Photo

~ EL PRODIGO ~
1[Esta grabación es de muy mala calidad y muchas porciones no son audibles; y por lo tanto, no pueden ser transcritas—Ed.] Gracias Hermano Paul. Buenas noches, audiencia. Eso me hace sentir muy bien, el saber que soy bienvenido otra vez después de toda la predicación, los cantos, y… de manera que podemos tener un compañerismo mutuo. No termina... Ni siquiera la muerte nos separará el uno del otro. Seguiremos viviendo en alguna parte. El amor sigue viviendo; después de que todo se haya acabado, el amor... Las profecías se acabarán, cesarán las lenguas, pero el amor permanece para siempre...
2Estoy contento de estar aquí, como dije, de nuevo en esta tarde, y de tener esta oportunidad de hablar con Uds. por un ratito. Hace calor. Y esta noche... el servicio de sanidad, es el cierre del avivamiento. Y vamos a tratar en esta noche, si es posible, de ministrar a todos los que nos sea posible, y dedicar la mayor parte del tiempo para orar por los enfermos...
3Ahora, llegué muy tarde a casa. El día siguiente después de... el sábado y el viernes por la noche... El viernes en la noche… Y luego el sábado en la mañana tuve un servicio. El sábado en la tarde era demasiado tarde, varias emergencias que tenían que atenderse enseguida. Y entonces salí del servicio anoche y llegué apenas hace un ratito, hace como una hora. Tendré servicio esta tarde y esta noche. Mañana al mediodía tengo servicio en New Albany, Indiana. Así que, ya ven Uds. cómo eso me mantiene constantemente en movimiento. Pero nos sentimos muy felices de estar dondequiera que podamos hablar aunque sea una palabrita que sirva de…
4Estoy muy agradecido por los ministros aquí, y parece que eso nos inspira un poco, o nos ayuda en el camino. Pero ese es el propósito al estar aquí: tratar de ayudar a los demás. Yo nunca podría llevar el mensaje yo solo a todo el mundo. Se va a necesitar de miles de nosotros juntos de manera que podamos unirnos, olvidarnos de nuestras iglesias, y de nuestras doctrinas, y así por el estilo, y sólo conocer esto: A Cristo y a Él crucificado, y conocer eso entre nosotros. Y yo creo que Dios está a punto de hacer una obra maravillosa inmediatamente. Creo que vamos a ver el movimiento del Espíritu como nunca en todas las edades.
5Y me siento guiado a decir esto, lo cual he sentido por algún tiempo, en las últimas semanas, que yo creo que la pequeña porción que Dios me ha dado para tratar de ministrar aquí, si tan sólo yo... esperando algo más que será más maravilloso de lo que alguna vez Uds. han...
6Estas señales que Dios me ha dado son más importantes... Y yo creo que habrán cosas más grandes que las que han habido en Indiana. Oren por mí. Y que otros puedan captar la inspiración y se acerquen a Dios como un gran ejército cristiano marchando hacia adelante.
7Quiero decir una vez más de los regalitos y cosas que me dieron esta semana, no pude abrir algunos de ellos hasta que llegué a casa, todas las cosas... Incluso la muchachita esa noche cuando llegué a casa... Alguien me dio una caja de galletas y... mi muchachita se contentó mucho de tenerlas.
8En esta tarde no deseo quitarles demasiado tiempo… ¿Cuántas personas hay aquí en el edificio que son cristianas? Veamos sus manos, cristianos, en todo el edificio. ¡Oh, vaya! ¿Hay un...? o siendo que Ud. no es... [La porción de la cinta no fue lo suficientemente audible para incluirse--Ed.] Muy bien... Me acuerdo cuando yo era un pródigo...
9Muy bien. Acuérdense todos de orar por el servicio. Después del servicio… Me iré en algún momento… Sólo recuérdenme en oración. [La porción de la cinta no fue lo suficientemente audible para incluirse—Ed.] gran libertad... Recuerden lo que... Y yo no puedo depender de mí mismo, porque yo... y tengo… el Señor… que Él inspire a la congregación completa y guíe a Su pueblo... que Él es Dios en medio nuestro, y listo para glorificar Sus obras entre...
10Ahora, estoy muy agradecido en ese sentido. ¿Podemos hablar con Él sólo por un momento, mientras inclinamos nuestros rostros?
11Nuestro Padre celestial, estamos muy... [Espacio en blanco en la cinta— Ed.] por Ti, Quien predicaste la Palabra [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] ellos son ministros. Aquellos que no tienen el Espíritu Santo, que ellos vengan hoy. [La porción de la cinta no fue lo suficientemente audible para incluirse-- Ed.]
12Deseo... Creo que así es como dice la historia. Y... porque el padre había recibido el... [La cinta no es audible—Ed.] Yo le hablé a la iglesia por el poder...
13Hace como cinco años, yo estaba hablando allí el domingo por la tarde… allí en una pequeña... [La porción de la cinta no fue incluida por no ser audible—Ed.] Ellos tenían la “Esquina del amén” en un lado, y las damas en el otro lado. Y ellos estaban... y tenían un órgano de pedal. Ellos tenían un órgano antiguo de esos que se bombean con una palanca... ¿Alguien ha visto uno así...? Oh, sí. Un órgano de aire... Uno grande que salió... [La porción de la cinta no fue incluida por no ser audible—Ed.] Les hablé acerca de sanidad Divina esa tarde, y por supuesto... Yo escuché una… y pensé que iría a ver qué... Cuatro hombres que estaban parados allí... Y estaban… [La cinta no es audible—Ed.] Y yo me acerqué y... y ellos voltearon y miraron… me miraron… se quitó el sombrero y dijo: “buenos días predicador...” Yo pensé... un enorme...
14Mientras estaba hablando en la tarde… servicio por casi… De todos modos, el… vino bajando de la montaña... Yo estaba hablando sobre el tema de la resurrección de Cristo, cuando este enorme muchacho parado allá atrás... Yo pedí... y él corrió al altar y gritó: “¡Dios, ten misericordia de mi alma!”. Y cuando subió, pues, él no había llegado hasta el altar... Pues, allí habían como cincuenta de esas abuelitas que lo agarraron por el cuello y lo llevaron al altar.
15Esa tarde hubieron como cincuenta y tantas conversiones. Y ahora, ellos no llegaron allí con una confesión de ojos secos y se levantaron. Ellas oraron con él como por dos horas, me supongo. Se levantaron, y su ropa estaba tan mojada que la exprimían de lo tanto que habían sudado. Se levantaron y gritaron. Y se fueron por el bosque y por las colinas gritando: “¡Aleluya, aleluya!”… tal vez den pena, pero tenían la religión antigua del Espíritu Santo. Eso es correcto. Porque ellos... Esa es la verdad.
16Ahora, en el capítulo 15 de San Lucas, deseo leer estos versículos de la Escritura, comenzando con el versículo 11 del capítulo 15 de San Lucas. También dijo: Un hombre tenía dos hijos; Y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes. No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente. Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a faltarle. Y fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a su hacienda para que apacentase los cerdos. Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos; pero nadie le daba. Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! Me levantaré, e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros. Y levantándose, vino a su padre. Y como aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó. Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo, y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo. Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta; Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse. Que el Señor añada Sus bendiciones a la Palabra.
17Yo no soy predicador. Mi parte o porción aquí en esta tierra es orar por Uds. por enfermos, lo cual me encanta hacerlo grandemente. Y no soy... [Espacio en blanco en la cinta—Ed.]
18Lo único que puedo decir en esta noche... Y Uds. oren por mí, todos Uds. hermanos ministros, mientras hablo sobre este tema… en este servicio.
19La única cosa... Y noten… Al Jesús hablar de esta parábola, Él estaba tratando de expresarle los sentimientos del Padre a los perdidos, a aquellos que estaban alejados de Dios, que se habían ido. Recuerden, una vez todos nosotros éramos pecadores, separados de Dios, sin misericordia, sin ninguna esperanza, caminando de aquí para allá en el mundo, en oscuridad, perdidos para siempre; pero Jesús tomó nuestro lugar como un pecador y murió en lugar nuestro. Y el Padre ve... un Evangelio maravilloso.
20A menudo me he preguntado cómo sería encontrar a Jesús, qué pudiera yo esperar... ¿Dónde estaría yo?... ¿Cuál sería mi lugar?
21[La cinta no es audible—Ed.]... a mí no hace mucho... [La cinta no es audible—Ed.] al doctor... [La cinta no es audible—Ed.]… todos mis pecados… y la fe que yo no reclamo ser... Muchas veces, los cristianos aquí, tratamos de… con Dios. Ud. dice: “Bueno, esto no es muy malo; pero la razón...” No importa qué tan pequeño le parezca a Ud., es pecado delante de Dios.
22Fíjense en lo pequeño que fue el primer pecado. Porque el Señor le había dado a la raza humana... Cuando el primer pecado fue cometido era... Cuando el mensaje llegó al cielo, y que: “Tu hijo ha caído”... Bueno, parecía como que Adán debería haber estado corriendo por el huerto gritando: “Oh, Padre, oh Padre, ¿dónde estas?”
23Pero Adán fue y se escondió. Y fue como la primera reunión, el padre estaba llamando: “Hijo, hijo, ¿dónde estas?” Vean cómo el hombre siempre trata de justificarse a sí mismo. Él trata de esconderse detrás de alguien. En vez de simplemente salir y decir lo que él es y confesar sus pecados delante de Dios, él trata de esconderse detrás del tronco de un árbol.
24Y aquí, la búsqueda de Dios, caminando, buscando por todos lados en el huerto, contristado por Su hijo perdido. El padre buscando al hijo, y el hijo buscando a Su Padre.
25Y hoy es igual. Tan pronto el hombre peca, en vez de salir y confesar sus pecados delante de Dios, él tratará de huir. Tratará de esconderse detrás de algo. Tratará de hacerse una religión propia. Miren a Adán. Él hizo delantales de hojas de higuera, y se las puso alrededor... las hojas de higuera... Pero cuando llegaron al lugar donde Dios llamó a Adán y Eva a pararse delante de Él, se dieron cuenta que tenían una religión hecha por el hombre. La palabra “religión" quiere decir: una “cubierta”. Y ellos estaban cubiertos con un delantal de hechura propia. ¿Lo ven Uds.?
26Ahora, esa tendencia aún está en el hombre hoy. Y en vez de tratar de venir a la manera de Dios de arrepentimiento y creer en Su Hijo, dejando que la Sangre de Su Hijo nos limpie de nuestro pecado, vamos por ahí y tratamos de encontrar alguna otra manera, alguna otra forma de escape, en lugar de hacerlo a la manera de Dios. “Nos uniremos a esto, y haremos con esto… y las hojas hechas de higuera, cuando tuvieron que encararse con Dios no sirvieron.
27Y Ud. se dará cuenta mi querido amigo, que las teorías hechas por el hombre no le servirán cuando Ud. llegue al último respiro de este cuerpo y de esta vida. Es bueno vivir con esas cosas, pero Ud. no puede morir basado en ellas.
28Y creo que por mi edad en el ministerio, probablemente he permanecido junto a tanta gente moribunda, como cualquiera de mi edad, porque he sido llamado mucho a visitar a los moribundos.
29No hace mucho, una cierta joven en nuestra ciudad había recibido el bautismo del Espíritu Santo. Ella vino al tabernáculo. Otra joven de la ciudad, muy popular, pertenecía a un grupo religioso tipo moderno que niega la Sangre y la cubierta, y dijo que nosotros éramos una secta y un montón de santos rodadores, por cuanto creemos en la gracia salvadora de Cristo. Y si eso es lo que se necesita para ser un santo rodador, entonces yo soy uno; porque yo creo en la Sangre.
30Ésta joven iba a los bailes y a los cines, pero era la maestra de la escuela dominical en la iglesia. La iglesia negaba la Sangre de Cristo, decía que no había tal cosa. El pastor decía que se había secado hace mil novecientos años, era un evangelio social. Y finalmente la joven salió con unos muchachos, una jovencita muy hermosa...
31Ésta jovencita venía al tabernáculo. Ella vestía a la moda antigua. Iba por la calle con su cabello peinado hacia atrás tan junto como podía ponerlo sin usar eso que llaman maquillaje en su rostro, y... o lo que sea esa cosa que ellas usan. Y ella iba por la calle.
32Sí, es la verdad; nosotros enseñamos en contra de eso. Que Dios ayude a los predicadores a enseriarse con el Evangelio. Escuchen damas, sólo hubo una mujer en la Biblia que se pintó para encontrarse con un hombre, y esa fue Jezabel; y Dios alimentó a los perros con ella. Así que cuando Uds. las vean usar eso, digan: “¿Cómo está Ud. señorita carne para perros?”. Eso es exactamente lo que era: Dios alimentó a los perros con ella. No quiera Ud. ser como ella.
33Dios le hará bonita en sus maneras: lo que en verdad es ser bonita. Pero hasta nuestras iglesias de santidad están bajando la guardia. Uds. saben que esa la verdad. Será mejor que regresen a la norma antigua, vuelvan al Evangelio.
34Ahora, noten. Y esta jovencita, ella siguió en toda dirección: iba a los bailes y a las fiestas y así sucesivamente. Luego se enfermó. Ellos no entendían qué es lo que pasaba, y cuando el doctor llegó a ella, ella tenía una enfermedad venérea, estaba muy avanzada. Probaron con unas inyecciones pero no funcionó...
35Entonces el pastor le dijo que ella se iría directo al cielo, porque era una maestra de escuela dominical. Así que todos se reunieron en el cuarto para verla partir y que los Angeles del Señor vinieran a buscarla.
36Yo pasé por ahí... un poquito antes de eso. El pastor estaba sentado en la sala de la casa, una casa muy bonita y grande, gente muy fina. Salió del cuarto, y la clase de la escuela dominical con todos adentro, cantaban cantos para verla irse al cielo. Y el pastor salió a fumar afuera en la sala. Y cuando la muerte llegó a la muchacha, ella comenzó a ponerse histérica, dijo: “¿Dónde está aquella muchacha?” Ellos dijeron: “¿Qué muchacha?” Dijeron: “Aquí está toda tu clase”. Dijo: “No estoy hablando de ellos. Me refiero a aquella muchacha que (mencionó su nombre) que es de allá del tabernáculo, que solía hablarme acerca de mi alma”. Dijo: “Vayan a buscarla”.
37Ellos fueron al pastor, y él entró corriendo. Dijo: “Ahora, querida, escucha”. Dijo: “Llamaremos al doctor para que te ponga una inyección. Te estás poniendo un poquito histérica”.
38Ella dijo: “No estoy histérica”. Dijo: “Tú, engañador de hombres, yo estoy perdida y voy a irme al infierno porque tú me enseñaste eso”. Y la joven murió y fue a encontrarse con Dios, perdida, clamando por la muchacha que había tratado de decirle lo que era correcto.
39Mire hermano, cuando Ud. llegue al final del viaje de esta vida, Ud. deseará haber vivido una vida limpia y santa cuando se encuentre con Dios. Asegúrese de recordar eso.
40Ahora, acerca de su iglesia a la cual pertenece, eso no significa nada para Dios. Es lo que Ud. es en su corazón. Eso es correcto. Dios no va a preguntarle a cuál iglesia perteneció Ud., es lo que Ud. es en su corazón lo que Dios va a mirar.
41Noten, cómo es que Jesús está hablando aquí acerca del padre y del hijo que se marchó. Él debió haber tenido esto en su mente, cómo es que Dios está buscando, llamando, llevando a la gente al arrepentimiento. Y hoy, todavía el Espíritu Santo está yendo por la tierra, llamando a los perdidos y moribundos.
42Antes de que dejemos esto aquí, de las hojas de higuera, deseo decir una palabra más. Fíjense en lo que Dios hizo. Cuando Dios se encontró con Adán y ellos, ellos tenían una religión fabricada por ellos mismos. No hace veinticuatro horas que alguien me dijo: “Hermano Branham, ¿Sabe Ud. cuál es mi religión?” Él dijo: “Mi religión es la regla de oro: Has a otros como quisieras que te hicieran a ti”.
43Yo dije: “Eso es bueno, pero no tiene nada de salvación”. Eso es correcto. “El que no naciere de nuevo, de ninguna manera entrará al Reino”. Nacido del Espíritu de Dios, renovado, regenerado, convertido en una nueva persona en Cristo Jesús: Las cosas viejas pasaron, y todas son hechas nuevas, convertido, cambiado, Ud. va por este camino, y se voltea para venir por este otro, y viceversa.
44Ahora, pero entonces cuando ellos se pararon delante de Dios, Adán con su... salió y dijo: “Estoy desnudo”. Ahora, noten, Dios fue y tomó unas pieles, y vino, e hizo delantales, y se los amarró alrededor. Ahora, noten, si Dios tomó pieles, Él tuvo que haber matado algo. Algo tenía que morir para hacer una cubierta; y Él mató algo, y les quitó las pieles, y algo murió en lugar de ellos, porque la pena era muerte. Así que una víctima inocente tenía que morir por los culpables para cubrirlos.
45Y así es hoy, hermanos, no es la regla de oro (eso está bien), no es enseñarle a un hombre a guardar los... Pero Dios dio algo para cubrirlo a Ud., Su hijo Jesucristo murió en el calvario, el Inocente por los culpables para hacer un camino para que Ud. y yo pudiéramos ser inocentes en Él delante de Dios. Y esa es la cosa, el Espíritu Santo está escudriñando la tierra hoy tratando de encontrar a alguien que crea en Él, en Jesucristo.
46Ahora, nuestra historia comienza, para mí es una historia muy patética; y trataré de abordarla un poquito, esta porción... Fijemos un drama en esta tarde, imaginémonos allá atrás sólo por un momento, para que los niños puedan captarlo. Dios, ayuda a nuestros niños.
47No hace mucho, un gran equipo de J. Edgar, el capitán Al Farrar... [Espacio en blanco en la cinta—Ed.] El doctor Bosworth estaba dando su discurso, a punto de presentarme; y cuando lo hizo, alguien se levantó vestido de civil, y lo tocó en el hombro y dijo: “Me gustaría decir unas palabras”.
48El doctor Bosworth dijo: “Señor, eso no es costumbre aquí”. Él mostró sus credenciales. Él era el capitán Al Farrar. Y él dijo: “Sí, señor”. Él dijo: “Amigos...” Diez mil se habían reunido... [Espacio en blanco en la cinta—Ed.] Y él dijo: “Yo soy el capitán Al Farrar”. Él dijo: “La mayoría aquí me conoce, porque mi hogar natal es aquí en Washington, Tacoma”.
49Él dijo: “Mi trabajo es investigar el fraude”. Y él dijo: “Cuando escuché esto del Hermano Branham… Fui a... La costa occidental a detener...” Él dijo: “Yo he visto esas cosas, yo lo escuché predicar o hablar; y para mí él no parecía ser un estafador”. Dijo: “Nosotros fuimos y buscamos a doctores en medicina y enviamos allí a un muchachito que había estado paralizado en las piernas con polio. El Espíritu Santo...” Y dijo: “Cuando él pasó... Nos quedamos dos noches. Finalmente metimos al muchacho en la línea”. Dijo: “Cuando él pasó, el Hermano Branham dijo: ‘Él es víctima del polio’. Y le preguntó al padre si él creería. Y el padre estaba en el departamento de la policía”. Él dijo que... Dijo: “El Hermano Branham dijo que dentro de ocho días el muchacho estaría sano”. Y dijo: “Y nosotros lo hemos observado”. Y dijo: “El muchachito está parado detrás de la cortina aquí esta noche perfectamente normal, regresó a la escuela”. Él dijo: “Quiero que todos Uds. estén bien seguros de esto: “Hemos examinado los resultados de sus investigaciones, lo que ellos hacen con ellos, y esas cosas”. Él dijo: “Quiero que sepan que esto no es un negocio fraudulento, sino que es en verdad la mano del Dios poderoso”.
50Al siguiente día él me llevó a esta cárcel que tenían allí. Y allí tenían a las jóvenes, algunas de ellas pistoleras. Ellas estaban caminando para arriba y para abajo por el piso, diciéndose groserías. Dijo: “¿Qué piensa Ud. de eso Reverendo Branham?” Yo le dije: “¡Oh, qué bárbaro! Dije: ¿Puedo decirles unas palabras?”. “Claro”.
51Fui a donde estaban esos jóvenes allí. Y ellos estaban allí en una condición horrible. Él me mostró cómo ellos habían estado... Ellos abren ciertas celdas, y sólo pueden mantenerlos aquí. Si alguien le disparara él tocaría el botón aquí, y cerraría a todos los policías y todo lo demás, en todo el lugar.
52Entonces, después que terminó, él tenía dos guardias con él, y cuando bajamos a las galerías, él dijo: “A Ud. le gustan las armas, ¿no es cierto, Hermano Branham?” Yo dije: “Sí”.
53Bajamos a la galería que estaba bien abajo como en una celda. Él dijo: “Aquí es donde practicamos con los jóvenes”. Él empezó a decirme la distancia que había que guardar de un lugar a otro, y cómo disparar y así por el estilo. Y noté que él estaba examinándome. Y yo me preguntaba qué es lo que iba a hacer, despidió a los oficiales que estaban con él. Y nosotros quedamos solos en ese lugarcito rodeado de metales. Y dijo: “Hermano Branham...”
54Yo dije: “Sí, señor”... Me puso la mano en el hombro, y yo pensé: “Oh, vaya...” Dijo: “Me pregunto si hay una oportunidad”. Yo le dije: “¿Qué quiere decir con eso?” Él dijo: “Yo no he sido un hombre malo”. Dijo: “Yo trato de guardar la ley y hacer lo que es correcto”. Dije: “Ese es su deber, señor”. Dijo: “Bueno, yo realmente quiero encontrar a Jesús”. Yo dije: “¿Ud. cree?” Él dijo: “Sí, señor. Pero no he encontrado...” Dijo: “Yo pertenezco a una iglesia aquí, pero no lo conozco a Él”. Dijo: “No hay necesidad de que yo trate de engañarme a mí mismo”. Dijo: “Me uní a la iglesia de aquí del vecindario”. Dijo: “Yo no sé... oremos”.
55Le dije: “Muy bien capitán Farrar, Ud. puede recibirlo a Él si solamente cree”.
56Él dijo: “Déjeme decirle. Antes de que se vaya de Washington, elija Ud. un lugar donde encontrarnos e iremos juntos, y allí hablaremos bien acerca de esto. Dijo: “Ud. simplemente arréglelo. Cenaremos y saldremos juntos, y demás, y quizás yo aprovecharé la...”
57Yo dije: “Capitán Al Farrar, Ud. puede recibirlo a Él aquí mismo…” Él dijo: “No aquí en esta galería” Yo le dije: “Sí, señor” Él dijo: “¿Vendría Él aquí abajo?” Yo le dije: “Él bajó una vez al vientre de una ballena. Él bajó a un horno ardiente para sacar algunos de sus hijos. Él bajará y entrará a esta galería”.
58Y allí ese oficial se desabrochó la pistola, la puso en el suelo, y puso su brazo alrededor de mí así, y Dios descendió milagrosamente y lo salvó... anda predicando el evangelio... Salió siendo un predicador. Ya que el Padre aún está haciendo regresar a los perdidos. No importa quién sea Ud., en qué ambiente se encuentre, Jesús vendrá en cualquier lugar donde Ud. pueda creer.
59Fíjense en este pródigo en esta tarde, en dónde estaba él: el peor lugar donde pudiera estar un hebreo, en un corral de cerdos.
60Noten, ahora miren el drama. Hay un antiguo hogar campesino. Veámoslo en nuestra mente por un momento. Puedo ver que allí vive una vieja pareja encantadora, que trabajó duro toda su vida y tuvieron dos hijos. Por supuesto, el hijo siempre hereda la herencia. Y entonces este hijo menor, quizá...
61Digamos que ellos iban a la iglesia todos los domingos, y amaban a Dios, y servían a Dios con todo su corazón. Pero un día, este hijo menor, digamos que él comenzó a salir con un grupo con el cual no tenía ningún negocio saliendo con ellos. [Espacio en blanco en la cinta—Ed.]...
62Tan pronto como Ud. se sale de debajo... Ud. está en su camino de regreso. Recuerden, tan pronto como Ud. se junta, no me importa quién sea el muchacho o la muchacha, si ellos no son salvos, manténgalos alejados de ellos. Eso es exactamente correcto. Y hombres, Uds. también...
63Alguien dice: “Bueno, yo puedo entrar a la cantina con un hombre. Yo puedo tomarme una coca cola mientras él bebe cerveza y whisky, y salir de allí y ser la misma persona”. Yo lo dudo. Eso es correcto. La Biblia dice: “Evita la mera apariencia de pecado”. Manténgase alejado del terreno del enemigo. El viejo… es tan bonito. Él quiere que Ud. sea pretencioso y ande con… Y se fue por la rampa…
64[Espacio en blanco en la cinta—Ed.]... Se preguntaba si podía contratar a alguien que lo llevara allá a la colina. Uno dijo: “Bueno, yo guío estos caballos a dos pies de la orilla, a todo galope sin desviarme”. El otro dijo: “Yo puedo guiarlo a seis pulgadas sin desviarme”. Le preguntó al otro: “¿Y tú?” Él dijo: “Yo me mantengo lo más lejos que pueda de eso”. Él dijo: “Llévame tú”.
65No vea qué tan cerca pueda Ud. llegar del pecado. Vea qué tan lejos puede permanecer alejado del pecado. Aléjese de eso, evítenlo del todo. Es una vergüenza lo que hace nuestra gente americana: se revuelcan y hacen cosas.
66Uno va a algunos hogares hoy... Yo he ido a hogares cristianos y abro la nevera y está llena de latas de cerveza, y supuestamente es un hogar cristiano. Los cristianos no juegan con esas cosas. Eso es correcto. ¿Qué piensa Ud. que está haciendo? Hemos cambiado el antiguo altar de oración en la casa y lo hemos convertido en una mesa de barajas. Eso es lo que detiene a sus hijos de... Es delincuencia paternal. Si los padres le enseñaran al niño y vieran en dónde están, los cuidaran, no sería tan... Eso es correcto.
67Vemos jovencitas, acostadas aquí en estas playas, con trajes de baño puesto delante de los hombres. Y aquí afuera en las calles con algunas de estas ropas vulgares puestas, y si alguien insulta a alguna de ellas, quieren... Eso es correcto. La envían fuera de esa manera o dejan que salga así...
68El otro día yo estaba hablando con cierta dama, y ella dijo: “Bueno, yo estoy tratando que ella se broncee un poco”.
69Yo dije: “Mire, yo tengo una muchachita en casa; yo no sé lo que... pero si alguna vez la encuentro tendida de esa manera, ella obtendrá un bronceado, pero será el hijo del señor Branham que le dará una paliza con una vara o algo detrás de ella, tan pronto la lleve a casa”. Eso es correcto. Obtendrá la clase correcta de bronceado que ella necesita. Eso es exactamente correcto. Gracias. Ese es el tipo de bronceado que necesitamos.
70[Una porción de la cinta no fue lo suficientemente audible para incluirse— Ed.] Ahora, puedo ver que el joven sale de... porque…todo lo que haces es ir y venir a la iglesia… Puedo oírlos decir: “¿Porqué no vienes y te quedas...? Vente para mi casa y vive como debería vivir un muchacho”. Bueno, de repente, puedo verlo ahora: él va a pedirle a su padre: “Papá, tú te estás poniendo viejo, y mamá se está poniendo vieja…” Pero él entra un día, y... su madre y padre… Lo primero que él dijo fue: “Padre, quiero que me des mi parte. Estoy cansado de estar aquí en la casa. Todos mis amigos… Todos ellos salen, y tienen sus propios lugares. Yo quiero hacer lo que hacen los demás”. Nunca siga Ud. las multitudes; siga a Jesús.
71Pero esa es la actitud de los jóvenes hoy: “Quiero hacer como los demás”. Nunca tome Ud. el ejemplo de ellos; tome el ejemplo de Él. 72 Entonces lo oigo decir… Oigo al padre decir: “Bueno hijo, ésta es la única forma que tengo de ganarme la vida. Éste es el único sustento”. “Bueno, yo tengo una herencia, dámela. Mis derechos...” ¿Cuál es tu derecho?
73Puedo ver a ese pobre padre anciano; eso le molestó mucho. “Bueno, ¿qué vas hacer, hijo?” Él dijo: “Voy a irme a la ciudad, y voy a vivir como los demás”...
74…“Quédate con tu madre y conmigo, nosotros te amamos con todo nuestro corazón, y queremos ser tan buenos como podamos. Hemos hecho todo lo que podemos”. Pero eso no le satisfacía. Satanás había agarrado al muchacho. Así que él iba a irse a la ciudad a vivir como los demás mundanos.
75Puedo ver a su padre decirle a la madre: “Mamá, ¿sabes qué pasa? Nuestro hijo se ha juntado con las malas compañías. Y él ya es un joven, y me ha pedido que venda la hacienda y tome todo lo que yo tengo y lo compartamos con él y su hermano”. Yo no puedo…
76Puedo ver a la madre anciana. (Dios bendiga a esas queridas hermanas ancianas). Yo tengo una de ellas en casa. Cuánto la amo en esta noche... ayer, y ella ha sido tan buena conmigo, me gusta mirar... Su madre no tiene... me lleno de gozo y paz cuando vamos allá por unos cuantos… Y yo dije: “Mamá, yo necesito ir...”
77Esta madre anciana, puedo verla aquí en esta historia, mientras la vemos ir a su hijo y decirle: “Hijo, mamá ha lavado mucha ropa, y ha planchado y tratado de cuidarte... ¿Por qué tienes que…?”
78“Ahora, yo aprecio eso, mamá, tú simplemente… Eso es antiguo. Yo no quiero nada así. Voy hacer las cosas a mi manera. Ya casi tengo la edad. Voy a hacer esto a mi manera”.
79Puedo verla poner sus brazos alrededor de él y abrazarlo. Ella lo amaba y volteó la cabeza... Él no quiere un beso en público... Sin afecto... Próximo… La Biblia dice que ellos serían así. Pablo dijo que serían sin afecto natural. Así es hoy. Ahora el hijo gobierna el hogar en vez de los piadosos... Ellos son los que llevan la conversación. Es extraño: Sin afecto natural.
80Puedo ver a la madre… Ella miró a su hijo: “Un día de éstos... y él piensa que el mundo de...” Ese papá anciano con el que te avergonzarías sentarte en… cruce hacia la iglesia… Ese amigo y esa amiga con los que vas a la iglesia diciendo: “Bueno, miren, amigos, ¿no es eso terrible?”. ¿Te avergüenzas un poco de él? Habrá un tiempo cuando no te avergonzaras de eso.
81No hace mucho, una jovencita regresó del colegio. Su madre había lavado sobre una tabla para enviarla al colegio. Y cuando ella llegó a la estación, trajo a una jovencita con ella, y ella se había alejado de Dios y de la iglesia. Esta jovencita estaba con ella. Y esa jovencita estaba sentada en el tren mirando por la... Allí estaba su madre afuera; ella estaba toda llena de cicatrices. Y la joven estaba mirándola desde el tren, finalmente dijo: “Mira a esa vieja horrorosa”. Era la madre de la muchacha. Dijo: “¿No es ella horrible? Pues, ¿no detestarías tener que sentarte a la mesa con ella para comer?” Esa era su amiga.
82Ahora, en vez de la muchacha hablar con franqueza, volteó la cabeza. Y cuando se bajó del tren, esta vieja y arrugada mujer corrió hacia ella, y extendió sus brazos alrededor de ella, y la besó. Y la muchacha la rechazaba. Y ella se había alejado de ella, se había alejado de la iglesia y de Dios. Y ella estaba tan fría; le dio la espalda a la señora. Ella le dijo: “Mi amor, mi amor, ¿qué te ha sucedido?” Y ella tenía tanta pena por causa de su amiga…
83En ese momento, uno de los conductores que conocía la historia, se acercó y agarró a la joven por los hombros y le dijo: “Mira, tú... ¿Qué quieres decir?” Dijo: “¿Te avergüenzas de tu madre desde que has estado ausente allá en el colegio?” Le dijo: “Recuerda, tú conoces la historia. Un día la casa se estaba quemando. Tu madre era una mujer hermosa, mucho más hermosa de lo que tú eres, o que serás”. Y le dijo: “Tú eras una niñita muy pequeña. Cuando ella estaba colgando la ropa en el patio trasero, y de repente toda la casa se incendió. Y vinieron los bomberos a apagar el fuego. Y la casa estaba en llamas. Y tú estabas llorando en el piso de arriba. Nadie se atrevía a atravesar las llamas. Y esa madrecita se cubrió y corrió adentro través de esas llamas y te agarró. Se quitó la ropa de su cuerpo y te envolvió el rostro, y te cubrió toda, y puso sus brazos y colocó su propio rostro hacia las llamas. Y ella fue a rescatarte a través de las llamas. Por eso es que tú eres bonita hoy, y ella está llena de cicatrices. ¿Te avergüenzas de esas cicatrices?”
84Eso fue lo que Jesús hizo por nosotros. Cuando nosotros éramos pecadores, feos delante de Dios, desechados, rechazados, Él vino, el amoroso Hijo de Dios, de los palacios de marfil, descendió a la tierra y tomó la vergüenza y el pecado sobre Sí mismo, y murió clamando allá en el calvario.
85¿Debería yo avergonzarme de Su Evangelio? Los cristianos en la calle se avergüenzan de pararse firme por el Evangelio. Pero Él fue desfigurado y afeado para que Ud. pudiera ser libre. Él fue desfigurado por el pecado para que Ud. pudiera ser libre del pecado. Nunca lo niegue Ud. a Él. Ámelo siempre. Párese por lo que es correcto. Párese por Su Evangelio.
86Y ahora, esa es casi la actitud de los jóvenes hoy. Éste joven se sintió de la misma manera, dijo: “Madre, ya no quiero más nada con esta familia. Todo lo que Uds. hacen es ir a la iglesia. Eso es todo lo que oigo...”
87Miren. Puedo ver al padre anciano poner un anuncio de venta. Por supuesto, estamos dramatizando esto un poco para los jóvenes. Entonces puedo verle poner un anuncio para vender la hacienda, y juntar todos los bienes, y repartirlo entre los muchachos. El padre y la madre apenas vivirían, quizá, mientras durara la porción, y luego habría terminado.
88Noten, puedo ver cuando ellos le repartieron la porción al muchacho, y él se metió el dinero en el bolsillo y dijo: “¡Ahora sí que me divertiré!”.
89A la mañana siguiente puedo verle salir y encarar a la madre anciana: “Vieja, empácame la ropa. Voy saliendo en la mañana”. ¡Oh, hermano! Cómo esa pobre madre anciana entra y toma las cosas que él usaba cuando era un muchachito, las acomoda, las mira. Puedo verla entrar y recoger un par de zapatitos...
90Uds. saben cómo a las madres les gusta conservar esas cosas. Mi mamá tiene mis zapatos viejos que yo usaba cuando era pequeñito. Ella tiene el vestido largo como el que le ponían a los bebés en aquel tiempo. Es un tesoro para el corazón de una madre. Y puedo ver a esta madre tomar estos zapatitos, y colocarlos sobre el órgano, arrodillarse allí, orar y decir: “Oh, Dios cuida a mi hijo. Me está dejando ahora, yo...”
91¿Cuantos de Uds. tienen una madre de esas antiguas? Veamos su mano. Oh, ¿no son ellas amorosas y dulces? “Cuida a mi muchacho. Se ha ido con el mundo, y no sé qué le sucederá; sólo cuídalo, Padre”. Orando... ¿Alguna vez ha orado su mamá por Ud.? Oh, cuando mi vieja madrecita...
92La he visto irse y meterse al cuarto, sola, cuando estábamos sin comida, y se hincaba de rodillas y clamaba a Dios. Que Dios nos de más madres antiguas que oren así. Esa es la columna vertebral de nuestra nación (Eso es correcto): buenas madres salvadas por Dios.
93Puedo verla clamando a Dios: “Dios, cuida a mi muchacho”. No importa lo que Uds. hagan alguna vez, ella está... Su corazón siempre está dispuesto a perdonar, al regresar.
94Luego puedo ver a ese padre anciano. Él estaba preocupándose, caminando para allá y para acá, para arriba y para abajo afuera. Del granero a la casa, iba y venía. Puedo oír a la mamá ir a él: ¿Qué te sucede, papá?”
95“Oh, yo no sé, mamá”. Uds. saben cómo se preocupan por sus hijos los buenos padres salvados por Dios. Ahora, yo mismo soy padre, y tengo un muchachito sentado ahí, escuchándome en este momento. Dios sabe que yo lo amo. Yo… un pequeño… deseo en esta tarde: “Déjenme morir diez mil veces por él”. Eso es cierto. Que él se quede. El amor que les tenemos a nuestros hijos.
96Fue por eso que Dios amó tanto al mundo (sus hijos), que Él mismo vino a morir para que nosotros pudiéramos ser libres; Él mismo encaró la pena.
97Ahora, noten, este padre, preocupado, caminando para allá y para acá, para arriba y para abajo... Al día siguiente, cuando llegó la hora de que el muchacho se fuera, puedo verlo cargando su maleta para salir allí. Puedo verlo salir y decir: “¡Hasta luego, viejos!”, e irse.
98A la madre decir: “Espera un momento, hijo. Antes de que te vayas, oremos una vez más”. Se arrodillan en el piso, puedo ver a la madre anciana y al papá con los brazos alrededor el uno del otro, y orar a Dios: “Dios, lo hemos criado y lo hemos sacado de éste... Ahora él se sale del camino y se aleja de nosotros, para andar errante. Por favor, Padre, cuídalo”.
99Puedo oírle decir... Oh, este padre inquieto está orando, ellos ya no querían oír esas oraciones de papá y mamá. Él tenía otras cosas en su mente. Esa es la razón que a veces somos impacientes; no podemos esperar unos minutos, no podemos esperar para orar. Pero vendrá un tiempo, amigos, cuando Uds. tendrán toda la eternidad para pensar en eso. Oren ahora. Estén listos ahora para encontrarse con el Maestro.
100Puedo oírles orar y levantarse, la mamá trata de abrazarlo, y él voltea la cabeza. Y papá pone sus brazos alrededor de él y llora: “¡Oh, vete, ya vete!”, y él empieza a irse por la colina. Puedo ver al padre y a la madre parados allí, agarrándose de las manos, con sus brazos alrededor el uno del otro, diciéndole adiós con la mano mientras subía la colina, para bajar a la ciudad y así estar con el resto del mundo. Y puedo ver a estos padres regresarse a la casa de nuevo, llorando, clamando y orando.
101Puedo verlo asociarse con las grandes multitudes allá abajo. Y mientras le duraba el dinero, él era un buen individuo. Así es como el mundo lo trata a uno. Mientras que Ud. tiene dinero, tiene amigos. Pero cuando se le acaba el dinero, se acaban los amigos. Esos son amigos circunstanciales.
102Yo conozco un Amigo que se quedará a su lado aunque Ud. no tenga ni un centavo: Jesucristo el Hijo de Dios. Yo he llegado al punto de no tener ni un centavo. Él me ama. Él me ama tanto al no tener un centavo como si yo tuviera un millón de dólares. Él me ama igual. Ese amor inadulterado, puro y santo viene sólo de Dios a Su pueblo. Así es cómo deberíamos amarnos unos a otros con ese amor piadoso.
103Noten, y puedo verle como algo grande en esos lugares y casas de juego, en los salones de mala fama, y así sucesivamente. Y después de un tiempo se le acabó el dinero, y se acabaron sus amigos. Él era un muchacho popular. Él podía haber salido con cualquiera de las muchachas. Pero cuando se le acabó el dinero, ellos se fueron con la multitud. Así es exactamente cómo el diablo... Mientras que Ud. tiene dinero y es popular, todo va bien, pero cuando ese tiempo se termina, Ud. está acabado. Eso es todo... el mundo.
104Y puedo verlo. Él tenía que buscarse un trabajo. Así que fue a un ciudadano de esa provincia, un criador de cerdos. Miren a donde él había caído ahora: un judío, que ni aun debía poner sus manos sobre el cadáver de un cerdo. Y él estaba necesitado; él estaba muriéndose de hambre. Y tenía que conseguir un trabajo. Y le dieron la peor cosa. Así es como obra el diablo. Tan pronto como él puede hacer que Ud. comience a bajar la colina, él peleará con Ud. con todo lo que tiene. Y entonces... Yo he visto mucho...
105Y… él se arrimó con un ciudadano de la provincia. Y éste le dio dos grandes cubetas de desperdicios de comida para ir y alimentar a los cerdos. Imagínense el lugar y quién... a este muchacho allí alimentando a los cerdos en un corral, alejado de la madre, alejado de la religión que una vez tuvo, para mantenerse alejado de los cerdos, y ahora allí estaba él.
106Así es como obra el diablo. Él le hará fumar el primer cigarrillo, diciéndole que no hay ningún daño en eso. Y después de un tiempo, Ud. ya es un adicto de los cigarrillos. Él le dirá que no hace daño tomarse un trago social.
107Yo he estado junto a ellos antes de ir a la horca, he estado junto a ellos antes de que fueran electrocutados y dicen: “Nunca tuve pensado ser un apostador”. “Nunca tuve pensado ser un apostador cuando jugaba barajas. Nunca tuve pensé en... botella de una gasolinera. Yo no pensaba ser un ladrón”. Pero lo único que el diablo quiere que Ud. haga es comenzar, y él se encargará de lo demás. Métase en su terreno una vez y vigílelo. Ud. sabe lo que significa hacer lo malo, pero hay una influencia del poder de la oscuridad, el príncipe de la potestad del aire que le lleva a quedar atrapado en estas cosas. Ud. tiene que pararse firme. Separarse de las cosas del mundo para venir y vivir por Cristo. Eso es correcto.
108Puedo ver a este muchacho. Ahora él apacentando cerdos. Aquí está en el corral de cerdos, alimentándolos y comiendo de esta misma cubeta de desperdicios. Apacentando a los cerdos... Imagínense, lo que él había dejado y lo que tenía ahora. Y la porción que él había gastado era realmente la de su padre que él se había ganado. Pero aquí estaba él en el corral de cerdos. Todo lo que él podía oír era el gruñido de los cerdos.
109Así es en esta noche con esta nación. Hay muchos hijos de madres allá en las tabernas ahora, regados en todos los lugares de mala fama. Muchas jovencitas prostitutas en las calles... Porque se alejaron del hogar, se alejaron de Dios, se alejaron de la Biblia, se alejaron de Sus enseñanzas, se fueron a vivir con el resto del mundo. Manténgase Ud. alejado del mundo.
110La Biblia dice que si Ud. ama al mundo o las cosas del mundo, el amor de Dios ni siquiera está en Ud. Aléjese de eso. Y mientras el deseo esté en su corazón para hacer eso, regrese al altar. Amén. Quédese allí hasta que todo eso se haya ido. ¡Oh, hermano! Esa es la clase de religión chapada a la antigua de la que estoy hablando, tratando de quitar el deseo de Ud.
111Cuando al principio me convertí, una joven vino a mí y me dijo: “Hermano Branham”, dijo: “¿Qué placer obtiene Ud. de la vida si Ud. no fuma, bebe, no va al cine, ni nada?”
112Unas noches después de eso vinieron al altar como ocho o diez pecadores. Yo dije: “Yo tengo más placer en eso, en un minuto que lo que Ud. pudiera tener en el mundo en diez años”. Los perdidos viniendo a Dios... Es en eso que nosotros los cristianos tenemos placer, viendo a los bebés recién nacidos venir al Reino, almas que son eternas, algo que es real...
113Ahora bien, yo puedo ver al muchacho allá ahora, tirado en un corral de cerdos. Durante la noche, ese lugar apestaba, así que... Allí estaba él en el corral de los cerdos, acostado al lado de ellos en el comedero.
114Una noche puedo ver a una madre y a un padre inquieto comenzando a hablar acerca de su hijo... Puedo oír a la madre decir: “Estoy muy inquieta, papá, no sé qué hacer. Sigo pensando en nuestro hijo. Me pregunto en dónde estará. Me pregunto si tendrá algo de comer”.
115Y su padre dice: “Bueno, nosotros siempre hemos sido enseñados de que todas las cosas ayudan a bien para aquellos que aman a Dios. Oremos”. Puedo verles arrodillarse en el piso y comenzar a orar por Juanito. Puedo oírles orar y decir: “Oh Dios, salva a nuestro querido muchachito. Donde quiera que esté, en cualquier estado en que esté, cuídalo, Padre, y tráelo a casa”… allá en un corral de cerdos, yendo al corral de cerdos.
116El Ángel de Dios vino... “Muchacho, despiértate”. Le habló y le dijo: “Oh, ¿qué si te regresas a casa a...?
117“Me acuerdo de mi padre, de todas las riquezas que tiene y de todas las cosas que me ha dado. Aquí estoy yo, muriéndome de hambre, acostado en un corral de cerdos, comiendo desperdicios”. La Biblia dice que él volvió en sí mismo.
118Y eso es lo que la iglesia necesita hacer hoy: Volver en sí mismos, para darse cuenta Quién es su Padre, porque a veces nos comportamos como si no tuviéramos un Padre celestial. Porque todas las bondades del cielo le pertenecen a la iglesia: sanidad Divina, salvación, libertad de la preocupación o de cualquier cosa, todo le pertenece a la iglesia. Jesús murió, y nosotros heredamos todo lo que Dios tiene por medio de Él--herederos del Reino, ricos... Mi Padre es rico en casas y tierras, Él tiene las riquezas de este mundo en Sus manos.
119Así es como somos nosotros. Volvemos en sí mismos. Oh, puedo verlo mientras empieza a volver en sí mismo y dice: “Oh, si tan sólo pudiera irme a casa. Pero he pecado, y ya no soy digno de volver al hogar. Así que, ¿qué puedo hacer?”
120Yo puedo imaginarme bien el momento cuando él apenas era un muchachito. Cuando él estaba enfermo y la mamá lo llevaba... y de allá para acá, para arriba y para abajo... Y ahora no había nadie que le amara y cuidara de él. Él se había ido a ese mundo frío para valerse por sí mismo. Todo lo que él escuchaba era el gruñido… Y puedo oírle empezar a cantar uno de esos cantos antiguos, quizá ese que su madre sabía. Creo que dice algo así: Si yo pudiera escuchar a mi madre orar de nuevo, Si pudiera escuchar su tierna voz de nuevo, Qué contento estaría, significaría tanto para mí, Si yo pudiera escuchar a mi madre orar de nuevo.
121¿Habrá una madre anciana allá que Ud. quisiera escuchar orar en esta tarde? Muchos de Uds... Oh, si Ud. pudiera escuchar a su madre orar... Que Dios mire desde arriba… orar ahora…
122Entonces noto que allá abajo... Puedo ver al padre ponerse muy inquieto, levantarse y ponerse su abrigo y salir y ver una noche de luna llena, mira allá por el camino, preguntándose dónde estaba su muchacho. Un canto antiguo que mi padre solía cantar cuando al principio nosotros... mi papá cantando de esta manera. Yo solía ver a papá. Él tenía un pañuelo rojo que acostumbraba llevar y estaba salido la mitad de su bolsillo. Él solía levantarse y cantar este canto: Oh, ¿dónde está mi muchacho en esta noche? Oh, ¿dónde está mi muchacho en esta noche? Mi corazón se desborda, Porque yo quiero que él sepa. Oh, ¿dónde está mi muchacho en esta noche?
123¡Oh, hermano! Miraba por el camino a ver si veía a su hijo que estaba muy lejos... Puedo ver al muchacho volver en sí mismo, parecía como que él podía escuchar a su madre orando. Los Angeles de Dios esperaban para llevar el mensaje, puedo oírlo levantarse y decir cantando: Díganle a mi madre que allí estaré (cantémoslo todos). En respuesta a su oración. Este mensaje los ángeles guardianes a ella llevan. Díganle a mi madre que allí estaré, ...para compartir con ella los gozos celestiales. Sí, díganle a mi querida madre que allí estaré.
124¿Cuántas madres se habrán ido hoy? Veamos sus manos. Tomémonos de las manos y cantémoslo. Díganle a mi madre... (¿Prometió Ud. encontrarse con ella?) En respuesta a su oración. Este mensaje el ángel guardián a ella lleva. Díganle a mi madre que allí estaré, … para compartir con ella los gozos celestiales. Sí, díganle a mi querida madre que allí estaré.
125Puedo oírle decir: “Me levantaré...” Y aquí viene él, arrastrándose... Puedo ver al papá y a la mamá… sentados afuera en… en el bosque. Aquí viene él; mientras el sol sale por el…, sin zapatos en los pies, la ropa toda andrajosa y rota, tambaleándose para llegar a casa.
126Puedo oír a su madre decir: “¡Papá, allá viene!”. Puedo oír al padre decir: “¡Ése es mi hijo!”. Puedo oírlo a él decir: “Oh padre, no soy digno de ser tu hijo, quizá uno de tus jornaleros. Pero seguiré...” El padre y la madre fueron hacia las puertas. No importaba lo que él había hecho, ahora él estaba volviendo a casa. Corrieron, lo abrazaron y dijeron: “Vayan y maten el becerro gordo. Hagamos fiesta; porque éste mi hijo muerto era, y ha revivido. Se había perdido, y ahora es hallado. Pongan un anillo en su dedo, calzado en sus pies. Pónganle el mejor vestido que tengan en la casa”. Esa es la actitud del Padre para todo pecador aquí que ha tambaleado…
127Yo recuerdo cuando estaba perdido y acabado, allá en el mundo, muriéndome, como un pecador, postrado en la cama de un hospital. El doctor dijo que sólo me quedaban unos momentos de vida. Pero yo clamé, me volteé en el camino. Y como un hijo, corrí a encontrarme con al Padre celestial; Él me besó en el cuello, y alejó todos mis pecados y cuidados. Él puso la vestidura, el Espíritu Santo sobre mí, puso el anillo de bodas en mi dedo, y un día de estos voy a irme a algún lado. Me puso con Su pueblo aquí, donde podemos regocijarnos y vivir juntos y ser felices. ¿Por qué? Yo una vez estuve muerto y ahora estoy vivo. ¡Oh, hermano!, una vez estuve perdido y ahora fui hallado.
128Hay muchos pródigos en el mundo hoy. Hay hombres pródigos, mujeres pródigas, y Dios los llama a todos a que procedan al arrepentimiento. ¿Es correcto eso? Él quiere que nosotros vengamos. Él quiere que Uds. vengan, todos los pródigos en todas partes.
129Me pregunto si hoy hubiere un pródigo aquí que se ha extraviado. Yo no... Mi tiempo se está terminando. ¿Habrá algún pródigo? Levante la mano, alguien que haya huido de Dios, ¿Levantaría Ud. su mano ahora y diría: “Hermano Branham, yo fui un pródigo. Quiero encontrar a Cristo en esta noche?”
130¿Cuántos no tienen el Espíritu Santo? Oh, Ud. se sorprendería, ¿no tienen…? Me pregunto si todos Uds. que no tienen el Espíritu Santo con las manos... si pueden venir hasta aquí ahora. Mientras cantamos ese verso de nuevo: “Díganle a mi madre que allí estaré”, y vengan aquí y hablemos de eso con Dios ahora mismo. ¿Creen Uds. que él abrirá los ojos de los ciegos por mí y abrirá los oídos de los sordos? ¿No creen Uds. cree que Él escuchará mi oración ahora por sus necesidades? Cantemos, todos juntos ahora. Díganle a mi madre que allí estaré... (Así es, vengan amigos pecadores, Ud… Dios le bendiga, mi hermano. Dios sea con Ud. Dios le bendiga, hermana. Dios le bendiga, mi hermano)... llevan a ella. Díganle a mi madre que allí estaré ...para compartir con ella los gozos del cielo, Sí, díganle a mi querida madre que allí estaré. Ahora oigo al padre llamando al hijo. Oh, ¿dónde está mi muchacho en esta noche? (Yendo aquí o allá;… una vida difícil). Oh, ¿dónde está mi muchacho en esta noche? Mi corazón se desborda, Yo le amo, él lo sabe, Oh, ¿dónde...?
131[Espacio en blanco en la cinta—Ed.]… ¡Vaya!, es maravilloso reunirse aquí, todos reuniéndose alrededor [Espacio en blanco en la cinta—Ed.] Oh, cristianos, sean sinceros... levanten las manos, todos los que quieren... [Espacio en blanco en la cinta—Ed.]… piensen que el Maestro está parado aquí en esta tarde... [Espacio en blanco en la cinta—Ed.] Yo tengo un padre en el más allá, Yo tengo un padre en el más allá, Yo tengo un padre en el más allá, En la otra ribera. Algún día brillante iré a verle, Algún día brillante, iré a verle, Algún día brillante iré a verle, En la otra ribera. (Cantémoslo). Ese día brillante pudiera ser mañana, Ese día brillante pudiera ser mañana, Ese día brillante pudiera ser mañana, En la otra ribera.
132¿Cuántos tienen un padre al otro lado? Veamos su mano. ¡Oh, vaya! ¿Cuántos tienen una madre allá? Veamos su mano. Hermano, hermana, algún día vamos a verlos, ¿no es cierto? Si Ud. no está seguro de su experiencia, venga ahora, por favor, mientras cantamos. Ese día brillante pudiera ser mañana, Ese día brillante pudiera ser mañana, Ese día brillante pudiera ser mañana, En la otra ribera. Oh, ¡no será esa una reunión feliz! Oh, ¡no será esa una reunión feliz! Oh, ¡no será esa una reunión feliz! En la otra ribera. Me acuerdo cuando mi hermano estaba muriéndose allá en el hospital... “Díganle a Bill…” ¿No será ese día brillante mañana? Ese día brillante puede ser mañana. Ese día brillante puede ser mañana. En la otra ribera.
133Sus mamás quieren saber por qué estamos esperando... reunidos aquí... ¿Qué creen Uds. que piensa el Maestro en esta tarde? ¿Cómo está...? los veo reunidos… con hambre y sed de vida… Oh, Dios les bendiga mis queridos amigos. Algún día cuando esta… llamen, lamentaremos y… Yo creo que he tocado Su gloria, Su cielo, al Dios. Y yo creo que el Padre está muy complacido en esta tarde. Buscando en la audiencia, buscando a estos que tienen hambre y sed de justicia, para que ellos sean saciados.
134¿Vendrá alguien más mientras estamos esperando? ¿Alguien más aquí que no sabe si su experiencia está bien con Dios y no tiene el Espíritu Santo? ¿Quiere venir y reunirse aquí mientras oramos? Cantemos este buen canto antiguo. Oh, no dejes que la Palabra se vaya, Y le cierres los ojos a la luz; Oh, pecador, no endurezcas tu corazón, Sé salvo, oh, en esta noche. Oh, ¿por qué no en esta noche? Oh, ¿por qué no en esta noche? (¿Quiere venir?) ¿Quiere Ud. ser salvo? Entonces, ¿Por qué no en esta noche? Oh, ¿Por qué (Dígame por qué) no en esta noche? Oh, ¿por qué…?
135Nuestro Padre celestial, habla ahora. Permítele a estos escucharme venir simplemente al altar, mientras que este gran movimiento del Espíritu... ¿Por qué no en esta noche?... Ud. está aquí ahora; ¿Dónde estará quinientos años a partir de hoy? El sol de mañana pudiera no brillar, Para bendecir tu engañada visión por tanto tiempo; Este es el tiempo, oh, entonces sé sabio, Oh, ¿por qué no en esta noche? (Venga, es el último llamado). Oh, ¿por qué no en esta noche? Recuerden, su hogar encantador. Yo tengo que encontrarme en el juicio. Tal vez esta sea la última vez que pueda a hablarles a Uds. Estoy listo… …ser salvo? Oh, ¿por qué no en esta noche? Ud. está “Casi persuadido”, (Oh Dios, mira. ¿No quiere Ud. venir? Muchos son salvos, sin el Espíritu Santo…) “Casi persuadido”, ahora para creer; Ahora Parece que un alma dice: “Vete, Espíritu, vete por Tu camino, Otro día más conveniente: Yo te llamaré”. [El hermano Branham comienza a tararear—Ed.]… Ahora perece que un alma dice: “Vete Espíritu, vete por Tu camino, Otro día más conveniente: Yo te llamaré”.
136Antes de que se sienten, mientras que el órgano sigue tocando, yo me pregunto si... venga ahora mismo. Miren, un día de estos, dentro de poco, hay muchos aquí que se habrán ido. Yo me iré uno de estos días. Un día la luna rehusará brillar; el sol no dará su luz. Ahora, si Ud. no está… sabe que está bien con Dios... Ahora, voy a dar... Ahora, recuerden, si Dios puede revelar Sus secretos a Su siervo, entonces sepa que allá en el cielo... ¿No será este un día maravilloso?
137¿No vendrá Ud.? Jóvenes y jovencitas que por lo general apenas están empezando a vivir, que están en la encrucijada, venga si Ud. no es salvo. ¿Vendrá ahora, dulcemente, humildemente en busca de oración?
138Algún día todo habrá terminado y entonces Ud. tendrá que encontrarse con Él para dar cuenta por las obras que hizo en el cuerpo. Una de estas horas habrá una bomba atómica que golpeará a esta ciudad de… nación… No quedará vivo nadie ni nada, eso pudiera ser en menos de un año a partir de hoy. ¿Adónde irá su pobre alma? No se arriesgue con eso... venga ahora. ¿Y Ud. se quedará allí jugando todo el tiempo? Ud. está en la iglesia y todos estos que pertenecen a la iglesia, pero realmente Ud. no ha tenido una verdadera experiencia, ¿no desea venir?
139Me siento muy extrañamente dirigido a hacer ese... sus manos. Miren aquí, todos Uds. los que son cristianos. Contemplen esta escena. ¿Piensan Uds. que Dios escondería Sus ojos de eso? Si Él cuida del gorrión que cae en la calle. Si Él sabe de la muerte de un gorrión, ¿cuánto más acerca de cientos de personas sinceras que están orando? Este va ser un tiempo maravilloso. Ellos aún están viniendo, amigos, de ambos lados. Si Ud. se abre camino, Dios estará feliz y muy contento de... a Ud.
140¿Le gustaría a Ud. estar representado en ese número? ¿Qué si es hallado afuera? Ud. pudiera morir... Esto es lo que sucedió... la venida de Dios. ¡Oh, hermano! el último llamado fue hecho. ¿Dónde está Ud.? Cuando Ud. puede... ¿Qué si Ud. estuviera sentado afuera de las puertas... y le diera un ataque cardíaco... ¿En dónde estaría su alma? Venga ahora mismo mientras que tiene una oportunidad. No lo rechaces, no lo rechaces,... Aunque te hayas extraviado; Oh, cómo querrás que Él te diga: “Bien hecho”, ¡En ese día eterno! No rechaces al Salvador de tu corazón, No lo rechaces.
141Puedo oírlo a Él decirte en esta noche, mientras que estás llegando a los últimos días... ahora. Quiero que cada uno de Uds... Si pueden ahora en esta noche. Si Él será... Oh, cristianos por donde quiera, estén en oración por estos queridos… una alma ahora...
142¿Hay uno aquí que desee el Espíritu Santo, Ud. está necesitado? Lo mismo que... ¿Qué significa para Ud. en esta noche recibir el Espíritu Santo? ¿Qué significa para Ud… recibir el Espíritu Santo para realmente ser salvo de una vida de pecado. Ellos son sinceros; ellos tienen hambre de Dios… reteniéndolos una media hora o más para hacer el llamamiento al altar.
143Ahora, inclinemos nuestros rostros en todas partes mientras oramos. Hermanos ministros, ¿pueden ir con esta audiencia ahora, mientras que ellos vienen? Vayan entre ellos y sean... Todos orando, en todo lugar. Toda esta gente aquí que está buscando a Dios, levanten sus manos ahora, y adórenle mientras que yo...
144Nuestro Padre celestial, nosotros, los pródigos del Reino, nos extraviamos. Muchos de nosotros, Padre querido, no somos dignos de ser llamados Tus hijos. Muchos, Dios, piensan que son jornaleros; pero Tú no quieres que ellos sean Tus siervos. Tú quieres que sean Tus hijos e hijas, para que tengan seguridad... Llena la nevera cuando ellos se regresen a casa, cuando tengan hambre... hambrientos y haya tiempos difíciles, oh Dios.
145Mira hoy mientras muchos de ellos están haciendo memoria, aunque andaban vagando... de papá y mamá que les aman, que saben... su mamá que oraba por ellos… un padre de los viejos tiempos... Oh, que limpiaba las lágrimas de sus ojos, sentado… en la gloria en algún... hoy. Y ellos están allí… mirando hacia acá... el llamamiento al altar ha sido hecho… Pecadores y almas buscando a Dios se han reunido alrededor del altar. Oh Santo Espíritu, muévete en gran poder en este momento; paséate por este edificio... Yo sé que Tú estás dispuesto a bautizar a todo aquél que invoque el...
146[Espacio en blanco en la cinta—Ed.] Asegúrate que sea conveniente que Tu Reino y poder sean hechos manifiestos a él… Abre nuestros ojos... esto. ¿Cuánto mayor será, oh Dios? Recuérdame que mis días están contados. Mi suerte está decidida. Algún día la muerte va a exprimir el cuerpo, y la vida de mi cuerpo y tendré que encontrarme contigo, Jesús. Y cuando vaya, y me postre a Tus pies allí, entonces yo voy… a buscarte, cuando las estrellas comiencen a reunirse... y mi pulso me llegue a la manga, yo estaré esperando que estés allí. Y Tú has... a mí: Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque Tú estarás conmigo, y Tu vara y Tu cayado me infundirán aliento.
147Oh Dios, esta gran hora oscura está ante la mayoría... cúbreme con el poder de Tu Espíritu Santo moviéndose… y que está parado... y que estén persuadidos de que ellos han venido a Jesucristo, entrando por la puerta estrecha... el ángel de la muerte...
148Ahora, mientras éstos están sobre sus rodillas, dales... Escucha la oración de aquellos... las necesidades con todo mi corazón, que ellos las reciban todas en Tu Reino. Que Tu Espíritu esté en sus vidas y dales el deseo de sus corazones en esta tarde.
149Que muchos de aquellos que están parados en el balcón ahora, orando. Que el Espíritu Santo saque de allí a esos demonios. Llama... Señor, y bendícelos en todas partes, sentados... oración, Padre, en el Nombre de Tu Hijo Jesús.
150Moldea a esos, Padre celestial, bendícelos. Te lo pedimos en el Nombre de Jesucristo, por Tu amor. 151 Mientras Uds. están orando, todos aquí en oración, levanten manos santas ahora y... necesidades y ten misericordia... [Un hermano comenta con respecto a la continuación del servicio—Ed.]