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~ FE ES LA SUSTANCIA ~
1Están instalando unos artefactos nuevos para grabar. Casi no sabemos en donde vamos a estar cada noche. Yo creo que esta es más o menos la tercera mudanza en las últimas cuatro noches. Luego tenemos otra mudanza, creo yo, mañana en la noche. Así que eso es lo que lo hace tan malo, cambiándonos de lugar en lugar, entonces uno difícilmente… Es como un lugar nuevo cada noche, y se hace muy difícil.
2Confío que alguna vez cuando regrese otra vez a Oakland, pues, tal vez podamos conseguir algo como el auditorio de aquí por una o dos semanas. Para ese entonces podremos tener un verdadero avivamiento y una verdadera reunión. ¿No creen Uds. eso? Sí, yo también lo creo.
3Es sólo que nuestro itinerario ha sido muy irregular. Bueno, yo diría esto: nosotros apenas estamos una noche o dos aquí y luego cien millas más lejos. Casi en el momento en que hemos llevado a la gente a un punto en donde comienzan a ver el movimiento sobrenatural de Dios, entonces ellos disuelven la reunión, y vamos a alguna otra parte a doscientas, trescientas, cuatrocientas millas más lejos y comenzamos nuevamente, y justo cuando la gente está entrando en la fase de avivamiento en donde ellos pueden ser sanados y muchas cosas pueden hacerse…
4Así que yo pienso que, después de que regrese de Canadá, bueno, antes de que vayamos a México o a cualquier parte, creo que solamente iremos a los lugares de avivamiento, nos quedaremos como un mes a la vez en un lugar, o algo así, de manera que podamos realmente hacer que la gente… Cuando ellos puedan quedarse el tiempo suficiente, hasta que comiencen a llegar los reportes de algunas de las personas por las que se ha orado, de que están sanando, están mejorando de esa manera, y testimonios saliendo…
5Como en mi propia ciudad natal de Jeffersonville, Indiana. Pues, no es nada allí. ¡Vaya!, tan pronto como entramos a la ciudad, centenares de personas vienen en multitudes de todas partes, porque ellos tienen--ellos están… Uno se instala en un sólo lugar, y no anda en movimiento de esta manera.
6Y entonces, amigos, son casi seis meses desde que he estado andando de día y de noche. Hoy tuve un día maravilloso a solas con Dios. No había nadie allí sino sólo el Señor y yo. Y yo me tranquilizo más cuando estoy a solas.
7Ahora, tengo cinco reuniones más aproximándose antes de tener algún descanso: cinco reuniones más. Y luego en el mes de Mayo, debo tomar un mes completo, para ir a Rocky Mountains adonde, ¡oh!, para estar a solas allí cuando parece como que uno… Me gusta estar a solas con Dios. Así es como yo encuentro que Él es tan querido para mí. Y luego regresar otra vez para comenzar en Canadá…
8Ahora bien, nosotros no tenemos mucho tiempo. ¿A qué hora tienen que cerrar el auditorio? ¿A las once en punto? Yo creo que ellos dijeron que a las once es el cierre del auditorio.
9Así que yo deseo hablarles en esta noche, sólo tomar un poquito de tiempo y enseñar la Palabra de fe, y para que Uds. sepan cómo acercase a Dios.
10Hay muchos de estos grandes y profundos temas lo cual la gente reclama saber mucho al respecto. Y cuando llega la hora del reto final, saben muy poco de ello. Ahora, eso es verdad. Esta noche vamos a averiguar unas cuantas cosas de esas.
11Y a propósito, pasado mañana en la noche en el otro auditorio, yo debo dar un pequeño bosquejo de la historia de mi vida; es decir, si Uds. desean escucharla. ¿Les gustaría escucharla? Veamos sus manos. ¡Qué bueno! ¿Ha anunciado Ud. adónde queda el auditorio?
12[Fin del disco--Ed.]… Para que obtengan una idea razonable, porque yo quiero que Uds. sean sanados. Para eso es que estoy aquí. Yo… Para mí es un gran sacrificio estar aquí, amigos. Yo tengo un hogar, una familia. Y soy nuevo; apenas soy un bebé en la obra. Hace sólo unos cuantos meses desde que el don de sanidad vino a mí.
13Yo no tengo casa propia. Simplemente vivo en una casita de campo tipo “L” de dos cuartos. Mi esposa carga agua por casi media cuadra, y luego la carga otra vez para afuera de la casa. Me han ofrecido hogares maravillosos en diferentes ciudades donde ellos me dicen: “Yo le construiré una casa de cinco mil dólares y se la regalaré”.
14Amigos, para mí no es el dinero. Desearía no tener que pensar nunca en eso. Y esa es la razón de que muchos de Uds. envían, me ofrecen sus donativos; yo no los tomo. Porque no son sus finanzas; yo deseo su confianza. Yo estoy aquí por su sanidad.
15Y como estaba diciendo acerca del pequeño hogar, mi esposa y dos hijos, yo desearía estar con ellos en esta noche. Más o menos en este momento, son las once en punto, esa pequeñita fiel está sobre sus rodillas orando por mí. Ella sabe que casi es la hora de comenzar el servicio. Su preciosa madre, ella está orando por mí. El varoncito, cuya madre murió cuando él apenas tenía dos años de edad, él esta orando por mí. Y de alguna manera cuando llego al púlpito, siento que sus oraciones serán respondidas. Y yo sé que Él está cerca.
16Uds. no saben cuánto desearía yo verlos a ellos en esta noche. Cuando los dejé en el avión, al venir, hace unos meses, ellos estaban agarrados de mi abrigo y llorando.
17El doctor en mi iglesia me dijo que yo no viviría sino como un año más: dijo que al ritmo en que yo estaba andando, caería muerto alguna noche con un ataque cardíaco en el púlpito. Y mi hijito tiene miedo de eso, así que él estaba llorando, diciendo: “Papá, no vayas”.
18Pero hay algo que me llama a los que están enfermos y sufriendo.
19Y amigos, yo únicamente les puedo ayudar si Uds. me creen. Esa es la única manera en que alguna vez yo pudiera hacer algo por Uds.
20Y yo desearía estar allá esta noche. Uds. no saben cómo quisiera… Muchos de Uds. saben lo que es estar lejos de casa, ¿no es verdad? Pero yo… Es… Yo diría que es solamente una pequeña choza. Pero para formar un hogar no se necesita de una casa grande. Es el carácter que está adentro lo que forma un hogar. Y estoy agradecido por un hogar.
21Así que Dios les bendiga. Y Uds. oren por mí, y yo les contaré más al respecto pasado mañana en la noche.
22Y ahora, en esta noche, amigos, si Uds. pueden, mantengan a los pequeñitos tan pacientes como puedan, y Uds. sean de la misma manera. Y denme toda su atención sólo por unos pocos momentos. Y yo trataré de explicarles, a lo mejor de mi conocimiento, la razón por la cual estoy aquí en esta noche, y cómo es que Uds. debe acercase a Dios para recibir su sanidad.
23Yo he sufrido mucho, y sé lo que es estar enfermo. Y yo quiero ayudarles. Y puedo hacerlo si Uds. solamente creen.
24Deseo tomar esta oportunidad, ahora mismo… Tengo tantas cosas en mi mente y estoy cansando y agotado. Pero deseo agradecerle al ministro; se me olvida su nombre, quien nos permitió usar este auditorio en esta noche, yo creo que él prestó sus servicios: El Reverendo Jack Walker. Si acaso él está en la audiencia, Hermano Walker, que Dios le bendiga mi Hermano, a Ud. y a su… le haga… [Fin del disco--Ed.]
25Padre, estamos tan agradecidos por esta, otra oportunidad en esta noche de pararnos delante de Tu hermoso pueblo para hablarles concerniente al día y la hora en que estamos viviendo, un poco antes de la venida de Tu amado Hijo para llevarse a una Iglesia, un pueblo llamado fuera que es lavado en la Sangre, nacido la segunda vez, y están listos para ir a encontrarse con un Dios santo: Un camino fue preparado para ellos por medio de la Sangre del santo Cristo de Dios.
26Bendícenos en esta noche a todos mientras esperamos por Tu Presencia Divina. Y que el Ángel que Tú enviaste al cuarto aquella noche para hablarle a Tu Siervo, y la razón de estar aquí en esta noche, que Él se pare en el púlpito junto a Tu humilde siervo en esta noche y confirme cada palabra que sea hablada. Y que le sigan grandes señales y maravillas.
27Padre, Bendice al ministro, el Hermano Walter, quien nos concedió el auditorio en esta noche. Que él y los suyos sean bendecidos. Hazle exitoso en Tu ministerio, una rama fructífera. Y que él pueda tener muchos trofeos que colocar a Tus pies en aquel gran día.
28Bendice al ministro que patrocinó este programa aquí en esta ciudad, el Hermano Moss, a todos los otros ministros, los colaboradores. Oh Dios, que sus iglesias sean llamas de fuego, testimonios para la gloria de Dios en estos últimos días perversos en que estamos viviendo, en las sombras un poco antes de la venida del Justo.
29Oh, Padre, habla en esta noche, de una manera extraordinaria al pueblo. Y que haya fe, y que el Espíritu Santo extienda Sus alas a través de este auditorio en esta noche. Y que venga virtud de tal forma, que muchas, muchas grandes sanidades milagrosas sean hechas, para que Su fama se extienda por todas las regiones de arriba abajo en esta costa occidental de este hemisferio. Porque lo pedimos en Su Nombre y para Su gloria. Amén.
30Ahora, amigos, como he dicho, nos hemos cambiado de lugar tantas veces. Supongo que muchos de Uds. aquí ni siquiera han escuchado nunca cómo vino el don de Sanidad. Pero lo único que yo deseo que Uds. hagan en esta noche es creerme. Si Uds. creen, estoy seguro que verán la gloria de Dios. El éxito no ha sido como yo esperaba que sería en las últimas noches, aunque inválidos, afligidos, sordos, mudos, cojos… Pero parece ser que ha sido muy lento, desde que hemos llegado a la costa occidental.
31El Hermano Charles Fuller estaba hablando conmigo cuando estábamos en Long Beach, y me dijo: “Hermano Branham”, dijo: “La razón”, dijo: “Esta costa occidental aquí tiene de todo bajo el nombre de sanidad Divina”. Dijo: “Ellos tienen a los adoradores de la “Blue Flame”, la adoración del “Divino Padre” y todo, bajo el nombre de sanidad Divina”. Dijo: “Es una tremenda piedra de tropiezo”. Bueno, eso… eso pudiera ser así, amigos; yo no sé; pero eso no contrarresta el poder de Dios para sanar.
32[Fin del disco--Ed.]… de adoración y el Divino Sanador. Y ahora nadie puede hacer un milagro en Su Nombre que pueda hablar mal de Él. Eso es lo que Él dijo. Así que si alguien está logrando que las personas sean sanadas, yo estoy agradecido por eso. Pero yo verdaderamente creo con todo mi corazón mientras entramos en el tema en esta noche que Uds., quizás, si Dios nos ayuda, que Uds. captarán la visión y verán realmente el día y el tiempo en que estamos viviendo. Y luego Uds. verán y creerán.
33Que Dios nos ayude ahora mientras leo algo de las Escrituras. En el libro de Hebreos el capítulo 11, vamos a comenzar a leer los primeros tres versículos. Escuchen muy atentamente, porque mis palabras son solamente las palabras de un mortal. Ellas fallarán. Pero la Palabra de Dios nunca fallará. Ella siempre es verdad. Es pues la fe la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven. Porque por ella alcanzaron testimonio los antiguos. Por la fe entendemos haber sido compuestos los siglos por la palabra de Dios, siendo hecho lo que se ve… de lo que no se veía. Por la fe Abel ofreció á Dios mayor sacrificio que Caín, por la cual alcanzó testimonio… de que era justo, dando Dios testimonio á sus presentes; y difunto… aun habla por ella.
34El sistema de sonido está un poquito alto… [Espacio en blanco en cinta-- Ed.] Muy bien. Ahora, creo que está un poco mejor: como que causa un eco desde… Muy bien.
35Ahora, deseo tomar mi texto del tercer capítu--tercer versículo, mejor dicho, y una de las ultimas frases, “Dios testificando de Sus dones”. Y ahora, para mi tema, se encuentra en el primer capítulo, el primer versículo, mejor dicho (Perdónenme.), el primer versículo, “Fe Es La Sustancia De Las Cosas Que Se Esperan, La Demostración De Las Cosas Que No Se Ven”.
36Este día en que estamos viviendo, es un día terrible de paz y descanso inestable en todas partes. La gente anda corriendo de aquí para allá en busca de cualquier cosa. Casi cualquiera puede conseguir un séquito. No importa lo que ellos enseñen o piensen, alguien los escuchará. Y es un día del cual hablaron los profetas.
37La gente, cuando ellos tienen hambre, comerán de cualquier parte. Si los niños y las personas se están muriendo de hambre, ellos comerán de un bote de basura, quienes antes comieron de una mesa suculenta. Pero si ellos tienen hambre, comerán en algún lado. Así que yo pienso que los verdaderos y genuinos ministros del Evangelio debieran estar alertas activos, debieran estar dándole al pueblo las cosas correctas: carne a su debido tiempo.
38Ahora, este tema mío de…Como les he testificado que no soy predicador, yo únicamente tengo el don de sanidad Divina, lo cual digo humildemente que vino de Dios. Yo no tuve nada que ver con que viniera. Fue preordenado por Dios hace años y años. Yo no tuve nada que ver… [Espacio en blanco en cinta--Ed.]… tierra que la trajo. [Fin del disco--Ed.]
39Esta es la clave fundamental de las Escrituras. La fe, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan diligentemente. Sin fe es imposible agradar a Dios.
40Este mundo fue hecho por la fe. Las cosas fueron formadas a la existencia por la fe. Dios simplemente vio esa gota de rocío, colgando allá en el aire, o como sea que Uds. quieran llamarlo, y Él simplemente habló y dijo: “Sea la luz”. Y fue la luz. Y luego Él hizo brotar la tierra y la secó y así sucesivamente. Todo eso fue hecho mediante un acto de fe con Dios. El mundo entero fue hecho por la fe.
41Uds. están aquí en esta noche por la fe. Muchos de Uds. le dijeron a su patrón que regresarían a trabajar mañana. ¿Cómo saben Uds. que lo harán? Ud. le dijo a su esposa: “Estaré en casa después del servicio”. ¿Cómo sabe Ud. que lo hará? Ud. tal vez le dijo a una persona que viniera, un taxi, a recogerle a las once en punto. ¿Cómo sabe Ud. que estará aquí? Ud. pudiera estar en la eternidad antes de las once en punto esta noche. ¿Ven? Pero es todo por fe. Todo es por la fe.
42Ahora bien, tanta gente habla de este tema de la fe y saben muy poco de ella. Ahora, escuchen amigos; yo los amo y deseo que vean esto. Hay tanta gente que habla de la fe que no conoce un principio de ella.
43Ahora, Uds. están juntos, y nosotros tal vez nunca volvamos a encontrarnos de este lado de la eternidad. Pero yo… si yo tuviera un lugar donde pudiéramos estar juntos, y yo pudiera traer la cosa gradualmente a un punto en donde Ud. pudiera verlo más claro de lo que lo verá ahora, porque muchos de Uds. van a pensar… Y probablemente muchos se llevarán la impresión equivocada de mí en esta noche. Cuando yo estoy tratando lo mejor que puedo para hacer que Uds. vean esto, y Uds. pensarán que me estoy exaltando a mí mismo. Pero no es así, mis queridos amigos. Es para su beneficio, si yo tan sólo puedo hacer que Uds. vean lo que Dios ha hecho por Uds.
44Ahora, muchas personas pasan por la línea, y dicen: “Oh, yo tengo fe para ser sanado”. Y, amigos, cuando ellos pasan, yo sé que no tienen suficiente fe para curar un dolor de muelas. Eso es correcto. Y algunos de ellos que tienen cáncer, pasan y dicen: “Yo tengo fe para ser sanado”, ellos no tienen fe.
45Mi lección de la Escritura en esta noche dice: “Fe es la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven”. ¿Ven? Es una sustancia. Es algo directo, algo que Ud. realmente tiene, no algo que Ud. se imagina, algo que Ud. piensa que tiene; pero es un acto directo y seguro que Ud. tiene. ¿Ven lo que quiero decir?
46Ahora, aquí no hace mucho tiempo… Les daré una pequeña historia de alguien que vino para que Uds. puedan ver lo que es la fe. Fe es un don en sí mismo. Ud. tal vez tenga una porción de ella, pero hay un don de fe.
47Así como cuando algunos de Uds. ungen a los enfermos y oran por ellos, y tienen un resultado. Eso no es un don de sanidad; es una porción de fe. Pero eso no es un don directo de sanidad; porque solamente hay un don directo de sanidad; solamente hay un don directo de fe; solamente hay un don directo de milagros y así sucesivamente. Lo hubo en las Escrituras, lo apóstoles lo tuvieron. Y ellos hicieron obras poderosas de… Felipe y todos ellos… Pero ése era un don de sanidad.
48Como cuando nosotros nos vamos de la ciudad, como dice mucha gente… Yo he notado en algunos lugares, después de marcharme de algunos de ellos, tal vez quince o veinte dicen: “El Señor me dio el don de sanidad”. Bueno, Dios bendiga sus corazones.
49Algunos de ellos dicen: “Hermano Branham, por favor, impóngame las manos para que yo reciba el don de sanidad”. ¡Ojala yo pudiera! Yo haría que cada uno de Uds. pasara por aquí por esta línea en esta noche. Y yo diría que no quedaría una persona enferma en Oakland en unas cuantas semanas a partir de hoy. Eso es correcto. Pero no es mío darlo. Es… [Fin del disco--Ed.].
50“Fe es la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven”. Tomemos esa parte de la Escritura: “La sustancia de las cosas que se esperan”. Hay tres cosas: esperanza, caridad, y fe. ¿Es correcto eso?
51Ahora, esperanza es un elemento; fe es otro elemento; y caridad es otro elemento. Caridad es amor.
52Yo he visto a mucha gente pasar, gente encantadora, verdaderos Cristianos, pero no tenían la suficiente fe para ser sanados, y un pecador pasa y tiene la fe para ser sanado. ¿Ven? Es otro elemento completamente. No se trata de qué bien le sirva Ud. a Dios; es un elemento que Ud. mismo posee. Ahora, deseo que vean esto porque es para su beneficio.
53Aquí hace unas semanas, o hace unos meses, yo estaba en casa por unas cuantas noches. Y ¡vaya!, habían como trescientas personas que se habían reunido en la casa y alrededor de los patios ese día, y como a las dos de la mañana mi esposa me llevó a la cama. Y mientras estaba acostado en la cama, ¡uf!, mis piernas estaban acalambradas y adoloridas…
54Yo estaba acostado allí y escuché un automóvil parar en el frente. Y dije: “¡Oh, vaya!, viene alguien”. Y ella dijo: “Bueno, escucha, iré a la puerta”. Y mientras ella se dirigía hacia la puerta yo me quedé dormido.
55Y podía escuchar a alguien diciendo: “Bueno, el bebé ha estado enfermo por mucho tiempo”. Y un bebecito estaba llorando hasta el punto que ni siquiera sonaba como que fuera humano, algo así, Uds. los que están leyendo en mi librito: “La Visión Celestial”… ¿Cuántos en la audiencia lo han leído?, veamos: ¿“La Visión Celestial”? Vean, algo por el estilo.
56El pequeñito, tenía como ocho o diez semanas de edad. Y no había dejado de llorar nunca. Y la madre dijo: “Bueno, hemos viajado todo el día y toda la noche para llegar aquí”. Dijo: “Nos enteramos cuándo el Hermano Branham iba a estar en casa y trajimos al bebé”.
57¡Oh, pobrecito!, yo no pude dormir. Salí y oré por el bebecito. Y me senté allí en la silla por un momento, y estuve conversando con la madre.
58Ellos habían venido desde muy lejos del norte de Ohio. Y mientras estábamos sentados allí, amigos, el pequeñito dejó de llorar. Había estado llorando día y noche. ¡Oh, eso para mí vale más que todo el dinero del mundo!
59Y miré allí, y la madre comenzó a llorar, grandes lágrimas caían sobre la cobijita, el papá sentado allí con un par de pantalones de pecheras puestos, probablemente gastó una buena porción de su sustento para venir; se acercó a mí y me abrazó y dijo: “Le amo, Hermano Branham”. ¡Oh!, unos de los mejores corazones que alguna vez han latido están debajo de una vieja camisa azul. Eso es correcto.
60No es la manera como Ud. vista; es lo que está dentro de Ud. (Eso es correcto). Y allí, yo supe que él era sincero. Eso no era hipocresía. Él dijo eso de corazón; él me amaba. Y yo miré al pequeñito, y la madre, cuando entré al otro cuarto ella estaba… [Espacio en blanco en cinta--Ed.] Nos estaba sonriendo. Y, amigos, eso lo vale todo, ¿no es verdad? Eso es correcto. Eso lo vale todo. Y cuando ellos dijeron… Mi esposa dijo: “Bueno, les voy a preparar café o algo si lo desean”.
61Y ellos dijeron: “Bueno, sólo vamos a esperar un ratito”. Y mi esposa dijo: “Bueno, ahora…” Yo dije: “Te diré algo, me acostaré en ésta silla, y deja que la madre y ellos se vayan a dormir por un ratito”.
62Así que los colocamos en una cama, y yo me quedé sentado en una silla tratando de descansar hasta el amanecer. Y justo en ese momento llegó otro carro y un joven vino a la puerta.
63Y él dijo: “¿Hermano Branham?” Yo dije: “Sí”. Yo estaba tratando de mantenerme despierto. Él dijo: “Yo sé que Ud. tiene mucho sueño”. Yo dije: “Sí”. Me dijo: “Yo soy de Morengo, Indiana”. Dijo: “Mi hermanita está muriendo de apendicitis; va a ser operada esta mañana”. Dijo: “¿Vendrá Ud. a ella?”. Bueno, eso…
64[Espacio en blanco en la cinta--Ed.]… Y en mi viejo cacharro Ford, que me está esperando allá en Houston, todo el costado lo tiene golpeado con mis rodillas, donde yo golpeaba mis rodillas de esa manera tratando de mantenerme despierto mientras iba a orar por los enfermos. Había salido de una reunión, y estaba yendo a otra. Y salía al campo con mi mano fuera de la puerta del carro, diciendo: “Dios le bendiga, Dios le bendiga”, profundamente dormido.
65Nunca olvidaré un día viniendo de Houston, yo… había… Yo escuchaba la bocina de un carro, y sabía que estaba del lado contrario de la carretera, solamente no me podía mantener despierto. ¿Ven Uds.? Me quedaba allí quince días y noches orando por los enfermos y viendo cosas maravillosas. Pero, oh, amigos míos, si mi vida fuera corta, tal vez alguien más pueda quedarse por causa de mi partida.
66Y este joven dijo, él dijo: “Mi hermanita…” Él me dijo que pertenecía a una iglesia. No mencionaré el nombre aquí porque no conviene; y yo no critico la religión de nadie. Y de todas maneras, esta iglesia es mi principal enemigo. Ellos reclaman que no hay tal cosa como Sanidad Divina y demás.
67Y yo estaba en mi iglesia, la Iglesia Bautista de Milltown, donde fui a llevar a cabo un avivamiento. Muchos de Uds. lo han visto en el librito titulado: “Jesucristo, el mismo ayer, hoy y por los siglos”. Y una jovencita allí que pesaba cuarenta y siete libras, de veintisiete años de edad, pesaba cuarenta y siete libras, llamada Georgie Carter, con tuberculosis; y ella pertenecía a esta misma iglesia. Y ella dijo que la gente de la vecindad decía: “Dejen…” Ella había estado acostada sobre su espalda por nueve años y seis meses. Y dijo: “Dejen que sea sanada y nosotros lo creeremos”.
68Pero, amigos míos, ella es mi pianista en la Iglesia Bautista de Milltown en esta noche. Pero, ¿creen ellos? No, ni que uno se levantara de los muertos, ellos no creen en eso.
69Y a propósito, un hombre que estaba en la morgue, declarado muerto por tres doctores cuando yo entré a donde él estaba, él está manejando una locomotora en Pennsylvania en esta noche, y aun así ellos no creen. Eso es correcto. Ellos no creen.
70La hora está aquí donde los ojos de la gente están tan cegados con los cuidados del mundo y los otros cuidados, al grado que ellos ni siquiera ven a Dios. Muchas veces Él está en medio de ellos y le pasan por alto como fue en los días de Cristo, y ellos fallaron en verlo al Él.
71Y ahora, esta dama--o este hombre, mejor dicho, él dijo: “¿Irá Ud.?” Yo dije: “Sí, señor” Él dijo: “Tal vez es mejor que yo lo lleve”. Yo dije: “No, yo trataré de mantenerme despierto”. Y mi esposa comenzó a llorar. Ella dijo: “Cariño te quedarás dormido en cualquier parte”. Yo dije: “No, estaré bien, cariño”. Y me subí a mi viejo carro y comencé a manejar lentamente. Yo dije: “Lo vigilaré”. Mientras iba me pellizcaba y mordía mis dedos, tomaba saliva y me frotaba los ojos y de todo, tratando de mantenerme despierto. Yo sé que eso suena muy antihigiénico, pero estaba haciendo todo para tratar de llegar a la joven.
72Y manejamos como por ocho millas a través de una vieja carretera que entraba al distrito rural, y allí estaba acostada una jovencita de algo como ocho--diecisiete o dieciocho años de edad. Y ella estaba postrada allí en una condición terrible. Cuando entré a la habitación, ella estaba muy nerviosa, y dijo: “Oh, ¿Y Ud. es el Hermano Branham?”. Ella dijo… Yo dije: “¿Tú crees Hermana?”. Ella dijo: “Oh, sí yo creo”. Dijo: “Yo creo”. Dijo: “No me importa lo que dice mi iglesia”. Ella pertenecía a la misma iglesia que ésta Georgie Carter. Dijo: “No me importa lo que dice mi iglesia. Yo creo. Yo creo”.
73Y así que ellos, el hombre, el padre vino a recibirme y estrechó mi mano. Y él me llevó hasta la cama. Él dijo: “Señor”, dijo: “Ella va ser operada esta mañana”. Y dijo: “Ella está… Nosotros tememos que ella no pueda hacer el viaje”. Dijo: “Tenemos que llevarla todo el trayecto hasta New Albany, Indiana”.
74Eso era casi como cuarenta millas hasta el primer hospital. Y ella tuvo como ocho millas a través de carretera rural, oh, hermano, simplemente un camino estrecho de cercas, viniendo así donde las carretas viajaban casi para venir. Y bueno, yo asistí y ayudé en operaciones y…
75[Espacio en blanco en la cinta--Ed.]… Y estaba… Yo sabía que esa muchacha no podía ir al hospital. Ella moriría antes de llegar allá. Tal vez hayan doctores, médicos, sentado aquí ahora, usualmente hay doctores que viene a escuchar el servicio. Y su costado se había hinchado y se estaba poniendo rojo, el apéndice estaba hernioso y listo para reventarse en cualquier momento.
76Ahora, muchas veces yo he entrado con el doctor Adair, el doctor de nuestra ciudad, uno que viene a mi iglesia. Y nosotros teníamos la operación y abríamos la incisión. Y cuando se reventaban en la mesa, y algunas veces sacaban los intestinos y los rociaban y los lavaban, para que no les diera peritonitis, y lo cortaban en forma de “V” y colocaban un tubo allí para drenar. Algunas veces ellos se mejoraban. Pero esa niña no podía… Ése apéndice se hubiera reventado y ella todavía tenía que viajar por treinta millas o más. Y ella hubiera muerto antes de llegar allí.
77Ahora, amigos, la muchacha me estaba mirando, y ella dijo: “Oh, Hermano Branham, ¿Ud. cree que viviré?” Y yo dije: “Yo creo que sí”. Pero ella dijo… Yo dije: “Ahora, ¿crees tú?” Ella dijo: “Oh, sí, sí, yo creo. Seguro, no me importa lo que diga mi iglesia. Yo creo. Georgie Carter sanó”. Dijo: “Yo también sanaré. Le tengo miedo a la operación”, (¿Ven?), de esa manera. Algunos de los vecinos se habían reunido.
78Ahora, miren, aquí es donde quiero llegar a Uds. sobre esto. La muchacha pensaba que ella creía, así como vienen muchos de Uds. a esta línea en esta noche. Uds. piensan que creen, pero ella no creía.
79Ahora, muchas de Uds. tienen problemas femeninos, y tal vez es una cosa u otra que--tal vez un estómago ulcerado. Y Uds. tienen que tomar su… Uds. pueden esperar un poquito de tiempo. Pero esa muchacha, eso tenía que ser una emergencia. Su vida estaba en peligro. Algo tenía que hacerse. Así que yo dije: “Hermana, no es mi intención herir tus sentimientos, pero tú no crees”. Ahora, es como dice el Hermano aquí, cuando Ud. tiene su cabeza levantada, no importa dónde se encuentre Ud. en el edificio…
80Yo no digo esto, amigos, Uds. recuerden, que les estoy diciendo esto para su bien. No soy yo sino Dios. Yo sé cuando Ud. tiene la cabeza levantada; yo lo siento. Ya sea que Ud. esté detrás de mí, donde Ud. esté… Como una que estaba sentada anoche con la cabeza levantada detrás de mí. Yo lo supe todo el tiempo. Y así que, eso queda entre Dios y el individuo. ¿Ven Uds.? Yo no puedo evitar eso. Ellos estorban a la gente. Muchas veces cosas son estorbadas.
81Así que esta muchacha dijo: “Oh, yo creo, yo creo, Hermano Branham”. Bueno, ella pensaba que creía. Ahora, miren, ella tenía esperanza. Pero fe es la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven. ¿Ven lo que quiero decir?
82Ahora, yo dije: “Hermana, un caso común”, yo dije: “Yo pudiera darme un tiempecito y darte tiempo, quizás tomar esa fe y obrar con ella. Pero tú tienes que tener atención inmediata, ahora mismo. Porque voy a ser honesto contigo. Tú no vivirás para ver el hospital”.
83Ahora, a los padres no les gustó mucho eso en ese momento. Pero prefiero ser honesto con Uds., hacerles saber la verdad… ¿No prefieren Uds. que yo sea honesto con Uds.? Y recuerde, amigos, yo no estoy luchando con carne ni sangre; es poder espiritual. Yo debo ser honesto delante del Dios Todo Poderoso. ¿Ven? Y porque me doy cuenta del peligro de mi propia vida, y no solamente la mía, si no la suya.
84Y así que ella dijo que creía, pero ella no creía. “Bueno”, dije yo: “Ahora, miren”. Ahora, yo quiero que Uds. se fijen en esto, y quiero que tengan mucho cuidado ahora y tomen toda palabra de manera que puedan captarla bien, de una cosita que Dios me permitió allá. Y yo veré si Uds. tiene fe. Yo dije: “Hermana, tú no tienes fe”. Ella dijo: “Oh, Reverendo Branham, yo tengo fe para creer cualquier cosa”.
85[Fin del disco--Ed.]… si tú tienes fe, yo quiero pedirte y mostrarte, mejor dicho, que tú no tienes fe.
86Ahora, escuchen y capten cada palabra. En la habitación había una cuerda colgando de un candelero, y en la punta de esa cuerda había un pequeño brazalete, y tenía… era un brazalete blanco con cositas rojas, donde un niño probablemente había estado jugando con él, Uds. saben, girándolo en la habitación. Tal vez algunas de Uds. tranquilizan a sus bebés de esa manera, girando algo así para que jueguen con eso, para entretenerlos.
87Y yo vi ese pequeño brazalete colgando allí. Estaba… Le dije a la jovencita; dije: “¿A qué distancia estás de ese brazalete?” Ella dijo: “Proba--aproximadamente quince pies”. Yo dije: “Ahora, todos los otros adultos aquí, todos Uds., denme la espalda”. Yo dije: “Ahora, no se va hacer nada para hacerle daño a nadie. Yo simplemente tengo que hablarle a esta muchacha, porque ella tiene que captar la idea ahora mismo”.
88Y esa es la razón por la cual estoy entrando en estas cosas con Uds. en esta noche. Tenemos dos noches más y algo tiene que hacerse. ¿Ven Uds.? Ahora, no quiero que se vayan y digan algo malo acerca de esto, porque Uds. pudieran tener que dar cuenta en el juicio por eso.
89Y así que yo dije: “Algo tiene que hacerse inmediatamente”. Y yo dije: “Ahora, Uds. los padres, volteen sus espaldas”. Y algunos de los vecinos que estaban sentados con ella, todos voltearon sus espaldas hacia mí y voltearon las sillas.
90Yo le dije a la jovencita; dije: “Ahora, tú me dices que tienes fe para creer para todas las cosas”. Ella dijo: “Así es, señor”. “¿Cuánto tiempo hace desde que comiste?”. Y ella dijo: “Como tres días”, dijo: “Ni siquiera puedo aguantar agua en mi estomago”. Y Uds. saben lo que es el apéndice y también tenía fiebre.
91Yo dije: “Ahora si tú crees con todo tu corazón, y me demuestras que tienes fe… ahora, mira directamente a ese brazalete”, y este estaba colgando allí en medio del aire, “y haz que ese brazalete de vueltas y vueltas en la habitación. Luego haz que se mueva de atrás para adelante en la habitación, y luego detenlo, y yo creeré que tú tienes fe”.
92Ella dijo: “Oh, Hermano Branham”, dijo: “Oiga, ¿por qué me pide algo así?”. Yo dije: “Yo quería ver si tu tenías fe”. Dije: “Jesús dijo, ‘Todo es posible, si puedes creer’”.
93Ahora, eso es pura fe, amigos. Los magos la usan muchas veces para hacer trucos y demás, rompen vasos y cosas. Sucederá, si Ud. cree. Pero yo estoy tratando de basar su--el pensamiento sobre fe para que Uds. sepan de qué estoy hablando y quiero que ahora se queden tranquilos para que capten esto. Despiértense, para que cuando yo termine con esto Uds. sepan de qué se trata todo.
94Entonces ella dijo: “Bueno, Hermano Branham, nadie podría hacer eso”. Yo dije: “Oh, sí, cualquiera que crea puede”. Y ella dijo: “Bueno, yo no creo que nadie pudiera hacer eso”. Yo dije: “Yo pensé que tú dijiste que creías para todas las cosas”. Vean cómo ella fue atrapada allí mismo. Yo dije: “Tú dijiste que creías todas la cosas. Quiero que lo demuestres”. Y ella dijo: “Yo no creo que haya nadie que pueda hacer eso; eso es material, Hermano Branham”. Ella dijo: “¿Pudiera Ud. hacerlo?”. Yo dije: “Sí, señora”. Y ella dijo: “Bueno, ¿Pudiera yo ver que se hace?”. Yo dije: “Si tú deseas”. Y ella dijo: “Deseo”.
95Entonces, por supuesto, colocando mi mente en eso, y haciendo que ella observara eso y no a mí. Como muchas veces en una reunión, yo tomaré a cualquier niño bizco que Uds. tengan en esta reunión, Uds. lo traen aquí arriba sin ni siquiera orar por él, y simplemente me permiten que lo mire directamente a los ojos de esa manera, yo haré que sus ojos se enderecen. Pero cuando volteo la cabeza… [Fin del disco--Ed.]
96Y yo lo usé como una ilustración. Ella regresó, pensaba que no iba a poder regresar a través de la línea, se tardaría como dos o tres días antes de que ella regresara. Pero cuando ella vino en esa ocasión, ella dijo: “Hermano Branham, Ud. me dijo que regresara a la línea”.
97Había centenares de personas amontonados en todas partes, parados en la… muy temprano en la mañana, venían completamente mojados de allá afuera, viniendo para recibir la oración. Y luego cuando Dios le sanó los ojos allí, ambos ojos se enderezaron y ella estaba normal y salió regocijándose. ¿Ven Uds.? Esa es la diferencia entre la fe suya y la fe de Dios…
98Ahora, entonces por supuesto, fijando mis ojos en ese brazalete, lo cual Ud. mismo, si no lo duda en su corazón, y éste empezó a moverse. Y luego se movió de atrás para adelante, en círculo, en diagonal, y lo detuve.
99Ella dijo: “Hermano Branham”, ella dijo: “Eso es espiritismo”. Yo dije: “Yo pensé que tal vez tú dirías algo como eso”.
100¡Vaya!, ¿no es extraño cómo personas que profesan conocer a Dios, y saben tan poco acerca de Él? ¿No es eso correcto?
101Ella dijo: “Ud. sabe, nosotros pertenecemos a la iglesia de Cristo”. Discúlpenme, no fue mi intención decir eso. Discúlpenme, Uds. de la iglesia de Cristo, no fue mi intención decir eso. ¿Ven? En todo caso, dijo: “Nosotros hablamos donde la Biblia habla y callamos donde la Biblia calla”.
102Uds. saben, Uds. tienen ese lema. Yo he cuestionado eso unas cuantas veces.
103Dije: “Muy bien”. Ella dijo: “No hay tal cosa que se pueda mostrar en la Biblia de algo como eso”. Yo dije: “Yo pensé que eso es lo que tú dirías”. Dije:” seguro, eso está en la Biblia”. Y ella dijo: “Bueno, yo nunca… yo no lo creo”. “Muy bien”, dije yo: “¿Tú no lo crees?” Ella dijo: “No, muéstreme Ud. dónde está eso en la Biblia”.
104Yo dije: “Un día Jesús pasó cerca de un árbol, Él quería hallar fruto en él y no tenía. Él lo maldijo, y el árbol empezó a secarse. Y cuando ellos pasaron al mediodía el árbol se estaba secando. Pedro comentó y dijo qué rápido se había secado el árbol.
105Él dijo: ‘Si tú dijeras en tu corazón que este árbol se desarraigue y sea echado en el mar y no lo dudares, te obedecería’”. ¿Lo dijo Él? Y yo dije: “Él dijo: ‘Si dijereis a este monte, ‘Muévete’, y no lo dudareis en tu corazón, poco a poco llegará a acontecer’”. ¿Lo dijo Él? Seguro que sí.
106Yo dije: “Yo sé que tu incrédulo pastor, tratando de injustificar su incredulidad, dijo que ése era un monte de pecado. Yo también fui a la escuela. Él estaba arrodillado junto al Monte de lo Olivos. Era el Monte de los Olivos. Si dijereis en tu corazón que se mueva y no lo dudareis…” Yo dije: “¿Cuánto más fe?”. Y Él dijo: “Si tuviereis fe, del tamaño de una semilla de mostaza…”. Yo dije: “Ahora, si la fe del tamaño de una semilla de mostaza movería ese monte, ¿qué fe más pequeña tendrías que tener sólo para mover ese brazalete?”
107¿Ven lo que quiero decir? Ahora, yo frecuentemente me he preguntado por qué dijo Él semilla de mostaza. Yo pudiera insertar este pensamiento aquí: la semilla de mostaza es la más pequeña entre todas las semillas. Eso es correcto. Pero no hay nada que se mezcle con la semilla de mostaza. Es toda mostaza. Uno no puede mezclarla con repollo rizado o nada y hacer que crezca. Es toda mostaza.
108Si Ud. tiene tanto así de fe, toda fe, no mezclada con otra cosa, pida lo que quiera y le será dado. Pero no puede ser titubeando; tiene que ser mostaza genuina, si Uds. saben de lo que estoy hablando.
109Muy bien, y yo dije: “¿Cuánto más se necesitaría?” Ella dijo: “Oiga, quiero hacerle una pregunta”. Dijo: “¿Fue Dios quien movió eso o el diablo?” Yo dije: “Ninguno de los dos movió eso”. Ella dijo: “Entonces ¿Cómo fue que se movió?” Yo dije: “Yo lo moví”. Ella dijo: “Bueno, Ud. está a una distancia de quince pies o más de él”. Yo dije: “No, fue mi fe la que lo movió” ¿Ven? Si Ud. pide cualquier cosa y no lo duda… ¿Ven lo que quiero decir?
110[Raya en el disco--Ed.]… fe, pero Ud. es una persona con libre albedrío; Ud. es un ser humano. Ud. puede rechazarlo en su corazón, y yo no podría tocarle si Ud. tuviera que… Jesús no pudo hacer muchas obras poderosas por causa de ¿qué? [La congregación dice: “Incredulidad”.--Ed.] Correctamente. ¿Ven Uds. qué tan poco sabe la gente acerca de la fe? Es asombroso, amigos, el darse cuenta qué tan poco sabe la gente acerca de ella. Ellos hablan tanto de ella y sin embargo saben tan poquito de ella.
111Y entonces ella dijo: “Bueno, entonces ¿quiere Ud. decirme que… ¿Qué papel juega eso con Dios, esa parte allí?”. Yo dije: “Ahora, mire, hubo un Ángel que vino al cuarto y me dijo eso hace mucho tiempo, antes que yo naciera, que fui preordenado para tener un don de sanidad Divina. Y Él vino y me dijo en el cuarto una noche que Dios había enviado el don, y que era un don de sanidad Divina para la gente. Y que si yo podía hacer que la gente me creyera (me creyera), y que si fuera sincero cuando orara, que nada le haría frente a la oración”.
112Yo dije: “Por lo tanto, hablando cara a cara con este Ser sobrenatural, yo lo creo con todo mi corazón. Y si yo puedo hacer que Uds. me crean con todo su corazón, eso es lo que mueve a Dios, y entonces Uds. serán sanados. Su fe les ha salvado”. ¿Ven lo que quiero decir? Su fe para creer lo ha salvado. No lo que Ud. manufacturó y pensó en su mente, sino lo que Ud. realmente conoce, la evidencia misma de las cosas que no se ven. ¿Ven lo que quiero decir?
113Entonces la muchacha dijo: “Hermano Branham, yo verdaderamente sé que hay algo más allá donde yo nunca he llegado”. Ella dijo: “Trataré con todo mi corazón, y que Dios tenga misericordia de mí”. Ella dijo: “Déjeme creer”.
114Y entonces la tomé de la mano. Había una vibración que venía de ese apéndice hernioso, oré por ella y se detuvo inmediatamente. Yo dije: “Dios te bendiga, Hermana. Tu fe te ha salvado”.
115Unos pocos momentos más tarde yo estaba sentado en la silla y me quedé dormido. El sol estaba saliendo; tenía que descansar aunque fuera un poquito antes e regresar a casa, porque temía chocar en alguna parte de la carretera y tener un accidente. Y estaba sentado allí; ellos llamaron a la ambulancia, les dijeron que no era necesario.
116Cuando fui despertado por uno de la familia, pues, la muchacha se había levantado de la cama y se había comido una pinta [un poco menos de medio litro-trad.] de helado. Y ella nunca ha sido operada desde aquel día hasta ahora. Ella estaba parada en el porche y se despidió. Ella dijo: “Adiós Hermano Branham”. Su testimonio apareció no hace mucho en el “Heraldo de la Verdad”. La señora Edith Wright, en Milltown, o Depaw, Indiana, ésa era ella allí.
117Muy bien. Ahora, Uds. ven lo que es la fe. Es algo… Ahora miren amigos; yo sé que todos Uds., al menos saben esto: Este cuerpo es controlado por cinco sentidos. ¿Es correcto eso? Muy bien, cinco sentidos son todos los que controlan a este cuerpo. Ahora, escuchen muy atentamente, y presten atención ahora.
118El sentido, cinco sentidos, ¿Es correcto? Vista, gusto, tacto, olfato, oído, ¿Es correcto eso? Esos cinco sentidos controlan a todo el cuerpo humano. ¿Es cierto eso? Vista, gusto, tacto, olfato y oído.
119Ahora, no hay ninguno de ellos que declare fe. Fe es el sexto sentido, conocido por algunas personas como telepatía mental o como sea que Uds. quieran o deseen llamarlo, le dan muchos nombres, pero para mí es fe. Y está adentro y por encima de todos los cinco sentidos del cuerpo humano. ¿Ven lo que quiero decir? [Fin del disco--Ed.]… gran…
120Fe es el único sentido directo y positivo, y es el sexto sentido. Fe es más que la vista. Fe es más que el tacto. Ud. no palpa la fe. Ud. no prueba la fe. Ud. no huele la fe. Ud. no ve la fe. Fe es la sustancia de las cosas que se esperan, la evidencia de las cosas que no se ven.
121¡Miren! ¿Ven esta Biblia? Ahora, yo quiero esa Biblia. Ahora, yo la estoy mirando. Ahora, yo la quiero. Fe es la sustancia de las cosas que se esperan, la evidencia de las cosas que no se ven. ¿Ven lo que quiero decir?
122Aquí, en mi bolsillo, creo que hay una navaja Barlow que he cargado por años. Ahora, yo no veo la navaja. Yo no palpo esa navaja. Yo no pruebo esa navaja. Yo no huelo esa navaja. Pero sé que esa navaja está allí. ¿Cómo lo sabe Ud.? Porque yo creo que está ahí adentro. Ahora, si no está ahí adentro, fe la pondrá ahí, si no está.
123Eso los sofoca a Uds., lo sé. Pero eso es verdad. Si Uds. creen todas las cosas son posibles. Amigos, Uds. temen creerle a Dios. Uds. tienen miedo.
124Ahora, yo pudiera haber dejado esa navaja en el vestidor donde me cambié la ropa hace un rato. Pero tan seguro como que si esa navaja estuviera en el vestidor ahora mismo, si yo lo creo con todo mi corazón, estará en mi bolsillo. Eso los sofoca a Uds. Pero Dios es capaz de ponerla allí si Uds. lo creen.
125Miren, quiero mostrarles algo. Venga acá, Reverendo Kidson. ¿Es ésta la Hermana Marse? ¿Puede ponerse de pie por un momento? Quiero mostrarles algo, amigos. Póngase de pie aquí mismo y no se preocupe, no vamos hacer un espectáculo público con Ud., Hermana, pero es para la gloria de Dios.
126Ahora, miren amigos, quiero mostrarles algo. Yo creo que hay una mujer parada frente a mí. ¿Pudiera decirme que estoy equivocado? [El Hermano Kidson contesta: “No…”--Ed.] Pero… [“¿Ud. no escucha ninguna mujer?”-- Ed.] No, yo no escucho ninguna mujer. [“¿No palpa ninguna mujer?”--Ed.] No, señor. No sé ¿Cómo sé yo, que hay una allí? [“¿Ud. no prueba ninguna mujer?”--Ed.] No. [“¿Cómo sabe Ud. que hay una mujer allí?”--Ed.] Porque el sentido de la vista me dice que yo veo una mujer [“Um, bueno, ¿Está Ud. seguro?”--Ed.] Yo estoy seguro que hay una mujer parada allí. ¿Cree Ud. que estoy correcto? [“Sí”.--Ed.] Audiencia, ¿creen Uds. que estoy correcto? Ahora, ¿Es posible que yo pudiera estar errado? Sí. Cada uno de nosotros pudiéramos estar cegados de nuestros ojos. Eso pudiera ser una visión. Recuerden que los cinco sentidos del cuerpo no son tan directos. La fe es positiva.
127Ahora, sin embargo yo sé que hay una mujer parada allí, porque el sentido de la vista me dice que hay una mujer parada allí. ¿Ven lo que quiero decir? Ahora, Uds. piensan que pueden discutírmelo, decirme que no hay ninguna mujer parada allí. Entonces inténtelo una vez. Intenten Uds. decirme que yo no estoy mirando una mujer parada delante de mí. ¿Creen Uds. que pudieran discutirme que no es así? No, señor, porque yo sé que este sentido de la vista es directo, y yo estoy mirando a esa mujer, y sé que ella está parada allí. Sin embargo la única cosa que yo conozco es el sentido de la vista. Ahora, quiero que Uds. noten. Ahora, voy a cerrar mis ojos. Ahora, yo palpé la mano de una mujer. [Fin del disco--Ed.]
128Yo puedo decir que es una mujer. Ella tiene un sombrero de mujer puesto. Ella tiene cabello de mujer; es la mano de una mujer. Yo sé que es una mujer, porque yo la palpo. ¿Creen Uds. que pueden discutírmelo? [“No”.--Ed.] ¿Um? Eso es directamente; yo lo sé, que ésa era una mujer. Tengo mi espalda volteada hacia ella, pero sin embargo sé que es una mujer. ¿Ven? Porque el sentido del tacto me declara que hay una mujer allí. ¿Ven lo que quiero decir?
129Ahora, la vista me dijo que hay una allí ahora. Yo no la palpo. Ese es el sentido de la vista, yo sé que ella está parada allí, porque la estoy mirando. Cierro mis ojos. Sé que ella está parada allí ahora, no porque la vea; porque palpo su mano. Sé que está parada allí. No la veo, pero sin embargo la palpo. El sentido del tacto declara que hay una mujer parada allí. ¿Ven lo que quiero decir?
130Ahora, fe es la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración, (¿Ven?), directa y positiva, de igual manera como mi vista es positiva, lo mismo como que mi tacto es positivo… Es la evidencia de las cosas que no se ven, tan seguro como es eso. ¿Ven lo que quiero decir?
131Tantas personas tratan de emocionarse y dicen: “Oh, yo tengo fe”. Pero, amigos, no está allí. Si estuviera, reaccionaría. ¿Ven? ¿Saben lo que quiero decir?
132Ahora, miren… Gracias, Hermana Marse y Dios le bendiga. Ahora, miren. Ahora, yo vi a la mujer; mi sentido de la vista dijo que ella estaba allí. Entonces supe que ella estaba allí por medio del sentido de la vista. Cerré mis ojos; no tenía vista. Luego la toqué, y el sentido del tacto dijo que ella estaba allí. El sentido del tacto fue tan claro como el sentido de la vista, porque fue una evidencia clara.
133Ahora, la fe es una evidencia directa de las cosas que no se ven, sienten, gustan, huelen o escuchan. Ahora, miren esto. Voy a cerrar mis ojos ahora. Observen.
134Eso era jugo de naranja. [El Hermano Kidson dice: “Ud. no ve ningunas naranjas”.--Ed.] No, señor. [“Ud. no huele ningunas naranjas”--Ed.] No, señor. [“¿Qué le hace pensar que eso es naranja?”--Ed.] Porque yo lo probé. [“¿Está seguro?--Ed.] Estoy seguro que eso era jugo de naranja.
135Eso no hubiera sido de limón; no hubiera sido de uva. No hubiera sido de toronja. Eso era jugo de naranja, por causa del sentido del gusto. Yo no lo olí; no lo escuché; no lo toqué; no lo vi; pero sin embargo el sentido del gusto me declaró que eso era jugo de naranja. ¿Cree Ud. que estoy correcto? [“Ud. esta correcto”.--Ed.]
136Seguro que lo es. Pues, el sentido del gusto demostró que era jugo de naranja. Ahora, no importa cuánto me diga Ud. que era agua; yo sé que es jugo de naranja. Yo lo probé ¿Ven? Ud. también pudiera probarlo.
137Y si Ud. tiene un sentido del gusto, Ud. lo sabría de igual manera. Y si Ud. tiene fe Ud. sabrá la misma cosa de la cual estoy hablando.
138Ahora, observen aquí otra vez, ahora observen aquí. Yo huelo perfume. Eso es perfume [El Hermano Kidson dice: “Ud. no puede ver ninguno”. --Ed.] Yo no veo ningún perfume. [“Ud. no oye ninguno.--Ed.] Yo no oigo ningún perfume. [“Ud. no prueba ninguno”.--Ed.] Yo no lo pruebo. [“Ud. no palpa ninguno”--Ed.] Yo no lo palpo. [“¿Qué le hace pensar que eso es perfume?”.-- Ed.] Porque yo lo huelo. [“Amén”.--Ed.] Eso es correcto. El sentido del olfato me dice que eso era perfume delante de mi nariz.
139[Raya en el disco--Ed.]… ¿A mí? Inténtelo. Muy bien, sé que eso era perfume. Yo no lo vi ¿Verdad? ¿Lo vi yo? Yo tenía los ojos cerrados. ¿Lo probé yo? No, yo no lo tenía en mi boca. ¿Lo palpé yo? Nunca tuve mis manos alrededor de eso ni nada. ¿Entonces cómo lo supe? ¿Lo escuché? No, yo lo olí, y eso fue una evidencia clara y directa que aquello era perfume. Yo lo sé. [Fin del disco--Ed.]
140Ahora… [El Hermano Kidson dice: “…no palpa ninguna música”. --Ed.] No, señor. [“Ud. no prueba ninguna música”--Ed.] No, señor [“Bueno, ¿Qué le hace pensar que eso es música?”--Ed.] Yo la escucho, y sé que es música. [“¿Está seguro de eso?”--Ed.] Estoy seguro. La dama está tocando “Sólo Creed” ¿Cree Ud. que estoy correcto? [“Ud. está correcto”--Ed.] Intente persuadirme que no es así. Yo no la veo. Yo no la pruebo. Yo no la palpo. Yo no la huelo. Pero la escucho. ¿Estaba yo seguro? ¿Sé yo que estoy correcto? ¿Por qué?
141Ahora, ésos son los cinco sentidos del cuerpo. Ahora, ellos están correctos, ¿Verdad? Uno sabe cuando ellos actúan. Uno lo sabe. Ahora, uno está mirando a una audiencia. Uds. saben que me están mirando a mí.
142Bueno, entonces amigos, la fe… Aquí está. Fe es la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven. Es algo seguro. Ud. lo sabe. No hay necesidad que nadie le diga a Ud. algo más al respecto. Es tan declarado como cualquiera de estos otros cincos sentidos del cuerpo. ¿Saben lo que quiero decir? ¿Cuántos tienen ahora una idea general de lo que quiero decir? Veamos sus manos. ¿Ven?, ¿Ven?
143No es lo que Ud. trate de hacerse creer. Ahora, por ejemplo, yo trato de hacerme creer que estoy escuchando música. Yo no lo haría. ¿Puedo yo hacerme creer que estoy oliendo perfume? Sencillamente no está allí. Yo tengo que hacerlo absolutamente. ¿Ven Uds. lo que quiero decir?
144Y la fe es así de segura. Es un acto positivo. Ud. lo sabe. ¡Oh, Hermanos!, espero que vean lo que quiero decir.
145Vean, es la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven. Uno no la ve, uno no la prueba.
146Alguien dice: “No me siento nada mejor”. Bueno, ¿Qué es lo que pasa? ¿Por qué no se siente Ud. mejor? Si Ud. tiene fe, sea hecho conforme a su fe. ¿Es correcto eso? ¿Ven?
147No importa cómo se sienta Ud., Ud. está sano de todos modos. No importa qué vea Ud., Ud. está sano de todos modos. ¿Ven lo que quiero decir? Es un… Ud. lo sabe. No hay nada que pueda sacarlo de su corazón. Ud. lo sabe. Es un acto positivo ahí mismo. ¡Oh, vaya!
148Si tan sólo Uds. pudieran verlo, amigos, algo sucedería. Si tan sólo pudieran saber de qué estoy hablando, algo reaccionaría ahora mismo. ¿Ven? Es una certeza. Está ahí mismo, tan seguro como éstos otros cinco sentidos. Éstos son del hombre natural. La fe es de Dios. El hombre natural puede estar equivocado, pero Dios no puede estar equivocado. ¡Oh, vaya!
149Pues, haría que empezáramos a gritar. ¡Piénsenlo! ¿Y la gente me dice que tiene fe y dice que no puede creer en sanidad Divina? Amigos, si Ud. no cree en la sanidad Divina, Ud. está perdido. Eso es correcto. Si Ud. no puede tener suficiente fe para que Dios remiende este cuerpo en el cual glorificarlo a Él, ¿Cuánto más fe va a tener Ud. para creer que Dios tomará a esto viejo mortal y hará inmortalidad de él para levantarlo? Esa es una sanidad Divina directa, ¡Oh, hermano!, van haber desilusiones terribles en el día del juicio, en la resurrección. Eso es correcto.
150Fe… Tenemos que llegar a un lugar, al punto que seamos trasladados como lo fue Enoc. Eso es correcto. Fe, testimonio, que agradó a Dios. ¿Enoc no…? Nuestra siguiente Escritura dice que Enoc tuvo un testimonio por la fe de que él agradó a Dios ¿Es correcto eso? Y la Biblia dice que: “Sin fe es imposible agradar a Dios”. Así que Ud. tiene que tener la misma clase de fe que Ud. cree, y conoce. [Fin del disco--Ed.]
151Un don de sanidad, no un don de milagros, aunque muchos milagros son efectuados juntamente con eso. Pero es un don de sanidad; la gente sana. Ellos salen, reciben la oración, y se regresan. ¡Y oh, ellos son sanados!
152Esperen hasta que yo me vaya de la ciudad, amigos. Después de un largo tiempo que yo me haya ido, Uds. escucharán a la gente viniendo a sus iglesias y diciendo: “Bueno, ése cáncer desapareció”. “Ésa sordera que yo tenía, pues ahora oigo”. “Pues, mi aflicción se fue de mí”.
153Es sólo la simplicidad de… No es nada que Ud. pueda obtener al emocionarse. No es ninguna emoción. Yo noto que hay personas que vienen en la línea, y empiezan a estremecerse y dicen: “¡Oh, Dios!, ¡Aleluya! ¡Amén! ¡Gloria a Dios!”.
154No hagan eso. Uds. allí le estorban a la fe. Uds. le estorban a Dios. Vengan reverentemente y simplemente levanten la mano y crean. Eso es todo. Uds. no se emocionan para alcanzar la fe. Fe es algo que ya está en su corazón. Sólo vengan y crean. ¿Ven lo que quiero decir?
155Oh, amigos, ¡oigan!, yo les amo. Yo no les hablaría tan directamente si no los amara. Pero yo les amo demasiado para ver que pasen sin esto. ¿Ven Uds.? Uds. deben entender.
156Y ahora miren, vayamos a mi texto rápidamente para que podamos darnos prisa. Dios testificó del don de Abel. Dios siempre testifica de Sus dones. ¿Es correcto eso?
157Ahora, quiero que noten, cuando los hijos de Israel estuvieron en esclavitud cuatrocientos veinte años allá en Egipto, llevados allá por José cuando ellos fueron… Finalmente se levantó un Faraón quien no conocía a José. Y entonces el pueblo entró en esclavitud. Y ellos tenían que hacer casas de paja y ladrillos y cosas de paja y rastrojos. Y entonces ellos empezaron a clamar a Dios por un libertador. ¿Es correcto eso? Y ellos clamaban y clamaban. Y Dios preordenó un libertador (¿Es correcto eso?), Moisés.
158Y cuando Moisés llegó a la edad de madurez, él salió y vio a dos Egipcios maltratando a un Hebreo, y él mató a los Egipcios y los enterró. Y al día siguiente cuando él encontró a los Hebreos peleándose el uno al otro, “Pues”, ellos dijeron: “¿Nos vas a matar como mataste al Egipcio?”.
159Ahora, miren, hagan silencio. Moisés, el libertador mismo, el don de Dios para el pueblo, ellos no lo entendieron a él. ¿Ven lo que quiero decir? Ellos no entendieron a Moisés. Y Moisés ciertamente pensaba, que ellos entenderían que él era el don de ellos para librarlos. Pero ellos no entendieron.
160Y ahora, amigos, no me malentiendan. Permítanme decir esto con reverencia en mi corazón, sabiendo que soy una persona que va con destino a la eternidad que un día se parará ante el juicio. Millares de personas están fallando en ver su don. ¿Ven? Ellos no pueden entenderlo. Y ellos mirarán y dirán: “Oh, él es sólo un hombre”. Eso es verdad. ¿Fue Dios o Moisés que libertó al pueblo? Fue Dios en Moisés. ¿Ven? Ellos clamaron por el libertador. Y cuando Dios les envió el libertador, ellos fallaron en verlo, porque fue por medio de un hombre. Pero no era un hombre; era Dios en el hombre. [Fin del disco--Ed.]
161“… que mora en Mí. Él es el que hace las obras”. ¿Ven Uds.? Pero Él era el don de Dios para el mundo. Dios lo dio a Él por Ud. y por mí. ¿No está Ud. contento por eso? Miren, Dios lo dio a Él.
162Ahora bien, la gente que creyó que Dios lo dio a Él, ellos pueden ser salvos. Pero aquellos que no lo creen, ellos no pueden ser salvos. ¿Es correcto eso? Y no hay otra manera en lo absoluto para entrar en el Reino, solamente por medio de Él. ¿Es correcto eso?
163Ahora bien, si Ud. lo cree, Ud. puede ser salvo. Pero si no lo cree, no puede ser salvo, porque Él es el Don de Dios.
164Miren, las Escrituras dicen: “Ningún hombre… Sabemos que Dios estaba con Cristo, porque ningún hombre podía hacer las obras que Él hizo si Dios no estuviera con Él”. ¿Es correcto eso?
165¿Entonces qué era? Dios estaba testificando que ése era Su Hijo unigénito. ¿Es correcto eso? Dios testificó de eso; Él dijo: “Éste es Mi Hijo”. Él dijo: “Si Uds. no me creen a Mí, crean por la razón de las obras” ¿Es correcto eso? Él dijo: “El hombre testifica de sí mismo”, Uds. saben cómo dicen las Escrituras: “Pero si Él testifica y lo que ÉL dice no es verdad, entonces no me creáis. Pero si yo testifico y lo que digo es verdad, Mi Padre testificará de ello”.
166Y si yo les hablo a Uds. acerca de un don de sanidad Divina y Dios no testifica de ello, déjenlo quieto; está errado. Pero si Dios testifica de ello, crean que es el don de Dios para Uds. Eso es correcto. ¿Ven lo que quiero decir?
167Amigos, siento mucho tener que mostrar esto de esta manera, pero confío que Uds. estén captando entre líneas. Ahora, noten. Vean, es el don de Dios.
168Después que Jesús, cuando Él se fue… Él fue levantado. Mucha gente vino a Jesús que nunca fue sanada. El oró por muchos que nunca tuvieron resultados, porque ellos no creían. Ellos no creían que Él era el hijo de Dios. Ellos dijeron: “Pues, Él se hace así mismo Dios. Él perdona pecados en la tierra: eso es blasfemia”. ¿No ven Uds.?
169Ellos lo dijeron acerca de Elías. Ellos dijeron la misma cosa acerca Moisés. “Pues, ojala hubiéramos muerto allá en Egipto, que ser traídos aquí para morir de hambre en el desierto”. ¿Ven?, el mensajero de Dios siempre ha sido rechazado. Uds. saben de lo que estoy hablando, ¿verdad? Espero que sí, amigos. Dios bendiga sus corazones. Yo deseo que Uds. lo vean, amigos.
170Ahora, luego ellos estaban en necesidad de un Salvador. Dios envió a Cristo al mundo como Salvador. Luego después de haberse ido Jesús, muchos del pueblo amado de Dios estaban enfermos y afligidos. Dios le dio a Pedro el don de sanidad Divina.
171Ahora, la gente sanaba porque Dios testificaba a través de Pedro del don de sanidad Divina así como Él testificó a través de Elías como un profeta, a través de Moisés como un libertador, a través de Cristo como un hijo. Él testificó a través de Pedro como un sanador. ¿Lo hizo Él? Y el pueblo captó la idea.
172Y ellos incluso tenían una multitud tan grande de gente, que Pedro no podía orar por cada uno de ellos, y ellos sabían que éste apóstol era el don de Dios para ellos.
173Y él nunca los saludó de mano y dijo: “Dios les bendiga”. Ellos sacaban a la gente fuera del edificio y los colocaban en la calle para que al menos su sombra pasara sobre ellos y fueran sanados. ¿Es correcto eso? ¿Por qué? Porque ellos sabían que Pedro era el don de sanidad enviado de Dios para el pueblo. ¡Oh! Espero que lo vean, amigos, ¡miren!
174¿Ven Uds.?, era el Don de Dios. Ahora bien, quiero preguntarles ¿era Pedro el que hacía la sanidad? [Fin del disco--Ed.]
175Dios no está en cosas materiales. Dios está en hombres. El Espíritu Santo nunca cayó sobre organizaciones; cayó sobre hombres. Y entonces mucha gente hoy dice: “Ellos no pertenecen a mí fe”. Bueno, si Ud. es de la fe de Cristo, es todo igual. A Dios no le importa… Su organización no significa nada para Él. Y la gente ha llegado a un punto en que es simplemente un gran mundo organizado. Y esa es la razón que yo prefiero tenerla en un auditorio.
176Si es en una iglesia de los de la Unidad, los de la Trinidad no vendrán. Si es una iglesia de la Trinidad, los de la Unidad no vendrán. Si es en una iglesia Metodista, los Bautistas no vendrán. Si es en una iglesia Bautista los Metodistas no vendrán. Un cuerpo…
177Una persona dijo: “¿Deberíamos ser bautizados otra vez ahora para poder venir y que se ore por nosotros?” ¡Misericordia!, eso es tan pagano como alguna vez lo hayamos tenido. Eso es correcto. No. Porque por un Espíritu somos todos bautizados en un cuerpo (Eso es correcto). Sin importar quién sea Ud. y en dónde se encuentre. Eso es correcto. Así que no hace ninguna diferencia qué organización sea Ud.
178Ud. no tiene que pertenecer a la iglesia Bautista, o a la iglesia Metodista, o a la Pentecostal, o a la que sea. Ud. tiene que tener fe en Dios. Eso es correcto.
179Ahora, y francamente, Ud. no tiene que pertenecer a ninguna iglesia. Pero si Ud. es sanado y va y peca otra vez, eso regresará a Ud. otra vez peor de lo que fue al principio. Entonces vaya Ud. a la iglesia en alguna parte y sírvale a Dios. Dios no lo sana a Ud. para la gloria del diablo. Él lo sana a Ud. para Su gloria.
180Ahora, miren cómo falla la gente. Moisés se sintió, yo me imaginó como se sintió. Él simplemente no quería venir y decirle claramente al pueblo, porque él pensó que estaría ensalzándose así mismo. Él pensó que el pueblo diría: “Bueno, ¡miren a ese hombre!”.
181Hemos tenido mucho de eso en el mundo hoy. Hemos tenido mucha gente que pasa y dice: “Dios hizo esto y aquello”. Pero Dios no dio testimonio de ello. Pero si Dios da testimonio, Él respetará Su don. ¿Es correcto eso?
182Sí, señor, Dios honró el don de Abel. Él honró el don de Moisés. Y Moisés pensó que el pueblo entendería. Pero ellos no entendieron.
183Y hoy, ciertamente parece como que una persona no tendría que acercarse más de lo que Uds. están ahora mismo para saber de lo que estoy hablando. Muy bien, pero a la mayoría se les pasa por encima. Y, amigos, yo los amo, y deseo ver que sean sanados.
184Ahora, cuando ellos clamaron por un libertador, Dios envió el libertador, y ellos fallaron en verlo. Moisés era el don de Dios para Israel. ¿Lo creen?
185Más adelante, Elías el profeta, ellos fueron el don de Dios. Muchos de ellos levantaron falsos profetas. En los mismos días de Elías se levantaron falsos profetas, pero Dios testificó de la profecía de Elías. Si es de Dios, Dios testificará de ello. Y allí estaba Elías, y él era el don de Dios para Israel. ¿Lo creen Uds.?
186Él incluso era el pastor de Acab. Él era el pastor de Jezabel. Ella no quiso admitir que él era su pastor. Pero él fue el hombre que le dijo a ella adonde estaba viviendo. Eso es correcto. Él era su pastor. Ella lo odiaba, pero sin embargo él era el don provisto por Dios para ella allí para declararle sus pecados; y ella falló en verlo. ¿Saben Uds. de qué estoy hablando?
187Luego vino Jesús. Y Jesús… Escuchen. Jesús fue el don de Dios para Israel, para el mundo. ¿Es correcto eso? Jesús fue el don de Dios. “Porque de tal manera Dios amó al mundo que dio a Su Hijo unigénito”. ¿Lo creen? [Fin del disco--Ed.]
188Y no eran los apóstoles. ¿Creen Uds. que Moisés fue el libertador por causa de su ingenio e inteligencia? Pues, él dijo que era un hombre tardo para hablar. Era Dios en Moisés, un don para el pueblo. Fue Dios en Cristo. Él dijo: “No soy Yo; es Mi Padre que mora en Mí”.
189Por eso fue que Marta dijo: “Señor…” (El sermón de anoche) Dijo: “Yo sé que Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios que había de venir al mundo”. Ella lo creyó. Y allí la gente creyó en Él.
190Miren a Pedro cuando iba caminando, pues, él era un mortal. Él nació de carne pecaminosa como yo o Ud. Eso es correcto. Pero la gente tenía necesidad de un sanador, así que Dios envió a Pedro a hacer esa obra específica. Juan era amor. Pedro no tenía el amor en su corazón que tenía Juan. Juan era la agencia del amor de Dios. ¿Ven Uds.?
191Vean esto, cuando Él tomó a Pedro, Jacobo y a Juan: esperanza, fe, y caridad… ¿No lo ven Uds.? Esas personas dotadas, esos tres, la esperanza, fe, y caridad… Esperanza estaba en Jacobo; él fue el que puso a la iglesia en orden. Fe estaba en Pedro. Y caridad estaba en Juan. Esperanza, fe y caridad, eran los representantes de Dios sobre la tierra.
192Y la gente se colocaba en la sombra de Pedro y eran sanados. ¡Oh, amigos! ¡Oh, hermanos! No piensen que les estoy gritando, amigos. Uds. pudieran pensar que estoy emocionado, pero no lo estoy. Estoy tratando de traerles mi punto a Uds. lo suficiente cerca para que vean de lo que estoy hablando.
193Ahora, el pueblo pentecostal ha estado orando durante los últimos treinta o cuarenta años por un don de sanidad. Estamos viviendo en los días cuando tenemos la mejor ciencia médica que alguna vez hayamos tenido. Tenemos los mejores hospitales que alguna vez hayamos tenido. Tenemos los mejores doctores que alguna vez hayamos tenido. Tenemos las mejores drogas con las cuales hayamos practicado. Y tenemos más enfermedad que la que alguna vez hayamos tenido.
194Hay miles y cientos de miles de santos preciosos de Dios sufriendo en esta noche. Y ellos están clamando y clamando y han clamado por años para que Dios restaure el don de sanidad Divina a la iglesia. Y cuando Dios movió las orbitas hace treinta y siete años, y lo preordenó y lo envió, muchos centenares de personas están pasando sin reconocerlo, amigos.
195Ahora, se ha cumplido. Me duele decir esto. Que Dios tenga misericordia. Miren, amigos, a través del resto del país, allá en Phoenix, en Houston, en San Antonio, en Arkansas, por todo el país, miles están siendo sanados, pasando por ahí, de toda clase de enfermedades y dolencias.
196¡Oakland, reconoce tu día! Algún día, yo me encontraré con Uds. delante del tribunal de juicio de Dios, y Uds. sabrán que yo les testifiqué la verdad del Dios Todo Poderoso. Uds. clamaron por ello. ¿Qué? Si Uds. lo respetan de la manera en que lo creen, Dios testificará de Sus dones. Eso es correcto. Él lo hizo por Abel, lo hizo por Elías, lo hizo por Moisés. Lo hizo por Pedro. Lo hizo por Pablo, lo hizo por todos, y Él todavía lo hará hoy.
197Cuando Pentecostés cayó en el principio y el bautismo del Espíritu Santo comenzó a caer por primera vez, la gente dijo: “Es fanatismo”. Pero Dios testificó de ello, que Él era así. Por eso es que yo estoy con Uds. en esta noche, porque sé que es la mano de Dios. Muchos de ellos se desviaron en ismos con ellos, pero hay un artículo Pentecostal genuino. Dios ha testificado de ello. Eso es cierto. Y Él ha hecho la misma cosa en esta noche en otra manera. [Fin del disco--Ed.]
198Y yo estaba entrando en una farmacia. Y cuando entré, me fijé que un individuo me estaba mirando un poco extraño. Continué en la farmacia, y volví a salir, y tenía la gorra puesta. Yo nunca me olvidé de él. Y yo todavía tenía mi uniforme puesto.
199Y él puso su… el hombre puso su mano sobre mi hombro, y me miró; él dijo: “Señor”, dijo: “Yo vi que Ud. era un oficial”. Dijo: “Pensé que yo le haría una pregunta a Ud.”. Dijo: “Ud. puede pensar que yo estoy un poco loco”.
200Y yo dije: “¿Qué pasa, señor?”. Él dijo: “Yo vivo en Paducah, Kentucky”. Dijo: “He estado mal de salud por casi dos años”. Dijo: “la semana pasada tuve un sueño peculiar”. Dijo: “Yo soné que debería venir a Jeffersonville, Indiana, a buscar a alguien llamado Branham para que ore por mí”. Dijo: “¿Sabe Ud. si aquí viven algunos Branhams o no?”
201¡Oh!, Uds. no saben cómo me sentí. Yo pensé: “Oh, Dios está testificando”. Y yo dije: “Sí, Señor”. Dije: “Yo conozco Branhams que viven aquí”. Él dijo: “¿Sabe Ud. si hay alguien que ora por los enfermos? Yo dije: “Yo soy ése”.
202Él simplemente me miró de esa manera, y lágrimas empezaron a bajar por sus mejillas. Él me tomó de la mano. Yo le tomé de la mano, me quité el sombrero, coloqué mi sombrero y mi pistola en el sombrero, me arrodillé al lado de la calle y empecé a orar por él allí mismo en plena calle.
203Cuando me levanté había madres de pie, aguantando a los niñitos, y hombres con sus sombreros quitados de esa manera, esperando la oración. Había muchas cosas que se habían hecho en Jeffersonville, y ellos sabían lo que estaba aconteciendo. Y cuando nosotros nos levantamos, allí estaban todos ellos parados, con sus rostros inclinados escuchando la oración.
204Yo me levanté, y el Hermano puso sus brazos alrededor de mí, y comenzó a darme palmadas de esa manera. Nunca le he vuelto a ver desde ese día hasta hoy. Dios lo sanó.
205Y yo estaba en Houston, Texas, en las reuniones del Reverendo Kidson y una mañana parado allí, ¡oh, hermano!, ¡cómo estaba yo pensando, orando! Estábamos teniendo servicio de día. Y había centenares de personas que venían a la línea y eran sanados.
206Y de repente hubo una dama que entró corriendo. ¡Oh!, el edificio era más o menos del largo de este auditorio, el piso principal aquí. Y la dama entró corriendo a la parte de atrás. Ella tenía una muchachita en sus brazos, y se sentó. Y ella estaba bastante inquieta. Y la línea de oración de como cuatro al frente estaba pasando de esta manera.
207Y ella se levantó; dijo: “Un momento, un momento”. Y todo el mundo se detuvo. Ella dijo: “No quiero detener la línea de oración, pero quiero decirles…”. Ella estaba bastante nerviosa y temblorosa, un poco agitada.
208Ella dijo: “Yo vivo allá en el lado oeste de Houston”. Ahora, Houston es una ciudad de muy buen tamaño, varias millas de un lado a otro, y nosotros estábamos en el lado este. Ella dijo: “Esta mañana mi vecina, la madre de este niñita”, dijo: “Su padre era un predicador Metodista”. Dijo: “Él ha estado muerto por veinte años”. Y dijo: “Antes de morir, él solía salir por todas partes predicando y diciendo que algún día Dios le devolvería el don a la iglesia para los Gentiles antes del fin de la dispensación Gentil, como Él lo hizo por los judíos”.
209Y dijo: “Su hijita, ésta es su bebé”. Dijo: “Ella está un poco enfermiza”. Y dijo: “Esta mañana después de limpiar la casa, ella había dejado la mopa de limpiar y estaba acostada al pie de la cama descansando”. Y dijo: “De repente tuvo un sueño. Ella vio que se levantaba una gran nube negra”. Y dijo: “Saliendo y bajando de esa nube, empezó a echarse hacia atrás”. Y dijo: “Allí venía su padre muerto. Y él dijo: ‘Levántate y toma a la niña y ve al Tabernáculo del Evangelio “Houston”. El don de sanidad Divina está allí’”.
210Bueno, ella pensó que sólo era un sueño: nunca había escuchado acerca del Tabernáculo del Evangelio “Houston”. Así que se quedó allí por un ratito y volvió a quedarse dormida, y lo soñó la segunda vez. La gran nube negra vino. Su padre muerto salió caminando de la nube. Ella dijo: “Bueno, eso es extraño; soné con papá la segunda vez”. Dijo: “Él dijo que llevara a la bebé”. Bueno, ella se levantó y bebió algo, anduvo un ratito por la casa y regresó y se acostó--estaba acostada otra vez y cuando regresó, lo soñó la tercera vez. La gran nube negra vino. Y su… [Fin del disco--Ed.]
211Ellos llamaron a la oficina para ver si había algún registro acerca del sueño. Yo no creo en todos los sueños. Así que entonces, llamaron, pero Él dijo: “Vuestros jóvenes verán visiones y vuestros ancianos soñarán sueños”. Y entonces ella llamó a la oficina, y él dijo: “Sí, hay un tabernáculo del Evangelio “Houston” allá en el lado oeste, en la calle sesenta y siete”. Y él dijo: “calle este sesenta y siete”.
212Y la dama, la madre, estaba tan débil que no podía… Ahora, la niña tenía parálisis infantil, sus piernitas estaban lisiadas. Y ella no podía traer a la niña. Pero ella mandó a la vecina, la vecina estuvo cambiando de autobuses y carros hasta que llegó y se bajó de un carro como a dos cuadras de la iglesia. Y había un oficial parado allí. Y ella le dijo: “¿Sabe Ud. donde queda el Tabernáculo del Evangelio “Houston”?”. Dijo: “Sí, señora. Allá arriba donde está esa multitud de gente en la calle”, dijo: “Ellos están teniendo un servicio de sanidad”.
213Bueno, la pobrecita estaba tan débil cuando llegó allí, imagínense Uds. cómo se sentía ella, entró allí y vio eso. Y ella me contó. Yo dije: “Tráigame la niña”. ¡Oh, Hermano!, Uds. saben lo que sucedió, ¿No es verdad? Seguro. Y yo pensé: “Aunque la gente, los Ángeles del cielo saben al respecto. Dios testificará de ello. Sus obras serán declaradas, a pesar de lo que la gente piense acerca de ello”. Eso es correcto. Es cierto, amigos. Dios bendiga sus corazones.
214Aquí en Camden, Arkansas, con el Hermano Adams. Creo que unos de los del Hermano Adams ¿están aquí en está noche? Y en su iglesia, él me estaba sacando; tuvimos miles que asistieron al servicio. Y ellos me estaban sacando del servicio un día. Y yo seguía escuchando que alguien gritaba: “Tenga misericordia, tenga misericordia, oh, ¿Dónde está Ud. Reverendo?”.
215Me volteé y el Hermano Adams dijo: “Ud. no puede detenerse”. Era un hombre de color, Uds. saben. Sin embargo, incluso en Arkansas si Ud. le da la mano a un hombre de color ellos lo meterán a la cárcel. Así que allí están ellos, tienen esa clase de ley allí. Uno puede conversar con él, pero no ponga Ud. las manos sobre él.
216Ahora, eso no es correcto. No lo es. Él es un humano tan bueno como lo soy yo, o Ud., o cualquier otra persona. Eso es exactamente correcto. Yo no sé qué piensan Uds. acerca de eso, pero deseo descargar mi alma acerca de esto. Eso es correcto. Seguro. Yo estoy a favor de Abraham Lincoln, y eso está bien. Y miren…
217Este pobre hombre de color estaba parado allí, gritando: “¡Oh, Reverendo!”. El Hermano Adams dijo: “Venga acá, Hermano Branham”. Dijo: “¡Vaya, mire esa multitud!”, dijo: “Ellos se apiñan alrededor de uno”. Y ellos me sacaron de la multitud. Ellos no quieren ser ásperos, pero es que ellos tratan de tomar… Porque amigos, algunas veces Ud. se acerca, y ellos casi lo aplastan a uno. Y ellos simplemente lo halan a uno. Yo los amo. Dios bendiga sus corazones.
218Me gustaría pararme allí y tocar a cada uno de ellos y orar por ellos hasta que el aliento salga de mi cuerpo. Anoche cuando salí del edificio, ellos casi tuvieron que acostarme en el carro. Aun mi corazón y todo, me estaba temblando y saltando, de esa manera.
219Ud. no se da cuenta de la tensión de retener a esos demonios cuando ellos salen, ellos están en la habitación. Y uno es responsable. ¿Qué si algo sucede en el edificio? Pues, ellos le meterían a la cárcel, y ciertamente detendrían la reunión. ¿Ven lo que quiero decir? Ud. no conoce la responsabilidad de eso. Y aquí entonces, estoy muy cansado de todos modos, después de seis meses de actividad.
220Entonces yo dije: “Esperen un momento”. Y el pobre hombre estaba llorando. Tenía el sombrero en la mano, canoso. Él decía: “Reverendo”, Su esposa dijo: “Tú no puedes acercarte a él cariño, no puedes acercarte”.
221Y yo dije: “Esperen un momento. Esperen un momento”. Y miré hacia los lados, y lo miré. Dije: “¿Qué pasa, Señor?”. Y el Hermano Adams y el otro hombre me llevaron adonde él estaba. Y yo dije: “¿Qué pasa?”. Él dijo: “Reverendo, Reverendo”. ¿Ven?, él estaba agarrándose de mí de esa manera. Dijo: “Reverendo”. Colocando su mano sobre mí. Yo dije: “¿Sí?”
222Él dijo: “Un momento, Reverendo”. Él dijo: “Yo he venido de muy lejos para llegar aquí”. Dijo: “Anteanoche”, dijo: “Mi anciana mamá, ella ha estado muerta por casi veinte años”. Y dijo: “Ella era una mujer Cristiana. Y yo he estado ciego por más de doce años”. Él dijo: “Y anoche, o anteanoche, soñé…
223[Espacio en blanco en la cinta--Ed.] Que Dios había enviado Su don de sanidad Divina, y estaba en Camden, Arkansas, y que yo no dejara que Ud. se pasara de largo”. Dijo: “Reverendo, por favor no me pase”. ¿Creen Uds. que yo podía pasarlo a él? A mí no me importa quién era él. Era Dios actuando. No me importa cuánto me metieran ellos a la cárcel.
224Entonces parado allí junto a ese pobre anciano, lo tomé de las manos. Sus ojos habían sido volados por una explosión. Tomándolo de las manos estuve orando por él, su esposa llorando, las lágrimas bajaban por su abrigo, de esa manera. Ella estaba parada allí.
225Después que terminé de orar, él tenía una mirada de asombro en sus ojos. Miraba hacia los lados; empezó a pestañear; él dijo. “Cariño, ¿No es ése un automóvil parado allí?” Y era nuestro carro en el cual estábamos sentados. Lágrimas salían y bajaban de sus ojos, y comenzó a levantar sus manos y a regocijarse.
226¡Oh, Hermano!, Dios testificará de Sus dones. Los cielos y la tierra pudieran pasar, pero Dios va a moverse. Habrá alguien que lo recibirá (Sí, señor.), si Ud. viene y respeta lo que Dios ha hecho por Ud. Eso es correcto. Dios testificará de Su don. Ahora mismo es el tiempo de comenzar.
227Escuchen, no hace mucho tiempo yo estaba allá en Illinois. Y (escuchen) mientras estábamos hablando del anciano de color; esto vino a mi mente. Había… yo estaba en un gran coliseo. Muchos de Uds. saben a lo que me refiero. Y mirando allí por todos lados y viendo diferentes cosas, yo vi a un anciano de color con un pequeño círculo de cabello canoso alrededor de su cabeza; él venía de esta manera, mirando. Y después de un rato llegó a una cierta cosa y se detuvo. Se quitó el sombrero y lo sostuvo detrás de él. Inclinó su cabeza; y vi que estaba haciendo una oración. Me acerqué a él después que terminó de orar; dije: “Señor”, dije: “Yo soy un ministro”. Dije: “Lo vi orando. ¿Qué había de asombroso acerca de esa caja?”.
228Él me miró, sus pobres mejillas endurecidas y arrugadas, y lágrimas bajando por los lados de las mejillas. Él dijo: “Rev… Ministro”, él dijo: “Mire hacia allá”. Y yo me levanté y miré hacia allá, y parecía como un vestidito viejo colocado allí. Dije: “Yo solamente veo un vestido”. Y eso es lo que mucha gente ve solamente, las señales naturales. Dije: “Yo solamente veo el vestido”. Él dijo: “¿Se fija Ud. en esa especie de círculo en él, ministro?” Y yo dije: “Sí, señor”. Él dijo: “Toque aquí en mi costado”. Dijo: “Hay marcas de un cinturón de esclavo. Esa es la sangre de Abraham Lincoln”. Dijo: “La sangre de Abraham Lincoln me quitó el cinturón de esclavo. ¿Por qué no debiera yo quitarme el sombrero y decir una oración?”.
229Y yo pienso en esta noche, si un hombre de color, por la libertad y su derecho, pudiera quitarse su sombrero en honor a la sangre de Abraham Lincoln, ¿Qué deberían hacer Uds. los Cristianos en honor a la sangre de Jesucristo? ¿Ven? Oh, amigos, yo esperaba tener más fe en Oakland y también en L.A [Los Ángeles].
230Les diré que la gente que lo recibió no hace mucho tiempo, fue el pueblo Hispano en Arizona. Ellos captaron la idea rápidamente. Ellos supieron que era el don de Dios para ellos. Ellos pasaron rápidamente a la plataforma. Y yo veía a esas queridas y ancianas madres Hispanas desmayarse y caerse y ser sacadas de la línea antes que pudieran llegar hasta mí. Ellos lo creyeron.
231Una de ellas vino, (ella incluso tuvo un sueño que ella)… Ni siquiera sabía hablar inglés. Y ella vio a ese Ser sobrenatural parado allí. (Uds. tienen la carta aquí, ¿verdad?) Muchos… ¿Por qué? Dios testificará de Su don ¿Es correcto eso? Oh, amigos, Uds. saben de lo que estoy hablando. ¿Entienden ahora de lo que estoy hablando? Fe, créanlo. Vengan, no es el hombre; es Dios en el hombre. Uds. saben a lo que me refiero.
232[Fin del disco--Ed.]… Por favor, Oh, Dios, que la gente venga en esta noche así como lo hicieron en los días de los apóstoles. Que ellos vengan dándose cuanta que éste es el tiempo apostólico para ellos. Ésta es la hora en la que lo que ellos han pedido está presente ahora: El Espíritu Santo en la forma de sanidad para sus cuerpos. Concédelo, amado Dios. Que muchas personas sean sanadas en esta noche. Ten misericordia, Padre.
233Y que todo el que viene en esta noche, que venga como ellos lo hicieron cuando pasaban junto a Tu humilde siervo Simón Pedro. Y ellos eran colocados en su sombra y eran sanados completamente, porque ellos reconocieron a Dios en el hombre. Que ellos puedan reconocer a Dios como lo hicieron en Moisés. Dios estaba en Cristo, reconciliando al mundo consigo mismo. Que ellos puedan reconocer a Dios en esta noche en Su pueblo. Concédelo, amado Padre. Ten misericordia ahora y bendice a cada uno de ellos.
234Y, amado Dios, en este momento oro por mi iglesita en casa que acaban de tener servicio esta noche, clamando, rogándome que viniera a casa. Oh, Dios, gente reuniéndose de diferentes partes del país… Cuida de mi hijito huérfano, ¿No lo harás, amado Dios?
235Oh, yo estoy aquí esforzándome, tratando lo mejor que puedo, amado Dios, para obedecer lo que se me dijo que hiciera. Y que la gente vea, Padre, el sacrificio que es, y lo que Tú has hecho por la gente. Y que ellos puedan reconocer este día y muchos sean sanados, y sanen de sus enfermedades y testifiquen a través de esta ciudad. Porque lo pedimos en el amoroso Nombre de Jesucristo, Tu Hijo amado. Amén.
236Amigos, ellos simplemente se caen de lado a lado. Oh, cuánto deseo que Uds. pudieran, Uds.--Yo sé que Uds. creen. Dios bendiga sus corazones. Yo tengo confianza para creer que Uds. la tienen. Cantemos todos ahora, mientras la banda toca y todos cantan: “Sólo creed”. Todos ahora, eleven sus voces en alto. ¡Cantemos! Sólo creed, sólo creed Todo es posible, (Muy bien, me colocaré bajo la sombra detrás del micrófono…?... Seguiré por aquí). Sólo creed, Todo es posible, Sólo…
237Un momento. ¿Creen Uds. que Dios está en nuestro medio en esta noche? ¿Lo creen Uds.? ¿Creen Uds. que Él les ha enviado gente que ha clamado por liberación? ¿Creen que Él les envió sanidad a Uds.? ¿Lo creen de todo corazón? Entonces cantemos esto con nuestras manos sobre nuestros corazones diciendo… Creo Señor, creo Señor Todo es posible, creo Señor, Creo Señor, Oh, creo Señor, Todo es…
238[Fin del disco--Ed.]… hora ha llegado. Creemos que Tú vienes pronto. Tú has enviado Tu don para glorificar a Tu santo Hijo. Él está extendiendo Su mano santa para sanar por medio de la agencia de Su iglesia. Ayuda al pueblo aquí en esta noche. Mientras la música está sonando dulcemente y suavemente, que el pueblo crea. Padre, si yo he dicho algo errado, perdóname. Yo ruego que Tú permitas que el pueblo entienda que este es el tiempo del cual Tú has testificado. Y que ellos puedan saber que Tu siervo no vino por causa de mi deseo; fue Tu voluntad que yo viniera, Padre. Y que ellos pongan a un lado toda mente escéptica, todo pensamiento escéptico y venga en esta noche y sean sanados. Porque pedimos esto en el Nombre de Jesús y para Su gloria. Amén.
239Ahora, ¿Pusieron a un lado todo pensamiento escéptico? ¿Ya se olvidaron de toda su idea escéptica? ¿Van a venir para ser sanados en esta noche? ¿Lo creen? Digan: “Amén” todos los que… Dios les bendiga, amigos.
240Ahora bien, vamos a tomar una fotografía. Y les diré qué sucede con estas fotografías. Yo las cuelgo en mi cuarto. Cada noche cuando estoy en casa, yo oro por ellas. ¿Cuántos quieren que ore por Uds. cuando mire esta fotografía? Dios bendiga sus corazones.
241Ahora, asegúrense de no perderse el servicio de mañana el la noche, y la noche siguiente, yo quiero que Uds. escuchen la historia de mi vida. Y Dios les bendiga ahora mientras nos ponemos de pie reverentemente por un momento; ellos van a tomar la fotografía.
242Ahora, el fotógrafo les dirá qué hacer. [El fotógrafo dice: “Ahora, manténganse sentados, por favor.--Ed.] si los del balcón se ponen de pie, sería mucho mejor, saldría mucho mejor… ¿No es correcto eso, fotógrafo, que si ellos se ponen de pie la fotografía saldría mucho más bonita? Especialmente en el balcón, ¿es correcto eso? Muestra una mejor fotografía… Muy bien, pónganse de pie en el balcón. Ellos quieren que se pongan de pie en los balcones, en todos lados. Eso está bien…? … en la presencia del…?... [La línea de oración sigue, pero el Hermano Branham se aleja del micrófono y no todo se entiende muy bien, y el texto que sigue no está completo--Ed.]
243Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas. Padre Celestial, te doy gracias por Tu testimonio ahora, testificando de aquello que Tú has hecho por medio de nuestro amado Jesús. Que el Ángel que me habló aquella noche en el cuarto esté cerca del lado de Tu siervo en este momento para confirmar la Palabra con muchas señales y maravillas siguiéndole. Nos damos cuenta que satanás está…?... Y que mucha gente sea sanada en esta noche, y que su fe sea levantada en este momento para creer el testimonio. Y que ellos sean sanados de toda clase de dolencias. Haz que todo espíritu se sujete a Tu siervo; para la gloria de Dios lo pedimos en el Nombre de Jesucristo. Amén.