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~ LA COMISIÓN DE MOISÉS ~
1Es un gran privilegio para mí estar aquí en esta noche en Houston nuevamente. Ya hace tiempo desde que los visité, y ha habido muchas grandes victorias que han sido ganadas, han pasado muchos pesares. Sin embargo, en esta noche estoy agradecido que todavía soy salvo por la Sangre de Cristo, el Hijo de Dios.
2Estoy muy agradecido de estar aquí de nuevo en esta noche en Houston, para ministrar una de mis reuniones más largas. En esta oportunidad estaremos diecisiete noches seguidas en Houston. Esa es la reunión más larga que alguna vez haya tenido desde que nuestras reuniones han entrado a una escala más grande. Confío en Dios que demuestre ser una reunión grandiosa.
3Muchos de aquellos que están afligidos, enfermos y sufriendo serán liberados durante este período de tiempo. Y también confío que muchos que están descarriados, e indiferentes hacia Cristo, lo conozcan a Él como su Salvador personal en esta ocasión, y en forma general, que Dios reciba la gloria de todo lo que se haga o se diga.
4Y quiero que todos Uds. en esta noche, mientras la reunión apenas está empezando…Una noche muy mala, sólo hay unos cuantos aquí. Quiero que Uds. traten de ayudarme durante este tiempo.
5No puedo conocer a las personas durante estas reuniones como me gustaría, porque yo uso mi tiempo en la oración. Debo estar preparado para estas cosas que se presentan, tales como el servicio de sanidad. Yo vengo aquí para ayudar. Y debo... Mi ayuda viene del cielo, y debo permanecer en contacto con Dios constantemente, si es que espero ayudar a alguien más. Y tanto como me gustaría tomar a cada persona y tener una buena conversación en privado con cada uno de Uds., eso es casi imposible en este servicio.
6Pero se aproxima otro tiempo cuando creo que dispondremos de todo el tiempo para quedarnos el uno con el otro, el cual deseamos pasar en una tierra mejor, donde no tendremos que estar ocupados orando por los enfermos y afligidos. No habrá ninguno allá. Estaremos viviendo como vecinos de Jesús. No habrá más enfermedad ni sufrimiento allí. Dios apresure el día cuando todos estos problemas habrán terminado. Y entonces le veremos a Él cara a cara y conoceremos como somos conocidos. Para eso es que nos esforzamos. Para eso es que me estoy esforzando en esta noche, para tratar de hacer ése mi hogar. Y salí... y ver a cuántos pueda traer conmigo. Porque es tan real... más real que estar nosotros aquí en esta noche.
7Las reuniones continuarán aquí por unas cuantas noches. Luego tenemos dos espacios vacíos, dos noches que trataremos de arreglar en algún otro auditorio. Después iremos al coliseo. Estamos anticipando un tiempo maravilloso. Todos traigan a sus enfermos y afligidos. Venga y traiga a los pecadores.
8Muchas veces cuando se efectúan milagros, o algo sucede, eso cambia los corazones de la gente, su actitud hacia Cristo.
9Tuve una reunión aquí recientemente, uno de los más grandes llamamientos al altar de conversiones de una vez que yo haya... Dos mil aceptaron a Jesús de una vez. Dos mil personas vinieron a Cristo. Y confío encontrarme con cada uno de ellos allá en la otra tierra.
10Ahora, la sanidad en las campañas, Uds. pueden tener eso así como está. Y... Así que consigan una, especialmente Uds. enfermos en la línea, quiero lean ese folletito: “Subiendo a lo Alto.” Si no tiene los cinco centavos, lléveselo de todas maneras.
11No estamos aquí por dinero, estamos aquí para ayudarle. Eso es lo que está en nuestros corazones. Estamos aquí para ayudarles.
12Ahora, yo únicamente puedo hablar de lo que sé que es la verdad. Ahora, si yo les digo la verdad, Uds. deberían creerme. Y si yo hablara de mí mismo y dijera algo que Dios ha hecho, y Dios no confirma eso, entonces eso está errado. Pero si les digo algo que Dios ha hecho, y Dios desciende y testifica la misma cosa, entonces Uds. deberían de creerle a Dios. ¿Es correcto eso?
13Ahora, lo que les digo en esta noche, yo quiero que cada uno de Uds. recuerden lo que les dije. Y si esas cosas no suceden de la manera que le digo que son, entonces cuando el servicio termine, al final de estos diecisiete días, Uds. pueden ir por el pueblo y decir: “El Hermano Branham es un falso profeta.” Pero si Dios testifica exactamente de lo que yo digo que es la verdad, bueno entonces, créanle a Dios si no me creen a mí. ¿No es correcto eso? Entonces Uds. pueden ir por ahí y decir que el Señor está correcto, que el Señor nos ha dicho la verdad. Que Él nos envió.
14Ahora, en cuanto al... un don para sanar, allí... Mucha gente no entiende lo que significan los dones. No hay nadie que pueda sanarlo a Ud. sino Cristo. No me interesa cuánto posea Ud. un don, Cristo es el Dador. ¿Ven? Y Ud. únicamente es sanado a través de Cristo.
15Deseo leer una pequeña Escritura ahora y explicarles algo de cómo funciona del don. Entonces Uds. sabrán cómo venir. Y entonces Uds...
16Les diré lo que podemos hacer. ¿Cómo les gustaría a Uds. hacer esto, a todos nosotros? Si Uds. tan sólo pudieran tomar este grupito aquí, como quizás, probablemente mil ochocientas o dos mil personas, algo así... Si Uds. pudieran... Si pudieran tomar este grupito en esta noche, y aquietarlo, y dejar que cada uno crea exactamente lo que les he dicho que es la verdad, habrá una reunión que sacudirá a Houston. Eso es correcto. Él lo hará.
17Ahora, recuerden. Si Uds. pueden tomar solamente... Tal vez hay de esto que Uds. no entienden. Francamente, amigos, hay mucho de esto que yo no entiendo. Yo simplemente lo acepto. Nunca trate de entender a Dios; no se puede hacer. A Dios no se entiende por medio del conocimiento; a Dios se le entiende por medio de la fe. ¿Es correcto eso?
18¿Qué si Pedro hubiera tratado de entender cuán profundas estaban aquella agua, y cuán imposible era para él caminar sobre esa agua?; él nunca hubiera caminado. ¿Ven? Pero él simplemente tomó a Cristo en Su Palabra y caminó.
19Bueno, así es como yo hice esto. Yo simplemente lo tomé a Él en Su Palabra, y fui allí. Y Ud. simplemente tómelo a Él en Su Palabra en esta noche, y si Ud., quizás sea un pecador y no entienda cómo tomar a Dios en Su Palabra, entonces Dios me envió aquí. Yo quiero que Ud. crea lo que le digo, y vea si eso no llega a suceder, que Dios le bendecirá.
20Ahora, vamos a inclinar nuestros rostros mientras le hablamos a nuestro Hacedor, sólo por un momento.
21Nuestro Padre Celestial, estamos agradecidos en esta noche con... Y nuestros corazones se regocijan en nuestra salvación, porque Jesús, el Redentor, ha venido y nos ha bendecido. Él vino a la tierra, el Mesías, hecho a semejanza de carne pecaminosa, y tomó nuestra enfermedad sobre Él y nuestras iniquidades; y las llevó a la cruz del Calvario, y luego ascendió a las alturas y en esta noche está sentado a la diestra de la majestad, haciendo intercesiones, se convirtió en nuestro Sumo Sacerdote, un Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades. Y en esta noche, después que han pasado todos estos centenares de años, han surgido ismos, fanatismos han venido y se han ido, pero sin embargo el Poder glorioso del Hijo de Dios todavía gobierna y reina en los corazones de millares de Su pueblo.
22Y ahora, Te ruego, Señor, a medida que entramos a este gran avivamiento, lo cual creemos que ya está a las puertas aquí en Houston, que la gloria de Dios descienda en medio nuestro. Y que todo paralítico, ciego, afligido, torcido, espástico [Enfermo de parálisis cerebral.--Ed.], con deficiencia mental, toda clase de enfermedades sean sanadas aquí. Que millares de personas vengan y se junten alrededor del altar, entregándote a Ti sus corazones, que el Espíritu Santo sea derramado. Que eso... Señor, que diecisiete días ni aún puedan comenzarlo. Que eso siga, y siga, y siga hasta que Tu Hijo amado aparezca en gloria, y nosotros podamos aparecer con Él vestidos en Su justicia para contemplarlo.
23Bendícenos, Padre. Ahora, mientras que Tu pobre y humilde siervo se para en esta noche para hacer esta gran proclamación aquí, o proclama esta gran cosa que Tú has hecho... Y que todo el que escucha aquí tenga fe. Y que Tu Espíritu, Señor, que ha obrado estas cosas, que Él se pare en esta reunión en esta noche y verifique todo lo que se diga. Y noche tras noche... Y que haya un avivamiento chapado a la antigua aquí, que sacuda a esta ciudad y a cada iglesia. Y que millares nazcan en el Reino. Concédelo, Padre, porque lo pedimos para la gloria de Dios en el Nombre de Su Hijo amado, Jesucristo. Amén.
24En el capítulo 23 de Éxodo, un verso muy conocido que usualmente leo al comenzar el avivamiento. Porque tiene algo que ver con la manera en que Dios está lidiando hoy, Dios hablándole a Su siervo Moisés y enviándolo. El versículo 20 del capítulo 23, si lo están anotando, y leeremos hasta una porción del verso 23. He aquí yo envío mi Ángel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo lo he preparado. Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque mi nombre está en él. Pero si en verdad oyeres su voz e hicieres todo lo que yo te dijere, seré enemigo a tus enemigos, y afligiré a los que te afligieren. Porque mi Ángel irá delante de ti...
25Dios está hablando aquí a Su siervo Moisés... Era un tiempo en que los hijos de Israel se alejaron de Dios, y se alejaron de sus preceptos y así por el estilo, y se habían metido en problemas, y estaban allí en Egipto, en la esclavitud Egipcia. Y surgió una gran necesidad. Mientras estuvieron comiendo presuntuosamente y no tenían necesidad de nada, pues, ellos iban muy bien. Pero cuando se cumplió el tiempo profético de Dios, después que Él le prometió a Abraham que su descendencia sería peregrina en una tierra extraña por cuatrocientos años, y que Él los sacaría con mano fuerte... Entonces cuando se acercó la hora del tiempo de la promesa, se levantó un Faraón que no conocía a José.
26No importa cuán imposible parezca que no será, cuando se acerque el tiempo de la promesa, Dios hará que las cosas se acumulen de manera que encajen con Su promesa profética. ¿Creen Uds. eso? Él siempre lo hace. El siempre... Siempre es de esa manera.
27Quién hubiera pensado que esa gente, cómo es que ellos eran respetados, y casi adorados por causa de José, ese joven príncipe que estaba allí, y declaró el sueño, y salvó a Egipto muchas veces. En un corto espacio de tiempo, como de 400 años ellos se hubieran olvidado de él, pero cuando se acercó la promesa de Dios, se levantó un Faraón que no conocía a José, y él hizo que pusieran capataces sobre el pueblo y así por el estilo. Y ellos comenzaron a ser oprimidos, y comenzaron a clamar a Dios a causa de los exactores. Y entonces durante ese tiempo, después que comenzaron a clamar, bueno, Dios hizo que aconteciera una cosa peculiar.
28Ahora, yo creo humildemente que los dones no son repartidos así con las manos. Los dones son pre-ordenados por Dios. Los dones y llamamientos son sin arrepentimiento. Ud. puede decir cosas, y procurar hacer que esas cosas actúen correctamente, y creer correctamente, y obrar correctamente; pero ellas no serán a menos que Dios mismo esté detrás de eso.
29No es algo que Ud. trate de manufacturar. Ud. no puede engañar a satanás. Él no será engañado. Ud. tiene que saber en dónde está parado. Eso es correcto. Y los dones y llamamientos son sin arrepentimiento. Ellos nacen en el mundo.
30Dios prevé cosas y conoce Su profecía, lo que va a acontecer. Y Él comienza algo por aquí para encontrarlo por acá. Y cuando Él vio que llegaría el tiempo en que la gente iba necesitar esto, Él hizo que naciera un muchachito de nacimiento peculiar y raro llamado Moisés.
31A él se le dio el nombre de Moisés por la hija de Faraón, porque él fue tomado de las aguas, si Ud. conoce la Biblia, la historia de la escuela dominical acerca de eso.
32Y entonces cuando él llegó a la edad de cuarenta años, Dios lo llamó para Su propósito. Y él pensó, que seguramente el pueblo de Israel entendería para qué fue enviado. Pero el pueblo malentendió a Moisés.
33Ahora, escuchen bien esto, amigos. La cosa más difícil que Dios haya tenido al lidiar con su pueblo; es hacer que un mortal le crea a otro. Esa es la cosa más difícil que Dios haya hecho, hacer que un mortal crea...
34Bueno, ellos creyeron que Jesús hubiera sido el Hijo... Ellos no podían creer que Él fuese el Hijo de Dios. Ellos creían en Dios. Pero decían que Él siendo un hombre se hacía a Sí mismo igual a Dios. ¿Cómo podía Él, un pobre campesino? ¿Cómo podía Él serlo? Un hombre nacido en un pesebre, con un pasado como el que Él tuvo, criado en una familia pobre, con una sola vestimenta sobre Él, y viviendo como Él vivió, ni siquiera tuvo un lugar para recostar Su cabeza. “Las zorras tienen cuevas, y las aves tienen nidos, mas el Hijo del hombre no tiene...” ¿Cómo podía ese hombre ser el Hijo de Dios? ¿Cómo podía ser Él lo que reclamaba ser? ¡Pero Él lo era! ¿No es verdad? El era.
35Ahora, ellos lo creyeron, pero fue demasiado tarde para ellos. Su destino está sellado para aquellos que le rechazaron a Él. Y Dios envía esas cosas para que la gente pueda ser sencilla y humilde.
36Y escuchen, amigos; mientras más sencillo pueda ser Ud., más podrá Dios lidiar con Ud.
37Yo no estoy en contra de la educación, eso está bien; pero la gente llega a estar tan altamente educada, que piensan que saben más al respecto que Dios. Y entonces ellos pierden el objetivo.
38Ud. tiene que olvidar todo lo que Ud. alguna vez supo en su propio conocimiento, para conocer a Cristo. Bueno, Ud. simplemente venga como un niño y acéptelo a Él. Eso es todo.
39Esa es la manera como Ud. acepta a Dios. Y entre más sencillo pueda ser Ud., más humilde, y aléjese de Ud. mismo, de sus propias ideas; sólo tome la Palabra de Dios por lo que vale, y créala. Y es por fe que estas cosas vienen, no lo que Ud. pueda entender. Ud. nunca podrá. Nunca ha habido un hombre en el mundo, ningún santo, ni nadie que alguna vez haya entendido a Dios. Ud. no puede. Así que no piense que puede hacer algo que ellos no pueden hacer, porque no puede ser. Eso es correcto. Ud. sólo créale a Él. Eso lo que Él quiere que Ud. haga, no tratar de entenderlo a Él.
40Pero cuando se acercó el tiempo de la promesa, entonces Dios envió a este Moisés allá. Y la gente dijo: “¿Quién te hizo gobernante sobre nosotros? Pues, Tú piensas que eres alguien grande.”
41Esa no fue la actitud de Moisés. Él fue enviado como un libertador, sabiendo que el tiempo estaba allí. Y él seguramente pensó que el pueblo había estado leyendo sus Escrituras y cosas, y que ellos sabrían que el tiempo de la promesa estaba cerca, o que habían estado leyendo la promesa de Abraham, que el tiempo estaba cerca, a la mano. Y ellos fallaron en leer... No puede...
42(¿Estoy parado demasiado cerca de este micrófono? ¿Retumba allá atrás en los… Allá atrás en los balcones, pueden oírme bien allá atrás? Si me oyen, levanten la mano. No tengo mucha voz.)
43Pero cuando se acercó la promesa, ellos pensaron, seguramente, que entenderían. Pero el pueblo de Dios... Generalmente satanás trabaja allí mismo con el entendimiento de ellos, y los hace torpes de entendimiento. Y ellos fallan en ver a Dios nueve de cada diez veces.
44Pero Dios tenía Su promesa allí. Ahora, entonces cuando Moisés bajó a liberarlos, pues, ellos lo rehusaron, lo rechazaron. Y eso les costó cuarenta años más de sufrimiento. ¿No es correcto eso? Cuarenta años más sufriendo. Moisés se fue allá al desierto, por supuesto. Y después de un tiempo, finalmente fue llamado de nuevo por Dios cuando el pueblo comenzó a gemir y a clamar. Y entonces este mismo Moisés, que ellos rechazaron y aceptaron a Faraón como su líder, este mismo Moisés, Dios lo envió de regreso a ellos para que fuese un líder y tuviera la jurisdicción sobre de ellos.
45Ahora, miren. La parte peculiar de cómo fue que Moisés fue enviado es lo que yo quiero que Uds. capten. Moisés estaba apacentando las ovejas de su suegro Jetro, allá en el desierto. Y un día le apareció un Ángel en una zarza ardiendo. Ahora, un Ángel descendió para traerle el Mensaje a Moisés y por otra parte para ser su guía.
46Los hombres son... Ellos no pueden... Ud. no puede guiarse a sí mismo. Hay dos caminos: el suyo y el de Dios. Y cuando Ud. está en su camino, Ud. está fuera del camino de Dios. Y Ud. tiene que olvidar su propio camino para hallar el camino de Dios. Y el hombre no puede guiarse a sí mismo.
47Él fue llamado oveja. Nosotros somos comparados con las ovejas. Si hay alguien por aquí que sepa algo acerca de criar ovejas, cuando una oveja se pierde, es totalmente impotente. Ella simplemente se queda allí y bala hasta morir. Eso es todo. Es impotente.
48Y nosotros, sin un líder, somos impotentes. Y Cristo es nuestro líder. Y Dios fue el líder de Moisés, aunque Él envió un Ángel para guiarlo. “Yo envío Mi ángel delante de ti para guardarte en el camino, y para llevarte al lugar que Yo te prometí.” El Ángel había de ser su líder.
49El Ángel obró los milagros. Moisés nunca obró ningún milagro. El Ángel de Dios en Moisés obró los milagros. ¿Ven lo que quiero decir? El Ángel del Señor estaba con él. El Ángel los guió, obró los milagros.
50Ahora, Dios siempre ha... por todos los hombres, a través de las Escrituras, a través de todas las edades, ha ordenado que los ángeles guiaran a la gente. Ahí estuvo Moisés, allí estuvo Daniel, y oh, cuántos más pudiéramos decir a través de todo el camino.
51Alguien estaba hablando conmigo aquí no hace mucho. Dijo: “Pero Hermano Branham...” [El Hermano Branham aclara su garganta. —Editor] Perdónenme. Dijo: “Después que el Espíritu Santo vino, ningunos Ángeles guían a la iglesia o guían a los individuos. No, señor.” Dijo: “Es el Espíritu Santo el que nos guía.”
52Eso es entender mal entre Ángel y el Espíritu Santo. Eso es error. El Ángel siempre ha guiado a la iglesia, y todavía está guiando a la Iglesia. Correctamente.
53¿Cuántos dirían que Felipe tenía el Espíritu Santo? Veamos sus manos en el edificio. ¿Cuántos piensan que Felipe tenía el Espíritu Santo? Felipe, ¿El apóstol Felipe? Seguramente, vean. Muy bien, él lo tenía. ¿no es cierto? ¿Quién fue el que le habló a él allá en Samaria y le dijo que fuera al desierto de Gaza? Un Ángel. ¿Tenía él el Espíritu Santo? Seguro que sí.
54¿Cuántos dicen que Pedro, el apóstol, tenía el Espíritu Santo, que le predicó el sermón de inauguración a la iglesia en el día de Pentecostés? Bueno, cuando él estaba allá en la cárcel, ¿Quién fue el que entró a la... y lo tocó y lo sacó fuera? El Ángel. ¿Es correcto eso?
55¿Cuántos dicen que San Pablo, el apóstol, tenía el Espíritu Santo? Veamos sus manos. Cuando el barco fue zarandeado de acá para allá por catorce días, y no habían esperanzas en lo absoluto, y él salió allí y agitó sus manos y gritó, me supongo yo: “Gloria a Dios, sed de buen ánimo. El Ángel del Señor, al cual yo sirvo, estuvo a mi lado anoche.” ¿Es correcto eso? ¿Cuántos creen que Juan, el revelador, tenía el Espíritu Santo? El libro completo del Apocalipsis le fue mostrado por un Ángel. ¿Es correcto eso?
56Y ellos tenían el Espíritu Santo, amigos. El Ángel... no una adoración de Ángeles. Es Dios enviando a Su Espíritu administrador a la Iglesia para ministrarle a Su pueblo. No hay carne alguna que pueda gloriarse delante de Dios. Si alguien pudo haberse gloriado, hubiera sido Jesús. Pero Él dijo a la gente: “No soy Yo el que hace las obras, es Mi Padre que mora en Mí; Él hace las obras.” ¿Es correcto eso?
57Ellos dijeron: “Nosotros creemos en Dios.” Él dijo: “Si Uds. creyeran en Dios, creyeran también en Mí.”
58Ahora, cuando el Ángel vino a vuestro siervo aquí, Él dijo: “Si haces que la gente te crea.” Ahora, ahí está la cosa difícil. “Si haces que la gente te crea...” ¿Cuántos creen en Dios? Todos Uds., ¿no es cierto? Uds. le creen a Cristo, Uds. le creen al Espíritu Santo.
59Ahora, ese no es el asunto en cuestión en esta noche. Estoy contento que Ud. haga eso. Eso lo hace a Ud. un Cristiano. Pero eso no es lo que estoy tratando de hacerle ver ahora. Llego a eso cuando hago mi llamamiento al altar. Ud. debe creerles a ellos primero. Si Ud. no está en conexión con ellos, Ud. nunca sabrá esto. Pero así Ud. le cree a ellos, Ud. aún tiene que creer que yo le estoy diciendo la verdad, y que lo que yo digo es la verdad.
60Jesús era el... Él era... Sus manos estaban atadas para cualquier milagro, cualquier cosa, cualquier tipo de milagro porque la gente no le creía.
61Y la misma gente que creía en Dios lo mató. ¿Es correcto eso? No importaba cuánto ellos creían en Dios... Ellos eran muy religiosos, ortodoxos. Muy religiosos. Y ellos creían en Dios. Pero creerle a Él, oh, no. Ajá. ¿Ven? Eso era demasiado... ¿A un hombre? Ellos no podían creerle a ningún hombre. Ellos podían creerle a Dios.
62Y en esta noche, tanta gente puede creerle a Dios. Seguro. Ud. le cree a Cristo, Ud. le cree al Espíritu Santo, y demás. Pero cuando un hombre viene a Ud. y le dice algo, eso es difícil de creer: “Yo no sé si pueda creerle o no, amigo.” Allí está el asunto. ¿Lo ven?
63Esa es la razón que Dios no puede... Esa es la razón que su pastor a veces, cuando su pastor viene a Ud. La razón que él no puede ayudarle, es que Ud. tiene que tener fe en su pastor. Ud. tiene que creer que él es un hombre de Dios, enviado por Dios para hacer estas cosas por Él.
64Ahora, la sanidad Divina cesó por un tiempo aquí hace unos cuantos años, menguó, así como sucede a través de la historia de las edades. Es descuidada muy a menudo. Y durante ese tiempo, apareció el cáncer, la enfermedad en la iglesia. ¡Oh, hermano!
65El ochenta por ciento de la gente está enferma en este momento. Y la gente... Yo felicito a la ciencia médica. Ellos hacen grandes cosas. Ellos hacen medicina para vender. Y... dije para vender. Muy bien, eso está bien para aquellos que deseen tomarla. Está bien para ellos. Pero miren. Pero en la fase que tenemos hoy, los mejores doctores que hayamos tenido. ¿Creen Uds. eso? Tenemos los mejores hospitales que hayamos tenido, ¿es cierto? Tenemos los mejores medicamentos con los que hemos practicado, ¿no es cierto? Y tenemos más enfermedad que nunca, ¿no es cierto? Porque tenemos más incredulidad que nunca, ¿no es cierto? Eso es correcto. Exactamente. Sólo Dios es el Sanador. Eso es correcto.
66Y ¿Ha notado Ud.?, precisamente en los días cuando tenemos todos estos buenos medicamentos, y operaciones, y cirujanos y así por el estilo; ellos constantemente están construyendo enfermerías para los incurables. ¿Es correcto eso? Y nunca hubo nada que viniera ante nuestro Maestro, Jesús, que Él no fuera más que capaz de enfrentarlo. Y no hay incurables para Él. Todas las cosas son posibles. ¿Es correcto eso? Y Él es el mismo ayer, hoy y por siempre, ¿Es correcto eso? Entonces no hay nada demasiado incurable para Él.
67Ahora, cuando el pueblo comenzó a clamar: “Dios, haz esto por nosotros, haz aquello por nosotros. Envíanos liberación, envíanos...” Y millares de Su pueblo muriéndose anualmente, de cáncer y demás. Entonces Dios escuchó el clamor de ellos.
68Y ¿no piensan Uds. que es igual de posible que Dios envíe liberación a la gente enferma, así como Él lo hizo al sacar al pueblo de su esclavitud allá en Egipto? ¿No es Él tan bondadoso a su clamor, escuchando su clamor, así como lo hizo al de ellos? Él prometió que en los últimos días Él tendría una iglesia, que estas señales les seguirían a ellos. ¿No es correcto eso? Bueno, ¿No piensan Uds. que los últimos días están aquí? ¿No es hora ya para que estas cosas sucedan? Pues está aquí; lo tenemos. Amén. Está aquí. Uds. lo verán.
69Y por supuesto, Moisés no quería ir. Era difícil, porque él no era un buen orador, y no era elocuente, y así por el estilo; él tenía muchas cosas, torpe de palabra, y muchas... Pero Dios había ordenado a ese hombre para hacer ese trabajo. Debía hacerse.
70Ahora, Él le dio a Moisés... Él dijo: “Esa gente no me creerá.” Él dijo... Entonces Él le dio dos señales, Él dijo: “Ve y haz esta señal”, de echar en tierra una serpiente—o la culebra—o la vara. Él dijo: “Si ellos no creen eso, entonces te daré otra señal. Y si ellos no creen la primera señal, creerán la voz de la segunda señal.”
71Ahora, a él le fueron dadas dos señales para que el pueblo que lo rechazó pudiera creer que él había sido enviado por Dios para libertar al pueblo. ¿Es correcto eso? ¿Cuántos creen que esa historia es correcta? Digan: “Amén.” [La congregación dice: Amén.--Ed.] Eso fue verdad.
72Bueno, ¿No es Él el mismo Dios en esta noche? ¿Son imposibles esos milagros en esta noche? No, no lo son. Y son tan posibles como lo fueron en ese entonces. Y si Dios libertaría a Su pueblo de la esclavitud allá atrás, de los egipcios, también puede Él libertar al pueblo de la esclavitud de la enfermedad; porque Él murió para ese propósito.
73Eso está en el plan de redención. Ud. es redimido. Ud. es... Cuando Ud. recibe el bautismo del Espíritu Santo, eso es las arras de su salvación. ¿Es correcto eso? En otras palabras, es una cuota inicial, y si nos hace sentir de esta manera con una cuota inicial, ¿qué hará cuando obtengamos el beneficio completo de eso? Será glorioso, ¿no es así?
74Bueno, entonces, ¿Cree Ud. que resucitará y tendrá un cuerpo inmortal? ¿Cuántos creen que en la resurrección, Ud. se levantará y tendrá un cuerpo inmortal? Sanidad Divina es la cuota inicial, o las arras de su cuerpo inmortal. ¡Vaya! ¿Ven lo que quiero decir? Uds. tienen que tener... Es la evidencia de que Ud. tendrá un cuerpo inmortal. Cuando Ud. ve un...
75Ud. verá venir a esta plataforma a niñitos paralíticos y torcidos. Ud. los verá pararse aquí todos deformados y desfigurados. Y Ud. lo verá con sus propios ojos, verá sus manos y brazos enderezarse y bajarse de la plataforma, caminando como niños normales. Verá personas venir aquí con todo tipo de condiciones, y los verá ser sanados e irse de la plataforma.
76¿Qué es eso? Es la cuota inicial; es las arras, el saber que esa persona algún día, si ellos permanecen bajo la Sangre de Jesucristo, recibirán un cuerpo inmortal. Oprimidos con cáncer, ciegos, sordos y mudos... Es las arras de nuestra salvación.
77Ahora, en el llamamiento de este tiempo, la salida de… Yo nací de unos padres muy humildes, un hogar muy humilde. No tengo educación en lo absoluto, y no soy... Cuando hice esa declaración hace un momento acerca de la educación, yo no estaba tratando de defender mi ignorancia. Pero lo que estoy tratando de decir, es que no se necesita educación para conocer a Dios; se necesita un corazón sumiso para conocer a Dios.
78Y yo fui criado pobremente. Fui criado en una familia que no era religiosa. Pero desde el mismo momento en que nací, algo sucedió, no por causa de mi bondad, no por la bondad de mis padres, sino por el pre-conocimiento de Dios. ¿Ven? Él lo trajo. Yo no sé por qué. Me supongo que fue para mostrar que Él puede escoger lo que Él quiera, ya sea si sale de la ciudad del Vaticano, o Él pudiera sacarlo del basurero y hacerlo. (¿Ven?), sea de donde viniera.
79Luego por toda la vida... Muchos de Uds. conocen la historia. Uds. la han leído, de cómo me aparecía en diferentes formas. Cuando yo era un muchachito, de más o menos doce años de edad, hizo su primera... Como de siete años de edad, hizo su primera aparición visible, como un viento en un arbusto. Y luego más adelante, sin conocer nada de religión... La única cosa que yo conocía, era que alguien me dijo que había un Dios, y eso era todo lo que yo sabía al respecto; y así hasta que me hice hombre. Y entonces después que me convertí, y me uní a la iglesia Bautista... Y cierto día, el 7 de mayo, mientras entraba... Yo era guardabosque en Indiana.
80A propósito, hoy me encontré con un hombre en la calle. Quizás se encuentre aquí en el auditorio en este momento, el señor Price, de Cordon, Indiana. Yo solía quedarme en su casa cuando patrullaba por allá. Y él probablemente esté en el edificio en este momento. ¡Qué me iba yo a imaginar que me encontraría con él en las calles de Houston! Pero él y su esposa están aquí. Ellos andaban de vacaciones por Florida, y pasaron por aquí para estar en la reunión.
81Y había algo que pulsaba en mi corazón todo el tiempo. Pero ese día, se dio a conocer visiblemente. Era un hombre como de seis pies de alto, pesando unas doscientas libras. Cuando descendió, venía... Unos años antes de eso, bajó en la forma de una Luz que colgó encima de donde yo estaba. Ha descendido muchas veces en la forma de una Estrella, donde estaban millares de personas y la miraron. Ha hecho Su aparición visible en los mismos auditorios y demás. Y han sucedido diferentes cosas.
82Esta vez cuando Él vino, era un hombre. Y yo estaba asustado. Él caminó hacia mí y me dijo: “No temas, Yo soy enviado de la Presencia de Dios.” Dijo: “Para decirte que tu nacimiento peculiar, y la vida peculiar ha sido para indicarte que llevarás un don de sanidad Divina a la gente del mundo.” Luego dijo... Y dijo: “Si tú haces que ellos te crean, y eres sincero cuando oras, nada le hará frente a tus oraciones.” Bueno, yo dije: “Señor, yo no tengo educación.”
83Él dijo: “Yo estaré contigo.” Y dijo: “Para que sepas, sucederá que tomarás a la gente por la mano derecha en tu izquierda.” Y dijo: “Tú sentirás los resultados de eso (Ahora, yo los llamo vibraciones) sobre tu mano. Te familiarizarás con eso. Y le dirás a la gente todas sus enfermedades, y lo que tienen en su cuerpo. Y luego si eres...”
84Ahora, cuando estuve en Texas la otra vez, eso estuvo obrando. ¿Es correcto eso? ¿Alguno de Uds. estuvieron antes en mi reunión? Levanten la mano si eso estuvo obrando. Y si esto... Ahora, levanten la mano, todos los que estuvieron en mi reunión, y saben que eso estuvo obrando. No perfectamente, porque traté mucho de acertar las enfermedades. ¿Ven? Porque yo no sabía cómo se sentía eso.
85Yo sentía una sensación extraña; a veces los problemas femeninos y cáncer. Yo no podía detectarlo; se parecen tanto; se sentían muy parecidos. ¿Ven Uds. los resultados visibles en mi mano, y demás?
86Y yo le dije a Uds. … Ahora, recuerden que yo les dije: “Él me dijo, si eres sincero. (¿Ven?), entonces sucederá que le dirás a la gente hasta los secretos de sus corazones, y las cosas que ellos han hecho en sus vidas que están mal, y así por el estilo, si fueres sincero con lo que Yo te doy.” ¿Dije yo eso? ¿Cuántos se acuerdan que yo dije eso?
87Bueno, eso se ha cumplido. Fue hecho en Calgary —o en Regina, Saskatchewan en los últimos tres meses. Yo estaba parado en la plataforma hablándole así a mi audiencia. Y yo estaba parado en la plataforma de esta manera hablándole a mi audiencia. Y estábamos teniendo una gran reunión. Se habían reunido, creo yo, cerca de diez mil personas en ese pabellón para esa noche, o allá en el Queen Gardens donde tienen el rodeo. Y yo estaba hablando y dije: “Ahora, el Señor me ha dicho que si fuere sincero, que algún día (lo hice en cada reunión), sucedería que a la gente le serían declarados los secretos del corazón.”
88Les contaré esto antes de que terminemos. Y me volteé para beber agua en la plataforma. Y ellos estaban formando la línea de oración. Y cuando me volteé para beber agua, el reverendo Baxter, mi director canadiense... Yo estaba tomando un trago de agua, él tomó su pañuelo y comenzó a limpiar el sudor de mi frente. Él dijo: “Dios le bendiga Hermano Branham.”
89Yo le dije: “Gracias Hermano Baxter.” Y me volteé; él dio la vuelta; y ahí estaba una dama parada junto al micrófono, o había sido traída de la línea de oración. Y yo me acerqué así. Al mirar a la dama dije: “¿Cómo está?”
90Ella dijo: “¿Cómo está?” Algo sucedió. Yo supe que había algo que había sucedido en algún lado. Yo nunca lo sentí de esa manera antes. Era esa unción. No se siente como el Espíritu Santo. Es una sensación muy sagrada.
91Y miré a esa mujer, y ella estaba parada allí en su lado correspondiente. Y vi que se hizo muy pequeña y comenzó a regresarse. Ahora, Ud. escuchará eso decirse aquí mismo. Y vi a una niñita muy pequeña, parada bien lejos en donde ella se fue hasta convertirse en una niñita como de doce años de edad. Y la vi sentada junto a un escritorio. Yo dije: “Algo ha sucedido amigos. Veo a una niñita.” Esa mujer se me fue. Yo dije: “Veo a una niñita. Ella está sentada en el salón, en un salón de escuela. Ella está golpeando su lápiz. No, es una pluma. Oh,” Yo dije: “Veo eso volar y golpearla en el ojo.”
92Y la mujer comenzó a gritar. Y eso se fue. Ella dijo: “Hermano Branham, esa fui yo. Yo estoy ciega en mi ojo derecho.” Ella dijo: “La pluma...” Yo dije: “Bueno, yo nunca había tenido algo así.” Yo dije: “Bueno, diga...”
93Y en eso ella se fue de nuevo. Vi a una damita, como de dieciséis años de edad, y ella estaba corriendo tan rápido como podía. Y tenía una cinta enorme atada en el cabello, en una trenza doble colgándole en la espalda. Tenía puesto un vestido de cuadros y estaba corriendo muy rápido. Y miré, y había un enorme perro persiguiéndola.
94Yo dije: “Veo a una damita con un vestido de cuadros...” Empecé a decirle lo que estaba viendo, mirando frente a mí. Yo dije: “Ella sube al porche, veo a una dama metiéndola, correr...” Ella comenzó a gritar. Ella dijo: “Esa fui yo cuando iba a la escuela. Yo nunca pensé en eso en toda mi vida.”
95Yo dije: “Algo ha sucedido aquí, amigos. Yo no sé cuál es el problema.” Y comencé, dije: “Déme su mano, hermana.” La tomé de la mano y comencé a... Yo dije: “Bueno, no siento ninguna vibración.”
96Y yo estaba mirando su mano, y alcé la mirada nuevamente, y vi una dama viniendo de una casa blanca, o de un granero, un granero de color rojo, viniendo hacia una casa blanca. Ella tenía un delantal, sosteniendo algo de esta manera. Y ella estaba caminando despacio. Y yo la vi venir.
97Yo dije: “Veo a una dama viniendo.” Dije: “Hermana, es Ud.” Ese era entonces el tiempo normal. Yo podía reconocerla siendo la misma mujer. Y dije: “Ahora, veo la dama. Ud. comenzó a subir las escaleras.” Y dije: “Hay un jardín de flores a su derecha, y los escalones suben así.” Yo dije: “Hay algo mal con su espalda, veo que no puede subir las escaleras.” Y dije: “Ud. se apoya de lado, y está llorando.” Y yo la oí decir: “Si yo pudiera llegar a la reunión del Hermano Branham, esto terminará.”
98Entonces cuando yo dije eso, alguien agarró a la mujer, ella comenzó a desmayarse. Entonces cuando ella volvió en sí, su ojo ciego estaba normal. Su espalda, ella podía moverla en cualquier... Su artritis estaba bien, ella podía mover su espalda en cualquier forma, tan perfectamente normal de esa manera. Yo dije: “Bueno, algo ha sucedido.”
99Y entonces el Hermano Baxter agarró el micrófono y dijo: “Hermano Branham, eso es exactamente de lo que Ud. habló hace un momento que acontecería.” Y todo el mundo comenzó a gritar en el edificio, por todos lados. Y yo escuché el ruido de unas muletas. Y miré y aquí venía un joven.
100Él dijo: “Hermano Branham,” tratando de caminar con las muletas. Él dijo: “Dígame qué hacer.”
101Y yo dije: “Bueno, querido Hermano...” Yo dije: “Yo...” Y los ujieres vinieron y lo quitaron de la plataforma, porque él venía sin una tarjeta de oración. Y yo dije: “Esperen un momento.”
102Él dijo: “Bueno hermano...” Yo dije: “Regresa y consigue una tarjeta de oración hijito.”
103Y mientras él... Él dijo: “Bueno, dígame qué hacer. La única cosa que yo...” Llorando, Uds. saben. Y él dijo: “Eso es todo lo que quiero que Ud. me diga, solamente lo que debo hacer.”
104Yo dije: “Bueno, no sé qué decirte.” Yo dije: “Esperen un momento, no se lo lleven, ujieres.” Dije: “Tú saliste de Regina Beach esta mañana.” Lo vi parado al lado de un... Yo dije: “Tú tomaste un autobús. Veo que arriba en la puerta dice: Regina Beach”. Yo dije: “Veo a un hombre y a una mujer negándose a que vayas. Esos son tu padre y tu madre.”
105Él dijo: “Eso es correcto.”
106Y dije: “Y veo que otro hombre te prestó dinero, el cual es... Se parece a tu padre.”
107Dijo: “Era mi tío”. Y yo dije: “Te veo... Tú estás... Ahora, te veo en un cuarto, y tiene una ventana salediza. Y tú estás asomándote hacia un lado.”
108Dijo: “Esa es mi tía sentada allí adelante. Yo estoy viviendo en su cuarto de esa manera.” Dijo: “¿Qué debo hacer Hermano Branham?” Yo le dije: “¿Crees de todo corazón?” Él dijo: “Con todo mi corazón.”
109Yo dije: “Ponte de pie, Jesucristo te ha sanado.” Y soltó las muletas, y ambas piernas se enderezaron, y se fue por todo el edificio glorificando a Dios.
110Y de eso, comenzó uno tras otro, y nunca ha cesado todavía. Eso es correcto. Eso es verdad, amigos. Acontecerá, que si ellos no oyen la primera, oirán la segunda.
111Entonces unas cuantas noches después de eso, yo estaba en Windsor, Ontario. Tenían catorce mil en la reunión allá. Había un hombre en el servicio que pensaba que eso era sólo un montón de manufacturación. Él fue y consiguió una tarjeta de oración en una de las líneas, fingiendo que estaba enfermo y necesitado. Y él fue y escribió en la tarjeta de oración que él tenía todo tipo de enfermedades y así por el estilo de esa manera. Y él vino y se la dio al hombre, al director de la línea de oración. Yo nunca veo las tarjetas. Ellos llevan las tarjetas allí. Él pensó: “Simplemente veré de qué se trata todo esto.”
112Entonces cuando él entró y puso eso en una tarjeta de oración, él vino caminando. Yo dije: “Buenas noches señor.” El dijo: “¿Cómo está?” Y yo lo tomé de la mano. No había vibraciones. Lo miré; lo vi a él y a dos hombres, de pie en un cuarto al otro lado de una mesa tramando un... Yo dije: “¿Por qué se propondría en su corazón tratar de engañar a alguien?” Yo dije: “Dios puede herirle de muerte ahora mismo.”
113Y él cayó al suelo y comenzó a gritar a voz en cuello. Él dijo: “Dios, ten misericordia de mí.” Yo dije: “¿Por qué haría Ud. eso amigo?” Él dijo: “Hermano Branham, yo pensé que sólo era algo planeado. Honestamente, ¿Hay perdón para mí?” Había.
114Aquí hace unas noches vi a una mujer. La gente, cuando ellos vienen a la plataforma, con cosas horribles y vulgares que han hecho en sus vidas. Ahora, recuerden amigos, esas cosas son declaradas públicamente aquí mismo delante de esta audiencia; lo que Ud. ha hecho en su vida, es dicho aquí mismo. Así que si hubiera alguna cosa en su corazón, y Ud. no desea que sea sabido, no se meta a la línea de oración si Ud. no quiere que eso se de a conocer. A menos que venga con una fe perfecta, o le pida a Dios que le perdone y lo ponga bajo la Sangre, en el mar del olvido, o lo que sea. Porque yo no seré responsable por lo que se diga... lo que sea sacado a la luz. Porque si está en su vida, se hará manifiesto.
115Ahora, sólo recuerden eso, porque Dios lo ha prometido. No ha fallado todavía, y no fallará aquí en Houston. Eso es correcto. Dios todavía está aquí, y Él responderá. Ahora, ¿Qué es eso? Ud. dice: “Hermano Branham, ¿Qué significa eso?”
116Y en una ocasión yo tenía un poco de temor de hacer declaraciones. Pero de eso se trata, amigos. Y yo puedo decírselo a Uds. Esas cosas, las enfermedades son dichas. Eso es perfecto. Los secretos de sus corazones. Si ellos no creen la primera, si no logro convencerlos con la primera, entonces ellos lo harán con la segunda. Eso va directamente hacia atrás y comienza a escarbar sus vidas y a decirles.
117Ahora, ¿Qué tiene eso que ver? Ahora, denme su completa atención por unos momentos. Amigo, eso no sana a nadie. Eso solamente hace subir la fe de la persona. Y cuando esa persona está aquí, él pudiera venir y decirme que él tiene fe, y yo le creería. Pero cuando uno está bajo la unción, como lo está en este momento, Ud. no puede venir y engañar eso, porque yo sé cuándo Ud. tiene fe o no. Él pudiera pensar que tiene fe. Hay una cosa que la gente piensa que tienen fe cuando ellos no la tienen. ¿No es correcto eso? Pero cuando ellos están aquí abajo, y diciendo que tienen fe, no es acá arriba. Es como afinar una cuerda de un instrumento. Cuando sube y coincide con esto acá arriba, entonces la cosa está lista. Cualquier demonio que tenga atada a esa persona, tiene que soltarse cuando ese tipo de fe viene. Y Ud. no tiene que estar aquí arriba; eso actuará allá mismo, donde quiera que Ud. esté.
118Ahora, lo único que Ud. tiene que hacer es estimular la fe de la gente, para que ellos puedan ver la disposición de Dios para sanar a la gente. Ahora, en cuanto a su sanidad, es la fe suya en Dios. Su pastor puede ungirle con aceite en su propia iglesia. Y si Ud. tiene fe en Dios, producirá los mismos resultados. Eso es correcto.
119Dios es el sanador. Ningún hombre es un sanador; Dios es el Sanador. Estos dones son únicamente para mostrar la actitud de Dios hacia la gente, para hacer que Uds. vuelvan a creer en Dios. Porque si Ud. no tiene fe suficiente para creer por su cuerpo enfermo, ¿Cómo va a tener fe suficiente para el rapto? ¿Ven? La gente tiene...
120Jesús hizo esta pregunta: “¿Hallaré fe cuando regrese a la tierra?” Tiene que haber una gran iglesia llena de fe. Y Dios envió estas cosas para estimular la fe, para sacar la fe, para probar lo que es la fe. ¿Ven lo que quiero decir? Y esas cosas... Así es como puede obrar.
121Ahora... [Espacio en blanco en la cinta.—Ed.] ...Sumamente gozoso, cuando ellos le dan a Ud. su tarjeta de oración, y Ud. sabe, la primera noche aquí. Ud. está muy contento, ¿No es así? ¿Cómo sabría yo eso? Eso es correcto, hermana. Eso es... Está sucediendo... Viniendo hasta esta vez. Ahora, pero aún así, siendo mi vecina; Ud. sabe que esas cosas son piadosamente la verdad. ¿Es correcto eso? Correcto. Ahora, si Ud. hace esto, si Ud. cree solemnemente ahora que... Lo cual Ud. sabe que le estoy diciendo la verdad. Muy bien. Ahora, si Ud. cree que lo que yo le digo es la verdad, y lo pone por obra, eso va a dejarle a Ud. y nunca más regresará. ¿Cree Ud. eso? Yo quiero que Ud. sea la persona más feliz de Texas mientras esté aquí. Así que cuando Ud. llegue a Indiana, sea la próxima a la persona más feliz allí, porque yo voy a regresar allí, y estaré con Uds.. Así que vaya... Pídale a El. Sí señora. [Espacio en blanco en la cinta.—Ed.]
122Ahora, para esa misma cosa, los hermanos Mayo me dijeron una vez que no había una oportunidad en esta tierra para que yo estuviera bien. Vea Ud. dónde yo, ¡Oh, vaya!... [Espacio en blanco en la cinta.—Ed.]
123“Sublime gracia, cuán dulce es el sonido.” Ahora, por sólo hablar en estos momentos, eso está comenzando a disminuir... después que…Vean, está aquí mismo, parado aquí... Ud. párese allí sólo unos momentos, Ud. será sanado de todas maneras. ¿Ven? Es su fe la que obra la sanidad. Está subiendo. ¿Ven? Ahora, Ud. quiere ser feliz, váyase cantando. Mañana, oh, sea tan feliz como pueda. Ahora, Ud. va a sentir la diferencia, y lo sabe aquí mismo. Y si Ud. puede sentir eso aquí en la presencia del don, Ud. puede tenerlo allá también, porque Él es el Dador. ¿No es correcto eso?
124Ahora, amigos, Uds. que me escuchan. Yo estaba hablándole a la dama, porque ella es una vecina allá y demás. Y yo estaba pidiendo en mi corazón que el Señor me mostrara algo para ella que acaba de suceder. Y yo vi cuando ella obtuvo, cuando el hermano le dio una tarjeta de oración. Ella simplemente... Oh, hermano, ella hizo así, y yo sé entonces, y yo le dije eso a ella.
125Y ella estaba parada allí en el cuarto hace un momento, y miró de lado, y vino sobre ella una sensación de cansancio. Y ella cerró los ojos porque las luces le parecían oscuras. Eso es exactamente lo que yo le dije a ella. ¿Es eso verdad hermana? Vean, eso levanta su fe, como algo que sucedió aquí hace unas semanas, allá cerca de la casa. Bien, ellos pudieran pensar: “Bueno, alguien le dijo eso.” ¿Ven Uds.? Pero es para que ellos sepan aquí mismo. Uds. entienden, ¿no es así, amigos? Ahora, ¿No es maravilloso el Señor?
126Ahora amigos, eso no necesita emoción; se necesita una fe firme y verdadera. Dios no obra bajo emoción, o gritando, o zapateando, o corriendo. Ud. no puede zapatear para que el diablo salga. Ud. tiene que saber exactamente en dónde Ud. está parado y ordenarle que salga. ¿No es correcto eso? El poder de Dios. (¿Ven?), eso es lo que es.
127Los profetas de Baal se cortaron y brincaron sobre los altares, gritaron: “Oh Baal, o Baal.” Y Elías dijo: “Señor Dios de Abraham, Isaac, y de Israel, sea sabido hoy que yo soy Tu siervo.” Y el fuego comenzó a caer. ¿No es correcto eso? Es la autoridad de saber, no de conjeturar, sino de saber.
128Ahora, si Uds. son reverentes y vigilan. Talvez no le parezca mucho a Uds. Pero amigos, para estas personas que están siendo sanadas, es maravilloso para ellos. Eso es correcto.
129Y ahora, sólo sea reverente mientras oro. Porque esta mujercita ha venido todo el trayecto hasta aquí, por más de mil millas hasta aquí para esta sanidad.
130Ahora, sea reverente, hermana Roberson, ¿Es correcto eso, Roberson? Y ahora, ahora mismo, Ud. va a ser liberada de todos sus problemas. Ahora mismo. Mañana Ud. va a sentirse maravillosa. Y en esta noche, va a ser un tiempo nuevo para Ud. Ud. va a estar llena de sonrisas y riéndose cuando se vaya a casa. Yo vi eso antes. Y Ud. va a sentirse bien. Y entonces si eso... Quiero que Uds. permanezcan de esa manera el resto de... [Espacio en blanco en la cinta. —Ed.]
131Siempre trata de tentar, pero Tú estás aquí en poder sobre él. Y yo sé en esta noche que está parado aquí el Espíritu del Señor, está parado aquí ya comenzando a moverse sobre la mujer; porque ella tiene fe. Pero ella quería oírme pedirte, y entonces ella tendría fe de aquí en adelante. Y en cuanto a ser sanada, yo sé que ella ya es sanada. Pero ella quiere que yo lo escuche... Quiere escucharme a mí pedirte a Ti, Padre, y yo te doy las gracias porque esa fe de una mujer vecina. Y Dios, yo oro que ella siempre permanezca sana. Y que el poder del enemigo, nunca más la moleste. Que ella pueda ser feliz, ella y su esposo. Que ellos puedan vivir largas vidas llenas de servicio a Ti. Concédelo, Señor.
132Y ahora, yo reprendo a satanás, que se mantenga alejado de esta mujer, en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios. Amén.
133Dios le bendiga hermana Roberson. Uds. en la audiencia, pueden levantar la cabeza. Ud. se siente diferente ahora, se siente muy bien. Ahora, Ud. va a sentirse de esa manera de aquí en adelante. Ahora, si Ud. puede sentirse así aquí, Ud. se sentirá así allá. Ud. podrá sentirse así allá en Jeffersonville. Amén. Amén. Digamos: “Alabado sea el Señor.” Dios le bendiga hermana Roberson. Amén. Dios le bendiga. Démosle a Dios una ofrenda de alabanza; digan: “Amén.” [La congregación dice “Amén. —Ed.] Muy bien, traiga aquí...