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~ DIOS PERFECCIONANDO A SU IGLESIA ~
1Gracias, Hermano Smith. Y buenas noches, amigos. Es un privilegio estar aquí otra vez esta noche después de haber manejado en esa calle resbaladiza. Yo sé que Uds. no vinieron esta noche para ser vistos. Uds. vinieron porque aman al Señor Jesús, ¿no es así? Esa es la manera de venir. Y empleamos como unos veinticinco minutos para venir de sólo unas cuantas cuadras, pues estaba muy resbaladiza. Pero ellos están rociando las calles ahora, y estará diferente en un ratito en la carretera.
2Así que esta noche cuando estaba sentado allí, hace unos cuantos momentos, oyendo a nuestro querido hermano cantar, yo dije en mi alma: “¡Oh, yo quisiera que él cantara mi alabanza favorita”. Y justo en ese instante él dijo: “Yo cantaré enseguida: Descendió de Su gloria”. [Qué bella historia, en español–Trad.]. Eso es. Eso.... ¡Oh, eso me estremeció de emoción! Yo pensé: “Señor, Tú eres...” En el día... Ahora, mi amigo, Booth-Clibborn escribió esa alabanza. ¡Y si Ud. únicamente supiera la historia de ella! Allá en el maizal, una noche, sin un centavo en su bolsillo, con sus mangas... los codos descubiertos, y con cartones como suelas en los zapatos, e hincado en un maizal una noche, Dios le dio la inspiración para escribir esa alabanza. Y ciertamente ha sido una... Es... de todos los himnos, me gustan todos, pero ese es uno de mis favoritos: Descendió de Su gloria.
3Oh, muchos de Uds. conocen a Einar Ekberg, ¿no es así? Tal vez Uds. lo conozcan, el gran cantante suizo que nos cantó allá en California. El la cantó casi todas las noches, porque a mí me gusta muchísimo. Y ciertamente pienso.... En el día... Lo que a mí me hace, es que ella expresa la Deidad del Señor Jesucristo, en un día cuando ellos están procurando sólo hacerlo un filósofo, o un maestro, o un profeta. Bueno, El era más que eso. Si El sólo fue un filósofo, si El sólo fue un maestro o si aun El sólo fue un profeta, somos salvos, mejor dicho, no somos salvos, estamos en pecado. El era o... El era Dios o el engañador más grande que el mundo alguna vez ha tenido. Correcto. Dios fue manifestado en carne para quitar el pecado. La Biblia dice que Dios estaba en Cristo reconciliando Consigo al mundo. El mismo era Deidad, envuelto en Su propio Tabernáculo que El creó, el cual era Su Hijo, la carne, Cristo Jesús; Jehová Dios El mismo se reveló por medio de Su Hijo, Cristo Jesús. ¡Oh, hermanos, qué historia y qué verdad es esa!
4Ahora, yo anuncié en la radio... Había un pastorcito, un hermano con quien yo estaba platicando hace un rato, y él dijo: “Bueno, vamos a asistir a todas las reuniones”, él dijo, “con excepción de la de mañana en la noche”. Dijo: “Es la noche con mi propia iglesia”, alguna gente de fuera de la ciudad. Yo dije: “Dígale a su gente que se quede en su puesto de deber mañana en la noche. Allí es en donde ellos pertenecen”, toda persona en su puesto de deber. Si Uds. no tienen una iglesia, vengan, visítenos; estaremos contentos que estén aquí. Pero si Uds. tienen su propia iglesia, su deber es estar en su iglesia, toda persona. Ahora, a menos que toda su iglesia clausure los servicios para–para cooperar en las reuniones; bueno, eso–eso está bien, si ellos–si ellos pueden hacer–hacer eso.
5Yo como que muevo mucho mis manos, yo soy un poquito judío, así que es mejor mover esto antes que se lo quiebre a la compañía. ¿Judío? Seguro que yo soy un judío. Alguien dijo no hace mucho, dijo: “Hermano Branham, ¿tiene Ud. alguna relación familiar con el padre Abraham?” Yo dije: “El era mi padre”. Eso es correcto, ¿no es así? “Uds. estando muertos en Cristo toman de la simiente de Abraham y son herederos de acuerdo a la promesa”. Si ese no es mi padre, yo no sé. ¿Ven? Así que estando muertos en Cristo, tomamos de la simiente de Abraham, y somos herederos de acuerdo a la promesa.
6Y mañana en la tarde, hay un... creo que tenemos una pequeña entrevista en la–en la estación de televisión. Y mañana después... inmediatamente después de eso, estaremos aquí en el–en el tabernáculo para los servicios. Y–y luego, mañana en la noche, lo acabamos de anunciar, el Señor estando con nosotros, o mejor dicho, ayudándonos a seguir adelante, trataremos de continuar mañana en la noche. Luego si es la voluntad del Señor, continuaremos hasta la próxima semana, tanto como El nos permita seguir. Ahora, yo quiero leer algo esta noche y... ¿Cuántos aquí están apresurados para irse a casa? Yo sólo... Uds.... Yo observaré ese reloj y trataré de dejarlos salir a tiempo. Yo sólo estaba bromeando con Uds. Pero yo–yo no tengo mucha oportunidad durante los servicios de sanidad, yo–yo no tengo oportunidad de hablar mucho o predicar.
7Porque cuando uno está predicando, es una... son dos unciones completamente diferentes. Una de ellas, en cuanto a predicar, creo yo que pudiera predicar toda la noche y estar bien a la mañana siguiente; pero–pero no... deje que una sola persona venga y una sola visión Divina, y eso quitará más de uno que dos horas completas de predicación. ¿Ven? Es algo que yo no puedo explicar. Simplemente pasa eso, y yo no sé porqué. Pero, bueno, yo he sido cuestionado mucho tocante a eso. Pero si la gente lee la Biblia, ella vería en dónde... cómo... porqué era eso. Bueno, una mujer tocó el vestido del Maestro, y El dijo: “Yo percibo que virtud (o fuerza) ha salido de Mí”. ¿Ven? Ahora, yo no soy el Maestro. No, señor. Pero si la Vida del Maestro está en Ud., ella sencillamente producirá el mismo efecto. ¿Ven? Así como el Maestro miró sobre el pecado, sobre Jerusalén, y lloró por ella. Y si el Espíritu Santo está en Ud., llorará también por los perdidos y el pecado y cosas. Es el Espíritu Santo en la persona. Y eso es... Así que damos alabanza a Dios esta noche de saber que el Espíritu Santo está en nosotros.
8Anoche yo estaba enseñando de la–de la perfección. Dios perfeccionando a Su Iglesia, trayendo a la Iglesia a la perfección por medio del Señor Jesucristo; de cómo estando muertos en Cristo tomamos de la Simiente de Abraham y somos herederos de acuerdo a la promesa. Y somos perfeccionados, no en nosotros mismos, no en nuestra propia santidad... Mi.... Alguien me dijo no hace mucho tiempo, dijo: “Hermano Branham, ¿cree Ud. en santidad?” Yo dije: “Sí, señor. Sin eso, ningún hombre puede ver a Dios”. Yo dije: “Pero no mi santidad, porque no tengo ninguna. Yo creo en Su santidad (¿ven?), algo que El ha hecho, y es sobre eso que yo descanso mis esperanzas. No sobre mis propios méritos; yo no tengo ningunos. Yo descanso sobre Sus méritos, teniendo esta seguridad, que como El me ama, yo lo amo”. Y toda la cosa llega a ser un asunto de amor. ¿Ven? Es un....
9Toda–toda la Cristiandad está envuelta en un gran... un solo gran asunto de amor. ¿No creen Uds. eso? ¿Ven? Sin amor... El amor es la cosa más perfecta que hay en la Biblia. “Dios es Amor. Y los que aman, son de Dios”, dijo Juan. ¿Ven? ¡El amor! Pablo dijo: “Si yo hablase lenguas humanas y Angélicas... aunque yo entendiese todos los misterios de Dios, y tuviese fe para trasladar los montes, entregase mi cuerpo para ser quemado como un sacrificio, repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, sin amor nada soy”. Jesús dijo: “Muchos vendrán a Mí en ese día y dirán: ‘Señor, ¿no eché fuera demonios en Tu Nombre? ¿No he hecho muchas poderosas obras en Tu Nombre? ¿Y no he profetizado en Tu Nombre?’”, todas esas grandes señales y cosas a las que miramos hoy día. Jesús dijo: “Yo les diré a ellos: ‘Apartaos de Mí todos vosotros, hacedores de maldad, de cierto os digo que no os conozco’”. ¿Ven?, ¿ven? Sin amor....
10Así que, cuando Dios ha anclado Su amor en el corazón humano, hay algo... Como un testimonio personal: si yo soy condenado cuando aparezca ante el trono de juicio de Dios en el tiempo del fin, si es planeado de esa manera, y yo me tenga que parar en Su Presencia, y El me señala con Su dedo majestuoso y me dice: “Apártate de Mí”, si yo mantengo esta misma actitud que tengo ahora, y estuviera en el infierno, yo todavía lo amaré. ¿Ven? Y El es justo. Yo merezco ir allí en primer lugar. Y si yo supiera que yo iba a ser condenado, y supiera ahora que sería condenado en el fin después de haber trabajado para El cien años contando desde ahorita, yo todavía desearía trabajar por El.
11Si no hay... si no hubiera un Cielo, si no hubiera una recompensa, yo todavía querría ser Cristiano. Eso es correcto. Es una satisfacción tan perfecta, algo que sólo... una paz que pasa todo entendimiento. Yo no la cambiaría por nada. Yo he intentado todo lo que era lo bastante grande para hacer. Y muchas cosas que no era lo bastante grande para hacerlas, yo las intenté de todas maneras. Pero yo nunca he encontrado algo que me llene tan perfectamente. Y nada había aun llegado cerca, hasta que una noche Jesucristo entró en mi pobre corazón irlandés. Hizo de mí una persona diferente. ¿Ven? Si yo esta noche predicara y mil personas se convirtieran, y... o digamos que mil personas hubieran muerto con la inspiración de Dios hace cincuenta años y ellas resucitaran esta noche, y yo me estuviera muriendo, y dijeran: “Hermano Branham, no confíe eso; es falso; apártese de ello; confíe en algo más”, yo todavía dijera: “Que muera creyendo en el Señor Jesucristo”. Pues algo de hecho sucedió en mi vida.
12Si yo orara esta noche en la fila de oración por mil personas, y en la mañana estarían muertas todas las mil, mañana en la noche yo estuviera orando por los enfermos de igual manera. Eso nunca movería mi fe, porque esto... No es lo que son mis resultados, no es lo que... Es lo que la Palabra de Dios enseña, es lo que la hace verdad. Correcto. Dios así lo dijo, así que eso lo concluye. Quizás la gente no tuvo la fe. Quizás hubo algún error en mí. Pero no hay error en Dios. Dios siempre es verdad, siempre es verdad.
13Ahora, anoche yo estaba enseñando de cómo es que Dios se hizo carne entre nosotros. Qué extraño que el hermano cantó esa alabanza; yo no le dije que la cantara. Pero cuadra con la–con la cosa... con el servicio esta noche. Que Cristo siendo la manifestación de Dios para el mundo, o mostrando al mundo lo que era Su actitud hacia la gente.... El mostró Su actitud hacia el pecador cuando la mujer estaba en adulterio, El la perdonó por ello. Y cuando los enfermos estaban en necesidad, El los sanó: Dios mismo expresándose hacia la gente por medio de Jesucristo, Su Hijo, en quien El estaba tabernaculizado.
14Y cómo tomamos que Dios mismo se manifestó, y que Jesús no era ni judío ni gentil. La Sangre que estaba en el Señor Jesucristo era la Sangre de la Deidad misma, una Sangre creativa. ¿Ven?, la célula de sangre... Cómo Dios... La vida está en la sangre. La Biblia dice: “La carne de ella la comeréis; pero la sangre de ella (la cual es la vida), la derramaréis en el suelo. No comáis la sangre”, porque en la sangre está la vida. Y la vida está envuelta en la célula de sangre. Y la célula de sangre proviene del sexo masculino, del varón. El.... Y recuerden, que Leví pagó diezmos cuando él estaba en los lomos de su abuelo quien era Abraham. Fue cuando él estaba en los lomos, no de Sara, sino de Abraham. La vida empezó allí, a través de su... era su abuelo.
15Ahora, fíjense. Entonces esa célula de sangre... Cómo Dios para proteger o para bendecir a Su pueblo, o para llegar a Su pueblo... Cómo El lo ha hecho a través de los años. Primero El era grandioso, Santo y sublime. Ningún hombre podía tocarlo a El. El habitaba con los hijos de Israel en la Columna de Fuego. Y cuando El posó en el monte esa mañana, aun si una bestia tocaba el monte, debía ser asaeteada. No había términos medios; debía ser asaeteada. ¡Qué cosa tan terrible era esa! Y cuando Su Voz habló y los truenos tronaron y los rayos relampaguearon, la gente dijo: “Que Moisés nos hable y no Dios, para que no muramos”. ¡Qué escena tan terrible era! Ese era Dios, Santo. Pero fíjense. El amaba al pueblo. El estaba tratando de abrirse camino.
16Luego la siguiente vez que Dios fue manifestado, fue en Su Hijo, Jesucristo. En ese entonces El vino por medio de un nacimiento virginal. Fue concebido por una virgen, a quien le hizo sombra el Espíritu Santo. Dios mismo descendió entrando en una célula de Sangre y se envolvió la Sangre alrededor de El. La célula de Sangre, el germen de Vida de Dios mismo fue envuelto en esta célula de Sangre que dio a luz al Hijo, Cristo Jesús. Ahora, lo que El hizo... lo que hace por medio de eso, para hacerlos a Uds. perfectos y traerlos de nuevo en compañerismo, El los trae a Uds. a través de esa célula de Sangre dentro de Sí mismo. ¿Lo captan? A través de la célula de Sangre del Señor Jesús que veló la Vida de Jehová, y nosotros al venir a través de la célula de Sangre, llegamos a ser parte de esa Vida. Así que la Deidad misma yace en el hombre que ha recibido el Espíritu Santo. Ud. es un hijo. Yo soy un Branham por nacimiento. Y una parte del Sr. y la Sra. Branham está en mí. Y si Ud. llega a ser un hijo o una hija de Dios, parte de la Deidad está en Ud. 17 ¿Ven cómo el diablo le roba? Dice: “Oh, tú no puedes hacer esto”. “Todas las cosas son posibles para aquellos que creen”, no importa lo que sea. Ud. es parte de la Deidad, un hijo o una hi-... no un siervo, sino un hijo y una hija. Bueno, hermano, eso sobrepasa a todos los Angeles, Arcángeles, y todo lo demás. Entra directo en la Presencia del mismo Padre. ¿Y cómo somos traídos? A través de la Sangre. ¡Amén! Entonces Ud. entra en la Deidad. Ud. llega a ser parte. Ud. está soldado en Ella. Pensemos de Dios cubriéndose alrededor de El... Ahora, lo vamos a agrandar billones de veces, el tamaño de esta célula de Sangre. Y allí Dios, en esta célula de Sangre, El mismo se cubrió y se envolvió El mismo en esta célula de Sangre y vino para redimir al hombre a través de la Vida. ¡Aleluya! Allí, cuando esa célula de Sangre se derramó, se derramó, y trajo el cuerpo de Cristo Jesús, Jehová mismo estaba tabernaculizado en El. Para que al reventarse esa célula de Sangre en el Calvario, pudiera traer hijos e hijas a Sí mismo, dentro de la célula de Sangre, a través de la Sangre del Señor Jesucristo, dentro de El mismo. Y nosotros llegamos a ser parte de Dios. ¡Amén! Eso es lo que hace que se enoje satanás. Eso es lo que lo sacude. Cuando la Iglesia de Jesucristo sepa lo que ellos son, hermano... Oh, Ud. dice: “Yo sé que no hay nada imposible para Dios”. El dijo: “No hay nada imposible para Ud.” ¡Amén! Eso cambia el tema, ¿no es así? Oh, ellos dicen: “No hay nada imposible para Dios”. El dijo no hay nada imposible para Uds. “Por tanto os digo que todo lo que pidieres orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá”. ¡Amén!
18¿Cuánta fe puede Ud. usar? El problema de esto que yo he encontrado, como lo dije la otra noche, es que hay dos clases diferentes de gente. Una de ellas es el fundamentalista; posicionalmente ellos saben lo que son. La siguiente, son los Pentecostales. El fundamentalista y los Pentecostales. Los Pentecostales tienen la fe. Los fundamentalistas tienen la posición de la verdad; ellos la creen. Pero miren, los fundamentalistas no tienen fe para operar lo que ellos creen que son. Los Pentecostales sí tienen fe, pero no saben quiénes son. Eso es. Y miren. Es igual que un hombre que tiene mucho dinero en el banco, pero él no puede escribir un cheque. El otro hombre puede escribir un cheque y no tiene dinero en el banco. Si yo los pudiera alguna vez unir, hermano, el Milenio empezaría. Bueno, esta nación vería tal sacudimiento como nunca lo ha visto antes. Señales y prodigios aparecerían por dondequiera. ¡Si Uds. alguna vez pudieran unir la fe fundamental y la gente Pentecostal, o mejor dicho, una fe Pentecostal y la gente fundamental!
19Los Pentecostales han recibido el Bautismo del Espíritu Santo. Y eso los hace a ellos parte del compañerismo, en relación con Dios, los que han nacido de nuevo, y son un hijo o una hija de Dios. Hábleles de la Biblia y ellos la creerán. Pero la cosa de esto es que ellos se olvidan quiénes son. Ellos piensan: “Bueno, yo no sé”. ¡Oh, hermanos!, Uds. que han nacido de nuevo son hijos e hijas de Dios, coiguales con Jesucristo en Su Presencia. ¡Oh, hermanos! Eso es lo que hace que se enoje el diablo, dejar que la Iglesia de Dios comprenda quiénes son ellos. Oh, tú gran Iglesia viviente del Dios Viviente, Uds. deberían... Uds. que han reclamado haber besado las bendiciones del borde de la copa, algunas veces me pregunto si Dios alguna vez pudiera tomar Su Evangelio y sacudirlos a Uds. a un punto que comprendan quiénes son Uds., y los derechos que Uds. tienen, los privilegios dados de Dios.
20Satanás no tiene ni un solo derecho de nada. ¡El únicamente es un fanfarrón! El fue despojado en el Calvario de todo lo que él tenía, cuando Jesucristo tomó el lugar del pecador y murió en el Calvario. Satanás ya no tiene derechos legales sobre nada. ¡Aleluya! Pero todo está en las manos de la Iglesia y del creyente. ¡Eso es! Satanás está perdido. El no es nada más que un fanfarrón. Aun la muerte misma, lo cual enseñamos anoche... La abeja cuando pierde su aguijón, todavía es una abeja, pero no tiene aguijón. Y la muerte no tiene aguijón para el creyente, porque perdió su aguijón. La muerte está zumbando alrededor, diciendo: “Bueno, este es el fin del camino”; yo puedo apuntar hacia el Calvario y mostrar una resurrección. ¡Aleluya!
21No hace mucho tiempo, mi hijo... Ibamos caminando rumbo a la tumba de su madre. El era un muchachito. Esa mañana antes del amanecer, él... íbamos caminando para poner flores en su tumba. Y yo me quité mi sombrero y él se quitó su sombrerito. Caminamos hacia allá, y su madre y su hermanita yacían en la tumba. Pusimos una vasija con flores. Y el pequeñito con su sombrero en sus manos, estaba parado con su rostro inclinado. Me arrodillé a medida que el sol empezaba a rayar. El empezó a llorar. Yo lo abracé. Yo dije: “Hijito, mira. Ahí debajo yace el cuerpo de tu madre y el de tu hermana. Pero en Gloria ellas esperan nuestra llegada”. Yo dije: “¡Tumba, tú no las puedes detener! Pues más allá de ese sol rayando allí, yo te puedo apuntar a ti a una tumba vacía esta mañana, en donde Uno resucitó de la tumba y le robó a satanás todo lo que él tenía. Y ellas estaban en El cuando partieron de aquí. Ellas tienen que resucitar igual que El resucitó”. Dios dio la promesa; cielos y tierra pasarán, pero Su Palabra no puede fallar. Las esperanzas están edificadas en nada menos que en la Sangre y justicia de Jesús.
22¡Hermano, cuando Ud. tiene valor suficiente para salir y enfrentarse con el diablo y espantarlo! Si yo fuera a mi casa en esta noche... Yo tengo un título legal de mi casa. Si yo entrara allí y alguien estuviera acostado allí bebiendo y haciendo alboroto y haciendo el mal, yo diría: “Ud. se tiene que salir, amigo”. “Bueno, esta es una casa para seres humanos. Yo tengo derecho de estar aquí”. Yo diría: “Ud. no lo tiene. Yo poseo esta casa. Es mía”. “Bueno”, él diría: “Yo tengo un derecho”. Igual que la enfermedad entra a un cuerpo, o el pecado, o lo que sea. Digamos: “Bueno, los otros beben. Los otros hacen esto”. O: “Los otros son de esta manera”. Pero él no tiene derechos legales. Y yo pudiera tomar mi extracto del título [abstract deed, inglés–Trad.] e ir a los tribunales y decir: “Mire aquí. Alguien se ha mudado aquí que no pertenece aquí. Esto es mío. Me pertenece”. Y la ley vendría y lo echaría fuera. Porque yo tengo escrito un extracto del título para esa propiedad. Hermano y hermana, nosotros tenemos escrito un extracto del título esta noche para salvación y sanidad Divina. Y el diablo no tiene derecho. Confíe en Dios y en el Espíritu Santo para echarlo fuera, eso es todo. ¡Amén! ¡Oiga!, yo me siento religioso esta noche de alguna manera. Realmente me siento. Muy bien.
23Fíjense. Dios lo prometió. Dios está obligado de encargarse de ello. Y esta célula de Sangre que El formó... entró a esa matriz, se cubrió El mismo con Su propia Sangre creativa, dio a luz al Hijo, Cristo Jesús. La célula de Sangre fue rota en el Calvario. La Sangre salió de Su cuerpo con el fin de que El pudiera traerse compañerismo a Sí mismo. Dios manifestado en la Columna de Fuego; Dios manifestado en el Hijo; y ahora, Dios manifestado en Uds. Es el mismo Espíritu Santo que era en la dispensación del Padre. Jesús era en la dispensación del Hijo. Y esta es la dispensación del Espíritu Santo. Esa es la razón que fuimos comisionados a bautizarlos a Uds. en el Nombre del Padre, Hijo, y Espíritu Santo, mostrando que Dios El mismo se ha desenvuelto, condescendido, descendido, abriéndose paso. El no podía caer en pecado. Pero El limpió Su camino a medida que se abría paso. Pues Dios amó tanto al hombre que El quiso descender y tener compañerismo con él. Y Dios en esta noche, el mismo Jehová Dios que le habló a Adán y a Eva en el huerto de Edén, vive en todo hombre o mujer nacido de nuevo, procurando lo mejor que puede para hacerlo que Ud. crea en El. Tenga fe en El. Dé un paso adelante. No lo dude ni una pizca. Pero el mismo Dios que estaba con Abraham, es el mismo Dios esta noche.
24Ahora, fíjense aquí, sólo un poquito más adelante, mientras El siguió adelante. Dios mismo dándose a conocer por medio de la dispensación del Padre, la del Hijo, y la del Espíritu Santo. Ahora, ¿ven?, El mismo creó y se metió en una célula de Sangre, y El mismo se envolvió dentro de esto, se rompió la célula de Sangre en el Calvario, y derramó Su Sangre para que El pudiera traer a través de esta Sangre limpiadora, a través de esta misma Expiación... tomar a todo pecador y limpiarlo, traerlo dentro de un compañerismo para que El pueda hablar con el hombre y caminar con el hombre, como El lo hizo en el huerto de Edén antes que el pecado apareciera en la tierra. Y nuestra relación es restaurada con Jehová por medio de la ofrenda de Su Hijo, el Señor Jesucristo. Y el cuerpo de Cristo únicamente estaba revelado en esa célula de Sangre y por medio de la ofrenda de Sangre (lo cual es Vida), para que El pudiera destruir la vida del pecado y traer la Vida de justicia por medio de Su Hijo, Cristo Jesús, poniendo una parte de Su Vida en la nuestra, y estamos unidos. ¿No dijo Jesús: “En aquel día vosotros conoceréis que Yo estoy en el Padre, el Padre está en Mí, y Yo en vosotros, y vosotros en Mí”? Ahí lo tienen. Entonces la Iglesia del Dios Viviente es el Cuerpo ungido del Señor Jesucristo, caminando aquí en la tierra dando toda esperanza y todo al mundo de afuera, que el... que nadie más puede dar: Vida Eterna.
25Nosotros tenemos esta seguridad bendita que Jesús nos ama; porque nuestro espíritu da testimonio con Su Espíritu que somos hijos e hijas de Dios. ¡Cómo el Señor ha hecho esta gran cosa para nosotros! Y vemos estas verdades. ¡Oh, hermano!, cuando yo veo esto me sacude. Vamos avanzando aquí en el Evangelio esta noche, enseñando un poquito más adelante, en el versículo 26 del mismo capítulo. Ahora, miren. Cuando la Verdad es presentada, los hombres se preguntan.... Yo he oído a gente decir muchas veces: “¿Qué es el–el pecado imperdonable, Hermano Branham?” Mi madre me solía decir que era cuando una mujer le quitaba la vida a un bebé antes que naciera, un caso de aborto. Bueno, yo... Ella decía: “Ella ha hecho algo. Ella no le dio al bebito la oportunidad para vivir”. Bueno, eso es horrible. Yo admito eso.
26Aquí, no hace mucho, yo conocí a una mujer que había cometido algunos de esos casos usando métodos anticonceptivos. Eso es una desgracia en América. Esto las pudiera chamuscar a Uds. un poquito, pero fíjense. Lo que ellos hacen hoy... ellos solían... Ellos le hacen burla a un hombre que tiene cuatro o cinco, seis, siete hijos, dicen: “¡Es una desgracia!” No solía ser una desgracia antes. No. Hoy pensamos que si una mujer... Alguna mujer mira a una mujer que no pueda salir a las fiestas de baraja y cosas porque se tiene que quedar en casa y cuidar de su bebe, bueno, y ellos piensan que se está privando de algo. Hermano, ella está haciendo el deber que Dios le dijo a ella que hiciera. ¡Oh!, ellos.... Esta gente americana usa métodos anticonceptivos y paga cien dólares por un perrito “engreído”, y lo carga para todos lados, y le da el amor de un bebé. ¡Es una desgracia! Perdónenme por esa expresión. Pero, eso es correcto. Sí, es. Uds. saben que eso es la verdad. Lo llevan por la calle con una chaquetita puesta, cuando no es mas que un perro. Correcto. Pero Ud. no tendrá el bebé, porque tiene miedo de que Ud. se prive de algo. Dios comisionó a las mujeres para dar a luz hijos. Eso es exactamente correcto. Solía ser que era una cosa maravillosa. Ahora en estos días, es una desgracia. Le demanda mucho tiempo. Correcto. Ud. tiene que tener tiempo para su vida social, Ud. tiene que salir a las reuniones. Ud. tiene que hacer esto, tiene que ir a la fiesta de baraja.
27El problema hoy en día es que necesitamos algunas madres chapadas a la antigua como las que solíamos tener. Eso pudiera sonar un poquito terminante. Allí en Kentucky... Ellos me dijeron una vez, dijeron: “Hermano Billy, ¿no es Ud. de allá de Kentucky?” Dije: “Sí”. “Allí es en donde vive la gente analfabeta”. Y yo dije: “Correcto. Yo soy uno de ellos”. Pero yo les quiero decir a Uds. algo. Tomen Uds. a una de esas mamis de allá, que quizás no sepa cómo... todas la matemáticas y demás. Pudiera... Ella pudiera no tener su nombre en el de Quién es quién en la tierra. Pero yo me imagino que ella tiene su nombre en el de Quién es quién allá Arriba. Correcto. Deje que su hija se quede afuera toda la noche y venga a la mañana siguiente con su maquillaje desparramado por toda su cara y su cabello desarreglado para un lado, habiéndose emborrachado en alguna parte. ¿Saben Uds. lo que ella haría? Ella le enseñaría una lección con una tabla de barril. Correcto.
28Pero Ud. tiene miedo de decir algo a ellas. ¡Oh, es una desgracia cómo bajamos las trancas Hermano Smith!, Uds. no... quizás no me amarán después de esto, pero yo siento que hay algo. Miren. Miren. No hace mucho tiempo aquí, era una desgracia que las mujeres Pentecostales... Las mujeres Metodistas solían ser de esa manera. Bueno, ¿saben Uds. que Juan Smith antes que muriera, predicó un sermón corto de cuatro horas cuando ellos lo tenían que cargar para llevarlo a la plataforma? “Bueno”, él dijo: “Es una desgracia. Aun las mujeres Metodistas están usando joyas en sus manos”. ¿Qué pensaría ahora de ellas usando pantaloncitos cortos y trajes de baño (¿ven?), cantando en el coro y todo? Hermano, déjeme decirle a Ud., la casa de Dios necesita una limpieza desde el sótano hasta el púlpito. Eso es exactamente correcto. Solía ser una desgracia que las mujeres se cortaran su cabello. “Ellas ya no hacen eso. Uds. saben, está bien ahora”.
29No hace mucho tiempo aquí, yo estaba en una reunión en donde se suponía haber gente santa, gente santificada y pura. Y un ministro vino, él dijo: “Yo le quiero presentar a Ud. a mi esposa”. Yo dije: “Gracias”. Y él me presentó a esa mujer, y ella... Yo la saludé de mano. Ella traía puestas cosas grandes y largas que le colgaban así hasta sus hombros. Una pequeña... Con bastante ropa como para hacer un taco de borra y meterlo en un mosquete, y toda clase de pintura por toda su cara. Correcto. El dijo: “Esta es mi esposa”. Yo dije: “¿Es ella Cristiana?” “Oh”, él dijo: “Hermano Branham, ella es una santa”. ¿Saben Uds. lo que dije? No como un chiste, pero yo dije: “Para mí ella parece un fantasma, [el Hermano Branham emplea la expresión sureña: “Haint”, que significa: “fantasma”–Trad.] en lugar de una santa”. Yo dije: “Hermano, no es mi intención herir sus sentimientos, pero lo que ella necesita es una lavada del Calvario, chapada a la antigua”. ¡Aleluya! Eso es lo que la Iglesia necesita hoy día. Sí, señor. Eso los pudiera hacer que se sientan un poquito enfermos, pero no les hará ningún bien si no los hace sentir enfermos. ¿Ven?
30Yo era un muchachito que vivía en una granja. No teníamos mucho para comer. Cocinábamos nuestro pan de maíz en... allá en el sur, y frijoles negros de carita y–y usábamos la manteca del tocino; pues derretíamos la grasa del tocino y la de los pellejos que nos daban en la tienda de comestibles. Había un montón de niños pequeños, diez de ellos; tuvimos tiempos difíciles. Y cada sábado en la noche, teníamos que tomar un baño en la tina vieja de lavar, y tomar una dosis de aceite de ricino. Y mi madre... Yo–yo no puedo ni siquiera soportar esa cosa todavía. Así que, yo tenía que apretar mi nariz. Y yo decía: “Mamá, me hace sentir muy enfermo, no lo puedo soportar”. Ella decía: “Cariño, si no te hace sentir enfermo, no te hace ningún bien”. Así que, quizás yo debiera aplicar esto en esta noche. Si no les hace que se sientan muy enfermos, no les hará ningún bien. Les ayudará su digestión espiritual, les dará una limpiada chapada a la antigua, para que así Uds. puedan tener un jubileo gastronómico espiritual uno de estos días. ¡Amén! Y Uds. saben que eso es la verdad del Evangelio.
31Lo que necesitamos hoy día es un avivamiento de San Pablo chapado a la antigua y el Espíritu Santo de la Biblia de regreso en la Iglesia, que sacuda los substitutos de la... del infierno y se encare con el diablo, y llame negro a lo negro y blanco a lo blanco. Denos a algunos hombres, no hombres que se comprometan, sino ésos que se paren y prediquen el Evangelio en Su plenitud, y en el poder y la demostración del Espíritu Santo. Es lo que necesitamos hoy día. Es mejor que toda la teología que pueda ser maquinada por el hombre. Perdónenme, babeé un poquito. Yo he estado comiendo muchas uvas nuevas; yo he estado allá en Canaán. Y esas uvas lo hacen a uno babear mucho. Pero recuerde, hermano, déjeme decirle a Ud., lo que nosotros necesitamos esta noche, es el Evangelio predicado en el poder y la demostración del Espíritu Santo. ¡Amén! Hermano, lo limpiará a Ud. tan seguro como estoy parado aquí. Lo hará a Ud. actuar diferente.
32En mi estado, tenemos robles. Y cuando llega la primavera.... Todos esos pequeños robles mantienen sus hojas. Y yo no tengo que ir a quitar las hojas, para que así las nuevas broten. Sólo deje que la nueva vida brote, y la hoja nueva se encargará de ella misma. Cuando brote la nueva vida, la hoja vieja se cae. Y hermano, yo no soy un predicador Nazareno que tiene una–una vara para medir a un lado de las iglesias Nazarenas, o a un lado de las de los Santos Peregrinos, o a un lado de los Pentecostales. Yo digo que dejen que un hombre o una mujer se enmiende con Dios, y estas otras cosas ellas mismas sucederán. Y si no suceden, eso muestra que algo está mal aquí adentro. ¡Fiuuu! Eso fue duro. Pero eso es bueno. ¡Amén! Yo no sé qué es lo que me pasa.
33Fíjense aquí, el versículo 26: Porque... (¡Escuchen aquí, ahora!) Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados,... ¿Cuál es el pecado imperdonable? Pablo está hablando de ello aquí. Yo regresaré y tomaré lo que Jesús dijo. Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados. ¿Qué? “Si pecáremos voluntariamente...” Ahora, nos tenemos que dar cuenta qué es pecado, para ver si pecamos voluntariamente. Yo estaba diciendo hace algún tiempo, estaba predicando sobre el pecado en una iglesia Metodista. Y yo sé que quizás haya alguna gente Metodista aquí. Y yo dije: “Fumar cigarrillos no es pecado. Cometer adulterio no es pecado. Robar y mentir no es pecado”. Y una madre santificada Metodista sentada allí, ella dijo: “Entonces predicador, dígame qué es pecado”. Esos son los atributos del pecado. Unicamente hay una sola definición de pecado, eso es incredulidad. Jesús dijo en San Juan 3: “El que no cree, ya ha sido condenado”. No es cuánto de lo conocido... Yo–yo salgo allá y digo: “Es de noche”. Bueno, ¿cuánto es noche? ¿Esto es noche? ¿Tanto así es noche? Y si yo fuera a decir: “¿Cuánta luz hay en este cuarto?” ¿Tanto así es luz? No. Toda la cosa es luz. Toda la cosa es oscuridad.
34Ud. es o un creyente o un incrédulo. Y la razón que Ud. fuma, y bebe, y–y maldice, y hace las cosas que Ud. hace, es porque Ud. es un incrédulo. Da fruto de sí mismo. Y entonces, si Ud. sólo dice: “Bueno, yo voy a–yo voy a dejar de fumar. Y yo voy a dejar de mentir, robar”, Ud. mismo está haciendo eso. Eso todavía no lo salva a Ud. “Yo voy a ir a la iglesia y tratar de mejorar”. Eso todavía no significa salvación. Ud. tiene que nacer de nuevo, y la justicia únicamente viene por los atributos de una vida que cree. “El que pecare voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados”. Ahí está. Si la verdad ha sido presentada a la gente, y Ud. la ve y Ud. voluntariamente (porque su iglesia no lo aceptará o algo) le da la espalda a eso y dice: “Esos son un montón de ‘santos rodadores’ porque mi iglesia así lo dijo”, Ud. ha cruzado la línea. “El que descreyere voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados”. ¿Lo captaron?
35Ahora–ahora yo los voy a llevar ahora a lo que Jesús dijo. Un día El estaba echando fuera demonios. Ellos se allegaron a El y–y le dijeron que El era Beelzebú y que El era del diablo. Y Jesús dijo: “¿Cómo pueden Uds. hipócritas”, dijo, “cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos, porque de la abundancia del corazón habla–de la abundancia del corazón habla la boca? ¿Cómo lo pueden hacer Uds.?” Y El dijo: “Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre le será perdonado; mas la blasfemia (o hable) contra el Espíritu Santo, no les será perdonada, ni en este siglo ni en el venidero”. Dijo: “Porque...” Ellos decían que El echaba fuera demonios por medio de Beelzebú, el príncipe de los demonios. ¿Lo ven Uds.?
36El estaba parado allí haciendo la obra de Dios, presentando el Evangelio en la mismísima manifestación de la que Dios habló por medio de Su profeta de que El lo haría. Y cuando los fariseos, los eruditos vinieron, ellos de hecho creyeron eso. Pero porque ellos entonces no serían populares, bueno, ellos no lo podían aceptar. Nicodemo lo expresó por todo el grupo de ellos. Dijo: “Sabemos que has venido de Dios como un Maestro. Porque nadie puede hacer estas cosas si no está Dios con él”. Nosotros lo sabemos, los fariseos. Y entonces ellos dijeron: “¡Oh, El es un demonio!” Ellos lo trataron de ignorar después que lo habían recibido y supieron que El era el Mesías. Pero para ser populares y para quedarse en la categoría de su propia iglesia, ellos lo despreciaron y lo echaron fuera, y lo llamaron un demonio. El dijo: “Uds. le pueden hacer eso al Hijo del Hombre porque la Expiación no se ha hecho; la célula de la Sangre–la Sangre no está rota, pero cuando Eso venga, y el Espíritu Santo venga y Uds. hagan tal cosa como esa, no hay perdón en este siglo ni en el venidero”. Entonces Pablo viene y habla aquí de ello en el Evangelio, aquí en el Libro de Hebreos, y dice: “El que descree voluntariamente después de que él ha recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados”.
37Hermano, y el mensaje que ha sido predicado por todo este Estados Unidos... Si Ud. desprecia el amor, únicamente hay una cosa que queda, esa es juicio. Con razón Ud. está tiritando y temblando debido a las bombas atómicas. Con razón vemos esta gran civilización en la que vivimos, derrumbándose y decayendo. Es porque ellos han blasfemado y han pisoteado los principios de la doctrina del Señor Jesucristo. Y ellos establecieron enormes iglesias frías y formales. Uno entra en ellas y el termómetro espiritual llega a setenta grados bajo cero. Alguien dice: “Amén”, y ellos estiran sus cuellos y voltean como si fueran un ganso muriéndose en alguna parte, y miran para todos lados. Y ellos no saben más tocante a Dios que lo que un conejo sabe tocante a los zapatos de nieve. Y ellos salen allí y reclaman ser algo con un D.D.D., un doble Ele, un Ph.D., detrás de sus nombres. Bueno hermano, eso no significa que Ud. está más cerca a Dios. Yo preferiría tener a un muchacho labrador que no pudiera decir su abecedario, enseñando a mis hijos la salvación del Señor Jesucristo, que todos los D.D. en el mundo que no saben nada tocante a Dios. No hay nada en su teología.
38Lo que necesitamos hoy es una limpieza de la iglesia y el Bautismo del Espíritu Santo presentado a la gente en el poder y la demostración. ¡Amén! Eso es bastante fuerte para ser un Bautista. Pero eso es lo que es, hermano. Eso es exactamente correcto. Eso es lo que necesitamos hoy en día. Eso es lo que mi iglesia Bautista necesita, es un buen tiempo de limpieza de casa chapado a la antigua. Ellos tenían un dicho, dijeron: “Un millón más en la iglesia Bautista en el ’44, o mejor dicho, en el ’54. Un millón más”. ¿Qué tiene Ud.? Ud. tiene un montón de los que se unen a la iglesia, que vienen y salen afuera y viven la misma clase de vida. Con razón el Comunismo empolló allá en–allá en Rusia. Con razón ellos las echaron. Con razón el Comunismo entró. Es porque la Iglesia bajó las trancas. Sí, señor. Eso es exactamente la verdad. Bueno....
39Porque la gente entra y profesa ser Cristiana, y sale, y engaña, y roba, y miente, y hace la misma cosa que el resto del mundo hace, actúa como ellos, viste como ellos, habla como ellos, va a los mismos lugares que ellos van, y no hay diferencia en comparación al mundo. Con razón el Comunismo empolló, cuando ellos recogían el dinero en abundancia, de esa manera, profesando ser algo cuando ellos no eran nada. Allá en Finlandia, cuando ese muchachito fue resucitado en la calle, después de que había sido profetizado dos años antes que alguien sería resucitado allá de esa manera... cuando ese muchachito yacía ya muerto por media hora, pronunciado muerto por los doctores, y me acerqué allí y allí estaba la visión que el Señor Jesucristo me había mostrado, y ese muchachito resucitó. Bueno, Rusia... bueno, ellos... miles de ellos se juntaron allí. Hasta que formaron una fila de tres millas [4.8 km.–Trad.] a cada lado, estando hombro con hombro treinta personas.
40Cuando me salí del automóvil y caminé atravesando allí, esos grandes rusos parados allí con las lágrimas corriéndoles por sus mejillas, ellos dijeron: “Nosotros recibiremos a un Dios como Ese”, algo que tiene alguna realidad en ello. Y yo veía a esos Cristianos rusos abrazarse con esos finlandeses, y esos finlandeses abrazarse con los rusos y llorar como bebés. ¡Aleluya! Hermano, algo que haga a un finlandés abrazar a un ruso, concluirá las guerras para siempre. ¡Correcto! Ellos tienen el principio errado. Oh, Los cuatro grandes y los grandes edificios y todo lo demás nunca lo logrará, hasta que ellos acepten la póliza del Señor Jesucristo, de que somos hermanos. ¡Aleluya! Oh, eso es lo que necesitamos esta noche. Sí, señor.
41Pero ellos ven las obras de Dios y luego dicen que es el diablo. Correcto. Ellos no lo pueden aceptar. Y la propia obrita humilde que el Señor Jesús me dio que hiciera, cuando recorro toda América (la razón que no tengo esos servicios, la razón que los estoy deteniendo) cuando recorro América... En Rusia, en cualquier otro país, deje que ellos vean al Señor obrar una sola vez así, y todo el grupo viene a Cristo. Ellos dejan sus catres, sus camillas, todo. Los pecadores vienen llorando, miles de miles en una sola vez. Pero en América, ellos pueden ver la manifestación del Espíritu, y ellos dicen: “El Doctor Jones dijo que eso era telepatía mental”. “Bueno, mi predicador dice que el hombre está loco”. “Bueno, déjame decirte: mi pastor dice que no es nada más que un montón de psicología en masa”.
42¿Ven?, Uds. han sido muy inculcados con la doctrina. ¡Es una lástima! Como Uds. saben, si–si una persona va a un depósito de cadáveres así... Yo siempre siento compasión por un hombre muerto cuando lo llevan al depósito de cadáveres. Ellos le meten mucho líquido embalsamador para mantenerlo... verdaderamente estar seguros que él esté muerto. Y de esa manera le hacen a Ud. cuando se une a esos creyentes, mejor dicho, incrédulos. Ellos le meten una aguja en Ud. y lo embalsaman con algunas de sus propias teologías para estar seguros que Ud. se quede muerto. Correcto. Ud. no se puede ir. Lo que necesitamos hoy en día es reanimar. ¡Aleluya! Dios sacudió a América con señales y prodigios y Uds. están sin excusa en lo absoluto. El Espíritu Santo ha sido predicado; el ciego ha visto; el muerto ha sido resucitado; miles de prostitutas y borrachos han sido traídos dentro del Reino de Dios, aclamando la victoria esta noche. Correcto. Y América lo mira y lo llama telepatía mental, psicología, emoción.
43Bueno, yo leo en los periódicos que los doctores están llegando a comprender. Yo leí que la Asociación Médica de América dijo: “Todo hombre que no cree en el Ser Supremo y la sanidad Divina del poder de Dios, no tiene derecho a entrar en un cuarto de enfermos”. Yo dije: “Ellos apenas están aprendiendo lo que nosotros sabíamos hace mucho tiempo”. Sí, señor. Luego ellos dicen que estamos locos. Me recuerda a Elías cuando él subió al monte. Le dijo a Acab: “El rocío ni siquiera caerá hasta que llame por él”. ¡Qué declaración! Fue allá y se sentó al lado del arroyo. Ellos decían: “Ese viejo santo rodador se morirá de hambre allá arriba”. Y todo el tiempo, cuando las aguas se secaron, Elías estaba en buena condición. Dios se encarga de los Suyos. Cuando él tenía sed, él solamente se hincaba al lado del arroyo de Querit, y bebía agua. Sin embargo ellos dijeron que él estaba loco. Y cuando llegaba la hora de comer, allí llegaban algunos siervos de color y lo alimentaban. Estaba en mejor condición que la mitad de Uds. aquí en Binghamton esta noche; Uds. no tienen siervos de color. El sí los tenía. Los cuervos llegaban y lo alimentaban. ¿Es correcto eso? Es verdad.
44Alguien me dijo, dijo: “¿Cree Ud. verdaderamente que eso es la verdad?” Yo dije: “Sí, señor. Dios así lo dijo”. El dijo: “¿En dónde tomaron esos cuervos ese emparedado del que Ud. estaba hablando?” Yo dije: “Ese no era el negocio de Elías. Los cuervos se lo traían y él se lo comía y se quedó gordo y redondo por tres años y seis meses”. Eso es todo lo que es. Yo dije: “Ud. me dijo que yo estaba loco porque estaba gritando”. Yo dije: “Ud. dijo que yo estaba emocionado y que era telepatía mental”. Yo dije: “La única cosa que sé, es que el Espíritu Santo lo trae, nosotros lo comemos y nos ponemos gordos y redondos. Eso es todo lo que a mí me importa”. Uds. pueden decir que estamos locos si Uds. quieren. Cuando queremos beber, vamos a la Roca que fue herida en el Calvario. Hay miel que se encuentra en esa misma Roca. Y todo hombre esta noche que ha nacido del Espíritu de Dios, tiene derecho de ir allí y pedir por ello. Y el Espíritu Santo trae su comida espiritual, su cena espiritual, su desayuno. ¡Oh, hermanos! Y luego dicen que estamos locos. ¡Oh, hermanos! Muy bien.
45El que recibe la verdad... No hace mucho tiempo, Uds. vieron el artículo en el periódico de ese pequeño Donny Morton que fue sanado allá en California. La revista Selecciones lo publicó; salió en todo lenguaje bajo el cielo, por todas partes, tocante al milagro. Los Hermanos Mayo lo habían desahuciado. El Hospital de John Hopkin lo había desahuciado. El muchachito llegó a la plataforma y dos mil setecientas personas estaban paradas en la fila de oración. En un lugar de la Asambleas de Dios, estábamos teniendo la reunión, allá en Costa Mesa, California. Y cuando el muchachito llegó a la fila de oración, el libro, mejor dicho, la revista Selecciones lo publicó correctamente. Dijo: “El evangelista no hizo preguntas. Miró el rostro del niño y dijo...” Bueno, muchos de Uds. lo leyeron. Y Uds. conocen el artículo. Y dijo: “Bueno, él miró... El evangelista miró su rostro. Y no hizo preguntas, sino dijo: ‘Ud. viene de Canadá. Ud. trajo el niño. Ha estado en la clínica Mayo; ha estado en el Hospital de John Hopkin. El tiene una enfermedad rara de la sangre, una enfermedad del cerebro. No hay cura para ella’”. Y el padre empezó a llorar. “Dijo: ‘Ud. vino... empezó a venir una parte de su camino en un trineo. Y luego Ud. llegó al lugar y cuando llegó... para abordar un–abordar un avión, Ud. y su esposa, se dio cuenta que no tenía ni siquiera el suficiente dinero para ambos abordar un camión. Y ahora, la Agencia de Ayuda para Viajeros lo está ayudando’”. Y el hombre casi se desmayó. Y el Espíritu Santo habló ASI DICE EL SEÑOR. Y el bebé sanó. Y al mismo tiempo que ellos publicaron eso, fue dado....
46Como unas cuantas semanas antes de eso, la Srita. Pepper... Uds. la conocen, esa gran espiritista conocida por todo el país. Ha sido conocido por años; ella es una espiritista. Uds. probablemente leyeron la misma cosa. Ella ocupó como siete páginas en Selecciones, de que iban y ellos se cambiaban de ropa para confundirla, y–y ella se paraba y le hablaba a los muertos. Y no había nada que la perturbara. Ellos hicieron todo lo que ellos podían hacer. Ellos la llevaron de nación a nación. Ella caía en un éxtasis y–y veía cosas... gente que había muerto, hablaba. El dijo: “Mire, Hermano Branham: nosotros estamos seguros ahora que Ud. es un adivino”. Sólo es una trampa. Yo dije: “Hermano, cualquier hombre que pusiera esa clase de inteligencia en un saltamontes, haría que él brincara hacia atrás”. Yo dije: “Déjeme decirle algo a Ud.: Ud. no sabe más tocante a Dios que eso”. Yo dije: “No sabe más que lo que un hotentote sabría tocante a un caballero egipcio”. Yo dije: “Si Ud. toma... Mire la cosa”. Yo dije: “Mire. En cincuenta años....”
47Seguro, el diablo tiene un patrón para todo lo que Dios tiene. El tiene a un hipócrita allá tratando de actuar como un Cristiano. Eso no quiere decir que no hay Cristianos. Es verdad. El tiene a una bruja sentada allá en la esquina, y a una–una que lee los pensamientos de la mente sentada allá, con una adivina. Ella es un demonio tratando de imitar un profeta. Pero eso no le quita el valor a un profeta. Ciertamente que no. Eso únicamente magnifica al profeta. Si hay un dólar falso, no quiere decir que no hay uno verdadero. Significa que sí hay uno verdadero. Si no hubiera uno, él sería el verdadero. Si no hubiera... Si un dólar falso... Si no hubiera uno del cual él fue hecho, él sería el verdadero. Un dólar falso únicamente muestra que hay algo real. Un hombre gritando con un... actuando como un hipócrita y saliendo y viviendo toda clase de vida y yendo a la iglesia, eso únicamente muestra que hay un Cristiano verdadero en alguna parte. Oír a un hombre levantarse con los dones del Espíritu y dar un mensaje, y luego salir y vivir con la esposa de alguien más, o beber o vivir desordenadamente, eso únicamente muestra que hay uno genuino en alguna parte. ¡Amén! Eso les hará bien a Uds. Permitan que los restriegue, que penetre profundamente. Fíjense. Correcto.
48Fíjense. Yo dije: “En primer lugar, en cincuenta años ella nunca mencionó a Cristo. Ella nunca mencionó a Dios. Ella nunca mencionó sanidad Divina. Ella nunca mencionó la Eternidad. Ella nunca mencionó el infierno. Ella nunca mencionó el Cielo. Todo ello sólo era alguna clase de fantasía de alguna persona muerta que se había ido”. ¿Ven? Yo dije: “Mire aquí en este lado en donde viene el Espíritu Santo”. Yo dije: “La cosa que hace, es que El menciona a Cristo, a Dios, arrepentimiento, el infierno para el pecador y el Cielo para el santo, sanidad Divina, resurrección. Bueno”, yo dije, “si Ud. tomara un dólar, si cualquier hombre tomara un dólar y lo mirara, en primer lugar Ud. viera que no tiene valor en lo absoluto, Ud. dirá: “No sirve para nada”. Tiene que ser una imitación. Y así el diablo imita a Cristo. Es verdad. En primer lugar, Ud. toma un dólar, Ud. lo palpa para sentir el valor de él. En primer lugar: un dólar no está hecho completamente de papel. Es de seda. Y Ud. lo palpa para sentir el valor de él. Si no fuera un dólar verdadero, Ud. lo pudiera saber tan sólo al mirarlo, sentirlo.
49En primer lugar, miren lo que ella hizo aquí: ¡nada para Dios! Miren lo que el Espíritu Santo hace aquí: ¡todo para Dios! Aquello no declara nada. Esto declara a Dios. Yo dije: “Si Ud. quiere estar seguro al respecto, tome el dólar, y escriba el nombre de él, mejor dicho, las letras de él. Y llévelas de regreso adonde se acuña la moneda. Y vea si hay suficiente plata allí. Si ese dólar está registrado en el lugar donde se acuña la moneda, si ese número está allí, entonces hay un valor de un dólar de plata o de oro que lo respalda”. Y yo dije: “De esa manera se debe hacer con esto. Mírelo y examine el valor de ello, si es–si es de Dios o no es”. Yo dije: “Si está haciendo la obra de Dios, entonces el Espíritu de la Biblia dice: ‘Estas señales seguirán a los que creen’. Ud. no puede encontrar nada de eso en un espiritista o en un demonio. Está aquí”.
50Miren, aquí está lo que es, para que Uds. puedan saber y ver de seguro. Una persona vive en un canal como este. Yo le escribí una carta al público para que entendiera de seguro. ¿Ven?, la–la gente americana está muy hipnotizada con diferentes teologías. Y la Biblia dice que ella sería de esa manera. ¿Sabían Uds. eso? Dijo: “Irán del este al oeste, del norte al sur, buscando la verdadera Palabra de Dios y fallan en encontrarla”. “El Dr. Fulano de tal lo cree de esta manera; y el Dr. Zutano de tal lo cree de esta manera”. Y ellos echan fuera la Sangre; echan fuera la Expiación. Ellos echan fuera el poder; echan fuera el Espíritu Santo. ¿Qué es lo que les queda? Quiten la Sangre de Jesucristo de la Biblia y no les queda nada de la Biblia. Quiten el Bautismo del Espíritu Santo de allí, y Uds. no tienen nada con qué predicar o de qué predicar. ¡Amén!
51Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Nunca permitan que nadie les diga algo más. El ha resucitado de entre los muertos. El vive esta noche, supremamente. El está aquí en el edificio ahora. Seguramente que El está. “Donde dos o tres están reunidos, Yo estaré en sus medios. No importa cuán pequeña sea la iglesia, aun si hay dos o tres reunidos, Yo estaré allí”. El no podía mentir. El no puede mentir. Y fíjense. Miren, como esta esfera aquí es en donde viven los mortales. Los mortales son influenciados por un mundo de afuera. Yo lo debería entender por la gracia de Dios. Yo lidio con espíritus. Y yo debería saber de lo que yo estoy hablando. Ahora miren a través de esta masa oscura de diversiones; de vez en cuando, uno ve pequeñas luces ardiendo. ¡Luces!; eso es... Ahí lo tienen. Eso es lo esencial para Uds. hoy en día. ¡Luces ardiendo!; esos son Cristianos en la oscuridad dando luz. ¿Ven lo que yo quiero decir? Ahora, miren esto aquí. El pecador es influenciado por un espíritu, porque él tiene un espíritu. Y el mal da su influencia y el bien da su influencia. Y aquellos que son dominados por el... con tinieblas y separación, están dominados por el mundo de abajo de los demonios.
52Miren. La primera cosa, cuando Uds.... Aquí cuando Uds. se salen de esta esfera... capten esto bien. Aquí es en donde viven los mortales. Es una gran conglomeración de tinieblas y oscuridad. Y allí hay pequeñas luces colocadas aquí y allá. Esos son Cristianos nacidos de nuevo de la Luz. “Vosotros sois–vosotros sois luz que está asentada sobre un monte. Una luz que está asentada en el cuarto, da luz a todo el cuarto”. Eso es lo que es un Cristiano entre la oscuridad. Uds. deben alumbrar en donde está oscuro. Ahora, fíjense. El maligno o el incrédulo es influenciado de abajo. Hay una trinidad del infierno como hay una trinidad del Cielo. Ellos son influenciados por poderes malignos. Fíjense. La primera cosa cuando Uds. empiezan a bajar, la primera cosa que encuentran es una esfera aquí que tiene en ella los que no son salvos. Correcto. Allí es adonde Jesús fue a predicar a las almas que estaban en prisión que no se arrepintieron cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé. La siguiente, son demonios; y la siguiente es el infierno mismo. El mundo es influenciado por estos poderes demoníacos, por medio de esta trinidad.
53Y los Cristianos también son influenciados por medio de un Espíritu, el Espíritu Santo. Lo primero es el Espíritu Santo, arriba, para los Cristianos. La siguiente esfera, son Angeles. Y el siguiente Cielo, es Dios, el Espíritu Santo, los Angeles, y Dios. El Espíritu Santo pasó a los Angeles, descendió para redimir a los pecadores. Ahora, lo que hizo esa mujer, es que ella sólo entró en la esfera de esos hombres muertos. Un pecador nunca muere, quiero decir, no cesa de existir cuando él parte de esta vida. El se va a un lugar de cadenas de oscuridad. Y cuando el Cristiano muere hoy, después de la muerte de Jesús... El entraba en un Paraíso. Pero cuando Jesús murió, El quitó el Paraíso, y él entra en la Presencia de Dios. ¿Ven?
54Ahora, fíjense. Como Jesús... Quizás Uds. lo pudieran captar de esta manera. Miren aquí. Cuando Jesús murió... Mírenlo a El. Cuando El vino, la gente estaba cautiva. Estaba en dudas. Estaba toda encerrada. No sabía qué hacer. Satanás tenía un dominio sobre ella. Y cuando Jesús vino, porque la sangre de toros y machos cabríos no quitaba el pecado, Jesús vino a dar Su propia Vida para que Su propia Sangre quitara los pecados. Hagamos aquí una pequeña escena sólo un momento. Yo puedo ver a Jesús cuando El vino a la tierra. ¡Oh, hermanos, qué Persona era El! El nació de acuerdo a la voluntad de Dios. El fue conocido previamente por Dios. Y El vino en el tiempo de Dios, en la voluntad de Dios, para hacer la voluntad de Dios.
55Como Uds. saben, la gente lee la Biblia... Ellos... Uds. no... Al leer la Biblia, Uds. no la deben leer nada más así, como si Uds. estuvieran leyendo un periódico. Esta Biblia está escondida de los sabios y prudentes. A mí no me importa cuán grande sea su escuela, su seminario, Uds. nunca sabrán nada tocante a Dios, hasta que Uds. se enamoren de Dios. Uds. tienen que leer entre líneas. Está escondida. Cuando yo recibo una carta de la Sra. Branham, ahora, ella dice–ella dice: “Querido Billy, te–te–te amo mucho, y estoy pensando en ti”. Eso es lo que ella está diciendo en la carta, pero yo puedo leer entre líneas, porque estoy enamorado de ella. Y yo sé de lo que ella está hablando. Ahora... alguien más pudiera leer la carta y no pensaría mucho tocante a ello. Pero yo sí, porque ella me ama y yo la amo. Es un asunto de amor. Y cuando nacimos de nuevo de Dios... leen la Biblia, y llega a ser más que solo una historia. Es un asunto de amor entre el creyente y Dios. “Lo revelaste a niños que quieren aprender”.
56Miren, para mostrarles a Uds. que eso es secretamente, diré sólo una cosita aquí al lado. Tomemos por ejemplo a Job, cuando él estaba en tribulación. Allí estaba él, todo el... Dios miró hacia abajo y lo vio a él, y dijo: “Allí está mi siervo Job”. Satanás dijo: “Sí. Pero Tú lo has cercado. Permíteme tenerlo. Yo haré que él blasfeme contra Ti en Tu misma Presencia”. ¡Oh, hermanos! Así que él descendió. Y Job... e hirió a Job con una sarna maligna (Uds. saben cómo estuvo y todo), le quitó a sus hijos y todo lo que él tenía. Job no tenía nada que le quedara. Sentado allí, herido con una sarna maligna, y con un tiesto se rascaba su sarna. En una ocasión, yo prediqué del libro de Job; llegué a ese lugar y me quedé sobre... con Job en el montón de ceniza como por seis semanas. Una señora me escribió una carta, dijo: “Hermano Branham, ¿va Ud. a quitar a Job del montón de ceniza?”
57Allí estaba él sentado; yo estaba tratando de dejar que la gente viera la condición en la que ese hombre estaba. Sentado allí, todos lo habían desamparado. Algunos de sus miembros de iglesia vinieron y lo acusaron de ser un pecador secreto, le voltearon la espada a él por siete días. ¡Qué consolación! ¡Qué grupo de hermanos! Pero el hombre sabía que él no había pecado. Así que Dios estaba bajo obligación de visitarlo. Así que El envió a Eliú. Quisiera que tuviéramos tiempo para entrar en el nombre de Eliú, para interpretarlo y mostrarles que era un representante de Cristo.
58Y Eliú llegó y corrigió a Job. Job miraba para abajo y veía las flores. Ellas morían y se enterraban; la semilla se pudría, la pulpa se acababa, la flor moría, y nada quedaba. Y todo se había terminado. Cuando venía la primavera, no había pulpa, ni pétalos, ni semilla, ni nada. Todo se había acabado. Ese no era el fin de la flor. Cuando el sol empezaba a brillar, había un germen de vida en alguna parte allí, y la flor vivía otra vez. El dijo: “Mas perecerá el hombre, y será cortado, ¿y dónde estará él? Los hijos vienen a lamentarlo”. ¿Ven?, él estaba hablando tocante a... El veía la flor salir otra vez. El veía al árbol salir otra vez. El veía a la naturaleza reproducirse ella misma. Pero el hombre va a la tierra, ¿y dónde está él? Esa era la pregunta. Sin embargo el hombre debe ser a la imagen de Dios. Así que, Eliú... Y yo lo hablaré de la manera que los niños lo entiendan. El dijo: “Job, mira, esa flor nunca pecó. Pero el hombre pecó. Y él mismo se separó de Dios. Pero vendrá Uno algún día quien se parará en la brecha por el hombre, pondrá Su mano sobre un hombre pecaminoso y un Dios Santo y unirá el camino”.
59Job, siendo un profeta, el Espíritu vino sobre él. Y él se puso de pie y se sacudió; el Espíritu estaba sobre él. El profeta ahora había encontrado la voluntad de Dios y parándose, él dijo: “Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo; y después de deshecha esta mi piel, en mi carne he de ver a Dios; al cual veré por mí mismo, y mis ojos lo verán, y no otro”. Correcto. El profeta vio la Venida del Señor. “Yo sé que mi Redentor vive”. No... Vive ahora, continuamente, para siempre. “Mi Redentor vive”. El Libro más antiguo en la Biblia es Job. “Yo sé que mi Redentor vive. Y al fin (los últimos dos mil años) se levantará sobre el polvo; y después que los gusanos de la piel destruyan este mi cuerpo, como lo hicieron con la flor allá y demás, en mi carne he de ver a Dios; al cual veré por mí mismo, y mis ojos lo verán, y no otro”. Fíjense, para hacerlo rápido ahora, para llegar a mi punto.
60Cuando Job murió, él especificó en dónde lo sepultaran. Me pregunto: ¿Por qué? Enterraron a Job. Luego vino Abraham años después. Cuando Abraham murió, o mejor dicho Sara murió, Abraham fue directamente al mismo lugar en donde Job fue sepultado, y compró un pedazo de terreno, y sepultó a Sara. Y cuando Sara... Abraham murió, Abraham durmió con Sara, en el mismo lugar donde estaba Job. Me pregunto: ¿Por qué? Abraham engendró a Isaac. Cuando Isaac murió, él fue sepultado con Abraham. Cuando Abraham... Cuando... Isaac engendró a Jacob, Jacob murió muy lejos allá en Egipto. Pero antes que muriera él llamó a José, el hijo profeta de él, y dijo: “Pon tu mano aquí en mi cadera inválida, en donde el Espíritu Santo me tocó un día, y yo he caminado diferente desde entonces. Sí”. Dijo: “Pon tu mano sobre mi cadera y júrame por el Dios de nuestros padres que no me sepultarás aquí en este lugar”. Me pregunto: ¿Por qué? ¿Por qué? ¡Oh, me siento religioso ahora! Me pregunto: ¿Por qué? No está escrito en la Palabra, pero ellos eran profetas. Ellos lo previeron. Me pregunto: ¿Por qué? “No me sepultes aquí en Egipto. No. Sino llévame allá y sepúltame con mis padres”. ¿Por qué? Ellos lo llevaron allá y lo sepultaron allá.
61Cuando José murió, él dijo: “No me sepulten aquí. Pongan mis huesos...” (Quien era una representación perfecta de Cristo). Y dijo: “Algún día Dios los visitará; entonces llévense mis huesos a la tierra prometida y sepúltenlos”. ¿Por qué? ¿Por qué? Ellos captaron la visión que Job captó. Ellos sabían que Jesús iba a venir. Ellos sabían que El se levantaría y habría una Resurrección al fin, no en Egipto sino en Palestina. Y eso es lo que es hoy en día. Uds. pueden tener todas sus cosas de unirse a la iglesia y jaranas y fiestas de baloncesto y todo lo demás que Uds. quieran. Pero a lo que a mí respecta, sepúlteme en Cristo. Pues, “aquellos que están en Cristo, Dios los traerá con El en la Resurrección”. Sí, significa algo. “Oh, mientras yo me una a una iglesia, Reverendo Branham, ¿no está bien?” ¡No, señor! “El que no naciere de Espíritu y agua, no verá a Dios”. Sepúltenme en Jesucristo. Que me llamen un “santo rodador”, un fanático, o lo que Uds. quieran, pero déjenme estar en Jesús. Pues, “aquellos que están en Cristo”; no aquellos que están en Egipto, no aquellos que están en las iglesias. Sino “aquellos que están en Cristo, Dios los traerá con El en la Resurrección”. ¿No pueden Uds. abrir sus ojos, para ver lo que eso significa? ¡En Cristo! ¿Cómo entramos en Cristo? Por un Bautismo del Espíritu Santo.
62Miren a Jesús cuando El murió. El estaba colgado entre los cielos y la tierra en el mismísimo árbol que El hizo crecer. Los cielos dijeron: “Ese era el Hijo de Dios”. Dios apartó Su mirada de El. El no podía dejar que El muriera. El no... El murió como un pecador; no por el pecado que El había cometido, sino mi pecado y su pecado sobre El, lo llevó a la cruz. El murió en la ausencia de Dios. Dijo: “¡Dios mío!, ¿por qué me has desamparado?” Y allí cuando Dios apartó Su mirada de El, y dijo... El no podía ver a Su propio Hijo morir. Y cuando las rocas se desprendieron del monte, expresaban que el mismísimo Creador que las creó estaba muriendo en la cruz. Cuando el soldado romano puso su mano en su corazón, dijo: “Verdaderamente éste era Hijo de Dios”. Todo....
63Y Judas Iscariote, el perverso hipócrita, cuando él arrojó el dinero ante los pies de Caifas, dijo: “Yo traicioné Sangre inocente”, y él mismo se ahorcó. Sus enemigos y todo lo demás testificó que El era Hijo de Dios. Cuando allí estaba Pilato parado listo para condenarlo, para dar juicio, yo oigo al guardia del templo llegar cabalgando. Saltó de su caballo, corrió y le llevó una notita a Pilato, y se postró. Dijo: “¡Tenga, su majestad!” Veamos. Pilato la miró y él se puso pálido. Sus labios se le pusieron pálidos. Sus rodillas se golpeaban una con la otra. Miremos por encima de su hombro y veamos lo que dice: “No tengas... (era de su esposa pagana), no tengas nada que ver con ese justo; pues yo he padecido mucho en sueños por causa de El”. Pilato dijo: “Yo me lavo mis manos respecto a El”. Eso no lo limpió. Eso no se lo quitó de sus manos. No. Ud. dice: “Yo no tendré nada que ver con El. Yo ya no regresaré a la iglesia”. Eso no limpia sus manos, hermano. No, seguro que no. El está ahora en sus manos. Sí, señor. La cosa siguiente es: ¿Qué es lo que Ud. va a hacer con El?
64Ahora, cuando Jesús murió, la Biblia dice que “El fue y predicó a las almas que estaban encarceladas, que no se arrepintieron cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé”. ¿Es esa la Escritura? Uds. saben que lo es. ¿Qué era eso? Jesús fue y les predicó a las almas que estaban encarceladas. ¿Por qué? El se fue a las puertas. Yo lo puedo ver a El allá en esa región de demonios, en donde están esos demonios, esos... quise decir, esas almas que no se arrepintieron. En ese lugar oscuro allí llamado las cadenas de oscuridad, tocó en la puerta. Y El abrió la puerta y yo miro allí adentro. Allí hay una gran multitud de almas perdidas y gritando. Y muchachas hermosas y ancianas todas arrugadas, y todo lo demás, llorando. ¡Oh hermanos, si ellos únicamente tuvieran otra oportunidad! Los cielos ya lo habían declarado que El era el Hijo de Dios. La tierra declaró que El era el Hijo de Dios. La atmósfera declaró que El era el Hijo de Dios. Las estrellas no brillaron. La luna no brilló, y el sol se ocultó. Todo declaró: “Este es el Hijo de Dios”.
65El centurión romano declaró: “Este era el Hijo de Dios”. La tierra eructó sus rocas, declaró: “Este es el Hijo de Dios”. Y ahora, El está aquí con las almas perdidas, y toca en la puerta. Yo lo puedo oír a El cuando en Su Majestad, cuando El tocó en la puerta y ellos lo miraron a El; El dijo: “Yo soy el Hijo de Dios. Yo acabo de morir en el Calvario por los pecadores. ¿Por qué no le creyeron Uds. a Enoc y al resto de los profetas antes del día de la destrucción?” El tenía que testificar a los perdidos que El era el Hijo de Dios. Y ellos estaban clamando por misericordia, El tuvo que cerrar la puerta. Pues ellos habían despreciado la misericordia y tenían que recibir juicio. Y El fue más abajo, pasó a los demonios. Yo lo puedo ver a El descender al infierno, en donde estaba el diablo. Tocó en la puerta. El diablo dijo: “¿Quién está allí?” Dijo: “¡Abre!” Y puedo ver al diablo abrir la puerta. “¡Oh!”, él dijo: “¡Finalmente llegaste!, ¿verdad? ¡Ajá!” Dijo: “¡Finalmente te tengo en mis manos!” El dijo: “Yo pensé que te tenía cuando maté a Abel. Yo pensé que te tenía cuando le quité la vida a los profetas. Yo estaba seguro que te tenía cuando yo decapité a Juan. ¡Pero ahora, te tengo!”
66Lo puedo oír, mientras él suena esas llaves allí que dan miedo, del infierno y de la muerte que están a su lado, las llaves con las que él mantenía encerrada a la gente. Por todos esos años, él las sonaba. Jesús dijo: “Yo soy el Hijo de Dios. Yo soy el Hijo del Dios Viviente, nacido de virgen. Tú ya no puedes embaucar más a la gente. Mi Sangre todavía está fresca en la cruz. Yo pagué el precio completo por cada uno de esos pecadores. Y ahora, ellos son libres. ¡Dame esas llaves de la muerte y del infierno!” Recuerden que cuando El resucitó, El las tenía. Sí, señor. “¡Dame esas llaves! Tú ya no los vas a asustar más. Mi pueblo ya no será asustado, el que cree en Mí”. Y yo lo puedo ver a El golpear al diablo en la cara, y quitarle las llaves y colgárselas a Su lado, y empezar a ascender a la Gloria, empezar a ascender a los Cielos.
67Yo lo puedo ver; El dijo: “¡Un momento! Hay otro grupo”. Ahí había estado Job, Abraham, Isaac, Sara. Bueno, el Cielo no sería Cielo sin Sara y Abraham, casi. Allí estaban ellos en el Paraíso; ellos no podían entrar en la Presencia del Padre. Ellos vivieron bajo el sacrificio quemado; era todo lo que ellos sabían hacer. Ellos fueron santificados. Pero eso no podía divorciar el pecado. No podía quitar el pecado. Así que Abraham y ellos allá en el Paraíso, quizás estaban cantando una buena alabanza esa mañana, por ahí como a las dos de la mañana, según la hora de la tierra. Yo lo puedo ver a El encaminarse hacia las puertas del Paraíso. Yo puedo oír a Abraham decir: “Me pregunto quién será”. El abrió la puerta. Abraham dijo: “¡Bueno, ahí está El! Es el que yo vi en una visión”. Yo puedo oír a Daniel levantarse, decir: “¡Yo lo conozco! ¡El es la Roca que vi cortada no con mano, del monte!” Yo puedo oír a Ezequiel decir: “¡Sí, ese es El! El es el que vi viniendo en las nubes con polvo bajo Sus pies”. ¡Aleluya! ¡Oh, ahí estaba parado! El dijo: “Hijos, Uds. murieron bajo buena fe”. Job dijo: “¡Ese es el que yo llamo: ‘Mi Redentor’!” Uds. no tienen el lugar suficiente para que yo predique ahora. “¡Ese es el que yo llamo: ‘Mi Redentor’! Pues yo sé que la liberación está cerca ahora. ¡Ese es El!” El tenía que testificar a todos. El testificó a la tierra, al infierno, a las almas perdidas, y allá más arriba al Paraíso. El dijo: “Uds. fueron fieles. Ahora, vengan. Vamos a ascender esta mañana. Casi raya el día. Ellos tienen Mi cuerpo sellado allí adentro. Yo tengo un cuerpo diferente”.
68Cuando muere un santo, yo no les puedo decir a Uds. qué clase de cuerpo él recibe. Pero no es un cuerpo glorificado. No es un espíritu, sino que es alguna clase de cuerpo que dura hasta la resurrección. Y cuando El dijo: “Yo no he recibido todavía esa glorificación, pero Yo voy a ascender y vamos a salir en unos cuantos minutos”, yo puedo oír a Sara decir: “¡Ven, Abraham!” Todos ellos se juntaron, y los santos se reunieron alrededor de El. Cuando menos pensaron, era casi de día. Puedo oír a Abraham decir: “Maestro: ¿te vas a quedar un ratito? ¿Podemos parar un momentito antes de subir a la Gloria? Me gustaría mirar el viejo hogar otra vez”. “Bueno, seguro”. El dijo: “Seguro. Yo voy a estar con Mis discípulos por cuarenta días y noches. ¡Vayamos!” Y se fueron.
69La estrella de la mañana dio su luz. El Angel de Dios vino y rodó la piedra. Y la Biblia dice que los santos que dormían en el polvo de la tierra, se levantaron (Mateo 27), y salieron de los sepulcros y aparecieron a muchos. Yo puedo ver a Caifas decir: “¿Sabes qué? Ellos me dicen que ese ‘santo rodador’ resucitó de los muertos esta mañana. Me pregunto lo que yo–lo que yo... lo que le va a suceder ahora a esta gente. ¡Toda clase de historias!” Yo puedo ver a Abraham y a Isaac caminar... mejor dicho, Abraham y Sara, abrazados con un brazo el uno sobre el otro caminando por la calle. Y Sara... Abraham dijo: “¡Sara!, ¿no se mira natural ese viejo lugar allá? ¿Y recuerdas cuando nos sentábamos allí?” “Sí, yo recuerdo”. Caifás dijo: “¿Quién es esa pareja allí? Parece que los he visto en alguna parte”. Abraham dijo: “¡Sara, Sara, nos están reconociendo!” Ellos tenían un cuerpo como el cuerpo de Jesús. Ellos podían desaparecer como El lo hizo, atravesando las paredes. Desaparecieron de la vista de ellos. Y Caifás dijo: “¿Sabes qué? ¡Algo está mal aquí! Yo no sé lo que está sucediendo”. ¡Oh, hermanos!
70Aquellos estaban...?... Después de cuarenta días y noches de visitar la tierra, ellos lo oyeron a El decir: “Algún día vamos a regresar”. ¡Aleluya! Entonces cuando Jesús ascendió a las alturas, (¡Gloria a Dios!), yo lo puedo ver a El cuando resucita en la Pascua... mejor dicho en esa mañana para ascender después de Su... en Su ascensión. Y los santos se fueron con El. La Biblia dice: “El llevó cautiva la cautividad y dio dones a los hombres”. ¿Es correcto eso? Yo lo puedo ver a El a medida que asciende pasando la estrella de la mañana, pasando la luna, pasando el sol, entrando en la esfera de los Arcángeles, yendo más allá de ellos, y entrando en los Cielos de los cielos. Cuando menos piensan, ellos tienen a la vista el gran Palacio de marfil. Yo puedo oír a los santos del Antiguo Testamento decir: “Alzaos vosotras, puertas eternas, y alzaos vosotras, y entrará el Rey de Gloria”. ¡Aleluya! La profecía de David tenía que ser cumplida. Ahí viene El triunfante, caminando. ¡Gloria a Dios! ¡Fiuuu! Me siento como un “santo rodador” de seguro.
71Fíjense. Ahí El viene caminando. La Palabra de Dios es Eternamente verdad. El va a venir otra vez. Va caminando por allí, triunfante. Y yo oigo a los santos del Antiguo Testamento reuniéndose alrededor de El. “¡Este es el Redentor!” Dijeron: “Alzaos vosotras, puertas eternas, y alzaos vosotras, y entrará el Rey de Gloria”. Yo puedo oír a los Angeles allá en–en el... en el lugar glorioso de Dios, decir: “¿Quién es este Rey de Gloria?” Eso es lo que dice la Biblia. Y los santos del Antiguo Testamento dijeron: “Jehová de los ejércitos, poderoso en batalla”. Ahí viene El, el Rey con Sus delegados, el Conquistador. “¡Oh!, El es el gran Conquistador desde que El rasgó el velo en dos”. El Angel presionó las puertas. Las puertas de perla se abrieron cuando El presionó el botón. Por toda la ciudad de Jerusalén caminó Jesús el Conquistador con todos los santos del Antiguo Testamento que vivieron allá en el pasado creyendo que El vendría en algún momento. ¡Aleluya!
72Yo lo puedo ver a El marchando, mientras las bandas Angélicas tocaban y los Angeles cantaban: “Hosanna”. Ahí venían los santos del Antiguo Testamento y Jesús caminando por las calles hasta llegar ante el Padre. El dijo: “Padre, estos son aquellos que murieron en buena fe”. “Bien hecho, Mi Hijo. Sube aquí en Mi trono y siéntate a Mi diestra hasta que ponga a tus enemigos por estrado de Tus pies. Pues uno de estos días Yo voy a ir allá a Binghamton, Nueva York”. ¡Aleluya! “Yo te voy a enviar de regreso para que tomes a todo el que muera en fe”. ¡Amén! Ahí está El, el Gran Conquistador poderoso sentado a la diestra de la majestad de Dios esta noche, en Su Presencia, intercediendo por cualquiera aquí que se atrevería a tomarlo a El por fe. Y Dios enviará el Espíritu Santo para sellarlos a Uds. dentro del Reino de Dios.
73Un buen hermano mío Bautista me dijo el otro día, él dijo: “Predicador: ¿qué más puede un hombre hacer sino creer?” Yo dije: “‘¿Recibisteis el Espíritu Santo desde que creísteis?’ Uds. me enseñaron que yo recibí el Espíritu Santo cuando yo creí. Pero Pablo les dijo a los Bautistas en aquel tiempo: ‘¿Recibisteis el Espíritu Santo desde que creísteis?’” El dijo: “¿Qué más puede un hombre hacer sino creer?” El dijo: “Hermano Branham, ¿qué le ha pasado a Ud.?” Yo dije: “Se me han abierto mis ojos”. El dijo: “Bueno, yo le quiero preguntar algo a Ud.” Dijo: “Dios creyó, o mejor dicho, Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia”. Yo dije: “Eso es correcto”. Dijo: “¿Qué hizo Abraham?” Yo dije–yo dije: “El creyó. Pero Dios le dio a él el sello de la circuncisión como una confirmación que él había recibido su fe”. Y yo dije: “La Biblia dice que hoy día estamos sellados en el Reino de Dios por el Espíritu Santo. Y si Ud. dice que cree y Dios no le ha dado el Espíritu Santo, El todavía no ha confirmado que ha recibido su fe”. ¡Amén! Efesios 4:30 dice: “No contristéis el Espíritu Santo de Dios con el cual fuisteis sellados hasta el Día de su Redención”. [El Hermano Branham así la cita–Trad.]. Así que si Ud. no ha recibido el Espíritu Santo desde que creyó, hermano, Dios nunca ha reconocido todavía su fe. Eso es correcto.
74Así que estamos sellados dentro del Reino hasta que Jesús regrese otra vez. La Sangre ha sido rociada. Es para quienquiera venir, que venga. El Espíritu Santo se para esta noche como un testigo para dar testimonio del ministerio de Jesucristo. Señales y prodigios suceden. El Evangelio está siendo predicado. Todo está sucediendo de acuerdo a Su Palabra. Las señales de Su Venida se están amontonando en todas partes, en todas partes. ¿No se quieren ir Uds. cuando El venga? La única cosa que Uds. pueden hacer, si Uds. están bautizados con el Espíritu Santo y sellados en el Reino de Dios, es descansar seguros. Si Uds. permanecen en esa Iglesia del Dios Viviente, entrarán en la resurrección. ¡Tienen que entrar! ¡Tienen que entrar! Sí, señor. Quédense en la Iglesia de Dios. Yo no me refiero a la denominación que se llama Iglesia de Dios. Yo me refiero a que únicamente hay una sola Iglesia, y esos son los que son nacidos de nuevo.
75Yo he estado en la familia Branham por cuarenta y cinco años, y ellos nunca me pidieron que me uniera a la familia. Yo nací en la familia. Yo nací un Branham. Y así es cómo entramos en la Iglesia del Dios Viviente. Nacemos del Espíritu Santo, por un solo Espíritu. Metodistas, Bautistas, Presbiterianos, Católicos, cualquiera, quienquiera puede nacer en el Cuerpo de Cristo por el Bautismo del Espíritu Santo. 1 Corintios 12 dice: “Por un solo Espíritu todos fuimos bautizados en un Cuerpo y llegamos a ser miembros de ese Cuerpo”. Si Uds. no son miembros esta noche, que el Señor los ayude a llegar a ser uno, mientras oramos. Padre, te damos gracias por Tu Palabra. Tu Palabra es la Verdad. Te damos gracias por el Espíritu Santo, quien es la Palabra Viviente aquí esta noche, para manifestar toda bendición Divina que el Dios Todopoderoso ha prometido.
76Y ahora, Señor Jesús, ver que Tú fuiste concebido aquí en esta tierra por el Espíritu Santo, y El mismo se envolvió en una célula de Sangre, y la célula se abrió al romperse en el Calvario.... Ningún hombre le quitó Su Vida. El la puso gratuitamente. La célula de Sangre fue rota para que el Espíritu pudiera liberarse de la Sangre, y que entrara en el cuerpo otra vez, viniendo por medio de la Sangre; fue dada. De Su cuerpo salió agua, Sangre y Espíritu, igual que un nacimiento natural: agua, sangre, y espíritu. Y Padre, te pido esta noche que si hay alguno aquí, que nunca ha entrado todavía en el Cuerpo de Cristo, como un completo creyente, sellado y reconocido por el Dios Padre, que esta sea la noche que ellos lo reciban. Concédelo, Señor. Por medio de Tu misericordia y en Tu Nombre lo pedimos.
77Y mientras Uds. tienen sus rostros inclinados (si la música toca sólo por un momento) si Ud. por favor en esta noche, yo le pido, si Ud. no es creyente, si Ud. no ha nacido de nuevo, o Ud. está aquí sin Cristo, sin Dios, sin esperanza, yendo al infierno del diablo, pereciendo y sabiendo que si Ud. muere en ese estado estará perdido, ¿levantaría su mano, diría: “Hermano Branham, ore por mí esta noche; yo estoy perdido y yo necesito a Cristo”? ¿Levantaría su mano? ¿Hay alguno? Yo–yo no soy el juez, Uds. saben, yo no puedo decir. Pero yo sólo le estoy pidiendo si Ud. levanta su mano. Dios bendiga a esa muchachita dulce, y a esa madre que levantaron su mano. Dios las bendiga a ambas. Eso es bueno. ¿Alguien más levantaría su mano y diría: “Hermano Branham...”? Hermano, Dios lo bendiga, señor. Que el Señor lo bendiga y lo salve.
78¿Hay otro más que levantaría su mano? No... Dios lo bendiga, señor. Otro hombre levantó su mano sentado aquí. ¿Alguien más que no sea Cristiano, que quisiera llegar a ser Cristiano, diría: “Oh, Dios, ten misericordia de mí; yo creo la predicación de la Palabra; yo creo que es Vida Eterna creer en el Señor Jesucristo; y yo quiero ser salvo; yo levantaré mi mano”? ¿Levantará su mano? Yo sólo le estoy pidiendo a pecadores ahora que levanten su mano. Sólo digan: “Recuérdeme, Hermano Branham, mientras ora Ud. Yo soy un pecador y yo necesito a Cristo”. ¿Levantaría–levantaría su mano? Ahora, ya tengo dos. ¿Pudiera haber otro? Otro más. Una niñita allá, la conté a ella; son tres. Muy bien. Hay... Ahora, eso está bien. Ahora, ¿pudiera haber algunos más que sólo levantarían su mano? Hermano, hermana, si Uds. únicamente comprendieran que les estoy ofreciendo la mejor cosa que jamás se les ofreció en su vida, si a Uds. nunca se les ha ofrecido a Cristo antes.
79¿Qué si para algunos de Uds. gente anciana sentada aquí, o para algunos de Uds. gente joven, yo tuviera una capsulita aquí que había sido probada, que yo les pudiera dar, y Uds. vivirían mil años y permanecerían jóvenes todo– todo ese tiempo? Bueno, habría tanta gente aquí que uno no la pudiera correr a golpes. Yo no tengo eso. Pero yo tengo algo mejor que eso. Yo tengo algo que les dará Vida Eterna, no por mil años, sino por millones de años y eones de tiempo que están por venir. Uds. nunca morirán. “El que oye Mi Palabra y cree al que me envió, tiene Vida Eterna, y no vendrá a condenación mas ha pasado de muerte a Vida”. Amigo pecador, ¿no levantará su mano a su Hacedor diciendo: “Dios ten misericordia de mí, pecador”? Hubo tres manos que se levantaron. Muy bien, sólo un segundo más. Muy bien.
80¿Quieren Vida Eterna? Es de Uds. Muy bien. ¿Hay alguno aquí que ha aceptado a Cristo como su Salvador y no ha nacido de nuevo, y realmente necesita el Bautismo del Espíritu Santo, que levantaría su mano, diciendo: “Dios ten misericordia de mí; yo quiero que reconozcas mi fe esta noche como un creyente y me des el Bautismo del Espíritu Santo”? Dios lo bendiga, y a Ud. Hay dos, tres, cuatro, cinco. Sí, como una docena de manos se levantaron para eso. Dios se los conceda a Uds., mis queridos y amados amigos. ¡Dios, salva al pecador!, es mi oración, mientras inclinamos nuestros rostros.
81Ahora, bondadoso Padre Celestial, hubieron tres manos que se levantaron aquí; una de ellas fue la de una niña, pero Tú dijiste: “Dejad a los niños venir a Mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el Reino de los Cielos”. Y te pido Dios, que Tú salves a esas personas ahorita en este momento. En sus asientos en donde ellos están sentados, que la paz de Dios venga sobre ellos y que sean completamente sanos. Concédelo, Señor. Que Tu Espíritu Santo... Tú dijiste: “Ninguno puede venir a Mí, si mi Padre no le trajere”. Sus mentes nunca pudieran cambiar. El diablo los hubiera apartado de ello. Pero el Espíritu Santo amorosamente está allí ahora, hablándoles. Y ellos están convencidos que están errados. Y ellos levantaron sus manos, no a mí, sino a Ti, Señor, para que Tú los recuerdes como pecadores y los salves por causa de Cristo. Concédelo, Señor.
82Y muchos de esos hijos levantaron sus manos, necesitando el Bautismo del Espíritu Santo. ¡Oh, gran Dios del Cielo!, concede, Padre Celestial, que esta mismísima noche, Tú los llenes con el Bautismo del Espíritu Santo. Siendo una noche de Pentecostés común, siendo una noche de sábado, te pido, Padre, que este sea el momento que Tú les des la bendición de Pentecostés que aquellos tuvieron. Que el viento recio soplando venga del Cielo y llene sus almas completamente, al grado que ellos casi no puedan contener el gozo y la paz que pasa todo entendimiento. Concédeselos esta noche, Padre. Como Tu siervo humilde lo pido en el Nombre de Jesucristo. Amén.
83Pueden levantar sus rostros por un momento. Yo dije algo hoy que quizás fue un poquito raro. Yo los voy a llamar al altar en un momento. Yo quiero que todos se mantengan reverentes y quietos. Yo traté de hacer algo. Yo lo traté en una ocasión por todo el país, de conocer a la gente y saludarla de mano y ser... tener compañerismo con ella y hacer todo lo que yo podía. Pues en mis servicios de sanidad la unción viene sobre mí, y sencillamente yo no puedo... yo sólo... Con toda persona con la que me encuentro tengo una visión. Y yo traté de mantenerme alejado de eso tanto como pude. Pero yo no soy lo suficiente predicador como para mantener mis congregaciones. Yo comprendo eso. Es... El ministerio es de sanidad. Dios mediante, empezando mañana en la noche a las seis y media o siete, se repartirán las tarjetas de oración. Yo voy a ayunar desde esta mismísima hora, desde esta noche. Yo voy a creer que el Señor Jesucristo (o quizás desde la mañana) traerá la unción del Angel de Dios otra vez a mí. Si yo no puedo ser una influencia en la predicación del Evangelio que yo creo, entonces oraré por los hijos enfermos de Dios. Y mañana en la noche, tendremos un servicio de sanidad aquí. Mañana en la tarde, yo quiero predicar sobre un tema, si es la voluntad de Dios, mañana en la tarde, o mañana a la hora del servicio de la escuela dominical: Por qué soy lo que soy. Vengan. Si Uds. tienen... es... Tal vez sea después del servicio de su iglesia. Mañana en la noche.
84Nueva York: Uds. necesitan un sacudimiento aquí. Yo no tengo la habilidad como un ministro para hacerlo, como un predicador. Yo sé que soy una–una llanta de repuesto. Pero mi Padre Celestial, El es lo suficientemente grande como para hacerlo. Y yo confío en El que El lo hará. Y los amo y yo... quizás si... en mi manera incorrecta de yo mismo demostrarlo o expresarlo de la manera que yo siento, quizás ellos... no influencie a su gente educada e inteligente. Pero yo sé de lo que estoy hablando. Y yo conozco el amor de Dios. Yo conozco el poder de Dios. Y yo–yo sé que El es. Y quizás El mismo se manifieste en un don Divino. Que el Señor los bendiga, mientras inclinamos nuestros rostros otra vez. Ahora, Señor, quizás yo estoy tratando de... o mejor dicho, he intentado y yo mismo me he metido, Señor, al tratar de alejarme de los servicios de sanidad. Aquí en una camilla esta noche está acostada una mujer. Por acá está sentado un hombre en una silla de ruedas. Por toda la audiencia hay gente enferma sentada allí temblando, algunos de ellos con parálisis cerebral, mientras los miro con el Angel de Dios parado cerca. ¡Oh Dios, ten misericordia! Yo pido que Tú sanes a cada uno de ellos. Que se levanten de aquí esta noche, saliendo de este edificio caminando como gente normal y sana. Concédelo.
85Oh, Dios, salva a los perdidos esta noche. Comprendemos que toda alma que viene a Cristo, debe comprender lo que eso significa: que ella tiene Vida Eterna si permanece en la barca; ella será salva. ¡Oh, Dios!, concede que esa determinación entre al corazón. Y en esta noche que cada uno de esos que levantaron sus manos para recibir el Bautismo del Espíritu Santo, que no pasen por el umbral de allá de la puerta esta noche, hasta que el Espíritu Santo los haya llenado con el poder que cayó en Pentecostés. Oh, Dios Todopoderoso, el Amante de las almas del hombre, “que ha dado a Su Hijo unigénito para que todo aquel que en El cree no se pierda mas tenga Vida Eterna”, toca con Tu amor cada corazón esta noche, Señor, y séllalos dentro del Reino de Dios. Oye la oración de Tu siervo inútil, indigno, Señor, mientras imploro como únicamente un hombre pudiera implorar por su pueblo. Señor, estos mortales que están conmigo, estos mortales que necesitan saber que ellos tienen que nacer de nuevo, concede, Señor, que ellos lo reciban esta noche. Oye mi plegaria, mientras lo pido en el Nombre de Jesús.
86Con sus rostros inclinados, me pregunto si el pecador aquí esta noche que levantó su mano (esos tres o cuatro, los que hayan sido), vendrían aquí a este altar, y se pararían aquí primero y dirían: “Yo quiero aceptar a Cristo como mi Salvador personal”. Mientras cantamos un himno, por favor, (si el hermano viene aquí al frente), me pregunto si el pecador vendría aquí al frente. Si El escucha mi oración para abrir los ojos del ciego, para levantar a los muertos del sepulcro por medio de visiones, para sanar hombres como un miembro del Congreso, el Sr. Upshaw, el Rey Jorge de Inglaterra, y Gustaf de Suecia, y muchos de los otros; si Florencia Nightingale (su abuela siendo la fundadora de la Cruz Roja), yacía allí con cáncer, comida hasta quedar como un palito, y allí está ella perfectamente normal y sana hoy, si Dios oye mis oraciones por casos como esos, y más de decenas de millares de otros, ¿no me oirá El por su alma perdida? Seguro que El me oirá. Uds. están invitados ahora en el Nombre del Señor Jesús a venir, mientras cantamos este himno. [Un hermano anuncia la alabanza: Hay una Fuente llena con Sangre–Ed.]. ¡Qué alabanza tan maravillosa y qué momento para ella! Hay una Fuente llena con Sangre, Que emana de las venas de Emanuel, Donde los pecadores que se sumergen bajo el torrente, Pierden todas sus manchas de culpa. El ladrón muriéndose se regocijó al ver Esa Fuente en su día; Que allí yo, aunque vil como él, Lave todos mis pecados.... ¿No vendrán a la Fuente que está preparada para Uds., mientras la cantamos? Muy bien. ... una Fuente llena con Sangre, Que emana de las venas de Emanuel, Donde los pecadores que se sumergen bajo el Torrente, Pierden todas sus manchas de culpa. Pierden todas sus manchas de culpa, Pierden todas sus manchas de culpa; Y allí... que se sumergen bajo ese torrente, Pierden....
87Mi amigo pecador: ¿por qué espera? ¿Por qué no viene ahora? ¡Vida! Recuerde: Ud. y yo, tan cierto como estamos parados aquí esta noche, nos encontraremos allá en la Presencia de Jesucristo uno de estos días. Y esta grabación de esta noche, se mostrará en la pantalla del tiempo, y estando Ud. sentado en donde está esta noche, y yo parado en donde yo estoy, tratando de pararme entre los muertos y los vivos; yo lo estoy invitando a Jesucristo. ¿Vendrá? Una vez más. Recuerde que yo no seré responsable, pero Ud. sabe que es un pecador y fuera de Dios y fuera de Cristo, sin esperanza en el mundo, muriéndose. ¿Qué si Dios llamara a su alma esta noche, amigo? ¿Qué daría Ud. a cambio de ello? Mientras cantamos una estrofa más, ¿no vendrá Ud., hombre pecador? El ladrón muriéndose se regocijó al ver ... Fuente en su día; Y que allí yo, aunque vil... (¿No vendrá Ud.?) Lave todos... (¿No vendrá y lo aceptará a El? Mientras hay... un poquito...?... venga). Lave todos mis pecados; Y que allí yo, aunque vil como él, Lave todos mis pecados.
88Muy bien. Yo confío que Dios se lo conceda a Ud., mi amigo, que quizás no tuvo el valor para venir. Yo no soy uno que persuado. ¿Ve? La única cosa que yo puedo hacer... Si el Espíritu Santo no puede hacer que Ud. venga, mis esfuerzos son muy débiles para hacerlo. ¿Ve? Cuando el Padre ha impresionado su corazón, ningún hombre.... Sólo piense: ¿qué si Dios no lo llamara? Hay gente en este mundo que nunca será... nunca recibirá el llamado, que nunca vendrán. Muchos... Judas dice: “Algunos hombres desde antes habían sido destinados para esta condenación”. Y pensar que Dios en Su bondad esta noche... Jesús dijo: “Ninguno puede venir a Mí, a menos que Mi Padre primero lo trajere. Y todo el que viene recibirá Vida Eterna”. Y Dios es lo bastante bueno como para tocar en su corazón esta noche. ¿Y sería Ud. lo bastante infame como para rehusarlo a El, decir: “Yo no te quiero, ¡vete!”? ¡Cuidado!, es una cosa peligrosa. ¿Ve?
89Oh, hay gente en eternidad esta noche, en el infierno gritando. Si pudiéramos caminar y abrir la puerta así y permitirle mirar allí adentro, yo no tendría que insistir mucho al hacer un llamamiento al altar. Ellos estarían gritando y subiéndose uno encima del otro para aprovechar la oportunidad; pero ellos han pasado más allá del velo y más allá de la misericordia ahora. Es muy tarde. Ellos nunca podrán ser redimidos. Ellos se han ido para siempre. Ellos nunca, nunca serán redimidos. Ellos tuvieron la misma oportunidad que Ud. tiene. Ud. no quisiera tomar el lugar de ellos esta noche, ¿quisiera? Así que, ¿por qué no toma el lugar a la diestra de Cristo, para sentarse con El en lugares Celestiales, y con los santos, y con los redimidos de la edad, para vivir en la bendita Eternidad?
90Ud. sin el Bautismo del Espíritu Santo, mientras cantamos la tercera estrofa de la alabanza, ¿vendrá ahora? Pongámonos de pie mientras cantamos ésta, y todos permanezcan de pie, por favor. Y me pregunto si aquellos que quieren el Bautismo del Espíritu Santo, vendrán al frente para orar esta noche, mientras cantamos la tercera estrofa. ... preciosa Sangre ... nunca perderá Su poder, Hasta que toda la Iglesia redimida de Dios Sea salva para ya no pecar más. Sea salva, para ya no pecar más, Sea salva para ya no pecar más; Hasta... toda la Iglesia redimida de Dios Sea salva para ya no pecar más. Dios los bendiga. Sólo miren alrededor del altar esta noche. Jovencitas y los demás viniendo al altar, las lágrimas corriéndoles por sus mejillas, queriendo recibir a Cristo. Hombres y mujeres de edad avanzada, con su cabello blanco, volviendo a una Eternidad, que no pasará mucho tiempo hasta que las puertas se abrirán y ellos entrarán, están allí en el altar, queriendo nacer de nuevo del Espíritu de Dios.
91¿Hay aquí un descarriado esta noche que diría: “Hermano predicador: Dios sabe que yo necesito a Cristo; yo voy”? Oh, sí, yo creo que Ud. se puede descarriar. Si Ud. es un descarriado, ¿no vendrá también y tomará su lugar aquí, dirá: “Dios, yo quiero renovar mi compañerismo Contigo”? Dios no lo ha echado fuera. El hijo pródigo era un descarriado, pero el padre estaba más que contento de recibirlo. El lo está esperando a Ud. esta noche. ¿No vendrá Ud. esta noche? ¿No vendrá mientras cantamos otra estrofa de la alabanza? ¿Hay otra estrofa de ésa, señor? [El Hermano dice: “Sí, hay dos versos más; la cuarta estrofa”– Ed.]. La cuarta estrofa. Los descarriados y esos que están buscando el Espíritu Santo, ¿vendrán al frente? Perdónenme por retenerlos por tanto tiempo, pero, ¡oh, hermano, sólo piense lo que es la Eternidad! ¿Ven?
92Y Uds. queridos Metodistas en esta noche, y Bautistas aquí, eso es lo que sus padres predicaron y creyeron hace años, aquí por los estados de Nueva Inglaterra. Cuando Wesley y Asbury pasaron por aquí, ellos tuvieron que rentar escuelas, y ellos caían bajo el poder de Dios y se quedaban allí hasta la mañana bajo el poder del Espíritu Santo. Ellos les echaban agua sobre ellos, los abanicaban con abanicos y todo. ¿Ven? Pero Uds. se hicieron muy “almidonados” y se apartaron. No Uds., queridos hijos, sino sus pastores; debido a que ellos empezaron a pensar más de teología y doctrinas que lo que ellos pensaron de dejar al Espíritu Santo obrar Su manera. Esto es sólo el Espíritu Santo avanzando en la Iglesia. No les estamos pidiendo a Uds. que se unan a la iglesia; les estamos pidiendo que Uds. vengan y se unan a Cristo, nazcan de nuevo. Vayan a cualquier iglesia de su gusto. Eso es. Sólo queremos que Uds. se enmienden con Dios. No significa nada para mí; sólo que Ud. es mi hermano y yo lo amo a Ud. Y Ud. es mi hermana, y yo tengo un amor piadoso por Ud., sabiendo esto como un siervo de Dios, que a menos que Uds. nazcan de nuevo, Uds. perecerán tan seguro como estoy parado aquí. Todo esfuerzo que Uds. hagan es todo en vano; nunca será tomado en cuenta. “Apartaos de Mí, vosotros hacedores de maldad. Yo no os conocí”. ¿No vendrá Ud. mientras cantamos una vez más? Muy bien, hermano. ... por fe yo vi... (¿No vendrá Ud. al frente y se arrodillará con el resto de ellos? Venga, dele a Dios una oportunidad esta noche para...) Amor redentivo ha sido mi tema, Y será hasta que yo muera. Y será hasta que... muera, Y será... yo muera. Amor redentivo ha sido mi tema, Y será hasta que....
93Yo les voy a pedir ahorita a los ministros que están aquí, que creen en nacer de nuevo, si por favor vienen hermanos, y vienen aquí al frente y se paran conmigo en el altar para orar por estas personas, para que ellas reciban el Espíritu Santo. Por favor ministros aquí del Evangelio, nacidos de nuevo, si Uds. vienen y se paran con nosotros aquí en el altar unos cuantos momentos para orar. Yo les pediré a los Cristianos si por favor se sientan por unos cuantos minutos ahora, si Uds. están seguros que han obedecido. Muchos de Uds. ya han nacido de nuevo y han recibido el Espíritu Santo. Yo estoy tan agradecido por eso. Pero estos queridos hijos aquí en el altar están buscando a Dios. Si hay un obrero personal de otra iglesia o alguno aquí, que quiera venir a hincarse con nosotros, venga al frente. Cualquier obrero personal que quiera obrar en el altar ahorita con estos queridos y amados hijos que han venido al Señor Jesús....
94Hermano Smith, yo quiero que Ud. venga y se pare aquí a mi lado por un momento, por favor. ¿Cuántos allá en la audiencia ahora, están interesados en que estas personas reciban el Bautismo del Espíritu Santo, levantarían su mano? Ahora, yo voy a orar primero. Y yo quiero que Uds. hijos recuerden esto, Uds. que están en el altar, arrodillados aquí, consagrándose Uds. mismos profundamente al Dios Todopoderoso.... Comprenden Uds. que en el Cielo en estos momentos los Angeles de Dios se están regocijando y mirando hacia abajo. Los demonios están tratando de derrotar la causa si ellos pueden, pero Dios prevalecerá. El tiene que prevalecer. El Gran Espíritu Santo, quien los está arrullando para que vengan a este altar esta noche, está parado aquí como más que un Conquistador; El ya rasgó el velo en dos. Reunidos alrededor de Uds., parados detrás de Uds., al lado de Uds., están hombres y mujeres llenos con el Espíritu, listos para poner manos sobre Uds., mientras oramos juntos. Estén determinados. No sean derrotados; Uds. no pueden ser derrotados; Uds. son hijos de Dios. Dios prometió el Espíritu Santo a todo creyente. El se los quiere dar a Uds. esta noche, más que Uds. lo quieren recibir.
95Ahora, no le digan a El cómo lo quieren Uds. recibir; díganle que Uds. lo quieren. No importa cómo venga, Uds. lo quieren. Uds. quieren algo que ancle su corazón y alma, al grado que todas las dudas y temores se desvanezcan, y las campanas de júbilo del Cielo suenen por toda su alma. Dios se encargará del resto de ello; Uds. sólo pídanle a El que les dé el Bautismo del Espíritu Santo. Ahora, mientras ofrezco una oración, quiero que Uds. ministros, por favor, se acerquen y pongan manos sobre ellos. Querido Padre Celestial, mientras esta iglesia se inclina en oración, sabemos que los Angeles de Dios están acampados alrededor. Pues hay muchos aquí que te temen y confían en Ti. Y estos hijos queridos postrados sobre este altar, con corazones consagrados, vienen para recibir el Bautismo del Espíritu Santo, que El caiga esta noche en gran poder. Que el Espíritu Santo recorra este altar como un viento soplando, sature toda alma, y que ellos se levanten de aquí en victoria, para resucitar con Jesús en la resurrección, saliendo gritando las bendiciones de Dios. Concédelo, Padre. Bendícelos mientras ellos esperan en Ti. Que Tu Espíritu Santo se mueva y los bendiga. Concédelo, Señor, en el Nombre de Tu Hijo, el Señor Jesús.
96(Ahora, hermano, venga aquí y continúe orando mientras nosotros oramos). Ahora, Señor, te pido que esta damita aquí con su mano levantada, que la llenes con el Bautismo del Espíritu Santo. Los santos por todo el edificio están orando. Cada uno de Uds. ahora que está... Estén orando ardientemente. Dios les ha dado a Uds. la victoria. Sólo crean con todo su corazón que Dios va a derramar el Espíritu Santo sobre Uds. ahora, y va a llenar toda alma aquí con el Bautismo. El lo prometió. Es de Uds. Es su posesión. Uds. tienen la chequera en su mano, el Nombre de Jesús está firmado en todo cheque. Es de Uds. Créanlo, y Dios está bajo obligación de enviárselos a Uds. En el Nombre de Jesús, siga ahora; esté orando, y yo pondré manos sobre ellos.