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~ EXPERIENCIAS 1 ~
1Estar de nuevo en esta tarde y de estar… Traté de llegar aquí el domingo pasado, y todos los vuelos fueron suspendidos. Intenté venir pero sencillamente se había detenido. No hubo absolutamente forma alguna de llegar aquí para estar con Uds., pero, ciertamente estuve orando por Uds. todo el tiempo.
2Y escuché que los hermanos—muchos de los hermanos se pararon en la plataforma y oraron, y muchas de las personas por las que se oró fueron sanadas. Y ciertamente estoy agradecido por eso.
3Ahora, este nos trae el sexto domingo de nuestra serie de servicios dominicales aquí en Phoenix, y lo cual nosotros tenemos dos domingos más después de este. Y confío que muchas personas reciban el gran beneficio de la Presencia de Dios estando aquí para muchos cristianos tales como…
4Escuché que hay algunos aquí que--- una dama de Chicago, y otros más que han venido. Ellos consiguieron un día más para quedarse. Y no pude verla el pasado domingo, así que todos aquellos que no van a quedarse, o que no pueden quedarse por más tiempo, permítanme ponerlos de primeros en la línea. Así que, hermana, recibí su mensaje en la habitación hace unos momentos, y los demás afuera, y voy a intentar orar por cada uno.
5Supongo que todos recuerdan lo malo que aconteció aquí hace dos domingos, hace unas semanas aquí en el pulpito. Muchos de Uds. lo recuerdan, ¿no es verdad?, lo que sucedió. Fue una de las cosas más horribles que me hayan acontecido alguna vez en toda mi vida. Y muchos de Uds. no entienden… Bueno, pensé que sería una cosa buena para mí en esta tarde y que de una vez yo… que yo les explique estas cosas a Uds., y tomar, tal vez un tiempo para darles un testimonio. Por supuesto, al hacer esto, es para que Uds. entiendan eso un poco más.
6Y esta ha sido una gran reunión a través del territorio Noroeste, demasiado para mí. Había llegado a tal punto que estuve inconsciente por cuarenta y cuatro horas, antes de volver en sí. Pero hay miles y miles de personas quienes… [La siguiente porción no fue incluida por no ser entendible—Ed.]… Pero todo el trayecto desde Vancouver, y todo alrededor hasta Pórtland, desde Pórtland, a Salem, a Ashland hasta Boise por cinco… servicio, que recibió un gran beneficio lo cual estoy feliz de anunciar todos…
7Pero una cosa por la que he clamado y he pedido una señal me sea dada… pudiera parecer un poquito fuera de…explicar cuál es el significado… Significa más para mí que todas las sanidades que pudieran haber en el mundo. Y yo creo que la razón misma de estar en la tierra… Y si pudiera lograr que todo funcione de la manera en que es ahora, creo que yo sería llevado al hogar entonces, que funcionase un poquito, porque mi ideal siempre ha sido ver una iglesia unida, ver al pueblo adorando juntos a Dios.
8Y entonces, la semana pasada pude ver la unidad de las Asambleas de Dios, la Iglesia de Dios, la iglesia Cuadrangular, las Pentecostales Unidas juntas. Y teniendo sus avivamientos de unión, cada uno en forma de servicios bautismales y cosas así. Que todos estén completamente persuadidos unánimes y en un mismo parecer, y cientos están siendo salvados diariamente allí. Un gran avivamiento de unión (¡Oh, qué cosa!), eso es más beneficioso que todos esos servicios que han tomado lugar desde que he estado en el… Ver a Dios… entre Su iglesia juntándose… lo cual estoy viendo…Pentecostés. Si eso tan sólo pudiera acontecer en todas partes, Jesús vendría. Y son sólo pequeñas diferencias entre las religiones de las personas lo que les mantienen separados, pero en los verdaderos principios fundamentales evangélicos, todos ellos son iguales.
9Me gusta verlos cuando están dispuestos a ponerse de acuerdo el uno con el otro y tener un avivamiento. Y eso es lo que necesitamos. Eso es lo que ha sucedido desde Vancouver hasta Boise: Un sólo corazón, una misma mente, ver esos predicadores de las Asambleas de Dios, los predicadores del evangelio Cuadrangular… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] de Uds. que están sentados aquí ahora. Y aun aquellos que representan el distrito, las iglesias de Dios. Ciertamente fue un… [Espacio en blanco en la cinta—Ed.] Y ellos se juntaron en tal unidad que jamás había visto en mi vida, simplemente abrazándose el uno al otro por toda la mesa… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] y lágrimas corriendo [Espacio en blanco en la cinta—Ed.] Eso es lo que me agrada, lo que me gusta. Ahora habrá un verdadero avivamiento.
10Y teniendo sus avivamientos de unión. Y estará en las Asambleas de Dios por una semana, y entonces, la semana siguiente en la Cuadrangular, y la Iglesia de Dios [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] la pentecostal Unida la semana siguiente, simplemente moviéndose alrededor de esa forma. Oh, hermano, eso entonces para mí es maravilloso. Pienso que eso vale más que todo… Esa es la sanidad del cuerpo de Cristo. ¿Ven? Esa es la verdadera sanidad divina (¿no es cierto?) cuando el cuerpo de Cristo puede ser juntado. Esa es la verdadera sanidad Divina.
11Ahora, la semana pasada… He estado enseñando sobre el Libro de Números, y sacando a los hijos de Israel de Egipto, introduciéndolos en la tierra prometida. Y nos gozamos tremendamente. Pero si Uds. me disculpan hoy, y me perdonan. Estoy tan débil y agotado… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] que simplemente trataré de darle algunos testimonios y puntos sobresalientes o algo así, mientras avanzamos; y luego tendremos la línea de sanidad.
12Y he tratado… La razón que estaba enseñando esto era, era por una cosa. Y veo que en mi propia fuerza humana, no podré hacerlo. Pero ruego que Dios me ayude. Phoenix ha sido lo más duro que alguna vez haya tenido. Las multitudes más pequeñas que alguna vez han asistido y así por el estilo, han sido en Phoenix. Es la ciudad que yo amo por encima de todas las ciudades del mundo, Phoenix. La amo. Y deseo que este sea mi hogar algún día, y por eso que satanás me ataca tan fuerte aquí. Es correcto. Pero con la gracia de Dios venceré. Tendré lo que he pedido, por la gracia de Dios.
13Y lo que he deseado ver en Phoenix, y voy a orar para que Dios lo haga, porque quiero ver a todas las iglesias de Phoenix, como estaban allá en el territorio Noroeste: todas unánimes, en un mismo parecer y un sólo lugar. Podemos hacerlo, amigos. Podemos hacerlo, ¿Verdad que sí? Y yo creo que Dios nos ayudará a hacerlo. Que cada persona… No me refiero a que todos no tengan su propia doctrina de su iglesia. Eso está bien. Pero lo que quiero decir, es que sin tan sólo podemos estar unánimes, en una misma mente y en un mismo parecer. Eso es con todos nosotros los cristianos… Seguro que podemos. Lo que pasa es que satanás se mete entre nosotros. ¿No creen que sea así? Y él hace eso, y esa es su… Pero yo creo que la hora ha llegado cuando Dios va cambiar el orden.
14Ahora, sólo… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] de mi texto para terminarlo, porque el domingo pasado dejé a los hijos de Israel en el profeta Balaam. Y allí es donde me prediqué convicción a mí mismo, ¿Cuántos estuvieron aquí el domingo antepasado para verlo? Bien, Uds. vieron lo que me pasó. Yo traje convicción a mí mismo.
15El Hermano Kidson y yo siempre habíamos… He hecho esta declaración que no había enfermedad, sin importar lo que fuera, que le hiciera frente a la oración, o ninguna aflicción, no importa cuánto estuviera lisiado, que no fuera sanado si yo dispusiera del tiempo para esa persona. Uds. me han oído mencionar eso por todas partes, ¿no es así? Y esa es la verdad. Todavía es la verdad. Pero ahora, la gran prueba ha terminado, y voy a dejar que eso sea para mí una piedra de apoyo en vez de una piedra de tropiezo y así enseñarme mejor los caminos del señor, y que pueda vivir más cerca de Él. Y entre más cerca viva de Él, más podré ayudar a estas personas y ser guiado por Su Espíritu.
16Y ahora, lo primero que deseo hacer antes de que empecemos con esto es tener una palabra de oración. Y luego vamos a hablar por unos momentos, y les daré unos testimonios de algunas cosas que han acontecido, y después vamos a darle inicio a la línea de oración y dedicar bastante tiempo para orar por todos los que desean que se ore por ellos, y especialmente por todos aquellos quienes no pueden regresar para los otros servicios. Y luego les daré las razones...
17Y antes de que diga esto, antes de orar, quiero agradecer a Dios por regresarme el don de sanidad y por más éxito: desde el domingo antepasado y luego en esas dos semanas, y realmente orando por los enfermos y eso ha sido durante meses. Eso es correcto. Regresó con más bendición que lo que era al principio. Y Uds. lo notarán, estoy seguro, en la reunión. Pero primero inclinemos reverentemente nuestros rostros en todas partes para orar.
18Padre querido, venimos a Ti hoy tan humildemente como sabemos acercarnos a Ti. Y nos dándome cuenta que la última vez que me paré en este púlpito era un hombre condenado: Me paré aquí y me di cuenta cuán indefenso estaba sin Ti. Sentir Tu Presencia dejarme, y verme venir delante de una niñita que simplemente tenía dificultad para oír y verla irse de este pulpito sorda; ver a un hombre que tenía dificultad para oír y regresar sordo…Oh Cristo, me doy cuenta que sin Ti soy un fracaso, no puedo avanzar solo. Así que en estos momentos, Padre, he decidido que sin ti no voy a ir ni siquiera a casa, porque sólo traería un reproche sobre Ti. Y lejos esté de mí, Dios, alguna vez hacer eso. [Espacio en blanco en la cinta--Ed.]
19Todos ellos serán sanados, cada uno de ellos. Padre, ayúdame en estos testimonios, de los cuales debo hablar en esta tarde. Concede que el pueblo entienda. Y que cada uno aquí reciba una bendición [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] el rico, el rechazado, el blanco, el negro, todos… Se con nosotros ahora, y derrama Tu Espíritu Santo sobre todos nosotros. Glorifícate en este servicio y ayuda a Tu cansado y agotado siervo. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesucristo. Amén.
20La última vez que Dios envió su Ángel…Muchos de Uds., aquí… ¿Cuántos han escuchado acerca de cómo me fue traído el don de sanidad por un Ángel de Dios? La mayoría de Uds. Bueno, querido, amigo, después de darme cuenta, y estando en esa condición por muchas horas, hasta tomé un pedazo de papel e hice un bosquejo antes de salir, pensé que era el fin de mi vida, y le escribí a mi esposa qué hacer y un pequeño bosquejo al Hermano Kidson y a otros de esa manera. Y me di cuenta que no tenía control de la vida para controlar mi propia vida; pudiera escapárseme en cualquier momento. Pero si esta es mi última reunión con Uds., la visitación de ese Ángel es verdadera, delante de Dios. Eso es correcto. Es cierto. Y mientras estoy parado aquí con esta Biblia a mi lado, Y Él realmente vino, y les he dicho la verdad; aun si fuera a morir en este momento, eso es verdad.
21Pero el asunto es, que en mi propia naturaleza a mí me encanta escuchar, y me gusta ayudar a todo el que pueda. Al hacer eso, dejo que mi naturaleza se aleje de Dios. ¿No lo ve Ud.? Mi voluntad para las cosas no es siempre la voluntad de Dios. Y la gente me pide que haga cosas, y yo amo a la gente, como les he dicho antes…
22En una ocasión, yo no tenía muchos amigos porque era considerado entre la gente como un afeminado, y no tenía muchos amigos. Pero desde que salí y me encontré con el pueblo de Dios, Él me ha dado millones de amigos. Y yo los amo tanto que haría cualquier cosa por ellos. Me doy cuenta de esto, con todo mi corazón, que si no consigo una clase de fortaleza de algún lado, para este tiempo del año que viene, habrá alguien más haciendo esto aparte de mí. Es porque, no importan cuánto alguien trate de animarme, siento que mi fuerza humana me abandona. Es porque hay algo es mi corazón que se extiende hacia la gente. Y yo hice esta declaración y debo vivir por ella: que yo prefiero, y cuando me vaya, siempre me ha gustado ese Salmo de la Vida: “Al partir, dejamos detrás de nosotros, huellas en las arenas del tiempo”. Quiero que la gente sepa eso cuando me vaya que he hecho lo mejor que sé para servir a Dios y a Su iglesia mientras estuve aquí (Eso es correcto.), para Su iglesia, y es para Su gloria.
23Ahora, en Vandalia Illinois, fue el tiempo de la visitación del Ángel, como les dije el domingo pasado o hace una semana el domingo. ¿Se acuerdan que les conté de cuando Él vino? La vez siguiente fue justo antes de venir aquí. Hace dos semanas, el domingo, estaba en la habitación. Había estado por todo Canadá y los alrededores. Nunca lo había visto absolutamente y estaba sentado mirando de reojo y sucedió que vi algo en la habitación; volteé y allí estaba el Ángel de Dios, de pie mirándome. Y caí sobre mi rostro, pero yo… El hermano Lindsay era el administrador de mis campañas en el norte de las Asambleas de Dios. Y él entró a la habitación y me escuchó gritar. Y el entró a la habitación…Bueno, no fue su intención hacerlo; él es hombre muy fino. Pero cuando lo hizo, debió haber interrumpido algo, y el Ángel se fue.
24Y entonces el siguiente domingo vine directo hacia acá. Eso fue el viernes. Y el domingo vine aquí, sin saber qué parte de la Escritura… No tuve la oportunidad de leer en la Biblia, pero tomé el capítulo 22 del libro de Números, y de allí comencé a hablar sobre el profeta Balaam, llegué hasta donde él descendió, y cómo fue que en un principio Dios le dijo: “No vayas con esos hombres”. Pero entonces él oró de nuevo y siguió insistiendo, y finalmente creo que Balaam, la razón que él quería ir, era por amor al dinero. No estoy seguro, no lo supe hasta que entré. No creo… fue por el amor al dinero. Pero en mi caso no era el amor al dinero, era una lástima por los seres humanos. Y no importa cuán pequeño o cuán grande, siempre es malo desobedecerle a Dios (Eso es correcto.), sin importar lo que sea.
25Entonces Balaam fue allí y el Ángel del Señor se le encontró en el camino. Y cuando llegué a eso, amigos, no sé. Hubo algo que me pegó aquí, y ya teníamos una línea allí, nada sino milagros podían ser efectuados; y eso fue todo, nada sino milagros. Bueno… Y estando parado aquí en el púlpito cuando llegué hasta Balaam, predicándoles a todos Uds. y vi a ese Ángel parado en el camino, y Balaam no podía verlo… Fue la mula que él montaba la que lo vio. Luego llegó a un camino estrecho, a un lugar estrecho, como por una puerta por donde se pasaba. Y allí el Ángel le apareció de nuevo, y la mula lo vio, Y Balaam no pudo ver al Ángel del Señor, y cómo es que nosotros le hemos desobedecido a Dios así. Así que cuando hice eso, vi entonces lo que era la aparición del Ángel; y por primera vez me di cuenta que eso es verdad. ¡Qué error había cometido! Había hecho una aseveración en cuanto al poder de Dios que ni siquiera el Hijo de Dios nunca hizo una afirmación como esa. Hice un reto de traer— lo que fuera sanado allí mismo a lo que era… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] me di cuenta… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.]
26Cómo es que debió haber sido tan bueno para mí permitirme continuar con una cosa como esa, cuando ni siquiera haría que nadie lo creyera o no; simplemente traerlos (¿Ven Uds.?) Porque yo conocía la fuerza y el poder de Dios. Y cómo es que Dios me permitió continuar con eso, yo no lo sé. Porque Jesucristo, hubo muchas obras poderosas que Él no pudo hacer (¿Es eso Escritural?) por causa de la incredulidad de ellos. Y fíjense en lo que Él era. Fíjense en el poder que estaba en Él. Y entonces apenas con el don de sanidad retar a cualquier cosa, creyeran o no, a que pasaran adelante. Y Él me permitió continuar de esa manera por seis meses. Eso comenzó a romperme el corazón cuando me di cuenta de lo que había hecho.
27Y yo trataba de mantenerme en pie delante de Uds. y predicar, pero no podía hacerlo; eso me deshizo por completo. Y vine al pulpito y entonces vi que estaba predicando y diciendo lo malo que fue Balaam y yo estaba haciendo lo mismo que él. Estaba haciendo las cosas que el Ángel del Señor que me encontró allá me dijo que no hiciera. Y me había preguntado que Él no me había visitado en seis meses, y dijo que yo estaba limitando demasiado el don de sanidad a efectuar milagros. Hay milagros efectuados por todo el camino. Así que dejemos que sea Dios quien haga la escogencia, si es que Él quiere hacerlo. Déjenme sentirme guiado en mi espíritu a lo que sea que el Señor me diga que haga. Bueno, eso es Escritural.
28Cuando Jesús fue al estanque, donde había tanta gente lisiada allí como probablemente hay gente en este edificio hoy, tal vez más… Él caminó en medio de toda esa gente y sólo escogió a un hombre. Él fue guiado por Dios para hacer eso. Y le dijo: “¿Quieres ser sano?” Él dijo: “Señor, no tengo a nadie que me meta en el agua”. Él le dijo: “Toma tu lecho y anda”.
29¿Ven? Él no tuvo que discutir con él, porque Cristo sabía que ese hombre tenía fe para ser sanado; y el hombre tomó su lecho y se fue. Él no sanó a nadie más en la ciudad, simplemente salió de allí.
30Él tomó a otro hombre y lo sacó de la ciudad, y parado hablando con él, escupió en el suelo e hizo un poquito de lodo y lo puso sobre sus ojos, y le dijo que fuera y se lavara en el estanque de Siloé.
31Muchos miles estaban postrados en Su camino. Él nunca los sanó a todos. Pero cuando el Espíritu le hacia voltearse hacia alguien, entonces Él tenía compasión, no compasión por el corazón humano, porque Dios estaba hablando a través de Él para ir a esa persona. Entonces fue que vi que había hecho algo que estaba mal. Y me sentí condenado y avergonzado de mí mismo. Y les conté a Uds. al respecto.
32Y entonces vine al pulpito y oré: “Dios, si no es Tu voluntad Divina, y he hecho mal, ayúdame por favor, y concede que si hubiere… Si traigo a alguna persona aquí, y si no son sanadas, entonces sabré desde aquí en adelante y nunca más en mi vida haré este reto o haré que alguien traiga una línea de oración, o forme una línea de milagros, como ellos la llaman”.
33Y Uds. saben lo que sucedió, la primera persona que fue traída fue esa niñita… Espero que ella esté aquí, desde California, creo que era. Y ella tenía dificultad para oír, y le hablé a la niña de antemano. Y puse mis manos sobre ella y las vibraciones estaban dando en mi mano probablemente debido a un tímpano roto que había causado una infección, y que le saliera una cosita, un pequeño crecimiento, ya que tenía una vida en alguna parte. Y las vibraciones se detuvieron, y les dije a Uds. como siempre: “Ahora, la niña está sana”. Y traté de hablarle, y ni siquiera podía gritarle a ella o palmear mis manos y ella no podía oír. La tomé de la mano y la vibración había vuelto. La reprendí de nuevo y regresó. Así que dejé a la niña en paz.
34El próximo que vino fue otro hombre medio sordo. Dije: “¿Ud. cree señor? Él asintió con su cabeza muy… Lo llamé en voz alta; él asintió e inclinó su cabeza. Y cuando lo llamé, lo tomé de la mano: no había vibración. Eso fue completamente espiritual por la unción del Espíritu. Posiblemente eran nervios muertos. Y cuando oré por ese hombre, él ni siquiera podía escucharme palmear mis manos detrás de él. Y me di cuenta que yo estaba condenado. Y allí que quedé parado en este púlpito por primera vez y supe lo que significaba para un hombre ser dejado solo sin Dios. Yo estaba desamparado. Estoy avergonzado de mí mismo delante de Uds. amigos, hoy. Estoy avergonzado de eso. Lo estoy. Y siento mucho que tuvo que suceder aquí en Phoenix. Pero tenía que suceder en algún lado. Eso es correcto. Y sucedió aquí.
35Me fui. El Hermano Sharritt y yo salimos, y yo estaba agotado. No podía dormir. Me subí a un avión y empecé a llorar. La aeromoza vino y me dijo: “¿Qué le sucede señor?” No podía decirle a ella porque no entendería. Me bajé del avión y entré. Los ministros vinieron y me recibieron, me llevaron a la habitación, hicieron que me acostara, y bajaron. Ellos empezaron a hablar conmigo. Y el Reverendo Baxter, un maravilloso hombre de Dios, entró a la habitación, entró solo. Él dijo: “Hermano Branham” dijo: “Puedo asegurarle que el don de sanidad no se ha ido de Ud.” Dijo: “Los dones y llamamientos son irrevocables”. Dijo: “Dios lidiará con Ud., pero Él sería definitivamente infiel a Su promesa si Él le quitara el don a Ud.”
36Dijo: “Eso no puede irse de Ud.” Dijo: “Sansón durmió toda la noche con una ramera, y a la mañana siguiente salió y arrancó las puertas y se fue con ellas”. ¿Ve? Eso es correcto. Y David y los demás de esa manera. Y dijo: “Él lidiará con Ud.” Dijo: Moisés hirió la peña, cuando debía hablarle a ella” ¿Ve? Dijo: “Eso es correcto, pero las aguas salieron. Eso fue cierto”. Pero, dijo: “Él lidiará con Ud. y le hará pagar por eso. Pero, vea, el don está allí.”
37De alguna manera yo no podía… Ahora, yo tenía temor que se hubiera ido. No podía sentir a Dios en lo absoluto, en ninguna parte.
38Y espero y confío que nunca tenga que pasar por otros tres días como esos en todos los días de mi vida. Amigos, eso fue el infierno sobre la tierra. Fue… Yo… Ahora, el Dios… Dios se había ido. El Ángel se había ido. El Espíritu Santo. … Yo no tenía nada…
39[Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Esa vibración pegando en mi mano, y Uds. no saben cómo me sentía. Sabía que todavía estaba allí antes de orar por la niñita. Nunca seré culpable de… Yo nunca… Y haré todo lo que pueda por Uds. Y caminaré tan humilde y quietamente como sé caminar. Y la niñita también era sordo muda y tenía tuberculosis [Espacio en blanco en la cinta-- Ed] sólo un poquito [Espacio en blanco en la cinta--Ed]… ella y ella podía hablar, escuchar, y la tuberculosis se había ido. Dios la había sanado.
40Entonces siguiendo esa misma noche, tengo sus fotografías aquí. Yo iba a traerla también. Lo siento; he estado tan nervioso y quebrantado. Y una foto de la escuela de mudos allá, que su maestra, ellos trajeron siete niños que habían nacido sordomudos de la escuela de mudos, y cinco de ellos entraron a la línea esa noche. Y todos los cinco fueron declarados completamente sanos. Tengo sus fotografías, sus testimonios, y los enviaron a casa con sus seres queridos, a todos los cinco. Nacidos sordo mudos, declarados por el doctor, no--por los doctores que los llevaron a California y los doctores de California los declararon sanos. Cinco de ellos… Tengo cartas allí de una defensa legal y cosas como esas por si ellos vinieran. El gobernador del estado de Oregon vino a mi reunión, y el gobernador del estado de Idaho estuvo en mi reunión la noche antepasada, y algunos de sus principales doctores y demás.
41De modo que el Señor ha empezado a bendecir (Uds. saben) de esa manera. Así que se manifestó maravillosamente. Y yo estoy muy agradecido. Que yo nunca sea culpable.
42Y la manera como hago con la gente… Me di cuenta que en estas dos últimas semanas se han producido más milagros que en cualquier lapso de dos semanas que alguna vez haya tenido. Simplemente paso a la gente por la línea y oro por ellos. Entonces cuando algo sobre mi se detiene y jala a la gente, tal vez es alguien que no tiene suficiente fe o algo; entonces cuando ellos pasan eso me detiene; y allí es cuando milagros son efectuados en el púlpito.
43De los contrario, sólo avanzo a medida que Dios diga… no lo que algún hombre diga que haga. “Traeré a mi madre para que Ud. la sane. Ella está lisiada y el vecindario creerá”. Me doy cuenta que eso trae más reproche que cualquier otra cosa. Y simplemente… Eso es correcto. Porque para comenzar ella no cree.
44Y la mayoría son así, la gente se aprovecha de eso. Así que yo… Si Dios me ha perdonado por eso, lo sé. Y yo no quiero volver a ser culpable de eso nunca.
45Y en estas últimas pocas semanas, ha habido más milagros efectuados en mis servicios que lo que ha habido en los últimos tres, cuatro meses o cinco. (Eso es correcto.): más milagros. Y ni siquiera pudimos atender a las multitudes. Si hay alguien aquí de las reuniones de Oregon y de por allá, ellos se dan cuenta que sus auditorios, pistas de patinaje, y los pabellones y cosas a donde llegábamos, que hubo miles que eran regresados cada noche, y millares de millares que eran traídos al lugar. Y el Señor ha estado bendiciendo y haciendo grandes cosas. Ahora, ha habido más gente sanada desde entonces, pues yo simplemente estaba intentando llegar a donde Dios quiere que esté. Y estoy seguro que Uds. entienden. Quiero… ¿Ahora entienden lo que quiero decir? No estoy llamado a efectuar milagros por causa de la gente. Si Dios me detuviera en alguien…
46Pero ahora, queridos amigos, aquí está lo que es. Las vibraciones se mueven al igual que… Eso es el don Divino de Dios. Ahora, si Él va a quitar eso de mí, yo preferiría no salir del púlpito esta tarde. Pues si no puedo ser una ayuda para alguien más, no quiero quedarme aquí. Y yo… 47 Entonces continué y comencé la línea, y la gente empezó a ver que Dios empezó a obrar milagros más que nunca. Algunas veces se oraba y regresaban y se sentaban con muletas, y se levantaban. De repente el poder de Dios caía sobre ellos sentados en sus asientos, y tiraban al suelo sus muletas y corrían muy rápido a través del edificio. Y aquí estaría uno en una camilla, postrado allí temblando de parálisis. De repente mientras aun se oraba por ellos, tal vez una media hora antes de eso, dejaban de temblar y se levantaban de sus camillas. Y algunos de ellos se iban a casa, y tal vez estarían en casa quizás unas pocas horas y se despertaban en la noche o algo así. Y aquí regresaban ellos a los servicios alabando a Dios, sanados.
48¿Ven Uds.? Pero eso es lo que la gente tiene que hacer. Ellos tienen que creer. ¿Ven Uds.? Tiene que haber una parte como cuando Jesús le dijo a María y Marta: “Quitad la piedra”. ¿Ven?
49Ud. mismo tiene que hacer algo. Y Ud. tiene que creerlo. Y Dios obrará. Como aquí. De esta manera yo estaba quitándole todo a la gente; yo era el que estaba haciéndolo todo. ¿Ven Uds.? Pero allí Ud. tiene algo que hacer Ud. mismo. Y váyase, y crea, y Ud. será sanado.
50Y un muchachito… era tan patético; el pequeñito pasó. Y talvez yo diga esto solamente. Están colgados en el auditorio en este momento. Un muchachito con tirantes ortopédicos en las piernas, y él pasó con polio. Él dijo: “Hermano Branham”, él dijo: “¿Hará Ud. una oración por mí?” Dije: “Sí”.
51Y su madre estaba allí, y dije…Y ella dijo: “Si Ud. tan sólo hace la oración por él, Hermano Branham…”. Y yo dije: “Muy bien, hermana”. Y dije: “Ahora, Ud. no es…”
52Ella dijo: “Y no deseo un milagro”. Ella dijo: “Sólo deseo que Ud. haga la oración”.
53E hice la oración por el muchachito por un momento y puse las manos sobre él. Y hermano, hermana, dos noches después de eso, el muchachito estaba parado en la puerta, en la entrada por donde yo paso, con los tirantes colgándole de la espalda. Allí estaba él parado. ¿Ven?, La simplicidad, la humildad de la madre, de saber… “Yo puedo creerle a Dios; no tengo que ver ningún milagro sobresaliente. Sino que yo puedo creerle a Dios”.
54Y entonces mi ministerio llegó a ser más bendecido que lo que fue al principio. ¿Ven Uds.? Así que… Y allá estaba parado el muchachito sacudiendo su piernita de esa manera. En sólo tres noches, el muchachito regresó y tenía los tirantes ortopédicos colgándole de los hombros así, parado allí. Los levantó: unos zapatos enormes, incluso tuvieron que mandarle a hacer los zapatos de manera que pudiera sujetar los tirantes de este lado… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.]… Eso es. Amigos, eso es lo que debe ser una sanidad, amigos. No ponga demasiada confianza [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] el hombre. Ponga su fe en Dios Quien es Todopoderoso. (¿Ven Uds.?), porque no obrará nada. Pero la de Él le sanará a Ud. Y capte Ud. [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] la simplicidad de un niño crea que Ud. va a sanar, y crea que esta pequeña oración es lo que Dios me pidió que dijera por Ud., y Ud. tendrá lo que ha pedido, si tan sólo lo cree.
55Ahora, en eso… Entonces quiero contarles acerca de lo que pasó. Al final de la semana había tanta gente viniendo desde… Ellos venían desde Canadá, de todas partes. Y así que todo de acuerdo… Nunca vi el sol brillar hasta que regresé a Phoenix. Me sentí muy feliz de ver el sol, no sabía qué hacer. Y estaba mirando hacia arriba donde teníamos que pagar--entré a un restaurante, y tuve que pagar cincuenta centavos por una toronja. Dos mitades de una toronja por cincuenta centavos. Y vi donde Uds.… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.]… Dije: “Esto es de Dios…entonces”. … Eso es correcto. Uno las ve creciendo en el árbol y de esta manera, y cincuenta centavos por cada toronja… Yo dije: “Bueno, yo puedo ir por la calle y patearlas como pelotas de fútbol allá en Phoenix”. Dije… Oh amigos, Uds. tienen el lugar más precioso en el mundo para vivir. Sólo deseo que Uds. pudieran juntarse y orar y… Uds. pudieran tener la mejor iglesia del mundo aquí mismo, la mejor unión de gente. Uds. tienen todo lo que…
56El hermano… Hace un rato yo estaba tan nervioso así que él me llevó a darme un paseo por ahí (El Hermano Sharritt) y para pasearme un poco antes de venir a la reunión, y yo dije: “Sólo mire este paraíso que tienen aquí. Pues, Uds. están preparados para el milenio, si tan sólo se juntaran”. Eso es correcto. Uds. están listos ahora. Así que ciertamente es maravilloso y agradable.
57Ahora… Entonces, el viernes por la noche, el viernes pasado por la noche, había hecho mis reservaciones para venir a Phoenix a los servicios tal como lo había prometido hacer. Pero los vuelos no salieron en toda la semana. Entonces me dije: “Tomaré un autobús para ir a San Francisco, y tal vez la niebla se disipe”.
58Algunas veces se iba por una hora y luego regresaba. Y los aviones daban vueltas, y entonces cuando tenían una oportunidad descendían; aterrizaban en San Francisco: y estaba terriblemente nublado. Y yo dije: “Me iré en autobús”. Y estaba poniéndome muy débil. Y así es cómo el don debía empezar… obrar; y por lo tanto, ahora sé que algo… O tendré que aminorar la marcha o no permaneceré por mucho tiempo.
59La gente pasaba a mi lado; ellos ni siquiera ponían sus manos sobre mí o yo sobre ellos. Y pasaban a mi lado, y una fuerza tremenda salía de mi debido a esa sanidad… esas personas creían. Y no tenía que orar por ellos. Su fe hacía contacto y ellos la recibían. (¿Ven Uds.?) igual como si yo estuviera orando por ellos. Así que la última noche me debilité tanto por la línea de oración, donde casi tres mil personas vinieron a mí, solamente esa noche, al grado que me desplomé en el piso. Y ellos me levantaron por los brazos, dos hombres, y me cargaron hasta la puerta.
60Y había habido muchos espíritus que habían salido de la gente y entraron en otros. Una mujer se volvió loca. Ella apartó su mente del Señor hacia otra mujer que le estaba hablando, sentada allí, ella se volteó para hablar con la otra mujer mientras yo estaba orando y un espíritu de demencia vino sobre ella. Tuve que dejar esa pobre alma de esa manera; todavía está demente. Hubo muchos epilépticos que salieron de uno al otro de esa manera hasta…
61Entonces cuando empecé a salir por la puerta, y me fui a la estación de autobuses… Y el hermano Lindsay y algunos de los ministros, dijeron: “Hermano Branham, Ud. no puede irse así”. Yo dije: “Quiero regresar a Phoenix”.
62Y ellos dijeron… “Bueno”, dije: “Esta cosa que ha pasado; yo quiero ir a decirles que nuestro Padre celestial me ha dado otra oportunidad”. Así que yo dije: “Quiero ir a decirles”. Y ellos dijeron: “Pues, Ud. no puede ir”. Una dama dijo: “Le llevaré en un auto”.
63“Oh”, dije: “No, señora. Tomaré un autobús”. Entonces esperé allí afuera en la… y fuimos a esperar al autobús. Y compré mi boleto para San Francisco. Y sentado… Y el autobús llegó; ya tenía tres horas de retraso. Y la niebla, casi no se podía ver nada. Y mientras estaba sentado allí en la mesa, estaba tan nervioso, perdí los sentidos humanos nuevamente, y ellos pensaron que estaba dormido. Y entonces ellos me llevaron, y cuando desperté de eso, bueno entonces el bus, cuando se hizo cerca de la una o dos de la mañana, pues, él no pudo avanzar más; tuvo que detenerse. Ya ni siquiera podía conducir por las montañas. Eso me impidió llegar a Phoenix por completo.
64Entonces cuando fui a casa, fui allá, comencé a verme debilitarme muy rápido, y entonces en cuarenta y cuatro horas me normalicé. Entonces cuando eso sucedió, entonces fue cuando supe lo débil que estaba, y realmente cuán… estaba mi cuerpo. Fui… De allí empecé a sentirme débil y agotado, y entonces quería ir al servicio.
65Y regresé a Phoenix de nuevo para orar por los enfermos y afligidos. Y sé que Uds. entenderán ¿No es así? Uds. entenderán, y créanme de todo corazón, que cuando estas personas enfermas pasen por aquí, recuerden, ellos sanarán. Ud. simplemente siga creyendo. Y si Ud. pasa, su fe se elevará y echará mano de ese don de sanidad y Ud. será sanado. ¿No creerán eso, todos Uds.? Si obra en cualquier manera…
66Y escuchen. Uds. querido pueblo aquí en Phoenix, quiero que cada uno de Uds. vaya a su pastor, cada uno, y le diga: “Tengamos avivamientos de unión aquí en Phoenix”. ¿No creen Uds. que podrían hacer eso, tener avivamientos de unión y hacer que todos sean salvos y que sigan viviendo para Dios? ¿No creen Uds. que pudieran hacer eso? Seguro que sí, si tan sólo creen. Tengan fe y créanle a Dios, porque Él quiere hacer eso. Y Él no puede venir… Y a mí me dolería saber que Phoenix fuera dejado fuera del programa.
67Ahora, para retomar mi Escritura, donde me quedé. Uds. se acuerdan que Josué, a través de todas las Escrituras Ud. trae a los hijos de Israel, en tipo hasta la última parte. ¿Es correcto eso? Ahora, les he dicho de cómo es que los hijos de Israel tuvieron tres jornadas; así es: tres etapas de su jornada. ¿Es correcto eso? Y la iglesia ha llegado a su tercera etapa. ¿Es cierto eso?
68Recuerden… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] regresaron con la evidencia de la nueva tierra. Y allí es donde Uds. se encuentran parados en este momento. Pero Uds.… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] de la iglesia no pudieron creer; entraron en confusión y se fueron nuevamente al desierto, y allí la… Comenzaron a enfermarse y allí fue donde el don, la serpiente de bronce, le fue dado a la iglesia. ¿Es correcto eso? A Pentecostés…
69Miren, después que la iglesia Pentecostal se separó en tantas, Uds. del Evangelio comple… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] entonces la enfermedad entró en medio de Uds.… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.]
70Fíjense en otra cosa antes de que termine esta serie sobre esto. Ahora, antes… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] sombras y tipos aquí que han llegado hasta esta hora. Si aquello fue sombra y tipo, entonces el resto debe tener cumplimiento. Ahora, para que Uds. capten esto…
71Y quiero que especialmente, Uds. los ministros capten esto. Recuerden, su líder, Moisés, fue siempre un tipo del Espíritu de Cristo el día de hoy. ¿Es correcto eso? Pero Moisés jamás llevó al pueblo al otro lado del Jordán. Hubo un nuevo orden que vino. ¿Fue correcto eso? Moisés, el director de la iglesia, jamás llevó al pueblo al otro lado del Jordán. Josué los llevó al otro lado. ¿Es correcto eso?
72Y amigos, nuestra gran organización no va a llevar a la iglesia al otro lado del Jordán. Ahora, recuerden eso. Josué entró en la escena. ¿Ven? Dios va a enviarle los nueve dones espirituales a la iglesia. Ellos van a juntarla y ella cruzará el Jordán. Recuerden que Él dijo: “Levantaos ahora y crucemos este Jordán”. Él le dijo a Josué.
73Y creo que si alguna vez ha habido un tiempo en toda la historia de la iglesia, en que esa Voz está, es ahora: “levantémonos, ahora vamos a cruzar el Jordán”. Eso es correcto. La iglesia ha sido pasada por tantas cosas. Se ha divido en sectas aquí en las denominaciones. Estas son mis últimas palabras sobre esto. Y me he esforzado.
74Yo amo a Phoenix. Los amo a Uds. Ahora, me gustaría verlos a todos unánimes y en un mismo parecer. Me gustaría venirme para acá y hacer de esto mi hogar donde pudiera… Uds. tuvieran servicios todos los domingos por la tarde y así continuar hasta que Jesús venga. Pero no puedo hacerlo yo mismo. Pero voy a darles mi visión. Ahora es el momento en que nuestras iglesias… Ellas no quieren estar de acuerdo la una con la otra. ¿Ven? Y ya es hora que Uds. estén de acuerdo el uno con el otro, la iglesia en sí.
75Y esta es la manera en que el don que viene a la iglesia, que está halando de ambos lados, no sacando a la gente de las iglesias. No, Ud. siga yendo a su misma iglesia. Su Iglesia está bien, su organización. No tengo nada en contra de eso. Pero, hermano, nunca piense que Ud. es un poquito mejor que alguien más, o que alguien es un poco menos que Ud.
76Acuérdense que todos estamos en una misma igualdad con Dios. Somos Sus hijos e hijas. Y si somos hijos e hijas de Dios, comportémonos de esa manera, hablemos de esa manera, y vivamos de esa manera, y seamos se esa manera, hijos e hijas de Dios.
77Y ahora, estos dones son los que están haciendo esto. ¿Ven? El sistema ha cambiado. La iglesia ha guiado al mundo desde el tiempo de Martín Lutero. ¿Es correcto eso? Pero la edad de la iglesia esta muriendo ahora. Es correcto. Esa es la parte de Moisés. Está muriendo, porque así como Moisés le falló a Dios, así también la iglesia le ha fallado a Dios: Me refiero a las denominaciones. ¿Ven lo que quiero decir? ¿Cuántos creen que entienden de lo que estoy hablando? Gracias, amigos.
78Miren. Satanás a veces intenta decirme que ellos no lo captan. Pero yo sé que sí. ¿Ven? Eso ha fallado. La iglesia ha fallado, porque ha llegado a un punto en que si Ud. no es Metodista, Ud. no está en el asunto; si Ud. no es Bautista, no está en el asunto; si Ud. no pertenece a las Asambleas de Dios, Ud. no está en el asunto; si Ud. no pertenece a los de la Unidad, Ud. no está en el asunto; si Ud. no pertenece a ésta o aquella, Ud. no está en el asunto.
79La Iglesia ha fallado ¿Ven? En vez de juntar al pueblo como un sólo cuerpo, los ha separado. Tal como Moisés, en vez de hablarle a la peña, él golpeó la peña (¿Ven Uds.?), y falló. Así que la iglesia nunca llevará al pueblo al otro lado del jordán. Eso es correcto.
80Pero ahora, Dios ha cambiado Su orden, y Él está enviando de regreso… Uds. que escuchan mis palabras: hay grandes hombres en camino a este mundo. Eso es correcto. Hay grandes poderes en camino a este mundo. Y será un pueblo que llamará fuera a un pueblo. Recuerden: “Salid de ella, pueblo Mío” ¿Es correcto eso? Babilonia, la confusión que… Y no la gente ahora, no de sus iglesias, pero salgan de esa confusión en medio de Uds. ¿Ven Uds.? Salgan; sirvamos a Dios con un corazón, una mente y un sólo acuerdo. ¿Es correcto eso? Y entonces Dios llevará a Su Iglesia al otro lado del Jordán. Eso es más allá de la muerte. Ahora, crean eso con todo el corazón.
81Estaba leyendo aquí… ¿Cuántos de Uds.?... Ya sé. Sé que Uds. no tienen el “Heraldo de la Verdad”. Este hermano y hermana, ¿dónde está él? Uds. no han publicado este todavía, ¿verdad? Este es el nuevo: “El Heraldo, Heraldo de la Verdad”. Y estaba notando allí este año, en la edición de este mes… acerca de…
82La otra noche me llevé una sorpresa. Mi esposa tiene… Cuando ella escuchó que yo había tenido aquel agotamiento y me había desmayado allí, eso casi mató a la pobrecita. Y ella está preocupada. Yo nunca… Ella es tan tímida que no había podido hacer que le tomaran una fotografía. Pero finalmente se la tomó, y me la envió. Y hace un ratito estaba hablando con ella… Y mi niñita, de 12 meses de edad, oró por mí por teléfono. ¡Qué linda!, ella dijo: “Jesús, ayuda a mi papá. Jesús, ayuda a mi papá para que venga a casa”. Y ellos pusieron nuestras fotografías allí este mes, o la de ella y mía y mi secretario, el Hermano Cox y la Hermana Cox. Ellos son una gente muy fina.
83Y aquí, casualmente me fijé en este testimonio que deseo leer sólo un poquito. Y… [Espacio en blanco en la cinta—Ed.] que fue sanado por el, muchos buenos doctores, sus nervios estaban destrozados. Ella se había vuelto loca. Simplemente se miraba como una pequeña… Uds. pueden ver su fotografía allí. Ella sencillamente es un trozo de amor humano; eso es todo. Y Dios la sanó instantáneamente, allí mismo. Ella se levantó de la cama después de haber estado allí por meses y meses y caminó con sus pijamas puestas. Pues, Ud. ni siquiera podía acercarse a ella, ella tenía [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] encima, y todo. Ella tenía sangre por todos lados y demás. Ella se calmó por unos momentos, y caminó con sus pijamas, con sus zapatillas puestas, hasta la fuente de soda y se tomó un refresco conmigo, y la gente venía de todos lados, de todas partes, mirándola… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.]
84Tenía un testimonio aquí que quería leer. Uds. saben, según me quedan como quince minutos para darles estos testimonios, y luego dedicar el tiempo para orar por los enfermos.
85Aquí, no hace mucho, supongo que en medio de la gente había… Todos Uds. leyeron el “Azusa News” [Periódico cristiano de la época--Ed.] ¿Alguien recibe el “Azusa News”? Muy bien. ¿Recibieron Uds.…? ¿Alguna vez recibieron el “Jonesboro Evening Sun”? Ese gran artículo que salió… ¿Se fijan que en el “Azusa News”, allí, salió donde yo tenía que volar a California, (en el “Jonesboro Sun”) salió allí, que volaría a El Dorado en un avión para atender un caso que estaba muriendo de cáncer? Alguien… ¿Leyeron eso en el “Azusa News”? Yo estaba teniendo servicios allí.
86Allí fue donde un ministro parado en la plataforma, con un enorme cáncer colgándole, oh, probablemente de ese tamaño, colgándole del cuello. El doctor dijo que no había oportunidad para él y parado allí con los reporteros allí tomando las fotografías. Ese cáncer se puso blanco, se le desprendió del cuello y rodó hasta mis pies. Ahora lo tengo en alcohol. Había un hoyo en su cuello, y la fotografía en el periódico lo mostraba.
87Había un hombre que había estado sentado en un silla de ruedas por— olvidé por cuántos años, atado de esta manera, sentado allí en la silla, un diácono Bautista, y en un momento se levantó de la silla y caminó por todo el edificio glorificando a Dios y cosas así.
88Y luego fui llevado hasta El Dorado en un pequeño avión Cessna, para ver a una muchacha que era de gente pobre, que estaba, la muchacha esperaba morir en cualquier momento. Había estado lisiada toda su vida, una víctima del Polio. Tenía entre veintiocho y treinta años de edad. Y el cáncer se había vuelto un cáncer fibroso y se esparció por todas partes y el doctor, mientras yo hablaba con él, al haber entrado después que el avión aterrizó… Ellos salieron allí y me recibieron y me llevaron a la casa y allí estaba… El doctor dijo que había cortado cerca de cuatro a seis libras de cáncer de la superficie donde había crecido. Él volvió a coser a la muchacha y en menos de dos semanas, más que eso había crecido en ella de nuevo. No había esperanzas en lo absoluto. Y su familia se lo estaba ocultando. Así que fui. Nunca lo olvidaré.
89Esto tal vez no signifique mucho para Uds., para algunos de Uds., pero piense si hubiera sido su madre, si hubiera sido su hija. Significa mucho para mí. Tengo que responder por estas cosas en el tribunal del juicio. Y apenas hace un rato por casualidad tomé… Soñé con esta muchacha anoche, y aquí tomé el “Heraldo de la Verdad” hace un rato, y leí su testimonio allí. Y luego cómo fue que salió--es una tremenda coincidencia.
90Entonces parado allí, entré a la casa, más bien la pequeña, y humilde casita de campo blanca allí en El Dorado… Al entrar, sus seres queridos estaban sentados en el jardín, y todos ellos estaban mirando y esperando que yo viniera. Y cuando entré reuní a toda la familia. Dije: “¿Sabe ella lo que tiene? Dijeron: “No, no se lo diga Hermano Branham”. Dije: “Ahora, no puedo prometerles eso. ¿Ven?” Dijeron: “Bueno, no se lo hemos hecho saber nunca.” Dije: “Ahora, en primer lugar, quiero saber si ¿todos Uds. tienen fe?
91Dijeron: “Bueno, hemos oído de otros…” Y un pobre hombre parado allí, con una camisa azul puesta, Uds. saben, y su papá, un hombre enorme. Y él estaba llorando; dije: “Papá, no llore”. Dije: “No llore”. Dije: “Ahora, eso causará que su fe esté vacilando”.
92Dije: “Ud. debe creer que los requisitos para su hija son llenados ahora”. Dije: “¿Es Ud. Cristiano?”
93Y él dijo: “Hermano Branham, ella es la única del grupo que es Cristiana”. Él dijo. “Supongo que nosotros somos demasiado malos”. Dijo: “Esa es la razón que Dios se la está llevando de nosotros, porque no somos Cristianos”.
94Entonces vi la oportunidad que Dios me había dado. ¿Ven? Nunca pierdan su oportunidad.
95Y había al menos entre quince y dieciocho de ellos de pie en la pequeña cocina. Y dije: “¿Son familiares todos Uds.?” “Sí”.
96Dije: “¿Es alguno de Uds. Cristiano?” y uno de ellos era miembro de la Iglesia de Jesucristo y eso era lo único que se asemejaba al Cristianismo. Y dije: “¿Harán Uds. esto? Si Dios deja vivir a esta muchacha, ¿Le prometen Uds. que cada uno de Uds. se arrepentirá, cada uno de Uds. serán Cristianos y se bautizarán, y así por el estilo?”
97Cada uno de ellos dijeron: “Lo haremos si Dios lo hace”.
98Bueno, salí. Ella dijo: “Le diré cuando salga lo que le sucede a la muchacha”.
99Y entré al cuarto, no dejé a nadie adentro. La pobre muchacha estaba acostada allí. Apenas le quedaban unos pocos días de vida, dijeron que tal vez dos o tres días más y ella moriría, por cuanto estaba acabándose rápidamente. Cuando entré, ella dijo: “Me supongo que Ud. es el Hermano Branham”.
100Y dije: “Sí, señora”. Y su costado aún estaba abierto donde no sanó o nada donde le habían quitado el cáncer. Y, oh, ella estaba bastante hinchada de esa manera, solamente algunas libras de esa carne habían sido sacadas y allí era donde el cáncer… ¿Saben lo que es fibroso de esa manera? Simplemente avanzó a través de ella, y un exceso de carne creciendo todo el tiempo.
101Así que ella dijo: “Bueno, me supongo que Ud. es el Hermano Branham” Yo dije: “Sí” 102 Y ella dijo: “Hermano Branham, tengo entendido que Ud. puede decirle a las personas lo que está mal en ellos”. Y allí mismo vi lo que estaba pasando.
103Y dije: “Sí, señora, con la ayuda y la misericordia de Dios, puedo”.
104Ella dijo: “Hermano Branham, ¿Puede Ud. decirme cuál es mi problema?” Ella dijo: “Ellos no quieren decirme”. Dijo: “Ahora, sé por la manera en que Ud. ha venido aquí… [Espacio en blanco en la cinta—Ed.] todos los pecados están ocultos”. Y dije: “Sí, señora”. “Sea honesto conmigo, Hermano Branham…”. Dije… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] “Si soy sanada”.
105Y la tomé de la mano y dije: “Sí, señora. Es un cáncer”. [Espacio en blanco en la cinta--Ed]
106“Me lo imaginaba, Hermano Branham”. [Espacio en blanco en la cinta-- Ed.]
107“Pero aparte de eso,” dije: “Tu doctor, cuando lo conocí allá afuera en la cocina mientras ellos estaban hablando, dice que tu tiempo está entre los dos o tres próximos días. Y yo…”
108Ella dijo: “Hay uno… [Espacio en blanco en la cinta—Ed.] que no hay nada entre mi alma y el Salvador”. Ella dijo… Vale más… “Sí”. “Cante”.
109Ella dijo: “Traté de guiar a mi… [Espacio en blanco en la cinta—Ed.] Y no pude. Y dijo... Y yo dije: “Tal vez esta sea la oportunidad; todos ellos le aman mucho”. Dije: “Todos prometieron ahora, que si tú sanabas le servirían a Dios… [Espacio en blanco en la cinta—Ed.] que ellos sí.
110Y en ese momento, amigo… Ahora, recuerden que algún día yo mismo tendré que dejar este mundo. El Ángel me dijo que sucedería, sucedió en ese momento; yo lo sentí. Me incliné y oré por ella; las vibraciones se detuvieron.
111Y dije: “Hermana, Ud. va a estar bien”.
112Ella dijo: “Hermano Branham, no sé que me ha sucedido”, dijo ella: “Pero solamente sé que estaré bien de nuevo”.
113Y yo dije: “Así es. Vas a estar bien”. Salí y toda la gente allí en la cocina estaba llorando, y salí y cerré la puerta al salir.
114Ellos dijeron: “¿Bueno, qué le parece, Hermano Branham?” Dije: “ASI DICE EL SEÑOR, la muchacha vivirá”.
115Su pobre y anciano padre rompió en llanto. Y aquí en este papel está escrito su testimonio. Dice… Aquí está… Ella citó mis palabras aquí:
116“Cristo es el mismo de ayer, hoy y por los siglos… Él también está obrando milagros en estos últimos días. El 16 de mayo de 1947, los doctores consideraron necesario operarme. Cuando lo hicieron, hallaron un cáncer atroz. Todo lo que algunos de los mejores doctores de la ciudad podían decir era que mi tiempo era muy corto. Mis amigos, Dios vino a la escena. El Hermano Branham vino aquí desde Jonesboro, Arkansas, en avión y oró por mí. El Señor inmediatamente mató el germen de cáncer y sanó mi cuerpo. Nunca podré terminar de agradecerle al Señor por enviar al Hermano Branham a orar por mí y por la sanidad de mi cuerpo. Señorita L-a-d-d-i-e M-y-r-i-c-k: Laddie Myrrick, 325 Calle West cook, El Dorado, Arkansas”. Escríbanle. ¿Ven?
117Ahora, si esa mujer, cuando los mejores doctores para ese cáncer… No fue un milagro. Fue un milagro. Ella lo aceptó como un milagro, pero fue semanas después antes de que ella estuviera completamente sana, pero ellos… Le dije que el germen de ese cáncer estaba muerto. Ella lo creyó, y eso fue lo que sucedió. ¿No pueden Uds. creer la misma cosa?
118Ahora, una cosita más que alentó mi corazón cuando leí esto. Fue una querida madre en Canadá. Y denme toda su atención ahora, mientras leo este pequeño artículo. Oraremos y tendremos el servicio de sanidad.
119“Todo es posible”, es el titulo de eso. “Dedicado humildemente al Rev. William Branham, por una madre Canadiense”. Allí fue donde Dios sanó. Que Dios la bendiga, nunca les olvidaré. Y ese pequeño canto de: “Todo es posible”. Ud. prácticamente puede escucharlo ser cantado en todas partes. Dicen que escuchan a una madre cantándolo mientras mece a su niño; ella cantaba eso. Y lo cantan afuera en las calles; en sus trabajos, lo cantan: “Todo es posible”, y ellos tienen un avivamiento barriendo de costa a costa en Canadá, por todas partes.
120Iglesitas que en un tiempo fueron rechazadas, las han abierto de nuevo. Misionero o evangelistas han salido al campo allí y la abrieron de nuevo: una emoción tremenda. Eso es lo que necesitamos, ¿no es verdad, amigos? Ahora, escuchen con mucha atención: Hay algunos, querido Señor, que Tú has escogido Sacados de este mundo de pecado Para estar listos para irse, o listos para quedarse, Mientras el Maestro le ha llamado. Tú sólo escoges al de corazón puro Y aquellos que te seguirán. Entonces, querido Señor, les darás Un regalo inestimable, como nadie más lo puede hacer. Oh Padre celestial, Te amamos tanto Mientras enviaste a un Ángel. Él vino con un mensaje, Oh cuán dulce y prometió: “Sobre uno una corona”. El ángel dijo: “Te daré el don de sanidad Divina. ¿Irás y les dirás que crean? Entonces, esta promesa, es tuya”. “Sí, Señor. Haré lo mejor que pueda”, Mientras se postraba ante el trono de gracia. “Sé, querido Señor, que todo es posible. Lo haré a Tu petición. Querido Señor, Iré donde Tu quieras que vaya; Seré lo que Tú quieres que sea. Oraré por los mudos y ellos hablarán. Oraré por los ciegos y ellos verán”. [Espacio en blanco en la cinta—Ed.] Ud. será sanado por… [Espacio en blanco en la cinta—Ed.] Sólo para recibir un toque de Él. Y él hace fila a lo largo-Ellos hacen fila a lo largo de las aceras Para echarle un vistazo temporal a Él. Los enfermos son traídos del norte y de sur Y algunos son [Espacio en blanco en la cinta—Ed.] cojos Algunos son traídos [Espacio en blanco en la cinta—Ed.]… para ser sanados Oh Ángel, querido [Espacio en blanco en al cinta—Ed.] él—desafiarlo…? [Espacio en blanco en la cinta—Ed.] Para echar al diablo fuera de este niño y así será. Oh, Jesús, Señor y Salvador Por favor guarda y bendice a los Tuyos Para que ellos… [Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Bendice a Tu siervo a quien Tú has amado [Espacio en blanco en a cinta— Ed.] Con Tu poder, y dale fortaleza de… [Espacio en blanco en la cinta—Ed.] Pecado… Hasta aquella hora bendita.
121Nuestro Padre Celestial, te agradezco por ese humilde privilegio que tengo, querido Dios, que alguien tiene—que ellos creyeron, Padre. Y Tu Ángel Quien tan amorosamente… y esta querida persona quien formó esto como un poema ahora, ruego, Padre que siempre me permitas ser humilde. Y que hoy, los mudos hablen, y los ciegos vean; y ese niño que está poseído por ese demonio, que sea echado fuera. Sólo un toque de Ti es todo lo que quiero, Señor, para saber que estás parado aquí. Sé, Padre, que todo demonio está sujeto a Ti. Cuando Tu gran poder está cerca de nosotros, nada puede hacer frente. Y ruego que los sanes a todos aquí en Phoenix, Padre, hoy en este auditorio, pues aquí es donde me enseñaste una lección de escuchar a Dios en vez de al hombre. Oh Padre, ayúdame, a nunca hacer alguna cosa que Te desagrade. Y que ahora, Señor, ya que el domingo pasado, o antepasado, fue una reprensión tremenda para mí, que este domingo sea una gran bendición para mí, Padre, al ver a Tu pueblo sanado en este auditorio. Hoy, Te ruego que lo concedas, Padre, en el Nombre de Tu Hijo Jesucristo, lo pido. Amén.