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~ NUESTRA ESPERANZA ESTÁ EN DIOS ~
1Gracias, Hermano Baxter, muchas gracias. Buenas noches amigos. Estoy contento de estar aquí nuevamente en esta noche, para representar a nuestro Señor Jesucristo y Su gran poder para salvar y sanar hasta lo sumo. Los hermanos me estaban diciendo que este micrófono no estaba muy bien en esta noche. ¿Pueden oírme allá en la parte de atrás? ¿Allá arriba? Si me oyen, levanten la mano, para que pueda escuchar eso, saber que allá atrás… ¡Qué bueno!; ¡qué bueno!
2Estoy un poco cansado en esta noche, estuve levantado como hasta las dos esta madrugada, y el Señor… Tenía algo en mi mente, y Él… Me mantuve despierto y oré hasta que Él envió Su gran poder y me reveló lo que era. Y hoy acaba de suceder exactamente como Él dijo que sería. Y cuán agradecidos estamos por eso.
3Ahora, creo que estábamos diciendo que mañana en la tarde debo predicar aquí en el auditorio, así que espero y confío de que Uds. estén orando por mí. Y yo oro constantemente por todos Uds. Apenas nos queda un día más, y luego tenemos que ir a muchas millas de distancia. Pero confío que por la gracia de Dios, regresaremos a salvo, y que algún día podamos tener el tipo de reunión aquí en Nueva York, que a mí me gustaría ver: una que sencillamente continuara, continuara, y continuara, hasta que…
4La gente muchas veces, cuando están en el servicio, y yo no estoy presente, satanás se aprovecha de eso. Siendo que son tres o cuatro días, y en veces es más de eso antes de que la bendición realmente comience a caer en el individuo. Entonces cuando satanás regresa más o menos en ese tiempo, el espíritu inmundo que ha salido del hombre, y luego trata de tentar nuevamente a la persona, y muchas veces ellos cederán. Y cuando lo hacen, entonces ha terminado. ¿Ven?, si la reunión estuviera aconteciendo, ellos pudieran regresar. Y ellos pudieran ver lo que estaba aconteciendo, y se quedaran hasta la reunión, se quedaran quietos realmente, Uds. verían decenas de miles sanados, creo yo, si tan sólo pudiéramos quedarnos lo suficiente.
5Ahora, tengan fe. Y diré esto: que después que yo me vaya, bueno, Uds. se darán cuenta, que ya habrá mucha gente que son sanadas en la audiencia, que, ellos tal vez no se den cuenta en este momento, pero yo sé que es la verdad.
6Ahora, deseo leer un poco de las Escrituras, porque mi palabra es como la de cualquier otro hombre; fallará. Pero la Palabra de Dios no.
7Acabo de notar a mi buen amigo y hermano, el Hermano Raymond T. Richey. Me supongo que él ya ha sido presentado y… Pero aquí yo ciertamente tengo un afectuoso amor cristiano por el Hermano Richey. Él estuvo en el auditorio la noche que fue tomada la fotografía del Ángel del Señor. Él estuvo presente al momento de la discusión cuando este cierto ministro salió, y trató de llamarme un sanador Divino. Yo le dije que no era ningún sanador Divino; no hay hombre alguno que sea un sanador Divino. Nadie puede sanar en lo absoluto sino Dios.
8Los doctores no sanan, ellos simplemente ayudan a la naturaleza. Ellos no reclaman sanar, ellos pueden coser una herida, pero no pueden sanarla. Ellos pudieran fijar un hueso, pero no pueden sanarlo. Se necesita a Dios; Él es el Sanador. Él dijo: “Yo soy Jehová que sana todas tus dolencias”. Pues todas las enfermedades tienen que ser determinadas por Dios.
9Ahora, estamos agradecidos por los doctores y demás, quienes pueden brindarnos asistencia medica, y fijar huesos, sacar muelas, y así sucesivamente, pero ellos están bien. Los doctores son los servidores de Dios para la gente, y ellos ayudan a la gente. Nos sentimos muy agradecidos de tenerlos en los hospitales e instituciones. Y yo no tengo nada en contra de ellos; lo único que hago es orar para que Dios continúe ayudándolos. Pues yo estoy a favor de todo lo que ayude a bendecir o de ayudar a la gente. Y sé que Dios está con todo movimiento que esté tratando de ayudar a la gente.
10Eso es lo que deberíamos de hacer siempre, tratar de hacer algo para ayudar a alguien más. Después de todo, esa es la actitud cristiana hacia las cosas.
11Esta es una carga muy grande y pesada de la cual nadie sabe nada al respecto. Eso es solamente entre Dios y yo. Pero al acostarme, qué privilegio tan maravilloso tengo de arrodillarme ante Dios y decir: “Padre, hoy he hecho lo mejor que he podido. He hecho todo lo que sé para hacerle la vida un poco más placentera a la gente”. Y estoy seguro que Sus bendiciones regresan y regresan y hacen que la vida sea un poco más placentera para mí.
12Si Ud. quiere hacer algo para Dios, haga algo por Su pueblo. Si Ud. quiere que se diga algo bueno de Ud., diga algo bueno acerca de otra persona. Bendiga a alguien más, y al Ud. bendecir a alguien más, Ud. está bendiciendo a Dios. Porque Jesús dijo: “De la manera que le hicisteis a uno de estos, mis pequeñitos, a mí me lo hicisteis”. Así que sabemos que esa es la verdad. Entonces, que el Señor Jesús nos bendiga ahora en esta noche, mientras leemos Su Palabra.
13Y miren, todos ahora, estamos aquí representando a diferentes denominaciones, Metodistas, Bautistas, Luteranos, Católicos y todos… [Espacio en blanco en la cinta—Ed.] tipos de iglesia, pero eso no significa mucho para Dios, esa iglesia a la que Ud. pertenece. Es la condición de su corazón. Eso es lo que Dios mira. No es la denominación de la iglesia; todas ellas están bien… Es sólo como un acuerdo de trabajo entre los hombres y así por el estilo, y yo no vengo representando a ninguna iglesia. Oh, yo represento a la Iglesia, Aquella que cada uno de Uds. representan. Aquellos que han nacidos de Él y están en el Reino de Dios, el cuerpo de Cristo.
14Yo he estado en la familia Branham por cuarenta años; ellos nunca me pidieron que me uniera a su familia. Yo nací en la familia Branham. Y así es como Ud. debe entrar a la familia de Dios. No es por unirse a la iglesia; no tengo nada en contra de eso; eso está bien; y Uds. deberían hacerlo. Pero Uds. nacen en la Iglesia de Dios. Ese es su nacimiento. Y Uds. llegan a ser un hijo de Dios al nacer otra vez, son regenerados, y llegan a ser una nueva criatura en Cristo Jesús, entonces Uds. son un hijo o una hija de Dios. Sin importar a qué denominación de iglesia pertenezcan.
15Ahora, en el libro de 2 Reyes, el capítulo 6… A mí me encanta leer esta Palabra… El Hermano Baxter se estaba disculpando por tomarse mucho del tiempo. Yo dije: “No haga eso, Hermano Baxter”. Porque yo estaba parado detrás de la cortina escuchando su mensaje tan maravilloso. El Hermano Baxter es un tremendo predicador. Y me siento muy feliz de tenerlo en nuestro grupo, de que forme parte de uno de nosotros. Y el Hermano Bosworth aquí, es uno de los más grandes maestros en sanidad Divina que yo haya conocido en mi vida. Él es viejo, y no se ofende por eso.
16Yo estaba parado en el hotel Biltmore en Miami una noche; él estaba de pie, tan valeroso, fuerte y derecho. Y yo lo miré y lo admiré. Yo sé las batallas que él ha peleado a través de la vida, y yo solamente estoy siguiendo la senda que él dejó marcada en el desierto. Y le dije: “Hermano Bosworth, Ud. ya tiene setenta y tres años de edad, ¿cuándo estuvo Ud. en su mejor momento? 17 Él echó sus hombros hacia atrás como Caleb de antaño, y dijo: “En este momento”, dijo: “Estoy ahora mismo”. Él dijo: “Hermano Branham, Ud. me malentiende”, dijo: “Yo solamente soy un niño en una casa vieja”. Así que esa es la manera como él se siente al respecto, y Dios lo ha mantenido de esa manera, maravilloso.
18Si Jesús tarda, y yo permanezco tanto tiempo, permítanme ser de esa manera. Eso es correcto. El Hermano Richey aquí, cómo pudiera yo hablar de él, de cómo es que a través de la edad cuando yo era un muchachito en la escuela, él ya andaba predicando el Evangelio y orando por los enfermos, cuando yo era apenas un muchacho. Las mamás de Uds. y sus papás lo escucharon a él predicar el Evangelio sobre la sanidad Divina, ambos de ellos eran de Zion, Illinois. 19 Han salido candidatos del gran y fallecido doctor Dowie. Cómo es que el doctor Dowie profetizó que yo iría a esa ciudad cuarenta años desde el tiempo cuando él murió. No sabiendo nada al respecto, él murió un día, y yo nací al siguiente. Y cuarenta años, hasta el día en que yo entré a la ciudad, sin saber nada acerca de eso. Oh, cómo se está juntado el gran movimiento de Dios; oigo el sonido de una gran lluvia.
20Ahora en el capítulo 6, y el versículo 8, escuchen atentamente. Dios nunca prometió bendecir mi palabra, pero Él prometió bendecir Su Palabra. Y ahora, escuchen con atención, ya que estamos duplicando el día. Cuando este gran hombre, Eliseo quien tenía una doble porción del espíritu de Elías.
21Nunca hubo en la edad, dos profetas mayores sobre la tierra a la misma vez. Hubieron muchos profetas menores, pero hubo un solo profeta mayor. Y Elías era el profeta hasta que vino Eliseo. Luego cuando Elías fue quitado, una doble porción del espíritu de Elías vino sobre Eliseo.
22Vean, acuérdense siempre de esto: Dios quita a Su hombre de la tierra, pero Él nunca quita Su Espíritu. Su Espíritu se regresa hacia acá. 23 Bajó sobre Elías, se fue de Elías y cayó sobre Eliseo, se fue de Eliseo y bajó sobre Juan el bautista, se fue de Juan el bautista, y está predicho que vendrá nuevamente en los últimos días, el mismo espíritu. ¿Ven? Es el Espíritu de Dios.
24El Espíritu Santo que estuvo en la Iglesia en Pentecostés, bajó a través de la edad, y siguió bajando a través de la edad a los Luteranos, Bautistas, Metodistas, y así sucesivamente, hasta esta edad aquí. Sigue siendo el mismo Espíritu Santo.
25Cuando la fe de la gente llegue a un lugar donde reciban las bendiciones, y se den cuenta que es de ellos, entonces la misma operación del Espíritu Santo estará obrando en la Iglesia como lo hizo allá atrás, de la misma manera. Ahora, escuchen esto con atención: Tenía el rey de Siria guerra contra Israel, y consultando con sus siervos, dijo: En tal y tal lugar estará mi campamento. Y el varón de Dios envió a decir al rey de Israel: Mira que no pases por tal lugar, porque los sirios van allí. Entonces el rey de Israel envió a aquel lugar que el varón de Dios había dicho; y así lo hizo una y otra vez con el fin de cuidarse. Y el corazón del rey de Siria se turbó por esto; y llamando a sus siervos, les dijo: ¿No me declararéis vosotros quién de los nuestros es del rey de Israel? Entonces uno de los siervos dijo: No, rey señor mío; sino que el profeta Eliseo está en Israel, el cual declara al rey de Israel las palabras que tú hablas en tu cámara más secreta. Inclinemos nuestros rostros.
26Padre celestial, te damos gracias en esta noche, al saber que el gran Espíritu de Dios que estuvo sobre el profeta Eliseo, está en la tierra hoy manifestándose todavía a través de los hijos de Dios. El gran Espíritu Santo que fue dado en Pentecostés está aquí en esta noche. Y Tus hijos, muchos están agotados y desgastados, han sido empujados de aquí para allá, todo para su propio bien, su enseñanza, su disciplina, para criarlos en la amonestación del Señor. Pruebas más preciosas que el oro y la plata, pero como está escrito: “Ninguna disciplina al momento es placentera”. Pero finalmente cuando Tu Iglesia llegue a tener su entrenamiento, entonces ellos llegaran a ser hijos adoptados, o colocados, dentro de la herencia de Dios que heredarán todas las cosas y serán igualas en los poderes y bendiciones como un Hijo de Dios, hermanos de Él.
27Pensamos en cómo fue que Él nació en este mundo, el Hijo de Dios. Pero a la edad de treinta, Dios lo colocó. Aquel día en las orillas del Jordán, cuando Él estaba parado en el agua, y su cabellera le goteaba, Dios lo vindicó como Su Hijo y dijo: “Este es mi Hijo amado; en quien tengo complacencia”. Adopción, colocándolo dentro del Reino para la obra que Él debía consumar. Y cómo estamos agradecidos en esta noche que Él terminó la carrera. Luego despreció la vergüenza, pero la soportó, y fue clavado en el Calvario como sustituto por nosotros, muriendo bajo la pena de muerte: nació en un establo, se fue bajo la pena de muerte.
28El Rey de gloria descendió e hizo morada entre los hombres, de los Palacios de marfil, para tomar sobre Sí mismo, no la forma de Ángeles, sino como un siervo de los hombres. Vestido de humildad, anduvo errante, sin tener lugar donde recostar Su cabeza, dormía dondequiera que podía, fue escarnecido por aquellos que Él amaba, y finalmente fue hecho un sacrificio sangrante. Pero Él agradó al Padre de manera tal que Él dijo: “Este es mi Hijo amado; a ÉL oíd”.
29Luego padeció bajo Poncio Pilatos, fue crucificado, murió, fue sepultado, se levantó al tercer día, está sentado a la diestra de Dios el Padre, haciendo intercesiones ahora por nosotros quienes hemos aceptado el Espíritu Santo, la tercera Persona de la trinidad. Y en esta noche Él gobierna y reina en nuestros corazones. Y Él ha dicho: “Todo lo que pidan cuando oren, crean que lo recibirán, y lo tendrán”. Nosotros lo creemos.
30Y ahora, Señor, las grandes horas tenebrosas han venido en el tiempo del fin. Ayúdanos ahora, en el servicio en esta noche, que el gran Espíritu de Dios descienda de manera visible entre los hombres, y que toda persona aquí sepa que Él está parado cerca de ellos. OH, Dios, toma el barro, la voz de seres mortales y habla, Señor, los oráculos de Dios, para que la gente pueda ver, y temer a Dios, y servirle. 31 Y que todos los enfermos y afligidos que se encuentran aquí en esta noche, sean sanados cada uno, que no quede ninguno enfermo. Concede, Señor, que esta sea una noche memorable. Que aquellos que se acuerden de este Arena San Nicolás siempre se acuerden de esta noche. Ahora bendícenos a todos, porque lo pedimos en el Nombre de Tu amado Hijo, Jesús. Amén.
32Cuán maravilloso es mirar las Escrituras por un momento, porque el tiempo se acabó, quedan como doce o quince minutos. Yo quería terminar de contarles la visión de anoche, acerca del niñito que fue resucitado de los muertos en Finlandia. ¿Cuántos aquí tenían eso escrito en sus Biblias antes de que se cumpliera? Uds. que me escucharon hablar de eso en el auditorio, levanten la mano. ¿Se los pedí anoche? Acerca del muchachito que fue resucitado en Finlandia. Veamos sus manos levantarse, los que… Por todo el edificio, en todas partes, miren eso.
33Vean, eso fue mucho antes de que ocurriera. Siempre habla así, y Uds. simplemente anótenlo, que es perfecto. Porque no es el hombre el que habla; es Dios. Esta es la voz de Dios para el pueblo, cada Palabra de Dios es una Simiente y producirá exactamente como se ha hablado en la Biblia, si se recibe en buen terreno. Ahora esa es la voz de Dios para Su Iglesia.
34Ahora bien, para un individuo Él a veces usa la voz humana, lo cual es secundario. Tiene que cuadrar con esta de la Palabra escrita.
35Ahora, al hacer esto, Dios nos ha bendecido. Y cómo es que el profeta Elías… Y cuando el rey de Siria le declaró la guerra a Israel y había enemistad entre ellos, pues, el profeta Elías estaba en su casa. Y él vio lo que iba hacer el enemigo. Entonces fue al rey de Israel y le dijo en donde estaría emboscado el rey de Siria para asaltarlos y emboscarlos cuando ellos pasaran. Y el rey de Israel envió allí y halló exactamente como le había dicho el profeta Elías. 36 Que Dios nos ayude como gente americana, que podamos volvernos a Dios nuevamente, que Dios pudo ayudar a la nación de Israel a través del reino que puede ayudar a América en esta noche a través del reino divino para salir de todo esto. Y la única esperanza que tenemos está en Dios. Nuestra esperanza en esta noche no está en la bomba atómica, nuestra esperanza en esta noche está en Jesucristo. Cristo es la respuesta.
37Aquel capellán en Tokio, de Tokio, Japón, mejor dicho, cuando estaba aconteciendo la guerra, un amigo capellán estaba parado allí, en un campo de concentración, él levantó sus manos y dijo: “Dios, creo que desde este lugar me iré a casa a encontrarme contigo”. Dijo: “Me gustaría visitar a mi esposa y niños una vez más, pero sin embargo, Señor, si Tú quieres que me vaya a casa desde aquí, estoy listo”.
38Observó al pequeño centinela caminar en su guarnición, se acercó a él, parecía como que el centinela quería hablar. Miró hacia la derecha y hacia la izquierda para ver que… Él dijo: “¿Eres cristiano?” El capellán dijo: “Sí” Dijo: “Yo también soy cristiano”.
39Allí está la respuesta. No son las cuatro grandes naciones, ni las Naciones Unidas, sino el camino dado por Cristo. Allá en Finlandia Ud. verá a los rusos y a los finlandeses poner sus brazos alrededor del uno al otro, abrazarse, y besarse el uno al otro con lágrimas cayendo de sus mejillas. Hermanos, ellos no tenían nada uno contra otro.
40El dios de esta edad ha entrado en el corazón de los líderes. Todos los reinos de este mundo le pertenecen a satanás en este momento. Uds. no quieren creer eso, pero es Escritural.
41Satanás tomó a Jesús y le mostró todos los reinos del mundo y le dijo: “Estos son míos, puedo hacer con ellos lo que quiera”. Jesús sabía eso, pero sabía que Él los heredaría. Dijo: “Te los daré si postrado me adoras”.
42Jesús le dijo: “Escrito está, ‘Al Señor Tu Dios adorarás, y a Él sólo servirás’”. En Apocalipsis está escrito: “Gozaos cielos, y Uds. santos profetas, porque los reinos de este mundo han venido a ser los reinos de nuestro Señor, y de Su Cristo; y Él gobernará y reinará por los siglos de los siglos”.
43Entonces no habrá más guerra. Hay egoísmo en los líderes por todos lados. Pero en medio de todo esto, la Iglesia de Dios está siendo sacada por el Espíritu Santo.
44Elías vio en dónde iba ese rey a hacer aquello, así que le mandó a decir al rey de Israel: “Ahora, no vayas por ese camino”. Dijo: “Porque ellos están acechando, esperando”. 45 Y vean a ese mismo profeta, después de ir a Dotán, no vio al… El Ángel del Señor nunca le mostró acerca de los sirios viniendo y rodear toda la ciudad, porque Dios tenía otro medio para eso. Dios no les muestra a sus siervos todas las cosas, pero sólo les muestra la palabra de ciencia tanto cuanto necesitan saber.
46Así que ya Uds. ven que depende del Poder de Dios, no del poder del hombre. Aunque el hombre sea bendecido, pero sin embargo Dios es el Padre y gobernador sobre todo.
47Balám de la antigüedad dijo: “Ningún profeta puede decir sino solamente lo que Dios ponga en su boca. ¿Cómo puede hablar él a menos que Dios hable?” Y eso era verdad.
48Ahora, leemos de los profetas de la antigüedad, leemos de los poderes de Dios y cómo operaba en la iglesia. Y en esta noche, amigo, Ud. que está tibio y no donde debería estar en Cristo, los grandes y gloriosos poderes de Dios están gobernando y reinando en Su Iglesia nuevamente. No sea uno que esté detrás. No trate de ser popular con el mundo, y estar bien con Dios, porque no puede ser. Ud. debe estar bien con Dios, y entonces no será popular con el mundo. En este día que vivimos, busque a Dios con todo su corazón. Llámele mientras que es tiempo de llamar, mientras tiene una oportunidad de arrepentimiento, y mientras la misericordia de Dios le alcanza. Porque viene la hora cuando no le servirá de nada llamarle. Entonces será demasiado tarde. Llámele ahora.
49Si Ud. hubiera vivido en los días pasados cuando crucificaron a Jesús, Ud. diría hoy: “Yo me hubiera parado por Él; yo hubiera dado mi vida por El”. Ud. tiene más de una oportunidad de hacerlo ahora que de la que hubiera tenido en aquellos días. Párese ahora, la oposición es mayor hoy que lo que fue entonces.
50Anoche estaba predicando en el pequeño Tabernáculo “Buenas Nuevas” donde tuvimos nuestro servicio, porque este salón aquí estaba siendo usado. Yo estaba contando de cómo el Señor había levantado a un muchachito de los muertos en Finlandia, que fue visto en visión dos años antes de que sucediera. Ahora, ¿qué fue lo que hizo eso? No su hermano, sino el Espíritu de Dios. El mismo Espíritu que estaba sobre Elías, y sobre los hombres que ya han partido; es el mismo Espíritu que se está moviendo sobre el mundo hoy. Ruego que esté en la reunión en esta noche para hacer la misma cosa.
51Estuvo sobre nuestro Maestro, Jesucristo. Cuando un hombre vino a Él e iba a dudar de Él, Jesús dijo, cuando Él vio a Natanael viniendo, Él dijo “Oh, he aquí un israelita en quien no hay engaño”. En otras palabras, un cristiano, un creyente. Él le dijo: “¿De dónde me conoces?” Él dijo: “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi”.
52Ahora, Felipe no trató de decir que eso era lectura de la mente o telepatía mental, él sólo dijo: “Tú eres el Hijo de Dios, el rey de Israel”. Hoy su nombre es inmortal entre los hombres por causa de su decisión. Su nombre llegará a ser inmortal cuando Ud. tome su decisión por Jesucristo como el Hijo de Dios, el Rey de Israel.
53Entonces cuando Él le dijo a la mujer junto al pozo acerca de su pecado. Él habló con ella un ratito y le dijo: “Ve y trae a tu marido”. Allí estaba; eso era ella, lo que la estaba estorbando.
54Él fue interrogado una vez acerca de sanidad divina, por qué Él, cuando vio a un hombre que tenía cierto tipo de dolencia y dejó una gran multitud: San Juan 5. Ellos lo interrogaron. Él dijo: “De cierto os digo, que el Hijo no puede hacer nada en Sí mismo, sino lo que viere hacer al Padre, esto hace el Hijo juntamente”. San Juan 5:19. Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que Él mismo hace: y mayores que estas mostrará, de modo que vosotros os maravilléis”, el versículo 20.
55Ahora, la Escritura dice que Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Él no reclamaba ser un sanador, Él dijo: “No soy Yo el que hace las obras, sino mi Padre que mora en Mí; Él hace las obras”. Él no reclamaba ser una persona grande, pero aquello que reclamó ser, eso era; y Dios lo vindicó, que Él era lo que reclamaba ser.
56Y Dios vindicará a todo hombre que hable la verdad. Dios probará que así es. El hombre puede decir algo, pero eso no lo hace verdad. Pero cuando Dios habla, así es. Y Él dijo que Él solamente hacía lo que el Padre le mostraba. Y la Escritura dice que “Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos”, Hebreos 13:8. Entonces si Jesucristo es el mismo hoy como lo fue ayer, Él todavía hace las mismas obras hoy como lo hizo ayer. Si no es así, Él no es Jesucristo. Y Sus afirmaciones no son ciertas.
57Y ¿cómo hace Él estas obras? ¿En un cuerpo visible? No. Pues está escrito: “Un poquito y el mundo no le verá más; mas vosotros me veréis, porque estaré con vosotros y en vosotros hasta el fin del mundo. Las obras que Yo hago, vosotros también las haréis; y mayores que estas haréis (o más), porque Yo voy a Mi Padre”. Y Él hace más en un solo servicio cada noche, hace más al decirle a la gente lo que deben de hacer y así sucesivamente, en un solo servicio, que lo que está escrito de Él cuando le hablaba a la gente en el Nuevo Testamento (Piensen en eso). En tres años de ministerio. Por supuesto que hay muchas cosas que Él hizo; de acuerdo a Lucas, que no están registradas, pero las cosas que están escritas…
58Una vez le dijo a un hombre dónde había un pez que tenía una moneda en la boca. Les dijo dónde habían unas mulas amarradas, en el recodo del camino. Él sabía dónde un hombre estaría cargando un cántaro y prepararían en un aposento alto. Sólo hubo como seis o siete cosas que están registradas que Él dijo. Pero Él conocía sus pensamientos; Él leía la mente de ellos.
59¿Sabían Uds. que Jesús le leía el pensamiento a la gente? Él percibía sus pensamientos. ¿Es correcto eso? Entonces Él sabía lo que ellos estaban pensando. Él sabe en esta noche lo que Uds. están pensando. Y Él está aquí en este momento, y sabe lo que Uds. están pensando, y puede revelar a través de Sus canales lo que Uds. están pensando.
60Sabemos por supuesto que el diablo tiene patrones y tipos de todo lo que Dios tiene. Todo lo que satanás tiene es secundario que él copió de Dios. Toda cosa falsa es sacada de algo original. Si no hubiera un dólar genuino, entonces el dólar falso sería el original y el primero. Y mientras haya uno falso, sólo prueba que hay uno genuino en algún lado. Amén. Uno verdadero, así que cuando Uds. vean que el diablo está haciendo algo, recuerden, Dios tiene algo que está mucho más allá de eso, que él está tratando de imitar aquí. Pero Jesús dijo: “Por sus frutos los conoceréis”.
61Muy Bien, ahora Su Espíritu está aquí. Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Él está moviéndose en Su Iglesia. ¿Saben qué es lo que sucede, Iglesia? Aquí está: Uds. no se están rindiendo al Espíritu Santo. Uds. reciben el Espíritu Santo y piensan: “Bueno, hasta aquí llego”. Bueno, entonces es cuando se está listo para ir a trabajar para Dios. Cuando Ud. recibe el Espíritu Santo al creer en Jesucristo, entonces Ud. es un candidato para ir a trabajar para Dios. Entonces empiece a rendirle sus miembros a Él y vea lo que Dios los pondría a hacer. Podría ponerlo a predicar, cantar, testificar, repartir tratados, hablarle a la gente, traer a alguien a la iglesia. Hay todo tipo de dones y ayudas en el cuerpo de Cristo… Unos son llamados para una cosa, otros para otra.
62Pero no importa lo que tenga, o qué pequeño sea… Ud. dice: “Bueno, Hermano Branham, lo único que puedo hacer; yo pudiera hablarle a la gente”. Bueno, quizá eso no sea mucho para Ud., pero póngalo en las manos de Jesús, y vea lo que Él hará con eso. Como el pececito que estaba en las manos del muchachito, sólo podía alimentarlo a él. Pero cuando lo puso en las manos de Jesús, alimentó a cinco mil. Así será con Ud. Ponga lo que Ud. tiene en Sus manos.
63Aquella noche en Finlandia, cuando el muchachito había sido levantado de los muertos, como les conté anoche, la niñita. El otro muchachito fue golpeado y cayó del otro lado, tenía una concusión en la cabeza. Nos llamaron del hospital; el muchachito se estaba muriendo. Esa pobre madrecita finlandesa; yo nunca me sentí tan triste por ella. Habían miles y miles; no podía acercase al auditorio. Dos o tres cuadras estaban completamente bloqueadas por dondequiera, en Kuopio, Finlandia, cerca de Laponia.
64Y ¡Oh, qué tiempo más maravilloso y glorioso estuvimos teniendo en Cristo! Y cuando entré una noche, tuvieron que llevarme hasta la pequeña madre. Y al día siguiente la señora Isaacson me dijo: “Hermano Branham, esos pobres padres”, el segundo día, dijo: “Ellos están sentados aquí”, y dijo: “es patético verlos”. Dijo: “Ellos están llorando y quieren que Ud. vaya allá”. Le dije: “Hermana Isaacson, yo no puedo hacer nada, Dios tendría que mostrármelo primero”. Dije: “Estoy orando por el niño”. Dijo: “¿Quiere salir y nada más hablar con ellos?”
65Así que los trajeron al pasillo. Pobre madrecita, ella corrió hacia mí y me dijo: “Oh, vaya y sane a mi bebé”. A través del intérprete, por supuesto; ella no hablaba inglés. Y yo le dije: “Hermana, yo no podría sanar a su bebé”. Ella dijo: “Bueno, ellos levantaron al otro niño después que estaba muerto”. Dijo: “Ud. pudiera sanar a mi niño, él se está muriendo”.
66Le dije: “No, señora, cuando yo estaba en mi tierra en Estados unidos, hace dos años Dios me mostró la visión y me dijo exactamente dónde estaría tirado el muchachito, y qué apariencia tendría, cómo estaría el pequeñito”. Muchos de Uds. lo leyeron en “La Voz de Sanidad”, ¿no es cierto? Yo les dije que eso saldría en “La Voz de Sanidad”, y así fue.
67Y entonces, la pobrecita, yo me sentí muy triste por ella. Y yo dije: “Eso fue una visión”. Y ella dijo: “Bueno, vaya y vea una visión para mi muchachito”.
68Bueno, eso fue muy dulce, pero uno no puede ver visiones cuando quiera, no está en su mano, es una orden Divina de Dios, no es lo que yo quiero, sino lo que Él quiere. Ahora…entonces… Esto es lo que sucedió. Le dije: “¿Es Ud. cristiana?” “No”.
69Le dije: “Mire, quizá su niñito se esté muriendo, como dice el doctor. Y él se irá al cielo porque es un bebé”, como de seis o siete años. Dije: “Él todavía no sabe lo que es pecado”. Dije: “Él se irá al cielo. Y si Ud. muere en sus pecados, nunca más podrá estar con él. Pero si Ud. es salva, y el niñito muere y va al cielo, entonces si Ud., cuando Ud. muera, se irá al cielo y estará siempre con él, allí donde no hay accidentes”. Y dije: “Y quizá, si Ud. quisiera un favor de mí, Ud. haría algo por mí, algo amable. Si Ud. quiere un favor de Dios, entonces haga algo amable”.
70Les pareció que ellos no podían perder nada con eso, así que se arrodillaron y comenzaron a llorar y le entregaron sus corazones a Cristo. Se levantaron y luego la pobrecita dijo: “Ahora vaya y vea una visión para mi muchachito”. Le dije: “Iré a orar”. Ella dijo: “Venga, vamos al hospital”. Le dije: “No, Él puede mostrarme en mi cuarto igual como puede hacerlo allá”. Dije: “Tal vez no me muestre nada”.
71Así que la señora Isaacson finalmente logró que se fueran. Y a cada tantos minutos llamaban y decían: “¿Ya el Hermano Branham vio una visión?”. Y ellos estaban interesados en su muchachito, porque el doctor había dicho que no había recobrado el conocimiento y ya era el tercer día.
72Esa noche acabábamos de regresar del auditorio, y oh, yo estaba parado en la ventana, tenía esta misma Biblia sobre mi corazón; fui a la ventana; allí no se oscurece en esa época del año. Allí venían pasando los soldados Finlandeses, y los civiles, hablando el uno con el otro, Uds. saben, probablemente acerca del servicio, porque todos habían sido despedidos del auditorio. Todo el lugar allí estaba lleno de gente.
73Y puse mi Biblia sobre una mesa. Y mi Hermano Howard venía subiendo, muchos de Uds. recuerdan que él estuvo aquí con nosotros la última vez. Ahora, si hay algún canadiense aquí, no quiero decir esto como una crítica para su país. ¿Ven? Cuando estábamos en Canadá compramos unos dulces, y oh, ellos sencillamente no tienen esa cosa que ponerle que tienen los americanos. Y tenían un sabor insípido, no sabían como los dulces americanos.
74Él dijo: “Tú dices que los dulces de Canadá son insípidos, prueba éste”. Y me dio dos dulces, y lo coloqué en la mesa y caminé hacia allá. Levanté mis manos así y dije: “Oh gran Jehová, cuán maravilloso eres, maravilloso”. Él sanó a esa huerfanita por la guerra esa noche, Uds. saben, que había estado lisiada con una pierna como seis pulgadas más corta que la otra, como les conté anoche. Uds. vieron su fotografía en “La voz de sanidad”, y cómo es que ella no podía moverse con ellas, una huerfanita de la guerra. Y yo le estaba dando gracias a Dios por su sanidad.
75Y parado allí, sentí algo extraño; miré y ahí estaba el Ángel parado a mi lado. Tenía un jarrón en la mano. Yo lo llamaría un jarrón; no sé mucho de eso; era algo largo y alto. Y en él había dos, lo que yo llamo flores de pascua, narcisos, de aspecto amarillento. En Indiana y Kentucky les llamamos flores de pascua… aquí tal vez tengan un nombre diferente, pero ellas son unas flores amarillas que nacen en pascua. Y éstas estaban en este envase que Él tenía. Y Él lo puso sobre la mesa.
76Y una de estas florecitas de pascua estaba inclinándose totalmente hacia el norte, y la otra se estaba marchitando y cayéndose.
77Y Él me miró, Él es alto, un hombre grande como de doscientas libras, tenía cabello oscuro hasta los hombros, tez como de color oliva, siempre tiene los brazos cruzados, viene a mí del lado derecho. Él ha venido desde que yo era un niño muy pequeño. Yo apenas tenía unos minutos de nacido cuando Él apareció por primera vez en una pequeña cabaña de troncos en Kentucky.
78Y Él estaba parado allí; puso en el suelo esta cosita y me estaba mirando. Y yo miré eso y me dijo “¿Qué fue lo que te dio tu Hermano?” Y le dije: “Señor, dos pedazos de dulce”. Él me dijo: “Cómetelos”.
79Y tomé uno de los pedazos de dulce y comencé a comérmelo, sabía muy sabroso y me lo tragué. Y cuando lo hice, la flor de pascua que estaba inclinada hacia el norte, exactamente, geográficamente, posicionalmente, en la dirección en que cayó el primer muchacho hacia el norte cuando el carro lo golpeó, y el otro cayó hacia el sur, lo agarró por debajo de la barbilla y lo golpeó contra el árbol. Y al otro muchacho, le pasó por encima, lo aplastó debajo del carro, el que murió. Y el que estaba vivo, había regresado a la escuela entonces, y este muchachito todavía estaba en el hospital, todavía no habíamos llegado hasta él.
80Y entonces, el que estaba tirado de esa manera, cuando me comí ese primer pedazo hizo “whew” y se levantó y se puso derecho.
81Él dijo: “Comete el segundo pedazo”. Y tomé el pedazo, y oh, qué sabor más desagradable. Lo escupí de esa manera, y esa flor empezó a hacer: “tuff, tuff, tuff” [El Hermano Branham lo ilustra.--Ed.] yendo hacia abajo. Dijo “Falla y el niño morirá”. Me lo puse de nuevo en la boca y lo mastiqué rápidamente y me lo tragué. Y cuando lo hice, ella hizo: “tuff” [El Hermano Branham lo ilustra. —Ed.], y se levantó junto con la otra. Él me miró, y ese círculo de Luz que Uds. ven en la fotografía, descendió sobre donde Él estaba; Él subió hacia la Luz y se fue.
82El Hermano Baxter y mi hermano Howard se habían ido a su habitación. El Hermano Lindsay y el Hermano Moore se habían ido a su habitación, y la Hermana Isaacson a su habitación, y yo me había ido a la mía. Y salí corriendo y llamé, y dije: “Recuerden, es ASÍ DICE EL SEÑOR, ese niño que está muriendo en el hospital va a vivir”. Dije: “Llámenla y díganle”.
83Así que entonces, los teléfonos que ellos tienen allá, es una cosita que uno se pone en el oído, y le da vuelta a una pequeña manivela. Y ella llamó a la casa, la señora Isaacson; y la gente habían sido llamados al hospital, el niño estaba hundiéndose y muriendo. Ellos dejaron a una niñera con su otro bebé. Ellos fueron a ver el final de su bebé.
84Y cuando llamaron al hospital, el doctor vino y trajo a la señora al teléfono, y dijo: “Que el Ángel del Señor acababa de aparecerse en el cuarto y dijo que: ‘Su bebé va a vivir’”.
85Y ella dijo: “Ya lo sabía. Él está sentado allí, ya recobró el conocimiento y está en condiciones normales, listo para que lo laven e irse a casa”. El niño vive hoy en Finlandia, perfectamente bien y normal, porque Jesucristo el Hijo de Dios tuvo respeto a la oración de una madre. ¿Ven? No fui yo, fue la oración de la madre, su promesa a Dios que ella y el padre le servirían.
86En un momento voy a comenzar la línea de oración. Anoche cuando llegamos a casa recibimos un mensaje muy triste. Mi esposa está sentada aquí frente a mí con el bebé. Tenemos una pequeñita en casa como de seis meses de edad, y Uds. no saben lo difícil que es dejar a esa pequeñita. Ella tenía la cabecita nudosa; el otro día la recostó sobre mí, y sentí como que la cosa más íntima de mi corazón sería arrancada de mí. Yo la amo con todo mi corazón.
87Anoche recibimos una carta de parte de la secretaria, decía: “La niña está enferma”. Por supuesto, Uds. saben cómo se sintió la madre; casi se vuelve loca. Y la niña se está quedando con la abuela que vive bastante lejos de un teléfono. Dije: “Bueno, es casi medianoche; no llamaré esta noche, llamaré en la mañana.
88Nos acostamos allí por unos momentos; no me pude dormir. Escuché a mi esposa, se durmió, su respiración se puso lenta y normal. Así que me levanté con cuidado, me fui al otro cuarto, me arrodillé y comencé a orar. Y como a las tres de la madrugada, miré en el cuarto y vi que alguien venía hacia mí cargando a mi niña. Ella se estaba asfixiando, su carita estaba roja; sus ojitos estaban fijos. Se estaba asfixiando; no podía respirar, y todos estaban alborotados. Me la entregaron, y la coloqué en mis brazos y dije: “Oh, Dios, no dejes que muera mi bebé; libra su vida, ¿lo harás, Señor?
89Casi en ese momento escuché que respiró, me miró y entonces todo estaba bien. Se la devolví, y el Ángel del Señor habló en el cuarto, y dijo: “En la mañana recibirás la noticia que la niña ha estado enferma, pero ya está bien”.
90Esperé un ratito y me fui a dormir. Me desperté esta mañana como a las nueve; mi esposa vino al cuarto y dijo: “Voy a llamar para saber de la niña”. Le dije: “Cariño, no es necesario que llames, éste es el mensaje que recibirás, cuando esta señora vaya a preguntar por ella, la señora va decir: “La bebé ha estado muy enferma, pero ya está bien; Dios la sanó anoche”.
91Así que ella llamó; mi hijo Billy Paul, y todos ellos se reunieron alrededor del teléfono, les dije: “Vigilen estas palabras, palabra por palabra”. Así que ella llamó y consiguió a la señora, y le dijo: “Cruce el campo y pregúntele a la abuela por la niña”. Ella dijo: “La niña ha estado muy enferma, pero ya está bien esta mañana”.
92Fue exactamente palabra por palabra. Oh, amigos, nos llevaría horas dar a conocer tantas cosas; yo no podría hacerlo; las cosas que Él hace no tienen límites. ¿Qué es? Demuestra que “Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos”. Aquel que estuvo allá atrás con Elías, aquel que estuvo sobre el Hijo de Dios, Jesucristo, Él que está en la iglesia en esta noche, el Espíritu Santo conoce el secreto de cada corazón, y sabe exactamente lo que será. ¿Creen Uds. eso? Inclinemos nuestros rostros.
93Padre celestial, bendícenos en esta noche de una manera maravillosa. Tú conoces todas la cosas; Señor, sabes que yo no estoy hablando de mí mismo, sino que estoy hablando de Tu Espíritu el cual está aquí en este momento. Oh, que el Ángel de Dios venga con tal unción en esta noche, y estas personas que están aquí para que se ore por ellos, Señor, muchos de ellos, cientos de ellos, y que ellos unánimes vean la gloria de Dios. Y si fuere posible, si es Tu Divina voluntad en esta noche, Padre, que Él aparezca visiblemente aquí mismo en la plataforma, para que todo ojo aquí pueda testificar de ver Su gran forma. Oh, yo sé que Él está parado cerca ahora.
94Dios, ayuda a los incrédulos en esta noche a reconocer que Tú estás cerca, y que Tu siervo ha hablado la verdad. Señor, si yo hablo la verdad, entonces Tú Mismo hablarás de ello, porque Tú eres la Verdad. Tú eres la Verdad, el Camino, La Luz. Y yo he hablado de Ti, Padre, y por lo tanto sé que es la verdad. Y no hay duda que Tú vindicarás que es la verdad en esta noche, delante de éstos que son Tu pueblo. Y que esta sea una reunión gloriosa, Y que mañana en la tarde, Señor, que literalmente centenares de almas te encuentren. Danos el clímax final mañana en la noche, Señor, por lo que hemos orado durante toda la reunión. Ahora bendícenos a todos, porque te lo pedimos en el Nombre de Tu Hijo, Jesús. Amén.
95Es bastante tarde, hoy es sábado; Uds. ciertamente podrán descansar un poco mañana. Ahora sean todos lo más reverente que puedan. No interrumpan. Estoy muy contento de ver aquí a estos hermanos, una fila entera de estas grabadoras, y qué trabajo el que ellos están haciendo para el Señor. Estas grabaciones están siendo enviadas alrededor de la nación, y están llegando a los hogares, y a los salones, y demás.
96Ellos incluso la pusieron en una película esotro día para introducir estas cosas. Y cientos de personas están siendo salvadas y sanadas a través de estas grabaciones. ¿No se contentan Uds. de que esos hombres tienen el mensaje en sus corazones? Ellos tal vez no sean predicadores, pero están tratando de llevarle el mensaje a la gente. Me dicen que doctores y hombres de gran posición en el mundo andan tratando de ganar almas para Cristo.
97Dios puede usar estas cosas de una manera secundaria como esto, que el Señor Jesús bendiga a todo el que escuche el mensaje. Que ellos sean salvos y sanos.
98Ahora, por favor queridos amigos, en el Nombre del Señor, sean lo más reverentes y quédense tranquilos durante los próximos momentos, por favor. Trataré de apresurarme lo más que pueda. Y luego, quiero pedirles una cosa antes de que formemos la línea de oración, deseo pedirles algo.
99Ahora miren, hasta donde sé, cada persona aquí, excepto mi esposa y el señor y la señora Roberson, el señor y la señora Upshaw, y la señorita Brown, esas son las únicas personas que conozco en todo este edificio que pueda ver o conocer en alguna parte, a menos que al Hermano Bosworth aquí atrás, y el hermano Richey, y nuestro hermano aquí, el Hermano Baxter, mi hijo.
100Ahora, Uds. están enfermos y atribulados. Y ¿podrían Uds. imaginarse? ¿Cómo quisieran Uds. tomar mi lugar, parado aquí ahora y saber que aquí hay unos, entre cinco y seis mil personas, sentadas aquí y todos los ojos sobre Ud., y allí Ud. puede sentir la ondas frías de escépticos y todo moviéndose ahora? Satanás, inquieto, poderes demoníacos se están moviendo. Ud. debería saber cómo se siente. Ondas frías, una tras otra; luego aquí viene la fe moviéndose, aquí viene un onda fría moviéndose. Ondas, canales, así como la radio, televisión, o lo que sea. La televisión son ondas, se materializan al ser presentadas en alguna clase de cristal, o lo que sea.
101Y el poder de Dios también se materializa. Una visión se materializa frente a Ud. así como la radio y la televisión. Si Dios lo ha llamada a Ud. para que lo haga así… ¿Creen Uds. eso? Así es. Se ha demostrado. Voy a pedirles que guarden silencio lo más que puedan y no se alboroten, porque ciertamente causarían una interferencia. Y todos los cristianos, por favor, oren por mí silenciosamente en sus corazones. Yo estoy aquí representando al Dios que Uds. aman. Y algún día glorioso, Uds. y yo, cada persona aquí, se parará delante de Dios para dar cuenta por nuestras vidas y por lo que hemos hecho con Jesucristo. Quiero pararme en aquel día y decir: “Amado Dios, cuando estuve en Nueva York, yo traté de representarte con todo mi corazón, en toda forma que pude. Y estoy agradecido que Tú hayas descendido y probado que lo que yo estaba hablando era la verdad”. Entonces dependerá de Uds. lo que hagan con ello. Yo quedaré libre entonces, como dijo Pablo de la antigüedad: “Soy libre de la sangre de todos los hombres”. Y yo seré libre cuando llegue ese momento, si yo testifico la verdad, y Dios prueba que es la verdad.
102Ahora, cuando alguien aquí en la plataforma sea sanado, todas las personas que estén allá sufriendo, que ellos crean en ese instante. Crea por Ud. mismo, y Dios le sanará. Acéptelo y créalo.
103Muy bien. ¿En dónde está Billy?... ¿Dónde…? Muy bien, entonces comencemos desde la 50, de la J-50. [Espacio en blanco en la cinta—Ed.] ¿Le aman Uds.? ¿Con todo el corazón? Ahora, mantengámonos lo más callados posible delante de Él, para que Él pueda estar donde estamos nosotros parados. ¿Ya tienes todas las quince, Billy? Ahí adentro hay como veinte. Muy bien, todos lo más reverentes que puedan ahora. Bien, traigan a su paciente. Todos lo más silenciosos y reverentes que puedan ahora…