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~ EN TU PALABRA ~
1Si yo puedo hacer mi parte en el servicio del Maestro en esta noche, tratando de ayudar a Su pueblo en el camino... Estoy seguro que todos están aquí para ese propósito, tratar de orar y ayudar a alguien a acercarse a Dios, o para ser sanados si están enfermos, afligidos y fatigados.
2Y nos alegramos mucho cuando oímos que muchos de ellos fueron sanados anoche. Parece que hubo un gran estallido de fe, justo al final del servicio. Confío que así sea en esta noche, y aún mayor, y que muchos más sean sanados.
3Hay muchos que son sanados, que tal vez no podemos llamarlos directamente de aquí de la plataforma, pero en unos cuantos días Uds. empezarán a notar que ese leve problema estomacal se habrá ido; ese problema cardíaco ya no está ahí. Simplemente se fue… porque la fe es la que los sana. Ellos tienen fe para creerle a Dios.
4Y ahora en esta noche, es un poco tarde. Tomaré el mayor tiempo posible para orar por los enfermos. Los ministros aquí durante el día hablan y enseñan con respecto a la fe, y cómo recibir fe. En cuanto a mí, yo no soy predicador. Yo fui enviado a orar por los enfermos. Yo paso mi tiempo en la oración durante todo el día. Tengo que hacerlo para poder cumplir con el compromiso de la noche. Y las enfermedades le sacan la vida a uno, ayunando y orando.
5Alguien me dijo no hace mucho: “Hermano Branham, ¿cuándo descansa Ud.?” Yo no tengo descanso. Pero algún día tendré descanso si vivo fiel y verdadero. Cuando cruce al otro lado del río, espero que Dios tenga un lugar allí en donde pueda descansar.
6La persona que vive su vida para sí misma, vive una vida egoísta. Nosotros debemos de vivir para los demás: “Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo”. Y tenemos que tener un sentir el uno por el otro. Por lo tanto, cuando uno hace todo lo que sabe hacer, entonces al acostarse en la noche, bueno, uno tiene el consuelo de saber que trató de hacer lo mejor que pudo.
7Yo no puedo hacer que todos crean. Eso es imposible. Jesús no pudo hacer eso cuando estuvo en la tierra. Y yo sé que sólo habrá unos pocos que creerán. Pero si algo pudiera yo agregar para ayudar el Evangelio, ése es mi deber al estar aquí: tratar de ayudar a alguien en el camino.
8Esta noche sólo les hablaré por unos momentos, para que el espíritu se asiente un poco. Estoy seguro que todos Uds. aprecian el sentir que hay aquí entre la gente. Creo que dijeron que la carpa tenía capacidad para cuatro mil. Hay como tres mil quinientas personas en la carpa en esta noche. De modo que hay tres mil quinientas almas, tres mil quinientos espíritus. Y mientras Uds. miran hacia acá, y en la condición en que estoy en este momento, eso se siente. Uno puede percibirlo. Hay un gran jalón. Mucha gente tiene fe.
9Algunas veces yo trato de captar a aquellos que están atrás en la audiencia, muy atrás de mí. Pero viene un tremendo... me supongo que podría llamarlo: “Fuego cruzado”. Éste lado creyendo, aquél lado creyendo; éste jalando, aquél jalando, uno difícilmente puede discernir.
10Y le he pedido a mi director si pueden reunir a todos los enfermos y afligidos de esta manera aquí alrededor de mí, para que así yo no tenga ninguna interferencia. Muchos de Uds. pudieran preguntarse por qué la gente deja la plataforma en la noche. Eso viene de ambas direcciones ¿Ven Uds.?; es difícil. Y uno no puede detectar de dónde está viniendo eso. Y uno tiene que llamar a esa persona entre los demás. Uno puede observar eso por unos momentos, o entrar en contacto cercano con eso; generalmente se produce una visión que le dice a la gente lo que está mal con ellos. Yo no sé lo que está mal con nadie. Yo únicamente tengo que...
11Muchas veces cuando la gente viene, yo no trato de usar mi propia mente. Eso sencillamente habla claro y dice cuál es el problema. Si yo por lo general, al mirar, veo algo que está... Alguien delante de mí, quizá esa persona se mantiene parada delante de mí; yo empiezo a mirar para todos lados y veo dónde está, y la encuentro. Entonces cuando encuentro a esa persona, yo sé en dónde está. En este momento estoy buscando a alguien que vi esta tarde. Pero no sé dónde están ellos. Todavía no los he encontrado. Después de un rato veré dónde están en la audiencia. Nunca falla en eso, porque estará aquí en algún lado. Es una dama cargando a un niñito que tiene problemas con el corazón. Y yo lo encontraré en algún lado. Y está en el cuarto.
12Eso me muestra exactamente en dónde está, y cómo son ellos, y todo al respecto. Y yo a veces entro y busco a esa persona. Y cuando la veo, entonces los conozco. A veces mientras el servicio está en curso, veo que alguien se levanta y veo la visión delante de mí. Miro para ver dónde está la persona, entonces observo la manera en que ellos actúan, y luego les digo exactamente lo que veo que están haciendo.
13Entonces cuando la persona está parada delante de mí... Es como si éste caballero que está sentado aquí con su abrigo puesto—o chaqueta. Si él viniera a la plataforma, y yo nunca antes le hubiera visto en mi vida, y le dijera como si estuviera hablando con él. Y lo veo sentado en algún lado, y veo a una dama sentada cerca de él luciendo un vestido amarillo y así por el estilo. Yo solamente lo hablo de la manera en que lo estoy viendo, así de rápido. Entonces si hay alguien con una incredulidad, o con un espíritu altivo, eso interfiere.
14Ahora, Uds. quizá no quieran creer eso, amigos cristianos. Pero esa es la verdad. Y no es algo nuevo; es el Evangelio a través de la edad.
15Cuando Jesús fue a resucitar a la hija de Jairo, Él los sacó a todos de la casa. Muchas veces lo hizo de esa manera. En una ocasión Él tomó a un hombre de la mano y lo sacó fuera de la ciudad, lejos de las multitudes, lo llevó a un lado y habló con él.
16Él habló con la mujer samaritana en el pozo. Despidió a los discípulos. Él sabía que ella iba venir y comenzó a hablar con ella. Y entonces fue directamente. Después que entró en contacto, al hablar con ella...
17Si Uds. notan muchas veces en la noche, yo llamo la atención de alguien y comienzo a hablarles, especialmente en la plataforma. Eso les habla a ellos. Primero, yo tengo que entrar en contacto con sus almas. Y entonces cuando eso comienza a vibrar en contra suya, el poder del Espíritu Santo les discierne claramente a través de su vida, y Ud. ve ese cuadro ante Ud.
18Y ahora, Uds. pudieran pensar: “Bueno, eso es psicología”. Bueno, si lo es, Pablo la usó cuando miró a un hombre y dijo: “Veo que tienes fe para ser sanado. Levántate sobre tus pies”. Y es psicología, en cierto sentido; es la mente de Cristo moviéndose en el cristiano. ¿Ven?, no es nuestra mente, no es nuestra psicología, sino el poder de Cristo, Su mente. Que la mente de Cristo esté en vosotros. ¿Ven? Y entonces eso se mueve y sabe, no el hombre, sino Cristo.
19Ahora, deseo leer sólo unas pocas palabras. Quiero comenzar a orar antes de las nueve, si es posible. Y como digo, ningún servicio está completo sin primero leer la Palabra.
20Y ahora, todos aquellos por los que no alcance a orar de día y de noche… Yo tengo un hermano aquí; él me vigila. Y cuando él... Yo mismo no lo sé, pero cuando él vea la primera señal de debilidad en mí, él vendrá y me sacará de la plataforma. Pero no le reprochen eso a mi hermano. ¿Ven Uds.? Él solamente está tratando de protegerme, ya que yo sólo puedo mantenerme en pie por cierto tiempo. Lo que sucede es que se me van todas mis fuerzas. Lamento decir eso, pero lo que es verdad es verdad. Y es que la vida se le va a uno porque es la unción de una persona diferente, algo aparte del hombre, y Él es el que hace la obra, no yo.
21¿Ya les mostró Su fotografía? ¿Se las mostró, Hermano Lindsay? Bueno, perdón. El Hermano Lindsay no tiene la fotografía. Él va a tratar de traerla para mostrarla, tal vez mañana en la noche. ¿A cuántos le gustaría verla?...
22Él les contará la historia acerca de eso. Fue en un debate. Ahora, déjenme decirles que yo no debato. Yo no discuto con nadie. Si Dios no aclara mis puntos, entonces son falsos. Pero si Dios dice que están correctos, muy bien. Yo no creo en discutir, debatir, pelear acerca de las cosas. Que cada quien tenga su propia opinión. Dios nos juzgará a todos.
23Y un ministro en Houston, Texas, me retó sobre lo escritural de la sanidad Divina estando en la Biblia, enseñada para este día. Yo no tuve absolutamente nada que decir acerca de eso. Por supuesto, ellos me mantienen alejado en el cuarto, porque yo tengo que estar solo para orar durante el día. Si no lo hago, no veo visiones. No veo lo que va a suceder.
24Y entonces, ese día, yo había estado en oración. Los reporteros del periódico... Yo no hablo con los reporteros; mis directores hablan con ellos; con los reporteros del periódico y revistas, y demás. No es que tenga algo en contra de ellos, es sólo que debo pasar mi tiempo con Él si es que voy a encontrarme con Su pueblo.
25Y yo sé, que si yo viniera a Ud. para que orara por mí, a mí me gustaría que Ud. fuera sincero y que estuviera en su mejor condición para orar por mí, si estuviera enfermo. Y haced con los demás como a Ud. le gustaría que le hicieran a Ud.
26Así que el señor Bosworth, el doctor Bosworth… Ahora, prácticamente todos aquí lo conocen. ¿Cuántos conocen al Hermano Bosworth? Sí. Bueno, les diré que él es un cristiano muy querido. Él era uno de los directores de los servicios. Tan dulce y tan correcto en el Evangelio como podía serlo... Y yo lo amo con todo mi corazón. Y él era el director de los servicios en Houston esa vez. Y estábamos allá en ese coliseo grande, donde iban a celebrar su centenario de Texas y demás. Y sólo íbamos a estar allí unas cuantas noches.
27Y este ministro Bautista, el doctor Best del tabernáculo Bautista de Texas, hizo el reto y lo puso en el periódico; y dijo que si yo no venía y lo debatía con él, es que yo tenía miedo de defender lo que yo creía. Y él sabía que yo no lo creía si... Bueno, eso era satanás tratando de obrar conmigo.
28Así que yo no iba a discutir con él. Pero él siguió con eso. Lo puso en el periódico al día siguiente y dijo: “Bueno, eso demuestra que ellos no pueden respaldar lo que hablan, estos pentecostales y santos rodadores y demás”. Dijo: “Ellos no pueden respaldar lo que hablan”.
29Y el señor Bosworth, él tiene como setenta y tres años, pero eso fue demasiado para él. Él no pudo soportar eso. Él dijo: “Hermano Branham, déjeme ir allá”. El señor Best es un joven como de treinta años. Y yo le dije: “Hermano Bosworth, Ud. puede ir si no discute”. Dijo: “No discutiré”.
30Así que ellos convocaron el debate. Y todos los periódicos llevaban titulares y todo eso. Y eso es lo que pienso acerca de la gente de Santidad, o de la gente del Evangelio completo. Uds. pueden diferir un poquito en sus iglesias sobre... Unos creen esto, y sobre los bautismos y cosas diferentes sobre las cuales Uds. pudieran diferir. Pero realmente a la hora de la verdad, ellos son de un sólo corazón, ellos...
31Algún día, esta vieja pared de separación va ser quitada y entonces seremos uno. Correcto. Que Dios conceda que ese día llegue rápidamente. Y todos los que han nacido de nuevo en el Reino de Dios, ellos son hermanos y hermanas. Ellos pudieran discutir como una pequeña familia, como los muchachos y hermanos, y pelearse el uno con el otro. Pero todos somos los hijos de Dios cuando nacemos de nuevo.
32Y allí vinieron volando cientos y cientos de millas por avión, trenes, y todo, vinieron en vuelos especiales cuando vieron en el periódico que yo estaba en un debate. Y esa noche, en... El señor Best contrató a un fotógrafo que viniera, un miembro de la Asociación Americana De Fotógrafos. Y él vino. Dijo: “Quiero que me tome seis fotografías mientras que le estoy dando una paliza con el Evangelio a ese anciano”. Así que el fotógrafo vino para tomarlas.
33Y yo sabía que a él se le haría muy difícil eso, porque el señor Bosworth es un hombre sumamente calmado. Él vino a la plataforma. Y el señor Best estaba muy agresivo y alterado. Dijo: “Sólo una pregunta, ¿es esa la actitud de la iglesia Bautista, la conferencia Bautista, o la actitud del señor Best solamente?” Yo mismo fui criado en una iglesia Bautista. Yo sé que los Bautistas creen en sanidad Divina. Así que yo sabía que esa no era la actitud de la iglesia, sino la suya propia. Así que él tuvo que admitir que era su actitud personal.
34Así que había muchos, muchos miles de personas que se reunieron esa noche, llenaron ese enorme lugar. Yo me subí al tercer balcón. No iba a ir, pero después pensé que iría. Y permanecí en el tercer balcón.
35Y el señor Bosworth dijo: “Sólo le haré una pregunta al señor Best. ¿Fueron los nombres redentivos de Jehová aplicados a Cristo? Si Ud. contesta eso, eso es todo”.
36Él era Jehová Rapha, Él era Jehová Manases. Si Él no lo era, entonces nosotros esperamos a otro Salvador. Así que eso lo concluyó.
37Así que no había nada. Todo el mundo comenzó a burlarse de él y aplaudir, y él se paró allí y trató de predicar un poquito acerca de algo. Y ni siquiera pudo hacerlo. Él se pegó todo y se enredó.
38Y el pobre y anciano Hermano Bosworth realmente lo hizo muy bien esa noche, tan tranquilo como podía estarlo, sólo parado allí mirándolo. Y entonces al final ellos iban a tener un pequeño alboroto. Y este señor Best seguía diciendo: “Déjenme ver a este obrador de milagros”. El señor Bosworth dijo: “El Hermano Branham no reclama ser ningún obrador de milagros”. Dijo: “Me gustaría verlo venir y actuar”. Él dijo: “Él no hace payasadas para la gente”, y de esa manera. Dijo: “Él pasa su tiempo orando”. Y él dijo: “Bueno, me gustaría verlo”. Y siguió de esa manera. El señor Bosworth dijo: “Bueno, él está en el edificio. Si él desea venir a la plataforma, muy bien”.
39Y sentado ahí, allá arriba con mi hermano y con los cuatro guardias que me habían llevado, con mi esposa y la niña.
40En ese momento sentí que Algo bajó sobre mí. Me levanté y comencé a bajar... Al llegar a la plataforma, dije: “Yo le he predicado a muchos millones de personas, directa o indirectamente. La literatura ha viajado por todo el mundo. He predicado ante miles por la radio y personalmente. Ni una sola vez me llamé a mí mismo un sanador Divino”. Dije: “Yo no soy un sanador Divino. Predicar sanidad Divina no lo hace a uno un sanador Divino, así como predicar salvación no lo hace un Salvador Divino. Si predicar salvación lo hace a uno un Salvador Divino, predicar sanidad Divina lo hace un sanador Divino”. Yo dije: “No, yo no reclamo eso”. Dije: “Yo únicamente hago mis declaraciones, y si las hago y son verdad, Dios dirá que son verdad y Él las respaldará. Y si yo digo algo falso, entonces Dios no honrará algo falso. Él siempre honrará la verdad”. Dije: “Yo digo la verdad, y Dios lo sabe”. Y casi en ese momento, pues, la gloria del Espíritu Santo descendió.
41Y sucedió que el fotógrafo que estaba parado allí tomó una fotografía. Y a él casi le dio un ataque al corazón cuando se enteró. Eso ha venido a los servicios muchas veces, moviéndose como un gran remolino de fuego.
42Aquí no hace mucho yo estaba bautizando, varios miles de personas estaban paradas allí observando, en el mes de agosto, al pie de la calle Spring, en Jeffersonville. Y aquí vino eso y bajó de los cielos, visiblemente ante alrededor de diez mil personas. Descendió donde yo estaba parado, la Voz clamando de allí. Cientos se desmayaron en las orillas; los periódicos sacaron grandes artículos: “Estrella mística aparece sobre un ministro mientras bautizaba”.
43Una noche mientras hablaba en un edificio, tenía como tres mil personas sentadas así, y como dos mil de pie. Y empecé a orar por un muchachito, el primero, que era un caso de paralítico. Sus piecitos estaban encogidos así debido al polio. Yo tenía al pequeñito en mis brazos, y estaba orando. Y mientras oraba, la Luz se hizo muy brillante en mi rostro. Y yo me dije: “El guarda debe haber encendido la luz”. Ellos tenían un espectáculo en ese lugar. Y yo pensé: “Bueno, eso es legítimo. Es extraño que un hombre haga eso. Eso ni siquiera es de caballero, menos de cristiano, encender una luz en el rostro de alguien mientras ora”.
44Seguí orando. Se hizo más y más brillante. Y todos estaban muy reverentes con sus rostros inclinados. Levanté la cabeza, y ahí venía la Estrella de la Mañana flotando por la habitación, y acercándose exactamente a donde yo estaba. Yo tenía cargado al niñito. Se posó exactamente en donde yo estaba.
45No sé si lo solté o qué fue lo que sucedió. Pero cuando tocó el piso, sus piecitos que estaban torcidos así, se enderezaron. La madre que estaba sentada enfrente, levantó la cabeza y comenzó a gritar, se desmayó y cayó al suelo. El muchachito comenzó a correr en la plataforma gritándole a su madre.
46Y había una muchacha nazarena sentada tocando el piano de media cola. Los nazarenos son un poco emocionales. Si hubiere alguno aquí, veamos sus manos. Seguramente que hay nazarenos en todas partes. Eso está bien. Bueno, ellos tienen suficiente religión para gritar de vez en cuando, Uds. saben.
47Esta muchacha era una jovencita rubia muy atractiva que estaba sentada tocando el piano. Y cuando ella miró y vio eso, levantó las manos y se puso muy pálida, y comenzó a gritar a voz en cuello, porque era amiga íntima de la familia. Y dejó de tocar el piano y salió corriendo.
48Ella estaba tocando ese himno: “La Tierna Voz Del Salvador”. Uds. lo han escuchado. Y allí mismo, tan pronto como ella salió corriendo, delante de alrededor de cinco mil personas, esas teclas de mármol siguieron moviéndose: La tierna voz del Salvador, Nos habla conmovida, Oíd al médico de amor, Que da a los muertos vida.
49No tocó una o dos palabras solamente, sino el himno completo de esa manera. Cientos comenzaron a correr al altar, gritando, con sus pañuelos, clamando: “Dios ten misericordia de mí, pecador”.
50Así que Eso ha venido muchas veces. Y aquella noche cuando le tomaron la fotografía... Muchas veces dijeron que era psicología. Pero el hombre que la tomó era un judío ortodoxo, su nombre es Ted Kipperman. El señor Ayers era un católico romano. Había estado parado allí, burlándose. Puso un artículo en el periódico el día antes de eso, un poco antes, y dijo que yo era un hipnotizador, e hizo todo tipo de comentarios, insultando acerca de eso. A él casi le dio un infarto. Y trató de entrar al hotel Rice. Y por supuesto, no lo dejaron entrar adonde yo estaba.
51A la mañana siguiente, enviaron la fotografía a Washington D.C. para obtener derechos de autor. Antes de que pudiera ser publicado, tenía que pasar por los exámenes del FBI. Y cuando lo hicieron, fueron y consiguieron el mejor, George J. Lacy, el mejor que hay en los Estados Unidos. Él la mantuvo con él dos o tres días, para ver si había algún retoque, o si había algo mal en esa fotografía…
52Cuando él la sacó, dijo: “Bueno, está perfectamente bien, fue la luz que estaba allí que pegó en ella”, y dio una declaración grande por escrito, cada una con su respectiva fotografía de esa manera. Y allí está visiblemente.
53Y me preguntaron si yo la quería vender. Yo dije: “No, señor. Si Jesucristo, el Hijo de Dios, pensó lo suficiente en mí para pararse a mi lado para que se tomara Su fotografía, yo pienso lo suficiente de Él para no venderla”. ¿Ven? Así que se la entregué al estudio, y dejé que ellos hicieran lo que quisieran con ellas. Y ellos dijeron que tendrían que sacar algo de eso. Tuve que decirles que la vendieran de manera que cada persona pobre pudiera obtenerla si querían.
54El señor Lacy dijo que era la primera vez en toda la historia de la humanidad que un Ser sobrenatural fuera fotografiado. Ellos dijeron que era simplemente… Se ha dicho, muchas veces que esas luces alrededor de los santos, y los incrédulos dicen que algún artista pintó esa fotografía. Pero dijo: “Seguramente debió haber estado allí, porque ese lente óptico—el lente mecánico de una cámara no capta psicología. Eso estaba allí”.
55Y estoy muy agradecido en esta noche, de saber que esa misma Columna de Fuego y Nube, y lo que sea... Ellos le mostrarán la fotografía muy pronto. Tal vez ellos consigan algunas aquí para el servicio. Y si las consiguen, están a su disposición.
56Y estoy muy agradecido al saber que tengo una parte, de ser contado con Uds., la gran Iglesia de Dios, que está parada hoy por el Evangelio completo, y por la justicia, y por el poder del Espíritu Santo en estos últimos días. Estoy agradecido por Uds., y agradecido que Dios me haya dado la oportunidad de ser contado con Uds., para ser llamado su hermano y hermana. Uds. y yo somos hermanos.
57Ahora, en la jornada, han sucedido tantas cosas al grado que ha sido notable. Muchas cosas que están más allá de lo que yo podría expresar aquí en el edificio, grandes milagros y cosas.
58Y cada noche, trataré de leer una pequeña Escritura, y contarles algo desde ahora en adelante hasta que terminen los servicios. Y ahora, es tiempo que comience a orar por los enfermos. Ya me quedan unos cuarenta y cinco minutos para tener el servicio.
59Y ahora, todos aquellos a los cuales no alcance en esta noche con las tarjetas de oración... Creo que hay alrededor de cien aquí con tarjetas de oración. Y si no llego a muchos en esta noche, entonces mañana en la noche, pues, o mañana en la tarde, el Hermano Lindsay y el Hermano Hall estarán orando por los demás que no tengan las tarjetas. Empezaremos mañana en la tarde. Vengan al servicio de la tarde y escuchen a esos hombres. Se le darán instrucciones de cómo recibir a Cristo... Aquí simplemente es liberado. El don de Dios lo alejará de Ud. ¿Ven? Pero para obtenerla y permanecer con ella, Ud. debe tener fe para creer y mantenerla.
60Yo he visto gente venir a la plataforma, que estaban completamente ciegos, ni siquiera podían ver sus manos delante de ellos. Y en menos de cinco minutos, toman esta misma Biblia y leen un capítulo de ella. Y en tres o cuatro días más, regresan tan ciegos como estaban al principio. Ellos salen y se juntan con incrédulos, y salen, y dejan que satanás se pare directamente...
61Si Ud. puede leerlo aquí delante del don, puede leerlo allá afuera en cualquier parte, porque Dios abarca toda la tierra. Sólo mantenga su fe en Él.
62Ud. dice: “Bueno, eso es extraño”. No, no lo es, predicador del Evangelio. Sentí que alguien se ofendió un poco por eso. Recuerden, las cosas espirituales son discernidas espiritualmente.
63Un hombre puede estar aquí en esta noche y recibir el bautismo del Espíritu Santo, y ser un cristiano genuino aquí en esta noche, y mañana ser un genuino cristiano, y en una semana a partir de hoy, estar borracho en una cantina. ¿No es cierto eso? Es cuando él pierde la fe en Dios y se regresa. La misma cosa es con la sanidad.
64La única manera de recibir de Dios es por la fe. Y la razón que digo que ellos serán liberados aquí, o que se les diga lo que está mal con ellos, y se les digan las razones por las cuales no puedan ser, es porque yo creo que lo que Él me dijo es la verdad. Y durante estos años Él ha permanecido a mi lado. Y sé que lo hará ahora. Es porque yo lo creo. Simplemente lo creo, con todo mi corazón, alma, cuerpo y mente. Y Uds. crean eso.
65Y entonces si su número es llamado en esta noche en la línea de oración, y si Dios revela su corazón y le habla, y le da liberación aquí; nunca dé otra clase de testimonio, sino que Él le sanó. Porque si Ud. lo hace, si Ud. alguna vez testifica del otro lado, del lado negativo, regresará a Ud. peor que antes.
66Sólo recuerde, si Ud. no puede aceptarlo sobre esa base, no venga en lo absoluto. ¿Ven? No vengan en lo absoluto. Porque sería vergonzoso aquí ante la audiencia de todos modos al decírsele eso. Así que no venga para nada. Porque la Biblia dice: “Ve y no peques más, o una cosa peor vendrá sobre ti”. ¿Ven? Ve y no peques...
67Ahora, pecado es incredulidad. ¿Es correcto eso? El primer pecado fue cometido por Eva, porque ella descreyó la Palabra de Dios. ¿Es correcto eso? Allí es donde está toda la cosa en esta noche, en descreer la Palabra de Dios. Crea Ud. la Palabra de Dios así como está escrita aquí, Ud. no necesita nada más.
68Pero Dios envía dones para estimular la fe de la gente. Eso engrandece Su Palabra, habla de Su Palabra. Y si cualquier don, cualquier Ángel, o cualquier cosa no habla directamente por la Palabra de Dios, no es la clase correcta de Ángel. Eso es correcto. No es el Ángel correcto. Pero si habla y testifica de Jesucristo, y habla de acuerdo a la Escritura, entonces es de Dios. Eso es lo que dice 1era de Juan 4.
69Ahora, deseo leer un poco de la Palabra en San Marcos capítulo 5, o San Lucas, mejor dicho, capítulo 5. Luego oraremos y comenzaremos la línea de oración. Aconteció que estando Jesús junto al lago de Genesaret, el gentío se agolpaba sobre él para oír la palabra de Dios... (Oh, ¿no le hubiera gustado a Ud. estar allí?) Y vio dos barcas que estaban cerca de la orilla del lago; y los pescadores, habiendo descendido de ellas, lavaban sus redes. Y entrando en una de aquellas barcas, la cual era de Simón, le rogó que la apartase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde la barca a la multitud. Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar. Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red. Que Dios añada Sus bendiciones a esta Escritura.
70Sólo un comentario por un momento. Él había estado sanando y predicando. A mí me hubiese gustado verle, ¿a Ud. no? Cuando Él caminó, el amoroso Varón de dolores, experimentado en quebranto, en Él no había hermosura para que le deseáramos, probablemente pequeño de estatura, un Hombre de apariencia delicada... Un hombre hermoso en los tiempos Bíblicos, era uno de espaldas anchas y de contextura fuerte. Pero no había hermosura en Él para que le deseáramos, Varón de dolor, experimentado en quebranto. Así que Él no era mucho de mirar, pero, oh, ¡lo que estaba en Él!
71Y Él fue al lago a predicar. Y cuando lo hizo, todas las gentes fueron a oírle. Puedo imaginarme ver a Pedro sentándose en un tronco después de haber jalado las redes toda la noche, se sentó allí desanimado y dijo: “Veamos lo que va decir ese Hombre”. Pero cuando Él comenzó hablar, había algo diferente. Él hablaba diferente a cualquier otro hombre.
72Puedo verlo acercarse cada vez más. Y las multitudes se hacían grandes. Puedo oírle meterse a la barca, y alejarse un poquito de la orilla. Y Él le pidió prestado un barco a Simón. Y después que terminó de hablar le dijo: “Ahora'boga mar adentro y echad vuestras redes para pescar”.
73Jesús nunca le pide a Ud. algo prestado que no le devuelva el ciento por uno. ¿Es correcto eso? Déle a Él su fe en esta noche.
74Una vez vino un muchachito con unos peces en la mano. Había cinco mil personas allí, o más. Ahora, el muchachito tenía cinco peces. No era mucho en sus manos. Pero ¡oh, hermano, lo que pudo hacer cuando fue puesto en las manos del Maestro! Alimentó a cinco mil en las manos del Maestro. Y lo poco que Ud. tenga en esta noche, simplemente póngalo en las manos del Maestro. Luego bogue mar adentro y eche la red para pescar.
75Pedro dijo: “Señor, hemos trabajado toda la noche y no hemos pescado nada”. Eso era desalentador. Ellos eran pescadores. No estaban adivinando. Ellos conocían el mar, y cómo debería estar la luna, y en dónde estaban los peces. Ellos habían sido criados en ese mar de Galilea. Y habían trabajado toda la noche en esa misma agua, y no pescaron nada. Pero él dijo: “Señor, en Tu Palabra, echaré las redes”.
76Allí está el secreto. Ud. tal vez haya pasado por todos los consultorios médicos que hay en el país. Ud. pudiera haber pasado por líneas de oración. Ud. pudiera haber hecho que su pastor orase. Ud. pudiera haber hecho que cristianos consagrados orasen. Ud. pudiera haber intentado todo lo que Ud. sabe hacer. Pero en esta noche diga: “En Tu Palabra, Señor, voy a echar la red ahora mismo. Voy a dejar de intentar cualquier otra cosa; sólo voy a creerte ahora mismo, y a tomarte en Tus Palabras. Voy a echar las redes”.
77Y no tardará mucho cuando Ud. sentirá el jalón, y la red estará llena de peces: gozo, salvación, sanidad, bendiciones de Dios.
78Ahí está la dama que estoy buscando, está sentada aquí mismo, tiene un vestido de cuadros. ¿Tiene su bebé problemas del corazón, señora, Ud. que está llorando allí? Si es así, levante la mano. Si eso no es correcto, levante la mano. Ciertamente. Sí señora. Muy bien. Ya no tema, su bebé estará bien ahora. Miren allí.
79Sucedió que volteé. Sentí algo jalándome. ¿No estaba Ud. orando en ese momento, hermana, por un…? ¿No es Ud. el padre del niño sentado allí junto a ella? Sí, señor. Ahora, Ud. es de muy lejos de aquí, ¿no es cierto? ¿No vino Ud. de un lugar lejos de aquí? y Ud. tiene que regresar, ¿no es cierto? Y entonces tome Ud. a su bebé ahora, no se preocupe. Eso fue lo que gritó en ese momento. El niñito estará bien ahora. No tenga temor, porque Dios ha contestado su oración; Jesús. Dios le bendiga.
80Oh, ¿no es Él maravilloso? Yo sabía que la dama tenía un vestido como de cuadros. Y seguía mirando a ésta dama sentada aquí, y no podía ver ningún bebé. Pero la dama debía tener un bebé en sus brazos con su pequeño... así, un niñito como calvo. Y yo lo estaba buscando para ver si alguien... Buscaba a los bebés. Y el bebé lloró allá atrás hace un rato, y una madre lo cargó y salió. Miré de cerca, y no era el bebé, pero yo sabía que estaba aquí en alguna parte. Muy bien. Dios... Sólo ore, y Él me hablará, y me dirá qué decirle a Ud.
81Ahora oremos. Oh Padre, tú eres tan dulce y lleno de amor y de compasión. Y yo sé que Tú estás aquí, y nos amas a todos. De tal manera amó Dios al mundo que dio a Su Hijo unigénito, para que todo aquél que en Él crea no se pierda, sino que tenga Vida Eterna.
82Oh, cuán cierto es que Tú eres la Peña que estaba en el desierto. Moisés hirió la peña, y ella dio sus aguas a un pueblo moribundo y pereciendo. Y así como la peña estaba en el desierto, así está hoy con nosotros, ya herida, aguas de salvación brotando para un pueblo amador de pecado que está moribundo y pereciendo. “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados. Venid a Mí todos los términos de la tierra, y bebed y saciaos”.
83Te damos gracias por Tu amor, que nos amaste siendo nosotros extranjeros, alejados de Dios, cortados sin misericordia, pecadores por naturaleza, yendo a una tumba sin Cristo, y a una eternidad sin Dios. Y Cristo murió por nuestros pecados en nuestro lugar, y se ha presentado ante Dios ahora con nuestros pecados como una Ofrenda por el pecado, para ser hecho ofrenda por nosotros, tomando nuestro lugar, y su alma fue puesta en el infierno. Pero no era posible que Su Santo viera corrupción, así que lo resucitó después de tres días.
84Oh, y Él es un Sumo Sacerdote en esta noche, sentado allí haciendo intercesiones; con Su propia Sangre Él ha entrado ante el Maestro. Y en esta noche, no se ha manifestado lo que habremos de ser, pero sabemos que tendremos un cuerpo como el Suyo, porque le veremos tal como Él es. Creemos que eso será pronto, Señor. Ven, Señor Jesús.
85Muévete en esta noche sobre Tu pueblo con amor dulce y compasión. Sana a todos los que estén enfermos y necesitados; quebranta los corazones de los altivos. “Aquel que sale sembrando con lágrimas, regresará trayendo con él preciosas gavillas”. Moldéanos y haznos conforme a Tu propia voluntad. Bendice a todos los que no son salvos, y que ellos, de alguna manera en esta noche, por medio de la Palabra, o por el Espíritu de Dios, sean convencidos que están mal, y vengan humildemente y entreguen sus corazones a Ti. Que todos los enfermos sean sanados, porque lo pedimos en el Nombre de Tu amado Hijo Jesús. Amén.
86¿Cuál es el numero de la tarjeta de oración? Muy bien, señor. De 100 a… De… De 50… Del 1 al 100 en A. Comenzaremos en la… ¿Cuántas pasamos anoche? ¿Quince? ¿1 al 15? Ese fue un lugar. Comencemos de la 85 quizás hasta la 100…