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~ SANIDAD DIVINA ~
1“... allá. Yo tengo que arrojar la red hasta que todo pez sea sacado; Uds. saben, cada uno es de Uds.” El dijo... Yo dije: “Entonces yo los saco, luego, ellos–ellos son de Uds. Yo se los presento a Uds.” Pero yo dije: “Uds. no los van a sacar de allí a menos que los pesquen con la jábega”.
2Y eso es lo que la predicación debe hacer, es pescarlos con la jábega. Y nosotros arrojamos la red allí, y quizás el Señor diga: “Bueno, arroja tu red en este lado”. Y la arrojamos allí, y la sacamos. Bueno, allí no pescamos, quizás, sino sólo un pez o dos en ese llamamiento al altar. Y quizás vengan algunos de ellos, y regresen al mundo, no tiene ninguna importancia para ellos. Bueno, hicimos lo mejor que pudimos.
3Vamos al siguiente lago y arrojamos nuestra red y la sacamos de allí, y vemos qué podemos pescar en ése. Quizás no pesquemos nada en ése. Quizás un montón venga al altar, pero ninguno de ellos persista; así que, eso–eso depende del Señor, ¿ven Uds.?
4Así que vamos al siguiente lago y la arrojamos; quizás pesquemos un montón de peces en ése.
5¿Vemos?, entonces, después de todo (¿ven?), sólo–sólo vamos y arrojamos nuestra red, eso es todo. ¿Ven? El Señor nos ha predestinado para predicar el Evangelio, y predestinó a aquellos que lo escucharán, a Vida Eterna. Ahora, nosotros tenemos que arrojar la red, eso es correcto, ¿ven?; lo que sea–lo que sea que es del Señor... Ahí están todos ellos alrededor del altar: “Mira, Señor, allí están. Yo he hecho lo mejor que pude. Aquí está la red del Evangelio, que los atrapó a todos. Tú sabes quiénes son pez, y Tú sabes quiénes son tortugas. Y Tú sabes quiénes son serpientes. Y Tú sabes quiénes son sapos. Y Tú sabes lo que–lo que son. Está de Ti el escoger”. Pero nosotros sólo arrojamos la red.
6El lo ve, pero no lo admite. Bueno, eso está bien. Sí, mientras ellos... Ud. lo presenta, está bien.
7Ahora, parece que todos están cantando alabanzas tocante a una blanca Navidad, y están orando por lo mismo. Pueda que la tengamos, parece. Si esto sigue, pueda que tengamos la blanca Navidad. Y la Navidad es el tiempo del año....
8Yo quisiera que todo el tiempo pudiera ser Navidad. Todos parecen ser muy amigables en tiempo de la Navidad, queriendo ayudarse uno al otro y todo. Todos en la calle, dicen: “¿Cómo está Ud., hermano?” En los otros tiempos del año, ni siquiera le hablan a uno. Así que yo... Sería bueno que se quedara el tiempo de la Navidad (¿no sería?), sólo Navidad todo el tiempo.
9Y el hecho de todo el error y todo lo que hay al respecto, hay algo al respecto que el mundo lo trata de hacer una Navidad sin Cristo, Uds. saben. Pero Dios todavía tiene una Navidad con Cristo allí dentro de eso, en alguna parte, ¿no la tiene El? Seguro que la tiene. El tiene algo al respecto, sólo los mismísimos nombres, y el pensamiento del nacimiento del Señor Jesús. Oh, el mundo ha puesto a San Nicolás [Santo Clos–Trad.] en lugar de El, seguro, pero no para el Cristiano. Todavía es Navidad con Cristo.
10Ahora, la Navidad no es un día festivo Protestante. Es un día Católico. El día 25 de diciembre fue meses y meses antes que nuestro... antes... o mejor dicho, después de que nació nuestro Señor. Nuestro Señor nació en abril. Pero El no nació en diciembre. Si Uds. han estado en Judea en diciembre, es más frío que esto, así que–así que Uds. saben El no nació en diciembre. Y es deletreado C-h-r-i-s-t-m-a-s [inglés; Navidad, en español–Trad.], lo cual es una misa para Cristo. Es la misa de Cristo.
11Nosotros únicamente tenemos un solo día festivo Protestante en América, y el Sr. Roosevelt nos lo cambió. ¿Ven? Ese es el Día de dar Gracias. El resto de ellos todos son días Católicos, cada uno de ellos. ¿Ven? El Sr. Roosevelt nos lo cambió. Así que sólo lo tenemos cada jueves o en alguna semana, o algo así. Ya no es en un día establecido regularmente.
12Así que, ¿ven qué lío tenemos? Todo el mundo ha llegado a ser una conglomeración de–de porquería y pecado y desesperanza, y cada... Tiene que llegar a ser de esa manera, para estallar. ¿Ven? Toda la cosa que ata se ha sacado, todo el hierro y cosas, para hacer barcos y puentes y demás. Con lo que Dios lo unió, y lo soldó, y lo reparó junto así, sacaron todo el gas y aceites y las cosas de ella, así, para combustible, y la gasolina en los automóviles y demás. Y sacaron todo el carbón para hacer electricidad. ¿Ven? Uds. sencillamente lo sacaron, al grado que sólo ha llegado a ser una cáscara, sólo con venas, y las cosas sacadas de ella. Y luego la gente ha llegado a ser tan pecaminosa, al grado que ha llegado a ser una gran porquería igual que fue en el principio: “Dios se arrepintió de haber hecho al hombre”. Sólo se requiere un frasquito atómico para sacar toda la cosa fuera de orden allá. Es exactamente lo que El dijo que haría, ¿ven Uds.?
13Así que sólo estamos viviendo en ese día y contentos de ser Cristiano. ¡Oh, hermanos! ¡Hermanos!, ¿qué pudiera hacer yo si...? Yo creo que me volvería loco si no fuera Cristiano, mirando la cosa. Yo no veo cómo la gente lo puede soportar. Yo sencillamente no entiendo cómo un hombre puede caminar en la tierra, hoy, sin ser Cristiano. Yo quisiera que alguien me diera una razón, alguna razón, por qué no servir a Cristo. Yo–yo–yo... Uds. no pueden dar una razón sensata. ¿Ven? Estamos... Este es el día que todos nosotros deberíamos estar contentos y listos, porque el tiempo de la gran bienvenida al Hogar está a la mano.
14Y, ¡oh, hermanos!, sólo está: “MENE, MENE, TEKEL, UPARSIN”, escrito en cada nación, en cada pared, por todas partes. Toda democracia, todo reino por dondequiera se está cayendo. “Pesado has sido en balanza, y fuiste hallado falto”, los reinos han sido hallados. Los reyes han fallado. Y los dictadores han fallado. La democracia ha fallado. Las iglesias han fallado. Los seres humanos han fallado. Todo ha fallado. Uds. dicen: “¿Las iglesias?” Sí, señor.
15Una de las más grandes fallas en el mundo, es la iglesia. Correcto. Las iglesias han fallado miserablemente. Todo ha fallado. “Pero hemos recibido un Reino que no fallará: Jesucristo”. No puede fallar. Y estamos tan contentos por eso, que no es un asunto de iglesia. Es un asunto individual. No es si mi iglesia es salva; es si yo soy salvo. No es si mi diácono es salvo, o mi pastor es salvo, o mi madre es salva; es si yo soy salvo, o no. Yo mismo, yo debo ser salvo. Luego yo les debo decir. Y entonces, si ellos son salvos, ¡maravilloso!; si no son, yo debo permanecer salvo. Eso es... Yo debo obtener mi salvación. ¡Oh, qué día tan maravilloso!
16Para... Yo–yo pienso cada día, casi, en la alabanza de Eddie Perronet, que “mi esperanza...” No, no fue Eddie Perronet; se me olvida quién la escribió. “Mi esperanza está edificada sobre nada menos que en la Sangre y la justicia de Jesús”. ¿No es esa una alabanza maravillosa? Cuando todo alrededor de mi alma cede, El es toda mi esperanza y apoyo”. ¿Ven? “En Cristo la Roca sólida, me paro”.
17El doctorcito... (olvido su nombre), estaba... él estaba predicando del poder de la resurrección de Cristo, Uds. saben, en una gran iglesia formal en la ciudad en Nueva York, no hace mucho tiempo. Yo tenía el recorte del periódico. Y toda su congregación estaba en contra de él. El creía en lo Sobrenatural, en la resurrección de Cristo, en la Vida Eterna, en el Bautismo del Espíritu para dar Vida al creyente individual, y en señales y prodigios.
18Y su congregación se estaba preparando para echarlo fuera. Y él tenía... Ellos tenían arrendado allí. El tenía opción que se podía quedar en esa iglesia por cierto tiempo, y, oh, ellos sólo–ellos sólo se sentaban allá y rechazaban la predicación del hombre. Pero él estaba convencido que estaba correcto. El era un hombre enfermo también; tenía... y él dijo... No, él no era un hombre enfermo. Perdónenme. El–él sólo murió en el púlpito, pero no era un hombre enfermo. Así que él... Ellos–ellos lo angustiaron hasta matarlo. Y así que ellos lo rechazaban y no lo escuchaban, y todo. El seguía predicando la Verdad. Y ellos dijeron....
19Ellos–ellos sólo tenían una religión social: “Oh, nos reunimos. Y la Sra. Jones, ella pertenece aquí a la iglesia, así que nos reunimos. Nosotros tenemos nuestras fiestecitas de té y todo. Es sólo un asunto social”.
20Pero él creía que eso era tonterías. “Que deberíamos reunirnos y nacer de nuevo”. Y ellos hacían burla de él y todo, respecto a su religión y todo.
21Y una mañana, mientras estaba parado allí, clamando en el púlpito, predicando que Jesucristo era una realidad, tuvo un ataque al corazón. Y él–él– él se empezó a caer, y se fue hacia atrás, así y algunos de ellos... El tenía un par de doctores en su audiencia, así que ellos fueron y lo levantaron. Ellos pusieron el estetoscopio en su corazón. Dijeron: “Ud. tiene un ataque al corazón”. Dijeron: “Señor, Ud.–Ud.–Ud. se está muriendo”. El dijo: “¿Me estoy muriendo?” Dijeron: “Sí”. Dijo: “Que vengan aquí dos de mis diáconos fieles”.
22Ellos fueron y lo levantaron. Y ellos dijeron: “Mire, ¿qué significa para Ud. ahora esta nueva religión, esta cosa de la que Ud. está hablando?”
23Y él dijo: “¡Suélteme!” Y ellos lo soltaron. El levantó sus manos. El dijo: “¡En Cristo la Roca sólida me paro! ¡Todos los otros terrenos son arena movediza!” Y al decirlo, él se tambaleó hacia atrás así. Había una cruz colgada detrás de él. El se abrazó de la cruz así. Dijo: “¡Todos los otros terrenos son arena movediza! ¡Todos los otros terrenos son arena movediza!”
24Pensé: “¡Oh, Dios, esa es la manera!” Esa es. Esa es. Murió en la cruz, ¿ven Uds.?, pues... “Todos los otros terrenos son arena movediza”. Cristo es la única esperanza que tenemos. Nuestra fe está edificada en nada menos.
25Ahora, esta mañana, yo iba a entrar en el Libro de–de Hebreos, el capítulo 7. Siendo que estábamos oyendo estos testimonios esta mañana, y nuestras peticiones de oración, yo pensé que lo cambiaría, y en lugar de enseñar sobre “Melquisedec siendo el Sacerdote según el orden del sumo sacerdote, permaneciendo un Sacerdote para siempre”, regresar aquí en el Evangelio, o en los Hechos, mejor dicho, y hablar, o enseñar esta mañana sobre Sanidad Divina, siendo que hay mucha gente que–que está enferma.
26Yo acabo de escuchar esas peticiones. Estaba sentado allí, preparando, leyendo, estudiando sobre esto aquí, el capítulo 6 [el Hermano Branham quiso decir cap. 7–Trad.] de–de Hebreos, sobre Melquisedec el Rey de Salem, el Rey de Paz, y demás. Entonces yo empecé a oír todas... Yo lo oí, al Hermano Neville, preguntar si alguno... Empecé a oír: “Mi madre, mi bebé, mi este, mi....” Yo pensé: “¡Oh!”
27Algo me dijo: “Regresa al Nuevo Testamento, allá en uno de los...” Y abrí entonces aquí, y empecé a leer. Hechos, el capítulo 4, es en donde vamos a empezar esta mañana a leer. No sé por qué, pero el Espíritu Santo quería que cambiara esto, para enseñar sobre esto. Sin saber qué decir, por supuesto, nunca, sino sólo siendo sumiso al Espíritu Santo.
28Ahora, todos oyeron en dónde será la próxima reunión. Empezaremos en– en Chicago, en la iglesia Filadelfia, y de allí iremos a algún auditorio. Yo no sé exactamente dónde todavía. Sólo vamos a empezar. Quizás esté allí un día, y yo quizás esté allí seis meses. ¿Ven? Sólo vamos a empezar y quedarnos hasta que Dios diga: “Esto es suficiente”, entonces yo me voy a otro lugar. Y empezamos el día 12 del mes que entra, el día 12 de enero, en la iglesia Filadelfia en Chicago. Y luego, esperamos estar pronto en Phoenix y en otros lugares en los alrededores en el oeste, como el Señor provea.
29Y yo desesperadamente necesito la oración de Uds., que oren por mí. Y yo... no por salud. Yo doy gracias y estoy muy agradecido por mi buena salud que el Señor me ha dado. Y estoy más saludable y mejor, creo yo, que estuve alguna vez, y he estado así por los últimos años. Y estoy agradecido al Dios Todopoderoso quien El solo me la dio, ¿ven Uds.? Porque todo, todos los otros, aun hasta la clínica Mayo, sencillamente fallaron, y dijeron que yo no podía, que no podía ni siquiera sanar. Pero yo estoy esta mañana, por la gracia de Dios, hasta donde yo sé, en perfecta salud. Así que, yo estoy tan feliz por eso. Y estoy dando a Dios toda la alabanza y toda la gloria, porque ninguna otra criatura, ni nadie más, lo pudiera haber hecho, sino El. Así que estoy contento por eso.
30Pero espiritualmente, yo–yo estoy necesitado del liderazgo espiritual. Me parece que todo el tiempo, yo soy una falla. Yo–yo sólo... algo que me persigue: “Oh, tú eres una pobre excusa”. Bueno, eso–eso está correcto, ¿ven? Yo–yo sé eso. Pero lo poquito que tengo, yo quiero hacer lo mejor que yo pueda con lo que tenga. Y yo estoy anhelando por más liderazgo del Espíritu Santo para saber qué hacer, que está correcto.
31Porque, después que uno cumple los cuarenta y cinco años de edad... Por supuesto, yo comprendo que sigo diciendo: “Me estoy envejeciendo”, pero eso no es estar viejo. No es mi intención de hacer que algunos de Uds. que son más ancianos que yo, se sientan mal. Eso... Bueno, por ejemplo aquí está el Hermano Bosworth en sus ochentas, y está mucho mejor hoy que lo que estoy yo. Pero es... Y miren allá al anciano Dr. Ham, de cien años de edad, y él todavía es un buen predicador. Así que tengo mucho, mucho que recorrer, para llegar a eso. Y dudo si él admitiría que es un anciano o no. Así que es sólo....
32La idea de esto, es que... Por supuesto ahorita, yo... Si yo voy a estar alguna vez en una época, o en una edad para servirle mejor al Señor, probablemente sería ahorita, ¿ven? Porque todas las cosas de niño han pasado y uno se está cimentando, volviéndose canoso, y Uds. saben. Sencillamente es el tiempo de la vida cuando Ud. realmente debería estar anclado y lo suficientemente fuerte todavía, y en su óptima condición, madurado la parte de niño, y la juventud sacada a “golpes”, y justamente en el tiempo para entrar al campo. Y si yo probablemente voy a saber algo que yo tengo, lo debería saber ahora. Y estoy muy agradecido por lo que El me ha mostrado en Sus Evangelios, y estoy muy contento por eso.
33Pero yo–yo... sin embargo, no me puedo quedar satisfecho por alguna razón. Yo–yo sólo... algo... yo tengo hambre por Dios. Yo... Hay algo que yo debería estar haciendo, parece, y sencillamente no lo puedo hacer bien. Algo... Sólo... Aquí hace años, les solía decir a Uds., que yo podía llegar hacia algo y casi tocarlo, ¿ven Uds.? Me parece que hay algo más, allá, y yo casi lo estoy tocando en alguna parte. Si yo únicamente pudiera llegar a ese punto, y sólo... eso–eso estaría bien.
34Ahora, me preguntaron tocante al libro que el Sr. Church escribió, de esas cosas allí. ¡Y oh!, muchos han estado llamando preguntando si yo iba a decir algo tocante a ello, y todo. No, yo no voy a decir nada tocante a ello. Lo dejaré en paz, ¿ven?
35Escuchen: yo probablemente estaré predicando sanidad Divina cuando el Sr. Church esté sepultado. Así que ahora, ¿ven?, la sanidad Divina... Cuando yo y el Sr. Church ambos, yazcamos en nuestras sepulturas, la Biblia de Dios todavía será predicada, enseñando sanidad Divina, y la gente la estará practicando. Así que, no importa. Eso es... Es una lástima que nosotros predicadores americanos no tenemos lo bastante que hacer sino ir por allí y argumentar uno con el otro, y crear una discusión para agitar algo, ¿ven Uds.?, cuando la Palabra de Dios declara la sanidad Divina y ellos lo han hecho por las edades hasta hoy, y siempre será de esa manera.
36Y respecto a creer que la Palabra de Dios está inspirada, yo creo que toda pizca en esa Biblia está inspirada. No hay nada de Ella....
37Permítanme decirles una cosita a Uds. aquí mientras estamos pensando en ello. ¿Saben Uds. lo que hace a los Protestantes volverse Católicos? Es porque los Católicos creen que esta Palabra está inspirada. El Protestante cree que algunas partes de Ella están inspiradas. La parte que él quiera que sea inspirada, “está inspirada; el resto de Ella no está inspirada”. Si Ella golpea su doctrina, “¡no está inspirada!” ¿Ven?, eso es el Protestante.
38El Católico dice que “toda Ella está inspirada, cada pizca de Ella, pero la iglesia de ellos está por encima de la Palabra. Así que, no importa lo que diga la Palabra, es la iglesia”. Por lo tanto, yo no pudiera por causa de la conciencia ser un Católico.
39Nada en contra de la gente Católica. Ellos son mis amigos. Y si ellos creen en el Señor Jesucristo, ellos son mis hermanos, y si lo aceptan a El como Salvador personal.
40Ahora, las iglesias es a lo que yo me refiero. Yo pudiera... Yo no estoy de acuerdo con la doctrina Católica. Yo no pudiera ser un Católico de esa clase, de la iglesia Católica romana, porque ellos creen “la infalibilidad del papa, y de la iglesia estando por encima de la Palabra; y la iglesia estando por encima de la Biblia”. Yo no pudiera hacer eso.
41Yo no puedo por causa de la conciencia ser un Protestante, porque yo no puedo quitar parte de la Palabra y decir que “parte de Ella está inspirada y esta parte está inspirada; esta significa algo más, y esta....”
42Yo soy un adorador de la Biblia. Yo creo que esa es la Palabra de Dios. No hay nada por encima de Ella, y nunca habrá. Y mientras haya una Eternidad, Ella todavía será la Palabra de Dios. ¿Ven? Yo creo que eso es... Ahora, yo....
43Puede haber cosas allí que yo no entiendo. Quizás haya cosas que yo no las puedo hacer que se cumplan con mi pequeña fe débil que tengo. Quizás yo no pueda hacer que se cumplan, pero todavía es la Verdad. Es la Palabra de Dios. Es la Palabra de Dios. Sin importar lo que alguien más diga, yo creo que Ella es la Palabra de Dios.
44Y yo creo que Allí adentro está la–la Simiente. Esta es una canasta llena de Simientes. Y yo creo que el Espíritu Santo toma esa Simiente y la siembra en nuestros corazones, de esa manera. ¿No creen Uds. eso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Y nosotros llegamos a ser Sus hijos.
45Así que, por lo tanto, yo tengo que creer. Si hay una sola Palabra que no está inspirada, entonces yo no pudiera confiar la Biblia, yo no la pudiera creer. Porque si Esta parte no está inspirada....
46El Sr. Church dijo: “Ciertas partes de la Biblia no están inspiradas, como Marcos 16 y demás”. Dijo: “¡No están inspiradas!”
47Bueno, yo conocí a sus amigos ministros Metodistas en Nueva Albany, y ellos no estaban de acuerdo con él como por cien millones de millas. Ellos dijeron que “no podían aceptar eso”. Y un predicador Presbiteriano parado allí, dijo: “Bueno, hermano, yo–yo no sé cuál es el problema con el hombre”. ¿Ven? Ahora, él dijo: “Bueno, mire, él....”
48Yo dije: “Eso es lo que los hace volverse Católicos; eso es lo que hace a los Protestantes lo que ellos son: un montón de debiluchos buenos para nada”. ¿Ven? Yo dije: “Eso es lo que es: porque ellos no tienen esperanzas. Ellos no pueden edificar sus esperanzas sobre esta Biblia, porque ‘parte de Ella está inspirada, y parte de Ella no lo está’”.
49Entonces, con razón ese mahometano... El Dr. Reedhead, cuando él estaba parado allá, y le preguntó al mahometano porqué él no aceptaba al Señor Jesús resucitado, él dijo: “Bueno”, él dijo, “déjeme ver que Uds. maestros hagan que su Palabra se cumpla, lo que su Jesús dijo que haría”.
50El dijo: “Oh, tú te estás refiriendo a Marcos 16”. El dijo: “Esa no está inspirada”.
51El dijo: “¿Qué clase de Libro está Ud. leyendo?” El dijo: “Nuestro Corán, cada porcioncita de nuestro Corán está inspirada”. Esa es la biblia Mahometana. Dijo: “Está inspirado. Nosotros creemos toda palabra de él. Y todo lo que Mahoma prometió, nosotros lo podemos hacer que diga así”. Correcto. Dijo: “Ahora Uds.–Uds. hagan que esa Biblia diga así”. Dijo: “Ahora, si Ella no está inspirada, entonces Uds. no tienen nada”. ¿Ven? Ahí lo tienen. Dijo: “Uds. no tienen nada mas que una pequeña teoría en su mente”. Bueno, el hombre está exactamente correcto. Sea un pagano, sea un infiel de allá, él está exactamente correcto.
52Pero yo digo que está inspirada, y toda Palabra de Ella es la Verdad. Toda Palabra de Ella es la Verdad.
53Y permítanme mostrarles algo. Jesucristo dijo cuando El escribió el último capítulo en esta Biblia, El dijo: “El que añadiere o quitare de esta Palabra, su parte será quitada del Libro de la Vida”. ¿Es correcto eso? “El que añadiere a Ella, o quitare de Ella.
54Por lo tanto yo creo con todo mi corazón que desde “En el principio” de Génesis, hasta el “Amén” en Apocalipsis, está inspirada de Dios. Es toditita la Verdad. No hay una sola Palabra de Ella que esté errada. Toda es la Verdad. Yo creo toda Palabra de Ella. Yo no quiero quitar ni añadir nada. Yo no necesito más; yo sólo necesito Eso. Y Eso es exactamente lo que yo necesito.
55¿Qué piensas tocante a eso, Gene? ¿Piensas que es la Verdad? Yo creo que Ella es la Verdad, toda Palabra de Ella; así que sencillamente la creemos de esa manera.
56Ahora, si Uds. toman hombres con visión estrecha en América... Miren aquí, hermanos, mientras estamos argumentando tocante a que somos Metodistas, o Bautistas, o Pentecostales, y sobre evidencias, y todas estas otras cosas, hay millares de millares cada día, que se están muriendo que nunca oyeron de Jesucristo. Correcto. Como unas ciento cuarenta mil personas mueren cada día, sin conversión. Y nosotros estamos argumentando si Ud. debe hablar en lenguas, o si Ud. debe gritar, o si Ud. debe pertenecer a la iglesia Metodista, o a la Bautista, o a la Pentecostal; cositas insignificantes. Y nosotros predicadores, perezosos, pasando el tiempo por ahí, sin hacer nada, aquí en América, predicando a la gente que se le ha predicado una y otra y otra vez. Es como repasar cuidadosamente y repasar, y repasar. Eso es. ¡Y hay millones en otras tierras!
57Y Jesús, la mismísima y última comisión que El dio fue: “Id por todo el mundo, y predicad este Evangelio a toda criatura”. ¿Puede ver Ud. entonces, amigo, por qué no me puedo quedar en casa? Sencillamente hay algo en mí que me despedaza. Yo–yo comprendo que algo se tiene que hacer, hermano, hermana. Nosotros... Yo–yo solo no lo puedo hacer. Y yo–yo no sé qué....
58Yo veo esas sociedades misioneras, y cómo ellas fracasan y fallan, y todo lo demás allá, porque ellas tienen la cosa incorrecta con la cual van allá, con teología. Bueno, esa gente se ríe de eso. Ud. no puede ir allá con teología. Ellos ni siquiera creen esa cosa. Ud. les tiene que enseñar que Dios es Dios. Correcto.
59¿Y qué puede hacer una persona? Yo no sé. Pero sí sé que uno de estos días todo terminará, y la trompeta del Señor sonará, y dirá: “El tiempo no sería más”.
60Yo pienso de cuando Daniel estaba parado allí en la ribera ese día, y él vio esa visión. Y un Angel descendió envuelto con el sol, con un arco iris sobre Su cabeza. El puso uno en la tierra... un pie sobre la tierra, y el otro sobre el mar; y levantó Su mano y juró por El que vive por los siglos de los siglos, que “el tiempo no sería más”. ¿Ven? ¡Mmm! Yo–yo... Eso tiene que suceder uno de estos días. Toda Palabra de Ella va a ser exactamente como El dijo que Ella sería.
61Así que entonces... ¿Y qué voy a hacer yo entonces? ¿Qué van a hacer Uds. entonces? ¿Ven? Uds. son responsables, así como yo soy responsable. Todos somos responsables. Nosotros somos responsables por la muerte de Jesucristo, cada uno de nosotros, hasta que lo aceptamos a El como Salvador personal, luego trabajamos para El con todo nuestro corazón. Si Dios nos ha dado algo para que hagamos, y fallamos en hacerlo, entonces Dios lo requerirá al fin del día.
62¡Oh! Así que, Dios dame fe, dame–dame ánimo. ¡Anímame!
63Yo me desanimo muy fácilmente, ¿ven Uds.?, porque yo veo cosas y están mal, y yo–yo no las puedo enmendar. No hay necesidad que yo lo trate de hacer. Sencillamente no hay necesidad. Igual que argumentar con ese hermano tocante a su libro. Uds. nunca resuelven nada argumentando.
64No hace mucho tiempo, A.B. Neums (Uds. lo conocen; el hombre que murió la semana pasada), él me estaba regañando, reprendiéndome severamente y cosas, tocante a sanidad Divina. Ahora, el Hermano Neums era un buen hombre; confío que está en la Gloria hoy, con los otros santos de Dios, aclamando la victoria.
65Ahora, la actitud que él tomó hacia la sanidad Divina... a mí no me importa si todo predicador, papa, y todos los demás, se levantan y condenan la sanidad Divina, mañana yo estaré predicando sanidad Divina. Correcto. ¿Ven? ¿Por qué? Está en la Palabra. Es la Palabra de Dios. Es lo que Dios dijo. No es... Yo soy responsable por lo que Dios dijo. Y soy responsable como un ministro de predicar lo que Dios dijo, y llamarle la Verdad.
66Ahora, yo iba rumbo para recoger al Hermano Boze. Prendí la radio. A mí me gustaba oír al Hermano Neums; él era un buen predicador. Y lo empecé a oír. Y en el camino hacia allá, ¡oh, qué cosa!, él estaba hablando en contra de la sanidad Divina diciendo que era fanatismo, y demonios, y todo lo demás. Y él dijo: “Por ejemplo, los hermanos Bosworth”. El dijo: “Cuando yo estaba... ellos... Yo estuve con ellos cuando estaban en su apogeo, cuando ambos eran hombres jóvenes, sólo muchachos”. Y dijo: “Ambos murieron, siendo nada mas que muchachos”. Dijo: “Si hubiera habido algo de sanidad Divina, ¿qué tocante a eso?” Yo pensé: “¡Oh, Hermano Neums! ¡Qué cosa!”
67El dijo: “Aimee McPherson [“Eimi MacFierson”, pronunciación figurada– Trad.] murió, siendo nada mas que una niña, sólo una muchacha”. Y Aimee murió cuando ella era una anciana.
68Así que yo pensé: “¡Oh, qué cosa!” Bueno, yo seguí y pensé: “¡Yo sé que él ha cometido un gran error!” Así que fui al–al aeropuerto allá, y entré. Lo llamé. Yo dije: “¿Hermano Neums?” El dijo: “Sí”. Yo dije: “Soy el Hermano Branham”. El dijo: “¿Qué quieres?”
69Y yo dije: “Hermano Neums, Ud.–Ud. cometió un errorcito esta mañana, que lo perjudicará, si Ud. no tiene cuidado, hermano. Yo creo que Ud. haría la misma cosa por mí. Pero Ud. habló y dijo: ‘Los hermanos Bosworth murieron cuando ambos eran muchachos’”. El dijo: “¡Sí, murieron siendo muchachos!”
70Yo dije: “Hermano Neums, B.B. está ahora en Detroit teniendo una–una reunión. Y F.F., Fred Bosworth, es mi administrador”. Y yo dije: “El está cerca de los ochenta años de edad. El está en Miami, ahorita”. Y dije: “Hermano Neums, hace dos años, nosotros tuvimos un avivamiento aquí mismo en Louisville juntos, y miles de gente fue y escuchó al Hermano Bosworth”. Y yo dije: “Su fotografía sale a miles de gente por toda la región aquí, y todo, sus artículos y cosas”. Yo dije: “El está vivo hoy, y en lo más óptimo de su salud”. Yo dije: “Es un hombre fuerte, casi de ochenta años de edad, todavía predicando el Evangelio; acaba de regresar de Africa conmigo”. Yo dije: “Eso es la verdad”.
71Yo dije: “Hermano Neums, yo creo que Ud. haría la misma cosa por mí”. Yo dije: “Bueno, Ud.–Ud. tiene un gran aviva-... mensaje aquí en la radio, y demás. Ud. tiene... Ud.–Ud. tiene todo el... y mucha gente lo escucha a Ud. Y Hermano Neums, si ellos se dan cuenta... Y ellos saben eso; miles de gente que lo están escuchando a Ud., conocen al Hermano Bosworth”. Yo dije: “Haciendo una declaración como ésa, perjudicará su ministerio, y nosotros somos hermanos. Ud. no debería hacer eso”. Dijo: “Yo voy a enmendar eso”.
72Ahora, ¿ven?, no hay necesidad de pelear. Dios arregla todas las cosas, ¿ven Uds.? No lo hagan. Sólo amen. Regresen bien por mal todo el tiempo. ¿Es correcto eso? Cuando alguien hable bien tocante a Uds., bueno, estén agradecidos. Si alguien habla mal tocante a Uds., bendígalos de todas maneras. Seguro. Correcto. Que... Dios arregla el resto. El es el Unico. ¿No es eso correcto? El es el Unico. Así que, después de todo, todos le tenemos que responder a El.
73Y no importa lo que sea, si su peor enemigo... Si Ud. tiene lo más mínimo de sentimientos, y sabe que el peor enemigo de Ud. va a ir a un lugar como el infierno, lo haría sentirse mal.
74Yo no conozco una persona, yo no... no puedo pensar de la persona más vil en el mundo hoy día, aun si fuera Stalin allá, o quien fuera, a mí me dolería saber que ese hombre estaba sufriendo en los tormentos del infierno esta mañana. A mí me dolería saberlo. Seguro que sí. Yo le pido a Dios que tenga misericordia de su alma perdida cuando muera (¿ve?), que Dios no le permita sufrir así...?... Piensen de un humano en el tormento del infierno, de lo cual la Biblia da un cuadro aquí para el incrédulo. Sólo piensen: un ser humano; bueno, yo... Se necesitaría un corazón de piedra para querer que un hombre vaya a un lugar como ese. Yo haría todo lo que pudiera para evitar que se fuera allí. Seguro que sí. Y sintiera lástima por él, desde lo más profundo de mi corazón, si él fuera a un lugar como ése.
75Ahora, Uds. pueden ver a un hermano haciendo mal, y–y lo tratan de guiar; pero si él no escucha, entonces la única cosa que se debe hacer es amarlo de todas maneras y orar por él. ¿No es eso correcto?
76Ahora, ¿cuántos lo aman a El con todo su corazón, aman al Señor con todo su corazón? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Eso es bueno. Ahora continúen así. Continúen así. Y sólo quieran amarlo más a El.
77Ahora, esta mañana, aquí en la bendita Palabra... ¡Oh!, es una cosa tan maravillosa leer este–este Nuevo Testamento, Antiguo Testamento, todo de Ello. Pero, el capítulo 4 de Hechos esta mañana, es en donde empezaremos ahora como una pequeña revista anticipada. Vamos a regresar. Esto es durante el tiempo en el cual la Iglesia apenas había sido encendida otra vez. Y este es el tiempo del cual nos gustaría hablar.
78Ahora, que alguien no me deje hablar muy extenso. Tengo un servicio funerario inmediatamente después del servicio aquí, en la Capilla Coot, esta tarde a las dos, para el Sr. Underwood. Y mañana en la tarde, será para el Sr. Tinsley, nuestro vecino aquí, que murió ayer. Y así que... De ochenta y cinco años de edad. Así que voy a predicar su servicio funerario mañana.
79Le acabo de pedir a la Hermana Gertie si ella iba y me tocaba un himno, porque yo no pienso que ellos tienen aun una alabanza o algo para esta tarde, la gente, me imagino. Y le pedí a la Hermana Gertie si ella va y toca esta tarde. Quizás podamos arreglarnos para mañana, para el servicio funerario del Sr. Tinsley.
80Ahora, en la edad temprana de la Iglesia aquí, este primer grupo de gente, todos ellos habían....
81Israel había estado como abatido por años y años, pero ahora había llegado al punto de que el Mesías había llegado y les había dado una esperanza en este Señor Jesús. Pero al principio El fue perseguido, le hicieron burla, escupido, llamado “santo rodador”, todo, o “sólo un fanático, Beelzebú, el demonio”, y todo lo demás. Pero El tenía un solo propósito, y ese era hacer la voluntad de Dios. Y sin importar cuánta gente estaba contra El, todavía El vino para que la Palabra de Dios pudiera ser cumplida. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. ¿Ven?
82Ahora, miren a los eruditos y maestros de ese día. Bueno, ellos eran eruditos más allá de todo lo que nosotros pudiéramos producir hoy día, en cuanto a la educación. Y en cuanto a la santidad, bueno, ellos harían que la iglesia de la santidad de hoy día se sintiera avergonzada de ella misma, en cuanto a la santidad. Ellos verdaderamente tenían que vivir santos. Ellos vivían una vida consagrada, separada, así como los sacerdotes Católicos romanos hoy día. Pero ni siquiera como ellos, porque ellos están allá en parroquias. Pero todos estos tenían que estar en un solo lugar, allí en el templo; millares de millares de ellos allí adentro, separados, consagrados, igual que la ciudad del Vaticano.
83Y ellos eran eruditos de la Escritura. Ellos la tenían que saber toda, letra por letra, por letra. Y ellos la sabían tan perfectamente, que aun un ganchito en una letra escrita haría una gran diferencia en todo. Ellos tenían: “No manejes, ni aun toques”. Y aun si ellos estaban... Ellos tenían que estar... La Biblia dice que “ellos eran sin falta”. Ahora, eso verdaderamente es saberla, ¿no lo es?
84Todos ellos... y sin embargo por tener su cerviz puesta firmemente en una sola cosa sólida que ellos habían sido enseñados, y por no estar dispuestos a ser flexibles al Evangelio, a todo el poder de Dios, ellos fallaron en reconocer al Señor Jesucristo. Allí estaba El, y toda la Escritura hablaba de que El venía, pero ellos fallaron en reconocerlo porque ellos tenían su propia teología. “¡Nosotros somos la iglesia! Y si algo viene, viene por medio de nosotros. Y nosotros gobernamos los países y la religión. Y nosotros somos esto, y nosotros somos eso”. Es un cuadro muy hermoso del Catolicismo de hoy día. ¿Ven? “Nosotros tenemos todo bajo nuestra propia condición”.
85Y luego ellos se separaron en pequeños ismos diferentes, como el de los Fariseos, Saduceos, los diferentes... Los Fariseos creían en el espíritu, en un Angel, y en la resurrección. Los Saduceos no creían en Angeles, ni en espíritu, ni en la resurrección. Y ellos tenían toda clase de–de sectas diferentes entre ellos, igual que las que tenemos hoy en día, la misma cosa.
86Y ahí estaba un hombre que se levantó, y dijo: “Nosotros somos una gran persona”. Uno se levantó como Jesús, llevó a cuatrocientos hombres allá al desierto; todos ellos perecieron. Y luego otros se levantaron diciendo que ellos eran grandes personajes, y los guiaban a alguna clase de pequeño culto y demás.
87Y allí en medio de todo ese tiempo, el verdadero y genuino artículo de Dios vino al mundo, ¡la Cosa verdadera! ¡Oh, hermanos! Eso debería hacernos empezar a regocijar de inmediato. El vino sin tener cultos, sin estar de acuerdo con cultos, sin estar de acuerdo con la iglesia, sino haciendo una sola cosa: la voluntad perfecta de Dios que estaba escrita en la Biblia. Correcto. El tenía Su... El sabía lo que el Padre había dicho. El sabía la Escritura por inspiración. Así que El se quedó con eso, sin importar lo que ellos decían.
88El dijo: “Bueno, ¡Uds. hipócritas!” El dijo: “Uds. hacen sus tradiciones que aten tanto, y demás así. Y Uds. con sus tradiciones, Uds. invalidan la Palabra de Dios”. ¿Ven?
89¡Oh, cómo se quedó El con la Palabra!, toditita de Ella, hermano. El siguió adelante, nada lo cambiaba a El. ¡Oh, me gusta Su manera intrépida!, ¿a Uds. no? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Nunca hubo una ocasión en la cual estuvo una pizca de molesto. El sabía que caminaba perfectamente en la voluntad de Dios.
90Cuando las tormentas rugían, y la pequeña barca estaba casi lista para hundirse, El salió caminando tan calmado como podía estar, puso Su pie sobre la cargadera de la barca, y miró hacia arriba, y dijo al Padre: “Paz, paz”. Miró al océano, dijo: “¡Sea la calma!” Se regresó y se acostó. Las olas estuvieron tan calmadas como podían estar. Ese era El. Nunca temeroso. Nunca excitado. Nunca molesto.
91Ellos dijeron: “Oh, nosotros sabemos quién es El; es Beelzebú. Sabemos que El hace esto por medio del príncipe de los demonios”.
92El dijo: “Y si satanás echa fuera a satanás, su reino está dividido. Y si Yo por el dedo de Dios echo fuera demonios, ¿vuestros hijos por quién los echan? Vosotros sois el juez”. Estaba tan calmado como El podía estar. El nunca... Bueno, la fe era subconsciente para El. El sólo seguía adelante porque sabía que El estaba haciendo perfectamente la voluntad de Dios.
93Cuando El sanaba a los enfermos, ¿qué dice la Biblia que era la razón que El sanaba a los enfermos? “El sanaba a los enfermos para que se cumpliera”. ¿Por qué? ¿Ven? ¿Por qué? Es fácil creer todo lo que Dios dice.
94Si Dios dice: “Mañana va a estar tan caliente, que todos pueden ir a nadar”, no sería difícil para mí tener listo un traje de baño. Si El dice: “Va a llover fuerte mañana, todo el día”, es fácil para mí llevar un paraguas conmigo. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Si Dios dice: “El año que viene va a haber una buena temporada, y todas las cosechas van a crecer por todas partes”, yo puedo plantar cualquier cosa, con buena fe. ¿Ven? ¿Es correcto eso? [“Amén”]. Si Dios dice que El nos va a dar una gran reunión esta noche, yo–yo vendría aun sin un texto en mi mente. El lo va a hacer, de todas maneras. ¿Es correcto eso? [“Amén”]. Dios así lo dijo. Eso lo concluye.
95Si Uds. están sufriendo, casi listos para morir y Dios dijo: “Yo soy Jehová tu sanador”, aquello no los mueve a Uds. ni una pizca; Uds. siguen adelante. ¡Dios así lo dijo! ¿Ven? Eso sólo es esa fe inconsciente, ¿ven Uds.? Sólo sigan adelante, creyéndolo. Dios así lo dijo, y eso lo concluye.
96Bueno, eso fue fácil para Jesús porque El sabía que había venido en el año agradable, para hacer la cosa de Dios y para predicar la Palabra de Dios, y para hacer las señales de Dios, y para cumplir lo que Dios dijo que se cumpliría. Bueno, ¿por qué la iglesia de hoy no puede pensar la misma cosa, las mismas Palabras que Jesús dijo? ¿Ven?
97Porque nosotros... algunos... retrocedemos y decimos: “¡Oh!, los días de los milagros ya pasaron. Gloria a Dios. Esta parte no está inspirada. Esa sí está, pero Esta no lo está, porque esas cosas no pueden suceder hoy día”. ¿Ven? Esa es la razón que no podemos seguir adelante.
98¡Oh, si un solo gran Cuerpo de Cristo se elevara en amor, y en respeto (¿ven Uds.?), y siguiera adelante en un solo corazón, unánimes, inconscientes de la fe que está alrededor de ellos!, hermano, Ud. vería a una Iglesia en la tierra que... El Milenio se establecería en ese momento. ¡Eso viene! ¡Eso viene! Oh, sí. Y por la gracia de Dios la vamos a ver. Yo voy a estar allí mismo. Correcto. Dios lo ha prometido. Yo le creo a El, así que yo estaré allí mismo cuando se cumpla.
99Ahora miren, eso destrozó el corazón de los discípulos cuando supieron que El se iba a ir. El dijo: “Yo me iré. Todavía un poco, y el mundo no me verá más”. El dijo....
100Ellos dijeron: “¿De qué está hablando El? El es el Hombre más difícil para entender”. Nadie lo entendía a El. Bueno, ellos decían... El le dijo a Sus hermanos.... Sus hermanos dijeron: “Subamos a la fiesta”. El dijo: “Yo no voy a subir”.
101Cuando ellos se fueron, El dijo: “Yo voy a subir por otro camino. Yo no voy a subir con ellos”. Porque Sus hermanos ni siquiera creían en El. Correcto. Su propia familia no creía en El. El dijo: “Yo voy a subir por otro camino”. Bueno, ellos se preguntaban cómo.
102Y él dijo: “Este hombre habla en parábolas. No lo podemos entender”.
103Allá en el capítulo 17, [el Hermano Branham quiso decir, 16–Trad.] él dijo: “He aquí...” Justo antes que El se fuera a la Gloria, ellos le dijeron: “He aquí ahora hablas claramente, y ninguna parábola o en alegoría dices”, y demás.
104¿Ven?, ellos decían: “Miren, ¿dijo El esto?” Nicodemo, cuando El estaba hablando con Nicodemo, dijo: “¿Cómo podrá un hombre nacer de nuevo? El dijo: ‘El que no naciere de agua’, y todas esas cosas; ¿cómo pudiera ser eso?” Ellos no lo podían entender. El dijo: “Ese Hombre habla en misterios”. Nadie lo entendía. Aun Su propia madre no lo entendía.
105El era un Hombre difícil de entender porque El era de Dios, y la mente de ellos era del mundo. Así que, El entonces lo hacía totalmente diferente. Una mente del mundo en contra de la–la–la inspiración de Dios, bueno, es tontería. Pero la cosa extraña es que El tenía poder para hacer lo que El decía que El iba a hacer. Allí está la cosa. Y El podía hacer cosas que otros hombres no podían hacer.
106Así que entonces El dijo: “Todavía un poco, y el mundo no me verá más; pero vosotros me veréis”. Ahora, escuchen esto: “Pero vosotros me veréis”. El “vosotros”, ¿a quiénes les estaba hablando El? A creyentes. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. El dijo: “Vosotros me veréis; porque Yo”, no alguien más, “porque Yo estaré con vosotros aun en vosotros...” ¿Hasta el fin de los apóstoles? [“No”]. ¿Hasta cuánto tiempo? “Hasta el fin del mundo”. Hasta el fin: “Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos”.
107Ahora, “Yo me iré. Yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, el cual es el Espíritu Santo”. “Yo”, pronombre personal, el cual era el cuerpo, “Yo me iré. Yo rogaré al Padre, antes que me vaya (el Padre está en Mí), y El os enviará otro Consolador, el cual es el Espíritu Santo (El está en Mí ahorita). Cuando El venga, convencerá al mundo de pecado. Y las mismísimas cosas que Yo hago, vosotros haréis. Ahora, Yo quiero que vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio a toda criatura”.
108El Evangelio es la demostración del Poder de Dios. ¿Ven? El Evan-... Pablo dijo: “El Evangelio no llegó a vosotros en Palabra solamente, sino con demostración del Espíritu Santo y de poder”.
109“Ahora, id por todo el mundo y predicad el Evangelio; he aquí, Yo estoy con vosotros todos los días, hasta...” “¿Hasta el fin de los apóstoles”? No. Yo quise decir “hasta el fin–el fin del mundo”. “Todavía un poco, y el mundo no me verá más. (Ellos lo van a criticar, hacer burla de El, igual que ellos lo hacen ahora)”, El dijo. “Pero vosotros, el creyente, me veréis, porque Yo estaré con vosotros, aun en vosotros hasta el fin del mundo”. Me gustaría ver a alguien borrar eso. “Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos”. “Y las mismísimas cosas que Yo hago, vosotros las haréis también”.
110Ahora, eso, o está correcto o incorrecto. Y si está correcto, se manifestará que está correcto. Y yo lo puedo probar aquí mismo esta mañana, que sí está correcto, por la gracia de Dios, haciendo las mismas cosas que El hizo en ese entonces.
111Ahora el mundo se para a un lado y dice: “¡Bah!, el hombre ha perdido su mente, está loco. Eso no es nada. Esa gente sólo está emocionada”. ¿Ven? Porque ese es el mundo. Oh, Ud. pudiera tener un nombre grande, pero eso no tiene nada que ver con ello. ¿Qué tocante de Allá arriba? ¿Ven? Muy bien. Ahora, nosotros creemos que es el mismo.
112Entonces los discípulos, ellos se preguntaban. Ellos dijeron: “Oh, Señor, ¿adónde vas? Oh, yo–yo... ¿Adónde–adónde vas que nosotros no podamos ir Contigo?”
113Y en este capítulo 14 de San Juan, El lo explicó. El dijo: “Yo voy a la casa de Mi Padre, porque Allí muchas moradas hay. Voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Vendré otra vez algún día, y os tomaré a Mí mismo, para que donde Yo estoy, vosotros también estéis”. Y–y El dijo: “Las cosas que Yo hago, vosotros las haréis también”.
114Tomás lo miró a El, o mejor dicho, Felipe, y dijo: “Señor, muéstranos el Padre. ¿Quién–quién es ese Padre al que Tú vas?”
115El dijo: “Bueno, ¿tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido?” El dijo: “Cuando tú me ves, tú ves al Padre. El Padre está en Mí. Creedme que Yo y el Padre somos uno. De otra manera, creedme por las mismas obras, que el Padre está en Mí. No soy Yo el que hace las obras, sino que es el Padre que mora en Mí, El hace las obras”.
116Yo no soy el Espíritu Santo. Uds. no son el Espíritu Santo. Pero si hay alguna cosa... [El Hermano Branham señala a un ministro como ilustración– Ed.]. El no es el Espíritu Santo. Pero esos mensajes que él predica no son de él. Es el Espíritu Santo en él. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”]. Bueno, uno de estos días, todo ese pequeño y viejo ropaje exterior de él se va a morir, pero su Espíritu Santo y su espíritu llegan a ser uno. Y así como ese Espíritu Santo resucitó a Jesús del sepulcro, también resucita el cuerpo de él en la resurrección, ¿ven Uds.? Así que esas son las esperanzas que tenemos hoy en día.
117Así que, bueno, todos ellos se desanimaron y subieron en el Día de Pentecostés. Y Jesús les dijo: “Suban allá y esperen”.
118Ellos lo vieron a El después de Su resurrección. Ellos pensaron: “¡Oh, qué cosa, esto es maravilloso! Lo vimos a El resucitado”. Aun Tomás dijo: “Señor, yo–yo....”
119Le dijo primero a los apóstoles: “Ni siquiera lo creeré a menos que yo metiere mi mano en Su–en Su costado”.
120Y justo en ese momento, Jesús le apareció en el cuarto. Dijo: “Tomás”, dijo, “ven aquí”. Dijo: “Toca Mis manos. Mete tu mano aquí en Mi costado”. Dijo: “Tócame. ¿Un espíritu tiene carne y huesos como Yo tengo?” Dijo: “¿Tenéis algo de comer?” Ellos dijeron: “Sí, tenemos pan y peces, aquí”.
121Dijo: “Dame algo de ello”. Y El se paró allí y se lo comió, y se lo tragó. Dijo: “Miren, ¿un espíritu come de la manera que Uds. me ven comer?”
122Tomás dijo: “Oh, no únicamente es mi Señor, sino que El es mi Dios”. El dijo: “¡Señor mío, y Dios mío!”
123El dijo: “Mira, Tomás, tú porque me has tocado, y me has visto, y me has palpado, y todo, creíste”. El dijo: “¡Cuánto mejor es la fe de aquellos que no vieron y creyeron!” ¿Ven?
124El dijo: “Salgan ahora afuera”. El salió. El dijo: “Miren, he aquí, Yo enviaré la promesa del Padre sobre vosotros”. Dijo: “Pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de Poder desde lo Alto”.
125El dijo: “Miren, Yo quiero que Uds. vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio; id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura”. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. El dijo: “Estas señales seguirán a los que creen: En Mi Nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán”. Y cuando El dijo eso, El–El les dio a ellos su última comisión.
126¿Cuál fue la primera comisión que El les dio a Sus apóstoles? ¿Les gustaría que se la leyera a Uds.? Se encuentra en el––en el capítulo 10 de Mateo. Jesús comisionó a Sus discípulos. El dijo: “Id, sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia”. Mateo el capítulo 10. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Esa fue Su primera comisión a Sus apóstoles. Su última comisión a los apóstoles....
127Miren, eso no fue únicamente para los apóstoles. Ellos escogieron setenta. ¿Es correcto eso? Setenta habían sido escogidos. Y El la dio a todos los setenta, los envió de dos, de dos en dos. El dijo: “Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia. No tomen dinero, ni muchos cambios de ropa, ni una maleta grande, sino que sencillamente vayan”. Dijo: “Porque el obrero es digno de su alimento. No pondrás bozal al buey que trilla”. Dijo: “Sigan adelante”. Y entonces ellos salieron y predicaron. Esa fue Su primera comisión.
128Entonces Su última comisión fue: “Id por todo el mundo...” Ahora, si Su primera comisión fue “sanad enfermos y echad fuera demonios”, ¿cómo van Uds. a tratar de invalidar la última comisión, la cual es verdaderamente más importante que la primera comisión? La primera comisión fue dada antes que Jesús fuera glorificado, antes que la Expiación fuera ofrecida. Y si la sanidad Divina estaba allí al otro lado de la Expiación, y la Expiación está hablando de la sanidad Divina, ¿cómo la podemos negar de este lado de la Expiación? No la podemos negar. No la podemos negar. No es para ser negada. Es la Palabra de Dios.
129Y cada vez, en cualquier avivamiento, en cualquier edad que ellos tuvieron un avivamiento, ellos tuvieron sanidad Divina y milagros en él. En el de Moody, en el de Sankey, en el de Wesley, en el de Knox, en el de Calvino, en todos, cada uno tuvo señales y prodigios. Pero el mundo se ha enfriado, ¿ven? Estaba frío en ese entonces, también. Pero ellos empezaron un avivamiento. Miren a Juan Wesley. ¡Hablan Uds. de milagros! ¡Martín Lutero!
130Aun grandes hombres, aun presidentes como Abraham Lincoln, Jorge Washington, y todos ellos. Antes de la batalla del Valle Forge, Jorge Washington oró hasta que sus costados estaban mojados hasta aquí arriba, parado allí en la nieve. Al día siguiente notaron que tres balas de bos-... mosquete atravesaron su saco y no lo tocaron a él. ¿Ven?
131Bueno, ha habido milagros por todo el trayecto, sí, señor, todo el tiempo. Dios es uno que obra milagros. Y todos los que creen en El, los que han nacido de El, tienen la misma mente que estaba en Dios; está en el hombre, porque él es un hijo de Dios. Y él no puede hacer nada más, sino creer en lo grande y lo poderoso, y lo Sobrenatural, porque él es parte de lo Sobrenatural.
132Miren a Dios, antes que aun hubiese un átomo en el aire, antes que hubiese algo, y nada sino Dios por todas partes (El llenó todo el espacio y todo tiempo), El dijo: “¡Sea!”, y fue. Este mundo en el que vivimos es sólo una de las Palabras de Dios que fue hablada y que se materializó. Ahora, si Uds. son parte de El, Uds. tienen que creer eso. Pero si Uds. no lo creen, eso muestra que Uds. nunca llegaron a ser parte de El.
133Escuchen. No es el que quiere ser salvo, el que es salvo. Es aquel que es salvo por la elección de Dios. Esaú quería ser salvo también. El lloró amargamente, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento. El quiso ser salvo. No es porque Ud. quiere ser salvo. Dios dijo: “Al que quiero endurecer, endurezco”. Tendré misericordia del que Yo tenga misericordia”. Correcto. El dijo: “Antes que Esaú o Jacob aun nacieran, sin saber el bien y el mal, Dios dijo: ‘A Jacob amé y a Esaú aborrecí’”. Y Esaú procuró enmendarse con Dios, y no pudo. Faraón procuró enmendarse con Dios, y no lo pudo hacer. Así que, no es Ud., no es lo que Ud. quiere. Es lo que Dios ha ordenado para que Ud. haga. Correcto.
134Pablo dijo en el capítulo 9 de Romanos allí: “¿No tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer un vaso para honra y un vaso de deshonra, para mostrar Su gloria a aquellos a quienes El ha honrado?” Uds. no sabían eso, ¿verdad? Eso es lo que dice la Escritura.
135Faraón procuró con todo lo que él podía de arrepentirse. El era bondadoso. El dijo: “Seguro que yo te dejaré ir. Vete”.
136Dios dijo: “No, él no los va dejar ir. Yo voy a endurecer su corazón para que no lo pueda hacer”. Porque la Palabra de Dios tiene que ser cumplida. [El Hermano Branham da golpecitos sobre su Biblia–Ed.].
137Y si estamos viviendo en este día cuando las formalidades y cosas han arruinado a la iglesia, la han averiado, bueno, es la Palabra de Dios siendo cumplida. Tan seguro como Dios dijo: “Estas señales seguirán a los que creen”, tan seguro como Dios dijo que estas iglesias serían como ellas son ahora, Dios también dijo que esta oposición las enfrentaría. Así que el mismo Dios que ordenó señales y prodigios, ordenó que hubiera persecución contra Ello. Así que ahí lo tienen. Si Uds. están en el otro lado, me dan lástima. Y yo quiero que no sea de esa manera, pero quizás Uds. no lo puedan evitar. ¿Ven? Dios lo pudiera haber arreglado de esa manera.
138Yo les pregunté hace un rato antes que dijera esto, ¿cuántos de Uds. aman al Señor? Y me di cuenta que todos Uds. eran Cristianos para empezar. ¿Ven? Porque Uds. no pueden ser Cristianos... Esto no es para el mundo de afuera. Esto es para la gente del Señor.
139Uds. no pueden ser Cristianos a menos que Dios los escoja. “Ninguno puede venir a Mí, si Mi Padre no le trajere; y todo el que viene le daré Vida Eterna, y le resucitaré en el día postrero”. Dios lo preordinó, lo conoció previamente. Antes que el mundo empezara, El dijo que El nos predestinó en Cristo como hijos de Dios–de Dios, antes que el mundo aun empezara. Tenemos que estar allí.
140Y porque Uds. le han dado su espalda y han visto a gente que le ha hablado a ellos, y ellos no lo escuchan, le voltean su rostro a Ello. Sin embargo quizás sean ministros, quizás sean predicadores del Evangelio, quizás sean lo que Uds. piensan que eran Cristianos de renombre, pero ni siquiera son salvos. Correcto. Ni siquiera son salvos.
141Miren a esos Fariseos allá en el pasado, tan religiosos, y píos, y limpios, y santos como podían ser, y hombres tan apegados a la Escritura. Y Jesús dijo: “Vosotros sois de vuestro padre el diablo”. ¿Ven?
142Hay cosas en la Biblia que la iglesia no sabe nada al respecto, amigo. Correcto. ¿Ven?
143Y Ud. alguna vez se pregunta: “¿Por qué estas cosas? ¿Por qué la Biblia dice esto? ¿Por qué dijo Jesús: ‘Arre-...’ mejor dicho, Pedro dijo: ‘Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el Nombre de Jesucristo...; y recibiréis el don del Espíritu Santo’, y aquí tenemos gente en el altar esperando por esto y esperando por eso, cuando eso invalida la Palabra de Dios?” Dios tiene que cuidar de Su Palabra. Y el momento que Ud. llene Su requisito, Dios contestará Su Palabra así de rápido. [El Hermano Branham truena sus dedos una vez–Ed.]. Correcto. Porque El está allí para esperar por ello.
144Pero uno ve a la gente diciendo: “¡Oh!, a menos que gritemos o a menos que hablemos en lenguas, a menos que dancemos en el Espíritu”. Todas esas cosas están bien. Están bien, pero ellas no tienen nada que ver con la salvación, nada en lo absoluto.
145Porque tan pronto como Ud. se arrepiente de sus pecados, si verdaderamente Dios lo ha convencido, y Ud. se ha arrepentido y ha sido bautizado en el Nombre de Jesucristo, Dios está bajo obligación de darle a Ud. el Espíritu Santo allí mismo, correcto, porque Su Palabra así lo dice. Y El no puede....
146No es algo de parte de Dios. Es de su parte, porque la gente ha sido enseñada mal. Cada vez que ellos avanzan, y empiezan con una cosita, ellos dicen: “¡Esto es! ¡Esto es!” ¡Oh, hermanos! No son esas demostraciones carnales; ellas son atributos del Espíritu Santo.
147Pero el recibir el Espíritu Santo, es recibir una Persona, Cristo; luego esas otras cosas acontecen en la vida.
148Nosotros hemos visto a gente gritar, y vivir toda clase de vida. Hemos visto a la gente hablar en lenguas, y hacer lo mismo. Hemos visto a la gente salir y orar por los enfermos, y son sanados; y hacen, y viven cualquier clase de vida. Jesús dijo: “Muchos vendrán a Mí y dirán: ‘Señor, ¿no profeticé en Tu Nombre, prediqué? ¿No eché fuera demonios en Tu Nombre?’ ‘Sí’. ‘¿No he hecho estas obras poderosas?’ ‘Sí’. El dirá: ‘Bueno, entonces, apartaos de Mí todos vosotros hacedores de maldad, Yo nunca os conocí’”.
149“No depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia”, la Biblia dice. El dijo: “¿No le dije Yo a Moisés: ‘Tendré misericordia de quien quiera tener misericordia, y al que quiero endurecer, endurezco’?” Pablo dijo: “Ninguno... Bueno, Ud. dice entonces: ‘¿Por qué, pues, inculpa? Si El lo predestinó a Ud. a destrucción Eterna, ¿por qué, pues, inculpa?’” Dijo: “Oh, hombre, ¿dirá el vaso de barro al que lo formó: ‘¿Por qué me has hecho así?’ No puede”.
150Así que Ud. ve gente a la que Ud. no le puede hablar, y sencillamente no escuchará; y no escuchará las Escrituras, y cree que la mitad de Ella está correcta y la otra mitad está incorrecta, y sin embargo hace esto. Ud. dice: “¿Pudieran esos ser ministros?”
151La Biblia así lo dice. Dice: “Hombres que desde antes habían sido destinados para esta condenación, que convierten en libertinaje la gracia de Dios”. ¿Qué es libertinaje? Conocer la Verdad y no andan en Ella.
152Dice: “Cuando la Verdad ha sido presentada a alguien, y él voluntariamente se aparta de Ella, él la ignora, entonces no queda más Sacrificio por el pecado para esa persona”. ¿Por qué? No hay nada en él para creer. ¿Entienden lo que yo quiero decir?
153Miren aquí. ¿Cómo pudieran Uds. alimentar a un cordero con desperdicios? El no lo comería. Correcto. El no lo comería porque él es un cordero. Pero un cerdo sí lo comería. ¿Ven lo que quiero decir? Porque él es un cerdo por naturaleza.
154Y todos los que están ordenados a Vida Eterna, oirán la Verdad, y creerán la Verdad, y vendrán a la Verdad. Pero los otros van a la iglesia y son tan píos como el resto de ellos, pero sin embargo no reciben la Verdad, porque no hay nada en ellos que armonice con Ella. Ellos no pueden creer lo Sobrenatural, porque no está lo Sobrenatural ahí adentro para armonizar con lo Sobrenatural. Ahí lo tienen. ¿Ven lo que quiero decir? No hay nada Sobrena-....
155Yo veo a una señora que tiene a un bebé enfermo acostado allí esta mañana. Yo la vi salirse del automóvil cuando yo crucé la calle. Algo... ella probablemente oyó la emisión radial o algo. Ella supo que íbamos a orar por los enfermos. Algo profundo en su corazón le dijo. “Lleva al bebé a la iglesia”. Ella obedeció eso. Correcto, ¿ven?
156Porque hay algo allí adentro que le dice: “Está correcto”. ¿Ven lo que quiero decir? ¿De dónde provino?
157Todo pensamiento, todo lo que Uds. tienen, proviene de alguna parte. Tiene que tener un principio. ¿Es correcto eso? ¡Oh, hermanos! ¡Yo amo esto! Tiene que tener un principio. Y así que, ¿en dónde empezó el origen? [El Hermano Branham toca en el púlpito tres veces–Ed.]. ¿Ven? Empezó en la Gloria; remolineó a través de las esferas Angélicas. Los mensajeros de Dios han descendido, dijeron: “Esto es”. El miró la Palabra. ¿De dónde provino? De Allá.
158Y Allá... esa parte de Allá arriba, que también está aquí adentro, dice: “¡Está correcto!”
159Es como si yo quiero llamar para California. La primera cosa, es que yo tomo mi teléfono, y marco la operadora. “¿Central?” “Sí”.
160“Comuníqueme con Fulano de tal en California”. Yo tengo que pasar por medio de la central. ¿Ven lo que yo quiero decir? De mi casa a la central; de la central, a toda la nación. Eso es.
161“Todo lo que pidiereis al Padre en Mi Nombre, Yo lo haré”. La primera cosa que sabemos, es que tenemos que pasar por medio de la “Central”. En primer lugar, tenemos que buscar en el “Directorio Telefónico” para ver si hay tal lugar. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Y Uds. encuentran el lugar, y luego Uds. se arrodillan y dicen: “¡Padre!” “¿Sí?” “En el Nombre de Jesús dame esto”. ¡Ahí está!
162“¡Seguro que sí, Mi hijo! Conéctenlo”. La respuesta viene por la línea, la Palabra de Dios hecha manifiesta. Seguro que sí. Así es de sencilla la Biblia, es el creyente, es la salvación, es la sanidad. Todo lo que Dios prometió está allí. Es de Uds. Sólo pídanlo. Todo por lo cual El murió, les pertenece a Uds.
163Ahí está toda la cosa, ¡y cómo la amamos! ¿No es alimento para su alma? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Y cada vez que creemos, esa pequeña partícula allí adentro se hace más grande, más grande, más grande, se expande, a tal grado que después de un tiempo Ud. llega a creer todas las cosas. Y a medida que todas las cosas empiezan a entrar, que el amor empieza a entrar, entonces la duda, el odio, la malicia, el temor, sencillamente salen “volando”, así. Se extiende, crece tan grande al grado que sencillamente explota la pequeña cubierta. ¿Ven lo que quiero decir? Todo el mundo es purgado; crecemos diariamente en la gracia de Dios.
164Ahora, Uds. se fijan en esas personas, que ellas se pueden sentar y decir: “Bueno, yo acepto al Señor”. Uds. toman la palabra de ellos. Yo también la tomaría. Yo no puedo juzgar. Dios es el que juzga. Pero en diez años desde ahora, ellos no han progresado ni una pizca; sencillamente se quedan en el mismo lugar. ¿Ven?
165Nosotros crecemos diariamente. Cada día nuestro corazón tiene hambre, sigue avanzando. Hay algo creciendo dentro de Uds. ¡Amén! Uds. se hacen más grandes, se extienden, pueden tolerar más...?... Pablo dijo: “Cuando Uds....” Le dijo a la iglesia de los Corintios, dijo: “Uds. están madurando, creciendo. Pero cuando Uds. ya deberían ser maestros, todavía son bebés necesitando ser enseñados”. ¿Es correcto eso? Cuando Uds. deberían ser maestros; Algo allí adentro creciendo, empujando hacia afuera, haciéndose más grande. El Espíritu Santo creciendo.
166¡El nuevo Nacimiento! Si el nacimiento del niño es del exterior, mejor dicho, del interior hacia el exterior, él crece, si vive. Si no, él se queda así. ¿Es correcto eso? Bueno, cuando hay un Nacimiento en el interior, ¿no debería crecer? El Cristo que está en su corazón debería estar creciendo diariamente, haciéndose más grande, más poderoso, entendiendo las cosas mejor, perdonando, caminando adelante como Dios caminaría, “hasta que Cristo sea formado en vosotros, la esperanza de Gloria”.
167Debemos contender con los débiles hasta que ellos estén completamente maduros en Cristo Jesús. Entonces ellos son buenos soldados. Entonces ellos tienen puesta la armadura completa. Hable de ellos; no los lastima. Ríanse de ellos, hagan burla de ellos; ellos no le prestan atención a ello. Ellos tienen una sola cosa; están tan grandes, ¡hermanos!, tan llenos de Gloria. La única cosa que Uds. tienen que hacer es dejar este ropaje viejo de carne, e irse directamente a la Gloria. ¿Ven?
168Alguien dice: “¿Sabe Ud. que alguien dijo que Ud. era una hipócrita, Sra. Jones?” “¿Lo dijo? Bueno, que Dios lo bendiga”.
169“¿Sabe Ud. que ciertas cosas están sucediendo en esa iglesia, que no deberían estar sucediendo?” “Bueno, yo oraré por ello”. ¿Ven? ¡Grande!
170Oh, si Ud. es pequeño, entonces Ud. dice: “Oh, ¿es? Déjenme entrar. ¿A cuál lado me debo unir?” ¿Ven? Allí es en donde Ud. se mete en problemas. Por eso es que Ud. no puede madurar.
171Pero cuando Ud. llega a ser lo suficientemente grande, ¿ve Ud.? se expande lo suficiente, se extiende... No únicamente extendido, sino crecido. Cristo creciendo en Ud., quitando la malicia, sacándola de Ud., empujándola hacia fuera. A medida que Dios entra, la empuja hacia afuera. Ud. dice: “Oh, cuán pequeño, cuán juvenil es, cuán infantil es argumentar y disputar”. Pero cuando menos piensa, Eso crece por encima de ello. No hay más lugar para eso. “Oh, me disgustaba ver esto, y me disgustaba ver eso. Pero ¿saben qué?, llegué al punto que ya no le presto ninguna atención a ello”. Ud. está creciendo. Sí, señor.
172Uds. saben, cuando uno está joven, ellos reclaman que uno tiene dolores de crecimiento, cuando está creciendo. Uds. saben lo que quiero decir. Quiere decir que Uds. se están haciendo más grandes. Un poquito... Uds. saben, por ejemplo, sus brazos les duelen, y sus piernas les duelen, cuando Uds. están creciendo, siendo niños. A mí me pasó eso. Yo me estaba haciendo más grande todo el tiempo. ¡Oh, hermanos!
173Algunas veces tenemos dolores de crecimiento cuando llegamos a ser hombres y mujeres, cuando nacemos en el Reino de Dios, Cristo. Pero la cosa tocante a eso, es que duele; la cosa tocante a Esto, es que sólo lo hace a Ud. gozoso y feliz. Son dolores de crecimiento. Se está extendiendo, haciéndose más grande, haciéndose un hombre más grande ahora, que lo que Ud. solía ser. Ud. puede mirar por encima de las cosas.
174No es solamente que Ud. tiene hombros más amplios; eso no tiene nada que ver al respecto. Pero Ud. es más amplio aquí adentro, ¿ve?; no a lo largo de aquí, sino aquí adentro. Aquí adentro, aquí es en donde Ud. se debe extender, hacerse más grande, en su corazón, en el interior. Cuando Cristo entra en el corazón, entonces El entra en la boca, luego El entra en los ojos, y El entra en la mente.
175El entra en la boca. El lo hace hablar diferente. Ud. no habla como solía hablar. Cristo entró en su boca. Ya creció ahora desde su corazón, el amor que Ud. tiene por El, hasta que Ud. puede controlar su lengua. Hermano, esa es una gran cosa.
176Luego, cuando menos piensa Ud., crece hasta sus ojos. Cuando menos piensa, Ud. se da cuenta que esas cosas lujuriosas a las que solía mirar, Ud. voltea su cabeza. Ud. está creciendo.
177Luego, cuando menos piensa, Ud. todavía voltea su cabeza, pero está pensando. ¿Ven? Después de un tiempo, crece hasta su mente; Ud. ya ni siquiera piensa más al respecto. Entonces Ud. sencillamente es un hombre grande. Ud. está llegando a ser un hombre completamente maduro, viviendo para el Señor. Así que entonces, Ud. entonces está en Cristo, una nueva criatura.
178Ahora, cuando esos apóstoles empezaron a recibir Eso, ¡oh, ellos estaban tan felices! Ellos pensaron: “¡Oh, qué cosa!, ¿no es esto maravilloso?” Y el Espíritu Santo los había llenado y estaban allá sanando a los enfermos y haciendo prodigios.
179Y allí estaba un hombrecito llamado Pedro, y Juan. Ellos pasaron por la puerta, y era la Hermosa, allí en el capítulo 3. Y ellos....
180Si tuviéramos más tiempo, lidiaríamos sobre ello, pero no lo tenemos. Tenemos que apresurarnos ahora, para avanzar unos cuantos versículos. Empiezo el fundamento y no llego al capítulo del cual yo les quiero hablar. Así que entonces, uno entra en ello, y ¡es tan rico! Toditito de ello es rico. Y es sencillamente... en dondequiera que uno lo encuentra, sencillamente uno no lo quiere dejar. Es sólo....
181Escuchen, yo he leído la Biblia por veintitrés años. Y si yo no hubiera leído más que una línea, yo todavía pudiera estar predicando sobre esa sola línea con un nuevo texto cada noche, una cosa nueva cada noche. ¿Ven? ¡Es sencillamente tan real! Está inspirada. Y si está inspirada, no hay... no tiene fin. Es de Eternidad a Eternidad. Con una sola Palabra: “Yo soy Jehová”, uno pudiera predicar sobre eso por cien millones de años y estaría tan fresca como el día que fue hablada. ¿Ven?, sencillamente no tiene fin. Sólo sigue adelante, y adelante, y adelante, y adelante, y adelante, y adelante, y adelante. No hay fin a Ello; uno sólo sigue adelante.
182Ahora, escuchen esto. Miren, los discípulos, ellos disfrutaron un momento maravilloso. Y Pedro fue a la puerta llamada la Hermosa, él y Juan. Ellos habían estado allá orando, disfrutando de un momento maravilloso. Y allí estaba un hombre con un... él estaba cojo. Uds. saben lo que es una persona coja: casi–casi no puede caminar. Quizás tenía artritis, o algo. “El era cojo de nacimiento”.
183Pedro lo miró al pasar por allí, hablando con Juan. Decía: “Ahora vamos a entrar al templo a adorar”. Decía: “Juan, ¿no estamos disfrutando de un tiempo maravilloso?”, o algo de esa índole; la gloria estaba en el corazón de ellos. Se tenían que cuidar de lo que ellos estaban diciendo, debido a que la audiencia y el pueblo que estaba allí, eran tan perse-... ellos eran muy perseguidos.
184Allí estaba un hombre que era cojo de nacimiento; un pobre mendigo. Miró, y él quería algo. Pedro dijo: “Mira: no tengo plata ni oro. Yo no tengo dinero. Pero lo que tengo te doy, si tú lo quieres aceptar”. Y él lo miró, esperando recibir de ellos algo. El dijo: “¡En el Nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda!”
185Y así que el hombre no se podía mover. Así que, Pedro se acercó y lo tomó de la mano, él y Juan, ambos, y lo levantaron. Dijo: “¿No oíste lo que dijimos? Levántate y anda”. ¡Eso es! El hombre se levantó. Y, bueno, mira, él dijo... Cuando menos pensó... Lo sostuvieron allí un poquitito, y los huesos de sus tobillos recibieron fuerza, y él empezó a andar.
186El dijo: “Bueno, ¡mira esto!” Y anduvo. Y cuando menos pensó, él empezó a brincar, y a saltar, y a correr.
187¿Y saben Uds. lo que dijo esa gente? Dijo: “¿Qué es lo que les pasa a esos hombres?” Bueno, los prendieron, y los golpearon, y los metieron en la cárcel. “Bueno”, dijeron: “Ellos no deberían hacer eso. Eso nunca vino a través de la iglesia”. Ahí lo tienen. Ahora, empieza el capítulo 4: Hablando ellos al pueblo, vinieron sobre ellos los sacerdotes con el jefe de la guardia del templo, y los saduceos,...
188Pedro y ellos todavía estaban hablándole al pueblo. ¡Oh, ellos estaban...! Escuchen esto. Permítanme regresar un versículo o dos, al capítulo 3, para respaldarlo un poquito aquí. Tomemos el versículo 20. “Y él envíe a Jesucristo...” Pedro predicando: ... y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado;...
189Por medio de los profetas y todo (¿ven?), les dijo que ellos lo deberían haber recibido, pero no lo recibieron. El les dijo allá anteriormente, dijo: “Y matasteis por manos de inicuos, crucificando al Príncipe de Vida”. ¡Les dijo! Dijo: “Uds. lo hicieron en ignorancia, porque Dios dijo que Uds. lo iban a hacer”.
190¿Por qué no podían creer esos sacerdotes? ¿Por qué no podían los hombres santos y religiosos ...? Oh, no puedo pasar por alto esto, Hermano Neville. [El Hermano Neville dice: “Amén. Siga adelante”–Ed.]. Miren: ¡hombres santos y religiosos, viviendo en toda la luz que ellos tenían, y todo lo demás! Hombres santos y religiosos, y “ellos no podían”, la Biblia dice, “ellos no podían creer en el Señor Jesús”. ¿Por qué? Dios lo predestinó.
191Isaías lo habló, y dijo: “Tienen ojos...” Dijo: “Ellos no podían creer en el Señor”, porque Isaías lo dijo bajo inspiración. Dios se lo dijo a él como unos ochocientos años antes que ellos nacieran. Dijo: “Tienen ojos, y no pueden ver; oídos, y no pueden oír”. Y por lo tanto, ellos no podían recibir a Jesús. No importa cuánto ellos querían creer, había algo que no les permitía, porque Dios así lo había dicho.
192Hermano, Ud. debería ser la persona más feliz en el mundo de saber esta mañana, que Ud. está sentado aquí como un creyente en el Señor Jesús. ¡Sí, señor, hermano! Ud. no comprende, o mejor dicho, un pecador no sabe lo que significa, cuando el Dios Todopoderoso toca a su corazón. Bueno, no hay nada así, en ninguna parte. Ud. no pudiera... Ud. pudiera escudriñar y buscar detenidamente en los cielos, y Ud. no pudiera encontrar nada igual a eso, de cómo un Dios infinito y Santo, descendiera y tocara en la puerta del corazón de un pecador, y querer vivir como Amigo con él. ¡Fiuuu! Eso nos debería hacer que entreguemos todo.
193Miren aquí. El dijo: “Fue predicado antes a vosotros”.
194Ahora escuchen. Aun antes del nacimiento, o mejor dicho, aun antes del mundo antediluviano, del mundo antediluviano, antes que fuera destruido con agua, Jesucristo fue predicado al pueblo. En el huerto de Edén, Jesucristo fue predicado al pueblo. ¿Sabían Uds. eso?
195Cuando Jesús murió en la cruz para cumplir... Ese fue Jesús, no el Espíritu Santo que estaba en El. ¿Ven? Cuando El murió en la cruz y Su alma, no el Espíritu de Dios, sino Su alma fue al infierno (porque El tenía que ir; la Biblia dice que El iría)... Pero Jesús creyó que El resucitaría dentro de tres días, porque El sabía que en tres días la corrupción se establecería.
196Y David dijo: “No permitiré que Mi Santo vea corrupción, ni dejaré Su alma en el Seol”. 197 Jesús dijo: “Destruid este cuerpo, y en tres días lo levantaré otra vez”. ¡Dentro de tres días! El no estuvo allí exactamente tres días, al minuto. Era en algún momento dentro de esos tres días, que El resucitaría otra vez. Porque El sabía que El se empezaría a... Su cuerpo se empezaría a podrir, en palabras sencillas; se empezaría a deteriorar, a desaparecer, después de tres días.
198Y El sabía que ni una sola célula se corrompería, porque El dijo: “No permitiré que Mi Santo vea corrupción”. ¡Aleluya! Jesús, con una sola Escritura sencilla, que fue hablada por medio de un predicador descarriado bajo inspiración, lo creyó y confió Su alma a El para ir al infierno. Correcto. [Probablemente porción de la cinta sin grabar–Ed.].
199Y El fue y predicó a las almas que estaban encarceladas, que no se arrepintieron cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se preparaba el arca.
200Ellos tenían a Enoc y a todo el resto de ellos, y las pirámides y todo lo que ellos erigieron. Y les predicaron a ellos el Señor Jesucristo, y ellos rehusaron aceptarlo. Siendo impetuosos, infatuados, ¡y rehusaron aceptarlo!
201Y Jesús llegó a las puertas del infierno y dijo: “Yo soy Aquel que los profetas anunciaron que estaría aquí”. [El Hermano Branham toca en el púlpito tres veces–Ed.]. ¡Aleluya! “¿Ven Uds.?, ¡Yo estoy aquí! La Palabra de Dios es infalible. Miles de años han pasado, cuatro mil años, pero Yo estoy aquí. Mi Sangre está en el Calvario esta mañana. Seguro. La Palabra de Dios es real, así que, ¿por qué no se arrepintieron Uds.?” Ellos estaban perdidos y condenados.
202Así será cuando venga otra vez la Venida del Señor. La Palabra de Dios es infalible. Lo que El dijo que sucedería, sucederá; no hay nada que la pueda detener. Ningún obstáculo la puede detener. No importa cuánto cambien los tiempos, cuánto cambie la gente, cuánto cambien los predicadores, cuánto cambien las iglesias, la Palabra de Dios permanecerá, se va a cumplir. El estará aquí. El vendrá en Su Gloria con todos Sus Angeles. Correcto. La Palabra de Dios así lo dice.
203Y algún día, cada individuo sentado aquí en este edificio hoy, será testigo, viéndolo a El venir en Gloria. El vendrá para el gozo o para el pesar de Uds., uno o el otro. Correcto. El tiene que venir. La Palabra de Dios es infalible.
204Recuerdo de la Estatua de la Libertad allá, allá en el brazo de ella aquella noche. Me imagino que lo he contado aquí antes. Yo vi a esos pequeños gorriones que yacían alrededor de allí, alrededor de ese vidrio grande, con sus cabecitas estrelladas. Yo le dije al guía, yo dije: “Bueno, ¿por qué están esos allí?”
205El dijo: “Bueno, hubo una tormenta anoche”. Y él dijo: “La luz estaba prendida en la Estatua de la Libertad, y los pajaritos fueron atrapados en la tormenta y en la oscuridad. Y en lugar de usar la luz para volar a un lugar seguro, ellos volaron contra ella, tratando de apagarla”. Ahora, la mismísima luz que causó que murieran, les pudiera haber causado que vivieran, si ellos la hubieran usado correctamente. El dijo: “Y allí yacen ellos porque sus sesos fueron estrellados. Ellos estaban tratando de apagar esa luz; en lugar de aceptar la luz y decir: ‘Gracias’, y dejarla que los guiara, ellos la trataron de apagar”. Y yo dije: “¡Alabado sea Dios!”
206Los incrédulos se levantarán, los críticos se levantarán, la gente diciendo: “La Biblia no está co-... correcta. No está inspirada”. Ellos únicamente se están estrellando sus sesos, cuando los pudiera llevar–los pudiera llevar a la Gloria. Es una Luz, una lumbrera para el camino, y para los pies. Y cualquier hombre o mujer que acepte la Palabra de Dios, y diga: “Pueda que yo no la entienda, pero Señor, yo andaré en Ella hacia la Luz”. Andaré en la Luz, preciosa Luz, Donde se encuentra cual rocío el perdón; Brilla doquiera de noche y de día. Jesús del mundo es la Luz.
207Seguro, andaremos en la Luz. No trataremos de apagarla, no trataremos de decir: Esto no está correcto. Esto está incorrecto. Y Eso–Eso no está correcto. Y Eso no está correcto”.
208¡Oh Dios!, no permitas que me golpee contra Tu Luz. Permíteme aceptarla en mi corazón y decir: “Está correcta, Señor”. Y yo andaré en la Luz.
209Esos pájaros pudieran haber usado esa luz y haber buscado por allí mientras brillaba, y hubieran entrado en un abrigo bajo alguna casa en alguna parte, en un refugio en alguna parte, y hubieran sido protegidos de la tormenta.
210Y en esta gran tormenta de formalidad, una gran tormenta de indiferencia, una gran tormenta de negación de Dios, “oh Dios, no permitas que trate yo de apagar la Luz. Permíteme usarla para andar en Ella. Yo la creo, Señor”. Allí lo tiene. Andar en la Luz. “Mientras yo la veo en la Escritura, esa es la Luz. Es la Palabra de Dios, y permíteme andar en Ella. Señor, Señor, permíteme andar en Ella; nunca, nunca tratar de negarla”. ... y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado; a quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo.
211El versículo 21 del capítulo 3: “La restauración de todas las cosas”, cuando habrá un cielo nuevo y una tierra nueva, un gobierno nuevo, una economía nueva, ¡oh, hermanos!, un Rey nuevo, una Vida nueva, un Principio nuevo sin fin, ¡oh, hermanos!, una Edad nueva, un Tiempo nuevo, una Gente nueva.
212Oh, estoy tan contento que tengo la promesa de Dios, que es tan infalible que El fue al infierno a testificar de ella. El mismo Dios me prometió que yo estaría allí con Vida Eterna, porque yo acepté a Su Hijo, Cristo Jesús, y porque creo que toda Palabra que El dijo es la Verdad. ¡Tengo que estar allí! ¡Oh, hermano! ¡Qué cosa tan maravillosa!
213¡Cómo deberíamos estar tan enamorados de El, de ese Santo de Dios, amado e infalible! ¡Cómo lo deberíamos amar a El, y permitir que todo lo demás sea secundario! Todo, aun su hogar, aun su familia, aun todo, aun toda su gente, todo lo demás sea secundario. “El que no dejare padre, madre, hermana, hermano, esposo, esposa, hijos, u hogar, o lo que sea, y me sigue, no es digno de ser llamado Mío. Y el que pone sus manos en el arado y voltea para mirar hacia atrás, no es digno de arar”.
214Dame Aceite en mi lámpara, Señor. ¡Oh Dios, sólo lléname vez tras vez! Vacúname contra las cosas del mundo. Que yo sea inmune a todas las cosas impías, es lo que quiero. Permite que Tu Espíritu Santo venga a mí, y me haga inmune contra todas las cosas del mundo.
215Yo quiero ver a Jesús. “Yo quiero ver a Jesús, ¿Uds. no? (Correcto). ¡Jesús, mi Salvador, tan verdadero! Pero cuando llegue a esa ribera en la Tierra del más allá (llegando allá a un nuevo País, sin conocer a nadie), entonces yo quiero ver a Jesús”. Yo sé que tendré un Amigo Allá, ¿Uds. no? Entonces Jesús me mostrará a mi mamá, El me mostrará a mis amados, y todos mis amados entonces estarán alrededor de mí. ¡Mmm!
216Eso es cuando será “la restauración de todas las cosas”. ¿Ven? Escuchen. Permítanme leer eso otra vez, el versículo 21. a quien de cierto es necesario que el cielo reciba (eso quiere decir que es necesario que los cielos reciban a Jesús, ¿ven?) hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas (todas las cosas), de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo.
217¡Oh, hermanos! ¡Qué hombre tan inspirado era ése que estaba parado allí! Sin embargo la Biblia dice: “El era del vulgo y sin letras”. El sanó a un hombre en la puerta llamada la Hermosa, por medio de su fe en el Nombre de Jesucristo. Correcto.
218Y ellos... esos maestros religiosos, doctores de Divinidad, los de renombre, de los más grandes de la iglesia y todos, dijeron: “¡Aten a ese hombre! Métanlo en la cárcel! Bueno, ¡eso es herejía, es tontería!”
219Pero él sabía de lo que estaba hablando. “Les reconocían que habían estado con Jesús”.
220¡Oh Dios!, sí, esa–esa es la educación que quiero. Si yo puedo vivir lo suficientemente cerca a Dios al grado que otros puedan ver a Cristo en mí, y Cristo en Uds., eso es toda la educación que me importa. Allí–allí es en donde yo quiero estar.
221Yo no quiero que ellos digan: “Bueno, mire, su gramática es muy pulida, y él tiene tal educación, y él sabe teología”. ¡Oh, hermanos! Dios, quita eso. Yo– yo no... yo no la tengo, y estoy contento por eso. ¿Ven?
222Permítanme tener a Jesús, de tal manera que yo pueda caminar, y que la gente diga: “Ese hombre, yo no le creo a él, yo... pero él–él de seguro ha estado con Jesús”. Eso... ¿No es eso lo que Uds. quieren que digan tocante a Uds.? “Esa mujer, esa muchacha, ese hombre, esa mujer, ha estado con Jesús. Sí, señor. Bueno, observen la vida de ellos. Miren cómo ellos viven, y observen cómo caminan. Observen cómo Dios los bendice y los honra. Y cuando ellos cometen sus errores y cosas así, después de confesarlos, no les prestan atención, y ellos siguen adelante”. ¡Oh, hermanos!, de esa manera yo quiero ser. ¿Uds. no?
223Ahora, por diez minutos, leamos esto, el resto de este capítulo, o mejor dicho, empecemos este capítulo, el versículo 4... mejor dicho, el capítulo 4. Hablando ellos al pueblo, vinieron sobre ellos los sacerdotes con... los saduceos... del templo, y los saduceos (mejor dicho)... del templo, y los saduceos,...
224Ahora, ahí están los Saduceos los cuales no creen. Es un verdadero cuadro de las iglesias de hoy día, que no creen en lo Sobrenatural. Ellos sencillamente no lo podían creer. Ahora recuerden, recuerden, hay gente hoy día que no cree en el–el Espíritu Santo dominando y gobernando la Iglesia. Ellos no creen en milagros. Ellos no creen en señales. Ellos no creen en lo Sobrenatural. Ellos sencillamente no lo pueden creer. Ahora, ese espíritu no es nada nuevo. Aquí está en los Saduceos. Ellos creían la misma cosa. ¿Ven? Los espíritus no mueren. La gente muere; los espíritus continúan.
225Dios se llevó Su Espíritu... se llevó a Su hombre, Elías, y una doble porción de Su Espíritu vino sobre Eliseo. ¿Es correcto eso? Luego como unos ochocientos años después, vino sobre Juan el Bautista. ¿Es correcto eso? Y sigue hasta venir en el día postrero otra vez. Je-....
226Dios se llevó a Su Hijo, el Señor Jesús. ¿Creen Uds. eso? Pero Su Espíritu regresó. ¿Es correcto eso? Estaba en Martín Lutero. Estaba en Juan Wesley. Estaba por todas las edades. Estaba en Sankey, Moody, Finney, Knox, Calvino, en todos ellos, ¿ven Uds.? Siguió, y ahora está siguiendo. Miren a los hijos de los de allá en el pasado: ellos sencillamente niegan todo lo que aquella gente creía; pero no los fundadores.
227Cuando yo me paré no hace mucho tiempo al lado de ese gran fundador allí, yo miré y pensé: “Oh Dios, mira allí, a Dwight Moody”. Yo pensé: “Mira esto. Y ese hombre, las cosas que él creía: el Poder de Dios, lo Sobrenatural”. ¡Sin educación! Sus libros que Uds. leen, Uds. ven quién los escribió. El los escribió, él mismo, ¿pero quien los pulió? Su gramática era terrible. El tuvo una educación como de tercer grado, y era un zapatero. Pero, hermano, él envió medio millón de almas a Dios. ¿Ven? ¿Qué fue? Ellos lo echaron de la iglesia, y dijeron que era un fanático y todo lo demás. Pero él salió y vio a un montón de hombres....
228El tenía un mensaje en su corazón que él quería tanto predicar, que no sabía qué hacer. Así que él fue y compró una caja para zapatos de un hombre, una grande caja vieja de madera para zapatos. Pagó diez centavos por ella. La puso en la esquina. Y unos hombres iban pasando. El se paró allí en la esquina, y así les predicó a ellos. Correcto. Y yo pienso de la iglesia que él tuvo, y miro al Instituto Bíblico de Moody hoy en día.
229Y yo pensé: “¡Mira a Juan Wesley!”, cuando me paré en el lugar en donde el hombre murió. Yo tenía puesta su túnica que usó al último. Ellos la pusieron sobre mis hombros, sólo en respeto por haber estado allí, cuando oré por el rey. Cuando... Y la pusieron sobre mis hombros. Yo me paré en su púlpito al cuál él iba cada mañana a las cinco, y les predicaba a mil quinientas personas.
230Me senté en su silla que era del hombre que él había ganado para Cristo, el cual solía tener peleas de gallos que... un hombre que solía pelear, tener peleas de gallos, él lo ganó a él para Cristo. Y era de piel, y tenía dos grandes cuernos, y un lugar así estaba en este lado aquí, en donde llevaban récord de las peleas. Y después que Wesley se convirtió, Wesley convirtió a ese hombre a Cristo, y luego él le dio la silla. Y yo me senté en la silla y–y oré.
231Yo me senté en su silla de montar, de cuando él estuvo aquí en América; tenía su pequeño compartimiento secreto en la parte de atrás de ella, en donde él se sentaba al revés en su caballo, volteaba su estribo así. Y en su camino, pasando por aquí con Asbury y ellos, él se sentaba allí y escribía sus mensajes y cosas, así, como Dios se los daba a él. Siendo que él ni siquiera podía tener el tiempo para detenerse en alguna parte, él cabalgaba en su caballo, aquí mismo en América, sentado en la silla. Y yo pensé: “¡Oh, Dios!”
232Yo estuve allí en donde ese monumento fue edificado para él. En donde en una ocasión, predicando sanidad Divina, y la iglesia aristócrata de Inglaterra soltó una zorra y perros de caza allí, y corrieron allí en medio cuando Wesley estaba predicando sanidad Divina. Y Wesley le apuntó con su dedo en su cara, y dijo: “El sol no se pondrá sobre tu cabeza tres veces, cuando tú estarás clamando para que yo vaya a orar por ti”. Y el hombre murió esa tarde con espasmos en su estómago, clamando para que Wesley fuera y orara por él.
233Ese mismo hombre Wesley, fue el dirigente de la iglesia aquí del Dr. Church y de ésos; las mismísimas doctrinas de la misma iglesia que creía la misma cosa, ahora niegan que la Biblia está inspirada. ¡Dios tenga misericordia! Yo no quiero ninguna organización.
234Pero ayúdenme a vivir para que en mi generación... Yo no me pararé en otra generación. Yo no tendré nada de qué juzgarlos a ellos. Yo no me tendré que parar en el Juicio con ellos. Pero yo me tendré que parar en el Juicio con hombres y mujeres con los que yo he vivido. Eso es lo que cuenta, allá en la resurrección, cuando mis días se terminen y yo haya hecho lo mejor que pude, si yo soy un siervo de Dios. Dios levantará otro hombre en ese día cuando me haya ido. Así que, no hay necesidad que yo establezca algo alrededor de mi teología; mi parte es vivir en la Luz que yo tengo, y esperar hasta que... en Dios. Pues para la siguiente generación, El tendrá un hombre allí cuando llegue esa generación. ¡Amén! ¡Oh, hermanos!
235“Resentidos...” Escuchen a esos Saduceos. ... resentidos de que enseñasen al pueblo, y anunciasen en Jesús la resurrección de entre los muertos (lo Sobrenatural).
236“Oh”, ellos dicen: “Eso... Oh, nosotros creemos en la resurrección de los muertos. Pero miren, la sanidad Divina y otras cosas, eso no creemos”. Bueno, ese es el mismo diablo. Es la misma cosa. ¿Ven?
237Ahora, en aquellos días, ellos decían: “Oh, sabemos que El puede sanar. Pero El mismo se hace Dios, cuando perdona los pecados”. Ahora ese mismo diablo lo voltea y dice: “Hoy El puede perdonar pecados, pero no puede sanar”.
238Si El es Dios, El puede sanar, salvar, perdonar pecados, todo. El permanece Dios, el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Miren. Y les echaron mano, y los pusieron en la cárcel hasta el día siguiente, porque era ya tarde. Pero muchos de los que habían oído la palabra, creyeron;...
239¿Por qué? ¿Por qué algunos de ellos creyeron, y algunos no? Oh, hermano, algunos fueron ordenados a Vida Eterna, y algunos fueron ordenados a condenación eterna. Esa es la razón. ¡Eso es exactamente correcto! Jesús dijo: “Ninguno puede venir a Mí, si Mi Padre primero no se lo mostrare a él. Mi Padre....”
240¿Cómo pudiera un pez morder la carnada de una tortuga? ¿Ven? No pudiera. El apetito de un pez es diferente al apetito de una araña de agua. La serpiente y el pez no tienen la misma dieta. ¿Ven lo que yo quiero decir? Sí, señor. El pez siempre permanece lo mismo, pues él nació un pez. El siempre será un pez. Y este hombre pudiera interpretar... Esa tortuga pudiera querer ser un pez. La tortuga tiene carne de pez en ella, pero no es un pez. Ella también tiene otra carne en ella. Ella nunca será un pez. No, señor. Ni tampoco un pez alguna vez será una tortuga, porque ella empezó como una tortuga, y permanecerá una tortuga. Y él empezó como un pez, y permanecerá un pez.
241Y todo hombre o mujer, ¡aleluya!, que ha nacido completamente del Espíritu de Dios... Ud. se pudiera descarriar. Sí, señor. Cuando Ud. se descarríe, va a ser la persona más miserable que alguna vez haya soñado en su vida, hasta que Ud. regrese. Y si falla en hacerlo, Dios se lo llevará de la tierra. Dios lo prometió hacer.
242No hace mucho tiempo aquí, fui al Garaje de Vorgang aquí, y estaba platicando con un predicador fino el cual es mi vecino aquí. Y siempre había tenido un respeto muy grande por el hombre. El era un buen hombre, un predicador fino. Caminaba en estas calles durante el tiempo de la depresión, vendiendo productos Rawleigh, para predicar el Evangelio. Sí, señor.
243Un hombre le hizo burla aquí en la Calle Séptima, dijo: “¿Por qué no haces–haces Tal y tal cosa?”
244El dijo: “Señor, esto es un sostenimiento legítimo”. El dijo: “Yo estoy vendiendo aquí algunos productos, como harina para pasteles (o lo que era), haciendo lo mejor que puedo, pues soy un ministro del Evangelio”. Aquí mismo en la iglesia de Dios. Era el Hermano Ramsey. Y él dijo: “Hago lo mejor que puedo”. Y así le dijo al hombre. El realmente había nacido del Espíritu de Dios.
245Y fui al Garaje de Osborne aquí un día. El dijo... Yo dije: “Dios te bendiga, Hermano Ramsey”. Yo dije... El era un hombre pobre. Yo dije: “Revisa mi automóvil; tengo que hacer un viaje”. Yo dije: “Acabo de disfrutar un tiempo maravilloso”. Yo dije: “Ojalá hubieras estado conmigo, Hermano Ramsey”. Dijo: “Bueno, me imagino que hubiera estado bien, Billy”.
246Yo lo miré. Yo pensé: “Eso no suena bien”. Uds. saben, uno puede saber cuando algo está sucediendo. Lo miré.
247El dijo: “Hermano Branham, me imagino que tú sabes que ya no le sirvo al Señor”. Y yo dije: “¿Qué?” Yo–yo dije: “Tú estás bromeando”. El dijo: “No, yo ya no le sirvo a El”.
248Bueno, yo pensé que él todavía estaba bromeando. Y yo me salí. Me fui a casa y le conté a Meda tocante a eso. Yo dije: “El Hermano Ramsey me dijo que él ya no le servía al Señor. Hay algo tocante a eso, Meda, que no está exactamente bien”.
249Me inquietó. Fui allá otra vez. Yo dije: “Hermano Ramsey, ven aquí, te quiero hablar un momento”. El dijo: “Muy bien, Billy”.
250Me acerqué. Yo dije: “Hermano Ramsey, yo estuve aquí hace dos días, y tú me dijiste que ya no le servías al Señor”. Yo dije: “Tú estabas bromeando, ¿no fue así?” El dijo: “No, no”.
251Yo dije: “Hermano Ramsey, ¿me quieres decir que tú ya no le sirves al Señor?” Dijo: “No”. El dijo: “Me descarrié”.
252Yo dije: “Bueno, Hermano Ramsey, mas vale que regreses a Dios”. Yo dije: “Ven, vamos a la reunión”.
253Dijo: “No, Billy”. Dijo: “Yo–yo ya no le quiero servir a El”. Dijo: “Yo sólo....” Yo dije: “¿Crees en El?”
254El dijo: “Oh, yo creo en El, pero solamente no le sirvo. Yo renuncié”. Dijo: “Ha habido tantas cosas”. Yo dije: “Hermano Ramsey, no mires las cosas. ¡Míralo a El!”
255Y él dijo: “Bueno, Hermano Branham”, él dijo, “yo sencillamente no le sirvo al Señor, y preferiría no hablar al respecto”. Yo dije: “Bueno, hermano, Dios sea contigo, y te ayude”. Y unos cuantos días después de eso, cayó enfermo.
256Otro ministro (no mencionaré su nombre, porque yo no estoy seguro, creo que él está sentado allá atrás ahorita), ese ministro lo fue a ver, un amigo. Dijo: “Hermano Ramsey, ¿no quieres venir a servirle al Señor?”
257El dijo: “No”. Dios le estaba dando advertencias a él por medio de Sus mensajeros, dos veces. El dijo: “No”. En unas cuantas horas después de eso, El lo levantó en Sus brazos, y él se fue al Hogar. Dios se lo llevó de la tierra. Sí, señor.
258¿Recuerdan a Pablo, lo que les dijo él a ellos allá, respecto a aquel hombre que no obedecía el Evangelio? El dijo: “Entréguenlo al diablo para destrucción de la carne, a fin de que su alma sea salva”. Correcto. Ud. no puede jugar con Dios. Hermano, esa Palabra está inspirada, toda Palabra de Ella, y permanece inmovible en la línea de la plomada. Correcto. O Ud. camina en la plomada... Pero si Ud. nace del Espíritu de Dios, Ud. es un hijo de Dios.
259Ahora, Ud. entra. La paloma y el cuervo, ambos estaban en el arca. Correcto.
260Cuando ellos soltaron al cuervo, tipifiquemos eso como un descarrío. El cuervo voló de cadáver a cadáver, y él picoteó en los cadáveres. El estaba bien. No le importaba a él, porque él era un cuervo para empezar. Su naturaleza, su apetito, su gastronomía podía digerir tal cosa. ¿Por qué? El había nacido con esa clase de gastronomía. ¿Ven?, su hiel y cosas en él hacían que esos cadáveres... hacían que fueran alimento para él. Pero cuando... El estaba satisfecho.
261Y así es todo hombre, a mí no me importa cuánto tiempo Ud. ha estado en la iglesia: si suelta la rienda hacia el mundo, y si Ud. todavía puede salir y hacer las cosas que Ud. una vez hizo, y las disfruta, eso muestra que Ud. nunca vino a Dios.
262Pero cuando él soltó a la paloma para ver qué haría ella... Una paloma no tiene hiel. Ella no puede digerir esas cosas. Y si se las comiera, la mataría. Pero la paloma, ella procuraba asentar la planta de su pie: “¡Uf!”, ella no lo podía soportar. Ella procuraba asentar la planta de su pie: “¡Uf!”, no lo podía soportar. Ella se posó en un pequeño matorral para descansar. Y ella traía una hoja de olivo en su pico; ella regresó y tocó en la puerta. “Padre Noé: abre y déjame entrar. No soporto estar aquí afuera”.
263Todo hombre o mujer que nace del Espíritu de Dios, seguro que Ud. se puede descarriar. Pero, hermano, si Ud. es un hijo de Dios, no puede soportar más las cosas del mundo, porque las cosas con las que Ud. digiere han sido cambiadas.
264Pedro dijo: “Señor, ¿adónde iremos?”, cuando El dijo: “¿Queréis iros también vosotros?”, cuando el resto de ellos se fueron.
265Dijo: “¿Adónde iremos? ¿Qué pudiéramos hacer? Tú eres el Unico que tiene Vida Eterna. Entonces, ¿adónde podemos ir?”
266Ahí está él, parado ahí en Su poder, ungido con el Espíritu Santo, ahora un apóstol y profeta. ¡Aleluya! ¡Oh, cómo me gusta verlo! “Pero muchos de ellos creyeron”, porque ellos tenían... fueron ordenados a Vida Eterna, cuando ese predicador predicó.
267¿Qué hizo él, Hermano Neville? Allí entre ese montón de hipócritas aullando, allí entre ese montón de lobos que lo hubieran cortado pedazo por pedazo debido a las tradiciones religiosas, Pedro arrojó su red allí, dijo: “Pudiera haber peces allí”. Correcto. Cuando él arrojó su red allí, y empezó a tirar de ella, él dijo: “El Dios de nuestros padres quien fue con Abraham desde Ur de los Caldeos”, sí, señor, “ha enviado a Su Hijo, el Señor Jesucristo, quien los cielos deben recibir hasta la restauración de todas las cosas”. Dijo cómo ellos... Dijo: “Vosotros prendisteis al Príncipe de Paz, y matasteis por manos de inicuos, crucificándole”. Dijo: “Por fe en Su Nombre, este hombre es sanado”. Esa es la razón que yo creo en lo Sobrenatural.
268El arrojó su red allí, y la sacó. Y cuando él lo hizo, algunos de ellos allí eran peces. El resto, las tortugas, se fueron con las serpientes y demás. Se regresaron. Pero allí había algunos peces, también. “Pero muchos creyeron la Palabra”. Ellos estaban ordenados a Vida Eterna. Sí, señor. ¡Creyeron! ... y el número de los varones era como cinco mil.
269¡Qué red tan llena agarró! Sí, señor. Quizás había un millón, pero él agarró–él agarró cinco mil de ello. Fíjense, a él no le importó qué clase de lago era. El aun así arrojó su red en él. Correcto.
270Y a nosotros no nos importa si son contrabandistas de licores, o si son prostitutas, lo que sean, ¡arrojemos la red! Uno no sabe quién está allí adentro. Uno no sabe. Uno no puede juzgar. Ningún hombre puede juzgar. Pero uno puede arrojar la red, y llevarlos al altar, y decir: “Aquí están, Señor. Yo he hecho mi parte ahora”. Si es un... Y si ella es un pez para empezar, será un pez para siempre. Sí, señor. Si es una araña para empezar, será una araña para siempre. Si el reen-... reencarnado Hijo del Dios Viviente derrama Su Poder allí y captura a esa persona para llevarla al altar, la red del Evangelio está por encima. Observen. Aconteció al día siguiente, que se reunieron en Jerusalén los gobernantes, los ancianos y los escribas, y el sumo sacerdote Anás, y Caifás y Juan y Alejandro, y todos los que eran de la familia de los sumos sacerdotes; y poniéndoles en medio, les preguntaron: ¿Con qué potestad, o en qué nombre, habéis hecho vosotros esto?
271“¿Eres Bautista? ¿Eres Presbiteriano? (¿Ven?) ¿Por medio de qué potestad? ¿Con qué iglesia estás? ¿Cuál es tu autoridad? ¿De qué seminario saliste? ¿Quién eres tú, de todas maneras? Muéstrame tus credenciales. Veamos quién eres tú”. Es la misma cosa. “¿Con qué autoridad Uds. están predicando aquí así? ¿Están Uds. aquí en el nombre del Sanedrín? ¿Están Uds. aquí en el nombre de los–de los Saduceos, o de los Fariseos, o de los Herodianos, o de los Publicanos? ¿O quiénes son Uds.?” Ahí lo tienen. “¿Han hecho Uds. esto?”
272¿“Y Pedro, recién salido del seminario”? El versículo 8. ¿“Pedro con su licenciatura, con su grado de doctor”? No. ¡Oh, hermanos! La Biblia no lo dice de esa manera. Aquí está lo que le sucedió a Pedro: ... Pedro, lleno del Espíritu Santo,...
273Oh, él había crecido. No sólo en un lugar pequeñísimo así, sino que él había crecido completamente. ¡Lleno! Todo lo que está lleno, está completamente lleno. Pedro, no rociado con el Espíritu Santo, sino: “Pedro, lleno del Espíritu Santo”.
274“Ahora veamos qué les vas a decir a ellos. Ahora ten cuidado lo que dices, porque ellos pueden echarte a la cárcel, amigo. Tú eres–tú eres un maníaco religioso ahora; eso piensan ellos. Mira, veamos, tú estás haciendo proselitismo, tú estás haciendo todo esto, así que ten cuidado lo que dices”. Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo: Gobernantes del pueblo, y ancianos de Israel: Puesto que hoy se nos interroga acerca del beneficio hecho a un hombre enfermo, de qué manera éste haya sido sanado, sea notorio a todos vosotros, y a... el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de los muertos, por él este hombre está en vuestra presencia sano.
275¡Fiuu! ¿Se pudieran Uds. imaginar a un hombre tratando de ponerle alguna clase de–de diccionario de teología a un hombre como ése? Hermano, él se paró ungido y lleno del Espíritu Santo. El dijo: “Bueno, Uds. gobernantes, el mismísimo poder de Dios que Uds. profesan tener, ese mismo Dios levantó a Su Hijo Cristo Jesús, para mostrar lo Sobrenatural. Y Uds. por manos de inicuos, le crucificasteis”.
276Uds. no lo tienen que clavar en la cruz. Sólo niéguenlo a El, y Uds. lo crucifican otra vez. Ellos están haciendo la misma cosa hoy. ¡Uds. lo crucifican a El!
277Dijo: “Sea notorio a todos vosotros”. En otras palabras: “El mismo Dios que Uds. han profesado representar, ha levantado a este hombre”. Allí están ellos. Dijo: “Es por medio de El que este hombre está viviendo. Puesto que se nos interroga acerca de qué le hicimos a ese hombre”, dijo, “sea notorio a todos vosotros, que no fuimos nosotros. Sino que fue por medio de Jesucristo, el Hijo de Dios, que este hombre está sano hoy”.
278Ahora, permítanme decirles qué más él dijo aquí. “Esta es la Piedra...” ¡Oh!, ¡oh, hermano, qué si los va a restregar ahora! Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. (¡Escuchen!) Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.
279Hermano, como que me gusta la predicación de Pedro allí. ¿Qué les dijo a ellos en pocas palabras? “¿No saben Uds. que el profeta Isaías, y muchos de los otros, hablaron que los edificadores rechazarían la Piedra Angular?” En otras palabras: “Esta es la mismísima cosa... Uds. rechazándolo, es la mismísima cosa que Dios dijo que Uds. harían. ¿No saben Uds. que Uds. son parte de eso?”
280Y que yo lo diga con reverencia, y que lo diga con respeto, que lo diga con amor piadoso este mismísimo día, mi querido hermano y hermana: la mismísima cosa que la Biblia dice que estos hombres harían en los últimos días: “Tendrían apariencia de piedad, pero negarían la eficacia de ella”, ahí están ellos. La Piedra Angular rechazada. ¡Oh, hermanos! Seguro que yo creo en lo Sobrenatural. El dijo: “Y en ningún otro hay salvación”.
281Que yo, parado en lugar de él esta mañana, le cite a esta generación: “El que no naciere de nuevo, no puede entender estas cosas, el Reino de Dios”, como El le dijo a Nicodemo en el pasado.
282Ud. no lo puede entender, nunca lo entenderá, hasta que Dios entre en su corazón, y Ud. sea parte de El; entonces Ud. dirá: “Sí, Señor, toda porcioncita de la Palabra está inspirada. Yo la creo toditita. Yo creo que Ella es la Verdad. Y aquí estoy, Señor, para caminar en la Luz”. Mientras Ud. sea un fronterizo allá, no la puede creer. No puede. Que el Señor lo ayude esta mañana, para ver lo Sobrenatural.
283Que Uds. comprendan esto, que Hebreos 13:8, dice: “Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos”. Recuerden, que Sus promesas son tan buenas hoy día como ellas lo eran entonces; cada precepto, cada Palabra de Dios está lo mismo de vinculada.
284Y a mí no me importa, hermano, cuánta gente la critique, cuántos digan que Ella no es la verdad.
285Yo pudiera hoy, por la misericordia de Dios, mostrarles diez mil personas paradas aquí, que una vez se estaban muriendo de cáncer, que una vez estaban ciegas, que una vez estaban inválidas, que una vez estaban de esa manera, y que en los últimos años han sido sanadas por el Poder del Dios Viviente. Y esta es la mismísima cosa que Jesucristo dijo que sucedería en los últimos días.
286Y tan seguro como Jesús dijo que estas sanidades sucederían, El dijo que habría críticos, haciendo burla de Ella, y todo lo demás. Ambos fueron ordenados para Vida Eterna, y yo soy... o para Vida Eterna o para eterna condenación.
287Estoy tan feliz hoy día de saber que Dios está en nuestros medios y que la aclamación del Rey está aquí, las alabanzas de Dios.
288Hay muchas veces que yo he fallado de orar la oración de fe. Hay muchas veces que yo he intentado con todo lo que tengo, y he fallado en hacerlo, porque mi fe era débil. Eso no cambia la Palabra de Dios ni una pizca. Si yo orara por diez mil personas hoy y las diez mil murieran mañana en la mañana, yo estaría aquí mañana en la noche orando por los enfermos a pesar de eso, porque la Palabra de Dios así lo dice. Correcto. Yo creo en la religión antigua, Yo creo en el gozo que me has dado; Yo creo que el sendero en el cual estamos caminando, Es el sendero en el cual nuestros padres caminaron. ¡Oh, dame esta religión antigua!, ¡Oh, dame el gozo, que pueda saber!; Pues yo creo en una religión que se siente de corazón, Como la que nuestros padres recibieron hace tiempo.
289¡Amén, hermano! Déjenme morir en el puesto del deber. Déjenme ir como un siervo de Dios. Vivir o morir, yo creo que la Palabra infalible de Dios es la Verdad. Y Ella enseña sanidad Divina, y señales y prodigios y milagros, que aparecerán en estos últimos días. Y lo puedo probar por la Palabra de Dios, y lo puedo mostrar por todo mundo, en donde Ella ha tenido efecto. Y si Ella tuvo efecto por dondequiera, ¿por qué no tendrá efecto para Ud.? Jesús dijo: “Si puedes creer, todo es posible”. Oremos.
290Dios Padre, venimos a Ti en la Luz de Tu Palabra, y en el Poder del Espíritu Santo, quien nos ha investido, Señor, nos ha investido desde lo alto, para ser Tus siervos. Y te amamos. Y sabemos que Tú nos amas porque Tú nos has escogido. Tú dijiste por medio de Tu Hijo, Jesús: “No me elegisteis vosotros a Mí, sino que Yo os elegí. Ninguno viene a Dios sino por medio de Cristo. Y ninguno puede venir a Cristo, a menos que Dios primero le trajere”.
291Así que, Padre, te damos a Ti la alabanza. A Ti yo humillo mi corazón, Señor. Oh, Cristo de Dios, saca todo de mi corazón, que no está como Tú quieres que esté, Señor. Y que sea sólo para Ti y para Tu gloria. Te amo, mi Señor.
292Y te pido que Tú bendigas estos, Tu pueblo aquí esta mañana, a cada uno de ellos. Muchos de ellos aquí están enfermos, Señor. Tiene gente enferma. Tiene gente con peticiones. Y Padre, oh, por todos estos años desde que te he conocido a Ti, te he creído como un gran Sanador. Tú lo has probado alrededor y alrededor del mundo, Señor, que Tú eres el Señor Jesús resucitado de los muertos. Ahora te pido, Padre, que Tú bendigas a estas personas aquí esta mañana. Bendice....
293Si hay uno aquí que no es salvo, que ahora crea en el Señor Jesucristo. No importa si yo los traigo aquí al altar; si ellos no fueron ordenados a Vida Eterna, únicamente sería el arrojar la red, y eso es todo. Pero, Padre, como Pedro predicó la Palabra y dijo: “Y los que creyeron fueron añadidos a la Iglesia”. Padre, te pido que hoy Tú añadas números a Tu Iglesia. Concédelo. Que mucha gente crea Esto y vea que es la Verdad. Ellos están aquí esta mañana para algún propósito. Y ruego que Tú los hayas ordenado a Vida Eterna. Y que ellos la reciban hoy, por medio de Jesús.
294Y te pido por los enfermos mientras los traigo alrededor del altar ahora, para orar por ellos, para ungirlos, Tu anciano y yo. Te pido, Dios, que Tú nos des gracia ante Tus ojos. Permite que de nuestra parte haya una fe infalible.
295La Palabra de Dios que aun después de miles de años... y aquellos que habían estado muertos por cuatro mil años, Jesús les fue a decir que la Palabra de Dios fue confirmada en la tierra. ¡Cuán infalible es Ella!
296Y Tú has dicho: “Sobre los enfermos pondrán sus manos y sanarán”. La última comisión, las últimas palabras que salieron de Tus labios sagrados, la Palabra inspirada de Dios, Tú dijiste: “Estas señales seguirán a los que creen. Sobre los enfermos pondrán sus manos y sanarán.
297Y Padre, mientras ellos traen a los enfermos aquí en persona esta mañana, para que se ore por ellos, te pido que mientras ponemos manos sobre ellos y los ungimos con aceite de acuerdo a Tu Palabra, que cada uno de ellos sea sanado. Concede que nuestra fe esté correcta, y que la fe de ellos esté correcta. Que esté anclada exactamente en la Palabra que ha sido predicada esta mañana, la Palabra del Dios Viviente. Y Tú mismo date gloria. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén. ... Donde se encuentra cual rocío el perdón; Brilla doquiera de noche y de día; Jesús, del mundo es la Luz. Andaré en la Luz, preciosa Luz, Donde se encuentra cual rocío el perdón; Brilla doquiera de noche y de día, Jesús, del mundo es la Luz.
298Lo siento que los retuve tarde. Ahora, ellos tienen para los niñitos un regalo de la escuela dominical aquí, en un momento. Ellos tienen cajas de dulces, y naranjas y un saco lleno de cosas aquí para los pequeñitos, tan pronto como terminemos con la parte sagrada del servicio, en un momento.
299[Una hermana en la congregación, dice: “¿Hermano Branham?”–Ed.]. Sí. Sí. [La hermana empieza a hablar. Porción sin grabar en la cinta].
300Hay algo, y yo creo que es este bebé. Así que entonces, si Uds. por favor inclinan sus rostros.
301Dios Todopoderoso, yo no sé. Tú sabes que todo esto es algo que yo no puedo entender. Yo no sé. Pero, Padre, parece que después de este mensaje y la venida de este bebé aquí, y yo mirando su cara, y de acuerdo a lo que se me ha dicho en alguna parte, y la Hermana Cox como un testigo, y el Espíritu Santo aquí en el altar... Yo no sé, no más de lo que sabía ese día cuando me acerqué a ese anciano de color que estaba ciego. Ni tampoco lo puedo entender ahora, Señor; no más que lo del niño en Finlandia que resucitó de los muertos. Ni tampoco entiendo este caso; y cómo es que Tú le pusiste en el corazón de un doctor de enviarlo aquí. ¡Tu Espíritu moviéndose!
302Ahora, Padre, en obediencia a lo que Tú has comisionado que sea hecho, y de acuerdo a la Palabra que prediqué tan duramente esta mañana, como un creyente yo voy adelante a desafiar al diablo que ha atado a este bebé. Yo pongo mis manos sobre su cabeza y sobre sus ojitos; levanto mi mano a Dios en quien yo creo, que ha hablado y no puede fallar. Yo pido que salga el cáncer que está en los ojos de este bebé.
303Y vete a las tinieblas de afuera en donde tú perteneces, tú demonio de tinieblas, en el Nombre de Jesucristo el Hijo de Dios, a quien yo estoy representando.
304Y que los ojos de este bebé lleguen a ser normales. Que la madre regrese dando alabanza y gloria a Dios por la sanidad de este bebé. Esto hago en fe verdadera en Dios, creyendo Su Palabra que lo enseña. Y creyendo que una visión me impresionó, a mí Su siervo, parado en este mismo lugar. Y Señor, Tú sabes lo que estás poniendo en mi corazón ahorita. Y te pido que Tus Palabras sean cumplidas y que la vida de este bebé sea perdonada y que viva y sea saludable y fuerte, y que pueda ver otra vez, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
305Hermana querida, sin saber lo que guarda el futuro, sino creyendo. [El Hermano Branham pausa–Ed.]. Aquí viene a mí. Aquí está. Iba a ser algo... Aquí mismo es en donde el féretro de mi esposa Hope estaba. Y fue esta mañana. Y fue–fue Hope que se levantó y dijo que ella no moriría. Y la cosa, creo yo, se estaba refiriendo a este bebé ahora. Ella está exactamente en el mismo lugar. Y yo casi puedo decir positivamente que es ASI DICE EL SEÑOR.
306Señora, yo no la conozco, pero yo creo que ese bebé se levantará y vivirá, y será normal. Dios la bendiga. Infórmeme de su bebé.
307¿Su nombre es? [La madre dice: “Mrs. Bowen”, y empieza a contar el antecedente de la condición de su bebé. Ella también dice: “Mi fe empezó a vacilar un poquito. Y, ¿ve?, yo le fallé a ella, y le fallé a Dios también”–Ed.]. Sí, Ud. le falló a Dios.
308[La madre continúa contando el antecedente de la condición de su bebé. Ella también dice: “Todo es posible, sólo creer”–Ed.]. Esa es mi alabanza de tema, también: “Todo es posible, sólo creer”.
309[La hermana continúa contando el antecedente de la condición de su bebé. Ella también dice: “El Dios que conozco puede sanar”–Ed.]. Sí, hermana. Sí. ¿Ve?
310Y ahora, le promete Ud. a Dios, mientras Ud. está parada en el mismo lugar, que si Dios permite que su bebé sea sano, que Ud. le servirá a El mientras Ud. viva, y será una Cristiana de renombre y le servirá a El, Ud. y su esposo, también.
311¿Lo promete Ud., allá atrás, papá, también? Si Dios le permite a su bebé vivir, ¿le promete Ud. que le servirá? El levantó su mano a Dios. Ud. hará lo mismo.
312[La madre continúa hablando. Ella también dice: “Cuando yo era una niña, El me llamó para Su servicio y yo nunca me he rendido a ello”–Ed.].
313Muy bien. Ahora, mire, se puede ir, y Ud. y su esposo sirvan al Señor. Y Dios bendiga al bebé y lo sane. Amén. Dios la bendiga, hermana. Anoten eso en sus cuadernos, ahora. Venga, hermano, Hermano Neville.