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~ EL MANIACO DE GADARA ~
1[El Hermano Boze habla--Ed.]…?... Gracias. Pueden sentarse si lo desean, amigos. Me siento muy contento de estar aquí en esta tarde, para ver los rostros de los hijos de Dios mirándome, y de tener el privilegio de hablarles nuevamente en esta tarde. Este es mi segundo servicio en la tarde que he tenido en todos los días de mi ministerio. Generalmente el director y algunos de ellos predican los servicios de la tarde.
2Y yo realmente no sabía que iba a venir a éste, hasta hace apenas un rato, cuando el Hermano José me llamó. El Sr. Moore me dijo: "Oye, ¿sabías que vas a predicar esta tarde?". Yo dije: "Pues, yo no sé a quién han anunciado".
3Él dijo: "Te anunciaron a ti para esta tarde, así que será mejor que llegues allí". Así que tuvimos que venir. De modo que estoy muy contento de estar aquí, en cualquier momento en que yo pueda hacer algo para el Señor. Y he descansado un poco, así que no me hace mal venir y hablar en una tarde.
4Yo no soy mucho como predicador, así que me siento como un poco retraído al tratar de hacerlo, o tratar de ocupar el lugar de uno de los predicadores. Pero yo mismo siempre me he llamado a mí mismo un neumático de repuesto. Uds. saben, cuando a Uds. se les pincha un neumático, entonces Uds. usan el repuesto. Pero en este momento no tenemos una pinchadura. Vean, nosotros tenemos suficientes ministros aquí, pero ellos simplemente pusieron el repuesto hoy, tal vez para tenerlo de nuevo.
5¿Es correcto eso, Hermano Ryan? Yo pensé que sí. Así que todos nosotros somos un gran grupo de hijos de Dios felices, trabajando juntos. Veo que tienen aquí los libros, y también la fotografía del Ángel del Señor. Hermanos, yo no soy vendedor de libros, ni tampoco soy vendedor de fotografías. Yo no me dedico a eso. Estos libros, nosotros tratamos de ponerlos a la orden… Pues, yo nunca he sabido que ganásemos ni un solo centavo en la venta de los libros. Porque si llega un hermanito pobre y no tiene dinero, pues de todas maneras él puede llevarse el libro. Y el hermano regala una buena cantidad. Y luego tenemos que venderlos a un margen tan pequeño, y además se pierden muchos.
6Y en algunos libros se cría esa plaga cuando están ahí almacenados. Allá de donde somos, no tanto en esta época del año, pero es la humedad. En realidad nos hace falta algo de eso ahora. Pero así es normalmente. Perdemos muchos y así que a fin de cuentas no ganamos nada en los libros. No podemos ni siquiera terminar en cero.
7Pero si no fuese por el mensaje que está en ellos, yo ni siquiera los compraría. Y nosotros no los vendimos el domingo, porque yo me abstengo de eso, de vender en el día del Señor. Y siempre he hecho eso. No es que yo diga que eso no está bien. El Hermano Bosworth solía reprenderme todo el tiempo, me decía: "Tú estás vendiendo algo que pudiera traerle vida Eterna a la gente".
8Bueno, tal vez el Hermano Bosworth tenga razón. ¿Ven? Pero no es una superstición. Pero hasta ahora he podido hacerlo de esa manera. Así que no creo que tenga que hacerlo, así que dejé eso así. Ahora, esta pequeña fotografía, me supongo que ya les han dicho lo que está escrito en ella. Está aquí en este libro, es una copia fotostática.
9Y la fotografía de este mismo Ángel está también en este libro. Pero no era tan auténtica. Simplemente fue un reportero del periódico que le tomó la fotografía aquí. Si Uds. se fijan, hay un hombre casi con su cabeza inclinada, como si estuviera ciego, de esa manera. Esa noche yo estaba predicando allá en Camden, Arkansas.
10Una congregación casi del tamaño de este auditorio, quizás como de tres mil, o algo así. Y era como una cancha de baloncesto. Y creo que ellos tenían dos o tres balcones, o algo, o… No recuerdo; eso hace ya hace varios años, hace como siete u ocho años, cuando esto sucedió.
11Yo estaba hablando, y parecía como que no podía hacer que la gente entendiera de lo que estaba hablando, acerca del Ángel del Señor. En ese entonces era nuevo, este gran movimiento de Dios apenas estaba comenzando. Y la gente estaba sentada escuchando. Yo miré y dije: "No tendré que hablar más de Eso, pues aquí viene".
12Y vino pasando por el edificio, de esa manera, por encima de la gente. Y mientras estuve parado allí, se asentó y el reportero del periódico estaba allí tomando unos reportes. Y este ministro que corrió a estrechar mis manos, a él lo captó en esa condición allí. Y él inclinó su cabeza, y eso se asentó de esa manera. Y la unción para el discernimiento acababa de venir.
13Y allí es donde estaba; Uds. pueden verlo. Yo sé que está aquí, porque lo he visto varias veces. Pero nunca había sido tomada por-de manera que fuese tan auténtica, como lo está aquí en la fotografía. Y la fotografía no es mía. Le pertenece a los Estudios Douglas de Houston, Texas, el cual es miembro de la Asociación Americana de fotógrafos.
14Y una noche en un debate con un ministro bautista que me había retado y había dicho que yo no era sino un impostor, y que debía ser echado de la ciudad, y así por el estilo... Varios millares de personas se reunieron para presenciar eso. El Sr. Bosworth aceptó el reto. Y después que ellos tuvieron el debate, me pidieron que fuera a despedir en oración, y yo fui.
15Yo dije: "Lamento que ellos debatan acerca de estas cosas. El cristianismo no es un debate; es algo que hay que vivir". Y dije: "Yo nunca…"
16Aquel hombre seguía llamándome un sanador. Y yo dije: "Yo nunca he dicho que era un sanador. Nunca he dicho que pueda sanar a alguien. Yo siempre he dicho que Dios es el Sanador, y yo tan sólo soy Su siervo para orar por los enfermos". Y dije: "Yo ciertamente reclamo un don Divino de Dios que puede entender y saber cosas y decirme cosas que acontecieron y que acontecerán". Y dije: "Eso es indiscutible; puede ser probado a cualquier hora". ¿Ven?, yo dije: "Eso es indiscutible. Si eso es lo que…" Dije: "Yo sólo hablo la verdad. Y cualquiera sabe que Dios nunca reconocería un error. Él no tendrá nada que ver con un error".
17Y eso fue hace muchos, muchos años. Yo dije: "Pero si uno habla la verdad, Dios honrará la verdad. Él dijo que lo haría. Y Él honraría la verdad". Dije: "Si yo hablo la verdad, entonces Dios hablará por mí".
18Y tan pronto como dije eso, aquí vino Él delante de muchos, muchos millares de personas. Y le tomaron la fotografía y allí está. Entonces George J. Lacy, el que examina huellas y documentos, uno de los mejores en el mundo, tomó la cámara, el lugar y todo, y durante dos o tres días él examinó todo, para ver si era una exposición doble o era algo... Él la sometió a toda clase de luces, pruebas y así por el estilo. Todo lo que le hizo está aquí. Y él dijo que la luz pegó en el lente; el Ser supernatural estaba allí. Y es lo primero en todo el mundo en ser probado científicamente que fuera un Ser sobrenatural que haya sido fotografiado. Ahora Uds. pueden ir a Washington, si así lo desean.
19Aquí hace algún tiempo, todos Uds. notaron que ellos tenían una fotografía que dijeron que fue tomada por alguien, de Jesús extendiendo sus brazos y dos aviones pasando. Uds. vieron eso en el periódico. Pero el hombre admitió que él pintó la fotografía. Que no fue así. ¿Ven Uds.? Y él lo admitió. Eso salió en la revista Selecciones, que aquello no había sido así.
20Pero esta fotografía aquí, no es porque... querido cristiano, no soy yo. Simplemente sucedió que yo estaba parado allí; eso fue todo, así que… Pero esa es la fotografía de un Ser sobrenatural. Y en mi opinión, si Uds. se fijan, es una Columna de Fuego. Revisen en mis libros, incluso años antes de que se testificara de esto, miren allí el tiempo después de que apareció.
21Miren en el librito, el primero que escribí, titulado: "Jesucristo, el mismo ayer, hoy y por los siglos". Cómo es que los principales periódicos de Louisville, Kentucky, y todos, dijeron: "Una luz mística aparece sobre un ministro bautista de la localidad, mientras bautizaba".
22Cuando Él apareció y me dijo allí mismo ante por lo menos diez mil personas, que esta cosa que iba a acontecer, dijo: "Tu ministerio será como el de Juan el bautista, que fue enviado como precursor de la primera venida de Cristo; tu ministerio producirá la segunda venida de Cristo".
23Y allí… Yo ni siquiera sabía de lo que estaba hablando, no sabía nada al respecto. Pero miren el movimiento que hay hoy. ¿Ven? Lo ha hecho. ¿Cómo pudiera yo, con educación de séptimo grado, analfabeta, cuando yo… En esos tiempos cuando yo trataba de leer la Biblia, no podía hacerlo. La joven con la que me casé, la madre de mi hijo, se sentaba en la plataforma y me leía la Biblia, el texto, porque yo ni siquiera podía leer la Biblia (eso es correcto), ni siquiera podía leerla.
24Recuerdo mi primer sermón. Creo que el primer sermón que traté de predicar por mí mismo fue en una iglesita bautista local. Creo que prediqué sobre: "Sansón, el Hombre poderoso". Y lo intenté por mí mismo, y pensé: "Bueno, trataré de predicarlo a medida que avance". Y era en Juan 14. Y dije: "Lee querida". Ella dijo: "No se turbe vuestro corazón". Yo dije: "Escuchen lo que dijo". Entonces dijo: "Creéis en Dios, creed también en Mí". Yo dije: "¿Lo creen Uds.?" A medida que ella… Así fue como prediqué mi primer sermón. Hermano Ryan, Ud. se recuerda de esos días y cómo sucedió.
25Pero ahora, aún me queda un largo camino por recorrer, amigos, pero yo todavía amo al Señor Jesús. Y el mismo Señor Jesús que apareció allá en el río aquel día, esta es Su fotografía aquí. [Un hombre da un testimonio de la luz que apareció la noche anterior--Ed.] Sí, eso es… Gracias.
26Ahora, alguien pudiera decir: "Hermano Branham, ¿cree Ud. que el testimonio del Hermano Boze es correcto?". Claro que sí. "Bueno, entonces cómo podría… Yo también estaba sentado aquí y no lo vi" Eso es verdad. Pudiera suceder que Ud. estuviera sentado allí mismo y tal vez uno sentado a cada lado suyo pudieran verlo y Ud. no.
27Fíjense en la estrella que guió a los magos. Pasó por encima de todos los observatorios y todo lo demás, y nadie la vio, sino sólo ellos. Fue dada para que solamente ellos la miraran. Fíjense en Pablo cuando él tuvo aquella visión, él fue derribado de su caballo, se cayó de su caballo o lo que fuera, cuando iba camino a Damasco. ¿Se dan cuenta? Es dado para que sólo algunos lo vean y otros no. Eso es exactamente correcto.
28Así que cuando todos lleguemos a la gloria, cuando nuestros días se hayan terminado… Voy a hacer esta declaración. Yo lo creo con todo mi corazón. Leemos en la Biblia que fue una Columna de Fuego que guió a los hijos de Israel desde Egipto hasta la tierra prometida. ¿Es correcto eso? Y esa Columna de Fuego era el Ángel del pacto. ¿Es correcto eso, maestros? ¿Y quién era el Ángel del pacto? Jesucristo.
29Y Él es el mismo de ayer, hoy y por los siglos. ¿Es correcto eso? ¿Qué significa eso? Que Él aún guía a la iglesia. Él es el Ángel del pacto. El pacto fue escrito con Su propia Sangre, y Él entró en la Presencia del Padre llevando Su propia Sangre. ¿Es correcto eso?
30Y ahora este es el mismo Espíritu Santo. Y George J. Lacy dijo: "Parecía como una luz esmeralda ardiendo con lenguas de fuego, así, a medida que giraba y giraba de esa manera. Parecía como que iba dando vueltas en círculo.
31Ahora, Eso se ve como que es de este tamaño, y probablemente de este grueso. Prácticamente cada noche, cuando yo… Francamente, puedo decirles que en este mismo momento, mientras les predico a hombres moribundos, como un moribundo, que Él no está ni a cinco pies de donde yo estoy ahora mismo. Eso es correcto.
32Ahora, la manera en como sucede por la noche, yo simplemente me rindo a Eso, y tengo una manera de hacerlo, de rendirme a mí mismo, de modo que ya no soy yo, es Eso. ¿Ven? Yo me salgo, y Eso entra. Y no podría permanecer sobre mí mucho tiempo, porque yo no sé lo que sucedería. Pero entonces se aleja. Yo le puedo decir que está cerca de mí, parado en algún lado.
33Luego yo le estaré hablando al paciente, y quizá sienta que Eso viene de esa manera y desciende sobre mí. Y allí es cuando suceden las visiones. Luego se aleja de nuevo. Después yo puedo oírme a mí mismo hablando, pero no sé lo que voy a decir. Y entonces así es como sucede.
34Y yo estoy muy agradecido. No espero que todos crean eso. Ellos ni siquiera le creían al Señor Jesús, así que yo no puedo esperar que todos lo crean. Pero yo solamente puedo testificar lo que es la verdad. Y si yo me fuese de este mundo hoy, amigos cristianos, mi testimonio es verdadero.
35Miles de veces ha sido literalmente visto con los ojos. La iglesia por todo el mundo ha reconocido Su ministerio, no el mío, sino el de Él, cómo ha operado y lo que ha hecho, ha bendecido a millares y ha enviado hombres por el mundo hoy, ardiendo para Dios. Eso es correcto. Ha hecho eso.
36El mundo científico no puede decir que no es así. Ahí mismo está en un… George J. Lacy, después de examinar la fotografía que había oído de mis servicios y había escuchado a la gente decir que eso era psicología, cuando él me llamó allí dijo: "El ojo mecánico de esa cámara no capta psicología". Eso es correcto. El ojo mecánico de la cámara no capta psicología.
37Así que el mundo científico tiene que decir que es la verdad. Ahora, nosotros pudiéramos ser un montón de gente analfabeta. Eso es correcto. Yo lo soy, sé que lo soy. Pero aquí hay una cosa que… Yo prefiero tener favor con Dios, ser llamado santo rodador, fanático o lo que quieran llamarme, y tener favor con Dios y saber que Él está parado aquí en esta tarde, que toda la riqueza que tenga Chicago, o toda la gloria que tenga el mundo.
38Yo prefiero estar parado aquí ahora mismo con esta fotografía y decirles lo que es, y saber que Él está parado aquí mismo a cinco pies de donde estoy parado ahora. Yo prefiero tener esta sensación y el consuelo que tengo ahora mismo, que ser el rey de toda la tierra por un millón de años. Eso es correcto.
39Ahora, yo estoy contento. Me canso. Me agoto físicamente. Tengo dificultades, cosas que no tiene una persona común y corriente. Uds. pueden imaginarse cómo satanás me combate día y noche, todo el tiempo. Echar fuera esos demonios y ellos lo molestan a uno. ¿Ven Uds.? Pero todas esas cosas allí… Yo tengo una batalla de la cual nadie sabe al respecto.
40Pero yo amo a la gente. Los amo con todo mi corazón. Y por lo tanto, la gente sabe eso. Y yo nunca he dejado que mi ministerio llegue a un lugar grande, donde pareciera ser grande. Eso pudiera subírseme a la cabeza. Mi ministerio se ha mantenido pequeño. Y yo trato con poca gente, y cuando las multitudes aumentan, yo me voy a otra parte, y sigo a otro lugar. Porque todo mi motivo es este: agradar a mi Padre celestial. Esa es la única cosa que tengo que hacer, agradarle a Él.
41Y deseo la oración de todos Uds. Esa siempre ha sido mi visión, que el Señor me mantenga pequeño. ¿Ven? Que yo pueda llegar a un lugar donde Él me pueda usar. Yo deseo llegar a un lugar donde Él pueda… que cuando los seres angelicales se reúnan, que Él pueda decir: "Bueno, Yo sé que Mi siervo William Branham me obedecerá". Eso es lo que yo quiero que Él haga.
42Y luego aquel día… Yo siempre me he preguntado… Me hubiera gustado estar allí aquel día, cuando Él extendió Sus brazos y dijo: "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y Yo los haré descansar". Posiblemente yo nunca oiré eso, pero hay una cosa que espero escuchar algún día, y es oírle decir: "Bien, buen siervo y fiel".
43Esa es la Voz que yo anhelo escuchar. Si Él tan sólo me deja entrar en Su reino, y luego acercarme lo suficiente de manera que yo pueda poner mis manos sobre Sus pies sagrados, o algo así, eso será suficiente. Si tan sólo pudiera yo verle…
44Aquí hace poco, yo estaba hablando en la reunión de los hombres de negocio. Creo que era aquí mismo en Chicago. Y un negrito sureño fue salvo una noche. Y a la mañana siguiente salió diciendo: "Soy libre, soy libre", diciéndole a todos los otros esclavos.
45Y los esclavos le dijeron: "Pues…" Querían saber qué había sucedido. Él dijo: "El Señor Jesús me libertó".
46Y el dueño de los esclavos pasó por ahí y le dijo: "Muy bien Sambo, ve a tu trabajo". Él dijo: "Sí, amo, no fue mi intención tomar el tiempo". Dijo: "Escuché que dijiste que eras libre". Él dijo: "Sí, señor, amo". Dijo: "El Señor Jesús me libertó anoche de la esclavitud (quiero decir), de las cargas del pecado".
47Y él dijo: "Bueno, quiero que pases más tarde por mi oficina". Y después de un rato él fue a la oficina. Él dijo: "Quiero que me repitas eso. ¿Me quieres decir que en ese servicio de anoche Jesucristo te libertó, que ya no eres más esclavo del pecado?".
48Él respondió: "Sí, sí, amo, así es. Anoche Él me libertó del pecado y de la muerte".
49Él dijo: "Entonces, Sambo, si Jesucristo te libertó anoche del pecado y de la muerte, yo te liberto en este día de la esclavitud (eso es correcto), para que puedas predicarle a tus hermanos".
50Y ese anciano predicó por muchos, muchos años. Cuando estaba a punto de morir, siendo ya viejo, muchos de sus hermanos blancos vinieron a verle. Y el anciano había entrado en coma. Ellos pensaban que él estaba muerto. Después de un rato él miró alrededor y los vio a todos parados allí; los saludó a todos de nuevo.
51Y dijo: "Oh, acabo de entrar allá". Dijo: "¿Bueno, por qué regresé?". Y dijo: "Yo estaba parado dentro de la puerta". Y dijo: "Yo estaba parado ahí, mirando, y un Ángel se me acercó y me dijo: 'Sambo, ¿ya estás listo para recibir tu corona y tu galardón?'".
52Él dijo: "¿Corona? ¿Galardón? No me hablen acerca de coronas y galardones. Yo no los necesito. Sólo déjenme pararme y mirarlo a Él por mil años; esa es mi corona y mi galardón".
53Yo creo que así es como todos nosotros nos sentimos en esta tarde. No me importan los galardones. No me importa si tengo una choza o lo que tenga. Sólo déjenme mirarle a Él, Quien es el invisible aquí hoy, y las demás cosas de la vida… Todo lo demás parece ser tan pequeño cuando pienso que algún día yo podré verlo a Él.
54Nosotros solíamos cantar un himno antiguo en la iglesia: Oh, sí quiero verle, Ver al Salvador, Quiero ver Su rostro lleno de amor; En aquel gran día yo he cantar; Ya pasó todo afán, todo mi pesar.
55Ese es nuestro sentir en esta tarde. Ese es mi motivo al estar aquí en Chicago esta tarde, y en esta reunión: tratar de hacer que mis hermanos aquí… después de saber que Su presencia está aquí, tratar de hacer que ellos crean en Él.
56Ahora, ojalá yo fuera un predicador bien enérgico, quizá como el Hermano Jaggers, o el Hermano Roberts, o Billy Graham, o alguno de esos hombres; los cuales predican su sermón, se van a casa y eso es todo. Yo no puedo; yo no soy predicador. La única cosa que yo puedo hacer… Dios me ha dado algo más con lo cual ganar Sus hijos para Él, y eso es orar por ellos.
57Y yo honro a mis hermanos. Cuánto honro y estimo al Hermano Roberts, y a Billy Graham, y hombres como ellos que salen y ganan almas para Cristo. Yo los admiro; ellos son siervos de Dios y los amo. El Hermano Jaggers, el Hermano Coe, y todos esos Hermanos quienes tienen esos grandes ministerios, mi corazón… Yo oro por ellos constantemente.
58El otro día, cuando oí que nuestro Hermano Billy Graham tuvo un bloqueo de riñón, y estaba en el hospital o algo así, en Alemania y… ánimo… Dijo: "Yo predicaré aunque tengan que llevarme allí en una camilla".
59Yo detuve el carro. Iba manejando por la carretera, y detuve mi carro y dije: "Querido Dios, quita eso de ese hombre, para que él pueda ir allá. Él es Tu siervo, y él está allí tratando… Todos nosotros somos una gran esfera de creyentes protestantes. Nos paramos unidos, y debemos permanecer juntos en el poder de la resurrección de nuestro Señor Jesucristo.
60Pudiéramos estar en desacuerdo. Billy pudiera decir: "Hermano Branham, yo no creo su sanidad Divina". Él pudiera. Eso no me haría a mí apreciarlo menos a él. Él es mi hermano. Eso es correcto. Alguno de los otros Hermanos pudieran decir: "Hermano Branham, yo no estoy de acuerdo con Ud.". Eso no hace ninguna diferencia. Todos estamos tratando de ver Su rostro amoroso, y somos humanos; pudiéramos estar en desacuerdo.
61Si esta tarde yo fuera a comprar un automóvil, yo tal vez compraría un carro diferente al de Billy. Él pudiera argumentar acerca de su carro, y yo del mío, pero ambos estamos en lo mismo; eso es lo que es necesario. Así que yo pienso que mientras estemos en Cristo. Amén. Eso es todo...
62Ahora, ayer en la tarde los retuve demasiado, y prediqué anoche, y creo que Uds. como que se están cansando de mí. Así que en esta noche trataremos de ser lo más breve posible. Y apenas leí aquí en las escrituras. Hemos estado muy ocupados durante toda la mañana. EL Hermano Moore, el director aquí, sabe eso, que hemos estado muy ocupados haciendo grabaciones y todo, y en reuniones, pequeñas conferencias y así por el estilo.
63Y ahora, sólo tuve un tiempecito, quizás diez minutos para tomar la Biblia, y miré través de ella y dije: "Señor, ¿de dónde le hablaría yo a esta gente en esta tarde?" Y ahora, yo no sabía en dónde al llegar aquí. Así que yo sólo abrí aquí, y tenía esto metido aquí en la Biblia acerca de un tema. Era acerca de Jesús calmando las aguas o…
64Tengo una Biblia Scofield que me regalaron hace algunos años, y aquí está el maníaco de Gadara. Ahora, yo pudiera hablar de cualquiera de esas que el Señor quisiera. Así que leeremos algo acerca del maníaco de Gadara, sólo por unos momentos y veremos lo que el Señor quiere que sepamos aquí. Marcos 11, Marcos el capítulo 5. Vinieron al otro lado del mar, a la región de los gadarenos. Y cuando salió él de la barca, enseguida vino a su encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo, que tenía su morada en los sepulcros, y nadie podía atarle, ni aun con cadenas. Porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, mas las cadenas habían sido hechas pedazos por él, y desmenuzados los grillos; y nadie le podía dominar. Y siempre, de día y de noche, andaba dando voces en los montes y en los sepulcros, e hiriéndose con piedras. Cuando vio, pues, a Jesús de lejos, corrió, y se arrodilló ante él. Y clamando a gran voz, dijo: ¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes. Porque le decía: Sal de este hombre, espíritu inmundo. Y le preguntó: ¿Cómo te llamas? Y respondió diciendo: Legión me llamo; porque somos muchos. Y le rogaba mucho que no los enviase fuera de aquella región. Estaba allí cerca del monte un gran hato de cerdos paciendo. Y le rogaron todos los demonios, diciendo: Envíanos a los cerdos para que entremos en ellos. Y luego Jesús les dio permiso. Y saliendo aquellos espíritus inmundos, entraron en los cerdos, los cuales eran como dos mil; y el hato se precipitó en el mar por un despeñadero, y en el mar se ahogaron.
65Ahora, que el Señor añada Sus bendiciones a la lectura de Su Palabra. Inclinemos nuestros rostros mientras oramos.
66Nuestro bondadoso Padre celestial, en esta tarde te agradecemos por Tu misericordia. Te damos gracias de que Jesús, Tu Hijo, nos ha redimido del pecado, y ahora somos Tus hijos. Y te rogamos que Tus bendiciones sean sobre nosotros. Perdona nuestros pecados. Muchos están sentados aquí, Padre, que quizás apenas llegaron hoy. Algunos están en condición moribunda. A menos que puedan llegar a Ti, ellos perecerán aquí en la tierra.
67Y, Padre, nosotros los necesitamos. Ellos son creyentes. Y ruego que algo pueda ser dicho en la lectura de esta Palabra, o que algo sea dicho por Tu siervo, que haga que ellos tengan fe en el sufrimiento vicario, y la muerte de nuestro Señor Jesucristo, Quien los redimió de esta enfermedad. Y que este pueda ser un gran día de servicio.
68Y danos un derramamiento, lo mucho más abundantemente en esta noche. Que el poder de Dios esté aquí para hacer que el ciego vea de nuevo, el sordo oiga, el mudo hable, los paralíticos caminen.
69Señor, Te rogamos que Tú mismo te manifiestes a nosotros de una manera grandiosa. Y ámanos y cuídanos, Padre. Porque te lo pedimos en el nombre de Tu Hijo amado, el Señor Jesús. Amén.
70Ahora, me gustaría pensar en el Señor Jesús. Siempre me gusta poner todo el énfasis que pueda en el Señor Jesús.
71Alguien me dijo no hace mucho, fue aquí en Illinois, en otra ciudad. Dijo: "Hermano Branham, Ud. habla mucho acerca de Jesús. Ud. hace mucho alarde de Él".
72Le dije: "Bueno, Él es digno de todos los alardes que yo pudiera hacer, o de que alguien más pudiera hacer". Dijo: "Bueno, ¿por qué no habla acerca de los otros personajes de la Biblia?". Respondí: "Él es casi el único del cual yo sé algo, Él".
73Y a mí me encanta hablar de Él, y yo creo en Él. Y en este día cuando entre tanta gente se piensa que Él simplemente era un hombre bueno...
74Algunos dicen: "Bueno, Él es sólo un hombre". Bueno, yo admito que Él era un hombre, pero Él era más que un hombre.
75Y otros dicen: "Bueno, Él era un profeta". Sí, eso es cierto, pero Él era más que un profeta. Él era Dios. Jesucristo era Dios manifestado en carne. Jehová Dios, Su Padre, hizo sombra sobre la virgen María y formó en ella una célula de sangre, de la cual hizo al Hijo: Jesucristo.
76Y en su bautismo… Él vivió como un hombre hasta que fue bautizado por Juan en el Jordán. Inmediatamente después de Su bautismo, Juan dio testimonio de ver al Espíritu Santo venir del cielo y descender en Él, reposar sobre Él.
77Y antes de ese tiempo, Juan oyó una voz en el desierto que le dijo: "Sobre quien viereis descender el Espíritu y que permanece sobre él, este es Aquel que bautizará con el Espíritu Santo y fuego".
78Y Jesús dijo, cuando Él estuvo aquí en la tierra, que: "Yo no hago nada de Mí mismo; no soy Yo sino mi Padre que mora en Mí". ¿Ven? Ahora, la Biblia dice eso: "Dios el Padre, estaba en Cristo, el Hijo; reconciliando al mundo consigo mismo". ¿Ven? Así que Él era más que un hombre. Él era un Dioshombre. Él no era un Dios-hombre, El Dios-hombre.
79Él era Dios hecho carne, para quitar el pecado. Esa es la única manera en que pudiera ser. Dios tenía que sufrir. Y Dios no podía sufrir el castigo de Su propio juicio, a menos que Él fuera hecho carne. Porque Dios es Inmortal. Él es un Espíritu. Jesús dijo en el capítulo 4 de San Juan: "Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren".
80Y un espíritu no podía sufrir la muerte que el Espíritu había pronunciado. Y el Espíritu no envió un profeta para tomar Su lugar. El Espíritu no envió a un buen hombre para tomar Su lugar. El Espíritu vino Él mismo, en carne, para tomar Su lugar. Eso es correcto. Dios tomó el lugar de un pecador, y murió en su lugar.
81Si yo pronunciara un castigo sobre todos aquí, si ellos miraran esa Luz, y alguien viera y no quisiera que ellos murieran, y yo quisiera redimirlos, yo no podría pedirle a mi buen amigo, el Hermano Moore, que tomara mi lugar. No le podría pedir al Hermano Joseph que tomara el lugar. Y yo sería injusto al pedirle a mi hijo, sentado aquí, Billy Paul, que tomara el lugar.
82Solamente hay una forma en que yo pudiera hacerlo de una manera justa, y es tomar el lugar yo mismo. Esa es la única forma en que yo puedo hacerlo y justificarlo. Y Dios es justo. Así que Dios descendió y formó un cuerpo, se hizo a Sí mismo un tabernáculo y… "Si bien el Altísimo no habita en tabernáculos hechos de manos, mas Me apropiaste un cuerpo". Eso es correcto.
83Dios hizo el propio cuerpo en el que Él habitó. Y ese cuerpo fue Su propio Hijo, Jesucristo. "Dios habitó en Cristo, reconciliando al mundo consigo mismo. A Dios nadie le vio jamás; pero el unigénito Hijo le ha dado a conocer". ¿Es correcto eso? Es maravilloso.
84Ahora, yo sé que algunos de Uds. de la Ciencia cristiana estarían en desacuerdo con eso, pero Él, y únicamente eso, a través de la ofrenda de la Sangre de Jesucristo, es que el hombre es salvo y sano. Esa es la única forma en que eso puede ser hecho, amigos. Y Jesús, cuando Él estuvo aquí en la tierra, fue un ejemplo de lo que Dios será cuando Él regrese en Su Hijo, Jesucristo, cuando Jesús regrese.
85El Espíritu Santo ahora está aquí sobre la tierra, pero Jesucristo está sentado a la diestra de la majestad en las alturas, sobre todos los Angeles y Arcángeles y todo, y ha recibido un Nombre de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra. Eso es correcto. Ese es nuestro Señor Jesucristo. Así que yo ciertamente creo en Él.
86Una dama de la Ciencia cristiana, me dijo, la misma dama estaba hablando conmigo; ella dijo: "Hermano Branham", dijo: "Ud. habla acerca de Jesús siendo tan grande y todo eso." Dijo: "Él no era más que sólo un hombre". Yo le dije: "Sí, Él lo era". Ella dijo: "Yo le probaré por medio de la Biblia que Él era sólo un hombre". Yo dije: "Oh, seguro". Ella dijo: "Si yo puedo probarle que Él era únicamente un hombre, ¿lo aceptará Ud.?". Yo le dije: "Sí, señora".
87Bueno, ella dijo: "En San Juan, el capítulo 11, cuando Jesús fue a la tumba de Lázaro, la Biblia dice que: 'Él lloró' y un inmortal no puede llorar. Él no era Dios, porque Dios no puede llorar".
88Yo dije: "Señora, su argumento es más delgado y débil que el caldo hecho de la sombra de una gallina que... [Espacio en blanco en la cinta-Ed.] … de hambre. Ud. sencillamente no tiene nada en lo absoluto". Yo dije: "Eso no tiene nada que ver". Dije: "Él era un hombre, pero Él era el Dios-hombre". Dije: "Es verdad que cuando Él fue a la tumba de Lázaro, Él estaba llorando. Él lloró como hombre, yendo a la tumba de Lázaro, pero cuando Él se paró allí y dijo: 'Lázaro, ven fuera', ese era más que un hombre". Sí, señor.
89Un hombre que había estado muerto por cuatro días y los gusanos se arrastraban por su cuerpo, estando allí en la tumba pudriéndose. La corrupción reconoció a su Maestro, el alma reconoció a su Hacedor. Y un hombre que había estado muerto por cuatro días se levantó al mandato de Su voz. Eso era más que un hombre. Sí, señor.
90Él era un hombre cuando Él estaba allá en esta barquita, de la cual vamos a hablar en unos momentos, zarandeada de acá para allá como el corcho de una botella. Diez mil demonios del mar juraron que lo ahogarían esa noche. Bueno, Él era sólo un hombre, cansado, acostado allí en la barca y las olas moviéndolo de acá para allá.
91Ese era un hombre acostado allí dormido, a tal grado que ni aun las olas lo despertaban. Él estaba cansado, agotado físicamente. Ese era un hombre. Pero cuando despertó, caminó, y puso Su pie sobre el barandal de la barca, miró hacia arriba y dijo: "Calla, enmudece"… Y esas tormentas tan poderosas doblaron sus alas y se fueron al fondo del mar. Hizo que se callara y la puso a dormir allí. Eso era más que un hombre. Sí, señor. Eso era más que un hombre.
92Él era un hombre cuando bajó de la montaña aquella mañana, buscando algo de comer en ese árbol. Ese era un hombre. Él tenía estómago como nosotros. Él tenía apetito como nosotros. Ese era un hombre que tenía hambre, quería algo de comer, y buscaba algo en un árbol. Ese era un hombre. Pero cuando Él tomó cinco panes y alimentó a cinco mil, eso era más que un hombre. ¿No es correcto eso? Ese era Dios en Su Hijo.
93Él era un hombre cuando murió en el Calvario como sacrificio, sangrando, la sangre salía de Él como mortal, con saliva colgándole por toda la barba. Y Él era un hombre en afrenta, parado allí, colgando en vergüenza, tomando nuestro lugar. Él era un hombre cuando los dolores se hicieron tan grande que Él clamó: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?". Ese era un hombre allí, pero cuando Él se levantó en la mañana de Pascua, Él probó que era más que un hombre.
94Sí, señor. Ese era Dios, que le levantó en la mañana de Pascua. Sí, señor. Él era el Dios-hombre. Seguro que lo era. Él anduvo haciendo el bien, tomando sobre Sí mismo la forma de un campesino.
95Él nunca vino como un rey o potentado. Él nació y vino a través de la puerta de un establo y se fue por medio de la pena capital. Así era Él, manso y humilde. Vino al mundo con un nombre oscuro colgando sobre Él, como un hijo ilegítimo. Eso es cierto. Llevó toda clase de injurias. Él era un fanático. Él fue llamado Belcebú, el príncipe de los demonios, y todo eso. Sin embargo, era humilde, manso, y no abrió Su boca.
96Él se propuso hacer la voluntad del Padre, y eso fue lo que hizo. Eso es correcto. Y Él consumó la obra. Y entonces Uds. y yo vamos a ser llamados santos rodadores, fanáticos, dementes y todo lo demás. Vamos a ser llamados todo lo imaginable. Pero tenemos un motivo, y es proponernos hacer la voluntad del Padre y quedarnos con eso. Eso es correcto. Que el mundo diga lo que quiera, eso es cosa de ellos. Pero nosotros tenemos una cosa que hacer y eso es obedecer a Dios.
97Algunos dicen: "Bueno, Hermano Branham, eso es del diablo". A mí no me importa cuánto ellos… decían que Jesús era del diablo. Ellos decían que Él era Belcebú. Eso a mí no me molesta. Ellos pueden decir lo que quieran. Y dicen: "Bueno, ¿qué espera Ud. aquí?, y ¿por qué no viene aquí, y no va allá?". Yo estoy esperando encontrar a dónde Dios me quiere y luego ir y hacerlo. Eso es correcto. Esa es la mejor manera de hacerlo.
98Lo encontramos a Él aquí ahora, nunca por ahí perdiendo el tiempo en tonterías y cosas así. Él andaba siempre en la voluntad del Padre, ocupado en los negocios del Padre. Y lo veo a Él aquí esa noche cruzando el mar. Y ¡oh, hermano! Esas olas rugiendo. Y ¿por qué se arriesgaría ese hombre después de sentarse a enseñar todo el día y sanar a los enfermos?
99Ahora lo encontramos a Él allá en una barquita, cruzando el mar. Porque allá en otra tierra, en Gadara, había un alma llamándolo. ¡Piensen en eso! Cruzar el mar en una fuerte tormenta. Yendo a través de esos peligros, esa noche, para salvar un alma y sanar a una persona. Él vino de un lado del lago, a través de la tormenta, toda la noche, hasta el día siguiente, reprender esa gran marea esa noche, para sanar a una persona.
100Y yo diré esto, mi hermano, que Él vendría de Su gloria en esta tarde para libertar a cada uno de Uds. Eso es correcto. El vendrá a Ud. a través de cada iglesia y cada crítico y cada fanático y demás, para sanarle en esta tarde, para hacer que Ud. esté bien. ¿No creen Uds. eso? Sí, señor. Sólo dejen que Él encuentre un corazón sincero en el cual Él pueda entrar, que…
101Él vendrá en cualquier momento, a cualquier hora de la noche. Estoy tan agradecido que tenemos un doctor que vendrá a cualquier hora. Oh, estoy tan contento por eso, de saber que "Él es mi Refugio y mi Fortaleza, un pronto auxilio en la tribulación".
102Recuerdo, aquí no hace mucho, como todos Uds. saben que yo soy persona de la naturaleza. Me encanta subir a las colinas y mirar, ir de cacería y demás. No sólo para cazar la presa, sino para estar en las montañas. Recuerdo que estaba… Y pensaba que era un verdadero hombre del bosque. Mi abuelo era mitad indio, y él vivía en el bosque. Y yo pensé: "Bueno, yo soy como mi abuelo, él… Pues, Uds. no podrían perderme en ninguna parte. Yo tengo suficiente instinto para saber en dónde estoy todo el tiempo".
103Dios algunas veces tiene que tumbarlo a uno, para que uno sepa que no sabe nada. Nosotros tenemos que depender de Él. Y un día allí en la cima de las montañas Adirondack… Me había llevado a mi pequeño hijo Billy allí atrás, él apenas era un muchachito entonces. Estábamos en un pequeño cobertizo. El guardabosque no había venido todavía. Íbamos a ir a cazar osos. Le dije a mi esposa: "Hay un grupo de venados que descienden por aquí en los Gigantes". Dije: "Quiero caminar hasta allí hoy".
104Salí y vino una tormenta. Y Uds. saben que en los estados de Nueva Inglaterra, cuando viene una tormenta, viene esa neblina y uno no puede ver nada. Yo acababa de matar un venado e iba a regresarme. Y dije: "Bueno, regresaré y volveré a ella". Porque yo le había dicho que volvería a las dos de la tarde.
105E iba subiendo, yendo por un pequeño ramal así, yendo por ahí. Seguí caminando, caminando. Pensé: "Bueno, en unos momentos yo debería estar llegando al lugar donde tengo que dar vuelta". Y sucedió que miré hacia arriba y estaba nuevamente en donde estaba mi venado. Bueno, yo pensé: "¿Cómo fue que perdí eso?". Seguí caminando de nuevo, caminé como treinta o cuarenta y cinco minutos, y había regresado nuevamente adonde estaba el venado.
106Ahora, los indios le llaman a eso "La caminata de la muerte". Uno está caminando en círculos, pero no sabe en dónde está. Y la neblina estaba tan baja que no había marcadores ni nada. Y entonces me di cuenta que estaba atrapado. Y dije: "Bueno, debo de tomar alguna vereda". Pensé: "Cuando vine, el viento me pegaba en la cara, así que quizá será mejor que mantenga el viento en mi cara y vaya en esta dirección".
107Y salí por allí, y pensé: "Oh…" Sigo…Yo casi no podía ver como de aquí a la pared. Y esos grandes árboles meciéndose. Yo pensé: "¿Qué puedo hacer?". Y yo estaba caminando así, y pensé: "Tú sabes, mi esposa es joven, y está en ese cobertizo, y la temperatura está casi en cero. Y ese niñito mío; ellos morirán de frío esta noche. Ella se moriría de miedo estando en estos bosques, como a veinticinco millas de alguna carretera o algo". Yo dije: "El estar sola haría que ella muriera de miedo; porque hay un león de montaña, que vimos esta mañana, y ella tendría miedo de eso". Y dije: "Yo no sé qué hacer". Y comencé a seguir adelante y vi que estaba todo confundido. Yo no sabía a dónde ir. Y seguía oyendo Algo en mi oído que me decía: "Yo soy Jehová, y soy un pronto auxilio en las tribulaciones".
108Yo dije: "Bueno, William Branham, pues, tú conoces mucho de los bosques para que te pongas nervioso ahora". Pues, muchos de ellos mueren así cada año, les da una fiebre, y mueren cuando se pierden. Y yo dije: "Pues, tú sabes más de los bosques que eso".
109Y algo seguía diciéndome: "Ese bebé perecerá; esa esposa perecerá; y tú perecerás aquí en estos bosques".
110Ahora, si hubiera sido algo común, (si mi esposa no hubiera estado allí), yo hubiera encontrado un lugar y hubiera hecho una fogata, y hubiera esperado hasta que pasara la tormenta, un día o dos, y hubiera salido de allí.
111Pero mi esposa y el niño estaban en el bosque, así que yo no sabía qué hacer. Entonces seguí caminando y podía oír una voz que decía: "Yo Jehová, soy un pronto auxilio en las tribulaciones". Entonces puse mi rifle en el suelo, recostándolo de un árbol; me quité el sombrero y lo puse en el suelo. Miré hacia arriba y dije: "Padre celestial, yo no soy ningún hombre del bosque". Dije: "Yo me equivoqué, y Señor, yo no puedo hacer nada sin Ti. Estoy perdido, completamente perdido".
112Y uno no sabe lo que es sentirse así hasta que llega a perderse. Y dije: "Oh, Padre, estoy perdido. Sé que voy mal. No sé por dónde ir. Y sólo hay una dirección que yo sé tomar, y es mirar hacia el cielo, hacia Ti, Señor, y pedirte que me ayudes a salir de aquí. Yo no soy digno de vivir; pero quiero que mi bebé y mi esposa vivan, Señor". Y dije: "Te ruego que me ayudes a salir de aquí, ¿lo harás, Padre?". Y me levanté y estaba llorando un poco, tomé mi sombrero y lo sacudí. Estaba un poco húmedo en el suelo, había nieve. Me lo puse; tomé mi rifle y dije: "Ahora, que yo sepa, debo ir en esta dirección". Y salí por allí nuevamente, y sentí una mano posarse sobre mi hombro.
113Me volteé para ver, y al mirar, vi la montaña Huracán, en esta dirección. Yo estaba yendo exactamente hacia atrás, directamente hacia el Canadá, así. Y me paré allí y mantuve mi rumbo de esta manera. Y pensé: "Oh, gracias, Señor". Y más o menos durante las próximas tres o cuatro horas, subí exactamente en esa dirección, sin moverme en lo absoluto, observando, yendo tan recto como podía hacerlo hacia ese lugar, y manteniendo mi rumbo.
114Y entonces supe que estaba en la cima de las montañas Huracán, allí estaba la torre. Y el guardabosque subía allí cada otoño, y yo le había ayudado a colocar esos cables pero todavía no había líneas. Y yo sabía que allí había una línea en alguna parte. Y estaba pensando; levantaba mis manos así en la oscuridad, caminando así, sabiendo que en alguna parte tocaría esa línea de teléfono, dos hileras de cable. Y yo mantenía mis manos levantadas mientras caminaba.
115Pensé: "Si tan sólo tocara esa línea". Y me detuve y miré hacia atrás y estaba oscuro y nevando y el viento soplando. Y pensé: "Sí, eso es correcto, ahora he mantenido un rumbo recto". Y pensé: "Eso es. Un día yo estaba perdido en el pecado. Eso es correcto. Y cuando miré hacia arriba una vez, cuando iba en el camino equivocado, una mano me apuntó hacia el Calvario". Y yo tomé ese rumbo. Y ahora voy caminando con mis manos hacia arriba: "Señor Jesús", pensé: "sólo hay una cosa que yo podría hacer. Si yo no toco esa línea, mi familia perecerá esta noche. Y, sin embargo, estoy tratando de avanzar". Pensé: "Señor, eso es correcto, déjame tocar la línea de la vida también, mientras avanzo".
116Y después de un rato mis manos tocaron algo. Las agarré; era el cable de teléfono. Yo podía sostener ese cable de teléfono y bajar por la montaña, y ellos estaban allí al final de ese cable de teléfono, como a cinco millas, abajo de la montaña. Yo pensé: "¡Oh, vaya!". Cuando tomé ese cable de teléfono en mis manos me regocijé; grité; alabé al Señor.
117Pensé: "Oh, ¡qué bien se siente el saber que tengo la línea en la mano!". Pensé: "Justo al final de esta línea me esperan mis amados". Pensé: "¡Oh, gloria!, eso es correcto. Tengo la línea de vida aquí en mi corazón. Al final de esta Línea me espera mi Salvador y todos los que yo amo, me esperan allá en alguna parte".
118Y hoy si Uds. están palpando, amigos, si Ud. nunca ha nacido de nuevo, mantenga sus manos en alto hasta que toque esa Línea de vida. Luego agárrese de ella, hasta que llegue a la gloria. Sí, Él es real.
119Lo veo a Él en su obra, mientras que era zarandeado en ese mar. Y un alma estaba necesitada allá al otro lado. No tenemos registro de que se ayudara a alguien más en la tierra de los gadarenos, sino sólo a este maníaco. Pobre hombre, puedo imaginármelo estando allí en esa condición, quizá en una ocasión fue un buen ciudadano, un buen hombre.
120Vamos a dramatizar por un momento a este personaje. Puedo imaginarme viéndolo como un hombre bueno. Pero cuando menos uno piensa, alguien del grupo vino e hizo que se alejara de la iglesia, o que se apartara de Dios. Luego, cuando menos se imaginan, el diablo le hizo dar el próximo paso; comenzó a beber. Un trago, un demonio. Y así fue cayendo, alejándose.
121Y después de un tiempo el diablo lo volvió loco. Y allí estaba ese hombre. Él debió haber sido un personaje terrible. Él vivía en esos lugares ásperos. Y lo ataban con cadenas. Él tenía el doble de su fuerza. Podía romper esas cadenas y salirse como si no hubiera nada sujetándolo. Aún el ejército o los oficiales que lo ataban, él los separaba y se iba. Él era muy…
122No era su fuerza humana; era la fuerza del diablo que hacía eso. Y el diablo es poderoso, pero Dios es más poderoso. Y pensé: "Si un hombre rendido completamente al diablo tendría dos o tres veces más de fuerza, ¿qué haría un hombre que está postrado tan débil, que ni siquiera pueda levantarse, o paralizado tan terriblemente que no pueda levantarse? ¿Qué hará cuando la fuerza y el poder de Dios venga a él?". ¡Cuánto más fuerza tiene Dios que el diablo!
123Pienso en nuestra hermana que está sentada aquí, con ese problema en la cadera, con esa muleta, cuánto más poder puede Dios darle para levantarse con fuerza y fe para dejar esa muleta en el suelo e irse caminando sin ella. ¿Ven Uds.? Cuando la unción del Espíritu Santo entra allí, fuerza…
124Yo vi a la pequeña Georgie Carter cuando sus piernas no eran más gruesas que un palo de escoba. Cuando ella había estado postrada allí nueve años y ocho meses, y no podía… Tenían que ponerle una sábana desechable debajo de ella. Ni siquiera podían ponerla en una bacinilla. Y cuando el poder de Dios tocó a la muchacha, ella se levantó de allí, corrió y se sentó en el órgano y tocó: "Jesús, Mantenme Cerca De La Cruz". Eso es cierto.
125Y ella vive hoy después de nueve, sí, diez años, ya hace once años. Once años y ella nunca ha estado en cama, sólo para acostarse y dormir en la noche. Había estado postrada allí nueve años y medio, desahuciada por todos los doctores y todo lo demás. Con tuberculosis en la garganta, y a través de las glándulas femeninas. Y allí estaba ella.
126Algunos de ellos dijeron: "Hermano Branham, ¿cómo caminó ella?".
127Yo respondí: "El poder del Dios vivo la levantó". Ella simplemente se rindió al poder de Dios.
128Ese es el problema, amigos. Cuando Uds. me ven en la noche - a su hermano bajo una visión, eso no es otra cosa sino rendirse al Espíritu Santo. Uds. los que están enfermos pueden rendirse tan completamente al Espíritu Santo que se olvidarán de sus enfermedades.
129Uds. pueden rendirse completamente al Espíritu Santo y ninguna aflicción podrá retenerles. Caminen por el poder del Espíritu Santo. Uds. están sanos; den su testimonio y todo lo demás. Uds. son sanados por el poder del Espíritu Santo.
130Ud. que está en pecado, que quizá bebe, fuma, apuesta y hace cosas como esas, Ud. dirá: "Yo no puedo dejarlas, Hermano Branham".
131Sí, Ud. sí puede. Sólo ríndase a Dios una vez, y entréguele todo su ser y vea lo que sucederá. Eso es todo. No hay secreto en ello. No es un truco. Lo único que hay que hacer es rendirse a Dios. Amén. Allí está, y entonces ya no es Ud., es el Señor. Después de eso será el Señor obrando. ¿No se alegran Uds. de que tengamos la oportunidad para eso hoy?
132Viendo a este pobre individuo (Legión) allí, quizás de vez en cuando él volvía en sí, miraba y decía: "¿Qué estoy haciendo aquí? ¿Qué…?" Miraba y había cadenas alrededor de él, y cosas así, y su cuerpo todo cortado. Luego el diablo lo volvía a tomar y él seguía con eso. Quizá él volvía en sí de nuevo y pensaba: "Tengo una esposa e hijos en algún lado". Y de repente, el diablo lo volvía a tomar y él se iba. Y él era un asesino, si pudiera llegar a la gente. Él no sabía lo que hacía, era diablo haciendo eso. Eso es correcto.
133Entonces notamos que Jesús, sabiendo, quizá por medio de una visión, que ese hombre estaba allá, Él cruzó el mar. Llegaron al otro lado, esa pequeña barca empezó a abrirse paso entre esos sauces, allí al otro lado de la ribera. Se bajaron de la barca y comenzaron a caminar.
134Y aquí venía este hombre saliendo del cementerio. Tumbas, fíjense por dónde le había hecho el diablo andar, por el cementerio. Oh, esa es una buena guarida para el diablo, un lugar de muertos. Más o menos así es hoy, la misma cosa. Él anda vagando por un lugar de muertos. Alguien que está muerto en delitos y pecados, que no cree en el poder de la resurrección del Señor, esa es una buena guarida para los demonios. Amén. Eso es correcto.
135Si Ud. en realidad quiere saberlo, algunas de estas iglesias frías y formales que tienen la apariencia de piedad y niegan la eficacia de ella, son una verdadera guarida para los demonios. Eso es cierto. Un lugar donde ellos dicen: "Oh, todo eso es falso. Todo eso es mental. Eso es psicología".
136Oh, hermano, y algunos de esos demonios no hacen que Uds. se corten; alguno de ellos son tan astutos y pulidos a más no poder. Amén. Ellos son eruditos. No crean que no lo son. Oh, Ud. dice: "Hermano Branham, Ud. está…" Oh, no, no lo estoy, eso es escritural. Esos sumos sacerdotes y todos esos judíos que negaron a Jesucristo en aquel día, ellos eran eruditos de la Biblia muy pulidos. ¡Aleluya! Ese mismo demonio religioso se mete en la gente hoy. Alguien tratando de burlarse del bautismo del Espíritu Santo o el hablar en lenguas…
137Yo no soy uno que discuta o pelee, pero el otro día reté a cierto individuo. Él escribió un libro llamado: "Habladores de tonterías, habladores de lenguas". Y yo dije: "Eso es pura blasfemia". Absolutamente, blasfemando al Espíritu Santo… Él trató de decir que nadie…Dijo: "Juan el Bautista recibió el Espíritu Santo y no habló en lenguas. Y muchos de ellos recibieron el Espíritu Santo", y así por el estilo de esa manera, y nunca dijeron nada acerca de las lenguas, Zacarías y ellos". Yo dije: "Eso fue antes que el Espíritu Santo fuera dado". Sí, señor. Él dijo: "Bueno, ellos dijeron que tenían el…" Yo dije: "Ahora, ellos no dijeron que tenían el bautismo del Espíritu Santo".
138Adán tenía el Espíritu Santo potencialmente. Eso es correcto. Todos los profetas eran movidos por el Espíritu Santo. Pero San Juan dice que el Espíritu Santo no había venido todavía, porque Jesús aún no había sido glorificado. Eso es correcto. Y yo dije… Bueno dijo: "Ellos nunca hablaron en lenguas". Yo dije: "Sólo hubo uno de ellos que sí habló en lenguas". Dijo: "Jesús recibió el Espíritu Santo y nunca habló en lenguas".
139Yo dije: "Bueno, Él era el Espíritu Santo". Amén. Yo dije: "Él sí habló en lenguas". Amén. Yo dije: "Juan no lo hizo, porque él murió antes de la dispensación, y Zacarías y los demás hasta donde sabemos. Pero Jesús habló en lenguas porque Él era el Espíritu Santo". Eso es exactamente correcto.
140Cuando Él fue a resucitar a la hija de Jairo, mírenlo parado allí. Y toda la gente diciendo: "Bueno, aquí viene ese santo rodador. Aquí está ese fanático". Él dijo: "La moza está dormida, no está muerta".
141Ellos dijeron: "Escuchen ahora a ese radical". Y Él los sacó a todos. Y allí afuera estaban…
142¿Para qué ha de hablar el Espíritu Santo? Es cuando Ud. está en problemas. Cuando la iglesia está en problemas, allí es cuando sale un mensaje para corregir la cosa.
143Noten, y entonces cuando Jesús estaba allí, cuando todos afuera se estaban burlando de Él y todo, entonces Él fue poseído con el poder. Él habló en otra lengua y llegó hasta el mundo de los espíritus, y llamó de regreso al espíritu de una niña muerta, hablando en lenguas. Y cuando Él estaba en la cruz, cuando Sus discípulos lo habían abandonado, cuando Su Iglesia lo había abandonado, cuando Su gente lo había abandonado... Él fue abandonado por Dios y por el hombre, al estar colgando en la cruz. Él murió hablando en lenguas. Eso es correcto. Hermano, no llame Ud. eso "hablar tonterías".
144Él dijo de esta gente pentecostal, dijo: "Ellos nunca guardan el día de reposo". Dijo: "Las mujeres se cortan el cabello". Por supuesto, él era un Peregrino de Santidad. Y dijo: "Las mujeres se cortan el cabello y usan joyas en los dedos". Yo lo sé, y es una vergüenza. ¡Vaya!, eso no cayó bien. Lo sentí. Pero es la verdad. Eso es correcto. Seguro, Uds. se están volviendo tan formales e impíos como los demás. Esa es exactamente la verdad. Hemos bajado la guardia. Nosotros no pensamos acerca de estas cosas. Pero hermano, le diré que es una vergüenza que eso haya dejado de predicarse desde el púlpito. Eso es correcto.
145Ahora, allí estaban ellos, como que… Yo dije: "Sí, yo le mostraré cómo es que muchos Peregrinos de Santidad hacen lo mismo".
146Ahora, allí estaban ellos, allá afuera de esa manera y él hizo… Yo dije: "Sí, y yo le puedo mostrar que muchos Peregrinos de Santidad hacen lo mismo". Él dijo: "Ellos trabajan el domingo, cortan el césped el domingo, y así por el estilo".
147Yo dije: "También lo hacen los Peregrinos de Santidad, si es que Ud. quiere hacer diferentes preguntas o discutir acerca de las diferentes iglesias". Pero yo dije: "Fíjese en esto, hermano, en primer lugar, Ud. ni siquiera sabe lo que es el día de reposo".
148Él dijo: "Oh, es el domingo".
149Yo dije: "¿Lo es?".
150Él dijo: "Entonces me supongo que Ud. es Adventista del Séptimo día".
151Yo dije: "No, señor. Pero Ud. no sabe lo que es el día de reposo. Déjeme mostrarle lo que es". Le dije: "En Isaías 28:18, el profeta dice que todas las mesas del Señor estarían llenas de vómito, así como hoy. Dijo: '¿A quién se le enseñará doctrina, a quién se hará entender?'. Él dijo: 'Porque mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá; retened lo bueno. Porque en lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablaré a este pueblo. Y este es el reposo que yo dije que ellos deberían oír'". Yo le dije: "Y Ud. está criticando la misma cosa que Ud. piensa que no estamos guardando". Aleluya. Eso es correcto. Le dije: "Hermano, no se preocupe; nosotros tenemos nuestras velas dirigidas hacia el Calvario, y el Espíritu Santo está soplando el viento sobre ellas". Yo dije: "Eso es correcto". Dije: "Ese es el descanso; eso es el guardar el día de reposo".
152Jesús dijo: "Venid a Mí todos los que estáis trabajados y cargados, y Yo os daré descanso para vuestras almas". E Isaías dijo que ese descanso eran los labios de tartamudos y las otras lenguas en que Él le hablaría a Su pueblo. Y esto es guardar el día de reposo.
153Ahora, ¿qué les parece eso? ¿Cómo es eso? ¿Dónde fue eso cambiado alguna vez o alguna cosa? Jesús verificó esa misma declaración. Pablo, en el capítulo 4 de Hebreos, verificó esa misma declaración. Él dijo: "Dios ciertamente habló del séptimo día de esta manera, nuevamente Él limitó otro día al decirle a David después de tanto tiempo: 'Si oyeres hoy Su voz, no endurezcáis vuestros corazones'".
154Eso es correcto. Al entrar el Espíritu Santo… Dijo: "Porque nosotros", es decir, los que tienen el Espíritu Santo: "Cuando hemos recibido a Cristo en nuestros corazones, descansamos de nuestras obras, así como Dios de las Suyas y descansó el séptimo día". Eso es correcto. Allí lo tienen. Allí está el verdadero guardar del sábado. ¿Ven lo que quiero decir? Es cuando el Espíritu Santo entra, Dios le da a Ud. el sello de su fe.
155Ahora, todas esas cosas son… Probablemente este pobre hombre había sido criticado y todo. Y Jesús llegó, y allí estaba él cortándose, torciéndose y comportándose de esa manera. Y Jesús viendo que él estaba en esa condición, tan pronto como Jesús comenzó a caminar hacia él, el hombre quiso ser muy religioso. Así es como hace el diablo.
156El diablo es tan religioso a más no poder, inteligente, erudito, pulido, pero, con todo eso, no sabe más de Dios que lo que sabría un conejo acerca de usar raquetas para andar en la nieve. Y aquí viene él, se acerca así y se postra y adora a Jesús, este maníaco lo hizo. Bueno, Ud. dice: "¿Sería ese el diablo?".Bueno, Judas aun vino y lo besó y lo entregó con un beso.
157Espíritus religiosos, ciertamente que lo son. Alguien dijo: "Bueno…" Este hombre sigue escribiendo y dice: "Pues, espíritus religiosos", dijo: "No se junte con esos Pentecostales". Dijo: "Si Ud. lo hace, ese espíritu entrará en Ud.". Y dijo: "Eso es del diablo"… Eso es correcto.
158Escuchen. Él dijo: "La Biblia dice que: 'No creáis a todo espíritu, sino probadlos a ver si son de Dios'". Eso es exactamente lo que dice la Biblia. Y Jesús dijo: "Estas señales seguirán a los que creen". Vean si eso es correcto o no. Pruébenlo por el Espíritu. Seguro.
159Y los espíritus religiosos, en todas las edades, siempre han sido unos que niegan. El espíritu del diablo, que es religioso, ha negado al verdadero y genuino Espíritu. Y cada vez que el Espíritu de Dios viene, señales y maravillas siguen al Espíritu.
160Fíjense allá en los días cuando Caín adoró. Él tenía una apariencia de piedad. Edificó un altar; construyó una iglesia; él construyó todo tan religioso como lo era Abel. Pero miren, aquí hay una cosita… Me salí de mi tema, de todas maneras no quiero mantenerlo.
161Así que miren, en los días de Caín y Abel, noten, Caín era tan religioso como lo era Abel. Y noten, cuando él adoró, él edificó sus altares; él lo hizo bonito como una iglesia grande y fina. Él no era un incrédulo; él se inclinó y adoró. Y Dios lo rechazó completamente.
162Si Dios es justo y tan sólo demanda fe en Él, si Dios solamente demanda fe, solamente demanda sacrificio, solamente demanda membresía de la iglesia, Dios sería injusto en condenar a ese muchacho. Porque él ciertamente era un creyente en Dios. Él confesó lo mismo públicamente, él era un creyente en Dios.
163Él le edificó una iglesia al Señor, un altar; él trajo de sus frutos y lo hizo muy bonito, e hizo un sacrificio e hizo ofrendas y adoró al Señor. Hermano, ese es un buen miembro de iglesia hoy. ¿Es correcto eso? Y Dios lo rechazó.
164Pero miren a Abel, viniendo allí, no con obras. Amarró por el pescuezo a esta ovejita con un bejuco y aquí venía él jalándola allí, la colocó sobre el altar y comenzó a golpear su garganta, y la mató. ¿Por qué? Es que Abel tuvo una revelación. Vamos a dejar que eso penetre por un momento.
165Fue la revelación que tuvo Abel lo que lo hizo justo. Él tuvo una revelación del requerimiento del Dios poderoso, y él trajo un cordero. Y esa es la única manera en que Ud. alguna vez podrá ver la sanidad Divina, el bautismo del Espíritu Santo, será por revelación.
166Cuando ellos bajaron de la montaña… Aquí está, lo probaré. Ellos bajaron de la montaña y Jesús preguntó: "¿Quién dicen los hombres que soy Yo?". Bueno, algunos de ellos dijeron: "Tú eres Elías". Otros dijeron: "Pues, Tú eres uno de los profetas". Igual como ellos hoy tratan de salir con esto del "manto de Elías" y así por el estilo, todas esas cosas que Uds. saben. Los mismos espíritus que ellos tenían en aquel día siguen viviendo hoy.
167"Algunos dicen que Tú eres Elías, y algunos dicen que Tú eres el profeta, y algunos dicen que Tú eres esto o aquello o lo otro". Él dijo: "Pero, ¿quién decid vosotros que Yo soy?". Pedro dijo: "Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente".
168Él dijo: "Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló ningún seminario. Ningunos teólogos te lo revelaron. Ni carne ni sangre, sino Mi Padre que está en el cielo. Y sobre esta roca edificaré Mi iglesia y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella".
169¿Qué fue eso? La revelación de Dios. Allí lo tienen. Dios le revela al pecador la verdad en el Espíritu. "Sobre esta roca", (la revelación espiritual de Dios) "edificaré Mi iglesia y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella". Así que Uds. pueden combatir a los santos rodadores (como Uds. los llaman), todo lo que quieran, pero la Iglesia de Dios prevalecerá--seguirá avanzando hasta el fin del tiempo. Sí, señor.
170Ellos siempre tuvieron sanidades, señales y maravillas; Dios obró con ellos a través de la edad. Miren allá atrás y vean lo que hicieron los fariseos, ellos pelearon en contra de eso. Vean a dónde fueron ellos. No entren a ese mismo grupo, mejor vengan aquí. Oh, ellos tenían eruditos; tenían buenos pastores. Tenían hombres inteligentes, educados, y todo. Ellos tenían todo lo que necesitaban en aquel día, una erudición mucho más avanzada de la que tenemos hoy. Incluso, un hombre tenía que ser tan santo. Él tenía que nacer en cierta tribu o ni siquiera podía ser ministro. Tenían todo así, y aún cuando ellos vinieron, Jesús les dijo: "Uds. tienen al diablo". Dijo: "Vosotros sois de vuestro padre el diablo". ¿Es correcto eso? Sí, señor, eruditos muy pulidos… De manera que esos espíritus religiosos, en lugar de cortar a un hombre y convertirle en un maníaco; él también puede ser un erudito muy sagaz.
171Miren al diablo cuando se encontró con Jesús. Él dijo: "Si eres el Hijo de Dios, haz que estas piedras se conviertan en pan". Jesús le dijo: "Escrito está: no sólo de pan vivirá el hombre".
172Lo llevó allá arriba y le dijo: "Oh, de modo que Él quiere jugar a ser erudito conmigo, ¿verdad? Yo también le mostraré mis títulos". Entonces lo llevó arriba y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: "Escrito está, a Sus Angeles mandará acerca de Ti, y en sus manos Te llevarán, para que no tropieces con Tu pie en piedra". Jesús le dijo: "Y escrito está también". Amén. Sí, señor.
173Muy bien, allí lo tienen. ¿Ven qué sagaz y erudito es el diablo? Es un espíritu religioso, pero aquí está la única manera en que Ud. lo reconocerá. Esa es la única forma…
174Cuando Balaam fue a maldecir a Israel, él hizo un sacrificio, edificó siete altares. Eso es exactamente lo que ellos tenían allá con esos santos rodadores, los Israelitas. Ellos eran santos rodadores.
175Ud. dice: "¿Me quiere decir que los Israelitas eran santos rodadores?". Es lo mismo que tienen hoy. Es el mismo espíritu que salió de Abel, manifestándose. Es el mismo espíritu que salió de Caín, exactamente el mismo. Miren. Cuando ellos vinieron aquí, los llamaron santos rodadores.
176Dios obró un milagro y abrió el mar Rojo y los dejó pasar. Moisés cantó en el Espíritu y María tomó un pandero y corrió danzando por la ribera, y las hijas de Israel la siguieron, danzando en el Espíritu. Si ese no es un montón de santos rodadores, yo nunca he visto uno. Eso es correcto.
177Y quiero animarles un poco: ellos también eran interdenominacionales. Sí, lo eran. Ellos eran interdenominacionales. Amén. Ellos eran interdenominacionales porque ni siquiera eran una nación. Ahora, aquí estaba su hermano, tan fundamentalista como ellos.
178La hijas de Lot dieron a luz a los hijos de Moab; allí estaban los moabitas. Así fue como surgieron ellos. Tenían a un predicador allí, un profeta, un erudito, Balaac. Y él vino, y el Señor trató de mostrarle que el hablar en lenguas era correcto. Él tuvo que hacerlo a través de una mula, pero lo hizo de todas formas, para mostrarle que él estaba errado en su doctrina.
179Pero aquí vino él de todas formas. Él simplemente pasó por encima de eso y cuando llegó allí ellos dijeron: "Ahora les diré", dijo: "Jehová demanda siete altares". Así que él fue y edificó siete altares. Él dijo: "Ahora, veamos, Él tiene que tener siete sacrificios limpios, siete becerros".
180Ahora, él dijo: "Yo quiero siete carneros, porque Él va a enviar a Su Hijo Jesucristo algún día; estos carneros tienen que hablar de Él".
181Así que él puso los siete carneros allí, exactamente el mismo sacrificio que aquellos santos rodadores estaban ofreciendo. ¿Ven? Allá… Dijo: "Bueno, ellos ni siquiera son una denominación. Mírenlos. Pues, nosotros somos una nación. Ellos no son una nación; ellos son gente que mora en carpas. Bueno, mírenlos". Y dijo: "Miren qué sucios y viles han sido. Mírenlos cuán bajos han sido". Pero él falló en ver esa Columna de Fuego colgando sobre ellos. Él estaba ciego a eso. Él no miró eso. ¡Oh, aleluya! De todos modos me van a llamar santo rodador; yo soy uno.
182Miren, él no podía ver eso. Pero él pensó: "Ahora, yo soy fundamentalista. Ofreceré estos sacrificios para que sepan que yo soy un fundamentalista; eso fue lo que dijo Jehová. E iré y pondré una maldición sobre esa gente allá abajo que están haciendo todo ese alboroto, teniendo todos esos servicios de sanidad y cosas".
183¿Servicios de sanidad? Seguro que ellos lo tenían. Moisés levantó una serpiente de bronce, y todos los que se enfermaban iban y la miraban y sanaban. ¿Es correcto eso? Tenían todo tipo de señales y maravillas. Y eso es lo que los hizo ser lo que eran. Esa era la vindicación de que Dios estaba con ellos: señales y maravillas siguiéndoles.
184Él dijo: "Iré allí y los maldeciré". Así que fundamentalmente hablando, él era tan fundamental como los demás.
185Así que él hizo su gran sacrificio y trajo a todos los doctores de divinidad que habían. Estos, y los príncipes de la tierra se pararon alrededor del sacrificio humeante y dijeron: "Gran Jehová, desciende ahora, Tú sabes qué clase de gente somos, y somos eruditos, y somos una gran nación, y somos un gran pueblo. Tenemos grandes iglesias; tenemos grandes cosas aquí. Y allí ese montón de basura que viene por allí, maldícelos Señor. No permitas que esa doctrina se esparza por aquí en esta ciudad. No tendremos nada que ver con eso", de esa manera. "Oh, detén eso, gran Jehová". Y dijo: "Ahora profeta, anda y profetiza". Balaam dijo: "Esperen un momento, yo lo haré". Y se fue.
186Dios le salió al encuentro y le dijo: "¿Por qué no vienes aquí y miras esa partecita? Él simplemente te mostró la peor parte. Regresa y habla, pero no digas nada, sino lo que yo ponga en tu boca".
187Él dijo: "Sí, señor". Y regresó corriendo allí cuando terminó. Él dijo: "¡Bendito eres, oh Israel! ¡Cuán hermosas y justas son tus tiendas!". Él dijo: "Desde las collados te miré y no hallé en ti iniquidad". ¡Aleluya! Allí estaba, un montón de maniáticos, como Uds. los llamarían, un montón de santos rodadores.
188¿Cuál era la diferencia? Fundamentalmente hablando, ese grupo en la colina era tan fundamental como los que estaban allí en el valle. Pero la diferencia era que Dios estaba vindicándolos con señales y maravillas que les seguían.
189Y Pablo dijo que: "En los últimos días ellos serían impetuosos, altivos, amadores de los deleites; teniendo apariencia de piedad, pero negando la eficacia de ella; a éstos evita".
190Jesús dijo: "Estas señales seguirán a los que creyeren. En Mi nombre echarán fuera demonios, hablarán nuevas lenguas, tomarán serpientes y si bebieren cosas mortíferas no les hará daño. Sobre los enfermos pondrán las manos y sanarán".
191Oh, mis hermanos, hermanas, anímense; enderécense. Estamos acercándonos a algo. Ud. escuchará un sonido de abundancia de lluvia. Porque un día es éstos las cortinas de los cielos se abrirán y Dios derramará Su Espíritu sin medida sobre ese grupo de gente que ha peleado para obtener el premio y ha navegado a través de mares sangrientos. Y ¡qué reunión tendremos! Sí, señor.
192¡Esos demonios religiosos! Y luego tratando de decir que nosotros somos demonios. Dios dijo: "Estas señales seguirán a los que creen; ellos tendrán doctorados".
193¿Podrían Uds. imaginarse la Biblia diciendo eso? "Ellos saldrán de seminarios. Tendrán muchos modales religiosos, caminando a su iglesia con un abrigo de cola de palomino puesto y diciendo: 'Amén' tan hermosamente". Practicando todo esto. "Ellos dirán dos ave Marías, o harán esto o lo otro". Nunca hubo tal cosa. "Construirán grandes santuarios. Pulirán los altares. Y tendrán doctores con títulos, que hablarán el inglés más correcto y refinado, y las palabras más finas. Y tendrán esto y aquello hermoso". Eso es lo que el mundo dice hoy.
194Pero la Biblia dice… Jesús mismo dijo: "Estas señales (s-e-g-u-i-r-á-n) a los que creen, hasta el fin del mundo. En Mi nombre echarán fuera demonios". ¡Aleluya! Esa es la Iglesia del Evangelio. Y se burlarán de ella. La señalarán con dedo acusador, la llamarán "escarnecida". Pero dijo: "No temáis, Yo estaré con vosotros, y en vosotros, hasta el fin del mundo. Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos".
195Y viviendo en un día, cuando las bombas atómicas están colgando, y todo lo demás. ¡Aleluya! Estoy feliz de estar sellado en el reino de Dios, por el Espíritu Santo, con señales, maravillas y una vindicación de que tenemos un hogar en esa Roca, ¿no lo ven Uds.? Amén.
196Ellos lo llaman "demonios" porque no saben lo que es eso. Así también aquellos fariseos se voltearon y llamaron a Jesús "demonio" porque Él estaba echando fuera espíritus malignos y sanando a los enfermos. Jesús dijo que ellos estaban blasfemando; porque dijeron: "Él tiene demonio". Cuando Él estaba sanando a los enfermos, Él dijo: "¿Cómo puede satanás echar fuera a satanás?". Si satanás echa fuera a satanás, su reino está dividido".
197Dijo: "Si yo echo fuera a satanás, debemos saber que es por el dedo de Dios". El dedo de Dios. Cuán pequeño es entonces el diablo delante de Dios. No es más que Su dedo. Sólo se necesita Su dedo para echarlo fuera. Eso es todo lo que significa para Dios echar fuera un demonio. Eso es correcto. Él dijo: "Yo echo fuera demonios por el dedo de Dios". Oh, vaya, sólo tomar Su dedo y decir: "aléjate diablo". Eso es todo lo que es. Eso es todo. Amén. Es echado fuera por el dedo de Dios. Oh, hermano, sólo un dedo de Dios… Pero eso es todo lo que significa para Dios, sólo tomar Su dedo y echar a un demonio. Es tan fácil.
198Pero fíjense cuando Él fue tras la oveja perdida. No era Su dedo; Él tomó a la oveja perdida y la puso sobre Sus hombros. ¡Aleluya! Cómo se preocupa Él por una oveja perdida, una que se extravió allá en algunos de esos lugares formales e impíos, allá en el desierto. Él va y lo toma, lo pone sobre Su hombro, lo llena del Espíritu Santo y lo envía de regreso al redil.
199El diablo no es nada para Jesús; Él simplemente lo echa fuera con Su dedo y sigue adelante. Pero a la oveja perdida, Él va y la toma y la pone sobre Su hombro; la sujeta por sus piernas así. Y la parte más fuerte de un hombre está en sus hombros. Uds. saben eso. La pone alrededor de Su cuello, y encima de Sus hombros, y allí va Él cargándola a través del desierto.
200Hermano, un corderito postrado allí, mirando alrededor y diciendo: "Jaja- ja-ja-ja". Puedo imaginarme a ese corderito cantando: ¡Sublime gracia del Señor! Que a un infeliz salvó. Yo ciego fui, mas hoy veo ya, Perdido y Él me halló.
201Acostado en los hombros del Maestro, yendo directamente hacia el redil… Oh, entonces él puede cantar: "Sublime Gracia", ¿no es cierto? Eso es correcto. Sí, señor, el Maestro lo lleva cargado en Sus hombros, llevándolo de regreso.
202Ahora, entonces nos damos cuenta aquí en nuestro personaje, que lo que estaba en él era un demonio religioso. Exactamente. Porque él corrió allí y se postró y adoró a Jesús. Ahora, Ud. dice: "Si yo adoro a Jesús, estoy bien". Espérense un momento. Este demonio adoró a Jesús, seguro que sí, y le confesó públicamente. Y dijo: "Yo sé quién eres, daré testimonio de que Tú eres el Hijo de Dios, el Hijo del Dios altísimo".
203Y miren, él le dio un mandato. Dijo: "Te conjuro". El diablo. Observen a algunos de estos hombres que quieren hablar de sanidad Divina, dicen: "Oh, yo sé esas cosas por el Dios viviente". ¿Ven? "Yo te conjuro por el Dios viviente, que no me atormentes". Allí lo tienen.
204Jesús le dijo: "Sal de él" (eso es correcto), "espíritu inmundo". Ahora miren, el diablo lo tenía ahí en una buena iglesia, así que él no quería irse de esa región. Era una buena guarida. A él le gustaba andar por allí. Así que él tenía un buen hogar allí, estaba establecido. De modo que él sencillamente no quería abandonar ese lugar.
205Y así son los demonios: cuando logran establecerse entre un montón de gente, no quieren irse. Eso es correcto. Oh, ellos son testarudos, dicen: "Bueno, yo no creo en tal cosa como sanidad Divina. Yo no creo en ese tipo de cosas". Seguro que no, ese es un demonio haciéndole hacer eso.
206No, él no quería irse. Él dijo: "Nosotros…" Dijo: "él no quería irse", dijo… Y entonces Jesús dijo: "Sal fuera de él".
207Bueno, él dijo: "Bueno, si tengo que salir, permíteme ir allá y entrar en ese montón de cerdos". ¡Vaya! Entonces ellos fueron allí y entraron en un montón de cerdos. Y fíjense, había dos mil demonios en un hombre. Imagínense, dos mil demonios en un solo hombre.
208Y los cerdos bajaron corriendo por la colina. Ellos tenían mejor sentido que mucha gente. Un hombre que se llena tanto del diablo, él va a la iglesia y dice: "Pues, yo sé de qué se trata todo eso". Pero el cerdo tuvo suficiente respeto para ir y lanzarse al mar y ahogarse. El cerdo salió corriendo, se metió al mar y se ahogó (eso es correcto) para no estorbarle el camino al Señor.
209Los cerdos no querían estorbar. Mucha gente quiere estorbarle al Señor. ¿Y saben qué? Esos demonios, cuando ellos hicieron eso, querían permanecer en esa región. Y esa gente, cuando ellos salieron, cuando esto se hizo notorio, el hombre estaba en su mente cabal. ¡Oh! La Biblia dice que el hombre estaba en su mente cabal.
210Les digo, cuando Ud. recibe el bautismo del Espíritu Santo, y Cristo está en Ud., Ud. recupera su juicio. Él estaba en su mente cabal para adorar. Miren en dónde estaba él entonces, él estaba sentado a los pies de Jesús. ¡Aleluya! Qué lugar más maravilloso en donde sentarse. Vestido, vestido y en su mente cabal, sentado a los pies de Jesús, adorándole. ¡Aleluya! Porque Él echó fuera los demonios.
211Él dijo: "Ahora, lo que yo he hecho, Uds. también pueden hacerlo". Qué lástima que la iglesia no tome su posición en Jesucristo. Sí, señor. Y entonces allí vinieron todos los miembros de la iglesia. Ellos salieron y dijeron: "¿Dónde están nuestros cerdos?". Bueno, todos ellos tuvieron suficiente respeto para ir y ahogarse. Y ellos dijeron: "Vete de nuestra tierra, si eso nos va a costar algo así, no necesitamos un avivamiento como ese, que va a costarnos todo ese dinero".
212Cuando yo llegue a la gloria, quiero ver qué efecto tuvo su testimonio en la cría de cerdos, cuando llegue a la gloria. Me imagino que él hizo pedazos a esos criadores de cerdos (sí, señor) cuando él regresó allí. Y allí estaba él en su mente cabal. Y la gente de esa región se sentía más en casa con los cerdos y los demonios, que con el amoroso Jesús. Ellos hicieron que Él se fuera de esa región. Se sentían más en casa, más en paz con los demonios y los cerdos.
213¿Y saben Uds. que es igual hoy? Si un hombre piensa que va a tener suficiente religión para gritar, u otra cosa, para tener que dar un poco de dinero en la iglesia, o alguna cosita como esa, o quizá confesar su fe y pararse y darle alabanza a Dios, o hablar en lenguas, él preferiría nunca oír hablar de religión.
214Ellos se sienten más en casa con los demonios y con su dinero, que con el amoroso Jesucristo, con el bautismo del Espíritu Santo, con señales y maravillas siguiendo. ¡Amén! ¡Fuiu! ¡Vaya! Me siento religioso. Sí, señor. ¡Oh, aleluya! Estoy contento de librarme de esa cosa. ¡Gloria a Dios! ¡Denme a Cristo! Amén.
215Vístanme en la mente para adorarle. ¿Adorarle cómo? En espíritu y en verdad. Amén. Señor, si yo estuviera hablándole al presidente de los Estados Unidos, y Él viniera sobre mí, yo gritaría: "¡Aleluya!". A mí no me importa, seguro que no.
216Hace algún tiempo yo estaba parado aquí en Gary Indiana. Y había allí uno de esas grandes fábricas, donde fabrican el acero. Y ellos estaban mostrándome el lugar. Y un hombre me dijo: "Ahora", dijo él: "Doctor Branham", dijo: "Le mostraré cómo se hace esto". Me llevó a un lugar muy grande allí arriba, y vi una especie de equipo. Sonó un pequeño silbato y todos dejaron de trabajar. Y ellos tomaron una escoba y barrieron, así, hacia el centro del pasillo. Yo pregunté: "¿Para qué están ellos haciendo eso?".
217Dijo: "Le mostraré algo en un momento". Entonces él barrió todas las virutas hacia el pasillo. Y luego sonó otro silbato, y todos se fueron. Él oprimió un botoncito y aquí venía un imán enorme, haciendo "rrrrr", bajando de esa manera, bajó por la pista. Y a medida que iba pasando por ese pasillo, casi todas esas virutas saltaron y se pegaron de ese imán, siguió y él lo desmagnetizó y cayeron en una cúpula para ser moldeadas de nuevo. Él dijo: "¿Qué le parece eso?" Yo dije: "¡Aleluya! ¡Aleluya!". Él dijo: "¿Qué le pasa?". Yo dije: "Sólo pensaba en algo". Él dijo: "Debió haber sido". Yo dije: "Me vino un pensamiento". Él dijo: "¿De qué está Ud. hablando?".
218Yo dije: "Estoy pensando en un gran Imán que está allá en la Gloria. ¡Aleluya! Yo estaba pensando que un día de estos, yo casi lo puedo oír viniendo ahora. Y Él descenderá, levantará este cuerpo viejo y frágil, se lo llevará allá y lo moldeará de nuevo". ¡Aleluya! Sí, señor.
219Y yo dije: "Señor, quiero preguntarle algo. Dije: "¿Por qué no subieron todas esas virutas?". Él respondió: "Algunas de ellas son de aluminio. Ellas no están magnetizadas para ese imán". Yo dije: "¡Aleluya! Dije: "¿Entonces por qué no subió ese pedazo de hierro que está allí?". Él dijo: "Verá, está atornillado". Yo dije: "¡Aleluya¡". Eso es correcto.
220Hermano, estoy contento de cortar todo grillete, todo prestigio y lo que Ud. tenga. Piérdase en Cristo Jesús; nazca de nuevo, lleno con el Espíritu Santo, magnetizado con Su poder, ¡aleluya!, que cuando Él venga, yo me iré con Él.
221Quiero decir como dijo Pablo: "Yo lo conozco a Él en el poder de Su resurrección, que cuando Él me llame de entre los muertos, yo saldré de entre ellos. Dejando estas cosas atrás, prosigo al blanco del supremo llamamiento en Cristo", dejando el mundo atrás, dejando atrás sus teologías. Yo veo a Cristo y solamente a Él. Amén. Yo miro directamente hacia el Calvario y sigo caminando.
222Dicen: "Oye, ¿sabías que Billy Branham es un santo rodador?" Yo ni siquiera escucho eso. Sólo sigo avanzando. Eso es correcto. Prosigo al blanco del supremo llamamiento allá. Dicen: "Sabes, yo creo que ese hombre es un médium". Eso no me molesta para nada. Yo simplemente sigo avanzando. "Yo sé a Quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi deposito para aquel día". ¡Aleluya! Simplemente sigan adelante.
223Sí, aquellos individuos allá, se sentían mejor en casa con todos esos cerdos. Tenían sus cerdos, sus corrales y todo de esa manera. Ellos se sentían más cómodos que cuando Jesús estuvo allí.
224Pues, vaya Ud. a una gran iglesia formal hoy, y deje que dos o tres personas entren allí y empiecen alabar a Dios y a gritar y a comportarse de esa manera, y talvez alguien dé un mensaje en lenguas o alguien sea sanado por el poder de Dios, o Dios dé una visión, pues, ellos se mueren de frío. "Oh, yo no quiero nada de eso".
225¿Ven?, están mejor en casa con los demonios (eso es correcto), que tener con ellos al amoroso Jesús. Uno les predica así, y ellos permanecen indiferentes, tan agrios y fríos a más no poder. Nadie dice "Amén", ni nada, simplemente se quedan sentados allí y se congelan. ¡Oh, hermano! "Ojalá que termine, ya lleva quince minutos allí arriba. ¡Caramba!, ¿cuándo será que va terminar?".
226Oh, hermano, sus órdenes digestivas no están bien. Eso es correcto. Hermano, a mí me gusta que ellos se conviertan y tengan un gran jubileo gastronómico, ¿a Ud. no? ¡Amén! Tomen toda la Palabra de Dios.
227El Ángel le dio la Biblia a Juan y le dijo: "Cómetela". Juan dijo que cuando él se la comió, era amarga al paladar, pero después que llegó a su estomago, allí era dulce. ¡Aleluya! Oigan, ¿qué hora es? Me pasé de la hora, ¿verdad? ¡Aleluya! Muy bien.
228Puedo ver a Legión, después de que él recuperó su mente cabal. Él fue sanado. Puedo ver que después que él se despide de Jesús, los demonios, esa gente vino y le dijeron: "No te queremos por aquí; queremos a los cerdos. Preferimos tener nuestros cerdos. No queremos ningún avivamiento como ese, toda esta tontería aquí de sanidad Divina. Nosotros sabemos que los días de los milagros ya pasaron. Ese hombre únicamente está emocionado. Ahora, vete de nuestra tierra. No queremos que esa cosa de santos rodadores comience por aquí".
229Jesús no se quedará; no se preocupen. Él no se quedará donde no sea bienvenido. Él simplemente volteó Su cabeza y caminó directo hacia la barca, nunca les dijo una palabra. Legión dijo: "Oh, aleluya, alabado sea el Señor. Oh Jesús, déjame ir contigo. Oh, yo quiero ir contigo. A mí no me importa lo que lo que dicen este montón de tonterías, no me importa. He dejado atrás todos los grilletes; déjame seguirte. Yo he encontrado algo. Déjame ir contigo".
230Jesús se volteó y le dijo: "Ahora ve y dile a tus padres lo que te ha sucedido". ¡Vaya! "Ve y da un testimonio".
231Yo me pregunto qué les dijo él a esos criadores de cerdos cuando regresó. Él siguió saludando, mientras podía ver esa pequeña barca, hasta que desapareció de su vista. Dijo: "Algún día lo veré a Él de nuevo".
232Puedo verlo ir por la calle. Algunos de ellos diciendo: "Bueno, ¿quién es ese hombre allí?". Dijo: "¡Gloria! ¡Aleluya!".
233Ellos dijeron: "Ese hombre todavía está loco, ahí va". Iba por la calle diciendo: "¡Oh, aleluya, alabado sea el Señor!". Bueno, ellos dijeron: "Hay un detalle al respecto: él tiene ropa puesta. Ciertamente que algo le ha sucedido".
234Puedo verlo ir calle abajo, y esta es la historia. Puedo verlo mirar alrededor: "Bueno, el dueño de la casa ya había sacado a su esposa. Pobrecita, tal vez ella había orado todo el tiempo para que él fuera sanado. Cuando regresaba, sus hijitos corrían a esconderse al verlo venir. Su pobre esposita tenía que apartarse del camino porque él era malo. Entraba y destrozaba la casa.
235Así lo hace el borracho, o el endemoniado. Le da uno de estos ataques de mal genio y patea todo en la casa. Ud. debería avergonzarse de sí mismo, que hasta pertenece a la iglesia y quizá está en la junta de diáconos. Hermano, ojalá tuviera una audiencia un poco más grande de ellos en esta tarde. Eso es correcto. Sí, pertenecen a la junta de diáconos y se comportan de esa manera.
236Aquí viene él viene y se acerca, la casa está cerrada. ¿Dónde estará la esposa? Sale y le pregunta a alguien en la calle, y le dicen: "Ella tuvo que mudarse allá al callejón".
237Puedo verlo ir allá donde hay un montón de latas viejas y cosas, amontonadas allí, y mira por allí y hay una chocita con unos arbustos encima. Y allí estaba ella en el patio trasero, lavando ropa en una batea, quizá lavándole a los vecinos. Los niñitos gritan: "Mami, mami, ahí viene, ahí viene". Y echaron a correr tan rápido como pudieron.
238Lo puedo oír a él decir: "Espera un momento cariño". Su esposa dijo: "Oh, oh, oh". Y dijo: "Espera un momento cariño, no corras. Algo ha sucedido". Amén.
239Puedo verlo entrar y mirar la manga rota del vestido de su esposita. Mirar a sus pobres niñitos parados allí temblando, poner sus brazos alrededor de ellos. Y puedo oír a un muchachito decirle a la otra niñita, dice: "¿Qué le ha sucedido a papá?" Dicen: "Mamá, mamá: ¿Qué le ha sucedido a papá?".
240Puedo ver las lágrimas bajando por sus mejillas. Abraza a mamá y a los niños, los levanta y dice: "Bueno, esperen un momento, voy a contarles lo que le sucedió a papá. Papá entró en contacto con Jesús. Eso es lo que sucedió. Papá encontró a Jesús".
241Y así como sucedió en aquel día con Legión, sucederá con papá y mamá hoy. Cuando Ud. encuentre a Jesús, jamás será el mismo. Legión jamás pudo ser el mismo. Nadie podrá ser el mismo, después de que una vez encuentre a Jesús. Vamos a orar.
242Padre, en el Nombre de Jesús, si hubiere uno perdido aquí en esta tarde, o algún enfermo, que aún no haya entrado en contacto con Tu gran poder sanador, o con Tu gracia salvadora, que en esta misma hora puedan ellos entrar en contacto Contigo, nuestro Padre celestial a Quien nosotros representamos… Y rogamos que el Señor Jesús extienda Sus brazos y bendiga a cada uno aquí para Tu gloria.
243Y, Señor, ruego que en esta noche sea el gran derramamiento del Espíritu, aquí, que grandes señales y maravillas sean hechas. Escucha la oración de Tu siervo mientras lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
244Ahora, le entrego el servicio al Hermano Mattsson Boze. Y que el buen Señor les bendiga a cada uno de Uds. y les mantenga saludables y felices. Les veré esta noche. Siéntense por un momento, mientras que el Hermano Boze… Dios les bendiga.