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~ EL PECADO IMPERDONABLE ~
1Sencillamente me siento maravilloso. Y así que yo–yo iba a empezar el avivamiento inmediatamente. Y algunos buenos y queridos amigos míos, que yo no les podía decir no a ellos, el Hermano Arganbright y varios de ellos de California, los Hombres Cristianos de Negocio, me pidieron que los encontrara en Idaho. Y tengo que ir a California en la mañana, y el martes a Idaho. Y ellos van al río Serpiente, y demás, y querían que fuera con ellos. Así que yo no tenía reuniones programadas, así que yo... Uds. saben, si alguien hace algo bueno para uno, uno los ama. Correcto. Ellos han sido buenos conmigo. Así que fui y le pregunté al Señor, y me pareció que El me dijo que estaba bien que fuera, así que, entonces voy a ir.
2Luego regresaré, Dios mediante, y empezaré el avivamiento, y disfrutaremos unos buenos momentos chapados a la antigua. Ahora, nosotros queremos que–que Uds. estén pensando en ello, y orando al respecto, que Dios sencillamente abra las ventanas del Cielo y derrame el Espíritu de avivamiento sobre nosotros.
3Como nosotros dijimos esta mañana, Uds. saben, las aguas y el... Por ejemplo, yo pudiera decir del río. Ahora, cuando el... Y algunas veces ese río está tan escabroso, y salta y bota, pero no tiene más agua que la que tiene cuando está tan quieto como puede estar. Pero él está en un avivamiento que se está llevando a cabo, ¿ven Uds.?, y el viento soplando en él lo está haciendo saltar y regocijarse. Y la cosa buena tocante a eso, es que saca todas las varas y basura, como dije, a la orilla.
4Eso es lo que hace el avivamiento: sólo nos hace saltar de esa manera hasta que nos pone... Estamos saltando aquí, y saltando allí, y saltando allá, y vamos a orar por este, y allá con el vecino, ¿ven Uds.? Cuando menos pensamos, el Señor nos revela: “¿Saben qué?, Uds. no deberían haber hablado tocante a ese vecino, de todas maneras”. “Bueno, yo le pediré que vaya a la iglesia”.
5Esos saltos, como que nos sacan un poquito la escoria, Uds. saben. Así que, eso es lo que queremos hacer en estos próximos días.
6Ahora, no les quiero tomar mucho de su tiempo, porque sé que mañana es– es lunes, y es día de trabajo. Y durante el tiempo del avivamiento, si es la voluntad de Dios, queremos como una buena hora y media, o dos horas, cada noche; tener el servicio de alabanza, y luego entrar directamente en la enseñanza de la Palabra.
7Y yo pienso que las alabanzas son maravillosas, pero Uds. pueden arruinar una reunión con las alabanzas, ¿ven?, con muchas de ellas. ¿Ven? Podemos cantar, pero para lo que es la Casa de Dios, es para la corrección, para la Palabra, para entendimiento, para instrucción, para que sepamos cómo comportarnos. Y miren, yo pienso que Uds. tienen sus alabanzas muy bien ahora, exactamente como lo estaban en esta noche. Eso está muy bien.
8Ahora, durante este tiempo, tendremos algunas especiales, por supuesto. No las podemos poner todas en una sola noche, sino noche tras noche, tendremos especiales.
9Y queremos que Uds. inviten a los amigos que vengan, y... porque quizás tendremos que anunciarlo inmediatamente cuando regresemos. Y estén en expectativa por ello. Y pondremos un pequeño anuncio en el periódico, y–y todos Uds. vengan. Miren, no será un servicio de sanidad; será un avivamiento.
10Ahora, un avivamiento no significa traer nuevos conversos. Un avivamiento significa revivir a aquellos que ya son conversos. ¿Ven? Avivamiento significa: “revivir”, ¿ven?, “reavivar”, “dar vida otra vez”. Y la iglesia, algunas veces, nos ponemos un poco perezosos. Y así que estamos esperando uno de aquellos tiempos antiguos, como los que solíamos tener, hace mucho tiempo.
11Gertie me llamó hace un rato, y dijo que ella y la Hermana Angie vendrían y me cantarían esa alabanza: Tiempo de reunión de campamento, de hace cuarenta años. Así que, estamos en expectativa... Y–y díganles a los hermanos y a las hermanas de otras iglesias que todos ellos están invitados.
12Ahora, esta noche vamos a estudiar un tema muy profundo que anuncié esta mañana. Y yo ciertamente aprecio la hospitalidad y bondad de nuestro Hermano Neville. Siempre está dispuesto a sentarse y permitirnos tomar su lugar y todo. Eso es un verdadero hermano. Ofrece su púlpito sin ninguna reserva. Así que nosotros... yo aprecio muchísimo al Hermano Neville. Y él siempre ha cooperado; todo lo que yo le he pedido que haga, él ha estado listo para hacerlo, sin más que preguntar, así que yo aprecio a un hermano así.
13Esta mañana... Hemos estado estudiando por los últimos cuatro meses o algo así, en el noveno... o mejor dicho, el capítulo 10 del Libro de Hebreos. Empezamos en el versículo 8 y llegamos como hasta el 25, creo yo, esta mañana. Entonces para esta noche, yo anuncié enseñar, si es la voluntad del Señor, sobre El–El pecado imperdonable. ¿Cuál es el pecado imperdonable?
14Ahora, para tener una base, queremos regresar a la lectura de la Escritura, y repasar sólo una declaración o dos, de esta mañana, y luego entrar en este tema del versículo 25, o mejor dicho, el versículo 26, en el Libro de Hebreos, el capítulo 10. Empecemos a repasar como del versículo 19, y darnos cuenta de algunas cuantas cosas.
15Pablo, hablando aquí, está tratando de separar la ley de la gracia. El tema principal o fundamental, está separando la ley de la gracia. Y aquí él expone el acercamiento a Cristo por medio de la ley, y el acercamiento a Dios por medio de Cristo. Y él los está separando, mostrando en dónde cada parte juega su papel, y todo, en los Evangelios; todos ellos juegan el mismo papel, únicamente que fue bajo diferentes dispensaciones.
16Luego vimos cuando el adorador venía y ofrecía su ofrenda sobre el sacrificio sangriento. Esta mañana abrimos en Job, mentalmente hablando, encontramos a Job viviendo bajo los días de la ofrenda y el holocausto. Y él pensaba que quizás debido a que sus hijos pudieran haber pecado de alguna manera, que ellos no entendían que habían pecado, Job ofrecía un holocausto para sus hijos, para estar seguro. Me gusta eso. ¿A Uds. no? ¡El interés en sus hijos! Ofreciendo un holocausto, ofreciendo una oración bajo el sacrificio de la muerte de una oveja, para que sus hijos no se perdieran; si ellos habían pecado, que Dios los perdonara de sus pecados.
17Luego terminamos con Job y nos dimos cuenta que en el fin, cómo todo valió la pena. Dios... después que Job había pasado por su tiempo de corrección y pruebas, en el fin valió la pena. Job nunca perdió a ninguno de sus hijos. A él se le restauró todas sus ovejas, todo su ganado, todos sus bueyes, todos sus camellos, doblemente. Y luego Dios restauró o le dio a sus hijos. Todos ellos estaban muertos, en la tierra, pero ellos lo estaban esperando en la Gloria, que él llegara. Ninguno de ellos se perdió. ¿Ven? Dios le dio a Job sus hijas y sus hijos. ¡Lo que es vivir y caminar en la Luz en la que Ud. tiene para caminar, viviendo de acuerdo con todas las reglas y dispensaciones, cuando El gobierna!
18Nos dimos cuenta en la Biblia que Zacarías, el padre de Juan el Bautista, quien era el primo segundo de Jesús, que él era un hombre justo. ¿Se fijaron Uds. en la Escritura? “Un hombre justo, viviendo bajo la ley”, y en su casa se ofrecían oraciones continuamente. Y su esposa Elisabet era estéril. Y fue el Espíritu Santo el que vino a él en la forma... mejor dicho, fue Gabriel, el arcángel. Fue cuando él estaba ofreciendo su ofrenda de menear el incienso, de quemar el incienso, mientras se ofrecían oraciones en el templo, que el arcángel Gabriel vino a él, porque él estaba caminando en toda la Luz que él tenía para caminar.
19Eso es todo lo que Dios puede requerir de nosotros: toda la Luz en la que tenemos para caminar.
20Allí está en donde el Evangelio, la–la parte mental del Evangelio, ha fallado en la tierra de los paganos: porque nosotros únicamente les hemos llevado una teoría, o alguna teología, mejor dicho, que algún hombre ha hecho. Y en eso, nosotros se lo hemos presentado a ellos, y eso no es más efectivo que la propia adoración que ellos tenían.
21En otras palabras, si ellos fueron enseñados que el sol es una gran fuerza y que controla la tierra (sí la controla en cierto sentido)... Pero luego, ellos creen que ese sol tiene un poder, que a través del sol viene la vegetación, a través del sol viene vida, a través del sol viene... Bueno, eso es exactamente verdad, pero el sol es únicamente una creación del Creador.
22Nosotros tuvimos uno en la plataforma allá. Ahora, Uds. probablemente han recibido cartas de ello, muchos de Uds. que conocen los misioneros y cosas allá. Subió uno... Ellos se sientan y miran el sol hasta que ellos se quedan totalmente ciegos. Y ellos creen que si el sol los ciega, entonces ellos no pueden ver el pecado y las cosas del mundo; ellos están ciegos al mundo, y luego, haciendo eso, bueno, “ellos serán salvos”. Ahora, eso es todo el conocimiento que ellos tienen de Dios. Ellos han sido enseñados eso, que ellos crean que eso es lo que ellos deben hacer, un sacrificio, que el sol los ciegue, y “ellos serán salvos”.
23Otros caminan sobre el fuego; se acuestan sobre púas; levantan sus manos y dicen que nunca bajarán sus manos hasta que ellos encuentren paz. Y sus uñas crecen y les atraviesan sus manos hasta el otro lado, de esa manera por años, y años, y años; las uñas les crecen. Siempre tienen sus manos apretadas y levantadas, caminando de esa manera. ¿Sinceros? ¡Perfectamente sinceros!, pero ellos no tienen el Evangelio.
24Ahora, y eso... es nuestro deber de asegurarnos que esos seres mortales, como somos nosotros... Y después de todo, ellos son hermanos nuestros respecto a la carne, porque Dios por medio de una sola sangre hizo a todo hombre. Todo hombre, todo ser humano, provino de un solo árbol, Adán, en el principio. Ahora, entonces por eso, es nuestro deber como hermanos Cristianos, llevarles el verdadero y viviente Evangelio. Entonces allí, cuando uno es de esta clase, y otro adora animalitos e insectos, y demás... Entonces, ¿ven?, ellos adoran a la criatura en lugar del–del Creador. Entonces cuando ellos una vez oyen el Evangelio del Señor Jesús... Ellos lo han oído muchas veces, a través de la vida misionera, dándoles folletos, y demás. Ellos dicen....
25Yo dije: “¿Cuántos de Uds. caballeros saben tocante al Señor Jesús?” Cada uno de ellos. “¿Cuántos de Uds. creen que El era el Hijo de Dios?” Ninguno de ellos, ¿ven? “Bueno, ¿qué piensan Uds. que El era?” “Oh, El era un maestro, igual que los nuestros eran”, y demás. ¿Ven?
26Es debido al hecho que no hay nada que por medio de alguno de sus dioses, produzca algunos resultados físicos. Pero por medio del Evangelio del Señor Jesucristo se cumplirá toda Palabra que El dijo. Y eso es correcto. Eso hace la diferencia.
27Cuando este pobre hombre parado allí, ciego, no había visto por años y años... Yo dije: “¿Qué puede hacer la religión de Uds. por este hombre?” ¡Nada, por supuesto! Yo dije: “Pero Jesucristo le puede dar de nuevo su vista, ahorita”, y El lo hizo. Así que, eso–eso es la realidad del Evangelio.
28Miren, Pablo aquí, hablando en Hebreos, le estaba tratando de decir a la gente que el acercamiento a Dios era por medio del Sacrificio sangriento del Señor Jesucristo. De esa manera es como Uds. lo abordan a El, es por medio de Jesús, porque El es el Cordero que quita el pecado del mundo. Y Dios lo reconoció. Y ahora él dijo....
29En el Antiguo Testamento, cuando ellos llevaban el cordero, y ellos ofrecían su ofrenda, su sacrificio, sostenían al cordero de su cabeza mientras que estaba temblando y muriendo, la sangre esparciéndose por todo el corderito, a medida que su vena yugular era cortada, entonces ellos comprendían que ese cordero estaba muriendo en lugar de ellos. Luego ellos salían con la misma crueldad en el corazón que tenían cuando ellos entraron; el mismo deseo de cometer adulterio, el mismo deseo de mentir, el mismo deseo de robar, y de asesinar, y cuánto más.
30Pero un hombre que una vez pone su mano... ¡Oh, hermanos! Un hombre que pone su mano sobre la cabeza de Jesucristo, y confiesa sus pecados, sintiendo los dolores y la agonía del Calvario, lo que el pecado... lo que El tuvo que pagar para redimir un hombre del pecado, y que el Espíritu Santo, que sale de la Sangre de Jesucristo, viene y limpia a ese hombre, él sale como una nueva criatura, y es de una vez para siempre. El sale una persona diferente; ¡él sale con todo el problema del pecado concluido para siempre! “Porque por un Sacrificio”, dice la Escritura aquí, “El ha hecho perfectos para siempre a los santificados”. Y El dijo: “El Espíritu Santo testifica lo mismo”. ¿Ven?
31Por ese solo Sacrificio, para siempre, El hizo Su ofrenda, dando Su propia Vida, se sentó a la diestra de la Majestad en lo alto, y tenemos un Sumo Sacerdote sentado en la Majestad de Dios, en la Presencia del gran Creador, intercediendo sobre nuestra confesión.
32Entonces dice aquí, en el versículo 19: Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo,...
33¡Piénselo! ¡Sin temor! Esa es la plaga más grande que hay en la iglesia Cristiana hoy día, es “temor”. Y la razón que están temerosos, es porque no son enseñados bien, y establecidos bien en el Evangelio.
34No hay razón en lo absoluto para que este lugarcito aquí no pudiera ser una colmena del Poder de Dios, zumbando, con la Gloria de Dios volando por dondequiera. Este hoyito aquí en la pared, es casi conocido por todo el mundo, este lugarcito en el que Uds. están sentados esta noche; es por causa... no es por causa de William Branham, sino por causa de Jesucristo, el Hijo de Dios, y el Evangelio por el cual ellos han contendido. No, señor, yo no tuve nada que ver con ello, nada en lo absoluto. Fue El quien lo hizo, e hizo el lugar reconocido por todo el mundo, cuando no era nada sino una estructura de mil quinientos dólares, o algo así, arreglada aquí, sin piso en ella. Pero es Dios Todopoderoso quien hace esas cosas. Miren: “El tiene....” ... teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo....
35No por el camino viejo; “por el camino nuevo y vivo”. Aquel fue el camino muerto, una orden de ley; pero ahora entramos por gracia, por medio del Espíritu Santo. ¡Oh, yo espero que Uds. lo vean! No es algo que Uds. pudieran hacer. La ley fueron obras: “No tocar, no palpar, no gustar, no comer carne, guardar los sábados, y las lunas nuevas”, todas las formas de adoración, lo que el hombre hizo. Pero en este “camino nuevo y vivo”, no es algo que nosotros pudiéramos hacer; es lo que El hace por nosotros, por gracia. Nosotros sólo lo aceptamos. Cristo quita el pecado. Lo creemos. Oímos el Evangelio, lo creemos, lo aceptamos. Y luego si verdaderamente lo aceptamos, de lo profundo de nuestro corazón, Dios nos da el Espíritu Santo como un Testigo.
36Luego el Espíritu Santo le testifica a Ud. que sus pecados se terminaron, y que Ud. está muerto al mundo. Ud. anda en novedad de Vida para caminar una vida nueva, para vivir una vida nueva, para vivir en el poder y en la Presencia de Dios; para ya no ser llevado por todo, sino para caminar conforme al Espíritu como hijos e hijas de Dios. Romanos 8:1, dice: “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu”.
37Ahora, para varios de Uds. aquí, visitantes de otras iglesias, yo no quiero que piensen Uds. que yo soy un “criticón” de otras iglesias, y que estoy tratando de mimar a esta iglesia. Lo que estoy tratando de hacer es sacar la carnalidad de esta iglesia. Y esa es la cosa principal. Yo tengo bastante que hacer, tratando de hacer eso: mantener nuestras propias puertas aquí barridas. Pero al hacer eso, tenemos que usar otros ejemplos. Y Uds. saben, hermanos, de su iglesia, que todos nosotros necesitamos una barrida. Uds. entienden eso.
38Así que, la cosa de ello, es ver que Dios no reconoce ninguna organización o ningunos grupos de gente. Si Ud. es Metodista, El no lo reconoce a Ud. porque Ud. es Metodista. Si Ud. es Pentecostal, El no lo reconoce a Ud. porque Ud. es Pentecostal. El únicamente reconoce a un individuo (¡amén!), que ha nacido, regenerado por el Espíritu Santo, y hecho una nueva criatura en Cristo Jesús.
39El no reconoce organizaciones. El no reconoce grandes reuniones. Dios nunca viene a grandes reuniones, porque es una gran reunión. El viene porque los corazones están unánimes y están esperando que El venga. Miren a Jesús, yendo a la iglesia más humilde: “Dos o tres congregados en Mi Nombre”.
40Ahora, yo dije esta mañana, y lo diré otra vez en estos momentos, que nuestra–nuestra pequeña iglesia aquí, por lo que a nosotros respecta, tratamos de pararnos firmes en la Palabra de Dios sin adulteración. Debe venir de Aquí.
41Las iglesias, cuando ellos organizan sus iglesias, las cosas que ellos hacen, bloquean las bendiciones de Dios por medio de su teología, y Dios no puede abrirse paso para bendecir a Su pueblo. Ellos hacen que su iglesia esté tan formal, tan “tiesa” y tan “almidonada” al grado que el Espíritu Santo no puede entrar en la iglesia. Y luego cuando el diablo vio que él había hecho eso, y que algunos se iban a abrir paso de cualquier manera, entonces él les permitió abrir otros canales que no eran el Evangelio, y los metió en fanatismo. Correcto. ¿Ven? Ellos llegan a ser un montón de fanáticos o un montón de “almidonados”. Pero en el medio del camino, está el Evangelio del Señor Jesucristo.
42Como hablé esta mañana, y dándole a esto ahora una base para esta gran pregunta que me estoy preparando para hacer en unos cuantos momentos, es esto, que el hombre recibe el espíritu uno del otro. Tengan cuidado que Uds. no reciban el espíritu de algún hombre en lugar del Espíritu del Señor. Vayan a una iglesia, observen de la manera que el pastor actúa, y Uds. verán la manera que la gente actúa. ¿Ven? Si el pastor es muy “almidonado” y “tieso”, la gente será de la misma manera. Si Uds. van en donde es desenfrenado y hay fanatismo, la gente será de la misma manera.
43Así que, hermanos, deberíamos estar agradecidos aquí en el tabernáculo, esta noche, por un pastor que es íntegro, sensato, y que predica el Evangelio simplemente, completamente, libremente, y en Su poder. Sí, señor.
44Si hay algo que yo quiero representar bien en este mundo, si no represento la humanidad bien, yo quiero representar a Jesucristo en Su Vida.
45Yo quiero ser un Cristiano Bíblico. Lo que la Biblia dice, eso es lo que yo quiero creer. No importa quién esté en desacuerdo, o quién no lo esté, no pierdo la amistad con ellos, pero yo quiero creer la Biblia. Esta es la Palabra de Dios. Yo creo que Ella verdaderamente es el plan de salvación. La Palabra de Dios es la única Roca que perdurará y durará por todas las edades, la Palabra de Dios. Jesús dijo: “Cielos y tierra pasarán, pero Mi Palabra nunca pasará”. Así que yo creo que Esta es la Verdad. [El Hermano Branham toca el púlpito cuatro veces–Ed.]. Dios ha....
46Yo lo digo humildemente delante de mi iglesita de esta manera. Yo no lo pudiera decir en las grandes reuniones porque ellos lo criticarían, y demás. Pero como un vidente a quien Dios le muestra visiones... Eso no me hace más que ese borracho que se convirtió hace diez minutos, en alguna parte. Correcto. El es un Cristiano, lo mismo como yo lo soy; va al mismo Cielo, disfruta las mismas bendiciones y cosas que yo disfrutaría, o alguien más.
47No hay grandes personas, ni personas importantes en el Reino de Dios. Todos nosotros somos uno. Correcto. Todos somos personas iguales, hermanos y hermanas. Si somos amarillos, negros, blancos, lo que seamos, nosotros somos uno en Cristo Jesús. No hay D.D., doble “Eles” [L.L.], y hombres pequeñitos, diáconos y conserjes, o lo que ellos sean. Todos ellos son iguales en Cristo Jesús, una sola Persona. No estamos uno por encima del otro. Por eso es que somos hermanos y hermanas en el Señor Jesucristo.
48Y entonces cuando nos reunimos sentados en lugares Celestiales, unánimes, unánimes y en un corazón, entonces el Espíritu Santo puede venir y bendecirnos, y darnos la preciosa Palabra de Dios. Entonces, en esto, muchas veces a través de visiones, veo cosas.
49La primera cosa cuando alguien me dice, o capto en una cinta, que yo he visto una visión y profeticé algo, antes que yo diga algo tocante a la visión o algo, primero examino esa visión con la Palabra de Dios. Y si no es de acuerdo a la Palabra de Dios, yo diría–yo diría... Hasta ahorita, le doy gracias a Dios, siempre ha sido de acuerdo a la Palabra. Pero si alguna vez fuera contraria a la Palabra de Dios, yo diría: “No la escuchen, porque es falsa”. Esta es la Verdad, aquí, la Palabra de Dios. [El Hermano Branham toca tres veces–Ed.].
50Entonces, cuando venimos con integridad, cabales, a Dios, cuando venimos sin malicia, sin prejuicio, con un corazón abierto, dispuestos a aprender, Dios puede enseñar, cuando estamos dispuestos a aprender. Pero primero debemos poner a un lado la tradición, poner a un lado las ideas que se nos han enseñado. Ahora, yo sé que su mamá les enseñó cosas que eran muy buenas, y demás, pero algunas veces las madres creían cosas incorrectas.
51Yo tengo una madre que está sentada aquí, que yo... Respecto al mismísimo tema que yo voy a entrar en unos cuantos minutos, ella me dijo hace años, que ella pensaba que “el pecado imperdonable era que una–una mujer... un caso de aborto”. En otras palabras, quitarle la vida a un niño, antes de nacer. Dijo: “¿Cómo pudiera ella ser perdonada?” Mi mamá, con lo mejor que sabía, con todo lo que ella sabía, decía que eso era verdad. ¿Ven? Pero no es verdad de acuerdo a la Palabra de Dios, así que eso hace una diferencia.
52Así que alguien dijo: “Yo nací Católico; mi madre fue Católica; ella me crió Católico. Yo me quedaré Católico”.
53Bueno, yo fui criado Bautista, pero no me quedé Bautista. Cuando yo vi que la Palabra de Dios decía contrario a lo que era la doctrina Bautista, yo creí la Palabra de Dios y “que toda palabra de hombre sea mentira”. Eso es... Yo no pierdo la amistad con el hombre. Yo digo: “Hermano, Esto es lo que yo creo. Yo todavía soy su hermano, pero yo creo que Esta es la Palabra de Dios”. [El Hermano Branham toca tres veces–Ed.].
54Ahora, y cuando Uds. se establecen, fundamentalmente correctos, entonces tienen libertad para entrar.
55Ahora, yo conozco gente, y todos Uds. tienen que admitir, que tenemos gente en los grupos de la santidad, tenemos gente en los grupos Pentecostales, tenemos gente en los–los grupos Nazarenos, y en los Santos Peregrinos, y en los Metodistas, y los Bautistas, y en todos, que sólo pretenden ser Cristianos, y que no son Cristianos. En lo profundo del corazón de ellos saben que no son Cristianos. Pero yo no creo que haya algún hombre o mujer en cualquiera de los grupos, que pudiera alguna vez encararse con Jesucristo y verdaderamente arrepentirse de sus pecados con un corazón completamente rendido y verdadero, diciendo: “Señor, yo verdaderamente creo”, que Dios no les dé el Bautismo del Espíritu Santo ahí en ese momento. [El Hermano Branham toca en el púlpito dos veces–Ed.].
56Ahora, Ud. es un creyente, pero Dios no reconoce su fe hasta que El se la pruebe a Ud. ¡Amén! ¡Oh, hermano!, déjeme decirle algo: cuando su fe... pudiera ser reconocida en sus propios pensamientos; pero cuando está en los pensamientos de Dios, entonces Dios sella esa fe por el Bautismo del Espíritu Santo. “Abraham creyó a Dios y le fue contado por justicia, y Dios le dio el sello de la circuncisión como una señal que El lo había aceptado”. ¡Aleluya! Y el Sello del Dios Viviente, hoy día (escudriñe las Escrituras), es el Bautismo del Espíritu Santo sobre el corazón humano. ¡Amén! Efesios 4:30, dice: “No contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados hasta el día de la redención”. El Sello de Dios, el reconocimiento de Dios de que Ud. es un creyente, lo sella a Ud. dentro del Cuerpo por el Bautismo del Espíritu Santo.
57Entonces si Ud. no ha sido engañado para creer alguna teoría, algún sentir, alguna cosa u otra... lo cual está bien; yo no tengo nada en contra de ello. De cualquier manera que Dios se lo dé a Ud., ese es el negocio de Dios, y de Ud., ¿ve Ud.? Pero cuando un hombre ha nacido del Espíritu de Dios, Ud. lo verá subir al Trono de Gracia confiadamente y humildemente, y sabe que él tiene derecho de comer del Arbol de Vida. Porque algo le ha sucedido a ese individuo, que es una experiencia de él, y que no encontró en ninguna otra parte del mundo. Y todo hombre o mujer que ha nacido del Espíritu de Dios tiene una experiencia dentro de él mismo, que sabe exactamente cuándo sucedió, cómo sucedió, y qué clase de efecto tuvo en ellos. Todo hombre y mujer que han nacido del Espíritu de Dios, algo les sucedió, sencillamente algo cambió. Es... ¿Qué es? Es una conversión.
58Como dijimos esta mañana, Ud. tiene una vieja sábana allí, tan sucia como puede estar, llena de tinta y todo lo demás; nada lo puede quitar. Ud. la mete en un bote lleno de Cloro, o en una tina, y la saca de ahí, y está tan blanca como puede estar. Eso es lo que la Sangre de Jesucristo le hace al creyente que confiesa su pecado. La alabanza dice: Hay una fuente llena con Sangre Que emana de las venas de Emanuel; En donde los pecadores al sumergirse bajo el raudal, Pierden todas sus manchas de culpa.
59Entonces, cuando Dios sacude la sábana y ve que se secó por los vientos santos de Dios viniendo como un viento soplando recio del Cielo, El toma el Espíritu Santo y sella eso hasta el Día de la Redención, de esa manera.
60Luego el diablo mira sobre ese Sello, pero él no puede llegar a El. El lo puede importunar, y le puede zumbar, y le puede argüir, pero no puede llegar a él. Correcto. El no lo puede agarrar, porque hay un Sello de Dios que se lo prohíbe, ¡aleluya!, le prohíbe que lo toque. Esa es la propiedad privada de Dios. ¡Aleluya! ¡Sí, señor!
61Eso es lo que hace a un hombre caminar con libertad. Ellos no tienen temor de descarriarse. No, señor. Ellos no tienen miedo de lo que diga el diablo.
62Hay una cosa al respecto, que Ud. puede acudir a sus razones, y Ud. mismo se puede aislar en la razón. No lo trate de razonar. Ud. dice: “Mire, déjeme ver. Quizás yo haría esto”. No lo razone. ¡Créalo! Dios no viene por medio de razonamiento. Es todo, todo irrazonable; ningún hombre puede comprender a Dios. Ud. nunca lo comprendió, y nunca lo comprenderá. Ud. no conoce a Dios por razonamiento.
63Ud. conoce a Dios por fe sencilla, como de niño, para aceptar Su Palabra. Ud. dice que es la Verdad, y la cree. Así es cómo Ud. conoce a Dios: es por fe; no por razonamiento. Su poder para razonar está dentro de Ud., pero la fe viene de Dios. La fe es algo que nace en Ud., es algo que Dios le da a Ud. “Y es la certeza de lo que se espera, y la convicción de lo que no se razona”. ¡Aleluya!
64De allí es de donde proviene, a través de allí, a través del poder sin adulteración del Señor Jesucristo, que hace una nueva persona a una criatura [el Hermano Branham toca en el púlpito cinco veces–Ed.], lo bautiza de nuevo en el Espíritu Santo, lo lava, lo cuelga, y lo sella en el Reino de Dios; luego él se para, sabiendo en dónde él está parado. Todos los diablos en el infierno no lo pudieran alejar de eso. Ud. lo pudiera balacear con una ametralladora.
65Ya lo han intentado. Hace unas cuantas semanas, yo entré a las catacumbas en donde había huesos y cráneos, tanto así de ellos que han quedado, en donde santos y mártires murieron. Yo estuve en la arena en donde ellos se los dieron a comer a los leones, y todo lo demás. Y sin pestañar, ellos fueron a la muerte, sabiendo esto, que ellos lo “conocían en el Poder de Su resurrección”, que algún día, levantándose de esa tierra, saldrán, los santos del Dios Viviente, lavados por la Sangre. ¡Oh, hermano!, un hombre que alguna vez ha hecho contacto con Dios, ya no puede ser el mismo. ¡Correcto!
66Yo recuerdo cuando esa legión, ese hombre, salió allí para encontrar a Jesucristo, en su mente enferma. Y los diablos lo habían poseído al grado que eran una legión. Pero una vez estando en la Presencia de Cristo, él se fue a casa para contarle a su gente cuán buenas cosas Dios le había hecho a él.
67Ellos dicen que la religión lo vuelve loco. ¡No lo vuelve! Ud. no está en su mente cabal hasta que encuentra a Jesucristo, porque El es el único Autor de Vida, quien le puede dar a Ud. su mente cabal. ... entonces teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, (¡amén!) por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne....
68¿Qué hace la carne? La carne únicamente vela la sangre. La sangre es la vida. Esa es la única manera de mantener la vida en mi cuerpo, es que la piel y la carne y los tejidos y los tendones y demás, mantengan la sangre en sus lugares, para que ellos le puedan dar vida a este tabernáculo en el que estoy habitando. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.].
69Eso es lo que veló a Dios de la humanidad, fue la Sangre y los tendones y la piel de Jesucristo, el Hijo de Dios. El nacimiento sin adulteración de El, quien Dios el Padre cubrió con sombra a la virgen María y creó en ella la célula de Sangre de Su propio Ser, la creación. Y allí en eso, Su piel lo escondió del hombre.
70Pero un día el pecado del hombre abrió Su corazón con una lanza, y Su Sangre se vertió en el suelo. Fue dada gratuitamente por los pecados del mundo. Y es revelado hoy día. Y así como esa Sangre salió, también salió el Espíritu. Y por medio del lavacro del agua por la Sangre, por medio del Espíritu, nacemos dentro del Reino de Dios, nuevas criaturas en Cristo Jesús.
71Y Dios tomó ese cuerpo muerto, inmóvil que yacía en el sepulcro, y lo resucitó para nuestra justificación; está sentado a la diestra de Su Majestad esta noche, intercediendo. ¿Qué clase de gente deberíamos ser? ¿Cobarde? ¿Gente que se retracta, que tiene temor de decirle al patrón que es salva, o nacida de nuevo, temerosa de testificar al borrachín? “Nosotros tenemos libertad”, ¡aleluya!, “para entrar al Lugar Santísimo por la Sangre de Jesucristo”.
72¡Oh!, Uds. le llamarán... Ellos le llamarán “santo rodador”. Ellos le llamarán de todo. ¿Qué importa eso? Ellos le llamaron a El “Beelzebú”. ¿Ven? Pero, ¿qué importa lo que ellos le llamen a Ud.? Lo importante es lo que Dios lo llama. El mundo dice: “¡Santo rodador! ¡Ignorante! ¡Fanatismo!” La iglesia dijo: “Se ha ido en la dirección incorrecta. El–él perdió su mente”.
73Pero Dios dice: “¡Este es Mi hijo!” Yo prefiero tener eso que todos los elogios del hombre. Yo no quiero que el hombre me palmee la espalda. Yo quiero que Cristo me tome de la mano. ¡Amén! ¿Es ese su testimonio?
74Me recuerda del pequeño David en una ocasión, cuando el arca había estado allá entre los filisteos, y demás, el avivamiento estaba fuera de Israel. Y David un día estaba parado, y él miró hacia la montaña y vio que venía el arca. El llegó a ser un “santo rodador”. Empezó a danzar y a correr alrededor tan veloz como podía. Y su esposa hizo burla de él. “Bueno”, él dijo: “No te gustó eso, ¿eh? ¡Observa esto!” Y fue allá y fue danzando alrededor y alrededor del arca, tan veloz como podía.
75Vino una desgracia sobre su esposa. Ella fue hecha estéril. Y ella nunca dio a luz hijos, para criarlos. Y su nombre murió en Israel.
76Pero esto es lo que sucedió. Dios miró de los Cielos hacia abajo, y dijo: “¡David, tú eres un varón conforme a Mi propio corazón!” Sí, señor.
77Yo prefiero tener eso que toda la popularidad de las mujeres, de los hombres, o de quien sea en esta tierra. Yo prefiero tener favor con Dios; Dios dice: “Yo tengo un siervo en quien puedo poner Mi mano, y él me creerá y confiará en Mí”. [El Hermano Branham toca en el púlpito dos veces–Ed.]. Correcto.
78Ud. no lo puede hacer con una profesión a medias. Ud. no lo puede hacer con una mente que ha puesto un punto final. Ud. lo tiene que hacer con una fe pura, sin adulteración, por medio de la Sangre de Jesucristo. Ud. ha entrado Allí y sabe que ha tocado a Dios con la mano, y Ud. es Su siervo. Ud. no tiene miedo de nada entonces. “Hemos entrado por el camino nuevo y vivo, por medio de esa Sangre, por medio de Su velo que lo veló”. Sólo un poquito más adelante. Teniendo.... ... y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, (el cual es Cristo; escuchen aquí) acerquémonos con corazón sincero... y con una conciencia... y fe,... y nuestras conciencias purificadas con–con... de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.
79Pasamos por eso esta mañana. Ahora, el agua... Purificados allí significa: “sacudidos”. Nuestra conciencia, con el problema del pecado, la maldad y la oscuridad sacudidas de ella. “Y lavados los cuerpos con agua pura”, a través del bautismo en agua en el Nombre de Jesucristo.
80Caminar libremente y confiadamente a Dios, sabiendo esto, que: “La maldad que yo una vez amé ha pasado, sabiendo que la vida que una vez viví, ahora ha cesado. No porque yo lo hice, sino porque Algo entró en mí y El mismo lo hizo. Por gracia El me salvó. Yo le creo a El. El me dio el Espíritu Santo. Las cosas que yo una vez odié, ahora las amo. El sacrificio tan duro que solía ser para mí ir a la iglesia, ahora me gusta ir. Oír a la gente cantar y gritar y testificar, a mí no me gustaba; ahora me gusta. Algo me ha cambiado. Entonces, yo tengo ‘un camino nuevo y vivo’. Algo se ha anclado aquí. Yo lo supe cuando bajé para entrar en el agua, y ellos me bautizaron en el Nombre del Señor Jesucristo”.
81El dijo: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el Nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo”.
82Han argüido conmigo, disputado conmigo, me han difamado, se han mofado de mí; ¡no me importa! “¡Dios así lo dijo, y yo lo creo! Y eso es exactamente correcto”. Me quedé allí, sin cambiar, seguí adelante. Dijeron: “Tú eres un Sólo Jesús. Tú eres Unitario. Tú eres esto”.
83A mí no me importa lo que ellos digan. Yo creo que la Palabra de Dios es la Verdad. Y yo no sé cuán popular sea Ud., y no importa cuán popular Ud. llegue a ser aquí, es cuán popular Ud. sea Allá.
84A uno de los grandes hombres se le pidió recientemente que predicara eso. El dijo: “Eso es la Verdad, pero si yo dijera eso, mi congregación se iría”.
85Yo dije: “Yo prefiero predicar la Verdad a las cuatro paredes”, “Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras”, “que comprometer el Evangelio”. ¡Sí, señor!
86Porque algún día este Libro me juzgará. Correcto. Las Palabras de Dios, Allí, serán mi Juez en el Día del Juicio. Yo debo predicar la Verdad sin importar cómo hiera, o qué hiera.
87Escuchen aquí ahora. Ahora continuaremos. Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza,... fiel es el que prometió. Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras;
88Estimular allí significa: “Animar”. “Animarnos unos a los otros al amor y a las buenas obras”. Si Ud. ve a un hermano en la iglesia que tiene algo contra el otro hermano, no diga algo para que esa cosa se irrite, sino diga algo que los unirá. “Estimularnos al amor y a las buenas obras”, es lo que debemos hacer. ¿Qué es eso? Ese es un hombre que ha nacido de nuevo.
89Si Ud., mi hermano esta noche, no se siente de esa manera cuando Ud. ve a sus hermanos riñendo, y diciéndose palabras ofensivas uno al otro, si Ud. no siente reconciliarlos, es el momento para que Ud. vaya al altar. Correcto. Hay algo que sucedió en su vida. Hay algo en que Ud. ha sido engañado. Ud. no tiene la experiencia que Dios quiere que tenga.
90Pues Jesús, cuando le injuriaron, El no respondió injuriosamente. Y cuando se habló mal de El, El no respondió hablando mal. Y cuando El... Cuando ellos le hicieron maldad, El en cambio les hizo bien. Cuando ellos lo persiguieron y lo clavaron en la cruz, El miró hacia abajo y dijo: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que están haciendo”.
91Si esa clase de Espíritu no está en Ud., el Espíritu Santo todavía no ha entrado en Ud., porque ese fue el mismo Espíritu que estuvo en Cristo Jesús. La Biblia dijo: “Que esté en vosotros”. Cristo está en Su Iglesia. 92 Miren, Uds. en el Tabernáculo Branham, Uds. que están aquí, nosotros no tenemos ninguna organización, no tenemos ningunas–ningunas tarjetas para que Uds. firmen, y demás. La única cosa que nosotros tenemos aquí es compañerismo. Y Uds. quienes están teniendo compañerismo esta noche con nosotros en Jesucristo, y teniendo compañerismo cada noche y todo el tiempo, nosotros siempre estamos contentos que estén Uds. aquí. Queremos que Uds. estén aquí. Uds. no tienen que unirse a nosotros. Nosotros... la única cosa que Uds. tienen que hacer, es venir a adorar con nosotros. Y esperamos que cada uno de Uds. mantengan el verdadero misterio de Dios en su corazón sin fluctuar, que vengan a la adoración y vengan al altar, y demás, y ámense uno al otro, y estén en armonía uno con el otro.
93Y si Ud. ve a un hermano saliéndose del camino, vaya a él, y reconcíliese con él si puede. Correcto. Eso es lo que tenemos que hacer. Y amigos, si Uds. alguna vez... ¿Qué están haciendo, si no hacen eso? Uds. mismos únicamente se están haciendo una criatura miserable, y no un Cristiano, eso es correcto, y todo lo que Uds. están haciendo es en vano.
94¿No dijo Jesús: “En vano me honran enseñando por doctrina mandamientos de hombre”?
95Dicen: “Bueno, yo me uní a la iglesia. Yo puse mi nombre en el libro. Yo hice estas cosas”. Eso no tiene nada que ver con ello.
96“El que no naciere de nuevo de agua y del Espíritu, no puede entrar en el Reino”.
97Fíjense, llegando ahora al último versículo, justo antes de terminar, o mejor dicho, antes de entrar en mi tema principal. Entonces... No los retendré mucho. ... no dejando de congregarnos, (ir a la iglesia)... cuanto veis que aquel día se acerca... tanto más....
98La gente dejando de ir a la iglesia. Las iglesias han empezado ahora a estar vacías. La guerra terminó. Todos están bien alimentados, y tienen un cambio de ropa, tienen un trabajo muy bueno, bien establecidos.
99Ellos no tienen tiempo para atenderlo cuando uno va a la tienda. El otro día llamé para que arreglaran la calefacción. Dijo: “¿La instalamos nosotros?” Dije: “No, alguien más la instaló, pero cerraron el negocio”.
100“Entonces”, dijo, “busque a la gente que cerró el negocio”. Sí. Muy indiferentes. Recientemente, hace dos años, ellos hubieran solicitado toditito negocio que pudieran. Pero ellos tienen el dinero suficiente. A ellos no les importa; lo rechazan.
101Pero déjenme decirles algo a Uds., esa cosa les hará hoyos gangrenosos en Uds. Pero él dijo: No codicies vanidades De este mundo tan atroz Busca bienes celestiales Que jamás perecerán.
102Yo he pasado por depresión. Yo he pasado por prosperidad. Yo lo he visto todo. Pero yo no soltaría la mano de Jesucristo, por todo el dinero y la riqueza que Uds. pudieran apilar en la faz de esta tierra, y todo lo demás. El es mi Amigo cuando estoy sin dinero. El es mi Amigo cuando tengo suficiente. Yo lo amo cuando tengo hambre. Yo lo amo cuando estoy lleno. Yo lo amo cuando estoy afligido. Yo lo amo cuando estoy contento. Yo lo amo porque lo amo, porque El a mí me amó primero. ¡Amén! ¡Aleluya!
103Cuando estuve enfermo, yacía allí, muriéndome, El era mi Amigo. Cuando me siento bien, como en esta noche, feliz, El todavía es mi Amigo. Cuando yo yazca allá muriéndome, en alguna parte, y mis venas empiecen a enfriarse en mis brazos de esa manera, El será mi Amigo entonces. Y cuando estos hilos frágiles sobre los que estoy caminando, se rompan, y yo me sumerja en la Eternidad, El será mi Amigo entonces. Cuando pasen las edades, después de diez mil años, que Uds. hayan cantado sus alabanzas de jubileo, El todavía será mi Amigo entonces. [El Hermano Branham toca el púlpito cuatro veces–Ed.]. ¡Sí, señor! Cuando ya no haya más luna, ni más sol, ni más tierra, El todavía será mi Amigo en ese entonces, mientras las edades siguen adelante. [El Hermano Branham toca en el púlpito dos veces–Ed.]. ¡Oh, cuánto deberíamos amarlo a El!
104¿Qué es el trabajo que Uds. tienen? ¿Qué es todo lo que Uds. tienen? ¿Qué es su popularidad? ¿Qué es su...? ¿Quiénes son Uds. de todas maneras? ¡Correcto! ¿Quiénes son Uds. para darle la espalda a Dios? ¿Quiénes son Uds. para rehusar, para desobedecer una sola Palabra que El diría? ¿Quiénes son Uds. para voltear su cabeza a la Palabra de Dios, porque algún predicador o alguien más les dijo a Uds. que Ella era para algún otro día? ¿Quiénes son Uds. para creer al hombre en lugar de Dios? Uds. crean a Dios en lugar del hombre. Esa es la manera de ser amigos con Dios.
105Ahora fíjense. Viendo todo esto junto, entonces Pablo da este gran clímax, esta gran respuesta ahora. ¡Ahí viene! ¡Fíjense!: Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados,... Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados,...
106Expresemos esto en una manera más sencilla, sólo por un momento, aquí en la clausura. Yo se lo voy a dejar a Uds. Y aquí mismo es en donde yo baso mi avivamiento que viene, aquí mismo en esta Escritura. [El Hermano Branham toca el púlpito diez veces–Ed.]. ... si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, (miren) sino una–una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios. El que viola la ley de Moisés, por el–por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente. ¿Cuánto mayor castigo... merecerá el que pisoteare... la sangre de Jesucristo... tuviere por inmunda la... del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?
107¡Cuánto más castigo será! Cuando bajo el cordero muriendo, ese hombre que despreciaba o rechazaba bajo la ley de Moisés, él tenía que morir sin misericordia, porque el cordero había muerto en lugar de él. ¡Cuánto más es rechazado el hombre que desprecia la Sangre de Jesucristo!
108Ahora, la primera cosa que queremos saber: ¿qué es el pecado imperdonable? Algunos de ellos dicen: “Es suicidio”. Algunos de ellos dicen: “Es–es una madre que se deshace de su hijo”, un caso de aborto. Otros han dicho esto. Otros han–han dicho: “Porque Ud. una vez tuvo el Espíritu Santo, y se descarrió del Espíritu Santo, ese es el pecado imperdonable”. No es. No, señor.
109Mirémoslo inteligentemente. Mirémoslo en la Palabra de Dios. Ahora, en el Libro de–de Mateo, el capítulo 12, Jesús había echado fuera a un espíritu mudo y ciego, mejor dicho, un espíritu sordo y mudo, creo que era, de un hombre. Y cuando El lo echó fuera, el sordo y mudo habló. La gente volteó, lo miró a El; ellos dijeron: “Bueno, El echa fuera demonios por medio de Beelzebú, el príncipe de los demonios”.
110Y Jesús volteó y les preguntó a ellos, que, ¿cómo pudieran creer, con sus corazones llenos de iniquidad y de la manera que son? ¿Por qué? ¿Por qué los condenó El? ¿Por qué? Debido a esto, que la misma Palabra de Dios los condenó. Pues, Jesús....
111¿Qué no dijo Pedro en el Día de Pentecostés, en Hechos 2, como en el versículo 24, el 23 o el 24? El dijo: “Varones israelitas: Jesús Nazareno, Varón aprobado de Dios entre vosotros; Dios lo aprobó a El con señales y prodigios y maravillas, que El hizo a la vista de Uds., de lo cual Uds. también son testigos”.
112Aquí, la primera cosa de la que tenemos que pensar ahora, cuando nosotros... Y Jesús les dijo a esos fariseos, allí en el capítulo 12. El dijo: A cualquiera que... habla... contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero.
113¿Qué es “hablar mal contra”, “hablar contra el Espíritu Santo”, “hablar contra”?
114Ahora, Uds. pudieran cometer un error al decir: “La operación del Espíritu Santo... Alguien gritando, pudiera ser el Espíritu Santo”. Eso pudiera ser, y no pudiera ser. Uds. dicen: “Hablando en lenguas; él hablando en lenguas, es el Espíritu Santo hablando por medio de él”. Eso pudiera ser, y no pudiera ser. Eso es exactamente correcto. Porque yo he vivido el tiempo suficiente para saber que no todos los que hablan en lenguas tienen el Espíritu Santo en ellos.
115Yo he visto demonios hablar en lenguas. Yo he visto a brujos hablar en lenguas. Yo los he visto beber sangre de un cráneo humano y hablar en lenguas. Yo he visto lápices estar en la mesa, y escribir en lenguas desconocidas, y los brujos lo leen. Eso no significa que ellos son Cristianos.
116Yo los he visto gritar y saltar y alabar al Señor, y salir y robar y mentir y engañar y todo lo demás. Yo sé que eso no proviene de Dios.
117Pero déjeme decirle, hermano, donde está el Perfecto y Divino amor de Dios descansando en el corazón, sellado, el mismo ayer, hoy, moviéndose adelante, Uds. pueden notar eso. Jesús dijo: “En esto conocerán todos que sois Mis discípulos, si tuvieres amor los unos con los otros”.
118“Cesarán las lenguas; y la ciencia se acabará. Donde hay fe, fallará”, y todas estas cosas aquí. “Mas cuando venga lo perfecto, lo cual es amor, nunca pasará”. ¡Correcto! ¡El amor de Cristo!
119Yo no puedo juzgar por alguna cosa que Ud. hace. El único Juez que hay es Dios Todopoderoso. Pero Jesús dijo: “Por sus frutos los conoceréis”.
120Miren, nosotros sabemos una cosa. Ahora, miren esto. Aquí está la coronación completa de todo versículo en la Biblia. La abordaremos en unos cuantos minutos y les mostraremos a Uds., que fue hablado en todo lugar, del pecado imperdonable, imperdonable. Entonces Pablo viene aquí para coronarlo, dijo: “Si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la Verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados”. Entonces eso tiene que ser el pecado imperdonable: “Pecar voluntariamente”. ¿Es correcto eso? “El que peca voluntariamente”.
121Miren, ¿qué es pecado? La siguiente cosa que Uds. se tienen que dar cuenta, es qué es pecado. Pecado es: “Desobediencia”. Pecado es: “Rechazar”. Ahora, miren esto. El primer pecado....
122Yo tengo un lugar aquí que yo les quiero mostrar a Uds., el lugar en donde Scofield primero lo escribió, lo que él escribió aquí en el margen de pie. Creo que se encuentra en Romanos, el capítulo 3. El dice aquí, al interpretarlo a través de Webster, por supuesto, en la nota del margen de pie, él dijo: “Pecado es rechazar la voluntad revelada de Dios”.
123El pecado en su forma inicial, es rechazar la Palabra revelada de Dios, lo que Dios... mejor dicho, la voluntad de Dios. Cuando Dios ha revelado algo como Su voluntad, y rechazar Eso, es blasfemar, o es rechazar a Dios.
124¿Cuál fue el primer pecado? Mirémoslo. Uds. regresen allá a Génesis 3. Lo pueden leer cuando lleguen a casa, si Uds. quieren. Génesis 3, cuando Dios colocó el huerto de Edén, y puso a Adán y a Eva allí, El les dijo cosas que ellos (eso era Su Palabra), que ellos podían hacer, y cosas que ellos no podían hacer. Ahora, miren cuando satanás vino a Eva, él dijo: “¿Conque Dios os ha dicho: ‘No comáis de...’?, pero no moriréis”. ¿Lo ven? Entonces Eva voluntariamente (¿lo captan?), Eva voluntariamente hizo algo que ella sabía que Dios había dicho que no hiciera. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Ahora, ¡miren esto! Cuando Eva voluntariamente... Fue el primer pecado que se cometió. ¿Es eso correcto? [“Amén”]. Eva, voluntariamente, sabiendo la voluntad de Dios, la rechazó hacer. ¿Es correcto eso? [“Amén”]. Ese fue el primer pecado.
125Entonces, ¿qué es pecado? En San Juan el capítulo 3, el versículo 18, Jesucristo, mismo dijo esto, que “el que no creyere, ya ha sido condenado”. ¿Es eso correcto? Entonces, el pecado de hecho es incredulidad.
126Satanás, en su seducción le dijo a Eva que “Dios dijo eso, pero El no lo quiso decir así”. ¿Ven cómo él encubrió la Palabra? “Bueno, mira”, él dijo: “Dios lo dijo, pero El no lo quiso decir así”. En otras palabras: “Tú serás... Nuestros ojos serán abiertos. Tú sabrás, tú tendrás mucho más conocimiento”.
127Y ahora esa misma mentira podrida es dicha hoy día por satanás, a predicadores y a miembros de iglesia [el Hermano Branham toca en el púlpito dos veces–Ed.], dicen: “La Palabra de Dios dice esto y eso, pero Ella no quiere decir Eso”. La Palabra de Dios quiere decir exactamente lo que Ella dice. [El Hermano Branham toca en el púlpito cuatro veces–Ed.]. Correcto.
128Yo estaba hablando aquí no hace mucho tiempo, a mi propia iglesia, y a mi propia gente, cuando algunos pusieron... eran de fuera de la ciudad. En los servicios de sanidad, yo nunca he presentado ninguna clase de–de doctrinas, porque es un grupo mixto. Pero en mi propia iglesia yo predico lo que creo que es la Verdad. Y todo lo que yo predico es la Verdad, pero no entro en detalles en Ella. Cuando alguien me vio bautizando aquí en el Nombre del Señor Jesucristo, ellos dijeron: “¡Hermano Branham: todo el tiempo yo pensé que Ud. era un–un trinitario!”
129Yo dije: “Ud. va a tener mucho de que pensar”. Yo dije: “La Biblia dice... Y en ningún lugar alguien alguna vez fue bautizado de otra manera sino en el Nombre de Jesucristo”. “Bueno”, dijo: “pero Ud. sabe....” Yo dije: “El...” Yo dije: “Eso está puesto justo delante de Ud.”
130Un hermano Adventista del Séptimo Día, cuyo hermano está sentado aquí presente, fue a mi casa en una ocasión para retarme sobre la misma cosa. Mi hermano le dijo a él, dijo: “Bueno, mira hermano, tú estás escuchando algo que no está correcto”. Y él dijo: “¿Quién es Bill Branham para decirme....?” “Bueno”, dijo: “Ven y escucha la Palabra de Dios”.
131Así que el muchacho vino, y sacamos la Biblia. Yo dije: “Bueno, mire hermano: ¿va Ud. a poner a un lado su libro de texto, y vamos a sacar la Biblia?” “Sí, la Biblia”.
132Yo dije: “Entonces, si la Palabra de Dios dice que Ud. está errado, ¿me dejará bautizarlo en el Nombre de ‘Jesucristo’? Y si Ud. me prueba que ‘Padre, Hijo, y el Espíritu Santo’ es la manera en la Biblia que se debe bautizar, yo le dejaré que me bautice”. El estuvo de acuerdo con eso.
133Y su mismísimo primer texto fue el único lugar al que él llegó, y fue condenado allí mismo, y luego rehusó dejarme que lo bautizara. Ahora, ¿qué significa eso? El... “Si pecáremos, o si descreemos, voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la Verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados”. Ahí está su pecado imperdonable.
134Si Ud. sabe lo que es la Verdad del Evangelio y le es presentada a Ud., y Dios se lo ha revelado a Ud. y sabe que es la Verdad, pero sólo para satisfacer alguna congregación o algún predicador insignificante, o para ser popular Ud. se quiere aferrar a las cosas que se quiere aferrar en lugar de tomar la Palabra de Dios, Pablo dijo: “El que peca, o descree, voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la Verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados”. Ahí está su pecado imperdonable: es saber lo que es la Verdad y rehusar caminar en Ella. ¡Amén! Ahora, ¿creen Uds. que eso es correcto? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Eso es lo que la Biblia dice: “¡El que pecare!” Pecado es: “Incredulidad”.
135Bueno, Ud. dice: “¿Es pecado fumar, es pecado beber?” No, no. Esos son los atributos de la incredulidad. Ud. lo hace porque no cree.
136Si un hombre dice que él cree, él debe ser un Cristiano y caminar en el camino que él dice que está. ¿Ve?, ¡el atributo! La manzana no es el árbol; es el atributo del árbol. Y la causa que Ud. miente, roba, engaña, y fuma, y–y hace todo, y Ud. mismo se llama Cristiano, es porque no ha nacido de nuevo. Correcto. Eso muestra que esa es la clase de vida que Ud. lleva en sí. Jesús dijo: “Por sus frutos los conoceréis”. ¿Ven?
137Y si Ud. hace esas cosas, la Biblia dice: “Si amáis al mundo, o las cosas del mundo, el amor de Dios ni siquiera está en Ud.”, Ud. es sólo religioso y nunca recibió salvación. La religión es una cobertura, pero la salvación es libertad. ¡Aleluya! [El Hermano Branham toca el púlpito seis veces–Ed.]. La salvación lo descubre, correcto, y muestra lo que es Ud. Eso es la verdad. Ahora, la razón que hacemos las cosas incorrectas, es porque no creemos.
138Pero si Ud. cree con todo su corazón que Jesucristo es el Hijo de Dios, Dios está obligado, si su testimonio es verdadero, de darle a Ud. el Bautismo del Espíritu Santo, para sellarlo dentro del Reino, hasta el Día de su Redención. Correcto.
139Y si Ud. dice: “Bueno, ¡yo tengo el Espíritu Santo! ¡Gloria a Dios!, yo sé que lo tengo, yo caí bajo el Espíritu”. ¡Oh, eso no es una señal que Ud. tiene el Espíritu Santo, en lo absoluto! Amigos: yo he visto toda clase de cosas caer bajo los espíritus. Correcto. Eso no quiere decir que Ud. tiene el Espíritu Santo.
140Pero cuando Ud. tiene el amor de Jesucristo en su corazón, cuando Dios lo hace a Ud. un Cristiano, cuando El lo sella dentro de Su Reino, Ud. pudiera caer bajo el Espíritu también, Ud. pudiera hacer esto, eso, o lo otro, lo que sea, pero también será conforme a su vida y su testimonio.
141Su vida testifica tan alto, al grado que no importa lo que Ud. diga, la gente no lo cree si Ud. no lo vive. Ellos no le van a creer a Ud. Y Ud. mismo no lo cree, y el público no lo cree, así que Ud. mismo sólo se hace miserable. ¿Por qué no viene Ud. con un corazón verdadero y dice: “Dios, yo confieso mis errores, y yo creo en Jesucristo con todo mi corazón; ahora, Dios, dame Tú el Espíritu Santo”? El lo hará. Correcto. El lo hará. Entonces, el fruto de eso, porque Ud. cree....
142Ahora Ud. dice: “Bueno, yo dejé de fumar, yo dejé de beber. Yo–yo dejé de hacer esto, y eso, y lo otro”. Hermano: cualquier pecador puede hacer eso. Seguro que él puede. Eso no hace....
143En–en el tiempo de guerra Uds. pueden ver a un hombre, y decir: “El viste un uniforme americano”. Miren, Hermano Roberson, Hermano Funk, y muchos de Uds. soldados aquí, Uds. no pudieran confiar a un hombre porque él viste un uniforme americano. Ese pudiera ser un espía. El pudiera ser un alemán. El pudiera ser un enemigo. Porque él está vistiendo un uniforme americano, eso no quiere decir que él es un americano. ¡No, señor!
144¡Aleluya! Ud. pudiera pertenecer a toda iglesia en el país, y darle vuelta a una página cada Año Nuevo, y eso no lo hace a Ud. un Cristiano. Hermano: cuando Ud. tiene una credencial con huellas digitales, entonces Ud. es un americano. [El Hermano Branham toca en el púlpito cinco veces–Ed.]. Ud. tiene una credencial para probar que Ud. es un americano.
145Y cuando Ud. tiene el Bautismo del Espíritu Santo con el poder de Dios obrando en su vida, y lo hace a Ud. vivir humildemente y pacíficamente en este mundo presente, día tras día, semana tras semana, año tras año, ellos saben en dónde Ud. está parado. Correcto. David dijo: “Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas. Todo lo que hace, prosperará; él no se secará en una sequía, porque está plantado junto a corrientes de aguas”. Sí, señor. “Su fruto no cae. Sus hojas no caen. El dará su fruto en su tiempo. El... Ahora, no así los malos; son como el tamo que se seca y lo arrebata el viento”, correcto, de un avivamiento al otro, y tienen que ser avivados y avivados. Pero un hombre una vez que se ha anclado en Cristo sabe en dónde él está parado. Correcto.
146Ahora, “si pecáremos...” P-e-c-a-d-o, pecado. Ahora, ¿qué es pecado? Pecado es: “Incredulidad”. ¿Cuántos saben eso? Tomen su diccionario Webster, adondequiera que Uds. quieran ir. Aquí en la Biblia, el primer pecado fue incredulidad. ¿Es correcto eso? “El que no cree ya está condenado”. Por toda la Escritura, todo, es “incredulidad, incredulidad”.
147Si yo dijera: “Afuera es–es de noche, está oscuro”, ¿cuánto de ella está oscuro, qué parte de eso es noche? Todo es noche. ¿Es correcto eso? Es noche porque está oscuro. ¿Es correcto eso?
148¿Cuánto es luz en este cuarto? ¿Es esta parte luz? Bueno, todo el cuarto es luz. Es luz porque es luz.
149Y si Ud. es un creyente, Ud. es un Cristiano. Y si Ud. no es un creyente, Ud. no es un Cristiano. Eso es todo.
150Porque Uds. no son salvos por alguna obra buena. Uds. no son salvos por gritar. Uds. no son salvos por danzar en el Espíritu. Uds. no son salvos por hablar en lenguas. Uds. no son salvos por guardar sábados. Uds. no son salvos por comer carne. Uds. no son salvos por unirse a la iglesia. Uds. no son salvos por el bautismo en agua. “Uds. son salvos por medio de la fe. Por gracia Uds. son salvos”. Correcto.
151Y si Ud. verdaderamente es salvo, estas otras cosas automáticamente siguen. Ud. habla en lenguas. Ud. puede gritar. Ud. puede alabar a Dios. “El espíritu de los profetas está sujeto al profeta”. Cuando el pastor ve algo mal, él dice: “Mire, hermana, o hermano, eso es incorrecto”, Ud. es sumiso. Correcto. Ud. es sumiso. “El espíritu de los profetas está sujeto al profeta”. Sencillamente se somete y dice: “¡Dios, perdóname! No me quise salir de orden. Estoy listo para...” ¡Oh!, ¡oh, si la Iglesia siguiera adelante!; entonces Uds. van a ver a una Iglesia moviéndose para la gloria de Dios. “El espíritu de los profetas está sujeto al profeta”. Todo está en orden, la Iglesia está en orden.
152Pero si Ud. se pone soberbio, y dice: “¡Yo no lo creo! ¡Yo le digo a Ud. que no lo creo!” Eso muestra allí mismo que algo está mal en Ud. Eso está mal. Hay algo mal. Ud. no puede soportar corrección. Uds. saben lo que quiero decir.
153La Escritura dice: “Que os fijéis en los que causan divisiones”, también. Correcto. Uds. no pueden soportar la corrección. Uds. no se pueden mantener en orden. Uds. no se pueden mantener en las cosas de Dios, entonces Uds. se van. Pablo dijo: “Salieron de nosotros, porque no eran de nosotros”. Correcto. Y él dice: “Todas estas enseñanzas, y la...” Y él dijo: “Cuando vine a vosotros, había esto, y había eso, y había lo otro”. Dijo: “Bueno, yo oigo que aun hay pleitos, y un hombre viviendo con su propia madre, y el otro embriagándose en la mesa del Señor”. Dijo: “Yo oigo todas estas cosas que no deberían ser”. Y cuando ellos salieron, él dijo: “Bueno, ellos se fueron porque no eran de nosotros”. Correcto. El dijo: “Uds. comen de las mesas de los demonios, y luego comen de la mesa del Señor, luego Uds. mismos tratan de llamarse Cristianos”.
154El los cortó. El los hizo pedazos. El los amaba, pero les dijo la Verdad. Y cuando esa generación se levante, y Pablo se pare delante de ellos, Pablo podrá decir: “Yo soy libre de la sangre de todo hombre. Yo nunca rehuí decirles a Uds. toda la Verdad de Dios”. [El Hermano Branham toca el púlpito dos veces–Ed.].
155Yo no tendré que responder por el día de Pablo. Pero cuando esta generación se presente, yo me tendré que parar como un testigo. Entonces, si yo sé que algo es la Verdad, y rehúso decirla, y me comprometo debido a la popularidad, yo seré echado fuera como un hipócrita. [El Hermano Branham toca en el púlpito cuatro veces–Ed.]. Yo pudiera ser echado fuera como un–un impostor, yo pudiera ser echado fuera como un “fanático”, y ser llamado todo en el mundo aquí, pero en aquel Día, Dios dirá: “Tú has guardado Mi Palabra, Yo te guardaré en el Día de tribulación”. Correcto. Esa es la cosa que se debe hacer.
156Si la Biblia no enseñara el Bautismo del Espíritu Santo, y que cesó muy allá en el pasado, yo enseñaría la misma cosa. La Biblia enseña que “Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos”.
157Si Ella dijera que los milagros cesaron con los apóstoles, yo la creería. Pero Dios dijo: “Estas señales les seguirán hasta el fin del mundo”. Yo la creo.
158Si ellos dicen que la gente únicamente podía hablar en lenguas allá en la edad apostólica, y la Biblia dijera que esa fue la única edad en la que ellos las hablaron, yo la creería. Pero El dijo: “Estas señales (y hablar en lenguas estaba incluido), les seguirán hasta el fin del mundo”.
159Si el bautismo en agua en el Nombre de Jesús debía cesar con los apóstoles, y entró lo que estableció la iglesia Católica de “el Padre, Hijo, y Espíritu Santo”, si debía cesar allá en el pasado y empezar con esto, yo haría la misma cosa. Pero se enseñó que es lo mismo: “Este Evangelio debe ser predicado en todo el mundo para testimonio, y entonces el fin vendrá”. Si el rociar estaba en la Biblia, yo los estaría rociando. Eso es correcto. ¡Lo que sea!
160Si el lavamiento de pies no estuviera en la Biblia, yo no lo predicaría. Pero la Biblia dice: “Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis”. [El Hermano Branham toca el púlpito dos veces–Ed.]. Y yo he dicho la Verdad.
161Si la Cena del Señor fue espiritual, y no se debe tomar en lo natural, yo diría eso. Pero Jesús dijo: “Bienaventurado...” Dijo: “Haced esto, y tomad estas ordenanzas de El, Su Cuerpo, hasta que El regrese otra vez”. Yo me he quedado con eso.
162Si El dijo que la sanidad Divina cesó allá en el pasado, yo lo creería. Pero Jesús dijo: “Pondrán sus manos sobre los enfermos, y ellos sanarán, hasta el fin del mundo”. ¡Yo lo creo! Correcto. Yo creo que señales siguen a los creyentes.
163Yo me paro y veo mucho fanatismo levantarse e imitar, y hacer mofa y hacer burla de esa manera; no hacen burla, sino que ellos van y traen reproche, de hecho un reproche. Se paran en la iglesia y hablan en lenguas, y salen, y se ponen ceñudos y discuten, y se van así hasta el siguiente avivamiento, y regresan. ¡Eso no es Dios! [El Hermano Branham toca el púlpito tres veces– Ed.]. ¡Correcto! No, señor. Por sus frutos Uds. son conocidos.
164A mí no me importa... Entonces, uno les puede presentar la Verdad y decir: “Aquí está ASI DICE EL SEÑOR”.
165Y un hombre mira Eso, y él tiene miedo de ello, y él se va y dice: “Ah, yo no lo creo, de todas maneras”. Hermano, Ud. ha pecado contra el Espíritu Santo. Ud. ha hecho algo que no le será perdonado hasta que venga y enmiende la cosa.
166Si yo voy hasta el río Ohio, y allí está un puente, y ellos me dicen que allí está un puente para cruzar al otro lado, y yo digo: “Bueno, yo voy a tomar otro camino en mi automóvil” ... Allí está el puente. Fue puesto allí. Hay una cuota que pagar. Yo tengo que cruzar el puente. Si yo espero llegar a Kentucky desde Jeffersonville, yo tengo que cruzar el puente. ¿Es correcto eso? Oh, yo digo: “Yo no lo haré. Me voy a comprar una barca, y lo cruzaré en la barca, o contrataré a alguien”. Escuchen: hay una franquicia en ese puente. Cuando Ud. llegue allá a la otra orilla, las autoridades lo encontrarán allí mismo y lo arrestarán por hacer eso. Eso es exactamente correcto.
167Con razón Jesús dijo: “Un hombre entró sin el vestido de boda puesto. El dijo: ‘Amigo: ¿qué estás haciendo aquí? ¿Quién te trajo aquí?’ Y el hombre se quedó inmóvil”. ¿Por qué no lo traía puesto? En el ori-... en la parábola allí.
168El novio, en el Oriente hoy día, el novio hace los preparativos para la cena de la boda. Y cuando lo hace, de él depende proporcionar la túnica.
169Jesucristo hizo los preparativos para la Cena de la Boda al fin de la vida, y depende de El proporcionar la preparación de las túnicas.
170Y en la puerta, el portero, por así decirlo, o uno de sus amigos íntimos, se paraba allí. Y todo hombre que venía con una invitación, recibía la misma clase de túnica. El portero se la ponía. Si él estaba en harapos o si estaba vestido en paño fino, era lo mismo; él usaba la túnica, y él se miraba exactamente igual que el resto de ellos. Eso es exactamente correcto.
171Y, hermano, cuando vayamos a la Cena de la Boda, tenemos que tener puesta la misma túnica que San Pablo tenía puesta allá en el pasado. [El Hermano Branham toca en el púlpito varias veces–Ed.]. Tenemos que tener el mismo Bautismo del Espíritu Santo. Tenemos que tener el mismo Evangelio ardiendo en nuestro corazón, el mismo amor, o seremos rechazados. Dicen: “Bueno, hermano, yo era Pentecostal. Yo...” No, señor. Eso no lo cubrirá a Ud. ni una pizca. “Yo era un Metodista. Yo era un Presbiteriano. Yo pertenecía al Tabernáculo Branham”. Eso no tendrá nada que ver con ello. ¡Correcto!
172¡Ud. vea el Evangelio de la Verdad! ¿Cómo bautizó Pablo? ¿Cómo bautizó la Iglesia primitiva? En el Nombre de Jesucristo. ¿Qué hicieron ellos allá? Ellos enseñaron sanidad Divina. Ellos enseñaron el Poder de Dios. Ellos enseñaron el Retorno literal. Ellos enseñaron el participar literalmente de las ordenanzas del lavamiento de pies y el–y el pan de la comunión, y cosas así; partieron el pan, de casa en casa, con sencillez de corazón. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”. El Hermano Branham toca en el púlpito varias veces–Ed.]. Sí, señor.
173Ellos creyeron en reprender el pecado en donde había, y poner cosas a un lado. Ananías y Safira, no fue fácil, pero Pedro les dijo, dijo qué les sucedió a ellos.
174Cuando Simón el mago creyó, y entró y quería comprar el Espíritu Santo, o ser un gran hombre en la Iglesia, dijo: “Yo aportaré mucho en los fondos de la iglesia; sólo déjame entrar de todas maneras”.
175Pedro dijo: “¡Que tu dinero perezca contigo!” Y ellos no tuvieron nada que ver con su orden. Dios bendijo a esos hombres que tenían verdaderas convicciones del Espíritu Santo, que ellos vieron y dijeron la Verdad. Ahí está. “Simón: tú estás mal”. Simón supo que él estaba mal.
176Ahora, si Ud. rehúsa caminar en Eso, Ud. blasfema el Espíritu Santo. “Porque el que pecare voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la Verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados”.
177[Porción sin grabar en la cinta–Ed.]. “... no robarás. No mentirás”. Pasamos por eso esta mañana, mostrando que el pecado ni siquiera era conocido hasta que la ley lo magnificó.
178Igual que la ley no sería conocida aquí en la ciudad, no estuviera mal el pasarse una luz roja, a menos que hubiera una–hubiera una ley contra eso. Si no hubiera ley–si no hubiera ley, no estuviera mal manejar por las calles a noventa millas por hora [144 km. por hora–Trad.], a menos que haya una ley de velocidad.
179Y nosotros nunca hubiéramos conocido el pecado a menos que hubiera habido una ley. Entonces cuando la ley vino e hizo que el pecado se magnificara, o mejor dicho, que se manifestara, entonces la gracia de Jesús vino y quitó el deseo de pecar de su corazón. ¿Ven?, eso quitó el pecado.
180La Cosa más sublime en los Cielos, Dios mismo, llegó a ser la cosa más vil en la tierra, aun hasta representar a una serpiente. ¿Sabe Ud. eso? El era la serpiente de bronce en el desierto. ¿Es correcto eso? Del orden más elevado de toda la Eternidad, llegó a ser la criatura más vil en la tierra; y de la Cosa más Santa que había, llegó a ser la cosa más impía que había, pues El tomó sobre El mismo el pecado de todo hombre, todo mortal, y murió como un pecador, con los pecados de Uds. sobre El.
181El segundo hombre no podría haber venido, la segunda persona de la Deidad no podría haber venido, la tercera persona de la Deidad no podría haber venido, la cuarta persona... Los Angeles no podrían haber venido. Dios mismo descendió, el más Sublime, para ser hecho el más vil, para quitar el pecado.
182Entonces, hombres y mujeres, fíjense lo que El dijo, y créanle. Ahora, la Biblia dice: “Cuando pecáremos voluntariamente”.
183El hombre en la... cuando él iba y ponía sus manos sobre el cordero moribundo, él decía: “Yo he cometido adulterio, sumo sacerdote. Y yo ofrezco este cordero sin un defecto”, tipo de Cristo. Ponía su mano sobre su cabecita. Ellos lo degollaban, y temblaba y balaba y moría y se estremecía. Y él sabía que allí mismo estaban sus pecados. El debería morir de esa manera. El tenía que morir si este substituto inocente no moría por él.
184Entonces su nombre, el Sr. Fulano de tal, se ponía en el archivo. Era guardado ahí. Uno de los levitas lo guardaba, o mejor dicho, el escriba. Entonces el nombre era guardado ahí: “El ha cometido ese adulterio; el ha ofrecido ese cordero para eso”.
185Entonces él reconocía que la Palabra de Dios requería que “podía hacer eso una vez al año”, eso es todo. Bueno, él salía con el mismo deseo. El veía a la mujer otra vez y cometía adulterio otra vez, recogía leña en el sábado, cualquiera que fuera su pecado. El regresaba otra vez con otro cordero antes de la limpieza del santuario. Y cuando él regresaba otra vez: “¿Cómo se llama Ud.?” “Fulano de tal”. Buscaban por “Fulano de tal”. “¿Cuál es tu crimen?” “Cometer adulterio”.
186“Sí, lo encontramos, lo hallamos en el acto”. “Bueno, tú ya lo has hecho. Tú ya has tenido una expiación. ¡La Palabra de Dios requiere que seas apedreado!” Y ellos lo arrastraban del lugar para afuera, y lo apedreaban sin misericordia. A mí no me importa si era el alcalde de la ciudad, o quienquiera que fuera. Quienquiera que fuera, moría sin misericordia, correcto, porque había rechazado la Palabra de Dios. Dios requería un solo cordero y él lo rechazó.
187Y ahora Pablo dice: “Eso fue bajo la ley de Moisés. El que despreciaba la ley de Moisés moría sin misericordia, bajo dos o tres testigos que lo hallaban en el acto. ¿Cuánto más será cuando un hombre pone su cabeza en el Cordero de Dios, el Hijo de Dios?”
188¡Y Su corazón desgarrado! El fue molido. Y Sus lágrimas le corrían en Sus mejillas; las espinas de Su corona, y la sangre corriendo en Su rostro, mezclada con lágrimas saladas, cayendo en Su cuerpo lacerado. Y un hombre viene y dice: “Sí, yo estoy convencido que Ese es el Hijo de Dios”, y luego cambia y descree Su gracia y Su misericordia y Su Palabra.
189Pablo dijo: “El que hace eso voluntariamente, ya no queda más sacrificio por los pecados, sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios”. ¡Mi hermano, cuando la Verdad es presentada a Ud.!
190Yo estoy poniendo esto como un fundamento básico para el avivamiento que viene. Uds. traigan sus Biblias cada noche. Traigan su lápiz, traigan su libreta para anotar. Y cada vez que Uds. vean algo que no entiendan, “vengan, y estemos a cuenta”.
191Yo también quiero saber la Verdad. Yo estoy tan dispuesto a recibir la Verdad como Uds., y yo quiero saber lo que es correcto y lo que es incorrecto, porque yo no quiero desobedecer una sola cosa que El dijo que hiciera. ¿Ven? Yo quiero toditito de Ella en mi propio corazón; pero tiene que venir por la Palabra. “Porque si descreemos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la Verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados”.
192Permítanme decir esto para terminar, sólo en un momento. Miren. Ahora, cuando Jesús les dijo que ellos habían blasfemado el Espíritu Santo, lo cual era imperdonable, pecado imperdonable....
193Miren, Isaías el profeta, todos, Jeremías, todos los profetas, ellos dijeron: “Cuando venga el Mesías, Ese será El”. Dios... Jesucristo era la Palabra de Dios. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Rechazarlo a El, es rechazar la Palabra. ¿Es correcto eso? [“Amén”].
194“En el principio era la Palabra, la Palabra era con Dios, y la Palabra era Dios. Y la Palabra fue hecha carne y habitó entre nosotros”. Y Ahí estaba la Palabra escrita de Dios hecha manifiesta aquí como la Palabra de Dios en la tierra. Su... Toda palabra que El habló, era la Biblia. Todo párrafo que El pensó, era una Palabra escrita. El era la Palabra de Dios. Y cuando la Palabra escrita había declarado que El era la Palabra, y cuando El vino manifestándose aquí en la tierra, y esa gente miró la Palabra y la rechazó (¿ven lo que quiero decir?), porque ellos perderían su prestigio, porque ellos tendrían que renunciar a la iglesia de ellos.
195Todos decían: “Si tú crees esa clase de herejía, te echaremos fuera de la iglesia”. Bueno, ellos no le podían creer a El. Ellos le creían a El en el corazón de ellos, pero no le querían recibir. Ellos no podían afrontar una confesión pública de El, porque si ellos lo hacían, los echaban fuera de la iglesia de ellos. Así que, “ellos amaban los elogios del hombre más que los de Dios”. Ellos decían: “Bueno, nuestra iglesia no lo enseña de esa manera, así que nosotros....”
196Miren a esos mismos demonios que viven hoy en día. Seguro. Ellos viven hoy en día. “Bueno, mi madre fue Católica. Y mi madre fue Presbiteriana. Y déjeme decirle a Ud., ella... fue bueno para su madre”.
197Su madre caminó en la Luz que ella tenía, pero el día ha llegado cuando la Luz del Evangelio está brillando. La teología de igl-... las iglesias Cristianas se están muriendo. Ha fallado. Dios los está tomando a Uds. ahora para El mismo revelarse otra vez por medio de Su Iglesia, el Cuerpo resucitado del Señor Jesucristo. Resucitado del “eclesiastismo”; resucitado de iglesias formales y frías; resucitado del fanatismo. Dios está sacando un montón de huesos y les está poniendo piel, con el Poder del Espíritu Santo que traerá el Evangelio en estos últimos días con señales y prodigios hasta el fin del mundo. Ellos enseñarán la Biblia. Ellos se pararán por Ella. Ellos vivirán de acuerdo a Ella. Ellos no se comprometerán a diestra ni a siniestra. ¡Correcto! Ellos se pararán firmes ahí mismo en la Palabra, y seguirán adelante. Y Dios estará con ellos diariamente, confirmando la Palabra con señales y prodigios siguiéndolos. ¡Aleluya! Todos Uds. estrellas de la mañana, ¡levántense y brillen! ¡Aleluya!
198Fue a la torre de vigilia, y dijo: “Oh, guarda, ¿qué de la noche?” El dijo: “La noche viene, y la mañana viene también”. Observen: siempre la noche viene antes de la mañana. Correcto. Ellos guardaban el tiempo por las estrellas. Y justo en el tiempo antes que raye el día (la luz viniendo, presiona la oscuridad), llega en el momento cuando está más oscuro, cuando va a llegar la luz. Hay oscuridad justo antes que raye el día.
199Si Ud. es una persona familiarizada con las montañas, sí, a mí no me importa en qué dirección sopla el viento, cómo está soplando, cuán fuerte esté soplando. Deje que ese primer rayo de luz atraviese allá los cielos, y el viento descenderá por el canal, descenderá por el valle. A mí no importa qué clase de viento esté soplando, se detendrá al rayar el día, y descenderá por el canal. ¡Oh, aleluya!
200El Hermano Funk estaba acostado allí la otra noche, el Hermano Roberson, y yo, y ellos. Yo salí allá afuera, y me puse mis zapatos. Yo empecé a llorar, y regresé a la tienda otra vez. Recibí una revelación parado allí. Regresé a la tienda, y el Hermano Woods estaba acostado allí, durmiendo profundamente. Y yo estaba sentado allí, al lado del lugar, llorando inconteniblemente, temblando, porque yo vi algo. Yo dije: “Sí, Señor, la noche viene. Y también el Día viene”.
201Vamos pasando por un gran tiempo de opresión, cuando las teologías y todo lo que las iglesias, dicen: “Vengan, únanse a la nuestra. Vengan, únanse a la nuestra. Vengan, únanse a la nuestra”. Pero justo cuando empieza a rayar el día, ese Viento recio soplando viene descendiendo por el canal otra vez, y entra en la Iglesia así, justo al rayar el día. ¡Oh!, ha de ser el rayar del Día, ¡aleluya!, pues el mismo Poder del Espíritu Santo, está reclamando el mismo Evangelio que estaba en el principio. [El Hermano Branham toca el púlpito varias veces–Ed.]. Lo está reclamando otra vez hoy en día. ¡Aleluya! ¡Oh, hermanos! Estoy contento que estamos marchando hacia Sion, la Iglesia del Dios Viviente. ¡Aleluya! Yo lo creo.
202¿Piensan Uds. que soy ruidoso? Yo tengo Algo por lo cual ser ruidoso, déjeme decirle, mi hermano, cuando la Sangre de Jesucristo lo limpia de todo pecado. Yo ya he visto veintitrés años ahora del liderazgo del Espíritu Santo, de rendirme a El, y de no prestar ninguna atención a lo que alguien dice. Ha puesto Algo en mi corazón que se ha anclado allí, que yo mismo no puse. El Espíritu Santo lo puso allí adentro. Dios tiene Verdad para mí. Yo caminaré en la Luz como El está en la Luz. Yo tendré compañerismo con uno y el otro, mientras la Sangre de Jesucristo me limpia de toda injusticia.
203“Porque el que pecare voluntariamente, que rechaza voluntariamente, después de que él ve el conocimiento de la Verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados”.
204Escuchen ahora esto, hombres y mujeres, mis amigos, y mis amigos Cristianos. Si la única cosa que Uds. saben es simplemente ir a la iglesia, paren de hacer eso ahorita. Paren de pensar que Uds. están bien.
205Si Ud. tiene una mente imaginaria: “Bueno, creo que yo soy salvo”, y ve que siempre está buscando pleitos, o siempre se está quejando respecto a algo, hay algo mal en Ud.; si ve que no puede mantener fuera de su corazón la enemistad, si ve que hay algo así, “no os engañéis, Dios no puede ser burlado”. Correcto. “Lo que el hombre sembrare, eso segará”. Correcto. La cosa que Ud. debe hacer....
206Ud. dice: “Bueno, yo creo que tengo el Espíritu Santo”, y Ud. ve que no produce el fruto de humildad, y sumisión, y–y bondad, y mansedumbre, y perdón y demás, entonces es tiempo que Ud. mismo se sacuda.
207“Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la Verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados”, hasta que Ud. vaya y enmiende la cosa. Correcto. Si Ud. sabe que está haciendo mal, venga tan humildemente como pueda, escudríñelo.
208“Bueno”, Ud. dice: “Yo lo haré uno de estos días”. “Uno de estos días”, quizás sea muy tarde. Quizás Ud. no esté vivo “uno de estos días”. La cosa que se debe hacer es escudriñarlo ahorita. Correcto. Mírelo y vea si es correcto. Y si es la Verdad, camine en Ella, y Dios lo bendecirá.
209Permítanme decirles una cosa antes... sólo un momento ahora, antes que terminemos. Lo siento retenerlos así, pero sólo permítanme decirles algunas de las cosas que yo sé. Si hay algo a que yo contribuya la libertad de enfrentarme delante de cosas, delante de demonios y poderes, cuando yo sé que ciertas cosas vienen para desafiarme a veces... Hay una cosa sobre la que yo me puedo parar firme y me siento bien; dos cosas principalmente. Una cosa es que yo sé de lo profundo de mi corazón que he tratado de enseñar la Palabra, exactamente lo que Ella dice. Yo sé que Dios prometió que El honraría esa Palabra. A mí no me importa quién la predique, de dónde venga, si viene de un hipócrita, Dios honrará la Verdad. ¿Creen Uds. eso? A mí no me importa si es el hipócrita más grande en el mundo, Dios honrará la Verdad. Correcto. Yo sé que Esta es la Verdad, porque yo la he leído de esta Biblia. Yo sé que esa es la Verdad. Y entonces la segunda cosa, es que yo sé que el Angel, cuando El me encontró allí, El dijo: “No temas, Yo estaré contigo”. Correcto.
210Y, por lo tanto, sin saber cómo, salí sin visiones delante de cosas, sin saber qué hacer. Cuando yo recibo una visión yo sé qué hacer. Pero cuando El no me dice, y yo tengo que salir allí, y desafiar lo negativo, allí mismo yo pienso: “Señor, yo no he rehuido, sino que he anunciado todo el consejo de Dios. Todo lo que está en esta Biblia, que Tú dijiste que hiciera, yo he tratado de seguirlo. Por lo tanto, Señor, en mi corazón está Tu Palabra. Tú estás obligado a cuidar de Tu Palabra. Si hay alguna cosa que yo sé que debería hacer, y no la he hecho, Señor, está escondida de mí. Yo sé que he tratado de caminar Contigo, y yo sé que Tú la has honrado y todo”.
211Y yo le he dicho al pueblo, aunque me ha dolido mucho algunas veces, decirle a la gente; pero yo le he dicho de todas maneras, porque es la Palabra de Dios. Y yo nunca les diré que lo hagan, a menos que yo mismo lo haga. Sí.
212Voy de esa manera. Luego me acerco un poquito más, y pienso: “Señor...” Veo ese poder que está allá, ese demonio listo para desafiarlo a uno, y retándolo a que vaya a él. Yo digo: “Señor, no es mi palabra; es la Tuya sobre la que ahora estoy parado”. Voy hacia allá para confrontarme, yendo cautelosamente.
213Cuando llego allí, yo pienso: “Oh Angel de Dios, que Tu Presencia se acerque, pues Tú eres Su siervo que fuiste enviado para protegerme en estas horas. Y Tú me prometiste allá que si yo iba, Tú estarías conmigo”.
214Así que voy allá y digo: “Entonces, en el Nombre de Jesucristo, yo digo la Verdad”. Observen a los demonios gritar, observen cosas suceder, porque Dios está obligado a Su Palabra.
215Pero si yo supiera que estas cosas eran verdad, como los bautismos, y el Bautismo del Espíritu Santo, y todas estas otras operaciones y cosas, y supiera que eran la Verdad, y sólo porque yo quise ser popular entre... y dejar que alguien me palmeara en la espalda y me dijera: “Doctor, Reverendo, u–u Obispo”, o lo que sea, “Ud.–Ud.–Ud.–Ud. predicó un buen sermón”... [Hermano Branham da palmaditas sobre algo varias veces–Ed.]. Esa es la alabanza del hombre.
216Yo preferiría que se estuvieran burlando y riendo de mí, y me hicieran toda clase de burla, y saber que yo me he quedado verdadero a Dios. Eso es correcto. Eso es verdad. Yo no quiero las alabanzas de los hombres. Yo quiero las alabanzas de Dios. Yo quiero saber que yo no he rehuido anunciar la Verdad. Entonces si Uds. la rechazan, eso depende de Uds. ¿Ven? Correcto.
217Pero déjenme decirles a Uds. ahora la Verdad del Evangelio para el avivamiento que viene: “Que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el Reino”; son las Palabras de Jesucristo en San Juan el capítulo 3. El se lo dijo al gran líder, ese hombre religioso. Ese hombre de renombre; un hombre pío, un maestro; un erudito. Todo lo que Uds. pudieran esperar de él, él lo era. Pero Jesús le dijo que él no tenía Vida Eterna, porque no había... El ni siquiera lo entendía. El le dijo: “El que no naciere de nuevo, bueno, él no puede ver el Reino de Dios”, no importaba cuán religioso él era. El pertenecía a la iglesia más grande. El tenía uno de los nombres más ilustres. El era un maestro de la Biblia, pero sin embargo no había experimentado la experiencia del nuevo Nacimiento. ¿La ha experimentado Ud., esta noche?
218Yo les quiero hacer una pregunta sin rodeos, y al grano. Yo no lo digo para avergonzarlos a Uds. Yo preferiría ser avergonzado aquí que avergonzado Allá. ¿No preferirían Uds. eso? Hay muchos de Uds. aquí que están buscando el Bautismo del Espíritu Santo.
219Muchos de Uds. aquí me han observado desde que yo era un niño, sólo un muchachito aquí, o en mi adolescencia, predicando el Evangelio. Y yo no me he desviado ni una pizca del Evangelio con el cual empecé. Yo todavía enseño la misma cosa. Porque no me fue dado a mí por algún seminario, ni tampoco me fue enseñado por hombre. Vino por la revelación de la Biblia. Correcto. Por lo tanto, yo sé que provino de Dios, y yo me he quedado con el mismo Evangelio.
220Hace muchos años, yo prediqué el bautismo en agua en el Nombre de Jesucristo. Hace muchos años, yo prediqué la limpieza del alma humana por la Sangre de Jesucristo, por medio de la santificación. Yo prediqué el Bautismo del Espíritu Santo como una confirmación, o el sellamiento del pueblo de Dios en el Reino. Uds. saben que eso es correcto. Yo he enseñado sanidad Divina. Yo he enseñado la Segunda Venida. Yo he enseñado el lavamiento de pies. Yo he enseñado la comunión. Yo he enseñado la santidad ante el Señor. Yo he enseñado todas esas cosas desde el principio.
221Yo he enseñado que “hablar en lenguas no es la evidencia del Espíritu Santo”. Yo he enseñado que “gritar no es la evidencia del Espíritu Santo”. No hay ninguna de esas cosas que Uds. puedan decir que es la evidencia del Espíritu Santo, o la única evidencia. Pudiera ser la evidencia de que el Espíritu Santo está allí. Cantar pudiera ser la evidencia de que el Espíritu Santo está allí. Predicar pudiera ser la evidencia de que el Espíritu Santo está allí. Cualquiera de las señales pudiera ser, y sin embargo no es infalible. Unicamente hay una Persona que puede decir que el Espíritu Santo está allí: Dios mismo. El es el Juez. Yo los he visto cantar, yo los he visto predicar, yo los he visto gritar, yo los he visto hablar en lenguas, y todas esas cosas, y no lo tenían. Sus frutos probaban que ellos no lo tenían.
222Uds. tienen toda la fe en mí, me imagino, para creer que yo lo tengo. Yo también tengo la fe. Yo... Dios lo sabe. Yo creo que Uds. lo tienen. Yo tengo toda la fe en Uds., para creerlo. Uds. son bondadosos, cariñosos, y amables y todo. Yo creo que Uds. son–son gente Cristiana. Yo creo que Uds. tienen el Espíritu Santo. Yo no lo pudiera jurar. Dios lo sabe. Correcto, ¿ven? Así que no podemos juzgar por estas cosas. Uds. no pueden tomar como evidencia de Dios y decir: “¡Esto es!”, porque El es el Juez. Nosotros no fuimos enviados a juzgar. Fuimos enviados a predicar. ¿Es correcto eso? Correcto: ¡a predicar!
223Y yo puedo presentar la Verdad. Si Uds. la rechazan y se van, yo sé que la Biblia dice que si Uds. hacen eso, entonces Uds.... ya no hay más perdón por los pecados hasta que Uds. enmienden eso otra vez. Eso es exactamente correcto. Así que, si Uds. ven la Verdad, Uds. caminen en la Verdad.
224Y ahora, cuando Uds. vengan, yo les quiero preguntar algo. ¿Cuántos aquí dicen: “Hermano Bill, sin rodeos, tan–tan honesto como pueda delante del público, yo pudiera morir antes que salga de este edificio, pero yo quiero que Dios sepa y que la gente sepa aquí, que yo quiero el verdadero Bautismo del Espíritu Santo”? ¿Levantarían su mano, y dirían: “Yo realmente quiero el verdadero Bauti-...”? Dios los bendiga. Ahora tenemos una oportunidad para un avivamiento.
225Y escuchen, amigos, no vengan diciendo: “Bueno, mira, si yo me siento muy frío, y–y si yo lo recibo de la manera que la hermana lo recibió...” De la manera que la hermana lo recibió, no lo busquen de esa manera.
226Uds. sólo vengan con un corazón puro, creyendo que Jesucristo es el Salvador, y que Uds. lo han aceptado a El, y que creen que Dios cumplirá Su Palabra, y que están esperando recibir el Bautismo del Espíritu Santo, y El se los dará a Uds. Digan: “Señor, yo... de cualquiera manera que Tú lo derrames en mí, con sólo que yo reciba el Espíritu Santo. Eso es todo lo que yo quiero, es el Bautismo del Espíritu Santo. Dame Algo que me quitará este egoísmo. Dame Algo que me quitará todo este temor y duda. Mi Señor, no me hagas... Si Tú me haces que grite... yo he visto a otros gritar y no lo vivían. No me hagas hablar en lenguas; Señor, yo he visto a otros hablar en lenguas y no lo vivían. Sino, Señor, pon Algo en mí que viva en mí, que me haga caminar cada día como un Cristiano, que me haga amar a mis enemigos, que me haga hablar bien de aquellos que hablan mal de mí, que me haga estar listo para arrepentirme de todo lo que yo haga mal, ir y confesarlo, decir: ‘¡Yo estoy mal! ¡Perdóname, Dios!’”
227Esa es la clase de espíritu que Uds. quieren, ¿no es así? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Sí, señor. “Házme humilde. Cuando mi pastor vea algo mal en mí, y él venga y me diga: ‘Mire, hermano, o hermana, Ud. no debería hacer esas cosas’, házme humilde, que diga: ‘Sí, mi hermano, ayúdeme ahora Ud. a orar. Yo no quiero esa clase de espíritu en mí. Yo no...’” Uds. no quieren esa clase de espíritu, ¿lo quieren? [“No”].
228Uds. no quieren andar por allí con altivez, diciendo: “Bueno, él no tenía ningunos negocios en decírmelo. Yo sé en dónde estoy parado”. Oh, cuando Uds. hacen eso, amigos, Uds. pueden ver ahí mismo que están fuera de la voluntad de Dios. Uds. pueden ver que están mal, para empezar.
229Por qué no ser humildes, y Uds. mismos someterse al Espíritu Santo, decir: “Sí, yo me voy a tomar de manos con toda la iglesia del Dios Viviente. Yo voy a seguir adelante. Si yo veo algo mal en mi hermana, yo voy a orar por ella. Si yo veo algo mal en mi hermano, yo voy a... Si él continúa haciéndolo, yo voy a ir a su casa y decirle: ‘Hermano querido: permíteme tomarte de tu mano por un momento. ¿Me amas?’ ‘Sí, yo te amo’. ‘Tú sabes, nos estamos– nos estamos envejeciendo, y nosotros... no quieres ir al infierno del diablo. Y yo me he fijado que tú estás haciendo una cierta cosa. Mira, vamos–vamos tú y yo a orar sobre ello’”. ¿Ven?, algo así.
230Y entonces si el hermano no lo recibe a Ud., entonces no puede hacer nada. Entonces Ud. lleve a algún otro hermano para que vaya con Ud. Y entonces si él se pone altivo, entonces Ud. ha hecho su parte, eso es todo. Entonces dígalo a la iglesia, y eso lo concluye, ¿ve Ud.?
231Ahora, Uds. saben muy bien, y este grupito de gente que está aquí: han visto la mano del Dios Todopoderoso en esas cosas. [El Hermano Branham toca el púlpito once veces–Ed.]. Uds. conocen a gente que ha venido aquí, que reclamaba tener el Espíritu Santo. Uds. saben eso. Y ellos vinieron aquí, y se pusieron altivos e indiferentes, y todo lo demás, y se fueron.
232Cuando yo regresé, el pastor me llamó a la noche siguiente. Yo dije: “¿Lo fue a ver Ud.?” “Sí”. “¿Llevó con Ud. a alguien más?” “Sí”.
233Yo recuerdo cuando el Hermano Shelby me decía tocante a... Y los otros, los diferentes hermanos que fueron a las personas, tratando de... Yo fui a las personas. Yo dije... ¡Oh, qué cosa!, ellos me pusieron en ridículo y me dijeron de todo. Me llamaron todo. Yo dije: “Bueno, mire, mi querido amigo, esto no funcionará”.
234“¡Oh, qué cosa!, tú eres sólo...?... y el mundo, y está descarriado. Y: tú eres esto, y tú no salvas almas, y todo esto así. Y todo lo que tú piensas es....”
235Yo dije: “¿No piensa Ud. que yo estoy siguiendo el Espíritu Santo para guiar?”
236“¡Ah, tú estás errado! Tú eres esto, eso, y lo otro. ¡Tú me tienes que obedecer! ¡Yo soy el que te dice qué hacer”.
237Y uno ve ahí mismo que es el diablo. Entonces yo dije: “Mire, de aquí en adelante, de aquí en adelante, si Ud. no se reconcilia a la iglesia (ellos lo aman a Ud.), pero si Ud. no regresa, entonces recuerde... yo he venido a Ud. cuatro o cinco veces, a cada uno de Uds. Entonces yo también he dicho... traído a otros conmigo, y Ud. no se reconcilió. Ahora yo lo voy a decir delante de la iglesia, y de aquí en adelante, Ud. tiene que ser considerado como un pagano y un publicano”. Esa es la Palabra de Dios, no importa cuán terminante Ella suene. Esa es la Palabra de Dios.
238Entonces yo fui a la iglesia, y yo dije: “De aquí en adelante estas personas no son nuestros hermanos y hermanas, porque ellos mismos se han separado de nosotros, aparentemente no teniendo el Espíritu, y se han ido”. Y Uds. ven lo que ha sucedido. Correcto. Correcto. Uds. ven lo que ha sucedido.
239Uds. no le pueden dar la vuelta a la Palabra de Dios. Cuando Dios dice que se haga cierta cosa, eso es exactamente lo que Dios quiere que se haga. Correcto.
240Así que ahora reunámonos. Seamos un grupo de gente aquí en este pequeño tabernáculo, no porque... Si Uds. quieren quitar mi nombre de allá enfrente, que... Ellos sólo lo pusieron allí. Llámenlo lo que Uds. quieran. Yo... Para mí es lo mismo. Uds. pueden llamarlo “iglesia”, si Uds. quieren. No tiene que ser Tabernáculo “Branham”. El nombre de Branham no tiene nada que ver con ello, nada en lo absoluto, ni una cosa. Ellos sólo pusieron allí mi nombre porque el título estaba en mi nombre, y ellos lo mandaron.
241Y yo fui allá y trabajé durante la depresión, y–y ellos traían sus diezmos. En lugar de quedarme con ellos y no trabajar, yo puse mis propios diezmos y mis ofrendas, y el dinero, y construimos el tabernáculo aquí. Y fue construido con las limosnas de la gente que ellos me daban para mantenerme. Yo trabajé y lo puse de nuevo en el tabernáculo, y esa es la razón que ellos lo llaman Tabernáculo Branham. Eso no tiene nada que ver con ello. Si se llama Tabernáculo Neville, o es llamado lo que Uds. quieran, para mí es lo mismo. Sólo es un lugarcito que Dios nos dio para cubrir nuestra cabeza.
242Y aquí venimos y adoramos al Señor, enseñamos la Biblia tan verdaderos como podemos. Hermano, ha sido desafiado por todas las naciones, y en lugares con toda clase de cosa, y sin embargo la Palabra de Dios sigue adelante lo mismo, tan limpia, y pura, y sin adulteración como puede ser. Vengan, únanse con nosotros ahora; no se unan a la iglesia, no se unan a nosotros, sino vengan y únanse a Jesucristo. Amenlo. Y si Dios ha honrado tanto Su Palabra, para sanar a los enfermos, y a los–los ciegos, y a los afligidos, y ha recorrido todo el mundo, seguramente que El no me permitirá entonces salir con un error, ¿me permitirá El? Y...?... Cuando está aquí mismo, escrito en la Palabra de Dios, no la rechacen, mis hermanos. Recíbanla, porque es el Señor Jesús.
243Y todos Uds., reciban el Bautismo del Espíritu Santo. Seamos una gran familia feliz. Entonces no vengan diciendo: “Bueno, yo tengo el Espíritu Santo; ¡gloria a Dios, yo voy a tener dones ahora!” Dejen los dones en paz; ellos mismos se cuidarán, ¿ven? Dios, cuando El ve que los quiere usar a Uds. para algo, El les dirá lo que hagan, ¡vayan y háganlo! No busquen dones. Busquen al Dador. Vengan y reciban el Espíritu Santo. Yo creo que vamos a tener un momento grandioso, ¿no lo creen Uds.? [La congregación dice: “Amén”–Ed.].
244Ahora, ¿qué es el pecado imperdonable? Es pecar voluntariamente, después de haber recibido el conocimiento de la Verdad. ¿Es correcto eso? “Porque el que peca...” Y, ¿qué es pecado? “Incredulidad”. Cuando Uds. la miran, y dicen: “Esa es la Verdad”, pero rehúsan recibirla, “el que pecare, o descreyere voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la Verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados”. Esa es la Verdad. Ahí está. Y es exactamente como si Uds. vienen.... Aquí está la misma cosa en una grande manera. Mirémosla. Yo terminaré entonces.
245Allí está Jesucristo, El es el Hijo de Dios; aceptarlo a El es Vida, rechazarlo es muerte. Hagan lo que Uds. quieran. Uds. dicen: “Bueno, mire, yo no lo creo. Bueno, mire, yo no lo creo. Sencillamente no”. Bueno, si Uds. no lo creen, eso depende de Uds.; Uds. no tienen Vida, eso es todo. Porque, Esa es la Verdad. Correcto. Muy bien.
246Es la misma cosa con cualquier otra Verdad. Correcto. El rehusar, el rechazar, el descreer la Palabra de Dios, es el pecado imperdonable. Ud. ya no tiene más derecho. Si Ud. viene y dice: “Bueno, yo no creo que El era el Cristo”, entonces Ud. nunca será salvo hasta que Ud. se arrepienta de eso, y sea reconciliado a El. Ud. dice... Esta es la Verdad de Dios, y se la presentan a Ud., y Ud. dice: “¡Aaah, yo no lo creo!”, entonces Ud. es cortado de Dios hasta que se arrepienta y venga a la Verdad. ¿Es eso correcto?
247Que el buen Señor los bendiga muy ricamente. Que El los mantenga saludables.
248Oren por mí mientras estoy ausente (¿harán Uds. eso?), para que Dios me proteja, y que regrese otra vez para el avivamiento. Y, entonces, sobre esta base de la Verdad de Dios escrita, nosotros establecemos el avivamiento que viene. Que Dios los bendiga mientras inclinamos nuestros rostros.
249Hermano Teddy, por favor venga aquí al piano sólo un momento; tóquenos una alabancita, cualquiera, mientras oramos ahora.
250Padre, esa enseñanza extensa, prolongada, dura, cortante; sintiendo primero el Espíritu Santo venir a la reunión y darnos la bendición, de que El estaba aquí en el principio de la enseñanza, sabiendo que El estaba aquí. Luego pensando, entrando a la Palabra, al mismísimo punto exacto de lo que el pecado imperdonable sería, que sería desobedecer o rechazar la Palabra de Dios.
251Luego, Padre, miramos eso y pensamos: “¡Oh Dios, límpiame de toda incredulidad! Permíteme creer que esta Biblia es Tu Palabra. Permíteme creer que está escrito aquí para amonestación y para corrección, para que un hombre pueda pararse delante de Dios, sin reproche, sabiendo que por esta misma Biblia seremos juzgados”.
252Y El dijo: “Bienaventurado el que guarda las palabras de este Libro, y las hace, para tener derecho al Arbol de la Vida. Pero aquellos que no las hacen, serán contados como perros y hechiceros y demás, que serán echados fuera, cuyo fin es ser quemados. Bienaventurado el que guarda las palabras. Y el que quitare de este Libro, pusiera algo más en Su lugar, el mismo será quitado, su nombre, del Libro de la Vida. Pero quienquiera que guarde todos estos mandamientos, y haga estas cosas, tendrá derecho al Arbol de la Vida”.
253Dios, concédelo, que yo, nosotros en esta iglesia esta noche, siempre caminemos en la Luz de la Biblia, y que hagamos sólo las cosas que la Biblia dice, sin mirar a diestra ni a siniestra, ni descreyendo. Lo que Tu Palabra es, es la Verdad. Ayúdanos, Padre.
254Ahora hubo muchas manos, una docena o más, que se levantaron, quizás más, quince o veinte, que querían el Bautismo del Espíritu Santo. Eso prueba que ellos tienen hambre, Señor. Y Tú has dicho: “Bienaventurados los que tienen hambre”. ¿Por qué? El Espíritu Santo ya les habló a ellos. Y ellos son bienaventurados con verdaderamente tener hambre, sabiendo que Dios está con ellos, y les ha dado esa hambre. ¡Oh, sabiendo que hay algo allí para ellos, mientras tengan hambre por Ello! Igual que un hombre que tiene hambre por el alimento, tiene que haber alimento para que él coma.
255Ahora, Padre, yo te pido que Tú llenes a cada uno de ellos. Concede que sean llenos con el Espíritu Santo, aun antes que empiece el avivamiento. Antes que esta reunión termine esta noche, concede, Señor, que el Espíritu venga a todo ser mortal aquí y llene todo corazón con Su poder y alabanza. Concédelo, Padre.
256Ahora, sana a los enfermos que están en nuestros medios. Y, Dios, sé con nosotros; bendícenos. Bendice a nuestro querido Hermano Neville. Pedimos que Tú lo guardes humilde, Señor, y le des esas enseñanzas y sermones poderosos y maravillosos, que él le ha estado dando a la iglesia, sabiendo que es el Evangelio sano exacto, sin adulteración de Jesucristo. Dios, derrama las bendiciones sobre él. Bendice a su esposa y familia. Bendícenos a todos nosotros juntos, a los ancianos, a cada uno, aquí congregados, porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén. Mire, Hermano Teddy, vamos...
257¿Tiene Ud. algo que quiera decir, Hermano Neville, algo referente al programa de la radio del próximo sábado? Yo pienso que es todo... [El Hermano Neville dice: “Sí”–Ed.]. Para el siguiente programa del sábado. ¿Cuántos oyen al Hermano Neville en el programa? El tiene, creo yo, ahora media hora. ¿Es eso correcto? [El Hermano Neville habla con el Hermano Branham]. Sí, hágalo. [El Hermano Neville dice: “Cualquier contribución que tengan para el programa, me la pueden dar esta noche después del servicio. Lo apreciaremos. No tenemos el dinero suficiente para el programa del sábado, pero lo tendremos para ese entonces, así que le damos gracias al Señor por eso. Que el Señor los bendiga”].
258Hermano Neville, párese allá a la puerta por donde sale la gente, para que si ellos tienen algo para eso... por favor, hermano. [El Hermano Neville dice: “Amén”–Ed.]. Eso está bien, para que así esté–esté seguro que Ud. lo reciba. Miren, es para su programa. El está tratando de continuar en la radio. El encuentra gente allí, gente que no vendría a este tabernáculo. Muchas veces, yo les he dado una prueba.
259La gente dice: “Bueno, Reverendo Branham, ¿vendrá aquí y orará por mí?” Yo digo: “Vaya al tabernáculo”.
260“Bueno, bueno, Ud. sabe, bueno, yo no tengo tiempo para hacer eso”.
261¿Saben qué? Ellos son muy “almidonados”, la mayor parte del tiempo, para humillarse y venir aquí. Eso es exactamente correcto. Quizás el pastor de ellos dice... si alguien los encuentra aquí, tienen miedo que sean encontrados en mala compañía. Si ellos piensan eso, no les haría nada de bien orar por ellos de todas maneras. Correcto.
262¿Saben Uds. lo que el profeta le dijo a Naaman? El dijo: “Ve allá y zambúllete en el Jordán, en esa agua lodosa y sucia”.
263El dijo: “Bueno, las aguas allá en mi país son más limpias que esas”.
264“Bueno, entonces regrésate con tu lepra”, correcto; fue hasta que él mismo se humilló y se zambulló allá en las aguas lodosas del Jordán, y se zambulló siete veces como el profeta le dijo. Su lepra se le desapareció. Correcto.
265Si ellos son muy “tiesos” y “almidonados” para venir al tabernáculo, entonces su... entonces que permanezcan con su lepra. Eso es exactamente lo correcto. ¡Dios, ten misericordia!
266¡Oh, qué cosa, mis amigos!, cuando veo el día aproximarse, veo mi edad avanzando, y todo, ¿qué es lo que he hecho? Oh, me siento como que no he hecho nada. Yo tengo que hacer algo para el Señor Jesucristo. Yo–yo sencillamente tengo que hacer algo. Oh, yo... mi corazón se desespera ahora. Me siento bien y fuerte. Y yo–yo no sé qué decir. Yo no he predicado por años, y voy ahora a empezar a predicar. Yo no sé exactamente qué hacer, pero yo quiero ganar almas para Cristo. Eso es... Yo quiero que alguien se enmiende con Dios, eso es todo. Y sin embargo allí, yo siento como que el–el ministerio que El me ha dado... y sin embargo, yo he reclamado más de medio millón de almas para El. Pero eso–eso parece ser tan poquito en comparación a los billones que hay en el mundo que no son Cristianos, ¿ven Uds.?
267¡Sólo miren a los millones y millones y millones a los que todavía hay que ir! ¡Vamos, amigos! ¡Vamos! Quizás Uds. no puedan cruzar el mar, pero Uds. pueden cruzar la calle. Hagamos algo. Hagamos algo para la gloria de Dios. Dios los bendiga, mientras nos ponemos de pie ahora.
268Yo les quiero pedir a Uds. ahora, mientras cantamos nuestra alabanza de despedida: De Jesús el nombre invoca... Miren: “Tomen el Nombre de Jesús como un escudo contra todo enemigo, (correcto), cuando las tentaciones los rodeen, respiren Su Nombre Santo en oración”. ¿Cuántos lo tomarán esta noche, diciendo: “Dios, yo te voy a amar, Señor Jesús; yo quiero que vengas conmigo”?, levanten sus manos muy alto ahora. Correcto. Dios sea con Ud., mi hermano Cristiano y mi hermana Cristiana. Muy bien. De Jesús el nombre invoca, Búscale con vivo afán; Dulce hará tu amarga copa Tus pesares cesarán. Suave luz, manantial De esperanza, fe y amor; Sumo bien, celestial, Es Jesús el Salvador.
269Ahora mientras cantamos la siguiente estrofa, voltéense y salúdense de manos con la persona que está al lado de Uds. De Jesús el nombre ensalza, Cuyo sin igual poder Del sepulcro nos levanta, Renovando nuestro ser. Suave luz (¡suave luz!), manantial (¡manantial!) De esperanza, fe y amor; Sumo bien (¡sumo bien!), celestial, Es Jesús el....
270Yo les quiero preguntar algo a Uds. ¿Me aman?, digan... [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Yo quiero que hagan algo. Hay pequeñas diferencias aquí en el tabernáculo. Queremos ser un gran grupo amistoso, ¿ven? Saludémonos de mano con todos. No se queden mucho tiempo con una sola persona. Sólo salúdela y vaya a otra: “Estoy contento de que esté Ud. aquí, hermano. Regrese. Estoy contento de que esté Ud. aquí, hermana. Dios la bendiga”. Salude de mano a todos. Si Uds. quieren visitar, Uds. pueden ir a casa y visitar. Pero saludémonos de mano con todos. ¿Ven? Vayan allí y saluden de mano a todos, y luego salgan del edificio regocijándose. ¿No harán Uds. eso? Dios los bendiga.
271Mientras inclinemos nuestros rostros, Hermano Ruddell, allá atrás, despídanos en oración, por favor, Hermano Ruddell.