y me senté allí e hice que mi pie metodista comenzara a moverse. Y cuando me di cuenta… ¡Dios es mi Juez! Antes de que yo supiera qué estaba haciendo, yo estaba aquí en el piso danzando y dando vueltas con esa muchacha. Eso es correcto.
155Entonces dije: “Dios, quítame de la silla del escarnecedor. Permíteme mirar cualquier cosa con sensatez antes de volver a juzgar”. Amén. Dios hace cosas peculiares.
156Yo no creo en un montón de necedad. No creo en un montón de tonterías. Pero sí creo en la verdadera y genuina Palabra del Espíritu Santo de Dios, siendo predicada en poder y demostración. Amén. Porque eso es lo que me salvó. Eso es lo que me ha traído hasta aquí. Eso es lo que me ayudó cuando el doctor dijo que me estaba muriendo. Eso es lo que me salvó en la hora de mi muerte. Es lo que me resucitará. Y Esa es la cosa con la cual me iré al Cielo. Si alguna vez yo llego Allá, tendré que guiarme por Ella, porque no conozco nada más sino Eso, y no quiero conocer nada más sino Eso. Correcto.
157Conocer a Jesús y a Él crucificado, y eso es todo. Si Él es crucificado, entonces eso crucifica mi carne con la Suya, y yo estoy muerto a las cosas del mundo. ¡Sí! ¡Amén! Uds. saben, me estoy poniendo religioso. Comienzo a sentirme de esa manera.
158Noten. Aquí estaban ellos. ¡Oh, qué tiempo! ¡Ellos estaban teniendo un servicio maravilloso! Cornelio dijo: “Ahora, vayan allá y pregunten por uno llamado Pedro”. Y dijo... Nunca antes había oído acerca de él.
159Y Pedro allí arriba pensó: “Señor, echaré una siestita antes de comer. Tengo mucha hambre y estoy cansado”.
160Y cuando se acostó allí, le sobrevino un éxtasis. Así dice la Escritura. Entonces yo creo que él entró en un éxtasis. ¿Uds. no? Y cuando lo hizo, él vio un lienzo descender, todo lleno de reptiles. Y una Voz le dijo: “Levántate Pedro. Mata y come”.
161Él dijo: “No, Señor. Yo soy judío. Ninguna cosa inmunda o común ha entrado en mi boca”.
162Él dijo: “No llames tú inmundo lo que Yo limpié”. Dijo: “Levántate”. Dijo: “Hay alguien esperándote abajo en la puerta. Anda y no dudes nada. Síguelo”. Amén.
163Ahora, Pedro y su manera de ser santurrona, Uds. saben, como tenía prestigio entre la gente tenía que vigilar lo que comía. Él era judío. Él había sido criado como un presbiteriano estricto, Uds. saben, o algo así, y él tenía que vigilar lo que estaba haciendo por causa de los asuntos de su iglesia.
164Entonces el Señor le dijo: “Tú sigue a esos gentiles sin hacerle caso a lo que ha sucedido, o lo que sea. Tú ve allá”.
165Y cuando él subió a la casa de Cornelio, inmediatamente, Cornelio reunió a toda su gente. Y les contó cómo fue que vio al Ángel. Él dijo: “Bueno, Pedro, yo he mandado a buscarte”.
166Y cuando Pedro se levantó allí y comenzó a predicar: Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a profetizar, y a hablar en lenguas, y a gozarse tremendamente. Él dijo: “¿Puede acaso alguno impedir el agua?” Ahora, éstos habían recibido el Espíritu antes de bautizarse. Y les ordenó bautizarse en el Nombre del Señor Jesús. Y Pedro se quedó con ellos varios días.
167Esa es la iglesia Apostólica, moviéndose en el Espíritu, a dondequiera que Dios decía. Pedro prescindió de su comida. Él bajó y siguió al Señor.
168Y Dios pudiera conseguir a un hombre y una mujer hoy, en este Tabernáculo, en algún otro lado, que no pongan atención a lo que pasa alrededor de ellos, sino sujetarse al Señor, como una unidad individual. Dios guiará al mismo hombre hoy, así como lo guió en ese entonces. Él prueba que está con nosotros. Lo que necesitamos hoy es una vida humilde y sumisa. Ríndase a sí mismo. No se acobarde. No haga nada sin que el Espíritu Santo lo guíe. Lo que el Espíritu Santo diga, hágalo rápidamente. No diga: “Bueno, esperaré y veré qué es esto y aquello”. Lo que el Espíritu Santo diga, ¡vaya y hágalo!
169¿Qué si yo no hubiera ido a Finlandia cuando el Espíritu Santo me llamó para allá? ¿Qué si yo no hubiera ido ayer al hospital, a donde ese niñito estaba allí muriéndose?
170“Obediencia es mejor que sacrificio”. Haga lo que el Espíritu Santo dice que haga. Lo que necesitamos en esta noche es soltarnos de muchas de nuestras ideas personales, y dejar que el Espíritu Santo... Uds. han sido enseñados aquí. Uds. ya saben lo que es bueno y lo que es malo.
171Pero lo que Ud. necesita en esta noche es un gran manojo lleno del amor de Dios derramado en su corazón, y que todas las diferencias sean lavadas. Entierren eso con el año viejo, mientras este se termina. Dejen que se vaya. Comencemos una vida nueva, un nuevo comienzo. Uds. no pueden... Si Uds. ya han nacido en el Reino de Dios, Uds. ya tienen el Espíritu Santo en Uds., lo único que tienen que hacer es deshacerse de estas cosas del mundo que los están atando. Dice: “Despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la vida, la carrera que tenemos por delante”. Hebreos, el capítulo 12. ¡Despójense del peso!
172¿Pudieran Uds. imaginarse a los magos yendo a ver a Jesús? Lo dramatizaré un poco por un momento. Puedo ver... Dicen que tres magos. Diremos que había tres: Jim, John, y George. Diremos que esos eran sus nombres. Y ellos iban a ver a Jesús. Y puedo verlos a todos preparándose para salir. Tomaremos a este hombre, a Jim. Él es todo un hombre. Él corre y le dice a su esposa, dice: “Esposa, ¿sabes qué? Vi la estrella, así que tengo que irme”. Entonces va y empaca para irse.
173Eso es lo que pasa con la gente hoy. Ellos están tratando de empacar para ser un cristiano. Si hay algo que Ud. necesita para ser un cristiano es “desempacar”. Ya tienen demasiadas cosas colgando.
174“¡Mamá!” Dice: “Bueno mamá, tú sabes que yo no podría irme sin llevarme mi mesa de barajas”, así que él cuelga eso del camello. “Porque, tú sabes, los otros muchachos no apreciarían que yo fuese si no me llevara la mesa de barajas”.
175Todas estas otras cositas que lo retienen a Ud. Y Ud. tiene una cajita de egoísmo, también tiene que llevarse eso colgando. Y Ud. tiene que colgar allí un poquito de chismografía, un poquito de murmuración, un poquito de esto, aquello, y colgarlo del camello.
176Y cuando menos piensa, él pega un brinco y se sienta a horcajadas sobre el viejo camello y dice: “¡Vamos pues! ¡Vámonos!”. El viejo camello casi no puede moverse. Está tan cargado que casi tiene las patas arqueadas.
177Y Ud. que siempre está pateando y quejándose de su iglesia a la que asiste, y quizás es Ud. el que está tan cargado que no puede andar. Ese es el problema. Ud. necesita descargar, lavarse, limpiarse, corregirse. Amén. ¿Qué es lo que pasa conmigo? Noten, eso es lo que es.
178Yo puedo ver a los otros en marcha, avanzando. Y de repente, Uds. saben, él se bajó y miró de nuevo a la estrella. Y entonces, de repente comienza a arrojar mesas por un lado, y paquetes por el otro. Su esposa le preguntó: “¿Adónde vas, John?”
179Dice: “Estoy despojándome de todo peso que me asedia. Tengo que correr esta carrera con paciencia. Porque estrecha es la puerta y angosto es el camino, y pocos son que lo hallan”. Únicamente hay espacio para Ud. y para Jesús. Nadie más puede pasar por allí. Amén.
180Puedo oírla decir: “Bueno, mira, se te olvida la brújula”. “Yo no necesito brújula”.
181“Se te olvidan tus títulos de seminario. Se te olvidan tus servicios de bachillerato y todas esas cosas de las que dependes”. Él dijo: “Escucha, yo no necesito brújula”. “¿Cómo vas a ir entonces?”
182Él apuntó hacia la estrella y dijo: “Yo voy a ir por el camino provisto de Dios. Dios me proveyó una estrella a seguir, que me llevará hasta el Cristo”.
183¿Y qué de esta noche? Nosotros no necesitamos ningún gran entrenamiento tan largo, y todo esto. Queremos ir en la manera provista por Dios. Y la manera provista por Dios para este día es el bautismo del Espíritu Santo, y los hijos de Dios son guiados por el Espíritu Santo. Eso lo llevará a Ud. a su destino. Despójese de ese peso. Ponga a un lado todo lo demás. Regresemos al día apostólico. Nuestro fundamento es seguro.
184Dios nos lo ha probado por medio de señales, maravillas, fotografías y todo lo demás. Él ha probado que está con nosotros.
185Y este glorioso y poderoso Evangelio ha ido alrededor del mundo, llevando un millón quinientos mil al Reino de Dios, el año pasado. La iglesia pentecostal sobrepasó el año pasado, en conversiones, a cada iglesia que hay en el mundo, se han registrado un millón quinientas mil. ¡Aleluya! ¿Qué es lo que pasa? Es la cosa más poderosa que hay sobre la tierra. Pero el diablo se ha metido entre ellos y los ha separado en este grupito, y aquel grupito, y este otro grupito, para hacerlos discutir el uno con el otro.
186Si ellos olvidaran su egoísmo y diferencias, y unieran sus manos y sus corazones como uno, el milenio comenzaría. Eso es lo que necesitamos en esta noche, amigo, y unirnos. Eso es lo que el Tabernáculo Branham necesita hacer. Eso es lo que necesitan hacer todas las iglesias: unirse como un solo compañerismo, como un solo individuo en Cristo Jesús, un niño recién nacido y caminar por este sendero estrecho y angosto, “Puesto los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe”.
187Fíjense en esto. No defendiendo a nuestro Tabernáculo, sus doctrinas y demás, pero yo digo esto, mis queridos amigos. Busquen en todo el mundo, en cualquier lugar que Uds. deseen, y decimos esto orgullosamente, no nos jactamos de nada sino en Jesucristo, el Hijo de Dios. Pero miren lo que ha hecho el Dios Todopoderoso por esta iglesita. Dense vuelta y miren, si lo desean. Desde aquí de esta iglesia, comenzó este gran avivamiento que ha recorrido el mundo entero. Y eso es correcto. Averigüen sobre eso y vean si no es cierto. Dios está con nosotros. En Su amor y misericordia, miren cómo Él nos sana cuando estamos enfermos. Vean los casos de cáncer, a los ciegos, sordos, mudos, y todo lo demás que Él sana en nuestros medios, en dondequiera. Luego, Él fue lo suficiente amoroso en bajar para una prueba científica, y poner Su aprobación sobre la iglesia, hizo que Su fotografía fuera tomada con nosotros. Amén.
188Donde, los críticos, ellos tendrán que callarse la boca, retractarse, y decir: “No podemos decir nada acerca de eso”. Amén.
189¡Estoy tan contento en esta noche, que soy uno de ellos! Estoy tan contento de ser un cristiano. Estoy tan contento de vivir aquí entre gente que creen en este gran movimiento. Quienes… Espero que haya pequeñas diferencias. Somos humanos. Pero, en principio, somos uno. Correcto. Somos uno. Juntos permanecemos, como una unidad en Jesucristo. Dios nos ha bendecido y nos ha dado todas estas cosas maravillosas.
190Sólo piensen, cómo es que yo mismo no pudiera haber estado aquí en esta noche, si no hubiera sido por el Señor, cuando los mejores doctores dijeron que yo no podría sobrevivir. Pero el Doctor principal vino y dijo: “Todo está en Mis manos, y Tú lo lograrás”. Yo creí en Él.
191¿Cómo está la Hermana Weaver sentada allí? Estaba como un esqueleto sentada en esa silla de ruedas, cuando la trajeron aquí para que fuera bautizada en el Nombre de Jesucristo. El doctor le dijo que viviría hasta la mañana, con un cáncer comiéndosela, hace como siete u ocho años. Aquí está ella con nosotros en esta noche.
192¿A cuántos más podría mencionar?, que han entrado y salido de aquí por estas puertas, que han entrado aquí paralíticos, afligidos, enfermos, cojos, ciegos y todo lo demás, y han sido sanados. Sólo en esta puertita aquí, ¡como un testigo de la resurrección del Señor Jesucristo!
193¿Qué debería ser? ¿Qué debería ser este Tabernáculo Branham? Debería de ser un faro asentado en uno de los lugares más oscuros del mundo: Jeffersonville. Si alguna vez hubo un lugar que necesitara el Evangelio, es Jeffersonville. Eso es correcto. “¿De Nazaret puede salir algo de bueno?” Dijo: “Ven y ve”. Eso es correcto.
194¡Los lugares oscuros! Nosotros no necesitamos las luces en el día. Las necesitamos cuando está oscuro. Allí es donde Dios envía Luz, en los lugares oscuros. Es muy fácil ir a donde todo marcha bien. Pero donde es difícil de andar, donde están los lugares oscuros, ¡los lugares ásperos! ¿Debo yo ser llevado al hogar, al Cielo, sobre un lecho de flores, Mientras que otros pelearon para obtener el galardón y navegaron a través de mares sangrientos?
195Aquí mismo donde la gente se divide y hay diferencias, y cosas así, ciento cuarenta mil paganos mueren a diario y van a encontrarse con Jesús, o van a encontrase con un Dios justo y honesto, sin conocer nada acerca de Él. Ciento cuarenta mil mueren a diario, el número de muertos paganos que nunca oyeron el Nombre de Jesucristo, mueren todos los días. Y nosotros discutimos si somos presbiterianos o metodistas, o no. ¡Qué desgracia! ¡Qué vergüenza!
196Lo que necesitamos es una visión. No mirar aquí a la punta de la nariz. Miren allá al final del camino. Si yo estuviera pensando acerca del día de hoy, de esto, aquello o lo otro, yo viviría para el día. Pero yo estoy viviendo para la Eternidad, por algo allá lejos, por algo que Dios ha ordenado y yo debo de ir y encontrarlo algún día.
197Me he tomado gran parte del tiempo, diez minutos. [Espacio en blanco en la cinta—Ed.]... Por la gracia y ayuda de Dios.
198Hace dos años que le pedí algo una y otra vez. Por quince años le pedí algo y Él finalmente me lo ha concedido. Y yo estaré llamando a Su puerta si estoy vivo el año que viene, si Él no me lo concede en este año (¿Ven?), esta cosa que le he pedido. Es para Su gloria, algo que yo pudiera hacer por Él más allá. Si Él me permite esto entonces yo puedo ir allá a los lugares lejanos y ganar almas para Él, un poquito mejor, ser un poquito más fuerte en el camino. Y yo ruego que Él lo haga. Esa es mi oración a Él.
199Y mi testimonio para Uds. es que si tan sólo oran por mí y me llevan ante Él, en oración, entonces podré seguir adelante. ¿Cómo puedo hacer algo, sin importar lo que suceda, si no tuviera alguien que me creyera? Uds. son parte de eso como lo soy yo, o alguien más. No importa lo que hagamos, si predicáramos y no hubiera nadie que creyera lo que dijéramos, entonces nada se podría lograr. Eso es correcto. Todo sería un fracaso, no habría nada que se pudiera hacer, a menos que nos juntemos y nos creamos el uno al otro. Yo creer en Uds. y Uds. creer en mí. Y juntos creemos en Dios, y creemos que Su Espíritu nos guiará.
200Ahora, Hermano Funk, ¿vendrá Ud.? Está cargando al bebé; esa es su excusa. Hermano Woods, creo que Ud. es el próximo. [El Hermano Wood dice: “El Hermano Jackson”.—Ed.] Muy bien, y él ha adoptado al Hermano Jackson. Así que me supongo que el Hermano Jackson será el próximo. Dios bendiga a nuestro Hermano Jackson que es el próximo en venir.
201El Señor les bendiga. ¿Aman al Señor? Quiero ver sus manos. ¿Aman al Señor? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Muy bien.
202Hermana Gertie, venga acá un momento. Quiero que cante uno conmigo. Todos los demás están cantando. Voy a intentarlo. Estoy muy ronco porque tengo un resfriado muy fuerte… Pero quiero que Ud. me ayude a cantar este canto antiguo tan bueno. Y déme el tono de... Yo no sé cuál es. Sólo déme cualquier tono porque quiero cantar: “Bañado En Sangre”, con todos Uds. Porque, este Evangelio que predico está bañado en sangre. ¿No lo creen Uds.? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Muy bien. Todos juntos. El primero que murió por este plan del Espíritu Santo, Fue Juan el Bautista, pero él murió como hombre; Luego vino el Señor Jesús, ellos lo crucificaron, Él predicó que el Espíritu salvaría al hombre del pecado. Sigue bañado en sangre, sí, está bañado en sangre, Este Evangelio del Espíritu santo está bañado en sangre, La sangre de los discípulos que murieron por la Verdad, Este Evangelio del Espíritu Santo sigue bañado en sangre. Luego apedrearon a Esteban, él predicó contra el pecado, Él los enfureció tanto, que le destruyeron la cabeza a golpes; Pero lleno del Espíritu Santo, expiró. Y fue a unirse con los otros, aquella hueste dadora de vida. Sigue bañado en sangre, sí, está bañado en sangre, Este Evangelio del Espíritu Santo está bañado en sangre, La sangre de los discípulos que murieron por la Verdad, Este Evangelio del Espíritu Santo está bañado con sangre. Oh, allí está Pedro y Pablo, y Juan el divino, Ellos dieron sus vidas para que este Evangelio pudiera brillar; Ellos mezclaron su sangre, como los profetas de la antigüedad, Así la verdadera Palabra de Dios pudiera ser dicha con honestidad. Sigue bañada con sangre, sí, está bañada con sangre, Este Evangelio del Espíritu Santo está bañado sangre, La sangre de los discípulos que murieron por la Verdad, Este Evangelio del Espíritu Santo está bañado con sangre. Ahora escuchen esto. Hay almas debajo del altar, clamando: “¿Hasta cuándo?” Para que el Señor castigue a aquellos que han hecho mal; Pero allí habrán más que darán la sangre de su vida, Por este Evangelio del Espíritu Santo y su río carmesí. Ahora pongámonos de pie. Está bañado con sangre, sí, está bañado con sangre, Este Evangelio del Espíritu Santo está bañado con sangre, La sangre de los discípulos que murieron por la Verdad, Este Evangelio del Espíritu Santo está bañado con sangre.
203¿No están ustedes contentos de ser uno de ellos? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] ¿Qué clase de Evangelio? El mismo Evangelio que les fue dado a ellos, las mismas señales, mismas maravillas siguiéndole, la misma Columna de Fuego, el mismo Señor Jesús, la misma sanidad de los enfermos, el mismo poder del Espíritu, todo siguiendo hacia delante. La misma persecución está en camino. Este evangelio del Espíritu Santo está bañado con sangre. Ahora todos juntos. Está bañado…
204Desen vuelta y estrechen la mano de alguien y digan: “¡Alabado sea el Señor!” Aleluya. Alabado sea El Señor. Está bañado con sangre,
205Oh, la sangre de los discípulos que murieron por la Verdad, Este Evangelio del Espíritu Santo está bañado con sangre. Oh, cuánto amo a Jesús, Oh, cuánto amo a Jesús, Oh, cuánto amo a Jesús, Porque primero Él me amó. Ahora cantémoslo más fuerte. Levanten sus manos Oh, cuánto amo a Jesús, Oh, cuándo amo a Jesús, Oh, cuánto amo a Jesús, Porque primero Él me amó.
206Nuestro Padre Celestial, te damos gracias en esta noche por el Señor Jesucristo, por Su Poder, por Su amor. Y saber que en este día tan tremendo y noble en que estamos viviendo, cuando los profetas de la antigüedad vieron este día y dieron mandamientos al respecto, diciendo de cómo es que “los hombres serían impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negaría la eficacia de ella”. Cuando él dijo que “en los días postreros habría burladores, y que se mofarían y ridiculizarían”. Y estamos viviendo en eso, Padre.
207“En aquel día, los carros correrían en las autopistas. Correrían como relámpago. Parecerían antorchas”. ¡Todas estas grandes profecías se están cumpliendo!
208Cuando Jesús dijo: “Las olas gigantes azotarían las costas, golpearían en las orillas del mar. Y que grandes señales y maravillas aparecerían arriba en los cielos, tales como platillos voladores y cosas así. Por causa de estas señales, haría que el mundo temiera y temblara. Eso causaría terremotos en diversos lugares, y toda clase de cosas; tiempos perplejos y angustia entre las naciones”.
209Y Él dijo que: “En aquel día Israel florecería”. ¡Aleluya! Esa estrella de David de seis puntas está ondeando sobre Jerusalén, en esta noche, por primera vez en dos mil quinientos años. Las naciones están en quiebra. ¡La higuera está echando sus retoños!
210Todos los otros árboles están echando sus retoños. Los inicuos están echando sus retoños. El Romanismo está echando sus retoños. El comunismo está echando sus retoños.
211Y Tu Iglesia está echando sus retoños. Ya viene la primavera. Oh, gran Maestro de Vida, levántate con sanidad en Tus alas, Señor. Y dale a Tus siervos todos los poderes y señales, mientras que extiendes la mano de Tu Santo Hijo, Jesús, para obrar milagros y hacer señales, y predicar el Evangelio hasta los confines del mundo. Concédelo, Señor.
212Bendice esta iglesita. Bendice a su pastor, Señor, a nuestro amado hermano. Bendice a todos los que están aquí asociados con nosotros, a todos los que invocan Tu Nombre, en todas partes alrededor del mundo. Ayuda en este año que viene Señor, ayúdanos a ser lo mejor para Tu servicio. Mantén la enfermedad alejada de nuestros medios y úngenos con el Espíritu Santo. Aleja de nosotros toda envidia, contienda, celos, todo lo que es impío. Y que se diga de nosotros que somos Tus hijos: “Una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder”. Concédelo, Padre.
213Bendícenos y perdónanos de nuestro pasado. Y que podamos decir como Pablo: “Olvidando lo pasado, proseguimos al blanco del sumo llamamiento en Cristo”.
214Señor Dios, envíame a donde quieras. Yo estoy listo para ir y cumplir Tu mandato a cualquier hora.
215Perdónanos, te ruego nuevamente, y santifica esta iglesia para la honra y la gloria de Tu Nombre, y del pueblo aquí. Porque te lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
216Pueden sentarse. Que el Señor les bendiga. Sí, habrá en el aire un encuentro con Jesús, En esa dulce, dulce eternidad; Te voy a encontrar, encontrarte más allá En aquél Hogar celestial, Un canto oirás, nunca oído de mortal, ¡Será glorioso, lo declaro! El Hijo de Dios nuestro guía será, En el encuentro celestial. Sí, habrá en el aire un encuentro con Jesús, En esa dulce, dulce eternidad; Te voy encontrar, encontrarte más allá En aquél Hogar celestial, Un canto oirás, nunca oído de mortal, ¡Será glorioso, lo declaro! El Hijo de Dios nuestro guía será, En el encuentro celestial. Oyeron del pequeño Moisés en la cesta de junco Y oyeron del valiente David con su honda Escucharon la historia de José el soñador Y de Daniel y los leones ustedes cantan. Sí, hay muchos, muchos otros en la Biblia, Y deseo encontrarlos a todos, lo declaro! Pronto El Señor nos dejará encontrarlos, En el encuentro celestial. Habrá en el aire un encuentro con Jesús, En esa dulce, dulce eternidad; Nos vamos a encontrar, saludarnos en el más allá En aquél Hogar celestial. Un canto oirás, nunca oído de mortal, ¡Será glorioso, lo declaro! El Hijo de Dios nuestro guía será, En el encuentro celestial.
217¿No les encanta? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] ¡Hermano! Hay Uno a quien quiero ver sobre todo; y es a Jesús. ¿Uds. no? [“Amén”.] Eso hace que uno se sienta tan regocijado, tan limpio, tan puro. ¿No se sienten Uds. así? ¡Como que uno hubiera sido limpiado completamente! ¡Simplemente ámenlo a Él! …un encuentro con Jesús, En esa dulce, dulce eternidad; Te voy a encontrar, saludarnos en el más allá, En aquél Hogar celestial, Un canto oirás, nunca oído de mortal, ¡Muy glorioso, lo declaro! El Hijo de Dios nuestro guía será, En el encuentro celestial. ¿No les encanta? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] ¡Oh, hermano! Oyeron del pequeño Moisés en la cesta de junco. Y oyeron del valiente David con su honda Escucharon la historia de José el soñador, Y de Daniel y los leones, ustedes cantan. Sí, hay muchos, muchos otros en la Biblia, Y deseo conocerlos a todos, ¡lo declaro! Pronto El Señor nos dejará encontrarlos, En el encuentro celestial. Oh sí, habrá en el aire un encuentro con Jesús, En esa dulce, dulce eternidad Te voy a encontrar, saludarnos en el más allá En aquél Hogar celestial; Un canto oirás, nunca oído de mortal, Muy glorioso, ¡lo declaro! El Hijo de Dios nuestro guía será, En el encuentro celestial.
218¡Hermano! Yo simplemente deseo estar Allá. ¿Uds. no? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Cuántos dirán: “Por la gracia de Dios yo quiero estar allá.” Maravilloso, alabado sea el Señor. Muy Bien, Hermano Neville. Feliz año nuevo para todos. ¡Dios les bendiga!