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~ EL ÁNGEL DE DIOS ~
1Ahora, que nadie se vaya de aquí y diga: “El Hermano Branham dijo que faltan diez años para el rapto”. Yo no sé; nadie lo sabe. Ni siquiera los Ángeles del cielo lo saben. Yo no lo sé. Pero sé que está acercándose rápidamente, por las señales que Él dijo que acontecerían. Él dijo: “Que estaría a las puertas”. Y las estamos teniendo ahora mismo.
2Sé que la próxima cosa que acontecerá es la restauración de los dones a la Iglesia. Y es la cosa más difícil que he tenido que hacer en esta obra pionera, ver que la gente… Dios no puede devolverle los dones a la Iglesia mientras Su Iglesia esté dividida. Tenemos que hacer que la Iglesia se una antes que puedan venir los dones.
3Pero si toda la gente del Evangelio completo llegaran a estar unánimes y en un mismo corazón, habría un avivamiento que estremecería al mundo entero. Y cada don espiritual estaría en la Iglesia en cuestión de una hora después que eso sucediera. Las señales y maravillas que fueron hechas por los apóstoles serían una cosa menor en comparación a lo que sucedería, si tan sólo lográramos que la Iglesia se uniera. Eso tiene que suceder. Así será. Pudiera ser después que yo me haya ido de la escena. Pero deseo poner mi palabra en esto para que Uds. sepan, que mi voz es esta…
4Oh, Cristianos, únanse en un sólo corazón y en un mismo sentir. Porque Dios no puede enviar los dones a la Iglesia mientras ella esté separada, así como Él no puede enviar el Espíritu Santo a menos que estemos unánimes. Eso es correcto. Porque eso viene por medio del Espíritu Santo. Créanlo.
5Estas declaraciones que he hecho acerca del Ángel de Dios y de la sanidad, no creo que hay una persona que haya estado alguna vez en las reuniones, que no sepa que esto es verdad. ¿Lo creen Uds.? Uds. lo han visto delante de sus propios ojos. Ciertamente. 6 He visto personas pasar por la plataforma y no ser sanadas. Hubo centenares que vinieron ante Cristo que no fueron sanados. Él dijo: “Yo puedo, si vosotros creéis”. Pero Él no pudo hacer muchas obras poderosas por causa de la incredulidad de ellos. [Espacio en blanco en la cinta--Ed.]
6Vengan a visitarme a Jeffersonville en alguna ocasión. ¿Lo harán? Estaré contento de recibirlos. Escríbanme una carta y envíenmela. Si yo tan sólo… Envíenla a mi casa. Llámenme cuando puedan. Si Ud. está enfermo, oraré por eso por teléfono.
7No puedo decir que pudiera ir todo el tiempo. Yo solía decir: “Iré a Uds. llueva, truene o relampaguee”. Regresé de Canadá y había como dieciséis o dieciocho boletos de avión tirados ahí. Oh, entonces yo me pongo a pensar. ¿Ven?, uno no puede ir, porque si uno va a uno, hay otro. Hay uno aquí y otro allá, y uno no sabe a dónde ir. Pero yo les amo. Y estoy aquí para ayudarles. Voy a hacer todo lo que pueda por Uds. para tarar de demostrarles que yo les amo. Dios les bendiga a todos.
8Ahora, antes de seguir, me gustaría leer esta pequeña porción de la Escritura, antes de empezar la línea de oración. Mateo capítulo 4, versículos 23 y 24. Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Y se difundió toda su fama por Siria; y le trajeron todos los que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedades, y tormentos, los endemoniados, lunáticos; y los sanó.
9Ahora, inclinemos nuestros rostros por un momento, si lo desean, por todos lados en la audiencia. Ahora, sean muy reverentes. Ahora, antes de que empiece a orar, quisiera saber, con sus rostros inclinados, ¿cuántos de Uds. que vienen a la línea de oración, creen que si yo le ruego a Dios, que Él escuchará mi oración y les sanará? ¿Creen Uds. eso? ¿Creerían que Él lo hará? Dios les bendiga.
10Amigos, el Ángel del Señor me dijo: “Si puedes hacer que la gente te crea…” Ahora, les diré lo que van hacer, cuando pasen por esta línea en esta noche, váyanse de aquí regocijándose, tan contentos como puedan, diciéndole a la gente que Ud. está sano. Y vayan y testifiquen. Los discípulos estuvieron diez días y diez noches en Jerusalén alabando al señor constantemente antes que el Espíritu Santo cayera.
11Padre, Te agradezco por este, otro privilegio en esta noche, el tercer viaje a esta hermosa ciudad de Phoenix, el valle del sol, donde mi corazón anhelaba estar desde que era muchachito. Oh Dios, ruego que de alguna manera, Dios, comiences un avivamiento en cada iglesia que hay en esta ciudad. Concédelo, Señor. Que un gran avivamiento conmovedor venga a esta ciudad.
12Padre, ruego que te muevas. Te ruego en esta noche que el Ángel de Dios se pare aquí en este púlpito, y que no haya ninguno que pase por este púlpito que no sea sanado. Escucha mi oración, Padre, mientras clamo a Ti con un corazón sincero. Sabiendo que estoy tratando de servirte de todo corazón lo mejor que puedo, y ruego que Tú me escuches en esta noche. Bendice al Hermano García… [Espacio en blanco en la cinta---Ed.]
13Oh, yo estaba medio… [Espacio en blanco en la cinta---Ed.] Y fue… [Espacio en blanco en la cinta---Ed.]…la línea. Y había un hombre que vino con una mujer y ella estaba… [Espacio en blanco en la cinta---Ed.]…? ... nosotros hasta...? ... [Espacio en blanco en la cinta---Ed.] Y cuando la tomé de la mano, por supuesto, había… [Espacio en blanco en la cinta---Ed.] Sentir la vibración, porque la artritis es causada por ácidos. Y oré por la mujer. Y mientras… [Espacio en blanco en la cinta---Ed.]
14Su ojos, parece que ella entró en un trance. Yo simplemente la pasé, por supuesto. Entonces salí y me fui. Y en unos cuantos días regresé, y su esposo estaba en la puerta. Y dijo: Hermano Branham, algo le sucedió a mi esposa. Ella habla como si delirara.
15Yo le dije: ¿Qué es lo que parece que está mal?
16Él dijo: “Bueno, es esto”. Dijo: “Cuando ella estaba orando… Cuando Ud. estaba orando por ella, parecía como si ella estaba en un trance hasta que llegamos a casa. Y ella me preguntó quién era el otro Hombre que vino allí cuando Ud. oró por ella. Yo le dije: “No había ningún otro hombre”. Dijo: “Oh, sí. Un Hombre con una túnica blanca y de cabello oscuro”. Yo le dije: “Repita eso, hermano. Y él lo repitió. Yo le dije: “Ese es el Ángel del Señor que apareció”. Ella dijo: “Pues, él estaba mirando al Hermano Branham mientras oraba”. Yo le dije: “Él me hablaba a mí”. Y él dijo: “Ahora, tú estás buscando sanidad. Dijo: “La oración del Hermano Branham será respondida”. Pero dijo: “¿No se ve el Hermano Branham bastante débil?”. Él dijo: “Pero él estará fuerte en un rato. Así que eso me dio ánimo. ¿Ven? “Él estará fuerte en un rato”.
17Ahora, la mujer nunca había escuchado la historia. Y ella lo describió y dijo que era un hombre alto de rostro moreno con cabello negro colgándole cerca de los hombros. Ella dijo: Lo vi bajarse del púlpito: Y nunca había oído de eso en su vida. Dijo: Cuando el Hermano Branham se arrodilló para orar por mí, entonces este Hombre llegó allí; y en vez de orar Él simplemente se mantuvo mirando al Hermano Branham. Y dijo: el me miró y dijo tu vienes por Sanidad y serás sanada. Y entonces dijo: ¿No se ve el Hermano Branham bastante delgado? Pero él estará fuerte después de un rato. Y entonces cuando ellos empezaron a sacar la camilla, Él salió por la puerta conmigo, y esa fue la última vez que lo vi.
18Ahora, ese es el Ángel de Dios. Él ha sido visto muchas veces en los servicios. Yo creo que Él está aquí esta noche. Sé que Él está aquí. Lo he sentido tres o cuatro veces desde que estoy aquí.
19Ahora, para que alguien sepa… Ahora, muchas personas lo malentienden. Ahora, esto no es de ninguna manera, amigos, la adoración a un Ángel. No lo es. Yo no oro en el nombre del Ángel, ni siquiera sé Su nombre. Pero si Ud. examina las Escrituras, cuando Dios envía a Su pueblo, es un Ángel que los dirige a ellos. Moisés…
20Ud. dice: “Bueno, ¿Qué del Nuevo Testamento?” Ciertamente. Siempre era el Ángel del Señor. Eso es correcto. Pedro, cuando él estaba en la cárcel, él Ángel del Señor descendió. (¿Es correcto eso?), y lo liberó. Y oh, hermano, muchas veces. ¿Qué de Pablo cuando él fue a Macedonia? Y cuando él se encontraba en el naufragio, el Ángel del Señor le apareció a él esa noche, y le dijo que Él se los había entregado a todos en sus manos. Ciertamente. Siempre es… Pablo nunca adoró al Ángel.
21Juan el Revelador, después que todo el Libro de Apocalipsis fue escrito, entonces Juan dijo: “Caí a los pies del Ángel (¿Es correcto eso?) que me mostró estas cosas”. Él le dijo: “Adora a Dios”. Él era uno de sus consiervos y uno de los profetas. ¿Ven? Noten. Dios siempre envía lo sobrenatural sobre lo natural. Como sobre aquella serpiente de bronce, el estanque y así sucesivamente. Aun el mismo Jesús: Él nunca tomó el crédito por sanar a alguien. ¿Es correcto eso? Él dijo: “No soy yo el que hace las obras; es el Padre que mora en Mí”. [Espacio en blanco en la cinta--Ed.]
22Los médicos sabían que él estaba muerto. Yo fui a ofrecerle mis condolencias a la familia. Y al empezar a salir de la casa, la esposa aparentemente lloraba por el hombre. Y mientras salía por la puerta, al parecer, la mano de un humano, me tocó por el brazo. Lo sentí agarrándome. Y mientras empezaba a avanzar, no me podía mover, Cuando me volteé la mano me dejó.
23Fui a la cama y miré al hombre. En el cuarto estaba la esposa de un ministro Metodista, y otra hermana. Y empecé a orar. Cuando volví en sí, yo estaba acostado sobre el cuerpo del hombre, del muerto, había tenido una sábana sobre el rostro por al menos media hora. Mi rostro estaba tendido sobre él, y yo estaba llamándolo de la región de los espíritus. “Hermano Elías”. Su nombre era Elías. “Hermano Elías”. Llamando su espíritu de aquella región, sin saber lo que estaba haciendo…
24Me quedé tendido allí, llamándolo, y de repente sentí que las manos de ese hombre subieron hasta mis oídos. El hombre está vivo esta noche y está trabajando en el ferrocarril de Pensilvania.
25Ahora, Dios sabe que eso es verdad. Si no fuera así Él me dejaría morir en este púlpito ahora mismo. Pero eso no quiere decir que todos creerían. Yo no puedo hacer nada de mí mismo. Tengo que actuar a medida que ese Ángel actúa. Pero cuando Ud… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.]
26Sino lo que necesita sanidad. Y su misma… Noten. Aquello que Ud. está buscando ya está en la caja de depósitos del cielo para Ud. Cristo, Él fue herido por nuestras transgresiones, y por Sus llagas somos sanados. ¿Es correcto eso? ¿Ven? Ya está hecho.
27Es como si yo dijera… Vean, si yo le diera a Ud. un cheque postal o un giro postal, por cinco mil dólares. Ud. diría: “Bueno ¿Sirve para algo ese giro postal?”. Si el gobierno sirve de algo, pues entonces o aquel que escribió el giro postal, todo el gobierno… Antes que la orden de dinero pudiera ser escrita primeramente tenía que haber un depósito de cinco mil dólares, antes de que ese giro postal pudiera ser escrito. ¿Es correcto eso? Primero tiene que hacerse el depósito.
28Bien, el… Ahora, miren. El depósito… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] para su sanidad fue puesto en el botiquín de Dios, o en Su banco el día de la crucifixión en el Calvario ¿Ven lo que quiero decir? Entonces Él fue herido por nuestras transgresiones y por Sus llagas somos curados. Y su sanidad ya fue comprada y pagada. Oh, hermano. Es suya. Todo lo que tiene que hacer, es extender la mano y tomarla.
29Ahora, para que el pueblo pudiese ver y saber que Dios prometió que Él enviaría dones. ¿Es correcto eso? Hay nueve dones espirituales prometidos para el cuerpo. Es decir, el cuerpo de creyentes. No es para los incrédulos. Sanidad divina no es para Uds. los que no creen; es para aquellos que creen. El Espíritu Santo no es para aquellos que no creen en Él: Es para aquellos que lo creen.
30Ahora, hace algunos años cuando el Espíritu Santo había--antes de que viniera, y la iglesia empezó a volverse formal en los días de los Metodistas, y Uds. clamaron a Dios por liberación, y Dios envió el bautismo del Espíritu. Ahora, desde entonces el pueblo ha sido libertado de sus pecados al recibir el bautismo del Espíritu Santo. ¿Es correcto eso? Ahora, aquellos que no creen en Él, no pueden recibirlo. Ud. tiene que creer en Él.
31Por lo tanto, Él envió predicadores ungidos para predicar la Palabra y Uds. la recibieron. Y ahora Uds. recibieron... ¿Cuántos aquí han recibido el Espíritu Santo? Veamos sus manos. Ahora, eso está bien. ¡Vaya, miren esto!, casi el cien por ciento. Maravilloso. Oh, hermano, Deberíamos ser capaces de hacer algo. Eso es correcto. Pues, no hay nada ahora…
32Pues, con tantos creyentes aquí que han recibido el Espíritu Santo, no debería haber ni una persona debilitada entre Uds. en las próximas horas. Eso es correcto. ¿Qué piensa Ud. de eso, hermana que está en el catre? ¿Ud. cree que es así? Muy bien.
33Ahora, noten. Si Ud. puede creer. Ahora, muchos de los milagros que son hechos, siempre los veo en oración en mi cuarto antes de llegar al edificio. ¿Cuántos de Uds. aquí han escuchado cómo el don de sanidad vino a mí, no lo han oído? Veo que la mayoría de Uds. puesto que lo conté la ultima vez aquí. Casi… ¿Todavía lo creen? Oh, eso está bien, muy bien.
34Ahora, queremos leer un poquito de la Palabra aquí, y enseñarla por unos momentos, y entonces nos prepararemos para el servicio de sanidad.
35Ahora, esto es durante el tiempo del principio del ministerio del Maestro. Él había estado sanado a la gente por todas partes, y Su fama se había expandido. Ahora, si la gente le hubiera dudado, que Él fuera el Hijo de Dios, que Él fuera el Sanador Divino, ellos no hubieran podido ser sanados. Ni aun Su oración les hubiera sanado. Sus manos no hubieran—imponiendo manos sobre ellos no hubieran sanado. Jesús nunca tomó el crédito por sanar a nadie. Él dijo: “Tu fe te ha sanado”. ¿Es correcto eso? “Tu fe te ha salvado”.
36Una vez una mujer tocó el borde de Su vestidura, entonces todos querían tocar el borde de Su vestidura. Y si Ud. se fija, en las reuniones Ud. oirá a la gente decir… Les escucharé. Y tal vez bajo la inspiración le diré a alguien: “Vaya por esta calle, o vaya a la esquina, y suelte esas muletas” Entonces otro vendrá, diciendo: “Hermano Branham, dígame que lo haga también”. Ellos simplemente se quedan con lo que ven haciendo a otra persona. Bueno, amigo, si hay alguien aquí que tan sólo pudiera levantarse y tocar a Cristo por fe, parece como que los demás pudieran.
37La otra noche aquí…Tal vez haga esta declaración. Esto fue apenas la semana pasada. Estuvimos en Miami. Y es realmente una ciudad de confusión. Hay toda clase de doctrinas y todo lo que sale alrededor de la nación entra por allí. Por todo lugar… Y cuando… Al entrar, yo estaba tratando… Ellos dijeron que la gente no vendría, pero lo hicieron; ellos vinieron a la reunión por miles.
38Pero esto fue lo que sucedió. Una noche en un servicio, teníamos que apurarnos, porque teníamos que pasar a unos cuantos centenares por la línea. Primero trajimos a unos cuantos sordos, mudos, creo, que tal vez a un ciego y algunas cosas como esas fueron hechas. Y era la última noche. Había dos muchachos que habían nacido ciegos, si haber visto en toda su vida; recibieron la vista; y diferentes cosas de ese tipo.
39Lo cual estábamos teniendo una lucha muy fuerte en eso, porque había una confusión terrible entre las iglesias; debido a que mucha gente venía a esos lugares y dividían las iglesias; ven; y se iban a iniciar sus propias iglesias. Es difícil hacerle entender a la gente que no estamos tratando de iniciar una Iglesia; estamos tratando lo mejor que podemos para mantener la Iglesia unida. Eso es lo que necesitamos ¿No lo creen Uds.? Necesitamos cooperar juntos.
40Y entonces, en eso, yo estaba orando por la gente que venia de esta manera. Y de repente, yo… Alguien ahora, la fe había empezado a caer en la línea; se podía sentir. Y eso es algo que yo… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.]
41En que siempre me he interesado…El pueblo Hispano: Uds. son humildes, están dispuestos a recibir. Ellos simplemente toman las migajas, lo que sea que Ud… Uds. vienen en esa actitud, y esa es la razón por la que son sanados. Esa es la razón por la cual son sanados, porque vienen humildes. Cualquiera que venga duro de cerviz jamás recibirá nada de parte de Dios. Ud. tiene que ver cuán bajo pueda humillarse, y entonces Cristo le sanará. (Eso es correcto.), o Él le salvará a Ud. le dará el Espíritu Santo si Ud. tan sólo…
42Ahora, cuando… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] A Él, no Él a Ud. Y entonces Ud. recibirá de Él.
43Entonces, mientras estaba orando, estaba de espaldas a la audiencia. Había varios cientos de personas. Estaba orando de esta manera, la gente venía a través de la línea. Y de vez en cuando, tenía que detener a uno porque parecía como si ellos no tendrían fe para venir y ser sanados. Y mientras estaba orando, sentí Algo. Me voltee y dije: “Una persona lisiada ha sido sanada, en alguna parte porque lo sentí”. Y en unos instantes dije: “Una persona lisiada…”. Escuché a alguien gritar en la parte de atrás. Había un joven de negocios de la ciudad sentado allí con su esposa.
44Él tenía un brazo lisiado. Y allí estaba él con los brazos levantados en el aire, dando gracias a Dios. Y él nos dijo que se había sentado allí y dijo: “Quería entrar al servicio, había estado allí por dos o tres noches”. Pero dijo: “No podía entrar entre aquellas personas. Había tantos de ellos allí, y con tantas necesidades. Y dije ‘Oh Dios, si ese es Tu don, sáname’”. Y eso se apoderó de su fe y salió. (¿Ven Uds.?) Y con mi espalda hacia él, yo sentí que Eso se movió. Yo… Entonces él se levantó.
45Ahora, amigos, eso no fui yo, pero eso prueba que Jesucristo es el mismo de ayer, hoy y por los siglos. Porque Él se volteó y dijo: “¿Quién me ha tocado?” ¿Es correcto eso, Hermano Bosworth?
46Ahora, esas cosas aquí en una reunión… Una noche, estaba parado allí y escuché a un espíritu pasar cerca de mí. Un espíritu asfixiante. Lo sentí regresar, en unos pocos momentos, fue en el Auditorio Keel. Esa noche había catorce mil personas allí. Y dije: “Alguien con bocio fue sanado, pues el espíritu acaba de pasar por aquí”. Y dije: “Francamente, aquí viene de nuevo”. Y eso… Mientras pasaba, le escuché haciendo ese sonido estrangulador; eso casi pudiera ahogar a algunos de Uds. Pero es…
47Sé que hay muchas cosas que se dicen que no son ciertas. Pero hay un Dios verdadero, y Él sana. Eso es correcto. Y cuando iba pasando… Yo… había hecho un anuncio de ello otra vez. Y dije: “Alguien… Miré a través de la línea. Alguien ha sido sanado de bocio. Y arriba, en el segundo balcón escuché a alguien gritar. Dijo: “Hermano Branham ése soy yo”.
48Y era un reportero del “Post Dispatch” [Nombre del periódico--Ed.] allí con el periódico. Un bocio, bocio interno, que había tenido por años, desapareció. Él dijo: “La cosa entera se iluminó allí con el poder de Dios”. ¿Ven?
49Cuando su fe… Él había ido allí para criticar. El día siguiente nos dio un artículo de página entera y todo eso en el periódico. Él fue para criticar. Pero cuando empezó a ver a Dios obrando, y viendo lo que Dios estaba haciendo, él mismo creyó. Y entonces cuando lo hizo, Dios lo recompensó. Y él ni siquiera tuvo que entrar a la línea de oración, fue sanado arriba en el segundo balcón. ¡Oh, hermano! Dígame que Él no es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Su poder es ilimitado, y Él puede hacer lo mismo, incluso en este mismo momento.
50Ahora, miren. Todos estamos aquí porque queremos estar bien. Y entre más sinceramente Ud. entre en esto, mejor va a estar. No venga al azar en cuanto a esto. Venga con un corazón sincero, creyendo con todo el corazón, y reciba su sanidad mientras yo esté orando. ¿Ven? Así es como se hace. Ahora, no vengan creyéndolo a medias.
51Ahora, recuerden, yo estoy aquí. Y estas afirmaciones que hago acerca de las vibraciones, en cuanto a estas cosas… ¿Cuántos de Uds. en esta reunión, han estado en mis otras reuniones, y han visto, sordos, mudos, lisiados y demás sanados? Veamos, ¿cuántos han visto personas que se les ha dicho de sus enfermedades, y acerca de sus pecados y cosas, por medio de las vibraciones…? Bien, ¿Cuántos han visto eso? Oh, ¿Ven?
52Ahora, si yo hago estas declaraciones de mí mismo y nada de eso ha sucedido, entonces no lo crean, porque mis palabras serían falsas. Pero si hago esas declaraciones y Dios respalda eso, entonces es Dios dando testimonio de eso. ¿Es correcto eso? Ese es el testimonio de Dios diciendo que eso es la verdad. Y entonces, si Dios dice que eso es cierto y confirma la Palabra por medio de señales y prodigios, ¿No será eso por lo que Ud. oró por años?
53Bueno, ¡Vaya, vaya! Yo creo que podríamos ser sanados ahora mismo. Seguro. ¡Oh!, me gusta sentir ese espíritu de bienvenida al regresar de esta manera. Eso se siente maravilloso.
54Muy bien, ahora, para leer algo de la Palabra. Ahora, este es el hijo de un noble que fue sanado. Entonces no tomaremos sino unos cuantos momentos de tiempo para que podamos entrar directo al servicio de sanidad. Vino pues Jesús otra vez a Caná de Galilea donde había convertido el agua en vino. Y había en Capernaum un oficial cuyo hijo estaba…
55[Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Mientras estaba hablando hace unos momentos o algo. ¿Era él? Muy bien. Sólo me preguntaba si no había tomado el texto de alguien más. De todos modos, Él había regresado a Galilea, donde había efectuado un milagro. Y ahora, Él estaba regresando otra vez. Y ese milagro que Él hizo entonces fue en la boda, por supuesto, en Caná, cuando Él convirtió el agua en vino. Él era un hombre bastante joven que salió de un ambiente muy pobre.
56Y hoy en día, si nunca se hubiera pensado de Jesús en el mundo, si Él nunca hubiera estado aquí, y llegara a la escena hoy, probablemente ellos lo clasificarían rápidamente con un montón de fanatismo. ¿Es correcto eso? Ahora, recuerden. Hubo muchos, muchos cientos que Jesús… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.]…?... Pasaron de nosotros.
57Muy bien, entonces un poco después de eso, la dama le dio su lugar a dos o tres personas. Entonces, después de un rato, la línea llegó al final del servicio donde no hubo más milagros, era una línea rápida. Y ella vio esa gran multitud de personas, ella sencillamente ya no tenía el valor suficiente para venir de todas maneras, viendo a los demás, y ella con un pie lisiado.
58Y ella dijo: “Señor, sé que ese hombre de ciento veinte libras no puede sanar a la gente. Pero sé que Tu Ángel está allí, porque Tus Palabras son confirmadas”. Y ella dijo: “Te creo ahora”. Y su pie se enderezó. Ella se levantó y dijo: “Hermano Branham, ya no necesito más mi muleta”, y la dejó allí y caminó tan bien como cualquiera.
59¿Por qué? Ella había preferido; se humilló; estaba dispuesta a esperar; estaba dispuesta a hacer cualquier cosa. Y eso es lo que Dios respeta (¿Es correcto eso?): prefiriéndoos el uno al otro. Eso es correcto.
60Ahora, este hombre aquí. Miren cuán humilde era él. [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Enviándolo a él. Ahora, Jesús le dio una reprensión. Él dijo: “Oh, bueno…y, Si no viereis señales y prodigios no creeréis.
61Nosotros estamos llamados a creer ya sea que veamos señales o maravillas o no. ¿Es correcto eso? Pero… Ahora, observen. Allí Él lo probó a él. El oficial le dijo: “Señor, desciende antes que mi hijo muera”.
62¡Vaya, qué sentir! ¿Pudiera Ud. imaginarse a su hijo muriendo? Y salir a buscar al hombre que puede orar por el enfermo. El Hombre le dice: “Bueno, si no viereis señales y prodigios no creeréis”.
63Ahora, miren cuán humilde se hizo él. Él dijo: “Pero Señor, desciende o mi hijo morirá”.
64Ahora, miren lo que Jesús dijo. Ahora, El pudo haber ido. Pero Él vio su fe, su humildad. Él vio que el hombre sabía de lo que hablaba. Jesús le dijo: “Ve; tu hijo vive”. (Oh hermano, allí lo tienen) y el hombre creyó. Ahora, él vino por Él para que fuera a su casa a orar por el niño. Pero Jesús no fue. Él dijo: “Tu hijo vive”, y el hombre lo creyó. Ahora, eso es lo que… Ahora, escuchen el resto de la historia. La palabra que Jesús le dijo, y se fue. Y cuando él ya descendía, sus siervos salieron a recibirle y le dieron nuevas diciendo: “Tu hijo vive”… (Escuchen esto ahora. Oh, hermano, me gusta esto.) Entonces él le preguntó a qué hora había comenzado a estar mejor, y le dijeron: “Ayer a las siete le dejó la fiebre. El padre entonces entendió que aquella era la hora en que Jesús le había dicho: “Tu hijo vive”; y creyó él... (Allí lo tienen, cuando todo se junta. Muy bien.)… y toda su casa. Esta segunda señal hizo Jesús cuando fue de Judea a Galilea.
65Noten. Ahora, él quería que Él fuera con él para orar por su hijo, y Él no fue. Pero Él dijo: “Tu hijo vive”, y el hombre lo creyó. Ahora, si el hombre no lo hubiera creído, no hubiera sido así. Pero Jesús ya se lo había cuestionado a él para saber si él tenía suficiente fe.
66Muchos de Uds. han notado en las reuniones que cuando la línea está pasando, de vez en cuando Ud. halla a alguien que tiene fe. Uno se detiene con esa persona por un momento, lo suficiente para que esa fe se avive un poco, y allí se afirma. ¿Ven? Si uno logra que ellos crean.
67Ahora, la cosa más difícil que Dios haya tenido que hacer alguna vez, es hacer que un mortal le crea a otro. Sería fácil si ese Ángel que me habló estuviera parado aquí en el pulpito esta noche diciéndoles esto a Uds., pues, Uds. correrían hacia Él y le adorarían. Uds. querrían caer a Sus pies. Él estaba parado aquí mirándolo de la manera que lo veo cuando Él llega: un gran hombre de aspecto severo, parado allí. Yo sé cómo me siento.
68Pero, amigos, nunca he hecho nada en mi vida, ningún milagro, ninguno de estos milagros en estos veintiún meses que he estado afuera, donde miles de ellos han sido hechos. Yo no he realizado ninguno de ellos. Él es el que hace eso. ¿Ven? Él es. Yo no tengo nada que ver con eso. Es Él. Yo simplemente soy un portavoz para Él. Sólo digo lo que Él dice. ¿Cómo sabría yo cuando la gente tenía fe, y gente que no la tenía? Y ¿Cómo sabría yo lo que Uds. hicieron hace diez años, o hace veinte años? Yo no sabría eso. Es Dios.
69Así que la hora ha llegado para que halla la repetición de la Biblia, y el cumplimiento de la Palabra. Ahora, Dios prometió que Él iba a enviar una lluvia temprana y una lluvia tardía. Y Él prometió la lluvia temprana y tardía en la lluvia tardía, en otras palabras, una doble porción. Como el manto de Eliseo. Cuando Elías lo dejó caer, Eliseo lo recogió y tuvo una doble porción. Él era un tipo, como un tipo de Cristo y la Iglesia. Cristo Fue levantado. Y el mismo Espíritu que estaba sobre Cristo, está sobre la Iglesia en esta noche, El Espíritu Santo ¿Ven? “No obstante, si me viereis cuando fuere quitado de ti”, dijo Elías. Y él tomó el manto. Ahora… Y golpeó el Jordán y dijo: “¡Que hable el Dios de Elías!”.
70Ahora, noten. La Iglesia en esta noche, supuestamente, Uds. deberían mantener sus ojos en Cristo. Ciento veinte lo hicieron cuando Él fue alzado. Y ellos se fueron al aposento alto. Y Ud. dice: “¿Era eso el mismo Espíritu que estaba en Cristo?”.
71Cierto día una mujer pidió y dijo: “Que mis dos hijos, se sienten uno a tu derecha y otro a tu Izquierda en Tu Reino”. Él dijo “¿Pueden Uds. beber de la misma copa que bebo? ¿Las persecuciones…?... “Sí.”
72“¿Pueden Uds. ser bautizados con el bautismo que soy bautizado?” Ella dijo que sí. Él admitió que ella podía. Y ese bautismo era el Espíritu Santo. Y entonces, Él dijo: “Pero el sentarse a mi diestra o izquierda no es mío darlo si no de mi Padre.” Pero noten. [Espacio en blanco en la cinta--Ed.]
73Recuerden. Mientras estaba hablando con el Doctor Bosworth hace unos momentos sobre San Juan 5: 19, donde Él dijo allí que… cuando Él sanó al hombre en el estanque, y Él subió y los Judíos estaban probándole, Él dijo: “De cierto de cierto os digo, el Hijo no puede hacer nada de sí mismo; sino lo que viere hacer al Padre, eso hace Él también”. ¿Ven?
74Ahora noten. Él pasó por aquel estanque donde probablemente había diez mil personas allí. Ahora, cuando la Biblia dijo: “Grandes multitudes”, eso significa: “mucha gente” ¿No es eso? Tal vez diez mil personas, entre cojos, ciegos, y toda clase de gente yaciendo allí. Sordos, mudos, lunáticos. Y Él fue a un hombre que había tenido una enfermedad por veintiocho años. Y Él le dijo: “¿Quieres ser sano?”
75Y él respondió: “No tengo quien me meta en el agua. Y cuando voy hacia el agua…” ¿Ven? Él podía caminar. “Y cuando voy hacia el agua, alguien que está un poco mejor que yo, se mete primero que yo.”
76Él dijo: “Toma tu lecho y vete a casa”. Ahora, el hombre nunca lo cuestionó a Él. Él simplemente obedeció. Y obediencia es mejor que sacrificio. ¿Es correcto eso?
77Él nunca dijo: “¿Bueno, Quién eres Tú para decirme eso?”. El simplemente obedeció lo que se le dijo que hiciera y recogió su lecho…
78Ahora, ¿Por qué no fue Él a alguno de los ciegos, y cojos, y a los lisiados? Es por causa de… Ahora, Él no se veía diferente a los demás hombres. El no se vestía diferente a los demás hombres. Ahora, esa es una… Cualquiera… Uds. pueden… Uds. pueden… Ministros y demás, ellos pueden vestirse de la manera que quieran.
79Aquí hace unos días alguien estaba preguntándome… Muchos de Uds. han escuchado de Abaick. Uds. saben, ellos vinieron aquí en aquel tiempo. Bueno, Habíamos estado tratando de conocernos por algún tiempo. Nos conocimos hace unos días en Florida y pusieron nuestras fotografías juntas y dijeron: “Ja. Ejército Americano consulta sobre sanidad Divina”.
80En fin, este hombre, pues, él era un hombre de barba larga, y cabello largo. Así que esa es su propia opinión. Y eso está perfectamente bien. Si Ud. se quiere vestir de esa manera o ser de esa manera, eso está bien. Pero eso no le hace a Ud. “Sí” o “No”. Es la condición de su corazón delante de Dios lo que lo hace a Ud. lo que es. Eso es correcto.
81Ahora, cuando Él pasó por allí, Él simplemente era Jesús; un hombre vestido normalmente. Y cuando Él pasó a través de la multitud y vio a este hombre, no era nada que llamara la atención. Él simplemente dijo: “¿Quieres ser sano?” Él respondió: “No tengo quien me meta al agua”.
82Le dijo: “Toma tu lecho y anda.” Y el lo hizo. Y entonces cuando fue interrogado, entonces Él les dijo que el Hijo del Hombre no podía hacer nada a menos que viera al Padre hacerlo antes.
83Ahora, aquí entró Él… a Canaán [Caná--Ed.] otra vez, y el hijo de un oficial estaba enfermo. Ahora, miren el verso 47: Este, cuando oyó que Jesús había llegado de Judea a Galilea, vino a Él y le rogó que descendiese y sanase a su hijo que estaba a punto de morir.
84Ahora, noten: “Cuando él oyó…”Note allí ese verso 3—el versículo 3, allí en el 47: “Cuando oyó que Jesús regresaba al país”, donde había realizado un milagro. Él vino a Él por su hijo, porque su hijo estaba a punto de morir”. ¿Lo captan? Él sabía que podía hacerlo, porque ya había realizado un milagro allí. Bien, si Él realizó un milagro, que causó que este oficial (noble) creyera que Su Palabra sanaría a su hijo, entonces ¿Por qué no podemos creer cuando Él lleva a cabo cientos de milagros aquí delante de nosotros? ¿Ven lo que quiero decir?
85Noten. ¿Cuántos estaban aquí la mañana en que aquella mujer falleció allí sobre... ¿Está esa dama aquí en el…? ¿Está la señora Hattie aquí en esta noche? Esta Sra. Hattie Waldrop, aquí para ver… ¿Está esa dama aquí en el... ¿Está la señora Hattie aquí esta noche? ¿La señora Waldrop? Bien, ella está aquí mismo. La que se desmayó aquí con un cáncer en el corazón, colon, e hígado… Ella está viva, ¿no es así? ¡Vaya!, muy viva, ¿No es Ud., hermana? Allí lo tienen. Su doctor tiene las radiografías aquí y demás.
86Ahora, estamos de regreso esta noche muerto con cáncer, y está viva esta noche. Y este es el segundo milagro. ¿Ven? Oh, hermano, el segundo. Son docenas sobre docenas que han sido realizados. ¿Es correcto eso?
87Ahora, observen. Este oficial trajo a su hijo, él… no pudo traer a su hijo, pero simplemente vino a Él. Y él dijo: “Ahora, ven para que ores por mi hijo.” Ahora, observen. Él…Fe viene por el oír. Él escuchó de lo que Él había hecho.
88Ahora, ¿Cuántos han escuchado que Jesús sanó en la última reunión aquí? Veamos sus manos. ¿Cuántos saben que Él sanó en la última reunión aquí? Ahora, aquí está la prueba de eso. ¿Cuántos fueron sanados en la última reunión aquí, déjeme ver sus manos? Ahora, allí lo tienen. Ahora, Uds. no pueden negarlo.
89Ahora bien, si un milagro que fue hecho en Caná, hizo que un hombre viniera y creyera en Cristo ¿Cuántos más en Arizona deberían venir en esta noche? (¿Es correcto eso?) y creer, porque miren cuantos más han sido sanados. Ahora, noten aquí, en el versículo 48. Entonces Jesús le dijo: “Si no viereis señales y prodigios no creeréis”.
90En otras palabras, le amonestó para ver si él podía soportarlo. 91 Ahora, ¿Saben lo que pasaría en Phoenix esta noche, si el Maestro estuviera aquí y dijera algo como eso? ¡Oh, vaya! Ellos se encenderían y se marcharían. Pues, Ud. no tiene que venir.
92Pero ese hombre, no era de esa clase. Él era un hombre humilde. Lo más importante era llevar a Cristo a su hijo. Pero, ¿Ven Uds.?, una persona que toma una actitud y dice… “Bueno, ellos piensan que son mejores que los demás”. Los tales no reciben nada de parte de Dios. Aquellos que están dispuestos a sentarse atrás, aquellos que están dispuestos a preferirse el uno al otro. Esos son los que reciben algo de parte de Dios.
93Una damita aquí el otro día en uno de los servicios, estaba allá atrás. Y era inválida. Caminaba con una muleta. Y llegó su oportunidad, su número había sido llamado. Y vio a una dama sentada allá atrás con un cáncer, ella la mandó y la… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Una.
94“…Después de esto, El Espíritu Santo vendrá sobre vosotros y me seréis testigos en Jerusalén, Judea, Samaria y hasta lo ultimo de la tierra”. Y eso incluyó a Phoenix, Arizona. Eso es correcto. El cuatro de Marzo de 1948. Entonces Su poder todavía es el mismo como lo fue en el día que Él lo derramó sobre la Iglesia. Entonces Uds., quienes han probado las esferas de la copa dorada de Sus bendiciones, ¿cómo pudieran creer otra cosa si no que el Espíritu Santo está aquí en esta noche para sanar a cada uno o para llenar a cada uno?
95¡Vaya!, si Él es el mismo de ayer, hoy y por los siglos, Su poder es el mismo. Sus poderes son ilimitados. Yo pudiera pararme aquí en esta noche, horas tras horas, contándoles testimonios y más testimonios de lo que Él ha hecho. Pero un solo testimonio de Él sanando a alguien, hablará más alto de lo que yo pudiera hablar por cincuenta años. Eso es correcto. Que hable Él, y nosotros callémonos. Y Él puede hablar.
96Ahora, cada uno de Uds. está bien instruido. Uds. saben cómo es que esto viene. Debe haber una reverencia perfecta. Los ojos deben estar cerrados, los rostros inclinados. Porque esto no es un estadio, sino la casa de Dios. Y es un lugar donde deberíamos respetar a Cristo.
97Y luego aquí hay algo más. Si cualquier persona que viene a la línea de oración, déjeme advertirles severamente. Si Ud. desea venir a la línea de oración, no lo haga hasta que primero le entregue su corazón a Cristo. Luego no se detenga en eso. Después que se haya arrepentido y bautizado, quédese hasta que reciba el bautismo del Espíritu.
98Amigo, yo digo esto reverentemente. Sé que no tengo mucho tiempo para estar aquí. Ninguno de nosotros lo tiene. Estamos acercándonos al fin. Ahora, todos saben eso. No hay una persona aquí en esta noche que tenga más de catorce años que no sepa que estamos acercándonos a algo. Y yo deseo que escuchen esto. Seguramente, si Dios, por medio de mis oraciones, abre los ojos del ciego, destapa los oídos del sordo, y hace que el cojo camine; seguramente yo debería saber algo de lo que estoy hablando. Estamos cerca del fin. Eso es correcto.
99Y Uds. jóvenes, o ancianos que están fuera de Cristo… Oh, que Dios les ayude, amigos. Ahora es el tiempo. Esta es la hora. Si Ud. no tiene el Espíritu Santo, recíbalo ahora. Porque aquellos que están en Cristo, traerá Dios con Él, los demás pasarán por el juicio. Si Ud. no está en Cristo esta noche, escuche mi palabra; porque sólo aquellos que están en Cristo se irán en el rapto.
100Si Ud. no está listo en esta noche, prepárese. Y si Ud. viene a la línea de oración como pecador, no puede… Ud. dice: “¿Puede venir un pecador?” Sí, señor. Un pecador puede venir. Pero cuando Dios toca su cuerpo, y entonces Ud. no entra en Cristo, espere que algo peor que eso le siga inmediatamente.
101Aquí hace unas semanas, una mujer vino a la línea de oración, que estaba un poco… Lo periódicos escribieron un artículo terrible acerca de cómo las ambulancias bloquearon las pistas de los tranvías y demás. Y la dama, yo fui a tocar su mano. Y antes que le tocara ella dijo: “Tengo cáncer”. La tomé de la mano y le dije: “No un cáncer hermana, sino Ud. tiene varios canceres. Ella tenía alrededor de diez o doce. Y estaban afectándola desde diferentes partes. Y mi mano se hinchó rápidamente, las vibraciones corrían sobre ella.
102Y ella dijo: “¿Se puede hacer algo por mí?”
103Le dije: “Si Ud. cree. Pero si yo lo reprendo y lo envío lejos, y si Ud. lo duda, regresará. Y si Ud. no le sirve a Cristo, entonces regresará”. Yo dije: “Me doy cuenta que Ud. no es Cristiana”. Ella dijo: “No, no lo soy.”
104Entonces cuando ella me miró a los ojos… Es mejor que les diga esto, porque mucha gente ya lo sabe. Algunas veces cuando yo puedo captar sus miradas, así es como los llevo a ese canal.
105¿Ven Uds.? Y entonces, esto no es lectura de los pensamientos; no es psicología. Si lo es, entonces Pablo la usó cuando miró al hombre y le dijo: “Percibo que tienes tiene fe para ser sanado”.
106Les admitiré esto. Es Psicología en esta forma. Si… “Psique”, por supuesto significa “mente”. Y es la mente de Cristo, a la que el ser humano tiene el privilegio de entrar, y conocer la mente de Dios… ¡Aleluya! ¡Oh, qué realidad el permanecer en el canal de Cristo! Nosotros, mortales indignos, hemos sido traídos para ser hijos e hijas de Dios, para ser conciudadanos en--en… ¡Oh hermano! Me pongo a gritar cuando…
107Noten. A esa esfera donde ni los Ángeles pueden llegar… ¿Dijo: “Ángeles”? Sí, señor. Somos hijos e hijas; los Ángeles son siervos. Eso es correcto. Los siervos no pueden ir adonde van los hijos e hijas. Ellos no pueden entrar en esa relación, porque son siervos, y nosotros somos hijos e hijas.
108Noten. Y esta mujer, al mirarla, me di cuenta que era una fumadora de cigarrillos. Y le dije; dije: “Ahora, Ud. fuma cigarrillos. Ella dijo: “Sí”. Le dije: “Déjelos y entréguele su corazón a Cristo”. Ella dijo: “¿A cuál iglesia debería unirme?”
109Le dije: “Yo… No me toca mí decirle. Eso le corresponde a Ud. buscar. Pero si Ud. no ha recibido el Espíritu Santo, reciba el Espíritu Santo y vaya a alguna iglesia del Evangelio completo que predique y crea en sanidad Divina y el Espíritu Santo.”
110Se quedó allí un ratito. Le dije: “¿Lo hará Ud.?” Ella lo prometió. Cuando lo hizo, las vibraciones dejaron mi mano y en unos momentos después de la primera reprensión al cáncer. Y recogí un… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.]
111Lo médicos le habían dado apenas unos pocos días de vida. Y la mujer se levantó. Anduvo por ahí; hizo su trabajo; hizo el trabajo de su vecina, aún fumando esos cigarrillos. Y pertenecía a la…se unió a la iglesia… antes de eso, pertenecía a la iglesia de… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Y aún su pastor…Si él entendiera las escrituras correctamente, si cualquiera que es sanado por Dios, deberían renunciar a sus pecados; decirle a ella que debería dejar de fumar esos cigarrillos.
112Otro Reverendo de-- un ministro del Evangelio en la ciudad fue donde ella y le advirtió que no lo hiciera. Y ella le dijo: “Bueno, es que no puedo dejarlos.”
113Él le dijo: “Eso no fue lo que Ud. le prometió al Hermano Branham y al Dios todopoderoso.” Y la mujer murió de un ataque al corazón unas pocas noches después de la última vez que el ministro la visitó.
114¿Ven? ¡Oh, qué cosa! No peques más. Ahora, si Ud. peca, tan pronto como Ud. peca, Ud. tiene un abogado por eso. Pero lo que quiero decir es que no se vaya, y siga la misma senda que Ud. seguía, porque algo peor le vendrá. Recuerden, si mi voz es correcta delante de Dios para sanar al enfermo, es correcta para advertirles. Porque, una cosa peor le sucederá.
115¿Qué si esta dama aquí con cáncer en su corazón, colon e hígado? Pues, un acceso en su hígado la mataría, y ella tenía cáncer. ¿Por qué está viviendo ella ahora cuando había partido de esta vida allí en las calles? ¿Cómo es que ella está viviendo? Por cuanto ella se propuso en su corazón el servirle a Dios el resto de sus días. Y es por eso que aún los médicos y cosas. Pues, ella está viva aquí en Phoenix esta noche caminando calle arriba y abajo para glorificar a Dios, porque no está avergonzada de eso, le contará a cualquiera de ello. Eso es correcto. Vean, ella le está sirviendo a Dios.
116Ahora, si Ud. está en esa condición, propóngase en su corazón servirle a Dios a partir de esta noche. No importa si Ud. es un pecador, cuando venga aquí para ser sanado, simplemente caiga sobre el altar y entréguele a Él su corazón allí mismo, y luego reciba el Espíritu Santo. Venga aquí, y asista a cualquier iglesia a la que Ud. prefiera.
117Pero recuerde, que sea una Iglesia que crea en sanidad divina y el Evangelio completo, Porque algunas de las otras le meterán veneno a Ud. perderá su experiencia después de todo. Eso es correcto Ud. Vaya a algún lugar donde realmente sean gente del Evangelio completo que crean en la venida de Cristo.
118Yo creo que el tiempo de separación está aquí ahora. Que el inmundo sea inmundo todavía, y el que es santo santifíquese todavía. La hora ha llegado cuando Dios está trazando la línea de separación. Eso es correcto. La Iglesia está cerca de irse en el rapto.
119Ahora, amigos, tenemos como una hora y quince minutos para orar por los enfermos. Si alguno de Uds. puede, espere, no tenga prisa en esta noche.
120Ahora, escúchenme, amigos. Recuerden. Les amo con todo mi corazón. Quiero verles sanos. Es por eso que estoy aquí esta noche, para verles sanos. Renuncié a mi vacación de descanso para venir aquí y orar por Uds., por cuanto les amo. Le prometí al pueblo Hispano, que regresaría. Si un hombre no tiene palabra él no es bueno para nada. Eso es correcto. Sin importar mis propios pensamientos, yo estaba obligado moralmente a estar aquí. Y deseaba regresar. Les amo con todo mi corazón, tanto como pudiera.
121Tomé sus discos para escucharles cantando. La hermana García cantó una canción allí, un solo. Y muchas veces cuando he estado lejos en algún lugar en Canadá, allá en esos campos, ¡oh, vaya! Oh, tan cansado… A veces en un servicio allá, ellos tendrían como… Una noche hubo treinta y cinco mil personas reunidas allí. Allí en--un domingo por la tarde solamente, mil ochocientos vinieron al altar y mil le entregaron sus corazones a Cristo. Y esa noche, quinientos recibieron el bautismo del Espíritu Santo de una sola vez. Eso es correcto.
122Ahora, Él está aquí para salvar, Él está aquí para sanar. Y muchas veces, he estado pasando por aquí ahora, simplemente hablando de sanidad Divina. Pero está llegando a ser muy esencial que les hable acerca de su alma también. Porque Ud. tiene un alma que va a encontrarse con Dios más allá. Ud. debe ser reverente.
123Me pregunto mientras inclinamos nuestros rostros, si la hermana aquí, la pianista, si uno de ellos viniera al piano. Tóqueme: “Solo Creed”, por un minuto. Pianista. Gracias, hermano.
124Me pregunto mientras están aquí sentados ahora, ¿Saben qué? ¿Dónde va a estar Ud. dentro de un año? ¿Dónde va a estar dentro de quinientos años? ¿Sabe porqué? Probablemente en algún lugar arenoso, y soplará sobre su lápida y su alma estará en algún lado en la eternidad. Ud sabe eso. ¿Es correcto eso? Bien, ¿Dónde va a estar dentro de un año a partir de esta noche? Ud. tal vez sea de la misma manera. ¿A dónde estará mañana por la noche? Ud. pudiera estar en la eternidad.
125Me pregunto mientras inclinamos nuestros rostros ahora para orar…?... Cristianos, por favor, todos… Padre, la gran hora ha llegado otra vez ahora para la sanidad de los enfermos. Muchas veces he tratado de luchar aquí en Phoenix creyendo que de alguna manera, de algún modo, aquí en esta pequeña ciudad en el desierto donde parece haber grandes confusiones entre la gente, que Tú tienes una Iglesia, un remanente al que estás llamando ahora. Oh, Dios Eterno, Autor de la Vida, habla ahora en este momento.
126Tal vez haya alguien aquí en esta noche que no Te conoce en el perdón de sus pecados. Si hubiere esa persona, Padre… [Espacio en blanco en la cinta-- Ed.][El Hermano Branham sigue orando y luego ora por los enfermos--Ed.]