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~ EN TU PALABRA, SEÑOR ~
1Victoria sobre todo demonio que ha poseído a las personas de este…?... [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Sus…?... está reunido, Tú eres nuestro Salvador, y nuestro Dios y nuestro Sanador. Oh, Señor, ven con tal poder que estremezca este edificio. Que haya un derramamiento del…?... [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Que cada corazón sea arrebatado, Señor, al séptimo cielo, por encima de todas las cosas terrenales para vivir y…?... Danos Tu seguridad de esto en esta noche, al enviar Tu Espíritu Santo en esta hora. Ayúdame; habla ahora a través de estos labios humanos, porque lo pedimos en el Nombre de Jesucristo, el Hijo del Dios viviente Amén.
2Un día no muy lejano vamos a verle a Él, Quien es el Invisible en nuestros medios en esta noche. En este punto de la lectura de las Escrituras, el ministerio de Jesús había llegado a ser muy popular. Cerca del setenta por ciento de Su ministerio estuvo basado en sanidad Divina. Él sanaba a la gente, no para mostrar Su Autoridad; Él sanaba a la gente para cumplir la Escritura. Porque la Escritura decía que muchos de ellos venían a Él y decían: “Deseamos señales”, y así por el estilo. Dijo: “Vosotros hipócritas. Pueden discernir el aspecto de los cielos, pero no pueden discernir las señales del tiempo. Dicen: “Habrá mal tiempo cuando el cielo tiene arreboles, y buen tiempo cuando anochece”. Pero Él dijo: “Ahora, si pueden discernir eso, deberían conocer Sus días, porque los profetas habían dicho, Isaías dijo: “El cojo saltará como el ciervo; y la lengua del mudo cantará”. Y ése era el día en que la gente estaba viviendo, para ver la manifestación del testimonio de Dios concerniente a Su Hijo, Cristo Jesús.
3Y Dios es el mismo. Cristo había hecho las afirmaciones que Él era Él, el YO SOY. Y Él dijo… por lo tanto, el testimonio de dos, en la ley era correcto. “En boca de dos o tres testigos, conste toda palabra”. Él dijo: “Si yo testifico que…” Él hizo Sus afirmaciones. Y Dios testificó en Él. Entonces eso lo confirmó.
4Bien, ¿No es lo mismo en esta noche? Él, en los días de Su visitación, Él tenía gente que esperaba en Jehová allá atrás, así como Él estuvo con Moisés en el desierto. Pero Él dijo: “Así como habéis creído en Dios, creed también en Mí”. Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo. Ahora, Él dijo: “Uds. creyeron en Él allá atrás cuando Él estuvo en la forma del Espíritu, ahora el Padre está en Mí. Y Yo estoy en el Padre, y el Padre en Mí. Ahora, créanme por causa de las obras”.
5Ahora, mucha gente está esperando… Algunos de ellos dicen: “Yo creo que Dios puede hacer todas las cosas”. Cualquiera que aún esté en su mente cabal sabe que Dios puede hacer todas las cosas. Si Él no puede hacer todas las cosas, Él no es el Dios Todopoderoso. Pero si Él es Dios Todopoderoso, Él puede hacer todas las cosas.
6Por lo tanto, en esta noche el problema con la gente es, que ellos están buscando a Dios a millones de millas de distancia, cuando Dios está aquí mismo en nuestro medio en este momento. Piénsenlo. Aquél que Ud. ama, al que Ud. le sirve, está aquí. Él habló estas palabras: “Donde estén dos o tres congregados en Mí Nombre, allí estaré Yo en medio de ellos”. Eso es tan cierto como las demás Escrituras.
7Ahora, Él prometió que Él haría estas cosas, enviando señales y prodigios. Y ahora, Dios lo ha dado a conocer al pueblo. Ahora, si Ud. puede captar esa visión, y lo cree, esta noche será su noche para ser sanado. Ahora, si Ud. lo duda, no importa…si Cristo mismo llevara puesto mi traje y mis zapatos, si Él estuviera parado aquí y Ud. tuviera el… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Ud. se iría de aquí tan enfermo como lo está ahora. Él no puede salvarle a Ud. en contra de su propia voluntad. Él no puede sanarle en contra de su propia voluntad. Ud. debe creer que Él existe, y que es galardonador de los que le buscan. Amén. ¿Es correcto eso?
8Ahora, Él está aquí en esta noche para sanar. ¿Por qué sanaría Él a unos y a otros no? ¿Ven?, no es la voluntad de Dios que ninguno de Uds. se vayan sin ser sanados. No es la voluntad de Dios que ninguno de Uds. se vaya sin ser salvos. Él murió. Él vino para lograr una… [Espacio en blanco en la cinta-- Ed.]… y la enfermedad es por causa… el pecado es por causa de la enfermedad… [El texto que sigue no fue incluido ya que está muy entrecortado y no es entendible—Ed.]
9Ahora, el ministro estaba hablando allí antes que yo, edificando a la gente en la fe, predicando sobre el tema “El Dios Milagroso”. Él dijo… ahora, Uds. han visto los ojos de esas personas quienes nacieron ciegas; pararse aquí viendo, contando las luces y preguntando qué eran, y diferentes colores; sordos, mudos, lisiados, gente que había estado…
10Un hombre vino allí desde Texas con su esposa en una silla de ruedas, había estado allí por dieciséis años en la silla de ruedas. La trajeron por avión. Y unos cuantos momentos después de haber orado por ella, estaba caminando por los pasillos, glorificando a Dios.
11La noche siguiente, el hombre vino a la línea de oración. Yo no sabía. Le tomé de la mano y no había vibraciones. Miré hacia arriba y él estaba llorando. Él dijo: “Ahora, Hermano Branham, supongo que hice el papel de un hipócrita. Pero tengo entendido que Ud. es un hombre pobre. Yo quiero darle una pequeña ofrenda al Señor”. Le dije: “Yo no recibo ofrendas”.
12Él dijo: “Bueno, aquí está un pequeño cheque…” [Espacio en blanco en la cinta--Ed.]
13Dijo: “No por haber orado”. Dijo: “Mire, ésa sentada allí, es mi madre que estuvo lisiada por dieciséis años”. Le dije: “Yo nunca la sané. Cristo la sanó”.
14Y él dijo: “Bueno, mire. Yo hice este cheque”. Un cheque de cinco mil dólares. Él era un petrolero digno de eso. Yo lo rompí. No quería ninguno. Entonces, ¿Ven Uds.? Lo que quiero es la fe de Uds.
15Miren. De aquí a unos cuantos años, diré que dentro de cinco años, tal vez un poquito más, o un poquito menos, su dinero no valdrá más que el papel donde está escrito. No valdrá nada.
16Allá en Rusia hoy, ellos tienes sus casas empapeladas con miles de billetes de dólares. No valen nada. Confederación… Eso es correcto. Y estamos llegando a la misma cosa.
17Un misionero de aquí de Miami estaba hablando conmigo el otro día. Él anduvo por las calles de Londres, Inglaterra, adonde vamos a ir al “London Hall”. Él dijo: “Yo tenía seiscientas libras en mi bolsillo”, los cuales eran dólares. Y dijo: “Mi niñita quería una galleta. Y esos seiscientos dólares no servían para comprar esa galletita. Yo tenía que tener un sello primero. Está racionado”.
18La marca de la bestia…Ningún hombre podrá comprar ni vender a menos que él tenga la marca. Y eso está llegando aquí mismo. Uds. escuchen eso. Uds. probablemente lo estarán viendo antes de que yo regrese aquí de nuevo. Está justo a las puertas, y estamos cerca del fin.
19Así que no piensen en el dinero. No piensen en casas y tierras. Piensen en Cristo Quien viene. No hay nadie que pueda poner sus esperanzas en ninguna otra cosa sino en Cristo. Eso es correcto. Todo, todo nuestro futuro está en la venida del Señor. Eso es correcto. Esa es la esperanza para aquellos que duermen, y de nosotros los que estamos vivos.
20Ahora, fíjense en esto. Ahora, en aquella reunión allá donde este ministro les había hablado a ellos, sobre… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.]…El Dios milagroso; Cómo es que Dios descendió en el principio y creó los cielos y la tierra; cómo es que vino sobre una serpiente de bronce.
21Y entonces alguien, por supuesto, cuando se hicieron esas afirmaciones, ellos dijeron… “Pues, ¿Quién ha escuchado jamás tal cosa?”. Uds. no podrían probarlo por la Biblia.
22Pero Dios le dijo a Moisés que hiciera una serpiente. ¿Por qué hizo Él eso? Para que la gente tuviera algo que mirar. Ahora, eso es de humanos. Es de humanos que alguien mire algo. El ojo natural tiene que ver algo.
23Ahora, la serpiente no sanaba, pero Dios puso Su don sanador sobre ella. ¿Creen eso? Él lo hizo. Y si alguien miraba, por supuesto, no creería. Pero si alguien miraba y creía. Y cuando ellos lo hacían, la mordida de la serpiente era sanada. Entonces otros empezaron a mirar y a creer. Ellos sabían entonces que Dios estaba testificando a través de esa serpiente, ese era Jehová–rafa, el Sanador. Y Él todavía es Jehová-rafa, el Sanador. Él no es el YO fui. Él es el YO SOY, no algo que era, sino algo que es ahora, tiempo presente.
24Muy bien. Ahora, cuando ellos miraban a esa serpiente de bronce, y eran sanados, entonces eso era lo milagroso. Entonces después de los días de la serpiente de bronce, Él descendió con Su Ángel sobre un estanque de agua.
25Ahora, miren. Esa serpiente de bronce no podía orar por nadie, ¿verdad? No podía imponer manos sobre ninguno. Si embargo, ellos reconocieron a Dios en esa serpiente de bronce, el don. El estanque no podía orar por nadie, ¿verdad? Sin embargo, Dios puso Su Ángel sobre aquel estanque y la gente que lo reconocía, al entrar allí eran sanados. ¿Es correcto eso? Ahora, el Dios milagroso.
26Y luego él pasó a decir que Dios descendió y habitó en Cristo. Dios también envió Su don en Pedro, el apóstol, también en Pablo, incluso se postraban en sus sombras y eran sanados. ¿Es correcto eso? Ellos reconocieron a Dios, el Milagroso.
27Y entonces él dijo: “Ahora, ¿No es una cosa extraña que Dios allá atrás en los días que Él le prometió liberación a Israel, después de haber sido peregrinos allá por cuatrocientos años, lo trajera a cumplimiento cuando el pueblo estaba en necesidad de sanidad o liberación? Él les trajo liberación a ellos. Ahora, el pueblo de Dios está en necesidad de sanidad. Y Dios prometió enviar el don. ¿No es ese un hecho positivo de que Dios cumplirá Su Palabra? Seguro que Él lo hará”.
28Entonces él dijo: “El hombre puede hacer una afirmación de algo, pero si Dios no da testimonio de eso, está errado. Él dijo: “¿Ha Dios…?” [La calidad de la cinta es muy mala, de modo que el texto no fue incluido porque no es entendible--Ed.] Yo daría todo lo que tengo si pudiera ir a algún lugar, sentarme, y escuchar un piadoso sermón del Espíritu Santo, chapado a la antigua siendo predicado. ¡Oh, hermano! [Espacio en blanco en la cinta-- Ed.]…?...Pero parece que cuando uno llega allí, siempre me toca…?... Y luego orar por los enfermos…
29Llegué esta noche y escuché a esas jóvenes cantando. Mañana en la noche quiero llegar aquí muy temprano, para escuchar un poco más. Eso me ayuda. Me anima. Me gusta escuchar eso. Me gusta escuchar a buenos predicadores.
30Desearía haber escuchado a Jesús cuando Él fue a la ribera aquella mañana para hablar de lo que Dios estaba haciendo por medio de Él. Me hubiera gustado escucharle aquella mañana, ¿A Ud. no? Él fue allí y la gente se agolpaba sobre Él para escuchar la Palabra de Dios.
31Ahora, miren. La fe viene por el oír, y el oír, la Palabra de Dios. ¿Es correcto eso? Y Él era el Verbo. En el principio era el verbo, el Logos que salió de Dios. Y el verbo se hizo carne y habitó entre nosotros. Él era la Palabra de Dios manifestada en la tierra. ¿Uds. lo creen? Aquí va Él. Y ellos estaban parados allí oyendo la Palabra. Ahora, alguna de las hermanas… [Espacio en blanco en la cinta--Ed]…
32Ellos oyeron que iba haber una reunión allá en el río. Así que fueron al río. Algunos de los hermanos, no fueron a arar esa mañana, o fueron a… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Ellos fueron al río para escuchar a Cristo. Habían algunos que no creían que Él era el Cristo así como algunos hoy no creen que la sanidad es para ellos. Ellos no creen en la restauración de los dones. Eso no impide que así sea. Alguien va a oírlo. Alguien va a creerlo.
33Ellos no creían que Él era el Hijo de Dios, pero Dios se manifestó así mismo a través de Él y lo probó por medio de señales y prodigios. Él prometió que en los últimos días habría una iglesia de burladores. Los hemos tenido. Eso es correcto. Y Él prometió que habría una iglesia a la cual le seguirían las señales. La hemos tenido. Eso es correcto. Así que eso está en un lado del otro en esta noche. Y cada uno de nosotros aquí, está o en un lado, o en el otro. Eso es correcto.
34Ahora. Noten. Entonces, cuando todos ellos se agolpaban para oírle, había un… Dos o tres pescadores que habían estado pescando toda la noche. Uno de ellos era Simón. Yo siempre he creído que Cristo sabía en ese mismo momento lo que iba a ocurrir y Él sabía que Pedro estaba allí. Y se había dicho… Ellos jalaron toda la noche y no habían pescado nada.
35Supongo que Uds. aquí en… aquí en el desierto no saben mucho acerca de pesca. Pero, de todos modos, es la cosa más desalentadora, pescar y no atrapar nada. Así que ellos habían jalado... Veo a muchos de ellos riéndose. Hay unos pescadores aquí. Así que ellos habían jalado toda la noche y no habían pescado nada. Y se habían sentado allí lavando sus redes.
36Y entonces puedo escuchar a Pedro decirle a Andrés: “¡Vaya!, allá viene ese Sanador Divino”. Ellos habían escuchado tanto acerca de Él. “Escuchemos lo que Él va a decir”. Puedo verlo; Él se sentó sobre un tronco, Uds. saben, en alguna parte allá río abajo. Uds. saben cómo el…Algunos de ellos, cuando van a la reunión, la primera noche, están escépticos. Él está lo más atrás que puede…?... Muy bien. Él se sentó allá atrás, Uds. saben, el… preguntándose qué va a suceder.
37Y puedo escucharlo a Él empezar a hablar acerca de cómo Dios prometió que Él sanaría a la gente a través de Él. La profecía de Isaías se había cumplido. Él era Aquél que había de venir, el Mesías. Él les estaba hablando a ellos acerca de estos temas, diciéndoles de cómo Dios a través de Él había sanado en otras partes del país. Ahora Él está sanando a través de Él, entonces, trayendo salvación, liberación a la gente, y así sucesivamente.
38Puedo ver a esos apóstoles recoger troncos, y acercarse un poquito más. ¡Oh, vaya! A mí me gusta acercarme un poquito más ¿A Uds. no? Puedo verlo arrimarse hacia atrás y decir: “Vamos Andrés, acérquense un poquito más”. Entonces, cuando se dieron cuenta, Él dejó solo el tronco, y se puso de pie con los demás. Ellos le escuchaban.
39¡Oh!, Me hubiera gustado escucharlo hablar, ¿A Uds. no? Él no hablaba como ninguno de los escribas. Él hablaba con autoridad. Y Él empezó a hablar y a decirle a la gente no de lo que alguien más, sino de lo que “Yo”. Ahora.
40Ahora, y puedo escuchar a Simón decir: “Uds. saben, hay algo acerca de la manera de hablar de este hombre que parece un poquito… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Me agrada. Me gusta la manera como Él predica su mensaje”. Puedo verlo acercarse un poquito más. Entonces después que Jesús había terminado de hablar, ahora estaba en la barca de Simón. Puedo escucharlo a Él decir: “Ahora Simón…” ¡Oh, hermano! Me pregunto lo que él pensó. “Simón, boga, tú sabes, mar adentro. Boga mar adentro y echad vuestras redes para pescar”.
41Ahora, eso fue un poco peculiar. “¿Sal y boga mar adentro y echad vuestras redes para pescar?” “Pues, mira. Nosotros somos pescadores. Nosotros no somos simplemente alguien que lanza una cuerda en la orilla…?... Nosotros pescamos. Nosotros sabemos qué clase de… Cómo son las señales para pescar. Y hemos pescado por aquí toda la noche, y no hemos agarrado nada”. Piénsenlo, “toda la noche y no conseguimos nada”.
42Y ahora, mientras Pedro… Ahora, observen. He aquí una prueba de fe. Ahora yo creo que Dios siempre prueba a la gente que…?... Primero lo prueba. Probadlo todo. Entonces un verdadero Cristiano puede decir…?... una prueba de fe. [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] …
43Entonces cuando él salió aquí al lado de la monta… [Espacio en blanco en la cinta—Ed.] ¿No es eso algo? Yo creo que el apóstol dijo que nuestras pruebas son mejores que el oro para nosotros. ¡Piénsenlo! Dios pudiera haber permitido que Ud. se enfermara, para que Ud. pudiera ser un testimonio, Él pudiera sanarle, para que Ud. pueda pararse en Su Palabra. Luego cuando Ud. se encuentre con la oposición, Ud. puede decir: “Yo sé”. Sin lugar a dudas, Ud. es… ¡Oh, qué cosa!
44“Me seréis testigos, en Jerusalén, Judea, Samaria”. Un testigo es alguien que realmente ha hecho algo, ha estado en alguna parte, y ha visto algo. ¿Es correcto eso?
45Ahora, recuerden. Un testigo tiene que ser un testigo ocular para saber de qué están hablando. No puede ser secundario. Si Ud. va a la corte aquí y dice: “Vi un accidente en la calle”, y Ud. lo miró a través del vidrio de una ventana, Ud. no podría ser un testigo. Tiene que estar allí personalmente. Ud. no puede ver las cosas doble. Ud. tiene que ser un testigo correcto.
46Ahora, ¿No es eso algo para pensar, hermana? Ud. sentada allí con los ojos ciegos, de lentes: probablemente con problemas de la vista o Ud. ni siquiera tendría lentes. Ahora, ¿No es eso algo, el saber que Dios ha permitido que la vista llegue a esa condición para que Él pueda dar un testimonio? ¿No es maravilloso? Para que sepamos que Él llega…
47Pues, el…?... [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Dijeron: “¿Quién pecó, éste o su padre?”
48Dijo: “En este caso, ninguno; sino para que las obras de Dios sean hechas”. Dios deseaba algunos testigos. Ahora, Él envió Su don para sanarlo a Ud., para que Ud. vaya y sea un testigo, y luego soporte la prueba de fe. Salga allí y reclame sus privilegios dados por Dios. Seguro. Eso es correcto.
49Ahora. Entonces puedo ver cuando Él dijo: “Ahora, echa hacia el mar, o boga mar adentro y echad vuestras redes para pescar”. Ahora, Él estaba entrenando a aquel hombre para que él pudiera saber cómo… después de un tiempo, él tuvo una prueba grande, recuerden, muchos de ellos. Pero él tenía que ser entrenado.
50Ahora, tal vez Ud. tenga que ser entrenado. Tal vez sea por eso que la enfermedad está en Ud., que Dios tenga que entrenarlo a Ud., llevándolo a un punto en donde Él existe, y que es galardonador de los que diligentemente le buscan. Tal vez es por eso que su fe le fue dada a Ud. Esa es la razón por la cual la enfermedad viene a Ud., para probar su fe. Luego Ud. podrá salir aquí en Phoenix, o en Douglas, o de donde Ud. venga, y decir: “Yo lo sé. Nadie puede decírmelo; yo sé que Él es un Sanador”.
51¿Cuantos aquí han sido sanados por la sanidad Divina? Déjenme… ¿Lo sabe Ud.? Es cierto. Amén. Es la verdad. Uds. son Sus testigos. ¡Oh, hermano!
52Ahora, aquí estamos. Yo quiero que Uds. lo noten. Entonces Él dijo: “Boguen mar adentro y echen las redes.” Entonces Pedro dijo: “Señor, hemos trabajado afanosamente toda la noche”. Hemos echado la red por estas aguas”, en otras palabras, “Hemos pescado y pescado y no hemos conseguido ni siquiera un solo pez”. Aquí está el asunto, cáptenlo: “Pero, en Tu Palabra, Señor, echaré la red”. ¿Ven? “Yo sé que humanamente hemos hecho todo. Todo… Estamos… Nuestro conocimiento, nuestra habilidad, llegamos al final, pero en Tu Palabra, Señor, echaré la red”.
53Ahora, miren. Ud. probablemente ha ido a los médicos. Ud. ha tenido una operación. Lo ha intentado todo. Tal vez haya pasado por líneas de oración antes. Pero: “En Tu Palabra, Señor, esta noche, voy a echar mi red. Vengo en esta noche para echar la red. Voy a…”
54Bueno, Ud. dice…“No hay peces allí”.
55“Has echado la red, Pedro. Tú sabes que has echado la red durante toda la noche y no hay peces allí”.
56Si Dios dijo: “Echa la red”, Él pondrá peces allí. ¿Ven? Y yo creo en esta noche, que si los médicos dicen que Ud. no puede sanar, y la Palabra de Dios dice que sí puede, Dios puede poner cualquier cosa… Él puede poner células nuevas; Él puede poner ojos nuevos, tímpanos, o lo que sea, Él puede ponerlos allí. ¿No lo cree Ud.?
57Cuando Él se encontró con Abraham, allá atrás en el capítulo seis de Génesis, Él se encontró con él bajo el Nombre de Jehová o Dios, el Todopoderoso. Ahora, la palabra en el Hebreo viene de la palabra “El Shaddai”, que significa: “el pecho, el que sustenta,” como la mujer que amamanta a su bebé. Abraham tenía noventa y nueve años de edad, y sin hijos. Su esposa, Sara, había pasado los ochenta. Ella tenía… Ellos no tenían hijos. Pero Dios le dijo: “Yo soy El Shaddai, Yo soy el pecho. Yo soy el Todopoderoso”. En otras palabras: “No importa cuán débil estés, Yo puedo amamantarte hasta devolverte la salud”. Él todavía es el Dios Todopoderoso. Él es el Shaddai en esta noche.
58Ud. dirá: “Soy un anciano, Hermano Branham, ¿Hay sanidad para mí?" Sí. Amén. Es para “Todo aquel que quiera, venga”.
59Ud. dirá: “Yo pertenezco a los Metodistas”.
60A mí no me importa adónde pertenezca Ud., la sanidad es para Ud. si Ud. lo cree. El Shaddai, el Todopoderoso. Echo la red, Señor.
61Ud. dirá: “Bueno, soy una anciana. Bueno, he tenido esta enfermedad, este problema femenino; He tenido esto por años y años. He probado con el médico y de todo. Pero, en Tu Palabra, Señor, echaré la red”.
62Vean, si Ud. tiene algo donde pararse… La Palabra de Dios habla de sanidad. Dice que hay sanidad. Y es… [Espacio en blanco en la cinta-- Ed.]…?... Y yo no tendría la… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.]…?...no sería esta noche, te pido Señor, voy a echar la red… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.]
63Hubo una mujer que tenía un flujo de sangre. Ella había estado… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Había gastado todo… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Por usarlo en médicos, sin ninguna mejoría. Algunos de ellos, por supuesto…incluso tratando de ir más lejos. Tal vez se había orado por ella. Tal vez había hecho las ofrendas… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] La línea de oración estaba tan grande. Ella no podía pasar por la línea… [Espacio en blanco en la cinta--Ed. Así que ella dijo en su corazón… ¡Gloria!: “Si tan sólo tocase el borde de Su vestidura, seré sanada”. Y ella se abrió paso a través de esa multitud y tocó el borde de Su… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Se volteó y dijo… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.]
64Pedro dijo: “He aquí que la multitud...”
65Él dijo: “Percibo...” [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Se ha ido… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.]…?... Amigos, lo debilitó. Él todavía es el mismo en esta noche.
66El endemoniado de Gadára, había perdido su mente. Todo, toda esperanza se había perdido. Había dejado a su familia. Estaba endemoniado, se había ido al desierto, a las tumbas de los cementerios, una verdadera guarida de demonios, un lugar de muertos como ese. Muy bien. A ellos todavía les gusta ese tipo de lugares.
67Noten. Pero él… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Los médicos… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Ellos habían fallado. Tal vez él sabía que Dios… Que el Mesías vendría… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Su mente cabal.
68Él todavía es Dios en esta noche, tal como lo fue en aquel día. Amigos, despiértense. La hora… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.]…?... Sus dones, el poder, la promesa de Dios está cerca en esta noche para todo aquel que quiera, venga. Si obra en otros, entonces él… Dios testifica de eso. Y si Dios testifica de eso, es la verdad. No deje que se le pase. Tome a Dios en Su Palabra. Sí, Señor.
69Había un hombre; su niñita había muerto, su muchachita, de doce años de edad. Jesús iba camino a donde Jairo para sanar a su hija. Y llegó un mensaje que decía que la muchacha ya estaba muerta. “No molestéis más al Maestro”. Puedo ver su semblante decaer. ¡Oh! Él pensó: “Mi hija está muerta”. Se unió con los incrédulos. Pero él quería creer en Jesús todo el tiempo.
70Hay muchos en esta ciudad en esta noche que quieren creer el Evangelio completo, pero tienen temor de sus posiciones. Eso es correcto. Ellos lo quieren. Ellos están hambrientos de tener suficiente salvación para gritar: “¡Gloria a Dios!”. [El profeta lo dice en español--Ed.]. Eso es correcto. Hay muchos de ellos así.
71Pero el problema es, que ellos piensan más en su orgullo y dignidad que en el amoroso Cristo y Dios. ¡Oh, que cosa!
72Pero, Él está aquí. Él todavía es Cristo. Y Él mismo probó que le dará el Espíritu Santo a aquellos que vengan en la manera provista por Dios para recibirlo. Amén. Eso es correcto. Ahora, Él sanará a aquellos que vengan en la manera provista por Dios para recibirla.
73Ahora, noten. La gran diferencia… Y estas personas ahora mientras vienen por el camino. Este Jairo, su corazón desfalleció; “La niña está muerta; no molestes más al Maestro”. Puedo ver esos ojos sagrados a medida que ellos se acercaron, y dijo: “No temáis; sólo creed”. ¡Oh, hermano! Él sabía donde estaba parado. Él sabía que esa muchacha sería levantada, porque Jairo tenía suficiente fe para pasar por en medio de todos los que dudaban.
74Puedo verlos mientras ellos se regresaban. Uno de ellos dice: “¿Qué les dije de este Sanador divino? ¿Qué les dije de eso? Ahora Él se fue allá abajo y trajo vergüenza sobre la iglesia, y demás”.
75Pero Jesús siguió caminando. Al entrar al cuarto, dijo: “La hija… La joven no está muerta si no que duerme”. Ellos se burlaban de Él. Todavía se ríen de Él. Y Él los sacó para afuera. Y hoy, aquellos que se burlan del Poder eterno de Dios, siendo omnipotente, son echados fuera del Reino. Muy bien.
76Entonces cuando ellos llegaron al lugar, Él entró y los sacó a todos menos a Pedro, Santiago, y a Juan, tomó el…?... [Espacio en blanco en la cinta-- Ed]…?... Lo humano se había separado. Él conocía la fe de ellos. Pero Él estaba poseído. ¡Cáptenlo! Eran poderes. Salió de este cuerpo mortal Suyo, y fue a la región de los Espíritus y llamó al espíritu de esa muchacha, que había estado muerta durante horas. A aquella región...
77Estoy agradecido en esta noche de estar familiarizado con Aquél mismo que puede llamar a los espíritus de la región de los espíritus de vuelta a la vida.
78Y Él estaba parado allí, en la tumba de Lázaro. Se habían perdido todas las esperanzas. Lázaro había estado muerto por cuatro días y estaba en la tumba, apestando… Mírenlo…?... Ellos habían escuchado que Jesús… Ellos salieron…?... Yo creo…?... nacido de un nacimiento virginal…?... Dios Todopoderoso…?... [La calidad de la cinta es muy mala, gran parte del texto no fue incluido porque no es entendible—Ed.]
79Allí estaba Dios resucitando los muertos. Sí Señor. Dijeron que tenía hambre. Cuando Él bajó de la montaña, buscó en los árboles, y no había higos para comer. Ellos dijeron que Él tuvo hambre como hombre. Yo sé que Él era un hombre hambriento, cuando Él miró… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Pero cuando Él tomó cinco emparedados y alimentó a cinco mil, Él era Dios. Eso es correcto. Eso es verdad. Yo sé que eso es verdad.
80Yo sé que una noche cuando Él estaba allá en la barca, me supongo que diez mil demonios del mar habían jurado que iban a ahogarlo. Él estaba durmiendo, cansado y agotado por causa de los servicios de sanidad, estaba acostado en la popa de la barca. Dios sabe que tengo una pequeña idea de lo que Él sufrió. Acostado allí tan profundamente dormido que ni las olas ni el viento pudieron despertarlo, Él estaba profundamente dormido. Pero entonces, mientras Él estaba acostado allí, Él estaba durmiendo como un hombre. Eso es correcto.
81Entonces lo veo levantarse—durmiendo como hombre, pero se levantó, puso su pie sobre la candaliza de la barca, miró hacia arriba, al cielo y dijo: “¡Calla!”. Luego hacia abajo, hacia la tierra--a las olas y dijo: “Enmudece”. Cuando Él hizo que los vientos y las olas le obedecieran… Él era un hombre durmiendo, pero Él fue Dios que calmó los vientos y las olas. Eso es correcto.
82Cuando Él estaba muriendo en la cruz, clamando: “Dios mío, Dios mío ¿Por qué me has desamparado?” Él fue un hombre es Su muerte, pero fue Dios en la resurrección. Eso es correcto. Cuando ellos…?... poder para poner mi vida y poder para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que Yo la pongo de Mí mismo. Él era. Él todavía lo es en esta noche.
83Cuando Él estaba parado allá ante la piedra de la tumba de Lázaro. Puedo verlo parado allí como hombre, frágil, llorando, y las lágrimas bajando por Sus mejillas. Sin embargo Él sabía que podía levantar a Lázaro. Pero ese era Su sentimiento humano por la gente. Y cuando Él se paró allí al lado de la tumba, Él dijo: “Quitad vosotros la piedra”. Él sabía que alguien tenía que hacer su parte.
84Ud. tiene que hacer su parte. [Espacio en blanco en la cinta--Ed.]…?... quitar la piedra. Esas dos mujercitas débiles. Y cuando quitaron la piedra, puedo escucharlo a Él claramente: “Te doy gracias porque Tú siempre me oyes. Pero por causa de la multitud…”
85Mírenlo a Él, aquí está; cáptenlo. Puedo escucharlo a Él gritar en voz alta. Allá muy lejos en la región de los espíritus: “¡Lázaro!”. Yo creo que si él no lo hubiera llamado por nombre, allí mismo hubiera ocurrido la resurrección general. Y yo lo creo. Eso es lo que yo pienso de Él. Eso es correcto.
86Él dijo: “¡Lázaro, ven fuera!”. ¡Oh, qué tremendo! La corrupción conocía a su Amo, el espíritu, igualmente. Lázaro había estado muerto por cuatro días. Su alma había estado en alguna parte en la eternidad. Yo no sé adónde estaba; Ud. tampoco. No vamos a discutir acerca de eso, dónde estaba su alma. Pero de todos modos, ella escuchó la Voz del Hijo de Dios. Y un hombre que había estado muerto por cuatro días, se paró sobre sus… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] otra vez.
87Él es el mismo ayer, hoy y… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] ¿Uds. lo creen? “Pero, Señor, en… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Echaré la red”.
88Pablo, al final de su… El santo, al final de su jornada, “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera; he guardado la fe. Por lo demás me espera una corona que el Señor me dará aquel día”. Fíjense en otra cosa, lo que él dijo allí en su partida cuando él dijo que él peleó la buena batalla y todo. Él dijo: “Oh, sepulcro… Muerte ¿Dónde está tu aguijón? Sepulcro, ¿Dónde está tu victoria? Oh, muerte muéstrame dónde tienes…?... “¿Dónde está?” Un reto: “Desciende muerte, ve si puedes asustarme”. Muy bien.
89Miró hacia abajo y vio esos seis pies de lodo allí, y dijo: “Oh sepulcro, ¿dónde está tu…? [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] “Dime en dónde puedes mostrármela”. Dijo: “Yo puedo retenerte. Puedo mostrarte una tumba vacía en Jerusalén”. ¡Amén! Él todavía es Cristo en esta noche. “Muerte, ¿Dónde está tu aguijón?; sepulcro, ¿Dónde está tu victoria?”
90Permítanme añadir esto con San Pablo: “Enfermedad, muéstrame dónde puedes pararte delante nuestro Dios…?...”
91Pero sin embargo, Señor, en Tu Palabra, echaré la red. No sé cómo Tú vas a llevar mi alma de aquí cuando las ruedas de esta vida mortal se detengan, pero en Tu Palabra Señor, vengo a esta oscura eternidad, confiando que Tú… “No sé, Señor, cómo esa…?... oración de alguien, que Tú me sanarás. Pero En Tu Palabra, Señor” Ud. dice: “Eso está en Su Palabra”.
92“Estas señales seguirán a los que creen; En Mi Nombre echarán fuera demonios. (¿Es correcto eso?), hablarán nuevas lenguas, tomarán serpientes, beberán cosas mortíferas; y si pusieren las manos sobre los enfermos, éstos sanarán”.
93“En Tu Palabra, Señor, aquí vengo. Yo no sé cómo va a suceder, pero aquí estoy”. No trate de calcularlo, tómelo a Él en Su Palabra.
94Allí estaba Pedro…?... y la barca se meneaba. Y de repente, él ve que Jesús viene. Él dijo: “Señor, si eres…” [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] No sabía lo que estaba diciendo… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Mas vosotros recibiréis. “Ven, Señor, sé que probablemente hay cuarentas brazas de profundidad aquí. No sé cómo voy a caminar. Sé que es imposible que yo camine sobre esta agua, así como lo es en ese aire. No estoy tratando de entender la química primero. No estoy tratando de entender si habrá una tabla allí abajo para que yo camine, si Tú me dijiste que camine, pero en Tu Palabra, Señor, ahí voy”. Eso es correcto.
95Si él pudo tomarlo a Él en Su Palabra, ¿qué de Ud. en esta noche, después de mil novecientos años de pruebas…? ¡Aleluya! Pues, hermano… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Palabra… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.]… para entenderlo… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.]…?... “Estoy tomándote…” [Espacio en blanco en la cinta--Ed.]
96Una vez hubieron unos muchachos que lo tomaron a Él en Su Palabra, y no tuvieron miedo. Eran unos jóvenes Hebreos allá en Babilonia. Daniel se propuso en su corazón no contaminarse con la carne del rey: también Sadrac, Mesac y Abednego.
97Y salió un decreto, que cualquiera que no se inclinase ante una cierta imagen, sería lanzado en un horno calentado siete veces más de lo que alguna vez había sido calentado. Muy bien. Ahora, Allí vino la prueba.
98Después que se ha orado por Ud. [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] mañana, el día siguiente, va a venir la prueba. No se preocupe. Ud… Todos aquí que han recibido el Espíritu Santo, unos días después de eso, viene la prueba. ¿Es correcto eso? Cuando Ud. es sanado, ese demonio allí, su cuerpo empieza a morir. La prueba viene en camino. Satanás va a tratar de regresar. Cuando el espíritu inmundo ha salido de un hombre, él anda en lugares secos. Regresa, trae otros siete demonios peores de lo que él era. ¿Es correcto eso?
99Noten. Que la casa esté adornada, barrida, y lista en aquella hora… Aquí está, cáptenlo. Él regresó. Pero encontró la casa adornada y barrida. Entonces el Espíritu Santo está ahí dentro para mantenerlo alejado en esa hora.
100Ahora, estos jóvenes Hebreos, yo puedo mirarlos. Mientras estaban orando, ellos no le hicieron caso al rey; ellos no le tuvieron miedo a su mandato. Ellos querían saber el ASI DICE EL SEÑOR. Y ellos voltearon sus rostros… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.]…?... oraron de igual manera.
101Noten, atentamente ahora. Muy bien. El decreto fue hecho. Entonces si rey ponía su sello allí, él debía cumplirlo. Él iba a quemar a estos tres jóvenes Hebreos. Puedo escuchar a Beltsazar, o a Nabucodonosor, mejor dicho, diciendo: “Vamos a enseñarle a esos santos rodadores qué hacer aquí. Les enseñaremos quién manda aquí”.
102Y no se preocupen Uds., ese tiempo llegará otra vez. Eso es correcto. Está a las puertas... ¡Oh, hermano! Uds. están viviendo a las sombras de eso ahora mismo.
103Noten. Observen. Él dijo: “Veremos qué le sucederá a estos muchachos. Pondremos a prueba esa religión del Espíritu Santo y veremos qué hace. Se lo quemaremos.” Hermano, han tratado de quemarlo de muchos hombres. Pero no se puede quemar al Espíritu Santo; Él mismo es fuego. Eso es correcto. Ellos trataron de hervir a Juan para sacárselo. Pero no pudieron sacárselo en grasa caliente. Eso es correcto. No se puede sacar al hervirlo; no se puede sacar atemorizándolo; no se puede sacar al correrlo, Él va permanecer allí.
104Noten. Puedo oírles decir: “Los lanzaremos al horno ardiente”. Puedo ver al rey Nabucodonosor… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.]…?... las vestiduras más elegantes, y se sentó, vestido con vestiduras sacerdotales, dijo: “Ahora, obsérvenlos… Obsérvenlos gritar en su prueba”. [Espacio en blanco en la cinta--Ed.]… Cualquiera de esos…?... [Espacio en blanco en la cinta-- Ed.]…?... Después de esta reunión de sanidad también… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Pero en Tu… [Espacio en blanco en la cinta—Ed.] Eso es correcto. [Espacio en blanco en la cinta--Ed]… David y Elías… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.]
105“Pero en Tu Palabra, Señor, aquí vengo”. Oh, no importa cuán grande se vea la oposición, yo… Tú vienes a mí como un filisteo con una armadura…” [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] “Yo vengo a ti en el Nombre del Señor Dios de Israel”. Eso es.
106Satanás dice… Todos los médicos dicen que Ud. va… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Yo vengo, reclamando que él… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.]…?...para este propósito. “Yo respondo a tu reto. Tú no puedes tener poder sobre mí, porque yo soy libre. Cristo, Él me hace libre”.
107Puedo verlos caminar hacia allá. Les atan las manos atrás, les hacen marchar la caminata de la muerte hacia el horno ardiente. Veo aquel andamio a medida que sube hacia la parte de arriba de aquellos grandes ladrillos. Esa mañana fue… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Las llamas subiendo. Puedo mirar aquel cuadro tan tremendo.
108Dense cuenta sólo por un momento. Préstenme mucha atención y oren. Puedo verlos mientras empezaban a subir esta…?...ahora. Puedo ver al rey Nabucodonosor sentado allí diciendo: “Ahora, miren. Vean cómo chillan y gritan mientras suben allí”.
109Este era un momento bastante inseguro. Puedo ver… De repente, Sadrac miró a Mesac y dijo: “¿Qué piensas tú al respecto?” Empezaba a sentir aquel calor venir sobre él. Nosotros lo sentiremos; no se preocupen.
110Puedo oírlo… Mesac dijo: “Escucha, a mí no me importa. Nuestro Dios puede liberarnos de allí. Pero en Tu Palabra Señor, aquí vengo. Ese fuego probablemente nos consumirá así de rápido. Pero en Tu Palabra, Señor, aquí vengo, no me inclinaré ante nada más. Estoy tomándote a Ti en Tu Palabra. Ahí voy”.
111Muy bien. Ellos avanzaron unos pasos más. ¡Oh, vaya! El calor era tan intenso, que los hombres empezaron a sentirse enfermos. Estaban empujándoles hacia… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.]…?...
112Llegó la hora. Puedo verlos empezar a acortar sus pasos; Esas lanzas empujándolos un poquito mas fuerte: “Avancen, avancen”. Puedo escuchar a Sadrac decir otra vez: “Abednego, ¿Qué piensas tú al respecto?”
113“Bueno, estoy tomando a Dios en Su Palabra”. Tú sabes que nuestro Dios ha hecho muchas cosas. Él abrió el… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Él nos trajo aquí. Él ha hecho esas cosas”.
114Y el Dios que vivió en aquel día vive hoy. En esta noche, amigos, tenemos cientos y cientos, hasta miles de años de testimonios de este lado acerca de eso. Ciertamente podemos tomarlo a Él en Su Palabra.
115Siguen subiendo hacia el horno ardiente. Justo allí se detienen, y entran al horno. Parecía como si a nadie le importaba. Decían: “¿Qué piensan de eso, allí? ¿Qué piensan ahora acerca de esa religión en la que Uds. confían en Jehová? Vamos a ver si Él los liberta”.
116“Oh Dios, mira esos comentarios. Sin embargo, en Tu Palabra, Señor, voy a avanzar unos pasos más”. Los veo levantarse...?... Dios siempre cuida de Su pueblo. ¿No lo creen Uds.?
117Mientras hay algo aconteciendo… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Miremos a los cielos y veamos si no hay algo aconteciendo allá arriba al mismo tiempo. Oh… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Puedo verlo a Él sentado en Su trono mirando hacia abajo. Puedo ver algo viniendo a la derecha. ¿Qué es? Es un Ángel. Le llaman Gabriel… [Espacio en blanco en la cinta, porción no entendible--Ed.]…
118Interesado en Babilonia, Él está interesado en Phoenix en esta noche. Había tres en Babilonia; hay centenares en Phoenix. Él está aquí… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Línea de oración… [Espacio en blanco en la cinta Ed.] En Tu Palabra. Yo tendré que ser juzgado por lo que digo. Ud. tendrá que ser juzgado por lo que cree.
119Noten. Los he visto toda la noche… [Espacio en blanco en la cinta-- Ed.]…?...
120“…?...los poderes. Y abrí todos los grifos de agua que había allí del abismo, e inundé la tierra en ese entonces y ahogué todo lo que había. Déjame ir allá. Borraré a Babilonia de la… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.]…creo que Él pudo haberlo hecho. ¿No lo creen Uds.? Él tenía el poder para borrar a Babilonia de la faz de la tierra.
121Puedo escuchar a la Majestad decir: “Sí, Ajenjo tú puedes…” [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] La Hermana Morgan está aquí. Yo creo que ella está a un paso…[Espacio en blanco en la cinta--Ed.]…?...
122Puedo verlo a Él ponerse de pie allí en Su trono. Puedo verlo decirle a una gran nube blanca allí…?... [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Puedo verlo decir: “Vengan aquí, viento del este, viento del norte, del sur y del oeste”. Llamó a los cuatro vientos… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.]”…? hacia la tierra. Todo en el cielo le obedece a Él… [Espacio en blanco en la cinta—Ed.]
123…?... Que nuestros corazones estén…?... Tenemos miedo de tomarlo a Él en Su Palabra. Él dijo: “Vengan acá” ¿Cómo lo hicieron los vientos? No me toca a mí cuestionar eso. Del trono vino esta gran nube blanca. Yo puedo verlo a Él pararse en esta gran nube blanca. ¡Gloria a Dios! Como el… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.]
124Relampagueando. Él dijo: “Viento del este, viento del norte, oeste y sur, voy a conducirlos hasta Babilonia esta mañana. Veo que nuestros hermanos están en necesidad. Ajenjo, no puedo dejarte ir. Gabriel, no puedo dejarte ir. Voy a ir Yo mismo”. ¡Amén!
125Puedo verlo a Él a medida que… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] A través de los cielos… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Por último, Él escogió el tiempo. Y casi en el momento en que ellos dieron su último paso… Y, “En Tu Palabra Señor, aquí vamos”… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] ¡Aleluya!
126Él todavía es Cristo en esta noche. No tengan miedo. Tómenlo a Él en Su Palabra. “No obstante, Señor, yo tomaré… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Pero en Tu Palabra, Señor, aquí vengo, Señor. Te tomaré en Tu Palabra. Aquí estoy, Señor. No sé cómo voy a dar este último paso. Sé que el médico dice que me estoy muriendo… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Tu Palabra, Señor, aquí vengo”. Ud. no sabe cómo… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] “No estoy tratando de probar cómo puede hacerse. Señor, en Tu Palabra, aquí vengo. No traigo nada en mis brazos; simplemente a Tu cruz me aferro. Estoy tomándote en Tu Palabra”. Inclinemos nuestros rostros.
127Oh Dios, ten misericordia en esta noche. [Espacio en blanco en la cinta-- Ed.] Tú estás parado aquí. Tú has sido el Sanador a través de las edades. Tú fuiste Aquél que dijo: “Estas señales seguirán a los que creen”. Las últimas palabras que fueron dichas por Tus labios…?... antes de que partieras de este mundo. En las últimas Palabras que están registradas en los Evangelios, Tú dijiste: “Sobre los enfermos pondrán las manos y sanarán.”
128Oh Dios, las Escrituras dicen que Tú ascendiste a las alturas y le diste dones a los hombres. Han pasado unos mil novecientos años. No… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Del Árbol de la Vida, porque Tú… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Permite…la gente se vaya… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Oh Dios… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] [La congregación canta en Español. Un ministro habla en Español--Ed.] [La calidad de la cinta es muy mala, de modo que el texto no fue incluido porque no es entendible--Ed.]